#17 CHIKYBOMBOM: TENGO LA PERSONALIDAD
7 Aug 2024 · 58 min
In this Spanish‑language podcast episode, host(s) interview influencer Chiqui Bombón (CHIQUI BOMBÓN) about her turbulent personal journey and the philosophy that guides her life. She recounts the loss of her husband to imprisonment, the ensuing financial collapse, severe depression, and a near‑fatal car accident that endangered her son. Throughout, she describes how daily 3 a.m. prayers and a deep faith in God helped her survive and find purpose. Chiqui explains how she leveraged social media (TikTok, Instagram) and a television platform to rebuild her career, turning hardship into a public message of empowerment. When asked what advice she would give her son, she uses the metaphor “life tastes like fruit” – sometimes sweet, sometimes sour – urging him to embrace his personality, trust himself, and navigate life’s obstacles with resilience, financial wisdom, and spiritual preparation. The episode closes with a call to listeners that if she can overcome, they can too.
Chapters
Buenas, buenas.
En este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes conoceremos la fortaleza y la fuerte historia detrás de Chiqui Bombón.
Perdí todo en 3 días, mi esposo va en prisión, los federales me perseguían por todos los lados, yo me tuve que mudar 11 veces.
¿Cómo se le explica a un niño que su papá está en prisión?
Conoceremos sus momentos más oscuros. ¿Por qué te quisiste quitar la vida?
Yo planeaba mi muerte y la muerte de mi hijo.
Acabas de tener un accidente. Nos deleitaremos con su actitud y sus frases espectaculares.
Digo, voy a hacer un live, prende la cámara, y digo buenas, buenas, buenas, me salió desde las plantas de los pies, así me fue corriendo así por todo el cuerpo, así rico, todo malo, nada, y tico, toco, toco, y prende la. Si usted se levantó mal, vuelve y acuéstese. Estaba en el hoyo más profundo de mi vida después de la pandemia. Ese fue como el gritico de ya.
Sí.
De que ya, de que ya.
Ya.
OK, depresión.
Tengo la personalidad con Chiqui Bombón en un nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes.
Tengo la personalidad, tengo la personalidad, la tengo, la tengo. Me encanta.
Buenas, buenas.
Hoy amanecimos ricas, sabrosas, deliciosas porque puedo.
Yo puedo, me lo merezco, sí.
Tengo la personalidad. Tengo la personalidad, la tengo, la tengo. Me encanta, me encanta.
Esto es un sueño para mí, mi gente. Ustedes no saben lo que yo amo a esta mujer, Chiqui Bombón. Bienvenida, ¿cómo estás?
Feliz, feliz, feliz. Muchísimas gracias antes que nada por la invitación. Soy tu fan, soy tu fan, te admiro. Y yo la tuya, yo inspiro muchísimo contigo.
Gracias, tú has sido mi terapia, la de mi equipo, la de mucha gente, Chiqui.
Gracias.
¿Qué se siente llevar tanta felicidad?
Es una responsabilidad muy grande porque no siempre estoy feliz.
Sí, claro, claro.
No siempre estoy feliz, pero entendí, la vida me enseñó que tienes el poder de cambiar cualquier estado de ánimo en el que te encuentres. Entonces yo siempre opté para ser feliz.
Sí. ¿Y cómo cambias tú un estado de ánimo cuando no es tan chévere?
Bueno, yo me tiro de rodillas porque papá Dios siempre ha sido mi aliado en todo lo que hago. Y hago cosas que me hacen sentir bien para cambiar ese chip. O sea, yo entendí que mi responsabilidad es hacer otros felices, y para yo hacer a otros felices yo tengo que estar feliz, ¿no? Sí, yo busco la forma.
Qué lindo. Como dicen en los aviones, tú te pones la máscara primero, tú tienes que estar bien para poder ayudar, porque si no sería una hipócrita.
Bueno, chiquita, en mi vida, y que vos decís que te despertás a las 3 de la mañana para hablar con Dios todos los días.
Sí, sí, mira, llevo prácticamente, prácticamente un año despertándome a las 3 de la mañana, pero no porque yo quiero, no porque quiero, sino porque así lo quiso papá Dios para prepararme para lo que estoy viviendo ahora, que es estar en un show tempranito en la mañana para que la gente se despierte conmigo. Un show que siempre soñé ser parte de tal como estoy, ser la única negrita y la única que tiene la guasa caca, la que tiene sazón. Y en Colombia duré 4 meses en Colombia, se lo voy a hacer cortico el testimonio, y tuve un encuentro con el señor en el hotel en Bogotá.
Cuéntame eso, nada de cortico, cuéntanos eso.
Yo estaba conectada en TikTok y me apareció un chico el año pasado, ¿no? Que El año pasado yo estaba viendo un chico en TikTok, un chico así que se parecía como que estaba drogado, como que había fumado marihuana. ¿Se puede mencionar eso?
Sí, sí, claro.
Tenía los ojos rojos, así parecía que estaba drogado, pero el tipo estaba hablando de Dios, pero con un poder. Y yo ya viene este como que este loco, dijiste, ¿verdad? Yo estoy así acostada, mi amor, en el hotel, y yo sentí una voz que me dijo: ¿Y por qué tú lo buscas a él? Porque tú eres igual o peor que él. El tipo comenzó a hablarme directamente a mí. Tú que te despiertas a las 3 de la mañana. Llevaba una temporada despertándome a las 3 de la mañana. Yo, pero como por insomnio, yo pensaba que era insomnio, yo pensaba que era insomnio, yo pensaba que era depresión, yo pensaba que era ansiedad, yo pensaba muchas cosas, pero también entendía que yo tenía que hablar con Dios. Y yo sí hablaba con Dios, pero acostada en mi cama. El chico empezó a hablar y a decir: tú te levantas a las 3 de la mañana, no es depresión, no es insomnio, no es ansiedad, y tampoco deberías de quedarte acostada hablando con él. Quiere que tú te tires de rodillas. Y yo, ¿por qué estoy así, papá Dios? O sea, directamente yo sentí que esas palabras venían directamente de Dios. Necesito que te tires de rodillas porque te quiero preparar para algo. Yo estaba en Top Chef VIP Yo ni pensaba que me iban a hacer una propuesta en Telemundo. Siempre lo soñé. Me costó 10 años entrar. Se acaba Top Chef VIP y yo empiezo a tirarme de rodillas y hablar. Y papá Dios empezó a prepararme para este mundo totalmente distinto a lo que yo estaba viviendo, que son las redes sociales. Sí, desde el 2015 estoy en las redes sociales y todo lo que he logrado lo he logrado gracias a las redes sociales. Nos hacen esta maravillosa propuesta de ser parte de este show tal y como se lo pedí a Dios, y luego empecé a entender cuál era el propósito de él.
¿Y cuál es ese propósito?
Tenía que levantarme a las 3 de la mañana obligatoriamente para hablar con él. O sea, yo tengo que estar en el trabajo a las 6 en realidad, pero tengo que levantarme a las 3 porque si no hablo con él, que es mi manager de cabecera después de mi manager, todo empieza a derrumbarse. El que tiene oído que escuche, el que cree que crea, el que tiene el despertar espiritual me va a entender, y el que no, que se tire de rodillas para que entienda, porque yo no puedo explicártelo. Tengo que levantarme a las 3 de la mañana para hablar con él. Cuando no hablo con él, así me invito, como voy siendo exitosa, así mismo se va como derrumbando todo, empiezan los problemas, empiezan las dificultades, y a volverme loca.
Chiqui, y vos hablás de que vos tenés que esta personalidad en la televisión, donde tenés que ser esta contenta todo el tiempo, ¿verdad? Entonces, ¿vos te visualizás en la mañana antes de llegar al trabajo, después de rezar? O sea, ¿cuál es tu rutina después de que hablas con Dios?
Mira, te voy a decir algo, porque el que no me conoce, y los que me han conocido gracias al Buenas Buenas, entienden que yo salí del Buenas Buenas, no. Yo llevo 15 años haciendo lo que hago. Mi primera frase fue "la vida me sabía a frutas", que la tengo aquí tatuada. Fue un éxito.
Y tienes una canción que se llama "Cierna".
Sí, con Thalía.
¡Ah!
¡Thalía, amiga, qué emoción!
Y déjame decirte que yo no soy un personaje. Yo creo que yo soy el único personaje que tiene vida. Lisette Eduardo y Chiquibombón son las mismas personas. Yo soy lo que soy frente y tras cámara.
Tú sabes que eso estábamos hablando ahorita cuando hemos estado viendo entrevistas tuyas, y yo decía, Chiquis se pone peluca, ella te dice que se pone peluca. Claro, Chiquis se corta el estómago, ella te dice que se cortó el estómago.
Transparente.
Mucha gente que no tiene esa integridad o de ser verdad totalmente honesto.
Porque son unos hipócritas. Bueno, no voy a decir eso, discúlpenme. No son unos hipócritas, tienen miedo. Sí, en realidad tienen miedo a lo que las personas puedan decir de ellos. Tienen miedo a enfrentar sus propios demonios. Yo también estoy rebosada de miedos, pero también entendí que ahí fuera hay miles de personas que se identifican contigo. El mundo, el mundo demasiado grande. Por China puede aparecer algo que diga, pero yo me siento como ella. Sí, entonces yo no puedo ser tan egoísta de quedarme con la información, con mis vivencias, con mis anécdotas, con lo que soy para mí solita, porque por algo papá Dios me la dio. Lo mío es un propósito, lo mío no es de que yo tengo una carrera de educación especial, yo fui a la universidad, ¿me entiende? Pero papá Dios dijo: no, yo te quiero usar y yo te voy a usar con tu jocosidad, con tu guasacaca, con tu personalidad y con todo lo que portas, tú tienes que destilárselo al mundo. Por eso estoy viva.
Bueno, acabas de tener un accidente serio, cuéntanos qué pasó.
Mi amor, yo me iba a morir el sábado pasado, horrible, con mi hijo. Tuve un accidente desastroso.
¿Cómo sucedió el accidente?
Ay, me chocaron, me chocaron feo, feo, feo. Venía de la playa con mi niño y 6 personas que se sentían súper saiyajin, iban, mi amor, racing, me chocaron. El carro quedó totalmente destruido, que no importa, pero quedamos vivos.
Impresionante.
Tuvimos una herida que se está curando. Sí, horrible. Mi piel, la piel, mi amor, suculenta que tenía, ya me la vinieron a dañar. Pero estoy muy agradecida, déjame decirte, estoy agradecida. Ha sido todo un estrés, pero hay un propósito detrás de todo esto, porque papá Dios no deja que nada suceda sin un aprendizaje. Mira que he aprendido mucho. Siento que gracias a ese accidente a mi hijo le apareció algo en el corazón.
Sí, o sea, lo llevaste a chequearlo.
Después del accidente vamos al hospital a chequearlo para ver que todo esté bien. Le apareció una cosa. Ya hay que llevarlo para un cardiólogo. Eso a mí me tiene, mi amor, sin cuidado, sin cuidado, porque yo no tengo el control. Si así Dios lo quiso, hay que— ahí están los doctores.
Claro, y si el accidente no pasa, no descubres.
Me enteré que el papá nació con algo y la abuela también tiene algo. Entonces descubrimos eso gracias a ese accidente, y gracias a Dios. La conexión con mi hijo ha sido— mi niño es un adolescente Y no quería nada conmigo, no le gustaba salir, necesitaba su espacio. Luego del accidente no se me quiere despegar.
Claro, qué belleza.
No se me quiere despegar.
Adelante, adelante.
Es increíble porque ha sido mi fuerza, ha sido mi motor en todo este proceso, porque de vez en cuando yo lo vivo, yo lo vivo. Y cada vez que yo tengo que pasar cualquier disgusto con los abogados o con esta situación, me altero y él me dice: mami, tranquila. Le digo, pero tú no entiendes, niño, que nos íbamos a morir. Y él me dice, pero estamos aquí, estamos vivos. Y yo me quedo así como en shock, como, Dios mío, no esperaba eso de él. Pero gloria a Dios, solo a Dios. O sea, después de esto, cuando yo vuelva a manejar, ahora es que voy a volver a manejar, o sea, con más cuidado, no solo protegiendo mi vida, sino protegiendo la vida de esas personas que andan por fuera manejando. Porque es nuestra responsabilidad delante de un guía, ¿entiendes? Yo me sentía súper saiyajin manejando también, ¿me entiendes? Feliz, pero no.
Y ahora dices que estás como un Pokémon desbloqueado.
Amor, me siento poderosa, me siento poderosísima. No tengo enemigos, todo el mundo me cae bien. O sea, siento que este accidente me cambió. Hay un antes y un después, me cambió mi interior. Yo soy una persona con un carácter extremadamente fuerte. Creo que se puede notar. Ya he aprendido gracias a esto a manejarlo, a tomar las cosas por lo que son, no por lo que yo quiero que sean. Porque a veces yo quiero que las cosas sucedan así y uno no tiene el control de eso. Yo no tengo el control de eso, entonces me estoy haciendo la loca con todo este proceso.
Aprendan, sueltas, sueltas las riendas y se las creo que estoy aprendiendo a soltar. ¿Cómo entraste en las redes, chiqui?
Ay, esto es fuerte. Por una tragedia. Todo lo mío es trágico, pero rico. Mira, yo empecé en las redes aproximadamente en el 2015, después de tenerlo todo. Yo lo tenía todo, todo, todo, todo, todo, todo, y lo perdí todo en 3 días.
¿Por qué lo perdiste?
Casada con velo y corona, el papá de mi hijo, mi esposo, Cae en prisión, me quedo con un bebé de 2 meses, le tiran 20 años.
Ay, Dios. Y vos quedaste en edad.
Todavía está él privado de libertad, 22, 23.
Está chiquita también, súper chiquito.
Sí, a enfrentarme a un mundo que yo desconocía porque yo soy una niña de papi y mami, universidad, educación especial, como le dije anteriormente, estudié universidad y trabajo, que trabajaba por gusto, porque fue la crianza que me dieron, que las mujeres tenemos que trabajar y guayar la yuca. Téngase lo que tenga, aunque tenga su marido con todo el dinero del mundo, pero usted tiene que buscárselo de usted. Así fue que me criaron. Y yo trabajaba y estudiaba.
¿Y cómo lo conociste a él?
Donde trabajaba, en la Levi's Store. Espectacular.
¿Y ya estaban casados, verdad?
Ya casados con velicorones y todo, una vida perfecta, mi amor. Un bebé, una familia feliz, mi esposo y todo, y todo el sueño. Sí, y a los 22 años, al llegar, te tocan la puerta.
¿Cómo pasa que él se va preso?
Yo llegué de la escuela, de la universidad, y mi mamá me sienta. Él, yo entraba a la universidad a las 6 de la tarde, salía a las 10 de la noche, y a él le tocaba recoger el niño, mi amor. Y cuando yo llego, mi mamá me dice: el hombre está preso. Yo privo en fuerte. Yo privo, no, yo soy una mujer fuerte porque la vida me preparó. Digo, sí, hay que hacer. Yo no podía llorar delante de mi mamá.
Wow.
Digo, no, tranquila, fue, fue, voy yo muriéndome. Gracias, Señor, por darme esta fortaleza. Pero el papá de mi hijo era todo, aparte de ser mi esposo y el papá de mi hijo. Mi amigo, mi confidente hasta el sol de hoy. Hasta el fondo, hasta el final. Y especialmente en estos momentos que ahí es que tú sabes quién es quién en la cárcel y en el hospital. Yo era una niña, pero sabía onda todo el tiempo. Sabía. Y yo fui y resolví. Busqué abogado, busqué todo, todo, todo, todo lo que había que resolver lo resolví yo. Una niña. Los federales me perseguían por todos los lados. Yo me tuve que mudar 11 veces.
Wow.
Y van a mi trabajo porque yo soy la esposa.
Sí.
Y tú tienes que saber lo que él está haciendo.
Ajá.
¿Tú sabías?
No.
Yo tampoco.
Sí.
Yo no sé nada, pero tengo que apoyarlo porque es mi esposo. Sí. ¿Me entiendes?
Sí.
No le puedo dar la espalda. Me metieron presión por un tubo y 7 llaves. Tú no me entiendes, no te lo vas a entender, eso es un tema dominicano. O sea, me daban mucha presión, me presionaba, te presionan, iban a mi trabajo, se hacían pasar por clientes, pero era chequeando todo. ¿Qué encontraron? Nada, nothing, porque no sé, él cayó preso por cosas que había hecho en su adolescencia, y aquí en los EE.UU. pueden pasar 100.000 años y te van a agarrar y te van a encontrar y tienes que pagar. A los americanos nada se les escapa.
¿Todavía estás casada con él?
Sí, pero aceptando aplicaciones, casada, pero buscando novio.
Sí, pero ¿y todavía está en comunicación? ¿Vos lo vas a ver?
Ese es mi mejor amigo.
¿Ah, sí?
Ese es mi mejor amigo, hasta el fondo te estoy diciendo. O sea, aparte de ser mi papá, es que el tipo fue bacano conmigo, el tipo fue un caballero conmigo. Y hasta el sol de hoy, desde ahí dentro, ha hecho muchísimo más que muchos padres que están aquí fuera, que podrían estar presentes en la vida de sus hijos. Desde ahí dentro, él lleva una relación impecable, intachable conmigo.
Qué lindo.
¿Me entiende? Hay muchos padres que se están perdiendo eso, que están aquí afuera y no buscan a sus hijos.
Chiqui, yo tengo una pregunta. ¿Cómo se le explica a un niño que su papá está en prisión?
Yo se lo expliqué a los 5 años.
OK.
Porque yo tenía que ir a prisión. A pasarla toda, mi amor. Eso es un tema. En la federal, en Nueva York, en Brooklyn, eso fue un tema. Yo con ese coche bajo nieve, bajo todo, bajo todo, bajo todo, todos los jueves yo no faltaba visita. Y el niño iba creciendo, yo la pasaba toda. Porque cuando tú vas a prisión te tratan como que tú eres otra delincuente. Y al niño le quitaban los pampers para revisar, porque tú sabes que la gente le entra cosita a los presos.
Y te dejaban entrar con un bebé. Sí.
Claro, pero le quitaban los pampers y todo, y revisaban todo. Ya cuando el niño cumple 5 años, que lo trasladan para Canadá, yo tenía que viajar 8— yo soy una mujer buena, dame 5. Sí, yo soy bacana. Ahora ustedes me están recordando todo eso. Ninguna mujer hace eso. Yo viajaba 8 horas en un autobús con un niño recién nacido, 8 horas para ir, 8 horas para venir. Para visitarlo. Ya yo tenía marido y todo, porque desde que lo sentenciaron él me dijo a mí: tú tienes que hacer tu vida porque tú eres joven. Y yo así, pero ¿cómo? Yo perdí mi virginidad y todo con este hombre.
Yo te amo.
Yo no le entendía a una niña. Ahora de adulta, él nunca fue egoísta conmigo y lo respeto, por eso lo respeto tanto. Me dejó librar tu vida. Y yo siempre lo apoyé, lo apoyé a los 5 años. Yo le dije al niño, porque en el autobús me encontraba con mujeres maquiavélicas Me decían: «Dica, y tú no tienes que coger esa lucha. No se puede creer en gente que come con sal, porque tú vienes para acá a pasar trabajo con ese niño. Tú no tienes.» Y yo decía: «Dios mío, pero verdad, pero ¿por qué no? ¿Por qué no?» Y si hubiese sido yo que estuviera presa, porque para tú entender una persona tú simplemente tienes que ponerte en el lugar de esa persona, ¿me entiende? Y yo me puse en el lugar de: ¿y si hubiese sido yo?
Y entonces, ¿cómo le dices al niño? ¿Cómo le explicas?
Tu papá está en prisión. Así, porque se portó mal. Claro, ya se portó mal, no hay que dar mucho detalle. Perdón, se portó mal. Él sabe que el papá está en prisión y lo ha consumido hasta el sol de hoy. Y habla con su papá y respeta a su papá. O sea, si él hace algo malo, yo le digo: se lo va a decir a tu papá. Respeta a su papá porque solo he creado yo.
Qué bien, te felicito.
Maravillosamente. Mira, tendremos que conocer a tu hijo también.
Sí, bueno, entonces, ¿cómo entras a las redes?
A las redes entro después que él cae preso. Caigo en una depresión enorme porque el mundo se me vino encima. Yo no sabía cómo enfrentarme a este mundo, y la única solución que yo entendía, estupidez número uno de nosotros, porque yo nunca he visto a nadie que se quiera quitar la vida, que se haya quitado la vida, que regrese y diga eso es fabuloso. Las personas se quieren quitar la vida corriéndole a los procesos, a los problemas, y no, mi amor, es un infierno para allá.
¿Entonces te quisiste quitar la vida?
Yo planeaba mi muerte y la muerte de mi hijo. ¡Guau! Claro, porque ya, ya, ya.
O sea, ya pensaste, lo voy a hacer así, chao.
Pero yo quería una muerte fabulosa.
Tú hasta en eso lo haces reír a uno.
Claro, porque yo no quería una muerte trágica. Yo decía, yo vivía en un quinto piso, yo decía, si me tiro del quinto piso no es seguro que te vas a matar del quinto piso. Entonces se te van a romper los huesos y todo y todo, y a pasar trabajo en un hospital ahí inyectada. I don't like it. Por frente de mi casa, enfrente de mi casa pasaba un autobús. Dije, ay no, porque esta muerte es muy trágica. Un autobús grandote, tú sabes, autobuses públicos.
Horrible.
En realidad yo no me quería morir. Yo simplemente estaba buscando.
Exacto, era un dolor que querías anestesiar en tu mente.
La señora que me cuidaba a mi niño me invitaba tanto a la iglesia. Ya viene esta doña, porque de qué Dios ella me está hablando si a mí me está llevando Satanás. Estoy pasando por un proceso, pero mientras tú estás pasando por ese proceso tú no entiendes nada, porque los procesos son dolorosos para su dueño. Tú eres ciega, sorda y muda, y te pueden poner lo que te pongan enfrente y tú no, tú no lo vas a ver porque estás pasando por un proceso. Hasta el diamante que es una de las piedras más preciosas, tiene que pasar por lija, por fuego, por todo, por todo, por todo, mi amor, antes de brillar. Y la gente no lo entiende, no lo entendemos en el momento. Yo fui para la iglesia ese día, mi amor, y déjame brillar para que esa señora me suelte. Cuando voy, están hablando en la iglesia, qué sé yo, cuánto que patatín, que Dios, alguien desafió a Dios. Y yo lo desafié, yo me quedé con eso en la mente así. Alguien en la vida desafió a Dios y le dijo, di que si tú existes, qué sé yo, cuánto que patatín, que María estaba lavando y se le acabó el jabón. Cuando yo llegué a mi casa de la, de de la iglesia, yo lo desafié.
¿Qué le dijiste?
Yo le dije: si es verdad que tú existes, háblame un pie, quítame la peluca, dame una señal. Ahí es donde me dan la vida, me sabe a frutas, porque fue él, no fue la vecina ni fueron ustedes, él.
¿Cómo? Cuéntame.
Me despierto, eso fue un viernes. El sábado abrían las playas en New York por primera vez. Yo no tengo ni un centavo ni en qué caerme muerta. Me llama una amiga y me dice: vamos para la playa, que van a abrir la playa en Nueva York, verano, tú Yo le digo, yo no puedo salir porque yo tengo un niño, y las mujeres que tienen muchachos no pueden estar saliendo sin dinero, que siempre se presentan cosas. Y mi amiga me dijo, no, tranquila, me compré un traje de baño, me dio $20, ella llevó comida, y me fui para mi playita. En la playa hago un video que dice, la vida me sabe a frutas ricas, sabrosas, deliciosas, me siento bella, me siento muñeca, y se fue viral en las redes sociales, específicamente en Facebook. Viral de una forma, gracias Señor, que estoy, sí, porque ni yo misma lo entiendo todavía. Las personas comenzaron a decirme: tú tienes que hacer vídeos. Empecé a hacer vídeos en Facebook dando consejos de pareja, sí, pero como que no me gustaba mucho porque yo estaba soltera. Además, yo no te puedo decir a ti qué tú debes de hacer en tu relación cuando yo no sé lo que tú has vivido, no sé el proceso que tú has pasado. Le di un giro, hablé con Dios y Dios me dijo: deja de estar hablando disparate, tú tienes algo más que dar, tú tienes una personalidad, tú tienes una guasacaca, tú tienes un sabor, tú tienes, sácalo que lo tienes.
Una guasacaca, me gusta esa palabra.
Guasacaca es el sabor.
Pero yo tengo una pregunta, pero este video fue así espontáneo que vos decís.
Todo lo que yo hago es espontáneo.
Pero si estabas en depresión, ¿de dónde se te salió querer hacer este video? ¿Esa fue la señal de Dios?
No, me estaba llevando Satanás, yo estaba mal.
Y solo la vida me sabe fruta sabrosa.
Bueno, yo fui para la playa y todo cambió. La vida me sabió igual que el Buenas Buenas.
Sí.
¿Qué te transmite el Buenas Buenas?
Ay, una felicidad.
Felicidad.
Buena vibra de vida.
Pues con el Buenas Buenas yo estaba en el hoyo más profundo de mi vida después de la pandemia. Y con dinero que ustedes no se imaginan, porque hice mucho dinero. Con dinero, un niño saludable, una casa espectacular, todo rico, nada malo, pero muriéndome en una depresión. Yo le ponía sábanas a mis cortinas, o sea, a las ventanas, para que no me entrara la claridad. Yo estaba debajo de medicamentos, consumida, o sea, postrada en una cama, y nadie me entendía. Porque nadie te entiende. La gente entiende, las personas, tus seres queridos entienden que cuando tienes depresión ellos deben de empujarte, de que vamos a la tienda o vamos a hacer Yo no quiero hacer nada, no me desgaste.
Es que tú no tienes problemas, ¿verdad?
Mi mamá.
Que yo tuve depresión y te lo dicen con cariño, pero eso es como un puñal porque—
Y todo lo que te dicen tú lo sabes. Yo sé que soy una mujer exitosa, yo sabía que tenía dinero, yo sabía que tenía un niño, que tengo un niño que me ama, que me quiere, que mi familia me quiere. Yo lo sé. Pero la depresión no es algo—
No es algo que venga voluntario.
Que me encantan estos temas. Esto no es— Y mira que mi depresión no era por problemas, por eso menciono que yo tenía dinero en ese momento. Lo mío es hormonal, ¿me entiendes? Esto no es de que tu marido me dejó y que tengo problemas, no, nada de eso, hormonal.
Por eso es tan importante que cuando una persona diga me siento mal, estoy deprimido, busca ayuda profesional.
Y que a veces no lo dicen, pero con simplemente la forma de actuar, cuando tú ves a una persona así decaída y que no se le quita un sueño y que no se quiere parar de esa cama Y que tú puedes hacer lo que hagas y nada motiva esa persona. Los ojos hablan, tu cuerpo te habla. Tiene depresión. Las habitaciones regreteadas, que tú sabes que esa persona no es una persona sucia, que esa persona le gusta bañarse. Cuando tú ves esa habitación así regreteada, nada le interesa.
Sí, nada le interesa.
Algo pasa.
Amor, busca. Que hay un fallo.
Y hay que saber levantar la mano y decir: hey, necesito ayuda.
Pero con qué fuerzas, hay que tener fuerzas. Porque yo te lo estoy diciendo rico y sabroso ahora, pero tú te sentabas en ese momento conmigo. Yo he hablado ese tema con él, con mi manager, para educarlo, porque mi manager no sabe.
Yo sufrí depresión severa y también no pensé cómo matarme, pero le decía a Dios: yo no me quiero levantar. Y después me daba culpabilidad porque ya tenía Sophie, todavía no había nacido mi hijo chiquito. Entonces, qué mala madre soy, pero yo me siento horrible, pero yo no quiero vivir. Pero es una lucha aquí constante.
Mira, no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Es tremendo, horrible, porque eso es como un vacío así por dentro. Tú no, tú no encuentras. Mi hijo se me acercaba, mamá, I love you. Yo le decía, no, mi mamá, toda mi familia está en Nueva York, yo estoy solita acá en Miami. Y mi mamá me llamó, que la madre sabe, la madre son como brujas de papá Dios. Yo voy a comprar un vuelo, voy a comprar un vuelo y yo voy para allá. Y le decía no, yo no quería a mi mamá cerca porque yo sabía que mi mamá se iba a levantar temprano en la mañana, me iba a prender la luz y me iba a motivar, iba a tratar de motivarla, llevarme para la tienda. Me estás haciendo un daño porque no quiero, porque no tengo las fuerzas. ¿Cómo tú puedes ayudar a una persona depresiva? Tú te le sientas al lado, no hables, solo estar ahí para él. No hables, no trates de motivarlo, tú te sientas ahí por la conversación. Va a llegar el momento que esa misma persona de la nada te va a decir, te voy a decir malas palabras, sí, sí, las que quieras, decir coño, no me siento bien. No trates Siéntate, siéntate, siéntate. No trates de motivarlo, no trates de hablarle, no trates de recordarle lo exitoso, lo maravilloso y de lo mucho que lo aman, porque lo sabe, lo sabe. Y eso es otra cosa que lo carcome, porque tú sabes que te aman, que te quieren, que te adoran, porque eso destruye a todo el mundo. La depresión destruye a todo tu entorno, a todo el que te rodea. Porque tus familiares no saben cómo ayudarte, pero tampoco sabes decirle cómo te pueden ayudar. Suelta el diablo, te reprendo, depresión del satanás.
¿Y cómo saliste de esa depresión?
Con el Buenas Noches.
Ah, eso queremos llegar ahí, al Buenas Noches.
De la peor manera, que esto no es recomendable, porque yo estaba en medicamento. Y ese día yo me despierto, ah, espérate que aquí hay un detalle rico. Mientras estoy pasando por la depresión, yo entiendo que el mundo completo tiene que estar en depresión con la bombón. Y que todo el que me rodea, amistades y familiares, tienen que estar en depresión porque la bomba está en depresión. Y no es así, eso no es así, mi amor.
Sí, el mundo no gira alrededor tuyo.
Y por medio que tú tengas, di que, di que te estén dando terapias, que tú estés debajo de medicamentos, es tu responsabilidad. Que aquí quédemelo grande. Yo me despierto, me entro al Instagram y yo veo que todo el mundo está en fiesta y en guararé y en rico, todo malo, nadie. ¡Ay, guay! Playa, piscina, mis amigos.
Era un holiday o algo.
Fin de semana rico y Miami estaba, mi amor, soleado. ¿Tú sabes cómo se pone Miami? Está bruto. Y guay, guay. Y yo en una cama, pero brillante que estaba ese día, gracias a Dios. Y yo en una cama así, yo veo a mis amigos y digo, diablo, pero yo no le importo a nadie. Yo me estoy muriendo, pero todo el mundo— Tú te puedes morir ahora mismo y se te llora por 3 días. 3 días llorándote. Y con tierra tú tienes. Después el mundo sigue intacto. La única que nunca se va a olvidar de ti, tu mamá, porque hasta tus hermanos se te olvidan. La vida sigue, mi amor, así que no intentes quitártela. Si tú te quieres quitar la vida pensando de que, que el mundo se va a acabar, mentira. 3 días llorándote, te echan tierra por encima y ya, y ya. Tu mamá va a sufrir toda la vida, ¿me entiendes? Yo me paré de la cama, yo había comprado unos bikinis fabulosos. Mi amor, y me puse mi bikini, agarré toda la pastilla, que no hagan eso, eso no se puede hacer, o sea, tú no puedes dejar ese tratamiento así de raíz, y dije no más.
¿Las tiraste?
Porque aparte yo estaba casada con mi vida.
Yo pensé que me ibas a decir que te las habías tragado todas.
No importa.
Ya entendí, las botaste.
Para afuera, para la basura, ya, porque también los medicamentos son una cosa loca, tenía que cambiarlo constantemente porque tienen efectos secundarios.
Y entonces tú empiezas: buenas, buenas.
Eso, amor, la música, la música es mi salvación, la música es mi medicina, la música es todo, todo, todo, todo, todo. Me gusta mucho el house, el techno, la electrónica, y pongo mi housecito así. Pero ya me estoy subiendo, ya me estoy sintiendo rico y rico, rico, rico, y digo: voy a hacer un live. En Instagram, y prendo mi teléfono y rico, todo malo, nada, y tico, toco, toco, y prende la cámara y digo: buenas, buenas. Ese buenas, buenas me salió desde las plantas de los pies, así me fue corriendo así por todo el cuerpo, así. Ese fue como el gritico de ya, de que ya, de que ya, ya, ya, ya, ya. OK, depresión, ya, love it. Y todo cambió, todo en cuestión. Yo hice el live de una hora, tomo un clip, el clip del Buenas Buenas, y lo publico en TikTok. Ay, Dios mío, me volví más famosa, pues. Ahí va, famosa, mi amor. Una locura que yo tuve que tomar un vuelo e irme para Nueva York a refugiarme en mi familia, porque yo no sabía qué hacer. Porque como les dije anteriormente, no es mi primera frase que se hace viral. Entonces tenía como muchas personas aconsejándome y diciéndome: tienes que sacarle provecho a esto. Y mucha gente que— muchos saben cómo es, tú sabes cómo es el éxito, que se te acercan personas vestidas de oveja mansa a venderte un sueño, pero mentira del diablo, que eso es para lucrarse de ti. Yo necesitaba como aterrizar, y me aterricé, era mi familia. Me fui para Nueva York a hablar, llegaron tantas propuestas y tantas cosas, yo no sé, fue una locura.
Eran memes, era la canción, te la mandaban por WhatsApp, te salía por todos lados.
En TikTok tienes 10 millones, ¿verdad?
Sí, haciendo buena, buena. 10.7 millones, sí, muchos artistas.
10.7 millones, that's a lot.
No, y paré ahí, se paró. Yo estaba subiendo 1 millón cada 3 días. Wow, una locura. O sea, mi página así, una locura.
Y esto fue así la semana, una semana después de que había salido de depresión, pues prácticamente, y de la nada la depresión seguía.
Ok, entonces se fue el momento que bailaste, pero después volviste a aterrizar y todavía no se va.
Sí, tú te puedes sentir bien ahora, ay, todo rico, rico, y de así mismo, como, como, como, como, como, como es el día mientras el sol va bajando, es a 5 y 6 de la tarde. Asimismo va declinando, que se dice, tu ánimo, tu ser, tu wassakaka, tu musa. Tú dices, coño, ¿qué es lo que está pasando? Porque yo estaba feliz en la tarde, yo estaba feliz. Y comienzas a pensar y ahí te vas sintiendo peor.
Sí, y quedaste unas pastillas sin, horrible, la guía de un médico. Pero lo que tú, tiene una explicación poderosa científica lo que No existe. Cuando tú bailas, la música es sanadora, como dices tú.
Claro, la música es todo.
Cambias la fisiología, la química del cuerpo cambia. Todo. Han demostrado que si tú haces poses de poder 2 minutos, te sube la testosterona, que es lo que te da energía, te baja el cortisol. Entonces, por eso yo te digo que tú eres mi terapeuta y la música. Ay, me encanta.
Sí, mi mamá hace que la gente en sus conferencias baile y haga ese tipo de cosas.
Sí, sí, sí.
Tú sabes que mis sueños son empezar a dar conferencias. Lo inicié antes de este proyecto y me inspiraba mucho con tus videos, pero mucho.
Ay, gracias.
Porque yo lo inicié atento a mí, sin estudiarlo, sin nada. Y las veces que lo hice, mi manager te puede decir, fue sold out.
Es que tienes una personalidad tan sold out.
Tengo la personalidad, la tienes, definitivamente la tienes, pero también hablas del corazón. Que lo que yo se lo digo a todos, en un mundo lleno de fotocopias hay que ser un original. Si tú eres un original, y eso lo que a mí me encanta, no escondes nada. Pues tampoco es que uno tenga que contarle al mundo todo, pero eres what you see is what you get.
Exacto. Mira, soy tan transparente, soy muy transparente en un mundo de tanta falsedad. Y después que estoy en este medio, a veces yo digo, a veces es mejor ni conocer a tus ídolos o a ese artista que tú admiras tanto, porque a veces te sorprendes. La gente es falsa, la gente es de mentira, y vivimos en un mundo— esto lo aprendí recientemente— con fotografías felices, vídeos bonitos, vídeos felices, Y la realidad es otra cuando están en cuatro paredes, ¿me entiende? Ahí viene la tristeza, por eso hablo tanto de la depresión. ¿Qué me importa a mí que la gente—? Lo que pasa es que en la sociedad latina, los latinos en el mundo como general, hablar de depresión es como que: "Ay, está loca". Bueno, yo me crié así.
Sí, o ir a un especialista de salud mental, o te dicen: "Yo no estoy loco, ¿yo por qué voy a ir a un psiquiatra? ¿Por qué voy a ir a un psicólogo?" Yo no dejo mis terapias jamás.
En mi generación ya no tanto. O sea, todavía, pero ya se habla un poco más. De mis amigas, como el 50% están en terapia, el otro 50% no, ¿entendés?
En mi época era más tabú.
Sí, en la época de mi abuela creo que era más.
Sí, y la gente se tragaba eso y no lo decía.
Ay, eso es rico, las terapias son ricas. Para mí es lo mejor. Yo cuando empecé a tomar terapias, yo decía, esta mujer, yo soy más psicóloga que ella. Porque ella se sentaba como escuchándome, yo decía, yo le voy a dar terapia a ella, pero mentira. Son espectacular. Qué rico es tú sentarte a desahogarte con alguien que no te conoce, no te va a juzgar, y te va como organizar la vida. Yo sentía como que ella me lo organizaba. Yo le decía todos mis problemas, ella me decía: empieza por acá, terminas acá, tranquilo. O sea, maravilloso.
Trátenlo. Yo estoy de acuerdo, yo amo. Yo soy la más consistente de mi familia, o sea, llevo como 3 años ya y no paro. Y amo a mi terapeuta, o sea, me hace falta cuando no la veo.
Sí, a mí me encanta. ¿Cómo entraste a Telemundo? A Telemundo entro, bueno, desde el 2015 estoy haciendo cositas con Telemundo, me llevaron a Rusia para la Copa FIFA Confederaciones, ¿Confederaciones o Confederación? El Mundial. Pero bueno, en fin, ahí se me van las S, las pongo donde no van. Hacía cositas desde que vivía en Nueva York, pero para mí no era suficiente porque yo sé lo que yo tengo, lo que porto, yo sé lo que yo puedo dar, y yo quería más. Yo quería un contrato, yo quería estar en un show, y en la mañana.
Claridad, la importancia de saber lo que uno quiere. Sí, importante.
Yo quería eso. ¿Y por qué específicamente en la mañana? Porque Para mí es un sueño que las personas se despierten. O sea, yo quisiera, yo quisiera prender el televisor y encontrar una chiquibombón. ¿Sabes qué rico sería eso? Iniciar el día así.
Bueno, ideal, lo inicias con vos misma todos los días. ¡Rico! Hasta me habían visto que hacés coffee time.
¡Ay! El coffee time. Eso salió así, espontáneo. Sí. Y lo sigo haciendo porque la gente me lo pide a gritos. Sí. Y a veces yo ni sé de qué hablar. ¿Sabes lo que es eso? Pero anyways. Es rico, es rico. Yo sé que todo el mundo no se siente igual por las mañanas. Las mañanas para mí son sagradas, pero me crié con una madre que se despertaba, me va a matar, peleando en las mañanas. Hay gente que se le frustró mi vida. Y yo siempre dije, cuando yo sea mamá, las mañanas van a ser espectacular, porque eso es lo primero que tú le inyectas a tus hijos, a tu familia, a tu entorno. Cuando tú te despiertas. Sí, entonces qué feo es enviar a tu hijo para la escuela porque te levantaste con el pie izquierdo. Si usted se levantó mal, vuelve y acuéstese, que nadie tiene la culpa. Acuéstese de nuevo. Claro, pero mi mamá, que no la culpo porque ella me dio lo que me pudo dar con lo que sabía, Sé que la criaron así también, ya se levantaba peleando. Y yo decía: no, opté que las mañanas para mí son sagradas y que las mañanas tienen que ser felices, aunque esté nublado. Y por eso estoy en Telemundo. Estaba en Top Chef VIP en Colombia, duré 4 meses, lo trabajé. Las bendiciones, los proyectos, el éxito Yo lo trabajé de muchas formas, yo di rodillas, hice un equipo con mi manager, provoqué que ellos me llamaran para un cuartito y me dijeran: ¿Qué es lo que tú quieres con nosotros? ¿Y cómo provocaste eso?
Cuéntanos, enséñanos.
Trabajando, trabajando duro, reconociendo lo que yo portaba, dándome a respetar, enseñándole al público, porque el público es mi aliado, mi mejor aliado. Yo le di al público un lado que ellos no sabían, a los que no me conocían. Todo el mundo entendía que Chiquibombón es rico. No, yo soy Chiquibombón, pero yo soy madre, yo soy hermana, yo soy hija, yo soy amiga, y yo soy todo lo que quiero ser. Entonces se lo fui dando por etapas en el reality. Primero Chiquibombón, mucha jocosidad, mucho todo, mucho todo. Y después me la quité la peluca. Nunca me habían visto sin peluca. Y dije, ahora soy Lisette. Eduardo, y así quiero que me traten. Y comencé a ser lisa y seria, no iba a sacar para nadie, enfocada a trabajar, ñao, ¿entiende? Y después se le dio un switch, después me fui en sentimientos, gritos, llanto, los televidentes sintieron todas las emociones porque tengo ese poder. Yo volví a la producción loca, todo el mundo loco conmigo, todos, todos todavía me buscan.
Chiqui, me encanta tu confidence. I love your confidence.
Yo creo que todo el mundo debería de ser así.
Sí, y no es difícil. Para muchas personas, que me importa nada, lo ven como egocentrismo o prepotencia.
No, pero es que no es, es autoestima. Es que yo sé lo que tengo. Exacto, vos sabes lo que vales.
Tú sabes que tú tienes un carro, tú sabes que tú tienes una casa, tú sabes que tú tienes una hija. Yo sé que yo tengo la guasacaca, que yo tengo la personalidad, que tengo el don para hacer lo que me dé mi gana. Desde el amor y desde el respeto. Aquí yo no lastimo a nadie. Yo estoy en este mundo para destilar cosas ricas y deliciosas y ayudar a personas, ¿me entiende? Que si yo pude, todavía yo no lloro. Todavía, todavía, ante los ojos de muchas personas que me encuentran en la calle, yo me ven como que una señora empezó a llorar, y yo, mire, señora, no sea ridícula. ¿Cómo usted va a empezar a llorar? Te amo. Pero que yo no sabía cómo actuar. ¿Qué yo hago ahora con esta señora llorándome? Porque yo no me feo como ella me ve, me dice, y se lo agradezco, y rico y sabroso y bacano. A mí me gusta encontrarme la gente. Yo soy del pueblo, yo soy del pueblo y para el pueblo. Yo soy este tipo de celebridad que a mí me gusta que me brinquen encima. Yo no voy a hacer como hizo Bad Bunny, que le bote el teléfono a la gente. Quizás llegará el momento, porque va a llegar, toco madera, que yo no voy a tener seguridad, si no se me pega, es todo. Es todo. Pero mientras yo pueda tener esa conexión con los que me hicieron, con mis aliados, que es el público, la voy a tener. Abrácenme, bésenme, cuéntenme sus problemas, que yo les voy a abrir mi corazón.
Y eso es muy importante. Claro, porque eso es ser genuino y humildad. Nosotros siempre decimos en la empresa: el jefe es el cliente, el que nos hace es el cliente. Todo, todo. En el caso tuyo, los seguidores, la gente que te ama, sin ellos No somos nada. Las doñitas. Sí.
Ay, como las doñitas de la tercera edad. Mira, por donde mi mamá es, Nueva York, hay un home. Ajá. Un home, como un albergue.
Sí, como un hogar de ancianos.
Ay, mi amor, las amo. Ellas son todo para mí. Ellas son todo para mí. Todo, todo, todo, todo. ¿Qué te dicen? Ay, Dios mío, yo las amo. Yo las— Mira, si algún día Llego más lejos, yo tengo que tener un home. Sí. Me mueven mucho los ancianos, los mayores me mueven, los mayores, los niños y los animales. Sí. Los amo.
Porque son los más vulnerables también.
Todos, o sea, y porque siento una conexión única con ellos y ellos la sienten conmigo. Los niños, mi contenido no es de niños. Y los niños me ven y es algo como que yo digo, muchachito, ¿y cómo tú ves mi contenido?
Sí.
Por eso trato de cuidar todo lo que digo, todo lo que hago. Se me puede zafar un coñito así de que coño. Para muchas personas, para mi mamá es una mala palabra. Para mí es una cosa así que se te sale así, pero no soy vulgar. Y lo hago por los niños, porque quizás los padres se sientan al lado de sus hijos a ver mi contenido. Y qué feo, yo soy mamá, mi amor, ¿me entiende? Es feo, sería como que yo salga con una mala palabra de que miren, no. Jamás.
¿Qué viene para ti? ¿Cuál es tu meta más grande ahorita?
Mi meta más grande es convertirme en la Oprah de Latinoamérica.
Yo sabía eso, la tengo en mis notas.
Contame, ¿y qué harías como Oprah?
Cambiar vidas, inspirar, levantar al caído. Motivar a esas personas que han tenido tantos no como yo y ya tiraron la toalla, digo, porque le dijeron que no, usted está loco, la tiraron. Decirle, mira, recógela.
¿Y qué puede hacer alguien que quiera tirar la toalla?
No la puedes tirar, la toalla no se tira. Bueno, de verdad que no te la puedes tirar. Tú la tiras, pero procura tener las fuerzas para volverte a agachar a recoger tu toalla, la toalla tuya. Y cuando toca, toca. Cuando toca, toca. El éxito, por más rico y delicioso que sea, duele. Antes de empezar esto me dijiste, pero la gente no se imagina que si yo, cuando hay muchas personas que yo le inspiro, pero yo puedo estar 100% casi segura Que yo le puedo prestar mi vida a alguien y pesa. Después salió una hernia. ¿Qué pesa en tu vida? Todo, todo, todo lo mío ha sido a base de sacrificio y no me voy a detener. Y ha dolido mucho, pero mucho, y me ha costado muchas lágrimas y he querido tirar la toalla en muchas ocasiones. Por haber explicado Yo me autosaboteo a veces. Hay demonios como que me hablan, que los reprendo, que me voy diciendo como tú no puedes.
El síndrome de la impostora, una ridiculez.
Pero asimismo me hablo a mí misma, o tengo ángeles como mi manager, personas que me aman, que me dicen mentira del diablo, eso es mentira, usted puede. Mis jefes de Telemundo, ahí lo digo, dilo, dilo, si no se edita se pone celosa. Esos jefes míos, yo no sé lo que ellos ven en mí, porque esos jefes míos son locos conmigo. Mira, yo tengo un año en Telemundo y han sido muchas. Los primeros 6 meses yo llamaba al manager todos los días, le decía: cancela el contrato, cancela esa vaina, cancela. Y ¿por qué lo querías cancelar? No, porque eso es fuerte. Acuérdate que a mí me sacaron de un mundo, de mi mundo mío, de mi propiedad. Entré a Telemundo. Yo no conozco ese mundo, yo estoy conociendo ahora la televisión. A mí nadie me dijo que esto era tan fuerte. Un show 4 horas en vivo leyendo un teleprompter, cuando todo lo mío es espontáneo y todo lo mío es improvisación. Ay, mi amor, yo empecé a tomar clases. Entonces ahí era donde las inseguridades se apoderaban de mí. A las 6:45 todas las mañanas, el cuerpo, porque todavía no he dejado de sentir eso, estando segura de lo que voy a decir, de lo que voy a hacer, ya yo sé todo porque ya yo tomé mi confianza, pero el cuerpo me tiembla. Sí, los expertos que llevan años en la industria me dicen: el día que tú dejes de sentir eso, retírate.
Y eso no se quita.
Te iba a decir, porque yo doy conferencias, yo voy para el médico y todo a ver si yo sufría de los nervios. Yo pensaba que era inseguridad, pero son como unos nervios, como una adrenalina, como una cosita rica, porque son ricos. Son unos nervios, pero unos nervios como ricos, como que, ay, ay, me empezaron. Y comienza Five, sí, showtime, ay, estamos al aire. Es una emoción y a la vez es como una adrenalina, y a la vez es algo que amo, lo amo. Yo no descanso, estoy adicta al trabajo, que tengo miedo que ahorita me pueden botar, mi amor, porque ahí nunca se sabe. ¿Tienes miedo que te pueden botar? Sí, yo estoy adicta a ese trabajo.
Sí, supongamos que eso pasa.
No tengo miedo de que marca, a todos nos van a votar. Mi papá no es el dueño de Telemundo, ¿me entiende? Entonces mi miedo es, bombón, tú estás muy apegada a ese trabajo. O sea, los fines de semana, que son mis únicos días libres, yo estoy loca que llegue el lunes. ¿Por qué? Háblame tú, que tú estás en la conferencia. Eso es normal, yo me lo pregunto. ¿Por qué? ¿Por qué?
Claro, es que cuando empezamos a tener éxito empieza la loca de la casa, que es esa vocecita que tú decías: tú no vas a poder, tú no te lo mereces. Yo a veces hasta he dicho: se van a dar cuenta quién soy, ¿verdad? Como que ese es el síndrome del impostor. Entonces tienes que empezar a hablar contigo misma, decir: mira, ¿qué es lo peor que puede pasar? Te vas de ahí, tú tienes tu marca, no va a pasar, nadie lo está diciendo. Pero cuando tú entiendes qué es lo peor y que puedes vivir con eso, el miedo se va. ¿Qué es lo peor que puede pasar?
Me voy a ir más profundo contigo. ¿Tú sabes cómo yo lo interpreto? Dámela, que me voten, porque yo entré con un nombre ahí ya y para ahí está, ¿entiende? Me voy un poquito más profundo porque siento que el trabajo está haciendo lo que hacían las medicinas de la depresión en mí. Le llega, o sea, el trabajo a que yo le estoy corriendo te da ese como boost de adrenalina, es como tu escape de tu vida, como medicina, o sea el cuerpo me lo pide.
Y por eso en el fin de semana estás pensando, ya quiero volver al trabajo.
El fin de semana yo no puedo estar en mi casa, mi amor, mi mente no para, yo duermo muy poco.
Pero mira, mira, la mente es una máquina de crear significados, porque hay gente que puede venir a decirte, chiqui, tú eres adicta al trabajo, y es reconocida como una adicción. Pero tú puedes decir, yo soy una apasionada de mi trabajo. Cuando a mí me dan esas mariposas que voy a hablar frente a 10,000 personas, yo digo, es en tu entusiasmo, porque si yo le digo al cuerpo es miedo, verdad, el cuerpo entra en pánico, como dices tú, es sabrosito. Entonces yo digo, esto es entusiasmo. Si tú amas tanto tu trabajo, es que me apasiona, es que lo amo. Obviamente, a ver, el balance para mí no existe. ¿Tú qué crees del balance? Tú tienes un hijo, eres mami, ¿verdad? No tienes al papá presente porque está privado de libertad. Yo lo ando buscando y nunca lo encontré.
Para vos no existe.
¿Cómo así? Para mí es prácticamente imposible decir 25% trabajo, 25% familia. Yo digo que uno compensa.
Hay épocas o días del— Mamá, yo lo ando buscando.
Uno trabaja más, hay momentos donde uno descansa, uno compensa, ¿verdad?
Pero también uno prioriza, ¿no? Sí, claro.
Entonces, sí, sí, el trabajo te energiza, te encanta, claramente. La palita con cesárea y la palita normal. Pero qué fuerte eres, me encanta.
Pues sí, porque lo que yo pienso es que a vos te energiza tu trabajo también.
Pero hay cosas que te drenan y cosas que te energizan, y qué bendición uno poder vivir en lo que lo energiza, sí. Porque tú sales feliz de tu casa, me imagino, llegas feliz. Y tú, yo trabajo mi energía. Una mamá feliz es una buena mamá. Yo sentía mucha culpabilidad con Sophie porque yo viajaba mucho cuando ella era chiquita, y le dije a una americana una vez llorando, le dije, es que yo no tengo balance, yo viajo mucho. Sí, yo llego los fines de semana y me dice, pero si tú dejaras lo que haces, serías feliz. Tú serías feliz sin ¿Quién es el Chiquibombón? Exacto. Y yo le dije: no sería feliz, mija.
¿La mamá feliz? Yo no había pensado en eso.
¿Es una buena mamá? Si a ti te quitan quién tú eres, tu esencia, alegrar a otros, porque tú tienes un don, Chiqui. Yo no me lo imagino. Tienes un don enorme. No te digo, tú eres mi terapia. A ver, ¿cuál estrés? Pongamos a Chiquibombón, ¿verdad? Y empieza: buena, buena. Y es real. Y es real. Y tú lo amas.
Lo amo, porque cuando yo me siento así es porque me siento— cuando yo gozo mi vida es porque me siento así. Me encanta. Cuando estoy envenenada, porque a veces me enveneno.
No te quiero ver envenenada.
Me retiro de las redes. Sí, me retiro, me retiro. Cuando estoy triste, que me dan esos down así, me conecto y me encanta. Esos son los mejores momentos para mí. Cuando estoy vulnerable, expresarlo. Uf, encuentro tantas personas que encuentro que se sienten igual, que ya se me va todo. Porque el mundo necesita más gente como tú. Sí.
La red nos muestra los highlights. Y eso es bonito, está bien que me muestres tu cumpleaños, pero a veces uno está triste viendo toda esta fantasía, uno dice: yo quiero ver. Oye, mira, ella siente lo que yo. Al fin alguien me está hablando.
Ahí donde, o sea, cuando mis momentos vulnerables es cuando más personas que se identifican conmigo encuentro. Maravilloso. Y ahí se me quita todo.
Sí, porque yo te dije: no estás sola. O sea, si la chiquibombón también pasa por cosas, que es todo el punto de este podcast también, de Yo Pude, Tú Puedes.
Sí, sí, sí, sí, literal.
Si nos fueras a dar una receta para el éxito, ¿cuál crees tú que ha sido la receta que tú usaste para llegar donde estás?
La receta para el éxito, me hicieron esa pregunta hoy, yo no la tengo. Abríguenlo ustedes, mentira. Bueno, de tu éxito, digamos. Bueno, del mío y de todos, yo creo es ser tú mismo, creer en ti, descubrir lo que portas. Tú puedes hasta botar basura Y para botar basura opta ser el mejor. Mi papá me decía siempre: si quieres estudiar medicina, estudia medicina, haz lo que tú quieras, porque hasta ser programón, vagabunda, como una prostituta, una mala palabra, es no, no, una mujer de esas mujeres que venden su cuerpo, hasta para eso tienes que ser inteligente, porque si no te van a engañar los hombres cuando te estén pagando. ¿Me entiendes? O sea, en todo lo que tú hagas tienes que optar en ser la mejor, reconociendo lo que portas. Porque si te pusiste a estar inventando, y ahí ya que se te mete el síndrome de Dora la Exploradora, y a entender que porque fulana ahí está haciendo un video así, yo lo voy a tratar, porque no te va a ir igual, no te va a ir, no te enfoques en la luz ni en el éxito de otras personas, porque tu éxito, tu luz, tu guasacaca, tu talento, probablemente es más poderoso, más fuerte y con más peso que el de esa persona que usted está enfocando.
Es que vos sos auténtica, por eso es que te va bien en redes.
¿Qué dicen tus tatuajes? Mis tatuajes todos tienen un significado. Aquí, "La vida me sabía a frutas", que fue la primera frase. Este es mi mamá, mi hermano, mi hermana y Cartiel, mi hijo. Ahí tengo una herida. Esta palma la tienen 28 de mis fans en Madrid. Que nos lo hicimos juntos en el World Pride.
Oh my God, qué cool.
Esta fue mi primera mascota, Martini, y esta aquí es Buenas Buenas.
Ay, miren qué bonita.
Lo amé, sí. Y este aquí es Ñao.
Ñao, ¿cómo se escribe? Así. Ñao. Ñao.
Love it. Love it. Chiqui, qué felicidad, de verdad, sigues siendo luz. Gracias. Sigue brillando. Me falta Juan Carlos Sanchez Balza. Yo creo que tú no te imaginas La felicidad que le das al mundo. Sí, yo creo que tú no te—
y eso, ojalá no me lo imaginen nunca.
Y eso, exacto, eso es bonito porque tiene los pies en la tierra. Sí, aunque brillas mucho, eres aterrizada.
Y eso sabes que yo me ofendo, discúlpame, tú sabes que yo me ofendo y no sé por qué me ofendo cuando la gente me dice de que cuando yo entré a Telemundo la gente me decía de que, ay, por favor, no cambies. Bueno, hay gente que cambia, pero que yo, yo, y porque yo no cambio cuando hice la canción con Talía. Tú sabes todo lo que yo he hecho, todo lo que yo he hecho. El día que yo cambie, papá Dios me lo arrebata todo. Yo lo tengo clarito eso. Aparte de que no, no, no, somos hijos de la gravedad, y lo he visto. Yo lo tuve todo, yo te dije, verdad, todo, y dinero en abundancia, y entre día lo perdí. Somos hijos de la gravedad. Hoy tú puedes estar aquí Y la vida, porque la vida es creativa y fabulosa, y da un girito así, te entra una brisita, ñao, cuando vienes, ves, está en el suelo, ñao, seco, seco. Entonces, hay que disfrutar ese momento y fluir. Disfrutar el presente.
Disfrutar el momento. Ser agradecidos.
No tener el síndrome de Dora la Exploradora. Por favor. Me encantó, o sea, no tratar de imitar.
Si te levantaste mal, vuelve y acuéstate. Exacto, exacto.
Vuelve y acuéstate. Oigo, por chiqui bombón, si te levantaste mal, te pasaste mal, vuelve a acuestarte. Si yo puedo, tú puedes.
Hacer cosas que te energizan también.
Sí, conectarte con una energía más fuerte que tú. Sí, la mía es Papá Dios. Hay personas que creen en el universo, otros creen en cuarzos, en lo que tú creas, en lo que te conecte para ser una mejor persona o convertirte en la mejor versión de ti mismo. Fluye, porque a veces con nuestras propias fuerzas no podemos. O a veces no podemos tener el control de todo. Yo siento como si me estuviera hablando a mí misma. Sí, eso yo siento con mi video, tú sabías, porque yo hablo así, pero porque yo lo he pasado y ya lo sé.
Bueno, dicen que uno escribe el libro que uno necesita leer también. Cuando tú estás animando, también te estás animando a ti.
Claro, literalmente así me sentía ahora mismo, como me estaba hablando a mí misma.
Bueno, para terminar esta pregunta, me encanta. Tu hijo, si tú ya te fueras de este mundo, le dijeras: yo te voy a dejar como este, mi consejo de oro, como cuando uno dice: mi mamá decía. ¿Qué le dirías a a este niño precioso que tienes?
A mi hijo, que tenga la personalidad y haga con ella lo que quiera. Wow, me encanta tener la personalidad. Esa frasecita, por más simple que ustedes le escuchen, igual que la vida me sabe a frutas. ¿Qué ustedes entienden por esa frase? La vida me sabe a frutas, que un día es dulce, otro día puede ser agria. Tú eres la primera persona Y un Pokémon de bloqueado, ella me tiene en shock. Eso es la vida, eso es la vida, tengo un hijo, esa es la vida. Hoy te puedes levantar felicísima, dulcecísima, pero mañana te puedes saber a limón. Es así, ¿me entiende? Entonces tener la personalidad y hacer con ella lo que tú quieras es exactamente eso. Creer en ti, confiar en ti contra viento y marea, entendiendo que en el caminito te vas a encontrar con murallas chinas que hay que derrumbar, con vidrios en el suelo que hay que pasar, y con todo. Porque por más fabuloso y espectacular y dulce que sea la vida, hay un proceso que pasar. La gente quiere las bendiciones pero no quiere ser parte del proceso. Y hay que pasar por un proceso porque Papá Dios no te da absolutamente nada que usted no esté preparado. Por eso hay muchas personas sin dinero, porque usted no sabe manejar la finanza. Digo yo, no sé.
Chiquibombo, muchas gracias. Gracias por estar aquí.
Gracias, gracias por la oportunidad y espero que les sirva de mucho todo lo que hablé aquí. Claro que sí. Si yo puedo, usted puede. Claro, eso.
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