31 May 2021 · 63 min
Podcast episode by Pablo Almazán exploring why and for what purpose humans become ill and heal. The speaker traces layers of meaning from biomedical/mechanic views (symptom as accident) through stress and emotions to deeper historical, maternal and transgenerational causes, proposing that symptoms guide individuals toward becoming conscious creators of their lives.
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Humano Puente Podcast Tercera Temporada Tercera Temporada Bienvenidos nuevamente creadores. Mi nombre es César Trombino, consultor Humano Puente y la Bioexistencia Consciente. En esta tercer temporada van a encontrar nuevas secciones y también los encuentros de siempre con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Recuerden suscribirse para recibir avisos de nuevos episodios. Para más información pueden recorrer nuestra página web humanopuente Com o nuestras redes sociales buscando Pablo Almazán Humano Puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi HumanoPuente en Instagram.
Para qué sanamos. Una hora para compartir, disfrutar, ir hacia adentro, caminar. Pablo y este recorrido hermoso ahora en podcast.
Buen día, ¿Cómo les va? ¿Cómo estoy? ¿Bien? Cómo estoy ahí, espero que esté pudiendo hacer una experiencia maravillosa. En cada espejo de mi universo voy a ver si logro sanarme.
Ayudándome.
En cada vídeo. Voy a ser así de egoísta, voy a tratar de que todo mi universo esté bien.
En un orden coherente. Así que acá estoy. Acá estamos de vuelta teniendo una charlita de conciencia.
De esa conciencia que tiene un lado muy cercano, que es el cuerpo, que es la salud y que tiene un lado igual de cercano.
Pero que no nos parece tan cercano. Es esto del cuerpo hacia acá, del cuerpo.
Por lo que llamamos por fuera del cuerpo.
Y yo lo llamaría otra capa del cuerpo. El cuerpo es el universo. Pero justamente ahí empieza el debate y lo que lo que hoy me quiero plantear.
Para mi yo, para mis partes, para mi universo, somos un solo ser. Indudablemente estamos fluyendo.
En los debates.
En que nos encontramos, siempre a través del síntoma.
Hay preguntas que empezaron a hacerse diferente, por ejemplo.
En la cultura actual, que yo suelo llamar de modo global, cultura occidental, pero no es 100 % así, porque en oriente hay cosas muy distorsionadas y en occidente hay cosas muy conectadas. Pero yo le llamo mirada occidental a la mirada actual, mediática, la más difundida, la global, sobre, por ejemplo, la salud.
La conciencia, la vida en general. La vida en general.
Hace un tiempito aún, en esta mirada que yo llamo occidental, en este término.
En el que agrupo muchas cosas.
El síntoma empezó a verse menos casual. El síntoma empezó a verse menos casual. En realidad.
Hoy hay que.
Atravesar como más barreras para definir que el síntoma fue casual. Realmente hoy es tan difícil.
Seguir sosteniendo que un síntoma te llega porque te llega, pero hay una parte muy importante que lo hace. Lo que cambió es el porcentaje. Y eso es un logro inmenso.
En esta madre tierra en la que estamos conviviendo todos. Pero se nota un cambio de frontera, desde mi universo, yo, eje y creador de mi universo, bueno, un pato, se nota un cambio de ese porcentaje. Y ahí surgió una nueva pregunta que bueno, entonces ¿Por qué enfermamos?
Y eso llevó.
Es un cambio muy grande. Mientras tanto, en los temas de salud, ahora estoy hablando del cuerpo específicamente, empezó a filtrarse una palabra llamada estrés.
Que si bien está muy lejos.
De lo que realmente hay que ver, pero digamos que es un primer avance importante. El che, mirá, mirá. Se dieron cuenta que hay algo más que influye en la biología y que se llama estrés, dejá que lo llamen estrés, que es un buen paso. Creo que quienes pulsamos por la mirada de la conciencia en los síntomas, tenemos que saber.
Reconocer cada logro, cada paso. Ese es un paso muy importante. Sé que tal vez todos los seguidores de estos videos se ponen la manito así como en WhatsApp y dicen ¿Todavía están con el tema del estrés? ¿Todavía creen que todo es por estar nervioso? Todavía creen que. Bueno, sí, pero no hay que olvidarse que ese otro lado somos nosotros también, Y que también cuando nosotros queremos ver cosas nuestras, ahí por ahí enseguida decimos me cayó mal la papa. Y no te cae mal la papa, o el pan, o el gluten, tenés algo más que estrés, tenés una historia.
Y a través de la llegada de la historia llegó, y de la interpretación y del asumir que no sólo había un estrés, sino que el estrés tiene, o por llamarlo estrés, sino que ese campo que podríamos llamar invisible, tiene mil tipologías. Y que después de eso llegó una mirada más certera, una apertura más grande a oriente, y de la palabra ¿Por qué enfermamos? De la frase o de la pregunta ¿Por qué enfermamos? Empezamos a preguntarnos ¿Para qué enfermamos? Y ahí la cosa se puso profunda, ahí la cosa se. Se empezó a poner más interesante, como que ¿Para qué enfermamos? ¿Para que me voy a enfermar? Yo no me quiero enfermar. De vuelta entró la mirada.
De que el síntoma viene como un castigo, que el síntoma viene como algo que lo único que hay que hacer es sacarse encima, sacárselo encima, que viene a molestarme y viene porque viene, y viene porque tengo mala suerte y tatata. Es decir, esa convivencia entre. Entre la idea separatista del todo, podríamos llamar yo soy una entidad y me sucede lo que me sucede, ¿Por qué sucede? ¿Por qué tengo mala suerte? Acuérdense que la ciencia llama azar a lo que todavía no sabe cómo funciona. Acuérdense que la mirada completa y la mirada del todo.
Habla de una totalidad en movimiento en la que a lo sumo.
Eso que está ahí no sé cómo funciona, pero sé que es así, así, así, así. OK, sabe que no puede haber un engranaje suelto en un reloj perfecto. Creer en el azar es creer que yo en un reloj así grande, puedo agarrar un engranaje suelto y tirarlo ahí adentro y que no va a pasar nada.
Pero las impotencias de algunas ramas del conocimiento hacen que le llamen azar a lo que no saben todavía. Antes seguro se llamaba azar a la atracción de los cuerpos celestes, Antes seguro se llamaba azar a la rotación a través de los cuerpos de mayor campo gravitatorio. Antes tal vez se le llamaba azar al motivo por el cual llovía. Antes tal vez se le llamaba azar al motivo por el cual un río corría. Sin embargo, todo eso fue corriendo la barrera del azar y eso pasó a otros lugares. Así que la invitación ahora, a partir de aquí y en los siguientes videos va a ser profundizar en esta ¿Para qué enfermamos? Pero yo lo que quiero plantear, y que va a ser el título de estos vídeos que vamos a hacer a partir de aquí y no sé cuánto durarán, ¿Para qué sanamos?
Que es la pregunta que hasta ahora creo que no se ha hecho. ¿Para qué sanamos?
Para invitar a todas las miradas, tanto occidentales como no occidentales a ver no sólo para qué enfermamos, sino para qué sanamos. ¿Cuál es la finalidad de sanar? Lo primero, el síntoma casual o no casual. Entonces.
En la manera totalmente separada del todo en la que el universo es un conjunto de piezas que funcionan.
De casualidad todas con todas, porque si una es casual.
El resto no puede no serlo. Porque ¿Cómo haces para acomodar un universo que tiene determinadas licencias casuales dentro de la perfección y la sincronía universal? Entonces es difícil, es más difícil el punto medio de que en el universo hay algunas cosas casuales.
Que en el universo todo es casual o nada es casual, así que hay que definirnos por una. Y dado que ya hemos descubierto que en el universo hay muchas cosas que no son casuales, digamos que esa parte quedaría de mi mirada, desde mi mirada, difícil de justificar o defender. De modo que yo me inclino, porque en el universo no hay nada casual.
Pero cuando uno quiere mirar el síntoma como algo que me tocó.
Tengo mala suerte que mi vecino si tiene mejor suerte, o las personas que veo tienen mejor suerte.
Si yo hago la pregunta ¿Para qué sanamos? La respuesta va a ser obvia, va a ser ¿Y para qué voy a sanar? No sabes cómo mejoró, va tener dolor de hombro. Yo quiero sanar para no tener más dolor de hombro y continuar con mi vida.
Esa finalidad de síntoma, habla de esa finalidad de vida.
Yo interpreto que el síntoma llega a mí de manera casual.
A jorobarme, me molesta, me incomoda, y por lo tanto lo único que quiero es sacármelo de encima.
Fin. Y continuar con mi vida. Con la misma dirección que venía, En la misma dirección que venía.
Y es ahí donde.
Uno pasa muchas veces cerca del síntoma, y tal vez cerca de la lógica del síntoma, y tal vez no lo vio, no lo vio, no lo vio, no lo vio. Y la vida se pone complicada, complicada, complicada.
Y a veces uno llega a caminos de conciencia después de muchas cosas, y se da cuenta después de lo que le hubiera deseado, cuando ya no tiene, no sé.
Ya consumió kilos y kilos de pastillas, y ya no tiene algún órgano y ya tiene alguna. Algún tipo de implante y todas esas cosas.
En el aburrimiento se pone a ver cosas y empieza a comprender y empieza a darse cuenta de por qué le falta el órgano, por qué le pusieron esto.
Pero va más allá de si uno lo comprende o no. Acá son las distintas miradas. Entonces lo siguiente sería.
¿Y para qué sanamos? Ya en el universo en que el síntoma no es casual. A ver, en todas las corrientes, lo que nos llamamos espiritualidad y que a veces se encuentra en mi universo, por lo menos lo veo.
Una incoherencia espiritual, por llamarlo de alguna manera.
Y la bioexistencia consciente no viene a decirle a nadie lo que está mal de lo que está haciendo. Pero sí cuando vos te volvés consciente a través de tu biología, de lo que es la existencia, la experiencia humana, te das cuenta que hay muchas cosas que tal vez vos mismo hiciste, que tal vez yo mismo hice.
Como parte de caminos espirituales y que son muy incoherentes.
Y eso tiene que ver con el yo soy y que aunque todo el tiempo creo que hablo del yo soy, digo el yo soy y después.
Me doy cuenta que.
El que tengo que sanar soy yo, no él. Y le dije 20 mil veces que vaya él a consulta. Es la pregunta más común que tengo yo. Y después entramos en debates muy enormes, inmensos, profundos, como el perdón.
A quién si soy el todo, como el pedir perdón a quién si soy el todo.
Como sanar a alguien, como que vos seas consultor, ya sea de humano puente o de alguna terapia y vos te creas que sanaste a alguien en tu vida a quién si soy el todo.
A quién le estoy regalando estos videos si soy el todo.
¿Por qué digo lo que digo en los vídeos y digo, me estoy dando este vídeo, me lo estoy dando a mí, me lo quiero dar a mí porque quiero que todas mis partes tomen conciencia? Hay un direccionamiento en el todo, y aunque no parezca y parece que no tiene nada que ver con lo que estoy planteando del síntoma y para qué enfermamos y para qué sanamos, ese entramado hacia un todo que le da lógica inclusive al motivo de sanación.
Una persona que ya ingresa en el campo emocional, en el campo de las emociones y la biología, va a notar una inmensa diferencia en el motivo por el cual sanó con lo que venía viendo. Antes veía que el motivo por el cual sanó.
Era mecanicista, es decir, me molesta la vesícula, sácamela. Tengo una baja en la vitamina B, dámela. Tengo hipertensión, dame algo para aflojar las arterias, tengo, no sé, falta de sodio, dame que lo incorporo de afuera, tomo suplementos con sodio. Hasta que uno empieza a ver que detrás.
Atrás de esa palabrita primera que se llamó estrés, y que era como un gran monte que no dejaba ver que había adentro, había hierbas y esta servía para esto, esta servía para esto.
Y había mensajes, este servía para esto y este servía para eso. ¿Y en ese debate, en esa charla interior que uno va teniendo y va tomando conciencia, uno.
Entonces para que me sané? Es evidente.
Estamos analizando el menos profundo, la menos profunda de las posibilidades. Es decir, que detrás de un síntoma hay una. Perdón, en esta parte, ¿Cuál es la menos profunda de las posibilidades? El síntoma es casual. Lo único que quiero, así como vino, que se vaya en la segunda. Y repito, la menos profunda de todas estas posibilidades que siguen es que un síntoma está originado por una emoción.
¿Pero como, Pablo? ¿Esa es la menos profunda? Sí, sí, de esta parte es la menos profunda. Porque, a ver, yo venía con una determinada vida, de repente aparece un síntoma, descubro que detrás había una emoción, libero esas emociones o tomo conciencia de esas emociones, más crudo aún todavía, ni siquiera las libero, ni siquiera las expreso en mi universo.
Y sano.
Ahí. Yo, como dije, voy a notar una enorme diferencia. Pero qué.
Yo me enfermé, yo tuve un síntoma.
Para expresar una emoción que había quedado sin expresar y para sanarme, para eso vino el síntoma. Bueno, ahí también.
La conclusión puede llegar a tener gusto a poco.
Y lo tiene.
Porque así como era casual y de un modo mecanicista, quirúrgico, químico, lo solucioné, acá vino un síntoma, libere una emoción, ya me di cuenta que no es estrés, es esa historia y esa emoción, lo libere y el síntoma se solucionó.
Y entonces voy a sentir que wow, qué inmenso este síntoma venía a decirme que yo.
Tenía una emoción guardada, qué bárbaro, qué dormido que estaba. Mira vos, los síntomas son por las emociones. Sí, pero ahí tu vida cambió. No lo creo. Y si lo hizo fue muy poco, porque el síntoma viene para algo mucho más inmenso. Entonces, ¿Para qué sanamos? ¿Para qué sanamoS? Para sacarnos el síntoma de encima. Punto uno, para liberar una emoción. Punto dos, sigamos viajando, que es un viaje maravilloso que lleva, como todo, al despertar de la conciencia, cosa que hasta ahora en este abordaje no ha sucedido, no viene sucediendo ni en el primero ni en el segundo. Vamos a ver cómo sigue. Un abrazo, buen día de vuelta. Aquí estoy con el siguiente pasito de este camino bello, bello, de permitir que un síntoma nos muestre.
El otro mundo, que nos muestre que estamos dormidos.
Qué el ingresar a la profundidad del síntoma nos permita descubrir que simplemente no sanábamos más cosas porque no sabíamos que existía, que todo eso existía. Y si yo le abro la puerta al síntoma para permitirle hacerme llegar un mensaje. El síntoma va a mostrar todo un universo de cosas que ahora sí me va a interesar sanarlas. Simplemente no las sanaba porque no las conocía, porque no pertenecen al mundo sensorial, al mundo, al único mundo que se reconoce en esta parte del mundo, sino que pertenecen al otro mundo que me conecta con lo más profundo de mí. Y entonces va a haber una definición de sanación por cada estado de conciencia. Y ninguno va a estar equivocado. Como digo en más de un libro me parece.
Todos tienen razón, todos tenemos razón, todas las personas tienen razón, pero tienen razón para su estado de conciencia. El problema está cuando tenés razón y las cosas no parecen que te van bien. Creo que es en el tercer o el cuarto libro que yo publico una frase de Mark Twain que.
El problema.
No es por las cosas que no sabes, sino por las que estás seguro que sabes, pero que simplemente no son así.
Y con la sanación y la profundidad del alma sucede eso. Entonces venimos haciendo un camino ahora, para no reiterar, porque en el vídeo anterior no pude avanzar mucho porque quedaban cosas por decir de los anteriores. El primero me sano con la sanación tradicional, pastilla, operación. Está muy bien. De vuelta, está muy bien. El segundo me sano con otra cosa, pero que es externa a mí. No importa si es una piedra, una gota, un brebaje preparado, una rama, una hierba, es externo a mí. El tercero, wow. Entré a un mundo invisible. Boom. Eso es inmenso. Resulta que me dolía la rodilla. Fui, reconocí una serie de emociones que yo me había guardado en la vida de determinado tema. Y acá ya viene algo inmenso. No es el estrés. Te doy la rodilla, tenés estrés. No tenés páncreas, tenés estrés. Tenés problemas de piel, tenés estrés. Estás nervioso, tenés estrés. No, no, no, pará. No puede ser el mismo estrés el del dolor de rodilla que el del eczema, o el de los nervios que tengo, la ansiedad que tengo. ¿No será que existen estreses? ¿No será que esto que llamamos vino.
Tiene Bonarda, tiene Malbec, tiene Cabernet Sauvignon, tiene Sauvignon Blanc y tiene un montón de variedades Y será que cada variedad es para cada cosa? OK.
Siempre hay un nivel de profundidad mayor.
Entonces llegamos hasta el de las emociones Ahí se abrió un campo enorme, me dolía la rodilla y me di cuenta porque fui a una sesión de decodificación bioemocional o de X corriente, fui a una sola, y me di cuenta que.
En el momento que me empezó a doler la rodilla, fue justamente en un momento maravilloso, y fue cuando mi hija me pidió si le podía cuidar a su hijo, a mi nieto. Qué más feliz una abuela que cuidar a su nieto.
Pero justo ahí me empezó a doler la rodilla. Pero bueno, no me había dado cuenta en lo profundo de mí que mirá, ella me lo pidió cuando yo tenía 50 años. Y ahí me di cuenta que cuando llegué a lo profundo, en un ejercicio que me hicieron hacer, me di cuenta que en realidad, además de cuidar a mi nieto, yo estaba esperando este momento hace bastante, porque era la edad que ya había organizado con mis amigas, que éramos libres porque los hijos ya se habían ido y que estaban programando un viaje, y ellas finalmente se fueron todas de viaje y yo me cuidé, me quedé a cuidar a mi nieto. Pero cuidar a tu nieto es hermoso, no me digas que no es el lado consciente. Mi síntoma me mostró que en mi inconsciente había algo que estaba haciendo por los demás y no por mí. Había algo que estaba haciendo por obligación y no por mí, había algo que estaba haciendo para que me quieran y no por mí, había algo que estaba diciendo para que mi hija no se enoje conmigo y no por mí. Y la rodilla que viene directo del inconsciente biológico, es absolutamente sabia, egoísta. Mi hijo no tenés ganas de irte de viaje, sabes que tu nieto igual después lo puedes cuidar y sabes que esto tal cosa, pero no te preocupes, esta manera que vos tenés de no verlo, de no reconocer que te pasa eso, no es por esto, es por lo que te pasó a los 25 años o porque pasó en determinado momento de tu vida, acordate. Entiendo, como a los 25 años.
A los 25 años, tal cual, yo tenía ganas de irme de viaje con unas amigas, habíamos terminado la carrera en la facultad, y mi papá tiene un problema de negocios, se cae, se rompe la cadera y me dice si, yo me puedo quedar en negocio. Es verdad, pero.
Es mi papá y es el negocio de la familia, como no me voy a quedar. Sí, sí, sí. Ese es el lado consciente.
Pero tus amigas iban de viaje igual que ahora, ¿Viste? Y vos te quedaste a cuidar el negocio.
Y hay un lado tuyo egoísta que no quiere quedarse a cuidar el negocio. Lo hacés por los demás, aunque sientas que no hay otra, no importa. Las emociones que hay adentro, vamos a expresarlas o vamos a identificarlas. Estoy hablando a primera corriente. Identificarlas, no hace falta que las expreses. Y Vamos. ¿A los 12 años, qué pasó?
Me acuerdo ahí mi mamá tiene también un accidente. Oh, mirá. Ya digo varias veces, Qué casualidad. A los 25 mi papá tiene un accidente. A los 12 míos mi mamá tiene un accidente. Qué casualidad. Y como mi mamá se accidenta, queda internada tres meses. Y yo no pude irme con mis compañeros de colegio del primario, de viaje, Un viajecito de egresados que hicieron ahí de dos días nada más, porque me quedé a cuidar a mis hermanos. Igual que como ahora mi hija me pide que le cuide a sus hijos. No lo puedo creer. Qué casualidad. Qué loco que es todo. Cómo repetimos las cosas. Y ahí libero las emociones de esto. Libero las emociones de esto. Libero las emociones de esto. Mi dolor de rodilla para el primer universo, magia se va.
Pero en este planteo que reconocí, que me guardé todo eso y que lo liberé, se abrió una puerta enorme, que es la puerta a que existen cosas no visibles y no medibles que tengo dentro de mi cuerpo, tengo dentro de mi ser y que seguro hacia mi realidad. Porque cómo logré que al doble de la edad mi mamá le pase esto, al doble de edad mi papá le pase lo otro, las tengo dentro de mí y que cuando las libere, esto cambió, el síntoma se fue. Wow. Inventé la pastilla emocional, inventé el implante emocional, inventé.
¿Cómo se llama? Un implante de rodilla emocional. La cuestión es que la rodilla se sanó, pero ahí no cambié de vida. No cambié de vida. Es probable que haya aprendido, sí, un poco más a decir que no. Probable que ahí llamé a mi hija y le che, no te puede cuidar el nene, yo te ayudo. Fíjate, no me puedo cuidar, me voy de viaje con mis amigas. Eso ya hace un pequeño cambio. Pero lo que se llama cambiar la vida, todavía falta. Lo que se llama profundo. ¿Y a qué viene un síntoma todavía está lejos, todavía está lejos? Lo que sucede que desde acá, como están viendo, todavía no lo conozco. Entonces no puedo pretender sanar lo que no sé que existe, como sucedía en el primer estadio con respecto al emocional. El primer estadio no puede sanar el emocional porque no sabe que existe. El emocional no puede sanar otros porque no sabe que existen. Así que vamos a ver, vamos a seguir en este caminito didáctico que les diría que es para todos, consultores públicos en general, terapeutas en general, como todos los vídeos que trato de transmitirme a mí mismo para lograr de esto. Un abrazo, seguimos en el otro, vamos un poquito más profundo. Ir a lo que mencioné, no en el vídeo anterior, sino en el anterior, que alguien de repente empieza a darse cuenta de que las emociones que portó en su vida, por ejemplo el caso de la rodilla que conté después, resulta que esta persona hace un camino un poquito más profundo y se da cuenta que tiene el mismo modelo emocional que reinaba.
En el útero materno. El modelo emocional de esta persona de las rodillas que está renunciando a lo propio para ser amada, para no quedar fuera del clan, para ser reconocida, es precisamente lo que había en el vientre materno. Y ahí viene un salto más de conciencia y uno.
¿Cómo puede ser que yo repetí exactamente lo que me dio por resultado vida en la panza de mi mamá? Pero ¿Cómo es que lo hice si yo no soy la que define.
El nombre de las personas que me rodean? ¿Cómo puede ser si mi mamá lo hizo? ¿Cómo pude ser que.
En la panza de mi mamá estaba la desvalorización para ser amada y renunció a ella? Mi mamá quedó embarazada de mí a los 22 años y renunció a su carrera porque quedó embarazada. Y esa renuncia a querer lo propio de mi mamá es lo que yo repetí a lo largo de mi vida. Por eso tengo hoy la rodilla como la tengo. Es decir, lo que mi mamá fue una frustración y fue un no reconocimiento, porque ella, bueno, después de todo renuncio a mi carrera porque me casé y mi esposo me dijo que prefería que trabajara él y que yo me ocupara de los chicos. Y eso quedó trunco ahí. Y ella se lo guardó, pensó que era algo para bien, pero en el fondo se guardó una emoción ¿Y qué hizo? Siguió por dentro. Y yo me embeví de eso y nací a guardarme emociones.
Bienvenida, bienvenido. Estás entrando a una dimensión más profunda del síntoma, que es la que te conecta con algo ya no contemporáneo, es decir, al parecer cuestiones anteriores a vos, entre comillas, siempre vos va a ser entre comillas, porque vos sos el todo, tu mamá sos vos, tus ancestros sos vos, Alfa Centauri sos vos, el cinturón de Orión sos vos, mi perro Jake sos vos, yo soy vos. Porque si somos el todo, hay que hacer siempre el mayor esfuerzo posible por mantenerse y mirar las cosas de que somos el todo. ¿Pero en este juego didáctico y en la mirada occidental trunca de que esto, tu vida es desde acá hasta acá, y qué es acá es tu concepción, pero y antes? No, no hay nada acá. Uno descubre gracias a la emoción que se mete en un paquete que trasciende esa barrera, y el síntoma te hace conectar con que sos la continuación de lo que le quedó profundamente guardado a tu madre. Aunque en este momento sientas que no te llevas bien con tu mamá, que no has tenido la madre que quisiste, que no sentís tal vez algo más fuerte todavía positivo, o lo que llamamos negativo por tu madre, hay algo que es inevitable y que te lo puedo decir por miles de casos de experiencia, y es que sos la continuación de las emociones guardadas de tu mamá. Y eso lo empieza a descubrir quien analiza el ambiente materno y quien se mete más allá de la barrera.
De lo que llamamos vida contemporánea. Porque cuando uno empieza a analizar eso, uno dice, bueno, pero esperábamos mi vida contemporánea también es el útero materno, porque yo me crié ahí. Sí, pero las personas que llevamos algún ejercicio ahí, descubren que las emociones que están reinando en el útero.
Incluyen a la historia completa de mamá. Entonces, historia de mamá, emociones guardadas en el útero, y yo que paso por ese útero a recoger las emociones guardadas de mamá para salir a crear una vida, para salir a hacer una experiencia. Entonces ya el ir y encontrarse, tener ese reencuentro ahora consciente con las emociones de tu madre, y ver que aunque la odies o la ames, sos la continuación de las emociones que guardó a nivel inconsciente tu mamá, aunque conscientemente te parezca todo lo contrario, a nivel inconsciente.
Esas emociones que se guardó son las que determinaron que tu síntoma continuara. Entonces ahí vienen los que lo han hecho, los miles que lo hacen por día, porque imagínense casi 3.000 consultores de humano puente que atienden algunos a una persona por día, pero otros a cuatro, y algunos no atienden todos los días, atienden dos veces por semana, pero otros atienden a cuatro. Así que en promedio se podrían estar atendiendo dos consultas por día a lo largo del mundo, por consultor, estamos en unas 6.000 personas prácticamente por día que están haciendo todos estos procesos.
Y esas personas que ya van al útero de su madre, ya hacen un nuevo estadio de conciencia y dicen wow, acabo de entender lo que le pasó a mi madre. Pero cuidado, porque esto que está sucediendo en esta parte que les relato, no es el abordaje emocional de la charla solamente. A ver, contame qué le pasó a tu mamá cuando estaba embarazada de vos y un poco antes de estar embarazada de vos. Porque ahí hay una identificación y ahí hay una lógica. Uy sí, como conciencia. Distinto es meterse en el inconsciente, en un ejercicio. Acuérdense que al gran mundo se ingresa solamente cerrando los ojos y en un ejercicio guiado. Y ahí alguien viaja literalmente en presente, porque el instante presente es eterno y todos los instantes están presentes y se puede ir a todos ellos, viaja en este aparente, en esta ilusión del tiempo a ese lugar y se da cuenta que al fin y al cabo le está sucediendo en su vida los mismos dolores que se guardó su mamá. Pero viene otra parte más. Y hay un abordaje disociado también que se puede hacer. Así como charlo y digo, converso y digo, a ver, contame qué le pasó a tu mamá en el embarazo. Y antes mi mamá me contó esto, me contó lo otro, pero yo no sé si me oculta algo, porque a mí no me parece. Ahí no hay un encuentro profundo. Puede que lo haya, pero lo que estamos haciendo es una escala ascendente en este viaje. Y lo mismo sucede cuando aparece, y esto es un nuevo salto inmenso de conciencia, el transgeneracional. Y hay patrones inconscientes, datos que porto, que me doy cuenta que me relacionan con determinados ancestros.
Ahí sí que estoy hablando de una experiencia anterior a la mía, 100% anterior a esta contemporánea 100%. Estoy hablando de la vida de mi abuelo, estoy hablando de la vida de mi bisabuela, estoy hablando de la vida de mi madre, estoy hablando de la vida de mi abuela, de mi tatarabuelo, y determinados patrones que en principio se encontraron de la mano de Nicolás Abraham, María Thoreau, Hans Zuzenberger, François Doltó y otros tantos que han hecho un salto ahí sí se podría decir dimensional, en lo que es un síntoma. Y es cuando vos te das cuenta que tu síntoma, esto que acuérdense que empezó como mecanicista, ya ahora voy tomando dimensión, que está relacionado con lo que le ocurrió a sus vidas, a determinados ancestros, no todos, porque cuidado, estoy en la parte del transgeneracional, todavía no llegué a lo profundo profundo, a determinados ancestros que tienen patrones que tu inconsciente toma y que toma fuerte esos datos, porque por ejemplo, te llamas igual, o tenés una fecha relacionada, o tenés la misma actividad o el parecido físico, o naciste el día de su santo y esas cosas, ahí ya vos empezás a tomar una dimensión mayor de quién sos, mayor de lo que portás y mayor de lo que es tu existencia. ¿Entonces yo soy la continuación de lo que dejó trunco ese abuelo y soy el resultado por compensación o por repetición de lo que le pasó? Y la respuesta sí, siempre sí. Wow, yo pensé que un síntoma venía por casualidad y ya Estoy yendo historias 100 años anteriores a mí, 50 años, 30 años anteriores A mí. Sí, así es. Y yo soy la continuación de eso. Es decir que mi paquete emocional al fin y al cabo es anterior a mí.
Es tan grande lo que estoy viendo ahora. Sí, así es, el paquete emocional es anterior a vos, y entonces yo no vendré a sanar el paquete emocional. Ahí empiezan a dispararse dudas. Vamos a ver, seguimos.
Buen día, buen día, ¿Cómo les va? Aquí sigo ahora con.
La participación de Jake, que está ahí unidireccional, con su vista observando los patos.
Y un llamador de ángeles que hay de fondo. Y este solcito que se va poniendo tibio en la mañana a medida que avanzo en los vídeos, y el canto de los pájaros y unas nubes así a modo de plumitas, qué belleza que es la existencia en la tierra. Y unas mosquitas que les da el sol, las atraviesa y las vuelve transparentes, parecen puntitos grises que vuelan es impresionante la experiencia en la tierra y poder estar abajo de una casita de sauce. Es una casita de sauce, como cuando éramos chicos. Siempre hay que alimentar, yo por lo menos, al inconsciente para que se siga sintiendo niño.
Llegamos en el vídeo anterior, de vuelta, les recomiendo que todos los vídeos anteriores los vean, ya creo que van 4 o 5 antes de este. Estamos haciendo un viaje por la profundidad del síntoma y el poder no poder sanar lo que no considero que existe.
Y llegamos ya en el vídeo anterior, desde el método meramente mecanicista en todas sus formas, tanto natural como no natural, es decir, desde las piedras y las gotas.
Inclusive chamánicas, hasta.
El ribotril.
Hasta el ir tomando conciencia de que no soy solo una contemporaneidad, sino que parece soy una continuidad de algo.
Pero hay algo.
Y estos últimos que nombre, desde el emocional hasta este que vengo nombrando, ya forman parte del camino humano puente. Los anteriores no, ninguno, pero no considero que estén mal. Así como las dietas no considero que estén mal. Un tema apasionante, maravilloso, pero es mecanicista, es externo. Es externo a mí. La culpa no puede ser de la papa, ni del carbohidrato, ni del gluten, ni de la proteína. Tiene que haber algo en mí para que si todos ellos procesan bien la proteína y yo no tenga algo, y ese algo es el que estamos buscando. Entonces, desde lo emocional, cuando empiezo a conectarme con lo histórico y voy hacia lo profundo, ahí ya estoy dentro de lo que llamo el camino humano puente. Pero sí tengo que tener claro que no llegué a lo profundo todavía, porque todavía no surgió la gran duda que le germina a una persona que va haciendo su camino de sanación profundo.
Hasta acá, hasta lo que mencioné, es decir, liberé las emociones, hablé con mi madre sobre lo que sucedía en su útero y en la etapa anterior y lo que le pasó en su vida. Hablé con. No hable, pero.
Algunos miembros de mi familia me contaron sobre tal abuela, tal abuelo, conseguí fechas, conseguí datos, pude armar el árbol y de manera disociada, es decir, aquí estoy yo, allí están ellos, ven que van empezando los ruidos del barrio a medida que sube la hora, Aquí estoy yo, allí están ellos.
A través de esa manera disociada, empecé a cobrar dimensión de que tengo una relación con ese pasado. Pero hay algo que.
Va sucediendo de manera creciente en este periodo, pero hasta es muy probable que las personas ni lo noten, porque al no estar conectadas con su capacidad de ser creadores hasta acá, tal vez ni notan que su vida en algún aspecto ya podría estar empezando a cambiar. A cambiar. Llegué por un síntoma, llegué por la rodilla. En los primeros métodos mi vida no cambia en el emocional, cuando libero mi parte personal, mi vida es muy probable que no cambie o que cambie muy poquito, tanto que no lo noto.
Cuando me empiezo a conectar con la profundidad de ser la continuación de lo que le pasaba a mi madre, mi vida empieza a cambiar un poquito más, pero como es imperceptible, imperceptible, tampoco me cambia la conciencia sobre lo que estoy cambiando. Cuando empiezo a conectarme con la existencia de mis ancestros, mi vida cambia un poquito más, pero muchas veces no me doy cuenta porque sobre todo si llegué desde un universo casual, yo no me voy a dar cuenta acá, porque ni siquiera todavía estoy en la concepción de que yo puedo ser capaz de cambiar algo de mi realidad más allá del síntoma físico. Vine a cambiar, no lo hice. Eso todavía no está en mis posibilidades. Sí, muy bien. Liberé las emociones y reconozco que la rodilla, el dolor se calmó. Sí, me conecté con lo que le pasaba a mi madre en su útero y me sentí la verdad que más unido a ella. Es más, ahora que me doy cuenta, a partir de ahí me empecé a llevar un poco mejor con mi mamá. ¿Cómo cambió? ¿Cómo cambIó ella? Debe ser casual. Mi mamá está mucho mejor. Es más, yo le digo vos tenés que hacer esto, vos tenés que hacer el otro. Muchas frases que son garantía que no me di cuenta que soy el creador de mi mamá. Entonces.
Pero seguí más profundo y llegué a reconocerme porque conseguí los datos. Una tía tenía todo guardado y además un abuelo era genealogista y me consiguió el árbol hasta el 1500 y qué sé yo. Uy, qué interesante. Contame la vida de este bisabuelo. No, no tengo idea de él, no sé nada. Ah, OK, bueno, ahí tenemos un límite. ¿Y de tu mamá qué sabes? Muy poco. Mi mamá es muy callada, muy guardada, ahí tenemos un límite. ¿Y de este abuelo qué sabes de sus padres? No los padres de este abuelo no se conocieron, parece que él, no sé, el primer dato que tenemos es que vivía en Granada y que se vino para acá muy solito y no sabemos nada. OK.
Ahí hay un freno, y es que no puedo desde esto externo, acceder a una información que por lo general se corta. Y muchas personas llegan acá, o ni siquiera tal vez hacen el camino Humano Puente, porque creen que si no tienen datos no lo pueden hacer. Y por supuesto que sí lo pueden hacer, ¿Por qué? Porque falta lo más profundo.
Lo más profundo que un síntoma tiene para ofrecerte, recién comienza a asomarse acá. Miren de todo lo que hablamos, miren todo el universo que no se conoce desde el lado mecanicista, y que por lo tanto jamás acá se va a considerar que esto hay que sanarlo, porque nadie considera que esto exista. Lo que estamos viendo que existe es esta partícula pequeña al lado de un universo infinito, y desde la vista de esta partícula pequeña, jamás se va a considerar que hay que sanar este universo infinito. Y por lo tanto, como eso no se considera, acá no cambia la vida, y acá no cambia la vida, y acá no cambia la vida, y acá cambia tan poquito que ni siquiera me doy cuenta que está cambiando, y acá lo mismo, y acá un poco más, y acá un poco más, y acá un poco más. ¿Hasta que?
Hasta que me empiezo a dar cuenta en un paso más. Y acá nos estamos arrimando un poco, ya pasamos la propuesta de la decodificación bioemocional que enseñamos en la apertura 1 en Humano Puente, y estamos entrando a un universo mayor, que es.
El ir hacia adentro.
Y meterme dentro del inconsciente de mi madre y vivir su vida literal, con todas las imágenes de lo que le pasó, con todo lo que sufrió, con todas las cosas, liberar yo siendo ella, sus emociones. Así como libre en mi línea de tiempo y en mi vida contemporánea, las cuestiones de rodilla, ahora voy a su aparente, su aparente vida, mi madre, y libero yo en presente, viviendo su vida en un ejercicio, sus emociones. A eso se le llama reorixins. Y después hago lo mismo con cada uno de mis ancestros, los reconozca o no, pero ahí lo más importante, los conozca o no, es decir, me hayan contado o no, en rorikisin se termina ese problema, porque como yo soy todos mis ancestros, yo voy a poder viajar a todos los datos de los que conozco, de los que no conozco, de gente que vivió hace miles de años y que ni siquiera sé si están relacionados conmigo. Rorixins, podés viajar a la vida de personas que no conocés, a la vida de personas que en teoría no están en tu árbol, a la vida de síntomas que tiene el vecino, a la vida de cuestiones, Por eso se llama reoriciens con un tercero. Y lo que sí empieza a crecer ahí che, yo estoy haciendo esto y hay algo que está pasando y que no lo puedo negar. Mi vida está cambiando. Mi vida está cambiando, Me empecé a llevar mejor con mi hijo, mi economía es otra.
Persona que no veía hace 20 años, trabajé las emociones relacionadas con aquella pelea, me acaba de llamar por teléfono, reapareció. Y acá es donde se produce un nuevo Big Bang, que es el que vamos a hablar en el siguiente vídeo. Y es que uno va entrando, gracias a aquel dolor de rodilla, a la duda en principio, a una mayor certeza después y a la certeza total finalmente de que somos creadores. Y ahí es donde el síntoma está empezando a cumplir su objetivo. Vamos a eso en el siguiente vídeo. Los amo. Gracias por tomar conciencia de estas cosas.
¿Cómo les va? Escuchen.
El canto de los imangos, de los pájaros.
Hoy estoy en un bosque, como cada tanto habrán visto vídeos que estoy en un bosquecito.
Disfrutando y conviviendo.
Con la pinocha.
Con ese olor del bosque, las cáscaras, las cortezas húmedas, porque anoche llovió.
Y se despegan las cortezas de algunos álamos, de algunos pinos, todo húmedo. Es una cosa tan bella la humedad del bosque que espero que todos la puedan vivir, que se pueda contagiar. Y anoche llovió, entonces hoy con el movimiento del viento van cayendo algunas gotitas.
Gracias por estar ahí. Ya estoy en otro lugar, no en mi casa habitual, sino disfrutando de otro modo de mis permanentes vacaciones. Así que estoy grabando porque uno en vacaciones aprovecha para hacer lo que le gusta.
Así que voy a seguir haciendo lo que hago.
Qué viaje bello que estamos haciendo juntos.
Para qué sanamos. Para qué sanamos. Para qué sanamos. Para qué sanamos. Claro, yo pensé que sanar era.
O tomarme un medicamento o hacer una dieta.
O tomar unas gotas.
Flores.
O ponerme imanes o un péndulo o lo que sea, o energía.
Porque yo pensé que sanar era que eso que vino a molestar se fuera sin más.
Claro. Pero parece que sanar era algo más. Sanar me indicaba entonces luego de este camino que estamos haciendo, que había alguna emoción que yo tenía guardada y ahora la pude identificar.
Tal vez si hago algo más profundo la puedo liberar. Todo esto es lo que venimos viendo, véanlo en los vídeos anteriores. Tal vez si hago algo más profundo me puede dar cuenta que la repetí a lo largo de mi vida.
Wow, Qué increíble.
Resulta que los síntomas vienen por emociones guardadas. Sí, también en la primera instancia, que son distintas maneras de sanarse con algo ajeno a tu interior.
También.
Es increíble y te puede sanar. Pero puede sanar ese concepto de síntoma o de enfermedad. Vos tenés un concepto de síntoma o de enfermedad que es algo vino a molestarme y yo me lo tengo que sacar para que mi vida continúe tal cual como venía. No importa si bien o mal como venía.
Algo así como me duele la rodilla porque ni siquiera me doy cuenta que estoy haciendo cosas que no me gusta hacer y necesito que se me vaya el dolor de rodilla para seguir haciendo cosas que no me gusta hacer.
Y el síntoma es tanto más generoso que eso que te No, no, más atrás, más atrás. Entonces vas y buscas una emoción, encontrás las emociones de la rodilla. Wow. Saqué las emociones de la rodilla y la rodilla me dejó de doler, al menos por un tiempo. Bueno, pero te tengo noticias.
Esa sanación también es yendo hacia lo interior. La menor de las profundidades de sanación, si es sólo biológica, sólo neurológica y solo emocional, es la menor de las profundidades de la sanación.
¿Pero por qué? Porque el síntoma viene algo más. Lo que pasa que como lo desconoces, no lo estás viendo. Y es que te des cuenta ahora que las emociones que vos portás son emociones anteriores a vos. Fíjate, vamos a tu mamá.
En un ejercicio muy simple, dura una hora, vamos a tu mamá.
Cuando salís de ese ejercicio, no desde el relato mi mamá me contó, mi mamá no me contó. No necesitas datos, no necesitas nada. Vos sos tu mamá, Tus células no solo tienen tu historia, vos sos la historia de la humanidad.
Y te vas a dar cuenta que tu síntoma ya venía viajando por tu mamá. Y ya venía viajando por tu mamá. Estoy diciendo siempre a mamá por una cuestión biológica, pero por supuesto que venía por papá, sobre todo si hay ciertas relaciones inconscientes con papá. Y entonces ahí te das cuenta que tu síntoma tiene una historia y que es anterior a vos. Pero espera, espera, vamos a los ancestros. Porque tu mamá es una búsqueda de lógica y de reparación de lo que pasó antes. Y por ahí alguien ya más profundamente dice, pero acabo de darme cuenta que yo ahora hago todas las cosas sin tener ganas, porque mi mamá renunció a ella a lo largo de su vida e hizo las cosas sin tener ganas. Y cuando yo estaba en su vientre, mis células se programaron para hacer una vida haciendo cosas que no tenían ganas. Pero mi síntoma sabe todo eso, porque si no, ¿Como marcaría que está mal Mi síntoma me está diciendo está mal eso? ¿Lo puedes reparar? ¿Puede ser feliz? Tu vida está creada desde vos para que hagas caso a esa creencia y para que sanes la vieja historia que hizo que tu mamá renuncie a ella y tu papá renuncie y hoy todas sus historias estén acá. ¿Y dónde está la clave? Vas a ver que la clave está en algo que pasó al revés, en tu historia. En tu historia más arriba, abuelos, mirá hasta dónde está llegando. Primera ibuprofeno, flores, la dieta para alivianar de peso y bajarle el peso a la rodilla, o para generar más cartílago en la rodilla. Todo eso está muy bien. Esto no es una crítica a eso, todo eso está muy bien, pero lo que sucede es que cada uno tiene un concepto distinto de lo que es sanación.
Entonces sigo, llegué hasta ese lugar y ya me di cuenta que.
Allá arriba hubo alguien que no hizo las cosas.
Para los demás, que no hizo las cosas en función de los otros, pero que además ahí hubo un hecho antibiológico. Por ejemplo, alguien que abandonó a sus hijos según el relato del clan, por su propia conveniencia, el que no se hizo cargo, el que se fue el malo, el que se marchó, el que tuvo otra familia, que tuvo otros hijos, el que fue padre mediante un abuso. Todos esos tienen una etiqueta, tienen un código de barra dentro de un concepto. Y tu inconsciente va ahí.
Como podría ser un glóbulo blanco o como una de las bacterias del intestino, lo reconoce a ese y no lo quiere ni ver, lo quiere sacar, lo quiere matar. Y resulta que tu síntoma te dice anda, anda, es hora de que escuches al malo. ¿Pero como al malo? Sí, sí es el papá de tu bisabuelo, tu tatarabuelo. Ese es el que abandonó a tu bisabuelo y por eso todos abajo se programaron para no parecerse a él. Voy a hacer todo de más, voy a hacer todo en yang por aquel yin que hubo de padre. Y vos vas a trabajar ahí y hasta que llegues allá van a pasar un montón de consultas y de días hasta que te vayas dando cuenta que cada uno de los buenos y de los abandonados sos vos. Y acá ya no existe más el transgeneracional. Transgeneracional hace rato que no existe, porque ese es el siguiente paso menos profundo de sanación. Acá lo que existe es reconocer que vos sos todos los miembros de tu clan, no el doble, el yacente, el que se parece por fecha, por nombre, por profesión, por santoral. Y todos esos pasos que son necesariamente didácticos. Allá vos vas trabajando y trabajando en todos los buenos que quedaron ahí y todo lo que los juzgaron. Y vas comprendiendo al bueno y al malo, hasta que en determinado momento se hace un circuito. El bueno entiende al malo, el malo entiende al bueno y ambos se dan cuenta que son el otro. Y ahí el universo hace.
Al igual que Coco, que la película, qué buen ejemplo que es esa película. Y es en ese momento donde vos te agarrás la cabeza y vos decís yo soy el que abandonó a mis hijos, por eso ahora hago todo por ellos y no les puedo decir que no. Yo soy la que sufrió eso, por eso sufrí tanto que ahora no puedo decir que no. Yo soy hace cuatro generaciones un abandónico y un abandonador, Yo soy un malo y un bueno, Yo soy el yin y el yang de esta historia. Lo digo mientras los árboles lloran de felicidad. Y la respuesta es sí. Y cuando salís de ese circuito te empezás a dar cuenta que cambió tu hijo, que cambió tu hija, que cambió tu papá, que cambió tu economía, que cambiaron los vecinos. Y ahí el síntoma recién empieza a sonreír. Ahí el síntoma empieza a ¿Te diste cuenta? Vos sos el creador de todo. ¿Te animarás a seguir? Y eso lo resolvemos en el vídeo de mañana. Un abrazo, los quiero.
Sigo en este bosquecito con las palomas ahora palomas hace un rato. Chimangos.
Esas palomitas chiquitas. Acá se le llaman torcazas, seguramente en otros países donde están viendo tiene otros nombres. Acá se le llama paloma montera, a la paloma grande. La paloma que es de monte, por lo general es bien gris oscuro. Después está la torcacita. La torcacita es una paloma que no sé si está en muchos lugares, es una paloma más chiquita y es la que hace.
Que con nuestros hijos, con mis hijos me río mucho de ese canto de paloma. Con Nico siempre nos gustó.
Viste que al final el dolor de rodilla.
Lo que venía a invitarte era que en el fondo, cuando hagas tu trabajo propio y desaparezca tu síntoma, porque no tiene cabida el síntoma en la vida de alguien que sanó su historia, lo que viene a sanarte, al fin y al cabo. Por favor, si están viendo este vídeo, como primer vídeo, es primordial que vean los seis o siete vídeos anteriores que se llaman.
Para qué sanamos, porque lo que estoy tratando de compartir en estos vídeos.
Es la conciencia de que el ser humano siempre va a considerar bien el concepto de sanar en base al concepto de síntoma que tenga, o de propósito en la vida que tenga. Y acá llegamos, ya después de haber recorrido todo, a la instancia de que el síntoma te empezó a hacer dar cuenta de que en la medida que vos fuiste encontrando el circuito de la historia que creaste para sanarla.
La ciencia y la espiritualidad se vuelven a unir como todo en lo profundo, se vuelven un uno, se vuelven algo único. No están acá por locos los cientos de médicos que hay en Humano Puente, y no están acá por locos los cientos de personas que vienen de caminos espirituales a Humano Puente, y no están acá por locos, o las decenas por lo menos, que debe haber de homeópatas, de osteópatas, de arquitectos, de abogados, de sacerdotes, de monjas, de biólogos, de neonatólogos, de abogados, de policías, de amas de casa, de trabajadores en general, de distintas cosas. Porque en esta escala que estoy nombrando de la sanación.
Lo que hay es un acuerdo en que en estas escalas de sanación todos estamos ahí dentro.
Y todos estamos, el que quiere abrir su mente y el que no quiere abrir su mente, todos estamos ahí. Es como hablar del universo. Estamos en una de las instancias más maravillosas que nos pueda regalar el tiempo estamos en el momento en que descubrí que mi síntoma, mi síntoma contiene mi historia, mi ecuación a solucionar y es mi llave para hacerlo. Todo eso tenía el síntoma. El síntoma viene a que sane mi historia, a que sane mi experiencia humana, a que me dé cuenta cuando cuando llegué al final, cuando el hilo de Ariadna tenía un cartelito que hasta acá estás en el centro de tu laberinto, lo lograste, mirá.
Se caen todas las paredes del laberinto y donde había solo paredes, ahora hay solo espacio libre para crear.
Y ese punto lo conocen muy pocas personas en la tierra. Lo conocen quienes han seguido sus síntomas hasta el final, esos pocos que me entienden en la tierra. ¿El síntoma viene al fin y al cabo a que vos digas, cómo es posible que trabajé en mi mamá y cambió la relación con mi hijo? Cómo es posible que ahora entendí por qué mi abuela trató así a mi papá y cambió la relación con mi papá y además cambiaron otros aspectos como por ejemplo que estoy mejor en el trabajo que hago. ¿Qué tiene que ver eso con eso? Vos no te preocupes por eso, dejá a ver qué pasa con el universo. Acordate que Newton empezó viendo cómo se caía la manzana.
Después entendió por qué.
¿Así que tranquilo, tranquila, empezá maravillarte con el hecho de que vos haces cosas en tu interior y pasan cosas en tu aparente exterior y decís, al principio decís, este será mi síntoma, esto será por lo que yo hice? No puede ser. Entonces, ¿Qué necesitas para eso? Un grupo de gente, un grupo de locos. Por eso los consultores de humano puente en una red social tienen un grupo donde son casi 3.000 y ven que todo esto le pasa todos los días a los consultantes y a ellos mismos haciendo este camino. No son consultores de humano puente de mazo, que son o porque.
Les encanta recibir gente con problemas o con síntomas o problemas de la vida, lo hacen porque la biología te obliga a hacer cosas por tu conveniencia, porque la biología es coherente con el origen. Pero sigamos, vos seguiste, entendiste ahora a tus bisabuelos, a tu tatarabuela, a tus hijos y tu economía empieza a cambiar y de repente no tenías casa y ahora tenés casa y ya la cabeza te está Y dice ¿Qué está pasando? ¿Qué está pasando? ¿Qué está pasando? Lo que está pasando es que el ser humano se durmió hace milenios Lo que está pasando es que yo no he encontrado ninguna corriente sobre la tierra que te lleve de la Lógica del Síntoma hasta que reconozcas que sos un Creador, pero que además te brinde el modo. Wow. Ahí viene un carancho hermoso, grande, Gracias, gracias. Que además te brinda el camino lógico para que descubras quién sos. Porque el problema de la espiritualidad en la Tierra, como lo escribo en algunos libros y lo estoy escribiendo mucho en este, en el de Economía, es la didáctica.
Hay por un lado toda una serie de gurúes o de maestros espirituales muy profundos, maravillosos, que amo y he admirado mucho.
Pero que no te dan un modo, o por lo menos yo no he encontrado hasta ahora el modo de llegar hasta esto que te acabo de mencionar en estos vídeos. Y en el otro extremo hay toda una serie de propuestas de lo que llaman sanación.
Que no te llevan nunca hasta la unión con que seas el creador de todo lo que hay en tu realidad. Vos sos la llave para descubrir que vos sos, como se te dijo, el Alfa y el Omega, que vos sos el Todo, sos el Apocalipsis, el Génesis, vos sos el sanador y el sanado, vos sos la enfermedad y la sanación, vos sos el malo y el que le hizo daño, vos sos el bueno y el que le hizo daño.
Así que el síntoma viene a eso, el síntoma viene a que cuando vos vas solucionando tu ecuación de vida, te vayas descubriendo el Creador en la Tierra, pero es tu propio curso. Si vos tenés una, uña encarnada, tu curso más profundo de sanación se llama uña encarnada, tu hilo de Ariadna se llama uña encarnada. Y si vos tenés un cáncer de páncreas, de vesícula, de colon, ese es tu hilo de Ariadna. Y si vos tenés un eczema, ese es tu hilo de Ariadna. Y si vos tenés problemas de economía, ese es tu hilo de Ariadna. Y si tenés problemas de relación con tu pareja, ese es tu hilo de Ariadna. Y si fuiste infiel o te fueron infiel, ese es tu hilo de Ariadna. Si quedaste viuda joven, ese es tu hilo de Ariadna. Si tenés dolor porque tus hijos no te hablan o porque uno de tus hijos se alejó, ese es tu hilo de Ariadna. El hilo de Ariadna de la Tierra se llama sufrimiento, se llama esa cosa interior que tenés en tu corazón y que te esto no puede ser, esto no puede seguir. Si se dice. Y los grandes maestros tenían razón cuando me decían que yo soy el creador de todo, que yo soy ese Dios que algunos llamaron. ¿Cómo es que estoy haciendo cosas que no me gustan en la tierra por qué tengo una economía escasa? ¿Por qué no puedo acceder a lo que accede él? ¿Por qué los veo en mi universo? Vos los creas en tu universo para que te muestren de que sos capaz. Y tu síntoma, que ya te digo, no es sólo físico, sino toda molestia de tu vida tiene la solución. Vos sos el Creador en la Tierra. Para eso sanamos, para que descubras que sos nada más ni nada menos que eso que llamás Dios, el Todo, el Universo, el Creador y lo creado en la Tierra. Que toda consulta de Humano Puente sea llevada hasta ahí. Que todo consultor de Humano Puente te lleve hasta ahí. Exigile que te lleve hasta ahí. No permitas que tu síntoma se sane antes de que te descubras Creador. Un abrazo, nos vemos amigos.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast ESCRIBINOS a HUMANOPUENTEPODCASTMAIL. COM. Les dejo un abrazo virtual.








