20 Sept 2022 · 40 min
Podcast episode (Humano Puente - Comunicadores Historias) featuring an extended Spanish interview with Karina Siragusa. Karina recounts her personal healing journey after a conflictive divorce and severe physical symptoms (colon irritable, heavy medication) that led her to attend Humano Puente workshops in Córdoba, recover her health, train as a consultant and become a communicator. The conversation covers practical details of her path (travel from Bahía Blanca to Córdoba, influence of a sister who was already a consultant), key practices and events (jornadas presenciales, Chamanismo Bioexistente seminar), examples of client outcomes (autistic child improving; maternal-line healing), and community supports (Marcelo Tonelli, consultant network).
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Bienvenidos a la cuarta temporada de Humano Puente Podcast. Juntos vamos a seguir expandiendo conciencia de manera íntima en este espacio con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Si llegan por primera vez los invitamos a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando pabloalmazán humano puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi humanopuente en Instagram.
Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores. Hoy conversamos con un ser que me trajo risas y emoción divertida y profunda, con total sinceridad y disfrute por cada paso que dio y da comunicadora de la bioexistencia consciente en Bahía Blanca y el mundo. Ella es Carina Siraguza.
¿Hola Cari, cómo estás? Bienvenida, un honor tenerte acá en el podcast de humano puente.
¿Cómo estás César? Gracias, bienvenido vos también a todos. Feliz, feliz de por fin nos tocó la entrevista.
Sí, son tantos comunicadores y yo me había comunicado con vos y quería hacerlo hace rato y bueno, siempre el momento es perfecto y hoy con vos disfrutando de una mañana, por eso estamos así con mate la mañana, la voz, recién levantados, pero muy feliz. Qué honor tenerte acá y saber un poco de tu vida Cari, que como digo siempre, no sé mucho y quiero sorprenderme, conocerte como los que están del otro lado siempre y me dicen qué lindo conocer a cada comunicador. ¿Cómo es tu vida? ¿Cómo fue tu vida antes de Humano Puente? El antes y el después de Humano Puente es el objetivo, pero conocerte un poco a qué te dedicabas o cómo fue tu proceso.
¿Siempre en las charlas cuando comentamos así cómo es que llegamos a Humano Puente encuentro como un hilo conductor de que a todos básicamente nos pasó lo mismo, estábamos en una búsqueda, en un proceso difícil de nuestra vida y siempre llegó un amigo que te dice mirate este videíto de este tal Pablo a ver si te resuena o te pasan en el libro de me estás jodiendo? Y vos decís bueno dale total y creo que básicamente todos vimos algún videíto de Pablo y cuando lo vimos dijimos claro es por acá, nos voló la cabeza. En mi caso.
Yo venía de un proceso de divorcio conflictivo en el cual mi cuerpo me empezó a pasar factura, empecé mi mi peregrinaje por los médicos, todos me agregaban una pastillita, tenía apenas 40 años, tomaba 15 pastillas por día desde la del hipotiroidismo, colesterol, para digerir los lácteos, para ir al baño, para relajar los intestinos, no, era calidad de vida, tenía un diagnóstico médico, colon irritable, literalmente, y entre nosotros me hacía popó encima de parada en cualquier momento y lugar, o sea, era una calidad de vida muy mala. Mi hermana, que también es consultora de Humano Puente, en ese momento que estaba en esa búsqueda, me ¿Por qué no te ves un videíto de Pablo, Capaz que te resuene? Ella sabiendo que yo muy mental, como digo yo, muy cuadradita, vamos a poner.
El contexto, ¿A qué te dedicabas? ¿Por qué cuadradita? ¿Por qué mental? ¿De qué mundo venías?
Yo soy contadora y estaba casada con un ingeniero, entonces todo lo mío era muy.
Creo en lo que veo, lo que tiene un fundamento científico, etc, etc.
Y tu hermana ya estaba un poquito más adelante.
Claro, mi hermana ya estaba en toda una búsqueda espiritual anterior, y ella es más holística y sabía que yo era la que estaba centrada en lo mental y que no me iba a salir de los médicos.
Cuando ella me pasa el videíto, nada, empecé a investigar, empecé a buscar, y en esa época Pablo daba todo presencial. ¿Te acordás que daba la jornada presencial.
Ahí en Venezuela?
Claro, o no sé dónde le subí.
Yo soy de Bahía Blanca y el que encontré lo hizo allá, cuando el que encontré más cercano fue para hacer jornadas en Córdoba.
Así que ahí partí para Córdoba, como nos pasa a todos, cuando iniciamos este camino con estos autoboicots, estaba como enojada conmigo misma, fuimos con mi pareja y mis hijos en el auto y tardamos como todo un día en llegar a Córdoba, porque estaba tan enojada conmigo misma que parecía el juego de la Oca, avanzábamos 100 kilómetros, me enojaba por cualquier cosa y decía volvemos para Vía Blanca, y ahí volvíamos a los 10 kilómetros decí no, bueno, dale, vamos para Córdoba. Y así fuimos y vinimos como tres veces.
Bueno, es bien de colon irritable, me.
Irrito por muy enojada, pero muy enojada. Y nada, cuando llegamos a Córdoba en la noche, mi pareja, que mucha paciencia me tenía, me decía y dale gorda, ya que llegamos, nos alojamos, yo decía no, no, vamos a dormir y nos volvemos. Bueno, dale al otro.
Pero por algo en especial.
Habías tomado la decisión de ir, pero no querías ir.
Claro, viste eso que nos pasa a todos.
Lo mismo cuando te pasa, cuando tenés las consultas online, se te cae Internet, se te corta la comunicación, cuando vos te relajas, todo fluye. Cuando. Bueno, yo vivo en una cortada en Bahía Blanca y mi consulta está en una calle muy tranquila ahora te puedo asegurar que más de un consultante cuando ha llegado a consulta me dice ¿Podés creer que choqué en la esquina de tu casa? No choca nadie, pero le digo, voy a poner un cartel, si usted, atención, si usted viene a la consulta de Karina Siraguza, tenga cuidado de no chocar en la esquina.
Sí ha pasado de todo con los consultantes.
Post consulta o antes de la consulta, a mí me han dicho se me rompió la llave del auto, abriendo el auto, saliendo de tu consulta, no pude entrar, me quedé dos horas, es.
Muy gracioso y ya sabemos que es parte de todo este proceso de vencer nuestros propios miedos, nuestra propia resistencia, porque a nosotros mismos nos pasó. Y entonces en mi experiencia, imaginate que estuve todo un día para llegar de Bahía Blanca a Córdoba, y cuando llegué en la noche estaba muy enojada y me quería volver. Al otro día mi pareja me dale, ya que está pago el desayuno, vayamos a desayunar. Bueno, dale, pero enseguida salimos y terminamos de desayunar y me dale, Cari está a media cuadra Pablo, no lo vas a ir a ver, andá a verlo, yo te acompaño, me llevó de la manito.
Bien, bien, tu pareja me llevó de.
La manito como una nena que se llevó a la escuela y era una escalerita arriba y me yo me quedo esperando acá, vos subís y no te gusta, yo te espero acá abajo, o sea, no. ¿Es muy fuerte cuando todos me dice sabés que? Me pasó tal cosa, digo créeme que sí, te creo, créeme que si, te entiendo, porque me pasaron todas esas mismas cosas.
Sí, sí. Nada mejor que nuestro propio proceso para mostrarle a un consultante que es lógico lo que le pasa, tiene sentido y que le mostramos que este proceso, justamente para eso son estas charlas, para mostrarles lo que les pasa o en el momento en el que están, es totalmente común, lógico y que todo es un proceso. Así que gracias por mostrar esta parte tuya tan naturalmente, que es tan necesaria para muchos que no lo creen posible. Esas pastillas y todo lo que estabas tomando, ese enojo, eso que contaste de la calidad de vida y lo que estás contando ahora es muy, muy necesario. Y bueno, te sigo escuchando y no interrumpo.
No, no, tranquilo. Exacto, porque cada persona que nos viene a ver en consulta somos nosotros mismos y todos pasamos por ese mismo proceso y lo entendemos perfectamente. Es alguien que un ser inmenso que te viene a desnudar el alma, que te viene a contar en consulta eso de que esto nunca se lo dije a nadie, es la primer persona que se lo digo y lloramos juntos, sanamos juntos, Dale, tranquilo, relajado. Yo también estuve ahí, también me pasó Y eso genera una empatía con otra persona porque en realidad nosotros pasamos por lo mismo y nosotros aún hoy siendo después de muchos años consultores, seguimos, como les digo yo, en proceso, no es que tenemos todo resuelto en la vida.
Es que vinimos a vivir una experiencia y la experiencia a diferentes niveles, se viven conflictos y se viven síntomas y son, Lo que pasa es que hablábamos el otro día con Pablo también en el podcast, se viven con una alegría, es una oportunidad para dar un nuevo paso, para descubrirse, para profundizar. Entonces gracias síntoma cuando viene, que muchas veces dicen, ah sí, todo maravilloso, todo bárbaro, qué bien la vida, la abundancia, la felicidad. Sí, pero eso incluye, incluye un síntoma, un conflicto, porque ahora es como lo vemos, como lo transitamos, es muy diferente. Más allá de que alivia un montón la vida y la vida se vuelva cada vez más linda.
Exacto. Yo siempre digo en las consultas, todos los días me acuerdo de ese maravilloso día que me permití a mí misma, tan solo me permití hacerme esta ¿Será cierto esto de que las emociones es lo que afecta mi biología? Me dije a mí misma, total, peor que ahora no voy a estar.
Y fue cuando dije, emprendí este camino y recuerdo en Córdoba, desde que subí las escaleras lo vi a Pablo, nunca más me bajé de ahí, es un camino de ida y a todos les digo, van a ver, nunca, obviamente yo no fui a las jornadas para ser consultora, fui para sanarme y cuando me sané y hoy no tomo ni siquiera una aspirina, tengo todos los valores perfectos y también confieso, ni siquiera me hago popó de parado. Entonces claro, es un proceso tan maravilloso donde todos los días te das cuenta que siempre soy yo.
Y ahí cuando subiste, viste a Pablo y nunca más te bajaste. Me gustaría desglosar eso. Qué pasó para que te quedes y no bajar con tu marido de ese momento a irte. ¿Qué pasó?
Empecé. Primero me dio una buena sensación, me dio sensación de seguridad, de confianza. Dije bueno, me siento, me senté en una sillita cerca de la puerta porque.
Dije en cualquier momento me voy. Y cuando empezó a hablar, se me empezaban a caer las lágrimas y decía yo, claro, es por ahí, creo que estaba justo hablando.
Empezó a hablar de los no nacidos, de los gemelares, y es ahí donde me empezó a caer la ficha de las historias de mis hijos. Esto que mi mamá siempre contaba, siempre contaba. En el embarazo tuyo, Karina, tuve una pérdida, a los tres meses me llevaron al médico, el doctor dijo se salvó el bebé. Y claro, me salvé yo, pero es que venía conmigo, ¿No? Fíjate qué increíble esto de que yo tengo solo una hermana, y con mi hermana siempre sabíamos que teníamos un hermano y decíamos cuando mamá sea más grande, cuando seamos más grandes y sin dañarla a mamá, vamos a buscar a ese hermano, porque sabíamos que lo teníamos, pensábamos que había sido papá, pero era el gemelar que había venido conmigo. Pero fíjate que desde chiquita siempre sabíamos las dos que teníamos un hermano varón. Y vos decís, qué maravilla esto, ¿No?
Sí. Pablo contaba en las jornadas, recuerdo cómo muchos niños tienen amiguitos invisibles. A mí me quedó muy impactado eso, me quedó muy claro en la mente cuando contaba eso del amiguito invisible, porque mi cuñada tenía un amiguito invisible, una amiguita invisible que le decía mysis y en realidad era my sister.
Y es totalmente así. Y claro, ese momento toca fibras de muchas mujeres. Yo en ese momento no había reaccionado. Después de esas jornadas, en el tercer día me entero que tuve un hermanito no nacido antes, un aborto de mi mamá y demás, pero no lo sabía hasta ese momento. Ese momento creo que abre unas puertas.
Hay algo que se abre y que vos decís wow. Ahí cuando empezó a nombrar los tips, viste que los gemelares sobrevivientes tenemos tips comunes, hablamos siempre en plural. Yo llego a un lugar y digo llegamos y soy yo sola, soy la reina del dos por uno, ¿Viste? Soy todas las ofertas, todo lo compro de a dos por las dudas por si acaso, porque había dos justo en oferta siempre chica tenía.
Y eso es muy común, hasta está en textos.
Claro. Entonces cuando empezó a nombrar estos tips y decía claro, ese lo tengo, iba como tildando el casillero, ese lo tengo, ese lo tengo, claro, dije esto debe ser que mi mamá contaba, pero viste eso que está tan naturalizado que se contó tantas veces en el clan que vos lo tenés como una anécdota más pero no lo asociás y cuando empezás a conectar todo esto y que vos decís wow, qué maravilla, en el break.
Cuando salimos me estaban esperando mi pareja y mis hijos y cuando vamos a almorzar y le cuento esto a mi hija, mi hija se abraza conmigo y llora y me gracias mamá, gracias porque yo nunca te lo conté porque pensé que ibas a pensar que estaba loca porque ella siempre tenía un amigo imaginario que le llamaba Leo, le llamaba Leo, pero estaba tan grabado ese Leo, era tan presente que yo iba manejando y ella me decía mamá andá más despacio, no ves que Leo va corriendo al lado porque era un leopardo, Leo va corriendo al lado y no nos alcanza, o mamá te sentaste arriba de Leo y yo dale con Leo y dale con Leo, Claro, y era su gemelar Y que vos decís, increíble, nos empezaron a cerrar un montón de historias, un montón de cosas y llorábamos abrazadas juntas de emoción como diciendo qué maravilla, es por acá, es por acá, qué puerta.
Enorme abriste ahí a descubrirte y bueno de ahí pasar a dar un paso más a ser consultora. ¿Cómo fue eso? Porque eso fue la jornada.
Eso fue la jornada, cuando yo empecé a darme cuenta que empecé a sanar, empecé a ir a consulta y llegó el momento en que yo estaba totalmente sanada y dije si yo puedo sanar y créanme que soy una persona bastante, bastante mental como para poder lograrlo, puedo ayudar a terceras personas a hacerlo, o sea, se puede, se puede. Es por acá esto de que mira, el otro día en la reunión de comunicadores que tuvimos el martes pasado le comentaba a Pablo, a Lucre y a los demás compañeros.
De que.
Recién había terminado una consulta de una mamá por su hijo con autismo, que era la segunda consulta y la primera consulta la mujer estaba muy como desconfiada, será cierto esto que proponen. Y.
Básicamente estuve casi toda la consulta hablándole del autismo, cómo lo abordábamos y demás, creo que hicimos muy poquito. Y la segunda consulta, que era esta, la que había tenido antes desde la reunión de comunicadores, la mujer empieza mirá, no sé lo que hacen ustedes, para mí están todos locos, pero me encanta porque mi hijo que nunca se sentó en el jardín a compartir con los otros niños, se empezó a sentar, empezó a dormir de noche, se come todo el plato de comida, me mira, no le tengo que gritar, ahora nos podemos comunicar. Y me entiende, y hasta no sólo comparte el desayuno con los compañeritos en el jardín, sino que cuando van a hacer una actividad, él se sienta y pinta, cuando antes estaba deambulando por todo el jardín. Entonces dijo ni siquiera quiero que me digas cómo es que llegaron a esto, sé que funciona, que es por acá. Y esto es lo que todos sentimos.
Qué lindo, qué lindo porque muy, muy rápido notó un cambio en su realidad, porque del descreimiento igualmente le cayeron fichas, imagino, y algo se acomodó adentro y.
Afuera, lógicamente eso la toma de conciencia. Y aparte esto de que soy yo el que no creo soy yo, cuando yo me suelto y cuando digo por acá funciona, como una vez Pablo dijo en alguna apertura, yo no sé cómo funciona el celular, pero funciona y lo uso. Esto es lo mismo, o sea, yo no sé cómo funciona la tele, ni microondas, pero funciona y lo uso. Y esto es lo que nosotros hacemos, sabemos que funciona, tenemos la certeza, esa es la certeza nuestra, la del consultor.
Date la oportunidad, son dos horas de tu tiempo que vas a darte cuenta solo, no es necesario otra cosa más que probar.
Exacto, es como cuando yo me subí a ese auto y me fui hasta Córdoba y dije y dale, si total, peor no voy a estar.
Y tu vida se acomodó en muchos aspectos, por lo que decís, principalmente la salud, y ahí decidiste atender a otros. ¿Cómo fue una primer consulta o un primer paso? ¿Tuviste algo que quieras contar de ese primer paso antes de ser comunicadora?
Sí, mira, también se los cuento a todos, siempre cuento mi caso, ¿Cuál voy a contar si en mi universo sólo existo yo? Entonces siempre cuento mi caso, me referencio y les digo mirá, a todos nos pasa lo mismo, ese gran salto que algunos dicen al vacío pero no es al vacío, es a la totalidad del ser. El paso, viste, la simple toma de conciencia no alcanza, necesitas el paso a la acción. Y ese primer paso nos costó a todos siempre, desde que aprendimos a caminar y salimos a los tumbos y después arrancamos, nos sacaron la ruedita de la bici, salimos temerosos y después arrancamos. Siempre el primer paso es el que más cuesta. Y empezar a decir salir de un programa para entrar en otro. Salir de ese programa de yo soy contadora, imagínate que yo creía haber elegido los números, pero en realidad estoy reparando historias de hambre, falta de dinero, etc, etc.
Mal manejo.
Claro. Entonces salir del sueldito fijo para dedicarte a hacer esto que amas hacer, pero que nadie te asegura, en principio es un proceso que todo el mundo quiero atender en consulta, pero viste que después del pero viene lo importante.
Pero no me animo, porque qué pasa si nada, vos le decís al universo voy en esta dirección, el famoso ¿Hacia dónde? Y el universo que siempre conspira a tu favor, te bueno, dale, ahora entendí el mensaje, vamos para acá. Pero dar ese paso nos cuesta a todos salir del sueldo fijo en relación de dependencia, esas memorias que tenemos ancestrales de que todos nuestros ancestros han tenido un sueldito fijo, y así aprendió nuestro clan a sobrevivir a lo largo del tiempo. Y cuando vos lo entendés y decís wow, soy la primera del clan que va a hacer lo opuesto, claro que te llenas de dudas, claro que te cuesta. Pero es sólo cuestión de me animo, lo intento, pruebo, es por acá.
Ahora te vemos en otra realidad como comunicadora. ¿En qué momento dijiste bueno, ahora estoy como para que esto sea, más allá de que ya lo venís contando, quiero que esto sea mi camino? Porque el comunicador hace de su vida un camino de conciencia consciente. No sé si está bien dicho, pero el humano puente propone que para ser comunicador tengo que ser coherente con el camino que propone humano puente. Y entonces el que decide ser comunicador tiene que estar viviendo su vida coherentemente y en conciencia y todo alineado a esto. ¿Cómo? ¿Cómo sentiste dar ese paso? Un paso más.
Después de que decidí ser consultora y comenzaron mis pequeñas consultas, y mi primera consulta debe haber sido la misma que de todos los que atienden la primera consulta, cuando cierran los ojos, vas leyendo porque estás temeroso, te buscaste el significado del síntoma, los conflictos asociados, los casos que hay. Todos nos pasó exactamente lo mismo. Y también todos sabemos en Humano Puente que ninguno está solo, que todos contamos con todo el resto que subimos genéricamente. Voy a recibir amigos, hermanos puentes, un caso de diabetes, ¿Alguien puede aportarme algo? Y todos salimos a responder. Vos viste que en el grupo de Facebook, y hay cientos, cientos de profesionales en cada área, porque de repente te llega a la consulta alguien con un diagnóstico que no entendés nada. Rarísimo, rarísimo. Entonces posteá la foto borrando el nombre, siempre manteniendo el anonimato, porque cuidando a esa persona que viene a consulta. Pero quizás hay un cardiólogo, hay de todo. Viste que nosotros tenemos todas las especialidades.
Hay muchos médicos que aportan, o psiquiatras o psicólogos, Cada uno te da la mirada, además de la mirada que tenemos sobre los síntomas, una mirada oficial que te dice por qué está ese diagnóstico, qué significado tiene desde lo oficial.
Esto te lo pasan al común de la gente, ¿Entendés? Porque son palabras que no entendés nada y te dicen no, no, mira, esto se refiere a tal cosa, busca por acá. Gracias. Entonces ya estás más relajado. Y Marce, Marcelo Tonelli, que siempre es nuestro gran guía en todo esto, que nos decodifica los términos médicos al común de la gente, que nos hace también eso.
Sí, sí, sí. Él está en todo y es un capo, un capo, Marcelo. Siempre en todo, no sé cómo hace, pero en todos los posteos él tiene.
Su comentario, él dice son mi tallo cerebral. Claro. Entonces está siempre ahí para nuestro rescate. Y está buenísimo. Y siempre en las charlas introductorias les digo, nunca un Humano Puente está solo, nunca. Nosotros siempre no competimos entre nosotros, nos ayudamos, estamos. Porque para eso nos crearon y creamos al resto, para estar juntos avanzando en este camino de sanación que es tan bonito, que es tan bonito y que tranquilos, relajados, yo le digo tranquilos, van a ver que yo después de tantos años, cada consulta que hago es como si fuese la primera. Y esto es lo que me mantiene viva, me apasiona de esto que hacemos, porque digo, claro, de acuerdo a un síntoma que tiene asociado un conflicto, seguramente vamos a ir por acá. Y cuando entro a los árboles, a las historias de las personas, me sorprendo y digo qué maravilla, esto que hacemos, como dicen los chicos ahora, me flasheo todas y cada una de las consultas, lloro con todos, sano con todo, y digo qué bonito esto que hacemos, es tan profundo, es tan bonito. Y cuando tuve una determinada cantidad de consultas, que es el requisito para ser comunicador, una cierta experiencia, me postulé, como cuando Pablo llamó a hacer llamado para comunicadores, y yo creo que podría en potencial, así como podría postularme para ser comunicadora, ayudar a otros. Y nada, cuando desde que fui comunicadora es como que se me abrió otro universo, como wow, me encanta, amo estar en las charlas introductorias y ver a todas esas caritas, igual que yo ese día que fui a Córdoba, tan enojada conmigo misma, me veo todas las veces que doy una charla y digo qué bonito esto, ¿No? Qué bonito de poder estar ahí para asistir a otros.
Muy bien Cari, y si tuvieras que, en todo este proceso de maravillarte, de disfrutar, como me siento tan identificado cuando te escucho.
Ese maravillarse todo el tiempo, ¿Qué caso recordás que te haya quedado ahí en el recuerdo, en el sentir de que te impactó? Muchas veces es en los primeros momentos, muchas veces es después. Pero ¿Hay algo que quieras compartir sobre algún caso que te haya impactado o recordado?
Te vuelvo a lo mismo, siempre nosotros trabajamos desde la contemporaneidad, de lo más cercano al hoy posible. ¿Qué comiste anoche? ¿Qué te pasó esta mañana? Y siempre cuento mis casos porque en realidad siempre en mi universo estoy yo. Y este martes pasado en la reunión de comunicadores, yo contaba esto de que siempre vine trabajando línea materna, mi relación conflictiva con mi mamá.
Una mamá que en mi infancia después la pude entender, pero en ese momento como niñita padecí su trato violento hacia mi persona y siempre conflictuando, que decía dale, es mi mamá, la tengo que querer. Pero iba y no lo lograba sentir este famoso incoherencia, el pienso, digo, hago y lo siento, la abrazaba y no sentía que abrazaba a una mamá alguien más como abrazo a todo el mundo. Entonces decía ¿Por qué no logro esta coherencia en este sentir? Y todo cambió en mí cuando hicimos el seminario de Chamanismo Bioexistente, en el cual nos dimos la oportunidad de tomar el lugar de cada ancestro, esto que siempre decimos en teoría soy mis ancestros, mis ancestros viven en mí, bla, bla, bla. Pablo, te dale ahora, vivilo, experimentalo, prestale el cuerpito al ancestro y después contame qué sentís. Esto es maravilloso, no se lo pueden perder, porque yo sigo fascinada con esto. Y en ese hace poco, hará cuestión de unos meses, cuando estaba siendo mi abuela materna, la mamá de mi mamá, y mi mamá está cursando una enfermedad que es demencia, intentamos con mi hermana que quede en su casa el mayor tiempo posible, porque su lugar tenía cinco chicas que la cuidaban, pero su enfermedad iba evolucionando e iba teniendo comportamientos agresivos. Y de repente ocurrió que mi mamá les trataba mal, les gritaba, las chicas se asustaban, me renunciaban. El mismo día tenía que salir a buscar una acompañante terapéutico de hoy para hoy, no para mañana, para hoy, para que no quede sola. Y yo cada vez que me llamaban las chicas me decí cari, tu mamá me gritó y no voy a trabajar más. Tenía, sinceramente y con la mano en el corazón, tenía ganas de ir y matarla a mi madre. Decía no puede ser, dale mamá.
Bien visceral, bien visceral.
Y esa vez que estaba siendo su madre y no lo había percatado, me llama la chica, no, que tu mamá me gritó. Y digo dale, voy. Pero como otras veces no fui a regañarla, a enojarme, nada, tranquila mamá, todo va a estar bien. La abrazaba, la contenía y pensaba para mí misma qué loco esta no soy yo, porque la verdad que la estoy tratando mi mamá como si fuese su propia madre. Y ahí caí en la cuenta de que claro, estaba siendo su madre, ¿Cómo no la iba a ver con ojos de madre? Y que en mí produjo algo que nunca antes en 50 años sentí un amor genuino hacia mi mamá, tan bonito que verá, lo cuento todavía y me emociono porque no pude sentirlo antes. Y a partir de ahí la veo mi mamá y ya no me molesta, la disfruto, la voy a ver, la quiero. Pero en coherencia, esto pienso, digo, hago y lo siento. Logré sentir ese amor por mi madre que nunca antes lo voy a sentir.
Eso es lo que no paramos de disfrutar en Humano Puente. Lo que estás contando, desde lo que le pasa a muchos, me emociona a mí también, porque temas de madre, de hijo, es parte de mi proceso también, así que te agradezco cómo lo contás y la sinceridad y el disfrute de escucharte y de emocionarte, creo que esto nos toca a todos, a cada uno de formas diferentes, pero es muy importante escucharte como en tu proceso y hace pocos meses pudiste llegar a ese paso, cada paso tuyo que nos fuiste contando es un escaloncito, un proceso, un sanar, y sin embargo contás, mirá, me quedaba esto, no podía conectar con mi mamá, y mirá lo que contás, y seguramente en unos meses, en unos años cuentes no sabes cómo sigo sanando tal cosa, por eso esto es que la vida se vuelva cada día más linda y sanar cada vez más profundamente, ancestros y años y mucho tiempo de familia que sigue mostrándose frente a nosotros.
Exacto, exacto. Esto es el famoso nosotros también estamos en proceso de sanación y qué bonito que hemos sanado muchos síntomas, pero todavía nos queda mucho más, y es tan lindo ir en este camino. Y también con esto me di cuenta de que en el último congreso, y yo les digo siempre a los no se lo pierdan, es un tesoro, es un regalo para ustedes mismos, introdujimos este concepto del juicio por la polaridad oculta, esto de yo siempre sentía a mi mamá como una carga y le cargaba las tintas a ella, me enojaba con ella, pero en realidad lo que no había podido ver era que con mi papá que se le ocurrió morirse hace 18 años y dejarme de carga, mi mamá decía yo así, el juicio era hacia él, dale, estoy enojada con vos, Te moriste hace 18 años, me faltaste un montón, hace mucho tiempo que tuve que asumir tu rol, o sea, mi enojo era hacia mi papá, pero se lo terminaba trasladando mi mamá, y para mí, como contaba yo, que para mí venía Dios y en el escalón de abajo mi papá, para mí mi papá era intocable, enfrentar a mi papá en línea de tiempo. ¿Y sabés qué? Como proveedor no fuiste tan bueno, como marido tampoco, sentía un dolor en el pecho tan desgarrador, pero tan necesario para poder bajarlo desde ese idealismo que lo tenía, a un ser humano común y corriente como cualquiera de nosotros, y poder verlo con los ojos de mi madre, que como esposo no fue tan bueno y con los ojos. Claro. De nosotras como niñas, que como papá presente tampoco lo fue. Era un amor, pero sólo eso, era un amor.
Claro. Desde acá, para explicar un poco lo que estás contando, siempre llevamos a los consultantes a la biología, a lo visceral, somos animalitos evolucionados, ese animalito tiene emociones bien biológicas y necesita enfrentar, decir, romper, ser políticamente incorrecto. Y primero lo llevamos a eso, para después, como dice Pablo y lo escuché en muchos momentos, para después querer mucho más a tu papá, justamente pasar a otro lugar, a entender desde otro lugar. Pero primero necesito romper esa barrera de todo lo atragantado, lo que dolió, lo que no puedo comprender, que me dolía o que me enojaba, y ahora lo entiendo. Una vez que rompo esa barrera, tengo mucho más amor. Y eso yo lo explico bastante en consulta, porque me dicen no, pero yo por más de que sienta que se equivocó o que se equivocó, pongo muchas comillas, porque acá no hay error, no hay nada que estuvo mal ni bien, tiene que ver con la experiencia. Pero si yo no quiero decirle esto a mi papá, que lo siento, y yo le digo, hacelo, porque después lo vas a querer mucho más, te aseguro. Y después vas a entender todo desde otro lugar. Primero tenés que sacarte todas las emociones bien biológicas, de bronca, de ira, para después pasar a otro lugar donde vos aliviaste y podés comprender desde otro lugar. Y eso es lo que estás contando. Y creo que las personas que escuchan se pueden permitir ser incorrectas para llegar a un lugar mucho más, creo, sano y profundo. Y bueno, es algo que propone Humano Puente. Primero ir a la biología, a lo que necesita el cuerpo y la experiencia, para después pasar al lugar del propósito y de ver más allá.
Exacto. Eso de poder ver a nuestros ancestros que a priori teníamos un juicio con ojos de amor, poder entenderlo, poder decir, claro, era perfecto para mí. Pero primero tenés que pasar, como vos bien decís, por todos estos procesos de enfrentarte, de sacar lo que tenías guardado, de poder sacar esa emoción que tenés tanto tiempo, esa niñita herida que estaba ahí, o ese niño herido que está ahí esperando ser rescatado por la única persona que sos vos mismo. No hay nadie en el mundo que lo va a hacer.
Qué fuerte, qué lindo. Y después de todo este proceso enorme que hiciste y que estás haciendo. Claramente, como nos contás. Quiero que nos dejes ahí como lo que siempre dejo al final, un regalito de qué es Humano Puente para vos hoy. Humano Puente y este camino de conciencia.
Mirá, hace tiempo en una charla con Pablo le comentaba para mí.
Te dije que soy bahiense y estaba una vez escuchando una entrevista de Manu Ginobili, jugador de básquet, que él contaba y decía es que en mi casa se respiraba basket. Y eso es lo que yo siento, en mi casa se respira un manupuente. Y esto es tan bonito. Mi pareja hoy también es consultor y atendemos juntos en consultas y podemos hablar de estos temas en pareja. Es tan bonito eso como otro, para mí otro nivel más, como es por acá el universo se va poniendo cada vez más bonito, se disfruta, se siente, se comparte. Yo siempre digo, en casa se respira Humano puente y hablamos cuando nos juntamos a comer y con mis hijos. Y qué conflicto tenía esa persona que vino. Claro. Y una vez recuerdo que yo tengo la consulta en mi casa, compartimos una reja en común y una vez mi hijo que era mucho más chiquito, él venía de jugar al básquet, justo le abre la reja a una persona que venía a consulta y le adelante, adelante. Y después en la cena me ¿Qué problema tenía esa mujer con la línea paterna? ¿Viste como tenía las manos? Qué gracioso, qué gracioso.
Claro, con mirada Humano Puente y mirada de síntomas.
Futuro consultor Es muy lindo esto que hacemos, es tan bonito acompañar en ese proceso de sanación, como nos acompañan nosotros los consultores también vamos a consultar y nos acompañan todo el tiempo los otros consultores y nosotros hacemos lo mismo con nuestros consultantes y podemos decir dale, si yo ya estuve ahí, a mí también me pasó y contalo y sacalo para afuera, sanate y ve que tu hijo no tiene nada, Tu hijo te está mostrando un recuerdo no sanado tuyo, integralo, vos sos tu hijo, vos sos tu padre, tus abuelos, tus ancestros. Y es tan bonito esto de que qué lindo que era esto, ¿No? Muchos te dicen, yo pensé que era como ir a un psicólogo, pero es fuerte esto qué hacemos.
Claro, claro, claro que sí. Gracias cari por abrirnos las puertas de tu vida, que es la de cada uno, como siempre decimos como estás diciendo, somos uno y lo que contás resuena bien adentro de cada uno. Y tu vida de alguna manera es la nuestra en algún punto. Gracias, Cari, y un placer haber conversado con vos. Se nos fue rapidísimo. ¿Me quedaría horas hablando, viste?
Sí, yo también amo esto que hacemos. Y gracias a vos, César. Y ojalá todos podamos en algún momento despertar, porque de esto se trata el camino humano puente, un despertar de conciencia. Es un camino. Si además sanamos, mejor. Pero dale, como dijo Pablo alguna vez en alguna apertura, el dormido soy yo y se pegaba el cachetazo como despertemos, despertemos juntos. Yo te acompaño. Esa es la idea.
Gracias, gracias, gracias.
Gracias a vos. Te honro, amigo. Gracias.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escribinos a humanopuentepodcastmail. Com. Les dejo un abrazo virtual.








