#57 Nadie creyó en mi hasta que vendí millones con PauTips
21 May 2025 · 38 min
In this episode of the "Yo Pude, Tú Puedes" podcast, hosts Margarita and Sofí interview Paula Alejandra Galindo, known as Pautips, one of Colombia’s first YouTubers. The conversation traces her journey from a shy teenager recording makeup tips with a webcam in 2010‑2012, through rapid growth that earned her millions of followers, brand deals, and red‑carpet appearances. Pautips recounts early ridicule, the evolution of the Colombian creator ecosystem, and the pivotal moments that made her realize her audience was real people. She opens up about a public struggle with an eating disorder, suicidal thoughts, and the mental‑health toll of constant performance pressure. The discussion covers her coping toolbox—therapy, psychiatry, nutrition, spirituality, and a supportive network—alongside strategies for handling haters and cyber‑bullying. Pautips explains how she shifted from chasing metrics to building a sustainable business, launching an online academy, and planning a makeup brand. The interview also delves into her personal life: the long‑distance romance with her husband, their marriage, and how love and family helped her recovery. Throughout, the hosts extract actionable advice for creators on dealing with hate, setting boundaries, digital detox, and maintaining authenticity while navigating an industry that now values engagement over raw follower counts.
Chapters
En este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes, Paula Galindo, conocida como Pautips, nos acompaña. Fue la primera, una de las primeras youtubers en Colombia. Tú fuiste casi que la primera youtuber en Colombia, cuéntanos esa historia.
Agarré la cámara de computadora y empecé a grabar. Nunca lo vi como que, uy, la industria. En esa época no existía.
¿Y vos te autoeducabas con el makeup?
Tus primeros haters, cuéntanos.
Mucha gente decía, qué ridícula, la tips, la que hace tips. Y hoy en día son los que Me dicen, Anitta, tengo un emprendimiento, ¿será que me haces el favor?
Nos contará cómo ha batallado con un desorden alimenticio de manera muy pública y cómo maneja su negocio hoy.
Fue un momento muy duro en mi vida, llegué a considerar el suicidio porque yo decía, nadie me respeta. 20 millones de números, exitosa, te invitan a alfombra roja, así por dentro me estaba sintiendo muy mal.
Es que hay personas que piensan que si vos tenés como éxito laboral no podés tener como que otro tipo de problema de salud mental. Por favor, dale como tips más concretos a las personas de cómo perderle miedo al hate, que eso me lo preguntan todo el tiempo, cómo no tener miedo a que me tiren hate siendo delante de las cámaras, con Pao Tips en este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes.
Hoy tengo una amiga muy querida, además una persona que admiro mucho, que muchos de ustedes conocen en las redes sociales. Fue la primera influencer en Colombia en su adolescencia, es además empresaria y es una creadora de contenido muy conocida, Paula Galindo, Paula Alejandra Galindo, te voy a decir para no te regañar en mi casa, pero la conocemos como Pao Tips. Bienvenida, Pao.
Gracias.
Pao ya tiene 30 años, lo cual es nada, nada, porque yo me siento de 30 y tengo 52. Pero tú fuiste casi que la primera YouTuber en Colombia. Cuéntanos esa historia.
Fíjate, yo siempre fui una niña sobreprotegida, madre soltera, muchos miedos, y estando en casa porque no me dejaban salir, empecé a ver videos en internet. En esa época los más populares eran los ingleses y los americanos.
¿Qué año es esto más o menos?
2010, que yo empecé como a ver videos, 2009, 2010, pero obviamente muy tímida, toda la vida como muy de casa. Y en el 2012 se me metió como que no hay nada haciéndolo en español, a mí me gusta el maquillaje, pero yo no tenía nada, o sea, yo no vivía en la pobreza, pero sí era una niña de clase media que no tenía accesos. Entonces agarré la cámara de computadora y empecé a grabar, pero como un juego, nunca lo vi como que uy, la industria. En esa época no existía, no existía, éramos ridículos los que hacíamos videos. A internet. Y como yo no tenía nada que perder, pues empecé a subir tips. Sí, como para mí era muy divertida la conversación con personas que no conocía. Sí, claro, dentro de lo seguro, ¿no? Sí, porque mi mamá, yo no le había contado a mi mamá, y cuando le dijeron como, es que tú ya estás haciendo vídeos en internet, mi mamá de una vez, ¿qué? ¿Cómo así? Pero mira hasta dónde me ha llevado.
Claro, porque era algo muy nuevo.
¿Y vos te autoeducabas con el makeup, con el maquillaje?
Fíjate que para mí YouTube fue una escuela muy grande porque desde esa época muchos maquilladores de ciertas marcas hacían vídeos. Hay una muy famosa americana que se llama Michelle Phan, ella fue como la que comenzó. Y obviamente yo no era al nivel de Michelle Phan, pero yo iba aprendiendo tips y eso es lo que compartía. Y creo que la gente encontraba a mí como una mejor amiga porque no eran trucos de maquillaje profesional, sino era lo que yo hacía en un diario. Entonces la gente se sentía identificada y enganchada y empecé a tener audiencias aquí en Estados Unidos, en Europa, en México, sin haber ido ni siquiera una sola vez. Tenía audiencias en todos los países, pues por esa misma cercanía.
¿Y te acuerdas cuál fue la primera vez que tú dijiste, what, esto se volvió viral? ¿Te acuerdas de ese video? Siempre hay como un video que hace la diferencia.
Mira, yo comencé en el 2012, 2013. Me ofrecieron una oportunidad de trabajo aquí en Estados Unidos y yo siempre lo he contado, o sea, las personas que me conocen saben qué pasó. Me trajeron a grabar como una serie con otras influencers que yo seguía que eran como de otros países. Y yo, wow, la estoy haciendo. Y cuando me pagaron $6,000, yo era una niña de universidad, o sea, para mí, soy millonaria, me compré un carro, me compré un carro, uno pequeño para ir a la universidad. Y yo decía, esto está como extraño. Y pues ya después hicimos mi primer meet and greet en Bogotá. Y cuando yo llegué, o sea, cuando uno trabaja enfrente de una cámara, es algo muy solitario, estoy siempre con la cámara, entonces yo puedo hablar y hablar y expresarme. Y para mí es muy fácil siendo tímida. Sí, pero cuando hicimos el primer Meet and Greet fue mucha gente, eso parecía un concierto, la gente con pancartas. Yo estaba así.
¿De tu nombre?
De mi nombre.
O sea, eran tus fans.
Fue la primera vez que te diste cuenta, wow, esto.
Yo ahí me di cuenta que esos numeritos que suben en pantalla son personas en realidad, porque uno se deja como llenar mucho, ay, 50,000 likes, ay, no tuvo 10,000 likes, ¿cuántos son 10,000 usuarios dándole likes al vídeo?
10,000 personas en un cuarto y es un montón de gente.
Es un montón de gente.
Sí, es un montón de gente. Entonces así comencé.
¿Y te acuerdas más o menos qué edad tenías cuando lo de la alfombra roja que dijiste wow, o sea, hay gente que de verdad conecta conmigo, me sigue?
Creo que eso fue 2014, o sea, ahí tenía 2 años más, 19 años. Sí, yo cumplí 18 enfrente de mi cámara. O sea, yo creo que me he desarrollado y mi carácter y mi personalidad y hasta mi autoestima enfrente de la cámara, lo cual no ha sido del todo bueno, pero pues ha sido un aprendizaje muy grande.
¿Tus primeros haters? Cuéntanos.
No, yo creo que desde el principio. ¿Sabes que es gente del colegio?
Sí, porque ellos son los primeros.
Yo empecé a crear contenido cuando recién salí de la escuela, entonces del bachillerato, y mucha gente decía: "Ay, qué ridícula, la tips, la que hace tips". Y hoy en día son los que me dicen: "Ay, mira, tengo un emprendimiento, ¿será que me haces el favor?". Y yo: "Mira, es que ya no se hacen favores, pues estoy puesta, ¿no?". En ese momento ya son acciones, las tienes que cotizar con mi manager. Pero en esa época obviamente me veían como una ridícula. Sí.
¿Y cómo lo manejabas? Lloraba.
También se vale, se vale llorar a veces, especialmente si son personajes que conoces.
Creo que algo que a mí me ayudó es que yo siempre he sido como muy perfeccionista y muy enfocada en todo lo que hago. Entonces pues yo sí escuchaba, pero yo decía no, mi meta es esa. Ya cuando vi que esto empezó a dar, yo decía es que ellos no entienden. Ellos pues obviamente siendo pionero en una industria que no existía, empezamos nosotros a armar con los pocos YouTubers que habían empezamos a armar esta industria que en ese momento todo el mundo hace parte y todo el mundo quiere hacer parte. Sí, pero en ese momento también fue una, como una gran travesía de educar las marcas, como miren, esos son los impactos. En ese momento pues teníamos una manager que fue como la que creó, creé yo en todos nosotros, y empezar a enseñar las marcas el impacto que teníamos los creadores de contenido, que estalló en pandemia, pero antes no existía.
Pero, ¿quiénes son nosotros? O sea, ¿tenés unos amigos influencers que crecieron con vos?
Entonces yo Te voy a hablar solamente Colombia porque México es una industria que comenzó mucho antes, porque México está muy influenciado por los EE.UU. Pero Colombia como que todos los trends llegaban muy tarde. Entonces allí empezamos Juan Carlos Sanchez Balza, Sebastián Villalobos, Sebastián Díaz, pues un montón de youtubers que tal vez no lo sepas porque son de la vieja era, pero éramos youtubers, ni siquiera existía Instagram ni TikTok. TikTok se llamaba Musical.ly.
¿Cuántos seguidores tienes en YouTube?
En ese momento, 9 puntos, más de 9 millones de seguidores.
Eso es más que Nicaragua entero.
Sí, es un país, más que un país, demasiada gente. Y luego lo más grande de todo es que yo no tenía conciencia de la cantidad de gente. O sea, en serio, yo parecía como un caballito, esos que le tapan los ojos, yo era a crear contenido. Creo que esa misma obsesión fue lo que me llevó tan lejos.
Y puede haber sido tu éxito, porque hay gente que me dice: yo quiero ser influencer porque yo quiero ser famosa, es como el JoJo. En cambio, tú lo hacías para darle tips y le agregabas valor a la a la gente y hacer la diferencia. Para mí, porque la influencia es agregar valor, y eso es lo que tú hacías.
Sí, y que a pesar de que pude generar mucho dinero durante esos años, esa nunca fue mi meta. Mi meta era cómo crecer ese número. Como alguna vez escuché, no sé si saben quién es NikkieTutorials, es una de las más grandes de habla inglesa de makeup. Ella decía que llega al punto de la obsesión donde ella subía un video y si en menos de los primeros 15 minutos no llegaba a 100,000 reproducciones, ella se cuestionaba ella misma ¿Qué era lo que estaba haciendo mal? O sea, que muchos creadores no hacemos contenido. Hasta el mismo MrBeast, él se paga un pequeño porcentaje de lo que gana, pero entre todos los millones de dólares que él gana, él no lo hace a título personal, sino es una obsesión por crear contenido. Eso es lo que tenemos los creadores de contenido.
Es la pasión, te apasiona lo que haces.
No es el yo, sino el que yo, lo que puedo crear, lo que puedo aportar. Y el dinero, la fama, todo eso viene aparte.
Sí.
Exacto, eso es una consecuencia de servir. Yo siempre he dicho, el dinero y la riqueza es una consecuencia de dar, de servir, que la gente entra a un canal y dice, este canal me agrega valor, ¿verdad? En el caso tuyo, me enseña a maquillarme, me da tips. Y en total, contando ya hoy Facebook, Instagram, ¿de qué tamaño es tu comunidad?
Yo creo que alrededor de los 20 millones de personas.
Wow, esto es importante para que tengan dimensión en con quién estamos hablando, para quienes no te conocen, ¿verdad? Porque muchos te conocerán.. En tu adolescencia tú empezaste a tener problemas, un desorden alimenticio. Sí. Cuéntanos qué pasó.
Bueno, entonces yo comencé todo esto a los 17, ¿no? Yo era una niña normal, con una infancia normal, crecí en Bogotá, no crecí en Estados Unidos. Y durante toda esa época como que yo nunca vi un desorden alimenticio como algo que me pudiera pasar. Rasgos en mí que pudieron haber sido detonantes: muy perfeccionista, toda la vida con muchas cosas, Tuve muchos vacíos en mi infancia, como que mi papá nos abandonó, entonces hija de... Como que siempre tuve ese cuestionamiento en mi mente, ¿por qué? ¿Qué tengo mal yo? Y después se me suma esto, que es como una necesidad de estar perfecta para una audiencia tan grande. Entonces yo empecé a hacer ejercicio, contraté uno de estos entrenadores de Instagram, me mandó una dieta, y la Paula perfeccionista pues no hizo la dieta, sino que hizo más de la dieta. Y de ahí pues se desencadenó un montón de problemas. Desde mis 18. Pues mira, hoy en día tengo 30 y yo digo que no estoy como en lo más bajo de la enfermedad, no se va del todo, es igual una enfermedad mental que se detona por ciertos momentos de la vida. Pero bueno, yo creo, Margarita, que tú me conociste hace unos 3, 2 años, cuando recién llegué a Miami, y yo estaba en un momento de depresión muy fuerte. Entonces yo decía, es como una doble cara, ¿no? Hay un montón de 20 millones de números, exitosa, te invitan al Pómbalo Rojo, así por dentro me estaba sintiendo muy mal.
La La procesión va por dentro.
La procesión. Y ahí fue donde entendí la salud mental es realmente lo más valioso que puedo tener estando en este puesto, porque los números son muy variables, pero la salud, ¿qué más hay que proteger?
Es que hay personas que piensan que si vos tenés como éxito laboral no podés tener como que otro tipo de problema de salud mental. Y entonces, ¿qué tips le darías a alguien que está pasando por un problema alimenticio? Cómo para mejorar su salud mental?
Mira, yo cometí varios errores. Entre ellos, yo me victimizaba mucho ante mis seguidores. Entonces, no, es que yo estoy pasando por eso, para que yo— Entonces la gente, sí, alguna gente te tiene lástima, otra gente te comprende, pero la mayoría te juzga. Y un trastorno mental es muy difícil que la gente lo entienda porque, ay, pero tú no estás tan flaca como para tener un desorden, o ay, es que ayúdate, come. De eso no se trata, es que el problema va mucho más allá, baja autoestima, un montón de problemas en la casa, perfeccionismo, entonces todo eso se suma y lo único que te da confort realmente es ese trastorno alimenticio, entonces que ha sido muchos años de terapia porque yo antes lo hacía por mi mamá, entonces yo entraba a terapia, me curaba unos 2 meses y volvía a recaer porque para mí era como mi zona de confort, yo no podía controlar los números, yo no podía controlar la gente que me seguía, mi pareja, mi mamá, pero sí podía controlar lo que comía y lo que no. Y entonces esa necesidad absurda de control me tocó empezar a migrarla a otros lugares, claro, con psiquiatría, psicología, nutrición. Yo hablo mucho de que con Dios, porque para mí también fue un pilar muy grande tener esa parte espiritual.
El mejor psicólogo.
Pero también me he metido en problemas por compartir esa parte espiritual, porque no todo el mundo la comparte. Entonces yo digo, bueno, ahí eso fue lo que me funcionó a mí. Lo más importante es tener un grupo terapéutico, porque no es algo como "I come y ya". Toma, porque es un problema mental. Una persona que sufra de demencia, de, no sé, depresión, y eso no le vas a decir ay, siéntete bien y ya, no. Es un problema que va mucho más allá.
Sí, a mí me pasó cuando yo tuve depresión y los ataques de pánico, y me decían pero si vos no tenés problemas, ¿por qué vas a estar deprimida? Quiero hacer aquí un punto aparte porque lo que está compartiendo Pau, y te agradezco, es muy importante, y esto casi siempre viene del fondo en la niñez de un no soy suficiente. Cuando hay, por ejemplo, un abandono de papá, yo no soy suficiente, entonces tengo que ser la niña perfecta, ¿verdad? Una de las cosas, y todos tenemos, yo digo que la mayoría de las familias son disfuncionales, pero una cosa que yo me repito todos los días es, aunque digamos mi hija no me conteste el teléfono 10 veces al día, soy suficiente. Es un ejemplo. Aunque mi papá me haya abandonado, no fue mi caso, pero yo soy suficiente, y él no me abandonó, él se lo perdió, él tendrá sus Él tendrá sus heridas porque la gente herida hiere, ¿verdad? Entonces no es, pero el niño chiquito dice: yo no soy suficiente, mi papá se fue, si yo fuera tan valiosa no me hubiera dejado. Entender que él no te dejó, él se fue porque es una persona que tiene sus propios, digamos, esqueletos en el closet, ¿verdad? Y que tú eres suficiente y que eres valiosa. Ese es mi granito de arena que puedo aportar porque yo también lo viví. Verdad, no, no con, digamos, desorden alimenticio, pero desorden de ansiedad, de pánico, de depresión, de pensamientos suicidas. Y aprender que pase lo que haga, lo que haga cualquier ser humano, yo soy suficiente, yo soy importante, yo valgo mi peso en oro, verdad.
Total.
Exacto. Y ahora hay algo que a mí me dolió mucho que te hicieron a ti, me parece una gran grosería, y es que no vamos a hablar con nombre propio, pero algunos medios incluso Sí, empezaron como a insinuar, esta niña, que además, ¿cómo le pueden hacer eso a una adolescente, verdad? Está haciendo esto para llamar la atención. Sí, entonces era como que te estaba lloviendo sobre mojado, ¿verdad?
Sí, para mí fue un periodo muy duro. Eso fue ya la última vez que yo me interné, fue justo antes de pandemia. Yo vivía en Los Ángeles, viví en Los Ángeles 4 años, que allí fue donde mi carrera realmente explotó, pues, con números tan altos. Pero también fue un momento de mucha dualidad porque estaba viviendo mi sueño, pero estaba enfermándome mucho más. Me aislé de todas las personas que pues de mi mamá, de las personas que me cuidaban, estaban en otra zona horaria, estaba muy lejos. Y Los Ángeles es una ciudad muy hermosa, pero también una ciudad muy competitiva, y eso me hizo sumirme más en la enfermedad. Entonces yo en ese momento, ya al final de eso, antes de pandemia, mi mamá me dijo: devuélvete para Colombia y te internas porque te vas a morir.
Y te puedes morir de un desorden alimenticio.
Yo ya pues ya estaba con osteopenia, con anemia, amenorrhea, pues un montón de condiciones que el cuerpo empieza a tener cuando tienes pues tanta restricción de nutrientes, de comida, de todo. Entonces pues nada, me devolví y en medio de todo ese caos yo hice un video diciendo que me iba a ir, que me iba a tomar un tiempo en las redes sociales, pero por contratos me tocó regresar y decir es mentira, voy a volver. Entonces en medio de todo ese caos yo me estaba sintiendo mal, deprimida, tal, pues la gente obviamente, esta niña está usando esto para ganar vistas, porque en ese momento pues la publicidad más barata es la polémica. Y a pesar de que yo nunca lo he hecho intencionalmente, pues son cosas que pasan en este medio. Yo creo que me dio, o sea, yo tenía dos opciones: o hundirme más o que eso fuera un motor para salir adelante. Y yo dije, ya no quiero ser el hazme reír de la gente, o sea, no quiero ni que me traten mal ni que me victimicen, y yo misma lo estoy fomentando. Entonces me concentré más en mi tratamiento y salí adelante. Esa fue ya como la peor humillación. Titulares en noticias, me hacían entrevistas por radio y me insultaban, y yo decía: ¿qué es esto? O sea, ni que yo fuera así. Fue un momento muy duro en mi vida. Yo creo que hasta llegué a considerar el suicidio porque yo decía: nadie me respeta y yo tampoco me respeto. O sea, pero yo creo que esa fue la oportunidad para encerrarme más y empezar a tomar una terapia más seria.
Sí, que pasaste de víctima a victoriosa. Ser víctima Es cuando uno echa culpas. Yo le digo esquizofrenia. Es que los periodistas, es que whatever, cualquier cosa. Yo me vuelvo victoriosa cuando digo no, esta es mi vida y yo soy responsable y voy a enfocarme en lo que puedo controlar. Y por eso hoy estás como estás, casada, feliz, ¿verdad? Ya más madura. No, sí. Hey, antes de seguir con el podcast, te quiero invitar a mi gira Yo Pude, Tú Puedes 2025, donde vamos a romper todos tus techos mentales sobre el dinero. A desarrollarte una mente millonaria, te voy a enseñar a gobernar tus emociones y a crecer tu negocio. Link abajo.
Yo quiero saber entonces ahora la parte feliz, ¿cómo conociste a tu esposo?
Bueno, nuestra historia es larga y es compleja y diferente porque fue en Los Ángeles cuando yo vivía en esa época que estaba tan enferma, él era mi vecino, o sea, son como coincidencias de la vida que uno nunca piensa, pero yo llegué a Los Ángeles con la idea de que yo quería conocer gente americana, yo, ustedes saben, colombiana, llego, no, yo aquí me voy a conseguir una pareja americana, tal, Y él con su acento, él nació en Washington, D.C., pero él es de familia colombiana y su acento español es súper colombiano, Darmen. Entonces alguna vez me habló en un ascensor y yo lo ignoré, yo como no, este tipo. Eso es otro rasgo de la gente que está enferma de los trastornos alimenticios, se vuelven como muy esquivas con la gente, como que no quieren formar conexiones porque no sé, no, sí, sí, por miedo que se den cuenta. Yo creo que es un miedo como que la gente pueda tener acceso a tu cuerpo, y no en una parte sexual, sino como que te abracen, que te pregunten, que quieran salir a comer. Uno se vuelve como una parce.
Incluso usan ropa holgada para decir que están tan delgaditas. Entonces, si alguien te agarra, se da cuenta que estás delgadita.
Es una enfermedad muy triste porque te suma y te suma y te hunde demasiado, y la gente te ve y te dejan cuando no debería ser así.
Es más, hasta te piropean. Peor, qué flaca y qué linda que estás.
Entonces yo sentía que estaba cumpliendo un estándar. Yo decía, wow, lo estoy logrando, voy a hacerlo más y más. Sí, yo siempre digo que uno no debe opinar ni para mal ni para bien del cuerpo de nadie, porque todo el mundo tiene un espejo en la casa. Pero bueno, volviendo a mi esposo, entonces él era mi vecino, y pero ahí nunca nos hablamos. Una amiga en común en esa época me dijo, yo tenía muchos problemas hormonales y de todo, me dijo, él te puede ayudar porque él hace como medicina natural, jugos, vitaminas, plantas y todo eso. Y yo entonces le escribí por WhatsApp y le dije, mira, si yo tengo esto. Él me dijo, también él era vegano en esa época y yo quería ser vegana porque yo quería ser vegana. Y él me dijo, tú no puedes ser vegana, tú tienes que comer hígado, huevos, tú estás muy mal. Entonces como que empezó a ser mi health coach y ahí empezamos a hablar por WhatsApp. Por allá a los 2 años una vez me acompañó a hacer un mercado como de vitaminas y eso, pero ya yo lo veía como un hippie, o sea, para mí nunca se me pasó por la cabeza que yo iba a terminar siendo algo de él. Pasó todo esto que te digo del 2019, yo me vine a vivir a Colombia, él se mudó a Miami en pandemia, y durante la pandemia seguimos hablando por WhatsApp como coach, porque este además él me lleva 11 años, y pues yo vengo de una industria muy diferente, o sea, mi industria es mucho de apariencias, de todo ese tipo de cosas. Pasó pandemia, yo vine a Miami porque tenía una escala en Los Ángeles para recoger toda mi mudanza, mi trasteo. Y él me dijo: salgamos a comer. Y yo le dije: ok. Y después de la comida él me dijo: yo he estado pensando que tú y yo deberíamos tener algo. Le dije: ¿qué? Estás muy equivocado, o sea, no, yo salgo con amigos hombres, para mí esto no es un date, lo siento si te confundiste, y ya. Y él lo tomó como: bueno, pues ahí, hágale. O sea, como que no, ante ese rechazo él no tuvo como un ego muy alto ni nada, sino que seguimos hablando, y a mí eso me interesó mucho de él.
No sé, esa autoestima, esa seguridad.
Él decía, bueno, y ahora lo hablamos y él me dice, es que las mujeres que son bonitas usualmente nadie les cae por miedo, entonces yo le caigo a todas a ver cuál me dice que sí. Y yo, ah, claro, era una buena táctica, mi hermano ya la aprendió. Entonces nada, ya después de eso, años, lo aprendieron en Yo Pude, Tú Puedes, láncele a todas que alguna le va a hacer. O sea, lo que va de la personalidad es autoestima. Entonces nada, ya en el 2020 empezamos a salir, 2021 nos volvimos novios, 2023 nos casamos.
Oh, felicidad.
Y ya estamos un año y medio después. Sí, pero claro que él no me conoció en mi mejor época, él ha visto todo mi proceso. Y así haya acompañado desde lejos, siento que ha sido un pilar muy fuerte en toda la recuperación. No quiero decir que una persona con trastorno alimenticio tenga que conseguir una pareja, Pero sí, una persona a la que se puedan apoyar, un hermano, la mamá, el tío, porque salir de eso solo es muy difícil.
Siento que es muy bonito que él fue tu amigo antes. Mi novio ahorita era mi mejor amigo antes y somos amigos desde los 11 años. Me parece lo máximo porque se conocen como en otro nivel antes de empezar.
Te conoce tal como eres, sí, tal como eres, y te ama tal como eres.
Pues fíjate que en nuestra boda, en los votos, él dijo Yo amo a Paula, no a Pautips.
Mmm, qué lindo.
Y toda mi familia terminó llorando porque obviamente ese ha sido como el dilema de mi vida. ¿En qué momento dejo de ser el personaje y soy yo? Porque yo construí desde los 17 años la vida de ese personaje, pero nunca me encargué del yo.
Sí.
Y eso ha sido muy difícil para mí, como poder parar, porque como te comenté antes, uno tiene como esa cosa loca de que entre más números, más hago, más contratos, más dinero, pero ¿hasta qué punto?
Sí, ¿vos sentís que todavía tenés esa obsesióncita por los números? Sí.
Sí, pero en este momento ha cambiado mucho la industria, porque antes valíamos mucho según el número de seguidores que teníamos. En este momento ya cambió, es más el engagement, qué tanto engagement, qué tanta retención tienes por vídeo. O sea, la industria ha cambiado muchísimo. Algo que yo puedo decir de mí, yo formé una marca. La gente hace chistes como, ay, ni que fuera Pautips, y se refieren a que yo fuera la maquilladora de internet.
Sí, entonces bueno, no, y ahí Y eso está bien, son KPI, son indicadores clave. En todos los negocios hay que medir indicadores. Cuando tú eres un influencer estás midiendo el engagement, los seguidores, ¿verdad? Pero que sabes que, pero sin que te afecte el autoestima. Yo no valgo por la cantidad de views que tiene un video, ¿verdad? Lo que tú dices es separar a Pautips, la marca, y el negocio de Paula, de Paula Alejandra, lo que vale vos.
Pero ese problema lo tienen Todos los creadores de contenido, yo me siento a hablar con la gente y es como: no, estoy muy mal porque las vistas no me suben de tanto. Y yo: wow, todos tenemos esto. Entonces llegamos al famoso burnout que lo tienen todos los creadores, más grandes, los más pequeños, no se sienten inspirados, no se sienten suficientes.
Es que sabes que me parece interesante las redes sociales, que está comprobado psicológicamente. Vos probablemente tenés como las palabras más tal cual científicas, pero yo sé que por ejemplo los likes te dan como dopamina.
Sí, te da.
Es como fake dopamine. Y entonces como que también como que tu autoestima muchas veces sentís como si en esta foto no tiene muchos likes es porque yo no soy bonita. Es como diferente a los KPIs, si son un contador, ¿me explico? Como que está como más mezclado en el autoestima, la apariencia, qué tan carismática sos.
Sí, sienten que un like es personal o un hater. Yo celebro los haters, Sofí también, yo le enseñé.
Pues he aprendido.
Cuando hay un hater Primero, son personas heridas, porque tú imagínate uno meterse a internet a insultar, tiene que tener el corazoncito muy dañado, ¿verdad? Entonces, la gente herida hiere. Yo, cuando es alguien que no está de acuerdo conmigo, le contesto. Cuando es un hater que te está insultando, lo bloqueo. Yo no acepto cyberbullying. Pero digamos que yo entré a este mundo con herramientas psicológicas que de pronto los más jóvenes no las tienen. Entonces, por eso me gusta que hablen entre ustedes dos, porque a mí en realidad, si aún video no le va bien, a mí pues sí, porque yo a la edad de ustedes no existía internet. A mí hoy no me afecta, más bien digo, ok, el avatar me está hablando, mi cliente quiere decir que este tipo de temas no le gustan. Cuando hablé de este tema le gustó más, entonces, ¿cómo puedo producirle más contenido de eso?
Por eso, pero vos lo ves más como algo de negocio.
Claro, pero tengo 52 años y tengo herramientas. Si lo hubiera hecho a la edad de ustedes, probablemente me hubiera golpeado, deprimido, afectado, ¿verdad? Yo entré con otras herramientas ya.
Pero yo les voy a confesar una cosa, en el 2019 que tuve ese problema tema mediático y todo eso, que me di cuenta que esos que decían ser mis seguidores en cualquier momento podrían llegar a ser mis haters. Y así, ella es mala por tal y tal, y hacen un juicio de valor así por lo que ven en social media o en las noticias. Yo ahí dije, esto se puede acabar en cualquier momento. Yo antes no lo había evaluado. Yo dije, no, esta es mi torre de Babel, 20 millones me siento. Yo dije, en cualquier momento esto se va. ¿Y quién eres tú? Y en ese momento fue donde empecé a enfocarme en construir una vida social, amorosa, porque yo antes no tenía nada. Yo era devota a las redes sociales. Y cuando consideré que se podían llegar a acabar, o que la gente mía, no sé, ese clima de odio, lo empecé a ver como un negocio. Y dije, bueno, si yo ya pude hacer eso desde cero, y yo no tenía dinero, yo no tenía nada, llegué hasta acá. Si se va mañana, yo estoy segura que puedo montar otro tipo de negocio y ya no dependo al 100% de lo que tú dices. O sea, tantas métricas, eso le daña a uno la cabeza, es demasiado. Entonces, en este momento ya no estoy al 100% en redes. Claro que hago redes, pero ya no, ya no me afecta tanto como antes. Ya me importa también ser una buena esposa, tener amigos. Acabo de llegar de Colombia, estuve de fiesta. Yo antes nunca perdía tiempo de fiesta porque los números, los números, eso es enfermizo. Y lo entiendo mucho de los nuevos creadores, que es como que, pero es que yo no tengo números, y es una obsesión así. Yo te lo estoy disfrutando. Tú tienes interés de conectar con una audiencia o es solamente que los números, los números, porque en este momento le regalan cosas gratis a todo el mundo, tengas poquitos números, muchos números, pero a ti, amor personal, que te apasiona, cuál es tu misión, tu propósito, y más que eso, tienes salud mental mientras que lo estás haciendo. Eso está siendo como un terror para ti. Sí, y ha sido muy bonito porque le perdí el miedo a ese hate. En este momento, ay, Narizona, flaca gorda. Yo, bueno, sí, sí, sí, a mí también me resbala.
Traje foca.
Sí, ya, espérame, por favor, dale como tips más concretos a las personas de cómo perderle miedo al hate, que eso me lo preguntan todo el tiempo, cómo no tener miedo a que me tiren hate.
Creo que me pongo mucho en los zapatos de la otra persona. Yo digo, si esa persona está sufriendo porque tengo el pelo así, vaca, ¿qué estaría viviendo esa persona? O sea, como, ¿cuáles son sus experiencias para venir a decirme eso a mí? Yo que soy una persona cuerda, educada, yo jamás opinaría eso. Inclusive muchas cosas en redes sociales que no me parecen y me lo callo.
Yo solamente le hago swipe, tipo chao.
¿Qué necesidad tengo yo de ir a criticar a una persona? Inclusive estaba hablando hace unos días con una amiga y ella me dijo En esta posición de creadores de contenido tenemos que tener mucho cuidado con lo que decimos. Si no, ella fue a un lugar de pollo frito y les sirvieron el pollo tarde, no sé qué, y ella fue, hizo una historia, yes, que este lugar, y la persona la buscó al mes y le dijo, tú no sabes cómo me ha afectado, las ventas se me cayeron, me ha tocado sacar a 2 personas, tal. Y ella dijo, en mi vida vuelvo a hacer un comentario de odio porque mira todo lo que ejecuto.
Qué horrible.
Y tal vez fue un error de una persona dentro de la compañía ese día que lo hizo mal, sí. A mí, pero el desenlace es mucho más grande. Ahora, si yo lo hace a una persona, es que tú eres gorda. Todo lo que puede desencadenar es en otra persona. Hay que pensar dos veces antes de abrir la boca, en todo sentido.
Es que detrás de una pantalla siento que para algunas personas, yo nunca lo haría, pero para algunas personas es muy fácil como ofender sin pensar que es una persona al otro lado de la pantalla leyendo y sintiéndose ofendida. Como que en verdad estás pensando lo que estás diciendo y cómo le va a afectar, porque hay tantos comentarios. Yo veo, a veces me meto a un reel que tiene un montón de comments negativos. Y yo digo, wow, qué horrible. O sea, cada una de estas personas, y cada comentario tiene 2000 likes. O sea, yo ni siquiera, yo ni likeo comentarios negativos porque digo, yo no quiero sumar a que esa persona vea toda esta gente diciendo algo feo.
Tú me estabas preguntando como tips más concretos, ¿no? Entonces uno de esos es ponerse en los zapatos de la otra persona. Dos, no leerlos. O sea, yo sé cuando a mí se me va muy viral un video, va a tener hate. Claro, porque hay gente que no me conoce. Entonces yo ya no leo los comentarios.
Y es cuestión de números.
Claro, yo ya lo leo.
2000 personas, aparece una persona herida que dice algo feo.
Y también lo que tú decías, bloquear y borrar es permitido, porque cuando una persona te falta respeto le das como pie a las otras personas que lo sigan haciendo. Entonces, cuando tú pones un límite, lo borras y listo. Hay muchos vídeos que yo tengo que quito los comentarios, yo digo no necesito. O sea, también uno no puede ser como el mártir ahí a poner a leerse todo lo malo que dice la gente. Hay que cuidar también mucho la mente y el corazón.
Yo, exacto. A mí lo que estás diciendo tú y que tú también lo entiendes es, primero digo, pobrecita esta persona. Yo también creo en Dios como Pau. Entonces digo, cuando veo a alguien, no que me está contradiciendo, a mí eso no me importa. No estoy de acuerdo, Margarita, que si uno cuida su diálogo interno, verdad, yo lo, está bien, cuéntame más o cómo te puedo ayudar, whatever, verdad. A mí eso no me importa, pero vieja chepe, no sé qué, whatever. Digo que Dios lo bendiga. Yo de verdad rezo por la persona y la bloqueo porque digo, pobrecita, o sea, nunca me ha visto y se está metiendo. Porque gente que dice cosas bien feas, pero, pero uno, uno, otros son perfiles falsos también. Tú entras y tienen 3 seguidores, no tienen foto. Entonces hay gente que crea 10 perfiles falsos, te quiere hacer daño, te quiere hacer daño y te pone 10. Entonces bloqueado, bloqueado, bloqueado. Yo siempre voy a bienvenir en mis redes a la gente que piensa distinto. Yo creo que tenemos que aprender a estar de acuerdo en estar en desacuerdo, pero yo no permito cyberbullying ni le dedico tiempo en mi mente. Este es mi apartamento sagrado. Yo, Gandhi decía, yo no dejo que nadie camine en mi cabeza con los pies sucios.
Total, ¿verdad?
Yo quisiera decir que no me afecta. Sí me afecta, pero no los leo. Entonces, las veces que lo he leído me ha afectado, claro, pero no me engancho y no pasó. O sea, sabes, sí, if my feelings got hurt si me ofendí, digo, ok, suficiente, ya no voy a leer. Y trato de hacerlo menos, pues.
Claro. Y además yo digo, si te lo dice tu mamá, créelo. Tu mamá te conoce desde que naciste, pero te lo está diciendo una persona que no tiene un contexto de quién eres tú.
Sí, no tiene idea.
Empecé a elegir de quién sí he sido, de quién sí recibo y de quién no los comentarios, porque sí, no me puedes gastar así. Me volví muy envidiosa, como con mis energías, como con mi bienestar, porque me ha costado tanto llegar a él.
¿Envidiosa o cuidadosa?
Como yo digo, ambas. O sea, inclusive con las personas en físico, si siento que son como vampiros de energía, de acuerdo, de acuerdo.
Uno tiene que, si la persona cada que estás con ella sales drenado, apártate, sí, apártate. La gente te tiene que sumar y uno debe ser también un multiplicador para la gente. Uno, uno no, pero esto tal vez tú nos estás oyendo y quieres empezar tu canal de YouTube y estás diciendo no, con lo que no, hazlo, hazlo, porque la cámara te permite agregar mucho valor, ayudar a la gente. Simplemente no te dejes robar ese sueño por gente ahí o por las compañeras de la escuela. Lo que me está contando Pau me lo dijo una vez una alumna que yo le ayudé a empezar sus vídeos de YouTube y me dijo, Margarita, estoy súper deprimida, puedo hablar contigo. Le digo, ¿qué pasó? Me dice todas mis amigas, ay, ahí viene la YouTuber, pero burlándose. Dice, ¿tú crees que deba dejar de hacerlo? Y yo le dije, yo creo que necesitas nuevas amigas, porque una verdadera amiga te va a apoyar en tus proyectos, no se va a burlar.
Ahorita hay un trend que dice, al principio daba cringe, y ahorita todo el mundo me pregunta cómo lo hice. Sí, yo creo que ustedes también les pasó. Al principio daban cringe haciendo los cursos, hablando de, no sé, pene y todo esto, y después, ay, Margarita, ¿y ustedes cómo lo hicieron? ¿Cómo hacen? Ah, bueno, es que si uno no innova, entonces no llega a ningún lugar nuevo. Ahora imagínate, a ustedes les dicen como, qué lindo lo que dijeron, ¿no? Pero aquí en la industria de la belleza es, qué linda estás, qué lindo. Entonces una perfección se te mete como ese rollo en la cabeza, que tienes que estar perfecta. Y empecé a vivir también en la imperfección. Está bien no estar tan bien.
Pero siento que yo he visto que hay muchas influencers relatable. Yo creo que vos sos relatable. ¿Cómo se dice relatable en español?
Te puedes relacionar.
Identificar. Y ahora he visto de que hay personas que sí te dan esos cumplidos, como, ay, o sea, me identifico con vos, que sos tan natural, me identifico. Entonces siento que también hemos evolucionado en ese sentido. Tal vez cuando empezaste era más como la, era las Kardashians, que todo el mundo tiene que estar perfecto.
Total, pero yo era la niña pink que iba a la escuela con todo perfecto, los cuernos perfectos, y en esa época vendía mucho. Sí, pero ahorita entre más seas como identificable, como natural, natural, de acuerdo. Ahorita más, pero es que todo el mundo está ventilando los problemas y todo, pero yo estoy como en ese punto medio de no sé qué tanto uno puede abrir el corazón porque a la gente le encanta meter el dedo en la llaga.
Y no, no, pero vas a encontrar también su porqué. Lo que pasa es que cuando lo hiciste, de pronto la gente no estaba acostumbrada a eso, pero yo creo que hoy en día la gente ya no quiere fotocopias, quiere originales.
Totalmente.
Yo quiero leer un poema, ya que las tengo ustedes dos aquí. Hay mucha gente que quiere entrar en él, de Theodore Roosevelt. —uno de mis poemas favoritos dice: no es el crítico quien cuenta, no es aquel que muestra cómo el fuerte se tambaleó o donde el bienhechor pudo haberlo hecho mejor. El crédito le pertenece al hombre que está en la arena, cuyo rostro está pringado de polvo, sudor y sangre, que lucha valientemente, que hierra y queda corto una y otra vez, que conoce los grandes entusiasmos, las grandes devociones y gasta su vida por una causa justa. Aquel que en la cúspide conoce el triunfo de los grandes logros, y que en el peor de los casos, si es que falla, por lo menos falla atreviéndose a mucho, para que su lugar nunca esté entre aquellas frías y tímidas almas que no conocen ni la victoria ni la derrota. Lo escribió en 1910 Theodore Roosevelt, y a mí me encanta porque yo me imagino la gente como en las gradas, uno ahí en la arena sudando, sangrando, porque Exacto, te critican porque uno se trasnocha haciendo el contenido, queriendo dar lo mejor de sí, pero el crédito le pertenece a esa persona que está ahí. Es muy fácil sentarse a un lado y criticar. Y esto no es solo estar en redes, es cuando montas tu emprendimiento, es cuando, verdad, todo lo que quieres hacer en la vida. Esos críticos, es muy fácil, verdad, el crédito le pertenece a los que estamos haciendo que las cosas sucedan, a los que estamos yendo por nuestros sueños. Por eso yo le digo a la gente, gente, A nadar se aprende tragando agua, lánzate. Que el que critique, que critique. Y fíjate que hay un dicho, como dices tú, yo no acepto críticas constructivas de gente que no ha construido nada.
Amo eso. No, y también estaba pensando que una vez leí una frase que me gustó que dice que al que le molesta verte tomar acción son personas que les da mucho miedo a ellos tomar acción y por eso te critican y les recuerda de que ellos no la están tomando.
Yo por eso rezo por ellos, yo digo algo tienen algún miedo o algún dolor y lo están proyectando en uno porque uno fue el primero que se les atravesó en las redes. Bilateral. Sí, total. Sí, total. Sí. ¿Qué viene para ti, Pao? ¿Cuáles son tus proyectos ahora?
Bueno, afortunadamente esto de redes sociales tiene como muchas vertientes, muchas maneras de crecer, ¿no? Yo en este momento tengo también como una escuela de cursos online para ayudar a la gente a crecer en redes sociales, a monetizar sus redes sociales, que es algo que llevo haciendo 12 años y la gente es como: yo quiero aprender. Y yo: bueno, yo te enseño. Eso fue algo que empezamos a hacer recientemente. Quiero toda mi marca de maquillaje. Yo tuve en algún momento una marca de maquillaje, pero era modelo de licencia, es decir, que no era 100% mía, y no me funcionó. Sentía que estaba trabajando mucho y no era lo que yo quería generar. Y me he quedado ahí mirándolo de la marca de maquillaje. Entonces espero que sea un proyecto muy, muy próximo. Y nada, también estamos esperando enfocarse.
La primera, sí, tienes tus primeras clientes.
Ay, amén, amén. Sí, sí, sí, sí, quiero sacar algo. Siento que igual la gente que me conocía de hace mucho tiempo me conocen es por maquillaje, ese es mi fuerte. Y pues nada, seguir creando contenido para toda mi audiencia, que es como esa comunidad tan bonita. Tengo muchachas que me siguen desde que éramos todas niñas y estas están casadas o tienen trabajos, viven en el exterior y se identifican en mí porque yo también a mis 21 años me fui de mi casa, empecé a vivir en un país que no conocía, empecé esto desde cero. Como que a pesar de que he tenido tantos miedos en mi vida, yo me lanzo. No tengo nada que perder.
Sí, todo lo bueno pasa al otro lado del miedo.
Totalmente. Sí, sí. Y así nadie crea en mí. La única que ha creído muchas veces en mí es mi mamá, ahí dándome porras. Pero eso es bonito, como mirar para atrás y ver como que, wow, a pesar de que yo ni siquiera yo creía en mí, mira todo lo que he podido. Así como ustedes dicen, si yo pude, ustedes pueden.
Y hoy, ¿tú eres tu mejor amiga o todavía te das palo?
Yo siento que todavía me doy mucho palo, pero ya aprendí a controlar esa voz que todo el tiempo está martillando, porque todos tenemos como pensamientos intrusivos, pero es aprender también a manejarlos. Y con lo del trastorno alimenticio, que yo te decía que yo me sentía tan acobijada con eso, empezar a buscar otros ambientes que me generen el mismo nivel de placer. No sé, relajarme, hablar con Dios, tener momentos en familia lejos del celular, empezar a crear también una vida aparte de las redes sociales, que no sea solamente eso. Inclusive en esta semana decidí no mirar redes, lo abro para postear y ya lo cierro. Digo, muchas veces estamos tan metidos ahí que nos perdemos de la vida real, que es la que está aquí ya presente, con mi mamá, con mi hermano, con mi esposo, con todo eso. Y lamentablemente ese es el mal de la nueva generación, todo el mundo está metido, están comiendo y todo el mundo ahí metido, y entonces es hit de dopamina. Y tú bajas el celular, me siento deprimido, estoy aburrido, no tengo nada que hacer, no tengo un propósito, pero si estás todo el día ahí dándole, dándole, el cerebro no puede descansar. Sí, entonces qué bonito, ¿no? También poder parar un tiempo y disfrutar el ya. Qué lindo, mi Pau.
Sigue siendo luz, sigue creciendo. Y yo me quedo con este mensaje final: hay que desconectarse para conectar. Nosotros acabamos de perder a mi suegra, la abuela de Sophie. Cuando se va un ser querido, uno se acuerda como que uno solo tiene el hoy, ¿verdad? O sea, hay que aprovechar a los seres queridos. Y a veces uno va a restaurantes, yo he pecado de eso, y ve toda la familia en restaurante y todos en el celular, ¿verdad? Desconectarse. Nuestros seres queridos no son eternos. Está muy lindo las redes, y si tienes un negocio tienes que tener redes, pero no te olvides de vivir el mundo real. Gracias, mi Pau. Gracias, Pau Tips.
Claro que sí, me pueden encontrar en todas las redes sociales como Pau Tips. Gracias, Pau, súper.
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