#21 Daniela Ospina: ¿Cómo Superar las Críticas y Vivir Auténticamente?
4 Sept 2024 · 60 min
Daniela Ospina, Colombian athlete and entrepreneur, talks about moving past online criticism and building her own identity beyond being James Rodríguez's wife. She discusses losing her father and how it shifted her from planning ahead to living in the present, protecting her daughter Salomé from public attention, and her advice for women starting businesses: lead with authenticity and passion.
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Esta semana en Yo Pude, Tú Puedes hablaremos con la atleta y empresaria colombiana Daniela Ospina. Nos contará cómo a los 19 años su vida cambió drásticamente cuando estaba casada con James Rodríguez y su vida dio un brinco a la fama. Ustedes eran dos chiquitos y esto se fue así, me imagino que eso te sacó piel gruesa.
Me generó muchas inseguridades como mujer, me generaba muchos miedos, como que yo sentía que me tiraban cada vez más a los leones y cada vez me mordían más duro. Fue un aprendizaje bien a las malas.
De James se casara y se enamorara y salo, Empezar a querer mucho a esta figura materna, a ti te darían celitos, ¿crees? También nos comparte los momentos dolorosos en que la criticaban despiadadamente.
Esto tiene que parar, es que dicen cosas, yo creo que una de las que más me dolió, pareces un travesti.
¿A vos te pasa que a veces te reconocen como, ay, la ex de Jaime, ay, la hermana de David Ospina?
Compartirá con nosotros la actitud mental maravillosa que tiene de siempre ver el lado positivo de las cosas.
El no, a vos te hace sentir como que sos la madura.
Me pueden decir no porque es como si me estuvieran metiendo una puñalada directamente corazón. No te dejes decir que tú no puedes porque tú sí puedes. Miro para atrás y digo, qué divertido todo lo que me ha sucedido.
Cambiaría solo un momento y es que hablará de cómo es la vida de su hija al estar bajo el escrutinio público.
Lastimosamente, esta manera no puede ser como una niña normal en muchos aspectos. Estás expuesta, te están viendo los otros niños también. Sí, dice mamá, qué pena, te vio mi amiga en el Instagram porque subiste esa foto.
Yo brillo con luz propia con Daniela Ospina esta semana en Yo Pude, Tú Puedes. ¿Quieres empezar un negocio? ¿Quieres crecer tu negocio o vender tu negocio? Te invito a que visites nuestra página www.pasosalexito.com. Ahí vas a encontrar muchos recursos y te vamos a llevar de la mano para que logres tus metas. www.pasosalexito.com. Mi gente, estoy con una empresaria maravillosa, es mamá, es una mega deportista, además lo lleva en la sangre, es para los colombianos es una persona muy conocida para mucha gente también, Daniela Ospina. Dani, ¿cómo estás?
Qué alegría, ya tenía mucha envidia de estar acá. Veía a todo el mundo que pasaba por esta gran mesa y digo, pero ¿cuándo me tocará a mí este turno de estar al lado de estas dos mujeres tan maravillosas?
Ay, tan lindo. Qué lindo, Dani, bienvenida.
Bienvenidísima.
Muchísimas gracias.
Bueno, como dicen, empecemos por el principio. Tú te casaste muy joven, tu primer matrimonio.
Bastante joven, sí.
¿Qué edad tenías?
18 años.
18 años con James Rodríguez.
Así es. Bolista colombiano.
¿Te fuiste a España en algún momento, me imagino?
Sí, vivimos primero en Portugal. Fuimos a Portugal cuando recién nos casamos, estuvimos 3 años, y de ahí fuimos un año a Francia, estuvimos en Mónaco, y ahí ya sí viene España, otros 3 años. Así es.
Pero eran unos chiquitos, ¿verdad?
18 años y 19.
A los 18, ¿cómo manejas tanta atención?
Fue bastante complejo. Yo creo que tampoco como que lo esperábamos, pues él sí llevaba una carrera como como con mucha proyección, pero al final no sabes hasta dónde va. Ya de cierta manera lo había vivido como un poco con mi hermano, no tan cerca porque bueno, él tiene su esposa y su familia, pero al final siempre hemos sido como muy unidos.
Yo soy súper fan de tu hermano.
Hola, Ari. Sí, entonces bueno, ya conocía un poco, pero no la magnitud en la que también pues James logró todo lo que ha logrado.
No, pues es que ustedes eran dos chiquitos y esto se fue así, ¡fu! Impresionante, a la cima del mundo pues futbolístico. Me imagino que eso te sacó piel gruesa, ¿o no? Porque déjame explicar esto mejor. Cuando uno empieza en redes, que no es a la magnitud que ustedes empezaron tan chiquitos, te sale un hater, you know, ay, me ofendió.
Pero me imagino que como tú subiste así, bueno, ya eso hace casi 14 años, por lo que estaba empezando apenas como todo el tema de redes sociales. Siempre he sido como, o ya no, pero fui muy ajena a redes sociales, fotos, porque al final siempre fui como deportista, no, vengo de jugar voleibol toda mi vida. Entonces solo yo solo sabía jugar voleibol y estudiar, eso era lo que en mi casa pues era.
Es una niña juiciosa, como dicen.
Sí, o sea, yo le dije mamá que me hizo falta la fiestica, verdad, mentira, pero de verdad no tenía otra vida que esa. Y pues obviamente conozco a James y pues los dos obviamente en el deporte pues seguíamos como esa misma vida sana que llevábamos ambos. Entonces viene pues como todo este tema, redes sociales, lo que empieza a suceder con James y pues me cogió de sorpresa. De hecho, de verdad, en algún momento me generó muchas inseguridades como mujer, me generaba muchos miedos también, y le cogía demasiada, demasiado temor a todo lo que sucedía. Y cada vez, pues gracias a Dios, pues él escalaba un montón, ¿o no? Entonces cada vez era todo como, como que yo sentía que me tiraban cada vez más a los leones y cada vez me mordían más duro. Y fue un aprendizaje como Bien a las malas, de cierta manera, pero siempre como con las bases de hogar y de familia que tuve, y con los valores que mis papás como que me educaron, ¿verdad? Y como que siento que eso fue lo que siempre me daba como la tranquilidad y la certeza de poder volver a encontrarme conmigo y pues ser fiel a mis principios y a lo que soy. Pero no fue nada fácil porque al final te enfrentas como quizás con un prototipo de mujer perfecta, y sobre todo en el género del deporte, digámoslo, que en este caso me me tocó del fútbol. Y efectivamente pues te dicen cosas. Yo creo que una, por lo menos de las que más me dolió en fotos, era como que pareces un travesti. No por lo que signifique, sino porque bueno, al final tú logras como intentar llegar a ser alguien, sabes, o como que salir de lo que eres para intentar mostrar, mostrarte. Y yo creo que ahí donde está pues como, como el error, pero viene también de todo ese foco que tenía y en esa búsqueda en donde encajo y cómo encajo.
Yo escuché que dijiste algo que me encantó, que antes llevabas 80 maletas para tratar de hacerte sentir bien, pero nunca te sentías segura, y que ahora que te querés, que trabajaste en tu autoconcepto, tu self-esteem, llevás a veces una maleta de mano. ¿Cómo llegaste?
Es impresionante, te lo juro. Yo siento como una paz, siento como un alivio, y no es fácil llegar allá, ¿sabes? Es de mucho trabajo, y sobre todo personal. Yo creo que Uno de los grandes consejos que yo le doy a las personas es: no podemos ser infieles a nosotros mismos. Eso es como un gran error que siempre tenemos, y es como que queremos seguir masas, y eso nos convierte en lo que no somos. Y yo creo que en ese momento pues me dejé llevar un poco, sabes, quizás como estaba con la estrella, entonces, ¿para dónde voy? ¿Cómo robo el foco? ¿Cómo tengo protagonismo? Y al final no se necesita, no es necesario, porque Sigues atentando contra ti, ¿sabes? Y contra tus valores.
Sentías de pronto algo, y te lo digo porque yo lo sentí también cuando era más joven, era como que no soy suficiente, siempre tengo que probar.
Todo el tiempo. Lo que te decía, mira, yo me compraba cantidad de cosas y yo me las ponía y yo decía no, o sea, yo me miraba a un espejo y yo no lograba ver una Daniela feliz, ¿me hago entender? Pero va más allá de lo que tú quieres ver en un espejo. Hoy en día pues quizás veo a la Daniela, me miro en el espejo y veo a la Daniela feliz, desde todos los momentos, hasta quizás en los que no, ni siquiera visualmente me veo bien, pero va más allá de eso. Pero el tema de las maletas era impresionante, te lo juro, eran 12, pero era una maleta emocional en realidad la que estabas cargando. Y cuando salías de compras, lo mismo, era esto, esto, y al final te lo ponías y no fluía, sabes, porque viene desde adentro. El tema es, tú puedes tapar todo por fuera, pero mientras adentro no esté. Mira, yo me recuerdo que fechas especiales, yo 7 de la mañana yo ya estaba peinada, maquillada.
Como un postre, como decimos en Colombia.
Sí, era impresionante. Y yo ya hoy en día te lo juro que como que no importa si usamos una pijama, si no miramos. Obviamente uno va aprendiendo y eso hace parte. Yo creo que hay que recibir como estos golpes o estas situaciones para poder ser las mujeres que somos hoy en día. Pero lo importante es aprender de todo lo que está sucediendo y no quedarse Muchas veces es difícil salir de, digamos, de ese hueco, por decirlo así.
Honestamente, a mí me hace todo el sentido del mundo de que te hayas sentido así, porque fue los 18 años, o sea, yo súper chiquita expuesta a tanta atención y que te estén comparando y diciendo cosas. O sea, yo tengo 27 y ni cerca la cantidad de ojos tengo, pero a veces me ponen un comentario medio malo y sí me duele un poquito, sabes, como que se me olvida después, pero o sea, solo te admiro. Me impresiona qué linda que pudiste como que cambiar eso.
Gracias. Sí, no es nada fácil, o sea, yo Siento que las personas que dicen que a mí no me importan los comentarios negativos, creo que no está siendo real, porque yo creo que sí duele, ¿no? O sea, hay veces que alguien te dice algo que tú no quieres escuchar, alguien que tú, o sea, o que tú no te identificas con eso, ¿sabes? De hecho, no sé, me pasó algo curioso porque alguien me escribió como que, esto no me suelen escribir, pero como que te vi y eres demasiado creída, no sé qué, o sea, me dijo algo en Instagram y yo lo leía y a mí me dolía y yo, ay no, esa no soy yo, yo no me identifico con eso. Y de verdad le respondí, le dije disculpas, y en algo como que ella sintió que yo le volteé la cara y le dije disculpas si en algún momento lo sentiste así. Creo que este mensaje no me identifica, no suelen escribírmelo porque bueno, me puede escribir fea, no sé qué, entiendo, o sea, el tema visual de las personas puede ser diferente y está ok. Pero sí le pedí como que disculpas, como que esto no me identifica, esta no soy yo, espero volver a tener la oportunidad y pues saludarnos y ser simpática como realmente me siento. Pero pues digo, es muy A mí me cuesta un poco cuando la gente dice, a mí no me importa lo que me digan, y es como que quisiera tener ese caparazón, pero lo veo muy difícil porque yo creo que nosotros estamos preparados para cosas bonitas, ¿no? Para recibir halagos, para cosas bonitas y positivas, no solo tienen que ser halagos.
Pero mira qué bien que lo manejaste, disculpa, ¿verdad? Si eso no soy yo. Y también hubo un hombre que se identificaba como coach para personas víctimas de violencia de género y te puso que que por qué tenías 2 hijos de 2 papás diferentes. O sea, las ironías de la vida. Sí, eso es violencia.
Normalmente, normalmente cuando me escriben como un comentario feo y eso, siempre suelo ir como un— también cuando me escriben cosas lindas también lo hago, y muchas veces respondo en privado, pero siempre voy como al perfil de la persona. No sé por qué, ya dejé de eliminar, ya como que no voy al perfil. Pero cuando veo a este personaje y dice eso, digo wow. Sabe, o tiene otras que me dice fea, no sé qué, la nariz, la vaina, y me entro y dice hija de Dios, y digo, o sea, no podemos seguir utilizando, sabe, esa doble cara para las cosas. Entonces cuando me entro y veo este personaje digo, wow, o sea, violencia de género. Bueno, mira, no lo había dicho, pero me llegó un correo de él, sabe, de cierta manera.
Después de que tú hiciste el post.
Claro, yo hice el post, nunca lo bloqueé, nunca nada, obviamente pues el círculo tanto de amigos, familia, como personas que no conozco que comparto mucho como por el interno situaciones, me escribían como qué le pasa, no sé qué, qué incómodo es, etcétera, etcétera. Como que dice coach, yo quería que la gente fuera allá para ver que esta persona decía ser coach de género, que es lo que a mí me llamó mucho, mucho la atención. Y me escribió un mensaje como tengo un hermano que tiene mi mismo nombre, no sé qué es lo que sucedió, te pido disculpas, pero sí te quería, esto me pareció porque me dice: pero sí te quería decir que nunca había conocido a alguien que tuviera seguidores tan fiel, porque la cantidad de mensajes. Y me bloquearon las cuentas y me bloquearon absolutamente todo, o sea, pero él resaltando como mis seguidores, diciendo que nunca había visto a alguien que tuviera seguidores tan fiel a una persona. E hicieran pues todo lo que hicieron.
Obviamente bonito como te quieren.
Sí, y no fomentar el odio, pero yo sí siento que yo estoy preparada quizás para recibir ese comentario y no me siento nada identificada con lo que él me escribe. Pero quizás hay personas que están pasando por situaciones que no sabemos hasta dónde va a llegar este comentario. Y yo lo que siento es hay que alzar la voz porque esto tiene que parar. Está bien que sea de libre expresión, está bien que si eres figura pública pues tienes que recibir ciertas cosas porque la gente opina diferente, pero el opinar diferente no significa acabar con las personas, es hacerlo con respeto para que también pueda ser respetado. Entonces sí, también alzar la voz de que las redes sociales no está para que todo el mundo escriba lo que quiera, sino que hay que tener un respeto porque no sabemos los zapatos de la persona por la situación que esté pasando. Yo lo recibí como con mucho amor y alcé la voz también por muchas personas de que quizás no están pasando un buen momento y no sabemos hasta dónde puede llegar esto.
Excelente, yo lo vi pero magistral, porque igual yo, a ver, la gente herida ayer, entonces uno al que te tira odio, uno lo ve con cariñito, uno dice: "Pobrecito, pobrecita, qué dolores tendrá, que no tiene nada más que hacer que meterse a redes a odiar". Pero me pareció, es muy valioso lo de que era coach de violencia, porque ahí tuviste un peligro, dijiste: "OK, esta persona puede ir a manipular a otra gente, decir: 'Yo soy coach de violencia de género', agarrar personas vulnerables con ese tipo de pensamiento".
No, definitivamente hiciste lo correcto. Y hablando de hijos, Tu hija, ¿cómo la proteges vos? Como que con todo.
Es linda, Salomé.
Ajá, Salomé, o sea, ya lo ves.
Es una celebrity.
Es divina, una celebrity.
Es un personaje.
Ajá.
Tengo que describir a Salo como que es de lo más difícil. Justo ayer estaba escribiendo como que describí un poco a Salo y era como que tantas emociones, tantos movimientos, tantas situaciones.
¿Cuántos años tiene ya?
11 años. 11.
Además, ¿te imaginas la genética deportiva que tiene esa niña por lado y lado?
No, lo verdad. Sí, bravo.
Si quieras que me imagino, lo veo, lo siento en la casa. Hay veces la veo y digo, ay, soy yo. A veces la veo y digo, ay, su papá.
¿Y qué deporte juega? ¿Qué deporte juega?
Está jugando voleibol.
Ah, OK. Como tú.
Sí, este año empezó a jugar. De hecho, esta semana que pasó fui a un torneo de voleibol. Ella me ha visto jugar y sabe que jugué, pero bueno, eso ya pasó hace un tiempito y pues no hay, obviamente no había la tecnología que hay de video. Ella siempre me dice, muéstrame videos. Y yo le muestro, te lo juro, algo que ni se ve bien porque no se ve nada. Yo le dije, es que en esa En mi época, que no, o sea, estoy joven, pero fue hace 15 años.
¿Era con cámara?
Sí, no, todavía no había la tecnología que hay hoy, y tampoco pues los recuerdos que estamos generando. Entonces me invitaron a un torneo este fin de semana y le dije, bueno, es la oportunidad. Es muy loco porque se me quería salir el corazón, porque sentía una necesidad de hacerlo bien, porque ella estaba tan ansiosa. Cada punto, cada situación, me miraba y gritaba y no sé qué. Y yo decía, o sea, me dolían las manos porque hace mucho no retomaba, que me encanta y de verdad lo vibro y me apasiona porque fueron muchos años de muchos días. Yo entrenaba 3 veces al día, o sea, al final no se te olvida.
Cuando estabas en la Selección Colombia, ¿verdad?
Exactamente, y fueron casi 4 años a ese ritmo de 3 veces al día que ni estudiaba, o sea, estudiaba, me desatrasaba y llegaba un mes, volvía a presentar exámenes y otra vez volvía a concentraciones.
Oye, antes de volver a la sala Me llama algo mucho la atención. Tus papás tuvieron que haber hecho algo muy bien para tener un hijo futbolista profesional de la talla que es David Ospina y una hija en la selección Colombia de voleibol. O sea, danos tips como papás, aunque los míos ya están grandes. ¿Qué hacían tus padres para inculcarles? Lo mío es too late, pero para inculcarles esa disciplina.
No sé, es complicado porque mira, por ejemplo, mi mamá apenas ahora vino a hacer algo de ejercicio. O sea, yo no entendí nunca su dinámica y ahora fue porque como que se enfermó y dijo, ay, sí, necesita el deporte. Pero nunca te exigía, tú te comprometiste. Mi mamá fue, fue y sigue siendo una mamá súper exigente, sabes. O sea, para ellos no había materia perdida. Para ellos sí, sí, sí me crecí, sí crecí como en muchos valores y sobre todo muchas reglas. Y mi papá sí era todo lo otro, es hay que hacer deporte, que no sé, incentivaba. A mi mamá era como el coronel de la casa, sabes, como que no se puede perder ninguna materia, no pueden perder ningún examen, ustedes tienen absolutamente todo para hacer las cosas bien. Y bueno, la verdad que yo la tuve muy difícil porque también digamos que tuve como mi hermano todo el tiempo ahí perfectamente, él no es perfectamente imperfecto, sino perfectamente perfecto.
¿Él es mayor o menor?
Mayor, llevamos 4 años, pero era como que todo perfecto, o sea, te lo juro, David, como que nunca hubo una queja, David nunca le tuvieron que pegar, ¿sabes? Porque todo era como, te lo juro, yo empezaba a decirle, yo todavía le digo, ay no, hagamos algo malo, o sea, está aburrida la situación. Él es demasiado tranquilo, siempre fue muy tranquilo. Yo era todo lo contrario, yo iba para el frente, pero me tocaba volverme 3 pasos porque o me volvía a mi mamá o miraba para el lado y veía un hermano impecable, ¿sabes? O sea, entonces yo también creo que muchas veces pues tienes dos opciones, como todo en la vida, ¿sabes? O sigues siendo la malcriada como en algún momento quería ser, o te pegas a todas las cosas positivas que tenía David. Y bueno, gracias a Dios, creo que esa fue como una de las razones que lo acompañaba en su deporte, ¿sabes? Mis papás siempre fuimos muy unidos, decíamos como que de cierta manera todo lo de David, y eso siempre como que me llama la atención. Yo también quiero hacer algo, yo también quiero que me miren, yo también quiero robar miradas, ¿sabes? Sí, claro, me entiendo. O sea, como que me No me pegó para el lado de como que me abrumé, sino todo lo contrario. A ver, ¿dónde estoy? Hello, ¿qué hago?
Me acordé que vos decís que el no a vos te hace sentir como que sos la más dura y que más querés.
No, no me pueden decir no porque es como si me estuvieran metiendo una puñalada directamente al corazón. O sea, y a Salo le dije que nadie te diga que tú no puedes, o sea, y no te dejes decirte nada que tú no puedes porque tú sí puedes. Por lo menos tienes que intentarlo, sabes. O sea, lo intenté y no lo hice, o sea, no lo logré, pero lo intenté. Sí, pero eso que no, entonces bueno, yo creo que no, no es como una fórmula, yo creo que hay que pegarnos como de las cosas buenas, la vida como que tú miras alrededor y hay de todo, como que cuál es tu horizonte, a dónde quieres ir, sabes, y yo obviamente me pegué pues de un hermano maravilloso, increíble, y sobre todo poniéndole los valores y todo lo que nos inculcaron en la casa. Está en el Nacional, solo verde.
Dani, y mira, a mí muchas veces me dicen como la hija Margarita, Mini Margarita, Margarita 2.0. ¿A vos te pasa que a veces te reconocen como, ay, la ex de James, ay, la hermana de David Ospina?
Sí, todo el tiempo, ¿sabes? Todo el tiempo, pero a mí no me ofende, ¿sabes? Al final yo pienso que hay gente que se pone como incómoda, como que no sabe uno qué decirle, y al final como que me siento muy orgullosa de todo lo que ha sucedido en mi vida, de todo el recorrido que de cierta manera he tenido en amor, en honestidad, en respeto. No significa que cuando las cosas no suceden es porque todo acaba mal. Gracias a Dios siempre, sabes, me he ido de las partes donde me he tenido que ir con mucha gratitud y mucha altura. Sí, con mucha gratitud.
Emprendedora, brillas con tu luz propia.
Simplemente sé cuál es mi camino y hacia dónde voy, tropezando, parándome, levantándome. Pero yo creo que también desde chiquita he sido como muy, mi mamá dice que muy tiradita para adelante. Y yo creo que es eso, uno no debe Vuelvo y te digo, uno no debe perder la convicción de quién es uno y hacia dónde quiere ir uno, ¿sabes? Y yo creo que muchas veces uno habla como de lealtad hacia los demás, pero como que se le olvida que la lealtad empieza por uno mismo, ¿sabes? Como que ese es el mayor secreto de, es que si te fallas a ti, ¿cómo no le vas a fallar a otro? Y no puedes ser leal con los demás si no lo estás siendo contigo. Entonces yo creo que a mí todos esos valores, Salo también ha sido como esa persona que siempre me ha tirado como para adelante. Ella es como que me da como duro, como que ella es bien dura como yo, como que las palabras son fuertes, pero en el fondo— Directo. Sí, somos bien directas a la yugular.
Yo también soy así.
Eso es dominancia. Sí, sí. Dominancia alta.
Pero en el fondo, pero en el fondo eso es lo que nos funciona, ¿sabes? A nosotros nos funciona como esto, pobrecita, no sé qué, somos así, exacto, y hace parte de cierto tipo de personalidades y esa es la de nosotras dos.
Aquí hay un mensaje muy importante. Preparándome para esta entrevista, obviamente yo voy y busco a mis invitados, ¿verdad? Los estoqueo. Y yo quise ver la parte de la separación y me pareció muy lindo. Jamás te he visto hablar mal de James Rodríguez ni a él de ti, por lo menos yo no lo encontré. Digo, qué lindo que estas dos personas, no sé si son amigos o no, pero tienen a esa niña como prioridad. Eso es un mensaje. Ahorita hay gente que nos está viendo que se está matando con el ex, y que le hablan a sus hijos, veas que su papá, veas, y no entienden que el que sale dañado es el niño.
Yo siempre he pensado en los niños, sabes, y sí, a ver, como que tuve el privilegio de crecer con dos padres, verdad, dos padres maravillosos. No tengo uno porque ya está en el cielo, y pues no sé qué es eso, me hago entender. Y por eso mismo me genera como cierta, cierta tristeza, me genera de todas maneras como cierta culpabilidad Y yo siento que al final el error es de los adultos, el error no es de los niños. Y lo que digo es, hay situaciones de situaciones, pero al final tú decides con quién tener también tus hijos, a no ser de que estemos hablando de un abuso o una situación externa que se sale de las manos y que completamente estás en toda la situación de decir "odio a esta persona", ¿sabes? Pero como que siento que no es el caso. Cuando tú decides estar con una persona, OK, puede que con los años cambie eso, pero creo que al final la única persona que lo va a poder juzgar son ellos. Salvo el día de mañana, pues va a ser la que quiera juzgarme a mí o a su papá, si ella lo desea. Pero creo que no es de los adultos hacerlo, porque es como que te escogí esta mamá, pero es la peor. Sí, te escogí este papá, pero es el peor, ¿me entiendes? O sea, al final eso lo tiene que decidir ella, lo tiene que ver ella. Y yo creo que eso también está siendo parte de todo lo que está sucediendo hoy con nuestros niños, de que Al final estamos creciendo todos y batallando con muchos temas de salud mental y situaciones porque venimos con falta de amor y falta de cierta manera de valores. Hay que dejarlos. Yo la intento guiar mucho, o sea, que si el día de mañana ella se tiene que chocar, pues se choque de una manera bonita, de una manera que ella pueda reconocer sus errores o los errores o lo que está sucediendo. De hecho, hay muchas conversaciones que ella ya me ha traído a la mesa Simplemente le digo: mi amor, te amo, pero todavía no es momento de hablar de ese tema. Te lo prometo que en el momento que tú tengas una edad donde podamos tener esta conversación, yo lo voy a hacer con toda honestidad. Y bueno, así lo he manejado. Está la otra persona que lo maneja diferente. A mí me ha funcionado bastante bien. Como tú decías, espero jamás hablar mal en ningún lugar del papá de mi hija. Creo que también ha sido como recíproco todo, como que nunca ha sentido que lo haga. Tampoco hago cosas para que lo haga, y no quiero, o sea, yo no quiero que sea por mí que mi hija lea o vea cosas, y más si estamos tan expuestos. Porque al final, si no estás expuesto, ok, no pasa nada, pero sabemos en el medio que nos movemos y la voz que tenemos para hacer de cierta manera daño, daño que va a llegar directamente. O sea, yo creo que no, a él no le haría daño que yo hable mal de él, pero a mi hija sí. Sí le haría daño.
Claro, claro.
Todo, en sus colegias me dicen: mamá, qué pena, te vio mi amiga en el Instagram porque subiste esa foto. Claro, ya están en esa edad. Ya la policía de las fotos.
Espérate, esta niña tiene 27 y todavía es policía de las fotos.
Ya están en esas edades y yo te lo juro que a veces pienso, y yo: ¿será que las amigas de Salomé van a ver esta foto? Y ya me dicen: mamá, ¿por qué subiste?
Hay que pedir permiso ya para subir las fotos. Sí, sí, sí, mis hijos tienen que pasar aprobación de la dictadura.
Yo digo: mamá, Salomé, ¿puedo subir esta foto? O sea, lo que diga mi mamá, y la miro y ella se muere de la risa. Pero bueno, hace parte, yo creo que hace parte de entender también que cuando tenemos hijos, y no significa que dejemos de ser mujeres, pero pues sí hay un respeto, sí, o sea, tienes como que eres la líder, pues eres ese ejemplo a seguir. Es lo que quería decir.
Yo quiero rescatar algo aquí muy poderoso, y es que volviendo al respeto entre exparejas donde hay un niño, cuando tú le dices, por ejemplo, a tu hijo Dijo: es que tu mamá es una pele. Está diciendo al niño: tú eres un hijo de una pele. O sea, el niño le afecta a la autoestima cuando le hablan mal de sus papás.
Por eso es mitad de esa persona.
Exacto. No, es que son, yo creo que son problemas de adultos, sabes, que los niños ellos van a entender. O sea, yo por eso te digo, cuando crecen, en el momento que tengan que decidir, ok, yo soy el que decido decir cómo es, sabes. O sea, volvemos a lo mismo, no sé, conozco muchas personas que quizás son malos hijos pero excelentes papás, pero sabes, y yo honestamente lo digo como que por mi papá o por mi situación. Como que mi papá fue un excelente papá, lastimosamente como que los últimos años de vida sucedieron cosas de las cuales no me siento orgullosa, ¿sabes? Pero bueno, tuve la oportunidad de decírselas en la cara, pero aún así con 25 años me dolieron impresionante, ¿sabes? Pero tenía conversaciones muy honestas con mi mamá y le decía, mamá, o sea, de cierta manera yo no puedo sentir lo que tú sientes, ¿sabes? Porque ya quizás hay veces me juzgaba por sí, ciertas situaciones. Yo le decía, es que él no me ha fallado a mí como papá, claro. No te puedo explicar eso.
Igualito, mi papá fue un papá divino, pero el peor marido. Yo decía, vea, ni que me hubieran pagado, yo no sé, jamás me hubiera casado. Yo lo amo, mi papá también ya está en el cielo y yo lo amo, pero estoy clara que fue, que fue pésimo marido, o sea, de lo peorcito.
Pero cuál es la vara, pero exacto.
Pero como papá fue tan cariñoso. Si yo me enfermaba, mi papá estaba ahí. Si yo jugaba un partido, aunque yo no era buena como tú, yo era la más mala del equipo, pero mi papá me aplaudía, ¿ya me entiendes? Eso es lo que uno recuerda, sí.
Es que esa era la figura, era tu papá, no era tu pareja.
Exacto.
Entonces tú no lo sufres. Ahora, si ahora estamos y es tu pareja la que te hace eso, pájaro, tú vas a sentirlo. Claro, claro, es diferente.
Son roles diferentes.
Pero yo le decía: mamá, no, yo no puedo tener ese sentimiento, o sea, no me lo pongas porque no lo siento, ¿sabes? Y no lo quiero sentir, ¿sabes?
Qué lindo mensaje también. Aquí está saliendo oro.
Sí, está saliendo oro.
Oro de mensajes muy bonito. Bueno, salgo, recibe, hay gente capaz de tirarle a niños también.
Mucho, mucho.
Y ella tiene full followers, ¿no?
Sí, sí, sí, es muy lindo su vista, eso, pero bueno, está la que no comparte, que baile, que esto. Entonces uno intenta ser como muy atrás. Mira, ya está muy lejos de las redes, ¿sabes? Ya no, es más, el otro día me decía, ¿cómo es que es mi Instagram? Ella no, es más, fuimos a un evento y, ¿cómo es? Di tu Instagram para que te sigan. Mira, ¿cuál es?
¿Vos se lo manejas?
Sí, muy bueno.
Lo tiene en su celular, pero de verdad no. ¿Qué día me dijo? ¿Puedo subir a este baile? Obviamente que se siente súper orgullosa, pero no. Apenas ahora medio está respondiendo, estoy pendiente de eso, pero no es algo todavía que esté como metida de lleno y que le guste. Igual siempre le digo como que hay que hacerlo con responsabilidad. Tienes que entender que tú tienes una responsabilidad, o sea, que te hemos metido en este mundo, sabes, o que perteneces a este mundo, y este es el mundo que estás expuesta, pues sabes que lastimosamente de esta manera no puedes ser como una niña normal en muchos aspectos porque te están viendo los otros niños también, sabes, eres un ejemplo, un mini ejemplo.
¿En el colegio le dicen a ella?
Sí, sí, sí, pero ella se retrae mucho cuando quieren hablar de esas cosas y ha sido muy lindo porque al final ella es ella, sabes, y entiendo toda la grandeza que puede tener todo lo de su alrededor Y ella lo sabe, pero a ella le gusta mucho ser ella, ¿sabes?
Brillar con su propia luz.
Sí, es más, cuando empiezan a hablar de su papá, su mamá, ella se achicopala un poco, ¿sabes? Como que no.
Y del tío también. Y del tío, sí, sí, sí.
El carambola tiene.
Sí, sí, sí.
Pero muy lindo. Yo sí le digo que tiene una responsabilidad social y que ella tiene que cuidarla, ¿sabes? O sea, sí la he educado con esa responsabilidad social de la cual pues le tocó, ¿sabes? A mí también de repente como que, mire, te tocó esto, y es como, okay, ayúdate, tú sabes problemas, pero ahí voy, ahí voy.
Y puede usar su plataforma para mucho bien una vez que crezca. Exactamente, es una bendición si lo sabe usar.
Esa es la idea, sí, pero bueno, está pequeña.
Sí, súper chiquita, en verdad.
Tú tienes una familia blended, o sea, lo que se llama hoy, ¿verdad? Tú tienes tu hija Salomé, tienes tu esposo Gabriel, que es un actor y cantante venezolano, tienes tu bebé Lorenzo, que es un Guapísimo, ¿verdad? ¿Cómo es esa dinámica? ¿Salu siente celos de Gabriel, de tu esposo, o de Lorenzo?
Yo creo que de Lorenzo, o sea, de Lorenzo no, ha mejorado mucho. Al principio sí fue como que no entendía la situación, sabes.
Al final, ¿cuánto le lleva?
10 años.
Aquí mi niña era bien celosa de su hermanito también.
Sí, ella fue así medio como poco a poco, pero ahora, o sea, se muere por su hermano. Y ha sido un proceso, sabes, al final. Pues entendemos que como que nos sacaron de nuestra zona de confort, pues. O sea, así lo pensará, lo pensará ella. Igual siempre le hablo mucho, la tengo al tanto de todo, le pongo como que esté pendiente de todo lo que está sucediendo para que no se sienta excluida en ningún momento, sino que vamos como a la par. No es fácil de todas maneras, porque te digo, fueron muchos años que yo estuvimos solas, que yo he sido una mamá 24/7. Para ella, así esté en mi emprendimiento, así esté mi trabajo. O sea, todo el que me conoce sabe que yo estaba con Salo. Entonces bueno, ahora las dinámicas cambian porque también llega un hombre a crear una familia, y es diferente cuando está el hombre, porque al final yo creo que las mamás somos más relajadas, no sé qué, pero cuando llega el hombre, yo no sé, pero en mi casa cuando mi papá silbaba, ya sabía que tenía que salir corriendo. Me decía mi mamá, pues así, Daniela, Daniela, y uno ¡Ay, pasa nada! Pero cuando mi papá silbaba, ya sabes, generaba como otro respeto. Era un silbido más de mi papá y sabemos que no vamos a entrar a la casa. Entonces, bueno, es una dinámica de la cual ella de cierta manera no está acostumbrada, pero eso es parte de la familia y de lo que le hemos venido explicando, de que sí somos una familia, pues sabes, una familia diferente, pero no dejamos de ser una familia donde obviamente Lorenzo también vino todavía unirnos mucho más.
Y un padrastro es una figura muy importante, muy importante. Hace poquito vi una novia que estaba entrando con su papá al altar y se detuvo con el papá y tomaron al padrastro, lo levantaron, y el papá sabía, ¿verdad?
Claro.
Y el papá y ella lo invitaron a que el padrastro también la caminara. Ay, a mí me sacó las lágrimas. Yo dije, en realidad, en el corazón cabe todo el mundo, todo el que sea bueno con uno, exactamente, te quiera, te respete, te ame, tiene cabida en el corazón de una persona.
Así es lo que tú acabas de decir, el que te dé esos el que te dé ese acompañamiento, sabes. O sea, papá siempre va a ser James para ella, obviamente, saben, nadie pretende ocupar ese lugar, pero hay otras figuras que también de cierta manera, por lo menos en nuestro caso, pues va a ser ese personaje, sabes, del que Salo va a recibir ese apoyo, esa ayuda, ese regaño, esa mirada, eso todo lo que sucede en un día a día. Porque una cosa muy diferente cuando vives con él, otra cosa es cuando lo ves temporadas, estás con él, a que con él, la persona que convives todo el tiempo y pues jodes todo el tiempo.
Y ella siempre lo quiso, le tomó chance, le tomó tiempo.
Porque bueno, yo siento también que lo de Gaby y yo ha sido bastante rápido, sabe, como que nos conocimos, nos casamos, bebé, sabes. Pero también ya estábamos en edad, al grano como el dermatólogo, ya estábamos en edades como que o una familia o saben No perdamos el tiempo, es verdad. Yo creo que uno, no hay tiempo, al final es lo que tú quieras construir, la vida es de construcción, esto es todos los días de levantarse y decir ay Dios mío, lo quiero matar, pero no importa, lo amo, aquí estamos, pongamos, porque esa es la realidad, el amor es para—
De todas las parejas, si una pareja me dice que nunca pelea, yo sospecharía.
O sea, no hay manera, esto es constante, todos los días levantarse y decir vamos para adelante, vamos un ratito más. Sí, exactamente, esta es mi elección, y ya cada quien pues llevará sus problemas o situaciones hasta donde más pueda.
Sí. Hey, hey, hey, antes de seguir con este capítulo, te tengo un regalo espectacular. Es un documento poderoso que se llama Las 5 creencias limitantes sobre el dinero y cómo borrarlas de tu mente. Adiós techos mentales, para que puedas empezar a generar abundancia. Da click en la descripción y obténlo totalmente gratis. Te voy a hacer una pregunta un poquito dura, pero tiene una intención bonita. Si James se casara y se enamorara y Salo empezara a querer mucho a esta figura materna, ¿verdad? ¿A ti te darían celitos, crees?
Yo sí creo, yo sí creo, pero honestamente sería también muy feliz de que sucediera, ¿sabes? O sea, siento que cuando suceden estas cosas, pues tener familias y que Salo vea visión, ¿sabes? Visión de familia se me hace siempre como un lindo paso, sabes, de que ya se vaya para donde su papá y tenga una mujer, que siempre está su abuela, pero bueno, que tenga la esposa de su papá para ella, compartiendo, haciendo una familia. Siento que la mujer siempre, y sobre todo cuando hay hijos de por medio, como que hace ese enganche de vente, abrazo, no saben, o por lo menos eso lo que yo siempre pienso cuando, cuando pienso en una mujer para un hogar, no es como que el almuerzo calorcito, el calor humano. Esa es la palabra. Entonces me encantaría que ella también lo pudiera experimentar de ambas partes, porque te digo, no, no es la familia perfecta, pero por lo menos tiene dos familias perfectas.
No te hice esa pregunta porque tengo una amiga que sus hijos quieren mucho, digamos, a la nueva pareja de su ex, y ella me dice: es que yo sé que no es correcto, pero siento que no.
Yo creo que se siente, se debe sentir celos. Pero bueno, yo creo que también es un trabajo de los hijos, 100%, 100%, no tiene nada que ver acá.
Pero yo también le decía: pero, ¿qué prefieres, eso o una bruja?
No, yo creo mucho en los niños. Yo ahora mismo, cuando los niños no quieren es por algo, cuando los niños quieren es por algo. O sea, no hay, yo siento que no hay cosas como que los niños no son lo más transparente posible. Por eso todos los niños ni te atreves a preguntarles: ¿estoy bonita? O sea, yo a Sharon ni me atrevo a preguntarle. ¿Por qué te vas a poner eso?
Dicen que los niños sí los borrachos dicen la verdad. Exactamente.
Al lado, entonces al niño me le hago así, ni la miro, salgo corriendo.
Dani, yo quiero saber de tu emprendimiento, un poquito más de Dan Five.
Bueno, feliz. Yo creo que Dan Five es ese hijo, ay, de amores y odios. Siento que emprender ha sido como una de las cosas más lindas que me ha pasado, sobre todo por todo lo emocional y todo lo que sucede detrás. Justo ayer yo hablaba y decía, porque mucha gente cuando subo tips o cuando subo situaciones que quiero compartir es: claro, como tiene dinero es muy fácil, claro, como— y yo pienso dentro de mí, yo ojalá, o sea, si fuera por dinero, pues todo el mundo que tiene dinero tuviera un gran emprendimiento, o todo el mundo que es famoso tuviera un gran emprendimiento que lo hiciera millonario. Y al final siento que va más allá, y al final se convierten en pro y en contra, sabes, en que bueno, ya tienes una imagen, y pero cómo la cambias, cómo la direccionas, sabes. Sí, puedes tener mucho dinero, pero también sí se malgasta si no lo haces correctamente. O sea, todo puede suceder. Al final no es que estás empezando como pasito a pasito tocando puertas, sino que ya estás en un escenario tan grande que es difícil llegar a las masas también, sabes. Y lo mismo pasa por lo menos cuando quiero hacer quizás un contenido, a esta masa le gusta, pero a esta masa lo vio y no le gustó. Entonces es un gran reto diario, y sobre todo en el tema de prendas, de prendas que como lo es Danfai, que es prendas prácticamente todas deportivas. Me encanta porque obviamente me apasiona el deporte, me siento muy identificada con lo que hago. Todo el tiempo estoy pensando de cierta manera como en la mujer, qué le puede gustar, qué no le puede gustar, qué le queda bien, qué no le queda bien. Me gusta mucho también hablar todo el tema de lo que sucede en Colombia, no, de la manufactura tan increíble que tenemos en Colombia.
Es una belleza, hacen cosas bellas, todo, todo el tema de la manufactura.
Estos son hechos en Colombia. Ay, qué bonito para todos los colombianos que nos están oyendo en EE.UU.
Y es muy lindo porque, porque siento que detrás de todo esto, mira, me llegan mensajes de la persona, que la costurera, ay, Daniela, la admiro, no sé qué, y digo, wow, o sea, solo, solo por esa razón quiero seguir adelante, sabes. Quiero, quiero seguir empujando. Como que siempre digo, como que somos un barco donde todos tenemos que remar. Confío mucho en el talento de cada persona, o sea, por eso siempre dejo como a la opinión abierta a todo mi equipo. Como que siento que tú tienes una opinión muy valiosa, siento que tú también, sabes. Y al final es como, bueno, vamos a unir ideas. Y esto al final es, yo vuelvo y digo, es una montaña rusa. Una vez vas para arriba y quieres alzar hasta las manos, otras veces vas para abajo y quieres hasta soltarte el sitio y terminar en caída, en caída libre. Pero bueno, son estos momentos en caída libre donde soy la primera que tengo que volverme a levantar, recuperarme, reestructurar, quizás traer otra persona con otra idea. Y hoy en día está más difícil todo porque aunque haya más medios y eso, pues también todo el mundo está intentando echar para adelante y hay muchas marcas en el— competencia, en la competencia, que está muy bien, sabes, y que cada quien saque, siga sacando su emprendimiento y se anime, y todos, todos podamos vender. Yo creo que al final como que hay un nicho para todo el mundo, pero es difícil porque vuelvo a lo mismo, siento que al final somos como que la masa está por el blanco, todo es para el blanco, y tú, oye, acá estamos los negros, ayuda. Entonces hay veces, y se trata del emprendimiento, de entender que a veces todo es como cíclico, cíclico, esa es la palabra. Todo lo que, todo lo que sucede detrás. Entonces, hablar de dinero, hablar de fama, yo creo que en un emprendimiento puede tener sus pros y sus contras. No necesariamente tenemos que enfocarnos cuando alguien nos diga un tip o un dato que pueda funcionar. Yo creo que al final, por lo menos hay muchas cosas que quizá no me han funcionado empresarialmente, pero como mujer, como persona los he podido llevar a mi casa, a mis hijos, a mi hogar, de otras maneras. O sea, viendo siempre como tras del error o tras del fracaso, por decirlo así, la oportunidad, el aprendizaje de lo que hay detrás, sabes. Obviamente siempre le digo a las personas, hay que ser muy cautelosos, uno no puede meter los huevos en una sola canasta porque es complicado tener un negocio que a ti te diga es que con este negocio ya esto va a ser fijo. Yo estoy segura que tú de aquí sales a hacer otra cosa, otra cosa, y estamos como en constante movimiento. Y también lo que va sucediendo como a nuestro alrededor es eso. Al final, ya hoy en día no es como una cosa, es como que tenemos que tener 2 o 3 cosas dándole, dándole movimiento. Pero Dan Five es, yo digo que es como mi hijo bobo. Yo molesto mucho a mi mamá porque dice, ya entendí por qué dicen que se quiere más que hijo bobo, entendí todo con David. Yo los molesto mucho y en las redes sociales les hago bullying y ya la gente es claro, estaban del favorito. Pero bueno, yo creo que el damn five es como ese sentimiento de mi mamá con David, como que un amor encontrado.
¿Tú crees que David es favorito de tu mamá?
Sí, claro.
No lo creo, lo sé.
Lo sé, lo he peleado, lo he llorado. Mi mamá dice: no lo va a superar. Y digo: no, no lo va a superar.
¿Y cómo es tu relación con David?
Ay, espectacular. A mi gordo, de verdad, como que yo a veces lo que te decía al inicio, es muy difícil porque a veces le digo, ay no, hagamos algo malo, necesito como que la gente vea que sí, vamos a portarnos mal. Pero él es demasiado señor, demasiado bien puesto, lleva toda la calma, lleva toda la paz. De hecho, como que en momentos verlo a él como mal se hace tan difícil porque es muy difícil entrar Porque su cara, esa personalidad, siempre es que todo el mundo esté bien y que todo su entorno esté bien. Manera de pelear con él, o sea, no hay manera.
Y cómo se sintió él ahorita en la Copa América, que le tocó, pues le tocó la oportunidad a Camilo, que también es muy bueno. Entiendo que David estaba lesionado.
Sí, David venía de una lesión y obviamente estuvo retirado. Y bueno, la verdad es que tienen una relación con Cami, bellísima, sabes. Cami también se merecía.
A mí se me parece, no sé, ¿te parece?
Se me parece, se me parece. Son buenísimos.
Se merecía este momento, se merecía este momento, pero bueno, al final en lo personal uno siempre quiere estar, sabes.
Somos competitivos.
Somos competitivos, y más en el deporte, y fueron muchos años, pero bueno, ya este paso creo que al Nacional también le dio como cierta vida, cierta motivación.
Esa alegría, Medellín, que él hubiera vuelto al Nacional, o sea, eso no tiene nombre.
Kale decía: ¿Cuándo va a firmar? Cuando no puede decir nada, y yo: ¡Ay, se me salen los letreros! Y se dice: no le contemos nada a Daniela porque ya es muy zafilla. Y yo: no, por favor, no, prometo que esta vez no fallo.
Y son solo ustedes dos, ¿o hay más personas?
Sí, somos él y yo nada más, sí, somos él y yo, y nos llevamos 4 añitos. David cumple este año 36.
Ay, es que están chiquitos.
Sí, yo 32 y David 36.
Que tú has tenido en tu corta vida, has tenido muchas experiencias. Todo.
Y a veces me siento y digo: ay, Diosito, ¿qué me falta?
Así yo como en 2 sexys.
Cuando se pone 2 sexys.
Toda la calma, tranquilo, ya lo hice todo.
No, pero eso te ha dado, como digo yo, piel gruesa y una madurez para poder enfrentarte a esas cosas.
Gabriel se ríe mucho porque de repente le digo: no, es que vamos a conocer mi mejor amiga de España. Claro, y viene mi mejor amiga, regia, divina, pero pues tiene 50 años. Y entonces me dice: pero ¿cuál es tu mejor amiga? ¿Dónde están tus amigas jóvenes? Y yo le digo: no, yo tengo, pero normalmente siempre socializo más con personas un poco más como más mayores, claro, porque maduraste. Claro, las amigas de esa alma vieja, sí, muy, pero demasiado. A veces me paso, a veces digo, ay, Daniela, qué poco divertida eres. Me arriesgo porque Salo hace como 5 años que llegó acá, le dicen, ¿cuántos años tiene tu mamá? Claro, un día dijo 27, y todo el mundo decía, no, mentirosa. Y yo llego ya, nadie me cree que tú tienes 27.
Debe ser de esas señoras que se quitan los años.
Nadie me cree que tú tienes eso. Y yo, bueno, mi amor, a ver, te explico, no es lo común, pues. O sea, yo te tuve de 20 años. Sí, o sea, fue, no es lo común, bastante, bastante joven. Pero yo no me arrepiento, te lo juro. Yo miro para atrás y digo, qué divertido todo lo que ha sucedido.
No, ya he vivido cosas muy interesantes que la mayoría, la mayoría de la gente en el mundo nunca lo va a vivir.
Exactamente, he sido muy privilegiada, he sido muy privilegiada. No significa que obviamente uno no sufra en los procesos, en las situaciones, Pero yo miro para atrás y digo, qué divertido todo lo que me ha sucedido. Gracias Dios, de verdad, mis hijos, todo. O sea, no cambiaría ningún momento. Es más, cambiaría solo un momento, y es que cuando yo, cuando yo me caso a los 18, o era casarme para ir a estudiar a la universidad y eso, y estar con él, con el papá de mi hija, o tenía una propuesta para venirme a estudiar acá a EE.UU. y jugar voleibol. Entonces bueno, sale este año, decía, yo voy a jugar voleibol, te lo prometo que jamás la presioné. Porque te puede empezar la presión y yo nunca la presioné, aunque se me quería salir el corazón. Y llegamos al torneo, yo entré, no sé qué, y yo veía todos esos balones y yo me sentía así como en Disney, yo qué maravilla, no sé qué, la niña súper nerviosa. Cuando me para una persona y me dice hola Daniela, y yo hola, ¿cómo estás? Bien, ¿y tú? Colombiana. Y le digo, ¿te acuerdas de mí? Y yo No, no, no me acuerdo. Y me dice: yo soy la persona que te iba a traer para la universidad acá cuando termines.
Cuando te casaste.
Sí, yo: ay, no, era lo que me faltaba escuchar. Te lo juro que me dio una tusa. Y yo dije, en ese momento dije, fue como el único check de vida que yo te digo como que me faltó, sabes. Y que ya tristemente pues es muy difícil que regrese, pero como que me lo encontré este año y fue como que era lo que yo no quería escuchar en mi vida, porque siempre como que lo llevas ahí como que: ay, no hice esto. Pero bueno, él tomó otras decisiones mejor. Y también lo que siempre digo, sin eso pues quizás Salo no existiría. Y de verdad, ella ha sido, digo que Lorenzito no, pero bueno, viene en otras condiciones, también en otro momento de mi vida. Pero Salo sí fue ese motor para todo, para superar, para levantarme, para hacer lo que hoy en día soy, para emprender. Todo me motivaba, todo. O sea, era como que tan chiquita, pero me decía, y no vas a sacar para mí, no vas a salir. Me llenaba de energía y vamos a hacer esto Y de verdad como que agradezco mucho haber sido mamá tan joven. No me he perdido de nada porque, bueno, no me gustó la fiesta, nunca he sido de fiesta, entonces no me perdí como nada porque al final todo lo que tenía que hacer lo hice en compañía, así que mucho mejor todavía.
Sí, qué cool, qué bien, Dary. ¿No te hace falta Colombia?
Mucho, demasiado.
¿Y vas mucho?
Ahora mismo, ahora mismo quiero llorar.
Ahora, ¿por qué quieres llorar?
No, bueno, estoy en un proceso de residencia y se ha tardado bastante. Y de verdad ha sido como que he tenido calma, pero ha sido como que en momentos de pánico. Extraño demasiado, bueno, todo lo que sucedió. Por lo menos volvió mi hermano nacional, todo lo que sucedió. No puedo ir, no puedo ir, no puedo ir, sabes. Muchas, muchas cosas pues como, como como detrás de todo esto, más que, que cuánto lleva sin ir, 2 años. Y a tu mamá ha venido, no, no, mi familia, todo el mundo ha venido, muy privilegiada. Sí, pero bueno, o sea, hace falta, honestamente me hace demasiada falta. Yo creo que yo nunca había viajado tanto a mi país y se ha sido bueno. Lorenzo, que en embarazo, Lorenzo, o sea, él nació, caminó, no sé qué, así. Ah, bueno, Lorenzo nació aquí, lo mandé a Colombia con el papá, se lo llevó a Colombia. Así como que sentía que la espera y todo lo que sucedía como que me estaba generando de verdad más ansiedad. Exacto. Entonces como que no, mira, quiero que lo conozcan mis tías, la familia, mis primas. No sé cuándo va a terminar.
Qué lindo. Y el venezolano se fue a llevarles el bebé a Colombia.
Sí, a Colombia. Igual ya estaba mi mamá, mi familia, estuvieron 2 días, que está, o sea, verdad, estamos acá al lado. Sí. Entonces él se fue solo, guerrerísimo, papá empoderado.
Qué nice.
Sí, no, él es un súper papá, es un papá bien presente.
Hay algo que yo admiro mucho de ti, es que ahorita me estás hablando, pero estoy pensando, cada que yo veo un comentario tuyo o cuando has pasado un momento difícil, yo siempre enseño, la mente es una máquina de crear significados, nada es bueno ni malo, uno le da el significado de bueno o malo, y yo encuentro que tú tienes una capacidad para verle el lado bueno a las cosas, ¿o es idea mía?
No, lo he aprendido muchísimo, yo, sabes, era una cosa que, y parte de eso creo que me lo ha traído también Gaby como a la mesa, Sabes, como que quizás ha sido el mayor aprendizaje que he tenido con Gaby, y es que siempre me decía como que, ok, Dani, o sea, te estás quejando de esto, pero se te está olvidando estas otras 10 cosas. O sea, son 10 cosas con uno, pero te empeñas solo en ver esta, el punto negro en la hoja blanca. Entonces, cada que me decía eso, me desarmaba y me hacía sentir tan mal, tan mal. Y hasta que ya, o sea, como que entendí lo que él me estaba diciendo, y que no solo aplicaba quizás para la pareja, sino para todo en la vida. Al final al final pues las cosas son como las queramos ver. Y por más que sea lo que tú dices, sea un escrito muy malo, pues tú lo puedes ver por otro lado y llevarlo a otro lado. Pero sí siento que esto se lo agradezco mucho a Gaby, o sea, él me ha llevado como a ver eso porque era todo lo contrario, yo me enfrascaba en una cosa y hasta no acabar, ir al lobby y terminar y hacerle hueco y le hacía toc toc, no llegaba. Y ya entendí que O sea, que por ahí no era, que estuve muy equivocada durante mucho tiempo. Pero bueno, yo creo que esa es la vida, ¿no? Tener también la apertura para recibir las cosas de las cuales nos hacemos daño, porque al final era un daño personal que también de cierta manera afectaba, sabes. No sé, también quizás de mi pasado cuántos o cuántas fueron afectados por eso, ¿me entiendes? Y al final dices que no tiene sentido seguir viviendo así si puedo verle el lado positivo a todas las cosas.
¿Cómo conociste a Gaby?
A Gaby lo conocí muy chistoso porque estaba como en esa búsqueda del amor. Yo siempre creo en el amor, siempre creo que romántica. Así no soy tan romántica, pero me encanta, me encanta estar en pareja, en familia, siempre. Pero romántica, sí. Debería escuchar así, tú eres romántica. Mi amor, sí soy romántica. Y estaba con una amiga hablando, no sé qué. Entonces me dice: no, ya olvídate de todo, bloquea todo, papá, vamos a buscar nuevos amigos, no sé qué. Ok, mira, tengo dos amigos para presentarte, me dijo, esta persona y esta. Y en una de esas me mostró a Gaby. Yo, yo, ve, está muy interesante este chamo, está chévere, de Venezuela. Ah, mira, nueva nacionalidad. Y bueno, así fue que ya como que él también estaba soltero y ya le dijo como que mira, tengo una amiga para presentarte. Empezamos a hablar por Instagram, te lo juro que duramos como un mes en la misma ciudad sin vernos. De hecho, yo me fui a un viaje, no sé qué, y cuando volví como que, ay, sí, ya puedo ver. No, no, salgo muy tarde. Él estaba justo en un proyecto en ese momento. Y cuando el día menos pensado fue ese día al que nos conocimos. Pero bueno, ya habíamos tenido como un mes de hablarnos, y de verdad, al final te conoces, ¿no? Que me decía cosas como bien contundentes, como la manera de que escribe, sabes, como que no mostrar el desespero. Como que me llevó también a mostrarme otras cosas, porque quizás en otros momentos pues fui más desesperada, sabes, no me di el tiempo necesario. Pero eso sí, desde el día que nos conocimos nunca más nos separamos, nunca más nos volvimos a separar. Y ahí fue de verdad todo bastante, bastante rápido.
Hay que darle gracias a esa amiga que los juntó.
Siempre le digo a esa amiga que gracias por haber sido Ha sido muy lindo, ha sido de grandes aprendizajes, de mucha construcción, de mucho diálogo, que al final hoy en día está bien difícil, sabes, cómo encontrar esa persona también que se adapte y adaptarnos a otras personas. Y sobre todo porque, bueno, al final también vengo ya con mi familia, que venía ya con mi familia, que era Salo, que no es fácil. Pues muchas veces en la cama con él y lo No es fácil asumir roles desconocidos, sabes. Si hay veces para uno como mamá, como papá, es difícil también integrarte a otra dinámica, a otra cultura. Porque aunque seamos muy cercanos Colombia-Venezuela, no creas que hay veces como que ahora lo hago, que ahora ya, ahora más tarde.
Ahora sí, yo lo sé porque mi esposo es nica, ellos son nicas, y yo tuve que aprender otro dialecto.
Exactly. Parece dos españoles. Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Pero es muy lindo porque te hace como que ir en pausa. De esta manera vamos como en pausa, todo como que no es todo, o sea, en donde estamos.
Sí, hay que darse tiempo mucho. Las decisiones que se toman a la carrera normalmente no son buenas. Eso lo he ido aprendiendo también. Uno aprende a veces a trancazos.
Hay que tener la apertura, o sea, yo creo que la vida es un constante aprendizaje, o sea, Yo cuando me siento en las mesas con gente que sabe lo todo, como que me genera mucho shock, y es como que no, seguimos en constante aprendizaje. Yo de esta mesa me llevo cosas maravillosas, y yo creo que es eso, es tener esa apertura a escuchar tu opinión, a escuchar tu opinión, y decir no, no tenía, sabes, no tenía esa visión y la perspectiva, la perspectiva hacia dónde, y todas pueden ser diferentes e igual de valiosas y poderosas. Entonces yo creo que nos está faltando eso también, el tema del celular, que nos enganchamos ahí, no, pues podemos ya tener una conversación. También nos lleva como a no tener concentración de lo que están diciendo las personas, de todo tan rápido, tan inmediato.
Sí, que a veces somos los papás, ya mis hijos son: mamá, papá, suelten el celular. La gente cree que es al revés, y yo siento que en mi casa, o no, somos más tu papá.
Yo diría que mi mamá y papá son peor que yo.
Sí, es fuerte.
A mí cuando Salomé lo dice, a mí me da, me da como un pánico escénico, y empiezo como que no sé si decirle: no, tú no, bebé, porque al final, sabes, me da como pena con ella, sabes. Y bueno, eso sí, tengo el otro lado, porque Gaby sí es cero celular. Él puede un fin de semana sin celular. Yo, ¿cómo haces para durar un fin de semana? Yo necesito ver la hora en el celular. O sea, no lo voy a dejar acá en la casa. Y yo, no, yo me lo llevo por las— yo también, pero yo no necesito ver la hora para el tetero del niño.
You're funny.
No, no, no, la verdad es que ya hoy en día uno sale sin celular y se siente sin un brazo. Es un bonito ejercicio lo que hace Gaby, lo voy a hacer, mira, te lo juro.
Lo deja los fines de semana, o si salimos dice: no, no necesitamos para nada, ¿verdad? No lo vamos, no, entonces déjalo. Y yo soy como que me estoy hiperventilando.
¿Te sientes capaz?
Mi novio hace eso siempre, Andrés, y yo nunca, nunca lo he hecho. Hagámoslo un fin de semana y retamos a los que nos están escuchando, los retamos.
Un fin de semana y que no nos cuenten y nos etiqueten a las 3, vamos a hacer qué sintieron después de estar un fin de semana sin celular.
Pero tú, un fin de semana entero.
Sí, ya tenemos las primeras calificadas.
Aplazada, Sophie.
No, hombre.
Bueno, Sophie sale del concurso, Sophie ha sido eliminada. Respira, respira, tranquila. No, yo me voy al celular y yo, como él no tiene, yo soy Así, porque aparte él me mira, ¿no? Se cambia Antonio así, como sus ojitos bien azules, verdes. Yo, ay, I can't relate, porque Andrés me hace lo mismo. El sonríe, lo hace sentir a uno súper mal, pero yo después digo, es mi trabajo.
Sí, es el amor, excusa para la felicidad.
Siempre hay una excusa.
¿Dónde te ves en 3 años?
Ay, mira, yo como que siempre fui como muy de verme, de programar, de eso, y creo que como que después de la muerte de mi papá como que eso se me borró un poco, como que no dejé de verme, dejé de, digo, sigo teniendo como metas a corto plazo, sabes, pero no de visualizarme, como que no sé, como que quiero vivir el presente, quiero vivir un presente, quiero dar lo mejor de mí, quiero quiero seguir sabiendo quién soy, sabes, y cuáles son mis principios, y volver, seguir siendo leal a lo que soy. Pero, pero ya me cuesta hasta planear un viaje, todo ya es como que un día a la vez. Bueno, y todo también con el proceso de la residencia, todo, me han pasado 30.000 cosas que me ha puesto en otro escenario de esto lo que, esto lo que tengo, y de acá tengo que sacar el mayor provecho.
Pues lo único que uno puede controlar es la actitud, digo, Porque uno propone y Dios dispone. Yo voy para Colombia en diciembre y no, no llegó la residencia. Vainas así.
No me digas eso, que mejor dicho, no, no, no, diciembre del año pasado. Yo sé, pero si es por propuesta, yo he hecho como 80 pa Colombia. Ya no sé, ya me dicen Dios, yo no, no, ya no metamos a Diosito en esto, dejémoslo con los niños que lo necesitan. Ya se nos salió de las manos.
Sí, bueno, yo lo viví 3 años, pero mis papás no podían venir, económicamente no podían pagarlo.
Sí, no, soy muy privilegiada. Yo creo que al final uno tiene que aferrarse a los privilegios y dejar de estar viendo como que lo negativo, pero no dejo de hiperventilarme todo el tiempo.
¿Qué piensas en Colombia?
Sí, cada que me invitan a una cosa, no, no puedo, no, todavía no, ya casi, ya pronto.
Ya casi, ya casi, seguro que sí. Dani, para terminar, unas palabras para todas las mujeres que quieren emprender.
Ay, qué delicioso. Yo creo que siempre hay que emprender desde el amor. A veces necesitan muchos factores. Una de esas de lo que siempre hablamos es dinero, pero no es la cantidad, es las ganas, es la ejecución, es el amor por lo que se hace. Yo creo que muchas veces no irnos por las masas, sino ponerle un poquito también de corazón, porque al final cuando tú vas a hablar de un producto es mucho más fácil cuando lo hablas desde el amor, desde la pasión, que cuando lo tienes que hablar solamente por una venta. Que quizás se puede hacer, pero también pensando a largo plazo, como que busquemos que lo sostenible. Hay que creer mucho en nosotros. Yo creo que muchas veces tenemos ideas fantásticas, pero nos tiramos para atrás por seguir en lo que está haciendo el de al lado, quizás, o lo que le está funcionando. Porque al final tenemos siempre mesas donde todo el mundo, luego, llega a decir que él sabe esto, que es por aquí, que es por acá, y capaz tiene razón y hay que escuchar, pero también hay que creer en nuestra intuición, porque al final somos los que estamos arriesgando todo lo que implica emprender. Y yo siento que es muy diferente como cuando tú te equivocas y dices: me equivoqué, fui yo, sabes. O sea, yo fui la que, que cuando dices: yo no lo quería hacer así, pero me hicieron hacerlo así y me equivoqué. Yo creo que pongámosle propiedad a lo que, a lo que hagamos, a ver, hagámoslo con propiedad. Decir: voy para allá, y si me equivoco, soy el primero que alzo la mano y digo: me equivoqué, pero fui yo, esta fue mi convicción.
Sí, y esto lo que aprendí, y esto lo que aprendí.
Y ahora, si miramos para atrás, no nos podemos quedar en el error, sino en el aprendizaje y en qué podemos sacar de ese error, sabes. Que a veces es difícil salir de ahí y no hay una fórmula. Y yo creo que decir una fórmula queda muy mal, porque al final como que cada proceso es muy diferente. Pero que entiendan que los procesos, a todo el mundo le está pasando lo mismo. Que al final redes sociales nos vende como una imagen positiva, perfecta y maravillosa de absolutamente todo, pero todo lo contrario. Por detrás hay hasta peores caos que los que tú estás viviendo. Entonces no te compares, dale para adelante, cree en ti. Yo creo que eso es lo que hay que hacer.
Me encanta. Con esas palabras, mi gente, de Dani: cree en ti. Y a veces se gana y a veces se aprende, pero lánzate, ¿verdad? Si uno cree y tiene Dinero feliz, que es para mí dinero feliz, es que yo gano dinero haciendo lo que amo y sirviendo a la gente de la manera que quiero. Dani, muchas gracias por estar aquí.
Gracias, Dani.
Qué felicidad. Por favor, invítenme más. Sí, quiero volver.
Sí, vamos a hacer aquí.
No se comparen, no se comparen.
Exacto.
Chao, chao, gracias.
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