Entrevista a Pablo y Lucrecia en "Puentes para Despertar" de Andrea Salustio y Gustavo Aguirre
30 Mar 2020 · 59 min
Podcast interview (Programa 31) of Puentes para Despertar featuring Pablo Almazán and Lucrecia Bianchi with hosts Andrea Salustio and Gustavo Aguirre (recorded March 30, 2020). Conversation addresses the psychological and symbolic impact of COVID‑19 and quarantine: ancestral/transgenerational memories activated by confinement, bodily symptoms linked to family/clan histories, symbolic readings of the virus (crown/power), and the role of Humano Puente in offering online consultations, seminars and community support. Speakers cite examples (Rorixin ceremony, infertility cases), mention two articles by Lucrecia titled "Coronavirus" and "Cuarentena", and note Humano Puente’s shift to online offerings (lectures, consultor network).
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Hola, bienvenido a la segunda temporada de Humano Puente Podcast. Mi nombre es César Trombino, consultor en bioexistencia consciente. Para conocer más sobre Humano Puente te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o buscar Pablo Almazán Humano Puente en redes sociales.
Ahora los invito a escuchar a Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi en el programa Puentes para despertar de Andrea Salustio y Gustavo Aguirre, que sale todos los miércoles de 21 a 22 por la Radio Nueva Argentina 88.5.
Bueno, buenas noches, acá estamos como cada miércoles de 21 a veintidós. Nosotros somos Puentes para Despertar.
Buenas noches Gustavo, buenas noches Andrea y buenas noches para todos.
Bueno, buenas noches a todos nuestros oyentes. Calculo que estarán en casita aprovechando este tiempo para poder escuchar. Y bueno, hoy vamos a tener un programa muy especial, con unas visitas muy especiales también. Y fundamentalmente vamos a hablar de este tema que hoy nos concierne a todos y que hace que todos estemos en casa guardaditos. Y ese estar guardaditos puede traer determinadas situaciones o circunstancias que pueden ser beneficiosas y en otros casos no tanto, que justamente estamos teniendo una consulta en este momento por WhatsApp al respecto, así que bueno, vamos a tratar de ir respondiendo todas las consultas que nos vayan haciendo.
Así es. Bienvenidos al programa 31 de Puentes para despertar. Bueno, estoy un poquito afónico, así que la carga del programa va a quedar en manos de mi compañera Andrea y de mis invitados que son un lujazo que nos damos en este espacio.
Así es, así que bueno, buenas noches a todos y buenas noches a nuestros invitados de hoy que son Lucrecia Bianchi y Pablo Almazán. Un honor tenerlos en este programa, como siempre.
Chicos, están ahí, nos escuchan.
A vos te escucho Gus.
Ahora compartimos micrófono y nos vas a escuchar.
Hola, buenas noches. ¿Cómo están chicos?
Qué lindo, qué lindo escucharlos y estar juntos acá. Hoy voy a tener que llevar un poquito más yo el programa porque Gustavo está bastante difónico. Y bueno, les decía a nuestros oyentes que vamos a aprovechar este tiempo y este espacio que estamos.
Juntos en casa, donde hay situaciones que se van presentando. Justamente estamos teniendo una consulta de uno de nuestros oyentes al respecto, estas situaciones que se van presentando en este tener que estar confinados dentro de casa, por un lado tiene sus beneficios, pero también puede traer algunas complicaciones.
Bueno, entonces esto que decía de la maravillosa oportunidad que tenemos para ver qué cosas se nos activan en estos días de cuarentena, cómo estamos, cómo nos sentimos, cómo la transitamos.
Que bueno que son infinidad de maneras como podemos estar viviendo esta cuarentena, podemos estar felices como si estuviésemos en unas pseudo vacaciones en nuestras casas. Como también se están activando muchos miedos, principalmente miedos, claustrofobias, etc. Miedos desde.
El miedo a morir, como el miedo a perder el trabajo, miedo a la economía, miedo por los familiares y así un sinfín de cosas que se pueden estar despertando en estos días de cuarentena especiales.
Sí, son un poco las consultas que nos van llegando justamente por un lado el beneficio de estar todos juntos, estar en casa, de tener esa sensación como que estamos de vacaciones aunque no podemos salir a ningún lado, pero el poder estar en familia y compartir cosas que en líneas generales por la rutina diaria que tenemos no se pueden compartir, pero al mismo tiempo se van despertando otras cosas.
Tal cual.
Y todas esas cosas que se nos despiertan tienen que ver siempre con el pasado, con las memorias que portamos cada uno.
Acá tenemos una consulta, un comentario justamente.
De Paula y nos dice esto, que está feliz de estar en su casa con la familia, de poder hacer cosas por tener más tiempo, pero que ha tenido sensaciones de confinamiento y mucho dolor en las articulaciones de las manos, por ejemplo. Ella es de Radatili, Chubut.
Hola Andreíta. Bueno mirá, por ejemplo esta persona que se siente confinada.
Y que lo vive de esa manera en particular, lo que está haciendo es responder a su biología, le dice que tiene que hacer para sobrevivir. Para sobrevivir. Hoy leía un caso maravilloso de esto que estoy terminando de redactar y de acomodar en cuanto a lo literario y ese tipo de cosas. Puntuaciones para el libro de infertilidad y uno de los puentecitos nacidos cuando estaban analizando la historia de su mamá que no podía quedar embarazada.
En un momento esa mujer logra quedar embarazada y la llama muy contenta a su consultora, Era Marcela, Suave, divino, una consultora de Humano puente, espectacular.
Y la llama a Marcela muy contenta para contarle que había quedado embarazada y al poquito tiempo, al mes, la empieza a llamar para decirle que alrededor de las 19 horas le dolía mucho todo el cuerpo, todo el cuerpo y que se sentía como muy rara. Unos días después la llama para avisarle que finalmente ese embarazo lo había perdido.
Siguieron con la consulta y esta mujer vino a Reorix y cuando hicieron Rorixyn, esta ceremonia que le cuento por las dudas a la gente de la radio, que es una ceremonia para ir a reparar, recordar, revivir y reparar las memorias de nuestros ancestros, esos dolores que son los que originaron campos que podríamos llamar energéticos, lo son en realidad, y que esos campos energéticos que hay que reparar son los que generaron que encarnáramos en la Tierra con un propósito, con una misión. Y fueron a Rorixin y fueron a ver a su abuela materna biológica, porque en realidad esta chica era nieta de una abuela adoptiva que había adoptado a su mamá. Cuando fueron a la abuela materna biológica, fueron a una escena en que esta abuela tenía 15 años y temblaba porque su papá estaba por llegar a la casa y ella le tenía que contar que estaba embarazada. Y ese padre, a partir de ese día, todas las tardes, entre la tardecita y la noche, la golpeó y la golpeó durante todo el embarazo para ver si lograba que ese embarazo se perdiera e inclusive la obligó a preparar la tumba para su hijo para cuando naciera, para que lo enterrara. Y esta mujer finalmente logra darlo en adopción, dar en adopción a esa nena que es la mamá de la consultante. Por supuesto, después de este Reorixins, esta mujer pudo ser mamá, llegó a la Tierra su hijo, pero a lo que voy con esto es que los dolores que sentía en su cuerpo eran exactamente los dolores de las golpizas que había tenido su abuela materna biológica en la misma situación que ella. Es decir, estando embarazada, ella sentía los dolores en el cuerpo de aquella abuela que pudo conocer, pese a que ella es hija de una mujer adoptada, tiene su abuela biológica y su abuela adoptiva, pero ella reconoció en esa ceremonia de revictus, pudo ver y pudo sentir el origen de sus dolores particulares en el cuerpo, dolores personales ante la misma situación que estaba viviendo. Entonces vuelvo para cerrar esta manera en que esta persona está viviendo el confinamiento con un dolor en sus manos, lo que tiene detrás es una relación entre historias de confinamiento, historias de encierro, historias de verse forzada a permanecer en un lugar y el reflejo de algo que se ancló en sus manos, personas obligadas a trabajar esclavitud, puede ser su madre misma, puede ser ella en la infancia, puede ser tareas que las personas hicieron obligadas y separar a la familia, pueden ser actos que tuvo que hacer la familia de mucho sacrificio y mucho dolor en las manos para poder sobrevivir en una guerra, en momentos en que se separó por una situación similar a la que está viviendo ahora con el coronavirus, que es una réplica, como escribió Lucre en esas dos notas que repitieron tantos medios y cosas, es una réplica de aquellas guerras y aquellas separaciones que vivieron nuestros ancestros. Entonces básicamente como decía Lucre y dicen ustedes acertadamente, lo que está viviendo cada persona en este momento desde su mundito y su gran mundo personal, es con un marco superior y un marco que lo contiene a todo, que se llama inconsciente colectivo, regido por una palabra que es coronavirus. Ir viviendo desde lo amplio hasta lo individual, el modo particular en que sus clanes fueron la red intermedia de eso, es decir, allá arriba en el colectivo sucedió tal cosa, mi clan lo vivió de tal manera y yo represento dentro de esa línea ancestral una manera particular de vivir aquellas historias que provocó allá tal vez una guerra real y acá en la guerra simbólica que vive la humanidad y que Lucre cuenta en esa nota y que hoy tiene una reparación que se llama coronavirus.
Y esos reflejos así más originales que están bien atrás en lo ancestral, obviamente que tienen que ver con algo que ella está viviendo particularmente ahora, porque tal vez ahora esté viéndose obligada a hacer algo que no quiere o dejó de hacer algo que necesitaría hacer algo con la actividad que hace todos los días, en eso se pueden ver resentidas las manos en una gran desvalorización.
Y otra cosa que yo le recomendaría y tal cual que acá Lucre dice.
También temas de padre, porque la mano representa también temas de padre, así como los pies también graban los conflictos con la madre, la madre tierra, son los que están en contacto permanentemente con la madre tierra, eso se ha anclado culturalmente por años de historia de humanidad, así como las manos, el contacto con el Padre, como levantamos las manos para orar al Padre Sol. Entonces también hay que ver qué temas con padre o paternidad está viviendo ella ahora actualmente en conflicto.
Puede ser que se siente separada de su papá, que en otra oportunidad anterior estuvo separada de su padre y que se vio obligada, forzada a estar en un lugar y no poder verlo, entonces ahora cuando vuelve a estar encerrada, sus manos le recuerdan aquel dolor del contacto con el padre. La relación con el padre. Hay dos cosas en las manos, una, como te dijo Lucre, es qué hago con las manos, ¿A qué actividad me dedico? Y la otra es la relación con el padre. Yo tengo un caso en el libro, creo que tres, en el libro Enfermedad o enfermedad, sobre esta chica que jugaba al voley y tenía un dolor enorme en las manos y estaba relacionado precisamente con que antes cuando jugaba al voley lo hacía siempre acompañada de su papá, y ahora a los 40 años cuando volvió a jugar al voley, su papá no la podía acompañar porque se había muerto. En ese trayecto ella dejó de jugar al voley y automáticamente cuando conectó y pudo llorar eso, sus manos le dejaron de doler.
El dolor físico siempre tiene que ver con el dolor emocional.
Totalmente. Esa chica hoy es consultora, es una amiga, Marcia Ríes, y nos está escuchando.
Mira qué lindo. Es un buen ejemplo su testimonio propio, Marcia. Así es.
Estuvo en el encuentro que hicimos de profundización y la verdad que estaba emocionada porque justamente le recordamos esto de que vos siempre la nombrás cuando hablas de tema manos, de temas padres, y bueno, ese día se emocionó mucho.
Yo quiero contarle a los oyentes que ayer Pablo y Lucre tuvieron un acto generosísimo con todos los consultores de De Humano Puente, de conectarse a través de Facebook, dando una charla abierta a todos los consultores sobre lo que quisieron preguntar, y hubo un par de preguntas que quedaron ahí en el aire, porque las preguntas iban muy rápido por ese chat, que me acuerdo que hubo un consultor que preguntó justamente sobre los resentires económicos que tenían, por ejemplo, los cuentapropistas en estos momentos y cómo se estaba complicando su economía con esta cuarentena. Y me parece que lo que escribiste, Lucre, que a mí me conmovió tanto y es maravilloso, puede hablar mucho de eso que faltó en aquel momento y que hoy. Hoy sentimos esa falta nuevamente con este confinamiento.
Tal cual. En realidad nos tenemos que poner a pensar en. En esas generaciones que lo perdieron todo, esas guerras que arrasaron con generaciones enteras, con familias enteras. Se ha vivido la separación.
El quiebre de muchas familias que después una parte nunca más volvió a ver a la otra. Se han perdido tierra, se ha perdido todo desarraigo, ese perderlo absolutamente todo. Entonces esas memorias están muy cerquita.
En las memorias familiares, están ahí nomás.
Y eso es lo que uno tiene que tener bien presente para ver qué cosas se están activando, porque son, como digo, memorias. Esos miedos no son tal vez reales en lo que puede pasar ahora, pero el miedo a perderlo todo está. Está ahí nomás, al alcance de la mano. Un abuelo, un bisabuelo, un padre inclusive, tal vez pasó por la guerra y lo perdió todo.
Tal cual. Lucre aparte muchas veces sentimos esto no es mío, esto viene de más atrás. Es esa sensación de que esto tiene una historia que no está relacionada con mi línea contemporánea.
Tal cual. Eso que decís es básico, cuando la emoción te sobrepasa y decís es más fuerte que yo, porque justamente no es tuyo.
Exacto.
Bueno, acá nos están preguntando también otra persona que nos escucha, me da miedo, a mí me cuesta dormirme, pero después no me puedo levantar y duermo hasta muy tarde. ¿Será la muerte?
Bueno, mira, más allá de todo lo. De todo lo que cada uno puede estar viviendo, también en base a cómo uno ve la realidad, basado en aquellos recuerdos, también tiene determinado comportamiento. En esta época va a haber personas que van a tener un comportamiento de adicción a las noticias alarmistas.
Porque por su lógica, por lo que le ha sucedido a su pasado, porque si tiene un abuelo o un bisabuelo que se le avisó que no cruce tal frontera porque podía morir, y ese abuelo cruzó esa frontera y murió, a esta persona le va a quedar muy anclado, mucho más que a otra. Hay que hacer caso a las cuestiones alarmistas y a los avisos, entonces no lo va a vivir igual que otro. Y en esto no hay juicio posible, porque el juicio es desconocer que el otro tiene una historia particular que lo condiciona desde su inconsciente. Entonces no se trata de juicio, sino una manera de apelar también a que las personas traten de hacer consciente de eso y que traten de focalizarse en lo no alarmista. Si bien existen los condicionamientos transgeneracionales, nunca hay que dejar de lado el escaso albedrío que tienen los humanos, y que eso hace que modifiquen las vidas. Hay personas que ante un síntoma se autocondenan, se vienen abajo y no van a luchar. Y hay otras personas que ante un síntoma pueden luchar años y años y años, hasta encontrarle el origen, la vuelta, tomar conciencia, sanar el pasado y revertirlo. Entonces, desde Humano Puente también, si bien proponemos como gran salida sanar el pasado y reparar desde allí al presente, y generar un buen futuro, si siempre hay que destacar que la clave es que sana el que insiste. Para hacer eso hay que dar un paso, y para dar ese paso hay que hacer un gesto de desobediencia a uno mismo, y un gesto de desobediencia a una crianza, a un clan y a un social, que en muchos casos nos recomiendan fuertemente estar todo el tiempo mirando cosas negativas. En este momento y en alerta dice acá Lucre, y en este momento hay una parte del planeta enorme, enorme, enorme, que está haciendo grandes gestos sociales, grandes gestos solidarios, grandes gestos de amor. Esos aplausos a los médicos a la tarde, que a mí me emocionan, porque en Humano Puente además hay cientos de médicos. Entonces yo siento el amor y las maneras tan fuertes que tienen los médicos en este momento, y el personal en general de la salud también, hay enfermeros, todos están en el mundo.
Haciendo esos gestos solidarios. Esos gestos son muy importantes. Hoy me llegó un mail, nosotros colaboramos con dos fundaciones, no vienen al caso, pero son de las cosas que a uno también le gusta hacer, Más allá de que sentimos que nuestro grano de arena lo aportamos, también hacemos algún tipo de cosas en ese sentido. Y de una de esas fundaciones nos llegó un mail hermoso que hablaba de la evolución, justamente algo que hablamos en Humano Puente.
Y de cuál fue el primer indicio de civilización que hubo en la historia. Entonces cuenta esta historia que a Margaret, Dead, no, Margaret, se escribe Mead, con destinal, Margaret Mead, un estudiante le preguntó cuál era el primer indicio que había, según ellas, de civilización. Y este estudiante se imaginaba que ella le iba a hablar de herramientas, morteros, cosas para casar, vasijas. Y Margaret le respondió el primer indicio de civilización que existe es el haber encontrado el que probablemente sea el primer fémur cicatrizado. Y sanado, reparado. ¿Por qué? Porque hasta ese momento cualquier animal que perdiera un fémur moría de manera segura, porque era abandonado y porque era comido por las presas. En cambio, hubo un momento en la historia en el que hubo alguien al lado de otra persona a quien se le quebró un fémur, que fue capaz de cuidarlo, que fue capaz de alimentarlo, que fue capaz de llevarle comida todos los días hasta que ese fémur se reparara. Y eso cambió la historia de la humanidad. Yo creo que.
Ese gesto es uno de los tantos gestos que nos viene hoy a buscar en esta época de memorias de guerra. La revalorización de los médicos, la revalorización, el lado solidario, la empatía, el cuidado de los viejos.
Es una gran oportunidad como humanidad que tenemos para descubrir ese lado profundo, solidario y humano que todos tenemos y de darnos cuenta de que a través de cada pequeño granito de arena. Vos hablabas de que ayer tuvimos el honor nosotros, vos lo viste como un acto de generosidad y nosotros como un honor poder encontrarnos ahí dentro del grupo de consultores de Humano Puente. En un momento, en esa charla, en ese video que hicimos en vivo, hubo 750 personas en un momento frente a la pantalla que nos marcaba ahí. Y para nosotros es un honor. Creemos en que esa es la manera de trabajar en esta época, que nadie se sienta solo, que nadie se siente acompañado. La red de consultores de Humano Puente Que todos se sientan acompañados. Que todos se sientan acompañados. La red de consultores de Humano Puente es, según la vemos nosotros, un lugar de resguardo, un lugar de asilo para el que lo necesita, porque está transitando situaciones difíciles. Hicimos un esfuerzo barra placer enorme en transformarlo rápidamente en estos días para que los humanos puentes puedan atender las necesidades de consulta que hay online. Porque son tiempos muy importantes para tomar conciencia de muchas cosas, de muchas cosas muy profundas. Por ejemplo, yo estoy hablando estos días de autismo.
En Instagram y en Facebook, y hay una relación directa entre estar encerrado para sobrevivir y autismo. Quiere decir, estamos en una época muy particular con respecto a este síntoma. Por lo tanto, tratar de ser un canal de comunicación, que las personas puedan ir a expresar lo que les sucede, para que puedan liberar las emociones, trabajar desde lo profundo, en su casa y vía online, nos parece a nosotros que tenemos que brindar todo el marco necesario para que todos los consultores se sientan acompañados y puedan salir a ofrecer a la tierra esta vía de comunicación que ahora es global.
Exacto, Pablo, y desde el yo creador, cuanto más lindo esté mi mundo, es porque estoy más lindo yo adentro.
Tal cual. Yo mientras Pablo estaba hablando.
Digo, esto de rencontre con los afectos, reencontrarnos con la familia, reencontrarnos con nosotros mismos, de tener tiempo para encontrarnos con nosotros mismos, cosa que con la vorágine de todos los días, con las actividades, con el correr atrás de la zanahoria, como decimos nosotros, perdemos esta oportunidad de meternos para adentro, de ver qué nos. Qué sentimos, qué pasa cuando estamos en familia, qué cosas aparecen que no le estamos prestando atención.
Es como que ahora no hay excusa, ¿No? Si uno se vuelve a encontrar o a crear una excusa es porque realmente no hay unas ganas auténticas de cambio.
Exactamente.
Porque es como que el campo está, es propicio para eso.
Tal cual. Tal cual. Como decíamos el otro día con Lucre, cuando termine esta cuarentena, va a ser tu gran oportunidad de regalar esa guitarra que hace 20 años que decís que no tenés tiempo de tocarle, que por eso no la tocas, y si en esta cuarentena no la toca, regalarla, porque es la muestra de que no vas a tocar la guitarra.
Si vos siempre estás esperando el tiempo para sanar. Es lo que nosotros pulsamos y acompañamos, porque sostenemos que el universo fue creado para sanarte. Y en esta época te enroscas con cosas negativas y que no vas a poder, y que no se puede salir adelante, bueno, es una buena oportunidad para decir, bueno, listo, no voy a hacer nada, acepto que no voy a hacer el esfuerzo de hacerlo. Y lo mismo con todo, con un montón de cosas. En este caso también, este encierro, entre comillas, porque en realidad el único encierro que existe es el de la mente, este encierro lo que hace es que el ser humano se encuentre muy cerquita de sí mismo. Entonces de aquí van a salir grandes conclusiones, van a salir grandes movimientos, van a salir cosas maravillosas y van a salir los que van a salir muy bien preparados de esta cuarentena, y los que van a salir por ahí debilitados, porque por ahí no se han metido adentro, no se han metido a. Es una gran oportunidad.
Es un enorme y profundo reset que estamos viviendo a nivel personal y de humanidad.
Totalmente, es un comenzar, es un comenzar maravilloso comenzar.
Pablo. Yo quiero destacar algo de lo que me siento muy orgulloso desde ser parte de esta organización, porque ha resultado muy explícito como Humano Puente ha logrado el en poquitas horas, en poquitos días, transformarse y ser una oferta para toda esa gente que se quiere reencontrar con ellos mismos y ver lo más profundo de su ser, brindando todas estas actividades de manera online, donde había mucha gente que ya lo estaba haciendo, pero.
Hay muchas más que tienen la posibilidad de sumarse ahora.
Claro, claro. Las charlas introductorias que antes eran solamente presenciales, y claro, al ser solamente presenciales estaba limitado al territorio en donde se brindaba, ahora ya los territorios quedaron liberados, no hay más territorios, se brindan online y me parece un lindísimo símbolo también por lo que estamos viviendo, una enorme.
Oportunidad para conectarnos desde donde sea, o sea que no hay excusas.
Sí lucre, pero no solamente eso, sino también cómo Humano Puente ha cobijado a sus propios consultores también brindándole las charlas de profundización online y ahora sumando seminarios de manera online. Ya existía uno, el de obesidad, bulimia, anorexia y ahora se sumó el de Celiaquía de flor. Y la verdad es que fue muy rápido toda esta reacción que tuvimos, quizás porque como sabemos, el inconsciente ya sabe lo que va a venir y de a poquito nos fuimos preparando para algo que no sabíamos qué era, y es esta oportunidad maravillosa de tener el tiempo para buscarnos nuestros propios sentires en lo más profundo de nuestro ser.
Tal cual. Yo justo hablábamos con Pablo en estos días que para quien hace camino Humano Puente, estamos tan acostumbrados a los cambios, a los milagros lógicos, a que nos pasen cosas raras. Vos hablabas hoy con Anabella de eso.
Que las cosas raras que estamos viviendo, tal vez no las vivimos tan raras como otra gente que no está habituada a estas cosas raras que nos pasan en la realidad de golpe, ¿No?
Exactamente.
Y creo que eso hizo que pudiéramos adelantarnos un poco en el tiempo para organizarnos como grupo Humano Puente y poder abrir todas estas actividades.
Online, que es lo que van a necesitar tanto los consultores como la gente que quiere empezar el camino.
Exactamente.
Por ahí la gente piensa. ¿Y qué son esas cosas raras de las que está hablando? Bueno, un poco en esta secta extraña que es humano.
Cuente esta secta justamente para nosotros que.
Recibimos ese mensaje hoy. Hoy hablaba con Anabela Polenta, porque hablábamos de los casos de infertilidad que están en el libro, hay algunos casos que son de ella, por ejemplo. Entonces hablando sobre uno de los casos, ella me decía, Pablo, qué increíble.
Que para nosotros que nazca un niño, porque la madre vino a consulta después de 12 años de tratamiento, 10 años de tratamieno, cosas, pasó a ser algo normal, y la madre te llama emocionada, te llama llorando y todo, y es increíble que para nosotros pasó a ser algo más. Entonces yo le digo, mirá, esa puede ser una de las claves. Hablábamos con Lucre de por qué a este coronavirus lo vivimos como algo muy probablemente distinto como lo vive el resto de la humanidad, y es porque un humano puente está muy acostumbrado a estas cosas que para el resto de la humanidad parecen locas, porque nosotros convivimos todos los días con noticias que para nosotros mismos hace un tiempo eran muy disparatadas, nosotros surrealistas. Por ejemplo, que una persona que venga dos veces a consulta, la madre, y que su hijo que transitaba un autismo, empieza a hablar, empieza a pedir la comida, empieza a decir que lo llamen por su nombre, empieza a decir que no necesita más a las terapeutas que lo acompañan, y finalmente ese niño se despierta y se abre con una flor. Eso para nosotros, para nuestro mundo, que veníamos de conceptos que nos enseñaban que eso no se podía cambiar, sigue siendo asombroso, porque nosotros tenemos nuestro recuerdo de cómo era para nosotros la realidad antes y cómo es ahora. Entonces ya vivimos dentro de una especie de película que es un poco surrealista. Entonces cuando nos viene a buscar una historia tan surrealista como la del coronavirus y tan real a la vez, digo, por supuesto surrealista en términos didácticos, pero es súper real. Pero tenemos un lado nuestro que está como acostumbrado al asombro, acostumbrado a lo increíble, entonces lo tenemos más ejercitado.
Pablo, se me ocurre, porque seguramente hay muchos oyentes que están en este momento conectados en la radio y que algunos nos siguen y otros, a lo mejor es la primera vez que nos escuchan y quizás no tuvieron la oportunidad de leer ni de escuchar los artículos que escribió Lucre al respecto del coronavirus y la cuarentena. ¿Qué le podrías decir vos en una forma sintetizada, al respecto.
De estos dos artículos o de esta mirada de humano puente al respecto del coronavirus y esta cuarentena?
Mirá, lo primero, Lucre escribió dos notas, la primera se llamó Coronavirus en particular, y la segunda se llamó Cuarentena. Estas notas fueron tomadas primero por un medio de Mendoza, después por un medio de Catamarca, después por otros medios que ya perdimos el rastro, y desde ayer lo está pidiendo un medio de San Pablo de Brasil, que gracias a la generosidad de Mónica Bernardo, que.
Tuvo una inspiración y dijo yo quiero traducir esto y lo quiero hacer de modo libre, gratis, que lo quiero traducir. Lo tradujo.
Se subió a la página Pablo Almazán, Brasil, y allí lo vio una persona de San Pablo, que es un periodista, y la nota ahí anda viajando por todos lados, tuvo muy buen recibimiento. Esa lógica que hablamos y que planteó específicamente Lucre en su nota, esa nota habla particularmente de cómo las cuestiones suceden, porque siempre hay un marco social que tiene una simbología particular para las cosas. Y en esa nota Lucre analiza la mirada, porque podemos decir, del pensamiento tradicional occidental en cuanto a la simbología de las cosas, por ejemplo, ¿Que se dice en occidente? ¿Cuál fue el origen del virus en los murciélagos? ¿Cómo se transmite por vía pulmonar? Y un montón de cosas más que hacen a la simbología, a la forma de corona que tiene este virus, o cómo se lo bautizó, corona.
Y toma toda esa serie de simbologías. Nosotros no es que tomamos las simbologías como una cosa caprichosa, sino que lo aplicamos en los síntomas desde hace muchos años, y ahí están los sanados que yo siempre comento en los vídeos, en los libros, en las conferencias, en los encuentros. Es decir, nosotros sabemos bastante bien, por supuesto, no creo que haya una sola persona en el mundo que sepa cómo funciona toda la simbología, pero conocemos el funcionamiento del inconsciente y la simbología, y cómo a través de ella se crea lo que el ser humano llama realidad. Esta cosa disparatada también la proponía Carl Gustav Jung, quien inclusive anticipó algunas cuestiones sociales muy importantes, como se podría hablar del nazismo y de un montón de cosas más, y en esa simbología. Lo que toma Louvre y Plasma es la relación que hay de este virus. Con una cuestión de corona, con una cuestión de poder. Una cuestión de poder occidental que está modificando su eje con lo que se llama guerra. Que es una palabra que aparece en los diarios todos los días del último tiempo, todo el tiempo. Está la guerra comercial, está la guerra de las comunicaciones, está la explosión de Huawei. Que cuando Estados Unidos se dio cuenta. Ya China se había quedado con el futuro de las comunicaciones, que es el.
G. Hay que pensar que las guerras de hoy en día son esas, no son las guerras. Bueno, también hay en el mundo guerras reales. Pero las guerras económicas, las guerras comerciales, son las que se viven hoy como símbolo. Y nuestro organismo y nuestro inconsciente.
Nuestro.
Todo, diría yo, reacciona a eso como si fuese una guerra real. No sabe distinguir lo real de lo simbólico.
Y arma con eso un paquete simbólico que como se vio y se está viendo. Quien sea un lector de la simbología. Se va a dar cuenta que hay hoy en la Tierra. Establecido en el pensamiento occidental. Todo un camino que hizo la historia, que partió de Oriente, que pasó por Roma, pasó por Italia, y vino para aquí, para Occidente. Y es la cuna de la cultura occidental.
Es el camino que hizo el coronavirus.
El mismo camino que hizo el coronavirus. Y ahí vienen las cuestiones de imperios, las cuestiones de las coronas. Las cuestiones de las coronas destinas, como se ven en los dibujos, o como se ven en estas representaciones que se hacen. Y que son toda la serie de coronas que han ni bien ni mal. No estoy diciendo que haya sido bueno o malo. Pero que sin duda forjaron lo que es hoy el pensamiento occidental. Un pensamiento que a través de la libertad enorme que se generó. Con la apertura de la posibilidad de que cada uno genere su propia pantalla. Y se convierta cada uno en un medio de transmisión de opinión, de cultura, de arte, de pensamiento, de medicina, de conocimiento antiguo. No existe más la información centralizada. Sino que cada ser humano hoy tiene la posibilidad de ser un ente gestionador y generador de información. Eso hace que el mundo como lo conocíamos no sea y no siga siendo como era. La evolución le permite a la biología ir gestionando y modificando tejidos, ecuaciones.
Minerales, ecuaciones de agua. Ecuaciones que podrían ver desde el desarrollo de los pulmones. Hasta pieles más gruesas, pieles más delgadas, acumular más grasa, tener los pies más planos, tener más pelo, menos pelo, según de querrás saber qué lugar del planeta sea tu genealogía. Pero en el último tiempo en la humanidad han habido cambios tan, tan enormes que han necesitado y que cada vez necesitamos más, como se puede ver en las estadísticas de ayudas, actualizaciones, actualizaciones de un pendrive de actualización, que es un pedacito de ARN que se te incorpora y que está solamente pensado, Atención esto que es muy importante en términos de especie, no en términos de individuo, sino en términos de especie. Para que uno se dé cuenta de cómo funciona eso, tendría que ver cómo de repente las hormigas, que se les inunda todo el lugar donde viven, resuelven cruzar un río. Esas hormigas tienen un pensamiento que ya está totalmente articulado en términos de especie, como lo tienen las abejas y como lo tienen un montón de insectos. Y para cruzar un río, esas hormigas se hacen una gran bola de hormigas, porque sabe que entre todas flotan y que se va a mantener la colonia junta. Cuando cruzan el río, un montón de hormigas han muerto, y las otras son las que continúan con la especie y con esa colonia de hormigas y con la descendencia de esas hormigas. Al fin y al cabo, eso ha salvado la especie. La biología piensa en estos términos. Por supuesto que en los humanos no funciona igual y no necesitamos sacrificar a algunos miembros para que los otros continúen, pero sí que la biología, ese mecanismo lo hace. Los virus tienen que ser entendidos en esa manera. Y con esto uno no está diciendo que se tiene, como dicen, no, al contrario. Hoy, gracias a la civilización, a la ciencia y un montón de cosas, se puede tratar de salvar a la mayor cantidad de miembros posible. Pero para comprender el coronavirus no hay que hacerlo solo en términos biológicos individuales, porque si no, no hay manera de entender que algo que te mata puede ser bueno. Hay que entenderlo en términos de especie. Los virus son updates, actualizaciones, programas que le permiten a las civilizaciones y a los seres humanos actualizarse de una información de una manera más brusca, de un sacudón más fuerte, porque en términos evolutivos no hay tiempo para tanta información. ¿Que estamos haciendo? Nosotros pertenecemos a una generación que mi abuela tenía una cocina leña, y nosotros tenemos microondas y tenemos celulares y todo lo vemos a través de una pantalla.
Totalmente.
Vivimos tantas cosas juntos y perdón la cocina leña de mi abuela, era la misma cocina que hace 10.000 años.
Ahora, en 80 años, en 60 años, pasó todo lo que pasó. Nosotros necesitamos update, necesitamos refrescar y reactivar nuestro ADN. Y tenemos una reserva de información muy, muy, muy antigua, por hechos anteriores que nos han sucedido. Hay corrientes biológicas que sostienen que no es con una memoria previa, que esto sucede cuando no tuvimos ningún tipo de memoria. Yo sostengo que lo buscan de los acontecimientos más parecidos que han pasado en la humanidad. Desde ahí surge este código de ARN, que viene a ser, aunque la humanidad le suene al revés, una especie de vacuna que te previene para lo que va a venir. Pese a que lo mejor es que después otra vacuna detenga eso. Porque la información la tenés igual, porque lo que adquirís es algo así como el virus desactivado.
En el genoma humano se encuentra.
ADN viral.
Está formado con rastros de ADN viral. Somos el producto en la evolución, en términos biológicos, gracias a los virus, más que a los cambios ambientales.
Y una manera de entender también cómo comienza la vida en el planeta, es entender que los primeros, ni siquiera llamaría organismos, las primeras organizaciones de moléculas que tuvieron la capacidad de replicarse, fueron los virus. Fueron los virus. Y de ahí en más, desde momentos previos, porque todo comienza en el átomo. Eso lo cuento en el libro actual de Infertilidad, y lo hablamos en Bariloche. Ustedes estaban los primeros átomos ya tienen la capacidad de empezar a organizarse y a replicarse. El virus es un éxito increíble de un instante de la biología, que hace que los primeros atisbos energéticos, las primeras agrupaciones energéticas, se puedan manifestar en materia. Entonces, un virus es la manifestación de determinados códigos energéticos. Y los virus dieron origen a la humanidad. Los seres humanos, a través de nuestra identidad, nos hemos alejado de lo que somos. Pero si tomamos conciencia de lo que somos, nos vamos a dar cuenta de que somos grandes cuevas donde viven virus y bacterias, y no al revés. No es que ellas nos invaden ni nada de eso, sino que nos han construido a nosotros para poder vivir. Si hay algo que en el cuerpo humano hay más de células, eso es virus y bacterias. Nosotros Tenemos alrededor de 10 bacterias por cada célula. Somos 10 veces más bacterias que células. Sin embargo, nos sentimos que son las enemigas, que nos invaden, que vienen a matarnos. Y todo ese tipo de cosas que son realmente una propuesta que tiene tan poca lógica como decir bueno, OK, si el universo está en contra y me quiere eliminar, la verdad que debo ser muy poderoso para que el universo no lo haya logrado. No, la verdad que no. La verdad que el universo es lo que más tiene que vivas, porque sos toda una versión de la evolución que hay que cuidarla y que tiende a autoprotegerse a través de la evolución. Para ese mecanismo están creadas estas actualizaciones que hoy llamamos VIV.
Y un cimbronazo mundial, ¿No, Pablo? Porque es como o nos despertamos o no despertamos.
Sí, sí, cimbronazo no es sinónimo de despertar. Cimbrazo no es sinónimo de despertar. Por lo menos por ahora no ha sucedido mucho con los grandes imbronazos. Los seres humanos no han tendido a despertarse después de las bombas atómicas, después de las guerras mundiales, ese tipo de cosas. No siempre una cosa origina a la otra. Creo que al fin y al cabo lo que hace que un ser humano despierte es que ante el cimbronazo hay algunos que te dejan llevar por ese cimbrazo y hay otro que en determinado momento mira para otro lado y dice no será distinta la cosa. ¿Qué pasa si en vez de hacer A, como hacen todos ago B? Es muy difícil eso, porque todo pez que ha ido en otro sentido por fuera del cardumen, ha muerto. Entonces, como nosotros tenemos eso en la biología estamos muy condicionados para pensar individualmente y tendemos a pensar como la manada, por sobre el pensamiento de la verdad. No siempre en la tierra, o mejor dicho, casi nunca en la tierra rige la verdad, sino el pensamiento mayoritario, porque es el que garantiza la supervivencia.
Tal cual.
Yo no sé, Pablo, pero a mí me da la sensación de que estamos inmersos y creando una nueva mayoría, una nueva corriente de pensamiento, donde él ve no es tan mal visto como el A, porque nosotros hacemos muchas veces cosas del lado B y nos sentimos muy contenidos. Acá en Humano Puente, no sé, es mi sensación.
No, es que eso sí, 100%, 100%. Al fin y al cabo va a ser siempre la visión de uno, porque desde Humano Puente cada uno es creador de su universo. Pero en este juego didáctico de plantear una realidad y como todo ese tipo de cosas, esa es la manera en que lo vemos. Pero lo que al fin y al cabo más profundamente propone el camino Humano Puente y que es lo que más cuesta entender cuando uno llega recién a esta mirada es que todo, todo lo que está sucediendo, parte de vos. Hoy Lucre y yo posteamos los dos esta frase de que si venís a vivir una experiencia de lluvia, va a llover sobre tu cabeza, pero si la venís a vivir.
En una gran magnitud, va a llover en toda la tierra. Y eso es lo que está sucediendo ahora. OK. Estamos viviendo una experiencia personal cada uno, pero en gran magnitud, con todos los marcos que necesita esa experiencia.
¿No nos tenemos que distraer, no? Parece que todos tenemos que mirar.
Absolutamente.
Y creo que desde ese lugar, desde el lugar nuestro, desde el lugar de mi propia creación, hemos mirado hacia lo que podemos hacer. Dándome un poco el pie para comentarle a la audiencia que esta mirada, a partir de este fin de semana, a partir de este sábado, ya se empieza a difundir en una charla online que va a inaugurar esta semana Secuencia Anabella Polenta.
Sí, es verdad. Creo que el 28 anabella polenta da su primera charla online y después ya tenemos el 4 de abril, ya tenemos varias el 11 de abril, el 18 de abril, el 15 de mayo. Todas las pueden ver en humanopuente. Com o en mi perfil de Instagram que es habloalmazán Humano puente. Ahí están publicadas.
Sí, tal cual. Eso le íbamos a decir a los oyentes hoy, que se lo recordamos todas las semanas, que pueden ver las actividades de Humano puente en la página también en tu Instagram. Y no solamente eso, sino que también en la página de Humano Puente pueden encontrar el consultor con el que resuenen para poder atenderse en este momento, que también está la posibilidad de hacerlo en forma online.
Tal cual. Ahí está Humano puente a disposición. Desde nuestro lugar.
Lo que consideramos un enorme grano de arena es tratar de aportar desde el lado en que nosotros vemos esto, y que no solo lo vemos, sino que lo hemos visto convertido en materia en muchos casos, por ejemplo, un nacimiento de niño refleja eso, aportar a esta humanidad.
Que está pasando un momento muy especial en esta posibilidad de aprovechar, estar en su casa y poder sanar en este tiempo, tomar conciencia y.
Transitarla en paz, porque en realidad el miedo es más peligroso que el virus.
Tal cual. Eso es una de las cosas que también tratamos de transmitirles cada semana, de no tener miedo, de tratar de buscar esa historia en uno mismo, porque no puede no estar.
Absolutamente, absolutamente. Y bregar a través de esta conciencia que como bien dice Gustavo, se va tornando cada vez más grande el grupo de personas y que anhelo en una creación propia de universo maravillosa, que en algún momento sea mayoritario ese grupo de personas, pero anhelo que ante oportunidades así la conciencia se pueda abrir en todos los sentidos. Yo sé que en este momento la propuesta que hace Humano Puente.
En cuanto a mirar el lado histórico, el lado emocional, el lado de clan, el lado colectivo y ver cómo las personas cambian su vida y sanan sus síntomas, también me hace sentir en algún punto en este momento la historia se está perdiendo una gran, gran oportunidad, que es por ejemplo, a las poquitas personas que hay en este momento, bueno, hubo seis fallecidos en Argentina, hay 300 y pico, 400 de infectados.
No se les está haciendo una encuesta que vaya más allá de lo biológico y en realidad es un tesoro para la humanidad hoy preguntarle a estas personas qué estaba transitando en su vida cuando fue contagiada con el virus, qué tipo de conflictos, en qué procesos internos estaba. Lo único que se está averiguando de estas personas es si tocó a alguien, si se cruzó con alguien.
No encontrar la explicación de por qué a los niños no los afecta, no encontrar explicación cuando aparece un caso aislado en el medio de una provincia, en un campo donde nadie tuvo contacto con nadie y hay una persona que manifiesta el Covid-19. Todos esos huecos la verdad es que son porque hay otra explicación para las cosas y esas cosas son las emociones, las historias.
Los enormes dolores que guardan los clanes y los reflejos que todos los humanos tenemos de los dolores antiguos de la sociedad. Entonces de verdad que poder hacer hoy una encuesta con todas las personas que van manifestando, sobre todo los de primer escalón, los primeros 10 que se encontraron, los primeros 20, eso es un tesoro. ¿Como decía Lucre el otro día, lo más fácil es empezar por el primer punto, por lo que sería aquel mercado de mariscos en Wuhan, bueno en Argentina, quién fue el primero que manifestó coronavirus, vení, contame qué te está pasando? Estamos con un conflicto de autoridad, estabas viviendo vos tu propia guerra, una amenaza en tu territorio, ¿Qué te estaba pasando? Le preguntamos a 2, a 10, a 20, a 50 y vamos a empezar a encontrar los patrones. Así hicimos. Para el que le suene muy loco esto que estoy proponiendo con la histaminosis y el chanchito de la India, la histaminosis.
Y hoy no tengo más histaminosis, qué lindo, voy a salir rodando de esta cuarentena. No podía comer antes, no podía comer.
Pero es así, quien presenta el síntoma es porque transitó una emoción.
Los humanos puentes sabemos todos, los veo, los imagino en sus casas haciendo así con la cabeza como el perrito de la luneta, que no hay síntomas sin historia, no hay síntomas sin conflicto. Las personas, dentro de miles de millones de personas, las 300 mil o 400 mil que tienen este virus, tienen conflictos relacionados con lo que propone este virus, con la autoridad, con la corona, con el pensamiento de determinado tipo, con la estructura de pensamiento, por eso se afecta más a los mayores que tienen un pensamiento más estructurado que los jóvenes. Entonces es un tesoro y una gran posibilidad que en este momento tiene la la humanidad y que por no tener en este momento la mirada hacia ese lado, toda esa posibilidad de obtener otro tipo de información que reitero, es probada, es certera, funciona sana, cambia vida, pero por no estar abierto a esas otras miradas, a esas personas nunca se les pregunta sobre otras cosas y ese es un tesoro que como humanidad la verdad que sería una pena que nos demos el lujo de desperdiciar por tener una mirada sesgada, por tener una mirada solamente material. Yo te puedo hacer en este momento, te puedo demostrar siempre que una persona se puede contagiar con otra, porque puedo encontrar va a saber la vía de contagio de lo que sea. Si yo me paro en el paradigma de que una persona, y no estoy diciendo salgan a las calles, no estoy diciendo no, como no, No, cumplan con lo que hay que cumplir, quédense en sus casas, cuídense, cuiden a los mayores, pero sí te puedo asegurar que si yo te planteo ahora que determinado síntoma se transmite porque el virus anda por el aire y vuela, no va a haber manera de que alguien me diga que eso no es así, porque es imposible demostrar lo contrario. ¿Entonces lo que hay que hacer es ver además de eso, que está muy bien, está bien planteado, no hay otra cosa más, porque si el virus anda por el aire, por el agua, por los pasamanos de los colectivos, los trenes, todo lo que toca, por qué de tantos miles de billones de habitantes hay solo 400.000 infectados?
Exactamente, exactamente.
Yo recuerdo algo Pablo, que en tu jornada online, En el vídeo 8, hablas de infertilidad, y en un momento haces una metáfora un tanto parecida a la que estás haciendo ahora. Tenemos esta herramienta tan valiosa, tan fuerte, y no la estamos usando. Vos dijiste en ese momento, es como tener un lago enfrente y morirse de sed. Creo que ahora tenés un resentir parecido. Y yo te invito, porque te conozco, a darte cuenta que de aquella jornada online que grabaste en su momento, a la realidad de la infertilidad, hoy, con el libro próximo a salir, ha cambiado muchísimo la realidad. Has cambiado muchísimo la realidad. Y hemos cambiado muchísimo la realidad. Y esto indefectiblemente va a seguir pasando.
Sí. Y esa información que recién decía Pablo, que sería bueno tener, ya la vamos a tener. Esa confirmación en realidad de los resentires de estas personas infectadas, ya los vamos a tener.
Le vamos a decir a nuestros oyentes que tanto en el Facebook de Pablo Almazán, de Lucrecia Bianchi, pueden encontrar estos artículos de los que les estamos hablando también en el Instagram, ¿No, Pablo?
En mi Instagram están los audios. Los audios.
Para no aceptar mucho texto.
Grabé los audios y los grabó con formato.
Humano Puente.
Muy bien. Así la gente también puede escucharlos. Si son más vagos para estar leyendo.
Tienen todas las opciones.
Pueden justamente estos días, el honor de que una persona.
Es sorda, que es hipoacúsica, me preguntó varias veces por mail cómo hacer para poder tener la información de manopuente. Y le dije que lo haga a través de YouTube, que puede presionar un botoncito que le muestra los subtítulos, que no son perfectos, pero son bastante buenos, y que los puede ver de manera automática y puede compartir la emoción de esa persona, porque ahora podía tener el acceso a toda la información que compartimos en Humano Puente, porque ella, al ser sorda, no podía escuchar los vídeos y ahora sí. Así que hacemos todo lo que podemos en la medida que los tiempos lo permiten, porque hay un universo entero por sanar, pero de a poquito lo estamos haciendo.
Bueno, muchas gracias chicos. Se nos está terminando el programa.
Gracias a ustedes.
Gracias a ustedes, porque este tema es súper importante en este momento donde todos estamos viviendo situaciones diferentes y lo estamos viviendo de manera diferente. Y me quedó dando vueltas estas dos preguntas que en algún momento nos dijiste, Pablo, Preguntarnos a nosotros mismos en qué nos beneficia esta cuarentena y en qué nos perjudica, Como para ir un poco.
Cerrando el tema de tu propuesta. Tal cual, que faltó decir eso. Bueno, conectarse con aquello antiguo, con mis ancestros, con lo que pasó con la guerra, pero conectarme mucho ahora, cuál es mi mayor perjuicio en este momento por esta situación del coronavirus y cuál es mi beneficio.
Y sobre eso me tengo que poner a sentir particularmente. Pero no olvidar que de atrás, de fondo, el tema que me vine a buscar a nivel social es un tema de poder, un tema de corona, un tema de poderosos, un tema de autoridad. Y cuando se arrima a lo personal, ir a las autoridades personales.
Así es, así es, Pablo. Bueno chicos, los liberamos para que vayan a descansar. Como siempre, generosos, enormes, inmensos. Los amamos y les agradecemos este ratito juntos.
Los queremos mucho.
Gracias por lo que hacen, gracias por difundir conciencia.
Muchas gracias a ustedes. Besotes grandes. Nos vemos prontito. Bueno, y a nuestra audiencia le decimos que ya nos estamos yendo. No sabemos si el miércoles que viene vamos a estar nuevamente acá en la radio, tendremos que salir de forma online, pero vamos a seguir, vamos a estar acá llevando nuestro mensaje a todos ustedes, agradeciéndoles como siempre que nos acompañen cada miércoles de 21 a 22. Les recordamos, nosotros somos Puentes para Despertar, Andrea Salustio, Gustavo Aguirre, que se está quedando medio difónico. Somos consultores y comunicadores de Humano Puente. Y bueno, a seguir cenando juntos, Gustavo.
Exactamente. Nos vemos el próximo miércoles radialmente hablando.
Gracias, Cari, en los controles. Hasta la semana que viene. Gracias.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá, suscrib para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escribinos a humanopuentepodcastmail.
Com.
Les dejo un abrazo virtual.








