#61 Ricardo Peláez: Cómo hacer crecer tu negocio como un empresario exitoso
18 Jun 2025 · 35 min
In this Spanish‑language podcast episode, host Juan Carlos Sanchez Balza interviews Ricardo Peláez, president and founder of Dgroup, a Colombian entertainment conglomerate. Peláez recounts his early exposure to entrepreneurship during a family financial crisis around 2000, launching his first venture at age 12 and learning resilience from paying employee salaries on a family orange farm. He describes how he entered the nightlife sector through the iconic bar Cucaramacra while still in university, gradually acquiring a stake, taking over management, and expanding the brand across Colombian cities and Miami. The conversation follows the evolution of Dgroup: turning a struggling bar into a multi‑venue operation, acquiring a hotel (Park 10) and the historic La Macarena arena, and navigating complex legal and financing challenges, including leveraging personal assets and bank loans. Peláez shares a standout pandemic innovation – a helicopter‑borne concert – detailing the technical, regulatory, and logistical hurdles he overcame. He offers concrete advice for moving from self‑employment to becoming a full‑scale entrepreneur, emphasizing incremental milestones (bar before stadium), aggressive long‑term goals, and staying out of the comfort zone. The interview also explores patterns of successful people: surrounding oneself with higher‑level peers and mentors, learning from failure, and maintaining a purpose‑driven mindset that seeks to professionalize Colombia’s entertainment industry. Throughout, Peláez stresses that larger problems create larger business opportunities, that capital follows well‑scaled ventures, and that a clear purpose fuels sustained growth.
Chapters
Se viene toda la crisis acá en Colombia, eso generó una quiebra económica. Pues a los 12 años empezar a montar negocios.
¿Tu primer negocio a los 12 años, Ricky?
Como decimos acá, me tumban.
Me engañan.
Me engañan. Yo creo que entre más grande el negocio, más fácil aparece la plata.
Tuviste que ver con un concierto en pandemia en un helicóptero.
Tocaba convencer al presidente para que le diera un permiso al helicóptero el día de las pruebas. Me llama y me dice: "Tienes que cancelar el evento".
2 o 3 consejos desde tu experiencia para uno pasar, digamos, de ser un autoempleado, un emprendimiento, a ser un empresario.
Uno tiene que abrir como artista un bar antes de hacer un estadio.
Tú que conoces a algunos de los artistas más grandes latinoamericanos, ¿verdad? ¿Has encontrado algún patrón que tú dirías: "Es que la gente exitosa hace estas cosas"? Mi gente, les tengo una persona muy especial, muy inteligente, muy resiliente. Sobre todo es amigo de mi hermano, pero además es muy conocido en Colombia. Fue nombrado cuando era un poquitico más joven, 30, lo que se llama 30 Under 30, verdad, uno de los 30 empresarios más prometedores de Colombia. Él es Don Ricardo Peláez, Ricky, alias Ricky. ¿Cómo estás, Ricky? Qué bueno tenerte acá. Presidente y fundador de Dgroup, ¿verdad?
Correcto.
¿Cómo estás?
Bien, ¿cómo han estado? Muy honrado estar acá.
Felices de tenerte. Ricky, mucha gente viene aquí a hablar de los éxitos y eso es maravilloso, pero siempre que hay una historia de éxito también hay, como decimos, la escalera del fracaso. Yo digo que esa es la única que te va subiendo, ¿verdad? Al éxito. En el año 2000, una situación dura económicamente aquí en Colombia, y tu familia particularmente. ¿Qué edad tenías tú en el 2000? A ver, ¿qué modelo eres?
Yo soy modelo 74. 84, 12, 15, creo. Sí, algo así.
Tú eres 97, 97, y yo soy 72. Ricky, por favor, doña Margarita, ahora en adelante. Ok, ¿qué pasó? Cuéntanos.
Más que fracasos son momentos edificadores.
Me encanta.
Nazco en una familia donde afortunadamente lo, lo tenía y lo tengo todo, hasta de pronto un poquito más de lo que muchas personas pueden tener. Pero yo creo que al final los momentos difíciles no es con respecto a alguien, es con respecto a uno mismo. Y hay veces nos da pena decir lo afortunados que somos. Y la historia mía no es de nada distinto a ser un afortunado, pero en algún momento, 12, 15 años, mi padre estaba en el negocio de la construcción, es arquitecto. Se viene toda la crisis acá en Colombia y bueno, eso generó una quiebra como cualquiera económica. Él, en busca de seguir adelante, se va a vivir a Costa Rica y desde ahí sigue diseñando una oportunidad laboral. Y básicamente nos podíamos ver 1, 2, de pronto 3 veces al año.
O sea, tu papá se va y ustedes se quedan.
Nos quedamos, sí. Ya, digamos que Él hizo un sacrificio grande por mantener la estabilidad nosotros acá, pero es un momento difícil, es un momento donde afortunadamente contamos con familia, amigos, se pudo seguir pagando el colegio, después la universidad. Y a veces vemos, tan bonito, tan simple, pero al final es un lujo a veces poder estudiar en un buen colegio, en una buena universidad y formarse. Entonces bueno, fue un esfuerzo grande mientras que ya podíamos seguir adelante por sí solos.
¿Y qué aprendiste de eso?
Eso es un tema increíble porque es entre casi que yo soy el mayor de los 3 hermanos, entonces es el hermano mayor pero con una rayita de papá. Pero al final simplemente hay una fragilidad, una fragilidad permanente, y hay que meterle actitud al tema. En ese momento, yo creo que es un momento edificador en mi carrera, en mi forma de ser, donde pues tenía que definir si quería seguir teniendo una vida afortunada o qué. Pero es una definición a los 12 años.
Entonces es como realizar depende de mí, si va a suceder depende de mí, correcto. Nadie me va a venir a poner las cosas en la mano, correcto.
Llegué afortunado, una familia afortunada. Pasó algo, lo quiere seguir teniendo, pues hágalo usted, porque ya no me lo pueden seguir proveyendo mis padres.
¿Tu papá era emprendedor?
Sí, siempre ha sido empresario, tuvo su empresa. Y bueno, pues a los 12 años empezar a montar negocios.
¿Montaste tu primer negocio a los 12 años, Ricky?
Sí, no solamente el negocio, sino que era bastante chistoso. Teníamos una finca donde sembrábamos naranjas y pues yo llegaba a pagar la nómina de los empleados. Mi papá pues mandaba la plata y yo llegaba con el maletín de él, que era evidente que no era de un niño de 12 años, en una pantaloneta, con un maletín de cuero a pagar la nómina. Ahí por teléfono me conseguí una distribución de videos de seguridad y polarizados porque me encantaban los trapos.
¿Vos llamando a los 12 años conseguiste eso?
Sí, porque si daba la cara no me lo iban a dar.
Pues claro, a través de la voz, sí, OK.
Sí, claro, hay que simular algo. Sí, crack. Entonces ahí me empiezan a despachar material y pues claro, ahí creo que perdí más de lo que gané, pero lo que gané me lo—
La experiencia que te quedaste. La experiencia, total.
De ahí consigo la representación de una marca de motos para Colombia. Y también me, como decimos acá, me tumban, me engañan. Ahí aprendimos lo que no se le hace a nadie, pero con más ganas a seguir adelante. Y bueno, ahí fuimos llegando a entrar a lo que es el negocio hoy de D-Group, que ha tenido varias fases.
¿Y cómo empieza D-Group?
Existía una, un bar de música en vivo muy conocido que se llamaba Cucaramacra, que nació en Cali, después Bogotá, Medellín, Miami, Barranquilla. Y cuando los socios iban a abrir Medellín, alguien le dijo: vaya, hable con Ricardo Peláez, que creo que puede ser un buen socio. Entonces, esto es entrando a la universidad, el primer semestre. Bueno, me explican todo el negocio. Y yo les dije: bueno, lo único es que pongo una condición, y es que las acciones que van a vender en Medellín, yo escojo los socios para que sean buenos socios. Me cuentan si les interesa. Yo no tenía la plata para pagar ni siquiera mi acción. Entonces me dice: no, no se tiene que levantar, queda aprobado. Consigo un grupo de amigos, vendo una motico, que era lo único que me quedó de la tumbada o de la estafa, y ahí compro un 1%. De ese negocio. Y ahí aprendí. Entonces todos los trabajos de la universidad se los hacía al negocio, iba aprendiendo, iba aprendiendo. Al final, en un momento muy difícil del bar, se iba a cambiar quién manejaba el negocio, y yo le dije al socio mayoritario, que era de Cali, le dije: yo cojo la gerencia con un compañero del colegio. A mí me gusta la parte comercial, la parte financiera, y vamos a darle a esto, ¿qué? Entonces ahí empezamos, ya el negocio venía bajando, nos había ido muy bien, empezamos a ver que la marca era muy fuerte pero la locación física no era la ideal. Entonces empezamos a hacer eventos por fuera y ahí aprendimos a hacer conciertos, aprendimos a manejar las marcas y todo este tipo de cosas. Y ya después llega un momento donde Conozco un edificio abandonado y en el último piso, en el séptimo piso, habían unas bóvedas a 7 metros de altura en concreto. La cosa más espectacular, unas cucarachas de este tamaño. Bueno, la cosa más miedosa, entraban con linterna y voladoras.
Dicen que los machos se quitan cuando la cucaracha vuela.
Traigo a mi papá y le digo: ¿Qué opinas? Y ahí empezamos arquitectónicamente a ver qué podíamos hacer. Rompemos este muro, sacamos un rooftop, hacemos esto, esto. Y después llamo a uno de los socios y le digo: Mira qué locura esto. Me dice: ¿Le crees? En ese momento me llevaba, no sé, 3 o 4 años, pero eso en la vida laboral ya era el que tenía sueldo y el que todo. Me dice, dale. Yo le dije, el problema es que tenemos que firmar el arriendo por todo el piso. Entonces, para que entiendan, tenemos un negocio de 500 metros y el piso era de 4000 metros.
Ah, guau.
Sí, entonces me dice, nada, firmémoslo vos y yo. Entonces pusimos la firma y llamamos a los socios, llamamos a los otros, le dijimos, hicimos el recorrido.
¿Cuántos años tenía Ricky?
25 años. Sí, ok. Soy malísimo para las edades.
Lanzado, lanzado, sí.
Entonces citamos a los dos y les dijimos: bueno, hay una noticia mala y una muy mala.
¿Cuál quieren primero?
La mala es, ustedes ya saben que Cucaramacra, donde está nada más, tenemos que cerrar. Y la muy mala es que Camilo y yo hemos firmado un contrato por todo este piso a título personal Este es el proyecto, quién va y quién sale. Hay algunos, salieron, salieron, metieron el brinco inmediatamente, otros se quedaron. Y ahí yo paso a ser el socio minoritario, al ser el socio mayoritario, y se crea Dgroup con Cucaramacra, Sixtina del Aire y otras unidades de negocio, pero ya pues una escala mucho más grande. Ahí nos va muy bien, nos va muy bien realmente. Ya empezamos a gestionar unas cositas un poquito más grandes. Sí. Y yo pensé pues que ahí se nos había quitado esas ruletas de firmar papeles de la forma. Y ahí mi papá diseñó un hotel que se llama el Park 10.
Muy bonito.
Mil gracias. Y eso tuvo muchos problemas jurídicos y él en algún momento ya estaba cansado y no le paraba bolas a eso. Yo le dije: pues tú estás cansado, yo no, yo voy, dame el puesto en la junta. Llevaba 2 años en la junta luchándola con una cantidad de cacaos ahí.
¿Qué es cacao?
¿Problemas?
No, empresarios súper reconocidos, vacas sagradas.
Sí, tú eras el chiquito.
Sí, no, el chiquito era el chiquito del chiquito.
Sí, baby, literal.
Con muchas ganas, ellos ya muy cansados. Dentro del hotel había un restaurante muy conocido, se llamaba La Fragata. Y ahí el restaurante, digamos que sale y me dicen: coja con su empresa el local. Y yo le digo: no, pues que nosotros del restaurante no sabemos nada. Bueno, la insistencia, lo cogimos. Lo remodelamos, montamos el USAC, y efectivamente no sabíamos nada. Hicimos todo lo que no se podía hacer, pero ahí sigue el USAC vivo. Y cuando llevamos muy poco, uno de los socios empieza a gestionar la venta del hotel a un tercero. Y eso implicaba que si el tercero decidía que nosotros no continuamos, perdíamos toda la inversión que había ahí. Entonces un día nos cita mi papá y a mí a la terraza del hotel a las 9 o 10 de la mañana y nos dice: bueno, para contarles que esto ya está vendido, así, así, así, así. Y no sé qué pasó, pero yo le dije que yo igualaba la oferta. Y no tenía la plata. Mi papá pues en silencio no entendía qué estaba pasando porque sabía pues que la plata no la tenía. Y me dijo: no, pero ¿cómo así que igual a la oferta? Y yo: pues sí, ¿qué parte de igual a la oferta no entendés? Sí, no, mejoréla. Yo: no, vaya a la asamblea y diga que hay una cadena de hoteles y que hay un pelado y que los dos ofrecen lo mismo, uno con experiencia y otro sin experiencia. Y yo en el fondo Sí, pensando que iban a decir que se lo vendían a la cadena. Sí, pues soy tan de buenas o tan de malas, no sé, pero unánimemente dicen que me lo vendían a mí y tenía 3 meses para pagarlo.
Jue madre, Ricky, ¿cuánta plata era? Eso se puede hablar, se te puede contar, eran miles.
Y nuevamente cito a los accionistas y les digo: sorpresa, llegaste tú. Compré un hotel a título personal.
¡Ay, la voy a llorar!
Pero creo que deberíamos de entrar en el negocio. Yo llevaba 2 años en la junta, sabía que era un buen negocio, me gustaba, tenía toda la proyección. Dijeron: "Pues sí, pero no tenemos para pagar eso". Hacíamos las cuentas y de pronto teníamos para pagar el 20%. Fuimos a donde la gerenta de Banco, que éramos como empresa tan chiquito que nos atendían en una sucursal de 2x2 dentro de un supermercado. Habíamos la gerente, mi socio y yo. Sí. Y tuvimos la primera reunión, después ya más personas en el banco, después más personas, y al final pues en el edificio principal con un tablero defendiendo la tesis de negocio. Y nos prestaron para comprar el 70% de lo que valía, y unos socios a título personal pues pusieron el resto. Y lo logramos comprar. Y pues súper bien el tema.
Pero a mí me da el vibe de que vos sos como un serial entrepreneur, como emprendedor de en serie, en serio. O sea, que no hay algo en específico que querés hacer, sino que te gusta emprender en muchas diferentes cosas.
Sí, de hecho The Group es un intraprendimiento al interior. Ahora te digo hoy cómo estamos configurados, pero todo el tiempo estamos creando unidades nuevas de negocio.
Entonces lo que a vos te apasiona es como un proyecto nuevo y cosas así, aprender de cosas nuevas.
Yo creo que lo que me apasiona una pareciera que son los problemas, como si tuviera un problema psiquiátrico importante.
Y bueno, entre más grande el problema, más grande el negocio, ¿verdad? Yo siempre lo he dicho.
Sí, hay un costo-beneficio en una relación.
Pues si te gustan los problemas, te gusta emprender, pues adelante.
Y es como en inversiones, entre más grande el riesgo, el potencial de ganancia es más alto, pero el riesgo también, ¿verdad?
Correcto.
Te veo como, y eso lo encuentro yo en mucha gente exitosa, es de pronto la gente que se congela y analiza la analización de la analizadera, tienen mucha aversión al riesgo, mientras que la gente que nosotros entrevistamos que tienen éxito en diferentes rubros, encontramos que es como, digamos, 40% información y 60% como un gut feeling, como que esto me parece que va a ser bueno.
Ah, y todos han fracasado mil veces, o sea, han tenido como miles de errores y se han atrevido, etcétera.
Sí, ganar se aprende tragando agua.
Ajá, exacto.
Bueno, y ahí siguió la Macarena.
Explícale, porque mucha gente que nos ve no está en Colombia.
La Macarena, la plaza de toros, es donde antiguamente se hacían toros, corridas de toros, y hoy en día se podría decir ya no se hacen. Sí, desde que tomamos la plaza se canceló las corridas. Y hoy es probablemente donde está la mayor cantidad de conciertos de la ciudad.
Ahí fue donde estuvo Karol G.
Ha estado Karol G, ya hoy en día hace estadios, pero estuvo ahí. Todos empiezan por ahí y todos vuelven cuando están bajando en su carrera también. Nos habían ofrecido La Macarena 10 veces, 9 habíamos dicho que no. La última me llama alguien y me dice regálame un tinto. No, me dijo, ¿para qué? Yo, claro.
Pero eso, ¿de quién era?
¿Eso era de la alcaldía o eso era de una fundación que se llama el San Vicente de Paul, en el 51%?
Sí.
Y el distrito, la alcaldía, en el 49%. Nosotros compramos el 51% de la fundación, de la fundación, y tenemos el 100% de la operación.
Ok.
Yo al final les dije, mire, no lo vamos a comprar, no tenemos cómo comprarlo, pero si puedo llamar a la persona que gerenciaba esto a hacer un análisis y mirar, lo llamo y le digo, lo terminamos comprando en un mes. La misma historia, no tenemos la plata, ¿cómo vamos a comprar? Apalancamos el hotel, compramos ahí el 80, el 70 y punta del negocio. El otro porcentaje fueron unos socios de Grupo Título Personal.
¿Crees tú que si el negocio es bueno, la plata aparece?
Sí, y yo creo que entre más grande el negocio, más fácil aparece la plata. Estas tesis es de Anita, una profesora con quien pude ver clase en Harvard y te empieza a explicar cómo cuando vas grande obviamente logras un share market, una participación de mercado relevante. Y después empieza a aplicar términos como winner's take all, como los ganadores se llevan todo. Al final no es que literalmente te vas a quedar con todo. Pero te paras en la cancha de una forma que te da unas ventajas competitivas muy interesantes.
Sí, eso es como velocidad de ataque, es hacerlo en grande. Yo también creo mucho, no sé tú qué opinas de eso, cuando todo el mundo contrae, empuja. Nosotros, por ejemplo, estamos haciendo ahorita un evento enorme en Miami, venían las elecciones de Estados Unidos y todos nuestros competidores cortando marketing, entonces Yo digo, si yo hago así cuando ellos están haciendo así, es como que hiciera así, ¿verdad? Y ahora el evento se va vendiendo solo, a toda velocidad.
Pues muestras el miedo en el ejemplo que tú estás diciendo, pues claramente nadie quiere estar al lado de alguien que siente miedo. O sea, tiene que ver algo con decisión.
Sí.
Y en el tema de eventos aplica completamente, completamente.
Yo tengo una pregunta sobre cómo reinventarse y hacer las cosas diferentes. Por ahí en mi investigación vi de que hiciste un concierto en pandemia, o tuviste que ver con un concierto en pandemia en un helicóptero. Necesito saber más sobre eso.
Pues los que vivimos de hacer eventos o en la industria, pues vivimos a unas revoluciones muy altas. Entonces, en Colombia la pandemia fue muy— la restricción fue muy larga. En el sector de nosotros fue prácticamente 2 años y yo básicamente me estaba enloqueciendo.
Como muchas personas.
Estaba un día en el apartamento, mi apartamento tiene una vista sobre Medellín y yo mismo mamando gallo, como tomando el pelo, tomando el pelo, dije: ¿Usted imagina que viniera aquí, que hubiera una tarima aquí en el aire? Uno viendo aquí en el apartamento un concierto ahí en el aire.
Lo máximo.
Bueno, Elon, okay, pero es que así empieza. Esa es la grande mente.
¿En serio? Sí.
Y después mi otra parte de la cabeza como, why not.
Sí, ¿por qué no?
Sí, ¿por qué no? Entonces empecé a investigar. Yo soy piloto de hobby y bueno, pues el único helicóptero, lo único que podría ser un sostenido en el aire es un helicóptero.
Sí.
Un avión no puede. Después de los poquitos helicópteros para soportar una carga es un Black Hawk de las fuerzas Aéreas de Colombia, o sea, el military.
Sí, wow.
Entonces pido una reunión con ellos y básicamente como: no vengas aquí a molestar, que estamos muy ocupados.
¿De qué me estás hablando?
Estamos muy ocupados como para que vengas con estas ideas acá. Tenemos crisis en todo el país.
Pero esto ya era como poner unos parlantes gigantes en el Black Hawk.
No, inicialmente todo nace mientras que uno va investigando más, es que sostuvieran una tarima en el aire.
Ah, o sea, era literal la tarima.
Pero así empezó. Básicamente así empezó. Lo que pasa es que pues no tengo un referente para investigarlo. Sí, nadie lo ha hecho. Él lo ha hecho, entonces como que—
El más difícil de convencer iba a ser al cantante, que se iba a parar en la tarima, ¿no?
Afortunadamente eso nos creen un poquito. Entonces después dije, bueno, no, seguí investigando y encontré un avión, un helicóptero privado con muy buen performance y condiciones. Yo en Medellín, esta persona en Bogotá, no nos podíamos movilizar por teléfono. Tengo esta idea, ta ta ta, y como, ¿qué estás pensando? O sea, long short, Sí, la solución era montar tecnología militar en un helicóptero civil. Sí, entonces los helicópteros militares tienen como unas antenas que tiran el sonido encapsulado a 9 kilómetros, porque pues recordemos que está en el aire y tenemos que escuchar acá la música. Entonces hicimos todos esos acoples técnicos, pero después teníamos un gran problema: estaba restringido los vuelos en Colombia. Tocaba convencer al presidente para que le diera un permiso al helicóptero para volar de Bogotá a Medellín, montar todos los equipos, por eso hacer pruebas, y que le diera permiso a hacer el concierto, sobrevuelo del tema.
Ay, pero qué bonito, me parece hermoso.
Ya después habían otros temas técnicos, como cuando canto y se me mete el ruido del helicóptero. Bueno, todo eso lo fuimos solucionando, solucionando. Después dijimos, pues un helicóptero va a estar al frente de tu casa segundos. Entonces teníamos que tirar la señal del helicóptero a un master, y el master distribuir a televisión y a radio para que todo el mundo tuviera acceso al concierto. Independiente de que lo viera por segundos pasar y seguir. Y el mensaje de todo era: si te gustó la iniciativa, entras como si fueras a comprar una boleta y te aparecían nombres, solo por tener nombres, como si hubieras comprado un palco, un VIP o una general. Y cada una de esas boletas, la plata iba para una fundación para ayudar en pandemia, pero no había ninguna obligación porque era gratuito, estaba en el aire. Pero simbólicamente era, pues, ayudar. Si te gustó lo que hicimos, ayúdalo.
Y me imagino que conseguiste muchas donaciones.
No, entonces, el día, el proceso fue muy duro, altibajos, o sea, varias veces yo iba a cancelar. Y hay un general que nunca conocí, solo por teléfono, porque vuelvo y repito, no nos podíamos ver. Y en los momentos donde yo decía esto, de la Fuerza Aérea, del Ejército, de la Policía, la policía. Y había momentos donde decía, no más, es que pues sí, muy, muy bonita la idea, pero ya, esto va a pasar, yo, volvamos a la vida normal. Y él no me dejaba cancelar, me decía, no puedes cancelar, no puedes cancelar, no puedes cancelar. Y solo por esa persona que nunca conocí, nunca fui capaz de cancelar. El día de las pruebas me llama y me dice, tienes que cancelar el evento. No hay la más mínima posibilidad. Ya probamos, ya estamos listos para mañana, esto va a ser un éxito, va a ser muy bonito, tienes que cancelar el evento. No estoy entendiendo, me dice, es un tema de vida o muerte, tienes que cancelar el evento.
¿Qué pasó?
Hay teorías, la mezcla.
¿Nunca te dijeron la razón? Solo te dijeron es vida o muerte, no hay opción, tienes que cancelar.
Así es. Quedaron los vídeos de la prueba de sonido y el helicóptero a bordo y de todo.
Todavía se puede hacer algún día, algún día lo tenemos que hacer. Hay gente que nos está viendo que están empezando su emprendimiento, sí, y tienen miedo, tienen miedo de hacerlo más grande, quieren jugar a lo seguro. No sé tú, si tú les puedes dar 2 o 3 consejos desde tu experiencia para uno pasar, digamos, de ser un autoempleado, un emprendimiento, a ser un empresario.
Hay que hacer el proceso. O si lo llevamos a ejemplos más claros, pues uno tiene que hacer como artista un bar antes de hacer un estadio, tiene que ir yendo paso a paso. Y es eso. Ahora, sin unas metas, sin unas metas agresivas de largo plazo, pues la motivación se va a acabar. Muy, muy rápido. Sí, en algún momento le decía a un artista, bueno, ya estás listo para un estadio. Decía, no sé, lo tengo que pensar bien porque después del estadio que viene, el helicóptero. Entonces yo creo que eso, eso, eso es importante, o sea, ponerla lejos, ir llevando allá. Si la pone uno, la meta aquí cortica, cuando la cumple se acabó toda la motivación, que es peligrosísima.
Yo digo que la zona cómoda es el cementerio de todo, o sea, pensar en grande, pues otras palabras.
Sí, completamente. Pero el grande para el momento y las circunstancias en las que uno está.
Sí, sí, claro, poniéndose metas alcanzables, pero con, ¿cómo se dice?, una meta de largo tiempo.
Que yo lo he hecho así en mi vida, yo me pongo metas que yo creo que son, si pusiera a alguien realista al frente mío me diría 50-50 que lo puedes lograr, ¿verdad? Porque si me dicen la puedes lograr fácil, digo yo estoy pensando muy chiquito. Entonces yo me acuerdo cuando, por ejemplo, para mí era Univisión, era como mi marido me decía: ahí te van a entrevistar. Y yo: este man se la fumó verde, ¿verdad? Porque ahí no llegan sino las Miss Universo, ¿verdad? Entonces uno llega ahí, después, ¿qué sigue? Como dices tú, y después, ¿qué sigue? Y después, ¿qué sigue? Pero siempre he apuntado donde es un stretch, ¿me explico? Donde uno dice: estoy pensando más grande de lo que alguien de pronto en mi posición pensaría.
Donde dan nervios.
Sí, donde dan nervios.
Donde todavía sudan las manos. Eso, me encanta. Hay algo detrás.
No lo pudiste describir mejor, Ricky.
Exacto.
Porque la zona, cuando Yo digo, si todo te está saliendo muy fácil y lo ves muy fácil, eso es peligroso porque estás en la zona cómoda. Si no sentís un poquito de maripositas en el estómago, verdad, sin hacer cosas absurdas, verdad, te quedas en la zona cómoda. Y para mí es a la muerte sobre hablar en público en el evento. Sí, Sofía hablará ahorita por primera vez en nuestro evento, y la pobre está—
y eso lo sentía antes de en el podcast, y ya se me quitó. Ahora ya en el podcast estoy cómoda. Entonces ahora ya toca de vuelta ponerme algo que me dé nervios.
Cuando en el bar hacíamos los aniversarios del bar, entonces era un momento para hacer una súper fiesta con un artista, pero un artista para 500, 600 personas. Yo no dormía un mes. Ya después el sueño era no dormir un mes haciendo una Macarena, después no dormía un mes haciendo un estadio. Entonces Sí, es un proceso bonito que hay que disfrutarlo. Y cuáles son los skills para poder ir al segundo nivel.
Ricky, una pregunta por curiosidad. Tú que conoces algunos de los artistas más grandes latinoamericanos, ¿verdad? Y de aquí de Colombia, que de hecho casi todos los más grandes ya están aquí. ¿Tú has encontrado un—? Yo he encontrado en el podcast con Sofía un patrón de la gente exitosa que es impresionante, ¿verdad? Que vienen de Lugares muy distintos, pero piensan muy parecido. ¿Sí? ¿Tú has encontrado algún patrón, además de ser exitoso, al rodearte de gente exitosa, que tú dirías: es que la gente exitosa hace estas cosas? Exitosa profesionalmente me refiero, ¿cierto? Porque el éxito es muchas cosas, pero profesionalmente.
Hay unos estudios alrededor inclusive del Índice de Pobreza, que para mí es un símil en ese tipo de cosas, Y hay unos estudios que muestran que las personas de un estrato que conviven con personas de un estrato más alto tienen una mayor posibilidad de salir de su estado de pobreza. Sí, y digo porque ese sí tiene un estudio. Lo que voy a decir, no conozco un estudio, pero hago este símil, y es, yo creo que Cuando uno se rodea de gente que te jala, te sube el nivel en todo, en todo, o sea, desde las amistades, los socios, los colegas, hasta quien sigue uno en redes, ¿verdad?
Es lo que estás consumiendo. Sí, sí, es gente victimizándose todo el día, o si estás oyendo un Tony Robbins, un Jim Rohn, una Margarita Paz.
Eso te empieza a codificar de una forma. Yo hoy en día tengo más amigos y amigas que fácilmente son 10 años mayores que yo, y siento que es porque me encanta extraer el conocimiento de alguien que va más adelante. Pero me volteo al otro lado y entiendo que lo que quiere la nueva generación Yo tengo mentores, Ricky, de 65 años y de 21.
Por ejemplo, mi mentor de TikTok fue un pelado de 21 años.
Eso es lo más exitoso que puede ser.
Sí, porque hay gente que también a veces, como dice Ryan Holiday, el ego es el enemigo. Que uno puede decir, este peladito, ¿qué te debió haber pasado a ti cuando llegaste a la junta del hotel? Este peladito, ¿qué me va a enseñar? No, también tienen muchas cosas que enseñarnos las nuevas generaciones. Hasta de un niño, totalmente, hasta de un niño aprendemos. Ricky, ¿cuál es tu súper meta? ¿Cuál es tu sueño? Así, Madison Square Garden.
Es darle un poquitico más de formalismo a la industria en Colombia. Excelente. Tenemos un potencial increíble, gigante. ¿Empezamos en Medellín, no? Sí, Medellín es una de las regiones en este momento con el potencial más increíble alrededor del entretenimiento. Me encanta. Pero ha sido muy empírico. De hecho, ha emergido a pesar de Y yo creo que cuando le damos un poquitico más de formalismo, nos creamos más el cuento, más estructurados, eso puede ser una región imparable. Entonces creo más espectacular, creo más en aportar a la sociedad para que la misma sociedad sea la que haga las cosas increíbles, y no unitariamente.
Entonces, más que meta, lo que ya tienes es un propósito, un propósito grande. Eso es otra cosa que encuentro en común la gente exitosa. Al principio es el dinero, porque es importante. El que diga que el dinero no es importante normalmente está quebrado, ¿verdad? Porque el dinero es una herramienta que te da opciones, ¿verdad? De alimentación, de educación, de ayudar a tus papás, de ayudar a tu iglesia si quieres. Pero después tú pasas como un punto en que ya se vuelve es un propósito lo que te levanta de la cama, ¿cierto?
Correcto. Y ese propósito se alimenta de las metas. Sí, o sea, el propósito está acá y esto está lleno de metas para poderlo sostener. Claro, es más divertido que una cantidad de metas que un solo punto. Lo estás viendo así o lo estás viendo así. Sí, entonces se divierte uno más simplemente manteniendo ese propósito en el aire y empujándolo. Y yo creo que al final, por ejemplo, más que todo en Colombia nos da pena hablar del dinero, satanizamos el éxito, y eso quizás es el peor set point que hay. Porque es que puede haber una relación entre el dinero y el tamaño, por ejemplo, de una empresa. Y no hay una mejor fundación, no hay un mejor propósito social que una compañía. No la hay. Ni siquiera una fundación literal va a ser más impactante que una compañía. Una compañía genera estabilidad, genera empleo, genera sueños. Genera propósitos, genera desarrollos, no es asistencialista. Las personas que están en la compañía se están desarrollando a sí mismas, se sienten útiles, totalmente. Necesitamos muchas más empresas, mucho más empresarios, y ojalá muchos con mucha plata, porque eso significa que iremos bien. Y si miramos los últimos 200 años de la sociedad, estamos muchísimo mejor. Y no, y eso lo tenemos que tener claro, porque los datos matan el relato y la gente pesimista quiere ir a un lado. O sea, los datos dicen que la sociedad está muchísimo mejor en todo, en salud.
No, yo a veces pienso, imagínate, los bisabuelos de uno le sacaban una muela sin anestesia, se moría a los 38 años, ya eran viejos, ¿verdad? Todo lo que tú estás diciendo me encanta. En la vida uno se expande donde se enfoca. Si usted quiere ver el mundo podrido, lo va a ver. Si usted quiere ver de verdad toda la bondad, la va a ver.
Y también el algoritmo, no dejen que les salgan esas cosas negativas que después te siguen saliendo.
Y también porque a veces el media, o sea, también nos quieren alimentar. Las buenas noticias no dan rating, yo siempre lo he dicho, verdad. Dieta mental, enfocarse en proteína mental y en echar para adelante en lo que tú puedes controlar. Ricky, muchas gracias.
Esto es un honor estar acá con ustedes, me siento Juan Carlos Sanchez Balza para Televisa.
Gracias. ¿Cómo te estás en redes? Sí. ¿Y cómo te pueden encontrar? Ricardo Peláez R. Ricardo Peláez R, ya saben.
Es un poquito reservado, está privado, pero bueno, de pronto en LinkedIn soy más abierto.
En LinkedIn, búsquenlo en LinkedIn, y si no, por ahí pueden encontrar reportajes muy bonitos que han hecho de él. Muchas gracias, Ricky, gracias por estar acá.
A ustedes y a esta audiencia tan linda que han construido. Gracias.
Eso estuvo maravilloso.
More from Juan


#77 GEORGE HARRIS | LO QUE PARECÍA UNA LOCURA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN SU CARRERA
#59 Margarita Pasos: Cómo aumentar precios de forma efectiva y mantener clientes leales
#60 Gaby Wallstreet: La mentalidad financiera que todo empresario necesita dominar



