9 Jun 2022 · 31 min
Podcast episode from the series "COMUNICADORES-HISTORIAS" (guest: Rodrigo Brandán). In an extended Spanish interview César and Rodrigo trace Rodrigo’s path from studying Forest Industries Engineering, long periods living abroad (including ~9 years in Germany), to meeting Melissa Fitzimmons and discovering bioexistencia consciente through Humano Puente. A knee symptom and subsequent consultations catalyzed major life changes: return to Argentina, ending a marriage, completing Humano Puente openings (including watching the 17 videos by Pablo), becoming a consultant, and later a communicador. The episode includes illustrative consultation cases (first client with a symptom tied to a spouse's cancer; a recent healed sacral cancer case) and closes with Rodrigo reflecting that Humano Puente is a daily way of living and an expanded state of consciousness.
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Bienvenidos a la cuarta temporada de Humano Puente Podcast. Juntos vamos a seguir expandiendo conciencia de manera íntima en este espacio con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Si llegan por primera vez los invitamos a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando pabloalmazán humano puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi humanopuente en Instagram. Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores. Él es una persona que me impactó en el congreso de humano puente en 2019, muy apasionado y con mucha naturalidad para asociar y comprender este camino de conciencia. En esta charla descubrí su sensibilidad y procesos internos. Comunicador de la bioexistencia consciente en Yerbabuena, Tucumán. Él es Rodrigo brandán. Buenas, buenas. ¿Cómo estás querido Rodri? Bienvenido a este podcast que siempre disfruto.
Rodri Brandán Hola César, ¿Cómo estás querido?
Todo bien, muy bien, disfrutando charlar con vos y encontrarme acá como siempre con los comunicadores, que es un honor y un disfrute diario verlos cómo están expandiendo conciencia. Y sé que sos de una de las nuevas camadas, más allá de que este camino sé que lo sentiste desde el primer momento.
Así es, así es. La verdad que estoy muy feliz de estar acá con vos, de poder charlar, de charlar de lo que tanto nos gusta hacer, de este camino tan maravilloso y bueno. Bueno, gracias nuevamente César.
No, un placer para mí y un honor. Y sabés que acá lo que quiero es conocerte, charlar y que el otro sienta que está escuchando una charla entre nosotros y quiero saber un poco de vos. Lo bueno y lo que estoy haciendo siempre es no averiguar nada, no sé nada de vos más que.
Lo que todos conocen en Humano Puente. Así que contanos Rodrigo Brandán, antes de Humano Puente, después de Humano Puente En realidad conocer un poco de tu proceso, qué hacías, a qué te dedicabas, me parece genial.
Primero que sea así como lo estás planteando, de que no charlemos antes y que salga lo que tenga que salir.
Así sale todo más fluido, mucho más bonito, mucho más familiar.
Siempre encanta.
Bueno, la verdad es que yo antes de conocer Humano Puente anduve por muchos lugares desde muy joven me fui de mi casa.
A los 18 años ya no vivía más en mi provincia, me fui a estudiar a Santiago del Estero. Yo soy de Tucumán.
Comunicador de Yerbabuena, Tucumán, una pequeña ciudad con una gran población. Y bueno, el tema es que me fui para allá, para Santiago, porque no tenía donde estudiar la carrera que me gustaba. Yo estudié Ingeniería en Industrias Forestales.
Ingeniería en Industrias Forestales. A ver.
Así es. Contame un poco.
Me interesa más que nada para descartarlo.
Genial, Genial.
Tal cual. ¿Qué soluciona un ingeniero en Industrias Forestales?
Está orientado a la industrialización de la madera.
A la parte por donde yo me fui fue la de producción de aglomerados MDF. Viste que ahora muchos de los muebles están hechos de aglomerado y MDF, ¿No?
Bien, bien.
Por ese lado me fui. Bueno, pero el tema es que la universidad me abrió caminos por distintos lugares. Me fui a vivir a Bolivia, anduve en distintas provincias y luego terminé yéndome a Alemania.
Apa.
Sí, así es. Estuve allá un par de años.
Por alguna razón o así, terminé yéndome a Alemania. ¿Hay algo ahí en el medio?
Sí, hay varias cosas. Hay varias cosas. Mirá, yo conocí una alemana en Bolivia.
Ah, OK.
Nos pusimos de novios y bueno, luego nos casamos, vivimos en Argentina, luego nos fuimos a vivir a Alemania y bueno, terminé viviendo nueve años haciendo de todo. Haciendo de todo, trabajando de aquí, de allá, pero.
Nunca haciendo lo que yo tenía muchas ganas de hacer. Primero no podía ejercer. No podía ejercer porque no tenía el.
Título de ingeniero allá.
Claro, exactamente. Entonces siempre haciendo trabajos changuitas básicamente de aquí, de allá, pero muy saltarín. Haciendo esa vida. Viajando mucho. Viajando mucho por distintas partes del mundo. Me dediqué básicamente casi 10 años de mi vida a viajar.
A recorrer. Qué lindo. OK.
A recorrer el mundo. Sí, Sí, sí, sí.
¿Algo te llevó a eso por Claramente había una necesidad familiar de recorrer y de sanar esa parte?
Mirá, para empezar, mi viejo, mi papá, es un viajero frustrado.
Claro, totalmente, Claro.
Se notaba totalmente.
Y muy bien. Y en ese proceso de diferentes trabajos de la ingeniería y todo lo que hiciste, ¿Había algo con respecto a lo sutil, a lo que estás en donde estás hoy? Porque muchos cuentan, paralelamente a mi vida oficial, digamos, o social o de trabajo, yo tenía como un sentir hacia lo holístico, hacia lo sutil, hacia otras cosas. ¿Había algo de eso o cero ingeniería, nada de lo espiritual, emocional, nada? Porque pareciera ser todo acá, en un lugar y en el otro. ¿Qué pasaba?
A ver, era un rectángulo, yo era un cuadrado. No, César, no sé ni lo que significaba holístico en ese tiempo. Yo, claro, sinceramente, venía muy del palo de la ingeniería y de la física. No sabía sobre las emociones, no sabía nada realmente. Que alguien te diga la verdad, no tenía idea. No tiene idea de que podían haber corrientes como las corrientes biológicas, ni eso.
Claro que podría ser un poco más técnico y más ahí, algo que te atraiga en ese aspecto. Pero nada, nada, nada.
No había ido ni a un psicólogo, por decirte.
OK.
No estaba nada trabajado en mí, no.
Conocía, no había inquietudes sobre eso tampoco. Ni dudas existenciales, nada. No, bueno, es interesantísimo porque muchas veces sé que mucha gente del otro lado escucha y dice claro, pero son personas que venían con ciertos aspectos y yo soy. Yo no soy así, o yo no me siento de ese palo. Y vos estás contando algo que puede identificar a ciertas personas que sienten que no podrían acercarse a Humano Puente porque vienen de otra historia, así que maravilloso que lo cuenten.
Así es. Pero estás diciendo exactamente como yo me sentía antes.
Muy bien.
No me imaginaba que algo así podía modificar tu vida, o podía modificar tus creencias, o podía, bueno, dar un giro de 180 grados en la vida. No, no tenía idea. Yo ahora yo te puedo decir de que con Humano Puente fue amor a primera vista, porque como no conocía nada, no tenía idea de nada. Fue como decir.
Cuando te enamoras de esa primera mujer, ella es. Ella es. Eso es así fue para mí, por.
Eso, perdón, soy muy chusma, digo, en esto. Me encanta saber. Cómo fue esa llegada, ¿Cómo caes de eso a humano puente? ¿Que te movió a decir, si no fui nunca el psicólogo, caigo en humano puente? ¿Por qué razón? ¿Te pasó algo, ¿Algún conflicto?
Es que ese es el motivo de la mayoría de las personas que llegan a humano puente. ¿Qué me pasa? ¿Qué está pasando en mi vida que no puedo manejar? Ya no sé qué hacer. Bueno, estaba en un momento bisagra de mi vida, con treinta y pico de años, con un matrimonio, entre comillas, feliz, pero algo me faltaba. Algo me faltaba. Entonces yo de Alemania iba y volvía porque venía a visitar a mi familia, venía con el tema del título, de la carrera, etcétera, etcétera, hasta que en una juntada del colegio, luego de 17 años de habernos egresado, encuentro a la mujer más hermosa que se puede encontrar en la vida. Melissa Fitzimmons, fuerte.
Para el que no la conoce, la pueden buscar también hay podcast con ella. Meli Fitzimmons, comunicadora de Humano Puente y también encargada de seminarios, un seminario maravilloso que también lo pueden buscar en el podcast. Es hoy la pareja de Rodri, la compañera de vida. Qué lindo cómo lo contaste. OK, aparece Meli en tu vida, Imagino que movió mucho.
A Meli la conocía desde mis 15 años, ella era mi compañera de colegio, yo me sentaba atrás de ella, yo era el alumno vago que le pedía.
Las tareas y ella, bueno, fue mi amiga, sus padres fueron profesores míos.
O sea es una familia importante para mi vida, una familia muy importante ya que la mamá de Meli fue la que me recomendó estudiar ingeniería forestal.
Bien, bien, bien, o sea que cuando.
Yo tenía 16 años mi vocación fue encarrilada gracias a esta mujer, a Ana María. ¿Maravilloso, o sea que hay mucha historia por detrás y cuando nos reencontramos luego de 17 años de salidos del colegio, claro, yo siempre sentí algo por ella y cuando la vi nuevamente dije se me movió todo el cuerpo, el piso, la estantería, viste? Luego me contó lo que hacía ella, además de la medicina familiar.
Bueno, hoy ya ha dejado esa etapa, mi reina, pero en ese momento estaba congeniando.
Con ambos planetas, ambos mundos.
Sí, totalmente. Nos contó un poco de eso y un proceso hermoso también.
Así es. Bueno, la cosa es que me contó lo que era la bioexistencia consciente, yo quedé perplejo porque ¿Cómo es eso? Claro, porque ella me explicó como es tan sutil ella y tiene capacidad para saber por dónde te va a entrar. Me habló desde la lógica y para un cuadrado como yo.
Encaja perfecto, cierra todo porque es la lógica que necesito para creer en eso.
Claro, exactamente, exactamente. Entonces esa fue la puerta de entrada, porque en ese momento yo andaba transitando unos conflictos con mi rodilla, me tenía que operar, me tenía que operar las dos en realidad, entonces me hablé un poquito sobre esa lógica y recuerdo que volviendo para Alemania decía mi rodilla está hablando de eso, de conflicto, de desvalorización, de sumisión, etcétera, etcétera, etcétera, que sabemos nosotros.
Totalmente.
Entonces bueno, ahí comenzó realmente el camino de la bioexistencia consciente.
Claro. Ahí empezaron los cuestionamientos y empezar a observarte desde otro lugar.
Totalmente. Qué lindo, la verdad, César. Sí, fue una estructura que se cayó. Para mí fue fuerte en ese momento, porque como decís vos, personas que ya vienen transitando caminos, ya sean espirituales, ya sean biológicos, no te sorprende. Sí te sorprende, por supuesto. Pero para mí fue un shock. Fue un shock hermoso. No, enorme, enorme.
Te felicito porque lo contás desde un lugar muy fresco y muy genuino y eso es muy valioso para muchos porque como te dije, están en ese lugar y quizás nunca se lo plantearon y a veces como que la rodilla, como que esto. Bueno, si están escuchando esto, sabemos que ya tienen unos pasitos, por algo llegan a escuchar. ¿Y después de ahí, cómo fue? ¿Hiciste consulta? ¿Cómo fue el proceso a dar los primeros pasos en Humano Puente?
Por supuesto, sí. Bueno, cuando ya volví a Alemania y esta estructura ya se había movido del todo, tomé la decisión de dar un paso al costado en mi relación y volví a Argentina, Volví después de nueve años.
Wow. Se movió importante todo.
Sí, creo que mi rodilla me estaba pidiendo eso también, poder dar ese paso que no me animaba y hoy entiendo por qué no me podía animar a eso. Me agradezco por todo ese tiempo que viví. Momentos que pueden ser mirados desde afuera como difíciles, pero fueron momentos tan especiales porque ahí me pude entender, me pude escuchar por primera vez. Nunca me había escuchado, César. Entonces siempre vivía la vida yo poniéndome metas y sabemos que acá en Humano Puente normalmente no nos ponemos metas, pero me ponía metas no a largo plazo, siempre a cortito plazo, viviendo muy el día al día, en donde hacía lo que sea para poder concretarlos, resignar felicidad, resignar tiempo, lo que sea. Entonces tenía una vida linda, la pasaba muy bien. No sé, por ejemplo, viajaba por distintos lados del mundo y decía ay, qué lindo. Pero no lo estaba disfrutando en realidad.
Había algo que no cerraba, faltaba algo.
Mirá, es más, hace poquito nos fuimos con Meli a Cataratas del Iguazú y vos sabés que yo había viajado tres veces ya para allá, para Cataratas. Para Meli era la primera vez. Vos sabés que la vis por primera vez. Yo las Cataratas.
Wow, qué fantástico.
Las otras veces no las había visto como las veo ahora con estos ojos, de poder contemplar, no sé, por decirte, la garganta del diablo, ver el cielo, ver el sol, y asumir que yo soy todo eso, esa cantidad de agua que cae ahí por segundo, soy yo. Entonces ahí me di cuenta de que gran parte de mi vida la viví con la venda en los ojos, y hoy veo de forma distinta. Eso debo agradecerle a la consulta, porque solo la consulta me ha propiciado este estado de vida, esta realidad que me creo todos los días, tan plena y tan maravillosa.
Lo describiste, creo que perfecto, la manera en la que cambia la percepción de las cosas, de que ya no hay forma de mirar igual lo que antes quizás mirabas, pero no mirabas. Lo dijiste perfecto. Creo que no hay nada que agregar. Me quedé pensando mucho en cómo esa rodilla, y Meli claramente, pero como la rodilla, que es lo que nosotros le decimos a los consultantes, como tu propio síntoma va a molestar lo suficiente como para llevarte a un lugar que es el que tenés que estar, y cómo esa rodilla fue valiosísima para transformarte. Y eso es algo que es difícil de transmitir, que lo decimos, y lo decimos como un síntoma, es muy valioso, y como valioso si me lastima, me duele, ¿Qué estás diciendo? Es difícil recibirlo del otro lado cuando te está doliendo. Pero cuántas veces escuchamos qué bueno, lo que. Lo que me dio el síntoma, lo que soy gracias al síntoma. Y te agradezco por recordarme eso, porque más allá de que lo vivimos todo el tiempo, a veces uno no logra ver esto que estás contando. Rodri, querido, contame cómo decidiste después dar un paso más para ser consultor. Imagino que en todo ese proceso de hacer consultas, de estar en Argentina, quizás acercarte a Meli o lo que sea, ¿Que pasó ahí? ¿Cómo fue pasar a decir quiero ser consultor, quiero hacer de esto mi vida? En principio muy bien.
La verdad es que fue en paralelo con el tema de la universidad, porque yo ya estaba con mi tesis, bueno, estaba a mitad de mi tesis cuando yo estaba en consulta.
Ah, OK.
Creo que a la tercer consulta yo ya empecé a hacerlos. Creo que primero hice la charla introductoria con Melissa.
OK.
Hice la primera charla introductoria que hizo Meli, la hicimos, bueno, la hice yo también con ella. Y a partir de ahí vi los vídeos, los 17 vídeos de Pablo y creo que eso sí fue un. Fue un cachetazo, ¿No?
Porque esos vídeos te mueve todo.
Te mueve todo, Te mueve todo. Y ahí sí dije yo tengo que ser consultor. Ahí lo sentí por primera vez cuando hice los vídeos, no cuando hice las consultas. Sí, cuando hice los vídeos. Este es un camino que lo podría hacer tranquilamente. De ahí me tomé mi tiempo para esos vídeos, me duró tres meses poder verlos. Me animé a hacer la apertura, hice la apertura uno, tres meses después la apertura dos, y cuando terminé la apertura sentí que ya no podía más con la ingeniería, sentí que tampoco era algo que quería hacer en realidad. Entonces tomé la decisión también de dejar eso y de dedicarme a ser consultor. Y fue la verdad que la decisión más hermosa, más valiente que tomé tal vez en mi vida, porque estaba mi futuro ahí delante mío. ¿Qué hago? Bueno, soy ingeniero para siempre, o me dedico a la consulta, me dedico a la bioexistencia consciente. Entonces sí, estoy muy orgulloso de mí, muy autoafortunado de haber tomado esa decisión tan importante para mi realidad. Y así comencé mi caminito de consultor.
Gracias, gracias por mostrarte así frente a mí, que me muestra también lo valiente que soy yo, porque siempre es así. Me estás contando algo que resuena en mí, que te agradezco y seguro todo el que lo escuche va a decir lo mismo que yo, si se lo permite. Cuando alguien te cuenta algo como lo que estás contando, lo primero que hay que decir, como dice Pablo, muy bien y lucre, gracias. Gracias porque habla de cómo estoy yo también y de cómo está eso en mí. Perfecto también. Gracias también por tu claridad. Creo que también por tu camino, sos muy claro y muy directo para hablar y lo contás de una manera especial. Rodri, y hay un paso más después de esto, que es ser comunicador. En todo este camino que ya te transformó tremendamente.
Veo personas que fueron quedando en el camino y ahora un Rodrigo diferente.
¿Y cómo fue el paso de decir, bueno, un paso más, ser comunicador en Humano Puente implica hacer de esto tu vida, más allá de que muchos lo hacemos, pero el comunicador toma una posición de comunicar este camino y de vivirlo acorde y coherente en todo el tiempo? ¿Cómo fue dar ese paso también?
Recién decías vos, ¿Cómo podemos llegar nosotros a poder agradecer el síntoma?
Creo que cuando agradecí del todo al síntoma, me di cuenta que quería ser comunicador. Ahí fue cuando dije sí, gracias, síntoma, porque me guiaste pasito a pasito. Recuerdo que venía en un bus, en un colectivo de acá de Tucumán, y venía haciendo un reconto de mi vida, ¿No? Bueno, me vine de Alemania, estoy con Meli, me convertí en consultor.
Y me largué a llorar desconsoladamente en el bus. Pero viste cuando decís ¿Qué está pasando acá? Entonces yo ya tenía vergüenza de que la gente me mire llorar tanto, pero lloraba de felicidad, lloraba de plenitud. Por tanta plenitud me bajé del bus y le mandé un mensajito a Pablo dicié yo siento en mi corazón que debo ser comunicador, lo siento en lo más profundo de mi ser, porque este es mi camino. Me lo apropié el camino, porque ahí me di cuenta de que yo sí soy el creador de todo, de que estoy acá por algo, para despertar y para despertar a todas mis partes. Entonces, exultante, le mandé ese mensajito a Pablo y a Lucre, y la verdad que la recepción fue maravillosa de ellos. Bueno, acá estoy como comunicador, siendo muy consciente de lo que es ser comunicador de humano, puente del tesoro, que tenemos que cuidar, pongo este verbo, tenemos que cuidar, porque sí, es un deber, porque es un mensaje tan bonito para toda la existencia. La bioexistencia consciente es, bueno, vos lo sabés, no hay palabras a veces para describirlo, a veces cuando estoy en una.
Charla, las palabras quedan cortas.
Claro, quedan cortas porque. Totalmente, quedan cortas las palabras. Por eso siempre lo animamos a las personas que están en las charlas a que haga la consulta.
Totalmente.
Que no se convierta en un camino teórico, que no se convierta en lo que yo le estoy diciendo y que bueno, se quede en eso, que cada uno lo experimente.
Sí, porque cada uno lo va a contar desde un lugar muy propio, muy único, cuando lo vivencie, y al mismo tiempo es lo mismo, contado desde el mismo lugar. Pero hay algo muy especial que es indescriptible, que hasta que uno no lo vive.
No puede entenderlo con palabras, queda como muy corto, quizás te agarro desprevenido, no te avisé, pero si tenés algún caso que te haya movilizado, sorprendido, algún caso que quieras contarnos, que recuerdes, o quizás en tus primeros pasos, ¿Cómo fueron esos primeros casos que atendiste, Si tenés algo que contarnos? Lo recibimos con mucho cariño porque disfrutamos escuchar las experiencias de los comunicadores con las consultas.
Por supuesto. Sí, sí, sí. La verdad que tengo varios. Recuerdo el primero. El primero fue.
Claro, eso se impacta mucho.
El primero realmente es una explosión, es un big bang, porque te das cuenta cómo es la creación, la creación inconsciente. Te sentás frente a esa persona. Recuerdo que venía a trabajar el cáncer de su esposo.
Ah, por tercero de entrada.
Tercero de entrada. Ese fue el primer caso. Esta mujer vino, hicimos línea de tiempo y ahí pudimos ver juntos.
Cómo por ciclo, el síntoma se manifestaba. Y para mí. Sí, eso fue increíble. Fue muy valioso porque es el despertar. Claro, lógico. Así tiene que ser. El síntoma nunca miente. Entonces, a mí me quedó grabado ese momento porque me ayudó, ¿No? Me ayudó mucho, me ayudó a animarme a hacer esa línea, esa primera línea.
De tiempo y encontrar lo que dice Marcelo, las certezas de lo que ya uno tiene certeza y pasitos de certeza en que veo lo que ya sabía, pero lo vuelvo a confirmar y lo veo frente a mí.
Así es, así es. Encontrar esa lógica, esa lógica biológica, ¿No? Y.
Poder concluir que. Claro, así es, Así es como es nuestra creación. Entonces eso me animó muchísimo a mí para. Bueno, para empezar a dar mis pasitos como consultor. Y bueno, a ver un caso ahora que es hermoso, de hace poquito, una mujer que está trabajando su cáncer de sacro.
OK.
Cáncer que ya está sanado. Sanado totalmente. Hace unos días me mandó un mensajito esta mujer llorando de felicidad, contándome que, bueno, le hicieron nuevamente los estudios y que ya no hay nada. Y lo interesante de todo esto fue.
Como el síntoma es de clarito. Y como los instantes sagrados.
Claro, el sacro es la misma palabra, el nombre que le pusieron. Habla de lo sagrado.
Exactamente. Y como cada instante sagrado de esta mujer estaba, bueno, totalmente emparentado con dolores muy grandes. Dolores muy grandes.
Hoy está esta mujer muy feliz. Seguimos trabajando, por supuesto.
Pero ese es un caso que. Que ahora lo tengo muy presente en estos últimos días.
Y primero contarle un poco a la gente, si no están al tanto, qué es un instante sagrado. Un instante sagrado le llamamos a esos momentos como el casamiento, el nacimiento, bautismos, momentos que consideramos y que la historia, la humanidad fue considerando y grabando como sagrados por diferentes aspectos religiosos, familiares, un embarazo y un nacimiento. Y bueno, esos momentos que uno dice bueno, yo tuve cosas, porque ahí lo primero que le pasa a la gente es OK, y repasan su casamiento, sus cosas, ¿Qué pasó ahí, si les dolió, qué momento vivieron ahí? Pero sabemos que lo importante es que si yo estoy viviendo esto en mi vida contemporánea, es porque pasó en la historia. Cosas que necesitan ser escuchadas. Entonces permitirse no sólo la consulta donde me encuentro con mis instantes sagrados, sino con las historias de los instantes sagrados. Permitime que haga esta aclaración por si se pierde algo tan valioso de lo que estás diciendo. Recorrer los instantes sagrados del Sacro como gran síntoma, pidiendo escuchar los instantes Sagrado. Si duele el sacro, si pasa algo con el Sacro, el Sacro es el mapa que te está diciendo viajá a escuchar el dolor del pasado.
Así es, y como dijiste recién, ¿No? Es viajar por cada instante sagrado, o sea, te imaginarás concepciones, nacimientos, embarazos, fallecimientos, casamientos, tal cual como lo dijiste. Así que sí, sesiones largas, muchas sesiones, pero bueno, en cada una encontrando la lógica. Y encontrando la lógica y sanando, sanando y así como dijiste vos, hacia atrás, yendo desde lo más contemporáneo hacia lo ancestral. Hermoso, la verdad. Sí, sí, sí, totalmente.
Maravilloso. Y después recibiendo esa felicidad profunda que no sólo es porque un síntoma me dejó de doler o se fue lo que tenía, sino todo lo que me dio ese síntoma, que es descubrir mi historia nuevamente, descubrirme a mí mismo.
Nosotros sabemos que nuestra finalidad no es que sane o que se cure el dolor o el síntoma físico, sino de que se sane la realidad. Sanamos el ser qué como bien lo.
Contaste vos en tu propia vida, lo que te dio un síntoma. Rodri, gracias por este momento compartido. Me gustaría como siempre y como los que escuchan ya saben lo que se viene acá al final, que es, más allá de que lo expresaste ya perfectamente desde el principio, ¿Que es hoy humano puente para vos? ¿Qué es humano puente para Rodrigo Brandán? Este Rodrigo Brandán cambiado a través del síntoma y más que cambiado, encontrando su esencia o todo lo que siempre fue.
Humano Puente es una forma de vivir. Yo vivo todos los días desde un estado de conciencia que nunca me imaginé tener. Y eso es gracias a este camino.
Esto es algo tan valioso para mí porque sé que todas mis partes están felices, todos mis yo, todas esas identidades.
Están contentas porque por fin estoy mirando el mundo desde otro lugar, con otros ojos. Estoy asumiéndome creador. Y eso me ha dado la bioexistencia consciente, me ha dado Humano Puente, me ha dado la posibilidad de sacarme la venda y de mirar, de observar. Al fin observo. Me encanta, me encanta eso.
Gracias. Gracias, Rodri. Un honor enorme y maravilloso conocerte en profundidad. Un abrazo virtual. Y estamos acá siempre encontrándonos constantemente en Humano Puente. Gracias a los que están del otro lado también. Un abrazo.
Gracias a vos. Abrazo.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escribinos a humanopuentepodcastmail. Com. Les dejo un abrazo virtual.








