#42 Carlos Anaya: Me costó años aceptar que viví abus0* s3xu4l
29 Jan 2025 · 30 min
In this episode of the podcast "Yo Pude, Tú Puedes," hosts Margarita and Sofía interview journalist, author, and life‑coach Carlos Anaya. Anaya recounts his first sexual abuse at age six in a kindergarten bathroom, where two older boys assaulted him and one inserted an object into his anus. He later endured a seven‑year incestuous abuse by his uncle, who manipulated him mentally to keep the secret. Anaya describes decades of therapy, using the metaphor of "peeling the onion" to uncover emotional wounds such as abandonment, rejection, and the pressure of the immigrant "American Dream" that forced him to stay silent. He traveled to Colombia to confront his uncle, chose to forgive, and emphasizes that holding resentment harms the survivor. The conversation expands to broader themes: the silence of male survivors, cultural taboos around male sexual abuse, myths linking abuse to homosexuality, the importance of recognizing warning signs in children, and the need for parents to listen and act. Anaya also shares his professional background—work at major media outlets, his spiritual‑coaching business "Cafecito Espiritual," and his upcoming book "Lo que callan los hombres," which dedicates a chapter to sexual abuse and incest. Throughout, he offers practical advice, calls for professional help, and stresses that victims are not to blame, encouraging a shift from victimhood to survivorship.
Chapters
En este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes hablaremos con Carlos Anaya y cómo empezó todo su calvario por el abuso sexual. Cuéntanos qué pasó y cuándo tuviste la valentía de empezar a compartirlo.
Entro al baño y dos chicos empiezan a tocarme y un muchacho inserta un palo en mi ano y me abusa sexualmente a la edad de 6 años.
Después de este incidente en la escuela, sería un familiar quien abusaría de él.
Su alma y mi tío. No lo causé, no lo puedo curar y no lo puedo controlar, pero sí puedo cambiar cómo digo la historia.
¿Cómo te manipulaba tu tío mentalmente para que no creyeras?
Claro, porque ahí—
Hablaremos de algunas de las señales que pueden advertirte que un niño está siendo víctima de abuso sexual y cómo hacer para sanar y no resentir.
Hay muchas personas dirían de que lo que te hizo tu tío puede ser imperdonable y vos lo perdonaste.
¿Cómo hiciste?
Viajé a Colombia y confronté al abusador, confronté a mi tío y me dijo: Oh, pensé que me venías a matar. Y yo no voy a perder mi vida por ti, al contrario, vine a perdonarte.
Lo que los hombres callan con Carlos Anaya en este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes. Bienvenidos a este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes. Hoy vamos a hablar de muchas cosas muy bonitas, pero también de un tema tabú, y que si es tabú para las mujeres, ha sido más para los hombres. Él es un tremendo periodista, escritor, empresario muy conocido, que además es muy valiente porque habla de temas que a mucha gente le da miedo. Él es nuestro amigo Carlos Anaya. Bienvenido, Carlos. Qué rico tenerte por acá.
Qué placer estar acá con ustedes.
Sampuesano que creció en Nueva York, para que sepan, pues eso es como, como arroz con coco con un apple pie.
Sí, agradecido de estar aquí.
Carlos, yo me acuerdo el día que yo te conocí. Tú tienes Vitaminas para el Alma en Primer Impacto, y me contaste que tú cuando pequeño habías sufrido abuso sexual, y me llamó mucho la atención porque no solamente es un tema que a la gente le— yo sé, estoy segura que hay muchas víctimas que les da miedo expresarlo, y creo que puede ser incluso un poco más difícil para los hombres. Cuéntanos qué pasó y cuándo tuviste la valentía de empezar a compartirlo.
Totalmente. Mira, Sofía, qué bueno que estés aquí presente porque esto va a educar a tantos hombres. Y sobre todo estamos sanando generaciones porque el abuso sexual no discrimina ni las familias ni los países ni tu profesión. Y yo siempre he dicho que yo soy aquella persona que le da voz a aquellos que tienen un nudo en la garganta, y de eso se trata este. Por más de eso, siempre he dicho que es una, es un proceso, no es un proceso horizontal, es un proceso vertical. Y lo que quiere decir eso, Margarita, es que durante la sanación se van pelando la cebolla, y cuando tú vas pelando la cebolla, va descubriendo tu verdadero ser. Y en ese proceso te va descubriendo de por qué muchos hombres caen en el silencio, porque muchos hombres que viven incesto y abuso sexual quedan callados y no lo hablan por años. Y en el libro que está ahora próximo por salir, Lo que callan los hombres, uno de los capítulos es el abuso sexual y el incesto. Y lo más interesante del caso es que yo en el libro hablo que yo entro a un kindergarten, entro a la escuela a la edad de 6 años.
¿En New York?
No, esto es en San José, Colombia. Y yo entro a la escuela y entro al baño y dos chicos empiezan a tocarme y un muchacho inserta un palo en mi ano y me abusa sexualmente a la edad de 6 años.
Y eso eran chicos mayores, de 13 y quizás 12 años.
No puedo describir en palabras, pero en el proceso de terapia sale esto a flote.
O sea, tú no te acordabas, yo no me acordaba.
En ningún momento pensé, Sofía, en ningún momento pensé que por qué yo tengo esta fantasía de masturbarme en un baño. Qué raro que me sale este. Yo estaba en terapia toda mi vida, sí, y en el proceso sale de que yo fui abusado sexualmente en un baño en kindergarten.
Sí.
Y él quizás el acto demoró 3 minutos, 4 minutos.
Sí.
Y yo dije, wow, qué fuerte. Entonces en el libro hablo.
Muy fuerte.
De este abuso sexual y hablo no solamente de ese abuso sexual, después viene el abuso sexual de mi tío, que fue una relación tóxica por 7 años. Entonces, ¿cuál fue la razón? ¿Cuál fue la razón por qué yo fui a terapia? Yo fui a terapia por mi tío, pero lo que nunca pensé fue que en ese abuso sexual había un secreto, y el secreto era que yo fui abusado en un baño a la edad de 7 años, 6 años. Y por eso lo que callan los hombres se trata de estas revelaciones que muchos hombres viven en el silencio. Y dicen que hay un promedio entre 12 hombres que hablan, solo 3 hablan del tema.
Oh, wow. Mira, me interesa oír lo de tu tío porque a los niños muchos les decimos cuidado con el extraño, pero las estadísticas muestran que la mayoría de los abusos sexuales son hechos por conocidos.
Totalmente.
Nunca es un extraño.
Totalmente. Nunca es un extraño, nunca es hay un terrorista que salga, no, siempre es un familiar que conoce a la víctima, al amigo de la familia, al vecino, quizás un tío, quizás una tía, al abuelo, el abuelo también. Entonces estamos sanando deudas transgeneracionales que suceden entre las familias y que el tabú hay que— por eso es que nosotros somos víctimas de víctimas, porque quizás el tío fue abusado sexualmente y quizás él—
está bonito eso, víctimas de víctimas.
Y por eso que gracias a este esa labor que tengo como comunicador consciente de poder expresar estos sentimientos y poder sacar a flote. Quizás ya me quedan 4 años para cumplir 50, que a mí me quedan 8 días para cumplir 52. Para, qué guapa. Entonces, para hablar con conciencia del tema y para darle voz a aquellos que no tienen voz. Y gracias que tengo esta responsabilidad de, frente a un micrófono, de poder, y que hay esperanza de que no, yo no me considero una víctima, yo considero un sobreviviente. Y así como el ave fénix, sí, sale de las cenizas, empieza a crecer y empieza a fortalecer. Y yo he pelado esas cebollas y he tomado, entré al primer piso de mi corazón, después entré al segundo piso de mi garganta, y después entré al piso de mi mente y mi alma, y empecé a limpiar todos esos espacios, sobre todo el espacio oculto de mi corazón, esa parte oscura que necesita sanación. Y todo ser humano que está en el proceso de evolución empieza a sanar. Pero cuando empiezas a sanar, el ave fénix dice: no, aquí estoy yo presente, y yo soy lo que necesito, lo que necesito yo soy. Y de ahí nace esta, esta, este hombre lleno de posibilidades, este hombre que vive una vida policultural.
Sí.
Y viene el proceso de crecimiento constante, el músculo espiritual y emocional que se desarrolla en la sanación.
Me encanta, porque vos cuando te marcaste en ese Days to Shine, que era un evento de Univisión, me dijiste tu historia, me dijiste que te pasó esto, me pareció súper valiente. Y no, o sea, me gusta que decís que no lo ves tanto como que sos una víctima, sino que esto es como tu misión ahora, ayudar a otras personas.
Sí, claro, y yo no me considero una víctima porque víctima entonces es como que yo totalmente, todo el tiempo golpeándome de algo que yo no soy responsable, que yo no lo causé. La culpa es tuya. No lo causé, no lo puedo curar y no lo puedo controlar, pero sí puedo cambiar cómo digo la historia.
Y eso es muy poderoso porque a veces la víctima de abuso sexual, a veces no, la mayoría siente vergüenza. Y lo primero que tienen que entender es: tú no tienes que sentirte culpable ni sentir vergüenza de algo que no fue tu culpa, ¿verdad?
Claro. Y en el libro hablo de cosas, claro, obviamente más profundas. Tienen que leer el libro porque cuando yo le revelo a mi padre, yo le revelé a mi padre que yo era gay a la edad de 21 años, y él lo tomó, oh, tranquilo, eso es normal, eso viene de mi parte. Y yo no entiendo, pero cuando le revelé que mi tío me abusó sexualmente, su hermano, entonces ahí dijo, él se quedó callado y no me apoyó. Y ahí sí fue el dolor más fuerte, más dolor, fue un dolor mucho más fuerte el no haber sido, el no haber sido aceptado o protegido por mi padre que proteger a su hermano. Eso sí me dolió más. Entonces es el proceso de la sanación con terapia. Y donde yo tuve que tomar las riendas de mi destino y lo confronté a mi padre. Y yo viajé a Colombia y confronté al abusador, confronté a mi tío. Y me dijo: "Oh, pensé que me venías a matar." Y yo: "No, yo no voy a perder mi vida por ti. Al contrario, vine a perdonarte por lo que cometiste, que no fue mi culpa. Por 7 años tú abusaste sexualmente de mí." Y el abuso suena un poco interesante o suena un poco Difícil, es retante hablar del abuso sexual porque no es solamente un sexo oral o sexo anal, también está la manipulación en la mente cuando le robas la inocencia a un niño.
Y te decía, porque muchas veces el abusador dice, si cuentas voy a decir que fuiste tú, o si cuentas te voy a matar, o sea, ¿cómo te manipulaba tu tío mentalmente para que no contaras?
Claro, porque ahí está la descripción de lo que es una manipulación y un abuso sexual, porque la vi. Qué bueno que, Sofía, que cuando tú tengas hijos y tú estés más preparada para para este tipo de relaciones con personas, te das cuenta de que no es normal bañarte con tu tío en un baño. No es normal que te abrace de noche, no es normal que te haga tocar partes privadas. Entonces ahí es donde empieza el lenguaje. Hay que hablar del lenguaje verbal y visual, de que hay ciertas partes de tu cuerpo que nadie tiene que tocar ni pedirte que las toques.
Yo le decía a ellos desde chiquito: estas son tus partes privadas, nadie te tiene que tocar ahí ni pedirte ni poder.
Total, total. Entonces hay que romper con él, con él, hay que romper con las deudas karmáticas y con aquello que realmente nos causa dolor.
Pero tu tío, déjame volverme a la pregunta, ¿te decía algo? Porque si esto pasó por 7 años y tú no lo contabas, ¿él te manipulaba de alguna manera para que tú dijeras esto es un secreto que yo no puedo contar?
Obviamente hubieron carencias emocionales de mi niñez que hablo en el libro, o sea, qué lleva una persona a crear una relación tóxica. Con un hombre de 27 años y un niño de 7, de 7 a 13 años. Entonces ahí es donde vienen las carencias emocionales, y por eso yo amo la terapia. Sí, porque nosotros también amamos la terapia. He estado en mi vida más de 20 años en terapia, sí, y en terapia empiezas a pelar la cebolla, empiezas a descubrir cuáles fueron esas carencias emocionales que yo no tuve en mi niñez. Y recuerda que las heridas del abandono y el rechazo las tenemos todos. Quizás la herida del rechazo de que mis padres se vinieron a vivir el sueño americano a los 7 años, nos dejaron hasta los 13, no se despidieron.
Sí, wow.
Y por el sueño americano hubieron muchas consecuencias de ese sueño americano.
Sí.
Entonces empecé a lidiar con mis carencias emocionales, con las heridas del abandono y el rechazo. Sí, muy interesante. El libro habla de todas estas cosas.
Y nunca le contaste a nadie hasta los 21.
No, porque yo no quería romper el secreto del sueño americano. Si yo rompía el secreto, mis padres regresaban a Colombia. Sin papeles, sin dinero y desafarados. Mi padre pasó la frontera de México, mi madre se montó un avión como turistas, tuvieron varios años ilegales. Yo tuve que mantener el silencio para no romper ese sueño.
O sea, como niño chiquito estabas cargando con esa responsabilidad encima.
¿Cuántos niños tomamos responsabilidades a cierta edad para no romper un sueño americano? Para no romper una familia. Y conozco cientos de hombres que han vivido este sueño y que han vivido, que han callado en el silencio por sacrificar a otras familias.
Se te acercan, como tú lo hablas, me imagino que hay muchas víctimas que se te acercan y te dicen: gracias por contarlo, porque a mí me pasó.
Y lo más interesante, cuando yo empiezo a hablar con amigos y clientes, me dice un cliente mío, un cliente me dice: Carlos, a mí me pasó lo mismo que a ti en un baño. En kindergarten. Dios, en kindergarten. ¿Quién va a pensar que eso podía pasar?
Sí, impresionante.
Yo tengo una pregunta, o sea, obviamente lleva 20 años yendo a terapia. ¿Cómo lo pregunto?
Pregúntalo.
Es tan duro todo, solo como wow, como, o sea, primero, ¿cómo te hace sentirse? O sea, una persona que fue abusada sexualmente tan chiquito, o sea, ¿cuáles son Estabas en depresión, ansiedad.
O sea, ¿por qué buscas terapia?
¿Por qué buscas terapia?
¿Qué empiezas a sentir que te hace buscarte?
Exacto.
Claro, cuando yo empecé, obviamente yo sabía que algo no estaba bien, y yo sabía que algo no estaba bien en mi mente, y también el nivel de inseguridad que causa el abuso sexual y la vergüenza, porque hay que romper esos tabús, hay que romper, hay que mirar las áreas de nuestro corazón y hay que abrir el corazón. Y cuando el corazón está sangrando, viene una adicción. Y quizás viene una adicción a la pornografía, quizás viene una adicción al alcohol, quizás viene una adicción al sexo, quizás viene una adicción al gambling. El dolor empieza a llorar, y cuando el alma llora, el alma grita. Cuando el cuerpo llora, el alma grita. Y de eso se trata la sanación, y por eso existen expertos. Cuando tú tengas un problema, háblate con un experto. No lo hables con tu amiga, ni con tu vecina, ni con tu tía. Habla con un experto en el área, sí, que te va a dar.
Pero, ¿qué sentiste tú que dijiste yo necesito terapia?
Pues yo sabía de que había vivido algún tipo de abuso y obviamente era sexual, y en un tipo de— y yo sabía que yo necesitaba buscar ayuda. Y dicen que las personas más sanas en una familia disfuncional es la primera que busca la bandera de la recuperación, sí, la primera persona que ha experimentado dolor y sufrimiento y la persona más sana del núcleo familiar es la que busca ayuda.
Sí, tú sentías depresión.
Yo sentía depresión, melancolía, y sentía como un vacío de que algo no, de que no pertenecía. Y volvemos a la herida de rechazo y el abandono. Yo quizás nunca me sentía, siempre me sentía abandonado, fuera de mi familia.
No soy suficiente.
No soy suficiente. Tengo un hermano gemelo heterosexual, entonces siempre me sentía comparado con mi hermano gemelo. Siempre me sentí como el fuera de la oveja negra, quizás rosada esta vez. Y siempre sentía de que él es la aceptado por ser, pero quizás son mis propias creencias. Y en el libro empiezo a hablar de todo eso.
Sí, porque casi todo, muchas de las heridas vienen del no soy suficiente. Exacto, no soy suficiente, no merezco por esto, por aquello. Qué bonito.
Yo tengo una pregunta ahorita que hablaste que tu hermana era heterosexual. Perdón, es, y esta pregunta puede ser un poco arriesgada, pero quiero saber qué pensás en la mesa caliente. Yo he escuchado estadísticas y así de que dicen de que cuando un hombre ha abusado sexualmente es más probable que sea gay. Entonces quiero, ya que vos sos openly, o sea, abiertamente gay, saliste del clóset y también te pasó esto, ¿vos crees que tiene que ver o que no tiene nada que ver?
Mira, una tremenda pregunta, Sofía. En el libro hay un mito sobre la homosexualidad y en el libro hablo de que quizás los factores que una persona sea gay sea por naturaleza, también quizás puede ser por medio ambiente. Pero ya se sabe psicológicamente y científicamente que una persona heterosexual o homosexual nace. O sea, no es que— hay un mito de la toxicidad masculina y hay un mito también de la homosexualidad, de que cuando una persona es abusada sexualmente se convierte gay.
No, porque hay gente que ha sido abusada sexualmente y no son gays.
Sí, por eso mi pregunta, porque—
Sí, sí, sí, pero es una buena pregunta. Sí, pero es un mito también y eso lo hablo en el libro. En el libro hablo sobre los mitos de la homosexualidad, que quién es el hombre y quién es la mujer en la relación. Sí, hay hombres extremadamente femeninos que son heterosexuales, pero su mujer tiene una carga masculina, y el hombre es más sutil, y el hombre más se deja llevar por la mujer. O sea, esos son como esos mitos, hablo en el libro, los mitos de la homosexualidad.
¿Tu papá vive?
Mi papá murió hace un año y medio, y también estoy honrando su legado porque fue un gran vendedor de ventas. Vendía seguros médicos en Colombia, y también sobrevivió a asbestos en 9/11 en las Torres Gemelas. Tenía como 7 años, sobrevivió 7 vidas. También sobrevivió el 20 de julio en las corralejas de Colombia, en Sucre Sucre. Así que era un hombre luchador, vendedor. Me enseñó a vender con papel y lápiz. Cuando usted se sienta, usted escriba en el papel y se sienta con el cliente y le escribe en un papel.
La razón por qué te lo pregunto es porque tú ya tenías 21, pero hay niños, y este es un mensaje para los padres, un niño no se inventa un abuso sexual, un niño se inventa que vio un marciano, que, ¿verdad? Pero cuando un niño viene y te dice, mamá, papá, abuelo me está haciendo esto, vecino me está haciendo esto, hay que escucharlos, porque al dolor de que te están haciendo eso, que tu propio padre o madre no te crean, porque claro, es el hermano para tu papá, Por eso es que la mayoría de los abusadores sexuales son conocidos, totalmente. Porque si viene alguien y me dice que mi papá le hizo algo, yo voy a decir: estás loco, es mi papá, mi papá no haría eso, ¿verdad? Entonces hay que escuchar, hay que abrir, aunque sea un ser querido, hay que abrir los oídos y por lo menos escuchar, ¿verdad? ¿Hubo una conversación diferente en algún momento con tu papá donde él aceptó o te dijo: sí, Carlos, discúlpame que no te creí, o él se murió diciendo: mi hermano no hizo eso?
Bueno, ahí es donde sale el hombre, donde protege al niño interior, al inner child. Y yo como hombre, como persona adulta, si tú no haces, si tú no lo confrontas, yo pongo una denuncia.
¡Qué bien! Súper.
Yo te iba a preguntar si lo denuncias.
Porque ahí es donde el niño tiene que tomar—
Claro.
O sea, donde ya el adulto protege al niño interior.
Sí.
Entonces ya Carlos protege a Carly.
Y tú le dices a tu papá.
Sí, así, un ultimátum.
¿Y qué te dijo?
Y me dijo: "Wow". Y bueno, se hubo la confrontación, pero él no sabía que en 3 días ya yo estaba en Colombia confrontando a mi tío. Sí, pero ya han pasado tantos años que yo lo perdoné a ambos, y yo espero que algún día me pueda sentar con mi tío y perdonarlo de nuevo, y entregar quizás un mensaje de esperanza, porque quizás él también es una víctima, otra víctima. No lo estoy justificando su acción, pero mi corazón ahora ya no guarda rencor.
Sí, que es lo más importante.
Yo no guardo rencor, pero sí, ojalá, Margarita, que nuestra conversación hubiese sido diferente, que yo hablara de las cosas que he hecho como premio Clarín en Nueva York, haber trabajado en Fox, o haber trabajado en cosas que he hecho en mi vida que me han identificado como periodista. Pero no puedo cambiar mi historia, no la puedo borrar. Esta es mi historia, esto fue lo que viví, esto fue lo que sentí.
Esta es tu historia, yo pude, tú puedes.
Exacto, esto fue lo que sentí, Margarita, y yo no puedo cambiar mi pasado, es lo que fue.
Y además es tu misión hoy en día, vas a ayudar a un montón de personas.
Exacto.
Y quiero saber una cosa, Carlos, porque hemos hablado del perdón varias veces aquí en el podcast y yo leo, yo leo comentarios, yo soy la que la social media manager, entonces yo paso leyendo los comentarios de la gente que nos escucha. Y hay personas que dicen que hay cosas imperdonables en esta vida y que ni loca va a perdonar a tal y tal persona. Y muchas personas dirían de que lo que te hizo tu tío puede ser curo, un curo imperdonable, y vos lo perdonaste. ¿Cómo hiciste?
Es un proceso, no es un proceso horizontal, es un proceso lineal. El tiempo es tu mejor aliado. Y realmente si yo no perdono a mi abusador, realmente yo me enfermo.
Sí.
Y el cuerpo, el cuerpo tiene memoria. Entonces, ¿para qué yo quiero tener esa memoria de odio y resentimiento? Y ¿sabes lo que no se llevó mi tío? El no confiar en las personas de nuevo. Entonces sí se llevó algo grande si no vuelvo a confiar, si no vuelvo a confiar en el amor, si yo no vuelvo a confiar en la inocencia. Yo siempre he dicho que soy un niño grande porque volví a sonreír, volví a confiar.
Qué bonito eso que dijiste. Mi tío no me pudo robar el creer en el amor, el confiar en las personas, el creer en la inocencia. Porque cuando hay gente que se llena de odio y vive el resto de su vida en odio, le está entregando casi que su vida al victimario, ¿verdad?
Total. No, no, yo no quería. Esa fue una decisión que yo tomé, una decisión a temprana edad, que yo no iba a permitir que esto me marcara para siempre. Y por eso a los 21 años escribí una carta de 4 páginas a mis padres, a mi hermana y a mis hermanos. Esto fue lo que me pasó, esto fue lo que sentí, esto fue lo que viví.
Y tu hermano gemelo no fue abusado sexualmente.
Bueno, después vienen detalles de ahí que quizás hablo en el libro, que son cosas de su vida personal que no puedo hablar, obviamente. Pero a lo mejor él también tendría algunas disfuncionalidades que quizás vivió en su vida. Pero también lo honro, quizás que siga su camino de crecimiento y que ojalá también encuentre terapia si algún día fue abusado sexualmente. Y obviamente puedo hablar de mi vida personal. En mi caso, yo sí viví abuso sexual, viví incesto, y como muchos hombres espero que hablen y rompan el silencio y que realmente vivan su propósito. Quizás mi propósito en este momento es hablar de este tema y amplificarlo para que más personas, como muchos niños allá, no tienen ese poder y viven con un nudo en la garganta todo el tiempo.
Y para mí todavía es más doloroso lo que dije, cuando se atreven a decirlo y el adulto no les cree.
Totalmente. Y yo que llevo en este país más de 30 años.
Usted deje de inventar, muchachito.
Y eso es lo importante. Lo importante es que aunque no te crean otra persona, a otra persona te va a creer. Quizás otro individuo te va a creer y buscar ayuda profesional y emocional y espiritual. Quizás si me preguntas, Margarita, ¿cambiaría mi destino? No, al contrario, me ha hecho la persona que soy hoy en día. Soy un profesional, un life coach, un periodista, un comunicador consciente con un nivel de sensibilidad grandísimo. Y con el propósito de volver a amar. Felizmente casado 7 años, experimentando el amor y experimentando la abundancia del destino. Y mira la abundancia de terminar el año con ustedes.
Sí, qué lindo. Gracias por estar aquí, Carlos, de verdad. Lo luchamos mucho, ¿verdad? Porque no nos coincidían los calendarios. Pero yo quiero— yo hace muchos años yo tuve un programa de televisión en Nicaragua, hice un programa que se llamaba El Perfil de un Pedófilo, y traje un psiquiatra. Y me llamó mucho la atención que él decía, usted se imagina un pedófilo, usted se imagina una persona maloliente, desconocida, ¿verdad? Porque la gente dice, es que los curas son pedófilos, es que los soccer coaches son pedófilos, es que él— no, es que el pedófilo se hace cura o pastor o soccer, busca, o profesor, maestro de escuela, porque ellos buscan posiciones donde la gente les va a confiar a sus niños. ¿verdad? Entonces, esto es un llamado también para los padres, para que no haya que esperar a los 21 años, ¿verdad? Si algún adulto nos está oyendo y lo vivió, háblelo con un profesional. Me parece hermosa, y la recomendación más sensata es buscar un profesional de la salud mental que te ayude. Pero sí, si tú eres padre y tienes niños pequeños, ¿verdad? Porque a veces ese profesor, el más querido en el colegio, mis hijos, pasó, ¿te acuerdas? Cuando yo estaba en secundaria había un hombre que lo estaba buscando el FBI en Nicaragua, mi gente. Gracias a Dios no era profesor de ninguno de mis dos hijos. Y era un tal Mr. B, que todo el mundo lo adoraba. Tienes que el mejor teacher y que no sé qué. Y resulta que el FBI lo estaba buscando porque como en 8 países había hecho pornografía infantil. Entonces el pedófilo es ese que viene de corbatica y se siente mucho cuidado. Atentos con quién dejas ir a tus hijos siempre. Ojo al Cristo, verdad, enseñarles. Nadie te tiene que tocar aquí ni pedirte. Y si te lo dicen, me lo cuentas, que yo siempre te voy a creer, verdad. Importante que como padres, porque no nos preparan para estas cosas, claro, es como una guerra.
Yo siento cuando una persona que fue abusada sexualmente es como pasó una guerra y después empiezas a recoger todas las piezas. Es la mejor manera de describir qué es un abuso sexual, es un trauma. Toma 5 minutos tomar la mano en la arena y deja la huella en la arena. Así es un trauma. El trauma del abuso sexual, del incesto. Toma un microsegundo y sucedió, sí, y tu vida queda marcada para siempre. Yo siempre he dicho que es una violación al alma, pero cuando se viola el alma también se puede recuperar de nuevo, sí, y se recuperan todas las piezas y empiezas a integrarte como ser humano. Entonces yo estoy integrando todas esas áreas de mi vida: personal, emocional, espiritual, financiera.
Qué lindo, muchas gracias. Saludos a Juan Carlos Sanchez Balza.
Es el libro basado en Lo que callan los hombres, y volvemos con exclusivas.
Del libro Lo que callan los hombres, de todos los hombres, en inglés y en español. Y vienen los hombres que me cuentan secretos, sí, fueron parte de estos hombres, fueron parte de mi vida también.
Sí, sí, claro. Es que yo siento que el hombre, eso ha mejorado, pero el hombre cuando yo era chiquita era, los niños no lloran, los niños no tienen sentimientos, usted tiene que ser macho. Entonces repito, para él, para él.
Y la homofobia también, totalmente, la homofobia es O sea, enorme, más en Latinoamérica siento, porque si te abusan sexualmente tal vez tienes miedo de que te digan que vos sos gay y que por ser gay sos menos.
Y en la historia, en el libro hablo de la historia de Andy y Pepe también, que tiene mucho con los hermanos Menéndez, y hablaremos de ese tema en el próximo libro.
Yo te iba a preguntar ahorita, los hermanos Menéndez, porque ellos fueron víctimas de un abuso, pues según la serie, ¿verdad? Yo no he, digamos, indagado, pero vi la serie. ¿Qué opinas tú de ese caso?
Una tragedia. Totalmente. O sea, estamos hablando en los tiempos de los 80, donde un hombre era un tabú que fuera abusado sexualmente.
Y además que era un papá, era un hombre muy poderoso de la sociedad, digamos, de Hollywood.
Eran los que hicieron Menudos, y ahí van a abrir manos secretos. Bueno, ya salió Rey, que confesó que el papá de ellos abusó sexualmente de ellos.
El papá de los Menéndez.
El papá de los Menéndez, donde Roy habla de que Sí, su papá también abusó sexualmente. Y los Menéndez escribieron una carta donde él dice de que sí, que mi papá también me tocaba sexualmente. O sea, qué difícil en los tiempos 80 donde nadie mata por matar a un padre por dinero.
Eso es que eso es lo que yo digo, cómo sería el dolor, la descompensación emocional de estos chiquitos. Igual que tú digo, no los estoy justificando pero nadie, si tú hubieras tenido una bringing normal, te levantas un día, agarras una escopeta y le vuelas la cabeza a tu papá.
¿Y cuántos padres, cuántos niños hemos callado para que sus padres vivan su sueño americano? ¿Cuántos hijos han callado para no romper una familia, el núcleo familiar? Porque esto es lo que pasa, Margarita, cuando tú hablas del núcleo familiar, obviamente se rompe.
Sí, no queda igual. Tal vez algún niño nos está mirando.
Recuerda que me tienes a mí. Y recuerda que tienes a un amigo, tienes a un vecino cafecito espiritual. Sí, y siempre hay esperanza, siempre hay un momento adecuado, y el orden divino de las cosas, hay algo que no se puede tapar. El sol no se puede tapar con un dedo, y tarde o temprano alguien va a quererte, alguien va a saber la verdad, alguien va a escucharte, y siempre hay esperanza.
Sí, y sobre todo si nos estás viendo, si eres un menor de edad, tú no eres culpable de lo que te hicieron. Tú no tienes por qué sentir vergüenza, tú fuiste una víctima, y lo que tienes es que sanar Para ser un superviviente, verdad.
Así es, un día a la vez y paso por paso, lo más importante.
Sí, qué bonito, Carlos. Wow. Y bueno, has tenido una carrera espectacular como periodista. Cuéntanos un poquito de eso.
Bueno, imagínense, este sanpuesano costeño, creo, en Nueva York, y después en New York a los 13 años sin saber inglés, saliendo de la pubertad, grabando Este Secreto, después buscando ayuda profesional. Me hice un profesional y sabía que por medio de la comunicación podía sanar y podía usar esto como un micrófono. Mi mejor herramienta ha sido el micrófono.
Qué lindo.
Y gracias a Dios he tenido la dicha que he tenido, Margarita, que he tenido jefes extraordinarios como María Celeste Arrarás, Cristina Saralegui. Trabajé en Deporte, trabajé en Al Rojo Vivo, en Fox News Latino, y todo eso me ha dado una experiencia grandísima en ambos idiomas y he podido crecer como profesional. Entonces sí hay una esperanza de que no importa lo que haya pasado, uno puede volver a levantarse y el ave fénix vuela altísimo.
Lo que no te mata te hace más fuerte.
Y ahora tengo mi empresa.
La llama más para el tigre, ¿verdad?
Así es, y tengo mi empresa Cafecito Espiritual, ya más de 7 años haciendo meditación, yoga, Instructor de yoga, Kundalini yoga, soy life coach y también empodero a empresarios a que vivan su propósito de vida. Sí, así que ese es el, esa es la misión mía, ayudar a otras personas también a ver su grandeza.
Carlos, muchas gracias por ser tan valiente, porque la palabra es esa, valiente, valiente, y llevar esta bandera tan importante. Ningún niño debería tener que pasar por esto, pero lamentablemente los hay, ¿verdad? Y entre más lo hablemos y quitemos el tabú y que los papás escuchen más y estén más atentos a quién le entregan a sus hijos La gente me dice: no, mi hijo se fue con el coach el fin de semana. Y yo: pero, ¿quién es el coach? Yo, por ejemplo, mis hijos siempre tenía que ir alguien con ellos. Que, ah, no, que yo lo conozco. No, no, no, espérate, ¿cuántos años? O sea, hay que ser hasta un poquito desconfiado, ¿verdad? Y también de la familia, siempre estar uno pendiente. Si el niño empieza a cambiar sus hábitos alimenticios, sus hábitos de dormir, vuelve a hacerse pipí en la cama cuando ya no se hacía pipí, empieza a hablar de cosas muy sexuales para su edad, todo esto son señales de alarma que como papás tenemos que estar atentos.
Comportamientos aprendidos. Eso es importante. Ya quizás ahora ya con mis sobrinos, que tengo varios ya, yo el comportamiento aprendido es algo que ya uno sabe la diferencia en un niño. Y lo he notado con niños que he notado que quizás han sido abusados sexualmente, le he dicho a los padres, y obviamente algo sale.
Claro, que un niño tan chiquito no tiene por qué estar hablando y escribiendo esto tan claramente, ¿verdad? Entonces ahí les damos a los papás unos tips de señales de alerta, y todos vamos a estar súper pendientes de ese libro, Lo que callan los hombres, cuando sale.
Ya pronto. El otro año tiramos en abril, así que estamos en eso, pero ya cultivando y cosechando. Y gracias a tantos hombres que me han abierto su corazón y que han sido parte de mi vida también. Y hablaremos de muchas cosas: infidelidad financiera, bisexualidad, cosas que quizás otro podcast más fuerte.
Muchísimas gracias, Carlos. Ya saben ustedes, cafecito espiritual. Y a los papás, las mamás, verdad, escuchen, escuchen. Los niños no se inventan historias sobre esto. Y no, no victimicemos dobles. Si el niño fue victimizado por alguien, cuando venga a contar, yo siento que de pronto el dolor más fuerte es tú decirle a papá, decirle a mamá, y te digan: deje de inventar cosas, deje de ser mentiroso. Abramos los oídos, escuchemos, preguntemos, indaguemos. Gracias, Carlos, que Dios te bendiga. Gracias por tenerte aquí.
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