12 Sept 2025 · 50 min
Pablo Almazán argues that success and failure aren't about luck or others, but about taking responsibility for your life. He weaves personal stories, clinical examples, and practical steps like self-knowledge and concrete action to show how to break inherited patterns.
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Hola, ¿Cómo les va? Ahí veo que van entrando. Les cuento que estoy en Chicago y como Luque tenía más cosas que hacer en la compu, yo dije bueno.
Voy a encender el celu y voy a charlar con estas personas maravillosas que tengo el honor de que estén en mi universo. A muchos los conozco ahí veo Ariel, veo a Jessy, veo a. A María Ángeles, veo muchos consultores conocidos, muchos no consultores también conocidos, pero sé que hay muchos que no tengo el honor de conocerlos personalmente o de recordar los nombres, esas cosas. Pero sí lo siento parte de mí, primero porque todo es parte de mí.
Porque ya sabemos lo que propongo y lo que propone la bioexistencia consciente, pero segundo, porque hay como una familiaridad, como uno cuando bueno, somos de determinada familia o pensamos de distinta manera, buscamos esas tribus afines biológicamente y las personas que se van haciendo cargo de su vida y que van poniéndose al frente. Esa palabra, esa frase, hacerse cargo es cierta, Es cierta, pero la cosa es ponerse al frente de la vida, ponerse uno.
A darse cuenta, a ejercer eso. Y de eso quería hablar hoy cuando dije, bueno, voy a prender la cámara y voy a salir en vivo. Nunca o sí, a veces sé más o menos de lo que voy a hablar, pero por lo general no lo saben. En los teatros es lo mismo, No sé lo que voy a decir hasta ese momento, me lo digo cuando estamos todos ahí, me lo dice esa totalidad que se presenta ahí, como con el arte pasa eso. Pero.
Sentí que.
Tenía ganas de salir otra vez a reforzar una idea que a alguno le puede venir bien y es esta idea de OK.
Las cosas a veces no son como las esperaba, como las soñaba cuando hablaba con mis compañeros en el secundario o con mis amigas o con mis amigos y decir, OK, yo cuando sea grande quiero hacer esto, cuando termine el colegio voy a hacer tal cosa, quiero hacer tal otra, me quiero enamorar, quiero tener una familia, quiero tener hijos, quiero poder llevarlos a Disney o quiero andar caminando por el mundo con ellos, quiero que estén en contacto con la naturaleza, quiero tener mi casa, quiero ser feliz, quiero tener la pareja ideal. Y esas cosas no siempre van sucediendo.
Van pasando otras cosas que. Que en principio no entendemos por qué pasan, no nos sentimos completos, empiezan las frustraciones, empezamos a darnos cuenta de que no tenemos total control, o que uno no.
Puede llevar siempre el barco para donde cree que el barco debería ir. ¿Y ahí empiezan las preguntas un poco más existenciales, que algunos las pueden haber tenido desde la infancia, pero esas preguntas existenciales nos van.
Por qué ese sueño que yo quería no se da? ¿Por qué eso que yo veo que le ocurre a otros en mi entorno, lo ve a él de la mano con su novia, a ella de la mano con su novia, con su novio? ¿Por qué en mí no ocurre ese amor? Por qué en mí no ocurrió que no sé el éxito en determinadas cosas. Y uno empieza a sentir que la vida es una cuestión de suerte. Y ahí se empiezan a juntar una serie de malas conclusiones que después son difíciles de revertir. Cuando empezamos a creer en la suerte como mecanismo de autodefensa, cuando empezamos a bueno, a él le fue mejor porque tuvo suerte, no nos damos cuenta, pero en esa negociación que estamos teniendo con nosotros para sobrevivir, para poder llevar adelante el hecho de que lo que veo que quería para mí ocurre ahí, pero no está ocurriendo acá. Cuando estamos haciendo ese mecanismo de defensa, si vos te das cuenta, es un mecanismo de corto plazo, es un mecanismo de bueno, sobrevivo a esta situación que está ocurriendome ahora, esta situación, bueno, le ocurre a él y no me ocurre a mí. Y emerge de adentro algo que bueno, fue cuestión de suerte, él tuvo más suerte que vos, o él tuvo mejor cuna que vos, o él tuvo.
Distintas circunstancias y por eso ocurrió, digamos, yo con eso puedo sobrevivir en el momento. Lo que no me doy cuenta es que ahí si ese pensamiento fue válido para mí. Si creí que fue la suerte la que determinó eso, automáticamente también creé una condena para mí, porque creí que era la suerte. Bueno, es cuestión de suerte. Fue suerte, nació más linda, nació más lindo, tuvo una casa mejor, con más dinero, con menos dinero.
Las circunstancias que inventamos para para sobrevivir, siempre que ponen en la suerte o en el afuera esa posibilidad de salvación, de salvar el pellejo de la autoestima.
No nos damos cuenta, pero nos hunden, nos auto condenan, nos autocondenan. Una manera interesante de saberlo o de encararlo, podría ser.
Evidentemente, estoy hablando todavía muy alejado de la bioexistencia, estoy un pensamiento podría bueno, evidentemente.
Está en mejores circunstancias que yo, y yo podría ir hacia esas circunstancias.
Es decir, ¿Tiene una mejor economía que yo? Bueno, yo tendría que ver cómo mejoro mi economía, OK, ¿Se viste mejor que yo? Bueno, yo tendría que ver cómo hago para vestirme así. Y todo ese tipo de anhelos que tenemos los humanos y que pasan muchas veces por cuestiones del afuera. Pero cuando nos vamos metiendo hacia adentro, cuando uno va entendiendo la bioexistencia consciente, en realidad lo que uno se da cuenta cuando todavía no está pensando, yo lo estoy creando a él, Cuando todavía ve en el afuera las cosas, uno podría empezar a intuir que tal vez si la existencia y la vida fueran una línea continua, ese otro que estoy viendo ante mí, al cual las cosas le van mejor, o que yo lo estoy creando con esa manera de ser en la que las cosas le van mejor, podría haberse subido a la línea de la experiencia de la vida.
En una carga, en una vibración de experiencias más sana que la mía. Yo podría decir que un niño que nace con una dificultad visual, motora, psíquica, neurológica.
Es porque en ese ambiente donde llega ese niño, había mucho más antecedentes que hicieron que ese niño naciera con esa manifestación que tiene, la que sea, y ahí como que resultaría más obvio, mira, había un problema genético, había un antecedente de tal cosa en el embarazo, se dieron tales circunstancias, intervino tal cosa, tal medicamento, tal cosa, y eso terminó ocurriendo así. Y ahí yo tiendo a aceptar que las circunstancias pasadas determinaron ese nacimiento con esa circunstancia de ese niño, con la particularidad que nació. Sin embargo, cuando no se ven en particularidades físicas, ya nos alejamos más de las posibilidades. Por ejemplo, cuando hay un niño que nace y al tiempo se arriba un diagnóstico de TEA, trastorno de espectro Autista.
Automáticamente se mira al niño y no se mira lo que puede haber pasado en el útero. Porque es increíble como los seres humanos, esta cuestión de la materia y de lo que no parece materia, los aleja y los saca de una lógica. Si ocurrió algo en el embarazo que hizo que una persona naciera con un dedo menos, con prueba genética, con determinada cosa, tendemos a aceptar, aceptar, no a partir de esa premisa, pero tendemos a aceptar que el origen de eso puede haber sido genético, medicamentoso, un problema X, pero más relacionado con el pasado. En cambio, cuando un niño nace y al tiempo manifiesta un TEA, nos olvidamos de esta premisa, ya no creemos que es es por un problema del niño, del niño y no de su pasado. Y cuando hablamos del pasado, ahí nos empezamos a dar cuenta de que si nos adentramos, nos adentramos.
Encontramos siempre historias. Y no sólo eso, sino que para cada síntoma encontramos historias afines. Entonces, volviendo al origen de esta charla, una cuestión que llevaría mucha luz, OK, acá hubo un problema físico, en este caso un niño con TEA. Y si yo sigo desglosando, no podría terminar en la idea de que acá hay alguien que no consigue tener la pareja que desea, acá hay alguien que no consigue tener la vida que desea, las relaciones que desea, la economía que desea. ¿No estaría cometiendo yo el mismo error si en un punto, en un momento, cuando ocurría algo físico, estaba dispuesto a ver el pasado de eso genético, uterino y esas cosas en principio, y cuando ocurre en otras cosas que puedo llamar no materia, ahí se me va esa predisposición a verlo? ¿Por qué lo tengo que ver de distinta manera si la lógica sería la misma? ¿Por qué acá puede darse un nacimiento con este problema y sin embargo, en las circunstancias, cuando se van volviendo menos materia, pero lo son e influyen en la materia, ¿Por qué me voy de ahí? Entonces, volviendo al principio, podría A ver.
Puede ser que eso que no me ocurrió en la vida, al fin y al cabo sea por circunstancias anteriores a mí, teniendo como ese mí. Este niño que fue concebido y nació, por ejemplo, en mi caso, en agosto de mil. En noviembre de 1966 y nace en agosto de 1967, ¿Podría ser entonces que este niño que llegó acá con determinadas circunstancias, que en la adolescencia, como me pasó a mí el otro día, el día de mi cumpleaños, me encantó porque apareció Paula, ahí fui su primer beso y me entero ahí fui su primer beso o lo recordé ahí, entonces en mi cumpleaños lo van a ver? Hay 350 comentarios más o menos hermosos que recibí, que todavía sigo contestando los mails y los mensajes por otros lados, pero creo que los de Instagram ya los respondí. Gracias de vuelta a todos.
¿Esa circunstancia de ese amor, de los amores frustrados que yo vivía en mi infancia, eran casuales, no? Cuando me metí a ver quién era. Cuando me metí a ver de qué circunstancias venía mi padre, mi madre, cuando vi lo que había todavía vivo en el útero de mi mamá, porque había ocurrido hacía bastante tiempo, pero en realidad eso seguía ahí. ¿Es como yo te pregunte ahora.
Vos te acordás, no sé.
Un hecho traumático de tu vida? Y vos sabés que por supuesto que te lo acordás. Bueno, el inconsciente lo recuerda todo, y según lo que está vivo y más vigente todavía, no importa cuánto tiempo haya pasado. OK, perdió, perdón. Bueno, el padre del proyecto y sentido, que ahora se me fue el nombre, Marc Freche, perdón, Marc Frege, pero no es hasta tres, hasta un año antes del nacimiento. Muchísimo antes. Un año antes de la concepción. Si tu madre tenía vigentes sus dolores, ¿Esos dolores tienen un color o tienen varios colores? El color, en mi caso, el color de la muerte de su padre, ¿Cuánto ocupaba y qué tan teñido de ese color estaba el útero de mi madre cuando yo llegué? El color de los novios frustrados de mi madre, un novio se llamaba Daniel.
Que mi abuela no le deja tener ese novio y le impone otro novio. Finalmente mi mamá, súper valiente, emprendedora, y gracias a eso aquí estoy, a mis dos padres que fueron emprendedores, huye de Santiago del Estero, porque el novio que le imponía mi abuela era no sólo golpeador, sino abusador y todas esas cosas. Y mi madre, gracias a que un hermano la rescata y la va a buscar a Santiago del Estero, viene para Buenos Aires, ese hermano prácticamente la tiene que secuestrar, tiene que tirar un tiro al aire para llevarse a mi mamá de su propia familia. Así que las circunstancias que vivió ella, fíjate, de amores y de amores frustrados, y que para ella poder amar a la persona que amaba, tenía que renunciar a su madre y su padre había muerto. Y mi padre venía de conocer y de abandonar a. A una pareja a la cual le decían Pichi, ¿Está bien? Y se llamaba María y.
Alucre, pocos lo saben, pero entre los apodos que tenía era Pichi y se llama María, ¿Está bien? Así que de todo eso, ese es mi caldo, ese es mi caldo amoroso, digamos. Entonces, cuando las cosas a uno no le resultan en la vida, y empezó a creer que todo era casualidad.
Yo he atendido casos y todo consultor experimentado ha pasado por esta situación que yo cuento. Atendí casos en que las personas venían porque ya era la tercera o cuarta pareja golpeadora que tenían. Está en mis libros eso.
¿Y yo ir avanzando, sosteniendo esto de la bioexistencia consciente y sabiendo lo lógico que era, y empezar a asombrarme de que el mundo no se diera cuenta de que en realidad el mapa de nuestra vida viene precocido y uno Pablo, eso es el destino? No, no, el destino no existe por tiempos largos. El destino es cada segundo de nuestra vida y colapsa con cada acto de nuestra vida. Eso es más largo y se pondría como más cuántico de explicar o más espiritual. Es un tema hermoso que también desarrollo en mis libros y que yo digo que.
Determinismo y el libre albedrío todo el tiempo están colapsando uno con el otro. No hay un determinismo y un libre albedrío para toda la vida, pero no me quiero ir de tema. Cuando empezás a ver en realidad quién sos y de dónde venís, aquellas circunstancias que de joven, desconocedor de vos mismo, de vos misma, te hacían sentir, tienes suerte, empezás a sospechar y decís OK, no tenía más allanado el camino.
De esto precocido, bueno, y ahí podés decir bueno, por lo que sea, pero qué suerte. Así como yo podría haber pensado.
Qué buena la familia que le tocó, que la mamá era buena y la mía no, que la abuela era buena y la mía no, que el papá era rico y el mío no, que y el mío no, Ahora lo podría pensar a nivel de este precocido del mapa previo del transgeneracional. Yo podría bueno, al fin y al cabo le tocó un mejor transgeneracional. Y ahí es donde vuelve a colapsar la idea ¿Por qué estamos acá y para qué estamos acá? Y ahí vos empezás a ver que si vos seguís yendo hacia atrás en un camino que ya es más largo de explicar, vos lo que vas descubriendo a medida que desatás los nudos y te vas metiendo en esos tesoros del pasado, lo que vas viendo es que vos fuiste aquel que se murió, que vos fuiste aquel que abandonó, que vos fuiste. Que vos te empiezan a pasar cosas cuando vos hacés tu camino en consultas de bioexistencia consciente, que de repente tenés como lugares pero cómo entonces ese al que estaba juzgando, aquel que golpeó a mi mamá, era yo mismo. Claro, era vos mismo y por eso estoy acá. Claro, por eso estás acá. Pero el padre que se murió de mi mamá soy yo y sigo acá. Claro, seguís acá. Y tu mente y tu concepción personal va entrando en una mayor temporalidad, digamos. Ya no sos Pablo de 58 años recién cumpliditos, ya sos otras personas más. Y tu tiempo cobra otra expansión, tus determinaciones.
Tu conocimiento de quién sos, tu esencia, empieza a tener otro sustento, a tener otra temporalidad. Ya decís, OK, nací en 1901, no en 1967, pero de repente vos ves quién es José, quién es el papá de mi mamá.
Y vos te das cuenta que arriba está Giovanni, está el bisabuelo, y vos te das cuenta que ahora tenés un hijo que se llama Juan. Yo tengo un hijo que se llama Juan, y que por lo tanto mi inconsciente para poder criar a un Juan, como es atemporal, me va a proveer datos del papá de Juan. Yo le pregunto a mi ¿Cómo se cría un Juan? Y mi inconsciente me es muy fácil, Arriba tuyo tu bisabuelo se llamaba Juan, Giovanni en realidad. Y vos. Yo te voy a descargar toda una serie de datos como inconsciente que sos, para que puedas criar a Juan. Así que te voy a descargar la base de datos de Gaetano, que ni lo sabía yo hasta hace un tiempo no sabía quién era Gaetano. Ni lo conocías, pero ya lo estás ejerciendo. No hace falta que lo conozcas, vos lo vas a ejercer, lo conozcas o no. ¿Sabes cómo se cría un Juan? Como Gaetano lo crió. ¿Pero voy a hacer lo mismo? No. Las cosas que haya hecho Gaetano, que hayan llevado hacia la separación respecto de Juan, hacia el hambre, hacia la pérdida de territorio, hacia todo lo que disminuya las posibilidades de una buena supervivencia de Juan, vos la vas a tender a evitar. Pero si Gaetano vivió mucho tiempo, vos vas a tender a repetir todo lo que él hizo. Así que ahí queda tu juego, ahí queda este albedrío que no es libre, porque está dentro de las reglas de Gaetano. No es libre el albedrío dentro de esto, de lo que llevó adelante Gaetano para vivir o para morir, por decirlo de alguna manera. Vos vas a elegir. Sí, la elección está, pero es igual al GTA San Andreas, está todo adentro de un disco, está dentro de un disquito de la play, tu albedrío no es libre, tu albedrío es condicionado, como lo cuento en los libros. Y entonces vos ya te vas a dar cuenta que al fin y al cabo el poder elegir esas cosas que Gaetano no pudo elegir porque no lo vio de esta manera, hace que vayan cambiando las circunstancias y que ahora vos entonces yo nací en 1800 claro, bienvenido, este cuerpo que tenés ahora es tu cuerpo de ahora, pero ya podés ver que tenés la información y tenés la guía desde el año 1800 y por eso te llaman sabio, No sé si por eso te llaman sabio, por eso te sentís sabio. Y las determinaciones de tu vida las tomás con una pareja y con un abuelo y con una madre y con un bisabuelo, con un tatarabuelo y después con un social que te van a sugerir lo que vas a hacer ante cada toma de decisión. Y entonces cuando vos ves que las personas creen en la mala suerte y que son esas personas las que le va mal, mayormente las personas que creen en que la vida es cuestión de suerte, también pierden la motivación de vivir, porque ¿Quién puede contra la mala suerte si la vida es cuestión de suerte? Si yo ya nací meado por elefantes, ¿Qué voy a hacer? ¿Para qué luchar? Voy a sobrevivir. Pero sin embargo cuando vos te metes adentro de tu vida, una de las primeras cosas que aprende tu inconsciente es a que.
Tomaste el mando. Acá hay que arremangarse. Y resulta que vas viendo que la suerte no era tal y después cuando ya cobraste conciencia de quién sos y la vida te va diciendo viste, resolviste tal esquema de Gaetano, toma PL, acá tenés la mejor de las vidas con tu Juan, pero hasta que no la entendiste no fue así. Ahora resolviste las mejores circunstancias de José, acá tenés la mejor de las vidas con tu madre que se guardó ciertos rencores hacia José, y acá resolviste las cuestiones de tu abuela que la obligaba a tu mamá, acá tenés la mejor circunstancia. Y así vos vas desbloqueando niveles de este juego maravilloso que se llama vida. Y te das cuenta que lo difícil en realidad eran bloques del juego, era saltar de juego. Y también te vas dando cuenta de que en realidad la única determinación, el gran divisor de aguas acá en esta experiencia del loreo, no lo haré, me tocó, lo puedo resolver, No lo puedo resolver.
Es el hecho de decir, ah OK, entendí. Más allá de que podés ir por el camino espiritual, que es el que, o del inconsciente, llámalo como quieras, porque si por ahí tenés preconceptos para lo que es espiritual, como todo preconcepto a quien aniquila es a uno mismo. Un preconcepto te aniquila y lo mejor que hay es tratar de ir en contra de tu preconcepto. Por ejemplo, cuando me preguntan, Pablo, ¿Vos qué escuchas? Escucho mucho a personas que están en desacuerdo con mis pensamientos, escucho mucho eso.
Filósofos, economistas, matemáticos, científicos que no piensan como yo. Me encanta eso, me gusta eso. ¿Para qué? Para realmente afirmar mi juego. ¿Es fácil afirmar mi juego con todos los que están de acuerdo conmigo? No, eso sería el sesgo de confirmación. Yo al contrario, quiero agarrar una idea y cada una de mis ideas y vapulearla todo lo que pueda. Entonces uno de los desafíos que te propongo es que si vos estás pensando que la vida es suerte, hagas una estadística o trates de averiguar, hoy tenés a ChatGPT y te des cuenta de lo que le pasa a las personas que creen que la vida es suerte y que lo que le pasa a las personas que además de creer eso, sin llegar como te dije, a lo espiritual o a lo del inconsciente o a descubrir quién sos ampliamente.
Las personas que tomaron la determinación de moverse.
Pues fíjate, yo escuchaba, me llamó la atención la cantidad de colombianos que había en Boston. Boston, ciudad que amé y que lo firmo que voy a volver, así como ya afirmé que en New York es muy poco probable que vuelva a Boston. ¿Me encantó, me enamoré, estuve en un barrio muy tranquilo de casas inglesas de ladrillo, pero con muchos árboles y sin las contras de Londres que cuáles serían? Y un poco de movimiento vertiginoso, sirenas permanentes y todo eso que amo. Me encanta Londres, pero esto es como la mejor versión tiene lo mejor de Londres y no tiene lo que no me gustó de Londres. Entonces Boston me encantó y entendí por qué a todo el mundo le gusta Boston. Pero una de las cosas que.
Vi ahí se me fue el tema.
Encontré, dije ¿Por qué hay tantos colombianos en Boston? Entonces donde fui a Chat GPT, fui a Grok, fui a Perplexity y ahí más o menos anduve haciendo mis investigaciones de por qué y el motivo.
Por supuesto que siempre se terminan las crisis de determinados países y bueno.
Pero me encontré con un. Con un vídeo de una chica que se trataba de los inmigrantes en Boston. ¿OK? Esa chica había llegado hacía poco tiempo a Boston y estaba empezando a hacer una serie de vídeos como parte de una cátedra o algo que estaba estudiando. Entonces lo que se le ocurrió era.
Qué los derechos que tenía una persona que emigraba a un país y todo lo que ese país debería brindarle y darle a una persona que emigra como ella, que llegó y que lo que el país debería contemplar para los que recién llegan. Yo pensaba en que primero ya había encontrado una de las razones por las cuales había emigrado y era que tiene la creencia de que las cosas se las tienen que dar, entonces no va a calzar en ningún país porque cree que las cosas le tienen que ser dadas, no tiene que arremangarse, está pidiendo que el otro se arremangue para que esa persona pueda salir adelante. Entonces esa persona también por ahí al tiempo va a emigrar de Boston o al tiempo va a emigrar de otro lado, porque es de las personas que andan huyendo por el mundo esperando que alguien les dé. Y eso no lo vas a encontrar en ningún lugar de la naturaleza. No está, no está en naturaleza. Nunca vi una huelga de vacas esperando que alguien le dé. Nunca vi que una hiena le diga al león vos me tendrías que dar ese pedazo de ciervo que acabas de cazar. Nunca vi, no se ve en la naturaleza. Y en ese sentido, el ser humano que renegó de sí mismo, que por cuestiones transgeneracionales y de desvalorización, por supuesto, no es culpable esta persona de pensar así, está en su pasado. La respuesta de por qué piensa así, probablemente, probablemente fue alguien que llevó adelante el destino de un clan que cometió un grave error y que tiene vedado. Esto lo veo mucho cuando en los consultores tienen emprendedores que quieren emprender, las cosas no les salen o que tienen miedo de emprender, entonces encuentran mucho las historias de grandes emprendedores o empresarios que fallaron y fundieron a la familia, la familia perdió todo por ese emprendedor, entonces acá abajo están con miedo a emprender y buscando un trabajo y no se les ocurre emprender. Quieren trabajar para otros, No quieren correr el riesgo. Y encuentran formas bueno, yo quiero mi sueldo tranquilo, quiero tener esto, No quiero hacerme cargo de una empresa. Y eso está muy bien. Y el mundo se divide. Son muchas más las personas que trabajan para terceros que los emprendedores. Pero todo está en su entrada generacional. Pero a lo que voy es que esta persona que cree que hay otro que le tiene que solucionar la vida y que hay alguien que le tiene que dar, sea el padre, la madre, un amigo, el estado, quien sea, está auto condenada. Está auto condenada porque todavía no entendió que la naturaleza se trata de hacer y que estamos. Y que estamos aquí como resultado de esas leyes darwinianas que nos gusten o no, han traído desde esas especies hasta el ser humano que somos. Un plan exitoso. El plan exitoso es que hay que ser no el más apto necesariamente, porque ni siquiera podríamos decir en este momento en la tierra quién es el más apto, pero sí ir rumbo al apto. Yo tengo que convertirme mañana en un ser más apto que hoy. Yo tengo que ser más apto mañana. ¿Y con quién me tengo que comparar? Con mi yo de hoy. No con él, ni con él, ni con él, ni con él. OK. Yo me tengo que comparar con mi yo de hoy. ¿Y cómo hago mañana para ser más apto que hoy? Me fijo cuáles son las cosas que no me están sucediendo y que quisiera que me sucedan. Elijo una y me pongo a andar por ahí. Me pongo a andar por ahí, empiezo a investigar lo que me gusta. Está lleno de personas, atiendo personas. Yo siempre cuento en mi consultora tengo desde personas que han reunido dólar por dólar para pagarme mi consulta, hasta personas que les va más o menos bien, otras que les va muy bien y que son grandes empresarios, otros que vienen del mundo emocional también, pero que están en el momento de emprender, y otras que son empresas que abonan para tener determinadas consultas por mes o cada tantos meses. Por ejemplo, hay una que tengo un abono que es trimestral, cada tres meses. Yo recibo a la persona de esa empresa, que esa empresa designe y yo le hago un proceso encaminado en sus procesos. Y ahora está emergiendo un nuevo formato que de paso mando el chivo, porque la verdad que me entusiasmó mucho esa propuesta que me han hecho y me ofrecen formar parte de una empresa, pero yo me encargo de la parte de llevar adelante y de mentorear y hacer como una especie de veedor de los proyectos, de llevarlos adelante. Entonces tengo una participación pequeña, acordamos de otra manera, bueno, todo esa es mi rama de consultas de lo que pasa con mi consultora. Pero lo que viene al caso acá son las personas que realmente tienen un montón de ideas y no las pueden llevar adelante, pero si tienen ideas y les encanta coquetear con las ideas. Si yo tengo la idea de hacer esto, esto, esto y esto, esto sería. Esto sería un golazo, con esto me haría millonario, con esto haría tal cosa. Bueno, esta charla tiene la finalidad un poco de que te des cuenta que estás en modo soñador, porque probablemente el problema estuvo al concretar y este impulso que tenés se parece un poco al.
Quiero tener hijos, pero tengo miedo de criarlos, quiero la maternidad, la paternidad, pero me da pánico criar hijos. Eso tiene un abordaje, por supuesto y eso se puede encontrar y eso está en tu pasado. Bueno, esto de soñar con los hijos pero que no lleguen, como es cualquier emprendimiento y cualquier decisión en la vida, muchas veces está trabado. En situaciones como esta que te digo, y que están relacionadas un proyecto y la fertilidad tienen mucho que ver. La paternidad, la maternidad.
Y el hecho de desearlo o el hecho de hacerlo están absolutamente relacionados y la base está en el pasado también. Entonces, si vos sos de las personas que primero tienen miedo a la vida, que creen que la vida es casualidad, que lo que les pasa es por culpa de otros, vos no sabes el daño que te haces si vos creés que lo que te pasa es por culpa de otro. Porque cuando te pones en modo creador y vos te das cuenta que a ese otro lo creaste porque tiene la clave de tu juego. Por ejemplo, estos días se habló mucho del tema, ¿Como es la palabra?
Vanidoso, ¿No? Vanidos o no otra palabra así. Bueno, no me la puedo acordar, pero que tiene que ver con eso, tiene que ver con este yo me amo y yo soy el mejor y todas esas cosas. Y se habló en un grupo de. De los consultores, si están por ahí, sóplenme cuál era.
La palabra que habíamos visto, y al poco tiempo me llegó Narcisismo. Gracias, gracias Coach AR. Quintero Coach Caro Quintero. Caro, gracias. Gracias narcisismo. Gracias Postas de Funes. De An Funes. No era narcisismo, era narcisismo. Gracias Cane. Bueno, vimos el narcisismo y hablamos un poco en el grupo. Y al tiempo una consultora.
Que está en consulta me escribió Pablo, Mi hija tiene 12 años y es absolutamente narcisista. Gracias Gilda, gracias todos. Y absolutamente narcisista. Pero además tengo en mi vida, mi tío me parece que me dijo un narcisista total y tengo fulano de tal que es un narcisista total. Le sí, muy bien. Todos esos van a seguir estando delante tuyo hasta que vos no trabajes en vos. Una frase y tengo muy poco amor hacia mí y soy una persona desvalorizada. Estoy tan desvalorizada que me aparece narcisismo por todos lados. Eso que me muestran esas personas es precisamente lo que me falta a mí. Me guau, cómo me resuena lo que me decís. Lo voy a trabajar. Estoy trabajando con Maga porque es una consultante de Maga y le voy a comentar. Yo dije, no cambies el eje de lo que estás trabajando, pero si en tu vida aparecen estas personas, y vuelvo al eje de nuestra conversación, cuando aparecen estas personas, él es narcisista, a aquel le va bárbaro y a mí no. Lo que tenés que entender es que lo que tienen es lo que te falta. Pero no la novia que tiene es la novia que te falta. No, no, no. Lo que te están mostrando en el dolor es lo que muy probablemente en tu pasado lo tenés inverso, porque algo pasó y ahí se bloqueó. Entonces cuando está apareciendo esta persona, Hola Maga. Cuando está perdiendo esta persona aparece en tu vida con ese código. Aparecen los exitosos, los narcisistas, los que tienen paciencia en las inversiones y vos no la tenés. ¿Y vos qué querés hacer? ¿Ganarle? Voy a hacer un atajo, voy a hacer un trading lo más rápido posible para alcanzarlo. No, peor te vas a ir al tacho porque no estás entendiendo la lógica de lo que te quiero mostrar. Lo que te está diciendo es que le va bien porque el largo plazo se empieza hoy. Empieza hoy. Vos lo empezaste ayer. Bueno, el más largo plazo si lo empezás hoy, no si hoy seguís cometiendo el error y más adelante decís ¿Por qué no empecé el largo plazo? ¿Bueno, todas esas cosas que aparecen en tu vida son cosas que tenés que tomar a ver qué no me gusta de esta persona, qué hago en esta persona? Ni hablar de la palabra envidia. La envidia es la suma de la creencia en la suerte con la creencia de que algo me tienen que dar, con la creencia de que la vida es injusta y con la creencia de que yo no voy a poder. Todo eso da por resultado un paquete que se llama envidia. Y no estoy hablando de la empresa de semiconductores tan exitosa de la bolsa, sino que estoy hablando de la peor de las cosas. Me encantó una frase que escuché hace unos días alguien encima de todos los pecados capitales, la envidia es la más fea, porque no es ni la gula, ni la gulujuria, ni todo ese tipo de cosas. Me pareció muy graciosa, pero me pareció genial. Encima la envidia, además de hacerte mal, además de hacerte mal a vos, te paraliza, te tira más para abajo y hace que no llegues a ningún lado. Entonces, la propuesta de hoy, hermosos seres, desde aquí, desde Chicago, a ver si tengo un poquito de Chicago esta la ventana, aquí estoy, ahí esta es mi ventana en este momento. Mi propuesta de hoy es que.
Te des cuenta de que no nadie, ni se te ocurra. ¿A mí me encanta decir la frase no? Yo sé cuando te dicen y cómo te fue con distintos presidentes, yo les digo, yo soy a prueba de presidentes, con todos los presidentes. Nunca va a ser el presidente o la presidenta o el que sea, el que va a hacer que a mí me vaya bien. Yo me sentiría un salame, dicho así suavemente, si digo que a mí me va a A o B por el presidente o la presidenta o el ex presidente. Yo me sentiría así. Yo me sentiría alguien que no supo ver cómo vinieron las cosas, que no supo ver a tiempo, que perdió el sentido de. De la habilidad. Y cómo salieron las cosas por los padres que tuviste. Yo me sentiría un salame si le echo la culpa a mis padres y con tal de no salir adelante. ¿Y cómo te salieron las cosas cuando llegó el corralito? Y yo me sentiría un salame si no supe qué hacer en tiempos de corralito. ¿Y cómo te salieron las cosas? No importa cómo es eso, lo que hay ahí afuera es el laberinto que tenés que resolver para salir adelante. Pero nunca he visto una persona que esté quieta y que el laberinto la recorra a esa persona. Pero eso es lo que espera una persona que se ha suicidado en cuotas. Cuando una persona cree que el que se tiene que mover es otro, cuando una persona cree que le tiene que echar la culpa al otro o a otras circunstancias, cuando uno no acepta lo que leyó, cuando uno acepta un convenio, cuando uno acepta la palabra que dio, cuando. Cuando uno quiere torcer las cosas, se está autocondenando. No condena a nadie más, no le hace daño a nadie. No le hace daño a otro, No le hace daño a otro. Siempre el daño es propio. Siempre, siempre, siempre.
El daño es propio. Cuando envidias a otro, el otro no se entera. Cuando juzgás a otro, el otro no se entera. Cuando criticas al otro, el otro no se entera. Y si se entera, es probable que se ponga feliz de que alguien como vos o como el que cree que tiene que criticar, lo critique. Porque cuando una persona que no critica, entiende por qué no critica, se da cuenta que pobre el que critica. Entonces cuando recibe una crítica, la recibe de un pobre el que critica. Y no tiene valor la crítica. Entonces la crítica es absolutamente estéril. La quietud es sinónimo de muerte. Y el arremangarse y llevar adelante el proyecto que sea. No está el proyecto resuelto cuando empezás. Si hay algo a lo que no se dedica hoy Mark Zuckerberg es a que vos te relaciones con tus amigos en Facebook. Y esa fue la idea inicial de Facebook. Hoy no va por ahí. Hoy Mark Zuckerberg probablemente está mucho más metido en que dentro de un tiempo vos tengas una billetera stablecoins en tu WhatsApp, que en aquello que comenzó siendo que estemos entre conocidos en una red social, cosa que quedó muy atrás en el tiempo. Nadie tiene resuelto su emprendimiento al momento de comenzar el emprendimiento. Nadie. Ningún emprendimiento termina haciendo lo que creías que iba a ser. El emprendimiento puede dedicarse a lo mismo. Empezaste con helados y seguís con helados, pero va a ser de una manera completamente diferente a lo que pensabas. Hace lo que sea. Salí a moverte. Cuando tengas que pensar en una idea, salí a caminar mientras la haces. Movete, anotá. Si vas con el celular y no tenés para anotar, graba en el celular tu idea y cuando llegues, no te permitas que esa idea decaiga. No te permitas. ¿Que puede ser de la actividad que ya tenés? Voy a hacer esto para mejorarla, voy a hacer esto para tener nuevo público, para tener nuevos clientes, para tener otra llegada. Pensá diferente. Si todos andan por las redes, ta ta, anda por afuera. Si todos andan por afuera, ta ta, anda por adentro. Hace acuerdos. Fíjate que le falta a este, que falta por acá. El mundo es todo un potencial donde hace falta todo, donde hoy hace falta todo, absolutamente todo está para hacerse. Porque cada día que hay una nueva tecnología, que hay un nuevo descubrimiento, nace un mundo, nace un mundo, y en ese mundo todo es nuevo. Y en ese mundo todo está para hacerse. Y cada vez que hay una nueva tecnología, todos tienen miedo. Entonces, si vos no tenés miedo, vos te podés parar ahí arriba del barco, mientras todos se tiran al agua y ver dónde está el lugar donde tenés que ir. Pero todo eso solamente surge si te prohibís a vos mismo, a vos misma, quejarte, echarle la culpa a los demás, creer en la suerte, depositar tu destino en otros.
Eso es lo maravilloso. La clave está primero autoconocimiento. ¿Quién soy? ¿Por qué tomo las determinaciones? ¿Por qué cometo una y otra vez los mismos errores? ¿De dónde viene esto? ¿Dónde está mi bloqueo? Todo eso lo ves con los consultores de Humano Puente. Hay expertos en en empresas y economía, en emprendimientos, emprendedurismo en deuda, todo eso los tenés. Y tenés también los consultores en general. Ahí ves por qué cometo siempre los errores con las parejas, por qué no puedo tener un hijo, por qué mi hijo tiene TEA, por qué tengo celiaquía, Porque ahí ves quién sos. Y para todo lo que sea decisiones de la vida, emprendimiento, el primer paso es que vos des tú. Vos hagas eso que no querés hacer y que te parece absolutamente descabellado salir a la calle, por decirlo de alguna manera. Te digo la verdad, si hoy agarrás, vas a tu ropero en este momento, metes la mano y decís, esto no lo usas más, no lo sumas, no lo sumas, no lo uso más. Te vas a algún lugar, alguna tienda de ropa usada, algo, y eso te enseña a vender. Y la persona que sabe vender puede llevar adelante. Te diría que el 80-90% de las empresas que existen, la persona que sabe vender y vender, se venderse, vender y venderse. Pero algunas personas lo ven como malo eso. ¿Por qué? Por el transgeneracional. Entonces, esta propuesta que yo. Que yo hago en Genua por un lado, en YouNow Big Bang por otro, es la completud de todo esto. Es el hecho de conocete y actúa por acá, en las inversiones, en los emprendimientos, el emprendedurismo. Eso es lo que planteo para mí una persona, porque además está lleno y atiendo personas así, que solamente se dedicó al mundo de las finanzas y los negocios, pero que se desconoce, disminuye muchísimo sus chances de triunfar. Y por otro lado, una persona que se conoce, que anda por dentro de sí, pero que por ahí no se capacita, no sabe lo que es las finanzas, Bitcoin, algunas cosas que hay que saber de emprendedurismo, también disminuye sus posibilidades de éxito. Pero esas mismas personas, cuando vos por ahí le decís, mirá, esto te sale 20 dólares por mes, 30, así te diga 200 la persona no Bueno, porque esa persona no tiene una idea, no tiene una idea de lo que después eso repercute en su vida, siempre y cuando siga no echándole la culpa a los demás, no creyendo en la suerte, haciendo un proceso de introspección, jurándose y haciendo cada día lo que tiene que hacer y sin renunciar a él en cuanto empezó, por más que haga Genua y bebé y haga todo en la vida, pero sigue creyendo que el mundo lo tendría que salvar, sigue creyendo que es otro el que le tiene que solucionar las cosas, sigue creyendo que tuvo mala suerte, que mi mamá murió cuando yo era chiquito, que papá me pegaba, que mamá me abandonó, que mi papá fue borracho. Sigue creyendo que todo eso es la causa o que ha marcado su vida para siempre. Yo no digo que uno sea absolutamente impermeable a eso, y que por supuesto, pero cuando vos entendés quién sos, entendés por qué pusiste vos ahí a ese padre y por qué pusiste vos ahí esa madre, y ahí empieza el clic. Una cosa es sentir fui víctima de este padre, esta madre y esta circunstancia, y ustedes entendí. Porque esto no lo puedes decretar de un día para ah, bueno, yo lo creé a ese papá, así que me pegaba, me abusaba, entonces lo perdono, yo soy culpable. No, no funcionó así. Son cuestiones que vas a entender cuando te conozcas. No puedes decretarlo. Si hay una cosa que le hace mal a la humanidad es perdonar. Perdonar sí, me pegaba, pero ya lo perdoné. Y cada vez que hacemos un ejercicio, una línea de tiempo, esta persona se da cuenta que no solo no lo perdonó, sino que tenía tanto guardado adentro que se estaba enfermando y cuando dijo lo perdoné, creyó que lo había perdonado. ¿Cómo se le hace creer una persona? Porque dijo la palabra te perdono. Una persona perdona. Perdonar tiene que ver con haber vivido las circunstancias que él vivió, darte cuenta de por qué las vivió, darte cuenta de que te pasó lo mismo y que eso se neutralice. No existe el perdón como palabra en sí. Mira qué bueno, perdono a todo el mundo, hoy lo digo, perdono a todos y los perdono y ya está, soy sano, rico, feliz, abundante y en paz. No, no sucede. El perdón es ignorancia. El perdón desconozco quién soy, entonces lo pongo ahí para que haga lo que hace y de repente le te perdono aunque me hayas pegado, abandonado, abusado, golpeado, maltratado o que te hayas ido, me hayas abandonado. Ese perdón es muy perjudicial para las personas. Por eso se reciben tantas personas en consulta de Humano Puente que han perdonado y que tienen todos los síntomas de eso que creían haber perdonado. Mi padre era golpeador y vivíamos todos en casa, mi mamá le tenía pánico, nos criamos todos sin poder salir de casa. Yo tengo una diabetes enorme, pero a mi padre ya lo perdoné. Mis padres discutían en casa con mis hermanos, nos encerrábamos en el cuarto, pero yo ya los perdoné. ¿Y por qué venís? Porque tengo una diabetes galopante y cuando venís viene y trabajás la diabetes.
Esa persona se da cuenta tantas veces que nunca perdonó a su padre o que a lo sumo no sirvió de nada haber dicho la palabra perdón. Lo que no había entendido es quién era su padre, quién era su madre, quién fue él antes de sus padres y por qué puso a esos padres ahí para ahora compensar lo que él hizo antes de sus padres. Todo eso somos todo ese tesoro, pero no lo vas a descubrir nunca si el movimiento no lo haces vos. Autocondena Para resumir, creer que hay otro que lo pueda hacer por mí, creer que hay alguien que me tiene que ayudar, creer que hay alguien que tiene la culpa de lo que me pasó, creer que hay alguien que tiene suerte eso se llama autocondena. Escribí en un papel. Si yo creo en cualquiera de estas cuatro cosas, mi vida está condenada. Si yo siento que le tengo que echar la culpa a algo o a alguien de lo que me pasa a mí, soy un auto condenado en este momento, sin importar lo que haya pasado, si me duele y me molesta, tengo que ir a ver a dónde aprendí a crear esto que hay acá. Pero no para perdonarlo ni nada, sino porque cuando yo encuentre la clave, me va a servir a mí, no a él. Él no existe. Él es un fractal para mí que está ahí actuando para que me duela todo lo que me tiene que doler, para que admire todo lo que tengo que admirar, para que imite todo lo que tengo que imitar. Eso es el universo, eso es el mundo. Eso es quién soy yo. Soy una maquinita que siente vibraciones de un tipo u otro ante estímulos que tengo adelante. Veo ese estímulo, no me gusta, es horrible. Qué odio que tengo Esto tendría que quedar así. Así que cuando me hace así, esto tengo que ir a trabajar y esto me gusta, me encanta, me produce felicidad verlo así. Esto está perfecto, anda a trabajar esto. Esto es lo que nadie quiere trabajar. Y es la clave para que después te vaya así, para que vaya para el lado donde vos querés estar. Entonces, mi querido, mi querida humano puente, Your Own Big Banner genuino. Ahora les voy a dejar acá abajo lo de Your Own Big Bang. Les voy a dejar en el texto para todos los que quieran saber qué es. Pero lo que quería decirles es la vida es un gesto y una cadena de gestos. Esos gestos me voy a mover o voy a depositar afuera lo que quiero que me pase. Si quiero que me pase y no lo hago yo, no me va a pasar. No me va a pasar. ¿OK? ¿Bueno, no era tan fácil, no? Pero sí vos es que después todo lo que nos ha ido Mi vida es un sueño, siempre lo cuento. Y lo que más me gusta es tratar de compartirlo a ese sueño. Y trata de decir que la clave no es tan difícil. No es tan difícil. Es eso. Pero la mayoría de las personas abandonan eso. No abandones eso. ¿Qué es eso? El tomar las riendas, el moverte, el nunca echarle la culpa a nadie de lo que te pasa. Nunca tener la esperanza de que tu vida cambie en otro. No lo hagas conmigo. Mira que hay gente que lo hace conmigo y la saco rajando, le digo ¿Cómo vas a tener la esperanza en mí de que te cambie la vida? Yo lo que te puedo decir es que tengas la esperanza en vos.
Entonces nunca poner la esperanza en otro. A lo sumo escuchalo y si te gusta, bárbaro. Nunca echar la culpa a otro por lo que te pasó. La suerte no te va a llevar a ningún lado.
No, la suerte es la excusa de los que se creen incapaces, porque no existen los incapaces. Conocí muchas personas que se creían incapaces y la vida le pegó un palazo y se volvieron capaces.
Entonces no, la suerte no echar la culpa, no el juzgar por juzgar, juzgar a alguien. Esa energía. Vos sabés lo que vale cada pedacito de energía que consumís. Cuando vos pasas con un síntoma como el que pasé yo de histaminosis, cada grano que podés comer, decís, esto lo voy a usar para algo bueno, no me voy a dar el lujo de usar esto para algo malo, para criticar a él, para juzgar a fulano, para quejarme. Yo estoy obteniendo de mi trabajo o placer, como me da la bioexistencia consciente, pero de mis negocios, de mis empresas, de mis cosas, yo estoy obteniendo esto. Y estoy usando la energía que me permite vivir para que de mi palabra, de mi boca, salgan palabras desalentadoras o de bajón o de crítica o de juicio. Ni loco me hago eso a mí. ¿Cómo me voy a hacer eso a mí? Cómo voy a utilizar la energía que obtuve, que me llevó una vida de entender y hoy obtengo, no sé, arándanos, los cómo y la energía que me dan, que lo voy a usar para criticar, lo voy a usar para que alguien esté mal, pero qué estoy ese daño me haría a mí mismo. Voy a utilizar mi energía para las noticias negativas. ¿Pero quién soy? ¿Quién me pagó para que atente contra mí? Porque a los francotiradores y eso se los contrata, salen muy caros. Yo gratis estoy poniendo un francotirador contra mí, Metiéndome en ese mundo y juzgando y poniendo afuera y criticando. ¿Yo voy a hacerme eso a mí? Jamás, jamás, nunca me lo voy a hacer. No es que yo no juzgo por el otro, yo no juzgo por mí, no es que yo le echo la culpa por el otro, yo lo hago por mí. No te hagas eso, es lo peor que te puedes hacer. Vas a ver si vas por esa vía, que cuando tengas 85 años u 80 estando ahí mendigando la pensión o en la cola del cajero automático o en la cola del hospital para que te atiendan gratis, vas a decir no. Seguramente en ese momento vas a decir yo tenía razón, pero no te hagas eso a vos, no te hagas eso a vos te quiero, te mando un abrazo, gracias. Bueno, aquí feliz con mi reina viajando y dentro de poquito vamos para Buenos Aires, tenemos apertura para los que quieren ser consultores el 22 de septiembre, pero acuérdense que ahora también la pueden hacer de modo permanente porque también está online en vídeos. Nos vemos, los quiero, gracias por permitirme expresar esto que quería expresar, los quiero mucho, un abrazo a todos.








