Jimena D´Estefanis- Entrevistas de Pablo Almazán a CONSULTORES CERTIFICADOS EN EMPRESAS Y ECONOMÍA.
19 Aug 2024 · 70 min
Podcast interview (Humano Puente) where host Pablo Almazán speaks with Jimena D´Estefanis about her path into 'bioexistencia consciente', healing from bulimia and material compulsions, leaving a long HR career to become a consultant, attending the Economics seminar (entered 9 Nov 2020 at age ~42), relocating to Sardinia, and examples of client transformations using methods like kinesthetic 'descargas' and transgenerational work.
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Bienvenidos a la quinta temporada de Humano Puente Podcast, con César Trombino en la conducción. Hace cuatro años que compartimos momentos hermosos en este testimonios, comunicadores, novedades, charlas profundas. Gracias por acompañar desde todo el mundo. Te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com en redes sociales, buscar a Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi y ahora también entrando a Genua.net podés suscribirte para ver conferencias profundas y prolongadas de cada tema en particular.
Seres hermosos, maravillosos. ¿Cómo andan? ¿Cómo les va? Comenzamos acá un vivo de esos que nos encantan. A mí me gustan todos los vivos, pero algunos saben como periódicamente me gusta invitar.
Personas que a través de la bioexistencia consciente hicieron algo mucho más profundo que cambiar su vida, porque sabe que la lógica de la existencia trabaja de manera fractal, de lo más pequeño a lo más grande, de lo más individual a lo más abarcativo. Por eso existe en la profundidad de todos nosotros. Mientras me preocupa.
Ese deseo de multiplicar lo que nos sucede, cuando lo que nos sucede está en ese mismo orden y en ese mismo propósito de la existencia, dado que la biología es un logro de la existencia, el cerebro es un logro de la existencia, el pensamiento es un logro de la existencia.
Eso que nos sucede cuando sanamos es maravilloso. Pero cuando además podemos aplicar eso y multiplicarlo en esos aparentes otros que hay en nuestra creación, en nuestro universo, nos sucede algo especial e inexplicable, qué es ese placer que se siente cuando se hace lo que por algún motivo, que está muy explicado en la bioexistencia consciente y en la evolución, sentimos que nos hace bien. Por lo general vamos a notar que si todo está en orden y no hay algún desorden psiquiátrico, que eso viene por otros lados.
El hacer bien nos hace bien. Por eso toda persona que hace un camino de conciencia sabe que cuando está haciendo el bien está siendo un acto de egoísmo. Por todos los motivos, por donde se vea, hacer bien es un acto de egoísmo. Primero porque me gusta a mí, me hace bien a mí. Hacer el bien me hace bien a mí. Y si lo hago porque me hace bien a mí, tiene un lado egoísta. Ahora, uno podría decir, no, no, pero Pablo, le estás haciendo bien a ellos. Sí, desde una conciencia intermedia le está haciendo bien a ellos, pero desde una conciencia profunda, no hay ellos me estoy haciendo bien a mí allá también. Cuando hago bien, me hace bien a mí acá, y cuando hago bien allá, y me doy cuenta más profundamente que no hay allá, sino que todo soy yo, me doy cuenta que es imposible ayudar a otro porque otro no existe. Así que en ese camino hermoso y valientes que transitan su propia experiencia, su propio camino, su propio viaje del héroe. Y me gusta entrevistar a los.
No sé llamar testigos, pero los que han vivido una experiencia propia y viven cada día esto que la bioexistencia consciente hace, en este caso en el ámbito de la economía y las empresas, el desarrollo personal, el cambio de vida. Me pareció una linda propuesta que esté con nosotros hoy Jimena de Stephanis, que es una argentina que a través de esta actividad maravillosa, hoy vive en Italia. Ahora creo que llegó a Cerdeña, no sé si llegó a o anda por ahí. Probablemente me cruce con Gime en Roma en unos días, así como voy a ver a Maru Pasinetti, también la voy a ver por ahí. Así que vamos a darle entrada. Denme un segundo que voy a buscar acá. Seguramente ya la debo tener. Astro Puente Bio.
Vamos a hacer que se sume Gime, a ver si anda por ahí.
Ver. Ahí viene, viene, viene.
Está al revés la cámara. Esperá.
Hola. Hola.
Esto me pasa por estar recién mudada. Hola.
Hola. Jime, querida. ¿Cómo andás? Qué lindo. Qué lindo verte. Acá te tengo, acá Te tengo.
Hermoso.
¿Cómo vas?
Bien. Anoche. Anoche llegué, así que estoy todavía con Shetlak.
¿Estás en Cerdeña?
Sí, ahora estoy en un.
Muy lindo. Me alegro mucho. Ah, bueno.
14 horas.
Pueblo que está muy chiquitito, que está en la parte suroeste, Kuglieri se llama. Y bueno, tenía avión, tren, colectivo, pero llegué y estoy muy feliz, muy honrada, muy agradecida. ¿Para mí esto es un honorazo, lo sabés?
Igual para mí.
Esto de que un humano puente nunca está solo, es tan real, tan real que estoy en un lugar donde no conozco a nadie, es un pueblo re chiquito. Y la cantidad de mensajes que recibí dándome fuerza, aliento, nada, ya me emociona. Yo les decía, ya voy a entrar llorando al vivo.
Qué lindo, Jim. Es un premio. Es un premio más allá del premio al logro. El premio es poder transitar rumbo al logro. Ese es un premio, porque como no hay logro definitivo, todo es semilla a la vez.
Lo lindo es ese sentir de voy de acá hacia acá. Ah, mira, tendría que haber traído esa bombilla hoy. Hoy tendría que haber traído esa bombilla que me regalaste vos, que la tengo ahí abajo. Tenemos la misma, tenemos la misma. Gracias.
Ese camino. El caminante tiene esas cosas, vos. Yo hablo un poco en el octavo libro este que terminé ahora y que lo terminé de revisar ayer, ya los tengo los libros en la mano. Estoy muy contento. Y justo hablaba del placer de descubrir, del ser humano como el descubrir.
Nos encanta, nos encanta. Y el viajero, viajero de sí mismo, que además es viajero en el exterior, está como cumpliendo todas las ramas del viaje. Así que me encanta que estés haciendo eso, me encanta que estés haciendo eso.
Sí el caminante.
Siempre.
Ya sea porque te estás recorriendo tu psiquis, porque tu mente cuestiona la mente, porque tu mente dialoga con la mente, porque tu espíritu dialoga con la mente, que dialoga con la mente, que eso es lo más profundo.
Ya sea que lo veas desde ahí o lo veas desde el hecho de que al fin y al cabo todo lo que hay acá no es más que un chispazo de espacio tiempo que surge.
Y entre las cosas que surge esto y yo, yo surco en ese chispazo de espacio tiempo esta identidad.
El recorrer ese aparente afuera también es un viaje en sí mismo, es decir, no, no hay otro viaje que no sea dentro de uno mismo. Y tanto en el exterior como en el interior, uno lo puede hacer dormido. Absolutamente. Si tu recorrido interior no tiene profundidad, si es desde lo simple, como bueno, me estoy quedando sin papas en la heladera, tengo que ir a comprar papas, eso va a estar bien. Pero si tu recorrido interior pasa por poner todo en el exterior, el recorrido interior se anula. Si tu recorrido interior es de conocimiento, eso va a anular el recorrido de sabiduría, que es el verdadero recorrido interior. Y en el exterior te puede pasar lo mismo. Hay personas que pueden vivir su vida disfrutando de andar en bicicleta, y hay otro que puede estar todo el día despotricando porque tiene que andar en bicicleta. Entonces no hay.
No hay una manera más que una receta, más que el viaje interior que le pone belleza a todo. Así que estás en eso y estás en un lugar maravilloso para el viaje interior y exterior. Estás recorriendo el mar, aguas cristalinas, islas.
Un paisaje que. Mira, ahora voy a pasar cerquita de Cerdeña dentro de poco, pero no paro en Cerdeña, pero creo que hasta voy a llegar a visualizarla y. Y es todo un paraíso que refleja un poco el paraíso interior también, más allá de que alguno podría estar en algún lugar que otro considera paradisíaco, pero si el interior no está paradisíaco, el exterior no va a estar paradisíaco. Es esa vida.
Yo siempre cuando me preguntan por qué fui.
Perdón que sí tengo delay, yo siempre digo donde vas te llevas, donde vas te llevas. Es esa frase de los chinos de no importa cuánto corras, jamás podrás dejar atrás tus pies.
Absolutamente.
Donde voy me encuentro con mi mantita, mi libro, mi mate, y siempre siento que es mi hogar, o sea, hago nido en los lugares en este momento de mi vida que siento ganas de conocer, de recorrer, de estar en contacto con la naturaleza, de. Sé que en algún momento voy a querer hacer raíces en algún lugar, pero hoy me siento muy feliz de poder hacer lo que amo, que amo tanto lo que hago y me está permitiendo realizar todo este viaje en pura conciencia y en quietud, de poder tomarme, no sé, toda una tarde estar frente al mar. Recuerdo cuando me llegó tu invitación a este vivo, que yo estaba mirando el mar y estaba guau. Pensar que del otro lado están esos ancestros, y siento la felicidad de que este mar nos une en realidad. Ese mar que en otro momento fue motivo de dolor, porque se fueron, porque no volvieron, porque nunca más vieron a su familia. Y hoy sentir, porque la frase que le había dicho, me acuerdo mi hermano le había mirá, estamos en el mismo mar, Él estaba de graneras verdes. Le digo, es el mar que nos une. Y sentir esa unión y sentirlo en una profunda emoción de llorar, de ponerme a llorar, de ver ese mar y decir guau. Ahora sí estamos recibiendo en Dharma ese tesoro tras el síntoma.
Y recibir tu mensaje en ese momento fue como fu. Qué creador.
Qué bueno, Jime. Qué lindo, qué lindo. Para mí es un honor. Me hiciste acordar, hace unos años estuvimos en la Baña, eso es Génova, en la casa del abuelo de Lucre, frente al mar. El abuelo de Lucre viene solo para Argentina, a sus 15 años lo mandan para acá porque olía a guerra a Europa. Y lo mandan para acá un poco antes. Y se viene solito, bajo la tutela de alguien que en el barco tenía un lugar, un capitán. Alguien lo trajo, ni siquiera figura en el listado de pasajeros.
Y cuando fuimos ahí a la Baña, llorábamos los dos. Tengo toda una teoría sobre eso.
De.
Qué sucede cuando incorporas, cuando enchufas.
La ancestralidad de tu compañero de vida y de cada ser al tuyo.
Entonces íbamos llegando a la casa del abuelo de Lucre y llorábamos los dos. Lloraba por la emoción de Lucre y lloraba porque es mi misma historia. Mis ancestros se vienen de Génova para acá una generación antes. Mi bisabuelo es el que se viene. Y como buen genovés, estaba ahí frente a la casa de Lelo, como le dice Lucre a su abuelo en la playa, porque la casa está frente, viene la casa, la vía, el tren y el mar. Y estaba la estatua de Cristóbal Colón señalando para América.
Y frente, frente a esa estatua de Colón, que cada uno lo puede ver como quiera.
No importa, no pasa por ahí. Y creer que en América todo estaba ordenado y que todos se llevaban bien, y que era un paraíso.
Y que todos eran amigos. Todos eran amigos. Era como la pega de los pitufos. Y estábamos todos felices en América y nadie mataba a nadie. Bueno.
Resulta que Lucre tenía una piedra de la Baña, que el padre se la dio. El papá de Lucre vive, pero le mirá, esta piedra era del elo, la trajo de la Baña. Entonces cuando Lucre fue para la Baña Ay, qué bueno sería conseguir una piedra como la de Lelo, porque voy a ir al lugar donde están esas piedras. Resulta que llegamos y nada que ver. La playa tenía otras piedras, el paisaje tenía otras piedras.
La zona era de otras piedras, de otro color, de otra forma, de todo. Entonces Lucro ¿Será que era una piedra de él? No del lugar, sino de mi abuelo y que se la llevó, Que eso tiene relación con mi viejo. Cuando se va mi viejo de San Juan por el terremoto, que era chiquito, mi tía me cuenta que le da un beso a una piedra y le chau, piedra de San Juan, hice bien.
Y bueno, nos vamos ahí frente a la estatua de Colón, mirando el mar, y Lucre agradeciendo, y mira al piso y había una piedra idéntica.
A su piedra de la Baña. Fue tan emocionante eso, porque era como más fuerte todavía. Era decir, mira, no, acá no hay.
Piedra, acá no hay.
Pero esta que está acá es idéntica a la que tenés vos. Eso fue tan fuerte y tan bello para lucre, para mí, para lo que hacemos así que estos viajeros dentro de sí, que cosechan el premio, como decís vos, ¿Cómo se cosecha ese premio? El tesoro tras el síntoma. Llegué a un camino X porque estaba buscando algo más, porque no me sentía completo, no me sentía pleno como el 90 y pico por ciento de la humanidad, y resulta que hoy estoy no solo disfrutando de haber dado esos pasos, sino acompañando a otras personas a dar esos pasos. Y eso me repercute en una belleza diaria, en sentirme que lo inmenso que hago y además en mi medio de vida era inimaginable. Todo ese combo.
De disfrute pleno.
Es.
Maravilloso, no lo hubiera.
Y la mente nunca lo hubiera proyectado, nunca hubiera dicho mi objetivo es este. No, no, mi objetivo era ascender en la empresa, que me den un puesto de jefa, seguir trabajando 9, 10 horas por día, ese era como mi gran objetivo. Y no me acuerdo, no sé si fue en Mar del Plata que iniciaste diciendo eso, de como el ser humano no tiene ni idea de lo inmensos que somos. Y ese miedo de quedarnos chiquitos, o sea, nos quedamos chiquitos porque en realidad lo que tenemos miedo es a lo enormes que somos, al potencial que tenemos, entonces como esto nos dio vida, nos quedamos chiquitos y cuando asumís el mando y vos sabés que estás creando, como vos decís, cada momento es un momento semilla, ahí explota todo. Me acuerdo siempre el vídeo que habíamos visto en el seminario de economía este de tirarse al agua, a mí me marcó cada paso, cada paso.
Qué vídeo hermoso. Ese es un vídeo hermoso. El miedo a tirarse al agua, y como el que se tiraba al agua, después iba y le decía al amigo, tírate y tírate, no pasa nada. Pero el miedo, el pánico a dar.
El salto, lo que disfrutaban adentro del agua, porque era a las infinitas posibilidades que nunca sabes, nunca sabes.
Y además como la mente es.
La mente es. A ver, lo vamos a decir por partes, es un constructo de la conciencia para administrar la tarea que tiene que hacer acá, de tomar información del pasado y acomodarla para optimizar de ahí en adelante lo que va a suceder para continuidad de la especie. Es decir, la mente, dicho de manera fría, es un empleado de la conciencia.
Y tiene un rol, y ese rol se basa en una receta con lo que tiene en la alacena, y lo que tiene en la alacena es pasado. De modo que mientras más vos tomás las decisiones desde la conciencia y menos desde la mente, tu universo se multiplica exponencialmente. Algo de lo que hablé en este mismo estudio con la inteligencia artificial hace poquito, ese video de.
Tremendo video. Tremendo video.
Me gustó mucho hacerlo. Me gustó mucho hacerlo.
Porque no hay conocimiento previo de esto, ni siquiera en los archivos. Entonces.
Un desarrollo tan maravilloso como la IA y como todo lo que están haciendo todas las empresas en la mayor revolución de la historia.
No contempla este tipo de conocimiento porque no hay data anterior. Entonces, cuando se lo decís, para mí fue maravilloso escuchar que algo con acceso a la totalidad del conocimiento que le dije, trae la obra de Kant, trae la obra de Freud, trae la obra de Nietzsche, de Platón, de todos los que estuvieron indagando sobre el libro Albedrío, que yo te quiero contar algo. Y cuando me dice realmente es superador.
Es revelador, ahí uno se da cuenta de que desde la conciencia, donde vos podés ampliar realmente tu albedrío condicionado, va a ser condicionado siempre. Estás en biología, mandato número uno, estás en biología. No podés no respirar, por ejemplo, va a ser condicionado. No podés volar, sos humano, va a ser condicionado. Pero más allá de eso, como dijiste vos, la mente es tan chiquita, las posibilidades que te ofrece es tan chiquita, es un mazo de 10 cartas.
Y la conciencia ponele que es un mazo de 100.000 cartas. Esa es la diferencia. Y por eso la vida se vuelve tan lógica y obviamente abundante y maravillosa. Porque cuando una persona sale, lo que se dice salir del cuadrado, pensar de afuera del cuadrado, en realidad es eso de pensar, pero no me refiero al pensamiento lateral ni ese tipo de cosas. Me refiero a dejar la mente acá un segundito para observarla desde afuera, de quién soy en profundidad y de por qué pienso lo que pienso y por qué tengo las respuestas que tengo, por qué tengo los deseos que tengo, ¿De dónde vienen mis deseos si no son libres? Si no son libres, dónde están preescritos y quién los escribió y por qué. Cuando empezás a ver eso, ahí tu mazo de cartas hace y se amplía tan enormemente. Y no solo eso, que como le bajan los condicionamientos, prácticamente es agarra la carta que quieras porque vas a ir con todo. Entonces es un proceso y cuando hay personas como vos que lo ponen en práctica y que les empieza a suceder, a mí me encanta que se lo cuenten al mundo.
Contame un poco cómo llegas a Humano Puente, contale a la gente y después charlamos un poquito sobre alguno de esos casos hermosos que todos tenemos para que nos huelan la psiquis a nosotros mismos y pese a que hacemos lo que hacemos, es maravilloso decir otra vez.
Total, total. Bueno, mirá, yo llego a la existencia consciente por una amiga que estaba en Córdoba, que ella iba a consulta con Pole, con Anabella Polenta.
Yo venía de muchos años de bulimia, estaba trabajando mi bulimia, que digamos, la había tratado con temas nutricionista, psicólogo, pero siempre volvía. Y después me di cuenta que también tenía bulimia material, o sea, compraba, compraba, compraba, gastaba, gastaba, gastaba y eso hacía que viva pagando créditos y. Y luego de hacer, yo busqué por el listado de consultores, esto fue en el 2017, hice tres consultas presenciales y no tuve nunca más un atracón. Obviamente que Mano Puente no era lo que es ahora con el abordaje que tenemos tan profundo, pero bueno, yo dije guau, no puede ser. Estaba muy unida a la desvalorización, a no ser suficiente y a venir con un programa de hija de sustitución donde el vacío nunca se terminaba de llenar y varias cositas que me hicieron decir ah, OK, pero entonces yo esto puede ser que hasta tenga relación una cosa con la otra, porque no puede no ser, digo, qué casualidad que yo lleno un vacío, compro, compro, compro, como, como, como. Y cuando sané mi bulimia empecé a tener temas de sobrepeso que igualmente estaban. Bueno, hice ciclo de consultas con Norma Di Primo, con Anabella Polenta, con Marcelo Tonelli, ahora estoy con Cari Sánchez y los nombro porque les quiero agradecer realmente el acompañamiento.
Y bueno, son unos genios todos los que no todos.
Y cuando empiezo mi caminito, que creo que a muchos nos pasa lo mismo, empezamos a ver cómo se transforma la vida, cómo empieza a cambiar la mirada que yo tengo sobre mí misma. Yo era una persona que no me podía mirar al espejo, y si miraba me hablaba mal. Ya me empiezo a quebrar, porque claro, profunda desvalorización. Y eso yo lo replicaba en mis ámbitos de amigos, en mi ambiente de trabajo, en sentir que tenía que dar el doble, porque nunca alcanzaba, en abandonarme para pertenecer, de abandonarme a mí misma para poder ser incluida, No pertenezco a la manada, entonces tengo que hacer todo para sentirme incluida. Y claro, cuando empecé.
El ciclo de consultas por economía, en principio hice un ciclo, porque yo vivía pagando créditos, empecé esto de la valorización, y empezó a cambiar todo mi universo. De repente un día me dieron un aumento en el trabajo, viste, Y yo vivía mendigando esas cosas. Otra vez me dijeron, bueno, cabe la posibilidad de que tengamos una coordinación para vos, Bueno, y yo decía, guau. Pero así todo, yo sentía que estaba empezando una incoherencia, porque yo ya no me sentía cómoda haciendo eso. La tarea en Sí, que durante 20 años me dediqué a Recursos Humanos, a conseguirle trabajo a la gente.
Y lo digo así porque después comprendí por qué y para qué, ya no era lo que me hacía feliz. Y cuando digo, yo quiero ser consultora, pero yo estaba esperando que salga el seminario de economía, porque vos lo venías anunciando y lo venías anunciando, lo venías anunciando y no llegaba, no llegaba. Y cuando lo anunciaste, yo no tenía un peso, pero no tenía un pe. Eso, viste, cuando. Y yo dije, esto se va a acabar, creo que en tres días se llenó el cupo, no sé, una cosa así. Y dije, yo voy a sacar un crédito, pero este va a ser el último crédito que voy a sacar en mi vida.
Y eso fue lo que pasó, tal cual. Yo estaba dando un crédito en ese momento, o sea que saqué un crédito que me permitió pagar el que estaba pagando y pagar el seminario al cuadrado. Al cuadrado, porque yo venía con una deuda de la tarjeta de crédito, que se me había acumulado los intereses. Pago el crédito, hago el seminario, creo que a los dos meses hice la primera apertura. Después, o sea, fue como me cambió la vida. Pero yo entré por el seminario de Economía, para mí la puerta de entrada a Humano Puente fue el seminario de economía y nunca más pedí un crédito, o sea, y nunca más adeudé tarjeta de crédito. Fue para mí un antes y un después, como el decir bueno, el primer día del resto de mi vida fue ese 9 de noviembre del año 2020 y me acuerdo porque fue. Me lo regalé para mi cumpleaños, yo cumplo el 8 y empezamos el seminario el 9, estábamos en plena.
¿Qué edad tenías ahí, Jime?
Y yo estaba y había cumplido 42, 41, 42 por ahí. Sí, cumplía justo los 42. Sí, yo fue hace cuatro años y una vez que empecé el camino, empecé a atender. Al poco tiempo dije yo no resueno más con esta empresa, además estaba totalmente limitada porque era trabajar nueve horas, atender una consulta por día porque ya el cuerpo no daba más. Y bueno, tiré y realmente me tiré a la pileta pero con una base, decir OK, piensa en la tierra, mirada en el cielo. Hago una base de decir bueno, ¿Cuánto puedo.
Aguantarme económicamente? Y bueno, dale, negociemos. Junté, arranqué la primera vez, pasaron cuatro o cinco meses y dije yo creo que por las dudas voy a tener que hacer algo intermedio. Hice algo online part time y me llené de consultas. En ese momento me empecé a llenar de consultas, llenar de consultas, llenar de consultas y tuve que dejarlo part time, que esto también lo quiero decir, este part time era excelente, me sentía súper valorizada, el grupo de trabajo era súper humano, hasta me dio pena dejarlo porque me sentía tan bien que había creado. Yo sentía que estaba recibiendo en Dharma todo el dolor que había pasado en tantas empresas con grupos de trabajo donde era equivocarte una vez y por ahí te echaban o esta desvalorización de tener que tener todo ya a veces la presión, porque yo trabajé siempre en recursos humanos y hay muchísima presión y sentí que esa parte también la sané.
Uno de repente estaba obligado en un lugar que no le gustaba y ahora es todo tan bueno que no sabe con qué quedarte.
Es tal cual. Y la cantidad de trabajos que me ofrecieron, después.
Tenés que decir no, no, yo voy por acá. Es más, me volvieron a llamar de este trabajo que yo dejé, me volvieron a llamar para darme una súper oferta y yo no, yo ya sé dónde está mi certeza y donde late fuerte mi corazón. Yo siempre digo, donde el corazón late fuerte es ahí. Y desde que yo llegué a este camino, que de paso, entre paréntesis, por qué te dije, para qué cosa buena me dedicaba a conseguirle trabajo a la gente, fue cuando descubrí que mi papá, una de las últimas cosas que le pasaron antes de morir, fue a pedir trabajo a un amigo y lo rebotaron, ni siquiera lo recibieron en la entrevista. ¿Él se fue con mucha ilusión, todo vestidito y claro, yo era como la selectora copada, viste? La que te hacía sentir cómodo en la entrevista, era bastante informal.
Y supuestamente era un amigo de él, él estaba ya en la lona, habíamos perdido todo en ese momento.
Y fue una de las últimas cosas que yo lo vi salir con toda la ilusión y volver.
Como devastado. Entonces me dediqué durante 20 años a reparar, porque yo aparte había estudiado otra carrera, yo era licenciada en Comunicación Social antes de que mi papá se fueron a este plano, y cuando él se fue, al poquito tiempo me recibí y no le pude mostrar ese diploma.
Ay mi amor, qué lindo.
Entonces Milagros, él sí lo vio.
Él sí lo vio, pero vos desde esta experiencia biológica no viviste el mostrárselo. Pero que lo vio, lo vio, lo está viendo, lo estás viendo.
Tal cual. Además cuando yo me recibo me viene un deseo que no sabía de dónde venía, de querer hacer esta otra carrera. Vos decís, pero pará, ya hiciste una carrera universitaria en la UBA, seis años estudiando, ¿De dónde viene? Pero a mí algo me pulsaba y era súper difícil y yo ya trabajaba 9 horas por día y algo me pulsaba. Y claro, era ese mandato decir, le tengo que conseguir trabajo a papá, le tengo que conseguir entrevista y se la tengo que hacer a Mina, ¿Viste? Se la tengo que hacer a Mena, lo tengo que recibir bien, se tiene que sentir cómodo, tiene que estar feliz. Y yo hice ese match, ese switch, en el momento que hacía el entierro de un hermanito anterior no nacido, en el momento que estaba haciendo la ceremonia de entierro, digo, pero pará, si yo siempre hablo de las profesiones y la mía, ¿Por qué yo me dedico a esto? Porque uno, viste, acompaña, acompaña en consulta, pero a veces no te pones a.
Mirarte y siempre te van a quedar cosas nuevas por mirar, autoafortunadamente, maravillosamente, siempre hay cosas por mirar, eso es inagotable y va a ser inagotable. Todavía el universo no logró decir llegué. Así que nosotros como parte.
Por eso lo importante es el camino y el vivir, como yo siempre digo, honrando la vida cada día, siendo feliz cada día, que eso hace que a vos, a mí no me interesa ni en qué momento del proceso estoy, yo siempre estoy en proceso, esto es un camino y voy porque me conviene. Entonces si es tan lindo el camino, qué sé yo, si voy por línea de tiempo, voy por transgeneracional, a mí no me importa ser feliz, mirar el mar, estar en el lugar que amo, no es una carrera esto, esto es justamente que el caminar sea la recompensa, que el caminar sea el tesoro. Yo creo que eso es lo que.
Vivo cada día, ¿Verdad? Todo es camino, todo es camino. Hay momentos que parecen llegada, pero son parte del camino y todo es camino y el fruto es semilla y siempre va a ser camino. Y eso que lograste ahora es parte del siguiente escalón del camino. Y es una belleza cuando en ese camino nos vamos dando cuenta de lo que nos sucede y le podemos dar una mano a ese aparente otro que lo ves que está por ahí una piedra más abajo y vos le das una manito para que se suba a tu piedra o para que venga acompañándote en eso. Y eso te hace crecer a vos en cuanto a tu conciencia. Porque por ejemplo, esta historia que acabas de contar de tu papá, estoy seguro que un montón de personas le hizo y lo detonó, generosidad que uno nunca puede medir que te llegan, me llegan. Te imaginas la cantidad de mails, de mensajes, de cosas y uno dice wow, qué importante que es contar lo lindo, Qué importante que es contar lo lindo, qué importante que es darle a la gente.
Sus tips diarios o semanales de belleza. Mira, esto te puede venir, esto te puede venir bien. Entonces cuando alguien comparte una reflexión como la tuya, y yo puedo visualizar a tu papá en ese momento jugándose su última carta, yendo a ver un amigo para ver si le daba laburo y vuelve devastado, esa imagen es muy fuerte. Como a tu joven, como a tu joven no le va a decir yo tengo que darle trabajo a la gente. Lo que pasa es que después uno si no lo hace en conciencia, se encuentra con este síndrome del impostor, que sos el mejor capo de recursos humanos, le das trabajo a todas las personas del mundo, tenés la mejor consultora laboral, pero hay un hueco en tu alma que no se termina de llenar. Claro, porque a tu papá, porque no le terminas consiguiendo trabajo a papá. Papá se murió.
Muy bien visto, muy lindo ese análisis tuyo.
Sabés que hace poquito mirando el mar, estaba así como mirando, como obnubilada, sintiéndome ese mar y como desde el mar mirándome a mí, esa cosa mutua de sentirme todo. Y me vino una frase a la cabeza que fue todo valió la pena.
Sí, qué lindo.
Yo tengo la imagen de mi papá diciéndome uf, nada valió la pena. Y ahora poder decirme a mí todo valió la pena, es como guau, este recibir en Dharma, ¿No?
Exactamente, exactamente. Y me resonó mucho tu frase porque lo escuché adentro mío muchas veces. Todo valió. Todo valió cuando estás. Y lo importante es transmitirle también a la gente que eso va por instante, no es un punto que queda así, es por instante, por lo tanto el cuidado es del instante. Cuando uno dice todo valió la pena es porque en ese momento estás en un buen momento en el que converge la información del pasado con lo que hiciste, lo que lograste comprender, trascender, incorporar, y sentís wow, todo valió la pena. Y es verdad que es la pena, porque es como decir, todas las penas al fin y al cabo valieron todo lo que. Todo lo que se sufrió se transformó. Hoy, gracias a mí y a mi trabajo interior en belleza, estoy acá en el Mediterráneo, en un paraíso, disfrutando de la vida, soy libre, viajo, atiendo online, tengo dinero, puedo hacer más o menos lo que quiero, tengo una vida en salud, en felicidad, me llevo bien con mis seres queridos, recibo muchos mensajes, todo, todo lo pude transformar yo dentro mío. Pero eso.
Es solamente presente. Si todo lo que ocurrió antes vos lo recibís en un momento que estás mal.
Hasta ese momento nada valió la pena. Por lo tanto, y esto siempre se lo trato de transmitir a la gente por uno y otro lugar, es el instante presente el que valida todo lo ocurrido. Y las cosas se hacen por el presente, porque cuando transformes el presente, eso va a cobrar otro color y otro sentido. Si vos estás enfocado en eso, sin transformar tu presente, vas a decir muchas veces o vas a sentir muchas veces que nada ha valido la pena y que no se puede. Y que no se puede transformar, ¿No? Vos lo que tenés una persona, lo que tiene que transformar es su presente en base al pasado, su presente en base al pasado. No parece, pero cuando vos transformás el presente, se transforma el pasado. Cuando vos transformás el presente, se transforma el pasado. Un mismo condimento puede servir para distintas comidas, una horrorosa o un veneno y otra que es una belleza. Bueno, es el mismo condimento, pero cuando lo usaste acá, cuando lo viste desde este lugar, ese condimento cobra un valor particular gracias al presente, a lo que vos estás haciendo hoy desde la conciencia con ese pasado. No se trata de un pasado suelto y que como consecuencia o por otro motivo suelto, yo estoy acá. No, no, no. Es toda una concatenación de datos. Y para que la cuenta dé tanto, le tenés que sumar y restar cosas a ese dato que había allá, porque si no, no da el resultado. Bueno, esa suma se hace en el presente. Y cuando vos estás sonriendo frente a un momento feliz y sintiéndote plena, todo lo que ocurrió, pero no sólo en tu infancia, todo lo que ocurrió desde el Big Bang hasta hoy, valió la pena tal cual. Por un disfrute, por un momento de estar mirando el mar, por un momento de ver cómo corre tu hijo, por un momento de ver un amanecer, por ponerte a llorar de felicidad porque descubrís qué poco habitual que es estar acá. Qué auto afortunado que soy. Hay un universo que mide trillones de trillones de trillones de kilómetros de años luz. Y el tiempo mide trillones de años, no trillones, pero tiene calculada una edad muy grande. Y resulta que hay un chispazo en el que yo estoy acá, en algún lugar de este universo. Que poco probable que es eso.
Todo eso puede ser para que yo abra los ojos y me sienta mal. Y todo eso puede ser para que abra los ojos y me sienta bien. Es tan ilógico que te sientas mal que seguro que responde a una lógica vieja. Si te sentís mal, es seguro que responde una lógica vieja. Porque por naturaleza somos evolución y por lógica te vas a sentir bien. Cuando la lógica está invertida, no te sentís bien. Con un agravante, dado que tenés que pertenecer una manada, es muy probable que veas que toda tu manada no se siente bien. Y eso complica. Y eso complica las cosas por la solidaridad con el que está mal. La humanidad hoy está tan en solidaridad con el que está mal porque tiene un mandato de manada eso lo explico en el octavo libro, ya lo expliqué en los otros, pero en el octavo lo vuelvo a hablar. Tiene un mandato de manada, que si todos están mal, ¿Cómo voy a estar bien? Me quedo fuera de la manada. Si todo tiene una visión negativa de la vida, ¿Cómo voy a conectar con algo bueno? Me van a decir que soy un negacionista, me van a decir que te haces el superado, me van a decir.
Te vas a sentir excluido, te vas.
A sentir excluido y después vas a.
Darte cuenta que sin esa separación no hay despertar. No hay despertar. Y nadie está diciendo que te vayas, no, no, que te desenganches, que te desacoples, Que te desacoples, que no necesites, si no pensás así, no necesites acoplar poniéndote de acuerdo. Cuando todos opinan mal, cuando todos son pesimistas, cuando todos ven que de vuelta otra vez ahora con la inteligencia artificial. Yo cuando veo personas, filósofos de mucho renombre mundial, que venden millones de libros y digo cómo puede ser que esta persona que se supone que arribó a un lugar tan profundo de la filosofía, lo que pasa que a la filosofía le falta la conciencia, que no es lo mismo, pero vos ves, estas personas no sabes saben cómo disimular el pesimismo por la llegada de la inteligencia artificial. El mundo se va a acabar mañana, todo va a ser para mal, todos se van a quedar sin trabajo, va a ser los más grandes filósofos y siempre ocurrió lo mismo a lo largo de la historia. Me resulta a mí increíble que esas personas no se den cuenta que primero, el progreso está unido al sentido de la evolución, por lo tanto es cierto eso que dijo, me parece que Einstein o alguien más, nadie puede contra el progreso, porque nadie puede contra la evolución, Todo eso está unido a la evolución. Y segundo, los que sobrevivieron fueron los que se adaptaron antes, los que sobrevivieron un poco menos son los que se adaptaron después y los que no sobrevivieron son los que no se adaptaron. Eso siempre ocurrió, desde el Big Bang hasta hoy eso ocurrió. Y uno encuentra que en ámbitos académicos profundos se emite otra vez la voz de no hay que adaptarse, hay que oponerse, no hay que adaptarse. Y uno dice wow, te estás perdiendo otra vez el tesoro, reaccionaste como tu tatarabuelo cuando se vio obligado a cambiar de país y en vez de adaptarse sufrió mucho. Entonces estás teniendo en tu inconsciente una señal que no, no quiero el cambio, me quiero quedar acá donde estaba. ¿Por qué es tu bisabuelo que se quiere quedar donde estaba? Porque se fue para América y extrañó toda la familia. Bienvenido el cambio, agárralo rápido, familiarizate rápido, porque vas a ser un ser humano con muchas más posibilidades. Es hermoso lo que está pasándole a la humanidad. Una vez más. Es hermoso. Y siempre fue hermoso. Y siempre fue maravilloso. Ahora, el que no se adaptó, la bola se lo comió.
Porque va en sentido.
Biológico.
Biológico. Entonces siempre, siempre pasa eso. Y en lo personal es igual. Esta Jimena nueva se adaptó al cambio, pulsó el cambio y se adaptó el cambio. ¿Y qué está haciendo? Está cosechando el fruto de haber cambiado en esta experiencia dinámica de conciencia que es tan alucinante que es increíble. Yo puedo abrir los ojos y estar viendo una casa ahí, luz, un pájaro, una cosa que vuela, que ahora baje y puede abrazar a Lucre, que pueda hablar con mis hijos. Es tan increíble, tan maravillosa. Pero hay un principio y es que es dinámico. El que se queda quieto es aplastado por la evolución. El que no quiere evolucionar es aplastado por la evolución, es devorado por la evolución. La evolución toma tu conocimiento, tu decisión, tu identidad, tu paquete de datos. Y esto que hay acá lo guardo en el archivo para que no se repita. Esto que hay acá no tiene que sucedernos así, que guardemos bien la información y pasas a formar parte de la sabiduría. Pero de la sabiduría por el lado de lo que no hay que repetir. Y todos queremos formar parte de la sabiduría, por lo que la evolución aconseja repetir. Y para formar parte de ese equipo hay que evolucionar. ¿Cuándo? Permanentemente. Permanentemente. Porque tu vida no Termina a tus 80 o 90 años cuando mueras. No, no. Ahí termina un capítulo biológico de cómo es habitar un paquete celular para vivir una experiencia. Pero la moraleja es mucho más grande y trascendente y atemporal. Entonces cuando se obra en términos biológicos, se obra en corto plazo. Se obra en un plazo para la jubilación.
Que puede durar 80 años, 90 como mucho. Claro, tal cual.
Cuando dialogas con vos, te das cuenta que atrás de la mente estás vos la mente sos vos, el cuerpo sos vos, pero atrás de la mente y más allá de la mente es donde más sos vos. Cuando tu diálogo es más permanente, vos te das cuenta que lo mejor que hay es trabajar para ese vos, para ese vos profundo. Y cuando vos trabajes para ese vos profundo, la finalidad de lo que haces en la tierra tiene otra lógica. Y tiene otro para qué y tiene otro desde dónde, que probablemente no sea comprendido por el que trabaja para la jubilación biológica, digamos, no va a ser comprendido porque está trabajando para este pedacito, para esta chispa que ni siquiera la podés dibujar en la totalidad del tiempo, para este instante tan mínimo. Y vos estás trabajando para tu eternidad, algo que los maestros antiguos siempre propusieron. Entonces, cuando vos hacés algo que te hace sentir que estás sentada, como dijiste vos, frente al mar, cosechando lo que hiciste adentro tuyo, estás dándole un premio y dejándole un paquete de datos a tu totalidad, que es un tesoro que ahorra generaciones de trabajo biológico de lo que la humanidad llama encarnación. Esto que se logró acá es un acelerador de partículas. Esta persona, miren, hace diez generaciones que se sufre que el sacrificio, Pero miren lo que tenemos acá. Hubo un experimento, una chica, un plato de Petri que se llama Jimena, que agarró y combinó esto con esto, con esto, pero lo hizo de otra manera. Y ahí está sentada frente al mar, disfrutando, abundante, feliz, con tiempo libre, relacionada con la naturaleza. Che, esto lo tenemos que repetir. Entonces, la felicidad termina siendo el mayor éxito evolutivo, la felicidad de largo plazo. No estoy hablando del placer de corto plazo, estoy hablando de la felicidad de largo plazo. No estoy hablando de. Para el que le gustan las neurociencias, no estoy hablando en términos de dopamina, sino un poco más de serotonina.
Esa felicidad de largo plazo es un que lograste y que la pueda sostener, es un aporte inconmensurable para la humanidad y para la evolución.
Eso es lo que hay que hacer.
Y por eso amo tanto el mar, porque ese movimiento, Yo me siento horas a mirar el mar y ya vivo subiendo cosas, siempre del mismo mar, del mismo color.
Pero yo.
Porque yo lo veo distinto que ayer. ¿Y esto te lo tengo que compartir, viste? Yo vivo subiendo esas piedritas que se ven ese mar turquesa, porque ese movimiento es constante y nunca es igual, siempre es constante pero nunca es igual, siempre está como en evolución. Yo miro el mar y digo claro, me está mostrando mi movimiento, me está mostrando mi movimiento constante que cuando me quedo quieta me doy cuenta, porque me doy cuenta que ese también es un instante semilla que estoy creando. Cuando empiezo a irme al pasto, la mente empieza.
Porque todos tenemos nuestros momentos que nos vamos al pasto o que nos. Como que empezamos a crear desde un loop más mental y ahí es cuando digo no, pará, me agarraste. No, no, no, no. Entonces empiezo a agradecer, me vuelvo camino, tener la oportunidad acá de estar en contacto con tanta naturaleza me hace volver más rápido, la verdad me he creado un ámbito donde como me siento encerrada en esa mente digo no, no, pará, andá, salí, camina. Y tal es así que ayer llegué a esta casa que no está tan cerca del mar, pero que dije wow, qué maravilla esta casa, mirá lo que es esta casa, o sea, mirá la vista que tengo, el atardecer, porque mi casa soy yo, porque mi universo soy yo, porque el caminar hacia adentro me hace sentirme así conmigo donde vaya y que también tengo momentos de irme al pasto y que también tengo momentos donde no estoy tan cómoda. Pero hay algo que te voy a decir, desde que yo empecé este camino, nunca jamás bajé la mirada cuando me miré al espejo, esté como esté, nunca jamás. Si no me veía como a mí me gustaba, me hablaba con amor, porque sé lo que hay adentro, entonces era.
Importante, si no te gusta tu figura hoy, vos sabés lo que hay adentro y vos sabés que trascendés mucho más, pero también sabés que sos biología y que como biología querés darle a tu cuerpo el alimento que te nutra, que te haga sentir bien, que te haga sentir ágil, que puedas. Entonces esos pies en la tierra, mirada en el cielo, es lo que llevo como lema. Pero.
Aún cuando no me veo bien, yo igual me miro y me hablo con amor. ¿Para mí fue inmenso, inmenso que es el día de hoy y no paro de agradecer, porque cómo no agradecer? ¿Cómo lo agradezco? Hace cinco años, seis años, estaba encerrada en una oficina sin ver la luz del sol y teniendo que fumarme como decimos en Argentina, Retos, presiones. Me acuerdo tenía un director que me lo creé tan perfecto, dale, ya, ya me decía, ya, ya me lo creé. Y esa cosa interna, viste, de decir, pero pará, yo no vine a esto, a la experiencia humana.
Claro, mientras más, mientras más. Es que la realidad siempre te está haciendo un favor. Pero hay que ver cómo uno interpreta el favor. Un jefe que te caga a pedos, como decimos en Argentina, está haciendo un favor, está haciendo un favor, te está diciendo reaccioná. Vos crees que no hay salida, pero la hay. Animate a ser vos, vos sos abundancia, vos sos belleza, vos sos Dios en la tierra, vos sos la evolución, sos el universo. ¿Cómo va a haber una situación de un jefe que te está retando, que te la tenés que fumar, como decís vos, de dónde aprendiste a crear eso? Y ahí empieza el diálogo.
Más te aprieta, más te aprieta en el zapato, más te aprieta en algún momento para, me saco el zapato, necesito respirar.
Sacarte el zapato. Está bueno eso.
Así es.
Totalmente, totalmente. Hermoso, vivo. Yo creo que le va a hacer muy bien a mucha gente. Che Jime, ¿Querés contar algún caso que tengas en curso?
Uno dice, uy, qué lindo esto. Y que le hacen bien a la gente, qué es lo que nos gusta hacer, que la gente esté bien.
Sí, porque además tengo varios, viste, cuesta elegir. Pero yo lo bello de lo sutil y lo profundo de lo sutil arranqué hace un tiempo, una persona con una consultante hermosa que se llama Miriam, que la amo profundamente por todo lo que también me vino a mostrar. Habíamos estado trabajando, hicimos un primer ciclo por pareja, cuando ella, bueno, ni existía el PAC, todavía no existía el portal de apertura continua de economía. Y cuando empecé, que yo inicié el portal desde cero, me dice che, me gustaría, bueno, trabajamos un ciclo, o sea, no esa parte de pareja, y me dice me gustaría trabajar mi economía. Cuando empezamos a ver, ya de por sí a la persona ya le había cambiado la vida porque venía de un ciclo que si me preguntás a mí, la primer consulta fue una persona totalmente apagada, no se reía, le costaba expresar las emociones, bastante negativa en su forma de ver, como en esto de no, porque mi papá, porque mi mamá, bueno, lo que nos pasa a todos, digamos, como cuando llegamos a este camino. Y hoy yo la veo entrar a la consulta con una luz, con un brillo que cuando empezó su camino de consultas, ella empieza por su síntoma, siempre estoy con lo justo, quiero ganar más y no ser menos.
¿Qué pasó? ¿Qué encontramos ahí en este segundo ciclo, todavía no llegamos a transgeneracional, pero lo que encontramos en la etapa sobre todo de útero es que papá y mamá querían abortar a ese bebé porque ya venían de muchas idas y vueltas y no lo iban a poder sostener económicamente, pero no vieron el dinero.
Entonces a ella estar con lo justo le permitió vivir a ella, es tarde.
La pobreza?
Y no.
Pero fue esa caída de fichas, pero además después trabajando encontramos en este segundo ciclo, porque en el primero no había salido, constantes intentos de abuso de un medio hermano.
Que eso vos fíjate cómo cuando uno trabaja cambia y cambia la información y cambia cómo es, porque eso en el primer ciclo no había salido, y cuando el medio hermano tuvo un episodio que fue preso y ella todos los ahorros que tenía tuvo que ponerlos porque el clan le bueno, tenemos que sacarlo de la cárcel para pagar esa fianza, o sea que ella cuando tuvo de más tuvo que sacar al abusador de la cárcel con su plata espectacular, cómo no va a vivir con el susto.
Tiene que salvar a su abusador, o sea, era algo.
De más. Está, mira, ella no solamente cambió su economía, la última vez que se fue de vacaciones me dice Jime, vine con plata y salimos a comer todos los días con mi hijo, me decía.
Ella ahora es consultora, Pablo hizo el camino humano puente, ya tiene consultas, o sea para mí es un honor inmenso y cómo ha también sanado su relación con su mamá, con su papá, y otra cosa que me dice, ¿Podés creer que el grupo de primos hizo una fiesta y me invitaron y me llamaron para ver si quería ir y me incluyeron, o sea ella siempre sentía esto de no ser menos, siempre se sentía como excluida, aislada.
Pero sabes algo que te voy a decir muy importante, esa persona cambió su vida cuando dio el paso y fue en sus descargas salvaje, por eso la emoción salvaje, kinestésica, esta persona empezó a venir a consulta con un palo de amasar, hacía sus descargas con un palo de amasar y yo lloraba de la emoción de ver esas descargas pero impresionantes, con sus gritos, con sus gruñidos, con asumir que somos biología, que al principio era bueno, por ahí un poco más y no sé, no me animo o le hablo o le digo te odio papá, porque tal cosa, como desde ese lugar? Pero esta persona cuando asumió el mando como con ese palo de yo soy la creadora, yo soy la creadora y por ahí salirse de la pantalla porque se iba a pegar y a pegar y a descargar y lo que le cambió la vida al punto que ha tenido reparaciones enormes este mes dijimos bueno vamos a descansar porque viene con reparaciones muy fuertes, pero que me haya dicho me fui de vacaciones cuando no se podía ir de vacaciones, volví con plata, disfruté con mi hijo, con mi familia, ahora, ahora encontró así a una tía que le vino a traer más información, tiene un montón de caídas de fichas, es consultora, somos colegas, o sea un camino inmenso que vos decís wow.
Me acuerdo algo, pero aparte en todo, porque me acuerdo que también ella venía sanando pareja y había descargado mucho la parte de a las parejas les decía rata miserable, porque esto, porque lo otro, Claro, se creaba parejas a las que ella tenía que mantener, se quedaba parejas a las que no tenían un mango, entonces ella tenía que darle toda la pareja y después otra vez viviendo con lo justo y una consulta que fue muy representativa para mí porque hicimos por patrón de estas parejas que eran todas iguales.
Esperá que le voy a contar un poco a la gente que lo que estás contando vos no se trata.
La consulta de mi existencia no se trata de fajar a todos ese tipo de cosas, sino que hay determinados momentos de las historias de las personas que las conectamos con escenas donde se guardaron una emoción y que las llevamos de un modo determinado. Acá no se trata de que vayas ahora a tu casa a agarrar un almohadón o a lo que sea y lo empieza a fajar, porque no se trata de eso, hay que tener un cuidado mucho mayor y hay que hacerlo esto de una manera muy profunda. Repito, el camino manopunte no se trata de salir a fajar un almohadón, sino de un proceso que en algunos puntos.
Lleva a que te encuentres con que en un momento de tu vida te guardaste una determinada emoción, no sólo vos, sino de cada uno de tus ancestros. Lo que se guardaron los ancestros, las emociones que se guardaron los ancestros son lo que vos hoy llamás vida, tu vida son las emociones que se guardan los ancestros. Entonces, en el proceso del camino de consulta, a las personas las acompañamos, sobre todo en la etapa contemporánea de su vida, a que vayan a descubrir las escenas donde se guardaban emociones relacionadas con el síntoma que hoy tiene, y la puedan liberar bajo esto, al lenguaje común, porque los consultores saben de qué habla, pero la gente dice que.
Esquizofrenia.
Pasa eso, y después eso es sólo el principio, eso que eso tiene una lógica. Cuando vos expresas eso, las energías quedan desequilibradas para el otro lado. Cuando una persona expresa en yang lo que había quedado en yin, o vive en yin lo que había quedado en yang, las emociones quedan lateralizadas para un lado y para el otro. Y ese universo muchas veces lo que hay que hacer, no muchas veces, no siempre, lo que hay que hacer es después continuar un camino hasta que el circuito cierre totalmente y se puedan dejar en equilibrio esas cosas. Porque si estaba así y ahora está así, en la combinación de esas cosas.
No quedan las cosas totalmente en orden. Hay que hacer un proceso, hay que hacer un camino, y hay que dejar.
La clave de todo eso es la comprensión de por qué se hizo cada cosa, y la liberación de las emociones que alimentan esos campos energéticos. Bueno, eso es lo que hacemos en la bioexistencia consciente. Por eso Jime está relatando esta parte, la liberación de las emociones de esta chica. Pero eso es una partecita y es un modo de abordaje nada más, pero no se trata de eso, digamos, sino que es muy importante liberar las emociones que están unidas a nivel histórico, con las emociones más básicas que como animales heredamos. Al fin y al cabo, la bronca que me guardo yo hoy, lo mejor es que la exprese como un león, y no como la expresó mi mamá, que ya estaba dentro de un nudo cultural, y dentro de un nudo social, y dentro de un nudo que tiene que ver con la moral, y que por lo tanto su expresión de emoción no pudo ser biológica. Nosotros conectamos a las personas con la emoción biológica, por eso se llama salvaje kinestésica, la llevamos a que la muestre como un león y con movimiento. Esas son las cosas que cuenta Jime.
Bueno, a ver, contanos qué pasó.
Esto de que siempre somos que ese consultante me viene a traer una parte mía, después de hacer todas las descargas con estos novios ratas que decíamos. Eso fue una noche, porque yo como tengo 5 horas más, para mí era ya de noche. Al otro día yo me despierto y cuando abro la puerta, tenía en mi terraza una rata muerta.
Qué bueno.
Pero fue como decir, si acá está lleno de gatos, ¿Cómo va a haber una rata muerta?
Matamos el código. Lo matamos, Lo matamos el código. Porque obviamente ella me traía una partecita mía. Y verla ahora siendo consultora, es más, creciendo tanto como contadora, que vino a sanar economía, a ser contadora, y además atendiendo en consulta. Pero sabés, por eso te hablo de lo profundo, de lo sutil, abrir la pantalla y ver el brillo en los ojos, ver el brillo en la mirada, ver la sonrisa. Y eso lo veo en tantos consultantes, en grandes insistidores también, que a lo mejor todavía están con su proyecto, con su emprendimiento, y que ya arrancaron, pero que quizás todavía quieren seguir trabajando, pero la vida es otra. Y siguen y siguen con esto, la valentía de los héroes.
De la heroína y del héroe que viene a patear el tablero y che, la vida es otra cosa, la vida está para.
El viaje del héroe, en todas las versiones que se cuenta, siempre es el viaje interior. El viaje, el héroe es el viaje interior. Ese es el único viaje que no se te confunde con una evasión. Hay otros viajes que se pueden confundir con una evasión, pero el viaje del héroe.
Es solamente interior.
Y además tiene como las garantías diarias de la conciencia, la introspección y de. Es difícil, porque cuando llegan personas que están tan alejadas de sí mismas, el hecho de que alguno les cuente no, mirá, vos te reís de los demás porque no te animás a entrar en vos, pero no está mal que lo haga. Vos juzgas a los demás porque no te animás a entrar en vos. Pero bueno, llévalo así. Lo que sucede es que esta experiencia tiene tiempo. Tiene tiempo. Esta experiencia tiene tiempo. Y un inversor, como decíamos en la charla del grupo de economía, que yo siempre digo, la economía explica tanto la lógica de la existencia, explica tan bien el orden biológico, la economía, cuando un inversor descubre que le deja más ganancia el tiempo que el dinero, cuando uno invierte, por eso que yo explicaba, les explicaba el otro día, no es lo mismo invertir a los 40 que a los 20 o a los 60 que a los 20. Con la conciencia es igual. Con la conciencia es igual. Cuando vos llegues a invertir a los 60 dinero, ya va a ser con miedo porque dentro de poco me jubilo, las cosas no salieron como quiero, no me alcanza la plata. ¿Cómo hago? ¿Vendo la casa, la invierto? ¿Cómo hago para llegar a tiempo con todo lo que no hice a tiempo? Bueno, con la conciencia es igual. Yo digo que esa cosa entre la espada y la pared, a medida que pasa el tiempo, la espada y la pared se acercan.
Y uno está en el medio. Entonces la gran ventaja siempre está bien, hasta el último momento de tu vida, puedes tener un destello de luz muy grande y como siempre, hacer que todo haya valido. Porque en realidad lo importante es eso. Lo importante es eso. Pero mientras antes comiences tu camino, la cosecha es mucho mayor. Es igual que las inversiones. Es igual.
De hecho, si no durmiéramos a los niños, serían todo cosecha.
Como un niño cuando llega con toda su sabiduría, lo metemos dentro de nuestra ignorancia y él tiene que sobrevivir en manada. Renuncia a su sabiduría y compra nuestra ignorancia. Si no hiciéramos eso.
Creo que pese al colegio, los niños podrían ser plenos, felices, abundantes, seguros de sí mismos.
Creo que ni la educación lograría torcerlos tanto. Creo que si en su casa los chicos desde el principio reciben el amor, la seguridad, la conciencia, que cuando te cuentan. Yo vi que tengo un hermanito, en vez de decirle cállate que esos son inventos tuyos, decirle, uy, mira, nunca te lo contamos, pero mamá y papá antes que vos tuvieron. Mamá quedó embarazada y un hermanito. Y tomar conciencia de todas esas cosas y permitirle a esos niños. Yo me acuerdo que yo vivía antes en otro lugar. Callate, esas son pavadas. No, no, contame dónde vivías. Uy, qué bueno. Seguramente yo ya me olvidé. Pero qué bueno sería acordarme como vos, abrirle ese mundo que los chicos nos quieren contar todos y que se parece tanto al mundo de las personas que toman conciencia y al mundo de las personas que mueren un ratito y vuelven y te cuentan lo mismo. Que te cont. Los niños cuando eran chiquitos. ¿Quién es el dormido acá? Si cuando recién llegan me quieren contar eso. Y el que se muere y vuelve para contarlo, me cuenta lo mismo. ¿Dónde está el dormido acá? Y si el dormido soy yo, ¿Por qué le meto al despierto mi visión?
Tal cual.
Y cuando ves que las personas, como te pasó a vos, que una persona hace su camino y despierta, la creación lo acompaña. ¿Cómo es esto de que esta chica que vino a tu consulta ahora es otra, está plena, está feliz, está abundante, se va de vacaciones, no lo puede creer, le sobra el dinero, lo hace, sale a comer todo lo que quería y antes vivía de otra manera? ¿Cómo puede estar de acuerdo la creación con eso? Bueno, porque la creación no es lo que vos creías que es. Vos creías que llegaste acá como paracaidista, caíste en un planeta que se llama Tierra y tenés que sobrevivir como nadie en ese momento te iba a hacer entender que la Tierra no existe, sino que es una creación tuya, que vos no existís, sino que sos una creación tuya. Y que ese creador está más atrás y más allá de la Tierra y del individuo y de la sociedad y del universo. Sos ese universo fluyendo, creando experiencias. Y se trata de un juego de acertijo. No existe la experiencia condenatoria. La única experiencia condenatoria es la que uno se asume condenado. Después no hay calabozo que aguante. Todos los calabozos se pueden romper. Todos los calabozos tienen una cerradura y tienen un cerrojo que se puede abrir y se puede salir. Aunque parezca imposible, se puede hacer. Y me gusta hablar con personas como vos que lo están haciendo y que ahora son puentes, son puentes de los otros que lo están haciendo y poder transmitir eso y que encima el universo te gracias por hacer esto, tomá abundancia, viajá, viví como quieras, hacé lo que quieras, hasta un día si querés. Ahora a esa empresa que antes tu jefe te retaba, por ejemplo, ahora por ahí le podés dar una consultoría externa sobre una manera humana de llevar la experiencia adelante y sobre todo tu cambio. Y todo eso es una belleza. Es una belleza.
Tesoro tras el síntoma. Totalmente.
Tesoro tras el síntoma.
¿Sabés que me pensaba en esto de los chicos? Yo creo que muchos de los que estamos en el camino de humano puente nos descubrimos de nuevo, sanando ese niño interno, volviendo a ser así como inocente, sorprendiéndote de todo, volviendo a agarrar. Yo me acuerdo en Uruguay, agarrar esas bicicletas, irnos al mar en el encuentro de mar de Uruguay y jugar y permitirnos volver a jugar, salir de la caja, como decís vos, desacartonarse, jugar y reírse y hacer locuras y ser feliz. Imagínate yo con mi conflicto con mi cuerpo de toda la vida, poder hacer estas cosas, cosas y equivocarme, y si me caigo, me caigo, y si la malla no me queda perfecta, yo igual dentro de esa imperfección física soy perfecta, porque soy naturaleza, porque soy evolución. Y reconocer que, o sea, el asombro de mirar un atardecer y todos los atardeceres, cada uno es diferente, cada uno me trae. Yo me siento esto, me siento como esta niña que se asombra por todo, que todo lo ve y la gente mira como diciendo que no conoce, es turista, ¿Viste? Claro, porque.
Todo es inmenso.
Y ver que no existe la imperfección física, sino que es la perfección física para lo que tenés que ver en eso.
Y si algo te hace ruido, trabajarlo. Porque puede ser una persona con un cuerpo perfecto y ver imperfección física, o puede ser una persona con un cuerpo que no se considera Fibonacci puro y sin embargo llevarlo en plenitud, en paz y que esté todo bien. Es decir, la única calificación es la propia. Y eso es la llave para un movimiento total. Jime, querida, mirá, no sé si pasaron 5 o 8 minutos de una hora. Yo creo que hasta una hora me permite compartírtelo para ponerte como colaboradora. Yo voy a probar igual, te voy a poner como colaboradora, así lo podés subir a tu perfil también. Jime, gracias por esta belleza que hacemos.
Gracias por creer en esto, gracias por creer en vos y por ser hoy puente para tantas personas que transforman su vida. Gracias, Jime, Te felicito. Te felicito.
Y es parte de todo lo que estoy creando. Por eso me agradezco por crearte de esta forma en mi universo. Siempre, todos los días digo gracias, Jimena, por crear la bioexistencia consciente y crear a Pablo y Alucre presentando la bioexistencia consciente a la Tierra de esta forma, con esta evolución, con este constante camino de evolución en coherencia, conciencia y constancia. Es lo que más agradezco cada día que me levanto.
Gracias a vos, Jime, Gracias, sos una genia. Gracias. Gracias por eso y por reconocer que sos vos la creadora. Sos vos.
Sí, siempre.
Gracias a todos. Gracias a todos por estar hoy acá junto a Jime y a mí y acá voy a tratar de dejar el video para todos, tanto en el perfil de Jime va a quedar que es.
Lo tienen ahí. Gracias Jime de corazón. Nos vemos por ahí en Roma en unos días. Vamos a ver. Abrazo grande.
Abrazo, abrazo, abrazo y buen viaje.
Igual. Hasta luego.
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