Hablando de Resiliencia con Marjorie de Sousa
28 Feb 2022 · 47 min
In this episode of the "Yo Pude, Tú Puedes" podcast, host Margarita (SPEAKER A) interviews Venezuelan actress, model, singer and mother Marjorie de Sousa. The conversation traces Marjorie's unconventional career trajectory—from Miss Venezuela contestant to international TV actress, theater performer and recording artist—while highlighting the personal crises that shaped her resilience. Marjorie recounts the 2017 scandal surrounding her son, the challenges of immigrating across Mexico, the United States and Colombia, and the isolation imposed by the COVID‑19 pandemic. She discusses imposter syndrome, the mental‑health toll of social‑media haters, and the importance of setting boundaries, seeking professional help, and cultivating a supportive inner dialogue. Throughout, she emphasizes gratitude, self‑care, and the power of intentional goal‑setting, urging listeners that if she could overcome adversity, they can too. The episode blends anecdotes, cultural reflections on language differences, and practical advice on mindset, discipline, and community‑building for personal and professional growth.
Chapters
Bienvenido al podcast Yo Pude, Tú Puedes, el podcast número 1 para personas que buscan orientación e inspiración para lograr lo que se propongan en la vida y los negocios. Empecemos. Bienvenidos a Yo Pude, Tú Puedes. ¡Qué felicidad! Si yo les digo que yo aquí solo traigo gente de lujo, tenemos a una actriz de teatro, actriz de telenovelas venezolana viviendo en México. En su momento se ganó el premio de la revista TV y Novelas como la mejor villana villana de la televisión, se dirá la mejor o la peor villana, no sé, verdad, eso es una buena pregunta. Modelo, cantante, mamá de Matías, la queridísima y preciosísima Marjorie Sousa. Marjorie, bienvenida a este podcast, ¿cómo estás?
No, yo estoy impresionada, de verdad que mira, me dice Alberto vamos a hacer una entrevista, este, y yo dije, ¿es en serio que es con ella? Y como todo el universo se va hilando cuando uno empieza como agarrar la onda y enfocarse Y te lo juro que no tienes idea cómo me has ayudado, Margarita, en un momento de un proceso muy fuerte que viví de cambio y que estaba como paralizada. Dije, ¿qué hago? Y me llegó así, me llegaron tus videos y empecé a verte y a escucharte y dije, yo quiero hacer esto. Y yo le digo a Beto, Beto, tienes que hacer este curso. Beto es mi RP, mi PR. Le digo, tienes que hacer este curso conmigo porque de verdad me ayuda un montón. Me dice: "Ay, buenísimo." Días después o semanas después me dice: "Margarita, ¿no es la misma que tú me recomendaste?" Le digo: "Sí." "Ay, acabo de hablar con ella." Le digo: "No, no puede ser." "Sí, para trabajar juntos." Le dije: "¿Es en serio?" Digo: "Obvio que sí, tienes que trabajar con ella, por Dios." Sí, sí, sí, para las personas que nos ven y nos escuchan, tenemos el mismo relacionista público, ¿verdad?
Así que Bueno, un honor de verdad conocerte, Marjorie, toda mi admiración por tu trabajo, por la mujer que eres, por la resiliencia, la fortaleza mental que has tenido en momentos desafiantes. Y sé que las personas, toda esta comunidad Yo Pude Tú Puedes, que también te quiere mucho, va a aprender mucho hoy de una mujer tan talentosa, tan exitosa, y como decimos en mi tierra, tan berraca como tú, ¿verdad? Guaramera, dicen en Venezuela, me parece, ¿cierto?
En Venezuela le podemos decir una mujer arrecha, no sé si es grosero en Colombia.
En Colombia sí, pero en Nicaragua, mi esposo es de Nicaragua, significa lo mismo que verraca, así que yo te entiendo, ¿verdad?
Yo te entiendo.
Ustedes saben, los latinos, a veces una palabra es normal en un país y en otro puede ser grosería, ¿verdad?
Así que me ha pasado, tengo muchos años, bueno, desde el 2003 llegué a México y todavía, o sea, hace cuenta que yo hice un proyecto acá, luego me regresé a mi país Venezuela, Luego volví a Estados Unidos, que es donde comencé mi carrera internacional. Y me da risa que regreso acá en el 2012 a hacer un proyecto que fue muy exitoso, Amores Verdaderos, y luego hice una gira de teatro y todo. Y había cosas que yo decía, ¿qué significa esto? No sé ni qué estoy diciendo. Y la gente se reía. Sí, no, esto significa— dije, guau, cómo hablamos diferente aunque hablemos español.
Impresionante. Yo una vez en Panamá, una chica que dio una conferencia muy linda, dije yo, ella está prendida en fuego, como decir she's on fire. Y todo el mundo, guau, guau, guau. Y yo dije, a ver, a ver, a ver, ¿qué dije? Pues resulta que eso en Panamá es estar borracha.
Imagínate.
Entonces uno de país, tú y yo, que digamos compartimos con gente de tantas nacionalidades y mucha gente que nos escucha, tenemos que aprender a hablar un lenguaje como más universal.
¿Sabes dónde estoy sufriendo? Estoy sufriendo en la escuela de mi hijo. Porque me toca ser maestra también, porque aquí todavía las clases son presenciales por lo del tema COVID. Y te lo juro, digo: Dios santísimo, no entiendo qué me está diciendo la miss, no sé qué me dice porque piden unas cosas y entonces me ves buscando en Google qué me querrán decir, qué significará esto.
Sí, sí, sí, te entiendo. Yo viví en Nicaragua muchos años y me tocó aprender mucho también los modismos de cada país, y eso es parte de ser inmigrante, lo que vamos a hablar ahora. Pero vámonos atrás, ¿en qué momento tú te das cuenta: yo quiero ser modelo, yo quiero ser cantante, yo quiero este mundo como de de la actuación, del arte? ¿En qué momento te llega esa claridad?
Mira, yo te puedo decir la verdad, yo creo que nunca tuve la claridad. Este, fue así como que me llegó de golpe y comencé a hacer las cosas, me empezó a ir muy bien. Primero comencé haciendo comerciales y gracias a Dios tenía el apoyo de mi mamá, porque si no, mi papá, mi papá es portugués y no le gusta esto, o sea, realmente mi papá todavía así como que Yo creo que también como que dudaba un poco de que yo podía lograr ser Marjorie de Sousa. Y como que dijo: no, no puede ser. Y nunca se me olvida que le dije: pues déjame decirte que yo con la edad que tengo, pues he logrado muchas cosas que pues muchas de mi familia todavía no han hecho y son más grandes que yo.
¿Y qué edad tenías cuando le dijiste eso?
Wow, yo tenía como veintitantos años. Yo me fui con 19 años, participé en el Miss Venezuela, y con 19 años después del concurso me fui a Italia a hacer varias cosas. Mi meta, este, me comenzó a gustar mucho el tema de la pasarela y todo esto, y dije me quiero quedar aquí. Pero me entró como una especie de miedo porque dije estoy muy chiquita y mi familia está a 8 horas y cacho de aquí. Yo dije ¿qué es esto? Dije no, no, no, yo no, no, no, no, como que todavía no es momento. Entonces me salió un contrato de para Milán, sí, y justo cuando me iba a ir dije no, no, no, no, no, me dio como como miedo, porque además esa carrera es bien, es muy ruda, es muy difícil, no es tu país, no es tu idioma. Pero no solamente eso, estaba muy chiquita, llegaba a compartir un apartamento muy pequeño con otras chicas, había cosas que todavía como que no me gustaba mucho. Y sí, es una carrera muy bonita que me gusta, que todavía la llevo a la par como con mi carrera de actriz, pero sí es una carrera muy fuerte. También ves muchas cosas que dices wow, pero mis respetos a todas esas chicas que han llegado y han logrado tanto, sobre todo esa pelea también con el peso. Somos mujeres demasiado delgadas, te tienes que mantener en esa línea. Y yo decía, a mí me encanta tragar, sé que no debo decir eso, ¿verdad? Y lo aplico, no digas eso, no digas eso. Me encanta la lechuga, me encanta la ensalada latina, tengo caderas, tengo Y yo después de Miss Venezuela empecé a recuperar mi peso y todo, y dije no, como que me empezó a alejar un poco. Dije si esto lo tengo, lo tengo como una segunda opción. Pero ahí es que viene lo mío. Fue chistoso porque me llama un jefe que es el mero mero de la organización Miss Venezuela, que ya no está, en paz descanse, Joaquín Riviera. Él era el encargado de hacer ese espectáculo maravilloso de la mano con Osmel Sousa. De verdad que yo les agradezco infinito, Margarita, porque yo en ese momento no tenía idea del reto que era estar en un desfile, bueno, no en desfile, en un certamen de belleza. Mucha gente lo puede ver como que es algo muy frívolo, pero te enseñan tanto. Me empezaron a enseñar mucho lo que es de ser disciplinada, lo que realmente, a luchar por un puesto. Diariamente nos pesaban, si aumentabas un kilo nos castigaban. No es mala onda, pero es que en televisión aumentas 7 kilos, entonces si tú quieres estar en algo te tienes que adaptar a las reglas del concurso. Sí, todos los días es muchísimo trabajo. Yo estaba en la universidad y aparte los entrenamientos son muy fuertes, pero es una escuela maravillosa que nos ayuda a nosotras a como impulsarnos internacionalmente. Yo, ¿a dónde llegaba? Yo quedé detrás de la ambulancia, quedé número 11, ni siquiera entré al cuadro de 10.
Pero ese es un punto muy bonito que yo quería tocar contigo, porque mucha gente entra a competir, llámale certamen de belleza, llámale deportivamente, llámale canto, llámale lo por un puesto en una empresa y a veces no obtienen el puesto, quedan de segundos, quedan de quinto, tú quedaste de onceava y mucha gente se dice este es el fin, ¿verdad? Yo no sirvo, se empiezan a dar látigo y tú simplemente seguiste, lo viste como un stepping stone, ¿verdad?
Un trampolín.
Un eslabón que te siguió llevando más lejos, háblales un poquito de eso.
Bueno, ese trampolín me impulsó a mí impresionante, donde llegaba era como que si yo realmente había ganado la corona donde de hecho todavía puedo decir participé en el Miss Venezuela. Todo el mundo: ¡Ay, ella fue Miss Venezuela! Yo: no, yo no gané. No me importa, tú participaste en el Miss Venezuela. Yo: ah, bueno, está bien. Incluso subo vídeos de TVT del concurso y la gente dice: ¡Guau, en serio! Es como en Venezuela es muy importante el concurso, este, y a nivel internacional creo que es el país que tiene más Miss Universo, me parece, ¿verdad? Sí, pero bueno, ese trampolín, yo dije, bueno, justamente me llaman para trabajar en televisión. Y ahí viene lo chistoso, porque yo dije, ay, que yo no quiero, que actriz, qué ridícula yo actuando. No, no, no, no, yo no sirvo para eso, yo no quiero ser actriz, imagínate, tan ridícula. Pero Dios sabe por qué hace las cosas. Este, mi padrino en lo que tiene que ver, este, novelas, el señor Arquímedes Rivero, que lo amo profundamente, que ya no está con nosotros, se fue hace pocos meses, me dice Marjorie, yo te ofrezco que si no te gusta, tú te vas a conducir televisión, o sea, a ser conductora. Yo, sí, es que yo quiero, yo quiero animar un programa, yo quiero estar de conductora, yo quiero hacer esto. Bueno, pero dame la oportunidad de probarte que tú puedes lograr ser actriz. Y ya, dice Arquímedes, me va a botar al día siguiente, se va a reír de mí. Pues Tengo que darle las gracias porque esa insistencia literal fue lo que me ayudó a mí a hoy en día llegar a donde estoy. Yo jamás pensé que podía llegar a lograr esto, y ese trampolín de Miss Venezuela ha sido muy bonito, pero ha sido muy retador, porque donde me paro aún hoy en día es como: participó en un certamen de belleza, ay no, no es actriz, ay no canta. Ay no, no, no, no, qué venda tan mala.
Pero además, oye lo que dice, pero ella sí canta, actúa, modela, o sea, eres polifacética en tus talentos.
Bueno, yo creo que eso es necesario para lo que hago, porque en la obra de teatro tienes que cantar, hay muchos musicales. Me tocó hacer Perfume de Gardenia, era la protagonista, y yo tenía que cantar con la Sonora Santanera, y la primera presentación yo tenía tanto miedo y estaba tan asustada que me La voz me la tragué, me paralicé, dije: ¿Es en serio que yo estoy aquí? Y además al lado de tanta gente importante. Yo decía: ¡Wow! O sea, lo logré.
Y eso es un punto muy importante también que le podemos contar a la gente, eso se llama el síndrome del impostor. Tú empiezas de pronto Telemundo, Televisa, ¿verdad? Empiezas a este mundo enorme de telenovelas y a tener esta fama y este reconocimiento como actriz Y muchas veces personas que uno las ve allá arriba también dudan, ¿verdad? Porque somos humanos y eso se llama el síndrome del impostor, ¿verdad? Tú misma lo acabas de decir, ay, guau, yo qué estoy haciendo aquí, ¿verdad? Y cómo caías ahí a la loca de la casa diciendo, no, no, no, momentico, yo sí tengo propiedad aquí, lo voy a hacer.
Te voy a decir una cosa, Margarita, y ahí es donde entras tú en mi vida. Hace poco viví un episodio, hace 2017, justamente con el nacimiento de mi hijo, viví un episodio muy fuerte a nivel personal. Este fue algo muy sonado, fue un escándalo, por así decirlo. Yo decía: no puede ser que este escándalo sea más sonado que muchas otras cosas que han sido súper graves a nivel de farándula. Lamentablemente me vi forzada a llevar un proceso por mi hijo. Fui muy señalada, fui muy criticada, fui literalmente golpeada por todos lados. Es algo que no quiero caer como contar específicamente, pero a raíz de eso me movieron mucho. Yo creo que mi hijo vino realmente a moverme. Dicen que los hijos son maestros.
Así es.
Y mi hijo me sentó, y la vida me sentó, y me hizo voltear y ver todo lo que logré. Porque a veces no lo reconocemos y a veces no nos damos cuenta de todo lo que hemos pasado. Me ha tocado empezar de cero en muchos países. Incluido México, que es un país muy difícil, sobre todo como extranjero. Es muy difícil, pero es, cuando te abren las puertas, es una cosa impresionante, amoroso. Es un país muy bondadoso, un país de oportunidades que agradezco y que es mi casa hoy en día. Y que además me dio lo más grande que tengo, que es mi hijo. Pero sí, sí, me tocó empezar de cero. Me tocó dejar todo y llegar a lugares donde no conocía a nadie, incluso Colombia. Sí, he vivido de un lado a otro. En Estados Unidos era un desastre entre el idioma, que bueno, gracias a Dios Miami hablas español, pero pues me perdí más de una vez, me tocó dormir en una gasolinera porque no sabía regresarme a mi casa y no tenía quien me ayudara. Bueno, mil cosas, ¿no? Pero el tema con mi hijo fue que me sentó y me obligó a voltear y decir, va a ver, Marco, me pegó un cachetón y me dijo tú eres esta y no porque fuiste la novia de Sotanito, tú eres esta porque te ha costado un mundo llegar acá. Sí, no puede ser que tú misma, porque además tenemos el poder de destruirnos totalmente, ella nos puede acabar o nos lleva acá o nos acaba.
Sí, ella es la loca de la casa, es la mente, verdad, la mente, lo que uno se empieza a decir a uno mismo.
Sí, y justamente este proceso más luego se mezcla la pandemia que nos paraliza a todos y que nos pone a Pensar y a sentir, sobre todo entender lo que realmente importa en la vida, que a veces no le hacemos caso por estar estresados y vivir corriendo. Sí, no nos detenemos a admirar a los pájaros. Los pájaros están ahí por algo, los animales están aquí porque nos vienen a enseñar algo a nosotros. Sí, mira, son tan importantes que ellos ni siquiera pueden hablar, ellos expresan de otra forma. O sea, yo creo que Dios dijo, a ver, Quédense quietos, ustedes realmente no valoran lo que tienen. Sí, les vamos a mandar esto para que entiendan y para que valoren la vida, que no la valoramos muchas veces.
Yo creo que el COVID nos llevó de nuevo a los valores reales, verdad, que era la familia, a lo simple. Exacto, tienes toda la razón y me encanta oírtelo decir. Ahora, hablando de eso que viviste, quiero tocar un tema de lo que llamamos los haters o las críticas. Obviamente tú eres un personaje público Y sabes que eso viene, digamos, con el rol, ¿verdad? Pero hoy en día mucha gente quiere, con mucho miedo muchas veces, empezar a dar, digamos, en TikTok, en Instagram, un poco de su conocimiento, un poco de su talento, ya sea cómo hacer pasteles, cómo bailar, cómo cantar. Y no falta el hater, ¿verdad?, que le aparece y le dice: vea, vieja ridícula, váyase para la casa, cualquier grosería, ¿verdad? ¿Cómo manejas tú, para hablarle a todas estas personas que nos están escuchando, cuando empiezan a decir cosas negativas de ti?
Wow, ha sido muy complejo y muy difícil. Creo que no estamos preparados para esto. Creo que la humanidad está sufriendo la mayor enfermedad llamada depresión, y yo creo que esto se ha aumentado con todo el tema de redes sociales. Mucha gente que no tiene vida propia o que no está bien consigo, pues drena a través de nosotros, que somos figuras públicas, con insultos. A veces dicen cosas muy fuertes, no tienen idea, inventan unas historias. Así como también muchas veces necesitan historias fantásticas los medios para vender notas sin importar a quién se llevan por delante. Sí ha sido una situación muy compleja, pero yo me obligaba a leerlos y yo misma me ponía a bloquear, bloquear, bloquear. O sea, sí, si tú no me quieres en tu vida, ¿para qué me sigues? Me estás criticando y me sigues. No me sigas si no te caigo bien.
Exacto.
Pero fue un proceso bien complejo, un proceso muy difícil. Yo me desaparecí entre comillas porque yo no voy, yo dije no voy a cerrar mis redes porque la gente no tiene idea de lo que realmente es, la gente no sabe la verdad y tampoco se las tengo por qué decir porque eso no es problema de nadie, eso es mi vida y yo tengo derecho a una vida privada. Así como soy figura pública y me gusta mostrar algunas cosas, si tú ves mis redes, soy muy reservada con algunas cosas porque creo que merezco esa vida privada.
Claro, es un derecho.
Salgo a la calle y me encanta que me pidan una foto, pero también me gusta que respeten cuando estoy con mi mamá, con mi hijo, porque ellos no son figuras públicas. Lamentablemente mi hijo ha tenido que ser figura pública por todo este escándalo, pero llegaba un momento que él me decía: no, foto no, foto no, no me gusta. Entonces Ha sido rudo, pero ha sido algo que me ha fortalecido. La verdad, hoy te puedo decir que me liberé, me quité como un peso de encima de muchas cosas. Me costaba perdonar, me costaba sanar, me costaba entender, me costaba darme cuenta que no importa la edad que tengo, que eso es otra cosa. Nos señalan mucho, no, que ya cumplió 40, que mira, que no sé qué. No, acabo de terminar un personaje que gracias a Dios fue un éxito. Y ahí está. Sigan diciendo lo que les dé la gana, voy a seguir de pie. ¿Por qué? Porque tengo algo maravilloso que se llama Matías por lo que luchar. A toda esa gente que insulta y a toda esa gente que no tiene vida, pues búsquense una vida, necesitan buscarse una vida. Yo creo que va a llegar el momento que— Exacto.
Eso es lo que yo digo, eso tiene más que ver con ellos que contigo. Cuando alguien te— Si yo me meto a redes a desbaratar a alguien que está, ya sea una figura pública, una persona exitosa, o alguien que está empezando y está intentando, Pues qué es lo que hay en mi corazón. Eso habla más de verdad de esta persona, porque si tú estás lleno de basura, por la boca no te van a salir flores. Entonces yo le digo a la gente, trae foca y que te resbale, ¿verdad? Porque igual a todos, todo el que lucha por algo importante en la vida, el que busca algo importante, lo van a criticar. A Walt Disney, Marjorie, a Walt Disney lo botaron de su primer trabajo, que porque no tenía imaginación. ¿Tú puedes creer?
Pues sí, sí.
Entonces imagínate que él hubiera escuchado, o que tú cuando te pasó todo este, digamos, torbellino, tuvieras dicho me rindo, no estaría, por ejemplo, La Desalmada, ¿verdad? No estarían tantas cosas que hiciste. Sí, porque entonces ponemos la llave de nuestro éxito y de nuestra felicidad en el bolsillo de otra persona o de otras personas, ¿verdad?
Bueno, en esa búsqueda, en esa búsqueda de todo lo que pasó entre la pandemia, todo el colapso que viví desde el 2017, que además fue un colapso maravilloso porque me dejó lo más grande que hay en el mundo, que es mi hijo, lo repito, porque es un motor muy importante ¿Cuántos años tiene ya? Acaba de cumplir 5.
¡Ay, qué cosa más linda!
Pero no sabes lo que es, como un viejito en potencia. Él es tan maduro, tan centrado. Digo, ¿es en serio que tú? ¿Qué onda contigo?
Sí, cuántos años se escribieron es cuando empiezan a hablar como unos viejos, ¿verdad?
Sí. Empecé a buscar, te conocí y empecé a buscar tus vídeos, me inscribí en tu curso de Imparables, el del éxito, y mira, Empecé, él se quedaba conmigo en las noches, se sentaba conmigo y escuchaba. Ay, no sé si entendía, no, pero era muy chistoso. Y él: mamá, ¿estás estudiando? ¿Estás en la escuela? Le digo: sí, mi amor, estoy en la escuela. Y empecé a notar, porque me empecé como a bloquear. Y después que terminé de la Desalmada me pasó algo como muy loco. Dije: yo soy una persona que se reta mucho y digo: bueno, ahora voy a hacer esto y voy a hacer acrobacia, y mira quién baila, volé, y ahora tengo que hacer esto, no sé qué. Y llegó un momento, Margarita, que dije: ya, ¿y ahora qué hago? Entonces me senté y dije, pues, ¿qué te da placer? ¿Qué te gusta? Y también entendí que esa pausa era necesaria, que yo necesitaba estar en silencio porque necesitaba ordenarme, porque era una etapa diferente que no había vivido. Era una etapa, ahora es una etapa donde soy mamá, soy maestra, soy Marjorie, soy la artista también. Este, mi mamá vive conmigo. Soy la pareja, sí, me tengo que cuidar, yo tengo que entrenar, tengo que hacer mis cosas. Y me empecé a desordenar horrible, dije: ¿cómo hago todo esto? Empecé como a aturdirme y empecé como a enfocarme después de que empecé a escucharte. Te lo quiero agradecer porque creo que te escribí y dije: ay, me encanta ella, este, de verdad da mucha paz, siento que te conozco hace muchos años. Me metí incluso a ver las preguntas y respuestas, escuchaba a las personas y me identificaba con muchos Yo creo que vamos a lo mismo. Yo creo que, este, yo te doy las gracias porque tú nos haces abrir los ojos a cosas esenciales, pero que perdemos en el camino, las perdemos. Nos enviciamos tanto con cosas que son como pegostas, que no nos podemos quitar. Entonces es como encuerarnos y decir, a ver, tengo que aceptar este error, no funcionó para esto, sí sirve para lo otro, o a lo mejor es quítate ese miedo, realmente quítate ese miedo, deja la ridiculez, deja esa pena y haz lo que quieres hacer sin temor a lo que van a decir, a que vas a fracasar. En la pandemia me pasó algo muy loco, empecé a hacer música. La música la tenía hace muchos años, yo hice música hace mucho tiempo, pero no había grabado todavía como oficialmente mis canciones. Entonces comencé a hacer música, comencé a hacer esto, ¿por qué no lo voy a hacer? La vida es una sola, es lo único que tenemos y no sabemos si existe otra vida para para vivir y para celebrar con los nuestros y para hacer lo que queremos. Sí, entonces yo te agradezco.
Esta canción, Mi Ángel, ¿cómo es? Mi Santa, Mi Diabla.
Mi Diabla, Mi Santa.
¿La escribiste tú o tú solamente la interpretas?
No, la interpreto, pero obviamente le dije al compositor, es un chico peruano, y también otro venezolano que vive aquí en México, le digo, oye, quiero hablar de lo que vivimos muchas personas, de esa parte de que somos señalados y criticados por ser esto, por ser aquello, y el ser humano no es ni bueno ni malo.
Exacto, me encantó la letra. Cuando yo la estaba oyendo dije, a ver, esto es muy profundo, porque la gente, si lo viéramos en colores, no es blanco o negro, es grises. Todos tenemos cualidades y tenemos áreas de oportunidad, ¿verdad? Y a veces nosotros mismos, como decíamos, la persona con la que más hablamos es con nosotros mismos, nos exigimos perfección y nos damos látigo, ¿verdad? O le exigimos perfección a todo el mundo, cuando uno tiene que entender que somos el paquete completo, ¿verdad? Y muchas veces es más lo bueno que tenemos que las áreas de oportunidad, que son parte del crecimiento personal, ¿verdad? Entonces, por eso, ojalá que todos los que nos están escuchando, si no han oído esa canción, la oigan. La voz preciosa de Marjorie. Sí, muy bonito el mensaje, me encanta el mensaje de esa canción.
Pues yo soy lo que soy, así como soy, Yo no juzgo a nadie, este, yo doy lo que doy porque realmente uno da lo que puede dar en ciertas circunstancias, ¿no? Sí, y no soy una diabla porque lo que decían es un demonio, es una diabla. No, no soy una diabla. En situaciones como la que viví yo, ponte en mis zapatos, este, a veces muchas cosas o la mayoría no las dije ni las voy a decir porque la única persona perjudicada va a ser mi hijo. Entonces No me importa. Y cuando eres mamá, no importa lo que pase, uno se pone ahí de escudo. Hay una imagen muy bonita en internet rodando que es una mamá que va de la mano con su hijo, no sé si la has visto, y van de espalda, y la mamá tiene puñales en la espalda y sangra. Y me acuerdo perfecto porque el niño le dice: mamá, este, pasó tal cosa. Y la mamá le dice: no, mi amor, ya todo está bien, era no sé qué, era una simple gripa, por así decirle. Y ves la toma y la mamá desangrándose por detrás. Y sí dices, wow, así somos las mamás. Sí, cuando nos toca, así somos las mamás. Y no importa lo que haya pasado y no importa empezar de cero. A lo mejor me tocó empezar de cero en mi esencia, en sanar, en reconectarme nuevamente con esa Marjorie que estaba bien ilusionada. Y ahorita me doy cuenta del Miss Venezuela. Me di cuenta de tantos momentos que ojalá regresaran, pero no regresan. Entonces ahora entiendo también a las mamás que dicen: es que si yo tuviera tu edad, pero pues no lo entendemos.
Nadie aprende en zapatos ajenos. Pero mira, eso que te pasó en el 2017 es lo mismo que uno dice, la ley de la polaridad dice: todo tiene dos caras, un lado bueno y un lado malo, ¿verdad? ¿Qué lado bueno le ves hoy mirando para atrás? Sin tener que entrar en detalles, pero para ti, para Marjorie, ¿verdad? Para hacerte la guerrera que eres hoy.
Me ayudó a pasar la pandemia. Me ayudó a entender que todo en la vida el tiempo lo sana.
Sí.
Que siempre existen dos versiones.
Sí.
Que yo no tengo que aclararle nada a nadie. Es mi vida y yo la vivo como quiero vivirla. A mí nadie me mantiene. Yo lo hago solita desde que tengo 19 años y te lo puede decir mi mamá. Me acuerdo que mi papá solo me ayudó en el cierre de compra de mi apartamento en Miami, que todavía lo tengo. Yo tengo más de 10 años con él y que sabes qué, agradezco profundamente a todos los maestros de ese proceso porque conozco una mujer que jamás pensé que podía llegar a conocer y digo wow, qué bonito. No sé, ha sido un proceso de agradecimiento. Todavía estoy en él, no solamente por lo del 2017, sino por la propia pandemia.
¿Es entonces que lo que no te mata te hace más fuerte?
Totalmente, eso es verídico. Y si no puedes, pues lamentablemente mucha gente toma el lado más fácil, que es quitarse la vida. Vemos muchos casos de gente conocida, la Miss USA que se acaba de quitar la vida por el tema del acoso. Los niños están muy expuestos a redes sociales. Son demasiado señalados y criticados y ni siquiera son famosos. Tenemos que de verdad tener un poco de control y medirnos porque estamos haciéndonos daño entre nosotros.
Sí.
Y definitivamente Dios nos está enseñando que somos una plaga y que hay un lado de esta plaga bueno y un lado de esta plaga que no es tan bueno. Y seguimos en limpieza y así va a ser. Unos quieren luz y otros quieren oscuridad.
Así es. Bueno, cuéntame, que tanto, mucho se dice y yo lo enseño también que en tu vida, tu bienestar emocional, tu éxito profesional, tus valores tienen mucho que ver con la gente de la que te rodeas, ¿verdad? Está el famoso dicho: dime con quién andas y te diré quién eres. Yo lo digo un poquito más directo y bueno, si tú andas con 5 borrachos vas a ser el sexto, si tú andas con 5 personas chismosas y negativas vas a ser la sexta, ¿verdad? Porque es muy difícil nadar contra la corriente todo el tiempo y finalmente tú empiezas a ver eso como normal, ¿verdad? Y hay gente que me dice: el mundo está en crisis, qué desastre, y tú vas a ver y se sientan con amigos a decir que todo es crisis y no pueden ver más allá, ¿verdad? De un noticiero. ¿Tú crees en eso, que hay que rodearse de gente que te suma?
Totalmente. Incluso puedes rodearte de gente que no conoces, así como me tocó al escucharte y al hacer tu curso, y dices: wow, eso es lo que quiero, de esto quiero llenarme en esta etapa, en este proceso. He venido limpiando mi camino de muchas personas y la verdad es que a veces es mejor estar solo que mal acompañado. A lo mejor a veces es bueno conocer a personas así o investigar más sobre personas desconocidas así como tú, Margarita, y aprenderles algo positivo que te va a ayudar a salir adelante. Sí, definitivamente muchas veces lo que tenemos aquí nos ciega y no vemos más allá. Cuando salimos de ese colapso empezamos Como que a ver, y los caminos literal se empiezan a abrir y dices, pero si esto estaba aquí, claro. Creo que fuiste tú que puso el ejemplo de la muerte en uno de los cursos, ¿verdad?
Sí, es un video de YouTube. Sí, eso se llama un estigma. La mente te da puntos ciegos. Es como cuando compras un carro de una marca y lo empiezas a ver por todas partes. Y yo molesto a la gente y le digo, no creas que es que te volviste influencer y todo el mundo fue a comprar el mismo carro que tú. Lo que pasa es que la mente te pone puntos ciegos a lo que cree que no es importante para ti. Como ahora ese carro es importante para ti, te lo muestra. Si tú dices toda la gente es mala, no hay que confiar en nadie, la gente, el mundo está podrido, tú solamente vas a ver maldad. Igual si tú quieres ver luz, como dices tú, y uno dice no, yo pienso que el ser humano es esencialmente bueno, que la gente, verdad, tonos grises, todos tienen un lado bueno, todos tienen un lado malo, eso es lo que tú vas a empezar a ver, porque la mente es una máquina muy poderosa y ella no puede captar todo lo que lo jode porque explotaría, Marjorie, es demasiada información. Entonces ella tiene que filtrar. Eso es lo que pasa.
Pues nada, agradecer a esas personas que estuvieron en ese proceso porque te enseñaron algo.
Sus maestros.
No quedarte pegado ahí, no quedarte pegado en eso y buscar opciones que te hagan expandir tu pensamiento, que te liberen a lo mejor de ese demonio que a veces cargamos en la cabeza que nos come y que nos dice no puedes, eres un inútil, ya estás grande, ya esto, ya lo otro. No existe nada que te limite, solamente tú, literalmente.
Me encanta lo que dijiste, agradecerlo. No sé si era Aristóteles o Sócrates que tenía una esposa muy necia. Y decía que eso era una excelente oportunidad para practicar filosofía, ¿verdad? Entonces, pues, como todo, tú dices, bueno, esta gente que me quiso hacer daño me ayudaron a encontrarme conmigo misma, practicar mi inteligencia emocional, a encontrar cursos, mentores, ¿verdad? Y por eso yo hoy les agradezco. Yo digo que hay 3 niveles: te resiento, el segundo es te perdono, y el tercero es no tengo nada que perdonarte, agradezco, ¿verdad? Sí, ese es un momento muy bonito cuando ya uno los puede ver como maestros y decir, bueno, no sé con qué intención lo hiciste tú, pero yo lo recibo con esta intención y yo aprendí, ¿verdad? Totalmente. Bueno, ¿y qué viene para ti? Cuéntanos.
Bueno, sigo en ese proceso de no solamente de crecer yo, sino también de llevar a mi hijo por un camino bueno, por cosas que a lo mejor le llamen la atención. Creo que seguramente va a ser artista porque ahorita lo que me pide todo tiene que ver con el arte.
Es un villancico contigo también, ¿verdad?
Ay, cantó, sí, el burrito sabanero. Sí, sí, sí, muy lindo. Pero yo creo que uno también debe tomarse ese espacio porque acabo de terminar la de Salmada, venía una obra de teatro. Ya de hecho hay varias propuestas, pero con eso del COVID estamos como que tambaleando. Entonces ya aprendí también que todo lo que es para ti llega y lo que no, pues ni modo, no te tocó. Dios te libra de cosas que no te tocan y punto, ya, eso no te pertenece, bye. No te quedes pegado porque no me tocaba, me quitó el protagónico ella, ella es la desgraciada, no te pegues, no te tocaba, punto. Entonces este espacio lo estoy tomando para mi hijo, este, sus clases de música, voy a retomar ahorita la equitación Esa parte de convivir, de poder estar con la Marjorie, mamá, familia, también es muy bonito y me da como mucha tierra. Ya he hecho varias pruebas para algunas cosas que me han pedido, que no puedo contar porque yo sí creo en que uno cuenta las cosas y se salen. Entonces mejor no las cuento hasta que ya firme el contrato.
Está muy bien.
Pero sí vienen varias cosas, estoy muy contenta porque estoy logrando ese equilibrio que me había costado tanto, empecé a desordenarme mucho con la alimentación, con todo. Y me acuerdo que yo repetía la parte donde tú decías, claro, es que los dulces, verlos como tu enemigo. Y me veías a mí, no me gusta el dulce, no me gusta el pastel de chocolate, qué asco, me da náuseas, me da migraña, no puedo. Me reía de mí, pero funciona.
La mente nosotros la programamos, la mente es una excelente sirviente, pero es muy mala ama, ¿verdad? Entonces tenemos que reprogramarla. Dijiste, es que dices cosas muy lindas, mira, dijiste Si no me sale, por ejemplo, un protagónico, agradécelo y sigue adelante. Eso es muy importante porque la gente se queda tratando de cambiar lo que no puede cambiar, y eso es una pérdida de tiempo enorme, ¿verdad? Y de energía.
Y además por ahí se van mil cosas más que a lo mejor no viste. Sí, tal cual lo que estábamos hablando. Exactamente. Y bueno, nada, estoy en eso, estoy en ese proceso. Creo que era necesario para mí este espacio, esta pausa que no tiene tantos meses. Yo casi siempre espero un año para comenzar a grabar porque me ayuda a desintoxicarme del personaje, me ayuda a hacer otras cosas. No solamente hago televisión y también, este, me toca teatro, me toca grabar otras canciones, me toca hacer otras cosas, irme a lo mejor de vacaciones, que pues muy pocas veces lo hago. Con mi hijo también aprendí a que ese espacio es necesario porque me volví tan obsesiva con el trabajo que me la pasaba viajando. Yo era feliz, o sea, el realmente amo lo que hago, me fascina. Entonces dejé atrás muchas otras cosas y como que no me importaba, o no las veía, mejor dicho. Entonces las vacaciones para mí era irme a trabajar a Londres, y para mí era, mientras trabajaba, para mí hacer una vacación. Y no, no es vacaciones, es trabajo. Sí, pues con Matías es así. Mamá, no es trabajo, estás contigo. Apaga el celular.
Está bueno, no se deja que sea asertivo.
No, eso es.
Oye, oye, ¿cómo se desintoxica? Esto debe ser, este ya sí es como chisme. ¿Cómo se ¿Lo intoxica uno de ser una villana por un año? ¿Eso te afecta emocionalmente? ¿Se dejan en el estudio de grabación? Cuéntanos de eso.
Tú sabes que cuando, yo creo que cuando te vuelves mamá, no sé si te pasó, pero quedas como un poco sensible los primeros años. Yo no sé si toda la vida va a ser así, por favor dime que no.
Bueno, no sé, déjame escuchar el resto y te digo.
Uno queda sensible a todo, entonces me llegaban personajes y yo decía: ¡Ay, esta escena! ¡Esta escena me recuerda algo que viví yo! No, no, no, úsalo para limpiarte. Esta escena te la pusieron para que te limpies de esa sensación que llevas. Y a veces hacía cosas que decía no quiero hacerlo porque, pero no, Marjorie, no es contigo, es el personaje. Permítaselo a ella. A lo mejor si lo hace el personaje, tú sanas. Sí, sí, es cierto. Este, hace poco la de La Desalmada era una villana y hacía muchas cosas con su hija. Entonces yo decía, wow, me hicieron tanto daño con el tema de mala madre, no sé qué. La gente realmente no tiene idea ni cómo soy de mamá ni nada, o sea, Y yo decía, es que van a decir, y después dije, a ver, no es Marjorie, es Julia. Ella no tiene nada que ver conmigo, es un personaje. Marjorie es, o sea, mi hijo se iba a grabar conmigo, mi hijo se hizo amigo de todos mis compañeros del elenco. O sea, creo que conoció a más gente que yo, los técnicos, todo. Le encanta convivir, le encanta estar, o sea, y pudo ver cómo mamá también trabajaba.
Mira qué interesante lo que tú estás diciendo, porque tú dijiste, bueno, a mí me decían mala mamá y eso me hirió, pero a la persona que estaban hiriendo también es el personaje. Marjorie Sosa también es un personaje porque eres una actriz, tienes una persona pública, ¿verdad? Porque nosotros tenemos diferentes sombreros, ¿verdad? Tu public persona, digamos, ¿verdad? Entonces es bien importante que tú también entiendas que eso no tiene nada que ver contigo, tiene todo que ver con ellos y nada que ver contigo. Tú sabes quién eres tú, tú sabes quién eres tú como mamá, y lo más importante tu hijo sabe quién es su mamá, ¿verdad? Y al final, eso es lo más importante. Sí, oye, y hablando de chismes, cosas de farándula, esto siempre me ha divertido. ¿No te ha pasado que alguna vez alguien en la calle se enoje porque eres la mala en la novela y como que se les confunden los papeles, se les cruzan los cables y de pronto te miran como con rabia o te dicen algo? ¿Eso pasa o no pasa?
Mira, me ha pasado algo muy loco y de verdad Ni siquiera con el tema mío personal. Me pasó en la calle, yo pensé, ay, la gente, no, nada que ver. La gente siempre ha sido súper amorosa conmigo. Es una cosa bien rara. Nunca se me olvida que un productor me dijo, Marjo, te voy a poner escenas donde hagas esto, esto, esto. Yo le decía, pero ¿por qué? Me dice, no quiero que llores, la gente te ama. Y digo, pero ¿y qué hago yo si este es mi personaje? Yo lo defiendo hasta el final, o sea, yo lo quiero hacer así. Entonces se enojaba conmigo. Porque el personaje mío lloraba y se hacía la víctima, pero no era, o sea, el personaje se lo creía, el personaje realmente, como estaba medio loquita, el personaje era su verdad, yo defendía su verdad. Sí, me decía, me da rabia porque la gente te ama, ¿cómo hago? No hubo forma, la gente la amó y ese personaje sigue saliendo en televisión y la gente la sigue amando y dando la vuelta por el mundo. Sí, entonces sí me ha pasado como eso, este, hay gente que me, de hecho Nunca se me olvida que fui a un centro aquí de Plata y me dijeron los niñitos: "Mátala, mátala, mátala, que matara a la protagonista". Y yo: "¿Qué ocurre?". Me dice: "Sí, sí, sí, tienes que matarla". Y yo: "¿Es en serio?". O sea, me quedé: "Wow". Yo creo que también tiene mucho que ver con el feeling y con tu energía. De verdad que eso tiene que ver mucho con tu energía. Obviamente, cuando la gente te odia Este, ojo, a mi personaje lo odiaban, pero lo amaban. Era algo muy loco.
Sí, sí, sí.
Pero tiene también, yo creo que también la gente, tú lo agradeces, este, porque pues estás logrando algo.
Es tu trabajo, claro, y tú pones alma, corazón, sombrero en ese personaje. Sí, claro.
¿Cómo me desintoxico? Haciendo tierra con mi familia, con una psicóloga que me ayuda a limpiar. Que a veces uno se queda como pegado, pero si esto, pero si aquello, y si este ahora me va a jalar esta energía. No, no lo pienses, suéltala. Entonces le haces como, le haces como una especie de, como cuando se muere la gente, la velas y luego le das unas palabras, la despides, le das las gracias. En esta oportunidad no he podido despedir a Julia, pero no está en mí, no está en mí, la tengo en pausa. Le dije, Julia, quédate tranquila, Vete de vacaciones, porque no sé si viene la segunda parte.
Qué interesante, sí, muy interesante lo que estás contando, porque como yo no soy actriz y la gente que nos está escuchando, probablemente la mayoría no, uno a veces piensa, tienen que hacer tanto esfuerzo para meterse en los zapatos de esta persona que no les afectará emocionalmente. Mira qué interesante, la entierras, vas a una psicóloga, sí, muy importante.
Y si emocionalmente en tu vida personal estás débil, es muy fácil que el personaje se meta en ti y caigas en cosas que no debes caer. Sí, se han dado casos de compañeros, este, pero tienes que estar como, ay, no sé, como que no tener miedo a buscar ayuda, no tener miedo a decir no puedo hacer esto, estoy en un momento que necesito que me ayuden, estoy paralizada. Me siento así, me siento asado, este, no me siento tan bonita ahorita, este, no sé. Yo siento que vivimos muy expuestos y eso hace que nos critiquemos más. Los personajes que me han tocado, por ejemplo, el último era así de que tenía que estar perfecta, salía en traje de baño, y yo decía, Dios bendito, o sea, cumplí 41, cosa que ahorita las mujeres de 41 están pasando.
Chiquita, mira, yo tengo 49 en la cédula, pero yo aquí tengo 25. 25, yo estoy empezando.
Entonces justamente están repitiendo la última villana que había hecho en Amores Verdaderos, que tenía 30 y tantos, estaba bien chavita, me había preparado un año y cacho para estar fitness, y yo me veía y decía, ay, y ahora voy a ser de villana, y las dos están al aire. Sí, dije, déjate de ridiculeces, o sea, ya todos tenemos celulitis, todos cuando pares el cuerpo te cambia. Sí, quedé un poco más cuadrada. ¡Entrena! ¡Dedícate a ti ya! Y ahorita de hecho me vi y dije: ¡Ay, me gusta más cómo me veo ahorita! ¡Qué bonito!
No hay nada como cuando uno se empieza a sentir cómodo en su propio cuerpo. Yo oí una frase la otra vez que me gustó mucho, que decía: para tener un cuerpo que amas, tienes que primero amar el cuerpo que tienes, ¿verdad? Y eso es una maravilla. Cuerpazo. Yo tengo un cuerpazo porque mi cuerpo se sana, mi cuerpo dio a luz un hijo, mi cuerpo, ¿verdad? Me permite verme, me permite, imagínate, mi mente me permite hacer un personaje y después ser yo nuevamente. Tenemos un cuerpazo, ¿verdad? Que hay que cuidarlo, obviamente. Bueno, y ya para terminar, ¿cuál es tu mensaje? Mucha gente te ve linda, divina, exitosa, con tantos premios, tanto reconocimiento, y pueden decir: ay, pero es que ella es ella, ¿verdad? Ella tuvo tales y tales. La gente se monta también, ¿verdad? Películas de que todo es fácil y te cayó del cielo. ¿Cuál es tu mensaje? Si yo pude, tú puedes, para la gente que nos está escuchando.
Mi mensaje es que yo también pasé por eso y también sigo pasando por eso. Veo muchas actrices y digo, wow, hubiera logrado esto, hubiera, y digo, pero ¿por qué no hacerlo si yo tengo talento para hacerlo? Sí, este, y es justamente ese el reto. Quiero llegar ahí, ¿qué tengo que hacer para llegar ahí? A ver, ¿qué hiciste anteriormente para lograr el éxito? Sí, ok, entrené, me preparé, estudié, sobre todo conseguí estar en calma, me conecté más a Dios, ok, estaba con un coach todo el día, este, y me ayudaba mucho. Entonces, ¿por qué ahorita no haces lo mismo? Si eso te funcionó, ok, a lo mejor no es que lo vas a hacer igual, ¿qué le vas a agregar a este nuevo camino aparte de ese que hiciste? Porque sabemos que tienes que entrenar, que que hacer esto, que tiene que estar bien de aquí, que todo es muy exigente lo que hacemos. Entonces, para llegar allá tienes que literal proponer, sentarte, escribirlo. Después de muchos años, gracias a los vídeos que vi contigo y a otra compañera que amo mucho, que me ayudó a nivel físico, Yannexi, una entrenadora en Miami muy buena y recomendada, me dijo: haz tu mapa, el mapa de lo que te proyectas para este año. Tenía tanto tiempo que no lo hacía y dije: es verdad. Y empecé a escribir todo lo que dije. ¡Guau! Era una cosa como pintada así cuando lo vi, hice una cosa gigante y dije: ¡Guau! Ok, esto lo voy a hacer porque es lo que quiero, porque me lo merezco y porque he trabajado muy duro y porque lo quiero y punto. Entonces estoy en ese camino, estoy preparándome, estoy haciendo ejercicio, estoy volviendo a cuidar mi alimentación, estoy trabajando no solamente viendo tus cursos sino que voy con mi psicóloga. Hay mil cosas que tienes que hacer. Entonces es siéntate. A veces esa pausa que te asusta no es más que un ubícate, medita, medita, mantente en calma. No siempre estoy afuera y grito. Esa calma es necesaria porque lo que viene es tan grande que vas a necesitar demasiado entendimiento y demasiadas cosas. Que a lo mejor, este, si te agarran las carreras no los vas a entender. Entonces medita, conéctate contigo, céntrate, respira, agradece el canto de los pajaritos. Tengo una familia de ardillas que viene todos los días y salgo a darle comida. Mi hijo se conecta con la naturaleza. Estos son momentos que no regresan. Entonces vive tu presente y prepárate para lo que quieres lograr, porque todo se puede.
Me encanta. Y con ese mensaje de Marjorie, eso es así, tú lo crees, lo creas, ¿verdad? Lo primero es que creas en ti y que tomes decisiones inteligentes. Mire, inteligencia no es un coeficiente intelectual, es tomar decisiones inteligentes todos los días. Marjorie lo dijo: yo estudiaba y voy al estudio, voy al gimnasio, voy a la psicóloga, ¿verdad? O sea, ella está tomando puras acciones inteligentes que son las que la llevan al éxito, ¿verdad? La gente de éxito no es necesariamente la que tiene el coeficiente de Einstein, sino la que toma decisiones inteligentes. Y con eso terminamos.
Esas decisiones, perdón que te interrumpa, Margarita, a veces nos sentimos obligados por alguna cosa que nos dicen a hacer algo que no queremos. Y realmente me dijo mi psicóloga el otro día, me dijo: haz cosas que te llenen y que te den placer a ti, a Marjorie. Claro, está bien que tienes a Mati, que tienes a tu pareja, que estés con tu mamá, que tienes la casa, que te encargues de todo, pero haz cosas que te gustan a ti. Retomar el baile, retomar mis clases de canto, me expreso mucho con el arte, es lo que hago, me fascina. Entonces a veces lo simple es lo que nos lleva a grandes cosas.
Sí, y muy importante, los aviones, cuando te habla una azafata, te dice: si caen máscaras de oxígeno, ponte tú primero la máscara, porque si antes de ayudar a un niño, a alguien No puedes ayudar a alguien si te estás asfixiando. Entonces es verdad, a veces queremos dar tanto que se nos olvida, ¿verdad? Cuidar de nosotros, y después terminamos enfermos, cansados, con una depresión, que tú hablaste de eso, ¿verdad? Tantos problemas mentales.
Muy importante cuidar de uno, porque como las mamás que dicen es que yo mantengo esta relación por mis hijos. Sí, una mamá, ¿tú crees que tu hijo no se da cuenta tu sufrimiento? Peor, lo sufre 10 veces más que tú y se calla la boca, y eso tiene consecuencias a futuro. Entonces, si necesitas acabar con esa relación para que tú estés bien, tu felicidad, tu hijo la va a vivir a plenitud y tu hijo va a ser un niño pleno y claro desde el principio.
Sí, qué belleza, Marjorie, mil gracias, de verdad muchísimas gracias por este espacio fascinante, dejarnos entrar así en tu mente, verdad, para ver cómo piensa la gente de éxito. Y ya ustedes saben, mis amigos, si Marjorie Sosa, que ha emigrado de su país, que también ha sentido miedo, que también ha sentido verdad, las críticas de otros, que también son seres humanos. Cuando veas a alguien con éxito te das cuenta, si ella pudo, yo puedo, todos podemos. Muchas gracias por acompañarnos en este episodio, Marjorie.
Muchas gracias, te admiro mucho, gracias por este espacio y los quiero infinito.
Gracias por unirte a un episodio más del podcast Yo Pude, Tú Puedes. Espero que lo hayas disfrutado. Me aseguro de leer todas las reseñas de mis podcasts podcast, así que si tienes alguna pregunta para mí, déjame una reseña en Apple Podcast y me aseguraré de responderla en un próximo episodio. Hasta la próxima.
More from Juan


#77 GEORGE HARRIS | LO QUE PARECÍA UNA LOCURA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN SU CARRERA
#59 Margarita Pasos: Cómo aumentar precios de forma efectiva y mantener clientes leales
#60 Gaby Wallstreet: La mentalidad financiera que todo empresario necesita dominar



