1 Oct 2023 · 52 min
Transcripción de un episodio del podcast Humano Puente (conducido por César Trombino) en el que Pablo Almazán explica su visión de los síntomas corporales como manifestaciones no aleatorias: combinación de historia biológica, evolución y simbolismo cultural. Aborda cómo la naturaleza enseña sabiduría, y aplica esa lectura a ejemplos concretos (manos, pulmones, riñones, sangre y anemia) y al concepto de "somatización empática" —cuando alguien manifiesta síntomas por el sufrimiento de otro— como vía de sanación desde la conciencia.
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Bienvenidos a la quinta temporada de Humano Puente Podcast, con César Trombino en la conducción. Hace cuatro años que compartimos momentos hermosos en este testimonios, comunicadores, novedades, charlas profundas. Gracias por acompañar desde todo el mundo. Te invito a recorrer nuestra página web humanopuente. Com en redes sociales buscar a Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi Y ahora también entrando a Genua.net podés suscribirte para ver conferencias profundas y prolongadas de cada tema en particular.
Cada tanto me aparezco, vieron con una plantita, con algo así, con un caracol, con otra planta. ¿Por qué? ¿Qué es esto? ¿Lo vieron el otro día? Esto es tiempo.
Puesto en materia. Esto es tiempo puesto en materia. Entonces la materia acomodada a lo largo del tiempo, si ustedes miran estas hojas, tiene una disposición en un ángulo determinado que es perfecto para que todas reciban de la manera más pareja el sol, para que reciban de la manera más pareja el agua.
Para que no se tapen unas a las otras. Miren, miren cuánta perfección, miren eso.
Eso hace una distribución que permite que todas tengan acceso a la luz, todas tengan acceso al agua.
Una planta es algo.
Tan sabio, un fractal de la naturaleza siempre va a ser algo absolutamente sabio. Una frase que cito en muchos vídeos y que la cito también en algún libro, es una frase de Juvenal que dice que nunca la sabiduría va a ir por un lado, va a decir una cosa y la naturaleza va a decir otra. Es decir, la sabiduría la tiene la naturaleza. Por eso en Humano Puente un síntoma. Y toda temática para ser abordada tiene que pasar por el filtro de la historia biológica y la evolución, porque eso no ha podido ser tocado por el hombre.
Las culturas no han modificado el cómo se acomodan estas hojas, las culturas no han modificado los ciclos solares, las culturas no han modificado lo estelar. Lo cultural no ha podido intervenir en eso. Entonces hay una sabiduría pura en ese lugar, tan inmensa que si la sabemos leer es una gran maestra. Y una de las cosas que nos pasa y que yo les planteé en el video de ayer, pese a que los estoy grabando todos juntos, ahí está el sol. Qué cosa tan inmensa. El sol. Tan maravilloso.
Es la diferencia entre sentir la realidad como una manifestación de cosas casuales o el sentir la realidad como una manifestación de una permanente sincronía y de una permanente sabiduría que todo el tiempo se va a manifestar. ¿Se imagina en un universo casual lo que sería esto? En un universo donde la casualidad y el azar tuvieran lugar.
¿Cómo sería esto?
Está bien, la ciencia llama azar.
A la enorme impotencia por no poder explicar algunas cosas.
Porque antes, como ya dije en otros vídeos, era azaroso el movimiento de los astros, eran azarosas las lluvias, eran azarosas determinadas manifestaciones de la naturaleza que la misma ciencia fue descubriendo que no era azar, sino que todo tenía sus leyes, sus cosas. Sin embargo, aún sabiendo que todo eso azaroso dejó de serlo, insiste en que con determinadas cosas que están más allá de su frontera de conocimiento, son azarosas o aleatorias en la naturaleza. ¿Dónde anda, Jake? ¿Qué estás haciendo, Torronte? En la naturaleza.
No hay nada azaroso y en el cuerpo humano como parte de ella, tampoco lo hay. El cuerpo humano.
No manifiesta un síntoma de manera aleatoria, jamás, porque en el universo no hay nada aleatorio, nada.
Eso del aleteo de la mariposa, ¿Se acuerdan? Una mariposa que aletea en un lugar del mundo genera una tormenta en otro lugar del mundo. Eso es así porque todo está conectado y porque la historia está conectada. El presente está conectado con todo eso que sucedió. Y en todo eso que sucedió, nosotros, como resultado evolutivo de todo lo que sucedió y hemos aprendido dónde anclar cada una de las cosas que fueron sucediendo a lo largo del tiempo. Y las cosas que fueron sucediendo a lo largo del tiempo tienen muchas maneras de verse.
Porque el ser humano en particular no tiene solo un origen biológico, sino que a partir de determinado momento, con el desarrollo de sus propias ideas, que vinieron acompañadas del desarrollo de un lenguaje más profundo en las culturas antiguas y más superficial en las actuales, ese lenguaje dio lugar.
A símbolos, a símbolos que agrupaban cosas e ideas, a arquetipos que agrupaban ideas más grandes, a cosmovisiones y a un montón de paquetes de información similares a estos que también en el caso del ser humano, están incorporados en su manifestación. El ser humano manifiesta en su cuerpo siempre las cosas por un motivo meramente biológico o por un motivo simbólico o arquetípico.
También puede manifestarlo por algún motivo que tiene que ver específicamente con el lugar de contacto con lo cual pasaría a ser sensorial y se parecería mucho al biológico. Yo puedo tener un eczema.
En la mano.
Y yo puedo decir que ese eczema en la mano es porque he perdido el contacto con mi padre. ¿Por qué? Porque la mano simbólicamente representa al padre. ¿Por Qué? Y acá viene lo inmenso, que yo lo expliqué en muchos vídeos, pero todo el tiempo hay gente nueva. Y esto es apasionante, porque por ejemplo, en este momento que el sol se está alejando, me recuerda al momento en que desde hace milenios y milenios y milenios, en todos los templos de la historia de la humanidad, los seres humanos recibíamos la mañana del día más largo, del día más corto del año. ¿OK? El día más corto del año. Es decir, a partir de ahí empezaban a ser más largos, como lo es la Navidad en el hemisferio norte y el Inti Raymi en el hemisferio sur, recibíamos al Padre Sol así.
Siempre hemos honrado al Padre Sol así, así.
De esas fechas, el 24 y el 24, 24 de diciembre, 24 de junio, derivan muchas religiones. Si ustedes se ponen a buscar, googleen profetas que nacieron el 24 de diciembre, se van a asombrar, porque cada uno cree que el suyo, el de su equipo nació el 24 de diciembre. No, un montón de profetas nacieron el 24 de diciembre mil ¿Por qué? Porque el 24 de diciembre es la fecha que siempre se celebró el nacimiento del Sol, del niño Sol que representa al Padre. Fíjense que con toda esa historia que yo les acabo de contar, el ser humano que culturalmente tiene esa relación con el Sol, que lo identifica como padre y lo recibe en sus manos, hizo que tantos milenios de anclar esa información acá, hagan que si yo tengo un eczema en la mano, lo primero que voy a pensar es conflicto de relación y de contacto, porque es eczema, es piel con el padre. Conflicto de contacto con el Padre. Contame qué te está pasando con tu papá. Y experiencias de consulta, le puedo contar un millón. Como por ejemplo, la última vez que lo vi tenía seis años. Y ¿Qué estabas haciendo? Me llevó a pasear a la plaza.
La mano y ahí está el Padre. Pero está el otro que les quiero contar. ¿Cuál es el otro que les quiero contar? El área de contacto, porque en este caso que les conté, se dan los dos. Es el padre y los lleva de la mano, pero en otros no es el padre, sino que es alguien que lo lleva de la mano. Por eso lo que les dije, meramente biológico, simbólico. ¿La mano es el padre o de zona de contacto? La zona de contacto. Tengo un eczema en la mano desde cuándo llegué el verano pasado a las montañas de, no sé, de Córdoba, y me empezó a picar la mano y tuve todo un eczema. ¿Cuándo estuviste la vez anterior en una montaña, o en Córdoba, o el verano, o un verano de montaña, verano, Córdoba? Eso está en tu inconsciente. Decime cuándo llegaste. Y la última vez que estuve con mi novia, como la extrañaba ahí. Si bien no es el padre la mano, lo que está sucediendo es que lo que está diciendo esa piel por el área sola de contacto, es extraño ese contacto que tenía en la mano con ella. ¿Está bien? Así es como vamos a ir viendo cómo se anclan síntomas y cosas a lo largo de estos días, para que vayamos incorporando una manera maravillosa de ver que en el universo no hay nada más que lógica, más que lógica, evolución, historia y todo eso es a su vez, nada más ni nada menos que la conciencia desplegada. Y venimos haciendo un viaje maravilloso, como siempre, cuando hablamos de conciencia, y cuando lo que nos convoca es la conciencia, haciendo un viaje maravilloso por los motivos por el que un síntoma se ancla en el cuerpo. Y ayer estuvimos hablando de la mano que representa al padre. Entonces, todo conflicto, dolor de mano, problemas en las manos, problemas repetitivos en las manos, dolores, calambres, la mano representa al padre. Pero además, la mano también tiene un área de contacto. Ahora, esa área de contacto puede estar en cualquier otro lugar del cuerpo. Si tengo un eczema acá, como muchos bebés, es probable que extrañe y que eso surja cuando me separo de la teta de mamá. Y mamá extraña mi contacto, mamá extraña mi contacto siendo bebé, y el eczema lo tengo yo. Mamá tiene una pelea con papá, siendo yo bebé, tiene un problema con el colateral y le van a avisar mis lumbares. Siendo yo el bebé, papá tiene un problema con mamá y le van a avisar mis lumbares.
Mamá tiene.
Muchas historias de dolor en su inconsciente guardadas. Vivió un embarazo en el que mejor no cuento lo que me pasa, mejor me lo guardo porque tengo que. Tengo que aguantar porque él está enfermo, porque mi esposo está en un mal momento en su empresa, porque no se lo puedo decir, porque son mis padres, porque todo esto que me está pasando lo me tengo que aislar, no lo tengo que soltar más. Algunas historias que hay en el inconsciente de su infancia y las de la madre, es decir, nieta, abuela del bebé que está en la panza y lo puede manifestar el hijo con autismo. Esa es la clave, el encerrarse, el aislarse, el tener muchas historias guardadas en que el clan ha cerrado información para sobrevivir. Hace poquito me contaba una mujer en un hermoso mail que me llegó de Venezuela y me decía Gracias al autismo de mi hijo, descubrí que mi padre no era mi padre y que las personas que me criaron no guardaron esa información por malos, sino porque ellos interpretaban que si me lo decían yo podía sufrir, me podían hacer mucho daño. Así que les agradezco por lo que me han dicho. Hoy mi hijo dice mamá, dice papá, elige sus alimentos, dice agua y mi hijo me vino a sanar. Ese hermoso mail me llegó de una mujer de Venezuela que ahora va a ser consultora de Humano Puente, ya está haciendo sus pasos. Así que todo tiene una relación inmensa con la historia, con el cuerpo, con lo que ha sucedido. Y por ejemplo, vamos a ver hoy qué sucede si yo tengo.
Síntoma en los pulmones, yo tengo enfisema, yo tengo EPOC, yo tengo tal problema, tengo asma, tengo. ¿Sí, lo que les voy a contar está detrás de todos esos, OK? Cada uno después tiene su particularidad, porque si el universo fuera casual, si te puedo decir que vos con una historia de POC tenés un enfisema, pero el universo no es casual, El EPOC tiene su historia, el enfisema tiene su historia, el asma tiene su historia y todo lo pulmonar tiene diferentes historias. Pero hay problemas que son como de base, y en los pulmones un tema de base es el huir de la muerte. Huir de la muerte. Uno puede decir, pero yo tengo problemas en los pulmones y no estoy huyendo de la muerte. Sin embargo, los temas que hay que ver cuando se manifiesta algo en los pulmones, en el fondo tienen que ver con eso. Recuerden que nosotros somos el resultado por haber llevado hasta acá, según los registros que tiene la evolución y la naturaleza y que hemos cumplido y andado por los caminos que dieron por resultado continuidad de especie y vida, y hemos evitado todas las puertas, las tranqueras y las invitaciones a ir por los caminos que han dado por resultado muerte. Por ejemplo, una esclerosis múltiple se da cuando estamos repitiendo.
Hechos, patrones que el inconsciente interpreta que nos están llevando por el mismo lugar de algo que tenemos en la memoria y que llevó a la muerte de algún ancestro. Por ejemplo, tengo 42 años, soy contador, no estoy contento con lo que pasa en mi país, viva donde viva, y me quiero ir a vivir a, no sé.
Andorra.
Muy bien, resulta que a sus 42 años o 44, mi bisabuelo, que no estaba conforme con lo que le pasaba en su país, le sucedió algo porque se quiso ir a otro lado a vivir y murió. Y entonces ahora yo, que tengo muchos puntos en común con él, puede que hasta me llame igual o no, puede que tenga su fecha de nacimiento o no, su santoral o no, pero todo eso ayuda. Y resulta que cuando empiezo a planificar mi viaje a Andorra, me fallan las piernas, y mi inconsciente me mirá, no, si vas para Andorra, por lo que tengo acá en tus registros, podés morir, así que yo te voy a desconectar las piernas para que lo hagas. Muchas veces no lo vemos y estamos yendo por caminos que nos llevan inconscientemente por recuerdos de muerte. Y eso hace que a nivel de pulmones se detonen una serie de síntomas y de variables. Una serie de síntomas y de variables. No es lo mismo que se dé a nivel de bronquios, que a nivel de estas células que no me puedo acordar.
Que se encargan del intercambio del oxígeno y el dióxido de carbono. No es lo mismo que se de acá, que se de esta otra manera. Cada cosa tiene su tema. No es lo mismo el asma, no es lo mismo, pero ya lo hablé, van a encontrar, busquen los vídeos de esos síntomas, que los van a encontrar en mis canales. Lo que estoy hablando acá es que hay algo que sí tenemos todos grabado desde hace muy poquito. La guerra en el caso de los seres humanos, el hambre en el caso de los seres humanos. Está bien, las amenazas, algún robo, alguna situación fuerte de vida o muerte, pero más atrás, cuando éramos animales, también lo tenemos grabado, cuando éramos manada y corríamos y éramos ñus, o éramos siervos o éramos monos, para que no nos alcance el enemigo. ¿Qué es lo que le falta a una persona y que le impide seguir corriendo para huir de la amenaza de muerte? Pulmones. Pulmones. Entonces el pulmón, en el pulmón tenemos anclado necesito huir de la muerte. Necesito huir de la muerte. Es ese órgano, ese lugar que necesitamos tener más. Ahí justo Jaiquito ladrando, como siempre, mostrando sus pulmones. Es el lugar que si tuviéramos más, estaríamos con menos posibilidades de ser atrapados por el predador. Entonces, por eso en las enfermedades pulmonares, lo que hay que ver detrás es por qué esta persona que está teniendo este síntoma, está sintiendo que está huyendo de la muerte. ¿Qué es lo que tiene en su inconsciente que está huyendo de la muerte? Por ejemplo, cuando una persona le da un diagnóstico fuerte sobre algún síntoma, sin decir ningún nombre en particular de síntomas, pero que la persona lo vive como una amenaza de muerte, muchas veces su cuerpo interpreta después que necesita más pulmón, y por lo tanto después tiene manifestaciones celulares descontroladas en su pulmón. Eso es porque lo que detona en el pulmón es esta idea, tengo que huir de la muerte, necesito más pulmón para escapar. Así que como vamos viendo, nada es aleatorio en la naturaleza y en el cuerpo humano como parte de ello, la finalidad, esta experiencia es humana, y la finalidad de esta experiencia, después de eso, es más que humana. Porque aquí en esta experiencia, un primer paso es descubrir que somos humanos y qué es un ser humano, y el siguiente paso es descubrir que somos más que humanos. Así que espero que en ese camino estén transitando o ejecutando, ejecutando el libreto de ser un código maravilloso, que cada vez se sienta en un mejor rol, en una mejor manifestación.
¿Escuchan los teros? Hoy es un día lindo, porque bueno, ahí se ve un poco el agua, no atrás, porque vamos a hablar de agua, de vuelta de agua. Como no hablar de agua en el planeta del agua, en este rinconcito inf del universo. Acá estamos en una esfera.
Toda. Toda bañada de agua, toda bañada de agua, una superficie 70 % agua.
Aunque uno piense casualmente, es la misma cantidad de agua que tenemos en nuestro cuerpo.
Y en este camino bello de agua, y que somos grandes gestionadores de esa agua, de ese líquido. Me gustaría que hoy hablemos de los riñones los grandes gestionadores de los riñones. Y en este camino también en que estamos viendo como un síntoma no elige cualquier lugar para contar su historia, porque el síntoma no viene, ya lo sabemos, a molestarte, a que lo saques por el método que sea, sino que viene a sanarte y a que vos escuches lo que el síntoma te quiere decir. Entonces elige el lugar indicado, el modo indicado y el momento indicado.
Y de eso estamos hablando en estos vídeos. Así que vamos a hablar un poquito de los riñones, porque un poco nos enseñan a ver la lógica de por qué los síntomas se ubican y se ubican donde se ubican. Por qué un síntoma nunca es casual. A ver si lo agarro allí, se me escapó corriendo. Por qué se ubican donde se ubican y cómo se ubican.
Y para que a través de eso nos entendamos a nosotros, nos entendamos a nosotros. El síntoma viene a ser todo lo posible. Hoy le decía hoy y ayer, el corazón hace boom. ¿Por qué? Porque hoy terminó el segundo día de la nueva apertura de humano puente de seis días.
Tiene muchas cosas actualizadas.
Hablaba.
Con los consultores sobre esto, sobre cómo un síntoma se plasma en la biología, sobre la historia puesta en materia y sobre todo este tipo de cosas.
Y es tan inmenso, pero esto tan contento por este segundo día. Pero bueno, les iba a decir otra cosa que se me fue.
El síntoma que elige ese lugar determinado, lo hace para despertarnos a nosotros. Entonces lo hace en un modo que fue lo que la historia que genera el síntoma le enseñó al síntoma y viceversa.
Para que al no anclarse en cualquier lugar el síntoma, siempre sepas lo que te viene a decir. El síntoma no anda pululando por ahí. Vos sabés bien lo que le decía hoy a los consultores nuevos, si ustedes quieren ver un gurú, un gran maestro, su propio maestro, que les va a decir en su caso personal, qué es lo que tienen que hacer, ese maestro es el nombre de su síntoma. Ese maestro es el nombre de su síntoma. Porque hoy vieron como trabajé con una de las chicas en la apertura, y vieron cómo se acordaba de toda su historia, cosa que siempre las personas creen que no se van a acordar. Y cómo estaba a través de su síntoma. Todas las escenas que el síntoma decía que si íbamos a buscarlas, las íbamos a encontrar cómo había vivido de esa manera particular, esas situaciones que hoy desembocaban en un dolor en el pie por un problema en el metatarso. Y cuando buscamos todas las historias de eso, las encontramos a todas. Exactamente. ¿Por qué? Porque en humano puente decimos un síntoma nunca se puede equivocar, es el resultado del total de la historia evolutiva.
Y se emocionaron todos sus compañeros y nos emocionamos todos, como siempre en este camino. Un consultor de Humano Puente es una persona que vive en una emoción diaria, y en un agradecimiento diario, y en un auto reconocimiento diario, y en un embellecimiento diario de su universo. Así vivo y así viven los consultores de Humano Puente, que lo hacen en coherencia. Por supuesto.
Y en ese sentido, los riñones. ¿Si nosotros nos ponemos a pensar y pensamos en términos evolutivos.
Cuál fue el momento que fue primordial para el desarrollo de nuestros riñones? Antes estábamos en el agua, éramos peces. Nuestro primer cerebro dice eso. Entonces, ¿Para qué vamos a necesitar un gran desarrollo de los riñones si agua es lo que sobra? Sin embargo, si yo quiero salir del agua, primero convertirme en anfibio, y después convertirme en un bicho que va a andar por fuera del agua, en un animal terrestre, ahí voy a necesitar algún modo diferente de cambiar las cosas. Y de que toda mi historia evolutiva, toda la historia evolutiva tuvo un cambio inmenso cuando salimos del agua. El reflejo de eso es el cambio inmenso que hacemos en nuestro nacimiento. Lo replicamos porque estamos en un ambiente acuoso. No estamos en un ambiente acuoso porque sí, sino que es el resultado de la evolución. Fíjense que una madre es un trozo de mar. Lleva un trozo de mar en su panza.
Emocionante, superador, es increíble, pero eso sucede. Cada madre lleva un trozo de mar en su vientre. Y adentro de eso crecemos nosotros, en nuestro primer estado evolutivo que nos trajo hasta aquí, el de pez. Y cuando nacemos es igual a cuando salimos de ahí. ¿Qué es eso? Nuestra primera independencia, el nacimiento. ¿Y qué fue aquello? Nuestra gran transformación. ¿Cuando? Cuando tuvimos riñones y los desarrollamos, fue a lo largo de millones de años, no fue de un día para otro. Millones de años, en una etapa en la que tuvimos que ver cómo gestionábamos las cosas, porque habíamos dejado todo atrás, toda la historia evolutiva había quedado atrás. Por lo tanto, en uno de sus lados, todo síntoma de riñón tiene una frase que lo he dejado todo, lo he perdido todo.
Me quedé sin nada. Lo que se le llama también el conflicto del refugiado, el conflicto del exiliado. Los riñones tienen eso porque por esa lógica, por esa lógica que hay detrás, que lo has perdido todo, no has dejado nada. Y a su vez los riñones gestionan los líquidos. Cuando alguien se ha dado un susto muy grande, muy grande en su vida, en alguna situación particular de miedo, de mala noticia, de una situación de mucha violencia, se puede haber orinado encima. Esa particularidad está anclada en los riñones. El miedo existencial lo detonan los riñones. Los riñones son el lugar del miedo, son el lugar del haberlo perdido todo, principalmente de esas dos cosas. Pero como el ser humano, y como digo en cada vídeo, es un ser que además de tener lenguaje biológico, tiene también el lenguaje simbólico, el riñón gestiona los líquidos en todo sentido. Y uno de los sentidos del riñón es la liquidez. La liquidez. Por ejemplo, los canales colectores se pueden cerrar si yo tengo un conflicto de quedarme fuera y quedarme afuera de la familia, sentirme abandonado, y a partir de ahí uno empieza a tener un sobrepeso, porque los riñones retienen agua y eso se convierte en sobrepeso. Eso sumado a otras cuestiones es lo que determina el sobrepeso. Y en el último de los casos, un tema a ver es el de liquidez real. Dinero líquido, liquidez. Eso se suele anclar en, por ejemplo, un cálculo renal. La palabra cálculo es increíblemente sincrónica y maravillosa, como todo lo es, pero los problemas de cálculos renales tienen una enorme carga de liquidez, de que está saliendo más dinero del que está entrando, y de pérdidas de agua reales en general, inundación, un problema de anegamiento en la casa o en algún lugar de esos. Así que esa es la lógica, amigos queridos, de los riñones. Bueno, ayer salté el tema.
Que veníamos trabajando, que veníamos hablando, con el cual nos veníamos despertando.
Para comentarles la maravillosa experiencia de la apertura. Pero eso lo ven en el vídeo de ayer. Quiero retomar el tema de.
Por qué cada cosa de nuestra realidad se ancla donde se ancla. Y estamos empezando por el cuerpo, estamos empezando por.
El lugar más.
Cercano a la ilusión del mundo de la materia. ¿Cuál es nuestro lugar más cercano a nivel materia cuando nosotros hablamos del cuerpo? Si yo. Yo le digo a.
Toca tu cuerpo.
Y después le ¿Por qué lo tocaste cuando dije tu cuerpo?
Porque uno no es el cuerpo, uno sabe que en el fondo ese cuerpo es una parte de uno. Toca tu cuerpo, toca tu mesa, toca tu silla, toca tu cuerpo. ¿A quién le estoy hablando cuando le digo tú?
Entonces, el cuerpo es la parte más cercana del mundo de la materia. El mundo de la materia tiene los síntomas expresados, los dolores expresados, las cosas maravillosas que acostumbramos a llamar positivas. Pocas cosas más positivas hay en la experiencia humana que un síntoma.
Pero no estamos acostumbrados a llamarle positivo a un síntoma.
Y sé lo que muchos están pensando, que probablemente.
Que probablemente haya un dolor propio, o haya un dolor en un tercero. Y de eso vamos a hablar.
De la lógica de eso.
Y de lo que es el dolor, lo que es el sufrimiento.
Pero ¿En qué se convierten cuando uno los comprende?
¿Cómo puede llegar a aparecer un día en una pantalla un loco diciendo que un síntoma es de las cosas más maravillosas que le pueden pasar a una persona?
Pero recuerden que.
No sólo.
De las cosas maravillosas que le pueden pasar una persona en sí, sino de las cosas más maravillosas que pueden pasar en el entorno de una persona. Miren como les duplico la apuesta.
Pero para poder hablar de eso.
Hay que hablar desde distintos lugares de conciencia.
Hay que hablar ¿Para qué estoy acá?
Esa pregunta que me hago siempre, si yo soy.
Un trozo del creador, como dice Pablo, así como tantas culturas antiguas me lo dijeron, ¿Qué hago acá creando cosas que no me gustan? ¿Que vengo acá a hacer una experiencia masoquista?
Si es tan perfecto el universo como propone Pablo, ¿Qué hago acá sufriendo y mucho más? ¿Qué hago acá viendo sufrir a con lo mucho que lo quiero? ¿Y qué hago acá viendo sufrir a tanta gente? ¿Qué hago acá viendo sufrir a gente del otro lado del mundo o al lado?
Todo es cuestión de conciencia. Lo que sucede es que siempre el ser humano supone o propone, o le gusta repetir que somos uno, que no hay otro aquí, que somos un solo ser.
Pero según el estado de conciencia que cada uno esté y cómo lo trabaje, ese balance nos va a mostrar cuán biológicos somos. Porque para mi ser biológico, esto de somos uno no.
No lo entiende, no lo acepta, no lo toma. Entonces hoy, por ejemplo, vamos a mencionar síntomas, algún síntoma más de los que están en el cuerpo, para ir haciendo el traspaso a esos síntomas que están en nosotros, porque somos lo único que hay, cada uno es lo único que hay en su universo.
Vamos a ir pasando esos síntomas que están en nosotros, pero fuera del cuerpo. Un buen ejemplo para hacer el tema puente, como humano puente, es la sangre.
Yo ya les conté, por ejemplo, los temas de las manos.
Que tienen un mix. Tengo sueños muy tempranito ahora.
Tienen un mix, la mano tiene un mix. Entre lo que hago con la mano, mis actividades, mis tareas, me siento desvalorizado porque ya no trabajo como antes, me empiezan a doler las manos, me siento desvalorizado en mi rol materno.
Porque yo lo hago con las manos. Pero atención, las manos representan principalmente al padre. Por eso que les expliqué en los vídeos anteriores. Hace tres vídeos me parece, pasamos también por los pulmones, y vimos que los pulmones son lo primero que se me agota y que necesitaría tener más grandes. Cuando hay un peligro consciente o inconsciente, del cual quiero huir y que considero que podría matarme o que me recuerda a un predador, Ahí van los síntomas de pulmón en general, más allá de sus distintas vías de manifestación, que cada una tiene su historia particular. Y hoy vamos a hablar de la sangre y de algunas cosas de la sangre.
Que pueden ser el puente a eso.
La sangre es un lindo ejemplo.
Porque habla principalmente del significado arquetípico y como los seres humanos hemos puesto la simbología en nuestra creación y como los síntomas se plasman en nuestra simbología. Pero ¿Cómo sabes, Pablo, que se plasma en nuestra simbología? Porque los síntomas que yo les voy a mencionar, o que menciono en todos los vídeos, son síntomas en los que cuando vos aplicas esto que les propongo, y cada consultor de humano puente que aplica esto que estamos proponiendo.
El síntoma se va. De modo que si no fuera así, lo que respalda esto, el síntoma no se iría. La naturaleza no puede responder por un capricho de alguien.
La sangre, simbólicamente, desde hace milenios, a nivel cultural y estrictamente humano, representa la familia.
Somos de la misma sangre, somos de la misma familia, es de mi sangre. No es de mi sangre. Ese significado simbólico que el ser humano le da a la sangre es la clave de los síntomas de sangre. Hay significados biológicos, pero están representados en la simbología. Por ejemplo, en los glóbulos rojos se manifiestan determinadas cosas, distintos síntomas. Uno puede ser la anemia, que ahora lo vamos a ver. Yo puedo tener síntomas de sangre reflejados por ahí en los glóbulos rojos, porque no estoy llevando el alimento necesario a la familia. Porque ¿Qué hacen los glóbulos rojos? Llevan el oxígeno, que es el alimento para cada lugar del cuerpo, para cada una de mis células. Mi cuerpo es el fractal de lo que yo hago, entonces puedo tener un síntoma a nivel de glóbulos rojos.
Porque no estoy llevando el alimento a mi familia, puedo tener otro síntoma en glóbulos rojos y ese síntoma es la anemia. Y ese síntoma ser probablemente la invitación a lo que vamos a ver mañana.
Una de las miradas de la anemia, simbólicamente y también hablando de los glóbulos rojos, que son estas burbujitas de oxígeno que llevo. Esas burbujas de oxígeno tienen dos miradas. Una el oxígeno relacionado con esto que mencioné recién, el llevar el alimento, la vida, la vitalidad. Otra el oxígeno, como.
Acá no hay oxígeno, como espacio vital, como un buen espacio para vivir.
La anemia.
Anemia ferropénica, anemia la talasemia, tienen detrás, cuando es por mis propios conflictos, una mirada y esa mirada habla, no hay espacio vital, no hay lugar para mí en la sangre, no hay espacio en la sangre, no hay lugar para mí en la familia. Por eso yo tengo menos glóbulos rojos, porque me siento fuera de la familia. Pero si me preguntaran si esta es la anemia principal por la que la gente llega a Humano Puente o a una consulta, les diría que no, que es la otra, la del segundo significado de los glóbulos rojos y que vamos a ver cómo está plasmada en ese puente del que vamos a hablar mañana, la unión con el todo que me rodea. Yo tengo un síntoma de anemia porque hay alguien en mi familia cercana, afectiva, que lo necesita. Lo que yo tengo, me encanta hacer esto de pasar la mano por el césped y que queden las gotitas de rocío en la mano.
¿Cómo puede ser que uno puede vivir eso?
Una vez.
Hice una experiencia en un lugar que era una esfera, que tenía la forma de una esfera que estaba viajando de manera circular.
En una especie de máquina gigante en la que todo giraba de manera circular.
Y en la que los alimentos crecían de esa esfera y yo los ingería, en la que si quería me ponía en un lugar que me daba una luz y me daba calor, y la llamé sol.
Y que caía agua del cielo, que recorría los ríos y que yo la podía tomar, podía incorporar eso que caía del cielo y podía incorporar esa luz que venía del sol, y que esa luz que venía del sol y el agua salía de los ríos.
Generaban, Generaban cosas maravillosas. Cada día esa luz se encendía, se apagaba, la bola giraba.
Yo arrancaba frutos, arrancaba cosas de la tierra y los podía comer, tocaba cosas como el pasto, como el agua, olía flores, veía trozos de mí o de la creación volando, y los llamé pájaros. ¿Cómo puede ser que viví eso tan, tan, tan inmenso.
Tan profundo, qué experimento maravilloso? Y no sólo eso.
Los hijos salían de mí, aparecían otros, yo.
Eso.
Habrá, como digo siempre, experiencias tan, tan, tan maravillosas como esta, tan increíblemente perfectas como esta, donde los hijos.
Salen del cuerpo de uno y uno los puede ver ahí.
Y afectivamente sentir una cosa tan grande. De eso vamos a hablar hoy.
Ayer les conté sobre los síntomas que se plasman en el cuerpo.
Que la sangre representa la familia, que hay síntomas que están dentro de mi cuerpo, o sea, no soy yo, el cuerpo es parte de mí. Y la anemia tiene dos miradas. La primera, ya lo he explicado en otros vídeos, esta de no hay oxígeno, no hay espacio para mí en esta familia, en esta sangre sobro en esta familia, no soy el hijo preferido, no soy el que mis padres quieren, no soy valorizado, no siento que me den mi lugar.
Y que hay otro, les conté que lo íbamos a desarrollar hoy, porque es el puente a lo más maravilloso que vamos a hablar, que es la sanación de la realidad.
¿Hay otro tipo de anemia que se da.
Por la cantidad.
Del líquido emocional que a mí me provoca determinada situación que está por fuera de mi cuerpo biológico, pero dónde está en mi cuerpo extendido? Está en lo que llamamos realidad, en lo que el ser humano, si ya se niega a reconocer que hay síntomas en su cuerpo, por su sufrimiento.
¿Se imaginan la distancia a la que estamos de reconocer que hay síntomas fuera de su cuerpo por su sufrimiento?
Y sin embargo, como digo en los libros y muestro las fotos.
Y todos o la gran mayoría de ustedes llegó a Humano Puente porque conocen, tienen ustedes mismos, o alguien se sanó.
Pese a que esto es un camino de conciencia. ¿Cómo puede ser, Pablo, que alguien se sane si ustedes proponen un camino de conciencia? Porque la salud es cuestión de conciencia.
Por eso hablamos de que Humano Puente no debe ser considerado un lugar de medicina alternativa, ni medicina complementaria, es un lugar de conciencia. Y cuando uno trabaja la conciencia, los síntomas están allá, en el primer pasito de eso, están en la manifestación de la materia, el menos profundo de los mundos, el menos vasto de los mundos. Entonces, ¿Cómo puede ser que yo tenga un síntoma en la sangre, la familia.
Y que no esté en mi cuerpo? Porque hay una segunda mirada de la anemia. Ayer les expliqué la primera, que es la que dice que yo tengo poco oxígeno, poca vitalidad, porque hay alguien que me afecta, es decir, de mis afectos, a quien le estoy dando esa vitalidad. Ese alguien que está ahí delante mío, por lo general es una persona que me afecta mucho. Por eso hay hasta una escala que podemos decir de personas que me afectan. ¿Quiénes son los más cercanos? Los hijos.
Mis máximos afectos son mis hijos. Estoy hablando en una persona.
Coherentemente ordenada, con una historia coherentemente ordenada, con una persona que seguramente el tiempo no le pesa.
Cuando el tiempo no pesa, el orden biológico se mantiene, el orden de tiempo se mantiene y la vida está liviana. Pero para eso hay que estar en coherencia biológica y en coherencia con el tiempo.
Entonces, ¿Cómo puede ser que yo tenga un síntoma.
Porque mi hijo tiene determinada particularidad? Bueno, esta anemia de la que les hablo.
Yo tengo pocos glóbulos rojos, tengo poco oxígeno.
Porque lo veo a él con una problemática de necesitar oxígeno, necesito levantarlo, necesito inflarlo, lo veo débil, lo veo deprimido, y mucho más si lo veo con un síntoma físico. Yo le voy a dar emocionalmente mi sangre, mi vitalidad, le voy a hacer una transfusión de glóbulos rojos. En síntesis, yo voy a tener anemia, voy a tener menos glóbulos rojos para darle la vitalidad que él necesita, Mucho más si se le están haciendo transfusiones de sangre, si lo ve débil, si está internado, si tiene una depresión, si tiene algún síntoma o alguna particularidad física o psíquica que lo veo débil. Esto también es para otros síntomas, por ejemplo el colesterol tiene un formato parecido, pero desde otro aspecto que es la estructura. Pero acá este síntoma que manifiesto en yin, lo puedo manifestar en Yang, lo puedo manifestar en yin. Yo acá me quedo en yin de glóbulos rojos, porque se los doy a él. ¿Está bien? Entonces yo puedo tener un síntoma por lo que pasa fuera de mi cuerpo, por supuesto. Y no solo eso, voy a pensar que el síntoma lo tiene él. Y sin embargo ese síntoma que veo en él, y que reconozco que es mío por el nivel de empatía, es el puente a lo que tenemos que seguir hablando. Y es que toda la realidad me puede mostrar síntomas, incomodidades, dolores, para mostrarme que al fin y al cabo al único que le pasa algo es a mí. Porque en realidad eso que en Humano Puente bautizamos somatización empática, y es que yo tengo el síntoma por lo que le pasa a él. Cuando empiezo a buscar la historia de su síntoma, me doy cuenta que a él no le pasa lo que le pasa a él, sino que él me está mostrando lo que me pasó a mí. Por eso tanta empatía con su dolor, porque ese dolor, eso que él está manifestando ahí, en algún modo, de alguna manera me pasó a mí. Ese síntoma al fin y al cabo que está teniendo él, es por el sufrimiento mío, en principio hacia él, pero en segundo término y el más importante, porque me recuerda mi propio sufrimiento. Así que yo tengo que empezar por ahí, pero ir a buscar mi propio sufrimiento en el pasado. Esas memorias que hace que vea en mi entorno a alguien con esa debilidad y esas cosas, cuando yo encuentre mi dolor, él se va a sanar. En síntesis, no está enfermo por mí, ni por culpa de eso, es primer nivel de conciencia. Las palabras como culpa, sufrimiento, sacrificio, son primer nivel de conciencia, el más bajo y devastador de todos, el que más afecta la salud de las personas.
Pero en los siguientes niveles de conciencia, ya enseguidita uno ve que si yo trabajo en mí y él se sana, él estaba manifestando algo por mi sufrimiento, por mi historia, no por mi culpa cuando el síntoma se va hacia afuera, que eso nos ayude a ir hacia adentro. A nosotros vinimos hablando de síntomas de sangre, para hacer un ejemplo, porque puede suceder con todos los síntomas, lo que expliqué, y después vimos algunos ejemplos de lo que se llama en humano puente somatización empática, es decir, de ese momento en el que el dolor, el problema, yo pretendo solucionarlo con algo que manifiesto en mi cuerpo, pero es un problema que tiene un tercero que está ahí, está afuera.
Es tan importante esta parte, si ustedes se ponen a admirarla, cómo el mecanismo va mutando. Primero tengo el síntoma yo, por un problema que tengo en mi ser directamente, y tengo el síntoma en el cuerpo. En el segundo formato, es el formato de anemia 1, digamos, en el segundo formato de anemia.
Yo tengo el síntoma porque el problema lo tiene él. Repito que esto es para todos los síntomas, solo que algunos se pueden ver fácil por somatización empática, pero en realidad ahora vamos a ver que siempre estamos haciendo somatización empática de distintas maneras, con un juego entre amor y no amor.
Porque se viene la tercera manifestación en nivel de profundidad, pero por lo que está sucediendo en el entorno. El caso 2, yo tengo una anemia, me quedo sin glóbulos rojos, porque se las estoy dando a un ser querido que necesita glóbulos. Tengo a mi hijo con depresión, tengo a mi hermano con un problema de sangre, tiene HIV o tiene leucemia, o está deprimido o no puede salir adelante, o lo veo que me comentó que tenía algún problema y que estaba muy preocupado y que la cosa puede ser grave, bueno, le doy mi vitalidad. Entonces tengo anemia yo por lo que veo en él, porque se lo doy a él. Pero en el número 3 empiezan a jugar otras cosas que al ser humano le cuesta más todavía reconocer. Acuérdense que estamos hablando con el nivel 1, reconozco que tengo un síntoma por un dolor y que ya eso 99% de la humanidad no lo ve, no lo reconoce, le parece una falacia. Como digo siempre están las fotos de los sanados. Número 2, tengo el síntoma de vuelta, pero porque el problema lo veo en él, ¿Se imaginan? Estamos súper lejos de reconocer eso. Número 3, y acá viene.
Hay un síntoma que se manifiesta de determinadas maneras, por su polaridad, por el modo en que estoy con respecto a esa historia. Yo con una historia.
La puedo vivir de distintas maneras. Por ejemplo, recuerden que si arriba muere un bebé en el parto, yo aquí, perdón, recién me levanto y es muy temprano, pero si muere un bebé en el parto allá arriba, y es muy cercano, yo podría por un lado no querer tener hijos, por otro lado no poder tener hijos, por otro lado ser partera, por otro lado especializarme en toda la parte neonatología y todo este tipo de cosas, es decir, hay que ver por qué lado y de qué modo yo llevo adelante la solución posible de esa historia, y eso se ve reflejado en todo. Entonces las historias a lo largo de su búsqueda de solución tienen polaridades, me polarizo para el yin, me polarizo para el yang, o las resuelvo actuando de manera contraria, no tengo un hijo, o las resuelvo tratando de poner todo el énfasis en eso, es decir, como una especie de nacimientos en yang.
En el ser humano, en una ecuación de amor y en una ecuación de por dónde va la historia, yo puedo tener un síntoma por lo que veo allí.
Y ese síntoma provocarme distintas cosas. ¿Cuáles son las distintas cosas? Una, el sufrimiento, dos, la preocupación, tres, el juicio. Y pueden estar unidas, pueden ser lo mismo. Puedo tener un juicio por algo, pero que en el fondo me preocupa, y hasta puedo emitir un juicio hacia ello.
Supongamos que.
Pasa alguien caminando y es muy delgado, muy delgado, y para muchas personas.
Es una persona delgada y nada, pero alguien puede.
No puedo ver una persona tan delgada, me hace sufrir mucho. Otra persona podría no soportar a la gente delgada, podría tener un juicio hacia esa persona, uno podría sufrir por otra persona, podría preocuparse por esa persona. Las tres personas tienen un síntoma y es que para ellas lo que sienten respecto de eso no es positivo.
Y esos síntomas, los más comunes de la humanidad, trabajan también con una ecuación que se mete en el medio con un líquido que le da cohesión y le da consistencia, y le da una lógica a todas las cosas que se llama amor, qué va a hacer que una persona elija, o elija, no elige, pero que una persona lo viva más desde la preocupación que desde el juicio, la cantidad de amor que tiene sobre eso.
Si hay una persona, yo tengo una determinada historia en mí y hay una persona ya muy delgada, estoy dando un ejemplo.
Yo puedo criticarlo, tener un juicio. Ahora, si el que es muy delgado es mi hijo, con la misma historia me puede preocupar y estar yo todo el día pensando qué será, qué será, qué será. Esa sintomatología que es la más común en la manifestación de la humanidad, esa sintomatología que la humanidad cree que no tiene nada que ver con uno, que la humanidad cree que el cambio depende del otro, que. Que esa persona debería hacer algo para no estar tan delgada, que aquel debería hacer algo para no estar tan gordo, que aquel debería tener más dinero, que aquel debería tener menos dinero, que aquel debería pensar distinto en cuanto a su país, en cuanto a la gente, en cuanto a la economía. En síntesis, el juicio.
Es el síntoma más común y menos reconocido de la humanidad. ¿Y qué entra dentro de eso? Todo lo que hace que mi aguja no sea neutral. Si yo estoy aquí sentado, todo lo que me sea neutral, en primera instancia, porque puede que no lo esté viendo, también no es un síntoma para mí. Pero en segunda instancia, todo lo que me despierte un juicio o una sensación no posible, no agradable de mi realidad, es un síntoma mío. Y al igual, y acá viene lo más difícil, seres humanos, y al igual que cuando tenía a mi hijo, o a mi hermano o a mi amigo del alma con un síntoma como leucemia o debilidad, o transfusiones de sangre, o preocupación, o que se quiso suicidar, o que está deprimido, yo tenía una leucemia, una anemia, y cuando trabajé esa historia que veo a él ahí, la trabajé en mí, mi anemia se fue. Cuando trabajo todos los juicios y todas las cosas que siento, la realidad se modifica y mi síntoma se modifica, mi juicio. Entonces el único modificador de mi realidad, de todo lo que juzgo y todo lo que hay ahí, soy yo. Porque todo eso no está sucediendo, me sucede a mí, está sucediendo para mí. Para mí. Es por eso que la bioexistencia consciente trabaja sobre todos los síntomas de la realidad, es decir, el sufrimiento, lo que me preocupa, el dolor, lo que quiero modificar de la relación con mis amigos, con mi pareja, con mi vivienda, con la economía. Porque la manera de trabajar eso a nivel profundo es reconociendo que hoy tengo una anemia, porque le estoy dando los glóbulos rojos a él, porque detrás de la enosomática empática, hay algo más y es que yo quiero ser aceptado por mi clan. Siento que tengo que ver con esa historia y en alguna historia he sido mal calificado y mal visto. Entonces hoy no le doy, le doy la sangre para que él se sane, le doy mis glóbulos rojos, mi sangre para ser aceptado y querido en la familia. Y lo mismo hago con la realidad. Cuando yo modifico eso, lo que sucede es que la realidad se modifica y mi juicio se va. Los quiero, les mando un abrazo a todos. Gracias.
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