#8 Creador de Zumba Beto Pérez: Paciencia, Perseverancia y Constancia.
3 Apr 2024 · 69 min
En este episodio del podcast, el creador de Zumba, Beto Pérez, conversa con los conductores sobre varios aspectos de su vida personal y profesional. Comienza describiendo el proceso de gestación subrogada que utilizó para tener a sus dos hijas, explicando la selección de la madre subrogada, los aspectos legales y emocionales, y cómo maneja la relación con sus hijas nacidas mediante este método. Luego relata su experiencia como padre, sus reflexiones sobre la ausencia de una madre biológica y la presencia de múltiples figuras maternas en la vida de sus hijas. A continuación, comparte su trayectoria como emprendedor: su trabajo incansable desde los 15 años, la expansión global de Zumba, encuentros con figuras como el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Barack Obama y su decisión de no vender la compañía pese a ofertas millonarias. Beto también habla de su estilo de vida, viajes, y la importancia de la disciplina, la paciencia, la perseverancia y la constancia, valores que considera esenciales para el éxito. Ofrece consejos a la juventud, criticando la presión de lograr el éxito rápido a través de las redes sociales y enfatizando la necesidad de trabajo constante y honestidad. Finalmente, menciona su gimnasio City Zero, su agenda de clases y agradece a los oyentes, cerrando con un mensaje de inspiración para seguir elevando a Colombia y a la comunidad de Zumba.
Chapters
Mi mamá trabajaba en un restaurante y la mejor amiga le dice: ve, que nos vamos para Estados Unidos. Estaba comiendo y dije: ma, ¿y por qué no se va? Ella me mira: está loco, usted tiene 15 años, ¿cómo lo va a dejar yo solo aquí? Yo me voy si usted trabaja, estudia, se mantiene solo y a mí no me pueden retar. Para mí no hay nada imposible. Yo con 15 años me dejaban entrar a las discotecas, era un ambiente pesado, duro, y me dejaban entrar porque cuando yo entraba yo me paraba en las barras o en los speakers y hacía que toda la discoteca rumbeara. Yo no es que sea el mejor bailarín ni nada de eso, simplemente tengo mucha pasión, tuve paciencia, perseverancia. Les doy las herramientas, es muy fácil, es así, así, esa, pero no duden. El que duda muere.
Bienvenidos al podcast Yo Pude, Tú Puedes, donde vamos a hablar de cómo manejar tu mente y tus emociones para lograr todo lo que quieres en la vida.
Disfruten.
Bueno, el invitado hoy no puede ser más de lujo. A la orden tenemos nada más y nada menos que el creador de Zumba, uno de los colombianos más exitosos y más queridos en nuestro país, conocido en más de 100 países. Él nos va a decir cuántos, yo leí 180, pero bueno, él está aquí con nosotros y nos va a contar cómo fue todo su trayecto para llegar a donde está hoy. Beto, qué emoción tenerte aquí.
Mil gracias por venir, qué emoción.
Muchas gracias, muchas gracias. Quiero felicitarlos porque el estudio está súper bonito, muy lindo. O sea, me siento como en CNN o algo así.
Ay, gracias, Beto, qué honor, qué honor. Bueno, cuéntanos un poquito de tus orígenes en Cali. La gente te ve así todo famoso, todo exitoso. Muy cercano, porque eso siempre lo has tenido. Pero cuéntales de dónde vienes.
Soy de Cali, Colombia, una ciudad salsera donde todo el mundo baila, donde no hay plata, pero siempre estamos bailando.
No hay caleño que baile mal, no hay nada.
Sí, sí, sí, tenemos esa ventaja y esa fama, capital mundial de la salsa. Hijo de madre soltera, no conocí a mi padre, no tengo tíos, hermanos, no tengo nadie, solamente somos mi madre y yo. Ah, wow. Mi mamá siempre estaba trabajando y siempre yo pues me dejaba la comida ahí para calentar a la hora del almuerzo. Y pero fui criado muy, muy, si quieres algo tienes que trabajar por esto. Si quería unos tenis tenía que hacer el aseo de la casa, si quería algo lavar el baño. Entonces como que siempre me inculcó eso, mi mamá, ser trabajador. Ahora yo le digo, mi mamá me dice, ¿por qué trabaja tanto? Dije, ma, soy su creación. Y me dice, yo creo que exageré, porque ya no puedo parar de trabajar.
Y qué dicha que la tienes viva todavía. Sí, sí, sí, sí, está aquí en Cali, está aquí, está aquí.
Ya cuando me hice ciudadano pues la pedí y vivimos mucho tiempo separados porque yo quedé viviendo solo los 15 años y volví a ver a mi madre a los 25.
No la viste por 10 años. Sí, que fue cuando te viniste a Estados Unidos.
No, ella se vino primero.
Ah, ya se vino primero.
Les cuento la historia más o menos, por favor, porque tiene que ir así en orden. Bueno, en Cali, mi mamá, cómo se me despierta la pasión por el baile, mi mamá me lleva por primera vez a ver una película en cine. Éramos de muy escasos recursos económicos, de un barrio que se llama Terrón Colorado, que es como una invasión, estilo favelas, ¿no? Entonces me llevaba a ver una película, y la película era Grease de John Travolta, Olivia Newton-John, y yo quedé fascinado. O sea, mi inspiración fue John Travolta y el rock and roll. Yo salí jurando, creyendo que era John Travolta, me eché chaselín.
¿Y tú cómo de edad tenías?
Tenía como 6 años.
Ahí encontraste tu pasión. Sí, se me despertó el clip por el baile.
Yo solo, y había una, nos mudamos a un barrio que se llama San Antonio, que es muy tradicional, y había una niña al frente que me gustaba muchísimo, se llama Liliana, pero ella no alcanzaba porque era la niña rica de la cuadra, ¿no? Entonces ella cumplió años e invitó, abrió el garaje e invitó a todos los niños de la cuadra a que fueran a esa fiesta, y pues yo fui Me metí muy tímidamente porque era muy tímido. Pusieron la canción de Grease, "Sayin' Ta Volta", y yo me paré en la mitad a bailar como loco y no me dio pena. Me hicieron un círculo, me aplaudieron y pues conquisté a la niña. Y ahí fue donde me di cuenta que el poder bailar tiene mucho poder.
Súper poder.
No necesito ser bonito.
Ahí dijiste: esto es lo mío.
Siempre en la vida a mí me ha ido bien con las mujeres porque bailo.
Sí, claro.
Entonces pues bueno, nunca tuve plata, pero tuve esa arma secreta. Y me fue bien. Y pero nada, mi mamá pues nada, escuchaba que yo bailaba. El niño que baila, está. Después tengo un padrastro, mi mamá conoce a alguien y nos vamos con él. Y al principio todo bien, pero después las cosas se ponen mal. Era una persona, eso es en el año 76, es el momento en que empieza el, las drogas, empieza la cocaína, empieza el narco, pero de una manera muy gradual, muy pequeña, que la gente todavía no sabía.
Los carteles empiezan aquí.
No, no, no, no había carteles, eran había un producto que se vendía que era ilegal, pero no era tan ilegal, nadie sabía. Es como, como por ejemplo ahora una nueva droga que haya, que como en qué año fue esto, las pastillas son legales, son legales. Año 76, eso fue el comienzo, 74, 72 de la droga. Él trabajaba con eso, él llevaba las bolsas de droga y las ponía en la mesa, y yo jugaba a los carritos y haciendo túneles por ahí con eso, y llevaba bultos de dinero, yo hacía edificios y toda la cosa, pero ni mi mamá lo sabía, ni yo sabía, o sea Pues algún niño, y no estaba como que la policía, no, eso después de unos años fue que se vino a dar cuenta que era, pero muy sanitos nosotros, pero él sí sabía que era algo malo. Entonces un día le iba bien y al otro día le va mal, tú sabes, es negocio, es así. Entonces cuando le iba mal pues se desquitaba con mi madre, y pues yo veía esas cosas, se desquitaba conmigo, me pegaba con el cable de la plancha, no le podía hacer a mi mamá porque mi mamá, sin embargo No dejó nunca de trabajar, ella seguía trabajando hasta que yo no aguanté más. Yo me quedé muy tímido, ensimismado, no quise, me olvidé del baile, no tenía amigos y me volví muy nerd. Y empezaba y leía mucho, leía enciclopedias, leía mucha historia, no sé por qué me dio por ahí, porque él también me castigaba preguntándome cosas de libros. Hoy se lee Geografía Universal capítulo 24 acerca de la era paleolítica y yo tenía que darle Vengo en la tarde, le pregunto de un libro y él abría la página. Hábleme de la Edad de Oro.
Ese era tu castigo.
Sí, pero yo ahora agradezco porque dentro de lo malo, yo siempre veo esto. Yo le doy gracias a él, me inculcó la lectura.
No de la manera correcta, pero te la inculcó.
Se separa, llega a los 13 años, año 83, llega el breakdance. No, todas estas cosas así. Y yo, wow, otra vez, ¿me entiendes? Y además de eso llega ya Michael Jackson.
No, ahí sí, la locura.
Otra vez vuelve esa cosa impresionante y empiezo a bailar como Michael Jackson y me sé todas las coreografías. Y viene después su hermana Janet Jackson y todo eso. Me vuelvo del colegio para ensayar los videos de Thriller, que solamente un amigo que tenía un VHS, un Betamax.
Sí, antes del VHS.
Es un Betamax, que yo creo que tú no sabes qué es eso.
No, ni idea.
Antes del VHS.
Es el abuelito del VHS. Era otro caser más pequeño y para verlo un amigo que tenía ese video nos fuimos a practicarlo. Bueno, año 85, en donde tenía 15 años, yo estoy apasionado por el baile, pero soy una persona de escasos recursos y no puedo ir a una academia ni nada de eso. Mi mamá no me presta atención tampoco. Mi mamá, entramos a una, a una como iglesia, y me encanta, me gusta mucho porque en el Antiguo Testamento hablan de historia, y como a mí me gustaba la historia, me fascinaba Yo también me encarreté e iba a esa iglesia y era el niño ejemplo, y yo daba discursos y todo eso. Pero el baile también, yo bailaba y estaba en la iglesia hasta que la gente que me daba el estudio me dijo: un momento, eso son cosas del demonio, son ritmos." Y yo dentro de mí: "¿Pero cómo puede ser?" Porque yo siempre he aplicado instintivamente el sentido común. Sin que nadie me lo enseñara. Pero, ¿por qué? Yo no estoy haciendo nada malo.
El rey David bailaba.
Exacto. Entonces salió una película que se llama Footloose.
Sí.
OK.
Loose, footloose, fuerte.
Y habla de un sacerdote que prohíbe que la gente baile en ese pueblo porque su hijo se mató. Y eso fue culpa de su hijo, pero él castigó a todo el mundo.
Y le quitó la alegría al pueblo.
Y le quitó la alegría al pueblo. Y este chico va de Nueva York. Yo quiero hacer mi fiesta de graduación.
Sí.
Y entonces coges la Biblia y dicen salmo bla bla bla, aquí dice: y los israelíes, israelitas, bailaron toda la noche en agradecimiento a Jehová. Entonces bailar no es pecado. Bueno, mi mamá vio esa película como que entendió y yo seguí, pero me fui alejando de la religión, pero seguía bailando y mamá no se metió. En esa época mi mamá Trabajaba en un restaurante y la mejor amiga le dice: "Ve, ¿por qué no nos vamos para Estados Unidos?" Y mi mamá le dijo: "No, estás loca, o sea, estás loca". Año 85, no es como ahora, año 85. "Tengo un hijo único, ¿cómo se te ocurre?". Bajó la conversación así. Mi mamá llega a la casa y me dice: "Imagínate que Nilsa me acaba de decir que si nos vamos". Y entonces yo estaba comiendo y dije: "Mamá, ¿y por qué no se va?". Ella me mira: "Estás loco, usted tiene 15 años, ¿cómo lo va a dejar yo solo aquí?
No".
Yo, ma, váyase, usted me tuvo a los 18 años, no ha vivido en este país, va a ser muy difícil, vaya, viva un poquito. No, todos los días yo le decía, yo le decía, mi mamá está loco, está loco, está loco. Hasta que cometió un error conmigo que fue retarme, y a mí no me pueden retar, a mí no es, para mí no hay nada imposible, imposible. Entonces me dice, yo me voy si usted trabaja estudia, se mantiene solo y no necesita de mí. Pero como diciéndome que como que no va a ser capaz, imposible, pobre culicagao, no va a poder.
Y yo como que vas a ver cómo I prove you wrong.
Y yo le dije, ok, listo. Yo con 15 años me volaba, me dejaban entrar a las discotecas, era un ambiente pesado, duro, y mi mamá llegaba muy tarde en la noche, entonces yo aprovechaba y me iba como a las 11, llegaba como a la 1, mi mamá llegaba como a la 1:30, 2, entonces no se daba cuenta. Yo me iba a rumbear y me dejaban entrar porque cuando yo entraba Yo me paraba en las barras o en los speakers y hacía que toda la discoteca rumbeara y bailara.
Ah no, imagínate, te esperaban en la discoteca.
Los dueños eran felices conmigo, sabían que estaban haciendo legal metiendo un niño acá, pero es Colombia, es Cali. Y una de esas noches bailando, una chica me pasó una tarjetica: "Hey, ve a la agencia". Y era una modelo muy famosa. Entonces yo voy a la agencia el sábado, cuando llego hay 5 chicas, 3 chicos bellos, modelos, y Digo: "Ay, él no se puede enseñar, él va a bailar". Y yo empecé a hacer una coreografía, una canción de Madonna que se llama Holiday, la monté en un momentico y los hice bailar. Cuando llega el dueño de la agencia me dice: "¿Quién hizo esto?". Me dice: "El niño que está ahí, 15 añitos". Me dice: "Guau, qué bueno, ¿usted quiere trabajar conmigo?". Yo le dije: "Uf, claro".
¡Qué bien!
Y yo le dije: "¿Usted necesita un mensajero, alguien que vaya a hacer las vueltas del banco?". "Sí". Listo, yo en la mañana soy mensajero, hago vueltas y en la tarde dicto clases. Y yo en la noche estudio. Mi primer cheque que me pagó fueron como 400 pesos, pero en ese tipo de cuenta que me habían pagado $20 dólares. Y le mostré el cheque a mi mamá y le dije: "Bueno, ma', aquí está mi cheque, ya tengo trabajo". Se puso a llorar y me dijo: "¿De verdad usted quiere que yo me vaya?" Y yo le dije: "Sí, ma', si usted cree en la educación que me ha dado hasta ahora, tranquila, fresca, váyase". Yo estaba muy seguro. Es una ventaja que yo tuve que desde niño sabía lo que quería hacer. Muy loco, pero ya con 15 años yo decía, esto es lo que quiero ser para mí, es una pasión. Sí, la cuestión del baile no era una cosa así que, ay, quiero ser tiktoker, quiero ser youtuber, quiero ser, no, no era una cosa del corazón de verdad que yo me metía horas a bailar en una pieza. Y mi mamá, bueno, listo, me cogió la caña.
Yo pienso con corazón de mamá, qué susto.
Ahora hablamos de eso y dice, guau, qué loca yo haber hecho esto, pero creyó en mí. Sí, y cuando estaba en el avión, bueno, la despedida fue una cosa loca. Yo sé, si vemos los astros o creemos en algo, yo siento que algo se rompió ahí, ese hilo, ese hilo que hay, no, invisible de la vida. Y en el avión, la amiga de ella, que fue la que hizo todos los trámites y vueltas del viaje, mi mamá, como que le daba el pasaporte, la plata, todo. Cuando estaba en el avión, no iban para Estados Unidos, iban para México, Chihuahua, a pasar por la frontera.
Ella pensó que venían avión directo. Yo ya te iba a decir, se viene un avión directo.
Ok, no, no, no. Entonces ya cuando mi mamá ya no puede echar reversa, ya volando, sí, ya volando. Bueno, mija, la vuelta es así. Ay, pero ¿cómo así? Y sabes que lo más tenaz que yo sabía todo este tiempo, sabías que iba para México, pero era la única forma.
Sí.
Y yo pura fe que todo va a estar bien. Año 85, no es como ahora.
¿Y cuántos días estuviste sin saber de ella?
Entonces mi mamá, bueno, yo me quedé como 2 meses Ay, Jesús, ¿se acuerda que no había WhatsApp ni celular? Eran cartas. Y hacía una llamada telefónica, había que ir a una carísima, echar moneditas. Mi mamá pasó por debajo del río, por túneles, por cañerías. La descubrieron en inmigración, iban 11 personas y le preguntaron: ¿Usted para dónde va? Mi mamá dijo: voy para Estados Unidos porque tengo un hijo y mi sueño es comprarme una casita y volver. Y los demás estaban tratando de imitar el acento mexicano, que eran salvadoreños, hondureños, guatemaltecos. Y dijeron: ustedes todos mentirosos, no pasan. La única que pasa es esta señora por decir la verdad. Mi mamá pasa, se devuelve a llorar por ellos, los convence y pasan los 11. Mi mamá, que es una chiquitita, una heroína, una policarpa, tu mamá, llega a San Diego, toda la vaina. Después 2 meses me llama, ya llegué, estoy aquí.
Yo, pero esos 2 meses tú, claro, sí, sí, con el corazón en la mano.
Yo me acuerdo de, yo me fui para la casa cuando mi mamá se fue a mi casa. Mi mamá había dejado ropa y a coger la ropa, olerla y llorar. Como diciendo, yo, ¿qué hice?
Y estaba solo, solito.
Me quedé una casa que era dividida con unos amigos de ella, que era una familia, y yo me quedé acá, pues no pero sí en mi independencia, pues mi casita, mi apartamento solito ahí. Y ya empieza la universidad de la vida solo. Sí, sí, sí, que quiero vivir solo, que huevaje. No, se acabó el caldito, la carne.
Yo quiero ser grande ahora mismo, yo no quiero ser grande.
Mamá, el Hotel Mamá, no, es una maravilla. Mi Hotel Mamá se me fue y no sabía, yo no podía regresar, no tenía por dónde ir. Me tocó ahí empezar a vivir las cosas. Porque yo, dentro de lo pobre, siempre mi mamá me cuidó bien, me trató bien, me cocinaba bien, tenía mi ropita, todo bien, humildemente, pero bien, con mucho amor, mucho cariño y muy humilde. Pero pues bueno, tomamos esta decisión, mi mamá me copió, se fue, empieza la vida así. Empiezo a trabajar en varias partes y empiezo a trabajar en una heladería. Que vendían helados. Mi sueño era trabajar en una heladería, se me cumplió y yo trabajé en una heladería muy famosa en Colombia, manejaba esa heladería y resulta que el bus me dejaba justo enfrente de una academia de danza que se llamaba Academia de Danza María Sanford. Cuando yo me bajaba del bus y veía las cortinas y los vidrios puestos, yo me asomaba y era solamente para niñas de high class, o sea, gente de calle, no aceptaban niños. Era privada. Perdón, cuando yo más o menos llamaba por la cortina, me cerraban la cortina creyendo que era un muchacho, sí, loco, viendo las niñas violadoras.
Y bueno, esta parte la podemos ver en la serie que está, todo eso lo pueden ver en la serie en Prime Amazon, en la plataforma.
Zumba, despierta tu pasión, se llama, interpretado por Julián Román. El actor colombiano, que es muy amigo mío. Y bueno, me bajo, me cierran las cortinas, bueno, yo me voy para la galería, trabajo, hago presentaciones, showsitos, performance por ahí, me llaman centros comerciales. Y llegó un baile que fue como el Despacito en el año 85, 86, para que sepan, Despacito fue un boom, ¿cierto? Bueno, ese tiempo salió una canción que se llamaba la lambada.
Por supuesto, yo no sé cuál es, no le toco.
Me encanta porque ustedes son mentirosos. Entonces, entonces, pero usted le comentó a ella para que sepa que hubo un despacito. Todos los ciclos se repiten siempre, todos los ciclos. Era el baile prohibido. O sea, ahora yo el reggaetón digo esto sí es un baile re prohibido, pero en el tiempo la lambada, que es el Baile de la Lambada se llama eso, eran parejas y se bailaba pegado y nada, es un baile brasilero.
Eso digo yo, mi mamá se escandalizaba con Madonna y digo, ¿qué tal que oyera Bad Bunny y le daba un infarto?
Sí, sí, sí, quién sabe qué será después, después cuando están tus hijos, mira, yo bailaba con Bad Bunny, que esos eran letras lindas, quién sabe qué va a pasar con el tiempo.
Letras lindas.
Bueno, en la Lambada hicieron un concurso nacional en un noticiero y eran como 3000 parejas, 2000 parejas, después 1000, iban eliminando, 500, 100, 50, 20, 5, 3, gané.
Wow, amazing.
Gané esa vaina y eso se volvió famoso.
Y era un noticiero nacional, de Bogotá.
Sí, en Bogotá. Entonces en Cali yo—
Sí, eras una estrella ya.
Pegué, pero no sabía quién era yo, era un bailarín ese ahí que me llamaban en todas las discotecas a bailar. Jueves, viernes, sábado, iba discoteca en discoteca bailando una canción y me pagaban. Haz de cuenta tú ahora que me paguen $150 por bailar una canción. Sí, una canción, $150, $150, $300, hacía $450. Sí, no, no te digo que esa plata, quizás en ese tiempo eran $15 dólares, ¿me entiendes? Sí, equivalente a hoy. Y con eso me hice una platica y me compré mi primer apartamento. No me puse a comprar los tenis Jordan ni el relojito ni la cosa. Dije no, porque cuota inicial de un apartamento y demostrarle a mi mamá que yo sí podía.
¿Ya todo esto te comunicabas regularmente con tu mamá?
Sí, sí, una llamadita.
¿Y entonces qué edad tenías? ¿17?
16 años, 16 años. Y me llaman de la academia de danza, supieron que yo trabajaba en esa heladería.
De la que te cerraban las cortinas.
La vida da muchas vueltas.
Entonces me llaman que si puedo pasar por la academia y le digo Perdón, es que estoy muy ocupado. Y en 2 semanas me llaman otra vez. Ya no, es que tengo mucho compromiso. Mentiras, yo estaba trabajando en la vía, pero haciéndome el importante porque ellos me cerraron las cortinas, o sea, no les gustó, ¿me entiende? Hasta que la tercera vez fui, la tercera vez fui y le dije: usted no sabe quién soy yo, soy el campeón de Lambada.
Y era solo de niña esa academia, de niñas, mujeres.
Y entonces, ay, qué pena, lo sentimos mucho. La dueña pues muy apenada. Resulta que me estaba entrevistando y en el salón había un grupito como unas 15 niñas entre los 9 y 11 años, preteenagers, hijos, hijas de niñas, hijas de niñas de familia de dinero, malcriadas, resabiadas, que están en una academia de danza privada, que habían tratado de buscarle un profesor y nunca les gusta, no nos gusta, échelo. Entonces buscaba, yo no sabía que eso era, yo no sabía que yo era Bambi, yo era como Bambi entrando ahí a esa jaula.
Vaya para el matadero a ver si se lo aguantan a usted con todas esas pequeñas serpientes allá.
Y además como eras chiquito también.
Sí, pero yo tenía areticos, tenía el pelo largo, sabes.
Eras más cool.
No, no, el profesor de pa de urepi, sino que yo tenía, estaba haciendo hip hop en ese tiempo, tenía flow. Yo estaba, fui el primero que llegué el hip hop a Cali viendo de videos puros pata, esas cositas. Y claro, yo llegué y ok, 1, 2, 3, y las niñas 1, 2, 3, pa, igual se sienten cool. Las niñas andaban de tutú y las cebollas estaban malandras. Entonces la niña, wow, nos encanta, y se enamoraron de mí y me contrataron. Entonces cuando me contrataron yo le digo, yo puedo estudiar aquí, y entro a estudiar.
Ay, qué bonito.
Entonces tap dance, Graham, Luigi, diferentes técnicas, y se me cumple como ese sueño de poder entrar a una academia. Y me vuelvo uno de los bailarines ahí como profesor y bailarín.
Lo que es tener claridad de lo que uno quiere, ¿verdad?
Sí, y mucha disciplina, mucha disciplina, mucha técnica, porque empecé tarde a bailar. La acomodada de la cadera, hay una técnica que se llama ground, que es para las mujeres, que es en el piso, y eso duele porque es una técnica, la cadera de la mujer es diferente a los hombres, entonces la acomodación en el piso es diferente y contracciones, duro, sufriendo los pies llenos de callos, ampollas, bueno. Conozco, en ese momento hacen un casting para un comercial de Teledivisión para una soda, una Manzana Postobón en ese tiempo.
Una soda grandísima en Colombia.
Me cuenta como, ¿qué es aquí? Una 7up.
Ajá, una 7up, una Mountain Dew.
Y contratan, necesitan niñas y yo resulta que trabajo con todas las niñas lindas de Cali que no son modelos pero de colegios bien Así, estilo, así bonitas. Y entonces, pero necesitaba una pareja, necesitaban hombres. Yo no conocía hombres. Entonces le digo a mis amigas, traigan a chicos, amigos de su colegio, porque no quieren modelos famosos, quieren chicos normales. Traen chicos, traen chicos, y hacen audición de baile porque tenían que bailar en un tronco, en un río. Yo estaba como coreógrafo del comercial, pero al mismo tiempo de coreógrafo de Manzana Postona, los de 7 años. Sí, sí, sí, sí. Sí, entonces me contrata la agencia. Ey, niñas, sí, yo tengo aquí, vengan acá. Pero no, tú puedes ser el coreógrafo. Sí, yo soy. Busca las chicas. Porque yo busqué las chicas, no sé con el muchacho, no los conocía. Y trajeron las chicas, trajeron estos chicos, algunos llegaban sobrados, no, sí que yo. Y llegó un chico que me dijo: Ey, man, yo no sé bailar mucho, pero me encantaría aprender. A ver si me enseñas ahí dos cositas, porque estoy pagando la universidad de odontólogo, necesito pagar mi último semestre. A ver si me ayudas. Y me cayó bien, y qué chévere este man, no llegó con actitud. Le dije ven, ven para acá, mira, haz estos dos pasitos, pa pa pa, pim pim, le enseñé dos cositas. Y además de eso yo era jurado en la escogencia del casting y lo escogí. Y con ese chico llegué y me dice mira, lo pongo a entrenar, no lo dejo tomar agua, por un mes lo tenemos así. El comercial salió exitoso porque la que contrataron fue Socorro Patiño también, que fue Miss Colombia, segunda virreina, después con el tiempo se volvió reina. Ellos dos. Y me dice: mira, estoy grabando este álbum de musiquita, ¿tú qué crees que se puede bailar? Y hay una canción que llama 9 Semanas y Media. Esa canción era de él, no sé si lo conoces, Marcelo Cezán.
Claro, Sophie no lo conoce.
Marcelo Cezán era el Ricky Martin de Colombia. Ricky Martin y Marcelo salieron al mismo tiempo. Pelo largo, verde, bello, todas niñitas, una locura con él. Pero él salió así, odontólogo, estaba parando su carrera. Y Humana Gloves.
O sea, el pelado que te dijo, oye, ayúdame, era Marcelo César. No, Beto.
Sí, que no la, yo lo conocía. Entonces yo le dije sí, claro, y nos hicimos muy amigos. Sí, empiezo yo a ser coreógrafo de él, empieza a hacer shows, se vuelve gigante, se vuelve famoso, club de fans, las niñas muertas por él. Y eso me hace ser muy amigo de él. Después ya yo digo, Cali ya me quedo pequeño, ya las clases eran llenas y yo quería volar.
Tú siempre pensabas en grande.
En grande, ya esto me quedo pequeño.
Súper determinado.
Bogotá.
Nice.
Me voy para Bogotá. Cuando llego a Bogotá digo, no, aquí llego con lo mío. Ah, no, perdón, perdón, perdón, conozco a Marcelo Cezán, al mismo tiempo trabajo en la academia. Resulta que en la academia una vez me dicen: mi mejor amiga Beto, la dueña del estudio, tiene un gimnasio. El profesor de aeróbicos se enfermó. ¿Será que tú puedes ir a dar una clase de aeróbicos? Yo no tenía ni idea, ni idea, pero pues como había plata y pues había que vivir, y bueno, dale, listo, para las que sea. Entonces yo dije sí. Yo mañana voy, pasado mañana voy. Ya el otro día me fui. ¿Cuál era mi Google? Para que sepas cuál era mi YouTube: la Biblioteca Nacional.
Sí, una enciclopedia, una enciclopedia.
Irme a la Biblioteca Nacional en Cali, buscar por la A de arobicos y encontrar un libro así gigante, el libro de Jane Fonda. Jane Fonda es la mamá de los arobicos, fue la primera mujer que sacó los—
la, ya la vendía VHS.
Mi tía Betsa Mas venía, entonces ella dictaba una clase en televisión, y cosas así, bien allá revolucionó el fitness. Y te sacó un libro que eran puras fotos, 1, 2, 3, 4, y uno tenía que imaginarse el movimiento con la foto. Pues yo no me aprendí ese libro grandote, grande, con muchas fotos, no me aprendí todo eso.
Pero ahí empezaste a combinar el baile con—
No, no, porque acuérdate, yo dictaba Clases de baile para niñas, sí, y tomaba clases de bailarín, sí, y me llamaron para hacer una sustitución de aeróbicos, que no tenían idea, y me fui a ver un libro de aeróbicos, me robé el libro de la biblioteca, estudiando, estudiando, y me fui al otro día a dictar clases, y cada vez que se me olvidaba, yo pasaba la página, hey, 4 más, y digo así, 5 más, sigan, sigan, y pasaba la página, fue una farsa total, pero a la gente le gustó, entonces la amiga llama a la dueña de la academia y dice: Beto, fue un suceso, muy buenas clases. Y yo: uy, Dios mío. ¿Dónde grabé la música? Mi Spotify, mi YouTube, era una emisora única de música americana que había AM, a la cual tuve que grabar a las 12 de la noche de 1 a 2 de la mañana, que no ponían comerciales.
Sí, o sea, grabar como si no ponía la grabadora, es un casete.
Ah, entonces lo grababas en el casete para después llevar al aire, tú le ponías rec y grababa la emisora.
Ok, no podías escoger la música, Música, no, solo que saliera lo que Dios pusiera ahí.
Sí, sí, salía un comercial de la radio, sí.
Sacar el dedito, volverlo, o sea.
Wow.
Imagínate, por eso ahora yo digo, no, Dios mío, todo está aquí, ¿no?
Sí, sí, literal.
Me llegó, tengo hambre, ah.
Sí, hoy todo es mucho más fácil.
Bueno, y entonces yo con esa música me fui a editar clase. Entonces yo, a mí me gustaba grabar música de la radio, así en casetes. Yo tenía una colección Todo merengue, salsa, todo, todo yo grababa. Y una vez, cuando dicto esa clase, me dicen: Beto, ¿usted por qué no dicta clase a las mamás de estas niñas? Y yo: bueno, está bien. Uy, señoras jodidas, ¿no? Imagínate que uno sabe así. Pero empecé, les gustó la clase de aeróbicos. Y una vez olvidé mi música de aeróbicos y lo único que tenía era un cassette que había grabado Las Chicas del Can, El General, Locomía, Garibaldi, todo ese grupo, esa música de los '80s, así bailaditos. Entonces yo no podía quedar irresponsable en la clase.
Le dije: hoy vamos a hacer algo distinto.
Preparamos esta clase, pero mentira, dentro de mí yo tenía ni idea qué iba a hacer.
Eso me gusta, si la vida te da limones, haz limonada.
Exacto. Ahora, una cosa es improvisar durante 5 minutos.
Sí, una hora de clase sí es.
Una hora donde tienes que brinconear y toda la cosa. Y la gente le encantó, le fascinó, y ahí nació.
¿Qué hiciste, una clase de como de baile?
De baile. Improvisar como loco, lo que salía era "wah, wah, wah" y la gente "ahh" y sube como locos y al final "Beto, por favor otra vez, me encantó esa clase, mañana otra vez" y yo dije "no, no, no, no, espérense que eso no está bien para su cuerpo y su corazón, tiene que ser una vez a la semana mínimo para yo preparar la clase", ahí sí me dio susto y bueno así quedó institucionalizado, pero eso fue el prototipo de Zumba, por un accidente, por un olvido de música, ya después me voy a Bogotá y en Bogotá empiezo también a a buscar gimnasios y empiezo a trabajar en gimnasios, me dan trabajo. Todos los instructores, todavía no se llama Zumba, se llama rumba, rumba, rumba, porque en Colombia rumba es fiesta, fiesta, pero rumba es un ritmo, sí, es una especie de cha-cha-cha, mira tú, ¿me entiendes? Para nosotros en Colombia, vamos a rumbear, vamos de fiesta, pero así como cha-cha-cha, rumba, paso doble, Entonces la gente afuera lo confunde. Sí, y llegaba a Bogotá y sí había clases de rumba y otros instructores que hacían eso. La cuestión era que yo no era un bailador, yo era un bailarín de academia.
¿Cuál es la diferencia?
Bailador es que tú bailas porque te gusta bailar y la pegas. Sí, bailarín es una persona que estudia una carrera con técnica, con disciplina, con respeto a la profesión. Entonces yo era muy puntual, no, la disciplina, ir a la universidad, una cosa, una persona que sí me interesa.
Es que la disciplina es una gran parte de tu éxito.
Disciplina, disciplina, constancia, perseverancia, paciencia.
Sí, porque a ver, la gente está oyendo y dice, ah, espérame, pero Beto, ¿dónde iba? Moría la gente con él, pero no están viendo, ¿verdad?
Las noches sin dormir, en las madrugadas, las disciplinas, se quedó solo en los fines, sí, sí, sí, el llegar temprano, sí, así se enfermo, así estés cansado, sí, si tengas dolor de cabeza, la gente no importaba.
Y ¿cómo llegas a Estados Unidos?
Entonces llego a Estados Unidos Ya digo, bueno, ya me quiero ir para Estados Unidos, ya Colombia me capricha. En Bogotá soy coreógrafo de Shakira, soy coreógrafo.
O sea, ya eras top.
Sí, me empiezan a llamar.
Ya eras top en Colombia.
Marco la diferencia en los otros instructores. Sí. Entonces ya digo, no, ya año 98, 99 empieza a picar la cosa por venirme para acá. Hago 4 viajes a Miami.
¿Y cómo es el reencuentro con tu mamá?
Mi mamá se devuelve en el año 95 cuando yo estoy en Bogotá. Sí, ok, nos encontramos y bueno, más, yo quiero irme. Sí, a los 5 años me voy. Sí, pero ya se va a vivir a Cali, yo me quedo viendo Bogotá, pero voy cada rato a visitarla a Cali. Arranco 4 veces, no me dan oportunidad, no hablo inglés, no tengo papeles, ¿cómo hago? No sé, transporte, aquí no hay bus. Hasta que por fin una chica, fitness manager, de William Silent en Aventura, en el norte de Miami. Me dice: venga, haga una audición. Pues yo iba con una amiga que me traducía, yo no hablaba inglés. Entonces me dice: Beto, que vengas a dictar una audición. Yo: OK, listo, ¿dónde está la gente? No, no hay gente, solamente tú y ella, un viernes a las 3 de la tarde.
¿Y la audición era para dar clases?
Tengo unas clases, 10 minutos, dime 10 minutos, sé cómo lo hace. Como que bien americana, bien gringa, rubia, ojos azules, Kentucky, no sé, Ohio.
Idaho.
Iowa. Y entonces empiezo yo como la canción "Oye cómo va", que esa canción todos los americanos saben la canción.
Sí, me la sé.
Oye cómo va, y todos, uy, mira, estoy bailando locamente, pongo esa canción y entonces todos, y entonces empiezo yo a hacer la audición. La audición duraba 10 minutos, pero la gente que iban a entrenar pesas se empezaron a meter, meten 2, entran 3, entran 4, entran 15, entran 20, entran 30 personas Y la audición, que era una de 10 minutos, one more, one more, se volvió una party total. Y otra después, a Chichi Peralta les ponía a las chicas del cano, les ponía a Felipe Changuero. Y todos americanos, wepa, wepa, ¿me entiendes? Entonces quedaron felices.
Les llevaste la salsa para su vida.
Pero ellos no sabían que era una audición, ellos juraban que era una clase. Entonces cada vez la felicitaban. ¡Qué buena adquisición que tienes! Soy lo máximo, sí, yo sé, lo contraté. Pero entonces, cuando terminó la clase, todo el mundo feliz. Me dice Beto, dentro de un mes es el aniversario del gimnasio, ¿será que tú puedes venir a dictar una clase? Y yo le digo, sí, claro. Yo nada más, yo lo único que necesitaba era eso, porque las 4 veces nadie me ha dado la oportunidad, no sabía cómo hacer y este, y Ya me volví a Colombia, vendí mis cosas, pagué cuentas, ahorritos los cambié en dólares. Tengo un amigo que vive acá, compartimos un apartamentito ahí en la pequeña Habana que costaba $400 dólares. Compramos un carrito Pontiac año 85 sin aire acondicionado que costaba $400 dólares, y así nos fuimos. Llegué yo una semana antes de mi clase, no había GPS, entonces tenía que comprar en la gasolinera el mapa.
Eso no me lo puedo imaginar, no entiendo cómo.
Cuando tú te sales de una salida te tiras en un lienzo. El universo se va manejando solo, como que el universo te tiene a ti manejando. Yo estoy descifrando todo en inglés, y me pasé la salida y llegué a mi primera clase tarde, y yo no sabía decir ni excuse me ni sorry, y toda esa gente horario americano esperando.
Claro, en inglés, saben, horario inglés.
Y en la mañana un silencio, y yo, Diosito, ayúdame. Puse el cassette, a los 10 minutos se les olvidó, rumba, me amaron feliz, es otra cosa. Terminó la clase y ya de una vez, yo trabajo con el reinado de Tailandia, ¿quieres irte a vivir allá? Te pagan todo, vives en el Kingdom y entretén la familia real en Tailandia. Yo me voy, sí, ve esto, mira qué bonito.
Definitivamente que tu historia es de película, ve tú.
Un poco de oportunidades.
Pero por eso hay una serie.
Un poco de oportunidades, sí, yo no, no, no.
Esta noche me siento a ver la serie.
Van a llorar, van a reírse. Caerse. Pero algo muy bonito de la serie es esta personalidad que tengo yo, de que nunca desfallecí, nunca dudé, perseverante total. Nunca tuve como, o sea, pasaban cosas y como que no, pero todo está bien, vamos. Eso se ve en la serie, es muy optimista, la resiliencia hasta el final. Ya cuando ya no hay, ya listo, ya se fue, no pasó nada, parte del aprendizaje, vendrán otras oportunidades.
Beto, tu mamá era muy, una persona muy optimista, ¿dónde crees que sacaste?
No, mi mamá es totalmente el contrario a mí, no optimista, pero una persona muy callada, muy tímida, muy reservada, muy creyente, y totalmente opuesto a mi mamá. Pero también siempre me imaginé, nunca me imaginé a mi mamá, como soy hijo único, no tengo a nadie, nunca me imaginé a mi mamá mayor trabajando en un ancianato. No sé por qué tenía a mi mamá como una reina, y ahora tengo una reina ahí.
Claro, esa era como tu motivación de seguir.
¿Cómo nace Zumba?
Nace Zumba porque ya cuando llego a Miami Tengo una persona de 65 años que era mi jefe, dueño gimnasio, que me dijo, americano, me decía: Beto, tengo un millón de dólares, ¿qué hacemos? Y le brilla el colmillo, ¿no?
Sí, ¿qué hacemos?
Sí.
Y tengo otro chico que conozco que tiene 25 años, me dice: Beto, no tengo plata, ¿qué hacemos?
Sí.
Y yo en la mitad, con este señor que tiene experiencia, 65 años, y el millón de dólares, sí, con este tipo niñito que tiene 25 años tiene experiencia, pero me da buen feeling este chico. Sí, entonces la vida, tú eres muy de instinto, por lo que te digo, de sentido común, lo que yo te decía. Entonces yo prefiero irme con este chico. Tengo este chico, nos sentamos en un Starbucks, me acuerdo. Bueno, ¿qué quieres hacer? Yo le digo, no, yo quiero conquistar el mundo. Y tú, ¿qué quieres? No, pues también ¿Tienes dinero?
No.
¿Tú tienes dinero? No. Listo, socios, vamos a conquistar el mundo. Dale. Dimos la mano, grabamos una clasesita en la playa. Él se puso su único trajecito Hugo Boss que tenía para ir a una compañía que se llamaba Fitness Quest en Ohio. Se fue allá, consiguió una cita, que es una compañía que hace infomercials de televisión, ¿se acuerdan? Para las 10 de la mañana. Sí, compras una suya, te vamos a fundir. Aún hay más. Compra la nueva máquina Yo siempre había trabajado con máquinas, nunca con humanos, con un ser humano. Eso hace rato no se hacía. Desde Billy Blanks, ¿te acuerdas Billy Blanks, el Taibo?
Sí, sí, sí, claro.
¿Te acuerdas de esas clases de Taibo? Yo quería ser como ese man, los videos que se vendían, que ese man fue un éxito, moreno dictando boxeo. Entonces yo me imaginaba así. Entonces mi amigo se va para allá y coge la audición, todo en inglés, él habla muy bien inglés, dice miren, les tengo el nuevo Billy Blanks, revolución del fitness, música latina, bla, bla, sí, sí, no sé qué. Habla inglés. Mi socio se va para el baño y dice: Beto, me están preguntando si hablas inglés. Yo le dije: Dígales fresco, dígales que sí.
Dígales que yes.
Entonces se va, sí, era un poquito de acento, pero cuando vuelve a Miami: Y ahora, ¿qué vas a hacer? Tranquilo. Dime, esa gente va a venir dentro de 8 días a conocerte para hablar inglés, tranquilo. Dime simplemente cómo se dice nice to meet you, pero que dice mucho gusto, perdón, me tengo que ir. Entonces me dice, sorry, I need to go. Y me lo escribo así fonéticamente, lo escribo todo el día. Nice to meet you, sorry, I need to go. Hago mi clase, yo le dije tráelos a la mitad de la clase. Entran al salón cuando la gente está enloquecida, suena La Aventura, entran ellos fascinados. Yo veo rubios así, 3 señores y una señora.
¡Guau!
¿Qué es esta locura? Sí, entran, me ven, vienen a acercarse, me dicen, me hablan inglés, y yo, nice to meet you. Y me escapé y me escondí en el carrito sin aire acondicionado que tenía Porter. Y le dijo: no, sorry, this guy is so busy, have interviews and very famous. Está muy famoso, tiene muchas entrevistas. Así lo entendemos, vamos a firmar dentro de 2 meses, vamos a firmar los videos. Ellos esponsorearon los primeros videos y así grabamos los primeros videos y fue un bombazo.
Y ese Alberto, porque son 3 Albertos.
Y el otro es el mejor amigo de él que dijo: hey, ¿por qué no metemos a este también? Y digo: OK, listo. Ah, pero ¿cómo nace el nombre? Entonces nos sentamos porque se llamaba Rumba. Dijimos, nos sentamos, hay que cambiar el nombre. Tinga, Tonga, Conga, Mango, Punga, Hakuna Matata. Y él dijo Zumba. Me gusta, pero pongámosle la Z porque cuando yo era pequeño a mí me gustaba el zorro. Sí, listo, listo, perfecto. Lo patentamos y ya. Nada de marketing ni en Harvard ni estudios, yo no como Y ahora 180 países, 180 países, 200 mil locaciones, 200 mil, 200 mil locaciones, 15 millones de personas hacen zumba semanalmente, semanalmente. Sí, la compañía de fitness más grande del mundo, Beto, hecho por 3 colombianos. Beto, gracias, gracias, gracias.
Crack.
Eso me falta mucho ahí, lo resumí, pero yo veo 3 cosas muy importantes en ti porque vamos al yo pude, tú puedes. Ah, pero es que él es Beto. No, no, no, espérate. Siempre pensaste en grande. Sí, chiquito ya veía la academia de baile que no podías pagar. Tú decías, yo ahí donde yo quiero ir, después yo ahí, yo quiero ir para allá, ¿verdad?
Siempre pensando. Que me funcionó mucho es no hablar de mis sueños, no sé, mis deseos, mis cosas, como muy secreto. Segundo, dibujarlos, visualizarlos. Yo lo dibujo muy bien, entonces yo dibujaba. Tercero, soñar. Y soñar, yo me ponía los speakers aquí, me acostaba y yo me soñaba lo que digo ahora, pero no canto, porque yo decía, no canto, no soy actor, como que yo me bailo y toda la gente me sigue. Me acordaba los pantalones militares, una camiseta negra, las botas, la bailarina, estaba cosa, y siguiendo, y toda la gente sonriendo y siguiéndome así. Soñaba, visualizaba eso.
Ve, entonces ahí lo sentía, ¿verdad?
Lo sentía. Y además, ahora con mi experiencia, con mi experiencia digo que nunca contaminé mis sueños. ¿A qué me refiero? Cuando tú tienes, porque todo mundo habla de los sueños, los sueños. No, no, no, hay que soñar, pero hay que saber soñar, porque si tú contaminas tus sueños de dinero y fama, la estás embarrando.
Qué bonito. Tú sabes que una vez me senté con Emanuel, ¿te acuerdas de Emanuel?
En un avión.
Exacto, en el avión, un cantante mexicano también. También de nuestros tiempos. Y yo ya no, yo le tengo que hablar. Ese es Emanuel, ¿verdad? Iba al lado mío. Pero le digo, tú toda la vida quisiste ser cantante. Y me dio una respuesta muy parecida a lo que me estás diciendo. Dijo: yo no quería ser cantante, yo quería cantar, que es muy distinto.
Yo no quería ser, yo no quería ser famoso ni millonario, quería bailar y ser exitoso. Sí, pero exitoso no significa ser uno millonario. Sí, tú puedes ser exitoso, feliz. Quiero estar feliz.
Sí, hay algo importante que quería decir. Si es que vos también lo decís, que sentirlo es el pegamento de la visualización, que vos sentías cómo bailar te hacía sentir y te imaginabas a la gente sonriendo.
Esa visualización, one on one. No lo estudiaste, pero lo hacías.
Sí, pero es que también es como que a veces yo veo a la gente y lo hago con mis propios estudiantes porque yo empodero a mis estudiantes, a los profesores. Yo abrí esto para todo el mundo porque la gente me dice: ¿Usted por qué no hace audiciones para los instructores? Y yo digo: no, no, todo el mundo lo puede hacer. Hay mamás que quisieron bailar, les gusta bailar, abogadas o chicos o señores. Y no le dieron oportunidad porque eran chiquitas, porque eran gorditas, porque, ¿me entiendes? Yo incluía a todo el mundo antes de la inclusión, hace 20 años que empecé Zumba. Yo dije: todo el mundo lo puede hacer, les doy las herramientas, les voy a enseñar cómo es, es muy fácil, es así, así, esa, pero no duden. El que duda muere. El que duda muere, ¿me entiendes? Entonces, así como yo no dudé ese día que se me olvidó la música, ¿qué tal si yo digo Ay, qué pena, dejé la música. Y pues no, tengo un casete aquí.
Ni el día que llegaste tarde y prendiste tu casete y arrancaste.
Hasta el final. Entonces eso como muy insistente, y hasta el final, hasta el final, hasta el final, a la última opción, todas las cartas las agotó hasta el final. Y las veces que no me salían las cosas, porque hay veces que no me salían las cosas, dije bueno, hay que aprender. No puede ser todo, las situaciones difíciles y las caídas son necesarias. Para aprender.
A veces se gana y a veces se aprende, pero nunca se pierde.
Hay que aprender a aprender.
Ahorita que mencionaste que vos incluías a todo el mundo, aunque fuera gente que estaba out of shape, o sea, gente gordita, dijiste. Te quiero hacer una pregunta para los que nos están escuchando: ¿qué tips le darías a alguien que ya están en sus 50, digamos? Vos me dijiste que hacés ejercicio todos los días, y que no han hecho ejercicio un montón de tiempo y quieren comenzar, pero sabes, tienen ese miedo de que es muy tarde, ese techo mental. O sea, vos estás en súper buena condición física y nunca has parado de hacer ejercicio. Entonces, como que, ¿qué tips le daría a estas personas?
Miren, hay que hacer algo que les guste. Sí, no pueden obligarse. Si no les gusta el spinning y van ahí haciendo spinning, que siempre la gente relaciona el ejercicio con tortura, con aguantar hambre, con que me duele, con que qué pereza. Por eso Zumba es perfecto, que a la gente le gusta bailar, le gusta la fiesta. Y yo lo que disfracé fue la fiesta y la traje a un salón de aeróbicos dónde son felices.
Qué divertido. Yo tomo un café que tiene como un hongo que es bueno. Entonces yo, ¿a quién se le ocurre agarrar algo que se supone que es una adicción y convertirlo en una vitamina? Lo mismo que tú hiciste, la pachanga la volviste saludable.
¿Qué pasa en el cuerpo cuando tú, las endorfinas, cuando tú escuchas música, cuando estás alegre? El corazón se acelera, la sangre fluye. Segregas esa sustancia, y es la sustancia de la felicidad, de la alegría. Entonces haces un globo como que brillas. Y puede que siempre al comienzo Zumba fue enfocada como, hey, si quieres bajar de peso, pero yo nunca quise eso. Fue una cuestión de marketing al comienzo porque en EE.UU. era una cuestión de obesidad y esa era la manera de entrar. Pero yo dije, no, no, no, no, ahora no. Yo lo único que quiero es que sean Sonríen, sean felices. Si tú haces algo feliz, algo positivo tiene que pasar en ti.
Claro, calidad de vida.
Así estés gordito, así estés sabrosita, pero te vas a ver sexy.
Ay, me encanta.
Mira, mi mamá y yo fuimos a la clase tuya y vos la estabas dando ese día, y también estaba Sandra, que está aquí, y no sabes cómo nos pasamos riendo. Es que es divertido.
Sí, es muy divertido. Uno no estaba ahí largo. Yo lo amé. No sé. He tenido personajes en mi clase muy divertidos. Una clase. Una vez estaba Naomi Campbell, y al otro lado, y ahí al lado estaba la señora que me hacía el aseo de mi casa. Todo el mundo me entiende, es como que es una comunidad que hacemos paz y todo el mundo alegre, feliz, y nadie te juzga.
Yo no sentí que nadie quedaba viendo, todo el mundo bailando a su manera, súper tranquilo, fácil, efectivo, divertido.
Entonces yo los invito a que vayan a zumba.com, pongan su dirección, y ahora hay una app, hay una app Ya una app para la gente que quiere hacer en su casa.
Buenísimo.
Hay principiante, intermedio, ejercicios de tonificación también. Entonces es nuestro nuevo bebé, la aplicación que hicimos, y pues bueno, estamos lanzando la, casualmente esta semana, que es las 2 semanas.
Sé que todo el mundo a descargar su aplicación de Zumba. Bueno, ya meto, viene, ¿cómo es el mundo? ¿Cómo lo visualizaste? Conquistaste el mundo y ahora tienes 2 niñas. Sí, háblanos de Beto Papá porque están chiquititas.
Sí, eso yo imagino aquí cuando va a contar esto, como que no, soy padre soltero, soy surrogate.
Sí, yo lo leí, por eso me parece muy interesante. O sea, que tú alquilaste 2 vientres para tener a tus niñas, 2 veces alquilaste el mismo vientre 2 veces. ¿Y cómo escoge uno un vientre?
No, mira, pues primero yo tenía una novia, como que dije bueno, vamos a vamos a hacerlo de la manera natural, a casarnos, pero vamos a hacerlo, Berta. Resulta que ella no podía. Cuando fuimos a hacer los estudios para ella, tenía que estar en tratamiento porque no era muy jovencita, entonces tenía que trabajar en eso. Dije: no hay problema, corazón. Ella tenía miedo. Yo le dije: corazón, si quieres, no lo tengas tú. Si quieres alquilamos un vientre. Ella aterrada porque por lo general hay hombres machistas y no, tú tienes que ser la mamá de mi hijo. Yo no, yo para mí perfecto porque estás bonita, no te vas a dar depresiones postparto y siempre estás lista para mí. Ella aterrada, bueno, chévere, súper. Pero resulta que la relación tuvimos problemas después entre ella y yo. El mismo problema se repitió como 3 veces y entonces dije: no, corazón, no va a funcionar. Esto se está repitiendo ahora, sí, 3 veces, perdón, lo siento, pero no, prefiero no. Pero terminamos, pero yo quedé con la ilusión. Entonces en la clínica yo averigüé y había visto la historia de Cristiano Ronaldo. Sí, él también hizo sordo sus 3 hijos, primeros 3 hijos son así, y después encontró a Georgina y con Georgina tuvo sus hijos. Dijo perfecto, porque si esta mujer lo amó con 3 hijos, venía con 3 paquetes que no eran de él. Ella asumió esos niños como si fueran de él. Dije perfecto, está la mujer, sí, ¿me entiendes? Porque al contrario es como una lotería, ¿me entiendes? Entonces era nuevo aquí en la Florida, hablé con el doctor, claro que se puede hacer. Entonces, ¿cuál es el procedimiento? ¿Quieres? Sí. Ok. Te pasan un catálogo, catálogo, ¿cómo la quieres? Alta, bajita, oriental, negra, indú, latina, europea, ¿cómo la quieres? Tú al principio siempre, no, que la quiero así, que la quiero asá, no sé qué, no me quiere agradar.
A diseñar al bebé.
A diseñar, ¿no? Como que yo lo quería así. Entonces di unas características que yo quería Más o menos, tampoco, yo también muy sano, muy nuevo, muy nuevo para todo. Tengo una asistente que se llama Mariana, que es mi mano derecha, que me ayuda a manejar mis cosas. Entonces ya me iba diciendo, entonces en 3000, después bajan a 1000, después como 200, después como 50. Y entonces ya dije, bueno, aquí hay como 10 que me interesan, que te mandan 4 fotos, nunca sabes el nombre. Sino que raya 5, 28, M, 25. No sabes quién es el nombre, no sabes poner a son chicas entre los 18 y los 22 años, que es el momento donde está la mejor calidad de una mujer.
Y te muestra la historia médica.
Todavía no.
Ok.
Entonces yo escogí una chica que me pareció interesante, y ahí te pasan la historia clínica, la historia de su vida, la historia médica, sus papás, sus abuelos, y cuál fumó, no fumó, dónde es, cómo se cría, qué estudio, por qué lo hace, bla, bla, bla. Que uno debería hacerlo así antes. O sea, está el amor, es muy diferente. Veamos, segundo, la llaman a ella. Hay óvulos que están guardados y hay óvulos que hay que sacarlos. Ella lo tenía guardado, ya lo había almacenado. Se hizo la prueba y resulta que lo ponen con mi esperma. Entonces, el esperma tiene que cuadrar así, tiene que quedar perfecto, los cromosomas. Antes de que se vuelve un feto, un bebé, un embrión, ven que los cromosomas estén así. Si hay un cromosoma que sea así, pues te dicen. Y resulta que con esta chica hubo un cromosoma que no pegó. ¿Y eso qué significa? Puede que salga con una alergiecita, hasta que pueda que salga con diabetes. Entonces te dicen: usted quiere continuar, puede seguir, pero este caso es para que salga 99.9%. Bien, yo dije no, prefiero no. Entonces seguí buscando hasta que encontré una chica, Mariana, mi asistente. Me gusta, yo sé que le queda perfecto.
Mariana, te la dedico.
Claro, porque ella había salido, ella apenas la pone en pantalla pum, como que la cogen el primer, no, como que la piso, esta es mía. Y ya había salido, la reservó, y había salido como media hora, y yo la reservé. Y me doy cuenta que la chica había probado como 2 veces antes y siempre no duraba media hora, se la escogían. Ella la escogió, me la mostró en la noche, y yo dije, perfecto. Fui, cromosoma, perfecto. Entonces ya, listo, hacen la prueba.
¿Y te la presentan o nunca la conoces?
No, nunca, nunca, nunca, nunca. Ella no puede ni conocerme ni yo puedo conocerla.
Ah, es súper anónimo.
Hay un conflicto ahí.
Claro, y se puede apegar al bebé.
No, no, sí, ellas firman una vaina, ellas ponen los óvulos y los guardan y los paran y ya. Entonces yo tampoco ni sé quién es, el doctor es el que dice: papá, miren, esta persona quiere, listo, listo. Entonces haz de cuenta que lo meten a la olla y eso en 11 días cuando destapan salen ahí antes de ser embrión. ¿Cuántos niños y cuántas niñas salen? Te salieron 3 niñas y un niño, salen como 13. De esos 13 escogen los 4 de mejor calidad. Entonces sale un niño y 3 niñas, perfecto. Guardan, los guardan. Ahora, ¿qué viene? Tengo que escoger quién lo va a tener.
Entonces, no es la misma, ella misma no pone el vientre, ya son 3 personas.
Ellas que ponen el óvulo, yo que tengo el esperma, y la persona que va a cargar el vientre. Y hay personas, mujeres, que hacen ese trabajo, cargan su vientre. Entonces, por lo general son personas mayores que ya tienen sus hijos y que ya lo han hecho, es lo mejor. Es mejor no hacerlo con una primípara. Esta señora la escogí de tanto catálogo, la encontré y La entrevistaron, ella no me veía pero yo la veía a ella. Me pareció una actitud bien americana, súper positiva, alegre, muy dispuesta, me dio como buen feeling. Entonces la escogí a ella. Ella es mamá de dos hijas, una de 20 y otra como de 18, y ella había hecho un surrogate para una pareja de argentinos que no podían tener hijos, pero hicieron lo que yo iba a hacer con mi exnovia, la pusieron adentro, tuvo su hijo, y lo dio. Pregunta del millón, todos van a preguntar: ¿cómo usted puede dar un hijo a otra persona? Yo le pregunté: ¿usted cómo se siente? ¿Cómo se sintió? Ya me decía: obviamente hay un cariño, pero es muy diferente al amor que yo tuve por mis hijas. Esto es un trabajo que yo estoy haciendo y me siento muy bendecida de poder ayudar a la gente.
Como una nanny, a la vez. Exacto. Este es un bebé de otra persona que yo estoy cuidando.
Cuido y es una responsabilidad. Y me interesa saber quién es usted, qué va a pasar con ese bebé. Para mí también me interesa. Entonces nos conocimos, ya se dio cuenta quién era yo. Yo, wow, no, para mí al contrario, es un placer, me encanta lo que usted hace, y súper, para mí empecemos en esto a ver cómo es. Ella tiene un abogado, yo tengo un abogado, se firman unas cosas porque la parte legal tiene que estar ahí también, no, especialistas en eso, claro. ¿Qué hago yo? Uno puede adquirir los términos que usted quiera.
Esto es como el shock, esto es toda una industria.
Sí, sí, es una industria. ¿Qué quieres? Hay personas que no quieren. No quiero que usted, nunca mi hijo sepa de usted, no quiero que sepa quién fue. Podemos seguir en contacto. Yo dije no, yo quiero seguir en contacto con usted, quiero saber dónde está. Si algún día mi hija pregunta, quiero que sepa, mira, ella te trajo. Listo, nos pusimos de acuerdo, súper. Fácil. Entonces, durante los 9 meses yo la mantengo, les doy su dieta, la cuido. Sí, ella vive en Jacksonville, no quise que estuviera aquí en Miami. Realmente no vivimos juntos, yo viajaba cada vez que había exámenes, ver los exámenes con ella, y el día de parto pues yo voy.
Ay, qué emoción.
El día del parto, yo, mi mamá no estaba de acuerdo, mi mamá decía: son unas cosas de Dios, esto no es así, esto es pecado, una cosa Le digo: bueno, madre, simplemente te cuento, lo voy a hacer así, como eres mi mamá, y lo único que tengo que sepas, no estoy diciendo que voy a traer una hija aquí para que tú la cuides, nada, simplemente quiero que sepas, no aparezca siquiera, si algún día me llamas, te la llevo.
Y ahora es la que más las quiere.
Y el día, 3 días antes del nacimiento de mi hija, Me dice: ¿Será que yo lo puedo acompañar?
Y yo: ¡Ay, qué linda!
Claro.
Entonces voy al parto, me visto como si fuera a recibir el bebé. Fue por cesárea, ella súper tranquila, súper bien. Cuando nace el bebé, sale y pues ña, es como esta cosa ahí. Le hacen unos exámenes, yo la agarro y me quedo con ella. A ella la quedan curando ahí Le doy su primer tetetico, me llevan a la sala de recuperación. Ella también está en sala de recuperación con otros bebés. Yo paso por ahí, le muestro, mira cómo nació. Y ay, qué felicidad, muchas gracias, para mí fue un placer. Muy, se siente uno, no es como que no, muy positiva ella, muy, sí, pero como que ella por lo menos, ella muy clara, muy clara, es un trabajo que está haciendo y lo hizo con mucho gusto. Ya yo me quedo en la clínica con 2 veces, 2 noches con el bebé haciendo el examen, es toda la cuestión. Y ya el último día paso por donde está ella, que está recuperándose, ya un poco ella mejor. Mira, fue un placer, muchas gracias, cualquier cosa estoy a la orden, aquí estamos. Muchas gracias por dejar el privilegio de tener una bebé tan hermosa. Fue un examen, un embarazo tranquilo, el mejor embarazo que yo he tenido de las 4 que he tenido. Y ya me fui. Y entonces ya después, al año y medio, dije: no, quiero que tenga una hermanita. Ella era una persona de 40 años. Yo digo: quisiera que fuera usted. Entonces la llamo y bueno, no sé si pueda. Fue donde el doctor, dijo: está perfecta. Entonces es de la misma—
¿Cómo se llaman tus niñas?
Mi hija se llama Antonella y Georgina.
¡Qué lindo!
Y ahora llegaste Él llegó con un pony rosado y yo le digo: ¿Esto es ese pony? Me dice: es mi hija, si se lo pierdo me mata. Ellas son las jefas de la casa. ¿Qué edad tienen?
4 y 2 años. Empecé a los 50, cumplo este sábado 54 años.
Felicidades.
A los 50, sí. Nunca paré de trabajar desde los 15 años hasta la pandemia. Yo nunca supe qué era parar, un workaholic, así. Entonces fue como que la pandemia me dijo ya, sí, para.
¿Qué ha cambiado en ti ser papá de dos niñas?
Pues mira, ya yo puedo decir que conquisté el mundo, logré mis sueños, han pasado muchas historias espectaculares, como que me admira el rey de Abu Dhabi, el príncipe de Abu Dhabi es fan mío, estuve en la Casa Blanca con Barack Obama, Fui uno de los colombianos más influyentes en el mundo y me dieron el presidente, me dieron la condecoración, tenía muchas cosas. No he querido entrar nunca en el mundo de la farándula, en el show business, no me gusta eso. Enterrado en esa línea, pero sí una experiencia espectacular, entonces como que todo lo he logrado. Entonces como soy una persona de batallas, que gana guerras, que gana batallas, que gana batallas, no guerras, sino que gana batallas, Es como si me hubiera caído. Entonces cuando nace mi hija es como que ya deja de batallar, tranquilo, ya le hiciste, disfruta el presente, logra, ya disfruta, disfrútalo. Entonces como que Dios dijo no vas a trabajar por 2 años. Entonces mi hija nació en marzo, en enero la pandemia se activó, en marzo, y yo tuve 2 años, 2 años de luna de miel con mi hija, pero así total. Rico, con ella gozándome todo, todo su crecimiento durante los 2 años. Y entonces feliz, feliz. Ahora sigo trabajando, sigo haciendo viajes, ya no tan largos, porque antes ya yo nunca paré durante 20 años, nunca estaba más de 2 meses aquí en Miami, siempre viajaba. Yo tenía 2 millones de millas en el avión, imagínate viajar tanto. Entonces ahora viajo, pero no a la hora de volver. Viajo cortico, tengo un buen equipo en mi casa que son dos nanas caleñas colombianas. Mi mamá vive al frente, entonces mi mamá va todos los días.
Claro, qué tranquilidad.
La pregunta que siempre, ¿qué le vas a decir a tu hija cuando venga ese momento? Si yo desde ahora le estoy diciendo, mi amor, yo no tuve papá. Sí, yo no, ¿me entiendes? Hay niños que no tienen mamá pero tienen papá. Hay niños que tienen papá como tú, pero no tienen mamá. Sí, hay niños que tienen dos mamás.
Pero te han preguntado, ¿y dónde está mi mamá? ¿Qué le pasó?
No, yo le pongo el tema siempre. Ya, amor, tú sabes que tú no tienes mamá, no, pero tú tienes un papá que te ama muchísimo y tiene como muchas mamás. Está la abuelita, está Sarita, está Mayra, está— sí, yo tengo muchas mamás. Y le dije, mi amor, nunca te vayas a poner triste porque no tienes mamá, ok, porque yo siempre estuve feliz y no tenía papá. Sí, me encanta el refuerzo. Eso es de bonito. Y le digo: hay niños que tienen papá y mamá y no son felices.
Sí.
Entonces, ¿tú eres feliz conmigo? Sí. ¿Tú quieres cambiar por otro papá?
No.
¿Y por qué me amas? Porque eres musculoso. Sí, la versión estratosférica. Blanca, la versión pipí. El óvulo es de Dinamarca, Sueca, irlandesa. Es una combinación divina latina, latinoeuropea, sueca, Europa del Este, de Europa, con todo, es como vikinga, sí, con criollito colombiano. Entonces sí, salieron muy exóticas, muy lindas, son muy lindas.
De unas últimas palabras, tanta gente que te está viendo, porque estas historias de yo puedo, tú puedes nos encantan a todos. Es una persona que nada se le dio en bandeja de plata, un niño que casi que se tuvo que terminar de criar solo, verdad, y ahora es un ejemplo para todos los latinos y para la gente de todos los países. ¿Qué mensaje le darías? Y que están luchando por un sueño, están en esa etapa donde todavía no están viendo resultados, ¿qué les dirías?
Hay una epidemia ahora de que yo veo, sobre todo esto para la juventud, y es que quieren ser exitosos ya. Vieron el que se inventó Facebook y la hizo, el que se inventó, se inventó la aplicación, y necesito ser rápido, ya millonario, famoso, y tener— hay mucha presión en redes sociales cuando salen con millones de dólares así, los diamantes y los zapatos. Y la gente cree que eso es verdad. Y están, yo conozco mucha gente de esa que están tan tristes y no tienen dónde morir y están posteando esas fotos de esa felicidad fake. Entonces la sociedad, la juventud tiene una presión muy grande. Entonces no se dejen guiar por eso. Segundo, ahí si quieren hacer algo, lo que sea, lo que sea, lo que yo dije anteriormente es pasión, perseverancia y constancia. La paciencia y la perseverancia muchas veces llega más lejos que el talento.
Sí, de acuerdo.
Ok, tú puedes ser talentoso y tú ves de pronto gente talentosa, cantantes o bailarines, lo que sea, pero cantando y bailando en una calle, en el subway, y tú dices: pero, ¿por qué? ¿Por qué Bad Bunny está donde está? Algo hizo Bad Bunny que estaba ahí empacador de supermercado. Te guste o no te gusta la música de él, Sí, o lo que sea, cualquier artista, ¿me entiendes?
Están ahí por trabajo, por disciplina, claro, perseverancia, paciencia.
Llega más lejos que si tú tienes un poquito de talento y tienes mucha perseverancia y mucha constancia, la pegas como yo. Sí, yo, yo no es que sea el mejor bailarín ni nada de eso, simplemente tengo mucha pasión, tuve paciencia, perseverancia. Pero yo veo instructores ahora que yo he preparado que son mejores que yo, digo, guau, este chico es mejor que yo. Pero pues yo ya tengo mucha milla, sí, fui primero, sí, es como Carlos Vives, Carlos Vives inventó eso y si viene alguien haciendo otra cosa pues no va a ser igual que Carlos Vives, ¿me entiendes? Entonces el consejo yo le doy paciencia, perseverancia, constancia y las 3, sí, respeto, no hacerle daño a la gente, hay que ser, ahí sí, eso todo sucede, vuelve, hay que ser honesto, yo aprendí a ser honesto tarde, pero aprendí y ahora vivo en la paz y la tranquilidad.
Sí, sí. Y una cosa ya para terminar: perseverancia, paciencia, constancia, y yo creo que claridad, porque tú siempre estuviste claro. Claro, eso es lo que yo quiero. Hay gente que este es el flavor of the month, este mes quiero hacer esto, este mes— siéntate, respira y piensa qué es lo que verdaderamente quieres, y después dale con toda. Sí.
Ahora mira, mi vida, yo nunca tuve la opción de, por ejemplo, yo dibujo, soy artista, ya tengo, me encanta la fotografía, me encanta todas estas artes plásticas. Y entonces la gente a veces estudia algo un semestre, ay no, ya no quiero, me devuelvo al hotel. Mamá, ahora, ¿qué quiere papito? No quiero estudiar, no sé qué. Ay, no pude, no me gusta, ¿me entienden? Vas perdiendo años, te dan cuenta, los 20, y vas perdiendo tiempo. Yo tuve la ventaja de, como no tenía opción de volver atrás, No tenía opción porque estaba solo, me tocaba. Entonces me programé, eso es lo que quiero, me enfoqué y allá, como los caballos cuando le ponen las cositas así. Y trabajé tanto, trabajé tanto, trabajé tanto que llegó un momento en que tuve una depresión, que cuando ya tenía todo, exitoso, dinero, fama, mujeres, encontré un vacío. Eso fue en el año 2000, compañía del año 2012, Zumba. Compañía en EE.UU., en la revista Inc. de negocios. Máquina efectiva y divertida de hacer dinero, sale así el comercial de el cover, yo en el cover.
Creo que tú estás brincando.
Me ofrecieron muchos millones de dólares por comprar la compañía y yo tenía apenas 40 años, pero millones, que la gente de pronto escucha esto, pero ¿cómo así no aceptaste? Yo dije, bueno, tantos millones para cada uno, y llegué a mi casa, ¿ya? ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Qué voy a hacer yo con toda esta millonada de plata? Yo no conozco ningún millonario rico feliz. A mí me encanta es luchar, pelear, ser un guerrero. Entonces le dije a mis socios, no vendamos, hermano, esta compañía es linda, es bonita, trabajamos con seres humanos. No quisimos.
Hay más allá del dinero, que es importante, obviamente hay una misión. Sí, es una misión. Y eso es muy grande.
Entonces nunca pensamos en ser millonarios ni famosos, simplemente nos gusta nuestro trabajo. Y eso alguien me lo decía: no te preocupes, aquí por eso tengo mucha gente que tiene más dinero que yo, pero no son nadie. En este país es más fácil ser millonario Pero ser alguien es difícil, y tú eres alguien. Y los millonarios te van a tener celos buenos porque eres alguien en este país. Y la verdad, yo soy alguien, me conocen, Beto Pérez, que habla zumba.
Sí, y a dónde llegas.
Sí, pero no soy tan millonario como ellos, pero, pero eso lo logré.
Es tu propósito.
Beto, muchas gracias por compartir toda esa sabiduría de la vida, que es la más importante.
Gracias, gracias. Entonces pues nada, para mí fue un placer. Me encanta ver una mamá y una hija trabajando, que por allá llegaremos a bailar otra vez contigo. Bienvenidas, vayan a la serie, vayan a Prime a ver la serie.
Gracias.
Y a mi gimnasio aquí, que es City Zero, se llama City Zero, mi gimnasio aquí es un gimnasio.
¿Cuándo te pueden ver a mí? Porque la gente dice, ¿cómo así que ustedes fueron a ver a Beto?
Porque los sábados a las 10 de la mañana tengo clase, y a veces los miércoles en la noche, pero seguro los O sea que si quieren ver a Beto, separen la clase porque se fulea.
Nosotros llegamos, llegamos ya en el último rinconcito de la clase. Sí, sí, sí. Gracias, Beto. Sigue siendo la luz y sigue poniendo a Colombia en alto. Muchas gracias.
Un placer.
A ti.
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