31 Mar 2021 · 21 min
Podcast episode (Humano Puente, 3rd season) featuring a monologue by Pablo Almazán introduced by César Trombino. The speaker celebrates healing outcomes from Humano Puente work (infertility, celiac disease, autism spectrum symptoms), explains psychological concepts (the 'tallo cerebral' or brainstem-driven herd behavior, unconscious 'planos' 4–6), and urges listeners to pursue inner work (bioexistencia consciente) to transform suffering into a life they mostly enjoy. The episode emphasizes self-responsibility, renouncing chronic complaint, and reiterates that each person must choose to heal themselves.
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Humano Puente Podcast Tercera Temporada Tercera Temporada Bienvenidos nuevamente creadores. Mi nombre es César Trombino, consultor Humano Puente y la Bioexistencia Consciente. En esta tercer temporada van a encontrar nuevas secciones y también los encuentros de siempre con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Recuerden suscribirse para recibir avisos de nuevos episodios. Para más información pueden recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando Pablo Almazán Humano Puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi HumanoPuente en Instagram.
Tercera y última parte de este momento a solas con Pablo.
Parece.
Parece difícil cuando no se da el paso.
Sé que muchos están escuchando este audio y dieron los pasos. Hay madres que hoy abrazan a sus hijos.
Y que llegaron por infertilidad y ahí los abrazan, los huelen, los arropan, los duermen, los miran.
Con esa aura de ángel que tiene un niño cuando duerme.
Con ese olor que tienen en la nuca y en la piel y en el pelo los bebés, que es.
Una esencia maravillosa que ha creado el universo y la evolución.
¿Cómo honro a las personas que se animaron a sanar en mi Universo? ¿Como honro a las personas que me confirman que el juego que he creado para esta experiencia humana funciona? Resulta. Como honro a las personas.
Que me hacen tener la absoluta certeza que lo que hemos creado, organizado con Lucrecia en la Tierra es un legado. Es un legado. Es un legado. Tantos niños sanados no pueden ser por casualidad. Tantos celíacos que ya no lo son, no puede ser casualidad. Tantos niños que transitaban Trastorno de Espectro Autista y ya no lo transitan, no pueden estar equivocados. Tantas personas que vinieron a consulta para sanar a otros, no para SANARSE a ellos mismos, sino para sanar a otras personas de su entorno que estaban con un síntoma y vieron que se sanaron, no pueden estar equivocados. No son un, dos, tres, diez, cien. Son miles. Son todos los días.
¿Entonces.
Cómo no confirmar lo que uno hace? Si encima todos los que lo hacen coherentemente te dicen la misma Mi vida es otra, mi realidad es otra.
Mi existencia es otra. ¿Cómo puede ser?
¿Cómo puede ser? Bueno.
Es por.
Porque esto no es una.
Propuesta que funcione. A veces sí o a veces no. Cuando uno se propone ir hacia adentro, ir profundamente, ir coherentemente, la vida simplemente no puede no cambiar. No puede no cambiar. Es así de fuerte y así de profundo.
Conozco personas que llegaron por el síntoma y el síntoma se fue y siguieron trabajando. No, no, no, no. El síntoma se me fue enseguida, pero yo vine a cambiar mi vida, no a que el síntoma se fuera. Esa conciencia que yo al principio no veía en las consultas, la gente no venía con esa intención.
Hoy es muy común. Hoy la gente viene a Humano Puente a no, no, no, no importa si el síntoma ya se fue, yo quiero seguir. Yo vengo aquí a que me pase lo que sé que me sucede, porque le sucedió a fulano, le sucedió a él, le sucedió a él en mi universo, así que yo quiero verlo en mí. A eso viene hoy la gente, a Humano puente. Y eso es hoy lo que Humano puente tiene más fuerte para proponer a la Tierra. No el hecho de que el síntoma se vaya, sino de que se vaya lo más tarde posible.
Siempre y cuando dé el mensaje. Es algo así esperame, síntomas, no te vayas sin decirme todo lo que me venís a decir. Porque cada persona que yo vi, que escuchó su síntoma hasta la última palabra, hoy tiene otra vida. Y yo quiero esa vida. Yo quiero esa vida, quiero esa sonrisa, quiero esa paz, quiero disfrutar de lo simple de vuelta. Quiero emocionarme al tocar un pasto, quiero emocionarme a mirar el cielo, al abrazar a un ser querido.
Al mirar a los ojos.
Pero resulta que.
Te subís al ascensor, o estás en la calle, o te cruzas con alguien.
Y sentís el impulso incontrolable. Eso es el poder del inconsciente. Eso es el poder de un tallo cerebral, el impulso incontrolable de compartir la visión negativa sobre la realidad.
¿Te diste cuenta el poder que tiene el inconsciente biológico y el poder quejate porque se están quejando? Tenés que estar en manada, quejate. ¿Te dijo que murió una persona? Fíjate si le podés contestar que murieron dos. ¿Te dijo que hace frío y que está horrible? Fíjate si le podés decir que sí, que hay gente que murió de frío en algún lado. Rápido, decíselo rápido. Porque mira que si vos le decís una buena noticia, probablemente esta persona no te hable más, no se junte más con vos. Te vas a quedar solo. Es preferible ser pesimista, estar enfermo, vivir triste y amargado, que morir. Porque si pensás distinto te vas a escapar de la manada. Y yo me acuerdo que cuando eras un ciervo, un antílope, un ñu, te quedaste fuera de la manada y un tigre te comió. Eso te dice el tallo cerebral.
Pero de repente un día te propones jugar y decís a ver, hoy me juego entero.
Hoy pateo el tablero de la realidad.
Y en cuanto la del 4º B me ¿Te enteraste lo que pasó esa vez? Le sacas una locura de la galera y le decís la verdad.
Me cansé de escuchar cosas malas.
Me cansé de escuchar que tengo que enterarme de las cosas feas para vivir. Elegí sanarme por dentro.
Elegí.
Esta vez priorizarme a mí por sobre todo el universo. De modo que te agradezco lo que me querés contar, porque te entiendo por qué lo haces, pero no me cuentes.
A mí me interesa que te veo acá delante mío, que te veo, que estás parada, que estás seguramente con salud.
Me interesa que yo estoy bien, que mi vida está bien, que hoy me voy a hacer regalos, hoy voy a aprender un sahumerio, me voy a tomar un té y me voy a poner a pensar en lo maravilloso que tengo y en lo que No me gusta. ¿Sabés qué voy a hacer? Me voy a dedicar a sanarlo. Y no me voy a enganchar más con que es correcto y políticamente correcto quejarse y con que es políticamente incorrecto decir que me va bien. Renuncio a eso.
Me va bien, me va bien.
Estoy feliz, tengo una vida linda y lo que me falta arreglar, lo voy a arreglar. Pero sé que quejándome lo arreglar. Así que la verdad, te agradezco que me quieras contar que murieron cuatro personas en el otro lado del mundo porque una garrafa quedó abierta. ¿OK? Pero me di cuenta que todo el tiempo.
Todo mi entorno me está diciendo eso. Quiere decir que dentro mío debo tener un sufrimiento enorme. Y hoy renazco, hoy renuncio a eso, Hoy cierro la puerta a que me digas eso. Si querés no nos hablemos más, pero si querés también Mira, yo vivo en el 5to F y te propongo que nos juntemos para hablar de cosas lindas, escuchar cosas positivas. Empecemos con una hora por día, hablemos de lo que nos pasa.
Pero de cosas buenas y hagamos una, el primero que se queja, el otro le no, acordate que no valía quejarse. Vamos a juntarnos para divertirnos, pintemos, hagamos mandalas, hablemos de lo que nos gusta, disfrutemos.
Escuchemos cosas positivas.
Y hasta pueden ir juntas y buscar un consultor, ir a consulta que las entienda, las ayude a entender el entramado de ese dolor que hacía que hasta ahora se queje.
La preocupación no te va.
A arreglar el futuro, pero te va a quitar la paz del presente. Eso es una ley, eso es muy antiguo y es así. La preocupación solo quita la paz del presente y no soluciona nada del futuro. Pero el tallo cerebral dice que la expreses y que vivas en preocupación. Porque si la manada vive en preocupación, te vas a quedar afuera de la manada. Y después descubrís que como renunciaste a la manada y empezás a estar mejor.
La manada en principio se va a sentir muy desestabilizada. Porque si, vos tenés razón, pero acordate que la manada sos vos.
La que está desestabilizada en esa parte de la realidad sos vos. Pero si de repente seguís, seguís, seguís, seguís, la manada un día viene por miembro y te empieza a preguntar che, ¿Qué es lo que estás haciendo? ¿Se te ve distinta, se te ve mejor?
¿Qué hiciste? Porque hace un tiempo desapareciste, dijiste que deseabas cambiar, que empezabas a hacer un camino interior, y la verdad que ahora te veo muy bien. ¿Qué hiciste? Y ahí empezás a ver que tu universo tiene ahora otro poder de atracción. El centro de tu universo era la manada, tu energía iba para ahí. Ahora vos, empezando a sanarte, empezaste a convertirte en un campo de atracción de ese otro lado de vos misma, que es el otro lado de tu realidad.
O vos mismo. Y ahora es tu realidad la que te a ver, ¿Qué estás haciendo? ¿Empiezo a coincidir, a interesarme, a concordar con eso que estás haciendo? Empiezo a sentir interés, Te quiero acompañar. Eso dice tu realidad, No lo está diciendo una amiga, no, te lo dice tu realidad. Y ahí te empezás a dar cuenta.
Que valés y que siempre.
Tuviste la totalidad del valor que existe en tu universo, simplemente que lo habías puesto en una fuera y que te habías abandonado vos misma. Te habías entregado a ese tallo cerebral que te andá en busca de la aprobación externa y habías renunciado a vos. Y cuando vos renuncias a vos, tu universo renuncia a vos.
Y cuando vos te desvalorizas, tu universo te desvaloriza. Y cuando vos te corres de vos, tu universo se corre de vos y el eje se pone afuera. Y en vez de quedarte en el centro danzando y haciendo que todo dance alrededor tuyo, no, pones en el centro a otra cosa y empezás a orbitar vos alrededor de ese centro. Y corres y corres y corres.
Para alcanzarte. ¿A qué? A ningún lado.
Parece tan difícil. Hay tantas invitaciones para volver a tu estado de enfermedad.
El estado de enfermedad no es solamente que el físico diga algo que duela, que tenga fiebre, un bulto, una ampolla, algo roto. El estado de enfermedad es que no te guste la realidad. Eso es estar enfermo.
Y después que lo transitas, cuando la realidad se soluciona, cuando la vida se pone bella, te das cuenta que tampoco estabas enfermo. Que simplemente eso era un cartel de ruta que decía por acá, por acá, por acá, por acá, seguía el sufrimiento. El sufrimiento tiene un código. Ese código surgió de la historia. Esa historia tiene un motivo, ese motivo tiene una lógica. Y tenés que ir a buscar esa lógica. Cuando encuentres la lógica a través de la historia, vas a encontrar el motivo. Cuando comprendas el motivo, te vas a dar cuenta para que lo creaste. Y cuando todo ese circuito se cierre, no hacen falta milenios, se cierran los circuitos. Se cierran los circuitos. Cada equis generaciones cerramos un circuito. Encontrás el Yin y el Yang, encontras el alfa y el Omega, encontrás a Shiva, Abishnu, están todos.
Todos unidos. Eso es el Apocalipsis y el génesis ocurre a cada instante. Brahmashiva, Vishnu, esa convivencia todo el tiempo está sucediendo. En cada instante de Planck sucede. Siempre está el potencial del otro extremo en el mismo instante, porque sólo existe un instante. Pero tu cabeza y la mía no lo entienden. El lado consciente no lo entiende. Pero acordate que tampoco entendías a las mareas, ni a la gravedad, ni al celular, ni a la computadora, ni a Internet.
Así que no te agarres de eso. Decirle a tu mente, no, no hace falta entender un camino de conciencia es igual que todo en la vida. Hay que hacerlo para ver si funciona. No, hay que tratar de entenderlo para que funcione, porque funciona y no se entiende. Y esa es la maravilla. Porque en realidad la mente tampoco entiende eso y tampoco entiende nada. Por eso no funcionan los métodos mentales, porque nadie quiere aceptar que la mente es gobernada de lados más profundos.
La mente es gobernada por el inconsciente. El inconsciente es gobernado por sus piezas, por su plano 4, un plano de datos, por el plano 5, que es un plano de lógica que hay detrás, y todo eso por una estructura mayor que contiene infinidad de estructuras, que es el plano 6. Y todo eso solamente puede suceder en un solo instante, que es el instante del tiempo abierto, pero que no sólo se abrió, sino que se continúa abriendo en ese momento. Mira qué inexplicable para la mente.
Para que en cada instante encuentres el Alfa y el Omega, Brahma, Shiva y Visnú, el Yin y el Yang, el Apocalipsis y el Génesis. Para que en cada instante los encuentres el motivo por el que cada cosa fue y es creada. Y la estás viviendo del modo que la vivís. Porque no hay nada ahí. No hay nada ahí.
En el malo, en el mismo instante y en el mismo lugar hay un bueno. Eso es lo que vos le haces actuar, el código de malo. Porque la configuración de él que tenés está en vos, porque el creador de él sos vos. En el mismo instante que estás mirando al abandónico, en él mismo y en el mismo lugar y en el mismo instante está el no abandónico. Pero vos tenés un código que lo pone en el estado de abandónico a él. En el mismo lugar y en el mismo instante de tiempo y de espacio. ¿Que hay ahí? Un violento. Ahí mismo hay un pacífico en el mismo momento.
Pero tiene que hacer el rol de violento para vos. Y que eso no te lleve a decir entonces si lo hace para mí, le tengo que pedir perdón, lo siento. No, no funciona así. Hay una manera de hacer eso.
Claro que está bien decir lo siento. Claro que está bien agradecer. Claro que está bien decir te amo. Pero hay una lógica detrás de eso. Hay una lógica que hace que todo tenga la existencia que tiene. Y vos podés entender esa lógica. Eso es vivir una vida en bioexistencia consciente. Y después se convierte en un mecanismo inmediato. Inmediato. Te sucede algo adelante tuyo y decís esto no me gusta, seguro que está en mi pasado, lo voy a buscar. Y lo vas a buscar y ahí está y lo desmantelas y siempre aparecen cosas que cuestan más. A todos nos sucede lo que sucede. Que te va a pasar en mucha menor proporción. Tu vida ahora por ahí tiene un 30% que te gusta y un 70 que no te gusta. Después tu vida va a tener un 95% que te gusta y tal vez un 5 que no te gusta. Y más también. Esa es la diferencia, que cuando tu vida está en un 95% que te gusta.
Sucede algo y no te mueve.
Lo tomas con una estabilidad y con una totalidad sabiendo quién sos, que no te saca de tu eje. Porque ahora sos el 90% dueño de tu vida. 95% dueño de tu vida. Antes esto mismo te llegaba a pasar y te tiraba absolutamente a la banquina, te volcaba, te daba un síntoma, quedabas triste, quebrado, abandonado.
O abandonada. Ahora suceden cosas y decís yo ya pasé por cosas así, ya sé cómo es esto es así, lo voy a ir a buscar, lo voy a encontrar y me voy a reír de esto. ¿Por qué? Porque ya lo hice tantas veces que sé que va a pasar así. Eso es el camino que uno hace.
Pero es un camino de renuncia a quien era. No hay alguien nuevo que no deba renunciar a su alguien viejo.
Pero no podés seguir echando culpas.
Eso es totalmente opuesto. Que no es lo mismo que no expresar emociones. Claro que hay que expresar las emociones, pero hay un modo coherente de hacer las cosas. Una cosa es la queja y otra cosa es expresar la emoción en el momento y lugar indicado. Por eso esto requiere una lógica, requiere un camino. Eso es lo que hicieron las personas que sanaron.
Los niños nacidos no aparecen de la nada, no pueden aparecer de la nada. Los tejidos del cuerpo no se pueden solucionar de la nada. Pero además y mucho más inmenso, millones de veces más inmenso, es que la realidad de esas personas completa, no se puede haber modificado de la nada.
Si estás escuchando este audio y sos de las personas que ya les sucedió, sé que hoy dijiste con la cabeza un montón de veces.
Si sos de las personas que no le sucedió, sé que tenés varias opciones. Una es mirar de reojo como.
Es raro lo que dice este hombre. Otra es decir, y bueno, no sé, puede ser. Otra es que tal vez ya ni estás escuchando esto.
Pero si en algún momento sacas la conclusión de cómo fueron las cosas siempre que anduviste por fuera de vos.
Por fuera de ti, me parece que un lado muy grande tuyo te va a decir que es hora de ir hacia ti, que es hora de meterte adentro y empezar a ver. Esto no es un camino que hay que hacerlo sacrificio de toda la vida porque después que mueras vas a ver que hay un premio. No, no, no, no. Esto empiezas en un momento y tu vida comienza a cambiar. Comienza a cambiar.
Pero hay alguien solo que lo puede hacer. Hay una sola persona que te puede sanar. Uno solo. Vas a tener que creer en él. Y ese alguien sos vos.
Creé en vos y eso es lo único que va a hacer cambiar tu universo. Un abrazo.
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