2 Nov 2020 · 29 min
Podcast interview (Nov 2, 2020) in the Historias Puente series where César Trombino interviews Gustavo Aguirre, a communicator in Bioexistencia Consciente from Ituzaingó, Buenos Aires. Gustavo recounts his transition from a commercial/marketing background to holistic practices (Reiki, radiesthesia, constellations, Humano Puente), major life events (early family loss, business failure, HIV diagnosis, partner’s cancer and death, later remarriage), clinical cases and practice development (first healing case: schizophrenia with addictions, 8-month process), and his current view of Humano Puente as an “oasis of happiness” focused on practice, creation, and personal transformation.
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Hola, bienvenido a la segunda temporada de Humano Puente Podcast. Mi nombre es César Trombino, consultor en Bioexistencia Consciente. Para conocer más sobre Humano Puente te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o buscar Pablo Almazán Humano Puente en redes sociales también ucreciavianchi humanopuente en Instagram.
Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores, ahora con una charla hermosa, recorriendo la historia de este gran ser que nos muestra sus dolores hasta llegar a comprenderlos en este camino y su transformación sintiendo la comunicación profundamente. Comunicador de la Bioexistencia Consciente en Ituzaingó, Buenos Aires. Él es Gustavo Aguirre. Hola Gus, ¿Cómo estás? Bienvenido.
Gracias César, ¿Cómo andás? Tanto tiempo.
Muy bien, muy bien. Feliz de encontrarnos y de verte acá por este medio, por videollamada. Nos estamos viendo, pero feliz de poder encontrarnos y charlar un rato. Bienvenido. Y la idea es saber un poco de vos, de tu vida, de cómo llegaste a este camino, así que contanos quién sos, cómo llegaste, de dónde venís, profesión, a ver qué podemos saber de vos.
Bueno, te cuento que yo vengo de un lugar como la mayoría de muchos acá, que no tiene nada que ver con lo holístico, ni con lo álmico, ni con lo espiritual, más bien tiene que ver con lo bien terrenal. Bien tierra tierra. Justamente de mi parte, con el tema económico.
Yo inicialmente terminé la escuela secundaria, soy electrotécnico y a partir de ahí empecé la facultad de ingeniería, carrera que abandoné. Eso en cuanto a estudios porque después lo retomé de más grande y siempre me encontré, hoy ya tengo el diario del lunes porque hoy ya sé por qué, pero en aquel momento no lo sabía. Siempre me encontré delante de proyectos como los educativos, como mi profesión original, que no me gustaban. Entonces al principio, al principio de mi vida laboral, yo empecé a trabajar a los 16, 17 años.
Me encontré muy perdido, muy perdido. Y también ese encontrarme perdido se extendió a mi vocación promediando los veintipico de años y a través de la relación de la que fue mi primer mujer, me encuentro de lleno en el camino de la venta. Siempre fui vendedor, desde los 17 que soy vendedor, de manera intuitiva más que nada porque la cosa, la vida me fue llevando, ya sé que fue mi creación en su momento, conozco a Mirta, que fue mi primer mujer, y ahí ella tenía una casa de ropa y nosotros nos ponemos la primera empresa que yo tuve, que era una distribuidora mayorista de ropa. Eso más o menos son mis orígenes.
En cuanto de dónde vengo. Totalmente comercial, marketinero.
Es bueno tener ese dato porque yo claramente hago estos encuentros para mí y para conocerlos a ustedes. Es lindo saber todo, desde cómo llegaron, qué hicieron. Y esta parte era totalmente desconocida para mí tuya, y es bueno que lo saber un poco más. ¿Eso te llevó a mano puente o tuviste algún conflicto? ¿Que te atrajo, que te llegó? ¿Cómo fue pasar de eso a lo que estamos haciendo ahora?
Pasaron muchas cosas en el medio. En el medio, por ejemplo, cuando yo empiezo esta parte más formal en cuanto a lo comercial, fallece mi mamá de manera intempestiva. Para mí fue un golpe muy grande. A mí me crió mi abuela y mi mamá. Mi padre me abandonó cuando yo tenía 8 meses, no tenía ni un año, así que me crié con ella y a los 30 años me quedo totalmente solo. Todavía no estaba casado, ya había muerto toda mi familia, en cuanto a mis abuelas y mi vieja, sorprendentemente. Y a partir de ahí mi vida pega un vuelco en el sentido de que sea muy cierro la empresa, cierro la distribuidora. En realidad nos fundimos y de ahí empezamos un camino donde se cruzaron síntomas de mucha abundancia en un momento, mucha escasez en otro, como ese comienzo, y una infertilidad impresionante. Ya te cuento así a grandes rasgos, voy a tratar de ser sintético. Yo me caso a los 32 con el objetivo de esperar los primeros 5 años para que la pareja se establezca, para disfrutar, para viajar, para consolidarnos económicamente, para lo que vos quieras, como siempre. Armamos este universo donde necesitamos que eso no pase. Y cuando decidimos tener un hijo, en ese momento a mí me detectan HIV.
Y en ese momento nosotros empezamos a desandar un camino que incluyó trompas tapadas en mi mujer, que incluyó un excelente espermograma, primero para hacer una inseminación artificial, y cuando se destapan las trompas, mi mujer tengo un espermograma horrible y me detectan varicocele. Entonces decidimos que en lugar de seguir esperando, porque el número, el tiempo corría, las edades eran las mismas, decidimos adoptar. Nos metemos en una lista de espera para adoptar.
De 8 años, nos dijeron en los tribunales de Lomas, porque yo en ese momento viví en la zona sur de Gran Buenos Aires, mi lugar. Mi lugar en el mundo, digamos, aunque vivo en la zona oeste. Y bueno, a partir de ahí.
Vimos que era mucho tiempo. Quisimos acelerar los tiempos. Mi mujer trabajaba en un hospital, en recursos humanos. Le ofrecieron un montón de caminos alternativos, que obviamente no aceptamos. Fuimos a inscribirnos en los registros de Misiones, de Formosa, de Santiago del Estero, sin suerte. Y terminamos en una ONG que aceleraba los tiempos, porque tenía conexiones en otras provincias donde nosotros no podíamos acceder.
Mi mujer se enferma de cáncer en.
Los pulmones, varias cositas.
Intensas en esa época.
Íbamos poniendo palos en la rueda para el proyecto. Y el palo final en la rueda fue que el 10 de diciembre del 2004.
No, del 2007, perdón, el 10 de diciembre Del 2007 me llaman de la ONG diciendo que ya estaba aprobada la carpeta, y que ya teníamos la posibilidad de tener un bebé. Y el 28 de diciembre del 2007 fallece mi mujer de cáncer en el mediastino, con metástasis en la cabeza. Así que obviamente me iba a quedar solo con un bebé. No lo tomé, no tomé la posibilidad. Y solté. Solté ese camino. Eso no me trajo a Humano Puente, ni me trajo los caminos holísticos.
Podría haber sido totalmente una crisis de todo tipo que te lleve a eso.
De hecho, en el 2007, un monopuente todavía no existía. Claro. Pero eso sí me llevó a ver que tanto palo en la rueda, tanta cosa. Yo siempre creí que algo pasaba atrás de nosotros, que no éramos solamente este saco que llamamos biología, sino que adentro nuestro habita algo, un alma, un ser, una esencia, un espíritu, lo que quiera llamar, y que no se podía terminar en menos de 100 años, que eso tenía que recurrir. Pero era totalmente, absolutamente autodidacta, sin saber nada, sin haber leído nada. Nunca estuve en un palo, ni espiritual, ni holístico, no soy para nada religioso, o sea que nada, nada me acercaba a esto. En el 2009 la conozco, Andrea, mi actual mujer, y en nuestro universo nos casamos en el 2013. Y en el 2013, cuando decidimos casarnos, aparece un síntoma muy fuerte en el grupo familiar, y eso a nosotros nos golpea terriblemente. Mi mujer ya venía con algunas inclinaciones desde el punto de vista holístico, desde el punto de vista más que nada psicológico, y habíamos empezado una experiencia que tenía que ver con las constelaciones y demás.
Ya la voy a encontrar a Andrea y vamos a hacer una charlita también.
Y ahí en ese caso.
Empezamos una escuela holística de Reiki, de radiestesia. Somos reikistas y radiestesistas. Una escuela holística que nos llevó tres años. Yo no la terminé porque en el último año empiezo en Humano Puente y sentía que eso quedaba muy atrás, que era como que me tiraba para atrás, que no me hacía superar. Y bueno, ahí sí, a través de eso, de ese síntoma que apareció y de ese despertar, empecé primero por el Reiki, después por la radiestesia, después seguimos por las constelaciones familiares, con una especie de búsqueda en el medio, mucho corbera.
OK.
Y siempre con ese saborcito de que acá falta algo, de que no tengo todas las respuestas, de que me siguen quedando cosas sin resolver, siempre con esos sabores así hasta que un día en el 2016 decidimos ir a una apertura, no una apertura, una jornada que en ese momento eran presenciales, que daba Pablo en la calle Venezuela y casi esquina Entre Ríos. Y ahí conocimos el camino. A mí me pegó fuerte, pero quiero decirte que fui bastante escéptico. Fundamentalmente lo que me alejaba de Humano Puente o lo que me costaba, porque yo soy súper mental.
Es ese sentirme creador, ese paso que uno tiene que dar, que es como un salto al vacío. Es un salto al vacío en donde vos soltás la mente y te conectás con el sentir. Y cuando alguien mental suelta la mente, siente que bajo la guardia y que le entran todas las manos.
Bien. Como lo planteas, para muchos de los mentales que están ahí escuchando, de los más que los que super analizan todo, es bueno saber lo que vos entraste, así también escuchar algo que te parecía quizás muy loco, muy raro y difícil de asimilar, que también se asimila con el camino. Lo vamos asimilando todos, dando pasos. Justamente.
Pero te diría dos cosas en todo esto a mí me enganchó que acá encontraba la respuesta que yo que soy un tipo que dos más dos son cuatro, pero a mí me explicas por qué. Te diría que Pablo me fue dando todas las respuestas, y que cuando le demandé respuestas, Pablo las tuvo y fueron lógicas y convincentes. Entonces eso me llevó y todavía había esa distancia con el ser creador, y yo no entendía en ese momento que este era un camino de práctica. Uno viene del mundo biológico, del tierra, tierra, donde estudias algo, lo aprendés, yo siempre tuve facilidad y ya está, lo asimilaste y ya quedó el concepto para toda la vida. Y acá no funciona así, acá esto no funciona así, acá es un descubrirse todos los días un poquito más. Con la consulta que te pones enfrente, con el consultante que te viene, decís.
¿Como que no te animaste a atender consultas de entrada? Algo así.
Me animé a atender consultas de entrada, pero no con la convicción del ser creado.
Bien. Lo hacías desde otro lado, digamos.
Lo hacía desde que viene alguien con esta patología, tiene este anclaje, como si fuera un actor en biodecodificación, que conectan el síntoma con el significado. Solucionamos el porqué, quizás en muchos casos el síntoma se va, pero nunca asumía, no asumía en esos primeros tiempos la situación de ser creado. Nosotros tomamos el camino con bastante distancia.
Hicimos la jornada online, tardamos unos dos, tres meses para hacer la apertura, quizás cuatro. Nos tomamos mucho tiempo para asimilar el mensaje. A medida que pasaba el tiempo, más maduraba. Hicimos la apertura en decodificación emocional y salimos a la cancha. Nosotros ya atendíamos al Reiki, entonces no tuvimos miedo a una consulta, si bien son cosas diferentes, acá se charla, se habla, se hace un árbol, pero nosotros ya habíamos perdido el miedo a que alguien venga a nuestro espacio y cobrarle como muchos transitan de esto.
Y eso no lo tuvimos que vivir. Y también teníamos un universo con gente ávida que nos habíamos creado, que necesitaba un apoyo diferente y que también tenían.
El círculo de gente para eso, como abierta a ese tipo de abordaje.
Por lo menos como para empezar. Por lo menos como para empezar. Y así fue como llegamos a la primera consulta. Yo recuerdo siempre esta anécdota, estaba en la apertura de Deco y Pablo estaba hablando de las enfermedades de mala prensa, esas enfermedades incurables, esas enfermedades que te dan el diagnóstico y vos sentiste que ya está, tenés que salir de ahí a comprar la prepaga del espacio en Jardín de Paz, porque ya está, ya estás afuera de este plan o son enfermedades crónicas que nunca más te las vas a sacar de encima y que vas a vivir con medicación, etc. Y entonces yo dije marketinero, vengo del palo comercial que dije qué bueno para hacerme de una fama, de un prestigio que me proyecte, que me haga conocido. Obviamente mi papá me abandonó, estoy transitando el no reconocimiento.
Bien que lo decís desde ese lado. Me encanta, perfecto.
Y obviamente tengo que hacer cosas para que me vean. Por eso trabajé en el área de marketing y Durante más de 20 años fui director comercial en multinacionales, empresas propias, en un montón de cosas, me veía todo el mundo, pero yo necesitaba hacerme ver porque yo no me daba cuenta que la gente me veía. Yo sentía que no me veía nadie y permanentemente hacía cosas para que me vieran, como si pasara desapercibido. Y dije bueno, qué bueno sería crear un caso, tener un. No dije crear, dije tener, tener un caso de estos de mala prensa, de enfermedades fuertes.
Y entonces empecé a manifestar en mi mundo de no sentirme creador, muestras de que creer es crear. Entonces yo necesitaba en ese periodo de mi vida crearme cosas observables para confiar, relajar mi mente y después fluir como fluyo ahora. Ahora ya no necesito eso. Te podría decir que de vez en cuando me voy al pasto, me reencuentro con aquel Gustavo viejo y necesito. Pero en general.
Estoy disfrutando de este presente maravilloso. Y qué me vino consulta, qué nos vino consulta porque Pablo nos dijo al término de esa apertura no se pierden el tesoro de atender juntos, como hicimos Lucre y yo. Y obviamente lo tomamos, le hicimos caso, me subordiné a la autoridad, cosa que no hacía en ese tiempo.
Y le hice caso y le agradezco desde siempre que haya pasado así. Y el primer caso que tuvimos fue esquizofrenia con adicciones por tercero. OK.
Por tercero. Directamente, Claro, vino la madre porque no.
Podía venir el chico, el muchacho que ya era grande. Vino la madre.
Por la preocupación de su hijo que era adicto al alcohol y por eso no podía tomar las pastillas para que lo ponían en eje por la esquizofrenia. El flaco estaba bien cuando tomaba las pastillas, funcionaba bien, inclusive tenía trabajo, tenía novia, pero cuando no tomaba las pastillas se descontrolaba todo, como es lógico en esta patología. 8 meses tardamos en el caso. En el caso tardamos 8 meses. ¿Donde estamos? 4 o 5 meses sin releasing porque no habíamos hecho la apertura. Y los últimos tres meses con Relixing. Ese fue nuestro primer caso. Y nuestro primer caso sanado, porque fue el primero. Y fue sanado porque en un último relixing, después de darnos cuenta en una relación del clan, que ella se llamaba, la consultante se llamaba Beatriz.
Y estaba relacionada, nosotros sentíamos que estaba relacionado, pero no lo podíamos ver desde el dato, con dos ancestros que se llamaban Roque, uno había sido asesinado en la puerta de una carnicería y el otro había sido carnicero. Y había todo un hilo conductor que nos llevaba a ver eso y no nos podíamos dar cuenta hasta que un día agarramos un libro y encontramos que había una Santa Beatriz, que era el mismo día de San Roque y dijimos está acá. Entonces la agarramos un poco como de las pestañas y la llevamos en Relixing de la mano a los sentires de los Roques del clan. Y ahí fue. Wow. Explotó todo. A los tres días tuvo una crisis este chico, muy fuerte.
Y lo internaron para explicarle a la gente. El proceso de depuración, de reparación, puede generar algunos síntomas que lo podrían tomar algunos como un nuevo conflicto, pero en realidad está en proceso de terminar, digamos, de reparar.
Se te mueve el mundo.
Hacia un pico.
Claro. Lo que llaman la epicrisis en otras corrientes acá se te mueve el universo, el piso te tiembla. No siempre es así, A veces lo que llamamos cuarentenas o vagotonías se transitan con mayor tranquilidad. Pero en este caso estábamos hablando de una esquizofrenia y de adicciones. Dos, dos enfermedades, patologías fuertes. Y bueno, el flaco que tenía treinta y pico de años, un chico grande, lo internan. ¿Y qué pasa en la internación? En la internación descubren. La madre pensaba que era adicto al alcohol, a la cerveza más precisamente. Descubren que no era adicto al alcohol, que era adicto al alcohol, a la marihuana y a la cocaína. Y en dos, tres meses de internación, él se limpia, se limpia perfectamente y cuando sale de esa internación, sale conectado, tomando su medicación, haciendo lo que tiene que hacer. Esto fue en el 2018 y por lo que nosotros sabemos, nunca más volvió el tema de las adicciones. Así que fue un gran caso, un gran caso difícil, como lo quería, como me lo creé importante, pero obviamente no pasó nada.
Sí, más que nada fue para vos como todo, para sanarlos a ustedes, para seguir transitando este camino y decir es por acá y reconfirmarnos en esos primeros pasos de inseguridad, de necesidad de confirmación. Y es maravilloso. Y contame Gus, ¿Cómo fue este paso a decidir ser comunicador o dar el paso a que Pablo les dé el espacio para ser comunicadores? ¿Cómo fue en su caso, en el caso de ustedes o el tuyo? Vamos a hablar por vos, que Andrea ya la voy a agarrar por otro lado.
Fueron momentos diferentes. Yo vengo hace muchísimos años en el ejercicio de la comunicación, dando charlas, dando cursos, haciendo coaching, como coachee y como coach. Yo tengo ese ejercicio. A mí me gusta la comunicación, la siento la comunidad. Y antes de ser comunicador hice algún ejercicio con gente amiga, en charlas grandes, importantes, pero con grupos de gente conocida, explicando lo que hacíamos, un poco comentando cuál era nuestro trabajo y me sentí muy cómodo, muy bien. Y yo le pedí a Pablo la oportunidad de ser comunicador. Nosotros ni bien salimos desde Cobío, salimos atendiendo mucho, mucho, muy. Con muchas consultas. Y el empezar a tener casos difíciles con resultados, a nosotros nos fueron obviamente ganando en confianza, proyectando, consolidando, sintiéndonos más cómodos, sintiéndonos más fuertes. Y en el 2017, nosotros en los últimos seis meses del 2017, tuvimos muchísimo trabajo, Muchísimo trabajo que uno gana en experiencia.
Horas de vuelo, digamos.
En horas de vuelo y en asumirse creador, porque esto es un camino de práctica, ninguna duda. Vos podés ir a la apertura, podés leer libros, podés. Ellos siempre, Lucro y Pablo comentan siempre de que una cosa es que te cuente cómo es meterse en la pileta y otra cosa es nadar. Esto es así de simple. Pero es más fuerte que eso. Es más fuerte que eso, porque cuando vos empezás con este ejercicio de ver en el otro lo que te viene a traer a vos, qué me viene a mostrar ese otro, y empezás muy fuerte. Sí, muy fuerte. Es muy fuerte. Te empiezan a caer fichas de que esa persona que está enfrente tuyo te viene a mostrar algo que está en vos. No, no, es fuertísimo. Y en ese aspecto, ahí fue cuando yo le pedí a Pablo, Pablo me entrevistó, recuerdo que después de entrevistarme a mí, se lo pidió Andrea, se lo ofreció Andrea y Andrea dijo que no.
Y bueno, yo me lancé como siempre eso y siempre fue muy lanzado. Me lancé y te diría que terminé de madurar mi proceso siendo comunicador. Todavía me falta, me debe faltar muchísimo.
Como todo, porque el día es un camino de conciencia para claramente, para seguir creciendo constantemente. A mí es una de las cosas que más me fascina de esto, saber de que esto no termina, que esto es un camino de seguir y seguir creciendo. Lo estás contando de una manera linda, como desde la inocencia, de ir creciendo, de ir aprendiendo y. Y que este camino se transita así que la gente muchas veces escucha y piensa estos locos, esta magia que es, esta cosa rara. Y empezar a entender de que esto es transitar y verlo por tus propios ojos, por tus propios medios y sentirlo en el cuerpo, eso es algo que estás mostrando que me parece maravilloso.
Y bueno, fui madurando acá en este trayecto. Y te voy a contar una anécdota que tiene que ver con esto que dijiste de estos locos. Una anécdota que la publiqué en el grupo de consultores, a pesar de no ser un caso, el título de eso se llama El caso que no fue. Yo iba a tener una consulta con una. Atendíamos a una chica que era médica en el Hospital Austral, era emergentóloga en el Austral, y ella nos recomienda, porque esto es así, le va bien a uno y es un efecto multiplicador. Y nos recomienda con una colega que era obstetra y que venía obviamente por infertilidad a trabajar. Su infertilidad en realidad venía por la preocupación de la falta de movilidad de los espermatozoides de su marido, que también era médico. Bueno, yo la atendía un día a la mañana, a la noche previa, me llama y me dice por mensaje de WhatsApp, de voz, me dice voy a tener que suspender el turno, no voy a poder ir a la consulta porque mi marido dice que ustedes son una secta. Y dije.
La primera sensación que tuve inicialmente cuando bien biológica recibimos el mamado, es totalmente reptilica. Si lo hubiera tenido enfrente, lo ahorcaba Pero bueno, ¿Qué pasa? Después de tener ese momento, uno toma aire, respira, ya tenía algunas horas de vuelo, digo, ¿Qué es lo que pasa acá? ¿Qué es lo que tengo que mirar acá? La segunda reacción que tuve es desde el comunicador, esta chica no me puede decir esto a mí. ¿Cómo me decís que somos una secta si atrás del síntoma que ella tiene hay una explicación que es totalmente lógica, que es totalmente?
Sí, sí ya sabías la historia que había detrás.
Es más, me estaba bañando porque recibo el mensaje, me iba a bañar, me estaba bañando, no le contesté, y mientras me bañaba iba rumiando. La respuesta no, no puede ser. Bueno.
Entonces cuando termino de bañarme, le mando un audio, le digo sí, mira, no te hagas problema, lo entiendo, pero entendé que este síntoma, tu infertilidad, es un síntoma de protección. En tu clan tenemos, seguramente encontraremos niños muertos al nacer, mujeres que se mueren en el parto cercano a él, hombres que no reconocen o se van, todos los anclajes, le expliqué, los hamerianos, etcétera, etcétera. Terminé de mandar el mensaje y después dije, pero claro.
Si esto es para mí, si la infertilidad es mi síntoma, si me viene a decir que no lo vaya a buscar porque me está protegiendo a mí mismo y me lo estoy creando yo mismo.
Bien, ahí te cayó el casino encima, como le decimos.
Y a partir de ese hecho te diría, y gracias a una gran consultora que hay en el grupo de comunicadores, una grande, grande de verdad, generosa y muy lúcida, que es Irma Chas.
Yo empecé a ejercitarme en la mirada del árbol, mi árbol, respecto de lo que me venían a traer todos los acontecimientos que aparecían a mi alrededor, tanto las consultas o algo que me molestaba. Es así que yo tengo la familia, los comunicadores en mi árbol, o sea, lo tengo en cada uno, quien representa cada cosa. Bien.
Entonces esto es ver en vos, es buscar en vos.
Me das pie para la pregunta obligada que hago siempre y para darle un cierre a esta hermosa charla y de conocerte. ¿Que es humano puente para vos hoy? Después de transformarte, después de pasar por todo esto que contás y de seguir reconociendo paso a paso este camino, ¿Qué es Humano Puente para vos hoy?
Humano Puente para mí es un oasis de felicidad. Ayer estaba hablando con Pablo, Pablo me hacía un comentario que tenía que ver con la comunicación y tenía que ver con nuestro espacio que integramos con Andrea Puentes para Despertar y. Y yo le contesté eso. ¿Cómo me voy a apartar de un camino como el de Humano Puente que me hace disfrutar de la vida todo el tiempo, que me hace encontrarme permanentemente conmigo mismo, pero fundamentalmente me hace feliz? Me hace feliz. Si vos me dijeras hoy, cuando yo empecé la escuela de Reiki, me preguntaron, andábamos con esas preguntas y ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Alinearnos con nuestro ser o ser o encontrar el propósito espiritual? El propósito de la vida biológicamente es vivir el mayor tiempo posible y tener la mayor descendencia. Ese es el éxito biológico que persigue la experiencia biológica. Pero como no somos solamente biología, mi propósito, el propósito de mi vida es disfrutar y ser feliz. Y estoy en el lugar que quiero estar hoy. Hago lo que siento y siento lo que hago. ¿Qué más puedo pedir?
Bien, total coherencia, muy lindo, perfecto. Es un gran mensaje y muy simple, digamos, este camino te da la felicidad absoluta y eso es maravilloso.
Esto es tan simple que te preguntás después ¿Cómo fue que no lo vi antes?
Exactamente, a cada rato digo eso. ¿Cómo no lo vi antes? Muy bien. Gracias Gus, un placer, un honor encontrarnos y te felicito por tu camino de comunicador. Gracias a todos los que están del otro lado y nos vemos pronto.
El placer es mío, César, un gusto y un placer siempre estar en contacto con vos.
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