De la Escasez a la Abundancia con Maricela Soberanes
9 May 2022 · 27 min
En este episodio del podcast “Yo Pude, Tú Puedes”, la anfitriona Margarita entrevista a Maricela Soberanes, inmigrante de primera generación de México, autora del libro De la escasez a la abundancia y directora de UpPlex, una firma de inversión inmobiliaria propiedad de veteranos. Maricela narra su trayectoria desde una infancia marcada por la pobreza y el sacrificio de su madre soltera y su abuela, quienes le inculcaron la visualización y la confianza interna. Después de terminar la secundaria y una carrera en administración, emigró a EE. UU. con escasos recursos, comenzó trabajando en un restaurante, aprendiendo a servir y a crear valor. Más tarde ingresó a la milicia, donde conoció a su esposo, también veterano; juntos combinaron sus habilidades médicas (Maricela es anestesióloga) y militares para crear UpPlex, que hoy administra alrededor de 2 500 unidades de vivienda. La conversación explora sus hábitos de establecimiento de metas a corto y largo plazo, la importancia del mentor, la mentalidad de abundancia frente a la escasez, la gestión de crisis sin pánico, la creación de equipos y alianzas, y su compromiso con misiones médicas y filantropía. Concluye con un mensaje motivador y sus palabras clave de afirmación (alegría, abundancia, generosidad, amor) y su presencia en redes sociales como “Immigrant Millionaire”.
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Bienvenido al podcast Yo Pude, Tú Puedes, el podcast número 1 para personas que buscan orientación e inspiración para lograr lo que se propongan en la vida y los negocios. Empecemos, amigos. Bienvenidos a una edición más de Yo Pude, Tú Puedes. Yo les prometí que aquí solo gente que nos va a inspirar, y hace unas semanas estuve en un mastermind en las Bahamas, y sabes qué Por eso yo siempre los invito a que vayan a masterminds. Pueden empezar con los pequeños y después ir yendo a otros más grandes, pero ahí la gente, no es solo lo que tú aprendes, lo que te enseñan, es la gente que conoces. Y bueno, a mí me encantó la historia. Les voy a presentar una mujer increíble. Ella les va a contar su historia, pero les voy a hacer un resumen. Ella es Marisela Soberanes. Así se pronuncia tu apellido, ¿verdad, Marí?
Sí, sí.
OK, Marisela Soberanes es de México. Ella tiene un libro que se llama De la escasez a la abundancia. Inmigrante de primera generación aquí a los Estados Unidos, ¿verdad? Ella es la directora de UpPlex, que es una compañía, una organización de inversión inmobiliaria propiedad de veteranos, y ella junto con su esposo tienen 2500 puertas de real estate, o sea, son inversionistas. Y Marisela viene aquí a decirnos hoy que si ella pudo, tú también puedes. Marisela, ¿cómo estás? Qué gusto saludarte.
Hola Margarita y hola a tu audiencia y muchísimas gracias por esas palabras tan dulces como te refieres a mí. Te conocí y fue de verdad que una atracción mutua porque la historia, la motivación que tú provees y bueno muchísimas gracias por invitarme a platicar contigo.
Gracias mi Mari, empecemos, vámonos al pasado para que la gente entienda ¿Quién eres tú? Porque muchas veces, ¿qué pasa? La gente viene donde a mí y me dice: claro, pero es que Marisela tiene 2500 puertas en bienes raíces, es que fulano es campeón mundial. No, espérate, espérate, es que a ella nada le cayó en bandeja de plata ni le cayó del cielo. Cuéntame un poco ese proceso de tu vida en México y tu migración a los Estados Unidos.
Sí, claro, de verdad que bueno, puedo empezar desde el principio, pero Sí, mira, la verdad es que cuando crecí en México, en una escasez, y por eso el título del libro, el título del libro es "Una escasez". La verdad que todos tenemos una historia, ¿verdad? Y yo sé que no soy la única con este tipo de situación en la que crecimos. Mi mamá, madre soltera con 8 hijos, llegando a la capital de México de una provincia de San Luis Potosí. Y pues en la provincia ella se dedicaba a ayudar a las personas a tener a sus bebés, pero en México con los hospitales y más civilización, esa profesión fue desapareciendo, digamos.
Ya la gente buscaba menos parteras y más médicos y hospitales. Claro, hace todo el sentido. Óyeme, y admirable tu mami con 8 8 hijos, madre soltera. ¡Wow!
Sí, de verdad que la motivación que ella tenía era solamente proveer la comida para nosotros. Al día al día era un sacrificio tremendo que ella y mis hermanos mayores hacían para proveer a los más pequeños. Entonces, viendo cómo ellos se esforzaban, cómo ellos se motivaban entre ellos, el amor que se tenía entre familia era Era una sustancia que no faltaba ningún día. Podría faltar la esperanza, podría faltar la motivación externa, pero adentro del hogar era una abundancia de amor, de comprensión. Y por eso es el contraste de la vida que llevábamos, porque ante la sociedad, como nos veían. Mira, si tu audiencia conocen las personas, los niños que venden chicles en las esquinas, en los camiones, era ese, ese era yo. Era una sobrevivencia tremenda.
Pero eso te dio una ética de trabajo, porque luchando desde chiquita, ¿verdad? Con todos tus hermanos y como familia unidos. ¿Y qué papel jugó tu abuela en tu vida?
Bueno, ella se quedó en la provincia y mi mamá, el propósito era ir a visitarla en cuanto se pudiera, las vacaciones, y bueno, ahorrar para ir a visitarla. Entonces cada año, de hecho se propuso ella, cada año o íbamos a visitarla. Y el papel que ella jugó en mi vida, especialmente en esos años donde, bueno, como niño no ves la escasez, ¿verdad? No ves el sacrificio, solamente ves el día a día. Y ella siempre usando su imaginación, sus recursos que tenía, ella se dedicó a proveernos un ambiente en el que Hacía que tú creas en ti, creer en lo que uno trae adentro. Ella me decía: todo lo que necesitas en el mundo lo traes aquí, y me apuntaba al corazón. Entonces ella, haz de cuenta que inyectaba esa, ¿cómo te diré? Creer en ti. Creer, exactamente, que sí se puede con lo que traes adentro, con lo que traes en la mente, con lo que traes en el corazón. Entonces decía: ya no necesitas nada, nada te puede parar. Y nos guiaba a imaginarnos, nos guiaba a creer en ti, a retarte a ti mismo. Entonces ella fue una persona que aún esas memorias, esa enseñanza guía todavía mi vida. Aún así ahora en negocios y cualquier obstáculo Saco lo que encuentro. Ella, las enseñanzas que nos inculcó a tan temprana edad siguen siendo relevantes y siguen siendo de aplicación continua.
Es una enseñanza muy poderosa, Marisela, si me permites hacer ahí un punto aparte, porque yo siempre he dicho que la pobreza está en la mente, y tu abuelita tuvo esa sabiduría de chiquita te puso a visualizar, la visualización que tanto hablamos. Visualízate teniendo éxito, aférrate a esa imagen de éxito y no te la dejes robar. Cuando yo les hablé de 2500 puertas, para los que no manejan, digamos, el lenguaje de los bienes inmuebles, 2500 puertas son 2500 apartamentos. Tú puedes tener un edificio con 100 apartamentos y se dice 100 puertas, ¿verdad? Para que entiendan la dimensión del éxito que tiene hoy Marisela, verdad, junto a su esposo que es veterano, verdad, y ya ella nos va a contar esa parte. Entonces de vender chicles en México, verdad, con una abuelita, una mamá muy luchadora, y una abuelita con un entendimiento de la mente humana, una sabiduría grande, verdad, que la preparó y le decía: todo lo que tú necesitas para tener éxito tú ya lo tienes aquí en el corazón. La abuela de Marisela tenía una sabiduría tan grande que le enseñó a visualizar. Marisela, cuéntanos la historia cuando ella te preguntaba sobre tus calificaciones.
Sí, ella me preguntaba: ¿Qué es lo que quieres hacer en la escuela? ¿Cómo quieres salir? Bueno, yo le decía: yo quiero sacar 10, 10 en todas las materias. Sí, sí. ¿Cómo lo vas a hacer? Bueno, lo voy a trabajar, voy a hacer mi tarea, voy a hacer todo. Dice: no, no, pero te voy a enseñar otra cosa cómo hacerlo. Y me decía: cierra tus ojos Pero luego me hacía una serie de preguntas: ¿Y quién te va a dar la boleta? ¿Cómo te van a dar los 10? Ah, me la dan en una boleta. ¿Y quién te va a dar la boleta? Mi maestra. ¿Y en dónde vas a estar cuando te den la boleta? En el salón. ¿Adentro, afuera, dónde? Enfrente, enfrente de todos me la va a dar. Dice: Bueno, entonces tienes que imaginarte esto todos los días. Imagínalo todos los días y vas a ver qué te va a pasar. Yo le conté a mi mamá, le digo: Mamá, Ella me dijo que hiciera esto, ¿a poco así funciona? Dice: pues si tu abuelita te dijo, tienes que hacerlo, a ver qué pasa. Y así me enseñó, imagínate.
Eso es poderosísimo, eso es cambiar la imagen de tu— darle una imagen más fuerte, porque la mente es teleológica, la mente siempre va a buscar la imagen que tú le estás dando. Ese es el poder de la visualización. Así que, qué alegría para ti haber contado con esa sabiduría desde tan chica, ¿verdad? ¡Qué lindo! ¿Y en qué momento entonces tú decides venirte a los Estados Unidos?
Bueno, eso fue después de terminar el colegio. De hecho, terminé el colegio de administración de empresas, practiqué 5 años en México y luego, queriendo aprender el idioma de inglés, yo llegué aquí porque alguien me dijo que no podía. Esa fue mi motivación. Alguien me dijo que no, no creo que se pueda. Entonces yo otra vez me agarré a mí misma, me agarré a mis sueños a mis metas y vine buscando la manera de aprender inglés, pero cuando llegué pues no conocía a nadie. De hecho, yo llegué sola y bueno, traía todos mis ahorros que me había tomado 2, 3 años de ahorrar, pagué todos mis gastos al llegar aquí, pero llegando aquí pues con $100 no llega mucho, o sea, no te dura.
En nuestros países es mucho dinero, pero aquí es casi nada, ¿verdad? $100 dólares se te van así en un segundo en Estados Unidos.
Sí, solamente para la perspectiva, la primera noche tenía que pagar dónde quedarme y cómo llegar ahí. Entonces el hotel y el taxi ya me quitaron como más de la mitad de ese ahorro. Entonces es la perspectiva. Al siguiente día yo estaba con un network negativo, la cuenta ya estaba de regreso. Pero bueno.
¿Y qué fue lo primero que hiciste? O sea, tú estás en un hotel sola. ¿Esto fue en Houston o dónde? En Austin. Tú estás en Austin, en un país extraño, sin el idioma, en un hotel, y te quedan $50, $40 en la bolsa. ¿Qué hace una mujer al otro día? O sea, cuéntanos qué hiciste.
Bueno, un amigo mío con el que trabajaba me dijo que buscara a su sobrina y me dio un domicilio, un restaurante. Yo llegué a ese restaurante sin conocerla físicamente, pero solamente sabía el nombre. Ana se llama. Entré ahí y le pregunté que si estaba Ana y ya me refirieron a ella. Entonces ella estaba ocupadísima, era la hora del almuerzo y como sabes el restaurante lleno. Entonces me dijo que me sentara en una silla allá afuera, allá atrás, a esperarla. Entonces como ella estaba ocupadísima le dije: ¿Quieres que te ayude? ¿Te ayudo algo? Y dice: ¿De veras? Le digo: Sí, ¿qué necesitas? Y le fui a preguntar a su jefe, que era el dueño del restaurante, y me dieron una camiseta con el nombre de la compañía, ¿no? Y me dice: me decía: "Mira, ve a cada mesa, si ya terminaron con los platos, recógelos." Y ya me dijeron qué hacer para ayudarles y pues les ayudé. Entonces, cuando terminaron el lunch, la comida, las personas, los meseros, me daban una propina en dólares. Y yo le digo: "¿Por qué? Porque yo les ayudé porque estaban ocupados." "No, no, no, eso es una propina y así se te paga porque ayudaste." y que lo voy contando. Y era bastante, en los ojos, como te digo, como estaba comparado al peso, yo me dije: oye, pero si en 2 horas puedo hacer esto, le digo: necesitas ayuda mañana. Y el dueño me dijo: sí, sí, vente mañana. Y ahí me quedé a ayudar, y así fue como empecé. Tengo todavía el libro donde yo añadía Gané tanto, gasté tanto, gasté para el autobús tanto, y toda mi comida, o sea, todos los gastos organizados. Pero sí, así que empecé.
Linda historia, Marisela. ¿Sabes por qué? Yo siempre le digo a la gente, antes de pedir hay que dar. Como yo digo, tú no puedes ir al banco a sacar $100 si tú no has depositado $100. Y la gente llega y, ¿cuánto me va a pagar? Y que tú llegaste a servir, tú dijiste, hey, ustedes necesitan manos, y eso Yo digo, el que sirve siempre va a haber alguien que lo ve y le da una oportunidad, pero el que solo está viendo qué saca, la gente pues no es tan fácil, se le va a hacer más difícil. Mira qué bonito, tú entraste a ayudar y seguro, oye, esta chica lo hace bien, estuvo aquí, verdad, nos ayudó sin esperar nada, vuélvete mañana. Y ahí viene toda esa mentalidad de abundancia. La abundancia viene de servir. La gente cree que la abundancia viene de quitar, y la abundancia viene de dar, de creer en ti, de echar para adelante y de no dejar que nada te frene. Bueno, cuéntanos cómo conoces a tu esposo. Eso ya me imagino que son algunos añitos para adelante.
Sí, claro. De hecho, sí, yo entré a la militar, a la naval, después de terminar mis posgrados y maestría y doctorado.
Doctorado también, Marisela.
Sí, sí, llegué a ser doctora. Soberana. Bueno, mi profesión principal es anestesia, pero así fue cuando conocí a mi esposo. Él estaba en la militar en Italia y yo fui ahí para hacer un servicio militar también, y ahí fue como nos conocimos y empezamos a platicar. Más que nada la mentoría, él me asesoraba, me enseñaba cómo navegar la militar porque yo entré muy tarde ya con toda mi educación y el rango que me dieron era alto. Y él había entrado desde chico, entonces él fue avanzando, avanzando y pues el conocimiento era tremendo. Entonces yo me estaba más que nada asesorando. Después platicamos de las inversiones y la conexión fue creciendo, ¿no? Y así fue cuando después, ya después nos casamos, empezamos a invertir juntos. Empezamos así como un dúple. Una casa, un cuádruple, y sí empezamos a construir poquito a poquito nuestro portafolio de bienes raíces.
Sí, no, impresionante. Y eso es lo que te muestra, yo le hablo a la gente de la ley de acumulación, es poquito a poquito. La gente quiere entrar a una empresa y ser el presidente, quiere entrar al Army y ser el almirante, el general, ¿verdad? Es todos los días, todos los días tú te esfuerzas pues por ser mejor. Ellos no empezaron con 100 puertas ni con 1000, empezaron con un dúplex. Que es una casa que tiene dos, digamos, donde pueden vivir dos familias o dos personas, ¿verdad? ¿Cuál ha sido el hábito que tú crees que tú y tu esposo tienen que los ha llevado al éxito financiero que tienen hoy?
Nosotros nos enfocamos mucho en establecer tus metas. Escribimos nuestras metas a 5 años, a 3 años, a año y a cada cuarto de año. Del año. Y tal vez son un poquito de obsesión, pero si no lo medimos o no lo escribimos, a veces nos ocupamos con otras cosas que son distractivas, que sí son necesarias hacer al día a día, pero tiene uno que tener sus metas bien claras, bien claras. Aunque diga uno, las metas de 5 años están un poquito ridículas, ¿no? Pero tienes que ponerlas, si no empieza uno a ocuparse con cosas que no te van a llevar, como decimos nosotros, no va a mover muve la aguja a la meta.
Los needle movers, cada cosita, cada libro que tú lees mueve la aguja, cada mentoría que tú tomas mueve la aguja hacia positivo, cada rumba, cada pérdida de tiempo, cada mala amistad te mueve la aguja hacia el negativo, ¿verdad? Esa es la ley de la acumulación. Vamos acumulando movimientos hasta que la aguja en un momento ya uno dice, qué bonito, ya soy libre financieramente. Marisela, hay muchos inmigrantes en Estados Unidos que están llegando en Europa también, verdad. O sea, los latinos nos movemos, yo digo que nos movemos para alegrar el mundo. ¿Qué le dirías tú a alguien que está llegando ahora a un país o una ciudad extraña y tiene miedo?
Yo pienso que lo mejor que puede hacer uno es, sinceramente, organizarse o conocer a otras personas que están haciendo lo que tú quieres hacer, porque a través de la mentoría puedes tú acelerar el crecimiento y ahorrarte años de experiencia que te va a tomar o necesitas, o el tiempo de, bueno, el tiempo y los errores. Entonces buscar un mentor y la manera, la persona, si te fijas, la persona que ya está, ya alcanzó lo que quiere uno alcanzar, está muy ocupada, no va a tener tiempo para ti. O sea, tiene tantas ocupaciones que lo último que quiere tal vez es darte la mentoría. Entonces cuando la persona viene y te da algo, te dice: ¿cómo te puedo ayudar? Como decías tú, ¿en qué te puedo dar valor? A veces ni siquiera es el pago, solamente si alguien viene, porque nosotros tenemos varias personas que quieren que las asesoremos. Si me traes una tarea, me vas a añadir a mis cosas que tengo que hacer. Si me traes una solución, entonces cuando uno empieza a conectarse Hay que proveer soluciones a las personas y no tiene que ser la persona de arriba, porque a lo mejor ni siquiera tenemos acceso o proximidad a esa persona que queremos, que anhelamos ser. Empieza con alrededor de ti. Y otra cosa es que vas eliminando a las personas que no tienen la misma visión, los sueños, las metas que tú tienes. No te sientas mal al eliminar ese tipo de personas, al contrario. Te lo debes a ti mismo. Tienes que asociarte con las personas que te traen y que te iluminan lo mejor de ti.
Wow, miren, si es que no es ciencia aeroespacial. Todas las personas de éxito no lo dicen, y es verdad, es constante. Cuidado de quién te rodea. Si tú andas con 5 borrachos, 5 negativos, 5 envidiosos, tú vas a ser el sexto, ¿verdad? Cuando llegues a un país, busca quién ya ha logrado lo que tú quieres y llega a servir, en que te ayude, en vez de decir, oiga, ¿usted me puede ayudar?
Oiga, ¿verdad?
Lo que hablamos hablábamos del servicio. Cuando uno sirve, sale servido, sí. Y es lo que empezó a hacer Marisela, verdad, y ahora lo hace con su esposo. Buscan mentores. Cuando uno agrega valor, la persona también está dispuesta a darte valor, y los mentores te ahorran años. Tú andas perdido en un barrio, en una ciudad, y llega alguien que es un guía turístico y se conoce la ciudad desde hace 20 años, te puede llevar del punto A al punto B en 20 minutos sin perderte, sin que te atraquen. Ese es el poder de un mentor. Se conocen los atajos, se conoce ya cómo vas a lograr todo lo maravilloso, ¿verdad? Entonces escuchemos a una persona tan exitosa como Marisela y empecemos a buscar esas relaciones que nos suman y entremos a una relación a agregar valor, no a sacar. Yo no puedo retirar del banco cuando no he depositado. Marisela, sé que la gente que nos está escuchando se quedó preguntando dónde está la mamá de Marisela, qué pasó con tu mami después de que tú migraste, ella vive ¿No vive? ¿Dónde está?
No, ella falleció, pero muy triunfante, muy contenta. Ella es orgullosa de todos sus hijos, claro. Y gracias a Dios, con, como dices tú, la libertad financiera que pude alcanzar, ella no tuvo que mover ni un dedo después de los años que sacrificó tanto trabajo. La jubilé.
¡Qué bonito! ¡Qué bonito! ¡Qué gran satisfacción! ¿Verdad? Poderle uno devolver a los padres parte de lo que te dieron. Ahora, cuando tienes un reto, todos tenemos retos, ojo, que hay gente que cree que la cosa es en bajadita, todo negocio es en subida y te van a aparecer obstáculos en el camino, siempre, y entre más grande el negocio, tú tienes 2500 inquilinos, imagínense, o sea 2500 puertas, Puede pasar cualquier cosa, en un día se revienta una plomería. Me imagino que tendrás gente que se encarga de eso, pero esta es mi pregunta: cuando tienes un desafío, tu esposo y tú, un desafío serio, ¿verdad? De los que uno dice, wow, esto es un problema. Normalmente, ¿cómo actúan? ¿Entran en pánico o se enfocan en la solución? Cuéntanos un poco.
Bueno, los dos siendo militares tenemos la manera de pensar de que el pánico solamente te hace que gastes energía. Y sin sentido. Entonces nos enfocamos a mirar soluciones, opciones y quién nos puede ayudar. Porque aún cuando sea la situación más horrible, siempre hay alguien, alguna persona que ya lo pasó. No es la primera vez que pasa, ni tú eres la primera vez que te pasa a ti. A lo mejor la primera vez que te pasa a ti, pero no eres la primera persona a la que le ha pasado así. Entonces siempre buscamos asesoría de las personas que ya pasaron por eso y la opción, quién nos puede ayudar. Y hay cosas que tal vez no tienen solución, pero decimos: no vivo 100 años y nada dura 100 años. Entonces tienes que mantener la positiva, siempre la positiva, y eso te ayuda a liberar tu mente para ver qué son las opciones. El pánico no ayuda.
Definitivamente. Yo siempre digo que el pánico lo único que hace es volver algo malo en algo muy malo, ¿verdad? Hablando de la mente militar, ¿qué crees tú que es lo que más le agradeces tú a la vida militar? Aquella lección que tú dices, gracias a que soy militar tengo este entrenamiento.
Bueno, el entrenamiento físico es algo de lo que, bueno, bueno, yo traía, bueno, siempre, pero trato de ser más así De esa manera, yo pienso que más que nada las conexiones que formé, la familia que se forma, la conexión con otros, con otro personal de la militar, es como llegas a ser como una familia a la que tú le confías tu vida, literalmente tu vida, porque con los que entrenas y cómo entrenas es la confianza que tú creces. Y por ejemplo, no te vas a poder poner a cenar con el enemigo, ¿no? Entonces él siempre hecho de que pensamos igual, tenemos la misma misión. Entonces yo pienso que lo que más, lo que más me he sacado de la militar es la manera en que uno puede crear esas conexiones con las personas. Tienes, puedes, como estoy tratando de hacer, decirlo, pero me empiezo a pensar en inglés.
Dímelo en inglés si quieres, yo te ayudo.
That you can deepen the connection. Puedes crear como una alianza.
Alianza. Todo lo grande se logra en equipo, todo lo grande se logra en equipo.
Exacto, juntos se puede, porque puedes aprender tu profesión solamente y Necesitas a toda una comunidad. Tal vez, por ejemplo, yo cuando estaba en la zona de guerra, mi trabajo era entubar, proteger las vías respiratorias, eso es a lo que me dedico, y dar medicina para dolor.
¿Eres anestesióloga?
Anestesia, sí. Pero yo no era nada, nada, completamente nada, si no tenía a quien me protegiera, a quien me diera agua, a quien me diera comida. Es una, como dices, un army que se necesita. Todo el mundo tiene que colaborar, si no nada se mueve. Entonces el hecho de que puedes crear una comunidad, ahora traducimos eso al equipo de la inversión, ¿no? Yo no lo puedo hacer sola. El número que tú dices, 2.500 puertas, suena wow, qué elegante, pero yo no lo estoy haciendo sola, es un equipo. Y tiene uno que formar ese equipo que que vea la misma visión, que tenga las mismas metas, que tenga las— que quiera salir adelante. Entonces toma una villa, o como le dicen en mi pueblo, una comunidad.
Sí, se necesita un ejército para lograr cosas grandes, y eso es bien importante, que aprendamos a colaborar, ¿verdad? En vez de tener miedo, la mentalidad de escasez es pensar: si yo entreno a este, si yo ayudo a este, me va a tumbar el negocio. No, Verdad, John Maxwell dice: si quieres ir rápido, ve solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado. Verdad, muy bonito y muy linda lección del Army. Ok, quiero contarles también que Marisela ayuda en misiones médicas, verdad, personas, misiones médicas en nuestros países y en lugares más vulnerables. Junto con su esposo hacen misiones, así que ellos enseñan también a los latinos a invertir, y lo que recaudan de estos entrenamientos y esta educación lo invierten para ayudar a estas misiones médicas. Muy lindo, Marisela. Cuando uno tiene tanto éxito, es importante también ese legado de poder dar, ¿verdad? Lo que uno ha recibido. Bueno, para terminar, quiero oír tu mensaje de si yo pude, tú puedes. ¿Qué le dices a la gente?
Mire, mira, si tú estás escuchando este mensaje, si tú te sientes solo, que todo el mundo se te viene encima, Primeramente tienes que entrar a tu cabeza y decirte: yo puedo, no importa lo que esté afuera de mi cuerpo. Cierra tus ojos y empieza a decirte a ti mismo este mensaje. Escoge palabras claves, 3 o 4 palabras claves, y repítelas todos los días, todos los días, 2, 3 días. Y después haz de cuenta que estás formando una oración para ti mismo.
Sí, ¿cuáles son las tuyas? ¿Cuáles son las palabras que utilizas?
Alegría, abundancia, generosidad y el amor, el amor entre la pareja.
Alegría, abundancia, generosidad y amor. Excelente, son afirmaciones. Cuando uno hace afirmaciones reprograma su mente. Cuando uno usa un lenguaje negativo, escasez, no puedo, no hay, no alcanzo, no lo puedo pagar, eso programa tu mente para la escasez. Cuando tú usas palabras positivas como las que nos contó Marisela, pues programas tu mente para la abundancia. Marisela, muchísimas gracias. ¿Cómo te encuentran en redes sociales?
Con mi nombre, Marisela Soberanes. En Instagram soy el Immigrant Millionaire, pero con el nombre. Yo te lo mando.
Me encanta, Immigrant Millionaire, como millonaria inmigrante. Muchas gracias, Marisela, y que sigas cosechando. Gracias por unirte a un episodio más del podcast Yo Pude, Tú Puedes. Espero que lo hayas disfrutado. Me aseguro de leer todas las reseñas de mis podcast, así que si tienes alguna pregunta para mí, déjame una reseña en Apple Podcast y me aseguraré de responderla en un próximo episodio. Hasta la próxima.
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