14 Nov 2020 · 32 min
Karina Sánchez left advertising and marketing to study meditation, tai chi, and family constellations. She shares her personal crisis and healing journey, then how she became a consultant helping others through conscious existence practices and brief case stories that show the work's impact.
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Hola, bienvenido a la segunda temporada de Humano Puente Podcast. Mi nombre es César Trombino, consultor en Bioexistencia Consciente. Para conocer más sobre Humano Puente te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o buscar Pablo Almazán. Humano Puente en redes sociales también ucreciavianchi humanopuente en Instagram.
Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores. Esta vez un encuentro cara a cara con un ser que quiero mucho y compartimos crecimiento y camino. Generosa, profunda, simple y llena de amor. Da cada uno de sus pasos con fe y coherencia y siente la comunicación desde siempre. Comunicadora de la Bioexistencia Consciente en Vicente López, Buenos Aires. Ella es Carina Sánchez.
Hola Cari, ¿Cómo estás?
Hola amigo, muy bien, ¿Y vos?
Bueno, un placer mirarte acá de frente, de cerca. Estamos en tu consultorio. Me acerqué porque vivimos muy cerca, le cuento a la gente que la conozco a Cary desde mis primeros pasos en Humano Puente y ahora ver la comunicadora y este encuentro me parece mágico, maravilloso. Gracias por recibirme.
Gracias a vos. Gracias a vos. Y sí, fue una conexión que nos unió desde esa apertura y después nos dimos cuenta de que éramos vecinos y empezamos a compartir otras cosas y bueno, siempre es lindo poder hacerlo.
Y acá ahora, después de un tiempo, cada uno en un lugar diferente, lindo, hermoso en este camino de Humano Puente. Y bueno, quiero que la gente te conozca un poco, sepa un poco de vos y yo también, más allá de que te conozco de a poquito y voy conociéndote. Contanos quién es Cari antes de Humano Puente, que es la idea, mostrar el proceso. ¿Qué hacías antes, a qué te dedicabas? ¿A qué te dedicas? ¿Qué hacés?
Bien, yo estudié publicidad y comunicación y me dediqué a eso toda la vida. De hecho todavía hay algunos trabajos que hago en relación a la comunicación por fuera de Humano Puente. Entonces para mí es muy resonante y muy coherente. Siento que va conmigo este rol de poder comunicar y de poder compartir desde otro lugar.
Bueno, me empezó a pasar en un momento trabajado en diferentes agencias, estudios, proyectos, me empezó a pasar que sentía que el propósito de la comunicación tenía que estar como más allá de lo comercial. Como que empecé a preguntarme si esto que yo sabía hacer, que me gustaba hacer, no lo podía poner al servicio de algo que no fuera una campaña publicitaria o que no fuera el posicionamiento de un producto, sino como bueno, tiene que haber algo más allá, tiene que haber algo que valga la pena comunicar. Y pasé muchos años tratando de encontrar como ese nicho, como esa forma.
Esto sin acercarte a corrientes holísticas, para llamarlas de alguna manera. ¿Ya esto te empezaba a pasar desde la carrera o desde otro lugar? Ya desde lo oficial, para decirlo de alguna manera.
Exacto. Desde lo formal, digamos. Desde lo formal, sí. Es como que en un momento bueno, me gustaría trabajar para una ONG o para alguien que tenga un propósito desde su accionar con el que yo pueda resonar. Y en paralelo, desde hace muchos años, sí hay una búsqueda personal desde este lugar de lo holístico, como vos decís, que creo que empezó cuando desde muy chica, a los 13 años, en la biblioteca que había en casa había de todo, a mí me gustaba mucho leer y pasaba de la ficción a la novela, las aventuras, a los detectives, a la novela negra. Y un día me encontré leyendo El tercer ojo de Loxan Rampa y no entendía muy bien de qué se trataba eso, pero sí que había algo que estaba más allá de la dimensión que todos conocíamos y en la que todos nos movíamos. Y un poquito más grande, Richard Bach con un puente hacia el infinito y esto del viaje en el tiempo y mi yo del futuro que viene a decirle algo a mi niño, todo eso.
Había cosas que me llenaban de preguntas o de inquietudes o de sensaciones como bueno, no era solo el D, nunca fue solo lo que llamamos la realidad, llamábamos la realidad hace un tiempo.
Y eso, digamos, no te llevó. ¿Quiere decir que no pasaste directo de la comunicación, el marketing a humano puente? ¿Tuviste un proceso intermedio o paralelo? Como paralelo, paralelo de todo un mundo.
De hecho una de mis carreras alternativas que nunca llegué a desarrollar fue psicología, como que yo iba navegando en distintos mundos y bueno, lo primero que hice, o la primera actividad fuera de lo tradicional para mí, para mi familia, yo soy hija de un médico.
Y un asistente social que son muy flexibles y muy abiertos, pero muy formales también desde.
La estructura.
Tener el título en la pared.
Sí, claro. Desde una creencia de que hagas lo que hagas, tenés que ir a algún lugar, aprender a hacerlo, como graduarte de algo, como hacerlo seriamente, profesionalmente, con cosas así. Desde el caminito formal.
Imagino que te habrá llevado algunas consultas también.
Eso también. Ya vamos a llegar ahí, ya vamos a llegar. Bueno, y lo primero que con lo que me encontré fue con la meditación trascendental.
Que lo practiqué durante muchos años y de hecho ese mantra todavía lo uso a veces. Es como la entrada, como el recurso para entrar en esos Estados Unidos un poco más tranquilos y donde nos permitimos conectar con algo más profundo. Después, bueno, hice taichi muchos años también. Constelaciones, Constelaciones familiares. Eso fue como el último tramo. Pero antes de eso, algo que pas para mí fue muy importante, llegó a lo mejor en un momento de mi vida en que yo estaba como en una búsqueda de respuestas que iban más.
Allá de lo que conocía, como muchos de nosotros.
Claro, acá nos encontramos todos.
Juntos, nos.
Transformamos, porque creo que eso. Tal cual, esas inquietudes, esos dolores grandes, te llevan a transformarte y encontrar tu propósito, el camino, esa búsqueda que emprenden todos, que cuentan todos, que la estamos escuchando en cada historia, lleva a después encontrarte con vos mismo, con tu propósito.
Tal cual. Bueno, uno de esos momentos de quiebre fue. Tengo tres hijos, cuando eran muy chiquitos los tres, tuve como una infección pulmonar que me trajo síntomas muy complicados y estuve sin diagnóstico varios días, con las alternativas de que podía ser un cáncer de pulmón o que podemos podía ser una neumonía aguda. Pero empezaron a aparecer muchas cosas en mi horizonte que me hicieron plantear lo que pasa en esos casos. ¿Hacia dónde voy? ¿Qué vida quiero tener? ¿Estoy conforme con la vida que tengo? Bueno, esas mismas preguntas se volvieron reales y mucho más concretas, como que no era para dejar para más adelante. Se empezó a volver muy necesario encontrar ese propósito y pronto con una sensación de la finitud y del sentido, la búsqueda del sentido. Así llegué a Tradición Andina y ahí me conecté con cosas que para mí hoy son muy resonantes y muy importantes, que tienen que ver con la conexión con la naturaleza, que tiene que ver con saberes antiguos, con. Con empezar a comprender los círculos de tiempo. Con empezar a comprender.
Muy humano puente.
Exactamente.
¿Empezaste desde ahí?
Empecé desde la Chacana. Yo empecé desde la Chacana con un viaje al norte que fue muy iniciático, donde tuve desde la experiencia, una sensación de mucha conexión que te llevaba Perú. Bueno, todas esas cosas.
Hacia humano puente sin saberlo.
Sí, tal cual. Eso fue en el 2010. Y bueno, después.
Me acerqué a Constelaciones Familiares, porque había hecho varias constelaciones como consultante, digamos, me habían ayudado mucho, había pasado muchos años haciendo terapia tradicional y había llegado un momento en donde sentía que no avanzaba y estas cosas eran como una posibilidad de hacer un salto hacia otra cosa, ya no lineal, sino como un salto cuántico que me llevaba a pensar y a ver desde otro lugar las cosas. Bueno, hice la formación en el Centro Hellinger y me encantó y aprendí un montón y agradecí un montón. Pero bueno, yo también terminando esa formación estaba con un conflicto de trabajo, de trabajo de marketing que te contaba. En aquel momento estaba en un lugar que no me gustaba nada, que me sentía mal, que ganaba mal, era todo espantoso. Y se sumó a esto que me empezaron a doler mucho los codos.
OK, bueno, para el que conoce, el que es consultor ya entendió todo, pero el que no, Bueno, los codos también están relacionados al trabajo, entre otras cosas.
Exacto. Una gran desvalorización en relación al trabajo. Entonces, que era exactamente así como yo me sentía en ese momento. Entonces estaba abriendo un camino que todavía no se concretaba. Y con este trabajo del que me quería ir, pero del que dependía también económicamente, me había divorciado hacía muy poco, toda mi vida estaba en revolución, tremendo, tenía que vender la casa, bueno, estaba iniciando otra relación, era un momento de quiebre. ¿Entonces ahí dije, bueno, siento que los caminos que vengo recorriendo no me están llevando a un buen lugar o al lugar que yo necesito llegar, porque mi síntoma, ahora lo llamo síntoma, en ese momento lo llamaba mi problema.
Persiste y no lo puedo cambiar y no encuentro la salida, y cómo puede ser? Bueno, y así llegué a una consultora que yo ni sabía que era de humano puente, o sea, yo buscaba biodecodificar, ese era el verbo, yo quería biodecodificar. Y bueno, llegué a la casa de mi primera consultora, Loli de Benedetti, que es esta escuchando, le mando un beso muy grande, me escuchó, me preguntó si sabía algo de la decodificación. Yo le dije que había escuchado a Corbera, que sabía algunas cosas, que había estado leyendo y demás. Y ella me bueno, sí, pero nosotros, ser humano puente, además tenemos otra mirada. Y entonces me muestra algo, no me acuerdo si era un libro o si era qué elemento donde vi la chacana y yo a partir de ahí no escuché nada más, a partir de ahí sentí que había llegado al lugar a donde todo este camino me había estado conduciendo. Ese símbolo que para mí, en mi caminito personal sintetiza tantas cosas, estaba mostrándome desde eso simbólico, esto que yo estaba.
Necesitando atravesar, una confirmación, como una muestra de estás por buen camino es por acá.
Sí, algo así. Obviamente que hoy lo puedo decir desde un lugar diferente, hoy puedo decir yo me estuve creando todas esas señales porque necesitaba atravesar todas esas cosas y me tuve que crear mi dolor en los codos para poder irme de ese trabajo, y me tuve que crear a esta consultora humana Puente para poder entrar acá y estar donde estoy. Pero bueno, en el momento y desde este transitar humano, desde el proceso que existe, también ese fue como el ir despertando, porque no es que hay un despertar, yo siento que hay muchos momentos de correr velos, de darse cuenta, de tomar conciencia. Puedo identificar algunos que fueron muy importantes, pero siguen sucediendo. No es que hay un despertar de conciencia un día que te levantaste y te iluminaste, sino que es un proceso continuo, profundo, que no se termina. Y bueno, en ese momento, como te contaba, que estaba completamente desvalorizada, era un trabajo que no me gustaba, como bloqueada ahí. Después de esta consulta, creo que fueron dos consultas, lo primero que me pasó fue que pude tomar la decisión de irme de ese trabajo. Yo lo recuerdo como el poder haber visto y reconocido mis propios recursos que en ese momento estaban. No es que me pude ir del trabajo porque me salió otro trabajo, me gané la lotería, me llegó una herencia y ahí tuve los recursos. No, no, los recursos los tenía, solamente que confiaba en eso, o no me parecían suficientes o tenía miedo, bueno, lo que nos pasa a todos. Entonces bueno, lo primero que pude hacer fue irme de ese trabajo y no solamente me fui, sino que me fui de viaje con mis tres hijos, un viaje que hacía un montón que soñábamos hacer y me mudé y pasaron un montón de cosas en pocos meses.
Te transformó esas consultas, digamos, más que nada en reconocerte todo el poder que tenías y algo de eso, la capacidad.
Sí, sí, fue como correr, yo lo imaginaba como estar dentro de una caverna y poder correr una gran roca y poder ver que atrás de eso había el universo entero. Y el dolor de los codos duró un poquito más, pero se terminó yendo, yendo.
Y ahí pasaste a querer dar el paso para caminar este camino.
Ahí lo que me pasó fue que después de esta primera consulta, Loli me bueno, mira, en este link podés ver un montón de vídeos de Pablo Almazán. Yo no sabía quién era él y entré como en un trance, como le pasa a muchos. Yo veía horas y horas de vídeos, los siete vídeos de Umepay, y yo veía eso y yo quiero dedicarme a esto, yo quiero ir a Umepay, yo quiero conocer a este hombre, yo quiero ceremoniar, yo quiero estar alrededor del fuego. Bueno, una sensación de que es por acá, es por acá.
El cuerpo te lo dice. Se movía.
Certeza. Porque hoy te tengo que contar el contenido de esos vídeos, sé de qué se tratan, pero yo sentía que las palabras estaban llegando a un lugar que no era la mente. Sentía que esa voz estaba hablando una parte de mí que no era consciente.
Creo que estás describiendo lo que le pasa a muchos y no saben poner en palabras. Eso pasa muchas veces con Pablo, que una consultora también en el proceso que hizo para ser consultora, me yo por momentos siento que Pablo habla en chino, pero el cuerpo se le mueve y te moviliza.
Se tranquilizaba, ¿Sabes? Era como una sensación de OK, somos del mismo planeta y nos estamos entendiendo. Y que algo se empezaba como a integrar adentro mío, como que todas esas partes un poco sueltas y que parecía que no se podían conectar, empezaban a encontrar su lugar y a complementarse y ordenarse de un modo nuevo. Tal vez no eran grandes descubrimientos, no eran conceptos, por ejemplo, si vamos a lo racional, que yo nunca hubiera escuchado.
Pero se acomodó todo.
Pero todo estaba ordenado.
Exactamente. Que ahora también le puedo poner ese nombre y puedo entender, pero en ese momento fue recontra intuitivo, fue como algo bien desde lo inconsciente, yo siento que tenía que ver con eso.
Muy bien. ¿Y después del proceso empezaste a atender, imagino que las consultas y demás, y cómo fue tener la certeza? Bueno, venías con tu camino de comunicación y demás, que ya venís diciendo eso, pero ¿Cómo fue decir quiero dar el salto a ser comunicadora y que Pablo te incorpore o que decidas un proceso?
La verdad que bastante rápido bastante como intenso tiempo. En un momento viste que el tiempo se empieza a volver algo diferente a lo que era antes. Entonces parece que haces un montón de cosas en plazos muy cortos, con mucha intensidad. Entonces bueno, durante el primer año hice la jornada y las dos aperturas. Al año siguiente, que ahí nos encontramos nosotros, al año siguiente hice varios seminarios y ahí cuando empecé con el tema de los seminarios y en el congreso ya empecé a pensarme comunicadora, a sentirme comunicadora. Me empezó a pasar algo antes de ser comunicadora que a mí me hacía sentir muy bien, que muchos de mis consultantes se hicieron consultores, porque yo le dedicaba una buena parte de la consulta consulta, hablar de humano puente y hablar de la lógica de humano puente y a contar cosas y a compartir desde un lugar que iba mucho más allá de lo que el espacio de consulta requiere. Como si hubiera empezado a hacer esa práctica de lo que ahora los comunicadores hacemos cuando damos una charla, por ejemplo. Ya lo había puesto en práctica y de hecho de verdad fueron muchos los que terminaron haciendo el camino y que ahora son consultores. Entonces en un momento tuve como la oportunidad de encontrarme con Pablo en un congreso o en un viaje que él hizo a San Juan, porque yo soy de Buenos Aires, de acá de zona norte, pero paso mucha parte de mi tiempo en San Juan desdoblada.
Porque ahí vive mi pareja, entonces también atiendo a muchos consultantes de allá. Y bueno, tuvimos el placer de compartir con Pablo una charla que él dio en San Juan y una apertura y ahí poder también viajó Lucre, entonces pudimos compartir desde un lugar mucho más íntimo también con Laurita Gentil algunas. Algunas comidas, algunas reuniones con amigos. Entonces ahí sí tuve como la chance de decir che, a mí me gustaría ser comunicadora, ¿Qué tengo que hacer para eso? ¿Qué se necesita para eso? ¿Qué podría hacer yo? ¿Cuánto tiempo me llevaría? ¿Cuál es el requerimiento? Y entonces bueno, me explicó él, me explicó Lucre que se requería tener una determinada cantidad de consultas, haber hecho determinada cantidad de seminarios, saber decodificar y comprender cómo es esto de los elementos celulares. Y entonces bueno, lo que sí lo tenía también incorporado que era participar en el grupo que tenemos cerrado, que tenemos para los consultores.
Compartiendo los casos, acompañando, como teniendo una presencia más activa. Entonces yo en ese momento dije bueno, yo voy a empezar a actuar y a ser comunicadora antes de ser comunicadora. Empecé a meterme en ese rol desde mi sentir y a como ejercerlo. Obviamente no daba ni charla ni encuentros para vivirlo. Empecé a vivirlo y a sentirlo desde antes y yo siento que lo empecé a crear desde el momento ese.
Y las consultas se empezaron a multiplicar de una manera impresionante porque era como que yo necesitaba reunir esa cantidad de consultas y en el tiempo se fueron dando solas, pero en realidad no era la cantidad, no es por el número. Lo que se aceleró fue ese proceso de la experiencia, de lo que es lo que es encontrarte con una parte de vos en otra persona que te viene a mostrar algo que tenés que sanar y acompañarlo en ese proceso.
Eso me interesa, ese es el punto, esa parte.
Si no suena bueno, apliqué a un trabajo y tenía todos los requisitos y entonces fui a conseguir lo que me faltaba.
Claramente no es un proceso de horas de vuelo, de comprender y de ponerse en el lugar de creador, asumiéndolo y viviéndolo profundamente. Me interesa esa parte de que las consultas que llegaban te mostraban una parte tuya. Y siempre a los comunicadores les pregunto ¿Qué tipo de consulta te movilizó? ¿Porque habla mucho del comunicador en sí, o de qué tipo de consultas te llegan, o te movilizó, o hay algo que le quieras contar a la gente de algún caso que te haya gustado?
A mí cuando pienso en esto, hay un caso en particular que a lo mejor es muy simple, pero que a mí me emocionó desde lo más profundo. Es una persona que yo conocía haciendo Constelaciones Familiares y con la que tenía afinidad, pero no éramos amigas ni nada, y vino para trabajar. No me acuerdo el título que le había puesto a la consulta, pero era algo así como su inseguridad o o alguna dificultad que tenía en el trabajo, pero era algo emocional. Y mientras íbamos haciendo la primera entrevista y la charla preliminar, ella me cuenta que había hecho un montón de cursos y de aprendizajes a lo largo de su vida, de hecho habíamos confluido en esto de constelaciones, pero nunca había podido terminar el secundario. Era una mujer de 50 años con un puesto muy.
Mando medio en contabilidad o en administración en una empresa, con un montón de camino hecho y no tenía el título del secundario, y entonces ella vivía eso como un gran obstáculo, porque no podía ir más allá, le daba mucha vergüenza además decir que nunca había terminado el secundario. Ya te digo, los conflictos que la habían traído tenían que ver con el trabajo, con alguna relación de pareja, pero lo que más me emocionó, lo que más me emocionó fue que a los dos meses me llegó un WhatsApp diciéndome que tenía su título del secundario, que había terminado el secundario a los 50 años.
Bueno, arrancamos esta charla hablando de tu papá con los títulos. Entonces siempre que llega un consultante y veo que se emociona con algo, yo le si ves un perro por la calle y lloras, yo sé que hay una historia, si pasas y el perro te da lo mismo, no está la historia. Entonces ese consultante vino a sanarte varios temas en la familia, vos también, sin.
Duda, y ahora que lo decís y lo puedo ver a través de este espejo que nos estamos creando, mi papá fue el primer, no el primer médico, el primer profesional de su familia.
Y con toda esa connotación que tenía ser doctor. Es posible que por eso yo tenga como un gran reconocimiento también.
Hacia los médicos en general y hacia los profesionales en general. Y nunca lo viví en mi caso personal como un peso, como un mandato, como algo que para mí fuera síntoma, sino más bien lo contrario. Y me han tenido muchas consultas y siguen apareciendo de personas que están bloqueadas, personas que se sienten bloqueadas porque no pueden terminar la carrera, porque no pueden atravesar esa materia, porque no pueden dar la tesis, porque acompaño a muchas personas como en ese proceso que también es el proceso del darse a luz, de salir a la vida, de ese pasaje a la independencia, a la edad adulta, tomar las riendas de tu propia vida.
Lo lindo de esto es ver cómo cada comunicador se crea su universo de consultantes acorde a lo que vino a transitar en la tierra, a su propósito, y creo que tu lugar de comunicación y de reconocimiento y de títulos.
Tiene algo lindo para darle al mundo.
Yo creo que hay una cuestión que tiene que ver con el valor y la desvalorización. En realidad.
Yo siento que tiene mucho que ver con eso y con el reconocimiento o con el no reconocimiento, con mucho de lo que hay detrás de eso.
Me estaba acordando también de otro caso que también parece simple, parece simple cuando uno lo cuenta, pero tal vez porque fue mi propio proceso, es que veo todo lo que implica hacer eso. Y también veo a mucha gente que no lo puede hacer.
Un consultante que estaba en un trabajo en el que le iba muy bien, pero que él se sentía muy mal.
Bastante común.
Bastante común. Bueno, sí, es que no me puedo quejar, es que con esto mantengo a la familia. Es que me dicen mis amigos que estoy loco. Si renuncio, pero tengo 40 años y vivo amargado, vivo enojado, no puedo disfrutar de lo que tengo. Ni siquiera era un problema económico, era un problema muy desde la frustración y desde la no motivación de estar viviendo una vida que no es plena, que es lo que para nosotros es un síntoma. Cualquier cosa que te haga sentir de esa manera.
Esto toca muchos lo que estás diciendo.
Siento que sí, por lo menos en mi universo está lleno. Está lleno de gente que le pasa esto y que está como atrapado. Atrapado en una vida, en un matrimonio.
Sabemos que hay mucha reparación en un trabajo y eso es mucho de lo que vamos a buscar. ¿Qué pasa?
Y sobre todo estar atrapado en situaciones de las que uno siente que le es muy difícil salir, ya sea como te digo, una pareja, un matrimonio, un trabajo, una carrera. Eso de cómo rompo esta estructura para ir más allá, porque sé que donde yo estoy no soy feliz, por más que haya pasado una vida entera construyendo esto donde estoy parado ahora. ¿Pero qué pasa? Primero reconocerlo para uno mismo, que a veces es lo más difícil, creo yo. Porque eso implica tomar un montón de decisiones después. Y da mucho miedo eso.
Exacto. Dar ese paso que quizás nadie dio en la familia.
El salto al vacío. Que por un ratito estás en el aire. Un ratito. Por un tiempo. Bueno, y este chico, este hombre de 40 años, empezó como consultante, como te digo, yo tenía esta cosa un poco didáctica en mis consultas hace un tiempo, y decidió hacer el camino humano puente. Y me preguntó un montón de cosas de cómo lo había hecho. Yo le compartí esto, le conté mirá, yo lo hice de esta manera, me pasó tal cosa. El asunto es que ahora ya es consultor en bioexistencia consciente. Dejó ese trabajo que no le gustaba, que no lo hacía feliz. Está atendiendo a mucha gente acá y del exterior. Yo lo veo compartiendo sus casos en el grupo y es como bueno, literalmente una parte de mí que se sigue sanando a través de él, porque digo, wow, ¿Entendés? Estas cosas que yo a veces siento que a lo mejor no son, no tienen el impacto que puede tener decirte alguien se curó de cáncer, en el sentido, el impacto para la mente, ¿Entendés? Para el asombro.
Nosotros todos los casos son maravillosos, lo hablábamos con Pablo, el cáncer y el resfrío.
Mientras llegues a la profundidad de eso y a lo que hay detrás, te transforma la vida hasta una uña encarnada.
Hasta donde vos lo permitís. Pero estos cambios, a mí me emociona que una mamá me venga a decir tengo problemas con mi hija de 8 años, no la aguanto, no sé cómo manejarla, no la soporto. Cosas cotidianas que las madres a veces asumimos como que le pasan a todo el mundo y son normales y hay que ir con eso.
¿Por qué te lo vas a cuestionar? Y que una a la siguiente consulta o a la otra me te tengo que agradecer porque me volví a enamorar de mi hija y mi hija hace las mismas cosas que antes me molestaban, pero me volví a enamorar de mi hija.
Qué lindo, profundo.
Y vos decís, y a esa nena de 8 años le cambiamos la vida también, ¿Entendés? Porque no solamente la vida de la mamá, que ahora está más relajada y.
Más contenta y habla de vos misma como madre también y de muchas cosas. Bueno, se nos está terminando el tiempo y Hermoso, podría quedarme horas y quizás me quedo un rato más, pero para este ciclo se nos escapó el tiempo muchísimo. Y te agradecemos, creo que la pregunta obligada que nos digas ahora, después de todo este proceso, ¿Qué es Humano Puente para vos?
Humano Puente es como es el todo. Por un lado porque.
Representa todo lo que soy.
Lo que era y lo que seré, porque todo confluye en un único instante presente. Y es como yo lo siento, ¿Sabes? Como si fuera una plataforma de lanzamiento, ¿Entendés? Es la sensación de estar, pero no de mi propio lanzamiento. Es como estar subida a una nave espacial que está por despegar y que nos va a llevar no sabemos a dónde, no sabemos a dónde, pero una sensación de que estamos preparando para un gran despegar, como un gran salto de conciencia. Lo hablo desde ahí. Es un proceso que está en marcha y que yo siento que en lo personal empezó cuando era muy chiquita, pero es como si hubiera una fuerza sinérgica que cada vez se hace más potente y que por momentos no te das cuenta dónde estás, ¿Entendés? Cuando vas tren de alta velocidad que va muy rápido, pero es tan estable adentro que no te das cuenta de lo rápido que vas y de lo intenso que es. Bueno, algo así como estar en ese viaje.
Gracias. Porque sí, lo siento así también una transformación global que Humano Puente tiene gran parte de esa transformación que está pasando mundialmente, porque en realidad todos somos la misma cosa. Yo me transformo, se transforma todo. Gracias, Kady.
Gracias a vos. Placer. Muchas gracias.
Gracias a todos los que están del otro lado.
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Les dejo un abrazo virtual.








