#62 Carlos Mesber: Lo que me enseñó la TV sobre liderazgo, metas y autoestima
26 Jun 2025 · 34 min
In this Spanish‑language podcast, host Juan Carlos Sanchez Balza interviews Venezuelan‑Arab television veteran Carlos Mesber. Mesber recounts how his love for TV began in childhood, when he organized neighborhood theater productions and dreamed of being on camera. He pursued a dentistry degree while simultaneously studying acting and production, eventually abandoning dentistry for a career that spans acting, producing, and creating successful shows such as Suelta la Sopa, Siéntese Quien Pueda and Desiguales. He reflects on the psychological toll of repeatedly playing villainous roles, warning that actors can internalise violent characters and suffer mental‑health risks. A large part of the conversation focuses on children’s self‑esteem: Mesber criticises parental pressure, advocates letting kids explore their authentic interests, and describes his nonprofit foundation “Yo Vivo en el Amor,” which aims to embed a self‑esteem subject into school curricula across Latin America and the United States. He links this mission to a personal awakening during a Maya‑spiritual seminar, emphasizing mindfulness, living in the present, empathy, and love as core values. Finally, he offers concrete advice to aspiring creators – set daily micro‑goals, keep a “treasure‑map” (vision board), and treat every small action as a step toward larger dreams – while underscoring the responsibility that comes with media power.
Chapters
Tú eres un icono de la televisión latina por todo lo que has logrado, y hay gente que pronto sueña con ser actor, podcaster, tener un canal de YouTube. ¿Qué le dirías?
Haz una cosa diaria por eso que tanto deseas o sueñas. Yo me voy a ocupar de hacer algo para yo ser la fuente de trabajo para mí y para mucha otra gente. Todos los días al mediodía mi hermano me agarraba y me daba una paliza.
¿Cómo le ayuda a los niños con el autoestima?
¿Qué hacías cuando niño? ¿Qué querías ser cuando grande antes de ser influenciado?
Si era odontólogo, ¿cómo conseguiste papel en la televisión? Son así.
Hoy día yo no aceptaría cualquier personaje. Imagínate cuántas veces me convencí de que era un asesino.
¿Cómo empezaste tú a encontrar esta práctica de vivir el aquí y el ahora? Mi gente, tenemos como siempre aquí, solo vienen invitados muy especiales. Él es muy conocido en el mundo de la televisión, no solamente porque ha estado frente a las cámaras, sino detrás de cámaras, y ha sido el cerebro detrás de muchos éxitos de la televisión latina. Él es venezolano árabe Carlos Mesbert, ¿se dice o Mesbert?
Mesbert, muy bien lo dijiste.
¿Cómo estás, Carlos?
Bienvenido.
Muchas gracias, me encanta estar aquí. Gracias por la invitación.
Gracias. Bueno, Carlos, cuéntanos tu historia. Yo Pude, Tú Puedes. La gente te ve y dice, ah, no, es que él fue el productor de Suelta la Sopa y otro montón de programas que ahorita vamos a hablar. Pero no empezaste así, ¿verdad?
No.
¿Cómo empezó tu carrera? Cuéntanos de esos momentos desafiantes.
Es que no sé ni cuándo empezó, porque yo creo que empezó desde que nací, porque Pues yo sabía lo que quería desde niño y me dediqué a prepararme, a estudiar para eso. Entonces, ¿cómo sabías?
Cuéntame, ¿estabas chiquito viendo la tele? ¿Le dijiste algo a mamá?
Mira, yo en los seminarios que doy yo me ocupo también de ayudar a la gente a buscar su verdadera pasión en la vida, y una de las maneras que uso es la manera en la que yo descubrí lo mío.
Cuéntanos, que es una pregunta que la gente nos hace mucho. ¿Cómo encuentro?
Una de las preguntas es ¿Qué hacías cuando niño? ¿A qué jugabas? ¿Qué te gustaba? ¿Qué querías ser cuando grande antes de ser influenciado por tus padres?
Eso está interesante.
Esa es una de las maneras en la que tú sabes. Entonces hay veces que la gente se recuerda y otras veces que no. Entonces yo le digo: habla con tu mamá, habla con tus tíos, habla con tus primos, con alguien que se acuerde qué querías jugar, qué querías hacer, porque por ahí viene el talento real que uno trae. Que vaya, uno viene a cumplir una misión en la vida. Entonces Este, yo desde niño, yo te lo resumo diciendo que yo lo que hago ahorita, todo es idéntico a lo que hacía de niño. Como igual me gusta lo mismo, hago lo mismo, trabajo en lo mismo. O sea, no trabajo, me ocupo de jugar como cuando era niño.
Qué bonito, es que los niños son muy auténticos, no, o sea, hacen lo que quieren.
Pues así, yo sigo siendo un niño grande.
Y entonces, ¿qué jugabas chiquito?
Jugaba, mira, hacer televisión. A narrar noticias, a producir. Yo agarraba a todos los amigos míos del— bueno, aquí hay uno de la infancia. Agarraba a toda la gente y les decía: vamos a hacer tal cosa, tengo una escena, tengo una obra de teatro, tengo una película. Entonces nos juntábamos y venía gente, venía mucha gente del pueblo a una casa donde nos reuníamos y nosotros hacíamos esas presentaciones de teatro y tal. Yo actuaba en ellas, pero yo era el que las producía y las montaba. Y mi hermano también, que es súper creativo. Él, como me lleva unos años, él era el que siempre ideaba todo y yo como que me gustaba y lo seguía y lo seguía. Yo creo que él fue también un punto clave para yo descubrir realmente mis talentos.
Morí con esto. Es de las cosas más lindas que he oído, ¿verdad? Cuando somos niños, verdaderamente ahí está nuestra esencia.
Ahí está. Sobre todo antes de que los padres, que se frustran por cualquier cosa que no realizaron, empiezan a influenciar y a tratar de obligar a sus hijos. Yo siempre le digo a los que son padres que dejen a los niños ser. Y que observen mucho qué les gusta y qué no. Hay algo que siempre es muy, muy atractivo, que cuando tú estás estudiando, yo era muy buen alumno, pero sí tuve primos que de repente no iban bien en matemáticas, por ponerte un ejemplo, y les pagaban un tutor para que les diera clase en las tardes de eso. Yo siempre me pregunto, ¿por qué no le pagas un tutor en lo que es bueno? Claro, para que aproveche. Porque bueno, porque en ese momento tú no quieres más que el niño pase. Sí, o sea, el objetivo es que saques más de 10 donde es sobre 20, pero no se ocupan realmente de ver qué le gusta. Y otra cosa que también es grave para mí es que los padres se ponen mucho en lo que ellos no hicieron, a tratar de metérselo en la cabeza al hijo. Sí, él va a ser doctor, pero ¿por qué va a ser doctor? O sea, cállate. ¿De dónde sacas que va a ser doctor? Deja que sea lo que él quiere. Entonces luego, como los niños son los que siempre quieren complacer a los padres, y si no lo hacen se frustran y se sienten mal y empieza a dañarse la autoestima cuando ellos no consiguen eso, van por ese camino. Por eso es mejor que no le metan cosas en la cabeza que ellos no pueden hacer o no quieren, para que no se sientan obligados a querer cumplir con mamá o papá.
Yo tengo una pregunta: ¿tus papás ¿Te apoyaban en lo que hacías de producción y así?
No, no, no. Cuando era niño, claro, eran juegos y sí estaban ahí aplaudiendo y todo bien y se reían. Pero ya luego, cuando llegó el momento de irse a la capital a estudiar en la universidad, no, tienes que estudiar una carrera que valga la pena, algo de verdad. Eso de la televisión, eso no es una carrera. Y mira ahora.
Claro.
Look at me now, como dijo quién fue.
No, fue Cate Blanchett.
¿Cuál es la de Titanic?
Kate Middleton.
Bueno, no, esa es la princesa.
Estamos mal.
La actriz de Titanic que dice que un profesor se burlaba de ella y le decía que ella era gorda y que solo le iban a dar papeles para gente gorda y que no iba a servir en la vida. Entonces ya sale con el Oscar y le dice: Look at me now.
A los niños hay que dejarlos hacer lo que quieren hacer porque tanta lucha que hubo, tanto rollo con irme a estudiar una carrera y la estudié. Yo soy odontólogo de la Universidad de Guadalajara, que es una de las mejores de Latinoamérica. Y me gradué y hice todo eso. Pero mira a qué quise dedicarme y qué hago, porque mi personalidad, qué fuerte, me llevó ahí.
Claro.
Entonces, a lo que me refiero con el look at me now es dejen que sus niños hagan lo que quieran. Y te voy a hacer un comentario rápido de lo mismo. A mí me pegaban todos los días al mediodía porque yo nací vegetariano y yo no comía carne. Todos los días al mediodía mi hermano me agarraba y me daba una paliza.
Todos los días, porque no te comía la carne.
Obligarme a comer carne, ni siquiera la carne molida chiquitita que estaba dentro de los tabaquitos grape leaves, no sé cómo le llaman a los— nuestra comida siempre fue árabe, al arroz que viene enrollado de uva, sabes. Nada, no, pues me daban dinero, me pegaban, me hacían de todo. Y hasta el día de hoy como lo mismo que comía cuando niño. Vegetariano, no, no soy vegetariano. Le empecé a meter pollo desde los 15 años, pero no soy carnívoro. Yo soy feliz con ensaladas, yogur, monte.
Y quiero agregar, Carlos, es cierto que los papás son los primeros, pero a veces también es la sociedad, el tío, el primo, el compañero, el peer pressure, ¿verdad? Ay, tú quieres ser cantante. A mí me pasó una vez cuando yo decía yo quiero estar en televisión, yo quiero estar en comunicaciones, me decían, hay una persona de mi colegio que me dijo, ay no, pues la diva, ¿verdad? Y esas cosas a veces, si uno no tiene la autoestima muy bien puesta, también te puede afectar.
Bueno, yo la autoestima no lo tenía bien puesto. En ese entonces. Por eso hoy día una de mis grandes misiones es hacer que los niños tengan autoestima. Pero sí, lo que tenía era que sí creía en mí de alguna manera. Tal vez no me sentía de tal forma, y lo fui descubriendo después, pero sí creía en mí. Algo en mi fondo creía en mí, y por eso era que yo decía, ya vas a ver, ya tú tranquilo. Pero ese ya vas a ver no era con la gente, era conmigo mismo. Ya vas a ver, tú sí puedes, tú dale, tú sigue. Y sí, porque se cansan de ti. Te dijeron diva, sí, me dijeron de todo. Sí, sí, sí, que vas a ser tu actor, nada, cállate con esa narizota, con esa cara de árabe, o sea, todo. Imagínate, y empecé en la tele gracias a mi cara de árabe.
Carlos, yo quiero saber una cosa, ¿cómo le ayuda a los niños con la autoestima?
A los niños se le ayuda en la autoestima, ¿cómo se le ayuda hoy día o cómo quiero ayudar yo?
¿Cómo quieres ayudar?
¿Cómo quieres ayudar?
Pues mira, yo tengo una fundación que estoy, este, una fundación que es un proyecto Que cuando digo fundación es porque es un proyecto tan grande que si entra dinero allí es para trabajar en eso, no como un fin de lucro. Por eso lo llamé fundación. Se llama Yo Vivo en el Amor. Y Yo Vivo en el Amor viene de que cuando tú tienes el autoestima bien puesto, pues tú amas a todo el mundo, amas todo, y pues vives en amor, vives en paz y vives feliz. Entonces esa fundación tiene la misión de preparar un material como un pensum de estudio, y yo me voy a ocupar de ir a hablar con todas las entidades gubernamentales de toda Latinoamérica y después de Estados Unidos para que los gobiernos y el Ministerio de Educación incluyan en el pensum de estudio autoestima como una materia más. Como aprendes castellano, matemáticas, física y química, aprende a quererte.
Súper, Juan Carlos.
Aprende a ver lo que es el amor. Para que no solamente te evites problemas a futuro, sino que mañana estás en la casa y te dan tremendo golpe, o te tratan mal, o te ponen arriba de una de arroz a arrodillarte, y qué sé yo cuántas más cosas le hacen a los niños. El niño puede identificar y le diga, mira, como el papá viene y te dice 2 2 son 8, 2 2 son 8, no, ¿cuánto es? 4. Ok, cuando te maltraten, tú le puedas, el niño pueda decir, mira, eso no es amor lo que estás haciendo.
Pueden identificarlo.
Claro, pero si no lo saben, no te crees que vos no vales. Acuérdate que uno es todo lo que uno vio y escuchó de niño. Entonces, si tú escuchaste que le entras a golpes a tu mamá y después salen del cuarto felices y riéndose, pues eso es amor. Cuando yo tenga mi novia, le voy a pegar porque es normal. Entonces yo creo que un poquito de educación a los niños es bien importante.
Esa misión me encanta.
Y la mayoría de los problemas de los techos mentales y los problemas de las personas vienen de no soy suficiente. Cuando alguien le le pega a un niño, el niño no cuestiona al adulto, dice: esta persona está enferma emocionalmente. El niño se cuestiona a sí mismo. Lo abandonó el papá, el niño no cuestiona al papá, dice: mi papá es un enfermo emocional, yo no sirvo, yo no soy suficiente. Entonces también enseñarle, me encanta lo que vas a hacer, enseñarles autoestima, enseñarles: aunque papá se vaya, aunque mamá me pegue, yo soy suficiente, yo soy valioso. Y me quiero meter en tu Cuenta Con Nosotros Inteligencia Emocional.
Que se metan, porque yo lo que estoy haciendo es que todos los talentos que son amigos, que trabajan conmigo, se están metiendo y se tienen que meter, porque esta es una misión importante que yo creo que puede ser un paso a un mejor futuro. Que lo veamos nosotros o no, no sé, pero sí va a ser un mejor futuro. Porque si tú tienes un montón de niños que se empiezan a querer a sí mismos un poco, pues ayudamos a la sociedad, a todos sean menos.
¿A qué edad llegaste a California? ¿Te graduaste de odontólogo, toda la cosa? ¿Y cómo vas a dar a California?
Sí, sí, sí, aquí en Miami, después de que me gradué de odontólogo, tal cual como dijiste.
Y nunca fuiste odontólogo.
Sí, trabajé un año.
Ah, solamente un año. Y ahí fue como que esto no es para mí.
Bueno, tuve una experiencia muy buena que fue en el Amazonas, que está entre Brasil, Colombia y Venezuela, donde me pasé 6 meses ahí haciendo pasantía. Y fue de la mejor experiencia de la carrera y pues gran parte de mi vida también, que yo me hizo crecer mucho ahí. Pero luego me, yo dije título por un lado y pasaje en la otra mano.
Ok.
Y me fui. Tal cual. A los 4 o 5 meses de haberme graduado me mudé a Miami, pero me vine súper bien. Vine a una novela de Univisión como actor, Secreto de Amor, con Scarlett Ortiz. Y ahí pues ya se supone que me iba a regresar después de la novela, pero yo sabía que nunca iba a regresar después de ninguna novela. Y pues ya me quedé, agarré Gatas Salvajes, y pues ya ahí me metí en un camino de vivir aquí. Y de vivir aquí hace más de 20 años, que no era como ahora, no habían tantas oportunidades ni de trabajo ni de latinos ni de visas ni de nada. Sí, pero bueno, a mí me fue muy bien y yo siempre fui como pensando en el camino correcto de cómo hacer las cosas.
O sea que eres una persona de metas.
Soy muy de metas y soy de, pero de metas y las cumplo.
Sí, claro, claro.
Pero algo que es más interesante es que si era odontólogo, ¿cómo conseguiste un papel en la televisión así de rápido?
Muy bien, porque yo hice las dos carreras a la vez. Yo estudiaba odontología y al frente de eso me quedaba la escuela de teatro.
Está buenísimo.
Estudiaba producción, actuación, ahí pasé 7 años.
Sí.
Y ya yo iba haciendo novelas, yo iba, yo grababa una novela en Benevisión en Venezuela, salía corriendo a presentar exámenes vestido como personaje, maquillado y todo, volvía otra vez al canal. Pero bueno, ya la gente sabía que yo trabajaba en la tele y todo, normal. Me permitían de hecho Fui el único que se graduó de odontólogo teniendo barba y el pelo largo lo traía hasta aquí.
Por un personaje.
Porque trabajaba en la tele y me dejaban, pero usualmente cuando entras en odontología o en medicina, no sé ahorita porque ahorita está tan de moda la barba, pero hace más de 20 años te mandaban afeitar y yo no me quise afeitar. Yo armé mi escándalo ahí y me quedé con mi barba.
Qué bonito. Ya eras disruptivo desde entonces, eso me encanta.
Desde los 13 años.
Sí, ¿te acuerdas de tu primer momento que dijiste yo?
Sí, mi primer momento disruptivo motivo fue en mi casa cuando, este, mi hermano se quería ennoviar o casar con una chica que no es árabe, y yo me metí en la conversación. Y pues gracias al rollo que armé, de alguna manera se casaron. La familia no quería. Yo soy el menor de la casa, pero fui el que pegó el grito. Sí, qué bonito, el grito de independencia.
¿Cómo es? Él defiende lo que cree, lo que cree.
Claro, hay que defender en lo que cree. Desde chiquito lo hacías. Bueno, vienes a Miami, haces tus telenovelas exitosas. ¿Qué meta te trazas después? Ya estás teniendo éxito como actor. Llegar a una telenovela, ¿verdad? Eran en Telemundo. ¿En dónde eran?
Era, hice Univisión y después en Univisión.
Y Telemundo es como la meca para un actor latino.
Me pasaba algo desde que hacía novelas en Venezuela. Yo sentía que yo quería algo más, porque mientras todo mundo, entre, tú sabes que cuando eres actor esperas mucho entre una escena y otra, y en ese momento todo mundo relajaba mucho, bueno, hacían muchas cosas que no tengo por qué decir ahora, pero yo me ponía a estudiar, yo me ponía a leer, me ponía a estudiar la carrera, me iba para otro lado, y yo sentía que me hacía falta algo más. Yo decía, pero yo no puedo vivir solamente de maquillarme, peinarme y salir, y que alguien— no es por hablar de eso, sino que yo quería que lo que yo dijera saliera de mí, porque yo sí me planteé y decía: siempre soy Pedro, Juan Carlos Sanchez Balza, Luis, o sea, cualquier personaje, pero no soy yo. Entonces yo quería que lo que yo comunicara, como tú eres comunicadora, tú también, Que cuando uno hablara sea uno, no un personaje, porque todo lo que dices cuando eres actor alguien te lo escribió. Quería hablar yo, no hablar un personaje. Lo empiezas a sentir cuando te reconocen en la calle. Gerardo, Gerardo, y te dicen esto, y ¿por qué le hiciste eso?
Y yo como que es una novela.
Villano alucinante.
Pero había gente que te odiaba. ¿Vos fuiste villano?
Medio mundo, sí.
¿Y la gente en verdad te odia cuando sos un villano?
Claro, te da satisfacción porque es tu trabajo, pero te quedas pensando y dices Pero ese no soy yo.
¿Alguna vez te pegaron?
Yo no soy Gerardo, yo soy Carlos. ¿Me pegaron? No, esto todo es más bien, hacían, mira que las mujeres son, se ponían sexy. Digo, pero ¿cómo te vas a poner sexy si yo lo que hago es dar golpes?
Qué risa, te cuento eso porque Natalia Ramírez, una amiga mía que era la mala en Betty y la Fea, en un banco una mujer le pegó con la cartera, le pegó y ella se voltea y le dice: ¿Usted por qué le hace tantas groserías a Betty? Es una novela de una señora muy mayor, ¿verdad?
También la gente se lo cree.
Por eso te digo, alguna vez alguien no te jaló el pelo.
Creo que antes la gente se creía más las cosas que ahora, porque ya con las redes sociales rompimos la cuarta pared. Sí, entonces ya hay mucho, ya ves mucho que antes no veía. Mira, en la época de antes, en los canales de televisión como Televisa y estos que son pioneros en telenovela, Cuando un actor estaba haciendo una novela, no podía ir a ningún programa de tele. Ya no podías ir. O sea, si tú eres Margarita, era, tú estás interpretando a Rebeca en una novela, hasta que no termine la novela, Margarita se tiene que quedar escondida.
Qué interesante, porque ahora todos los actores, más bien para la publicidad, van a todos estos shows.
Ahora eso se rompió hace muchos años, como más de 10.
¿Te tocó hacer eso a ti, que no podías salir? Y claro, como mantenerte en personaje.
Bueno, de hecho, yo fui invitado a varios programas de, y yo iba como personaje.
En el programa. Sí, o sea, te entrevistaban y vos eras el personaje.
Gerardo, eras Gerardo.
En México sí era muy estricto eso, y aquí en EE.UU. también. Y eso no, en Univision antes era así.
¿No hay actores que crees tú que eso les puede afectar mentalmente?
Ah, no, sí, hay muchos afectados. Sí, por eso hay muchos afectados. Yo he visto muchos casos muy de cerca.
Sí, porque la mente es poderosa, ¿verdad? Y si tú le estás diciendo soy esto, soy esto día y noche, hay que entenderlo.
Sí, porque al actor tú le estás diciendo todo el día. De hecho, te digo una cosa, Hoy día que yo trabajo mucho con lo que es la mente y todo el poder espiritual que uno tiene, hoy día yo no aceptaría cualquier personaje. Yo no podría, porque yo para meterme en el— yo era un actor natural, o sea, no sobreactuaba, trataba de ser lo más natural posible. Pero entonces yo me convencía a mí mismo de que lo que estaba haciendo era verdad. Imagínate cuántas veces me convencí de que era un asesino, un violador y tal. Y no, no, no, ahorita no me, no quisiera meterme eso en la cabeza.
Sí, porque ya entiendes que a la mente no se le puede meter basura.
Iba a mencionar de que yo siempre he pensado, esa gente que actúa en películas de terror, como la Samara, cuando se ve al espejo, ella se ha visto mil veces con, o sea, y en la noche como que saber que son como misma película de terror. O sea, me refiero como que siento que sí tienen que ser un trip psicológico, porque cuando eres actor te acostumbras a vivir así. Sí, sí, pero no me gustaría como que ser una persona famosa por ser una figura de miedo.
Bueno, lo que dice Carlos, puedes escoger tus roles, ¿verdad?
Bueno, no siempre puedes hacer eso, pero lo que yo sí creo es que obviamente no te lo debes llevar a la casa, y mucha gente se lo lleva a la casa. O sea, mucha gente tenía la excusa de que yo estoy haciendo tal y tal y tal, y estoy haciendo, y no. Bueno, mira, yo no quiero decir nada, pero es un ejemplo, o sea, no quiero decir más allá, Pero es un ejemplo que puede ser esto que estamos hablando. El chico, este actor mexicano que se metió en un problema en la calle aquí por golpear a otro señor, él en ese momento estaba haciendo una serie donde él era así. Entonces te puedes confundir, sabes, como estás todo el tiempo en eso, puedes llegar a ser más agresivo porque todos los días estás actuando a ser agresivo.
Sí, claro, es como cuando uno está afirmando, si uno afirma para convertirse, te dicen haz como si, haz como si ya eres el campeón, el escritor, verdad, y estás visualizando y afirmando.
Tú lo dices mucho, haz como si ya eres millonaria, haz como si ya eres—
Exacto, exacto. No sabía eso del caso del actor Pablo Lyle, verdad. Mira qué interesante, fue un actor aquí que se bajó y le pegó un puño a un señor y lamentablemente el señor murió. O sea, yo no pensaría que su intención no fue matarlo, pero le pegaron, el señor cae. Esto fue muy famoso aquí en Miami y ellos se van. Y dejan al señor pues en el suelo, verdad.
Claro, él estaba— cuando te pones a hacer ese tipo de serie te puedes ir un poco. Hay muchos actores que le ha pasado eso, muchos.
Yo el que sé es Heath Ledger de The Joker, que él quedó como loquito después de meterse tanto en ese papel, ¿no?
Sí, sí, hay que tener un equilibrio mental fuerte para que—
A mí nunca me pasó eso, yo estoy clarito.
Pero también si tienes fortaleza mental.
Yo era un personaje, eso terminaba y ya yo era yo otra vez.
Pero porque vos claramente también estás—
Tienes fortaleza mental. Una persona muy histriónica o muy débil de mente puede ser peligrosa. Mira qué tema tan interesante. Está súper interesante, loco. Sí, bueno, porque son temas de la mente que aquí a los tres nos encanta, nos encanta el tema de la mente. Entonces, listo, tú eres una persona de metas, me encanta, por eso eres exitoso. Entonces ya estás haciendo telenovelas, ¿qué meta te trazas después?
Mira, yo tuve, ah, tú estabas diciendo, es verdad, no te terminé la, sorry, yo te estaba diciendo que yo no me sentía completamente satisfecho de hace mucho tiempo. Y bueno, como la vida es así de que cuando tú no das el paso alguien te ayuda a darlo, A mí me echaron de una novela y esa echada de la novela antes de tiempo, la primera vez fue empezando los primeros 30 capítulos, pero yo armé todo mi escándalo y volví a la novela, reviví. Pero luego ya cuando pasó la segunda vez dije ya, pero dije no, a mí no me va a estar pasando esto a cada rato. O sea, la primera vez que me quedé sin novela me inventé una agencia de publicidad y de relaciones públicas. Y luego después me echaron de la novela una vez, después otra vez. Yo me voy a ocupar de hacer algo para yo ser la fuente de trabajo para mí y para mucha otra gente. Y entonces ahí fue donde decidí ser productor. Pero fue en realidad porque ese vacío que yo tenía, alguien me dijo: mira, vete de aquí con este acto. Y yo dije: ah, es el momento.
Sí.
Porque tiendo a ser así, o sea, cuando hay algo que de repente no— me pasó también cuando se acabó Suelta la Sopa en Telemundo, fueron 8 años, y el día que me llamaron y me dijeron que se acabó, pues mira, recibes la noticia, la vives un ratito, y ya la misma noche yo estaba creando un programa nuevo y buscando el camino que tengo ahorita.
Excelente, me encanta, porque eso es lo que yo siempre digo: el que no tiene metas claras no haga nada, porque ya llegó. Uno siempre lo que tiene, ¿verdad? Uno tiene la capacidad de escribir metas y darle dirección a su vida. En este segundo, si tú no tienes metas, tú te puedes sentar, agarrar un papel y lápiz y decir, pensar al revés, como yo digo, ir al futuro, ver cómo quiero estar en un año, digamos, y volver hoy y decir, ok, ¿qué tengo que hacer hoy y todos los días para en un año estar ahí? Tú has hecho tantos trabajos maravillosos, pero ha habido alguno en especial que tú digas Ahorita. Ay, qué bien.
Ahorita, qué bien.
Por lo del proyecto de los niños.
No, mira, por dos razones. Primero, porque es ahorita de verdad.
Sí, estás viviendo el presente.
Y segundo, porque estoy viviendo el presente.
Me encanta.
Porque alguien que te diga que se sintió satisfecho hace 10 años, yo creo que tiene problemas.
Eso es un mensaje, eso es un tremendo mensaje el que estás dando, hermoso. Al Dalai Lama le preguntaron una vez que cuál había sido el día más feliz de su vida y dijo hoy. Sí, hoy, claro, es el único que existe, el eterno presente.
Exacto.
Qué bonito. Y Eckhart Tolle, en El poder del ahora, dice: la mayoría de la ansiedad o la angustia viene porque estando aquí quieres estar allá.
Exacto. Sí, sí, este, hay un dicho que la gente usa mucho, lo usan 3 o 4 amigos míos constantemente, y yo no les he dicho nada todavía, pero si ellos supieran lo que hay detrás de eso, no lo usarían así.
Tal vez te están viendo.
Que es lo mejor está por venir. Sí, lo hay en memes, lo hay en todos lados. Sí, no puedes decir eso. Sí, siempre que dices lo mejor está por venir, primero te estás cagando en lo que estás haciendo ahorita, o sea, estás diciendo que hoy no sirve. Segundo, estás menospreciando y desagradeciendo lo que tienes en este momento, y siempre vas a estar esperando por algo que no va a llegar. Sí, porque lo mejor está por venir. El que dice eso tiene la costumbre y lo dice la vida entera, entonces nunca valora lo que tiene en el momento.
Eso es como por eso esa frase cancelada: cuando baje de peso va a ser feliz, cuando haga tal cosa, nunca llegaste, pero te quedaste triste para siempre.
Sí, el momento de ser feliz es ahora.
Sí, me gusta. Eso es como filosófico, no sé, es como el estoicismo. Vos sos como medio estoico, eso es más mindfulness, no sé, también, también, sí.
Sí, es que lo mejor está por venir siempre. Yo sé que mucha gente lo dice con el sentido esperanzador de que, wow, y lo que viene y lo que viene y tal, pero en ese plan te olvidas de lo que estás viviendo.
Bueno, ¿y qué cambió? ¿Cómo empezaste tú a encontrar esta práctica de vivir el aquí y el ahora?
Pues mira, yo siempre, como te dije hace rato, desde niño soy yo, hablaba lo mismo toda la vida, he hecho lo mismo, he hablado lo mismo, pero este me cayó el veinte, como dirían los mexicanos, en el momento en que hice un seminario en Bacalar con abuelos de la Riviera Maya, de la cultura indígena maya. Los abuelos en la cultura maya son como los chamanes, pero allá se les llaman abuelos, pero tienen la misma función. Entonces conocí una abuela que es como una de las más importantes, una señora grande, y me pegué de ella toda la semana del seminario. Esa semana fui vegetariano, muy obediente, cero alcohol, A diferencia de todo el grupete que andaba conmigo, yo andaba como muy juicioso y me pegué de ella y no me perdí ni una clase. Ahí estuve siempre, que si en el fuego, aquí, allá, y hice todo el montón de cosas que nunca había hecho. Con ella la escuché hablando todo y yo dije: todo esto es lo mismo que yo tengo en la cabeza, pero ella me lo estaba contando de otra forma. Y ahí entendí que yo estaba en el camino correcto y que sí, y que hay que vivir el hoy, y que la autoestima es lo más importante. Y que hay que vivir con amor y hay que tratar a la gente bien. Y la palabra empatía es de las más importantes que debemos tener ahora en el mundo y en la vida.
¿Por qué?
Porque nada más importante que ponerte en el lugar del otro. Si te pones en el lugar del otro, no juzgas, ayudas, entiendes, tratas bien, no te amargas tu momento.
Sería otro mundo si todo el mundo fuera empático. Viviríamos en otro mundo.
Yo creo que es lo primero que hay que hacer, sí, o lo que hay que hacer a diario, y lo que hay que hacer siempre. Hay que ser empático hasta con el que está en el tráfico. Y bueno, hoy veníamos manejando y alguien hace, y bueno, ¿qué vamos a hacer?
Hay que entender que no sabes si va angustiado para el hospital, no sabes qué le pasa.
Como también hay gente Que también lo digo, que saca la licencia sin saber manejar. Sí, pero eso es otra cosa.
Sí, sí, pero me encanta. Yo lo que entiendo con lo que estás diciendo es la empatía, lo contrario al egoísmo, verdad, porque la gente está muy en el mundo yo, yo, yo quiero esto, yo quiero acá, pero también, verdad, ponerse en los zapatos del otro y entender que todos tenemos historia, miedos, metas, familia, desafíos.
Me parece hermoso, me encanta lo que dice tú.
Soy imparable.
Soy imparable. La tuya, María Elena.
Si yo puedo, tú puedes.
Claro, eso es tu dicho.
Ella los hace. Yo tengo de este también, de soy imparable. Sí, el amor propio es algo muy importante. Mucha gente, cuando yo les hablo, la persona con la que tú más hablas es contigo mismo, ¿verdad? Y te tienes que hablar bonito. Yo me hablaba muy feo, ¿verdad? Yo, tú, desde chiquito, de pronto te quería. Yo era mi peor enemiga. Me decía bruta, fea, gorda, no puedes, no eres capaz. Entonces, aprender a hablarnos bonito, porque uno no le hablaría así a un amigo, pues no sería tu amigo, mejor dicho, ¿verdad? Pero Qué va a decir, nos hablamos así.
Yo creo que una persona con autoestima tiene empatía, porque una persona que no tiene autoestima es la que, la que hiere, es la que está herida. Entonces también creo que al vos quererte vos mismo, quieres al prójimo. Sí, eso hace sentido.
Sí, sí hace sentido.
Canta cómo usaste el término, porque yo ahorita en este momento estoy analizando eso y estoy en esa, en ese análisis, disyuntiva, etcétera. Dijiste una persona con empatía, con autoestima. Sí, ya mucha gente tendemos a decir autoestima bajo o autoestima alto. Tú no dijiste eso, tú dijiste una persona con autoestima.
Sí.
Y es que yo pienso que así es, ese es el rollo en el que ando ahorita yo mismo en mi cabeza, que o tienes autoestima o no tienes autoestima. Y en qué me baso para decir eso, o sea, que eso de autoestima alta o baja yo creo que no existe, lo estoy analizando. Y es porque o quieres o no quieres, o sea, yo no creo que hay una medición del amor, el amor no se mide, lo sientes o no. Entonces el autoestima es el amor por ti. O lo tienes o no lo tienes. Yo no creo que— yo creo que ese término de baja o alta lo hemos mal usado, y es que tienes autoestima o no tienes, o te quieres o no te quieres. Por eso ahorita tú lo dijiste espontáneamente y sonó súper bien.
Me alegro, me alegro de haberle pegado en el blanco.
Es como estar medio embarazado, ¿verdad? O estás o no estás. Sí. A John Maxwell una vez le pidió su editor que escribiera un libro sobre ética empresarial, y él le dijo: no puedo, porque él dice: la ética empresarial no existe. Le dice el editor, ¿cómo así? Le dice: no, tú tienes, o sea, no puedes tener ética empresarial y en la casa estarle poniendo los cuernos a tu pareja, estarle robando al vecino, ¿verdad? O eres ético o no eres.
En general, en todo.
Exacto, eres una persona con el valor de la ética o no lo tienes. ¿Cuál es tu siguiente meta, la meta más grande que tienes ahorita? Ya sé que estás viviendo el presente.
Bueno, una de las metas más grandes es la de la fundación.
Esa me encanta.
Que queremos ya este año, lo estamos arrancando, la vamos a lanzar pronto. Y vamos a empezar a ejecutar todo el plan. Bueno, ya empezamos, qué bonito, pero hacerlo público e ir sumando gente. Porque en realidad esta es una fundación que no necesita mucho dinero, sino acción. Y entonces eso me gusta más, y porque tenemos un objetivo específico que cumplir, y esa es una de mis grandes misiones ahora. Bueno, como productor sigo haciéndolo. Tengo 2 programas al aire ahora, tengo Siéntese Quien Pueda en Univision a las 2 de la tarde Y a las 3 tengo Desiguales. Puede ir todas las veces que quiera. Ese programa va muy acorde a lo que tú haces.
Gracias, gracias, Juan Carlos.
Y pues bueno, mira, producir programas que sean así, que tengan algún mensaje, que no solamente hagan feliz a la gente que trabaja ahí el día a día, que eso ya es bastante, sino que también, porque ellos están desarrollando sus metas, sus objetivos, sus misiones, sino también que puedan propagar mensajes que sean buenos, que podamos tener gente como ustedes que venga a transmitir un mensaje en televisión nacional, que se ve millones de personas lo ven. Entonces, esta misión que yo tengo de estar en la televisión y ser productor me viene como anillo al dedo para todo lo que yo quiero hacer y transmitir de alguna forma. Y entonces, todo este poder, porque el cuarto poder toda la vida ha sido los medios, tenerlo y llevarlo bien es súper importante para lo que nosotros hacemos.
Claro, es una gran responsabilidad.
Y entonces, tener este poder de comunicar tan ya abiertamente en televisión, pues hay que usarlo para eso.
Excelente. Quiero terminar con esta pregunta. Hay gente que no se sabe, tú eres un icono de la televisión latina, verdad, por todo lo que has logrado. Y hay gente allá que pronto sueña con ser actor, productor de televisión, tener un canal de YouTube, porque ya hoy en día, verdad, podcast, pero, pero tal vez no saben por dónde empezar, no sé qué ¿qué tips, con qué mensaje quisieras dejarlos? No todo el mundo tiene también la fortaleza mental y el creer en sí mismo. ¿Qué les dirías?
Mira, lo primero que les diría es que hagan algo, lo que sea, pero que hagan algo. Como yo soy partidario de que hay que tener metas también desde niño, yo tengo mi mapa del tesoro, todo lo de las metas, eso, y todos los he cumplido, vuelvo a hacer otro. Pero aparte de lo de las metas hacer algo. O sea, una cosa diaria. Haz una cosa diaria por eso que tanto deseas o sueñas. Una cosa diaria, una llamada, escribir algo. Haz de cuenta que quieres ser actor, quieres escribir un libro, pues hoy ya empieza. Siéntate, escribe una hoja. Si quieres ser actor, busca dónde estudiar, prepárate, llama a alguien, métete a investigar. ¿Qué actores te gustan? Pues lee la vida de ellos, cómo llegaron ahí, qué hicieron. O sea, cada día algo puedes hacer, pero no dejes ni un día de hacer algo por eso que quieres hacer. Va a llegar un momento en que te acostumbras a hacer algo cada día y que ya es parte de tu vida y lo consigues.
Eso me gusta porque James Clear habla de la regla de 2 minutos, que hay veces que las personas no toman acción porque sienten que la meta es muy grande, entonces lo abruma. Pero si te pones metas que son alcanzables, aunque sea 2 minutos al día, él le llama la regla de los 2 minutos, 2 minutos al día, empezar así, y después eventualmente son 10 al día, y después media hora. Aunque tomes acción pequeña, al menos ya está haciendo algo.
Sí, exactamente.
Me encanta. Y después lo que dijiste, el mapa del tesoro, te referís al mapa de los sueños, que es como el vision board. Eso, eso lo quería saber. Yo tengo vision board, sí, yo también lo tengo desde los 15 años. Sí, no sabía que se le decía mapa del tesoro.
También está lindo, español se le dice mapa del tesoro. Bueno, ya voy por el tercero.
Sí, sí, pero súper, me encanta. Carlos, gracias de verdad. Con ese mensaje tan poderoso quiero cerrar, porque en la vida todo lo que uno hace tiene consecuencias, ¿verdad? Si yo levanto un teléfono, escribo un capítulo, ¿verdad? Eso me acerca a mi meta. Pero si me paso todo el día con parálisis de análisis, pues me aleja de mi meta. Así que con ese mensaje poderosísimo de uno de los grandes, mi gente, de la televisión latina, los dejo para que lo pongan en práctica. Un abrazo y gracias a ti, Carlos.
Gracias a ti por la invitación.
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