16 Oct 2020 · 32 min
Podcast episode (Spanish) from the series 'COMUNICADORES-HISTORIAS' featuring host César Trombino and guest Laura Gentile (communicator/consultora in Bioexistencia Consciente). Laura recounts her transition from practicing odontología to becoming a communicadora following a family crisis (her infant son’s severe health episode) that triggered a long spiritual and bioemotional search. She describes influences (e.g., Lipton, Alejandra Casado), discovering Pablo Almazán/Humano Puente via YouTube, training as a consultora (reorixin, decodificación bioemocional), and two notable client cases (an elderly woman with oral carcinoma and an infant with suspected L‑carnitine syndrome) that she presents as transformative evidence of the method's effects. The episode emphasizes healing, purpose, and Humano Puente as a life logic rather than magic.
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Hola, bienvenido a la segunda temporada de Humano Puente Podcast. Mi nombre es César Trombino, consultor en Bioexistencia consciente. Para conocer más sobre Humano Puente te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o buscar Pablo Almazán Humano Puente en redes sociales. También ucreciavianchi humanopuente en Instagram.
Bienvenidos a este momento hermoso que compartimos con otro ser increíble de este camino de conciencia. Yo siento en ella fuerza, luz, profundidad, conexión. Cada paso lo recorre con todo su ser y amor. Odontóloga en sus inicios y ahora comunicadora de la Bioexistencia Consciente en San Juan. Ella es Laura Gentile. Bienvenida Lau, ¿Cómo estás? Bueno, bienvenida. Ya venimos hablando, pero bienvenida. ¿Cómo estás?
Hola César, ¿Cómo estás? La verdad que súper, súper bien. La verdad que bien, muy bien y feliz, feliz de este encuentro.
Sí, es un honor inmenso encontrarte. Yo vengo siguiéndote un poco, vos no sabés, vengo viendo un poco de vos y de muchos comunicadores, sabiendo, conociéndolos de a poco. La verdad es que mucho no sé, así que me voy a sorprender hoy con lo que me. Pero sí, el camino de Humano Puente. Fui viendo tus pasos y muy honrado de encontrarme y contarle a la gente un poco de vos y charlar.
Muchísimas gracias. Gracias, gracias por este encuentro César.
Un placer. Bueno, la idea es charlar, conocerte, saber un poco de vos, que nos cuentes tu camino a través de la vida, de esta experiencia biológica que después llegó Humano Puente. Eso es lo que quiero saber acá. Quiero saber un poco de vos antes de Humano Puente y post Humano Puente, en esta transformación. Contame a qué te dedicas o dedicas y qué haces.
¿Bien, ya me dijiste y yo no puedo evitar emocionarme cuando decís que es Humano Puente? Y yo digo wow, para mí Humano Puente es vida, es vida, es una forma de ser y de estar en la tierra. Mira lo que te digo, es muy fuerte uno cuando comienza este camino te das cuenta que ya uno no puede volver ver atrás a ser el mismo. Yo empecé como. Bueno, medio raro fue. En realidad.
Empiezo a través de. Te voy a ser honesta, fue como un trauma. Yo en mi profesión anterior soy odontóloga, ¿No? Entonces ejercía la odontología un tiempo largo y bueno, hicimos un viaje, teníamos un proyecto con mi esposo y recién había nacido mi hijo y mi hijo al tiempito de nacer tiene un síntoma físico en donde casi se va de este plano. Fue un momento muy importante para mi vida. La verdad que fue un antes y un después. Eso marca, viste, cuando nosotros decimos ese derrumbe de la existencia. Bueno, eso transité yo en ese instante, porque no era solamente mi hijo, era todo el mundo que yo había creado se derrumbó con ese proyecto que no fue. Y lo más doloroso, por supuesto que era la vida, la vida de mi hijo.
Claro. No sabía eso que tenía o que tiene.
Mira, él había nacido y al mes nosotros, apenas nació, nos fuimos a vivir al sur, a Neuquén, con un proyecto, un proyecto familiar, un proyecto de vida. Bueno, ese proyecto no salió como nosotros pensábamos. Y hoy, después que empiezo este camino, comprendo el para qué, el por qué mi hijo transitó ese síntoma, porque tenía que ver conmigo, cómo me sentía yo. Su cabecita se empezó a inflar con líquido y tenía un mes el gordo. Bueno, lo internamos. Vivíamos en un lugar cerca de la montaña, que creo que ahora no sé si hay consultores ahí, mi hermano vive ahí, es un lugar bello, se llama Villa Pehuenia, es un lugar precioso, hermoso. Y bueno, teníamos que El hospital más cercano que nos. Nos. Digamos que derivaron ahí a 140 kilómetros, algo así, a Zapala, que está Marina ahí en Zapala, ahora María Siraguza. Y nada, fue un momento de mucho estrés ahí es un momento de. No teníamos diagnóstico con mi hijo y ver que el bebé, su cuerpito, mira que me emociono, pero ahora desde el amor, porque hoy, después de este camino, yo agradezco todo eso. Si eso no hubiese sucedido en mi existencia, yo hoy no estaría acá, no sería tan plena como lo soy ahora. Y yo agradezco ese instante, te juro que es la sensación en el cuerpo de gratitud, porque fue como la vida viene por otro lado, no es por acá.
¿Te llevó a hacer una búsqueda de algo más, el síntoma de tu hijo?
Eso y todo lo que se había derrumbado. Mi profesión, el lugar donde vivía, era todo. Era todo. Fue como un derrumbe. Entonces ahí yo dije esto no es posible. Yo en algún momento sentía esto que uno tiene como. Pero muy guardadito, somos un poquito más que cuerpo, pero era como un pensamiento extraño, eso no existía. Y empecé a buscar, empecé a buscar. Ahí me transformé en buscadora, digo yo y empecé de un modo de como yo funcionaba, vengo del ámbito de la salud, entonces mi forma de ver y entender el mundo era muy determinista, mi mente muy pragmática, entonces empecé de a poco con la psicología, un poquito más y empecé a encontrar cosas y empecé a hacer de todo, de todo lo que encontraba, hacía, hasta que encontré alguna corriente bio y eso me permitió abrir mi forma de ver y entender. Empecé por lo básico, de un modo autodidacta, yo no entendía otra forma que no sé estudiar, no entendía mi mente, no comprendía otras cosas, entonces la conexión no existía eso. Entonces empecé con Hammer, con Lipton, con esa parte más cercana y más entendible.
Bien técnico, digamos.
Bien técnico, pero eso me permitió a mí comprender cómo funcionaba la biología desde otro lugar, para después ir un poco más profundo. Y bueno, hice de todo, de todo, pasé por otras corrientes.
Por otras formas, nada, rituales y cosas y respiración y técnicas de respiración y todas esas cosas.
Te permitiste abrirte.
A lo esotérico, no sé, a lo espiritual, no sé cómo.
Decirlo, yo sentía que me abría lo espiritual. Y ahí bueno, con una corriente bio empecé con esto de. De Garnier, con el tema del desdoblamiento del tiempo, que me parecía súper alucinante, bajar eso a la tierra, me pareció muy fuerte. Y después ahí, que ahí fue un cambio, un antes y un después en mi vida, en este camino de búsqueda que hice con Alejandra Casado, el tema del desdoblamiento del tiempo y con esa lógica, ese triángulo que aplicamos de la lógica del desdoblamiento y eso que hice fue como un impacto para mí, o sea, fue conectar con esa parte que soy, con esa esencia, con ese espíritu. No entendía mucho, en realidad no entendía nada, pero yo sabía que algo estaba sucediendo en mí.
Exacto. Y ahí me permití, y en ese momento dejé que todo eso se diera en mí, sin pensamiento, dejé todo, dejé todo lo que estudiaba, dejé todo, dije es por acá, en conexión con esto y mira qué loco, porque llego a Mano Puente de un modo para mí hermoso, y me emociona mucho porque yo después de que hago esto con Alejandra Casado, duermo tres días seguidos, casi no me podía mover el cuerpo, o sea, fue realmente un cambio, y ahí abrí una percepción en mí que estaba guardada de niña que lo recordaba, pero no lo quería mirar a eso y me permitía experimentar eso. Entonces una siesta, mira qué loco esto en un sueño. Pero no enseñaré la meditación en un sueño lúcido, de esos que uno está consciente en el sueño, por ahí cuando sueño me baja información y cositas y mira, me voy a permitir contarlo porque es una intimidad que solo la conocen las personas que están muy cerquita. A mí esto me emociona mucho. Yo en ese momento, en ese sueño lúcido veía dos personas, un hombre y una mujer de un pueblo originario y que me decían, me daban un mensaje y lo último que yo capté, porque como no me enteraba de nada, esa es la verdad, me decía busca la llave, un origen tiene un propósito, buscá el propósito. Bueno, yo me quedé con esa frase, abro los ojos y digo bueno, qué será esto si el origen tiene una nada. Yo sin enterarme de nada, la mente a mí me seguía funcionando como siempre. Este debe tener un propósito creativo porque yo soy el espíritu.
Seguías analizando desde la mente. Claro.
Mirá lo que hice César, fue muy loco porque pongo en YouTube, digo voy a poner la palabra crear, a ver qué me dice YouTube, y me aparece una película de unos mexicanos, muy bonita la película Creer es crear, que quizá algunos la vio. Entonces vi la película y viste que YouTube al lado te pasan los vídeos relacionados y aparece Pablo Almazán con su vídeo de infertilidad y yo digo wow, y este flaco así dije esto, este flaco es una corriente vivo que yo no conozco, a ver qué dice. Mira, cuando lo puse yo creía que me iba a morir, que mi corazón se me explotaba porque era como que había unido todas las partes, viste, cuando uno busca que tiene, como que va.
Por partes.
Cerro todo, converge todo.
Y esta es la corriente bio que une la tierra, la biología con el espíritu. Te juro que era una emoción, era como una electricidad, lo paraba para respirar y decía guau, qué fuerte. Y lo seguía escuchando. ¿Después entendí por qué era de la fertilidad, capté que casi se muere mi hijo y toda mi historia que tenía que ver con eso, no?
Claro, Resonaste justo con eso por algo. Claro.
Y claro, y ahí le dije a mi mira, acabo de conocer algo, quiero que me inscribas en lo primero que veas de esta persona, porque yo me iba con mis hijos a salía y vino mi esposo la noche y me mira, hay un solo lugar en las jornadas, en aquel momento cuando yo soy de las viejitas, eran presenciales en Córdoba, y mirá, traía los pasajes y nos vamos todos y nos fuimos todos. Y ahí empecé, hice la jornada, a los dos meses ya estaba haciendo la apertura y era consultora. Y desde ese día nunca paré de atender. Y nada, fue un camino exponencial, ¿No? Despertar de plenitud. Y hoy, mira lo que te voy a decir, el encuentro de montaña también marcó para mí un antes y un después, porque ahí yo me replanteo que es Humano Puente para mí. Me di cuenta que era vida, porque yo miraba este pasado, aparente pasado, y digo guau, era como que hubiese estado dormidita hacia adentro.
Muerta, esa es la palabra. ¿Y lo que experimento ahora es una plenitud que no tiene palabras, viste? Cuando uno no lo puede explicar y siempre la explicación que das queda corta, no alcanza para decirlo. Pero lo único que sé que es un camino de experiencia en donde solamente hay que. Es tan fácil el camino de humano puente. ¿Que te parece que no puede ser, viste? Decir no, no puede ser. Tan fácil, Tan simple.
Claro, es tan simple y uno se sorprende de lo simple, porque estamos todo el tiempo sorprendiéndonos de algo que. Claro, totalmente. Es así. Y es así. Y bueno, es así y hay que transitarlo con esa misma simpleza. Y tranquilidad.
Y tranquilidad. Y solo eso de permitir. Y la certeza de. Vos sabés que esta mañana me levanté pensando en eso, digo, a ver Lau, yo siempre saludo, entrego mi propósito todos los días de mi vida.
A ver hoy ¿Cuál es tu sentir de hoy? Y digo que las personas que hoy vengan a consulta puedan salir del automatismo, porque ahí es donde yo. Porque digo, bueno, vamos a charlar con César hoy no sé de qué vamos a hablar, pero es salir de ese automatismo, porque ese fue mi comienzo de estar en piloto automático y de no enterarte de nada, de pensar que está la mala suerte, de que hay gente que te puede hacer daño, de que algo malo puede pasar. Y cuando uno conecta con esta parte, con esta parte de su ser que es. Pero que te habías desconectado y empezás a vivir desde ahí, es una paz inexplicable. Porque vos tenés la certeza de que si vas y buscas eso en tu pasado, lo que hoy sea, cualquier cosa que hoy sea, disonante en tu realidad, que te duela, que te haga sentir mal, que te enoje, que te haga poner triste, que no sé, lo que sea. Vos sabés que esto es un eco del pasado. ¿Entonces tan simple como qué siento qué pienso, a ver cuándo fue la vez anterior que me pasó esto? Y me lo voy a buscar, a liberarlo y después dejar que tu ser lo acomode. Entonces esa plasticidad.
Mira como lo respiro, porque es eso, ese aliento de vida no se puede explicar, lo tenés que experimentar y a medida que uno va liberando en consulta, vas liberando esas capas, esa coraza, todo eso que te impide conectar con eso que sos. Y por eso yo siento que es un camino, tal cual lo propone Pablo y Lucre, es un camino hacia el interior que paso a paso lo vas descubriendo solo, o sea se va haciendo solo.
Clarísimo, hermoso, totalmente. Imagino que como lo contás y como lo transitaste desde el primer momento, la llegada a ser comunicadora, me contabas que parte de un síntoma con el que llegaste es el tema de la comunicación o algo así, no charlamos mucho sobre eso, pero imagino que tu llegada a ser comunicadora estaba al caer, por decirlo, como le dije a varias comunicadoras, es como que lo transitabas de una manera tan conectada, no sé cómo decirlo, que llegaste llegaste a ser comunicadora. ¿Cómo fue esa llegada o cómo fue el tránsito para llegar a ser comunicadora?
Bien, yo hice mi camino muy despacio y como mi tema, entre otros, porque tengo varios temas, creo que todos estamos acá con muchas cosas al menos, o nos pasan cosas, porque a todos nos pasan cosas, yo lo primero que me cuestiono fue esto de mi hijo, eso fue lo que a mí me dio vuelta y de este proyecto personal que era mi vida y mi profesión. Cuando yo conozco esto dije Lau, ¿Estás bien acá con esto? Y dije no. Y yo siento que si bien este es un camino en donde uno va liberando historia, también es un camino de acción, de qué hago yo desde acá, desde mi día, desde hoy, para crear algo para mañana. Yo dije lo que yo quiero hacer es esto, yo quiero hacer consultora en decodificación bioemocional, voy por eso. ¿Y dije está feliz siendo odontóloga, no? Que lo hice con mucho amor, respeto a mi profesión, claro que sí, pero no era lo que yo quería o venía a experimentar. Eso es lo que sentí. Pero fue muy importante eso, porque eso me dio el paso a lo que hoy soy, a lo que hoy hago. Yo creo que ese fue el gran trampolín. Fíjate que la odontología, si vos mirás desde la decodificación que hacen los odontólogos, trabajan en la boca. Vamos a trabajar todo esto que vos quisiste agarrar y que no pudiste, todo este proyecto que no fue. Pero hay una decodificación que a mí me gusta mucho, que tiene que ver con la comunicación, porque la boca además para comer, la boca también sirve para hablar. Entonces estaba mi tema de la comunicación. Y también hay una parte que la vi al principio, pero que hoy, mira, después de seis años, casi de estos cinco, seis años que hace que hago esto, cobro un sentido diferente que yo ya lo había visto, pero desde la mente, no desde el sentir que había visto, que tiene que ver con esto de. Fíjate que el odontólogo es el que. Con un tema de la identidad, que el odontólogo toma las plaquitas, te hace un registro y cada ser humano tiene una forma, una dentición única y particular. Es como si miraras el iris, los ojos, las huellas digitales y eso, wow. Tiene que ver eso también. Entonces yo voy mi camino, César, y me permito contarlo a mi ritmo, lentamente y permitiendo que mi ser vaya expresando y liberando lo que tenga que liberar. Y esto de ser comunicadora llegó así como muy, muy colgado, porque yo ando por la vida colgada, por ahí pasan las cosas, yo no me entero y digo pucha, por qué yo no me. ¿Dónde estaba yo que no me entero? Y ahí digo bueno, fui a hacer nada, reorixin, que me tomé mi tiempo para. Para hacerlo. Yo sentí que este era un camino para degustarlo, para transitarlo.
¿Eso fue coherente con vos, con lo que sentías?
Con lo que yo sentía. ¿Que me pareció que tenía que hacer mi camino como consultora en decodificación? Primero muchas, muchas, muchas, pero muchísimas consultas. Y yo siempre suelto que digo que salga en consulta lo que tenga que salir. Y porque siento que la hace mi espíritu. Yo estoy ahí con mi mente diciendo busco un conflicto de tanto, pero eso lo suelto y que digo que se manifieste. Por eso yo me di mucho tiempo para trabajarme mucho como consultora en decodificación. Entonces cuando voy a hacer reorixing ya habiendo hecho un montón de cosas, después me di cuenta que yo sin querer hacía reorixing sin darme cuenta, porque yo iba en una línea de tiempo, me iba para un lado, iba para el útero, me iba para el otro, armaba el árbol en el piso y hacía cosas porque digo pocha, por si esto lo hago acá, lo pregunto acá. Entonces cuando fui a reorixin, yo muy relajada, o sea como que bueno, vamos a recibir más. Y bueno, ahí fue muy bonito porque ahora se cumplió aniversario hace poquito de que hice reoricio y ahí me ve Pablo a mí. Yo fui la última que me tocó ser consultora y le gustó mucho a Pablo como creo yo, es lo que sentí, lo que me manifestó, como había hecho, como había abordado. ¿Entonces le digo, mira qué interesante, me dice así que sos de San Juan? ¿Claro, le digo yo, y yo era en ese momento la única consultora en San Juan, no había nadie todavía, mira qué fuerte que fue, digo, che, y eso de ser comunicador, qué onda? Yo como que no me entero. Y me dice estos son los requisitos. Bueno, le digo, ya me voy a fijar. ¿Me preguntó Pablo si los cumplía y le digo que sí, viste? Mira, yo hace un montón de años y tengo tantas consultas, atiendo tanto, todos los requisitos los cumplí, ¿No?
Entonces un día me llama Pablo, casi me muero porque no lo pensaba, y me dice Lau, tal cosa. Y fue para mí me emociona un honor tan profundo, tan profundo, porque poder manifestarse, mira, me emociona mucho poder manifestarse desde el propósito. Yo cuando conocí Humano Puente sentí ese mismo día que lo vi a Pablo, que este era mi propósito, ese mensaje que decía busca el propósito se cumplió. Y en ese mismo instante yo dejé de buscar, César, yo no soy buscadora, yo cuando digo el que busca es porque todavía no sabe qué es, todavía no reconoce esa esencia en su interior, que no reconoce ese espíritu en su interior que le está dando vida. Entonces desde ese día yo dejé de buscar, sentí que fue como una paz que solamente era un camino a transitar. Y desde ese momento que fui comunicadora, trato de comunicar esto desde el más profundo amor que tengo con los brazos abiertos, que las personas que vienen, vienen.
Como vine yo, se nota y me encanta. Y a partir de eso me da pie a que nos cuentes un poquito de algo, de alguna consulta que te. Que te haya movilizado, que te haya quedado en el recuerdo, en el sentir.
Tiene que ver con mi historia, las dos historias más profundas que yo vi. Mirá que loco, antes de que me. Todo se iba gestando de una manera muy fuerte, cuando yo hago reorixing, después vengo y atiendo, me consulta una mujer, una mujer con cáncer de boca, un carcinoma espinocelular, que siempre lo cuento a esto, lo cuento porque fue muy fuerte para mí, porque mi tesis de odontología, mi trabajo final para recibirme o para mostrarme como odontóloga, fue especialista en tejidos blandos. Mirá qué fuerte. Esta mujer venía a desafiar toda la lógica de mi existencia, porque venía con un. Mi tesis era. Digo, qué fuerte. Bueno, una señora vino, cuando le abro la puerta, venía con la hija. Claro, tenía 80 años, maravilloso. Y nos sentamos y venía muy flaquita, muy débil, yo decía no va a aguantar la consulta, viste, era como que mi mente era como wow. Y empezamos de a poquito, el caso está puesto y yo lo amo ese caso porque fue mi guau, fue mi máximo desafío a mi mente. Y bueno, trabajamos así con una consulta disociada, después cerramos los ojos, hicimos alguna cosita, pero muy suave para que ella. Porque lloraba mucho, muy llorona, yo era muy yo, era muy, muy yo. Y bueno, transitamos eso y cuando terminamos le digo a la hija mira, vamos a tener que avanzar en esto, tu mamá no va a poder llevar adelante, me parece, está como muy debilucha. ¿Sí, me di cuenta, esa persona en consulta liberó un montón, calcula de los 80 años, digamos, mitad de la edad, mitad de la edad, mitad de la edad, mitad de la edad, o sea, y le digo a la hija, viniste vos, te animás a venir? Vos trabajando por tercero, o sea, no viene la persona, viene otra persona, no viene mamá, viene la hija. Y entramos con la hija reorixin a buscar esa historia en los ancestros y fue una consulta tan fuerte y tan bonita que incluso yo creo que la hija sintió una profunda sanación, viste, Conoció una parte de su vida que tampoco había visto. Hicimos esas dos consultas, a esta señora le habían diagnosticado este cáncer, que no le podían operar porque era mayor y tenían que hacer una cirugía mayor también, tenía que hacer resección de maxilar, vaciamiento de ganglios. Por su edad y por su estado no lo iba a poder aguantar. Entonces le hicieron rayos para ver qué pasaba.
Venite dentro de 3 meses, 4 meses, para ver cómo estás. Obviamente con ese pronóstico, nosotros sabemos que ya no se da pronóstico afortunado, afortunadamente la medicina. Pero era un cáncer muy agresivo. Bueno, yo dejo que ellos me cuenten. Paso un tiempito y bien, mi mamá está bien, me mandó una foto, ya no tenía la cara hinchada. Hicimos conflicto de diagnóstico, estaba más gordita, estaba comiendo más. Y antes de irme a Buenos Aires, al Congreso, y ahí nos iban a presentar como comunicadores. Mirá qué fuerte, como comunicadores, que la boca tiene que ver con la comunicación. Viene la señora con la hija a comprarme un libro de Pablo, él me está jodiendo, ¿Cómo estás? Para mí era como wow, estaba gordita, estaba bella, estoy re bien, no tengo nada. Todos los estudios le habían dado negativos, súper bien. Eso te digo que hace un tiempo y ahora hace poquito, cuando me vio la chica en una entrevista que me hicieron en la radio, me mandó un mensajito por privado para decirme que su mamá está divina, feliz y contento. Ese caso para mí fue un antes y un después, porque fue como el cierre.
A esto de mi profesión.
Puedo seguir haciendo esto desde otro lugar, desde un lugar más profundo.
¿Sentís que había algo, algún conflicto que te resonó a vos en eso de la boca? Me imagino que sí, en lo que descubriste a través de ella, de la chica, lo que había fuerte. ¿Hay algo para contar de eso o no?
Mirá, ahí hubo de todo, porque eso comenzó con ella sintiéndose muy sola. Calculá que tenía 80 años. Yo le pregunté ¿De quién te separaste? ¿De quién dejaste de ver? ¿Te sentiste mancillada, atacada, mal? ¿Qué te guardaste? ¿Qué te dijeron que no te gustó? ¿Qué perdiste? ¿Qué bocado perdiste? Yo iba buscando con todo eso, ¿No? Ella se había separado de su nieto, le había dicho que no era más la abuela, ella se había sentido ahí. Y eso nos permitió ir hacia atrás. Después una separación de su esposo, un engaño, una infidelidad, todas las historias de mi vida. Había tenido un aborto, calculá, había tenido un aborto y se lo confesó allá delante de la hija. Para ella era como algo enorme, porque ahora es un tema que está mucho más hablado. Pero aquello era un secreto, lo había perdido, pero para ella la vergüenza era de que había tenido relaciones antes de casarse, y era un secreto que nadie se enterara de eso. Y para atrás, Y atrás habían hijos no reconocidos, hubieron historias de abusos, historias de mujeres maltratadas, o sea, era mucho, era muchísimo, ¿No? Entonces ahí hoy me permito yo sentir que cada persona, o sea, lo vivo y lo experimento, cada ser que viene a una consulta soy yo, digo, qué parte me irá a mostrar de mí que hoy, o sea, que no conozco o que conozco, y que como dice Pablo, sos cinturón negro en esto, porque ya lo laburaste tantísimo, hiciste tanto de esto, que tenés este como don, o esta facilidad para sacar a la persona de ahí. Es eso. Esa señora fue muy fuerte en mi vida. Y después una mamá que vino con su bebé con un síntoma de. Mirá, y yo como mamá, ese también, porque fue mis primeras consultas, calculá que yo era consultora en decodificación, una mamá con un síntoma de su hijo, que era síndrome de la L carnitina. Yo estaba, digo, ¿Cómo se come? Y mira que yo vengo del ámbito de la medicina a buscar y a estudiar, dije, voy a dejar que mi corazón de madre me lleve en la consulta para ver. Y nada, ese bebé vino, o sea, calculé a su mamá, el bebé tenía dos meses, era mi historia con mi hijo, era muy, muy fuerte, era yo ante el médico, en el diagnóstico no sabemos qué es. ¿A mí, como no sabían por qué se le inflamaba la cabeza? Claro, el niño tiene un tipo de derrame cerebral por ese síntoma. Mi hijo con mi cabeza hinchada, o sea, me conectó con esa parte mía maternal. Y esta mamá fue muy valiente, muy valiente. Vino a consulta, hicimos cuatro consultas, encontramos de todo, de todo, como siempre, porque esos síntomas que son como raros, detrás hay historias muy profundas, muy profundas y dolorosas. Empezamos por ahí con lo que sintió durante el embarazo, en el momento del diagnóstico, por supuesto, durante el embarazo, en su vida contemporánea, y después para atrás. Fue una liberación muy profunda. Hicimos cuatro, y cuando llegamos a Reorixin, en la última venía el niño, ya estaba divino, ya estaba bien, los médicos no lo podían creer, los médicos de San Juan ya le habían dado el altar, faltaba que los del Buenos Aires, del italiano, le dieran, pero como no llegaba el estudio que había ido a Estados Unidos para que confirmen el diagnóstico, yo digo tranquila, que nos falta ser los ancestros vivenciales, vamos a buscar la historia acá, porque esto está atrás, está allá atrás. Y después de esa consulta fue muy fuerte, me llama un día y claro, me llamó un día y yo no sé en qué momento fue, pero era un momento muy importante para mí, no me lo recuerdo. Y me dice que había llegado al estudio y que genéticamente sin anomalías. Y dije yo me la haré a llorar, por supuesto. Helau, te sanaste, te sanaste. Yo no sé si, no sé, la verdad que yo no sé cómo los consultantes toman la sanación, cada uno desde sus creencias, pero yo tengo la certeza de que mi hijo y yo, que soy yo y mi hijo, es una proyección de lo que me estaba pasando. Sanamos y después entendí nada, que mi papá viene después de un hermano muerto, que mi bisabuela muere de parto.
Emocionante, Fuerte, fuerte. Muy lindo, muy lindo. Como me pasa con todos, emocionante escucharte y la manera en la que sentís este camino. Yo creo que lo viven, lo sentís como se sabe que un comunicador lo tiene que vivir. Así que feliz de escucharte, de conocerte y maravilloso lo que nos contás y la manera en la que lo contás. Así que siempre pregunto al final, ¿Qué es Humano Puente para vos? Y ya lo contaste, ya lo dijiste, pero si querés decir algo más, este final es para vos. Gracias Laura.
Yo me sigo emocionando. Esa pregunta a mí me emociona porque Humano Puente me permite manifestar mi propósito César. Eso es lo que siento. Siento que estoy en esta encarnación y que vine a hacer algo, que estoy acá en esta vida, con un porqué y con un para qué, que este propósito antecede. Lo siento, no es como digo yo, yo les digo, no es viri biri, es sentirlo en el cuerpo. Entonces Humano Puente para mí es vida, porque hay una Laura, los que me conocen, los que mi familia, mis conocidos, hay una Laura antes de Humano Puente y una Laura po su mano puente. Yo siento que renací cuando empecé este camino. Y también digo la verdad, porque es lo que yo transité. Voy a consulta cada treinta, cuarenta días, con lo que me surja.
Con lo que me surja, o sea, nada, lo que sea. Y a veces las consultas, después de las consultas, uno se siente incómodo, se siente mal, pero siempre con la certeza de que has liberado una historia y que si vos liberaste esa historia, eso se deja de manifestar. Entonces.
Ese sería mi mensaje, que esto no es mágico, es lógico. Ese es mi mensaje. Y lo que es Humano Puente para mí es una lógica que te permite sanar desde lo más profundo en tu interior y que no es magia. Y cuando veo por ahí que me hice una consulta y no me sané, yo digo buenísimo, capaz que falta para seguir mirando. Y me veo yo en esa niña, quizá a veces queriendo cosas, queriendo que venga Papá Noel y los Reyes y no me lo vinieron como a mí me gustaba, pero vamos más adelante porque esto es muy profundo. Entonces para mí Humano Puente es vida. Y esa es mi frase.
Hermoso. Gracias por este momento que también sana, sana escucharte y sana charlar con comunicadores. Yo feliz de estar acá disfrutando esto. Un placer Lau. Y gracias a todos los que están del otro lado siempre escuchando y mandando mensajes por las charlas que tenemos. Gracias Lau.
Bueno, muchas gracias César, muchas gracias a todos los que escuchen este este mensaje. Y yo te celebro César, te celebro en mi vida, te celebro en mi existencia porque tenés un rol enorme. Permitir que este mensaje mira cómo me pongo, porque es tan grande lo que hacemos. Cuando uno toma conciencia, permitís que esto te atraviese. Tenés un rol enorme y para mí es un honor, es un honor estar acá y poder contar a todo el mundo la felicidad y la plenitud existe, es posible, se vive, se experimenta. No se lo pierda, no se lo pierdan. Bueno César, te mando un abrazo enorme, enorme.
Gracias, gracias, gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast escribinos a humanopuentepodcastmail. Com. Les dejo un abrazo virtual.








