#20 Alejandro Chabán: SI SE PUEDE
28 Aug 2024 · 67 min
Alejandro Chabán built Yes You Can from bankruptcy and borrowed money, turning his own battle with eating disorders into a nutrition brand for Latino customers. He certifies as a nutritionist while broke, offers free consultations to earn trust, and creates the "bandita" symbol to link emotional pain with food. His philosophy: do it with fear and shame, embrace discomfort, and add value before asking for sales.
Chapters
Esta semana en Yo Pude, Tú Puedes viene nuestro amigo Alejandro Chabán a contarnos cómo pasó de gordo a galán, como se llama su libro.
Estaba pesando 300 libras y los pechos me llegaban literalmente al ombligo, no podía respirar y a nivel emocional obviamente cero autoestima.
Nos contará todos los desafíos mentales, emocionales y físicos que tuvo que superar para llegar a cambiar su salud y su cuerpo. ¿Te hicieron bullying alguna vez?
Siempre. Yo tengo recuerdos turbios. Hasta las maestras decían: "A Chabán es mejor saltarlo que darle la vuelta".
Pero a ver, vos perdiste todo ese sobrepeso con anorexia.
Pasé por bulimia y por anorexia.
Hablaremos de hábitos, cómo se forman y cómo se mantienen.
Se empieza con esos 5 minutos y el día siguiente 6. Lo que realmente marca la diferencia no es eso que haces una sola vez, es lo que puedes hacer por un tiempo constante, lo que va a ser el hábito. Yo me fui a una quiebra financiera donde me quitaron la casa, me quitaron el carro, me quitaron absolutamente todo. Literalmente me quedé en el mueble de una amiga.
Yes, you can. Sí, tú puedes. Con Alejandro Chabán. Esta semana en Yo Pude, Tú Puedes.
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Mi gente, hoy tengo un amigo que amo con locura, Azul. Es un gran empresario, tiene una historia con la que creo que muchos nos identificamos y le vamos a sacar unos tips. Si tú tienes problemas de peso, amárrate a la silla porque este episodio te va a cambiar la vida. Él es empresario, ha sido conductor de televisión, ha sido actor.
Gracias, hombre.
Y bueno, y muchos de ustedes lo conocen, el venezolano Alejandro Chamba. ¡Hey!
¡Amor mío!
¿Cómo estás, mi vida?
Feliz de estar acá.
Feliz de tenerte.
Me puse feliz cuando pues dijimos vamos a hacerlo, porque de verdad las admiro, las quiero, me encanta, me encanta verte ahí con tu mamá, me encanta ver esa conexión que tienen. Y obviamente pues soy fan tuyo, tú lo sabes, fan de tu talento, de tu trabajo, de tu impecabilidad en todo lo que dices, es maravilloso.
Gracias, gracias. Qué felicidad tenerte acá. Bueno, vamos a empezar. No vamos a empezar con la farándula ni con la fama ni con tu mega empresa, vamos a empezar con tu adolescencia. Tú tuviste problemas de peso muy temprano en la vida, cuéntanos de esa vaina.
Tú sabes que yo hasta los 9 años pues yo tenía el peso como que normal, no. Yo me acuerdo de una fotito que yo tengo donde yo estoy saliendo de una piscina Y pues tenía un peso normal en ese momento. Y luego no tuve fotos como por 4 o 5 años hasta que aparecieron las fotos del colegio, de graduarme del colegio, y fue cuando ya estaba pesando 300 libras, que son 150 kilos.
Y esto, ¿a qué edad?
Yo empecé a engordar a partir de los 9 años, o sea, 10, 11, 12, 13, 14 años.
300 libras.
Entonces estabas más chiquito, no habías crecido tanto.
Claro, no, no, no, no, no.
Sí.
Bueno, yo me imagino que yo ahorita Soy 5'9". Yo antes, cuando era actor, decía: "Yo soy 6'1". Porque usaba unos tacos así, dentro de los zapatos, y estaba siempre en puntillas.
You're funny.
Pero la verdad que yo, 5'9", en ese momento, pues, yo no sé, 5'5".
O sea, era mucho más corto.
Bastante sobrepeso.
Era mucho sobrepeso. Y con el tiempo descubrí que pues todo este sobrepeso tenía mucho que ver con la parte emocional. Mi papá viene de origen árabe, mi mamá es venezolana, pero para ambos, yo creo ambas culturas, el sobrepeso y estar gordo significaba estar saludable. Y también pude comprender con el tiempo que para mi papá darme de comida era su manera de decir, como él tuvo tanta necesidad de niño, era su manera de decir te amo, te quiero, te doy lo que a mí me faltó, que fue comida.
Pero eso es muy latino, aunque tu papá es árabe. Yo acabo de venir de Colombia, mi mamá no, o sea, yo llegué a una empanada y volverme buñuelo. Porque desde que uno llega, ¿qué quieres comer, verdad? Es una manera de hablar.
Y mi mamá, que pues cocinaba, cocina riquísimo, pero nos cocinaba siempre también era con la, de alguna manera, la manipulación. Cómete todo, pasé horas en la cocina para cocinarles eso que a ustedes tanto les gusta. Entonces todo era la comida. Entonces el bautizo era la comida. Sacaste buenas notas en el colegio, vamos a hacer la comida favorita. Entonces todo estaba alrededor de la comida. Mi papá tenía 3 trabajos. Mi papá es maestro de física pura, Y además vendía frutas y zapatos puerta a puerta. Y entonces pues él no estaba tanto con nosotros como a mí me hubiese encantado. Es mi percepción, y siempre digo es mi percepción de los hechos porque fue lo que yo vi. Capaz que le preguntas a mis hermanas y ellas tienen otra percepción de los hechos, ¿no? Entonces siempre digo eso porque pues fue lo que yo vi, fueron los lentes que yo usé en ese momento. Entonces me faltaba esa presencia de papá. Y entonces yo pensaba que cada vez que mi papá decía, come papito, vamos, cómete dos platos de comida, tú eres el que vas a cuidar a tus hermanas, y a mí me pasa algo, para mí era la manera de conectar con mi papá y recibir ese amor, de conectar a través de, wow, él me está amando, y si él quiere que yo coma, entonces yo voy a engordar tanto para pues complacerlo y para que él se sienta orgulloso de mí. Hasta que Pues tienes 300 libras. Y yo siempre digo que, que la atención, cuando somos niños, buscar la atención sea de papá, de mamá, o de aquella persona que de alguna manera you're craving love, que tú estás queriendo ese amor, necesitándolo, pues a veces duele. Y no importa cuánto duela, tú vas a sacrificar absolutamente todo por obtenerlo.
Sí.
Entonces fue hasta el punto que yo me acuerdo, tenía 14 años, y un 27 de octubre del año 97 me levanté y los pechos Me llegaban literalmente al ombligo, no se me veían mis partes íntimas, no podía respirar, tenía la entrepierna todo raspado, así por el sobrepeso, manchado obviamente por las hormonas, acá negro. Y a nivel pues emocional, obviamente cero autoestima, ensimismado en una soledad y en una posición de víctima.
¿Te hicieron bullying alguna vez?
Siempre, siempre. Yo creo que esos años para mí, yo siempre digo que los años del high school para mí fueron como blanco y negro. O sea, yo no tengo bonitos recuerdos de esa época, yo tengo recuerdos turbios y todo estaba enlazado con el bullying, con la negatividad, hasta las maestras decían: "A Chabán es mejor saltarlo que darle la vuelta". Estos chistes que para la gente no se da.
En Colombia se usa mucho también.
El otro día estaba contando que el pantalón de hacer ejercicio, que esos días eran horribles, porque imagínate, 300 libras en Venezuela, hace calor, es el trópico. Entonces yo sudaba y decían: ay, tiene arepas acá. Entonces saltaba en educación física y el maestro siempre: este siempre está de último. Entonces era esa impotencia porque vamos a hacer el equipo de relevo y nadie me quería. Ay, no, no, no, al gordo no. Ay, no, él es muy lento. Ay, no, qué horrible estar con él, él huele. Si alguien se echaba un pedo, Fue él. O sea, al final eres como el estorbo y empiezas a creerte tu propio cuento y tu propia historia. Que pues yo creo que lo único que en ese momento me salvaba era la conexión que yo tenía con Dios. Mi mamá siempre ha sido muy cristiana y siempre nos, nos de alguna manera en aquel momento nos obligaba, verdad, que había que orar, que había que ponerse de rodillas, que había que, que había una fuerza mayor.. Pero sí tengo que confesar que en ese momento de mi vida yo vivía una pelea con Dios.
Claro, le reclamabas, le reclamaba. Y por qué me están haciendo esto?
Era como mentalidad víctima.
No, porque a mí, porque yo soy el feo, porque yo tengo aparatos, porque yo uso lentes, porque tengo el cabello rizado, porque soy el gordo, porque todo lo malo en ese momento, como yo lo veía, porque a mí, cuando yo veía a los otros niños que en mis ojos vivían una vida feliz.
Te comparabas.
Me comparaba. Y era llegar el lunes y toditos: jaja, la fiesta que tuvimos el fin de semana. Y yo decía: nadie me invitaba. Y si por alguna razón había alguna actividad del colegio, era muy difícil ir a la tienda y comprar un pantalón talla 40, 42 para un niño, un adolescente. Entonces todo era muy engorroso. Mira, a veces yo, yo cuando, cuando la gente me escribe que ha bajado de peso con Yes You Can, Las cosas más simples, porque cuando la gente me dice, hay una chica que me escribió semanas atrás y me dijo, por fin me pude poner unas sandalias, por fin me pude poner una bota en invierno porque no le sube. Y hay cosas que son tan simples como yo, por ejemplo, amarrarme las trenzas de los zapatos era para mí un task en ese momento. Y literalmente te pones ropa nueva, te bañas para no sudar y te pones los zapatos y terminas de ponerte el cordón del zapato, te levantas y ya estás sudando. Y de nuevo es la posición de víctima y lo que eso va creando y todas las creencias limitantes que eso crea en tu vida. Que hoy tengo 43 años ya y pues sigo yo yendo a terapia y siguen saliendo estas, estas cebollas, no está pelando la cebolla de cosas que sucedieron en ese momento. Al mismo tiempo, hoy puedo culpar eso responsablemente y elegantemente y decir gracias a eso.
Sí.
Está donde estás, tiene la empresa que tiene, la visión que tiene y el drive.
O sea, y la es una misión, no es una empresa.
Sí, es. Y yo a veces digo cómo, cómo uno comparte eso con una persona. Y cuando la gente me pregunta cuál es el éxito detrás de Yes You Can, yo digo encuentra tu dolor más grande, encuentra eso que te ha hecho sufrir, llorar, eso que te levanta por las noches, eso en lo cual esos demonios que salen de 2 a 4 de la mañana. No, que a veces salen esas voces y esos demonios oscuros que lo levantan a uno. Ahí está su mayor regalo, porque seguro está tu maldición que puedes convertir en tu mayor bendición y en tu misión de vida. Me encanta.
Entonces, pero tú luego vienes a EE.UU., eres actor. ¿Cómo empieza este proceso de bajar de peso y de llegar a la televisión?
Pues yo empiezo a bajar de peso todavía estando en Venezuela. Yo siempre quería complacer a mi papá y a mi mamá, y ellos decían: este es un abogado sin título, porque decían que yo hablaba muchísimo. ¿Y de dónde viene eso? Nuevamente, yendo detrás, como dice Steve Jobs, solamente cuando conectando los puntos exactamente es cuando podemos darnos cuenta. Claro, yo no era nada bueno en las canchas. Todos los otros niños eran buenos en las canchas. Mi papá me obligaba a estar en una cancha. Yo digo, ahorita que me disfrazaba de futbolista, la vaina acá, la muñequera, Para estar en la banca, porque con 300 libras era horrible ese momento. Y le digo a los papás que nos están escuchando: checa a tu hijo en qué es bueno y qué lo apasiona y apóyalo en eso. Porque yo era maravilloso pintando y en mi arte, pero mi papá ni por el coño iba por ese lado.
Quería el deporte a fuerza.
Deporte porque él es varón y él es niño y tiene que estar en el fútbol. Y yo lo odiaba, o sea, de mis momentos de más odio, de tortura. Exacto. Pero, ¿qué pasa? Que eso me hacía que yo me encerrara en los libros, y que yo en los libros encontraba mi mayor viaje de magia y de expansión, porque yo sentía que aprendiendo era como que yo viajaba a través de los libros. Entonces, eso me hizo que también, como no sobresalía en los deportes, sobresaliera en las clases. Entonces, eso de alguna manera me ayudó muchísimo. Para entonces yo pues poder prepararme, como tú también lo dices, que la preparación al final es la clave de todo, porque pues no es el conocimiento solo, es la ejecución de ese conocimiento, pero tiene que haber un conocimiento, porque solamente el talento yo creo que no es suficiente.
No, no, tienes que perseverar y trabajar por él.
Dicen que 10% talento y 90% trabajo duro.
Exactamente, entonces eso me hizo tener las bases para yo Entonces comenzar a, digamos, de alguna manera planificar lo que yo quería. Entonces mis padres querían que yo estudiara Derecho, que yo fuese abogado. Sí, sí, que cómo yo salgo de este pueblito. Yo nací en un pueblo pequeño de Venezuela que se llama Maturín. Yo decía, coño, cómo yo, primero el primer paso, cómo coño salgo yo de aquí.
Sí, pero vos querías estudiar Derecho.
A ver, qué buena pregunta, nunca nadie me lo había hecho, Sofía. A ver, Había una parte de la derecha que me gustaba y era, como artista, esa parte donde el juez dice "¡Pah!" The theatrics of it.
El drama, el drama.
El drama y la tensión. Esa parte me encantaba. Pero cuando realmente me llevaron a estudiar las leyes y la Constitución y todo eso.
Es que te veo cero ahí, por eso te pregunté. O sea, I was like, what?
Mira, yo agarraba la Constitución de Venezuela que en ese momento pues era diferente a la que tenemos ahorita. Y yo me acuerdo que debajo de la Constitución yo tenía mis escenas, porque yo empecé a estudiar actuación al mismo tiempo que yo estaba estudiando Derecho. Entonces yo tenía abajo mis escenas de telenovela para yo estudiar actuación, y ahí yo tenía que memorizar. Pero de nuevo me ayudó porque esos, yo hice 9 semestres de Derecho, o sea, me faltó la carrera, me faltó uno, sí, uno, y fue una conversación trascendental con mi papá Dónde pues ambos quedamos que ese no era el camino y que yo tenía que tomar una decisión trascendental en mi vida. Pero de alguna forma eso me ayudó a empezar las clases de actuación y al mismo tiempo a empezar a conocer pues Tony Robbins, lo escuchaba muchísimo, desarrollo personal, la disciplina, la persistencia, aprender de esas personas que ya han logrado eso que tú deseas. Entonces yo buscaba a esos actores que ya estaban trabajando en telenovelas y decían, ok, ¿cuál es su maestro de actuación? Porque ellos de alguna manera tienen la huella del éxito. Entonces empecé a estudiar con ese maestro de actuación hasta llegar a los casting, a las audiciones.
Y ¿qué pasaba con el peso en todo esto?
Estamos hablando como de 5 años de universidad, de 5 años de universidad donde pasé por bulimia y por anorexia, al otro extremo. En el momento que yo empecé a bajar y empecé a obtener la atención de la gente, Eso se vuelve una droga también.
Claro. Pero a ver, ¿vos perdiste todo ese sobrepeso con anorexia?
No, yo empecé a perder el peso, yo diría que fueron como 3 años que me tomó bajar las primeras 150 libras, y las perdí con todas las dietas que te puedes imaginar, la dieta de la piña, la dieta...
Sí, la cebolla, el atún.
Me cocí la lengua.
Ya pasé por todas. ¡Ay, sí! Esa yo la he visto.
Todo.
Yo la he visto esa.
Todo, o sea, yo hice absolutamente todo. Yo tengo marcas todavía porque yo me inyectaba alcachofas. Yo mismo, en Venezuela uno iba y uno compraba en los chinos las alcachofas, las inyecciones, la mesoterapia, y uno en los chinos compraba. Y yo, escondido de mis papás, con el dinero que me daban para la merienda, dejaba de comer y me lo inyectaba, porque era la desesperación de cómo yo llego a poder bajar de peso. Entonces no había una fórmula, no había un plan que a mí me dijera exactamente cómo hacerlo, y yo empecé a probar de todo y empecé a ver que dejando de comer Sí, me daban mareos, pero de alguna manera estaba obteniendo el resultado y estaba teniendo la atención de la gente. En la escuela por fin se acordaron que yo existía. Yo decía, es que yo creo que yo era como un fantasma, y apenas bajé de peso, hola, bienvenido.
Sí, yo dije, visible, te volviste visible.
Como decía yo al principio, era como que era blanco y negro y por fin tomé color. Por fin a mí me invitaron a una fiesta ya estando más delgado, por fin tenía una novia.
Y me imagino que se volvió como adictivo seguir perdiendo y seguir perdiendo.
Claro, hasta el punto que no te das cuenta el cómo. Tú lo que quieres es el objetivo. Y dejaba de comer todo un día, hacías una comida, lo que ahora conocemos como ayuno. Eso antes no se conocía, entonces era simplemente matarte de hambre para obtener el objetivo. Cuando llego a la primera telenovela en Venezuela, te estoy hablando en el año 99, Pues ya yo quería estar más flaco, más flaco, más flaco. Yo no sabía en ese momento, ahorita le ponemos el nombre de bulimia, anorexia, ahora le ponemos el nombre de ansiedad, depresión, pero eso no, esos términos no se usaban en ese momento o eran de alguna manera muy lejanos, especialmente en un hombre. O sea, bulimia, anorexia se veía en las revistas en un caso muy extremo y en las mujeres. Entonces no había una concepción, un conocimiento de él está pasando por un proceso Un desorden alimenticio. Exacto. Pero pues ya luego, una vez estaba en un ascensor y me desmayé, me fui a agarrar del espejo y me corté. Y ahí fue donde me llevaron al médico con mis papás, y fue que se dieron cuenta. Ya yo tenía 16 años, ya estaba viviendo ya en Caracas, fue que se dio cuenta que estaba pasando yo por un proceso muy difícil. Y empezaron entonces las terapias con psiquiatras. Con psicólogos, la nutrición, el gastroenterólogo. Se empezó como un grupo de personas a de alguna manera guiarme, y yo a entender de que había un problema más allá de lo que es más peligrosísimo.
Los desórdenes alimenticios te llevan a la muerte. Así, ahora yo me pregunto, y me voy a salir del tema momentico con este tema del ayuno, ¿cuántos niños o niñas o jóvenes se estarán escudando en el ayuno? Para disimular una anorexia, un desorden alimenticio, ¿verdad?
Qué buena pregunta, sí.
Porque entonces ya tú le dices a tu hijo: ¿No estás comiendo? Y te dice: Estoy ayunando. Sí, es cierto, un tema, ¿verdad?
Totalmente, qué buen punto, especialmente porque también yo creo que eso pudiese llevar a que la persona de pronto pasa muchas horas sin comer, pero cuando se harta, porque literalmente es hartarse de comida, entonces ya no come cosas saludables, pero ya se come todo lo que no debe de comerse. Yo creo que eso es lo que pasa. Yo en todos esos años, con todas esas herramientas, pude determinar de que el día de hoy te pudiese decir, de nuevo en mi experiencia personal, a toda la gente que nos está escuchando, especialmente si tienen niños, importantísimo, porque a veces queremos repetir las estrategias para todo el mundo y no todo el mundo es igual. Hay que hacerse exámenes médicos, hay que entender exactamente cómo funciona tu sangre, cómo funciona tu metabolismo. Pero lo que yo he entendido en general es que necesitas Todo. Necesitas la parte de nutrición, necesitas la parte de salud emocional, necesitas el ejercicio, y también suplementos nutricionales que te den apoyo para cuando no tienes tiempo, cuando de alguna manera tienes deficiencia de alguna vitamina. Pero no es una cosa por la otra, no. Y tampoco hay una pastilla mágica. La pregunta yo creo que más hacen es: pero después de tomar Yes You Can, yo vuelvo a engordar. Bueno, si vuelves a comer chatarra, ellos y yo, ojo, Porque yo me voy de vacaciones y me como París completo, y vuelvo con pues eso todo adentro, y hay que entonces limpiarse nuevamente y sacar. Entonces yo creo que es importante cambiar la conversación y los conceptos, porque no es malo o bueno, no es satanizar la comida chatarra, o la papas fritas es mala. No, la papas fritas de alguna manera es un alimento que simplemente tiene pues un valor calórico y te aporta ciertos nutrientes, o no te aporta ciertos nutrientes, y tú decides si eso va alineado con tu meta o no. Pero la nutrición o el éxito de tener un nuevo negocio, absolutamente todo está alineado con pagar un precio a algo y entender la recompensa inmediata versus la recompensa a largo plazo.
Ale, pero también siento de que un balance es bueno, ¿verdad? Como decís vos, las papas fritas a veces, una vez por allá, ¿verdad? Porque también conozco a personas, y yo he probado esa dieta extrema, y termino diciendo: ay, no puedo.
Entonces como un montón de lechuga y atún por 15 días.
Exacto. Y después te vuelves loca y empezás a comer un montón de chatarra, como que es un estilo de vida. Estilo de vida.
Totalmente, tiene que ser, tiene que ser. Yo, por ejemplo, una vez por semana yo tengo mi comida que yo como lo que me provoque. Y sabes que ahora lo estoy viendo como que le estoy dando ese momento al niño interno para que juegue, sí, no, porque también es necesario darle, darle ese campo. El adulto es el que habla de horarios, de planificación, de metas, pero el niño en uno lo que quiere es jugar y quiere el momento, disfrutar, y Sí hay el disfrute en una comida saludable, porque también hay unas muy ricas, y que uno se siente maravilloso cuando uno come sano. Yo creo que no hay nada peor que uno cuando el domingo en la noche se jarta, el lunes a la mañana cuando uno se levanta al gym uno se siente horrible. Entonces es eso, no es la comida, es cómo te hace sentir, ¿no?
De acuerdo.
Entonces de alguna manera es lo que tú dices, es buscar ese balance para que la mayoría de las veces pues comamos sano y estemos sanos, y pues de vez en cuando puedas tenerte esos gustos.
Bueno, pero yo tengo una pregunta bomba aquí que yo sé que mucha gente, los que hemos vivido a dieta toda la vida, porque de bajar uno baja, sí, mantenerlo, verdad. Y es lo que yo veo en ti, o sea, tú eres la representación de lo que vendes, de lo que hablas, verdad. No eres una persona que yo te veo un mes y estás aquí, otro Pero está la lucha de mucha gente de todos los días. ¿Cuál crees, de pronto, 2 o 3 tips? Porque al final cada quien tendrá su terapeuta, tendrá que, verdad, pelear sus propios demonios. Pero si pudieras darnos, no sé, de pronto aquellas 2 cosas que hicieron más la diferencia para que tú llegaras a ese estilo de vida que te ha mantenido así saludable, en forma, y en un peso más que ideal, un peso fantástico.
Gracias, gracias. Primero que todo, me encantaría que fueran solamente 3, me encantaría que fueran nada más los 3 tips, pero te puedo decir de qué cositas que me han funcionado a mí. Yo, por ejemplo, yo he probado la keto, el ayuno, no sé qué, y al final lo que me ha funcionado para poder mantenerme por largo tiempo y que realmente sea sostenible es incluir todos los macronutrientes en mis comidas. Es decir, proteínas buenas, buenos carbohidratos como la fibra, buena grasa saludable en sus porciones correctas, obviamente, y verduras y vegetales. Está balance, es el balance. Porque, ¿qué pasa cuando yo he hecho keto, que es pura proteína con grasa, que no sé cuánto, no sé cuánto? Llega un momento donde no quiere ver ni queso ni la tocineta. Yo me inflo y me da pesadillas, empiezo a erutar horrible, me cae mal, ¿no? Entonces Cuando he hecho en mi caso el balance de que yo en la mañana me como mis huevos con mi avenita, la porción correcta, ¿no?
Sí, sí.
De repente a la media mañana me como una proteína, a la media tarde vuelvo y me como mi arroz integral. Entonces ya hay un balance, le estás dando a tu cuerpo un poquito de todo cada 3 horas, 3 horas y media, y de alguna forma pues tu cuerpo se mantiene sano. Es lo que me ha funcionado a mí en materia de nutrición. Número 1 es la nutrición, para mí es esencial. Número 2, mantenerme en movimiento. Y yo sé que suena muy trillado, y de pronto estabas esperando algunos otros tips, quizás.
Es que no, no es ciencia aeroespacial, definitivamente.
No es.
Es un tema mental más bien.
Exactamente.
Porque todos sabemos lo que hay que hacer para bajar de peso: consuma menos calorías de las que quema. Ahí está, les di el curso de bajar de peso en 6 palabras.
Totalmente.
Pero es aquí, ¿verdad?
Y cómo trabajas en tu mente.
¿Cómo trabajaste la mente?
Lo trabajo todos los días. Es una decisión literalmente como los 12 pasos de un alcohólico. Literalmente es todos los días. Yo me levanto y yo decido ese día que en vez de darle al snooze button para que no vaya a ir a dormir 5 minutos más, yo decido pagar el precio en ese momento de largo plazo. Me levanto, pago al entrenador antes para no tener excusas y hago ejercicio y trato de hacer la música que me gusta o los podcast que me encantan. Ahí siempre te escucho y siempre las escucho. Estaba escuchando el otro día el de Vilma Núñez, que me encantó. Espectacular. Y ahí escucho cosas que me nutran. Entonces, de alguna manera empecé a asociar lo que es el ejercicio con cosas que a mí me gustaban y que me llenaban. Pero, pero no ha sido como de un día para otro, o sea, es todos los días. Yo decido me provoca una soda. Hay un refresquito, es tan rico. Pero entonces tengo el aloe vera siempre en la mano porque de alguna manera me ayuda a sustituir eso. El gusto y lo, lo es que me provoca un chocolatito, siempre lo tengo, pero ahora tengo herramientas que me ayudan a sustituir los productos, las barras de proteína, verdad.
Bueno, ahorita vamos a hablar de Yes You Can, que es una empresa maravillosa, pero es eso, es como ¿Cómo disciplinar?
Yo parto del principio fundamental de que la gente habla mucho del balance en la vida, del balance en todo. Yo estaba aprendiendo el otro día, estaba escuchando y decían que ¿dónde está el balance en una balanza?
En cero.
Si tú estás balanceado en todo, estás en cero, entonces no estás en absolutamente nada. Entonces lo que yo he comprendido es que al final tengo que elegir cuál es la prioridad en mi vida y darle el 100% a esa prioridad. Y para mí, cómo me hace sentir, cómo me funciona en mi negocio, el estar sano y el sentirme sano es una prioridad. Entonces yo trato de tenerlo muy presente, y a cada rato que yo tengo una pizza enfrente, que el niño empieza a decir eso, está alineado con tu meta a largo plazo. Y suena aburrido, suena, pero es parte de lo que yo he hecho para yo mantenerme.
Sabes que hoy yo, cuando no quiero ir al gimnasio, digo nunca me he arrepentido de ir. Pero siempre que no voy me arrepiento. Entonces no quiero ir, pero digo me voy a arrepentir si no voy. Y una vez que voy estoy proud of myself, orgullosa de mí misma, y me recuerdo, me recuerdo.
Entonces voy 100%.
Entonces sí, o sea, es un juego mental, tenés que convencerte a vos mismo, acordarte que te hace sentir bien.
Sí, y lo que hablábamos de la disciplina, o sea, yo creo que hay que hablar, y me encanta estar hablando de este tema porque creo que a veces hablamos de la disciplina como que como que es el default que todos tenemos. Y no, disciplina es hacer eso que no quieres una y otra vez hasta que se vuelve un hábito. Y así yo veo la alimentación y el ejercicio. O sea, yo no quiero comerme el pollo a la plancha, no me quiero poner los bloques, o sea, no me gusta el brócoli, yo no soy amigo del brócoli. Pero en la noche, cuando mi mente empieza a soñar, porque es increíble cómo la mente además le pone color a la hamburguesa y a la pizza, y la ves así con el juguito, pero nunca ves el brócoli de esa manera. Entonces, de alguna forma yo digo, ya va, aquí Ahí es donde realmente la disciplina cuenta. No es en las cosas fáciles, no es en Juan Carlos Sanchez Balza.
Ahí es cuando tienes que estar orgulloso de ti.
Exactamente. Ahí es donde el talento realmente no solamente es la disciplina y el trabajo que uno haga. Entonces es, ay, pero una copita al año no hace nada. Es que no hace nada la copita al año, pero ¿está alineada con tu meta a largo plazo? Esa es la pregunta que yo me hago todos los días en todo lo que hago, sea en mi negocio, sea con mi pareja, en mi relación, sea en mi salud. ¿Eso está alineado con tu meta? Y eso es lo que responde todo. Es como cuando yo hago mi agenda diaria. Yo mi agenda diaria lo hago, número 1, ¿qué es lo que le da más valor a mi vida, a mi negocio? En mi vida es el ejercicio y comer sano, es lo que le da más valor. Entonces eso va de primero.
No puede faltar.
No puede faltar, eso va de primero. Yo medito y voy a entrenar a las 5 de la mañana, lo primero que hago, y es lo que menos me gusta. Pero fíjate, es lo que pongo de prioridad, porque si pasan las 10 de la mañana y yo no he entrenado, ¿Sabes otra cosa que me dijiste que me gustó?
Hábitos Atómicos habla de esto y que me acordaste, que vos andás esa botella, ¿verdad? Con, ¿qué es lo que tiene ahí?
Aloe vera.
Exacto. Y eso es como un mini habit hack, un hack de hábitos, de que si vos te hacés un hábito lo más fácil posible, o sea, que te lo pones enfrente, es mucho más fácil cumplirlo. Entonces, si pones tus zapatos de hacer ejercicio enfrente de la puerta el día anterior, en la mañana los ves, entonces es más fácil ponértelos. Eso como estos mini hacks. Entonces veo que vos tenés varios de esos, o sea, como andar tu botella. Yo siempre ando mi botella de agua también.
Hacerlo fácil.
Sí, hacerlo fácil y adelantarte.
Hacerte la vida más fácil.
Me encanta lo que dices porque es literalmente adelantarnos a lo que tu cuerpo no va a querer hacer o a las excusas que va a tener. Ya tú estás preparado.
Claro.
Este va a venir como una excusa. Y también entender de que nuestra mente siempre va a querer lo que es fácil, siempre va a querer lo que pues no necesitas hacer mucho. Ay, es que es más rico.
El camino de menos resistencia.
Exactamente.
La mente busca el camino de menos resistencia, pero el éxito no. Claro, no. La disciplina es hacer lo que sabes que tienes que hacer el día que no quieres hacerlo. Uno es verdaderamente exitoso el día. A ver, es muy fácil comer una ensalada el día que tienes antojo de una ensalada. A mí me gustan las ensaladas, pero lo que te hace un campeón es comértela con tu proteína el día que quieres una pizza. Ahí es donde uno dice hoy, ahorita sí estoy verdaderamente orgullosa de mí porque esto me dolió, verdad. Yo quería esa hamburguesa.
Y yo creo que en el negocio o en la dieta, algo que yo también siempre me digo y que tengo en la mente es que pues un buen jugador te gana un partido, un jugador excelente te gana una temporada, pero el mejor en eso que haces, una persona impecable, una persona imparable Gana todos los días de la vida. Entonces, sea en tu negocio, ay, tuviste un momento de suerte, tuviste algo que te funcionó, sí, pero estás preparada y preparado para pagar el precio todos los días. Sí, sí, porque ahí es donde realmente vas a hacer la diferencia. Todo el mundo empieza un negocio, todo el mundo empieza una dieta, pero ¿cuántas la terminan? Sí, pero no es porque no hayan tantas dietas. Hoy hay más información de salud y nutrición y más gente con productos y más nutricionistas y coaches en TikTok y en todos lados que nunca.
O sea, como decías tú en principio, la información la ejecución.
Porque al final, lo que decíamos, el poder está en ejecutar eso que sabes, no en que lo sepas. Si no, caemos en el entretenimiento de la nutrición y de la motivación.
Y me acordé de una frase que dice: la vida no es restaurante donde comes y después pagas, es cafetería. Tú ves como las cafeterías, uno paga y después come. Tienes que pagar el precio antes para poder comer, para poder lograr esos sueños.
Verdad.
Sí, la mayoría de la gente te dice: ay, no, yo voy a hacer esto cuando tenga carro, casa, beca, cuando sea rico. No, es que es al revés, tienes que hacer esto antes. Hola Miami, ¿están listos para llevar su vida al siguiente nivel? Soy Brian Tracy y quiero invitarlos a un evento que les ayudará a aprender a comunicarse. Hemos estado perfeccionando este seminario de oratoria durante más de una década y estamos muy emocionados de compartir contigo los secretos de la comunicación efectiva. Te vamos a enseñar el arte de comunicar. Hay 3 habilidades generadoras de altos ingresos: ventas, marketing y comunicación. Pero, ¿qué crees? Si no sabes comunicar, es muy difícil que puedas vender o mercadear. Ya seas un principiante o un profesional experimentado, en este maravilloso taller aprenderás métodos métodos y técnicas comprobados para volverte más persuasivo e influyente en todas tus relaciones con otras personas.
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Nos vemos en Miami.
Dijiste que vos pagas a tu entrenador desde antes. Eso también es un hack del financial commitment, hacer el— ayúdame.
Pero es que ese a mí no me funcionó porque llegaba el coach y yo le decía: ay, no, es que ese con la plata, yo voy a seguir durmiendo.
Pero a mí me funciona, a mucha gente le funciona, ok. Tal vez a vos no, pero bueno.
No, a mí ese no me funcionó, pero lo entiendo.
O sea, si ya estoy pagando un subscription o algo así, es como que voy a ir porque lo estoy pagando. Y muchas personas piensan así.
Sí, y a mucha gente le funciona. Lo que pasa es que yo no soy de entrenador, y entonces mi marido una vez me pagó uno, como 8 clases, y el hombre llegaba porque a mí me gusta caminar, me gustan otras cosas. Yo soy activa pero no soy deportista. Entonces yo le decía, no vaya, se vaya, se vaya, que se con la plata. Entonces no, no a todo el mundo le funciona.
Pero mira, ningún tip le funciona a todo el mundo.
Claro, totalmente. Y que además, mira, ahí tú estás diciendo algo importante. Te, porque yo creo que a veces generalizamos, ¿no? Entonces, por ejemplo, hay gente, no sé, Alejandro le encanta el CrossFit y las pesas, ¿verdad? Yo le pago a alguien para que me grite, y yo necesito el grito y la motivación y el peo y que me regañen, o sea, como que, pero hay gente que no, hay gente que eso le estresa, le hunde.
Sí, a mí me gusta caminar, llévame a la playa, a la montaña, pero a mí no me traigas a alguien y dale, y 10 más.
Exacto.
Entonces, encontrar algo que te gusta.
Exactamente. Yo lo que encontré es primero un entrenador que le dije, y fui honesto, y le dije, mira, yo me voy a sabotear. Es importante que tú sepas que cuando yo te escriba que me intoxiqué, el 99,9% de las veces es mentira, porque yo no sé por qué yo tenía esta excusa. Yo no sé qué comí esa noche y no me levanté.
Yo no sé por qué.
Y se la decía a varios entrenadores y le dije, cuando yo te texté, eso, eso es mentira.
O sea, al menos you're self-aware.
Sí, pero ves, es el primer paso. Awareness. Y lo otro es encontrar algo que a ti te guste. Entonces, por ejemplo, en mi caso, a mí me gusta la música alta, me gustan los audiolibros, me gusta como nutrir mi mente y estar como haciendo algo, porque yo siento que yo siempre tengo que estar como haciendo, en el doing también. Entonces yo encuentro cosas que me mantengan la atención. Fíjate que yo solo, por ejemplo, si yo no entrené con el entrenador un día, yo voy a las 4 de la tarde obligado, bostezo 7 veces, me me pongo a ver un email, me pongo, y ahí doy 3 vueltas en el gimnasio y no hago nada. Entonces ya yo entendí que de esa manera yo procrastino, que realmente no hago lo que tengo que hacer. Entonces yo trato de buscar la solución antes, los hacks que a ti te funcionen. Entonces en tu caso empieza a asociar esa parte del ejercicio con cosas que a ti te gusten, de pronto que no le gusten a la gente alrededor, pero que te gusten a ti, que a ti te llenen.
Sí, Sophie me acaba de dar un regalo maravilloso que es una caminadora Entonces tú la puedes tener en el escritorio, frente al televisor, oyendo música. Porque a mí en el verano es cuando dejo de caminar porque el calor no me gusta. Entonces ahora tengo la caminadora y puedo, bueno, ella me la dio para trabajar caminando, pero yo digo, bueno, si voy a caminar me voy a despejar, entonces prefiero oír música o poner algo divertido en la tele en esos 30, 40 minutos que voy a caminar.
Total, eso también lo leí en Hábitos Atómicos, es un habit hack. Que es cuando, habit stacking, cuando combinas un hábito que ya haces con otro. Entonces es como, ya ves tele todos los días, entonces camina mientras ves tele.
Y el otro es el hacer incrementos pequeños. Hay gente que me escribe como que quiero bajar 50 libras en un mes. Y yo, no va a suceder, vamos a ser honestos.
Y no de manera saludable, por lo menos.
Exacto, o sea, sí te puedes cortar un brazo si tú quieres y vas a perder esas 50 libras, pero obviamente no es la idea, ¿no? Entonces es como que ponte pequeñas metas, y de verdad suena, suena trillado, y lo hemos hablado tantas veces en post de Instagram, hay millones de post de Instagram, pero es la realidad. O sea, empieza con esos 5 minutos, y el día siguiente 6, y el día 7, y vas a ver cómo en un lapso vas a estar haciendo 30 minutos, de pronto en un mes, pero eso va a ser sostenible. Yo creo que lo que realmente marca la diferencia no es eso que haces una sola vez, o 2 veces o 3 veces. Es lo que puedes hacer por un tiempo constante, lo que va a ser el hábito que crea la disciplina.
Y eso tiene una explicación científica. Me encanta que estamos hablando de Atomic Habits. Mira que se viene ese tema tan importante.
Se nos acaba de terminar Alejandro.
Yo amo ese libro.
¿Cuál es la explicación? La mente, tú tienes un autoconcepto. Yo no soy deportista, yo soy deportista. Cada persona crea algo de sí. Entonces, si yo siempre creo que no soy deportista y voy a jugar tenis 2 horas, Al otro día vas a ir ni loca ni muerta, verdad. Pero cuando tú dices yo voy a caminar 5 minutos, la mente dice esto es fácil, esto es como yo, verdad, es como yo. Porque la mente siempre está diciendo esto eres tú y esto no eres tú. Entonces 5, 5, 5, a los 10 días dices voy a hacer 7, ya no voy a hacer 5 porque ya es fácil. Así empecé yo a leer. Yo leía una página y me dormía. Yo sé qué aburrido leer. Y empecé 5 páginas diarias y me costaba llegar a la quinta página. Y ahora leo todos los días. Es el truco de los 2 minutos, David. Porque si no, tu mente es la persona que empieza el año nuevo, va al gimnasio 2 horas, 15 días, come lechuga con atún, y a los 15 días se baja 3 pizzas, 4 gaseosas, verdad. Porque la mente dice esto no, no puede ser, o a 500 de una, y la mente lo va a resistir, lo va a resistir.
Y entender eso que tú estás diciendo, que empezaste con la conversación diciendo mira, esto es lo que a mí me ha pasado, no. Y yo creo que también esto va a sonar de pronto un poquito espiritual, pero también sentarte un día y perdonar a esa Margarita que ha hecho tantas dietas en el pasado, porque seguimos como con ese peso encima, valga la redundancia, ese peso de todas las dietas y todas las veces que hemos fracasado. Entonces es decir, bueno, esa versión, esa historia no me funcionó hasta el pasado, pero a partir de ahora yo voy a recrear una nueva versión de Margarita. Entonces, como hemos visto, es a veces nombramos a la versión de nosotros que es negativa, que es la, ¿cómo que le dices tú? La loca de la casa, ¿te acuerdas? Pero entonces, ¿qué pasa si nosotros empezáramos a describir a Margarita la fitness de la casa? ¿Cómo luce Margarita? ¿Cómo se peina? ¿Qué pintura se pone? ¿Qué ropa se pone?
¿No?
¿Qué música le gusta? Entonces empezar a definir esa versión de ti, porque ya verla, verla y a explorarla, porque estoy seguro que cada uno de nosotros tiene una versión. Mira, yo me acuerdo que cuando, y esto viene nuevamente a lo que estábamos hablando de redefinirnos y definir nuestra historia, que no somos lo que fuimos, el pasado no define nuestro futuro. Yo me acuerdo que yo en principio era, es que yo soy actor, yo no sirvo para los negocios, yo no sirvo para eso, yo no sirvo para el ejercicio, es que yo ninguna dieta me ha funcionado. Y replantearse y decirle, ya va, esa fue la historia que me conté hace tiempo. Pero como me decía mi terapeuta el martes pasado, yo le decía, pero es que mis creencias limitantes tienen cuatro patas, es como una mesa con cuatro patas. You're right, o sea, tienes razón, me encanta ese concepto. Pero también sabes que las creencias se pueden cambiar. Tú creíste en algo en algún momento y después no era verdad. Yo no, porque mis creencias son las cuatro patas y Santa Claus. Tú no veías que pues Santa Claus se traía regalos, que te escribía cartas, y en algún momento pudiste verlo de una manera diferente y entendiste cosas que no sabías. Entonces, en el caso de Margarita Fitz cómo luce. En el caso de Alejandro, el que empezó entonces a redefinirse como un empresario, daba un miedo horrible porque nunca lo has hecho, es out of your comfort zone. Yo, ¿el qué? No, eso no es para mí, yo no soy empresario, yo soy artista, yo soy actor, y era una sola versión. Entonces es cómo explora a Margarita la, quizás ni siquiera la fitness, porque tiene como un peso.
Que se agarre Sasha Fitness.
Sasha, ahí te van. Entonces buscar, es buscar esa versión de ti. O sea, piensa qué pensaría Sasha, ¿me entiendes? De ella misma, cómo ella piensa y cómo ella aborda una rutina de ejercicio. Lo mismo que yo abordo ahora un negocio, ¿cómo lo abordo? Fue porque de alguna manera aprendí cosas que antes no sabía y la ejecuto.
Y tenés confianza en vos mismo de que podés.
Claro, pero empecé de pequeñito. Esa confianza la vas, la vas construyendo. Exactamente.
Yo hice lo de los libros, yo decía No me duermo, así me lo prometí, no me duermo si no he leído 5 páginas, aunque sea 2 en la mañana, porque tanto me costaba, 2 en la tarde y una en la noche, y no me dormía. Y entonces así hasta que ya de pronto 5 se volvió fácil y ya eran 7, ¿verdad? Ahora lo hago con caminar, pero voy a meterle turbito.
Y quizás llámala, ponle un nombre que te encante, ponle un nombre que te encante y llámala, ¿me entiendes? De repente cuando No, maquíllate como ella, empodérate como ella. Ese ejercicio yo creo que a mí me ayudaba muchísimo porque por momentos yo no me sentía capaz de hacer un negocio porque yo no tenía las herramientas, porque no tengo la preparación, porque no fui a la universidad, porque soy muy joven, porque soy muy viejo. De nuevo, todas las excusas del mundo, todas las tenemos. Y quien está en la casa ahorita diciendo que son mis excusas o de Sofía o de Margarita, todos las tenemos. Absolutamente todos tenemos las mismas excusas: soy muy joven, o soy muy viejo, o no tengo tiempo, o no tengo la plata, o soy muy delgado, o soy muy gordito. Al final, literal, mismas excusas. O sea, ninguno es innovador. Entonces, ¿qué tenemos que hacer?
Innovar a la innovadora.
Exacto. Ay, that's my thought. No, no, no, we all have the same thoughts, y todos son fabricados. Entonces, lo que yo hacía era, yo me acuerdo que ese Alejandro empresario, yo le decía el Rey León, le digo el Rey León, Me encanta cuando estaba en medio de una llamada cagado porque tiene que hacer esa llamada o mandar ese email que a uno a veces le da un miedo, o ir al gimnasio, o cuando uno está gordito que uno le cuesta de pronto hasta ir al gimnasio porque sientes que todo el mundo te está viendo. Nadie te está viendo, primero que todo. Nadie te está viendo, cada uno está en su rollo, en su rollo. Exacto. Pero el miedoso de uno dice: me están viendo, alguien se rió, se está riendo de mí. Cero. Pero, ¿qué yo hacía? Yo llamaba al Rey León. Entonces decía: bueno, está bien, Alejandro, yo sé que tienes miedo, el niño tiene miedo, pero ahora el adulto está acá y el adulto toma control. Estás en terapia.
El niño interior, el adulto interior, y hay otro, el padre interior.
Nosotros somos la familia de la terapia.
¡Sos mi terapeuta!
Y hay que desmitificar la terapia, ¿verdad?
Yo hago terapia solo, en pareja hacemos terapia, hago terapias de las finanzas también para desbloquearte.
Claro, hay que sanar la relación con el dinero.
Toda la relación con el dinero. Hice un ejercicio maravilloso hace unos meses atrás donde tenía una llamada telefónica con el dinero, y el dinero me empezó a hacer preguntas y descubrí que todavía había momentos que le tenía miedo.
Mira tú, qué bonito.
Todo lo que venía con el dinero. Y bueno, mi papá siempre estaba estresado y no dormía porque pues no había suficiente dinero. Y pues yo te necesito a tener a mi lado para— entonces empiezas a sanar y a de alguna manera liberarte de todos esos anclajes que te ayudan a entender, número 1, esas creencias limitantes, y número 2, qué creencias nuevas necesitas necesitamos, porque al final el dinero es energía, y si estamos tratando todo el tiempo de perseguirlo, es como una mariposa, nunca la vas a poder agarrar.
Hasta que te quedas quieto y ya viene y se te para. Exactamente. Sí, sí, sí, es que si tú abordas el dinero desde el miedo y no desde la abundancia, vas a hacer desastres. Yo me acuerdo, yo era la mayor ancla de mi esposo cuando teníamos un lavadero de carros, y el pobre me decía: contratemos un bookkeeper. Valía $1000, pero en esa época para mí eso era una No, yo lo hago. Contratemos una persona más que él seque las llantas. No, yo lo hago. Yo era soy la verdad, soy la que factura, soy la de lo exacto, verdad. Y ese es el miedo, te aferras al dinero y no puedes crecer, no puedes, que el dinero es energía que tiene que fluir. Tú lo pones donde él tenga bebés, claro. Pon el contador, que eso me va a ayudar a mí a enfocarme en la venta y crecer el negocio. No, era un miedo total, igual que tú, porque yo también crecí en una casa donde siempre había estrés por dinero. Hay que entender, no hay escasez de dinero, mi gente, ni hay escasez de personas. Bueno, vamos a hacer así, porque tu vida es tan interesante. De todo esto, el paso a ser galán de telenovela, después te fuiste a Los Ángeles, te quebraste, porque allá me imagino que hay otros 10 millones de personas, verdad, buscando el mismo sueño.
Exactamente.
Y entonces, ¿cómo llegas a ser empresario, a tener esta mega empresa que se llama Pues eso es una barrita de Yes You Can, son ricas.
Y de nuevo, es tener ese hack para ese chocolate que a veces nos hace falta, con proteínas, no tiene azúcares, es lo máximo. Pero básicamente, volviendo a cómo nace Yes You Can, pues nace porque yo me fui a una quiebra financiera donde me quitaron la casa, me quitaron el carro, me quitaron absolutamente todo, porque de nuevo yo no tenía educación financiera, yo no sabía. Entonces empecé empecé a ganar una plata porque estaba en un show, y de pronto vino la huelga de escritores en el año 2008, más todo lo que pasó en el 2008, y me quedé sin trabajo, con una deuda de casa, carros, y con todo, con todo, hasta que empezó el banco a quitarme la casa, quitarme el carro, y yo literalmente me quité, me quedé en el mueble de una amiga. Y esa desesperación y ese tocar fondo me hizo de alguna manera pues replantear mi vida y decir Ya va, pero, pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Porque yo estaba en el por qué a mí, porque a mí nuevamente la presión. Yo empecé a trabajar en un sitio como mesero en Pollo Loco porque yo tenía que pagar el abogado de bancarrotas. Importante hablar esto porque en este país a veces los amigos nos dicen: ay, pero vete a bancarrota y eso es facilísimo, y mira, tus tarjetas se van a cero, no tienes que pagar a nadie. No te asesoran, no te dicen que eso es como, es un proceso legal que te cuesta $21,000 y donde te tienes que meter en un lío y se te arruina todo y pasa todo, todo, y dura años para que tú recuperes eso. Yo no me asesoré, yo no tenía educación en ese sentido.
¿Qué edad tenías?
26 años, joven, con los miedos de nosotros de inmigrantes, de que sin un papá, una mamá que tuviera la información. Y esos amigos, por eso digo amigos, porque a veces pues de nuevo busca un entorno diferente a donde estás. Si estás jodido y la gente que está alrededor tuya está jodido, no le pidas consejo a tus amigas que también están jodidos. O sea, yo digo, si tienes algún problema con tu pareja, no le pidas consejo a tus amigas divorciadas.
O solteras. Si tienes 18 divorcios, el primero que te quiere decir yo te digo cómo manejar a ese hombre.
Sí o no.
Exactamente. Pues yo hice lo contrario, yo fui a mis amigos que estaban tan jodidos a preguntarles. ¿Qué hago? Ayúdame. Entonces ellos me recomendaron que me fuera a bancarrota. De nuevo empiezas a ser un ente nuevamente invisible en este país donde no tienes crédito, no tienes nada. Y en Pollo Loco, que era donde trabajaba de mesero, pasaste de la televisión celebrity a Pollo Loco, que es como un pollo tropical, literal, en la Costa Oeste.
Sí.
Y ahí pues lo, el mayor obstáculo que había en ese momento era mi ego.
Claro, yo iba a pensar, yo, yo en Pollo Loco, sí.
En mi mente era, o sea, yo me ponía el uniforme, era una gorra, y yo me la ponía hasta acá.
¿Y alguien te reconocía?
Hay gente que me decía: ay, tú no eres el chico de la telenovela. Porque claro, yo no permitía, yo estaba así todo el tiempo. Pero sí había una que otra persona que me decía: ay, eres el chico de la telenovela. Y eso arruinaba mi día completamente. Y obviamente esa energía que atrae, que toda tu vida sea negativa, hasta el punto donde de alguna manera yo dije: ¿qué yo estoy haciendo acá? Que yo, que yo, o sea, ¿cuál es mi propósito de vida? Y empecé a plantear mi propósito de vida y decir, pero ¿por qué yo me he planteado hasta ahora como actor, como artista, nada más? Y empecé a buscar cuál es el dolor que hay en tu vida, qué es lo más difícil que ha pasado. Y fue a través de una conversación con mi papá. Yo estaba llorando, y por ahí está Beto, que conoce mucho esta historia porque él fue parte de esta historia. Él pues ha sido amigo mío por muchos años, y Beto era de esas personas que cuando iba a Los Los Ángeles, de alguna manera cuando yo abrazaba a Beto sentía que estaba abrazado a algo que conocía de mí, porque en Los Ángeles pues eres un desconocido, eres otro actorcito más, como yo me veía a mí mismo, no. Y de alguna manera pues te agarras de la gente que de alguna manera te conoce o que tu ego piensa que los conoces. Y de alguna forma pues no quedé en esta película que se llamaba El Búfalo de la Noche de Guillermo Arriaga. Y yo lloré tanto porque estaba a punto, bueno, estaba en el callback, en mi mente estaba a punto con la estrella de Hollywood. Ya yo me estaba gastando la plata de esa película y ni siquiera la había agarrado. Todo, o sea, yo estaba pero literalmente ya ese soy yo. Y de pronto me llama la casting director y me dice: mira, no quedaste. Y yo sentí este dolor en mi alma porque para mí esa era la solución a todos mis problemas de la bancarrota. Y llamo a mi papá llorando y mi papá me dice: Bueno, pero ¿por qué tú no escribes tu libro y lo haces película? Y yo, ¿qué?
¿De qué?
Me dice, papito, tú fuiste gordo, eso es una historia poderosa. Y yo, papá, ¿a quién le importa la historia de un gordito? De nuevo, estoy hablándote en el 2008, donde poner tu antes y después en las redes no era cool. No existía ni YouTube ni Facebook ni Instagram ni TikTok, nada.
Myspace y Messenger.
Pero eso quedó en mi mente, y yo estando en Pollo Loco empecé yo a escribir como mi propio manuscrito de lo que era mi vida. Y de nuevo, yo creo que de los consejos más grandes que me han dado es: encuentra a alguien que ya lo haya hecho y copia la fórmula. Inspírate, motívate en esa fórmula, porque ya esa persona va a haber pasado por un montón de problemas, ensayo y error. Y llamé a este escritor venezolano que se llama Carlos Fraga y le dije: ¿cómo tú has escrito muchos libros? ¿Cómo lo hiciste? Y de alguna manera él me dio sus tips y yo empecé a replicarlos. Ya tenía el manuscrito Y luego me sale una telenovela. Yo dije, este es el momento de yo comenzar a hablar de esta nueva historia mía, de este nuevo capítulo que nadie conoce. Y yo escribía este manuscrito, se lo pasaba a este amigo que vivía en Argentina, que me cobraba $40 por editarme el libro. Mi otro amigo Christian fue el que me ayudó con la portada. O sea, era un homemade project totalmente. Y de repente me llaman de esta telenovela, Eva Luna, a promocionar a Don Francisco Presenta. Y yo agarré un libro que yo tenía de Tony Robbins, le puse mi portada encima, me lo llevé donde Don Francisco y le dije: este es mi libro. Y él lo abre y me dice: pero eso está en inglés. Digo: tú eran, te lo juro, 20 segundos antes de irnos al aire. Digo: usted sonría para la cámara, ese es mi libro, está a punto de llegar. No llegó.
¿Y cómo se llama el libro?
De gordo a galán.
De gordo a galán.
Y era, la gente piensa como que ay, él se quería galán. No era cómo yo me veía, cómo la gente me veía, el galán de la telenovela, no sé qué. Entonces yo nunca me veía así, yo me veía como el gordo, y era la historia de gordo a galán. Entonces él habla de este libro, yo me emociono, corro a mi casa para ver si mi papá y mi mamá me habían visto en Don Francisco Presenta, porque yo quería que ellos estuvieran orgullosos de mí. Y cuando veo, yo tenía este manuscrito en Amazon, que Amazon solamente era de libros, y cuando veo tenía 3211 órdenes Wow, de ese libro que no existía, de ese manuscrito que no existía. Y ese fue el momento donde como que me cayó el veinte. Número uno, entendí que eso que yo había tanto escondido, ese mi secreto más grande, que era que nadie viera mis fotos de gordo porque qué vergüenza, era lo que más la gente estaba identificándose con, identificándose, aceptando. Era algo que la gente había querido, porque nunca me habían querido por mí. Era un personaje, era la telenovela, era el show. Y en ese momento fue cuando dije, ya va, espérate, aquí hay algo. Lo que yo tanto he escondido es lo que más luz me ha dado.
Qué bonito, porque la gente se relaciona, claro, conectas.
Es que la gente hoy quiere fans, dice yo quiero ser influencer. No, o sea, lo que tú quieres es amigos, es ayudar, es servir, y uno sirve desde la vulnerabilidad. Por eso el podcast se llama Yo Pude, Tú Puedes, ¿verdad? Ustedes que nos están viendo ahorita dicen, sí, sí, Alejandro pudo, ¿verdad? Pesando 300 y pico libras desde chiquita, yo también puedo, ¿verdad? Pero si no sale siempre, no, yo soy, ¿verdad? Súper fit, súper perfecta, nací, ay, mi genética, me como 3 pizzas y no subo, ¿verdad? No, la gente no conecta con eso. Nada. Y eso fue lo que pasó contigo.
Y eso fue lo que pasó. Y en ese momento yo dije, ya va, aquí hay algo, aquí la comunidad latina está en busca de algo. Y empecé de nuevo a ir a mi propia historia. Me certifique como nutricionista haciendo esa telenovela. Todo el sueldo era para pagar el abogado de bancarrota, y además el bendito abogado bancarrota. Y pues, como yo, como yo ahora me identificaba con otra cosa, que en ese momento era escritor, y empecé a buscar el dolor dentro de mí y la historia donde estaba. Y dije, ya va, la gente está buscando algo para bajar de peso. ¿Quiénes son los latinos? ¿Cómo yo hago un plan de nutrición y estilo de vida para los latinos que no existe? Porque me metí, existían todas las marcas americanas, pero no existe algo para nuestra audiencia. Y empecé a desarrollarla, y de nuevo basado en mi propia historia, que me funcionó a mí: nutrición, salud emocional. Por eso Yes You Can, todo el que es parte de Yes You Can tiene la bandita de corazón, porque de alguna forma es como que ponte de prioridad ahora tú. El movimiento, los suplementos, y empecé a desarrollar. Y eso suena muy lindo porque cuando no tienes plata y no tienes conocimiento, pues eso suena muy bonito. Pero de nuevo, una cosita te va a llevar a la otra. Es increíble cómo el universo empieza a conspirar cuando uno toma acción a tu favor. De pronto estaba contándoles esto a un amigo y me dice: ¿Tú tienes un plan de negocio? Y yo: ¿Qué es eso? Y me dice: Te voy a conectar con una amiga que ella te va a ayudar a hacer un plan de negocio. Obviamente tomar acción, ¿verdad? Con todo y miedo. ¿Qué le digo a esta mujer? ¿Cómo la contacto? ¿Cómo la llamo?
¿Será que sí?
¿Será que me va a cobrar? Porque uno tiene todos estos miedos.
Y pena, qué vergüenza, yo no sepa qué es eso.
Exacto.
Hazlo con miedo, hazlo con vergüenza, ¿verdad? Esa para mí ha sido la clave en la vida, hacerlo con miedo y hacerlo con vergüenza, porque es la zona incómoda, y ahí es donde uno crece. Cuando está muy fácil, estás muy cómodo, estás en la zona peligrosa.
Totalmente.
Donde no creces, a donde no creces.
Y ahí empecé a unir todo lo que, lo que a mí me había ayudado, y lo empecé a convertir en como en un programa de nutrición en un programa. Mi papá, cuando estábamos pequeños, mis 3 hermanas eran lo que uno llamaba delgadas, o llama, eran mucho más saludables que yo, eran mucho más delgadas que yo. En mi caso, yo estaba en sobrepeso. Mi papá ponía calcomanías en las comidas: verde para lo que yo podía comer, amarillo lo que yo le tenía que preguntar a ellos, y rojo yo me tenía que alejar de eso. Obviamente todo lo rico era rojo, pero eso me ayudó a que Cuando la gente ahorita dice, ay, la dieta del semáforo, es que de ahí viene. Entonces yo empecé a ir a mi historia, yo decía, a ver, ¿qué me funciona a mí? La bandita. Mi papá vendía zapatos, ¿verdad? Y frutas. Entonces él contaba plata cash y la amarraba. Y cuando yo estaba gordito, yo decía, papi, no puedo más. Y pasaba el paletero, el heladero, y yo me acuerdo que yo haciendo la tarea al lado de mi papá y pasaba el heladero, yo lo veía como que, papá, yo necesito comerme un helado. Y él me decía, hijo, ponte una bandita. Y date duro. Y ese dolor va a representar el dolor que tú tienes cuando no te puedes poner el pantalón, cuando te acuestas en la cama y no puedes cerrarte el pantalón. Entonces empecé a, de alguna manera, conectar el dolor de la obesidad con eso. Entonces yo decía, ok, ¿cómo yo hago una bandita que sea diferente, que ahora no sea la marroncita de contar plata, pero que inspire a la gente? La dieta del semáforo viene por lo que mi papá tenía. Y empecé obviamente con ayuda de nutricionistas, psicólogos, psiquiatras, a unir todo esto. Y de nuevo, no esperes que sea perfecto. Los emprendedores que están empezando ahorita quieren que el producto sea perfecto, que la etiqueta sea perfecta. Empieza con el 70% y sal, que el cliente te va a dar el otro 30%. Oye, sal con lo que tengas.
Qué sabio tu papá. Estoy pensando, mira, el ser humano, tú lo sabes porque has estudiado a Tony Robbins, ¿verdad? Y a Jim Rohn. Hace más por evitar un dolor que por ganar un placer. Tu papá te hacía asociar el helado al dolor de que no te iba a entrar el pantalón. Eso no es cualquiera, ¿verdad? Y cómo te empezó a ayudar con su psicología.
Sí, todo, todo, todo. De verdad que he tenido la bendición, y eso otro ejercicio que he hecho con los años, de sentarme con mi papá y culparlo desde el amor, culparlo. Porque gracias a eso que yo culpaba de que por él había sido gordo, y muchos años tuve una pelea emocional porque por su culpa había sido gordo, Luego, los años comprendí de que él me dio mi mayor regalo. Esa experiencia fue mi mayor regalo, porque gracias a Jesucristo he ayudado a millones de personas a estar sanos, a convertirse en esa mariposa. Porque cuando ellos tienen sus propias alas y uno se siente sano, la gente sale embarazada, consigue novio, se siente bien. O sea, como que les cambia la vida, les cambia la vida. Y hasta ellos mismos, que me ha permitido también poder cumplir mis sueños, pero también los de mi familia, traerlos a este país, poderles darle un estilo de vida quizás diferente. Pero en ese momento pues literalmente empecé a poner todo junto, pedí una plata, y de nuevo, arriésgate, arriésgate con ese plan de negocios que pues no estaba perfecto nuevamente, y era con lo que había en ese momento. Pedí una plata prestada y me senté con un primo mío y le dije, oye, tengo este proyecto, yo sé que tú tienes amigos pues que de alguna manera pudiesen invertir, y vio el plan de negocio y me dijo: creo que te tengo el inversionista perfecto, pero hablamos en una semana, necesito que me averigües A, B y C. Yo fui, averigué las respuestas, volví a llamar a mi primo y de nuevo, esto suena muy lindo, pero todo esto es con un miedo, porque presentarle el plan de negocio y qué tal si me dicen que no, y cómo va a ser, y todas las cosas que uno lee y escucha y las voces del miedo allí. Y mi primo en ese momento me dijo: yo soy tu inversionista. Y fíjate cómo todo es un círculo, porque después me enteré que mi primo, porque mis tíos pues son árabes, de alguna manera no querían que él saliera del país y que no estudiara. Mi papá fue el único de sus hermanos que estudió física pura, y mi papá fue quien apoyó a mi primo a que él saliera a estudiar y tuviera una carrera. Entonces mi primo tenía como una deuda con mi papá, él quería de alguna manera ayudar a mi papá o pagarle este nuevo, y lo hizo a través en vez de ayudarme a mí. Y ahí empecé, llamé a la primera compañía, el primer producto, a darle. Y de nuevo, con mucho, con mucho detalle. O sea, el azul de Yes You Can, que es este que está acá, tiene un significado. O sea, hay un app donde tú metes las palabras que te inspiran y te da un color específico. Entonces ese azul tenía todas, todas las palabras que a mí me empoderaban. Y me empoderan. El Yes You Can viene porque todo el mundo que pues que se acercaba a mí me decía: es que yo no puedo bajar de peso, Y yo le decía: sí, se puede. Entonces todo tenía un significado, pero al final salir con el 70% y la persistencia y la disciplina. Por 3 meses yo no vendí un colágeno. Y es importante que hablemos de esto porque yo tengo muchos amigos que están emprendiendo de lo que sea y piensan que por tener seguidores en Instagram van a vender, van a vender, y después de la semana si no son millonarios y no tienen el carrote, y ya eso no, y pasan a lo otro, y así están saltando de negocio, emprendimiento, emprendimiento, porque no son millonarios todavía.
Es el síndrome del objeto brillante. Es como, había un deporte muy cruel en Inglaterra que soltaban un perro para que persiguiera liebres, y entonces empezaban a salir liebres, y el perro pasaba una hora persiguiendo esta, después se iba atrás, y al final el perro quedaba con la lengua afuera y sin cazar, gracias a Dios, a ninguna liebre, ¿verdad? Pero ese es el síndrome del objeto brillante, quedas flaco, jeroso, cansado y sin ilusiones. Tienes que saber esto es lo que quiero y comprometerte. Y otra cosa que saco de lo que dijiste, los emprendedores disparamos el cohete y lo vamos armando camino al espacio, ¿verdad? Hay gente que yo creo que también analizar la analización de la analizadera te da parálisis de análisis.
Totalmente. Yo comprendí en ese momento, y de verdad que lo veo todos los días, que es el 70%, este logo Que tantas veces que uno checa ese logo cuando uno tiene un emprendimiento, nadie vende un producto por un logo, literal, o el nombre, el nombre.
Dime, Apple, Amazon. Imagínate que yo venga aquí y les diga empecemos un emprendimiento, vamos a ponerle manzana, ustedes me dirían estás loca, sí o no. Y ahí está, Apple, es la verdad.
Entonces dale con lo que tienes y agrega valor, agrega valor, encuentra un problema y resuélvelo. Y yo eso fue lo que hice, yo encontré el problema de la obesidad, encontré un nicho que eran los latinos, y que te apasionaba y te relacionaba, y que yo no, happy money, yo no lo veo como trabajo. O sea, yo, la gente me dice, pero tienes 14 años, tienes las mismas ganas, y yo es que para mí es mi misión. O sea, yo me levanto todos los días con la misma pasión y hablo de mi producto y me lo cargo para todos lados porque es realmente lo que me mueve a mí. Y eso es en el momento que de alguna manera salimos. Mira, yo me acuerdo, en un momento estaba yo con la persona que me estaba ayudando armar el website que era el Utilities. Y me acuerdo que empezamos a celebrar, wow, 40 ventas. ¿Qué pasó? No sabemos, 40 ventas. Y me meto yo a ese huequito que estábamos en la casa a saltar, vendimos 40 ventas, 40 colágeno. Yo dije, alguien se metió, compró 40 colágenos y lo va a revender, pero venta es venta. Y el muchacho se me queda viendo así con una cara, y yo, ¿qué pasó? Y será yo testing, a ver, porque me decían: no, no se ha vendido nada, han pasado 2 meses y medio y no estaba así que si funcionara el carrito, estaba funcionando el carrito. Mira, eso fue un dolor. Y nuevamente, rodéate de la gente correcta, porque yo quise tirar la toalla, yo dije: nadie creyó en mí. Y de nuevo, ya lleva trabajado en tele, ya tenía seguidores, ya tenía amigos con seguidores, y eso no, la gente pues necesita mucho más que eso para realmente comprar y poner la tarjeta de crédito e invertir en tu valor. Y no fue en el momento, hasta que yo continué, continué, continué, continué. ¿Sabes lo que hice? Me salí, yo tenía como el cubículo, como le digo yo, en Coral Gables, y salí por Coral Way, que es un sitio ahí en Miami, empecé a ver y vi un sitio de MetroPCS, compré un teléfono y empecé a poner el teléfono en mis redes porque pues era muy website, muy website, pero en el 2012 cuando salió Yes You Can nadie usaba website todavía, era muy ajeno, la gente tenía miedo a comprar allí porque si me roban, estafarán, exacto, y yo dije, empecé a poner este número de teléfono 786-consulta gratis y empecé a dar consultas gratis de nutrición y a grabarlas en YouTube. Gratis, gente normal. Y eso, al final, como al quinto día, una chica llamada Liz Smith fue la primera. Me acuerdo el nombre, Liz Smith, peace. Me acuerdo el nombre de ella porque fue la primera clienta que compró el primer kit de Yes You Can.
Es la mejor venta, la mejor venta.
Y ya la encontré, dije, oh, ok, si yo estoy haciendo un live al día, verdad, y me está dando una venta al quinto día, entonces si hago 5 lives al día voy a tener más ventas. Y ahí estaba todo el día live grabando vídeos, los ponía en YouTube, la ponía consulta gratis, consulta gratis, consulta gratis, hasta el momento que vendí el segundo, el tercero, el cuarto, y empecé a entender cómo estaba funcionando todo. Y empiezas a, de nuevo, el cliente te va a dar la información. El cliente me estaba diciendo en ese momento, no sé cómo comprar por línea, en línea, sé cómo llamar por teléfono. Entonces, pero la gente ahorita, después de literalmente casi 14 años, la gente piensa que Ay, es que tener una compañía multimillonaria y tener un call center de 100 personas, eso no empezó de esa manera. Yo era el call center en ese metro PCS, yo cambiaba los acentos, yo era Gabriel, yo era Carlos, yo era Juan Carlos.
¡Ay no!
Por Dios de mi madre. Bueno, yo tenía, mira, imagínate que yo tenía los emails, los correos electrónicos, y que PR @yesyoucan.com, legal @yesyoucan.com, todo era yo. Yo creo que yo nunca había dicho esto, todo era yo, o sea, yo no tenía ni PR ni nada. Yo, o sea, seguro tenía amigos, gente que me ayudaba.
Manifesting it.
Manifesting it. Y es literalmente, pero lo que tú decías hace rato es prepárate para eso que va a suceder, porque a veces queremos ahorro cuando tenga plata. No, ahorra ahorita para que puedas tener plata. Entonces yo tenía todo mi equipo, pero era, yo llegaba cansado, mamado, como dicen ustedes, a la casa a responder todo ese poco de correo, toda. Y yo ponía en ese momento que lo que había era Twitter y que toda la gente que está llamándome para las sesiones, estamos booked. Nadie, nadie. Es como ahorita cuando en Instagram, y que todos me están preguntando, y que nadie te está preguntando. Literalmente era por Twitter, era igualito. Pero es eso, es hacer lo que tengas que hacer, y no es hasta—
y pagaste el precio, porque nos da risa, pero trabajabas como mula, ¿verdad? Pagando el precio. Y otra cosa muy valiosa que contaste, empezaste a dar consulta gratis. Yo digo, el mercado es como una cuenta bancaria. Yo no pudiera sacar $1000 del banco si no he depositado. Tú empezaste a depositar tu tiempo en tus clientes, a darles esa consulta gratis. La gente empezó a confiar en ti, te empezó a comprar. Mucha gente, como dices tú, quiere aparecer ahí porque yo soy fulano, cómprame, cómprame, cómprame. No, mi vida, si tú no agregas valor a mi vida, es muy difícil que yo confíe en ti.
Exactamente, 100%.
Por muchos éxitos más, ¿verdad? Qué felicidad tenerte aquí.
Gracias, gracias.
Te queremos, te admiramos. Yes You Can, ya saben todos, yesyoucan.com, ¿verdad?
Sí señor, o pueden llamar también si no les gusta en línea.
Ahora sí hay un call center, mi gente, ahora sí hay un call center. Pero te felicito, que sigas creciendo y que sigas siendo luz. Tú eres luz, no sé si te das te das cuenta de eso, pero eres luz para mucha gente y sigue siéndolo, mi vida. Me alegra muchísimo.
Gracias, las quiero.
Toda mi admiración para ambas.
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