EL MAESTRO ERES TÚ - Pablo Almazán Cande Noguera
7 Jan 2026 · 64 min
Podcast conversation (Jan 7, 2026) between Pablo Almazán and Candela Noguera exploring the concept of “bioexistencia consciente” and the idea that each person is their own teacher. They discuss technology’s role in mass communication, personal mastery through inner work and consulting (Humano Puente), transgenerational patterns, symbolic meaning of life events, and practical attitudes/practices for reframing adversity as growth.
Chapters
Hola Cande querida, ¿Qué haces? ¿Cómo te va?
Gracias por llegar, por venir, por aceptar esta invitación.
Gracias por la invitación. Gracias por la invitación y poder terminar.
El año así tan lindo, hablando de bioexistencia consciente vos desde ahí. Pero bueno, como decía recién, siento que estás llegando a Punta Alta y bueno, compartiéndonos un poco de esto de ser nuestros propios maestros, que bueno, yo lo he descubierto acá.
Consciente, y en cierto modo nos falta acostumbrarnos. Es muy reciente la tecnología. Hoy hablaba con mi hijo de lo asombroso que fue cuando podías caminar por adentro de tu casa con un teléfono que no tenía cable, los teléfonos inalámbricos. Y Él nació en 2003, el más chico, y decí hijo, hoy podés hablar del otro lado del mundo con. Entonces, esto de sentir que el otro está en casa, todavía no lo tenemos incorporado transgeneracionalmente, pero sí, es así, ahora cada uno está en varios lugares a la vez. Está buenísimo eso. Así que sí, realmente estoy ahí, y vos y yo estamos en cada casa en este momento, esto de la masificación de la comunicación a través del streaming y eso es muy, muy bueno, muy bueno. Es hermoso que podamos hablar cada uno de lo que resuena y que en esos canales se puede sumar el que resuena. Es re lindo ver ese tejido global que hay hoy por ideas, por grupos, De cultura, de creencias, es una belleza. Es muy lindo, muy lindo eso, que podamos andar por esos tejidos.
Qué lindo todo lo que se va creando a través de la tecnología. Bueno, yo agradecía que hice mi camino humano puente gracias a la tecnología y al Covid que llegó de esa manera, porque no me hubiese sido muy difícil. Así que bueno, amigándome con la tecnología cada vez más, aprendiendo a usarla a mi favor. Así que sí, así como lo decís vos, siento que vamos tejiendo una red invisible, donde siento también que es la manera de compartirme con el mundo y que cada uno resuene y retome y tome ahí lo que cada uno tenga para sanar en esto de comunicar y compartir reels, videos.
Absolutamente.
Crear este ciclo de entrevistas que lo llamé El maestro eres tú. Eso, pudiendo compartir experiencias e historias que nos llevaron a darnos cuenta que somos nuestros propios maestros. No sé vos cómo lo sentís o cómo ves esto de ser tu propio maestro. Quizás nos quieras compartir un poco.
Esa fue una de las frases. Una es unir el cielo y la tierra, otra es vos sos tu propio maestro. Es una de las frases principales del concepto de la bioexistencia consciente, y la difundimos desde que surgió la bioexistencia consciente, esto de no solo el maestro eres tú, el alumno eres tú, el que plantea el problema eres tú, el que tiene la clave de la solución eres tú, y el que va a disfrutar de la solución eres tú, y el que va a disfrutar el proceso eres tú, porque solamente hay tú, en realidad, sólo hay yo, solamente estás tú. Solamente estás vos. Y cuando las personas atraviesan distintas situaciones, crisis, bloqueos, todas son por la creencia, o casi todas, por la creencia de que el otro existe, y por la creencia de que es el otro el que tiene el poder, o que es el otro el que tiene la responsabilidad de lo que me acontezca a mí, o lo que me tenga que acontecer a mí. Y es increíble, es como si dijé para aprender a volar voy a saltar del balcón. Y uno pero no, mirá que todos los que saltaron del balcón murieron. Bueno, pero voy a saltar del balcón. Hay como una insistencia en la humanidad en ir por el camino por el que a nadie le dio resultado, y es la creencia de que el maestro es otro, que el maestro es ese gurú, o ese autor, o esa persona que le va bien. Y desde Cristo, y mucho antes que Cristo hasta hoy, todos si, más o menos lo hicieron de una manera coherente, te decía, no, sos vos el maestro, sos vos el maestro. Ahora, que después alguien lo haya agarrado y haya no, no, Cristo decía que él era el maestro y vos no, bueno, eso pasa por otro lado. Pero lo que en realidad decían todos los profetas y todos los maestros no, no, la maestría está dentro tuyo, está dentro tuyo. Y Pero él me dice, pero él hace, bueno, hacé una cosa, hacé un ejercicio, suponé que lo que está diciendo él sale de vos, y que lo hace para vos. ¿Para qué cosas sería bueno escuchar eso que estás escuchando, si te lo dijeras vos a vos mismo, para estar de acuerdo, para no estar de acuerdo, para ir por un lado, para ir por otro? Y ya. Ese pequeño pensamiento, ese pequeño juego, hace cambiar mucho la lógica en la vida de una persona. ¿Si esa persona está ahí, adelante mío diciéndome estoy de acuerdo con lo que decís, si fuera yo el que está diciéndome estoy de acuerdo con lo que decís, qué haría, qué acciones tomaría? ¿Cómo me resuena eso, qué me hace hacer? Y si al contrario, y si en otra polaridad ese que está delante mío dice que no le resuena lo que yo hago o como pienso o mi cosmovisión, si ese fuera yo diciéndome a mí qué tengo que hacer por eso, y muchas veces vos mirás el arquetipo, el símbolo que está delante tuyo diciéndote lo que haces me gusta, apruebo lo que haces, o miras el símbolo del arquetipo, el estado emocional, físico, psiquiátrico, psicológico del que te dice lo que vos hacés no sirve o no me gusta, y vos tomás el símbolo más el mensaje y cuando lo tomás de para qué estoy poniéndolo así con ese mensaje, pero a su vez con esa forma, con ese estado y decís guau, qué buen mensaje que me está dando esta persona, qué bueno es que un símbolo que yo veo así no coincide con mi manera de pensar, gracias, si soy yo el que lo puse ahí, lo pongo para que precisamente me muestre que está en desacuerdo conmigo y que a su vez está muy mal o que está en un modo agresivo o que están los haters ponele. Cuando me dicen que anoche celebrábamos porque alguien dijo ya tengo un hater y lo felicitábamos porque es un gran maestro creado por vos, el hater, cuando vos te pones a desgranarlo, analizarlo, te das cuenta que es primero una persona que está mal, segundo la persona que no es productiva, que no hace, que no encuentro otra manera de pedir amor o de decir ayúdenme, o inclusive que tiene.
Un dolor tan grande que todavía no.
Lo pudo ver, eso es una manera de decir ayúdenme pero no sé cómo pedir ayuda, como yo veo algún videíto que te pasa en las redes de un cachorro que lo encuentran y que al principio muerde y vos lo querés salvar y muerde y es similar, entonces cuando empezás a ver la simbología de todo y te empezás a asumir ese soy yo, ese soy yo, esa es una parte mía, si mi perro muerde, si mi perro llora, si mi perro ladra todo el día, ese soy yo. Entonces si mi vecino es de una manera que no me gusta, pero no estamos acostumbrados. Además el sistema dopaminérgico trabaja para lo social y no siempre para lo interior. Entonces de repente cuando echás la culpa a otro te sube la dopamina y te sentís bien, cuando juzgas te sube la dopamina, cuando echas la culpa te sube la dopamina y hay como un placer en eso, pero en realidad no es un placer, sino que es el alivio de que puedo seguir perteneciendo al grupo que pertenezco, porque le acabo de echar la culpa a otro y me justifiqué. Entonces hasta el sistema biológico demuestra las distorsiones que hay. Y eso te va llevando a lo que vos decís o al planteo de esta charla. Es decir, entonces el que verdaderamente puede desenmarañar esto es algo que está, que lee lo biológico y lee el mundo de la materia, pero que tiene que estar en un lugar más profundo, más allá de todo eso, para poder encontrar la lógica de eso que molesta, de eso que duele. Y cuando lo empezás a ver te das cuenta que todo era tu maestro, todo era tu maestro y a su vez todo eras vos. Entonces dos sí el maestro eres tú, y segundo no hay otra cosa más que tú, o sea que menos mal que el maestro eres tú, porque si no muere el maestro, no hay posibilidades de que exista algo por fuera de ti. Entonces lo mejor que te puede pasar es que eso sea tu maestro, porque si no, no hay nada, no hay posibilidad de maestro, porque por fuera de ti, y eso lo dijo desde Buda, Krishnamurti, Osho, quien quieras, Sai Baba, Ramana Maharshi, todos te no, no, es que no hay nada fuera de. Sólo es vos. Acá abriste el ojo y se desplegó vos. Lo que hay se llama voz. Y lo podés ver como una especie de escape room, como ese jueguito que hay que estás en un cuarto y tenés que encontrar los códigos y los mensajes secretos para salir del cuarto. Es eso, es eso y todo es vos. El juego lo abriste vos, entraste al cuarto vos, y ahora tenés que encontrar los códigos para poder emerger de ahí. Con la tarea hecha, resolví este acertijo. ¿Y como lo tenés en biología escrito al acertijo? Y en realidad es mucho más fácil porque te dicen dos cosas. Mirá, el acertijo que te deja tu maestro, que sos vos, está escrito en dos uno en dolores físicos y otro en dolores de realidad. Segundo, hay un sentido que tiene todo. Vos lo que tenés que hacer es encontrar todo lo que no está en sentido, con ese mismo sentido, tanto en la biología como en la realidad, y volverlo a ese sentido. Si lo hacés todo va a caminar. Eso es todo el juego. Esas son las dos reglas que tiene este juego, tiene dos reglas nada más. Y sin embargo el que se va del juego, el que empieza a pensar que es el cuarto, el room, el que tiene que solucionarle las cosas, queda encerrado en el cuarto, indefectiblemente queda encerrado en el cuarto y va rumbo a todo eso antibiogico, es decir, hacia la pobreza, la enfermedad, la tristeza, la soledad, la soledad como creencia de que tenés que estar con alguien, porque una persona puede estar rodeado un montón de gente y ser la persona más sola del mundo, o puedes estar sin gente en tu entorno y estar absolutamente completo. Entonces todo eso es eso, o crees que la clave es el cuarto y las paredes del cuarto, o crees que la clave sos vos. Y lo maravilloso es que cuando crees que la clave sos vos, todo funciona, y cuando crees que la clave está en el cuarto, nada funciona. Pero. Pero la humanidad insiste en que la clave está en el cuarto. Y entonces cuando aparecen candelas o consultores monopuentes certificados y personas o no certificados, pero que andan buscando la clave dentro de sí, en silencio o comunicándolo y empieza su mundo a ponerse maravilloso. Mirá, casi entro tarde por responderle un mail a Arnaldo Bellone que me que me acaba de comentar Pablo, ¿Te acordás este caso del PAC que yo te comenté y vos me comentaste tal cosa, me dijiste que mire esto, esto y esto está en el PAC, quedó embarazada acá, te mando la ecografía, te mando eso? ¿Y esa mujer donde indagó en ella, en su pasado, en su lógica, en quién es el representante de quién? Y nada, es eso. Es eso, sí el maestro eres tú.
¿No solo es indagar, sino también esto de hacerlo junto a un puente, porque bueno, quizás los que ya venimos caminando, la bioexistencia consciente, hay dolorcitos y hay cositas que tomás conciencia solo de esto que me está pasando, para qué es importante, Tomo una respiración y digo bueno, es el hacia dónde estoy yendo? Hacia ahí que dolió, que alguien murió y esto pasa para que no me suceda. Pero al comienzo no se puede hacer solo. Yo era mucho de esto de querer cambiar al otro de que me hacía daño y lo fui descubriendo a través de meterme en mis propios dolores, pero acompañada de un otro aparente.
Sí, sí, total.
No me daba cuenta.
Tal cual, tal cual. Porque el análisis propio siempre está teñido de consciente, en cambio al otro lo creas desde tu inconsciente. Es el que te trae directo el mensaje.
Totalmente, totalmente. Entonces eso, a eso venimos los humanos puentes. Y en realidad todo ser que nos acompañe a comprendernos un poco más, ya sea dolorosamente o sea lindamente, ese que te dice che, qué fea que estás, qué oscura, que también es mi maestro, lo estoy creando para encontrarme con una partecita mía que todavía no pude ver. Hacerlo acompañado de una forma muy amorosa con los consultores, se vuelve como más ordenado y también llegando a esas emociones, no es sólo poder ver mis dolores, sino llegar esas emociones kinestésicas salvajes, que me fascina el nombre porque yo soy muy kinestésica, y poder exteriorizarlas, poder sacarlas de mi cuerpo y eso hace que realidad.
Absolutamente, absolutamente. Y no es que dejan de estar, sino que están en el lugar donde tenían que estar expresadas. Porque es increíble el poder interior. Primero, todo lo que vos ves y que llamas universo sale de vos. Ese es tu poder interior. Todo lo que hay dentro se expresa en el exterior con muchísima fuerza, se multiplica en el exterior. Si vos querés que algo pierda ya esa potencia tan grande creadora que tiene, lo tenés que pasar al exterior, porque desde el interior es impresionante el poder de creación que tiene. Se multiplica, cobra un poder enorme, crea universos. Entonces las personas creen que a las emociones hay que guardárselas y no, hay que expresarlas. Y esas emociones van a estar expresadas por mil en la realidad de esa persona. Entonces la manera de que eso ya quede expresado y ya quede en el universo explicado, es ir a buscarlas adentro con la lógica, con la puntualidad que hace falta. No es que si estás mal del corazón hay que sacarte un riñón, no, no, no. Cada cosa tiene un código específico, y con ese código específico que plantea la bioexistencia, vos sacás ese motor generador de universos y lo pones afuera y desde adentro ya no crea más. Porque el tema que tiene que la humanidad también con esto de que el otro existe. También cree que las emociones, mientras más reprimidas y más las tenga adentro, menos daño van a hacer. Porque no sabe que hay maneras específicas de acomodar las cosas y ponerlas en un lugar con un determinado código. Y vos podés poner en su tiempo y forma una expresión en un lugar determinado de tu universo, que la sacas de la matriz generadora de universos. Las personas creen justo al revés, creen que si la emoción la tenés adentro, no se va a manifestar afuera. No, no. Si la tenés adentro, esa emoción se manifiesta por mil afuera. Le pone un tono a todo tu universo, le pone una personalidad que se corresponde con esa emoción. Si me guardé la violencia, ese es el universo que vas a ver y va a crear. Es capaz de crear miles de violentos, millones de violentos, porque es tu único código. A cada persona que se cruza le va a pedir que por favor haga el rol de violento. A no ser que lo saques a eso, plum. De tu computadora creadora y lo pongas afuera. Lo pusiste en un lugar donde tiene que ir con la forma que tenía y lo fuiste a buscar al momento indicado y al lugar indicado para sacarlo, porque ahí se creó. Y lo sacas desde ahí. Entonces, eso que decís es muy fuerte, muy potente, porque también te demuestra que el maestro eres tú. Estaba dentro tuyo la violencia de todos, estaba dentro tuyo el desamor de todos, el hambre de todos, la tristeza de todos, y todo lo que te joroba y lo que te hace ruido en tu mundo estaba dentro tuyo. Pero no porque seas malo, no es que tenés maldad porque hay gente mala. No, no. Tenés sufrimiento porque todavía estás sufriendo, que a tu madre le pegaron, que tu padre fue abandonado, que a vos te pasó tal cosa. Y todo eso toma formas y se codifica. Y sí o sí, para subsistir, tiene que crear un entorno que se corresponda con ese código. Y ahí es donde. ¿Cómo?
Similar a ese código. Similar como una.
Exacto. Es el espejo. Es el espejo. Y la humanidad, o gran parte de la humanidad, pone su deseo y su labor en modificar el espejo. Y el espejo insiste en mostrarte tal cual sos. Entonces te requiere energía, te requiere tiempo, esfuerzo, frustración, dedicación, otra vez vuelta atrás. Porque claro, te vuelves a mirar al espejo y vos estás igual. Y el espejo no puede hacer otra cosa más que reflejarte. Entonces vos decís che qué bárbaro, nunca cambia, este espejo nunca cambia, quiero cambiarlo a él y no cambia. Claro, sí, eso sí. Es solamente un espejo lo que llamás universo que te replica a vos mezclado al código que cada cosa es. En un árbol también estás vos. En una casa también estás vos. En cualquier símbolo también estás vos. En un pájaro estás vos. En un incendio estás vos. En un sacerdote estás vos. En una pirámide, Siempre sos vos, siempre sos vos. Y como veas a cada cosa y a cada persona, lo que estás viendo es a vos. Y es así de simple. Pero parece complejo porque al principio bueno, necesito un diccionario para entender esto. Y el tema es que el diccionario sos vos y es más simple, es muy simple. ¿Qué te duele? Anda ahí a ese código. ¿Que te duele? ¿Qué síntoma tenés? Anda ahí al síntoma que tenés y vas a ver que ese síntoma era un código escrito por vos y para vos. Era como una carta que te dejaste a vos mismo para tu futuro y que sólo la interpretas vos. Entonces también guiarte, porque a él le va bien, porque él lo hizo, porque él lo logró. Lo que te están diciendo es que lo podés lograr, nada más. Todo.
Pos me quedo con algo que dijo Lucre anoche, bueno ayer buen tardecita, anoche hermoso. Que detrás de ese dolor, no sé si detrás, sino acompañado de ese dolor, de ese no me gusta, viene el propósito a lo que vinimos, a esta experiencia humana.
100%.
Y bueno, yo he visto un montón de talleres, de cursos de descubrí tu propósito y he tenido amigas de che quiero descubrir mi propósito y ahora las puedo mirar a los ojos y decir che, a esto viniste, a esto que estás experimentando que no te gusta y que tenés la oportunidad de meterte ahí en ese dolor para descubrirte y para llevar el propósito como en equilibrio y en calma de che, a esto vine, no busco más allá porque a esto vine, está pasando y que si me está doliendo puedo encontrar el caminito que me lleve a esas emociones ocultas. Liberar dentro de cada historia, porque es eso, ¿No? Y a medida yo ya en mi ciclo de consultas voy por reorixin y a medida que más atrás aparentemente voy yendo en el tiempo, dolores más inexplicables hay. No puedo poner en palabras como mi consultor me guía y me ¿Qué sentí? Si no puedo ponerlo en palabras, porque bueno, son emociones muy fuertes y que a veces está mal sentirlas, como que disruptivo, mostrarme furiosa. Entonces conectar con esas emociones y liberarlas. Wow, se está poniendo tan lindo todo desde entonces. Bueno, eso requiere de una gran valentía y de constancia, porque te querés escapar por ahí, de descubrirte tu propio maestro, de saber que solo estás vos.
Lo bueno es que vas descubriendo que no queda otra. Entonces después pasó más tiempo, más cosas, más quisiste escaparte, más quisiste ir afuera y otra vez tenés que volver a vos. Y cuando volvés a vos por un tiempito decís ay sí, era acá, era acá. Y después se pone difícil y decís me voy, me voy, me voy, me voy de acá y otra vez. Entonces es una ventaja cuando rápidamente te pones en ese sentido, te das cuenta, ahí te das cuenta que todos los maestros te lo dijeron, que no era que se pusieron de acuerdo con milenios de diferencia para darte un mensaje similar, sino que era así, era como si querés vivir, respiro. Y que la humanidad haya estado en desacuerdo. Y cada dos mil años viene uno y te dice vení, si querés respirá. Y después viene la onda de no respirar y después descubrís que en realidad te lo dijeron desde el principio, porque siempre fue verdad, que si querés vivir tenés que respirar. Pero la humanidad se aleja de esas verdades. Entonces cuando uno descubre que va por ahí, creo que yo soy muy autoafortunado de haberme quedado ahí, eso de haberme quedado y decir no, no, para mí es por acá, para mí es por acá y me encanta, me la juego y voy a ir por acá, a mí me resuena esto porque hice tal cosa y se me fue tal síntoma, hice tal otra y me siento más feliz, hice tal otra y me fue cambiando la vida. Yo me quedo, pero a veces voy creando espejos que me demuestran que si voy y vengo no me va bien. Entonces mira, el pajarito estuvo de acuerdo que si voy y vengo no me va bien, pero. Pero si me quedo mis chances aumentan. Y bueno, como me dediqué a las estadísticas y probabilidades, justo ayer subí en Yo Bebé una charla hablando de estadísticas y probabilidades o hablando del azar. Y a mí me demostró mi propio ejercicio, que si voy por las estadísticas y probabilidades, yo tengo que insistir por ese lado que me ha cambiado la vida y que veo, por ejemplo, mi mail de hoy, te dije recién, Adri Arnaldo Bellone, acá hay una embarazada nueva. Pero al final del día, ¿Cuántos tenés de esos? ¿Cuántos mensajes de esos tenés? Me compré la casa que no me podía comprar, ahora tengo un terreno, tengo una nueva pareja, no lo puedo creer, por fin estoy feliz, por fin mi mamá me dijo que me quiere por primera vez, que es lo que fui a trabajar, a consulta. Entonces uno se retroalimenta con eso y decí guau, todas estas personas no convencieron a nadie, se fueron a trabajar adentro. Y le sucede a todas. Entonces tenemos la ventaja encima de que lo vemos, lo vemos siempre y lo ves y lo ves y lo ves. Y eso confirma tu visión, tu visión. Si planté la planta en esta tierra y da flores, y la planto en esa tierra y no da flores, bueno, la voy a plantar acá donde da flores. Es eso, simplemente eso. Es muy simple, pero muy contracultural, digamos. Lo cultural fue en el afuera. Y bueno, hoy tenemos que desobedecernos. Y desobedecerse es difícil, es difícil porque cuando uno se desobedece da la impresión de que quedas sin amigos, da la impresión que se queda sin clan. Y no, no. Todos están ahí, pero esperando que hagas tu maestría. Y después cuando volvés, estaban ahí, pero tuviste que atravesar como el viaje del héroe, tu sentimiento, tu sensación de soledad. Y después no había soledad, todos estaban ahí esperándote para aplaudirte, pero tuvieron que fingir un tiempo que no estaban de acuerdo con vos. Cuando atravesaste esa barrera, cuando agarraste tu mochilita y dijiste chau. Como dije en uno de los encuentros ayer, antes de ayer, con ustedes, si querés cambiar de mente, tenés que cambiar de mesa. Cuando cambié de mesa hice mi trabajo solitario, renuncié a todo esto, pero lo hice coherentemente. Después vuelvo y todos en la mesa están cambiados, aplaudiéndome y diciéndome algo así. Era un chiste. Lo hiciste, lo lograste. Bien, bien hecho. Volvés como héroe, te vas como exiliado y volvés como héroe. Y cuando volvés como héroe te das cuenta que todo era un juego y que tampoco estás ahora con ese grupo desde la necesidad y antes estaba desde la necesidad y cuando se terminó la necesidad todo el grupo estaba ahí. Pero ya no te importa que esté.
Eso es alucinante de que te aplaudan, que te digan che, claro, claro, ya.
No te importa que esté y están y cuando te importaba no estaban. Ese es el juego. Eso es absolutamente emocionante. Cuando te importa que la pareja te importa, te importa, importa cuando te descubrís a vos, Cuando te descubrís a vos, está o no está la pareja Y vos estás bien, vos estás bien porque estás bien con tu universo Y eso es alucinante. Es alucinante.
Qué lindo que me compartís y que nos compartís de la pareja, porque ese fue mi proceso. Yo estoy sanando economía, pero que he transformado tanto todos los aspectos que bueno, tengo mi seminario de economía ahí calentito. Bueno, hice un viaje al norte y requería de estar en presencia absoluta conmigo para lanzarme a hacerlo, porque sé que va a ser muy disruptivo para mí, para todas las que fui y los que fui, pero una maravilla sanando mi economía, todo lo que he recordado, porque siento que no lo descubro porque ya lo sé, solo que le pongo luz y lo recuerdo de esas que fui historias, de esos abandonos, de esas muertes, de ese dinero que bueno, que tuve que usarlo para otras cosas y es muy hermoso.
Te vi por Jujuy con Ramón, por ahí por Purmamarca, ¿No?
Wow, Pablo, no sabés qué hermoso.
Sí, es una belleza.
Me fui a un viaje, como le contaba una de las guías de las harinas grandes, que no era un viaje de turismo en sí, sino un viaje de encuentro, porque hace tres años y medio en la cuesta del Lipán, mis papás tuvieron un accidente con mi abuela materna en el que cayeron 70 metros. Falleció mi papá y mi abuela, mi mamá yo sé que para mí murió y se quiso quedar otra vueltita más, como le digo. Entonces en realidad el viaje era a volver a ir a ese lugar. Yo siento que era eso, no era ir a ese lugar del accidente, sino que era volver, que después ahí parada dije volví y sentí una paz inmensa, que claro, soy mi abuela y soy mi papá y también soy mi mamá. Bueno, por ahí el que lo. Lo escuche es medio, medio algo medio como me han dicho, No entiendo bien qué decís, pero bueno, hay que experimentarlo, pero mirá lo que me he creado. Pablo en camino a Purmamarca Que me alojé en Purmamarca porque era lo más cerquito de la Cuesta del Dipá para llegar más fácil. En el camino le escribo a Fabi, porque yo sabía que era de Jujuy y ella cada vez que nombraba Jujuy en el campus, a mí se me estrujaba el alma. Y bueno, cuando me sentí preparada me saqué los aéreos y para mis 40 pedí que el que quería hacerme un regalito que sume para el viaje. Le escribí yendo a Purmamarca, que estaba en Jujuy para vernos y tomarnos unos mates. Entonces me mirá, yo soy de San Salvador, pero mañana y pasado nos vamos a Purmamarca con Pablo, que es mi marido. Y me ¿Y vamos a estar ahí? ¿Vos dónde vas a estar? Le mira, yo estoy camino a Purmamarca, ahí me voy a alojar. Ay amiga, no sé qué, que nos vamos a ver, Qué lindo, qué casualidad. Pero sabemos que no es casualidad. Entonces le cuento que me alojé ahí porque era lo más cercano a la Cuesta del Lipán, que quería ir al lugar del accidente. Y me mira, Cande, vos elegí, pero nosotros sentimos llevarte. Nosotros porque es muy difícil que llegues ahí, porque claramente me tendré que tomar un taxi, que me deje un rato. Yo me quería quedar un rato en el lugar. Y me nosotros te queremos llevar. Entonces bueno, siempre fui muy de no poder aceptar, no poder recibir. ¿Entonces me lo regalé como un gesto de bueno, si, acepto esta invitación a que me lleven, a que? Yo quería ir sola. Y dije qué mejor que ir así, se me lo está ofreciendo y me lo estoy creando así. Voy con ellos, le digo Fabi, pasame tu fecha de nacimiento, a ver quién sos en mi clan. Fabi, doble de mi papá. Fabi del 7 de julio, mi papá, 9 de octubre. Y le digo Uy, Leo, sos mi papá, Fabi. Me temblaba todo el cuerpo. Le mi papá es del 9 de octubre. Me devuelve un mensaje al ratito. Me amiga, no sabes cómo tengo la piel erizada. El primero que me dijo de llevarte fue Pablo, mi marido, que es del 9 de octubre.
Qué bueno.
La sensación corporal de decir wow. No lo hubiese visto en otro momento, hubiese dicho qué casualidad. Te dejo el nombre completo por las dudas se llama Pablo. Guillermo, mi papá es Guillermo Eduardo. Más certezas imposibles. Así que bueno, dije, tenía que venir.
El mismo nombre, la misma fecha de una persona que se ofrece a llevarte al lugar, que va para ese lugar el mismo día que vos vas, porque no, porque no es de ahí, pero iba para ahí. OK, Clarita, justamente, justamente este vídeo, esta conferencia mentoría que subí a Joe B. Habla de eso. ¿Qué pasa con una persona que cree que eso es casualidad? ¿Y qué pasa con una persona que cree que eso no es casualidad? ¿Y qué le va a pasar en la vida a esas personas después? Porque al que cree en la casualidad, a todo eso lo llama locura. Y que vivís en un mundo de pajaritos y de que todo tratás de evadirte de la realidad creyendo que todo coincide, y el resultado de las dos vidas es completamente diferente al que cree en el azar. Yo digo, la paradoja de eso, y lo digo en esa charla, es que el que cree en la suerte siempre es el que tiene mala suerte. ¿A vos te parece que eso es casualidad? No, eso es un mensaje. Siempre el que cree en la suerte es la gente que tiene mala suerte. Y el que no cree en la suerte, que tiene lo que se llama locus interior. Lo voy a hacer yo, esto depende de mí, o lo hago yo, o no sucede. Es decir, quien no cree en la suerte es el que mejor le va. Entonces, yo hace unos días posteé cuando dejes de creer en la suerte, vas a crear mucho más de eso que antes llamaba suerte. Porque se trata de eso. Mirá, voy a hacer este viaje, lo siento, es en lugar de mi papá te llamo una persona que, o sea, hablas con una persona que no es de ahí. Si, viene cerca a San Salvador, pero no, no, yo estoy yendo justo para ese lugar, yo quiero llevarte. La persona que me dijo de llevarte no era yo, era mi esposo. Y te llama igual que tu papá y tiene la misma fecha que tu papá.
No, fue maravilloso, Totalmente.
Qué bueno que no creemos en la casualidad, qué bueno que creemos que el maestro es cada uno, que el maestro es cada uno.
Es eso, hermoso. Volver a ese lugar, estando ahí acompañada por. Fue como, o sea, yo sabía que volvía a encontrarme conmigo, pero. Pero quizás fue la confirmación de que sólo estoy yo en ese lugar.
Y que tu papá que sale de vos sigue estando en todo en este caso es doble de él, pero sigue estando en todo cómo.
Y me dice te llevo yo a la Cuesta del Diablo. Hermoso, hermoso. Tuvimos una aventura los tres. Muy hermoso.
Encima son una pareja divina, son muy viajeros, son muy compinches. Fabi habla con un amor de su compañero y con un compañerismo. Me ha mandado fotos que están recorriendo el norte de Europa en moto los dos, gente de mi edad, de sesenti. Es alucinante.
Me trajeron ese. Me recordaron ese espíritu aventurero de mis papás, que yo les contaba, mis papás eran así como ustedes, lleno el tanque y nos vamos. Han ido all inclusive a Cuba, a México, y han segundo día, chau, me tomo, me alquilo un auto y me voy a pasear. Y yo los veía mucho con esa esencia y fue maravilloso darme eso con una paz y una calma interna que es indescriptible, ¿No?
Sí, absolutamente.
¿Fuiste a Jujuy, y cómo la pasaste? Hermoso. Fui a la comunión ahí a encontrarme conmigo, con esos dolores de hace tres años y medio. ¿Y que dije? Qué bueno. La bioexistencia. Lo que me permití a través de la bioexistencia, que fue exteriorizar todas las emociones en el lugar correcto. Porque el que me afuera me decía ¿Estás bien? Sí, pero con papá, con la abuela, con mamá.
Así es, 100 por ciento. Qué belleza. Porque además cuando descubrís que el maestro eres tú, ¿Quién no quisiera siempre tener a su maestro a mano para preguntarle, para hablar, para que te aconseje, para buscar una emoción, para darte cuenta que te falta trabajar? ¿Cuál es la mejor manera de estar siempre con tu maestro? No la hay. Cuando el maestro sos vos, lo único que tenés que hacer es silencio un minuto, cerrar los ojos, respirar hondo y preguntarte para ¿Qué cosa buena está sucediendo esto? ¿Qué cosa compensaría esto? ¿Esto que no está saliendo? ¿Qué es lo que me quiere evitar? ¿Qué es lo Que pasó? Anoche lo hablábamos en el campus. Ejemplos muy no puedo tener hijos. Bueno, ¿Qué es lo que te quiere evitar? Y entonces ¿Qué pasó? Y vas y descubrís. A ver si tengo por acá la fotito que muestro. Siempre todas estas personas hicieron la misma pregunta. Y acá están los hijos. Y lo mismo aplicó Arnaldo en su consulta. Y ahí está el test de embarazo que le acaba de llegar y la ecografía que le acaba de lleg. Ah, yo no podía tener un hijo porque resulta que estaba distorsionada la creencia de que yo era un ser individual y separado de mis historias, de las historias de mi familia. Yo soy las historias de mi familia puestas en un cuerpo nuevo. Y claro, ya me morí en un parto, entonces ahora no puedo tener hijos porque me están cuidando la vida, por ejemplo. Y empieza a tener toda una lógica cuando vos te das cuenta que la idea de base nada más era la equivocada. Creer que soy un individuo separado de la historia, separado de mis ancestros, separado de Dios, separado de la totalidad. Siempre que vos ponés esa visión, que alguien pone esa visión como eje de vida, da la casualidad que no le va bien en la vida, y que en la vida nada tiene sentido, y que las cosas ocurren por castigo y sin un origen. Y cuando uno pone su paquete de años como parte de un paquete mayor que ya viene transcurriendo, y que acá está haciendo un intento de reparación temporal. Bueno, en este caso voy a hacer un kit con todo lo que pasó. Va a durar unos ciertos años. Y en este kit voy a tratar de evitar lo que llevó al dolor y de repetir lo que llevó a los caminos nuevos. Y eso es lo que el ser humano llama su vida. Pero cuando esa pieza del ego, o del puzle, como dicen los españoles, del rompecabezas está sola, vos te creés que sos una figura sin forma. Pero cuando lo ves en tu clan, vos tenés la forma perfecta, sos una pieza de ese puzzle que calzaba justo ahí, justo ahí. Y vos te creías un pedacito de cartón deformado y no tenías una forma perfecta, pero para el lugar donde tenías que calzar. Y cuando te calzás ahí, te unís a todo. Había como patitas, como enchufecitos hacia todos lados, que esa pieza trac. La pones ahí y se enciende cuando tiene la información de tú. Y dices ah, esto soy yo, esto soy yo, el patito feo, yo acá no calzo. No, porque lo tuyo va acá, sos perfecto y no sos feo, sos hermoso. Pero vas acá, este era tu lugar, esta era tu pieza, sos una pieza de este rompecabezas. Eso, eso. Y poder ver el rompecabezas como esto que viste vos de che, ¿De qué fecha y qué nombre y qué pasa? Y lo ves y claro, soy el creador de vuelta soy el creador. ¿Cómo hice para traer una persona al mismo día que voy yo, la misma fecha, al mismo lugar y que se llame como mi papá, y que tenga fecha de cumpleaños de mi papá y que me acompañe? ¿Cómo hice? Nada, porque no existe, porque lo estás creando vos.
Todo lo que fue sucediendo, que me recordé todo el tiempo lo que vos contabas que te ha pasado por tomar un avión, que te cancelaban, todo lo que sucedió para yo poder llegar a Jujuy. No te puedo explicar. Desde que me cambiaron los aéreos, a último momento de que fui al colectivo y el colectivero decidió salir antes porque no recordaba el horario, tuvo que llevar a yo, golpear la ventana y decir hey, me dejaron en la terminal. Y en realidad el enojo me duró un instante porque me senté en el asiento del colectivo y dije claro, a un lugar de dolor.
Estoy yendo a la muerte. Si. Para mi inconsciente, si voy ahí me muero, ¿Cómo voy a ir? Claro.
Maravilloso. Y bueno, y agradecida, digo, agradezco ser bioexistente porque estoy creo que en el primer modificación de aéreos, ¿No? Eso es una señal de que no tengo que ir más, voy.
Cuando sabes por qué es, lo manejas decir no. Claro, es obvio. Otra persona llamaría mala suerte. Claro, soy yo. Es una belleza. Es una belleza. Es así, amiga. Cien por ciento. Es hermoso mirar así, viste cuán provechoso, cuánto más te rinde el tiempo, la energía, la vida es otra vida, una vida floreciente, una vida creciente, generadora. Se da todo eso que ocurre cuando vas en el sentido de una lógica que donde hay muerte hay que huir, y donde hay vida y todo lo que lleve a la vida hay que seguir y entender los códigos de eso, porque si no se puede malinterpretar y ser otras cosas. Tiene un código, tiene una forma. Y cuando empezás a andar por ahí, nunca más estás solo, nunca más estás con vos y estás con ese maestro que planteaste. Cada uno es su propio maestro, cada uno es su propio todo, su propio todo. Es una belleza.
Qué lindo, Pablo. Y por ahí nos quisieras compartir en esto de que cada uno tiene la manera de conectarse con su maestro interior o con uno mismo, pero si tenés alguna práctica que te lleve a esto, que le decimos me fui al pasto o en juicio cuando me enojo cuando y si tenés alguna práctica que en el momento nos quieras compartir de conectarte con el maestro.
Bueno, hay tantas cosas, por eso digo, en Genua no sé cuántos capítulos hay, y en Yo bebé, que ahora es más joven, pero tiene tantas cosas. Pero te diría que una práctica linda es adquirir el reflejo de que cuando pasa eso que consideramos malo, automáticamente decir dos una, esto es para bien, aunque no entienda para qué bien es esto, y dos, esto lo estoy creando yo y tengo que saber por qué y para qué lo estoy creando yo, pero esto pasa para bien, tiene pinta de horrible, pero pasa para bien. Ya cuando vos le pones ese es largo de explicar, porque en realidad todo es una cadena, un hecho en sí no es un hecho, está el hecho más la reacción del hecho, las consecuencias del hecho, todo forma un código y el inconsciente va viendo dónde lo pone para repetir la historia. Entonces, si siempre que viene una mala noticia, el clan lo recibió con uy, qué desastre, lo que siguió fue malo, ya cuando viene la mala noticia vos la recibís con esto es buenísimo, pero tengo que ver dónde va. Ya le estás haciendo un cambio al pasado que queda mucho más a disposición de la nueva experiencia lo que va a pasar con eso, porque el inconsciente no sabe dónde meter la suma de algo que parece malo junto a una respuesta ah, qué bueno, qué es esto, ya voy a encontrar dónde va el inconsciente, ah, nunca me habían respondido así ante un hecho como este. Así que queda más en tu poder creador que en la decisión del inconsciente de ponerlo en determinado lugar, porque la combinación que se acaba de dar es nueva, es como algo absolutamente disruptivo para el modo de pensar que siempre tuvo el clan respecto de esa noticia. ¿No sé, fulano se quedó sin trabajo, OK, y toda la familia agarrándose la cabeza y qué va a pasar? Tiene dos chicos, la escuela, la esposa no trabaja, o está solo, o es viudo, qué terrible. En cambio una persona que se reconoce creador dice fulano se quedó sin trabajo, para algo bueno es vamos a ver qué es lo bueno que sigue, ya lo vamos a entender, pero esto es para algo bueno, ya eso abre puertas que no estaban abiertas, abre posibilidades que no estaban, escribe un código nuevo que no estaba. Ahora, el pesimista, digamos, puede llegar a decir bueno, pero se quedó sin trabajo. Y vos podés decir, sí, pero desde la mirada pesimista, no solo se quedó sin trabajo, sino que eso va a ser un drama, que eso va a preocupar, que eso va a cerrar puertas, y tu manera de vivirlo va a generar vías que se correspondan con esa manera de vivirlo. En cambio mi manera de vivirlo va a generar vías que se correspondan con la manera de vivirlo. Entonces por ahí se quedó sin trabajo y a los dos días le ofrecen o un trabajo mejor, o se da cuenta que ese trabajo no le gustaba hace mucho, que no se animaba a renunciar y que ahora le sale una nueva posibilidad y termina ganando el triple, o teniendo más tiempo para ver a los hijos y trabajando menos y ganando más, o le ofrecen trabajar en una empresa, o crear una startup o una pyme y le cambia la vida. Y esa persona en realidad, si no, nunca hubiera dejado ese trabajo. ¿Cuántas veces escuchaste eso? Que te yo nunca hubiera dejado ese trabajo y que me echen o que cierren la empresa, fue lo mejor que me pasó en la vida. Pero en el momento hubo una reacción, que si vos la tomás del lado positivo, una alerta, creas una situación diferente, porque vos sos el que crea. Y la creación es desde esa misma respuesta. Y ponerse manos a la obra para bueno, si vos decís esto es una desgracia, no sé qué voy a hacer, chau. Ahora, si vos decís esto es para bien, así que hasta que surja algo, me voy a poner a hacer lo que sea, tal cosa, vender sanguchitos, como digo siempre, o empezar a pensar, a diseñar una nueva estrategia, dedicarme a un negocio nuevo, algo de eso, ya las puertas se abren de otra manera. Y de vuelta, como todos, todos, todos. No conozco una sola persona que lo haya logrado en varios sentidos, no solo el económico, sino que lo ves, que esté bien, que está bien consigo, y todo eso que diga que fue casualidad. No hay uno solo. No hay uno solo. Siempre habla de cosas que tienen que ver con él bueno, porque hice esto, porque en tal momento tomé tal decisión, porque me capacité en esto, porque hice tal otra cosa, porque supe ver. Habla de sí mismo. En cambio la persona que pone en el afuera la solución, te va a decir cosas y bueno, no se dio, y justo cambió tal reglamentación, y ellos me hicieron, derogaron tal ley, hicieron tal cosa, él hizo esto. El que le va mal siempre habla del afuera, y el que le va bien siempre habla del adentro. Es así, no se puede escapar a esas reglas. Y sin embargo, por una cuestión de cómo tiene el formato transgeneracional 1, y lo que incorporó en un relato familiar, en la infancia, en el vientre y todo, cuesta salir de ahí. Pero si no lo haces, se van generando nuevas, o se van creando nuevas generaciones que repiten eso, pero en un estado cada vez peor, hasta que colapsa en el final eso, y emerge alguien que tiene una visión diferente, porque esa visión está llevando a menores recursos, menor felicidad, mayor cantidad de síntomas. Entonces en algún momento surge la polaridad opuesta para ponerle fin a eso. Pero mientras tanto, son generaciones y generaciones de dolor. Hay paradigmas que llevan a la pobreza, a la tristeza, al dolor, a la muerte y a la enfermedad, pero sin embargo se sostienen y se sostienen y se sostienen, hasta que solo se colapsa. Todo es abono de lo siguiente. Y entonces ese abono, en determinado momento genera una polaridad, una propuesta opuesta. Como venían naciendo niños, venían naciendo niños, venían naciendo niños, bueno, murió un niño en el parto, bueno, ahora no nacen niños. Y al costado no nacen niños, Y al costado no nacen niños, hasta que eso es incorporado, es sanado, o pasaron las generaciones necesarias y vuelve a nacer el niño. Bueno, siempre el yin y el yang, el karma y el dharma. Es eso, es eso.
Hace unos días estaban hablando mi mamá con una amiga de esto, de que no nacen niños, en realidad no que no nacen niños, sino que las nuevas parejas no quieren tener hijos. Y entonces me decía ¿Y vos qué pensás de eso? Yo tengo un sentimiento y un pensamiento muy, muy interior, pero que quizás no lo comprendan igual, de todas maneras se los compartí. Y bueno, eso también ahora lo que sé hacer es decírmelo a mí, que no hace falta compartirlo y ni querer despertar al otro, pero lo comparto, pero no puedo decirlo porque mi filosofía de vida no.
Y lo compartís en tus redes, en tu lugar. Y quien quiera oír, que oiga.
Claro. Y el que no le gusta, claramente no lo puede escuchar si no quiere. Así que bueno, qué lindo, qué lindo. Lo partida en conciencia. Qué lindo. Me surge preguntarte si. Si tuvieses que localizar en tu cuerpo una maestría profunda, puede ser de un síntoma físico que hayas tenido, o en qué lugar sentís que está tu maestro más, quizás más desafiante el que te llevó más a conectarte con tu maestro interior.
Creo que en la lógica biológica del cerebro, creo que en la lógica biológica del cerebro, en las polaridades, en el sistema nervioso autónomo y en la creencia de que la mente que soy vive ahí, eso donde toda la humanidad cree que vive ahí, no vivís ahí, vos creaste el cerebro y creaste el cuerpo y creas la realidad y creas todo. Pero el hecho de que ese es el lugar donde mejor ubico la frase yo estaba equivocado, yo estaba equivocado, es eso. Y mañana decir wow, qué bueno, ayer estaba equivocado y pasaba a decir guau, qué bueno, antes de ayer estaba equivocado, qué bueno el aprender a decir yo estoy equivocado, yo estaba equivocado todos los días poder decir ayer estaba equivocado en esto y hoy, hoy aprendí un poco más, o ayer desconocía esto y hoy aprendí un poco más. Mi palazo de este tiempo es eso, el haber, haber subvaluado algunas, algunas particularidades del sistema nervioso y darme cuenta de que había mucho ahí y que en las polaridades había mucho más. Entonces hoy, si vos me decís dónde está tu gran maestro, te digo en eso, en nuevos aprendizajes, por ahí mañana te digo en el dedo gordo del pie. ¿Pero por qué? ¿Y por qué es tan dinámica la bioexistencia? Precisamente para acompañar este viaje, Porque si no, no me tengo que quedar en lo quieto. Si vos pensás, bueno, en la computación, no te puedo hablar hoy de la computadora del año 2000, no está más, pero está en los ancestros de la computadora de hoy. Pero no puedo seguir hablando desde la computadora del 2000. Mi computadora 2026 me dice que me confirma que la gran maestría está en lo rápido que asumas que tenés todo por aprender, que todavía lo que aprendiste es una milésima de lo que vas a aprender. Todo el tiempo, todo el tiempo. Sentir eso, sentir eso, eso es una belleza, porque te queda todo por hacer, te queda todo por aprender, te queda todo por investigar, sos un niño de vuelta, sos un niño permanente y tenés ese espíritu investigativo, querés agarrar los libros y seguir indagándote y querés agarrarte a vos mismo y seguir indagándote. Eso es, eso hace el universo. El universo es una máquina de aprender, la evolución es una máquina de aprender. Como digo en uno de los libros, el mayor aprendizaje del universo es que supo como lo va a hacer la IA y como lo está haciendo la IA. Supo evolucionar para lograr evolucionar lo que aprendió la evolución es que tiene que evolucionar, tiene que aprender a evolucionar para seguir evolucionando. Es tan samsara eso. Y si vos lo pensás, esa es la rueda del samsara y eso es el karma y el dharma. Y todo termina en lo mismo. Todo termina en lo mismo. La evolución, su mayor aprendizaje es que evoluciona para evolucionar, está todo el tiempo evolucionando para ver cómo puede evolucionar. Es alucinante eso. No se detiene ninguna planta, ninguna especie, siguen cambiando las plumas, siguen cambiando los picos, pero si vos ves la foto de 10.000 años no notás nada. Si vos ves que hace 70 millones de años había dinosaurios, cambiaron mucho las cosas, o que el tero es descendiente de un bicho de la época de los dinosaurios, o que los lagartos, o que tal bicho. Entonces vos te das cuenta que somos la parte más actualizada de eso y que somos el primer bicho que logra crear una mente biológica que ahora es capaz de crear modelos de pensamiento no biológicos. Llegamos ahí, es alucinante, es absolutamente alucinante. ¿Hace poco hablaba con la familia y decía habrán pensado los ancestros, guau, qué bueno, nací en el mejor momento de la historia? No lo sé, Yo tengo la absoluta certeza de que nací en el mejor momento de la historia antes de empezar. Agarré este aparatito y dije bueno, quiero estar fresquito P Mi abuela estaba así y transpirando, y si quería ir a tal lado o hablar con alguien, si su hijo se fue a la guerra, no supo más nada por cuatro años. Volvía a entrar el hijo y se desmayaba. Mi abuela decía no puede ser, te di por muerto. Hoy todo es alucinantemente generoso, fácil. Un amigo decí de hambre nunca me voy a morir, porque yo camino desde acá hasta un lugar con los cartones que junté y los vendo en un lugar y me compro un bife. Y decía absolutamente, eso no era posible antes, no era posible hasta en eso, hasta en el que se considera más desfavorecido. Tu vida es la de un rey de la edad media. Un rey de la edad media vivía como vive un pobre de hoy. Y no estoy diciendo que uno está ser pobre, por supuesto que la biología te va a pedir que tengas más recursos y lo vas a sufrir. ¿Por qué? Porque es la biología pidiéndote que tengas más recursos, si no, no se sufriría nada. Se sufriría todo sufrimiento. Todo sufrimiento. Es la biología diciendo esto se puede cambiar, pero si lo cambiás. Entonces, el poder ver el estado de la humanidad, y sin entregarme a los sesgos de las opiniones, sino yendo, como digo siempre, a estadísticas y probabilidades, estudios globales, cómo está el ser humano de hoy respecto del ser humano de hace 50 años, cómo se terminaron las enfermedades, o cómo se está logrando disminuir la mortalidad y todo eso que como vos bien sabés, es el motivo de la no natalidad. Es que primero vino el fin de la mortalidad o el cambio en la mortalidad. Como digo siempre, el pato sigue teniendo 12 patitos, porque se le mueren 8, nacen hasta que son adultos. Y el león sigue teniendo dos cachorros, porque no se mueren, prácticamente se le muere uno. Bueno, el ser humano pasó de patito en un siglo, pasó a león. Entonces dejaron de nacer los niños. ¿Y por qué es eso? Porque estamos en el mejor momento de la historia. Viene Fleming con la penicilina. Jamás se hubiera imaginado que al siglo los niños no iban a nacer. ¿Por qué? Porque se dejaron de morir. Y porque hay un equilibrio mayor. Y entonces eso es tan enorme que podamos vivir eso. ¿Sabes cómo era para nuestro? Mi abuela se le murieron nueve hermanos, Mi abuela tiene nueve hermanos muertos, y su padre, cuando ella era joven, o sea 10 en reorixis, mi abuela se agarraba la cabeza y decía no aguanto más muertes, no puedo soportar una muerte más todavía. Dolores de cabeza y todo eso. Fui ahí por eso y a mi abuela. Hoy eso es otra cosa. Absolutamente. Otro universo. Otro universo. Nacen nueve niños. Lo que vas a necesitar es ser muy abundante, eso sí, porque van a. Pero probablemente vivan los nueve o vivan ocho. Antes nacían nueve y se morían siete. Entonces, este momento de la historia es absolutamente alucinante. Que abras una canilla en tu casa y que salga agua. Era imposible que salga agua fresca y te la tires encima. Imposible. Lo que pasa es que cuando uno no está bien, no hay nada que le haga bien. No va a saber agradecer ni el agua, ni el sol, ni la Ferrari, ni la bicicleta. No hay manera. Entonces la cosa se trata de estar bien con uno y que bueno, como cerrando y que cada uno encuentre que es su propio maestro y que no hay nada afuera. No hay nada afuera.
Qué lindo era de cerrar. Muy hermoso. Somos muy abundantes y somos seres evolucionados todo el tiempo requiere de movimiento, de valentía y bueno. ¿Y qué le dirías a una persona que todavía está dudando hacer este camino, no como consultor, sino también iniciar un ciclo de consultas? Como me han dicho, siento mucho miedo en el cuerpo todavía creo que no estoy listo.
Que cuando lo haga se va a dar cuenta de la enorme ventaja. Yo siempre digo, este camino es para valientes. Y después cuando lo hacen me no, al final no era para valientes, era para vivos. Sí, pero antes de hacerlo vos creías que era para valientes. Ahora después que lo hiciste y te pasó lo que pasó, vos te das vuelta y le decís a todos hacelo porque te conviene. Pero el que todavía no entró. No, imposible. Si Cande no podía ir a Jujuy porque ahí había muerto su padre y yo tengo que ir a ver todas las muertes y todo lo que pasó. Pero para encontrar a mi propio maestro y después darme cuenta y tener una nueva vida. Sí una parte mía me va a decir no vayas, no vayas, no lo hagas, andá por otro lado. Es más, en medio del proceso me van a decir tirate de cabeza, andate de acá. Pasa muchas veces. Entonces al final soltás y decís mirá todo lo que lo hicimos, o la mayoría, porque también no todos está seguro el que no le dio resultados, pero en enorme mayoría que dice che, esto es, esto me cambió la vida, esto hizo que nazca mi niño, esto me cambió la economía, la pareja, la salud. Te lo recomiendo. Pero además no hay nadie que te lo pueda. Que te pueda convencer de que te va a pasar o no te va a pasar. La manera de hacerlo es descubrirlo. Descubrirlo y cada vez que lo hacen dicen wow, sí era así. Pero bueno, hasta ahí llega uno, como decías vos, y uno trabaja en sí y va sanando su universo y después te das cuenta que ese que le querías decir hacelo, representa un dolor tuyo y te estabas diciendo a vos hacelo. Termina ese juego que es imposible de relatar, porque a la vez te das cuenta que ese no existe, que ese sos vos, pero a su vez le querés decir. Y esa paradoja es alucinante. Esa paradoja es alucinante cuando le vas encontrando la forma al juego.
Bueno, gracias Pablo por haberte escuchado.
Gracias a vos Cande, gracias. Un honor la invitación y gracias por cómo te estás tomando tu camino. Yo siempre que me invitan trato de tomarme un minutito al final para presentar al público, a las personas que me invitan. Vos sos Candela Noguera, sos consultora certificada de Humano Puente. Es un honor, te veo siempre ahí participando en los campus, te veo compartiendo la mirada de Humano Puente y los que te quieran contactar te encuentran en el listado de consultores certificados o acá en tu perfil de Instagram también como lo están viendo ahora. Así que ahí tienen una consultora que los puede atender, que se anima a dar este paso y si no se animan, está muy bien. Tengo que seguir trabajando en mí y ya todo se va a ir solucionando.
Bueno, gracias. Me encanta comenzar el día así, bioexistentemente. Muy lindo, me deja muy linda.
Gracias Carmen.
Todos los que estuvieron por un momento me fui ahí a leer. Y lo que más me encanta es esto, como los puentes todo el tiempo.
Estamos impresionante, estaban todos con que si.
Alguien tiene una duda siempre hay alguien respondiendo. Y me encanta esta comunidad de que saber que damos porque somos nosotros, entonces no nos guardamos nada y todo lo compartimos porque es para un bien personal.
Y mayor y que todos queremos, todos queremos que a todos les vaya bien. Entonces nos hace expresar esto con este deseo. Vos le decís a alguien que fuiste a un lugar, un país que te gustó, una isla que te encantó, un viaje, le decís anda, anda, conocís, bueno, esto es igual.
Bueno, va a quedar grabado, te pongo como colaborador, pero no me arrobes.
¿Aparte solamente como colaborador porque si no se anulan, viste? Así que quede y en un tiempito los chicos lo pasan a YouTube, a podcast, todo. Así que un honor.
Muchas, pero muchas gracias. Gracias a vos Cande, al quien le gustó Resonó y quiere también esto, seguir compartiéndolo, flechita y lo mandan a quien desean.
Está bueno. Y a los que se quieran quedar, once y media arranco otro vivo, dos hermosos consultores, comunicadores y uno de ellos embajador Gustavo y Andrea. Así que ahí vamos a estar.
Así que bueno, Un descansito ahí para un poquito de introspección, un poquito patitas en el pastito a renovar el matiz total.
Gracias, Cande. Gracias. Gracias a todos. Gracias. Abrazo grande.








