#52 Alejandro Cardona: En mi mente siempre fui millonario
2 Apr 2025 · 66 min
In this Spanish‑language long‑form interview, host Margarita talks with Colombian entrepreneur and financial educator Alejandro Cardona. Cardona recounts his early life, struggles with alcohol, and the moment he visualized himself as a millionaire, which he says guided his later success. He describes vivid spiritual “signs” – schools of sardines, dolphins, a manatee he mistook for a shark – that he interprets as messages of abundance, reinforcing his belief that the mind can connect with a higher intelligence. Cardona explains how, after moving to Miami with only $3,000 in 2010, he built wealth through disciplined habits, real‑estate investing, stock trading, and lending. He contrasts “betting” (especially in crypto) with responsible investing that relies on chart analysis, indicators, and a clear exit plan. He stresses the importance of teaching people to “fish” rather than simply giving money, warning that hand‑outs create dependency. Cardona shares his marketing philosophy, noting that he advertises his brand on high‑visibility platforms such as the Super Bowl and uses large‑scale billboards to spread his values. He also discusses his belief that mindset, faith, and visualization are more decisive than external circumstances, citing personal anecdotes of perseverance, family loss, and the role of God in his journey. The conversation ends with a call to action for listeners to join his seminars, follow his social media, and adopt a “millionaire mind” to achieve financial freedom.
Chapters
So good, so good, so good.
New summer arrivals are at Nordstrom Rack stores now. Get ready to save big with up to 60% off brands like Rag Bone, Levi's, Adidas, and Free People. Join the Nordy Club to unlock exclusive discounts, shop new arrivals first, and more. Plus, buy online and pick up at your favorite Rack store for free. Great brands, great prices. That's why you Rack.
Study and play come together on a Windows 11 PC. And for a limited time, college students get the best of both worlds. Get the Unreal College Deal, everything you need to study and play with select Windows 11 PCs. Eligible students get a year of Microsoft 365 Premium and a year of Xbox Game Pass Ultimate with a custom color Xbox wireless controller. Learn more at windows.com/studentoffer. While Supplies Last ends June 30th. Terms at aka.ms/collegepc.
Mi gente, hoy vamos a hablar de uno de nuestros temas favoritos, money, billete. Yo siempre digo, el dinero te da opciones, ¿verdad? El que no tiene dinero tiene pocas opciones, el que tiene dinero tiene más opciones, y por eso hay que educarse. Y para eso les traigo lo mejor de lo mejor, ¿verdad? Él es colombiano, muy conocido, un empresario muy exitoso, enseña sobre inversiones y nos va a contar su historia. Yo pude, tú puedes. Alejandro Cardona.
Hola, ¿cómo están? Gracias por la invitación. Qué bonito que trabajan juntas. Yo creo que ese es el sueño de todo padre, estar cerca de sus hijos a través de lo que hacen. Quería felicitarlas por eso.
Gracias, gracias.
Me encanta.
A mí también me encanta estar con ella. Bueno, Alex, aquí tú sabes, el podcast se llama Yo Puedo, Tú Puedes. Uno aquí en Miami ve tus vallas en los buses, en todas partes, los seminarios Creando Riqueza, pero no todo fue así, ¿verdad? No todo fue éxito y color de rosa al principio. Cuéntanos tu historia, Yo Puedo, Tú Puedes.
Bueno, más bien, y tú tienes mucha razón, al principio es todo lo contrario básicamente. Yo pues estudié, como tú sabes también de estas cosas que nos enseñan a ir a la academia, ¿cierto? Entonces yo estudié economía. No te puedo decir que me arrepiento porque a mí me dio cierta, digamos, estructura y aprendí a escribir y aprendí a exponer en la universidad y todo. Pero lo que yo le digo a la gente es, si tú eres universitario como que te hace falta una parte. Y si no has ido a la universidad, no es excusa para no volverse rico. Entonces, lo que vemos es que ese complemento con la educación financiera pues es algo que fue muy importante para mí. ¿Por qué te hablo de la academia primero? Porque yo estudié economía porque quería que me enseñaran a volverme rico.
Oh, qué bueno, tenías claro el dinero es importante. Yo creo que todo el mundo debería tener eso claro. ¿Estudiaste economía en Colombia o acá?
En Colombia. Bueno, ya después te cuento. Acá hice algunos estudios, pero yo siempre vi como la figura de mi padre como empresario. Y entonces para mí no fue como fácil un empleo, sino que yo vi que mi papá contrataba personas, compraba máquinas, y yo empecé— él empezó a llevarme desde muy joven a la empresa. Entonces yo empecé a trabajar con él, una empresa de artes gráficas, y en mi mente estaba que había que crecer, que había que expandirse y todas estas cosas. Entonces creó como una llamita acá de que hay que vivir, pero si vamos a vivir, vivamos en abundancia, con prosperidad. Y entonces empecé a trabajar con él desde muy niño, hice mis estudios y esto como economista. Al principio era un vago tremendo, la cultura, tú sabes cómo es la cultura en Colombia, que la parranda, que las cervezas, que todas estas cosas.
Y bueno, los caleños que son buenos bailar salsa y todo.
Y entonces empiezo yo como en ese mundo pero llegué a un punto que fue como mi despertar espiritual, donde yo empecé a sentirme muy mal con lo que estaba haciendo. Yo decía, esto no puede ser, yo con estos guayabos y estas cosas, y que siempre así.
El guayabo es como la goma, el rato. En todos los países le dicen distinto, el hangover.
Entonces llegó un punto en que yo dije, no me estoy sintiendo bien con esto, quiero—
¿Qué te hizo tocar fondo?
Muchas cosas, conflictos, peleas, el no saber de pronto qué había hecho, lagunas mentales, todas esas cosas. Entonces yo dije, yo no, o sea, yo toda mi vida he querido ser exitoso, ¿cierto? Y si sigo así no lo voy a lograr. Eso fue lo que yo pensé. Entonces un día me arrodillé a Dios y dije, Dios mío, ayúdame con esto, que esto se me está quedando fuerte. Hay mucha influencia, uno va caminando y resulta que el amigo le hace así a uno con la botella. Y entonces era como muchas cosas así. Un día me levanté y no volví a tomar, o sea, le cogí como cierto rechazo.
O sea, vos no tomás guaro para nada, ningún tipo de—
Yo no tomo nada hace 24 años.
Ah, wow, yo tampoco tomo, yo tampoco tomo, mi mamá tampoco.
Empezando porque soy deportista y soy deportista de alto rendimiento, yo hago como 6 horas de deporte diaria.
Wow.
Entonces, ¿qué tipo de deporte? Yo hago boxeo, karate, kayak, tenis, básquetbol. Y pesas.
Que nadie se meta con vos.
Sí, tengo mucha disciplina, pero al principio era un desorden, por eso comencé así.
Pero en paralelo, mi esposo tiene una historia parecida, es que él consumía drogas y alcohol, y a los 21 años le pidió a Dios, y así fue radical.
Él hace ese milagro. Sí, y seguí estudiando. Entonces imagínate que cierta parte del día yo se la dedicaba a eso, ¿no? Al trago y a la parranda y a los amigos, ¿cierto? Entonces cuando yo decido, cierto, dejar ese tipo de vida, yo dije: ¿y ahora qué voy a hacer con este tiempo? Entonces yo escuché como una vocecita que me dijo: ponte a estudiar. Y yo era el último del salón, el más malo, el más vago, digámoslo así. Yo realmente no estudiaba, pasaba todo raspado y así. Entonces yo dije: ok, voy a empezar a estudiar, voy a utilizar este tiempo que no estoy, digamos, haciendo lo que hacía antes y ahora me voy a poner a hacer deporte y voy a empezar a estudiar.
¡Wow! Ahora déjame explicarle a los que no son colombianos, ¿tú sabes qué es pasar raspado? Me imagino que arrastrado, o sea, que si tú pasabas con 6, pasabas con 1.
El requisito es 3, yo pasaba con 3. Sí, sí, sí. De 1 a 5 yo pasaba 3.1.
Pasabas con coco, por milagro.
Así es, entonces empecé a estudiar, o sea, yo salí de unas vacaciones de la universidad como una persona conflictivo, Difícil, confundido, como muchos adolescentes hoy en día, cierto. Pero cuando llegué otra vez a mi semestre, yo llego otra persona, la gente me mira y me dice: ¿Tú qué te pasó? Y yo decía: no, es que yo no, ya no tomo. Y lo empecé a decretar y lo empecé a declarar, y empecé a estudiar y pasé de ser el último estudiante del salón a ser el primero.
¿Sentías ese peer pressure, no?
Sí.
¿Las personas no te decían: pero toma?
Claro, pero yo, pero eso ya fue como un milagro porque yo ya no quería hacer eso, me sentía muy mal.
O sea, ¿nunca te importó de que las personas te dijeran como que tomes?
No, yo les decía: no, mira, y me inventaba excusas, estoy tomando antibióticos, tal cosa, no, es que no puedo, soy alérgico, muchas cosas de esas. Y empecé a salirme y empecé a cambiar de amigos también porque antes los amigos eran los más vagos.
Eso es súper importante, sí.
Y yo recuerdo cuando el que era el primero en el salón en ese tiempo en la universidad se me acercó y me dijo: Alejandro, yo he visto lo que tú has cambiado, he visto las ponencias que haces, las exposiciones, yo me quiero hacer contigo en todo. Él mismo. Entonces yo le dije: bueno, vamos a trabajar juntos entonces. Y empezamos, y desde ahí a mí me exoneraban todos los semestres, semestre, pero yo terminaba en 3 meses. Me empezaban a invitar de universidades que diera ponencias.
Sin haberte graduado.
Sin haberme graduado. Y entonces cuando ya me graduó, yo digo, bueno, no encontré la respuesta en economía de cómo volverme rico, te voy a hacer una especialización en finanzas. Entonces yo estudié en el EAFIT de Medellín. Todos los profesores paisas, así como ustedes, ¿no? Muy buenos numéricamente y todo esto. Y también fui el número 1. Los profesores a veces me llamaban, Alejandro, ¿tú qué opinas de esto? ¿Tú qué opinas de lo otro? Es decir, tenía una inteligencia académica alta y mucha disciplina para estudiar. Eso sí, muy poco dinero en el banco. Entonces yo decía, bueno, terminé ahora esta especialización y este diplomado, todavía no tengo la respuesta, pero al verme rico voy a hacer una maestría. Y ahí fue cuando fui a la Universidad de Tulane e hice un año y medio de maestría en New Orleans, también en convenio, pues los profesores viajaban y uno iba y así. Y fui el único que se graduó de 100 estudiantes, el promedio 4.97, ¿cierto?
De GPA.
Y tú leíste que es buenísimo.
Sí. Pero yo decía, ¿cómo es posible que soy tan bueno en la academia y no soy bueno en los negocios y no soy rico todavía?
Porque no es necesariamente así.
Y hay un dicho, no sé si tú lo has oído, que muchos C students trabajan— perdón, muchos A students trabajan para C students.
Así es, totalmente.
Porque son más como inteligencias distintas, ¿verdad?
Pero yo también de niño venía desarrollando la parte de emprendimiento. Primero porque tenía la referencia de mi padre como empresario, la referencia de mi tío que también fue empresario, que te voy a decir cuál fue la diferencia entre el uno y el otro. Y yo empecé a vender dulces en el colegio. Mi mamá me traía a Estados Unidos M&M's y todas estas cosas, y yo no me los comía, yo los vendía.
Buenísimo.
Y en estos días estoy hablando con varios compañeros del colegio y me decían: yo me acuerdo que tú vendías dulces. Y yo decía: sí. La gente le llamaba la atención de que yo vendía dulces y mi papá pues era, para estar en Colombia, era rico. ¿Ves? Entonces, ¿tú por qué vendes y tú tienes plata? Y yo le decía, pues porque a mí me gusta, me encantan las ventas, me fascina vender. En la universidad también vendía camisas, cosas de esas me gustaba, y yo mismo me decía, no me puede dar pena si voy a ofrecer. Y todos los profesores me compraban camisas de Lacoste y eso vendía yo en ese tiempo. Entonces termino la maestría.
Sí, camisas caras en Colombia son las camisas caras. Era medio salario del pobre profesor en la caja.
Los tenía yo. Y resulta que terminó la maestría, fui el único que se graduó de 100 personas en Tulane, en Tulane, sí, porque había que escribir la tesis. Entonces mucha gente se quedó en esa parte. Y lo que muchas veces uno dice, el éxito es como subir una— si tú me preguntas qué tan fácil fue para mí volverme así, o sea, tener la capacidad financiera que tengo ahora, le digo a la gente, es como subirse una montaña 7 veces más alta que Everest. Para mí fue así, no fue de la noche a la mañana, no fue fácil, fueron subidas y bajadas, fueron muchas veces golpes al espíritu, a las emociones. Entonces yo me gradué y cuando tú trabajas en una empresa familiar, o sea, tienes por ejemplo a mi padre, pero los demás hermanos piensan, bueno, él está ahí, él no puede hacer las cosas por él mismo porque él está aquí como de, aquí trabajando, pues ayudando. Pero yo tenía como ese sentimiento. Entonces yo le dije a mi papá, en un punto le dije: papá, yo creo que yo ya debo de irme. Tú además estás delegando ya con una hermana, porque él estaba como tratando de salvar su negocio. Y ahí empezó como la inquietud para mí: ¿por qué hay unos negocios que tienen éxito, otros que no? ¿Por qué está pasando esto en mi familia? Y entonces creo como esa inquietud de querer investigar cómo resolver problemas financieros, ¿ves? Entonces—
Pero antes déjame parar ahí un momentico, y tenías un tío, dijiste.
Sí.
Y el tío tenía una historia parecida o era diferente.
Bueno, la gran diferencia entre el emprendimiento de mi papá y el de mi tío Mario, que yo le digo el tío rico, es que mi papá creó un negocio, lo subió, fue exitoso por 30 años, pero cuando se acabó el negocio, empezó a estar mal, sus finanzas se fueron con el negocio también. ¿Ves? Mi tío lo que hizo fue que tuvo un negocio exitoso, que es exactamente lo que yo hago, pero sacaba parte de las utilidades del negocio para invertir en propiedades y también para invertir en acciones.
Como que tuviste tu padre rico y padre pobre, más o menos.
Exactamente.
Lo mismo, tío pobre, padre rico, o al revés.
De hecho, yo a los 15 años yo le pregunté a mi tío, le dije: "Tío, ¿cómo hago para volverme rico?" Entonces él me miró Y me dijo: "Consejo, ¿por qué me pregunta esto?" ¿Ves? Sí. Y le dio como risa. Pero cuando yo ya me volví la persona que soy ahora, y mi papá estaba vivo en ese, hace 2 años, digámoslo así, mi tío le preguntó a mi papá: "Dígale a mi sobrino que yo soy el que le pregunto ahora cómo me vuelvo rico." Entonces, tener esa referencia de ellos 2 para mí fue como muy importante. Luego salgo de la empresa, termino mi maestría y esto, y fui uno de los compañeros de estudio mío fue el presidente de Comeba.
Okay, que es una cooperativa financiera.
Y él me dijo: maneja este fondo. Y era un fondo de $5 millones de dólares. Entonces me dijo: vente a trabajar conmigo, tú eres el mejor del estudio, el mejor estudiante. Yo quería salir realmente de la empresa familiar y fui allá y empecé a manejar ese fondo y empecé a descubrir cosas y empecé a investigar cosas por mí mismo. De hecho, yo estoy seguro que el fondo, y ya han pasado como 20 y algo de años, sigue funcionando con la misma estructura que yo lo dejé. O sea que tuve como unos aportes ahí importantes. Y pero ya llegó el punto que es el choque. Entonces vengo de una familia que tiene su empresa propia y pasas a una empresa donde eres un empleado. Y yo no tenía el chip de empleado, yo tenía el chip de ser el jefe, si me entiendes. Haga esto, haga lo otro, mire este informe, esto, aquello. Yo, Dios santo. Entonces me empieza a crear como ese choque. Yo dije, yo no, yo no estoy, esto no es para mí. Esto no es para mí, ¿sí me entiendes? La vida corporativa y el informe y la competencia y el que está arriba piensa que le vas a quitar el puesto y el que está abajo quiere tu puesto. Y yo dije, yo no estoy para esto. Entonces, una vez, después de leerme todos los libros de educación financiera, sobre todo de Robert Kiyosaki, que fue como la persona que al leer el libro despertó esa llama, yo me leí ese libro y empecé a hablar solamente de eso.
Padre rico, padre pobre.
Sí, muy bueno.
Entonces empiezo yo a crear esa inquietud, pero mi mente cambió y empecé a traer personas. Yo estaba como a las 8 de la noche en la oficina y miro así, había una persona, un hombre ahí parado en la puerta de la oficina. Necesito hablar contigo. Y entonces yo le dije, pues siéntate, está un poco tarde pues, pero siéntate, ¿cierto? Y empezamos a hablar y yo me di cuenta de que él tenía un negocio —y yo tenía quién podía comprar ese servicio. Entonces yo ahí mismo, negocio, negocio, negocio, ¿ves? Entonces yo le dije: "Bueno, yo tengo el comprador para eso. Déjame, yo mañana renuncio a este puesto y vamos a hacer el negocio." Así. Y todo el mundo me decía: "Pero tú estás loco. Tienes beneficios." Y yo: "No sé qué beneficios." Y yo le decía: "Sí, pero es que yo no nací para eso. Yo no quiero estar aquí. Me da depresión. Me siento muy mal." Entonces yo pasé la carta y la persona me miró y me dijo: "Alejandro, ¿tú estás seguro de lo que estás haciendo?" Yo le dije: más que seguro. O sea, yo ya sentía la riqueza, lo que estaba pasando. Y firmé la carta, como a las 2 semanas salí de ahí, y como al mes y medio se dio el negocio ese.
Y antes de seguir con el podcast, te quiero invitar a mi gira Yo Pude, Tú Puedes 2025, donde vamos a romper todos tus techos mentales sobre el dinero, a desarrollarte una mente millonaria. Te voy a enseñar a gobernar tus emociones y a crecer tu negocio. Link abajo.
Y me llegó una comisión por decirte algo. Imagínate, yo tenía que 26 años, estamos hablando del 2006 en Colombia, y recibí algo así como casi un millón de dólares. ¿What?
Sí, con 26 años.
Entonces tú sabes muy bien, porque también habla de esto, yo pensé que cuando uno recibía más plata se volvía más inteligente. Y yo ya me había leído, yo que no tenía excusa, porque ya me había leído todos los libros de Robert Kiyosaki, todos El Secreto de la Mente Millonaria, todas esas cosas que reprogramaron mi mente, ¿cierto? Pero empecé a hacer negocios, digamos, que no, donde yo perdí el control básicamente, donde lo hacía más por emoción que por inteligencia. Cuando menos pensaba, había perdido el millón y debía otro. Entonces para mí fue muy fuerte esa experiencia, pero en el fondo lo que fue es, esa experiencia fue una bendición para mí.
Claro, es un maestro.
Sí, entonces yo dije, bueno, Si yo, por ejemplo, cuando yo escuché a Donald Trump que perdió 9 billones en algún momento en el 90 y algo, 9 billones, yo dije: yo cómo no voy a superar un millón, y que fuera el más bobo de todos, o sea, yo puedo hacer esto. Y empecé a trabajar las estrategias que yo hago, las cosas que yo hago, y cuando menos pensé estaba en cero. Sí, ya no estabas en negativo. Exacto, estaba en cero en net worth.
Pero antes de ir ahí a cuando empiezas a crecer, dime las dos principales lecciones? Porque, juemadre, perder $1 millón de dólares y uno más es una lección muy cara, así que debe ser una lección muy valiosa, ¿verdad? ¿Qué fue lo que más te enseñó esa pérdida?
Bueno, primero, no perder el control del dinero. Segundo, no hacer las cosas por emoción, ¿cierto? Siempre ver que lo que uno está haciendo tiene como la integridad en todos los aspectos de la logística, de que uno realmente siente pasión por lo que está haciendo, ¿cierto? Y yo lo que hice fue como perder el control y confiar en otras personas, ¿ves? Básicamente. Entonces, si uno quiere que el dinero se quede con uno, tú lo tienes que aprender a manejar, básicamente.
Y te hago una pregunta, porque yo digo, uno nunca se debe meter en un negocio que no entiende. Exacto, totalmente de acuerdo. Entonces alguien viene y te dice, wey, vos que tenés plata, montemos un restaurante. Y tú, en tu vida has tenido un restaurante. Entonces, y el que sabe del restaurante es él, ¿verdad? Yo siempre le digo a la gente Es mejor no meterse en algo que uno no entiende.
Totalmente de acuerdo. Yo siempre he estado como alrededor de lo mismo, pero pasaron cosas que realmente no era lo que yo quería. Y de pronto empecé a hacer muchas cosas al mismo tiempo, que es una gran lección también, que tú sabes de eso. Y cuando menos pensé, yo me encontré en una situación así y sentí tanto, tanta emoción y tanta confusión que en algún momento como que te quieres ir, o sea, te quieres morir, literal. Que eso es una reacción del subconsciente también cuando no encuentra una respuesta. Entonces yo decía: Dios mío, yo me quiero acostar a dormir, que mañana ya no esté, ves. Desaparecer. Pero en una de esas yo escuché literal la voz de Dios, ves, y me dijo: no hagas eso. O sea, yo lo pensé, de ahí a que lo fuera a hacer hay mucha distancia, pero lo pensé. Pero me dijo: no hagas eso porque tú vas a ser multimillonario y vas a ser una persona de mucha fe y esperanza para muchos. Y si te quitas tu vida no vas a ver todas las maravillas que tengo para ti. Yo dije: sí, tiene razón. ¿Por qué sé que fue Dios? Pues porque años después empezaron las cosas literal a pasar de una forma diferente.
Años después eso empezó a hacer sentido en tu vida.
Exactamente.
Y muy importante, porque las personas que enseñamos de maneras distintas, tú enseñas cómo crecer a través de la inversión, nosotros enseñamos cómo crear dinero a través de las ventas, el marketing, el ingreso. Vemos cómo le cambia la vida a la gente. Porque la persona que no tiene dinero tiene muy pocas opciones para sanar a un hijo, para darle una vivienda a un papá, a una mamá. Es importantísimo, importantísimo.
Y el dinero tiene muchos, muchos significados. El dinero es belleza, es abundancia, es, o sea, si tú eres una persona buena, te ayuda a ser mejor todavía. Entonces En ese proceso yo seguí, digamos, trabajando mi mente, trabajando mis emociones, hasta que un día dije, yo pienso, o sea, vine acá a Miami a ver unas propiedades, eso sí, sin crédito y sin plata, pero vine a verlas. Porque yo lo que dije fue, yo le voy a hacer creer a mi mente que yo estoy en capacidad de comprar esas propiedades.
O sea, manifestabas literalmente.
Y yo entraba a las casas y decía, a mí no me gusta esta esquinita, pero mentira, yo no tenía ni dinero, ni crédito, ni nada. Pero le hice creer a mi mente subconsciente de que ya era próspero, rico, lleno de abundancia, que tenía la forma de hacer eso. Y empecé a visualizar esas cosas y con música. Entonces esa música como que potencializó la forma en que yo manifiesto las cosas.
Yo literal, una música especial, quiero entender.
No, es algo que a ti te guste, que te emocione. Todos tenemos canciones que nos emocionan.
No es como letra, letra.
No, en este caso, en este caso es como música sola, sin letras, pero que me ayuda a manifestar.
Sí, y solo te pones a visualizar.
Exactamente. Entonces yo entré en eso cuando volví del viaje. De hecho, yo fui a Key Biscayne, al Rusty Pelican, con unos amigos que estaban ahí, y yo estaba pasando en ese momento una situación difícil. Se me aparecieron 7 delfines. Wow. Y yo dije, esto no es coincidencia. Esto es Dios diciéndome a mí que tengo que venir acá a vivir. Ya, entonces un año después de esa experiencia llego yo con mi esposa, con mis dos hijos, nos subimos a un taxi. Yo ya había pagado gran parte de las cosas y todo, ya había quedado pues como algo positivo, y me vine con $3,000. Así llegué yo aquí, con dos hijos, en el 2010.
Eso se necesita valentía, llegar a este país con toda una familia y $3,000.
$3,000 y me subí a un taxi, le dije por favor me lleva a un hotel, o sea, ni idea de nada. Y luego pues Dios a través de contactos que yo tenía acá te empieza a decir mire, hable con tal persona, esta persona le va a ayudar a buscar el apartamento. Y yo empecé ese apartamento vacío. Yo cuando con eso del millón de dólares pues yo vivía en el barrio más lujoso de Cali, tenía escolta, tenía muchas cosas de esas, y Dios me dijo deja de estar pensando en lo que perdiste, porque eso no es nada con lo que tú vas a tener. O sea, deja ir eso. Si mi mente se queda ya pensando en que yo tenía, en que esto, en que lo otro, y empieza y nace de nuevo, literal.
Y es un mensaje muy lindo para el latino migrante aquí en EE.UU. Porque mucha gente se queda, lo que yo tenía en Venezuela, en Colombia, en Honduras, en Cuba, whatever, en cualquier país, ya. O sea, ven a crear tu nueva vida y tu nueva fortuna aquí, verdad.
No, es tan es así. Yo te voy a decir algunas cosas, por favor tómalo como, porque es que yo tengo una mentalidad así como tú, de mucha abundancia. Sí, a mí ya no me da pena decir quién soy, qué tengo, ni nada de estas cosas. No alardeo de eso porque yo le doy toda la gloria a Dios, si me entiendes. Pero yo te digo un ejemplo literal específico. Yo tenía, por decir, 20 trajes allá y yo los dejé. Yo me vine con uno. Sí, y siempre era que los 20 trajes. Hoy en día un vestido mío vale más que los 20 juntos, si me entiendes. Entonces Así es la proporción en que Dios te puede bendecir, pero hay que empezar a tener como más fe. Fue día a día. Yo llegué acá y empecé a hablar con dos personas que me dijeron: mira, reúnete con estas dos personas. Entonces, claro, ellos ya estaban acomodados, ya llevaban 10 años acá, tenían sus carros, sus diferentes actividades, y llego yo a un PF Chang's. Caminando, caminé como 3 millas, estaba haciendo un sol de esos de julio-agosto, 90 grados, y yo 3 millas, y ellos me estaban esperando, y llego yo allá todo sudado. Uy, qué pena, es que no pensé que era más cerca eso. Y yo caminaba, yo veía como la gente en los carros me miraba, no, pero la diferencia es que cuando yo iba caminando yo decía: yo soy próspero y rico, yo soy archimillonario. Wow, todo lo que hago prospera y sobreabunda. Yo soy un imán.
Quiero entender algo, vos leíste eso, ¿quién te dijo que eso era lo que tenías que hacer para llegar a donde estás hoy?
Eso lo dice casi todos los libros, o sea, piensa, ya casi me hizo mi primer millón. Sí, o sea, yo andaba, esa era mi, yo le digo a la gente, cuando llegué a Estados Unidos yo llegué con $3,000 en dinero, pero la fortuna estaba ya en mi mente subconsciente, porque Dios te la deposita primero en tu mente subconsciente y luego se empieza a manifestar, ves. Y empiezo yo en ese almuerzo, yo le dije: bueno, yo no sé. Y le pegué así a la mesa: pero nos vamos a embilletar, eso es lo único que yo les puedo decir, vamos a ver cómo. Listo. Entonces un día, esto casi nunca lo he mencionado en un podcast, pero te lo voy a contar.
Qué bueno, qué bueno, nos gusta primicia.
Un día yo necesité plata, recién llegado, había que pagar la renta, muchas cosas, y hay que prestar plata. Entonces me dijeron: tal persona presta plata. Y yo allá, yo pues me aparecí yo con un montón de cheques y cosas, y me prestó $1000 y me dijo: usted me los paga así, así, así. Y yo cuando vi eso, yo dije: esta es la salida, dije yo. Entonces me volví, me reuní con los otros dos amigos y les dije: hermano, el negocio aquí es prestar plata. O sea, yo recibí los $1000, sí, todo eso, pero yo después dije: nosotros tenemos que hacer esto. Entonces le dije: ¿Cuánto tiene usted? ¿Y cuánto tiene usted? Yo no tengo plata, pero yo entiendo el sistema de negocio, cómo es la cosa. Me dijeron: bueno, vamos a poner tanto y tanto. Y empezamos eso. Cuando menos pensé, después de unos 6 meses, yo me estaba ganando como $10,000 a la semana en intereses, básicamente. O sea, se volvió exponencial. Yo repartía flyers.
En 6 meses de haber llegado. Sí, sí.
Y yo se lo dije a la persona que nos rentó el apartamento. Yo le dije: mira, yo sé la situación en que estoy pasando temporalmente, dame 6 meses y yo voy a ser libre financieramente. Eso fue lo que yo, o sea, a mí no me da miedo. Así como lo digo, hace poco dije en un podcast, yo soy multimillonario, en 3 años voy a ser billonario, punto. Yo no tengo ni la más mínima duda al respecto. Así como lo hice con los 6 meses para ser libre financieramente, el otro pedazo ya es más fácil, ¿sí me entienden? Al principio las cosas son más lenta, digámoslo así. El hecho es que empiezo yo a crear pues estos ingresos y esto, pero un día dije: yo creo que ya estuvo bien y voy a empezar a hacer lo que yo sé, que es invertir en la bolsa todos estos excedentes de liquidez que estoy teniendo. Cuando menos pensé, así como en el juego del cash flow, ¿tú has jugado al juego del cash flow?
No, pero lo he visto, me encantaría jugarlo.
Bueno, yo fui campeón mundial en el 2008. ¡Qué Sí, yo fui a Phoenix, Arizona. Oh, debe ser buenísimo para aprender, ¿verdad?
Sí. Es un juego que creó Robert Kiyosaki de mesa, que se llama Cashflow.
En el 2008, antes de llegar acá a Miami, yo fui a Phoenix, Arizona, a una actividad que tenían ellos allá, que era un torneo mundial de Cashflow. Sí. Entonces yo empecé a jugar, yo practicaba muchísimo, todos los días jugaba solo, acompañado, todo. Y entonces está cool. Yo tengo unos firmados por él. Te lo voy a regalar. ¡Wow! La próxima llego con ellos.
¿Por Kiyosaki firmado? Claro. ¡Wow! Súper.
Antes de que sigas, yo quiero decir algo. ¿Se dan cuenta que no hay gente pobre, sino mentes pobres? Exactamente. Impresionante. Porque miren que él llegó con una mente millonaria a Estados Unidos y eso crea algo que se llama en ciencia disonancia cognitiva. Tu subconsciente dice: OK, yo soy millonario, pero estoy andando a pie, no tengo con qué. Entonces tu mente te empieza a dar ideas. Le prestan plata, una persona que no tiene una mente millonaria dice: ay, usura. El que tiene mente millonaria dice: oh, esto es un buen negocio. Exacto. ¿Verdad? Exacto. Entonces tú llegaste ya, como dices tú, la fortuna la traías acá.
Como seteado, exacto. Yo traía la fortuna en la mente. Fue como tú dices, ¿cierto? Es un proceso, no es de la noche a la mañana, no es así nomás. Pero yo seguía como un paso a la vez. Sí. Como así, como lo, no sé si te viste la película La Sociedad de la Nieve.
Yo sí, es guau. Ay, yo no, me impresionó. Yo la empecé a ver y me impresionó mucho.
La Sociedad de la Nieve, un paso a la vez, así se sale de donde sea. Y yo daba cada día un paso a la vez teniendo el control de mi mente. Es decir, al principio el subconsciente te manda todos los miedos, todas las cosas, y yo como que creé un campo de fuerza que no pasaban esos pensamientos, y empecé a visualizar barras de oro, barras de plata, acciones. Empecé a hacer estos trades, porque como en el juego, para conectar el tema, hay ganancia de capital y hay tratos de cash flow, cierto, que son más que todo la propiedad raíz. Entonces yo dije, si yo tengo poco dinero, lo mejor que puedo hacer, y yo ya había hecho una investigación en opciones en el mercado de valores espectacular, es lo que yo hago, ves. Entonces un día puse, por decirte algo, $800 en opciones call de la acción de Amazon y se dio una subida que el dinero, eso se me multiplicó como por 25 veces. Entonces ahí empezó la primera ganancia capital.
Hay opciones call y hay opciones put, creo que se llaman.
Así es, opciones call y put.
Explícales porque aquí la gente está como de qué está hablando Alejandro.
Empecemos porque qué son opciones.
Eso es trading, explícales eso, pero vengamos en orden porque es que nos vamos a emocionar. Es que ese es el tema del final, pero pongámoslo así, pongámoslo que es un instrumento de apalancamiento que te permite invertir poco, cierto, tener un riesgo pequeño para después tener una recompensa mucho más grande. Por decirte algo, yo invertí en opciones call y la acción Amazon subió el 3%, es decir, que el que tiene acciones se ganó el 3%, cierto, pero las opciones son como un leverage, como un apalancamiento. Entonces eso no subió el 3% sino el 2500%, y si yo perdía, perdía $800, ese es el máximo riesgo. Pero al producirse esa ganancia, entonces se convirtió en algo así como $30,000. ¿Sí me entiendes? Entonces yo dije, bueno, ya tengo la ganancia. En horas. De un día para el otro.
De un día para otro, en horas. De un día para el otro.
Entonces yo dije, bueno, ya esta plata es como un capital, voy a comprar mi primera propiedad. Entonces empecé a comprar la primera propiedad y luego vuelvo y juega a los 2 meses o al mes y medio Coloqué otros $500 y así. Algunas veces pierdes, si me entiendes, pero tú sabes cuánto vas a perder. $500, entonces perdiste $500. $500, perdiste otros $500, pero $500 se vuelven $7000 y algo. O sea, si tú tienes esa constancia y esa disciplina y ese sistema, entonces no hay forma literal de que tú pierdas, ¿ves? Pero hay que tener disciplina y educar.
Tú te educaste, claro, porque también hay Un amigo mío usa esta palabra, el cantinflas financiero, que viene y te dice: haz esto ya, ¿verdad? Y ahí es donde la gente pone plata que no puede perder.
Exacto. Yo siempre, cuando comienzo un seminario, le digo a la gente: esto se hace con dinero que no lo afecta a usted ni emocional, ni física, ni mentalmente.
Si se va, no pasó nada.
Por eso yo siempre: riesgo pequeño, recompensa grande. Las personas que tienen quiebras grandes, y esto es porque colocan todo su patrimonio en el mercado, de pronto en el punto más alto, Sí, yo hace poco vendí la acción de Meta, por ejemplo, que llegó a $740, yo la había comprado en $100. Wow. Y ahora está en $600 y algo, pero tú tienes que entender esa parte de las gráficas. Para continuar el tema, o sea, yo empecé a hacer esto, esas ganancias de capital, e iba reinvirtiendo en una propiedad. Entonces yo colocaba, por ejemplo, $30,000 para comprar la primera propiedad y el resto con deuda buena del banco, básicamente la rentaba, el inquilino paga, cierto, y me quedaban, por decirte algo, $500, cierto. Yo empecé a acumular esos $500 y esos otros trades que estaba haciendo y compré la segunda propiedad. Y ya lo demás es que la deuda mala la vas pagando, ¿cierto? Te llenas de deuda buena y empiezas a crecer. Hasta que un día dije, yo le voy a mostrar a las personas cómo pueden tomar una cantidad pequeña y empezarlo a hacer, a empezar a hacer que el dinero trabaje para ellos. Porque es que nosotros venimos, Margarita, de culturas. Nosotros, por ejemplo, nuestro componente indígena y todo esto, más de la agricultura, del trabajo fuerte, del negocio de la comida, de la labor, de estas cosas. Y yo me empecé a desapegar de eso y empecé a entender que mi mente y el dinero puede trabajar muchísimo más duro que yo. Y ese fue como el salto cuántico que yo empecé a tener. Y al principio, claro, tú vas bien y tienes un revés, tienes dificultades, pero vuelves y y llegas a donde es y vas corrigiendo en el proceso todas las, digamos, errores, defectos y esto, de tal forma de que llega un punto en que de tanto investigar con mi dinero, o sea, te digo literal que yo en un trade podía colocar con lo que iba a pagar la renta, pero es que yo estaba haciendo la investigación.
Pero ya sabías cómo hacerlo, ya sabía cómo hacerlo, ya sabía los resultados que ibas a tener. Exacto.
Al estar haciendo la investigación, yo no lo voy a hacer con paper money, ¿sí me entiendes? Yo tengo que hacerlo real, porque en las universidades un profesor de inversiones te lo explica, pero es que él no invierte, ¿sí me entiendes? Total, solo saben del libro, no por experiencia.
Yo digo, el mundo está tan patas arriba que uno va a una universidad, estudia business, y los profesores no tienen negocio. Sí, hace cero sentido.
No tienen negocio.
Eso también es un sancocho. Sí, no tienen negocio. Entonces tú aprendes todo esto y ya tú sabes, ok, yo pongo el dinero de la renta, pero yo sé lo que estoy haciendo. Sí, exacto. Sí, que no se vuelva casino, ¿verdad?
Lo que pasa es que yo sentía, Margarita, muy buena la pregunta, yo sentía la necesidad de terminar el modelo que estaba construyendo. O sea, yo cuando estuve en la universidad, al mejor amigo que te comenté, que nos volvimos pues como trabajo en equipo ahí, los dos mejores de la universidad. El de Cali. El de Cali. Sí. Yo una vez le dije, por molestar, y eso es para que cuidemos mucho lo que hablamos, Porque nuestra mente subconsciente no reconoce si es una broma, no, o todo lo toma literalmente, todo el literal. Y siempre estás grabando, está grabando, grabando. Yo por molestar le dije: me estoy inventando un modelo económico, Juan Fernando, ese es un chiste de economistas, una broma. Y los dos nos reíamos y le dábamos así a la mesa y con la rodilla porque era un súper chiste. Resulta que el súper chiste se volvió real porque la investigación que yo hice que fueron como 14 formas de ganar dinero en la bolsa de valores. Luego yo la patenté, la registré en marcas y patentes de los Estados Unidos, y ha llegado a 120 países en el mundo. Porque fue un aporte. O sea, yo, hay gente que, por ejemplo, hace un curso, yo doy cursos de trading, una cosa, pero es el fundamento y lo básico que todo el mundo sabe. Sí, yo te digo qué tiene que pasar, a qué hora, cómo, y qué tienes que comprar. O sea, paso 1, 2, 3, 4. Como una receta, como tú, que lo haces sencillo. Lo difícil, porque por eso es la razón por la cual yo tenía que ir a la maestría, porque cuando yo fui a la maestría y siendo el mejor estudiante, y yo miraba a la profesora, yo no le entendía nada. Zootopia 2 has come home to Disney Plus.
Let's go! Get ready for a new case.
We're gonna crack this case and prove we're the greatest partners of all time.
New friends.
You are Gary the Snake. And your last name? The Snake. Dream team. Hit new habitats. Zootopia has a secret reptile population.
You can watch the record-breaking phenomenon at home. You're clearly barking at it. Zootopia 2, now available on Disney+, rated PG.
Hey, I just Venmo'd you for rent.
Nice. Now I can instantly spend it whether I'm checking out online with Venmo or using a Venmo debit card.
Say more.
More exactly, because the more you do with Venmo, the more you get. Like earning up to 5% cashback with Venmo Stash on a bundle of brands.
So order more pizza. The math demands it. Get the Venmo debit card. Venmo Stash bundle terms and exclusions apply. See terms at venmo.me/stashterms.
Venmo checkout not available at all merchants. Venmo Mastercard is issued by the Bancorp Bank NA.
Sí, no, o sea, ellos justifican su puesto volviendo todo difícil usando lenguaje complicado.
Sí, mientras que el trabajo de los maestros y los mentores es simplificar, simplificar.
Entonces, en este proceso, cuando yo empiezo nuevamente a hacer el seminario y esto, me encontré Por ejemplo, con una señora de 75 años que fue, yo hacía el seminario presencial, fue y me miró y me dijo: ¿Usted cree que yo puedo hacer esto? Una señora cubana. Yo admiro mucho la comunidad cubana, espectaculares. Son muy berracos, son echados para adelante. Exacto, de la misma situación de su país han convertido eso, muchos son muy exitosos, ¿no? Y ella me mira y me dice: ¿Usted cree que yo puedo hacer esto? Yo veía a la señora y el computador, ella misma lo dice, nuevo de paquete, ¿no? No lo sabe manejar. Qué belleza. Entonces yo la miré a los ojos y yo le dije: "Sí, yo creo que sí usted puede." Porque yo tuve la duda y ella lo sabe hoy en día. Tuve la duda y yo le dije: "Yo creo que usted puede." Bueno, ella ahora tiene como 83 años, se hace $60,000 al mes. Wow. Entonces yo le dije a ella en algún momento: "En el mercado de valores no sabe, no importa quién eres afuera, qué edad tienes, si eres hombre, si eres mujer, qué limitantes tienes." si hablas inglés o no, ¿cierto? Lo que importa es qué tan entrenado estás. Entonces, por eso a mí me gustan tanto los deportes, porque yo, por ejemplo, en el tenis he aprendido que si yo le voy a dar así con toda la bola porque el otro me cae mal, la bola se va a ir a la cancha, pero al vecino. Si yo lo pongo estratégicamente y veo las debilidades que él tiene y juego con astucia buscando la consistencia, voy a ganar. Sí, entonces Esta, digamos, experiencia mía a través de los deportes y a través de las inversiones en la bolsa, pues obviamente son emociones distintas, son mentalidades distintas. Tú sabes bien que hablar es fácil, pero cuando uno va a comprar un edificio, eso es otra cosa, si me entiendes. Entonces toda esa experiencia, todo ese proceso es el que yo he venido recogiendo. Y por ejemplo, hoy, hoy el Nasdaq, el Standard Poor's 500, todo eso está en una zona de piso. ¿Sí me entiendes? Entonces hay personas que no saben ni siquiera qué es lo que está pasando. Por ejemplo, la acción de Tesla está en el punto más bajo de los últimos 2 años, un ejemplo. Está en promoción. ¿Sabes qué es lo que me gusta? Esa es la palabra. A mí lo que me gusta es que todos tenemos habilidades distintas, pero lo que es las inversiones, tenemos la misma oportunidad todos, literal, al mismo tiempo. Es solamente dedicarle unos minutos de tu tiempo a mirar un gráfico, tener una cuenta que puede ser con algo pequeño, Y si uno está entrenado, empiezas a ser consistente, pero en las inversiones.
Primero invierte en tu mente, y después en la bolsa o en real estate, ¿verdad? Mucha gente lo hace al revés. Digamos, hay gente que viene y me dice: Margarita, mi mamá me regaló $5,000, ¿en qué los invierto? Le digo: en tu mente, porque si no, lo vas a perder. Mientras que lo que tengas acá, nadie te lo quita.
Yo tengo una frase registrada, Margarita, y es: la mejor inversión es aprender a invertir. Sí, o sea, la mejor inversión es aprender, o sea, invertir en ti mismo, en tus habilidades como inversionista. Porque eso de poner el dinero ahí, o yo le digo a la gente, mire, nunca le entregue su dinero a nadie. Tú le entregas el dinero al otro, se lo robaron.
Créeme, como no les costó lo que no nos cuesta, volvamos los pies. Es mejor saber uno, es mejor saber uno.
Entonces, a veces, porque la gente es perezosa, digámoslo así, la mayoría le dicen al primo, mira, tú que eres trader, aquí te doy esta plata. Sí, y el muchacho ahora tiene la presión del tío, del abuelo, del papá, más la presión de él, ¿cierto? Y ocurre lo que en el subconsciente es la ley del esfuerzo invertido, que es que tú haces algo con presión, con ansiedad, y te sale exactamente lo contrario. Entonces yo aprendí que para tener éxito en la bolsa tengo que tener primero quitarme todos los bloqueos de la mente con el dinero, que todos los tenemos. Hay gente que tú le das algo y no lo quiere recibir. Ay, no, qué pena. ¿Cómo así? Si eso viene de Dios, venga para acá. Gracias. ¿Dónde está el otro? ¿Sí me entiendes? No, que para qué tanto dinero, que para qué. Yo todo eso, la misma oración que uno dice: Dios mío, si alguien no quiere dinero, mándamelo todo a mí. Porque la cosa con el dinero es, ¿tú te sientes mal porque tienes buena salud?
Cero. Me encanta. Lo mismo es cuando uno tiene mucha plata.
Y me encanta tener dinero.
Y yo le digo a la gente, el problema es Amar el dinero y usar a las personas. Tú amas a las personas y usas el dinero, y el dinero te da libertad, opciones. Yo quiero tomar, ¿verdad? Las decisiones en mi vida, quiero ser libre, quiero ayudar, ¿verdad? Tú puedes ayudar a tu mamá, a tu papá, a quien tú quieras, pero sin dinero es muy difícil.
Pero yo tengo una pregunta, porque vos sonás demasiado como que sabés demasiado, ¿verdad? Y hoy en día con las redes sociales— ¿Cómo que no? Sabés. No, o sea, sabés demasiado. Los jóvenes tenemos tantas personas diciéndonos: invertir en cripto, invertir en esto, invertir en lo otro. Entonces, ¿qué recomendación como puntual le puede dar a alguien que está escuchando que quiere empezar? Educarse. Ajá, educarse.
¿Cuál sería el paso 1, digamos?
Bueno, lo más importante yo pienso que lo que hablamos, aprender, aprender, porque en esto no hay edad. Eso es lo que me gusta de la bolsa de valores. Puedes tener 16, puedes tener 18. De hecho, mis hijos tienen 20 y 21, los dos tienen cuentas de inversión desde hace varios años. Entonces ellos han tenido este hábito porque nosotros como cultura, y fue lo que me pasó a mí y estoy seguramente que ustedes también, es que nadie nos habló de esto. No, a mí nadie. Y mi papá nunca me estaba diciendo: "Mira, mijo, métase en esto de las acciones que esto es buenísimo." Nos decían lo contrario: "Ah, eso es muy riesgoso." Si eso fuera riesgoso, las mentes más brillantes del mundo no estarían ahí. Es simplemente aprender. Entonces, en la medida en que uno aprende, simula, comete errores, pero Free, o sea, en papel trading. Te equivocas todo lo que quieras, pero lo bueno de esto en mi caso es que mantiene mi mente ocupada. Ves, hay gente que se jubila a los 55, que les pasa rápido, se mueren.
Sí, ¿qué significa el paper trading?
Es como simulación, como que estás invirtiendo dinero pero no estás invirtiendo nada.
Ay, yo no sabía. Sí, imagínate. ¿Y eso cómo se hace?
¿Cómo se hace el paper trading? Bueno, hay páginas, por ejemplo, hay una que se llama o sea, uCharts.com, donde te muestran los gráficos en línea y puedes hacer simulaciones en opciones.
Qué cool. Entonces ahí vas a aprender cuando ganes, no ganaste, sí, pero cuando pierdan.
Pero mira lo curioso, mira lo curioso, como en la mente y como en la parte cultural. Hay gente que hace millones en paper trading porque están relajados, están tranquilos, porque no es plata, no está la presión. Y luego ponen una cuenta de $1,000 y la vuelven cero en 2 días. Porque cuando ya le metes emoción, cuando tú entras a la bolsa de valores con miedo, ya perdiste el partido.
Claro, la corteza prefrontal se apaga, el cerebro ejecutivo. El Ciro, el gran estoico, decía: si quieres un imperio, gobiérnate a ti mismo. Exactamente. Todos los movimientos de plata son con cabeza fría. Plata y emociones, total, total. Ahora, alguien te está viendo y dice: Alejandro, yo quiero aprender de ti. Yo sé que tú tienes libros, tienes cursos, verdad, te pueden seguir en redes, pero ¿Por dónde deberían empezar?
Bueno, la forma más fácil, Margarita, es en la página seminariocreandorriqueza.com o en las redes seminariocreandorriqueza.com. Es un seminario que trabaja, es muy similar en lo que tú hablas. Yo cuando hice el seminario, cuando escribí mi primer libro, que fue un bestseller, ha estado como bestseller número 1 en Amazon por 8 años consecutivos.
Felicidades. Lo pueden comprar, el libro Crea tu propia riqueza.
Ese es como un acercamiento El Seminario Creando Riqueza es un entrenamiento mental, emocional, espiritual también, y también pues que todo eso se refleja en la parte física, cierto. Entonces, al quitarse los bloqueos, yo le digo a la gente, usted entra a la bolsa con bloqueos, pierde, porque inconscientemente— te quiero decir esto, que no lo he dicho en muchos podcast, Margarita, es que para mí ha sido muy duro darme cuenta de la situación actual de muchos compañeros de colegio que yo tuve. O sea, estudiamos en el mismo colegio o en la misma universidad, y uno se pone a ver cuál es la diferencia entre unos y los otros. Pues lo que tenemos acá, la educación financiera. La torre, sí. Y yo soy, es como tú, o sea, yo me obsesioné con la educación financiera. Tú te das cuenta de eso porque cuando uno hace esto por ganar dinero y otro así que no, o sea, es importantísimo los negocios exitosos. Nadie quiere un negocio fracasado, lleno de deuda ni nada de ese tipo de cosas, pero llegó un punto en que a través de mis inversiones y propiedades raíces, ingresos pasivos y todas estas cosas, yo pienso que el 99,9% de la gente en una situación financiera como la mía no estaría en una entrevista y no estaría dando el seminario. ¿Por qué lo doy? Te lo digo con todo el amor y con toda la humildad posible, porque a mí me hubiese gustado ver ese seminario. Una misión. —es su propósito, exacto— que me hubieran dado esa técnica, que me hubieran dicho: mire, cuando sale esto y esto, usted puede hacer esto, siempre y cuando respetes tu presupuesto, paso a paso. Y hoy en día me mandan mamás, por ejemplo, solteras con su bebé aquí de 4 años, y la mamá haciendo el trade en Tesla, en las opciones de Tesla, que es una forma de apalancamiento. Y me dice: mire, ya estoy cambiando la generación. O sea, que yo lo que pienso es que las personas como nosotros, ¿ves? El mandato, la misión que Dios nos ha dado es a romper esa cadena generacional de escasez, de delincuencia. Porque hay veces uno está en el gimnasio, ay, que Pablo, yo no sé qué, que yo no sé cuánto. Yo le digo, no, no, no, no, nosotros no somos así, nosotros somos inteligentes, somos trabajadores, somos emprendedores. Es más, yo casi soy dueño de todo Hollywood. ¿Tú sabías eso? No, no, no, le digo a él diciendo eso, y lo he hecho de cero, sin que estas manos toquen armas, drogas, ni nada por el estilo. A mí me pueden inculcar lo que tú quieras, yo tengo cómo justificar absolutamente todo lo que he hecho. Y ese es el mensaje a nuestra comunidad, de que el sueño americano es real, de que se puede prosperar en grande, no para estar alardeando y estar haciendo esas cosas feas en redes ni nada de estas cosas, sino que decirte que hay como un Dios, hay un Dios grande, poderoso, que nos quiere ver felices a todos. ¡Qué lindo! Mira, yo ayer estaba jugando basketball con mi hijo de 20 años. 3, 4 horas. La gente me acerca y me decía: qué afortunado es usted, ¿cierto? Yo decía: sí, que yo pueda jugar conmigo 3, 4 horas cuando yo quiera, ¿qué valor tiene eso? ¿Qué precio tiene eso? Invaluable. Entonces, sentir— tú no me lo has preguntado, pues yo soy el hombre más feliz del mundo, ¿se me entiende? O sea, yo desde que me levanto hasta que me acuesto, con mis mascotas, con mis hijos, con cuando tenía mi padre, que entre otras, en esta cosa de los sueños Y me pongo algo emocional porque él me había prometido a mí llevarme a Disney, ves, y no lo pudo hacer, no por finanzas sino por cosas de visas y eso. Y cuando yo prospero, y porque en la raíz para yo prosperar, y tú estás sintiendo todo esto, cierto, la raíz para yo prosperar fue en parte el amor a mis padres. Yo dije, él trató, es muy parecido a la historia de Disney. Asimismo fue mi papá y yo. El papá de Disney trató de hacer algo pero no pudo, pero Disney sí. Y lo mismo fui yo. Él quiso prosperar, llegó en un punto en que no lo pudo hacer más, pero ahí fue donde yo literal salí del avión y dije, bueno, voy a volver por ti. Entonces lo traes acá a los 90 años entero, porque memoria, todo camina. Lo llevé hasta los estudios de Mega TV y todo eso. Le dije: papá, tú no me pudiste traer a Disney, pero yo te traje a ti, y este es un regalo que Dios te da por lo buen padre que pudiste conmigo. Y lo llevé a Broadway, a la limusina, en las cosas. Y él me dijo, me dijo: si yo tuve que esperar 90 años para esto, valió la pena, y han sido los mejores años de toda mi vida. Entonces, cuando uno ve en la raíz de querer salir adelante, ves, y dicen que la gente rica que es fría, que yo no sé qué, eso es mentira. Son los mejores del mundo. O sea, todos los multimillonarios que vemos, cómo aportan a la sociedad, el ejemplo que nos dan, generan empleo, generan empleo, y la mamá ayudan al papá y a la mamá. Todo es mejor, ¿sí me entiendes? Entonces, si uno quiere ser rico, le tienen que gustar los ricos. Sí, si tú quieres ser billonario, tienes que admirar a los billonarios. Y eso fue lo que creó en mí. Y yo, y que mi papá me haya visto a mí triunfar, ves, después de todos esos inconvenientes y cosas, para mí fue invaluable. Y me dijo: lo logramos. Bueno, me diste en el pecho a mí.
Te voy a decir por qué. Porque mi papá fue una persona muy trabajadora y muy ambiciosa. Él era comercial, vendedor, pero nunca pudo ver la libertad financiera. Claro. Y me acuerdo que en estos días le digo yo a mi marido, cómo me hubiera gustado que mi papá me viera triunfar, ¿verdad? Y poder compartir con él lo que hemos logrado, ¿verdad? Y por eso me conmueve por ti, pero lo comparto mucho contigo. Y eso es lo lindo. Yo digo que todos debemos aspirar a tener dinero para vivir, invertir y compartir, ¿verdad? Y en ese orden, porque a veces uno quiere compartir pero todavía no tiene para vivir. Exacto, ¿verdad? Primero organiza tu casa. Que yo quería, yo tenía un cura muy amigo mío y yo vivía quebrada y hasta aquí de deuda mala, y voy y le digo, padre, yo quiero ayudar, no me acuerdo cuál de estas personas. Me dice, pero hija, pero primero vaya a pagar todas esas tarjetas que tiene para pagar la renta. Exacto. ¿Verdad? Entonces, vivir, invertir y compartir. El dinero no es lo más importante, pero afecta todo lo importante, la salud, la paz mental, hasta para ir a un psiquiatra, ¿verdad? Así que muy importante. Entonces, lo primero que deben hacer es, primero el libro, primero de una vez el curso.
No pueden leerse el libro, es muy fácil de leer, y luego el curso. Pero hablando de eso de tu padre, mira que para mí Dios me empezó a prosperar de una forma sobrenatural. ¿Sabes por qué? Porque yo honré a mis padres. Es decir, en el momento en que ellos más me necesitaban, yo mandé, mandé, mandé allá, y que los tengan perfecto y todo. Y nunca lo hice porque yo quería que Dios me prosperara, sino por el amor y el agradecimiento que yo le tuve a mis padres, cierto. O sea que como ley espiritual, para mí eso fue como un impulsor que no te puedes imaginar, el honrar a tu padre y a tu madre. Y sí, no, yo a tu edad, por ejemplo, yo le llegaba a mi mamá con una cartera No me importaba quedar en deuda mala ni nada. Yo le decía: mamá, aquí está esto, aquí está, mamá, tal cosa, papá, tal cosa. Y como eso, tú lo honras y es como una ley. O sea, son leyes espirituales que no tienen, no hacen acepción de personas, sino que si tú lo haces, así pasa. El hecho es que en pruebas, en situaciones, yo seguía jugando el cash flow. Te conté que fui campeón en el 2008, el campeón mundial además.
Pero te cuento algo.
Y ahí es donde viene la oportunidad. Nosotros estábamos almorzando como 400 personas y ahí estaba Robert Kiyosaki. Pues también hace poco hice un evento con él también en noviembre. Imagínate cómo la ley de la atracción, no. Todo comenzó con leer un libro y luego todo el mundo estaba almorzando. Yo no voy a almorzar, yo me voy a ir a mi cuarto a visualizar cómo le voy a ganar a todos estos gringos, decía yo. Wow. Y había de todo, chino, japonés, de todo. Entonces yo empecé y empecé y empecé y cada vez el grupo era más pequeño. ¿Te das cuenta? Como una competencia así. Sí, y cuando me tocó un americano, cultura que yo aprecio y admiro mucho, de hecho todos mis amigos ninguno habla español, y yo lo miré a los ojos, claro, más alto que yo, muy fácil, no. Entonces yo lo miré a los ojos y le dije: brother, you're going down. Y él se echó un paso para atrás, yo dije: ya, este es mío. Lo mismo es en el tenis, es en todo. Tú ves el body language de la otra persona y dices: no, ya, chao.
O sea, vos manejás tu mente demasiado, demasiado. Qué impresionante. Sabes que todas las personas de éxito que vienen acá, como que las más exitosas, hablan exactamente de eso. Impresionante.
A mi esposo le visto al UFC y nosotros miramos el body language del peleador cuando va entrando, y ya el que ese que va con cara de miedo, y ahí mismo decimos este va a perder porque ya la mente ya entró con los pies hinchados al partido.
Y siempre tienen razón, ¿o no? La mayoría de las veces.
Yo creo que sí, no me acuerdo alguna vez que no.
A menos de que esté tratando de engañar al otro, ¿sí me entiendes? Pero la mentalidad muy importante, no fue así de la noche a la mañana, repito, Porque a veces la gente que lo ve a uno dice, no, pues que es muy fuerte. No, yo tuve momentos de debilidad, tuve momentos de cansancio, tuve momentos de dudas, pero yo seguía repitiendo mis frases, repitiendo mis palabras, seguía leyendo, seguía practicando, seguía haciéndole creer a mi mente todo el tiempo de que yo era billonario, ves. Y creé como una realidad paralela. Había algo que era unos números, pero yo creé otra aparte Y de un momento a otro, pues la cosa volvió, se volvió exponencial en todo. Es decir, en el seminario que iban 10 personas, por ejemplo, yo hacía, iban 12 y hacía una fiesta impresionante. Pero yo lo que empecé a visualizar fue que la fila de personas se salía de los hoteles. I get so many headaches every month.
It could be chronic migraine, 15 or more headache days a month, each lasting 4 hours or more.
Botox® prevents headaches in adults with chronic migraine. It's not for those who have 14 or fewer headache days a month. Prescription Botox® is injected by your doctor. Effects of Botox® may spread hours to weeks after injection, causing serious symptoms. Alert your doctor right away, as difficulty swallowing, speaking, breathing, eye problems, or muscle weakness can be signs of a life-threatening condition. Patients with these conditions before injection are at highest risk. Side effects may include allergic reactions, neck and injection site pain, fatigue, and headache. Allergic reactions can include rash, welts, asthma symptoms, and dizziness. Don't receive Botox® if there's a skin infection. Tell your doctor your medical history, muscle or nerve conditions, including ALS Lou Gehrig's disease, myasthenia gravis, or Lambert-Eaton syndrome, and medications, including botulinum toxins, as these may increase the risk of serious side effects. Why wait?
Ask your doctor. Visit botoxchronicmigraine.com or call 1-800-44-BOTOX to learn more.
This episode is brought to you by State Farm. You know those friends who support your preference for podcasts over music on road trips? That's the energy State Farm brings to insurance. With over 19,000 local agents, they help you find the coverage that fits your needs so you can spend less time worrying about insurance and more time enjoying the ride. Download the State Farm app or go online at statefarm.com. Like a good neighbor, State Farm is there. Agua para entrar, venía desde afuera. Sí, y un día hice un seminario en Fort Lauderdale, es presencial en ese tiempo, y voy a llegar tarde, qué tráfico tan horrible. El tráfico eran los alumnos. Wow, qué bonito. Y empezó uno, digamos así, hasta que ya después de la pandemia lo empecé a hacer online porque hay muchos alumnos que nos ven en Europa, en Asia, en Japón. Tú sabes quiénes, de dónde son la mayoría de personas que compran el libro mío. De Japón. Mira, qué interesante, súper curioso, están los dos idiomas. Y esto ha sido algo que es una bendición porque los países en Sudamérica también, pues, el tipo de cambio, las limitaciones de ingreso. Pero aún las personas que están en otros países también pueden invertir y tener su cuenta. Yo le digo a la gente, no le entregue su dinero a nadie, abra su cuenta. Ojalá que entre más trabajo le cueste, mejor, para que lo aprenda a respetar y empiece su proceso de entrenarse, simular y ya pasar a la parte real, básicamente.
Qué bonito, qué buena enseñanza de llegar a este país con $3,000 pero millonario en su mente, ¿verdad? Eso yo creo que todo lo demás es muy importante, pero yo creo que es el elemento que le falta a la mayoría de la gente, que me dicen: no, pero yo hice training, training, trading, pero yo tomé un curso, pero perdí. Es aquí, ¿verdad? Porque el subconsciente creativo es muy poderoso y va a hacer realidad lo que tú verdaderamente crees en el fondo. Eso es un freno mental o un controlador mental. Alex, gracias por toda esa sabiduría. Entonces, la página es seminariocreandorriqueza.com, y ahí pueden tomar el seminario en línea o pueden comprar el curso, el libro. Me imagino que está en Amazon.
El libro está en Amazon, Crea tu propia riqueza se llama. Pero, Margarita, quería, si me permites 5 minutos, contarte 2 cosas para que esto le va a ayudar a muchas personas también. Llegando acá, ¿cierto? Me fui con mis dos hijos para la playa cuando llegué a vivir acá.
Sí, sí, en Hollywood.
Yo decía, no tengo dinero, pero la playa es gratis y voy a ir a saltar de alegría ya, ya, y a reírme y hacerle creer a mi cuerpo y a mi mente que soy multimillonario. Me fui con mis dos hijos, salió un arcoíris de esos que salen acá a veces, que de día por encima es de noche y en la mitad es de día.
Sí, sí, los he visto.
Y el agua estaba por acá. Llegaron como 2 millones de sardinas y gaviotas que me volaban al lado de la oreja. Mira, eran tantas sardinas que yo las podía coger así y sonaban cuando caían en el pecho mío. Yo decía, esta es una señal de Dios. Y yo en ese momento, si ganaba $100 diarios era mucho, créeme. Y yo decía, esto es una señal de Dios, o sea, la abundancia que me va a mandar. Como 6 o 7 años después Todos esos traits, todas esas cosas que te comenté que hacemos, empezaron a tener como más, mucho más poder. Uno de los hábitos que yo he adquirido en los últimos 4 o 5 años ha sido el del kayak, que me fascina hacer kayak en el mar. El hombre más feliz del mundo. He nadado con manatís, con delfines, con de todo. Y yo iba en el kayak y vi una sombra blanca abajo. Yo dije, pues, tiburón blanco inmenso, como 4 metros. Yo decía, Dios santo, Pero bueno, yo no puedo tener miedo, tengo que seguir. Él igual no creo que le interese mucho yo. Y era un manatí. Entonces empezamos a nadar juntos, yo en el kayak, y él me sacaba así la trompita, así los bigotes, que yo he dicho en algunos porque me provocaba cogerlo y darle un pico. Divino. Nadamos juntos como una milla. Pero uno tiene que aprender, o sea, nuestro cerebro literal se puede conectar con la inteligencia superior, cierto, Dios, como cada uno lo conciba. Y yo lo interpreté como una señal en ese tiempo. Y yo dije, al principio Dios me mandó los delfines, las sardinas, y ahora me estaban dando este que está más grande que todos, está bien gordito. Yo lo entendí como el nivel nuevo de prosperidad, la nueva ola de prosperidad que iba a llegar a mi vida. Dicho y hecho. O sea que mira que cuando uno escucha, cuando uno ve, cuando uno interpreta, cuando uno tiene ese nivel de fe de otro nivel, o sea, ese nivel de ese nivel de fe, pues digamos, tan alto, nuestro cuerpo como que se conecta hasta con la misma naturaleza.
Es que hay que tener ojos para ver y oídos para oír.
Hay gente que le pasan esas cosas y no las ve, no las interpreta bien. Y literal, del 2021 a mí las ventas y las cosas se multiplicaron como por 20 y se volvió exponencial en propiedades, en bolsa, en los negocios. En los diferentes ingresos pasivos y cosas. Y yo comparto esto porque hay personas que dicen, bueno, necesito esto, lo otro, y decirles que ese método, esa forma realmente sirve. Y tú también eres una. Yo me acuerdo cuando me encontré contigo en Despierta América, ese día yo estaba dando un $25,000, ¿te acuerdas? Un cheque de esos. Sí, sí, sí, sí. Yo lo di para apoyar una causa que había allá. Entonces hay veces, imagínate que el dinero es malo, perdón, O sea, todo lo que puedes ayudar, todo lo que puedes hacer. Pero hay veces, estos, digamos, personas que uno quiere ayudar, uno cree que dándole $100 o $200 los vas a ayudar. Lo que estás creando es una adicción a que pidan como si fueran.
Sí, y el día que le dejes de dar queda enojado.
Así quedan bravos.
Mejor enseñarles a pescar y no darles el pez.
Lo mejor que uno puede hacer es, mire, está esto. Antes yo lo regalaba, decía, no, mire, yo le regalo. No lo aprecian. Nunca. Tú lo has dicho, es que tú sabes de esto, ninguno lo apreció.
Hay un dicho en Colombia, o es de Nicaragua, ya no sé, lo que nada nos cuesta volvamos a la fiesta.
Sí, el mundial. Entonces, así como tú y como yo, que para tener éxito hemos tenido que hacer inversiones, sacrificios, tiempo, dinero, invirtiendo en uno mismo como tú lo has hecho, luego vienen los frutos.
Sí, sí, igual que tú, yo no caminé pues al China, al restaurante, pero yo lavaba carros a 90 grados también, pero empecé en educar mi mente.
Yo he visto esa historia en Telemundo, creo que fue.
Sí, hay que derramar los bolsillos en la mente y la mente le llena los bolsillos y el corazón, ¿verdad?
Ahora salgo hasta en el Super Bowl. ¡Ay, qué bien!
No te creo.
Siempre que sale el Super Bowl salgo en la propaganda de nosotros. Y yo digo, bueno, si vas a promocionar algo hablando de marketing, hazlo en grande. Sí. O sea, yo estoy tan convencido de que mi labor, mi labor de valores es tan sobrenatural que yo tengo vallas hasta en Los Ángeles, en todas partes, porque yo quiero que toda nuestra comunidad se dé cuenta de lo maravilloso que es. Claro, no es como tú dices de que ponga acá y ya, no. Eso hay que estudiar, hay que trabajar, hay que tener disciplina y hay que seguir las reglas. Si uno no sigue las reglas, adiós.
Cuando alguien te diga: solo soplar y hacer botellas y usted se va a hacer millonario en 2 días, corre por tu vida. Exactamente. Corre por tu vida, ¿verdad? Cuando tu mente te diga: sí hay un camino y que funciona, pero cuando tu corazón te diga: demasiado fácil para ser verdad, ten cuidado, ¿verdad? Gente que te dice en 2 horas te hago millonario.
Y ahí es donde viene lo que estábamos hablando de, ya voy, lo que, cuál es la diferencia, para responder tu pregunta, entre una apuesta y una inversión. Ah, sí, sí. Para mí apuesta es todo lo que sea cripto, todo lo que tú no ves la historia. OK. Una inversión es cuando tú tienes que ver un gráfico, tienes que identificar cuáles son los pisos, cuáles son los techos, algunos indicadores y algunas señales que te permiten tomar una, hacer una inversión con responsabilidad y poder tener un plan para después venderla, ¿cierto? Pero la mayoría de la gente lo que hacen son apuestas, y el que apuesta pierde.
Sí, es un casino, pero es un casino. ¿Plata u oro ahorita? Las dos, las dos.
A mí me gustan las dos. Buena respuesta. Y lo hago a través de fondos ETFs, que de eso hablamos en el seminario, y lo hago físico también. Y yo tengo decreto, yo digo: yo tengo más oro y plata que el Fort Knox, todo el tiempo. Todo el tiempo. Y retener eso es otro arte, ¿no? Sí, hablamos más de eso.
Excelente. Ya me imagino que nos van a pedir que vuelva. No, nada, ya vamos a ver las preguntas y todo. Pero, Álex, muchísimas gracias. Allá abajo les dejamos el link para que puedan ir a las redes y al seminario, y el nombre del libro todo aquí abajo. Miren, mi gente, no está ahí de gratis, ¿verdad? A ver, ¿cuáles son tus 2 principales aprendizajes?
Wow, o sea, que los exitosos primero se la creen, de verdad. O sea, vos tenés que creer que vas a ser exitoso para lograrlo. Y que, o sea, que hay que poner el trabajo, o sea, tenés que aprender para poder en verdad llegar ahí. O sea, no solo manifestarlo y no hacer nada, verdad, es creértelo y tomar acción.
Tienes que tomar, esos son mis 2 aprendizajes.
Gracias. Y los tuyos.
Hoy yo tengo muchísimos, pero, pero, y otros que me los confirma, pero sobre todo repetir que Todo es la mente, no son las circunstancias exteriores. Porque hay gente que él llegó con 3000, hay gente que llegó con 5 millones y no pudieron hacer nada con su vida. La mente millonaria, o sea, hay mentes pobres y hay mentes millonarias, no gente pobre y gente millonaria. Eso es lo primero. Y la fe, me reforzaste mucho eso porque yo igual que tú, Dios es lo primero en mi vida. Totalmente. Y la fe es la certeza de algo que todavía no ha sucedido, saber qué va a suceder. Y amárrate con dientes a tu visión de éxito, no dejes que nadie te la robe, porque sobra gente que te la quiere robar, ¿verdad?
Gente preguntó ¿Qué pasa con tu hermana?
Mi hermana murió en un accidente. Mi hermano mayor.
No, alguien, un familiar que tenías que estaba delicado. Ah, ya está bien, está bien. Pero, ¿tú te acuerdas lo que yo te dije ese día?
Que iba a estar bien. Sí, sí, me acuerdo.
Y te dije que nunca me equivoco, ¿cierto? Sí, sí, sí. Ah, bueno. Ahí está.
Esa es la fe. Es cierto, es cierto, Alex. Yo estaba muy preocupada, sí. Y además porque mi otra hermana murió de eso, de lo que a ella le dio. Exactamente. Entonces yo me fui como en pánico a Colombia y íbamos a grabar.
Yo le dije a ella, mira, si no se sana Yo no voy al podcast prácticamente. Es verdad, es verdad, eso es fe, eso es fe. Amén, amén, qué bonito.
Muchas gracias por ese regalo.
Yo quiero ser tu alumna. Sí, sí, ahí vamos a estar en el seminario.
Bueno, mi gente, gracias por estar aquí y sé que les dimos pura proteína.
Athletic Brewing Company crafts award-winning non-alcoholic beers for those who want to be part of every round. With over 185 flavor awards, they're exceptional NA beers that fit your lifestyle and any social occasion. Summer's full of good times, and Athletic fits right in. Go to athleticbrewing.com to have brews delivered to your door, or find them at a bar, restaurant, or store near you. Near beer. Athletic Brewing Company. Fit for all times.
More from Juan


#77 GEORGE HARRIS | LO QUE PARECÍA UNA LOCURA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN SU CARRERA
#59 Margarita Pasos: Cómo aumentar precios de forma efectiva y mantener clientes leales
#60 Gaby Wallstreet: La mentalidad financiera que todo empresario necesita dominar



