En este monólogo motivacional, el autor plantea que la mayoría de las personas prefieren el éxito sobre la razón, pero sus comportamientos a menudo revelan lo contrario. Introduce la metáfora de dos voces internas: la mente adulta y ejecutiva versus el niño inmaduro que busca reconocimiento y se ofende ante la crítica. Propone la práctica de la "Apertura Mental Radical", que consiste en usar la mente evolucionada para recibir y valorar la retroalimentación, incluso cuando es dura, en lugar de reaccionar defensivamente. A través de ejemplos como Simon Cowell y una anécdota con un billonario en un almuerzo, muestra cómo algunos convierten la crítica en crecimiento y cómo la homogeneidad de opiniones impide el pensamiento crítico. Concluye invitando al oyente a buscar activamente críticas, rodearse de personas con perspectivas diferentes y silenciar al niño que se ofende, con la promesa de que esta práctica puede transformar la vida personal y profesional.
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Si te dieran la opción entre tener éxito o tener la razón, ¿cuál elegirías? Probablemente pensarás que la respuesta es obvia, que prefieres el éxito. Sin embargo, muchas veces nuestras acciones contradicen esta respuesta. Permíteme explicarte. Digamos que dentro de ti hay dos personas: un adulto maduro y evolucionado, que es tu mente ejecutiva, y un niño caprichoso e inmaduro, que es tu mente primitiva. El niño inmaduro siempre quiere reconocimiento, ¿no? Que le digan que es lo máximo, que todo lo hace bien, y si alguien le lleva la contraria a la contraria se enoja y se resiente. No es capaz de ver una crítica como retroalimentación valiosa, no, lo ve como un insulto, se ofende porque está programado a ver esos comentarios como ataques. Pero, ¿no sería más lógico interesarte en la perspectiva de la otra persona? Especialmente si es inteligente, ha logrado cosas que tú no has logrado o tiene competencias que a ti te faltan. Hoy quiero invitarte a probar una práctica que necesita que pongas a trabajar tu mente evolucionada, se llama Apertura Mental Radical. Eso significa que tengas una mente radical mente abierta a la retroalimentación de otros, que te desapegues de querer siempre tener la razón y empieces a disfrutar las críticas y la retroalimentación como grandes oportunidades de aprendizaje. Practicar la apertura mental radical te permite, te permitirá escaparte del control que tiene el niño malcriado sobre ti, bajarle dos rayitas a la telenovela, quitar la emoción y el es que me ofendiste y enfocarte en cómo sacar ventaja a la situación. No sé si has visto alguna vez a Simon Cowell hacerle evaluaciones que parecen a veces crueles a algunos cantantes que van a su programa de televisión América Tiene Talento. Bueno, muchos se van tristes y deprimidos haciéndole caso a la voz de su niño malcriado: me ofendió, me insultó. Sin embargo, unos pocos toman la retroalimentación de este famoso productor como una valiosísima información para mejorar, la aplican y regresan 1 o 2 años después convertidos en mejores cantantes. Ahora, tener una mente radicalmente abierta no significa que tienes que aceptar todo lo que los demás te dicen, pero significa considerarlo, escucharlo, e incluso poder ver a través de la perspectiva de otros. Practicar esto en tu vida puede salvar tu negocio, tu carrera, relaciones, en fin, acelerar tu camino a las metas. Recuerdo estar en un almuerzo con varios ejecutivos y un billonario en la mesa. Él hizo un comentario y nos preguntó qué opinábamos, y todos estuvimos de acuerdo con su comentario. ¿Y saben qué nos respondió? Cuando en una mesa todo el mundo piensa lo mismo, nadie está pensando. Interesante, ¿no? Debemos aprender a reconocer que las probabilidades de que nosotros siempre tengamos la razón son muy pocas, y esto es una característica de las personas altamente exitosas: se rodean de gente que piensa diferente a ellos y siempre les da otras perspectivas. De ahora en adelante, asocia las críticas y contradicciones a placer. Sal por el mundo con una actitud de dímelo, te reto a que me digas qué estoy haciendo mal, o qué puedo mejorar. De hecho, quiero oírlo y lo agradezco. Al final, yo puedo desechar lo que no me sirve, ignorar las malas actitudes de otros y solo enfocarme en lo que me ayuda del mensaje. Pero para lograr esto tienes que usar tu yo evolucionado y callar al niño malcriado que hay en tu mente, que se ofende cuando no le dan la razón. Es radical, yo lo sé, pero si lo practicas te cambiará la vida.