3 Dec 2025 · 68 min
Pablo Almazán and Fabiana Pacheco explore bioexistence: the idea that you are your ancestors' future self and your descendants' past self. They connect physical pain in the neck and lower back to unresolved family patterns and discuss how spiritual awakening can leave you isolated.
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Pablo Almazán and Fabiana Pacheco.
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Hola, hola.
Hola amiga querida, ¿Cómo te va?
Hola Pablo.
Así tiró el mate.
¿Cómo te va de la emoción? Yo.
Te llevo ahí mi emoción.
Qué lindo. ¿Cómo estás? ¿Cómo estás la gracias por la invitación, Fabi? Gracias. Un honor de verdad que hablemos de esto y que podamos contárselo al mundo y contarnos a nosotros mismos esto lindo que hacemos, que nos dedicamos, que hablamos. ¿Cómo estás?
Muy bien, muy bien y muy agradecida por aceptar vivo. Sé que sos una persona muy ocupada con muchas cosas, creando día a día, momento a momento, pero dije le voy a pedir un vivo a Pablo. Y me resona este tema tan especial que lo escuché en el congreso del año pasado, 2024. Escuché a vos decir esto y se me grabó, se me grabó y yo del futuro somos herederos de lo que hagamos hoy. ¿Dije wow, es un tema hermoso para.
Conversar y para contar que es desde la bioexistencia.
Ser como ve yo del futuro la bioexistencia? ¿Cuál es el mensaje de la bioexistencia? Y quién más que vos, el creador de este camino maravilloso junto a tu lucre, a nuestra lucre.
Para que hablemos y contemos y lancemos al mundo.
Qué lindo. Bueno, primero te voy a preguntar si me escuchas bien, porque estoy probando un tipo distinto de audífono y cosas para hablar que se escucha bien.
Yo te escucho perfecto. ¿Vos?
Yo te escucho perfecto. Perfecto. Bueno, respecto de eso, cuando uno en la bioexistencia siempre nos pasa que decimos.
Qué sentido o qué momento distinto a los requerimientos vertiginosos de las redes.
Las necesidades de tiempo que tenemos en la bioexistencia para explicar las cosas en las redes es como trata de decirlo en 15 segundos, trata de que tus primeras 5 palabras lo atrapen, trata de que se quede lo más tiempo posible. El algoritmo hace. Yo nunca le doy bolilla a esas cosas, porque para eso tendría que renunciar a la base de la bioexistencia. En un tema tan profundo como esto de mi yo del futuro.
Que lo expliquemos una hora, nos quedamos cortos.
Y no sólo porque nos quedamos cortos, sino porque los principios teóricos los podés decir rápido, pero después viene la parte. Hoy escuché algo que me encantó. Jung dijo que el que habla tiene la parte más fácil porque es el que tiene que estar dispuesto a escuchar, el que tiene que hacer el esfuerzo.
Yo hablo y yo te lo digo. Y esa es la parte más fácil. El problema está que vos esperes algo de mí.
Acá. Yo te puedo decir esto, o le podemos decir esto a la gente, pero ahí termina nuestro rol. Y después es uno el que tiene que ver qué hace con eso que está tomando.
Con todas las premisas que eso implica. Por ejemplo, que el despertar, y esto no me acuerdo si lo dijo Herman Hess o Alan Watts o quién, pero el despertar es el camino del exilio. Entonces.
Si uno encima tiene los tiempos cortos, le gusta hacer un zapping, tiene dificultad para meterse al interior de la vida, y además ve que las personas que se van despertando se vuelven solitarias, y tienen que salirse del medio donde estaban.
No porque las echen, sino porque se autoechan, porque te autoexiliás, porque empezás a ser.
Te sentís un farsante cuando estás dejando de ser vos para estar en un grupo, en una sociedad. Bueno, ahí viene. Ayer publiqué sobre el dilema del enfermo, pero también está el dilema del despierto, el dilema del que busca despertar. Es decir, tiene tantas entre comillas, contras el despertar, que te imaginás lo que debe haber ahí de maravilloso, para que tantos y tantos vayamos en ese sentido.
¿Qué habrá ahí que pese a que te vas a quedar solo, no vas a calzar más.
Tenés que renunciar a tu identidad anterior, tenés que dejar de lado muchas de las cosas? ¿Que habrá ahí tan alucinante que cuando empezás en ese sentido.
Cada paso que das.
Hace inevitable al siguiente? Y después, cuando las personas.
Un grupo de personas va a seguir. Pero yo digo que. Y todo esto es la preparación para lo que vamos a hablar.
Yo me imaginaba esta mañana en mis charlas conmigo, que es con quien más hablo, como todos los humanos, y me imaginaba una especie de campo curvo.
Donde vas corriendo con otros al lado, y todos van corriendo, y hay algunos que van corriendo adelante tuyo.
Y eso tiene una ventaja, y es que como en ese campo curvo hay precipicios, de golpe.
Vos podés ver si pasa algo en el terreno o no, porque sentí que estás acompañado de una manada. La persona que empieza a despertar automáticamente queda, queda solo corriendo en ese campo curvo con precipicios y no tiene avisos de lo que se viene. Todo lo vive con el pecho, todo lo vive de manera íntegra, a todo campo de espina, todo precipicio, todo campo minado, es el primero que lo encuentra, es el que revienta las minas, es el que cae de los precipicios, es el que pasa por los cardales y se pincha ese.
Y sin embargo, por eso muchas veces decimos que a veces es difícil, a veces doloroso, a veces.
Tal cual.
Pero a su vez es inevitable, ¿Viste?
Es inevitable. Sí, pero vos sabés que cuando te escuchaba recién decía, me acordaba desde el momento que yo empecé este camino, que donde yo me encuentro con más profundidad y ahí voy.
Sí me resuena o ya no resueno con mucha gente o con muchas cosas, y sí me encontré mucho conmigo misma. Entonces esa soledad, yo digo, se transformó así muchas veces, estar sola afuera, con las otras, con los otros, con esos supuestos otros, pero yo me encontré mucho conmigo, Quizás antes no me miraba tanto como me miro ahora, donde me encuentro mucho esto que decís, hablo mucho conmigo misma o vos mismo decías recién que sos con el que más hablás Y ese sentido que yo creo que lo da también esto del despertar, ese es el encuentro con uno mismo. Entonces yo siento que no me siento sola, no sé si me entendés.
Claro, claro que te entendés.
La propuesta humano puente recordá que es pasar del yo estoy solo a solo estoy yo.
Lo que al fin y al cabo le pasa en este tránsito inevitable rumbo a la soledad, es que en el fondo esa fuerza que te succiona es la que te confirma que vos creaste al humano para hacer tu experiencia superior como no humano. Cuando.
La fuerza que te hace seguir y que vos te vas quedando solo, pero cada vez más pleno, es la fuerza de ir abandonando los patrones físicos.
Para priorizar tu propósito espiritual. Y eso confirma a la vez que fue el propósito espiritual el que creó al físico. Los propósitos físicos son juntarse en manada, no importa lo que se opine, no importa lo que se critique, no importa que haga daño, no importa que nos haga mal lo que decimos, lo que pensamos, que seamos pesimistas, que creamos que todo va a terminar mañana, que difundamos la mala noticia, que critiquemos, que juzguemos, pero. Pero el humano se junta para eso que le hace daño, que le genera síntomas, que le genera tristeza. Y cuando vos de repente te das cuenta de dónde estabas, tu sentimiento no de ser superior, porque al contrario, el que descubre el camino espiritual precisamente lo que está descubriendo es que no es superior a nadie, porque es todos a la vez. Pero lo que te ocurre cuando eso pasa es que vos te das cuenta que en el lado solamente de la vivencia física te estabas haciendo mucho daño, y en el lado.
De tu búsqueda espiritual te va sacando como esas capas y te encontrás con vos y empezás a darte cuenta que todo eso que está, que habías construido eran capas de miedo. Y que claro, como todos construyeron capas de miedo, se relacionan desde el miedo y desde el miedo surgen esos temas y ese modo de comunicarse. Entonces cuando te empezás a dar cuenta de lo que estabas haciendo, decidís irte de tu casa, de tu casa ampliada, de tu casa amigos, de tu casa pesimistas, de tu casa críticos, de tu casa derrotistas, de tu casa que creen que estás obligado a ayudarlos, de tu casa, de esos, de todos esos mundos.
El que despierta se va, se va y del otro lado se queda el otro confirmando su mundo. ¿Viste que era malo? Le pedí ayuda y se fue. ¿Viste que era malo? Le dije que no era justo que él le fuera mejor que a mí y se fue. ¿Viste que era malo? Y cada uno confirma su mundo. Y ahí es donde viene lo de ejercer. ¿Y quién es tu yo del futuro y quién sos ahora? Porque vos ahora sos el yo del futuro.
De tu karma, de tu mapa. Vos sos el yo del futuro de lo que te trajo acá. Así como mis hijos son mi yo del futuro, o el universo siguiente es mi yo del futuro, aunque no tenga hijos, yo tengo que asumir que soy el yo del futuro de mis ancestros.
De esos ancestros.
Todos, me parece, salvo que vengas de alguna familia muy particular, pero hasta por cuestiones de tecnología.
Nosotros en una clase media actual la pasamos mejor que los ancestros ricos de alguien.
El ancestro más rico de alguien no tenía el confort que hoy tiene alguien de clase media. Entonces.
Nuestros ancestros han sido sin duda seres con mayores necesidades que nosotros. Morían los hijos, no estaba la medicina. Mi abuela materna, mi abuela paterna, Margarita del Carmen Pereira, tiene nueve hermanos muertos, además de su padre cuando ella era adolescente, por epidemias, porque no había penicilina. Y mi otra abuela, como siempre cuento mis otros abuelos, con su casa alquilada, 14 hijos, un obrero de la construcción y una mujer que lavaba en su casa lino para hacer bolsa para panadería y con eso hacía la sábana donde dormía mi mamá.
Y mis bisabuelos, mi tatrabuelo que tenía una posición mejor en Génova, que era profesor, pero su hijo Giovanni se viene para la Argentina y nunca más se ven. Y ese barco que dejó el continente separado, no había WhatsApp, no había Google Meet, no había Zoom.
La vida de los ancestros, el confort, el calor, el frío, el aire acondicionado, fueron muy duras, la salud, el trabajo.
Yo vengo haciendo un poco paralelismo con esto de un padre que tenía hasta tercer grado, un padre que repartía diario o que ilustraba botas y que siempre nos contaba, nos contaba con con juego y cosas, pero ha creado al lado de él una mujer que recibía de maestra.
De donde venimos.
Y que dio todo para la educación. ¿Nosotros somos cuatro hermanos y que yo digo somos el cielo de ellos, porque tenemos títulos, pudimos estudiar, fuimos a la universidad y bueno, todo esto, no? Tener una casa. De todas formas este hombre que comenzó como lustrando bota, vendiendo diario y qué sé yo, cuando nosotros, cuando él se casa, ya tiene su casa, ya nos lleva, ya ha creado su casa para recibir su familia. No, o sea, toda una cosa. Y yo digo es una maravilla cuando empiezo yo empecé a ver eso.
Qué bárbaro cómo se ha ido superando también ese yo.
Para este futuro.
Increíble cuando uno lo puede ver.
Por eso.
El saber que yo soy esos ancestros, la bioexistencia te hace ver y es uno de los aportes que ha hecho la humanidad a través de Reorixins, que no hay ancestros muertos, no los hay, o sea, sí hay cuerpos muertos o hay cuerpos que nada.
Han sido utilizados y han permitido vivir la experiencia al alma, al espíritu, al inconsciente y han sido después dejados, pero ninguno de esos ancestros murió. Sí murieron sus cuerpos, pero cuando vos vas desde el inconsciente, que es el más cercano a la verdad, y te das cuenta que no hay separación entre vos y tu madre, que puedes recorrer su vida, vivís en primera persona sus hechos, te acordás de todas las cosas, te acordás de lo que sentía cuando estaba embarazada de vos, después vas a su vida en Rolexins, y podés ver lo que le pasó cuando era chica, cómo lo sintió, cómo lo vivió. No sólo eso, lo puedes expresar, lo puedes cambiar y vas a tus abuelos y vos te das cuenta y decís, ¿Pero cómo yo accedo a esa información? Claro, y yo sigo siempre. Acá hay una única gran distorsión y es que el ser humano está convencido de que cuando empieza tu fecundación, hoy, mirá ayer. Ayer hoy es 29. Ayer fue mi fecha de concepción.
Sí, te iba a decir. Sí, sí, sí.
Y yo le digo siempre, Lucre, deberíamos celebrar esa fecha. Claro, deberíamos celebrar esa fecha los humanos. Está bien celebrar el día del nacimiento, pero decir, OK, ¿Cuándo nació Pablito? 28 de agosto. Muy bien, entonces ya que nació y vivió, confirmamos que vamos a festejarle desde el 28 de noviembre, dentro de tres meses, cumpleaños biológicos. Bueno.
Cuando vos podés ver que el hilo de tu vida continúa y que lo único equivocado era la creencia de que vos estabas separada de eso. El mundo se rige por el consciente y la verdad se rige por el inconsciente. Eso es lo que le va pasando a una persona que despierta, va accediendo a la verdad como el mundo está dormido. El otro día lo escuché a Saban y me pareció brillante lo que dijo.
El dilema del despierto y cómo comienza a sentir que es una persona falsa cuando tiene que estar en la sociedad. Y es verdadero cuando está consigo mismo. Y eso lo va lo va haciendo sentir incómodo, lo va haciendo sentir mal, lo va haciendo fingir la sonrisa, lo va haciendo contestar por cortesía y no por lo que realmente siente.
Te pasa con los síntomas. Cuando escuchás a alguien que te sí, yo tengo este síntoma porque no sé por qué levanté tal peso.
Porque ahora la comida viene podrida con tal cosa, porque ahora tal otra, porque el mundo conspira contra mí. Y vos en ese caso sonreís y te callás y no tenés ganas de explicarle que tiene un dolorcito en el alma y te volvés.
Al principio te sentís falso y después sentís que OK, es el precio de lo social, pero tampoco estoy por contradecirlo ni nada. Opina eso. Está bien, después me voy a mi interior y sigo con lo mío. Pero lo que voy es que cuando vos ves todo eso y cuando vos comprobás que nunca nada se terminó, que tu abuelo no murió, que sos tu abuelo, que tu madre no murió ni muere, que sos tu madre aunque la veas viva.
OK, Vos decís, o empezás a darte cuenta de la obligación que tenés de volver plenos a esos ancestros, de que si mi abuela, mi bisabuela, padeció lo que padeció, si esta abuela con 14 hijos los empezó a repartir, a dar, a ver cómo hacían para sobrevivir, si esta otra abuela vio morir a nueve hermanos, si estos bisabuelos lo perdieron todo. Y yo ahora.
Tengo esto, cuando me asumo la versión que soy de ellos, además de agradecer cada cosa que soy, cada cosa que logré, esta inspiración, esta posibilidad de cerrar los ojos y no estar como estaban ellos, permanentemente en la supervivencia, sin tiempo para parpadear porque se moría alguno, porque mañana faltaba la comida. Hoy tengo tiempo para la introspección, tengo tiempo para mirar otras cosas, estoy en otro lugar de la pirámide de Maslow, aunque sea un poquito mejor, pero me alejé de la supervivencia, o estoy en la supervivencia pero en otro modo. Yo me doy cuenta que para honrar a los ancestros, para realmente honrarlos, yo tengo la obligación de ser feliz, yo tengo la obligación de ser abundante, yo tengo la obligación de volverme sabio, de dejar que la savia natural, la savia de la naturaleza, corra por mí y me provea lo mejor que tiene para llevarme al mejor lugar, porque si mi ancestro no murió, si mi abuela está en mí, si mis bisabuelos están en mí, soy yo el que los llevo por el mundo del placer ahora y de. Y de la gratificación. Mirá, hoy nos vamos a comprar un abrigo. ¿Te gusta este abrigo? Y lo compartís con otra manada, con la manada interior. Cuando vos vivís asumiendo todo lo que sos, quiénes sos, y después se desdibujan, porque más allá los tatarabuelos, pocos tenemos noción de quiénes eran esos cientos y miles de personas que somos.
Empezás a vivir la vida desde otra profundidad y te asumís que sos el yo del futuro. Entonces cuando vos te asumís el yo del futuro de todo lo que ocurrió, lo que empieza a pasar es que a su vez empieza a haber un agradecimiento. El humano inventa a veces excusas como siempre está buscando echar culpas para excusarse y para atajarse un poco de cómo le va en la vida. Y una de esas culpas se dibuja de otra manera y son las personas que creen que tienen que perdonar a sus ancestros.
Yo ya le dejo un par de vivos en Instagram a mi descendencia. El que crea que me tiene que perdonar a mí algo está absolutamente loco, que se dedique a lo suyo, dedicate a lo suyo, sana tu vida, que yo no necesito que me perdones, el único que se va a joder sos vos. Eso le diría a mi descendencia. Yo no necesito que me perdonen, yo hice lo mejor que pude toda mi vida, y yo soy igual que tu abuelo, que tu bisabuelo. Entonces cuando vos me mirás a mí creyendo que me tenés que perdonar, te digo que todavía estás tan perdido que tenés que empezar todo de vuelta, porque yo soy tu ancestro, hice lo mejor que pude, adentro mío estabas vos y gracias a eso estás acá. Hacé lo mejor que puedas y callate la boca y dejá de juzgarme y de creer que me tenés que perdonar, ocúpate de tu vida. Ese sería mi mensaje ancestral a mi descendencia. Porque a mí me va a importar un carajo si me perdonás o no me perdonás, el que va a sufrir sos vos, no lo haces por mí, lo hacés por vos. Entonces dejá de perdonarme y andá, porque vos sos el encargado hoy. Eso yo le diría a mi descendencia, a mi futuro. Entonces si yo me paro del otro lado y miro a mis ancestros.
Digo yo, yo me tengo que hacer cargo, no tengo que andar viendo si lo perdono al ancestro, qué hizo, qué le pasó, qué vieja mala le pegaba mi mamá, pero andaba la vieja mala y anda su infancia y fíjate cuando la dejaron el orfanato y fíjate lo que le hizo el padre y fíjate lo que pasó acá. Y vos pensabas que lo tenías que perdonar, vos no tenés idea de lo que le pasó. Vos crees que vos sos la única persona buena por elección y que los demás fueron malos porque quisieron, o que para tu mamá le resultó malo. Todos quieren ser buenos, pero resulta que tus ancestros fueron malos porque quisieron. Entonces todas esas distorsiones te alejan de asumir lo que venís a asumir acá. Una planta asume que es la mejor versión de las plantas hasta hoy. Toda especie asume que es la mejor versión. Si vos pensás, si el ser humano se da cuenta de las posibilidades y de la cantidad de combinaciones que hicieron falta exitosas para llegar acá, se desmaya. No le dan los números de la mejor calculadora que tiene. Vos podés tener una calculada de 35 dígitos. No te dan los números para que surja la posibilidad de que vos estés acá. Cada molécula que se unió a la anterior, cada átomo que se unió a la anterior, cada ser vivo que se unió a la anterior, cada pareja que se formó, cada cosa que forma hasta tus ancestros y que después acá el que llega y abre el ojo sos vos. Es tan poco probable, sos una posibilidad en tantos trillones de trillones de trillones de trillones de combinaciones, que vos llegues acá y te creas que tenés que ser el juez de alguien, o juzgar a tus ancestros, o que no tenés derecho a ser feliz. Realmente el universo se hace así. Y le puse todas las fichas a este pibe y acá está mirando para el pasado, acusando para vos sos el yo del futuro de tus ancestros. Ni siquiera interesa tanto. Sí que interesa, pero ni siquiera te preocupes tanto por ver lo que les pasó. Ocúpate más de ser feliz y del derecho a ser feliz, porque te va a venir a buscar cuando quieras ser feliz, te va a venir a buscar un síndrome del impostor importante que vas a tener que superar. Te va a venir a buscar el compañero que hace lo mismo que vos y te va a ¿Pero por qué a vos te va bien y a mí me va mal si hacemos lo mismo? OK, entonces ahí le tenés que contestar no, no hacemos lo mismo. Yo lo hago con más certeza que vos. Es eso, es la diferencia. Yo lo hago con más certeza, me juego más cosas, estoy más dispuesto a hacerlo, a decirlo, a quedarme solo, a salir de la manada, a no criticar, a no juzgar y todo. Vas a ver que si dejás de hacer eso, te va a ir como a mí. Pero si no querés hacer o no querés dejar lo otro, pero querés estar acá, como digo siempre, con un pie en el barco y un pie en el muelle, te vas a caer al agua o quédate en el muelle o quédate en el muelle, juzga, criticá, enferma, quédate pobre, hacé la cola del PAMI o subite al barco porque el océano une todos los mundos, subite al barco y olvídate porque vas a tener que renunciar a un montón de cosas. Entonces el yo del futuro sos vos. El yo del futuro sos vos. Y así como hoy vos sos el yo del futuro en cada acto que estás haciendo, si vos te das cuenta que tenés un síntoma por lo que le pasó a la abuela, por lo que le pasó a tu papá, por lo que sufrió por el derrumbe de San Juan, en el caso de mi abuela, de mi padre, vos tenés hoy un síntoma. Bueno, si vos te das cuenta que sos el yo del futuro, automáticamente te volvés resta de vos y decís OK, entonces yo voy a tratar de dejar el mejor potencial de futuro a la creación, me voy a ocupar de mí. En síntesis, si miras hacia el pasado te tenés que hacer responsable y si miras hacia el futuro te tenés que hacer responsable. Entonces, al fin y al cabo, el mejor yo del futuro es el presente. Es el presente, es el que está acá para ser la mejor versión futura y sanar y trabajar y abordar lo que haya que abordar, que quedó pendiente ahí. Pero a su vez, cuando ves que la vida se vuelve tan hermosa por haber hecho eso, a su vez este acto de responsabilidad que hiciste para allá, se convirtió a su vez en un generador de mejores futuros. Entonces vos sos el puente. Y es verdad y volvés a la lo único que existe es el presente. El único momento presente es el presente vuelve potencial al futuro y el presente vuelve potencial al pasado. Si. ¿Estuviste en la última clase del campus Lucre les dijo eso?
Sí, sí, sí.
Al ser humano ve el que quiere poquito somos, no somos muchos en la humanidad, ve que el futuro es un potencial. Lo que no ve el humano es que el pasado es potencial y que se cambia desde acá. Desde acá se crea el pasado potencial. Coco, la película Coco. Y se crea el futuro potencial. Entonces para eso estamos. El hecho de ejercerte mi yo del futuro lo tenés que hacer hacia allá y hacia acá. Cuando lo haces es impresionante el gran cambiador de vidas y de universos que sos.
¿Y el movimiento, esto siempre que invita esto al movimiento? Vos sabés que hablando en lo personal.
Esta mañana.
Estas hermanas de la vida que encontré en Humano Puente.
Una de ellas, Patricia Abragado me hermosa. Ay, es hermosa, sí, hermosa. Me dice Fabi, acordate cómo estaba, me dice amiga, éxito, te va hermoso, qué sé yo, acordate cómo estabas el año pasado en esta época, con un miedo tremendo, que no sabía cómo voy a salir en las redes, estoy bloqueada, no sé qué hacer, cómo hago.
Que todo fue después.
Del encuentro de Costa del año pasado, es impresionante, con lo que se me movilizó un montón de cosas, pero yo seguía con eso, pero diciendo no, tengo que empezar un nuevo cambio, o sea, dar un paso distinto, tengo que hacer algo en una incomodidad, porque a mí esto me produce mucha incomodidad.
Pero cada vez me siento más segura. ¿Pero qué hice? Empecé consulta nueva en economía, empecé, contraté a alguien que me ayude en las redes, que le agradezco un montón porque me tiene una paciencia bárbara, o sea, empecé movimiento porque yo quiero transmitir esto, pero no sé cómo hacerlo, entonces me da miedo, me bloqueo, que esto, que lo otro, pero vos sabés Pablo, que no había, o sea, yo estoy consciente de eso, pero. Pero esta mañana, esa voz de esa que yo digo que es mi hermana, esa hermana de la vida, esa voz, fue tan sencillo el mensaje, pero tan revelador para mí, que digo esto, esto es mi yo del futuro, ese que hizo allá, hizo que hoy esté acá. Y bueno, viste, ese allá aparente, pero siempre con no, no es loco, es hermoso, eso también quería.
Tal cual, viste, que todo el que no le sucede cree que es porque el otro tiene que hacer tal cosa, y todo el que le sucedió se da cuenta que era porque él tenía que hacer algo. Esos son como, viste, esos universos que parecen no tocarse.
Pero vos lo viviste, eso que te pasó cuando viniste al encuentro de Costa.
Uno sigue en ese intríngulis, como le llamo últimamente, en esa paradoja, pero es la paradoja de que cada vez que te arremás a vos, a vos.
Vas renunciando a los mandatos físicos, los mandatos físicos son de pertenencia, de manada, sin cuestionar, sin cuestionar si está bien o mal, si está aceptado por la manada, que esté bien, y no me animo a cuestionarlo. Entonces es un proceso muy profundo, muy profundo. El humano físico es difícil de soltar, porque está unido a comer, está unido a respirar, está todo junto, el cuerpo es el que te hace meter todo en un paquete que va en todas las capas embrionares, y la última es la de la relación. Entonces vos tenés, de paso lo repasamos para el público.
Primero el tallo cerebral que te dice respirá, toma líquidos, comé y reproduc. Después tenés la parte de protección, te tenés que sentir protegido para proteger estas cuatro cosas que te nombré. Pero después, y todo esto fue por evolución, los que se movían, se enfrentaban y ganaban un territorio, fueron los que lograron continuar. Entonces también quedó grabado eso y se generó la sustancia blanca, la parte de los músculos, los huesos, los tenemos, tendones, ligamentos. Pero después, y acá viene la trampa, la trampa de valor, desarrollamos la capacidad de estar en grupos, estar en manada, y esos grupos sobrevivieron más que los que estaban solos. Entonces nos quedó grabado al fin y al cabo, que para comer hay que estar relacionado y hay que pertenecer una manada. Todo ese esquema de la biología coordina hoy al ser humano. Y el ser que se dedica a algún modelo de espiritualidad, no importa si es la bioexistencia, si es.
La respiración pránica, si es la meditación trascendental, si es algún tipo de lo que sea que uno tenga como camino espiritual, íntimo, íntimo, solitario, no de manada, íntimo, atenta contra la pertenencia al grupo.
Pero ese pertenencia al grupo está unido en el esquema de la supervivencia. Entonces crees que morís, hay un lado tuyo inconsciente que cree que muere, cuando precisamente está yendo en el sentido donde han ido todos los grandes maestros, donde se descubre que era todo un juego físico, pero que el que estaba ahí detrás, oculto, tapado por lo físico, era quien verdaderamente sos, y quien verdaderamente no sólo ya viene desde antes del físico, sino que va a continuar después del físico. Por lo tanto.
En este tiempo en el que cortito, cortito, no importa que exista la hiperlongevidad y que vivamos 200 años, va a ser corto igual, ese tiempo va a ser corto, es igual al lado de quién sos. Que en este tiempo cortito de los 200 años, abandones a quien verdaderamente sos.
Va a hacer que el cuerpo te recuerde que no tenés que abandonar a quien realmente sospecha. El cuerpo te lo va a recordar, porque cuando te abandonas a vos, duelen los huesos, se inflaman los intestinos, se inflama la piel, suben los marcadores en sangre de lo que no tendría que subir, bajan los glóbulos blancos, bajan los glóbulos rojos, sube el colesterol, duele la columna, se tuercen los tendones, duele la cabeza, los riñones funcionan distinto.
Y ese es tu cuerpo.
Dónde no estoy siendo yo. Dónde no estoy siendo yo, te dice.
Exacto, exacto.
En tantos lugares uno no es uno mismo y el cuerpo te avisa donde principalmente no está siendo.
Y te dice regresá, vos sos el yo del futuro, vos confiás en vos, lo que pasa que no te lo acordás, vos confías en vos. ¿Y cómo sabes que yo confío en mí? Porque sos el que creó el hecho de que vengas acá, vos te mandaste acá, no te mandó nadie acá, ese vos.
Sos tu ser superior, vos sos tu guardián, vos sos tu guía, hablá con vos, cerrá los ojos. Garnier lo puede llamar doble cuántico, la religión lo pueden llamar ángel de la guarda o lo pueden llamar el arcángel, tanto los chamánicos lo pueden llamar de otra manera, pero al fin y al cabo siempre hay algo que podemos llamar no visible, no material por sobre vos, guiándote y acompañándote a vos y no te olvides nunca de eso, porque el cuerpo se rige por las cosas del cuerpo, el cuerpo quiere comer, el cuerpo quiere descansar, quiere achancharse, es dopaminérgico, no importa si me hace mal, dámelo, no importa si es adictivo, dámelo, no importa.
Y el espíritu quiere otra cosa y cuando el espíritu empieza a tomar las riendas de la vida le dice al vamos a hacer una prueba, cuídate, salí a caminar, mirá las estrellas, ponete el amor en el corazón, aunque la vida esté muy material, aunque hayas visto, aunque estés mirando mucho, no sé, el precio de Bitcoin o de tal cosa, ponete la mano en el corazón y habla con tu abuela y fijaros, fíjate lo que te pasa.
Salí a la noche a caminar y mirá las estrellas y fíjate lo que te pasa, respirá hondo, trata de reconectarte con eso y fíjate lo que te pasa, no te olvides de eso. No está mal, no está mal. Humano puente es muy así, Humano puente es eso, es precisamente vivir en el mundo de la materia con plenitud y con la certeza de quién soy verdaderamente. Pero vivir, permitirle a quien soy espiritualmente disfrutar del hecho de haber creado una vida material. Si vengo a esta vida material y soy una zeta que no come, se mete en una cueva.
No lo voy a criticar, está bien y es una opción de vida. Pero no, yo quiero acá y tirarme hasta de la montaña rusa. Quiero ir a ver paisaje, quiero ver el amanecer, quiero abrazar, quiero llorar, quiero mirar las estrellas, quiero tomar agua, quiero lavarme la cara con agua fresca, quiero sentir el olor de una sábana limpia, quiero agradecer que tengo un techo, quiero mirar a mi hijo, quiero ver el amanecer, quiero recorrer la tierra, sentir el olor del agua en la lluvia. Bueno, de la tierra con lluvia. Si no es como. ¿Y el otro extremo cuál sería? Bueno, vengo a estar en un cuerpo y lo vengo a sufrir. Eso sí que yo te diría que no venís a eso. Vos venís a que si detectas sufrimientos, sean el indicador de que hay algo que no está bien. Porque si no, ¿Para qué naturaleza habría creado mecanismos como el dolor o como el sufrimiento? No se te avisaría. Se te avisa porque hay una acción en eso, hay una motivación.
Hay algo que hacer. Entonces vos sentís un dolor. ¿Y de qué se trata el dolor? ¿Lumbares? Tengo que revisar la relación con mis colaterales. ¿Cómo estoy con mis hermanos? ¿Como estoy con mis compañeros de trabajo? ¿Qué me está pasando? ¿Orino las proteínas? ¿Qué es lo que no me animo a hacer? ¿Qué es lo Que estoy atentando contra mí, destruyéndome con tal de no enfrentar algo, no enfrentar a alguien? ¿Hay un predador? ¿Quién me pegaba de chiquito? ¿Quién me habla hoy? ¿Me siento agredido? ¿Qué es esa explosión que no me animo a hacer? Tu cuerpo te dice. Exactamente. El cuerpo es el compañero de quien sos. El tema es que la humanidad en la identidad le atribuye el ser al cuerpo.
Cuando decimos yo soy, ni hablar cuando decimos yo soy diabético, yo soy, yo soy. Ahí pasa a ser toda una misma identidad. Pero en realidad vos sos algo que vos sos el que creó un cuerpo para que te recuerde lo que te pasa y no te pierdas en este propósito que sos. Vos sos el propósito. La humanidad, siempre lo digo, busca el propósito. ¿Y es como cuando digo, che, viste mis anteojos? Y me decís, no los tenés puesto.
Buscar el propósito es igual, vos sos el propósito. ¿Pero el propósito de qué? ¿De aquello que pasó allá? Anda a mirar lo que pasó allá y vas a ver que este hueso que te duele, está recordando que no te estás ocupando de lo que pasó allá, o que no estás viendo lo que pasó allá, o que no estás expresando lo que no se expresó allá. Y cuando te empezás a reconocer propósito, decís guau, yo soy la finalidad de algo, qué valioso que soy. Pero no solo eso, soy único. Porque qué otro va a reparar el drama de esa abuela que se llamaba así, que le pasó esto, combinado con lo que le pasó con este abuelo, con su padre, el bisabuelo que no estuvo y con mi mamá que la mira a mi abuela de tal manera y yo soy su juicio y yo soy su amor y además soy la combinación de mi padre que vivió de esta manera con su padre violento, con su madre que no lo cobijaba, con la pérdida de su casa, con mi abuelo que era hijo de un sacerdote que No lo reconocía. ¿Quién otro va a tener esta combinación? No solo soy propósito, soy único y soy perfecto. ¿Para qué? Para esto. Yo soy las compensaciones, soy como un código de barras, como decíamos siempre, yo decía en Humano Puente al principio, vos sos como un código de barra muy, muy, muy largo, único, sos un producto único y cada una de esas barritas es algo que tenés que mirar, que tenés que solucionar en vos, para que aquello se vuelva bello y el futuro se vuelva bello. Cuando el presente se vuelve bello, pasado y futuro se vuelven bellos. Eso es alucinante. Opción B, mirar para el pasado, echar la culpa, juzgar, creer que yo tengo derecho a perdonar o a juzgar. Mientras tanto los ancestros matándose de risa porque pensar que estábamos acá, que él es nosotros y que cree que nos tiene que perdonar a nosotros, se olvidó de lo que pasó. Y después vas y vos te das cuenta que es lo mismo, digo, vas cuando soltás la ilusión del cuerpo, cuando soltas la ilusión del cuerpo y otra vez sos un poco más cercano a quién sos, llámese alma, vos te das cuenta que vos sos todo eso que te mandaste para acá y que desde acá y desde el cuerpo y la distorsión de la manada, creías que eras una especie de juez.
Que tenías que juzgar a todos y perdonarlos o no perdonarlos.
Por eso en Humano Puente decimos no existe el perdón.
El juicio más fuerte, el perdón es ignorancia, perdón es ignorancia. Perdona el que ignora, perdona el que ignora. Y eso es fuertísimo para una cultura, para las religiones que nos enseñaron que tenés que perdonar y que Dios te perdonará y que Jesús te perdonará y que tal cosa. Decir que el perdón es ignorancia es muy fuerte. ¿Pero por qué el perdón es ignorancia? Para explicarlo por si alguien lo necesita.
Porque uno perdona lo que no comprende.
Cuando vos, la bioexistencia consciente te permite ver la profundidad de las cosas. Por ejemplo, cuento muchas veces esto porque es muy gráfico, el ciclo violencia abandono.
Doy un ejemplo.
A mi padre, por ejemplo, su padre le pegaba, le pegaba, llegaba borracho, le pegaba a la esposa, o sea a la mamá de mi padre. Mi padre tres años, cuatro años viendo eso, mirando a su mamá, sácame de acá, mata a este hombre, sácalo. Es un predador, no es un padre, es un peligro. No me importa si vivimos en la calle, si vivimos abajo un puente, sácalo por favor mamá. Ese niño siente eso, siente eso, siente eso, siente eso y finalmente crece, logra pasar esa etapa horrible, llega a la paternidad, nace su hijo y este padre lo abandona, se va. Y el hijo mi padre qué maldito, ¿Cómo va a ser eso? Lo que pasa que tu padre en su psiquis tiene que, para que un hijo viva y por amor se tiene que ir para que ese hijo sea feliz, porque es lo que le pasó a él, no lo sabe, lo hace a nivel inconsciente, se va, lo abandona, sea por otra mujer, sea por lo que sea, se va.
Y eso hasta que no lo entendemos, hasta que no lo conocemos, no vamos y no lo entendemos, no cambia eso. Una vez que lo entendemos a eso, lo vemos. Es impresionante.
Con mi papá que no me hablaba hace 30 años de repente, o 20 años de repente, me llama o me lo encontré o me aceptó visitarlo y voy a decir guau. ¿Y qué pasó? Cambió papá. No cambió esto, esto fue. Entendí el por qué no lo tenía que perdonar, sino entender por qué mi papá.
Me abandonó. Y esto es maravilloso, eso no pasa.
Y sucede.
Lo vemos y es más hermoso. ¿Y es más hermoso a veces cuando entendés.
Que vos tal vez estés muy relacionado con el papá del abuelo que le pegó a mi papá, es decir, vos sos tu bisabuelo y qué hiciste cuando eras tu bisabuelo? Abandonaste al abuelo.
Y eso provocó que el abuelo le pegue a papá y papá me abandonó a mí. Y yo estoy viviendo ahora, yo fui un abandónico, yo me fui y ahora estoy viviendo el dolor de ser abandonado. Eso se llama karma, eso me convierte en propósito. Y eso cuando lo entendés, era el dolor de tu vida, era la injusticia, era lo horrible, cuando entendés que te abandonaron, pero el que había abandonado eras vos.
Empezás a reír y llorar y llorar y llorás y llorás y llorás y decís ay, yo abandoné. Y acá estoy viendo lo que se siente abandonar. La misma lágrima, eso que escribí yo.
Esa es la misma lágrima, esa es la misma lágrima.
El hijo que abandonaste hoy te será quitado. Esa es la misma lágrima y a eso se lo llama karma. Y eso tiene miles y miles de años que el humano no termina de ver precisamente porque el despertar.
Tiene apariencia, lo voy a decir así, tiene apariencia de ir en contra de lo físico.
En este lado de quedarte solo, mete todo de vuelta, mete todo en el paquete de no vas a comer, te vas a quedar solo y te vas a morir.
Pero es al fin y al cabo la mejor manera de transitar junto a un físico una vida espiritual. Cuando el que toma las riendas es el que despierta, el físico se arregla, Cuando el que toma las riendas es el físico, ambos se desarreglan, ambos se desarreglan, ambos sufren. El cuerpo lo marca, el cuerpo te va dando datos.
Cuando camino por la calle veo personas, me parece intuir su historia, cuando los veo cómo caminan, cuando veo cómo miran.
Eso lo desarrollan con esa jorobita. No, no, sí, sí, es impresionante.
¿Sabes que Pabli? No veo la hora, el horario, no sé.
Vos sabés que somos dos los que decimos que Instagram en los vivos debería poner un reloj en pantalla. Así que te lo digo, ¿Sabes para qué? Para que ocurra dentro de un tiempo, vas a ver que lo creamos, vas a ver que si decimos esto en un tiempo, Instagram va a poner un reloj en pantalla.
Mira, son 10.47. Son 10.40, van 47 minutos.
Buenísimo, buenísimo, bien, hermoso, Fabi, que hablemos de eso. Hermoso, sí, hermoso. ¿A mí la verdad que me movilizó tanto.
Y que digo qué tema propongo? Y cuando salió este tema dije este es mi tema, quizás viste que como decimos no existe un otro, esto lo estoy haciendo para mí. Y yo te puse ahí.
Y bueno y vos me pusiste a mí y así.
¿Escuchame Pablito, vos sabés que en algún momento es como que cuando empecé a hablar de cuál era el tema que íbamos a hablar.
Empecé a preguntar a la gente conocida, la familia, qué sé yo, digo bueno y salieron algunas preguntas, no?
Qué lindo, qué bueno.
Ya la respondiste, te cuento. No.
Ahí Silvia dice si quedará grabado. Sí, sí, esto va a quedar grabado. Los vivos quedan grabados.
Hay mucha gente que manda mensaje y que escribió cosas maravillosas y le agradezco un montón. ¿Hay otras que preguntaban y las cervicales? Cuando habla de las lumbares también estaría viendo que bueno, tenemos ahí Pablo habló muchas veces sobre la columna.
En Genua hay todo un completo de columna y de cervicales y todo, que ahí yo nada, pongo tanto amor para los consultores y los no consultores son más los no consultores, gente de todo el mundo, ingenua y de muchas corrientes. Hay biodescodificaciones, bioneuroemocionadores, no sé cómo se dice, hay consultores en bioexistencia, hay médicos, de todo. Bueno, lo tenés explicado en Genua, pero lo que pregunte se lo contestamos, dale.
Si querés, porque pregunto dos personas cervicales han puesto con un montón de.
Ahí mandan un abrazo de Venezuela. Qué lindo.
Sí, mucha gente hermosa.
Como quieras Pablito, si querés cortito de.
Cervicales, si querés pregúntame puntualmente, pero no, no hay preguntas.
Cuando vos hablaste de lumbares y hablaste de los colaterales y todo eso, alguien, dos personas pusieron y cervicales cortito.
Empecemos de lo general. Empecemos de lo general. Chakra garganta. Entonces sin duda un conflicto de comunicación. Las cervicales están entre quien soy y quién aspiro ser lo más elevado de mí, pero además está entre lo interior y la autoridad. Yo no solo aspiro a ser una autoridad, sino que la autoridad como arquetipo es el padre. Las cervicales tienen mucho de la no comunicación, por un lado interior.
El conflicto mente y corazón, pero por otro lado la comunicación con la autoridad, con el PAD, los conflictos están ahí, rebotan, rebotan, son muchos los síntomas.
Que el problema general está en otro lado, pero repercute en las cervicales, porque el problema que tengo es la desvalorización para comunicar el problema que estoy teniendo. Entonces todos los síntomas en algún lado rebotan las cervicales, si los podés expresar bien. Los que somos de hablar mucho, como yo por ejemplo, no somos de problemas las cervicales.
Pero muchas veces me lo guardo, no le puedo decir a mi papá quién soy, no puedo decir las ideas que tengo, perdí el contacto con el de chica, mi madre me acuerdo, voy citando cosas de consulta, mi madre me impidió el contacto con mi papá desde pequeño, sino que busque ese tipo de temas en el árbol. Hay que ver qué cervicales son, si son las de más arriba, que tienen que ver la C, la C, la C con las cosas que tienen ya que ver con quién soy, con mi realización, con mi propio cielo, con el eje del cielo de mi propia expresión, de lo que quiero ser, a lo que aspiro, mis ideas, mi identidad.
En el medio está el que intermedia entre la comunicación, la C, la cuarta cervical, es el mediador en la comunicación, es el que trata de poner orden en la comunicación, que mi mamá se hable con mi papá, que entre mis hermanos no dejen de hablarse, digo, es el que organiza la cena de navidad y dice che sentalo allá fulano, que no se pelee con mengano, traten de venir pero no hablen de política. Bueno, eso es muy C, pero sobre todo el gran ejercicio que tendría que hacer, Mira, una persona que tiene problemas en las cervicales, una cosa que les recomiendo, abrite un canal de instagram o de YouTube y salí todos los días en vivo, hacelo 100 veces, hacerlo 100 veces como mínimo, como hizo José La Mazares, nuestro colega.
Propuso hacerlo y desde Valencia empezó a salir 100, Él hizo su cruzada voy a salir 100 días por Instagram y lo hizo y yo le puse sos otra persona, literalmente. Ahora vos sabés algo que la enorme mayoría de la humanidad no sabe y es simplemente hacer 100 vídeos en Internet. Entonces una persona que tiene problemas cervicales, lo que le diría salí y habla. Lo que te falta es ejercer tu propia autoridad y un camino de introspección, un camino con bioexistencia, le recomendaría yo, donde va a tener la maravillosa posibilidad de descubrir para qué creó a las personas que hoy son sus predadores, para hacerle descubrir el tesoro que hay detrás del síntoma. Hay un tesoro detrás del síntoma de los cervicales. La base está en la comunicación, pero en la desvalorización para eso.
Entonces, nada, líneas generales de la cervical es eso.
Pablito, ¿De qué manera una persona puede comenzar a dialogar con su yo del futuro?
Mirá qué bueno lo que puso alguien ahí. Yo hablo muchísimo, pero se ve que.
No todo es muy bueno. Lo que puso se llama Bajemos el ritmo. Es tal cual. ¿Hay un montón de personas que sí son de hablar mucho, pero el hablar sirve para expresar o sirve para tapar?
Hay personas.
No paran de hablar, que a veces cuando llegan a una reunión, algún lugar, no paran de hablar. ¿Una manera de evitar que le preguntes algo.
Es una manera de evitar que le digas che, qué te está pasando en este tema? Porque eso puede ser muy desestabilizante. Entonces sí, es muy buena esa apreciación. No se trata solo de hablar, se trata de ir desde tu síntoma, porque tu síntoma sabe mejor que tu yo consciente lo que te pasa. Tu síntoma te va a decir cuál es tu vértebra, cuál es tu problema, tal. Bueno, tu problema es este puntualmente este. No nos vayamos de este tema porque es este.
Y ahí, ahí nos relacionas con el dialogar con. Con el yo del futuro, porque es el hablarte.
La mayoría de las personas dialogan y se comunican en manada y está el WhatsApp y hablan entre ellos, pero te fijás y es una vida de evasión de lo profundo.
Totalmente.
Entonces sí, podés hablar todo el día, pero alejarte cada vez más de quién sos. El diálogo lindo, lindo, lindo, es con uno mismo. Y con uno mismo, pero desde estar dispuesto al dolor, pero no de masoquista. Es lo bueno que te va a pasar después. Vos estás yendo ahí como quien va al médico a que te recete algo para que se te vaya el dolor. Bueno, cuando vas adentro vas a recetarte algo para que se te vaya el dolor.
Entonces. Pero acá a veces decimos, che, tardaron tres meses en dar turno para el médico. ¿Y vos cuántos años hace que no te das turno para hablar con vos? Cuándo te vas a dar un turno para meterte en. Hace 15 años por ahí que no te das turno. No le eches la culpa a la prepaga.
Hablá con vos y pero yo hablo conmigo y no me entiendo. Bueno, anda un consultor y decile lo que te pasa. Y van a ir a Puntos de tu Vida y en una hora vas a wow, no sabía que tenía todo esto adentro. Pero sí, nos pasa a todos. Todos somos en bases de pasado y envases de futuro. En nosotros está guardado el futuro. Y está unido a ese pasado. Está unido a ese pasado. Es como coordinemos esas dos cosas. El futuro que vamos a crear, que es lo que me voy a encontrar minuto a minuto a partir de ahora. Cuando hablo de futuro no hablo dentro de 20 años. No, no hablo ahora. Hablo de que yo termino de hacer mi consulta y miro el teléfono y hay mensajes que no iban a estar si yo no trabajaba en mí. Pero no lo relaciono. Y mañana cuando me llame mi primo, voy a creer que es casualidad. Y mañana, pasado mañana, cuando me hable mi padre, que no me hablaba hace 30 años, voy a creer que es casualidad.
Así es.
Cuando me mejoren esto, voy a creer que es casualidad. Porque mi lado físico me va a decir tiralo todo para el lado de la casualidad. Porque si no te vas a seguir despertando y quedas solo. Y quedas pleno, pero no físicamente. Es decir, el físico te tira para la anestesia. Y no está mal, porque es buenísimo que tenga resistencia y juego. Es hermoso la desnudez de la espiritualidad. Qué expuesto que quedas.
No sé cómo decirte. Es como quedar con la piel pelada, como que te arrancaron la piel. Te quedas en carne viva corriendo al sol entre cardales. Y no te importa porque ya empezás a sentir el gustito de trascender lo físico. No es que estás más allá del bien y del mal. Te empezás a dar cuenta que sos algo más que un físico. Y cuando eso te pasa, te reconoces inmortal. Y cuando te reconoces inmortal, la vida es absolutamente otra. Perdés el miedo a la muerte, que es el miedo más grande del ser humano. No hay muerte. Porque te das cuenta como vos acabás de ser tu abuela, como vos te cerraste los ojos y con un consultor viajaste y viste que sos ella y que sos él y que sos el otro abuelo. Vos te das cuenta, miras para el otro lado y decís, entonces si ellos no murieron, porque están acá. Yo no puedo morir porque estoy allá, tenga o no descendencia, yo estoy allá. Yo soy. Yo soy. Soy inmortal. Simplemente me comprimí en un físico para poder vivir esta experiencia, pero ni siquiera lo necesito. Hay ideas tan trascendentales, tan alucinantes, tan simples, tan fáciles de comprobar.
De partirte la cabeza, que la humanidad no las toma, pero son comprobables. Pero si te pones a investigar vas a ver que son reales, que se practican desde Rabí Shankar hasta. Hay escuelas en Europa, escuelas en EEUU, escuelas en América, escuelas en Argentina, escuelas en un montón de lugares. Te hablo por ejemplo de la visión extraocular. La visión extraocular, el ver sin ojos, el ver con los ojos cerrados. Hay miles de vídeos de niños haciéndolo y de adultos haciéndolo por toda la tierra. Y cada uno de esos vídeos tiene mil vistas, quinientos. Veinticuatro. Cien. Pero aparece un vídeo que dice la falsedad de la visión extraocular. Todo esto es una farsa y tiene 6 millones de vistas.
Entonces vos te das cuenta de lo que tira la verdad por sobre la necesidad de seguir creyendo lo que creo, porque sería demasiado disruptivo. Si vos me decís que yo puedo ver con los ojos cerrados, yo me muero, porque no me queda otra que reconocer que soy el creador, no me queda otra que reconocer que todo lo que hay afuera, si yo lo veo con los ojos cerrados, es porque sale de mí. Y si vos me decís eso, para mí es tremendo. Entonces si yo le digo a las personas, miren, pongan visión extraocular y fíjense que este no te va a resonar, este sí, este no, este sí, pero que esto se hace desde hace muchísimo tiempo y en todo el mundo, y que los niños en todo el mundo ven con los ojos cerrados y que pueden leer libros y que pueden leer tarjetas y que no se pusieron de acuerdo y le pagan a miles de niños para que mientan en las redes. Eso se hace, eso está. Pero bueno, después ven las cuestiones de los paradigmas, si es posible, si no es posible, eso no puede ser. La gente prefiere no tomarse el tiempo para investigar y prefiere encontrar un vídeo que dice es una farsa, los niños espían por tal lado, y ese vídeo tiene muchísimas más vistas que miles de vídeos de todo el mundo, de diferentes épocas, mostrándote que sí, que se hace, que es natural, que las personas lo pueden aprender, pero que agárrate, porque el día que veas sin ojos, vos te vas a dar cuenta que sos algo más que un cuerpo. Y no sé si está dispuesto a eso.
También nos muestra que tenemos que seguir despertando, que tenemos que seguir despertando, y nos pulsa, y nos da ese pulso, ese oxígeno para seguir, seguir en este maravilloso camino del despertar. Que como decimos a veces, esto de encontrarte con espinas, con un montón de cosas, pero encontrás sol y tanta cosa. Lo principal te encontrás en tu yo, que sos eso, el pasado, el presente, el futuro, en tu yo que sos, que sos la combinación de todo eso.
Sí, sos todo eso, sos todo eso.
Entonces al encontrarte en eso, y si te encontrás y sentís paz, decís, bueno, no estoy solo, no estoy solo, soy todo eso.
Lo que tiene.
Es que el universo está bajo tu responsabilidad. Y eso también.
Así es.
Y eso también a veces te echa del club.
Te echa el club. Y también hay una particularidad.
Cuando las personas se van, por ejemplo, de la Argentina a vivir a el país que sea, no voy a nombrar ninguno.
Muchas veces necesitan hacer.
De eso, de su decisión, un paradigma. Entonces se paran en aquel país y dicen, ves, esto es mejor, porque allá no se podía estar por esto, por aquello, y acá podés hacer tal cosa, acá con una aplicación te hacen esto, y acá es más rápido tal cosa, y acá te hacen qué maravilloso que es este país. Y la seguridad.
Refuerzan eso que los obligó a irse. Es como decir, sí mi novia era fea, una cosa así. Pero pasa el tiempo y muchos de esos regresan a la Argentina. La verdad, hoy me doy cuenta de lo que era la Argentina, y que lo importante es esto, bla, bla, bla. Bueno, las personas que se van al mundo, es decir, vuelven a hacer un paradigma que compense y que refuerce la nueva decisión. Las personas que se van a hacer un camino espiritual, la bioexistencia consciente o lo que sea.
Hacen también eso, y se montan a ese paradigma y a veces se les va un poco la aguja y creen.
Hasta se distorsionan. Y es lógico. El tema es que si después que viste, vos querés dejar de ver, lo que vas a necesitar hacer para volver al mundo dormido.
Es una exageración del mundo dormido. Probablemente cuando vuelvas acá al mundo dormido, tengas más juicios que antes, critiques más que antes, seas un puteador compulsivo, te dediques a todo eso. Era una farsa de todo eso, porque siempre estamos buscando sobrevivir.
A todas esas cosas, hay que tenerlas claras. Pero al fin y al cabo, cada vez que sientas que el universo está bajo tu responsabilidad, yo creo que vas bien. Cuando vos creas que tu vida o tu universo, tu futuro o tu pasado son culpa o responsabilidad de otro, te estás alejando de quién sos. Pensá que la bioexistencia consciente propone que hay un error.
En la co creación.
No se puede co crear si soy la unidad, o sea, te lleva muy a fondo y te va a meter en un brete grande. Cuando decís co creamos, no está haciendo el todo y estás renunciando a la verdad primera de la espiritualidad que es la unidad. La unidad es la totalidad, y la totalidad no puede co crear porque es la totalidad. La totalidad crea y no co crea y ya. Eso es muy fuerte. La bioexistencia es como bastante que te mete ahí compromiso, pero bueno, por eso también tiene los resultados que tiene y digamos los índices que tiene.
De personas que se pueden dedicar a esto, que son mucho más amplios que en el coaching. No lo estoy comparando como que es mejor o no, sino que por algo es que mira, ando bastante en ese tema porque hay personas que como en todas las prácticas, notas, personas que por ahí hicieron bioexistencia, dicen che, pero yo no puedo ejercer como consultor, no tengo consultantes. Entonces empecé a hacer estudios sobre el tema, porque yo sé que es altísimo el porcentaje de consultores que pueden ejercer. Y me di cuenta, preguntáselo a la IA, que las personas que hacen coaching, ¿Sabes cuánto se ejercen? ¿De los que estudiaron? Entre el 3 y el 7 por ciento.
De las personas que hacen counseling, más o menos un porcentaje similar las personas que hacen bioexistencia consciente, que no hay datos en la IA, pero nosotros tenemos los datos, el porcentaje es muchísimo más grande, muchísimo más alto. ¿Pero si una persona lo mira y lo mira sin conocer eso, puede che, pero por qué hay consultores que les va bien y a mí no? Que injusta que la violó. No, el porcentaje de consultores que le va bien la bioexistencia consciente es muchísimo más alto que en esas prácticas varias veces más alto.
¿Pero qué hay en esos consultores? Bueno, hay un compromiso enorme y de parte de la institución en cada uno de estos libros yo digo, anda los consultores, publico los consultores. Están los espacios, los espacios DAP, los espacios para que vengan los consultores, para que hablen, para que manifiesten lo que les pasa. Está el campus, está el PAC, pero.
Está lo que dijo acompañamiento constante, ¿No?
Constante, constante y con un límite también. Es decir, bueno, hasta acá. Acá lo que queda es que te está faltando hacer lo que no estás haciendo. Lo que vos decías hoy, Fabi, lo que te pasó a vos. A vos te faltaba salir y hacer las redes y todo. Por eso digo responsabilidad. Todo te va a llevar al mismo lugar. Responsabilidad. En cuanto hagas así con el dedito y él tendría que hacer, estás al horno. Cuando vuelvas el dedo y digas yo tendría que hacer, ahí empiezan a subir tus posibilidades de lograr. En todo camino espiritual es igual. No importa si hazlo existir en todo.
El camino de la vida, no solamente lo que llamamos espirituales o que la mayoría conoce como espirituales, porque todos nosotros sabemos que todo es espiritual, pero en todo el camino a la vida, la responsabilidad es tuya. Todo.
Así es, así es.
Así que, Pablito, no tengo idea. Nuevamente.
Y ya estamos, ya estamos. Son 11.07.
Hermosísimo, muchísimo tus palabras. La verdad que hermoso. Me emocioné.
A vos por invitarme. Acá se dieron muchos que tienen visión, muchos que tienen visión extraocular, los estudios Greenberg. Así es. Y como las personas están impactadas con la visión extraocular. Por supuesto. Pero te cité una de mil cosas, porque también podríamos decir que esto es tan asombroso como la visión extraocular y que te lleva a que soy el creador y todo síntoma que sanes desde vos, sanando la vida de tus ancestros, es soy el creador. Entonces eso hay que ser muy valiente y sanar es un acto de valentía y despertar es un acto de valentía enorme y de egoísmo enorme, porque lo que recibís es tan grande que después te das cuenta que eras un egoísta, que lo estabas haciendo por vos. Fabi, mil gracias. Yo quiero contarle a la gente, siempre que me invitan, tengo el honor de que me hayas invitado y contarle a la gente que vos sos Fabiana Pacheco, sos consultora certificada de Humano Puente, certificada tanto en el tema de los síntomas en general, como en la parte de economía y empresas que te pueden encontrar en la página Humano Puente, como Fabiana Pacheco, que atendés online a personas de todo el mundo.
Y presencial también. Claro que Jujuy se da mucho, pero que también amplía mucho tu espectro, que podés atender y atendés a personas de todo el mundo y quien quiera encontrarte te va a encontrar en el listado de Humano Puente, como todos los consultores y los consultores certificados, o si no.
Acá estás como Abipacheco, no estoy Fabi Pacheco.
Bioexistencia.
Muy bien, Fabi Pacheco, Bioexistencia, te van a encontrar. Gracias. Fabi, querida. Mira, te voy a pedir un favor.
Cuando me etiquetes en el vivo, poneme solamente como colaborador, no me etiquetes además de eso, porque se anulan. Si etiquetas dos veces, poneme solo como colaborador y ahí yo le doy aceptar. Así aparecen los dos perfiles y te conocen y te potencian y nos potenciamos.
En un tiempo. Esta charla va a estar en YouTube y va a estar en el podcast de Spotify también. Gracias Fabi, una maestra.
Gracias a vos. Gracias. Un abrazo.
Gracias a todos. Gracias a todos por creer en ustedes.
Sí, gracias. Muchas gracias.








