3 Jul 2022 · 37 min
Transcripción de un episodio del podcast Humano Puente (temporada 4) donde César entrevista a Elba Camacho, madre venezolana que narra el diagnóstico de autismo de su hijo, su búsqueda médica y nutricional, y su transformación personal al conocer la corriente Humano Puente. Elba describe cómo, mediante consultas y reprogramaciones (incluyendo trabajo sobre su propio útero materno y árbol genealógico), vio mejoras en la salud física y conducta de su hijo y decidió formarse como consultora para acompañar a otras familias. El episodio incluye una breve nota final anunciando que desde noviembre 2022 habrá consultores especializados en autismo listados en la web de Humano Puente.
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A partir de noviembre 2022.
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Bienvenidos a la cuarta temporada de Humano Puente Podcast. Juntos vamos a seguir expandiendo conciencia de manera íntima en este espacio con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Si llegan por primera vez los invitamos a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando PabloAlmazán Humano Puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi humanopuente en Instagram.
Bienvenida Elba al podcast de Humano Puente. Un placer y un honor para mí encontrarte acá.
Muchas gracias. Hola César, gracias por la invitación, gracias por este espacio para conversar un rato y compartirte tantos temas que que son de interés para nosotros y para muchas otras personas.
Escuché bastante de vos, Pablo habló en muchos lugares, me dijiste que leyó un mail tuyo en muchas oportunidades y muchos me hablaban de vos y por eso me parece muy lindo poder charlar y profundizar sobre tu proceso, sobre todo lo que viviste y que la gente conozca tu historia porque seguramente le va a servir escuchar la experiencia de lo que viviste, entonces conocer un poco es lo que nos trae acá, así que bienvenida. Contanos un poco de dónde sos, ¿Quién es Elba Camacho?
Chévere. Sí, bueno, soy de Venezuela, soy mamá de tres niños, uno de ellos dentro del diagnóstico del espectro Autista y fue lo que me trajo a la corriente Humano Puente y la razón por la que establezco esa conversación, ese mail que que Pablo leyó en muchas oportunidades.
Obviamente nunca fue la intención, simplemente contar lo maravilloso que había sido para mí transitar todo el recorrido, todo ese camino de Humano Puente y lo liberador que había sido una vez que había comenzado a ver ese síntoma que me estaba presentando mi hijo desde otra perspectiva.
Bien, eso ya sabemos o por lo menos se nota en tu conversación que fue hace un tiempo y quiero que vayamos al principio de esta historia previo a conocer Humano Puente, él va con su proceso interno y con todo lo que estaba pasando, ¿Qué te pasaba en tu vida, cómo aparece el diagnóstico? Contame un poco cómo llegó todo ese momento para vos.
Sí, bueno, uno de los momentos más oscuros de mi vida sin duda alguna, cuando mi hijo tenía aproximadamente año y medio, yo comienzo a ver algunas conductas que no me parecían normales, empiezo a notar mucha ausencia en él y bueno, acudo a los médicos, a la medicina a ver que me dijeran qué era lo que estaba ocurriendo sumado a esa desconexión que mi hijo presentaba, había unos episodios de arre que él presentaba y pues nada, empezó a presentar diarreas hasta 22 días. Entonces esto nos llevó a llevar dietas rigurosas, Fabián comía apenas 10 alimentos y era una dieta sumamente estricta y por supuesto el desgaste que para nosotros como padres esto producía, nos llevó a buscar millones de opciones, de soluciones, de ver a alguien que nos ayudara a sanar a Fabián, no solo del tema de autismo, sino de esos problemas gastrointestinales que él presentaba.
¿Ahí ya te lo habían diagnosticado?
¿Sí, ya? Sí. Bueno, vamos al médico, voy a su pediatra y de verdad que estaba como iniciando esa cantidad de comportamientos disruptivos, estaba iniciando o apenas yo había logrado darme cuenta que habían cosas que no estaban bien, como por el hecho de que ellos comienzan más a socializar, tienen que cumplir con algunas cosas, como que decir chao, comenzar a hablar y yo le señalaba y él no miraba hacia donde yo le señalaba, entonces eso empezó a llamarme la atención, lo llevo al pediatra y ella me dice que no, que no pasa nada, pero que para que yo me quede tranquila que lo lleve con un neurólogo, que le haga una evaluación y me dé un diagnóstico como tal. Y bueno, así lo hice, fuimos al neurólogo y bueno, este médico bastante tajante me dice durante la consulta que por favor me coloque a Fabián amamantarlo y que observe si él me mira en ese momento. Para ese momento yo estaba embarazada de mi hija menor y por supuesto me lo siento en las piernas y lo pongo a amamantar y él no me miraba. Y para mí fue como un balde de agua fría darme cuenta de eso, de que incluso amamantándolo, estándolo, teniendo tan cerca, él no me miraba y él sin más ni menos me dice tu hijo tiene autismo. Y yo de verdad que no me lo esperaba, fue así como te digo, un balde de agua fría, por un momento sentí que quería que me tragara a la tierra, no sabía ni siquiera de qué me estaba hablando, no tenía ni idea, pero sí esta súper sensible, creo que tenía las hormonas también bien alborotadas por todo el tema de estar embarazada. Y bueno, nada, su diagnóstico fue bastante claro, me mira, tu hijo tiene autismo, eso no se sana si quieres hacer algo por él, tienes que hacerlo rápido porque apenas en los primeros años de vida, con muchísima terapia, con una dieta estricta, pudieras mejorar un poco su calidad de vida. Pero esto es un diagnóstico que es para toda la vida, esto no se va a ir y bueno, tienes que acostumbrarte a que esto siempre va a estar presente y bueno, más allá de alguna solución, fue una sentencia.
Claro, un diagnóstico fuerte que muchas madres escuchándote se van a sentir identificados y también cualquier persona que tuvo diagnósticos de cualquier enfermedad de mala fama sabe de lo que estás hablando. Diagnósticos muy fuertes donde el médico tiene una posición importante y recibimos un golpe fuerte. Así que creo que todos desde algún lugar entendimos lo que recibiste ahí y más como madre, lo que debe ser para vos eso. Así que sí, escucharlo es fuerte, pero sí vivirlo.
Mira, me veo reflejada en cualquier madre que le dé un diagnóstico de su hijo, que le digan que es para toda la vida y yo creo que el sentir es de desolación, de desesperación y ahí comenzó mi búsqueda, bueno, hice hasta lo imposible, acudí a millones de médicos, comencé a hacer. Digo que en ese momento inició un poco ese despertar de conciencia, de reconocer lo que comíamos, de ver qué era lo que realmente a él le hacía daño. Comenzaron todos mis estudios con todo este tema de la alimentación, estudiar los oxalatos, los salicilatos, las histaminas, en donde estaban presentes, cuáles eran los alimentos que le hacían daño.
¿Cómo llegaste a esa información de saber que eso podría ser algo porque estás nombrando alimentos o componentes? ¿Eso fue a partir de estudios o los médicos te dijeron que elimines?
Mira, sobre todo cuando nos dan un diagnóstico de autismo, hay algo que es muy importante y que hoy día comprendo y es que todos, todos los síntomas que los niños presentan se lo adjudican al autismo y en este caso mi hijo presentaba permeabilidad intestinal. Ese era el diagnóstico que me habían dado por las diarreas que él presentaba según los estudios que comenzamos a hacerlo, porque esto fue examen tras examen, evaluación, viajamos a otras ciudades a que lo vieran algunos otros médicos, yo en búsqueda, por supuesto.
Alguien que me ayudara a sanarlo, a que él estuviese mejor físicamente.
Bueno, nada, me certifique haciendo un montón de cursos por Internet, busqué muchísima información, bueno, aprendí a hacer fermentos naturales, probióticos, saber cuáles. Llevaba prácticamente una agenda diaria de lo que le daba comer y las horas a las que se le daba a comer para, por descarte, poder saber cuáles eran esos alimentos que primero le producían diarrea. Y sumado a la diarrea, entonces venía este proceso de desconexión. Cuando la diarrea estaba más agudizada, su desconexión era mayor.
Eso lo notabas, ibas anotando y llevando registros.
Exacto. Cuando su inflamación a nivel del sistema inmune estaba agudizada, pues por supuesto su desconexión era mayor. Entonces, bueno, esto fue un registro que fui llevando poco a poco, reconociendo y haciéndole menús particulares que lograran por lo menos suspender el tema de las diarreas. Fue tanto lo que hice, lo que investigué, lo que estudié y todo lo que hice en ese proceso de la alimentación, que yo comencé a asesorar a otras mamás de niños con autismo y algunos médicos que tenían hijos con autismo. Porque.
Bueno, yo pienso que aquí cuando te dan un diagnóstico de esta magnitud, a el que le va haciendo bien algo, los otros lo siguen, ¿No? Como que, ah, bueno, si dejaste de dar estos alimentos y se le quitó la diarrea, bueno, vamos a hacerlo también a ver si veía el resultado. Sumado a esto, yo creé una empresa de alimentación libre de gluten. Todo esto así a toda marcha.
Me especialicé, tengo una línea de pastas libres de gluten, de panes. Bueno, aprendí a hacer de todo. Yo creo que esto para mí representó una carrera contra el tiempo. Yo sentía que tenía que hacer todo lo posible por recuperarlo, por mejorar la calidad de vida, no solamente de mi hijo, sino de toda la familia. Porque este tipo de dietas que te dan deberías ponerlas en práctica para todos, no solamente para el niño. Sobre todo porque bueno, uno enseña con el ejemplo. Entonces, bueno, nosotros teníamos costumbres a comer.
Toda la familia se revolucionó, incluso mi.
Hijo mayor que estaba acostumbrado a comer pasta, panes y retirarlos, pues por supuesto que me produjo muchísimos problemas aquí en casa, mi esposo también, la resistencia a tener que dejar no solamente el gluten, la caseína, sino todo lo que eran alimentos procesados. Y eso, lejos de darme paz y de sentirme equilibrada, era una lucha y una guerra interna que nos llevó a encerrarnos. Porque por supuesto que salir a comer fuera de casa o reunirnos con otras personas ya era sinónimo de. De locura, de desesperación, de juicios, de críticas, de preguntas que a veces no eran pertinentes. Entonces bueno, a pesar de que yo tenía todo bastante controlado con respecto a esa parte de investigación, de poder tener el menú correcto.
Todas las. Las terapias a las que lo llevaba, ocupacionales, terapias del lenguaje, yo hice todo lo que estuvo dentro de mis posibilidades. ¿Pero lejos de eso, de yo sentirme plena verdad? Por todo esto que estaba haciendo, dentro de mí todo empezó a convertirse en un caos. Empezaron millones de preguntas internas de saber si realmente lo estaba haciendo bien, si estaba haciendo lo suficiente para poder sanar a mi hijo, si esto de verdad iba a dar resultados. Y por supuesto que el caos en casa también se veía reflejado en mis hijos. Yo tenía una bebé recién nacida.
Creo que me dio también depresión postparto. Entonces bueno, lejos de yo sentirme bien, me sentía cada vez peor.
No me permitía verbalizarlo, yo sentía que tenía que estar fuerte, que tenía que hacer todo lo posible y estar equilibrada, o al menos aparentarlo estar. Y eso fue una bomba de tiempo que en cualquier momento iba a explotar. Y bueno, dentro de esas asesorías que yo estaba haciendo, algunas personas, algunas madres, entre ellas una médico.
Ella me agradece porque bueno, la dieta que yo le había colocado a su hija, de verdad que había sido maravillosa. Su hija presentaba estreñimiento bastante severo y con la dieta que yo le coloqué, pues la niña empezó a evacuar de manera natural y ella se sentía súper feliz y me dice que en agradecimiento ella quería mostrarme algo, un vídeo que yo viera, a ver si eso me podía ayudar, porque ella sentía que yo estaba muy ansiosa, que no tenía tiempo para descansar.
Que era una locura, realmente mi vida era una carrera contra el tiempo. Y me muestra un vídeo de Pablo en el correo, Yo le cuento a.
Pablo, ahí llega Humano, puente a tu vida.
Ahí llegó Humano, puente a mi vida, lo maravilloso que fue esa noche. Esa noche yo después de hacer todas las actividades que hacía diariamente, me senté a escuchar el vídeo y ese día lo entendí todo y llegó la paz a mi alma. Yo decía, esto era lo que yo había estado buscando durante todo este tiempo y era esa sensación de saber y de tener la tranquilidad de que yo iba a poder ayudar a mi hijo, de que sí había un chance de que se sanara, de que esto no tenía que ser para toda la vida, y por supuesto que cambiar esa perspectiva y esa óptica de ver el síntoma como que mi hijo venía a mostrarme algo, lejos de estar en esa sensación, porque lo sentí por muchísimo tiempo, de sentirme víctima, de hacerme preguntas ¿Por qué a mí si lo amamos tanto, si ya había cubierto todas mis metas, Porque bueno, él llegó, ya nosotros teníamos cuatro años de casado, fue el momento en que yo así lo decidí, ya toda esa parte del primer nivel de conciencia de tener casa, tener carro, de estar graduada, etcétera, o sea, yo sentía que era el momento perfecto y yo decía bueno, lejos de yo sentirme mal por estar embarazada, era lo que más deseaba en la vida, y bueno, no resultó como me lo había imaginado y creo que esa era o es la primera parte del duelo cuando nos dan un diagnóstico de este tipo y es comprender que ese hijo que muchas veces nos imaginamos no es el que llega y es la primera parte de aceptar y de reconocer que lejos de que sea como tú quieres, es perfecto? Tal cual es.
Claro. Y ese video de Pablo, entraste ahí ya en un mundo diferente a observar, ¿Te generó rechazo? Porque sé que muchos, al igual que la celiaquía, cuando reciben una información como la que propone Humano Puente, Pablo Lucre, con respecto a celiaquía o autismo, hay un primer rechazo en algunos, un sentir de qué me está diciendo que yo tengo la culpa o algo de eso, a veces suele pasar. ¿Cómo fue tu experiencia?
No, para nada, mi experiencia fue completamente diferente, yo sentí una conexión tan maravillosa con todo lo que escuchaba, sobre todo porque cuando somos madres decimos que estamos dispuestas a hacer lo que sea por nuestros hijos y yo sentía que por primera vez era yo quien iba a hacer lo que sea por él, porque durante mucho tiempo yo tenía que llevarlo a terapias y esperar fuera del consultorio, mientras él daba gritos adentro, yo lloraba fuera desesperada, porque sentía que no podía hacer más, más que esperar que pasaran las dos horas y resignarme a que él se sanara por alguna cosa externa que yo estuviese haciendo.
Maravilloso, maravilloso lo que estás diciendo. Me tocó y ahí te dio la oportunidad de que puedas hacer algo vos.
Exactamente. Y entonces me sentí empoderada, me sentí capaz de observarme. No te voy a decir que fue fácil, por supuesto que no fue fácil, pero sentí que tenía la posibilidad de esa solución de la que yo estaba convencida que existía. Lejos de comprarle ese diagnóstico al médico que me dice que es para toda la vida, yo sabía que sí podía hacer muchas cosas por mi hijo y que no todo lo que él estaba presentando podía ser adjudicado solo al autismo, sino que mira, yo decía, yo no tengo nada que perder, yo me voy a atrever hacer lo que sea necesario y confiar, yo tengo muchísima fe, confío en Dios. Y lejos de ese pensamiento que muchas veces dicen que Dios castiga, yo sabía que esto no podía ser un castigo, que esto tenía que traer o me tenía que mostrar algo más. Yo decía, lejos de comenzar a hacerme esa pregunta ¿Por qué a mí? ¿Por qué a mí? Yo empecé a preguntarme ¿Para qué a mí? ¿Para qué cosa buena me está ocurriendo todo esto? ¿Y qué nos viene a enseñar? ¿Qué tengo que aprender de todo esto? Y bueno, nada, yo me fui a la página de Humano Puente porque no conocía absolutamente nada de la corriente, no tenía ni idea que existía aquí en Venezuela, eso estaba bastante virgen o estaba afortunadamente ya no, no tanto. Y así por intuición empecé a buscar entre los consultores y no sé por qué me apareció o lo vi varias veces, mi consultora Karina Zirabuza, a la que amo con locura, es mi amiga, mi consultora y esa mujer maravillosa que apenas le escribió el correo, me acuerdo, ese mismo día le escribí y me claro que sí, vamos a sanar juntas. Y yo sabía que ella era la persona indicada para guiarme en todo este proceso.
Al igual que nombrás a Karina, cada persona que transita y se transforma su vida te nombra a un consultorio y siempre es maravilloso cualquiera de ellos, comunicadores, consultores, que viven esto de la manera que propone Humano Puente. El tema es que ella resonó con vos y sentiste ir por ahí. Lo importante es todo ese proceso que juntas transitaron te llevó al lugar que estás hoy, que quiero que cuentes un poco qué fuiste notando en la medida que pasaste las consultas, si hubo algo que te sorprendió mucho de descubrir y esta parte de entender es mi hijo soy yo, ¿Dónde está el síntoma? Contame un poco de lo que quieras contar de ese proceso a partir de.
Hacer consultas Mira, más allá de reconocer cosas puntuales, creo que empecé a reconocerme realmente, empecé a observarme y a escucharme, a sentir, a conocerme.
Empecé a observar realmente quién era y cómo había sido y cómo había transitado mi vida hasta ese momento. Y por supuesto que fue maravilloso, doloroso, pero muy liberador. Me permití hablar, expresar, verbalizar todo lo que había ocurrido desde ese momento hasta mi niñez. Reconocer que ser diferente era una de las cosas que más me dolía del autismo, que no encajar era eso que nunca me había permitido y por eso incluso yo soy arquitecto de una universidad aquí maravillosa, la ULA, la Universidad de los Andes, y me di cuenta que solo lo hice por complacer a mis padres.
Por quedar bien.
Por marcar esos checklists de buena hija, es estudiosa, me gradué con honores, o sea, todo lo había estado haciendo muy bien, pero yo no me sentía en plenitud, no me sentía conforme, no me sentía feliz. Y luego me permití verbalizar y recordar cuántas veces había tenido que callarme para no ser la mal vista. Mira, fue un proceso maravilloso. También logré reconocer y logré observarme en la vida de muchos de mis ancestros, de todo mi linaje materno. Bueno, cada vez más a profundidad, digamos que en la primera etapa, esa línea de tiempo donde te permites verbalizar, decir, recordar todo lo que has vivido en la contemporaneidad. Y una vez que voy al útero materno, creo que fue una de las partes más, más fuertes, saber vos al.
Útero materno de tu mamá, yo dentro del útero materno, porque como estamos hablando de tu hijo y de vos también, contarle a la gente, por si hay alguien que escuche esto, porque seguramente se lo compartan a madres que tienen a hijos y demás, entender que fuiste a abordar tus dolores, no fue tu hijo en ningún momento, y vos te permitiste escuchar lo que el autismo cuenta en vos misma, es decir, el no decir, el aislamiento y demás, OK, me lo muestra mi hijo, pero me ocupo yo en la consulta de eso en mí, que eso quizás pasa así muy por arriba, pero estamos hablando de que vos te ocupaste de eso y te metiste en la panza de mamá a escuchar eso en vos misma y en mamá. Solo para aclararlo, porque se puede perder en alguien que no habla nuestro mismo idioma.
Exactamente, sí. De hecho tuve la dicha y la bendición de poder ir a ese momento dentro del útero materno, estando yo dentro del útero materno y posterior hicimos la reprogramación de mi hijo estando él dentro de mi útero materno.
Y claro, la reprogramación de tu embarazo. Exactamente. Es un ejercicio que se puede hacer.
Maravilloso y las emociones bastante similares, ¿No? De manera casual, estando mi mamá embarazada de mí, haciéndome cargo de todo lo que ella me estaba mostrando en esa reprogramación de útero, logré ver lo aislada que se sentía, lo mal vista que había sido, porque bueno, mi mamá era una jovencita de 18 años, salió embarazada, no contaba con con el apoyo de sus padres, de hecho la echan de casa y viene toda esta parte de temas de territorio, de sentirse fuera de territorio. También logró reconocer que una vez que mi abuela, por lástima, porque se la consiguió en la calle, ya estando embarazada, logra devolverse a su casa y entonces tuvo que.
Soportar juicios, críticas, maltratos, tuvo que permanecer callada para no salirse de ese entorno, de ese núcleo familiar, para encajar, incluso tan fuerte que uno de mis nombres deja que mi abuela lo elija como un premio, como de alguna manera.
Darle razón a mi abuela que hacía lo mejor que podía con las herramientas que tenía, sin duda alguna, desde el amor, desde el respeto, aquí sin juicios ni críticas. Y por supuesto que cuando hacemos esa reprogramación de útero, estando mi hijo dentro de mí, logro reconocerme en la misma situación. A pesar de tener mi casa, pues yo no me sentía plena, a mí me habían dado reposo absoluto porque tenía placenta previa, Entonces empecé a sentirme encerrada dentro de mi casa porque no podía ir a trabajar, me sentía muy sola, muy aislada, porque mi familia no vive aquí en la ciudad.
Y bueno, temas de territorio, muchísimos. Sumado a esto, yo había tenido una pérdida previo al embarazo de Fabián, así que ahí habían no nacidos. Y bueno, todo esto se va desarrollando.
Todos los condimentos. Todos los condimentos. ¿Y qué pasaba al mismo tiempo con tu hijo?
Bueno, ahí es cuando. Cuando todo comienza a encajar, a hilarse y es cuando comienzas a ver esos resultados afuera. En la medida en que nosotras avanzábamos en consulta yo lograba ver esos avances en mi hijo. Y mira que yo fui bastante extrema porque yo quería desde esa parte mental saber si esto de verdad funcionaba. Y suspendí todo lo que era terapias, suspendí terapias, suspendí. No estoy diciendo que estoy bien, que eso está bien, solo estoy diciendo que fue lo que yo hice. Quise poner a prueba realmente si esto funcionaba, suspendí medicación, etc. Y por supuesto mi hijo comenzó a mirarme, comenzó a escucharme, estaba muchísimo más presente, estaba más conectado. Y bueno, ya cuando vamos a esa parte de reorixing, entonces bueno, una vez que hicimos todo el proceso, la reprogramación de útero, el proyecto sentido, el árbol genealógico, y cuando vamos a esa parte de Rorisin logro darme cuenta y logró verme que era doble mi abuela y que estaba repitiendo su historia tal cual como ella lo había vivido. Mi abuela había tenido un embarazo y durante ese embarazo a ella le da rubéola y los médicos le dicen que debido a la rubéola su hijo iba a tener todas estas condicionantes de que era factible que no iba a poder escuchar, no voy a poder ver, era bastante factible que tuviera síndrome de Download y le sugieren que lo mejor es que no lo tenga. La hacen esperar hasta el sexto mes para poderle hacer una prueba y corroborar de que todo esto iba a ser cierto y a su sexto mes le indican que lo mejor es que no lo tenga y este niño no nace.
OK.
Qué valiente tu hijo que vino a sanar tanto.
Exactamente.
Me emocionó, me emocionó eso, me tocó, se ve que toca fibras mías también. Qué impresionante. Y ahí cuando tomás conciencia de eso e imagino las emociones, se movió todo.
Se movió todo mi universo. Fabián dejó de tener muchísimos comportamientos disruptivos, se sanó todo ese tema intestinal, bueno, los temas de sueño comenzaron a mejorar.
Dentro del autismo hay muchísimos aspectos que la mayoría de los niños tienen en común y que queremos abordarlos todos a la vez y de esta manera, digamos que ha sido como la manera más ligera de poder ver esos cambios. Por supuesto que en la D igual tenemos que ser conscientes de nuestras acciones, de nuestra manera de llevar la vida, o sea, es una cuestión de constancia, de poner en práctica día a día esa introspección profunda que vas reconociendo camino de conciencia, lejos de decirte que lo veo como un acto de magia y decir no, mira, fui a una consulta y esto se fue para siempre, no ocurrió más nada. Creo que es tener determinación y querer realmente vivir en conciencia, de eso se trata. Bueno, nada, una vez que reconozco todo esto, yo empecé a sentir la necesidad de. De hacer el camino completo, no quería ser ya solamente consultante, sino que quería ser consultora.
Claro, porque viste lo que te generó a vos, e imagino que tu familia por consecuencia alivió también.
Por supuesto, por supuesto, todos, incluso mi esposo, que yo creo que era de las personas más incrédulas frente a todo esto que estaba haciendo. Hay algo, hay un cuento muy peculiar, porque aquí en casa todos se comían las uñ, incluso mi esposo, excepto yo y mi hija menor. Y bueno, después de una consulta donde nos permitimos verbalizar y soltar todo eso que no nos habíamos permitido decir nunca, de lo que no habíamos permitido hablar, dejaron de comerse las uñas. Y mi esposo me reconoce y me mira, eso que estás haciendo no sé cómo funciona, pero funcionó. Nos dejamos de comer la semilla. Dentro de esos avances que pudiéramos decir pequeños, pero en el caso de mi hijo no era pequeño, Fabián llegaba a tener hasta prácticamente un milímetro de uña, o sea, se comía las uñas al punto de sacarse sangre y no tenía manera de cómo corregirlo, no había conseguido una solución para eso más que las conductas de temas conductuales, pero bueno, no había resultado efecto y esto de un momento a otro dejó de existir. Por supuesto que empezamos a sentirnos más plenos, yo me sentí muchísimo más equilibrada, más coherente. Fabián asiste a un colegio regular, cada vez más integrados con sus compañeritos, cada vez más sano, ya no teníamos todo ese tema de las diarreas, yo pude integrar muchísimos alimentos y por supuesto que su desconexión se iba desvaneciendo, así paso a paso. Y sobre todo empecé a sentirme tranquila, con la convicción de que sólo íbamos avanzando, de que ya no había retrocesos, que ya no era un proceso de evolución.
Y como hiciste al principio, imagino que quisiste compartirlo y por eso también hacer el camino y ayudar a otros.
Sí, y mira, y mira qué. Que increíble que yo lo hice, porque yo decía Dios mío, todas las mamás a las que yo estoy asesorando con estos temas nutricionales tienen que saber que esto existe, que funciona, que sobre todo les va a permitir a ellas sentirse mejor. Porque mira César, cuando a nosotras como madres nos dan un diagnóstico de este tipo, creo que todas nos sentimos con ansiedad, con frustración, con miedo, nos sentimos agobiadas y muchísimas comenzamos a enfermarnos, a presentar síntomas en nuestro cuerpo. Muchas veces no tenemos tiempo ni siquiera para bañarnos, que es lo básico, o para dormir, para descansar. Es una ansiedad tan profunda el sentir que estás en una carrera contra el tiempo y que tienes que hacer todo lo que sea posible para lograr un cambio y te atreves a hacer muchísimas cosas. Aquí yo tenía la gran bendición que todo lo que estaba haciendo era en mí, que yo no estaba experimentando con la salud de mi hijo, que simplemente me estaba permitiendo reconocerme, sentirme libre, sentirme a gusto con la madre que estaba haciendo, saber que cada vez me sentía más coherente, que estaba haciendo cosas que me hacían sentir bien, que mi vida no solo giraba en torno al autismo, sino en mí, en mi vida como mujer, como ser.
Y diste un paso a Humano Puente que hoy te tiene siendo consultora de Humano Puente, haciendo mucho por todos, por vos, como siempre sabemos que es todo sanamente egoísta, todo para nosotros, pero eso repercute en todo tu universo. ¿Hace cuánto tiempo fue este encuentro con Humano Puente?
Hasta hoy ha transcurrido aproximadamente dos años. Esto fue en pandemia y creo que fue lo mejor que me pudo ocurrir en pandemia. Lejos de verla como algo malo, para mí fue maravilloso porque pude hacer todo el camino, todo el desarrollo, estábamos aquí en casa, veíamos los cambios, tenía todo el tiempo para poder estar con mi hijo, para. Para conectar nuevamente, para conocernos, para reconocernos como núcleo familiar, como ese todo que somos. Y bueno, la vida se me puso cada vez más bella. Hoy día puedo desempeñarme en esto que amo, siento que tengo la dicha y la oportunidad en cada encuentro, en cada consulta donde vienen muchas personas, puedo sanarme, puedo liberarme y si lo quiero ver desde la fuera, pongo un granito de arena en ese sentir de muchas madres y de muchos síntomas, porque.
Mira, fue increíble, pero yo hice todo el camino con la intención también de ayudar a otras madres y resulta que no ha sido de esa manera. No he atendido tantos casos de autismo, sí he atendido algunos, pero el síntoma mayor que viene es la ansiedad. Y yo creo que eso era.
Pero te diste cuenta.
Claro, había algo ahí que comprender y que sanar. La verdad que no paro de emocionarme. Lo decís desde un lugar tan profundo y al mismo tiempo tan simple que te agradezco porque seguramente va a llegar a muchos que lo necesitan. Y ahora como consultora, si alguien está escuchando esto, qué mejor que acercarse a vos. La pueden ya contactar desde la página de Humano Puente. Y bueno, sé que sentís y sabes lo que le pasa a esas madres y podés acompañar de una manera maravillosa, al igual que todos. No quiero decir que porque alguien transitó la celiaquía atiende mejor celiaquía y ese tipo de cosas, pero.
Como bien lo dijiste, lo tuyo tiene que ver con la ansiedad también y mucho. Gracias por tu experiencia, por lo que contás y por lo valiente que sos. Eso te lo agradezco y tocaste muchos corazones hoy seguramente. Y decinos hoy la pregunta que hago siempre, en este caso a los comunicadores se lo hago y acá a vos también te la ¿Qué es hoy Humano Puente para vos?
Mira, para mí un antes y un después Humano Puente fue esa ventana que me permitió hacer ese cambio de perspectiva, no sobre solamente el síntoma, sino frente a la vida. Poder experimentar la vida desde la conciencia, desde la plenitud y desde la tranquilidad ha sido lo mejor que me ha pasado en toda mi vida. Creo que en este poquito tiempo, que pudieran ser dos años, he vivido más que en el resto de mi vida en plenitud.
Wow. Qué maravilloso. No tengo palabras. Gracias por ese hermoso mensaje. Un abrazo grande a la distancia y ya nos veremos en otra oportunidad. Elba, gracias a todos los que están del otro lado.
Gracias.
Un saludo grande para vos.
Gracias. Gracias a todos.
Aprovechamos este podcast para avisar que a partir de noviembre 2022 van a poder encontrar a los consultores con la especialización en el abordaje de autismo, buscándolos en la web humanopuente. Com listado de consultores. Muchas gracias.








