#33 Wilder Zapata: Millonario Antes De Los 30. ¿Cómo Lo Logró?
27 Nov 2024 · 66 min
In this Spanish‑language interview, entrepreneur Wilder Zapata recounts his journey from a modest upbringing in Medellín—selling avocados with his father and discovering a passion for gyms—to becoming a multimillion‑dollar founder before age 30. He describes how a scholarship took him to Spain, how winning the reality show "El Desafío" launched his public profile, and how he built a boutique‑gym empire that later pivoted during the COVID‑19 pandemic. Facing a 22.5 billion‑peso (≈ 8 M USD) debt, Zapata restructured contracts, shed excess “growth‑fat,” and created Action Black, a technology‑driven, neuroscience‑infused fitness brand that blends entertainment, tourism, and community experiences worldwide. He explains the brand’s bold “We are not a fucking gym” positioning, a money‑back guarantee if members see no results, and his ambition to take the company public. Throughout, Zapata emphasizes a mindset of treating economic cycles as seasons, the importance of a client‑centric philosophy, and his personal drive to sign the Wall Street legends book, proving that someone from a non‑elite background can achieve global entrepreneurial success. The interview ends with Zapata sharing his social‑media handles and a call‑to‑action for listeners.
Chapters
Wilder Zapata nació en un barrio de bajos recursos en Medellín y ayudaba a su papá a vender aguacates.
Yo nunca fui pobre, a la gente muchas veces me dicen: "Marce, es que vos dormís en el piso, vendías aguacates". ¿Qué?
Para ti ir a un gimnasio era un lujo.
Juntaba las monedas que él me daba de vez en cuando, más los subsidios, y podía entrenar una vez cada 4 meses en un gimnasio de una caja de compensación.
De chiquito tenías una mentalidad como muy fuerte, ¿eso de dónde salió? ¿Tu papá te la inculcó?
Se puso una meta clara Quisiera entrar en uno de los programas de televisión más populares del momento. Viene este programa, tú dices: yo voy a entrar a esta vaina. Las estadísticas estaban en tu contra, ¿verdad? ¿Cómo lo lograste?
Yo tenía la certeza de que yo iba en el desafío. Me juré que iba en el desafío. Y entendí que lo que le da sentido a la existencia a uno son los sueños. Es lo que le da combustible y propósito a tu vida. Y una cosa muy loca es que cuando gané Me tocó fingir felicidad. Yo, parce, y eso era todo. ¿Y qué sigue?
¿Cuánto te pagaron por haber ganado? Lograda esta meta, empezó un gimnasio disruptivo del cual muchos se burlaron.
Tenía una deuda de 22.500 millones de pesos.
¿Y cómo le diste vuelta a eso?
Action Black. Action Black nace por la pandemia. Entendimos los peros de los gimnasios de gran formato. Un modelo totalmente distinto a los convencionales.
Tú dices que el fracaso a lo mejor a uno le puede pasar. ¿Por qué? Hoy el negocio de Wilder está explotando a nivel global. ¿Cuántos gimnasios tienes y en cuántos países?
Estamos en Estados Unidos, México, Colombia, España, Portugal. Acabo de llegar de China, cerramos en China. Wow. Estamos en regiones para Emiratos Árabes. Ya hoy somos la compañía más grande en sector boutique en Colombia.
En tu mente no existen los obstáculos, ¿cierto, Wilder? Wilder Zapata, lo imposible no existe. En este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes. Mi gente, ustedes saben que Sofi y yo solo les traemos historias que nos dejan con la boca abierta. Historias dignas de oírlas porque nos van a inspirar muchísimo. Y él viene de haber vendido aguacates con su papá, ¿verdad? De un barrio de bajos recursos aquí en Medellín, a ser uno de los empresarios más queridos y reconocidos en Colombia. Yo no sé qué es que pudiera decir tantas cosas lindas de ti, Wilder Zapata. Bienvenido. ¡Bienvenido! ¡Hey!
¡Hey!
¡Hey!
¡Qué gente tan bonita! Muchas gracias por la invitación. Y emocionado, la verdad me hace mucha ilusión conocerte en persona. Nos hemos cruzado ya muchas veces, conversaciones por WhatsApp. También ver cómo has sembrado desde el ejemplo también con tu hija, me parece espectacular la mentalidad. También hay un montón de gente que tocas y Juan Carlos, poder compartir con ustedes un poquitico de lo que es Wilder.
Gracias, gracias Wilder. Cuando tú estabas chiquito, para ti ir a un gimnasio era un lujo.
Para mí ir a un gimnasio era más que un lugar, era un deseo ardiente. Porque yo vengo de una familia, gloria a Dios, nuclear, padre, madre, yo soy el mayor y otros 3 hermanos. Pero aunque había, nunca, había muchas carencias de lo material, pero nunca fui pobre. Que es que la gente piensa que la pobreza—
¿Cuál es la diferencia?
Es que las carencias de lo material es que vos no tenés la posibilidad de tener ciertas cosas en ese momento, carro, cierto tipo de comida, un televisor o una consola de videojuegos moderna. Pero la pobreza indiscutiblemente está ligado a un tema mental, o sea, es un tema que se decide ser. O sea, yo conozco gente tan miserable, tan, tan miserable, que lo único que tienen es plata, no tienen a nadie que los quiera, que el día que su plata los acompañe no va a tener una cama que los reciba. Yo Yo no es que tenga una cuenta exorbitante, pero yo estoy seguro que si hoy lo pierdo todo, tengo quien me reciba en Estados Unidos, en Emiratos Árabes, en España, en cualquier parte, en Medellín, porque he sabido sembrar abundancia en la vida de otras personas. Y yo creo que la riqueza es una moneda de cambio. El dinero es una de esas cosas, porque también lo bendigo. También tuve un momento en mi vida que decía: no, yo no quiero dinero. Claro, el universo es demasiado inteligente. Ya no quiere dinero, listo, monstruo, siga sobreviviendo.
Viviendo.
Pero, pero entendí que la riqueza es un tema mental completamente, y el dinero es simplemente uno de los patrones. Y el gimnasio particularmente era un deseo muy ardiente porque a mí de muy pequeño mi papá me inculcó el deporte. Y en los distintos deportes que pude practicar aquí, hay una institución que se llama Línder, o en el colegio y demás, yo era muy malo jugando fútbol, muy malo, pero en los otros deportes me iba muy bien, tenía muy buen estado físico. El deporte siempre estuvo presente en mi vida por mi papá. El amor al trabajo y el deporte. Y el gimnasio empezó a volverse un deseo tras— juntaba las monedas que él me daba de vez en cuando, ni para lonchera, que me daba, recogía monedas de 100, de 200 pesos y las recogía, más los subsidios que le daban a él por ser trabajador, de ser bien entrega, y las cajas de compensación, y podían entrenar una vez cada 4 meses en un gimnasio de una caja de compensación.
Un día, no, no, no, no, un mes.
3 meses de descanso y un mes de gimnasio.
3 meses de descanso y le sacabas el agua a ese gimnasio.
Sí, pues pucha, yo iba mañana, mediodía y noche, o sea, le daba como si no hubiese un mañana. Y era un lujo definitivamente, pero pues obviamente cuando no podía ir hacía bartenders en el parque, salía a tocar con mi papá, Me mantenía muy activo, pero el gimnasio le cogí un amor y un deseo tremendo, que inclusive eso fue lo que me llevó a llevarlo a la industria que actualmente hago parte.
Sí, yo tengo una pregunta. Vos dijiste que vos nunca fuiste pobre, o sea que de chiquito tenías una mentalidad como muy fuerte. ¿Eso de dónde salió? ¿De dónde nació? ¿Tu papá te la inculcó? Contanos más de eso.
Mira, hay algo en el libro mío, inclusive lo explico en la conversación de El positivismo, las conversaciones necesarias en la cabeza para conquistar el mundo, una mentalidad positiva. Y dicen que hay un porcentaje hereditario, hay un porcentaje asociado a la fitoquímica, la biología de tu cuerpo, pero hay otro montón de elementos asociados a decisiones continuas. Mi papá y mamá desde muy pequeños me dijeron que yo lo podía todo, que yo lo podía todo, que yo lo podía todo. Una afirmación continua. Yo sí me acuerdo mucho de eso, y es una cosa que uno puede no tener, uno puede todo sin tener nada, es una cosa muy loca. Y siempre fueron súpermente presentes. Entonces creo que fue, putas, que yo nunca fui pobre. Mucha gente me dice, Marce, es que vos dormís en el piso, es que Vendía aguacates. Yo creo que uno nunca extraña lo que nunca ha tenido.
¿Nunca te pusiste en papel de víctima?
Sí, que es una de esas cosas que si vos te pones como una víctima, me aterran. A mí hay pocas cosas que me sacan la rabia. Me sacan la rabia las víctimas, me saca la rabia que la tecnología no funcione a veces, las llamadas, cuando vos decís: "Aló, aló". Eso me saca la rabia.
¿Tantísimas?
Sí, y las víctimas, uy, parce.
Tú eres millennial, lo sé, está.
No, yo no sé, yo soy muy joven.
Yo soy de los '70, 91, sos millennial. Por eso te desespera que la tecnología no te tocó como nosotros, que había que llegar hasta la casa para hacer una llamada.
No, pero imagínate que yo me acuerdo en la casa el teléfono de, no, claro, sí me tocó, me tocó muy chiquito, muy chiquito. Sí, bueno, sí me tocó, no, no soy tan chiquitico. Lo que pasa es que es muy relativo porque Nosotros queremos el televisor barrigón de la casa hace 10 años. Eso suena mucho, pues tampoco es tanto. Es más, mi primer celular fue cuando salí El Desafío.
Sí, ya vamos a hablar de eso. Viene este programa, El Desafío, Sofi, es como un survivor, es un reality show.
Sí, de acá de Colombia, ¿no?
Sí. Entonces tú hiciste una tesis para la universidad sobre los reality shows, ¿verdad? Y poner la mirada, yo digo que la gente exitosa donde pone el ojo pone la bala, es la claridad, ¿verdad? Tuviste yo voy a entrar a esta vaina, lo cual era, o sea, todas las estadísticas estaban en tu contra, ¿verdad? ¿Cómo lo lograste?
Es una historia muy bacana. Mira, yo realmente era agnóstico, no creía en los reality shows. Vengo de una universidad pública donde le agradezco demasiado a la academia. Creo que la academia es también un pilar fundamental, ha sido un pilar fundamental en mi vida. Creo muchísimo en la universidad, un pensamiento crítico, investigativo. Analítico, pero tenían un recelo con la televisión. Pues la Universidad de Antioquia tiene una corriente política diferente y decían: reality show manipulan a las personas, bla, bla, bla. Y una vez en mi casa ven sagradamente El Desafío. Es impresionante. A las 8 de la noche prenden El Desafío.
Tus papás, ¿no?
Bueno, mis papás, casa de mis papás.
O sea, esto es un desafío famoso en Colombia, para entender, y para las personas que no son de Colombia.
Eso es como Big Brother, pero es un Survivor, como un Exatlón. Un Survivor de Colombia. Es más, es un Survivor, es un Survivor exactamente. Ni siquiera como Hexatrón, es un Survivor, ok, muy famoso. Inclusive lo ven en Ecuador, en Venezuela lo ven muchísimo, México, Colombia. Inclusive una época que era más famoso en Venezuela que en Colombia, imagínate, por el desafío. Pero entonces como entré, era súper, no creía en absoluto en la visión de televisión. Y una vez, viniendo del gimnasio, casualmente No, a hacer barritas, me acuerdo. Barritas es esto, dominadas como pull-ups. Exacto, porque no podía ir al gimnasio, a los parques. No, yo debo de hacer dominadas en el parquecito de ejercicio. Y me dice: mijo, usted con ese cuerpo, ¿por qué no se va para el desafío? Es que, mamá, eso es arreglado. ¿Cómo que para el desafío? No, presente, que salen convocatorias. Y yo creo que eso fue como la primera semilla. Sí, yo estaba a punto de graduarme, entonces me quedo como sonando. Y yo venía una vez, no acuerdo de dónde, y pasé por, en ese momento se llamaba el Palacio de Exposiciones, Plaza Mayor, que es un centro, un lugar de eventos aquí en Medellín, un convention center aquí en Medellín. Exactamente. Y paso y había un montón de gente acampando en carpas. Y yo soy muy preguntón, y yo pasé y le pregunté: ¿Viste la gente que está acampando para qué es? Y yo: son las filas para el desafío. Y yo: ¿Qué? Y eso no es para dentro de 8 días. Yo: sí, pero ya la gente estaba durmiendo ahí, haciendo fila, o sea, para poder participar, para poder presentar su audición.
Es como cuando llega American Idol a una ciudad, que la gente duerme ahí una semana para quedar adelante en la fila.
Exactamente, es exactamente lo mismo. La gente se queda amaneciendo con carpa una semana para que los vean. Entonces yo decía, esa gente está loca. Y yo me faltaba ya la tesis de trabajo de grado y yo dije, pucha, voy a hacer mi tesis sobre los reality shows. Le pregunté al profesor, ¿puedo hacer la tesis sobre los reality shows? Yo, ¿cuál sería la pregunta de investigación? ¿Qué comportamiento? No, ¿qué ven las personas en un programa de reality show y qué creen que tienen ellos? No me acuerdo bien la pregunta exacta, pero es que cree que tiene la gente para poder pasar un reality show como estos, porque es la cosa más variopinta. Hay todo tipo de personas que se presentan, o sea, desde, yo vi desde ex convictos, ingenieros que se habían venido, un ingeniero de petróleo que se vino de Canadá a presentarse, atletas retirados, soldados, americanos.
O sea, la competencia era innumerable.
No, no, no, pero no solamente la competencia, era me genera mucha curiosidad qué creía que tenía la gente en su cabeza para ser escogida, para creer que tenían un perfil para ser escogido. Sí, porque pues yo entiendo cuando hay un deportista que uno dice, pero yo tengo un buen estado físico, soy bueno, o alguien que tenga ciertas habilidades.
De pronto la pregunta, y me encanta porque yo digo la calidad de tu vida depende de la calidad de tus preguntas, y es una muy buena pregunta, era como, ¿qué buscan? ¿Cuál es la psicología de un reality show? ¡Qué bandido! Buenísimo, claro. Y entonces te pusiste a hacer la tesis de eso.
Exactamente. Entonces yo dije: esto está muy loco. Y yo dije: pero para yo vivir esto tengo que venirme a manejar. Ah, no, tengo que ir a preguntar a la gente. Me dijeron que sí. Hice un instrumento de investigación, es un cuestionario. Y en esa época, muy millennial y todo, no es como los celulares de ahora. Me tocó ir a prestar en la universidad una grabadora de casete. Entonces es una— ya no se graban con el celular.
No, no, no.
Lo que hace es, vos llevás el carnet a la universidad, le entregás la videograbadora, en una Walmart, no me acuerdo cómo se llamaba eso, y vos ibas a hacer las entrevistas. Fui miércoles y jueves. Me dice mi güey, la gente allá, y yo dije, yo tengo que venir a amanecer. Entonces me fui a amanecer el viernes.
¿Dormiste en la carpa?
Dormí en la carpa.
¿Con los locos?
Con los locos. Y fui un loco más. Y yo decía, pucha, no dormí, pasé toda la noche en vela. Y yo era como, pucha, que eso es tan loco ese montón de gente. Bueno, el tema es que La convocatoria le da la vuelta dos veces a Plaza Mayor. Cuando yo llego a las 10:30 de la noche, amanecer, enorme la fila, gigante. Llego yo y había alguien de producción, me dice: su formulario. Ah, yo no traje formulario. ¿Cómo así? Ah, vea, tome un formulario, la vuelta es por este lado. Dije: no, no, yo vengo a ver la gente y demás. Ah, bueno, pero le va a tocar dar la vuelta. Listo, no hay problema. Me fui a ver la fila y me metieron en la fila un grupo de personas que ya había entrevistado previamente. Así fue el miércoles, el jueves.
Wilder, venga, ¿usted qué hace por acá?
Voy a entrevistar esta vuelta y cómo es. Entonces pasé de ser súper escéptico a ilusionarme demasiado. Pero, ¿por qué? Las entrevistas empezaban a las 8 de la mañana y empezaron las entrevistas, y eso era de 2 horas al principio. Eran, llamaban 50 personas y escogían 4.
A dedo.
Usted, usted y usted.
Y los demás, chao.
Y los otros, formulario en la puerta y muchas gracias.
Ay, no.
Y yo decía, juepucha, ojalá no me vayan a devolver, porque yo me imaginé 2, una semana acá, que te devuelvan así. Bueno, yo fui uno de los que escogieron a dedo, casi. Ellos ven a la gente desde antes en la fila. Entonces paso Y habían como 4 estudios con periodistas y me llaman y llaman a la gente y preguntaban nombre y apellido. Ah, Sofía, ¿qué profesión tenés? Soy ingeniera. Sofía, médica. Ah, muchas gracias. Margarita, astronauta. Ah, muchas gracias. Wilder, estudiante de comunicaciones. Se quedaron conmigo 45 minutos en entrevista. Y se quedaron en ese momento en que yo dije: yo tengo nada más que decir, yo seguro, yo sí seguro. Entonces yo salí y yo, pues yo voy a preguntar cuando me dicen sí o sí, no. Y me devolví, tenía, estaba el periodista, y le pregunté al pelado de cámaras, el asistente de cámaras, le dije: vení, cuando me dicen sí o sí, no. Y yo: no, parcero, usted le fue más bien que un verraco, esté pendiente que entre 5 o 10 días lo deben estar llamando.
No, este man que me dijo que No duermes, claro.
Pasé de ser un criminal a tuvieras arreglado, a fue pucha, pasé. Entonces en mi casa, por lo que me acuerdo, el teléfono de ruedita, no había doble línea. Entonces mi hermana está en la época de los novios. Son ocupados. Oiga, son ocupados y no entran las llamadas. Y yo, mamá, decíle a esa muchachita que no me van a llamar. Yo me bañaba, yo tenía un Siemens de esos de culebrita, los teléfonos, el celular de esos que jugaba a la culebrita a lo máximo. Y yo me bañaba, yo sacaba la mano, me bañaba con esa mano, sacaba por la cortina para no mojarme, para ponerme ya a mamar. Se lo juro por Dios, lo juro por Dios, estaba obsesionado con que vaya al desafío. Sí, pasó una semana, pasaron 10 días. Un mes, 2 meses, 3 meses y nunca me llamaron. Y entró y entendí algo en mi vida que se llama la creencia absoluta. Yo tenía la certeza de que yo iba en el desafío. Yo tenía la maleta preparada por si llegaba Margarita Rosa de Francisco a abrirme la puerta, a decirme nos vamos a tu casa. Así llegaba a veces, porque ellos inventaban muchas cosas. Cuando digo que el programa empieza, yo no estaba ahí, se me vinieron las lágrimas y ese día me juré que iba a ir al desafío. Entonces pasó a ser una obsesión, un sueño demasiado ardiente. Y ahí entendí que lo que le da sentido a la existencia a uno son los sueños. Los sueños no son ni grandes ni pequeños, ni lindos ni feos ni bobos, son lo más extraordinario que existe, porque no importa el sueño que vos tengas, es lo que le da combustible y propósito a tu vida.
Claro, las metas.
Yo siempre digo, sin metas no hay paraíso.
No, es que te digo una cosa, mi papá, mi papá era un hombre súper exitoso porque él tenía 3 sueños. Usted, una plancha, una plancha no es para planchar, es una terraza. Porque en Medellín hay unas casas antiguamente que eran como con bareque, se llamaba eso.
No, a ver, español, español, por favor.
Es un material como de barro y caña.
Barro, ok, eso sí entiendo.
Barro y caña como el guadua. ¿Sabes qué es guadua?
No, eso es un árbol. No importa, una madera.
Eran así entrelazados y papasuñados con tener una plancha de cemento, de cemento. Porque aquí en Medellín, bueno, no sé en otras partes de Latinoamérica, las familias pensaban dejarle el cielo a los hijos, sí, para que construyeran arriba. Exactamente. Entonces, ay, por lo menos ya tienen el aire, sí, o qué, para que ellos construyan. Entonces era uno de sus sueños. El otro sueño era tener un hijo profesional, y el otro sueño era ir donde estaban las 3 grandes carreras de ciclismo. El Giro de Italia, el Tour de Francia y la Vuelta a España.
¿Ya lo llevaste?
Ya lo llevé. Después de pandemia, dijimos, pucha, se me van los viejos y no he hecho eso. Eso fue un regalo para mí, eso no fue un regalo para ellos. Sí. La satisfacción tan impresionante de verlos como niños. Sí, lindo. Verlos ya grandes y verlos como niños. Pero bueno, volviendo aquí al tema, pasa el desafío, no pasé, y terminé mi trabajo de grado, me presenté a una beca en España, que también me obsesioné con eso. Yo nunca salí de Medellín y a los 21 años tengo la fortuna de ganarme una beca para ir a estudiar a España, ¿cierto? Una especialización sobre gestión del conflicto y recursos humanos, pues no tenía que ver nada con mi carrera, pero gratis y a España, de mole. Sí, que es microbiología, hágale, no importa, vamos a conocer, a terminar.
Lo que sea, tú, carajo, lo que sea.
Lo que sea, hágale. Entonces terminamos de estudiar En la universidad me voy becado, yo nunca he montado en avión, entonces en la universidad, la vez que me cubría todo, me cubría manutención.
Inauguraste con un vuelo de 8 o 9 horas, de una.
Sí, de una.
¿Solo?
Solo, oiga, sano, yo no sabía cómo era un avión por dentro, nada. Va pues.
Sano en paisa es cuando no sabes nada, ya, ya, totalmente ingenuo.
No pasa nada, yo estoy aprendiendo, yo me quiero mudar a Medellín de todas formas, así que tengo que aprender.
No sabía nada. Y por cierto, la mejor ciudad del mundo, pues. Entonces me cubría la matrícula, manutención, para poder buscar dónde vivir y demás, y también para comer, para gastar y demás, menos los tiquetes. Y los tiquetes, había un banco de millas en la universidad en la cual se acumulaban porque los profesores venían a hacer ponencias y demás, y te salían unas millas acumuladas para regalar tiquetes a estudiantes que no tenían las posibilidades. Entonces, como yo era de esas personas que siempre están metidas en todo, era monitor, asistente, apoyaba, bla, bla, bla, era muy amigo del decano de la facultad y le dije ahí, ay, me ayúdame, papo, pídeme el favor para que me den los tiquetes para España, que yo no tengo para comprar los tiquetes, tengo todo menos los tiquetes. Mandé el correo el 14 de diciembre. ¿Cómo es que llegó el 16 de abril a la universidad? Llegó el 16 de enero a la universidad, yo tenía que estar el 30 en Madrid. Y voy a preguntar a la Vicerrectoría de Extensión donde me entregaron los tiquetes. Y yo, ¿cómo así? Jaime no le dijo. ¿Qué me dijo? El mismo día por la tarde le respondimos que no habían millas.
Ay, no.
Pues siquiera no lo viste, te hubieras amargado la Navidad.
No, me daño la Navidad.
Un mes entero llorando.
¿Qué podemos hacer? No, yo era como, como en shock, aburrido, lagrimeando, y Dios, el maestro aparece cuando el uno está preparado. Sí, va, pues yo estaba saliendo, se lo juro por mi papá bendito, salió por la puerta y entró una llamada. Es que me acaban de cancelar un tiquete para Boston, entonces tengo unas millas, o sea, toca pagar 300 mil pesos más. Con tarjeta de crédito, ah, pues en efectivo no, con tarjeta de crédito. Le pedí a un profesor, yo no tenía tarjeta de crédito, me regaló los 300 mil pesos, me dio los tiquetes, pero me dijo así: hay un problema, las millas son para clase ejecutiva. ¿Hay algún problema con eso? No, no, yo así estaba parado, pero yo no sabía qué hacer.
Tú no sabías qué era clase ejecutiva.
Y llego yo y como Muy de buenas. De buenas, pero sí, no, pero pues llego yo y me monto. Y esos eran con cortinas, yo no sabía. Yo me monté de última porque yo era muy ñoño y pues estaba esperando para que me llamaran.
Tu primer avión, sí, cualquiera.
Y yo, qué día tan cómodo. Yo no sé por qué alegan tanto.
Bacano.
Y yo no veía, veía la cortina, esa cortina.
Tú no veías a los de coach atrás.
No veía a los otros. Y entonces, bacano. Cuando llegan y me traen una carta color rojo escarlata: carne, filet mignon, no sé qué, 3 platos diferentes para yo escoger. Yo: ay, hijueputa, ¿cuánto vale? Eso es impresionante. Muchas gracias, ¿me trae por favor un vaso con agua?
¿Qué dice que te lo van a cobrar?
No sabía.
Lo comiste todo el palo.
Llego yo, me traen un kitzito en una bolsita con todo.
Yo no desapegaba bolsas.
La pongo al lado, yo no destapé ni la cobija, yo estaba en una chaqueta, así enchaquetado así, porque yo no cogía, porque eso venía en una bolsa, la cobija, todo.
Yo no cogía nada, así que tenía que correr.
Al otro día, otra vez la carta roja, voy, Benedictinos, granola con fruta, bla, bla, bla. Muchas gracias, me trae un vaso con agua, por favor. Oiga, cuando llega, faltando una hora para aterrizar en Barajas, llega y me dice, ¿de qué es la señora?
La auxiliar de vuelo.
Se tiene que alcanzar para un jugo de naranja. —¿Me puede regalar por favor un vasito de jugo de naranja? —Yo, claro que sí. Me trae un vasito de jugo de naranja, aterrizamos y le llamo yo: —¡Qué pena! ¿Qué te debo?
—¿Cuánto le debo?
—¿Cómo así cuánto me debe? —Sí, que debo de jugo de naranja. —No, eso es gratis, más en primera clase.
—¿Cómo así?
—Sí, todo eso es gratis. —Cojo yo ese kilo y cuarto de naranja y arranco.
—Que no me puede faltar el desayuno, por favor.
Llego a España, España me explotó la cabeza. Juan Carlos Sanchez Balza me llama, está tomando un cafecito y me dice: "Mi hijo, están en convocatoria de desafío." Para la segunda vez.
Para la segunda vez.
Yo me presenté en el 2012, la primera vez que te conté fue en el 2012. En el 2013 yo estaba estudiando en España y me llama: "Averígueme." Me devuelvo, voy a perder la beca, no me importa, yo me voy a presentar. Pasó un mes, pasaron 2 meses, pasaron 3 meses y no hubo convocatoria. Y estando allá, después de un capítulo, me miré al espejo y dije: "¿Vos sí tenés lo necesario para el desafío?" Y dije: "Sí, vos sí tenés lo necesario para el desafío". Y ese día escribí un guion de un video, de un video que se llama "Mi sueño es mi motor", porque entendí el trabajo de grado tiene algo llamado la estructura cortesana, que es que los reality shows son como un género de telenovela: la bruja malvada, el caballero valiente, el dragón, el buscón. ¿Cuál eras tú? Resulta que todos los reality shows tienen ciertos perfiles. Yo tenía, yo cazaba en dos perfiles: la historia de resiliencia o el joven deportista. Y yo fusioné los dos perfiles en vídeo. Yo era, yo hablaba muy gago, hablo más enredado, hablaba más enredado que ahora, mucho más enredado que ahora. Y yo sabía que era una de mis debilidades, no tenía una vocalidad.
Sí, porque estás ahí diferente. Mira a Sofía Vergara con su inglés. Cuando a Salma Hayek le preguntaron, y esto es para todos los que están pensando, es que yo no soy alto, es que yo no hablo bien, a Salma Hayek fue antes de Sofía Vergara, le dijeron: pero ese acento suyo en inglés. Y dice: ¿qué? Eso es lo que me diferencia, esa es mi gran fortaleza. Tengo un amigo que dice: tu rareza es tu grandeza.
E hizo un video, hizo una herramienta distinta de los demás. Hasta ese momento la convocatoria era por fila y yo dije: ¿cómo hago? El éxito también es un tema de estadísticas, mientras más yo intente, mayor probabilidad hay que suceda. Y hay caminos que son mucho más rápidos, hay un tema de timing, hay un tema de Asertividad, hay un tema de intentos, eso aumenta la probabilidad. Entonces dije: tengo que hacer un video en vez de hacer fila y que el video me anticipe a la fila. Entonces hice un guion, llego a Colombia después de haber estudiado en España, 2013, septiembre, octubre, y empiezo a trabajar con la alcaldía de Medellín y la Universidad de Antioquia en un programa llamado The Party Pays You Anna. Y estando en Ruta N, no sé si lo conocen, Ruta N, estaban grabando Colombian Next Top Model, era otro reality show, y escucho de fondo una voz con acento argentino muy familiar.
Tú sabes que yo lo conozco, Juan Pablo Garro, el amigo de mi chiquito. Juan Pablo es un productor de Imagina US, que quería, yo tuve un programa de televisión y ellos lo querían producir para Estados Unidos. Cuando tú dijiste Juan Carlos Garro, yo digo, el mundo es un pañuelo.
Pero bueno, bueno, y escucho un acento, yo esa voz la conozco porque yo me vi todos los detrás de cámaras. La preparación es fundamental en el proceso. La gente, ay, yo quiero el desafío, yo me vi todos los detrás de cámaras, yo me preparé para estar ahí.
Entonces tú oyes la voz y dices, este es el productor del desafío con el pelo largo, y al lado estaba la asistente Susan Rodríguez. Ahí también te sabías el nombre del asistente.
Preparación, mi gente, es un tema de estar ahí listo para la oportunidad, porque mucha gente, el del Uber o el del taxi o el que lo atiende en el hotel, podía querer el desafío, pero no estaban preparados para ese momento. Y yo me le tiré y le dije: Don Pablo Garro, ¿cómo está? Mucho gusto. Señorita Susan, ¿cómo está? Mucho gusto. Quiero compartirles un video que muestra por qué tengo todo lo necesario para ir al desafío. Y además se quedó impactado. ¿Usted dónde me conoce? Y más a mi asistente también, justamente. Y hagamos lo siguiente: tráigame el video el sábado, que soy acá solo un miércoles, tráigame el video y yo lo veo. Pues yo no tenía el video.
Pues no he hecho, ¿verdad?
Tenía el guion, tenía el texto. Te leo a mi coach de rugby, que también es productor audiovisual, era comunicador audiovisual, y parce, me encontré Pablo Garro. El director del desafío me dio cita para el sábado, tengo que entregar el video, y él sabía que yo estaba obsesionado con el desafío. Yo pues sí, hablas mierda. Yo, parce, por Dios bendito, por Dios bendito, ¿me va a ayudar o no me va a ayudar? Grabamos jueves, editamos viernes, se lo llevo yo el sábado. Me editó a las 8 de la mañana y me aparece a las 11 de la mañana. Sí, pues yo no me fui de ahí. Ahí estaban las modelos grabando Colombian Next Top Model, yo no me iba a ir. Sí, hay oportunidades que no van a presentar. Y el man no aparecía Iba el domingo, iba el lunes, él ya sabía que yo estaba ahí. Se la entregué y sentí algo, un sinsabor. Dije: "Pucha, ¿y eso es todo?" La gente me decía: "No, es que..." Se lo entregaste, pero no sabías si él lo iba a ver. Sí, exacto. Y yo decía: "Y hay un tema de probabilidades. ¿Qué más puedo hacer para pasar?" Entonces hice lo siguiente. Hay algo llamado teoría de las 7 cartas, y es que todos nos conocemos con todos por un vínculo máximo de 7 personas. Sí. Y apliqué eso con la tecnología, pues con las redes sociales. En esa época estaba Facebook y Twitter. Les agregué a todos mis profesores de la Facultad de Comunicaciones, que eran profesores de periodismo, y eso me desbloqueó el siguiente nivel. Profesores, me desbloqueó a los conocidos de ellos, sí, me desbloqueó alumnos que trabajan en medios de comunicación en Bogotá, Caracol, me desbloqueó la gente del programa de reality show, porque yo vi en los últimos 3 programas todos los créditos de las personas, el de fotografía, el de producción, todos. Y a todos les escribí, les mandé el video a todos con un texto. Y efectivamente hasta el vigilante se había visto el video, el caracol. Cuando arranca el programa, buenísimo, ya me habían escogido antes, pero tú no sabías, yo no sabía. Ahí me contaron, parce, ustedes la han escogido como desde diciembre, se mantiene que ir. Es más, cuando hice la entrevista, cuando yo pasé, pero ¿cómo te das cuenta que pasaste? Primera vez en Colombia que sea como un reality show por video. Y sale la convocatoria por video, yo mando el video, que ahí no lo logro montar porque esa plataforma estaba medio fallando. Lo monto y resulta que me llaman el viernes, sin acabar las convocatorias. Me llama un man con acento rolo, yo no tenía ningún amigo rolo. Y yo: buenas tardes, hablo con Wilder Zapata. Y yo: sí, con él habla, que se encuentra sentado. Y yo: sí, no me entiendo, yo me siento. Es que creo que saben dónde me están llamando. Me llamó el Caracol de Reality Show El Desafío: ¿tiene tiempo para una entrevista? Supongo que tiene tiempo, son súper Sí, madre, porque tienen que, ellos se rayan mucho el coco en el programa. Sí, y yo, claro que sí. Antes de arrancar a grabar la llamada, quiero hacer una pregunta: ¿de dónde esa obsesión por el programa? Sí, y me regué a conversar como hablo acá. Además, aquí me estoy controlando, y 2 horas en la llamada, hermano. Yo ya arranqué a grabar la llamada hace mucho rato. Esté pendiente que pasó el desafío, le vamos a pedir tallas, pasaporte y demás. En Marruecos fue. Fue en Marruecos, una locura. Y además lo ganaste.
Lo gané. No es solo que entró, Sofí, lo ganó. Y ¿cuánto te pagaron por haber ganado?
Yo me gané en ese momento $250,000 dólares.
$250,000. ¿Qué? Ok, y también quiero decir una cosa. Me gustó esa parte que vos dijiste: ¿qué más tengo que hacer para que me tomen en cuenta? Porque mi mamá enseña eso de que la calidad de tu vida depende de la calidad de tus preguntas, y lo seguís.
O sea, lo sigo notando en vos, like, sí, que te aceptan, estás muy buena. Ajá, siempre decir, ¿será que no me van a aceptar? No, ¿qué más puedo hacer? Sí, claro, es el desafío.
Mucha gente me dice, ¿cómo ganaste? ¿Cuál fue tu estrategia? Y mi estrategia es hacerlo mejor todos los días. O sea, es un tema de que yo no tenía una estrategia como entre el, yo creo que si yo fuera ya otra vez, me di cuenta que esa estrategia la aplicaría. Pero mucha gente pierde porque está detrás del premio y empieza a armar estrategias y triquiñuelas y demás. Y el desafío es la síntesis de 2 en 4 meses de la vida real. Entonces había gente que quería pararse encima de la gente para escalar, y mi estrategia en el juego era que lo más importante eran las personas. Resulta que, como saben, mi estrategia, no, mi forma de vivir Yo no me fijaba en la gente más fuerte físicamente, sino en los mejores seres humanos. Y yo en mi equipo era el más fuerte físicamente. Yo era atleta, también he sido atleta, en esa época era alto rendimiento, ya no hago tanto, pero en la época era alto rendimiento, jugador de rugby y me iba muy bien físicamente. Entonces mi equipo me destacaba como por ser fuerte físicamente, pero yo escogía a la gente por el tipo de personas que eran. Resulta que mi equipo era de mujeres. Yo fui el único hombre y mucha gente me decía que yo estaba loco. Yo decía, parce, pero si las mujeres son respetuosas y nos llevamos, comíamos mierda en el desierto, pero comíamos mierda feliz. Sí, en cambio, en Playa Alta, la gente que ve mi reality show, pues el programa mío, se da cuenta que la gente está en Playa Alta y era un caos y todos se trataban mal y todo. En cambio, en la convivencia nuestra era espectacular. Y aunque perdimos muchas pruebas porque eran pruebas asociadas al tema físico, yo creo que fue muy bonito porque la vida es así. Un equipo cohesionado le gana a cualquiera. Y fuimos escalando y habían pruebas que sí eran pruebas físicas, pero pues perdíamos y entendíamos que era parte del proceso. Nos daba muy duro despedir a alguien. Llegamos a la final y ya eran temas asociados a— ya eran pruebas individuales. Entonces me fue muy bien, yo ganaba, defendía a una de mis compañeras. Casualmente llegué a la final, fue Llegamos 8 a la semifinal, de los cuales éramos 3 de nuestro equipo, 2 mujeres y yo, y eran otros que eran 4 hombres y una mujer. Y resulta que yo ganaba y yo defendía a mi equipo. Entonces fuimos creciendo y la final fue 3 de nuestro equipo y uno de ellos. Entonces la final quedó del mismo equipo, quedamos Manuel y yo, y fue por votación. Y fui el primer hombre que le ganó a una mujer por votación, imagínate. Gané 85 a 15. Me fue muy bien la votación. Y una cosa muy loca es que cuando gané me tocó fingir felicidad. Es una cosa muy loca porque yo ahí entendí que la meta no es el éxito. Porque cuando me entregan el cheque de los 600 millones de pesos, en esa época eran casi 300 mil dólares, me entregaron 600 millones de pesos Y todo el mundo gritaba mi nombre, Wilder, Wilder. Yo estaba pensando en Manuel, yo estaba, no, no, ni que hablen de Manuela. Yo, parce, y eso era todo. Ya, y qué sigue. Sí, yo entremedio, en medio no hay presión, yo nunca he sentido depresión en mi vida, pero como medio cuestionamiento existencial, como 8, 15 días.
Luché tanto por esto, estoy aquí, como que ya llegué, y ahora qué.
Y ahí entendí que los sueños y las metas son un tema. Me volví un cazador de sueños. Eso me gusta. Me volví un cazador de sueños y llegó a mi vida.
Ese es el título, Cazador de Sueños.
Volviendo al tema tipo Don Francisco, que, y que Brian Tracy dice que un ser humano sin meta se deprime. O sea, una vez que es una meta, ahora necesitas otra.
No solo se deprime, se autodestruye o se muere. No es que uno necesita tener, por eso tú sentiste esa depresión, porque cuando llegan los astronautas, cuando logran ir al espacio, muchas veces se deprimían. Me apasionan, porque es como que ya hice eso, ahora qué. Entonces cada vez que tú logres una meta, inmediatamente ponte otra.
Es un tema que ahorita arrancamos en el podcast con el tema del sentido de los sueños, y inevitablemente creo que es lo que nos mueve. O sea, yo me doy cuenta, y cada vez estoy buscando qué sigue, qué me incomoda más. La gente quiere estar cómoda, pero lo que no se mueve se estanca, lo que se estanca se pudre, lo que se pudre se muere. Hay que estar continuamente en movimiento.
Me gusta más ese para el título: lo que no se mueve se estanca, lo que se estanca se pudre, y lo que se pudre se muere.
Yo digo, no sé si me la oíste ahorita, yo siempre digo que sin metas no hay paraíso, ¿verdad? Porque por lo mismo, porque te estancas, te pudres, ¿verdad? Y qué bueno que lo estás diciendo. Entonces tú te vienes, vamos por interés de tiempo, ¿qué haces con esos $250,000?
Mira, yo hice 3 cosas. Llegué a conocer a mi papá del mar, ellos no conocían el mar. Yo quedé muy, por ahí hay un video por ahí, me hicieron una entrevista en Huelva, España, cuando yo conocí el mar en España, me rayó mucho. Porque eso no tenía fin. Yo decía: "Hijo de pucha, es que eso no tiene fin". El mar.
Yo estaba nomás acostumbrado a la costa.
Nunca lo había visto, wow. Eso fue a los 21, 22 años. Yo tengo que llegar a mis cuchos a ver el mar. Y les di la casa propia, ellos tenían hipoteca, entonces ayudé a pagarles y venga, si quieren compramos otro activo que les sea productivo para ustedes o renovan la casa. Entonces hice una casa de 3 pisos, grande, que ya se quieren pasar porque quieren algo más pequeñito. Ya todo, desde la casa de casi nadie. Pero entonces la casa de mis papás los lleva a conocer el mar y emprendí. Hice las 3 cosas, all in, all in, toda la carne en el asador. Y decidí emprender en la industria del fitness en un gimnasio, pero en un barrio popular.
Eso me encantó. Y todo el mundo te decía, para que entiendan aquí, como los barrios de más altos ingresos son Laureles, El Poblado, y la gente te decía: pero ¿por qué no en Laureles? Tú te fuiste para Manrique, te vas a quebrar.
O sea, no hubo una sola persona que me haya dicho: parce, qué idea tan espectacular. No, estás loco, en los barrios nomás hay casinos, casas de apuestas, licoreras, bares. Precisamente, ¿cómo se te ocurre? Que yo, parce, no, es que yo vengo de un barrio Y yo sé que hay mucha gente que le gusta hacer ejercicio, más no, no hay oferta. Sí, Océano Azul, en vez de estar pensando siempre lo que todo el mundo piensa, vamos a abrir un gimnasio, un barrio popular, y me fue a buscar rentas.
Hay un libro, La Estrategia del Océano Azul, para que la lean. Océano Azul es competir donde no hay competencia.
Ah, ok. Pero a mí lo que me gustó es como decía de que en vez de crimen, darle a estas personas como un chance, ¿sabes qué?
Más que tener gimnasio, robárselas. Sí, a mí, por ejemplo, a mí el deporte me robó de las malas compañías, malo.
Y el deporte es un transformador de vida en las personas, algo saludable.
A mí me encantó oírte decir yo quiero que esta gente de Manrique también se pueda bañar en agua caliente, un baño chapado.
Mira, pues yo no sé, ustedes, mucha gente que nos ve, en Medellín había barrios, en mi caso también fue un momento de esos, que era todo en revoque. O sea, vos te bañabas en la canilla, era el tubo, veías el tubo de agua. Sí, sí, sí, claro.
No había regadera, literalmente.
Y cobraban cemento, y que se demoraba un rato para sacar otra vez el cemento, ¿cierto? Y a veces se pulía y quedaba como liso. Y con los años, gloria a Dios, y el trabajo de mi papá y mamá, pues la casa fue mejorando. Es una casa de 54 metros cuadrados, chiquitica, pero cuando yo arrancó, y arrancamos con otros 3 socios, no fui solamente yo, Armamos nosotros 3 socios, yo dije: "Parce, montemos un gimnasio premium", porque yo no tenía idea, ignorante absoluto de un montón de cosas, yo no sabía ni de finanzas, ni administración, ni de negociación, nada. Tú eras el visionario. Yo quería hacer esto, todos me veían que estaba decidido, que yo madrugaba, trasnochaba, y todo el equipo también, sumamente trabajador.
Uno lo extraordinario nunca se hace solo,. Nada grande se logra solo.
Entonces llegamos y montamos el— Ah, bueno, imagínate que yo no sabía cuánto valía la renta de un local. Entonces la primera vez que voy a buscar un local para rentar es que 40 millones, 30 millones, yo no, parce. $10,000. Una locura. Pues sí, aquí en Colombia es un billete.
Pues es que un local de un gimnasio tiene que ser un local muy grande, es enorme.
Son de 1000, 1500 metros cuadrados. Entonces busqué una terraza y aquí va a ser el gimnasio. Convencí a varias gentes que se unieran para que nos cogieran el local, un local espectacular en Manrique, y tuvo un retorno de inversión de un payback de 8 meses. Yo no sabía qué era un payback, no sabía qué era un retorno de inversión. Yo me dedicaba con mi equipo, con mis socios, a trabajar y yo sabía que usted no se puede gastar el capital. Usted coge la platica y la guarda, la reinvierte en el negocio, en el negocio y en la mente.
Yo digo, ¿dónde más hay que invertir?
Usted no puede gastarse todavía el interés, o sea, el capital. Usted tiene que reinvertir, reinvertir, reinvertir. Y solamente cuando usted ya llega a un momento de maduración. Es como la vida, un niño, o sea, un niño hay que cuidarlo para que tenga buenos pasos cuando es bebé. Prende a gatear, luego los 5 años para que aprenda a hablar, luego los 15 para que aprenda a vivir y evitar ciertos malos pasos, y solamente a los 20 es que usted me puede, mijo, me acompaña a hacer una vuelta.
Sí, o ahí me compra tal cosa al supermercado. Eso es igual una empresa.
La gente piensa que uno monta, es más, tiene una visión muy errónea y es yo quiero montar una empresa para hacerme rico. No conozco el primer empresario que haya hecho historia, que ha cambiado el mundo o la vida de las personas de forma representativa, y que en su eslogan o ambición quiero ser rico.
No, sí, no, hay un propósito mayor que simplemente. ¿Cuál es tu propósito mayor con tus gimnasios?
Yo, sabes que ella, mi compañera de gimnasios, yo, hay una cosa muy loca y es que yo quiero en cierta etapa de mi vida demostrar que lo posible se puede convertir en inevitable. O sea, yo me gano un tiempo en mi vida siendo coach y mentor de muchas personas, porque ya mi compañía ya no solamente es gimnasio, nosotros tenemos hoteles, tenemos clubes deportivos.
¿Cuántos gimnasios tienes y en cuántos países?
En países, gimnasios, yo no sé porque estamos abriendo casi uno cada 4 días, cada 4 o 5 días.
Pero tírame un tiro al aire, ¿cuántos países?
Ya estamos cerrando este año con ciento Ciento y pico. Ciento y pico, ciento diez.
Action Black se llaman todos los gimnasios.
¿En cuántos países?
Estamos en Estados Unidos, México, Colombia, Brasil, España, Portugal, acabamos de llegar de China, cerramos en China. Wow. Estamos en regiones para Emiratos Árabes, en Sudáfrica. Sos un crack.
Ay no, eso no es verdad.
Pero yo quiero saber más de los aguacates.
Espérate, pero terminamos con los aguacates, pero terminemos aquí solo para que la gente vea ¿De dónde viene y a dónde llegó? ¿Tienes hoteles?
Estamos con el tema de hoteles, yo no, mi grupo, somos un equipo de personas. Hoteles, gimnasios, estamos entrando ya en el tema de spas, clubes deportivos, centros de rehabilitación y medicina deportiva. Sos un crack. Constructora, restaurantes, ya también estamos con el tema de restaurantes.. Y yo creo que, ah bueno, también el tema de desarrollar productos en Asia. Y tenés 32 años. 32 años.
Guau, qué belleza, me encanta. Un ejemplo, un ejemplo, mi gente.
Mira, eso fue una cosa muy loca porque pasamos de un gimnasio low cost, pero no era low cost, era un mejor valor. Y habían cosas, como contaba Margarita ahorita, que me marcaron mucho, y es que había gente que se quedaba todo el día en el gimnasio. Había una chica llamada Luisa y ella cambió su vida. Y una chica que pesaba 120 kilos, 250 libras, y yo sé que era muy marcada por la, por la, trataban mal, se quedaba 6, 7 horas en el día en el gimnasio. Ella estudia medicina y ya puede estar pesando alrededor de los 70 kilos, 65. Sí, ya le cambió la vida completamente. Ya tiene pareja, ya es una persona que, y el deporte también, sí, saludable. Ya es una persona que Aunque no tengo el six pack, pero una persona que ya es saludable, sí, y se ve bien, y el estilo de vida, me pone muy contento. Pero una vez hablando con ella, Emma Enrique, me dice: ¿Por qué estás aquí tanto tiempo? Yo: Will, porque aquí me siento segura, porque ese es un lugar más bonito que mi casa. Y había otra gente que, por ejemplo, me decía: aparte es que yo nomás vengo acá porque el baño es enchapado y el agua caliente. Y hay un tema muy teso porque uno no sabe qué tipo de personas está tocando con lo que uno está haciendo. Van 10 años, van 10 años, mi Sofía y Margarita, y jamás hemos retirado utilidades de la compañía, jamás. Siempre la reinvierte, inversión, reinversión, reinversión, lo que yo le digo también a la gente, inversión.
Y reinviertes en tu mente también, entonces.
Obviamente, es decir, yo me leo entre 4 y 5 libros al mes. Es una cosa que si no estás formándote, estás muriendo.
Sí, sí, es que yo lo veo en Miami, lo veo en muchas partes que les empieza a ir bien y entonces las carteras, los Lamborghini, eso va a llegar en su momento si eso es tu meta. Sí, si es tu meta. Pero tienes que reinvertir. Las primeras inversiones por muchos años es tu negocio y tu mente, tu negocio y tu mente.
Es más, Warren Buffett dice que su mejor inversión de todas las que hizo no fue Coca-Cola, no fue McDonald's, no, fue un seminario de Andrew Carnegie.
Sí, imagínate. Un libro, ¿no? De Dale Carnegie. Dale Carnegie. Fue un seminario.
¿Un seminario? Sí, fue un seminario.
De Dale Carnegie para aprender a comunicar. A comunicar, porque él ya sabía Hitler.
Sí. Pero desde la época de Sabe.
Warren Buffett lee 5 horas al día. 5 horas al día. Hay gente que no se puede leer 5 páginas en un día.
No, es que es inevitable.
El mayor activo de Warren Buffett es su mente. Su mente.
Claro. Y mira, y es más, el de toda la gente que transforma el mundo. O sea, Henry Ford fue un tipo que cayó en quiebra después de ser billionaire, cayó a quiebra y volvió a levantarse.
Su mayor activo es la mente, la capacidad de crear. Porque la gente que se gana la lotería, la mayoría vuelve a quedar en pobreza.
De las personas van 20 versiones de desafío, y yo conozco, no voy a poner, decir nombres, no es propio, pero gente que perdió inclusive la casa que tenía antes de vivir el desafío.
Claro, peor cuando consiguen plata.
Piensan que la el dinero es infinito. Y si es infinito, si tú tienes la capacidad de crear un mecanismo para que creas ese dinero de forma infinita, pero se montan en una película como si fueran divas, como si la fama fuera infinita. Vos tenés de dónde no echás y sacás, se acaba.
Es que no hay gente pobre sino mentes pobres. De acuerdo. El que sabe, tiene una mente millonaria, sabe cómo usar la herramienta del dinero, cómo construirlo y multiplicarlo.
Y el que no, lo quema, no se va, se va rápido, y se puede llevar inclusive cosas que antes de algún momento de fortuna o suerte tenían. Sí, como con la lotería pasa con la gente, el desafío. O sea, hemos tenido un par de reencuentros que haces caracolaje y todo dice: no, parce, pues a veces hago eventos de protocolo, no, a veces hago tal cosa. Entonces, pero no está mal, ojo, no quiero tampoco entrar porque no soy quien para juzgar, pero depende de lo que quiera cada persona en su vida. Y digamos que nosotros llevamos 10 años con la compañía. Segundo, abrimos la tercera cámara en Colombia en formato low cost. Nos asociamos con otra compañía muy grande de Latinoamérica, salimos de esa operación y ya hoy somos la compañía más grande en sector boutique en Colombia. Y ya estamos representados a nivel Latinoamérica, a nivel global. Ya estamos en Nueva York muy fuerte con 8 ubicaciones. Wow. Con 8 ubicaciones en Nueva York. Imagínate que yo hablo inglés un poquito, yo llevo 630 días de racha en Duolingo. Nice. Aprendí mi inglés fue con Duolingo. Google y tocando puertas. La gente no me cree cómo fueron los primeros locales en Estados Unidos. Yo llegaba y escribía el texto, lo que le decía a los landlord, escribía el texto en Google Translator y llamaba. Y lo leías. Y leía el texto, entonces ponía para aprenderme cómo se decían las palabras y leía el texto y sacaba citas así. Pues ya con mi socio, que es el neoyorquino, ya es mucho más fácil.
En tu mente no existen los obstáculos, ¿cierto, Wilder? Tú te has dado cuenta, tú dices: "No hablo inglés, lo leo, I feel like, yo hago el vídeo".
No pones excusas, buscas soluciones para todo.
Problemas siempre van a haber, eso también es inevitable, pero yo creo que todo tiene solución.
Exacto, exacto.
Mira lo que yo te digo, hay un eslogan que está incluido en la compañía gigante, es más, no sé si esa compañía lo tiene. Ah, bueno, tenemos también ActionWorks, la compañía de ropa, Resetron, los spas, la gente conoce mucho a John Black, pero hay otras compañías dentro del grupo. Y con esa frase es: lo imposible se convierte en inevitable. Porque a lo largo de la vida, mira, que es que la gente dice eso es imposible. Cuando haces algo muy de muchas veces repetitivo, repetitivo, se ve acumulativo.
¿Cuáles son las 3 cosas que tenemos que hacer para que lo que alguien que nos está viendo dice yo tengo esta meta pero me parece imposible, qué 3 cosas puedo hacer para que se vuelva inevitable?
Primero, dejar de pensar que es imposible. Primero creerlo, obvio.
Si no lo crees, lo creas.
Ahí ya estás muerto. Ya perdió. Le puede ir 10 y ya perdió. Sí, uno. Segundo, crea que es posible. Segundo, te voy a decir una cosa que me marcó a mí la vida y me cambió el mindset de forma diametral en mi vida, que fue justamente es proximidad, acción masiva y seguir los pasos de los que lo hicieron, que fue lo que dijo el podcast cuando decía, este man dice acción masiva, no, siga los pasos de los que lo hicieron, sí, proximidad y acción masiva.
Claro, es que si usted anda con 5 borrachos, usted va a hacer el sexo borracho, entonces proximidad, rodearte de gente que te suma y que te ayuda a lograr tus metas. Segunda acción masiva es, es que hago una llamada al día, es que hago 50, es que hago 100, que hago mil.
Y la tercera acción masiva, ahí siguen los padres que hablan de esto, es un tema muy lógico. Es decir, yo quiero abdominales, pues siga y haga lo que tienen las personas que tienen abdominales.
Sí, ten cuidado a quién le escuchas.
Yo quiero aprender un idioma, ¿Qué hace la gente que aprende otro idioma? Pues estudia el idioma. Porque hay gente muy loca que es que: "Ay, no, es que yo no hago ejercicio porque no soy bueno para eso". Yo estoy como bien... No, yo no hago ejercicio para aprender palabras. Pero es que me saca la rabia porque es que no, cuando saques los cuadritos empiezas a hacer ejercicio, cuando hablas inglés empiezas a estudiar inglés, cuando seas rico empiezas a trabajar, vení.
Es que es increíble. Que si no funciona.
Primero es el uno que el dos, mi vida.
Es que tenés palos cuadritos, tenés que entrenar y darle muy duro. Y ojo, el éxito es así, los tenés, pero hay una cosa y es muy difícil administrar el fracaso, pero administrar el éxito, ay papá, el éxito es una cosa muy tensa de administrar porque hay una falsa concepción de que es eterno. La gente piensa que el fracaso es eterno y que el Egipto es eterno y las dos cosas son finitas. Usted tiene que levantarse todos los días como si fuera el primer día. Nada es permanente. Todos los días. Me encanta. Warren Buffett, por ejemplo, sigue estudiando y mucha gente dice: ese man se va a morir en 2 años. Sí, él sigue. Y sigue estudiando. Dicen, a Elon lo critican mucho también porque dicen: ese man ¿Qué más sigue haciendo? Es que el man no está por la plata, ese man está para hacer algo.
Él quiere llevar, colonizar Marte. Él dice que de chiquito soñaba con una humanidad interplanetaria. Sí, sí, sí.
Y eso lo lleva a transformar un montón de cosas. Es decir, yo creo que el mindset de las personas es el determinante fundamental para transformar sus vidas y la de su entorno. Porque cuando vos irradiás mucha luz, inevitablemente también se encenderá la gente a tu alrededor. O sea, vos desalpicas luz. Es cierto. En ese momento personalmente estoy cruzando un tema, ya lo superé, pero crucé personal de decepción frente a personas que no son buenas. No, yo creo que son buenas también. Yo creo que la gente no hace el mal pensando que es el mal. Yo creo que es un tema también de niveles mentales, y yo creo que son buenas personas que se han equivocado El punto es que me decepcionó mucho una situación y me tocó mucho porque yo creo mucho en la gente, yo creo mucho en la gente, pero nunca puedes dejar de ser bueno.
Y nunca hay que dejar de creer aunque haya personas que te muestren lo contrario.
Si lo crees, lo creas. La otra es proximidad, proximidad, las personas que te rodean.
Siga a la gente que ya lo ha hecho, mentores, y acción masiva, acción masiva.
Están sus 4. Para que la sigan.
Eso les cambia la vida.
O sea, eso te cambia la vida.
Y eso lo empecé a aplicar en pandemia. Mira, yo tenía la compañía, yo estaba endeudado, tenía una deuda de 22.500 millones de pesos. Yo me tiraba Data Crédito. Data Crédito es como una entidad financiera.
Donde te miden el crédito. Sí, la capacidad de endeudamiento tuyo.
Y yo paría con un score, un relojito rojo, y decía: no le presten ni para ir de rato. En pandemia.. Y una cosa muy loca, perdón, es mi esposa vio ese número y en vez de asustarse me dijo: ¿Qué vamos a hacer? La pregunta. Pues te digo, mi amor, usted con la pregunta que me hizo ya lo hizo todo. Sí, déjeme a mí, todo bien. OK, obviamente no me acompaña 24/7, pero también uno es la sumatoria de sus personas y hay mucha gente que por lo menos no mira a su pareja. O no me da sus socios. Yo tengo los resultados extraordinarios en mi vida porque tengo gente extraordinaria a mi lado también, que también me enseñan de múltiples formas, también me retan de múltiples formas. Yo tengo unas habilidades, mi equipo tiene otras habilidades, otras habilidades. Cuando me dice qué vamos a hacer, yo sabía que no estaba solo, sí o no, porque una deuda de 22.500 millones de pesos es un billete, y 22.000 22.
Estamos hablando, ¿cuánto es eso en dólares? Dame perspectiva.
8 millones de dólares. 8 millones de dólares.
22 mil millones, está diciendo.
Estás hablando de millones de dólares. Los pesos colombianos son tan difíciles. Pero Sofi debía 8 millones de dólares. ¿Quién debía eso?
Yo. Ah, tu amigo. Entonces, ¿qué pasa? Yo veo esto y en vez de sentir miedo me sentí emocionado. Me sentí como el primer día, porque yo venía en una línea ascendente así en la compañía, creciendo en Colombia, papá, papá, papá, papá. Y llega el COVID, llega el COVID. Tenía la compañía una valoración de $28 millones de dólares. Wow. Y habíamos firmado la venta por $24 millones de dólares la compañía en febrero. Y pega el COVID. Y el COVID se come un murciélago en Wuhan y llega a Colombia ese domicilio. Llega en marzo. Sí, yo ya tenía, es más, te digo la verdad, gracias a Dios llegó, no me malinterpreten, porque sé que el COVID fue un tema muy tremendo, pero ese reto tan tremendo, porque yo no sería el hombre que soy si no enfrentaba esa situación. Y cuando llega esto, ¿cómo es posible que tú pases de tener 24 millones de dólares a menos 8? Así, así, en un segundo. Una cosa que si vos, el lenguaje del dinero es una cosa así. Un día estás aquí y otro día estás en la otra.
¿Y cómo le diste vuelta a eso?
Entonces yo me sentí emocionado. Primero, si usted dice que no es posible, se lo lleva el berraco. Y yo le daba, se lo juro por Dios, y le pueden preguntar a mis socios, a mis amigos. Ante pandemia les decía a todos: estamos en el mejor momento de nuestras vidas, estamos en el mejor momento de nuestras vidas. ¿Por qué? Es un suceso que pasa cada 100 años y nos tocó, parce, la vamos a romper, nos ganamos una lotería, parce. Yo le decía así, no estoy hablando mierda, le decía, nos pasó un suceso como un meteorito, que vimos el meteorito, nos pasó una pandemia, eso pasa cada 100 años históricamente, hay crisis asociadas a cada 100, cada 30, cada 10 años, y las crisis son como Las estaciones, y es donde se hacen las grandes riquezas, fortunas, y la gente que cambia el mundo. Entonces, ¿qué pasa? Imagínate que la economía es como las estaciones: invierno, primavera, verano y otoño. El que está preparado en invierno esquía. Me encanta, yo amo, yo no es que me quede, porque amo el frío, yo amo estar en menos 5 grados. Yo también. Pero, ¿por qué? Porque estoy preparado para esa situación de invierno. Si estuviera en las calles, lo odiaría con toda mi alma. Obvio. Entonces, el que está preparado, en invierno esquía, en primavera monta bicicleta, en verano va a la playa y en otoño le va a cometa. El que no está preparado, en invierno muere congelado, en primavera muere de alergia, en verano muere deshidratado y en otoño muere de una gripa. El problema no está afuera, estamos nosotros. Entonces, cuando yo le digo eso al equipo, el mindset cambió, la energía cambió. Habían banqueros, el vicepresidente, no, el gerente general de Bancolombia me llamaba, me decía: pare, yo lo llamo a usted para que me dé energía. ¿Cómo que estamos bien, hermano? Es lo que estamos. Yo: parce, ¿vos crees que eso nos va a acabar? Ah, no acabó la bomba nuclear. Me hace tapabocas, por Dios, relájate que eso va a pasar.
¿Y qué hicieron con la compañía? ¿Cómo le diste vuelta?
Reconfiguramos el tema contractual, había cargos excesivos. Yo creo que cuando uno está creciendo, la gente confunde el crecimiento con la gordura. Una cosa es engordar y otra cosa es crecer.
Sí, sí, eso es muy importante. ¿Te diste cuenta que la operación estaba gorda?
Estaba gorda, sí, una pulida de la grasa. Se da cuenta que en ese crecimiento hay talento que no es el adecuado. No digo que sean malos, sino que no son el adecuado para la compañía. Estaba gorda porque el crecimiento genera eso. Y entendimos las debilidades de nuestra industria y de nuestro modelo de negocio. Y empezamos y creémos Action Black. Action Black nace por la pandemia, porque entendimos los peros de los gimnasios de gran formato. Action Black es un modelo totalmente distinto a los convencionales. Es más, Tendremos 2 o 3 competidores en el mundo.
¿Por qué? ¿Cuál es el modelo?
¿Cuál es el modelo? Digamos que la compañía, nosotros no somos un gimnasio, es una compañía de tecnología, neurociencia, entretenimiento y turismo. ¡Wow! Donde genera comunidades alrededor del mundo, en las principales ciudades del mundo, y esas comunidades tienen la posibilidad de vivir experiencias de entrenamiento alrededor del mundo. Entonces, por ejemplo, ahorita tenemos una carrera de más de 2500 personas, y ese comité de turismo, de negocios, hago turismo que no me gusta, que el turismo rojo. También hay que crear un turismo de deporte, y la gente necesita para viajar simplemente un propósito. Gente que viaja por un seminario, gente que viaja por, sí, una carrera, un estudio.
Ahorita por lo del Giro de Rigo venía un montón de gente.
Entonces, mira, ¿por qué la gente no puede viajar? Podría vivir una experiencia de entrenamiento distinta en Nueva York, en Miami, en Ciudad de México, en Lisboa, en Madrid, en Shenzhen, en Hong Kong, en Medellín. Entonces entendimos que nuestro negocio, para hacer un ejercicio, no necesita estar en un gimnasio. Y entendimos que la gente no es un número más. Y yo le agradezco mucho haber vivido la experiencia de los gimnasios low cost, porque me di cuenta que eso no es lo que me movía. Yo quería que la gente realmente se viera transformada por medio del deporte. Pero los gimnasios low cost, yo me cuestionaba mucho porque si yo cuidaba tanto a mi usuario, a veces había más usuarios en otras marcas. Sí. Y cuando yo tengo la oportunidad de sumarme a esa compañía, la más grande de Latinoamérica, la primera reunión que tuve con ellos fue: es que nuestro negocio es que la gente pague y no vaya. Y yo: ay, wepucha, ¿cómo así? ¿Cómo es que el negocio es que la gente pague y no vaya? Si yo antes promuevo que la gente vaya. Entonces me di cuenta que de pronto estaba en el lugar equivocado. Y por eso nace Action Black, porque nuestro modelo de negocio está pensado en que si la gente no ve resultados, le devolvemos el dinero.
Sí, qué bien, me encanta. Es un tema de customer service.
Es que es como Amazon, hacemos un producto, la rompió. Si vos no cuidás a la gente, que es tu propósito de ser, estás perdido. Vos no podés amarrar a la gente porque sí, Sí, ay no, metes acá y no puedes meter la tarjeta de identidad, el registro civil, la fotocopia de la cédula de su abuelita, se puede retirar. Sí, yo no, vení, ¿por qué te vas a ir? Es más, ¿sabes qué? Entra en ese resto de mes gratis, si tomas la decisión de quedarte con nosotros, y te puedes ir, no hay ningún problema, estamos para vos. Obviamente hay unas lógicas para que el modelo financieramente funcione, que es importante, pero también cuando tú entiendes que le generas, la gente no está buscando precio, La gente está buscando valor, valor. Ojo, en nuestra industria obviamente hay commodities. La gasolina es un commodity que a veces es difícil escoger, aunque también muchas gasolineras lo hacen, que te limpian los vidrios, que te recogen la basura, pero al final del día es un commodity. Pero la industria del servicio, vos tenés que dar algún extra o algo más, que se sientan parte de algo.. Entonces la compañía no es una compañía, no es un gimnasio. Es más, nuestro eslogan es: We are not a fucking gym. Me encanta.
We are not a fucking gym.
I love it. Ese es nuestro eslogan. Me encanta. Y al principio no nos fue tan bien con ese eslogan en la comunidad judía de Nueva York, porque hay muchos judíos. Entonces decían: no, es que no podemos poner esa visión en la fachada. No, pero lo ponemos así chiquitico. No, no se puede. Ellos son internos. O sea, el We are not a fucking gym es interno. Y afuera está Action Black. Sí, nada, esa es como la historia de Action Black. Y ahorita en todos esos países la idea es hacer IPO, tocar la campana.
¡Qué bien!
En Wall Street, Wall Street, te avisas, por favor. Mucha gente me ha preguntado, y más en la industria financiera, ¿por qué quieres una compañía pública? Y yo vení Es como ganarse el mundial. Sí, yo creo que no es un tema asociado. Ay, tienes que hacerse reportes trimestrales, tienes que pedir permiso para comprar una escoba, quizás ya no está tan rentable. Yo venía, sabes qué, yo quiero firmar en el libro que han firmado las grandes leyendas empresariales del mundo, donde firmó Henry Ford, donde firmó Elon Musk, donde firmó Steve Jobs, donde firmó Carnegie, Rockefeller, todos los tops. Yo quiero ganarme el mundial y lo vas a lograr pensando en grande. ¿Qué dices tú, Sofi?
¿Lo va a lograr? Lo vas a lograr, lo vas a lograr 100%, no tengo duda, literal.
Es decir, porque es posible, uno no es responsable de dónde nace, pero es 100% responsable de dónde va a morir. Me encanta. Y yo quiero, yo quiero justamente hacer eso, es demostrar a la gente que es posible. Y después de pronto recompramos las acciones de la compañía, porque después nos toca pedir mucho permiso para hacer muchas cosas, pero compramos, pero no me gané el mundial. Sí, yo creo que es el porqué. Mucha gente hay que buscar un porqué y decir qué es lo que se está moviendo. Yo me está moviendo que quiero hacer algo que muy poca gente puede hacer en el mundo, y más de donde yo vengo. Sí, yo no vengo de ni Harvard ni de, no sé, de una firma financiera como Eloy Price o McKinsey. O sea, yo no tengo la carrera tradicional de un empresario que va a Wall Street. Sí. Y quiero demostrar que es posible. Sí. Que es posible.
Y lo es. Me encanta. Completamente. Me encanta. Y por eso este podcast se llama Si yo pude, tú puedes. Así que si Wilder ha podido, que viene de donde viene, todos podemos. Y cierro con esto: cliente céntrico. Yo siempre le digo a mi equipo: la jefa no soy yo ni mi marido, el jefe es el cliente. Y eso lo decía Sam Walton, eso no lo inventé yo, el fundador de Walmart. Él decía: hay un solo jefe que nos puede despedir a todos llevándose su dinero a otra parte, y es el cliente. Así que muchas lecciones, Wilder, muchas gracias. Vamos a estar pendientes del día que vas a sonar esa campana. Y sigue siendo luz no solo para Colombia, para todos los emprendedores, ¿verdad?, que vamos en el camino. Muchas gracias.
¿A dónde te pueden encontrar en redes sociales?
Bueno, en redes sociales me pueden buscar como Wilder Zapata Torres en Instagram, ahí también en Facebook, pero pues Instagram es lo que utilizo realmente. No soy mucho de redes, pero tengo que empezar a actualizarme, ya me siento muy, muy, muy de la— no soy de TikTok ni siquiera, imagínate. ¡Oh, pues TikTok, dale! Y todo eso, pero sí, Wilder Zapata Torres en Instagram, en Facebook, en TikTok también soy igual, y igual mi amigo Más para lo que necesiten.
Buenísimo. Gracias, gracias, Wilder. ¡Qué felicidad! Excelente.
Muchas gracias por todo. Chao, chao.
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