Matemática Millonaria con Mario Márquez
7 Jun 2023 · 40 min
Mario Márquez, founder of Market Foods, went from immigrating to Atlanta with nothing in 2004 to building a franchise with 10,700 locations and $9 million in annual sales. He uses the "Formula 250" to set daily revenue targets by dividing yearly income goals by 250 productive work days, and teaches that pricing must cover the cost of excellence plus profit margins of 10% for products and 25% for services.
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Bienvenido al podcast Yo Pude, Tú Puedes, el podcast número 1 para personas que buscan orientación e inspiración para lograr lo que se propongan en la vida y los negocios. Empecemos. Bienvenidos a un episodio más de Yo Pude, Tú Puedes. El invitado que tengo hoy no solamente es un amigo, es una persona que admiro mucho y que siempre me hace reír. Siempre mantengan amistades con la gente que los hace reír. Y entonces le digo yo, Mario, ¿cómo te presento? Y me dice, bueno, como un empresario joven, apuesto y como un berraco. Y bueno, nos reímos los dos, pero es verdad, Mario es un berraco, y es un dicho colombiano para las personas que tienen tenacidad, que son capaces de sobrepasar muchos obstáculos. Mario, ¿cómo estás? Bienvenido.
Excelente, gracias, Mari, y gracias por esta oportunidad. La verdad, para mí es un gran honor estar acá contigo, con Paciendu, después de todos estos años que ha pasado, que ha pasado demasiadas cosas para poder llegar a este Sí, y ese momento grande vamos a hablar, pero empecemos.
Quiero explicarles, Mario es un colombiano que vive en Atlanta, o sea, él está en Estados Unidos, es inmigrante. Cuéntanos, ¿cómo llegaste? ¿Hace cuánto llegaste? ¿Y en qué condiciones llegaste?
Claro, bueno, claro que sí. Yo llegué en el año 2004 acá a Estados Unidos. Bueno, llegué con una mano adelante y una atrás, como casi todos los colombianos.
Quiere decir llegué sin un peso, sin nada.
Sí, pues básicamente con la ilusión de quedarme 6 meses, ahorrar un dinero y bueno, y volverme a Colombia. Resulta que en ese proceso de 6 meses, yo, nadie me había dicho que había que comprar carro, que había que comprar cositas, que había que comprar chaquetas. Y sí, la verdad pues ganaba muy poco, no me alcanzaba el sueldo, y básicamente pues me tocó quedarme más del tiempo. El último día es para nosotros los que hemos estado aquí de inmigrantes en este país, el último día siempre es el más difícil porque uno, uy, al otro día ya quedo out of status.
Indu, le decimos en Miami, indocumentado.
No, yo, ¿será que me devuelvo? ¿Será que se queda? Entonces uno no está acostumbrado, pero bueno, gracias a Dios pudimos, los que hemos sido capaces de de tomar ese tipo de decisiones y determinación, creo que al final existe una gran recompensa, que es vivir en el mejor país del mundo. A mí me encanta este país, la verdad.
Así es, y además tú eres la perfecta descripción del sueño americano. Ayer hablaba con Les Brown, que tú lo conociste, me decía: es que el latino que viene aquí de migrante no viene a ver Netflix y a comer papitas. Bueno, papitas de Marquez Foods sí, pero después venimos a trabajar, ¿verdad? Cuéntales dónde estás hoy y de ahí vamos a echar para atrás, porque la gente te ve hoy y dice, ay, qué fácil, y de ahí vamos a echar para atrás. Cuéntales dónde estás hoy.
Bueno, hoy estamos en una empresa, una de las empresas con mayor crecimiento en el sudeste de los Estados Unidos. De hecho, bueno, estamos creciendo a una velocidad impresionante, es impresionante la verdad, increíble.
Increíble, eso te iba a decir, es creíble. Okay.
Sí, bueno, estamos creciendo, pues, la verdad, la verdad, la velocidad de innovación. Sí, muchas veces nosotros los empresarios queremos crecer a la velocidad de las ventas. Sí, y la velocidad de las ventas pues es muy demorado. Sí, me demoró para estar donde, donde en este momento estoy, me hubiese demorado para los 40, 50 años.
Explícanos eso, eso me parece súper interesante. Explícanos qué es crecer a la velocidad de la innovación.
Es algo súper importante. Por ejemplo, el año pasado nosotros vendimos $9 millones en franquicias de Marques Foods. Sí, gracias a haber inventado este modelo de franquicias y Marques Foods pues vendimos más, ¿no? Sí, entonces eso me hubiese tomado a mí alrededor de, no sé, unos 10 meses haber hecho ese dinero. No solamente en ventas, sino en que me envíes ese dinero en capital. Entonces, sí, crecer a la velocidad de las ventas es una velocidad, sí, crecer a la velocidad de la innovación, pero lógicamente vas a pasos de gigante.
Sí, entonces la innovación, entendería yo, es estar creando nuevas soluciones para tus clientes, en nuevas maneras de llegar a más gente más rápido.
Correcto, correcto. Siempre es importante el valor, lógicamente, que le estás dando a cada proceso. No es que, ah, vamos innovar por innovar, no. Siempre es estudiar nuestro mayor maestro, que en este caso es el consumidor. Para mí los consumidores es el mayor maestro, entonces mantengo estudiando los consumidores, qué están buscando, qué quieren.
¿Cómo los estudias? Pero espérate, a todo esto no les hemos dicho qué es Market Foods. Cuéntales primero qué es Market Foods.
Market Foods es el puente, yo lo veo así, nosotros somos las tiendas dentro de las tiendas Latinas dentro de las estaciones de servicio de gasolina. Sí, correcto. Sí, entonces yo trato pues de adoptar esto precisamente como modelo de negocio, porque Juan Carlos vendía snacks, vendía chips, y los emprendía pues siguiendo, únicamente monetizo por ahí. El mayor negocio pues es hacer tiendas dentro de las tiendas.
Sí, ¿cuántas tiendas tienes ahorita, Mario?
Hace 10,700 tiendas, y bueno, seguimos abriendo Hello.
Okay, eso era lo que yo quería que la gente entendiera, porque vamos a ir para atrás. La gente dice, ah, no, este llegó y bueno, le cayó el sueño americano del cielo. No, ya vamos a contar todo eso, pero me encanta. Ya tenemos la primera bolita de oro, no es crecer a la velocidad de las ventas. Yo lo entiendo así, dime si estoy en lo correcto. Cuando normalmente los empresarios estamos pensando, bueno, ¿cómo vendo más? ¿Cuánto vamos a vender este mes? Pero no nos sentamos a pensar que la actividad mejor pagada del mundo Y es qué necesitan luego nuestros consumidores, cómo lo podemos hacer más rápido, cómo podemos tener nuevos modelos de negocio, verdad, e ir innovando con esas preguntas.
Sería así, correcto. Así es, es total. O sea, por ejemplo, yo antes hacía ventas, hoy en día ya no hago ventas. ¿Qué haces hoy en día? Hago negocios. Eso, ¿por qué? Porque es que hacer ventas es trabajar en técnica todavía. Sí, y la verdad pues no es trabajar en técnicas, sino es hacer estrategias para poder trabajar en fuentes. Lo que llamo fuentes, para mí cada cliente no es un cliente, para mí cada cliente es un usuario. Sí, es lo mismo, pero más grande. Es lo mismo, pero diferente. Sí, no es guardia de marcas como otros. Sí, cliente de marcas tú, usuario de marcas tú. Entonces todos son usuarios míos, y eso hace que pues lógicamente el negocio siempre funcione en modo de No hay avión, sino en modo de crucero. Sí, de crucero. Sí, se han dado, se han prestado siempre. Y bueno, eso básicamente es lo más importante.
Ahora me dijiste que estudiabas siempre el consumidor. Todos tenemos consumidores diferentes: el que vende café, el que vende chocolates, el que vende servicios. ¿Cómo estudias tú a tu consumidor, que somos los latinos en Estados Unidos, verdad? Ese es tu consumidor. ¿Cómo lo estudias?
Lo más chistoso del mundo entero. Yo, por ejemplo, yo hay algo que es estar en modo focus.. Y una de las cosas que yo realmente hago es que yo dejo mi celular en el carro, porque cuando voy abajo con el celular, lógicamente estoy viendo el WhatsApp, estoy revisando las redes sociales, estoy pues, eso me desconcentra. Cuando yo voy en modo foco, ok, voy a pensar y voy a revisar realmente. Me he metido a tiendas que lógicamente no saben que yo soy el dueño de la empresa ni nada, no me conocen. Y lo hizo y miro y yo, el dueño de la tienda, es como que este va a atacar. Pero como que, ¿qué puede haber? Sí, no, estoy nada más observando. Entonces como que somos competidores, de verdad es que sí. Entonces me da mucha risa porque ya después me presenté y digo, no, es que vine a observar al consumidor. ¿Cómo así, cac? Sí, vine a observar al consumidor. Porque en esta tienda casualmente estoy teniendo un problema de créditos. Créditos es cuando la mercancía se expira, unas ropitas se expiran y pues, ¿a dónde ir? Entonces nosotros le tenemos que reponer.
No la vendieron. Sí, exacto.
Entonces ellos me dicen: oye, pero si tú estás situado en el mejor punto de la tienda. ¿Cuál es el mejor punto de la tienda? No, que estás al lado de Cervés. Y yo: sí, pero entonces yo empiezo a revisar y yo digo: bueno, no, espera un momentico. Yo estoy viendo que llega el muchacho a agarrar la cerveza y pasa por mí con la cerveza en la mano, no tiene manos para poder agarrar mi papita.
Un detalle tan chiquito hace toda la diferencia, claro.
¿Sabes qué? No me pongas la mano en la cerveza, ponme en una punta de bondola cerca de la caja, ¿ves?
Exacto, que ya pueda bajar las cervezas.
Correcto, el paso número 2, el tipo dejaba la cerveza en la caja de este lado y dice: ya vengo. Y lo agarraba y nada, una botada. Y el CEO que ya es al final, pues lógicamente para tú hacer una venta y para hacer el consumo masivo, pues tienes que conocer, tú estudiar prácticamente tu consumidor.
¿Cuál era el nombre del CEO de Starbucks? No sé si era Schultz, no me acuerdo, pero eso era lo que él hacía. Y ese fue el éxito de Starbucks, se iba a las tiendas a observar, a conversar con los clientes El jefe es el cliente. Debemos saber qué es lo que el cliente quiere, cómo el cliente se siente. Y detalles tan pequeños como los que descubre Mario disparan las ventas. Bueno, vámonos para atrás. Mario, usted lo ven ahora multimultimillonario viviendo el sueño americano, generando empleo, generando oportunidades de negocio, pero no siempre fue así. O sea, cuéntanos, hubo un momento muy duro para ti. Cuéntanos un poquito de eso.
Yo creo que el génesis del inicio de todo es con la congruencia del estilo de vida. Eso yo creo que es el principio. Y yo no lo entendía y empecé en el año 2009 a abrir un negocio pues con muchas ilusiones. Y bueno, y tardé, más temprano que tarde se te empiezan a acabar los recursos y la ilusión, a la vez que empiezas a botar tu capital propio empiezas a agotar el capital de tu familia, que empiezas a agotar el capital de tus amigos y llegas a una situación que es bien difícil. Cuando tú te gastas tu plata, pues uno dice, bueno, no hay plata.
Sí.
Te gastaste la plata de tus familiares, la plata de mis familiares. Sí. Te gastas la plata de tus amigos y ya digo, cuando vas a ver, estás bien quebrado porque no solamente agotaste tu dinero, tu tiempo, tus relaciones, tu networking. O sea, cómo te paras cuando andas así como que: ¿Quién me presta? ¿Quién me ayuda? ¿Qué hago? Ahora, ¿quién podrá depender?
Sí, es chapulín.
¿Qué haces, mi hermano? Entonces ahí es donde realmente esa es una etapa de no es tanta inteligencia, porque es que yo creo que los seres humanos le pedimos a Dios siempre: ilumíname, dame inteligencia, muéstrame el camino. Es como lo lo que siempre pedimos. Pero yo creo que es una etapa más de entendimiento, Margui, porque muchas veces no necesitamos ideas nuevas, necesitamos es entender más qué está pasando. Entonces, en el caso mío, pues había ido a cuantos seminarios, me había leído cuantos libros posibles, había hecho todo lo posible para hacer, pero estaba equivocado, estaba peleando la batalla que no tenía A ver, háblanos más para entender mejor.
O sea, tú sí invertías en tu mente, pero estabas insistiendo en el negocio equivocado.
¿Qué era? No, el negocio siempre fue bueno. El problema es que yo estaba peleando la batalla equivocada. Hay algo que a mí me encanta tuyo que se llama Scottman the Swordsman.
Sí, tan buena, Juan Carlos.
OK, y básicamente yo estaba enfocado en una batalla, digamos, las batallas que uno como empresario de enfrentar. Sí, ventas, sí, tienen que ser sí o sí la primera. Sí, okay. Segunda batalla para enfrentar: márgenes. Tercera batalla para enfrentar: tienes que estar en orden. Cuarta batalla para enfrentar: impacto. Quinta batalla para enfrentar: legado. Okay, yo estaba peleando la batalla de legado y no tenía ventas.
Ah, claro.
Sí, yo decía no. Y me pasa mucho con empresarios nuevos que empiezan y pues, Mario, acá Juan Carlos me dijo, mira, hice este producto buenísimo, ¿dónde va a vender? Está una ventajera, bellísimo, vamos para adelante. Y yo, ¿y cuántas tiendas tiene?
Ninguna, no vendió ni un paquete.
Bueno, ¿y por qué estás peleando la batalla de impactos? Y sí, sí, tienes que empezar con las ventas. Y eso me pasó, y entender eso me costaron unos cabellos. Ayúdenme, Juan Carlos. Un poquito.
Mario es una mente brillante. Mira, dijiste dos cosas poderosas. Primero, es que vas diciendo unas como unas pepitas de oro que no las quiero dejar pasar. Miren, uno, la causa número uno de éxito de las empresas en el mundo entero son ventas altas. Hay otras, pero la número uno es ventas altas. Y la causa número uno de fracaso de empresas en el mundo es ventas bajas.. Y dijiste lo segundo. Creo que mucha gente está claro con las ventas, hay que vender la ganancia. Uno de mis mentores dice: el ingreso es vanidad, la ganancia es sanidad, ¿verdad? Porque yo puedo vender un millón, pero si me quedan $5,000, entonces es mucho desgaste para que te queden solo $5,000. Entonces hay que ver cuánto es la ganancia, correcto.
Todo el mundo es— mis vendedores me dicen: Mario, dame la solución. Y yo: ok, pero primero tenemos que pegar el problema. Sí, o sea, ¿cómo te voy a dar la solución si no sé cuál es el problema? Sí, el problema es que todos no sabemos cuál es el problema. Sí, entonces el problema inicial es que estamos peleando una batalla que no tenemos que estar peleando.
Me gusta eso de las 5 batallas, me gusta mucho, otro nugget de oro. Sí, ahora tú terminaste durmiendo en tu oficina, cuéntales, cuéntales, porque ¿qué pasa? La gente ve la punta del iceberg y dice, ah, no, este ¿Cómo dices tú? Guapo, verraco, millonario. Pero no, no, no, pérense. O sea, cuéntales cómo terminaste durmiendo en tu oficina.
Claro, con esas cosas. Por ejemplo, bueno, ya que en el año 2013 me había quebrado como 3 veces, pues seguía. Ya mi primer matrimonio estaba muy mal. Bueno, hipotecamos mi casa, la casa de nosotros. En el año 2015 o 2016 pues tuve que entregar la casa. En ese año hubo, pues, hubieron varios acontecimientos. Uno de ellos que falleció mi mamá, entonces se me pegó muy duro esa parte. Y bueno, casi que yo llegué a ese momento porque entregó mi casa, mi ex esposa pues se va a vivir con el niño a otro lado, y me quedo yo solo, solo, solo en la oficina. Y yo digo, bueno, que entregó la oficina, pero ¿dónde duermo? O sea, si se entregó la oficina, ¿dónde duermo? Entonces, bien, no, tengo que seguir Llevaba un poco más de 9 meses de venta en oficina. Y bueno, y fueron momentos que yo no recuerdo con tristeza porque para mí eso no es tristeza, para mí eso es parte del proceso.
Sí.
Lo que me ha llevado a formar y es lo que me ha llevado a mí a echarle ganas, pero tener verdaderas ganas para no volver a caer en ese momento. Sin embargo, fue un momento muy bonito porque fue el momento que yo invité a Dios a mi empresa. El momento de que yo recuerdo ese día, que fue un día que yo consagré a mi empresa, yo estaba solo, fin de semana, tenía $20 en el bolsillo, decía bueno, debo el inventario, no tengo dinero, tengo personas, porque habían personas que trabajaban conmigo, vendedores, yo no le puedo decir a los vendedores, no, esto me he quebrado, lo vendan, o sea, es igual. Y tampoco le puedes ir al cliente y sabes qué, préstame plata para poder comprar la mercancía, para poder traer la mercancía, tampoco. O sea, quedas en una posición bastante difícil, mucho reto. Entonces, ese día yo dije, no, yo no estoy aventado, no, nunca me he aventado y a pesar, y bueno, vale, yo voy a hablar con Dios y me va a decir, a ver, ¿qué está sucediendo? Y bueno, me dijo Mario, pues la verdad, lo siento por ti, es que has alejado. Y bueno, que estoy enseñando. Y otra cosa, me estás pidiendo mucha sabiduría y te estoy dando muchas pruebas. Entonces esas pruebas, pues por ende me ha convertido, me convirtió en su momento una persona sabia para todas las situaciones. Y así fue como como sucedió, a mí me dio esta empresa. Y sabes qué es lo bonito, Margui, que muchas veces, ¿quién sufre más, el dueño de la empresa o el empleado? El dueño. El dueño tiene toda la carga emocional, tiene toda la carga de prestaciones, tiene todo. Todo. Cuando yo le dije, Dios mío, esta empresa es tuya, yo soy tu empleado, entonces la carga a él.
Qué belleza, sí. Suelta las riendas y entregáselas a Dios. Muy bonito.
Sí, así yo se la entregué. Entonces yo no me tengo que preocupar, yo trabajo para Dios.
Uy, Mario, qué bella esa esquema de fiel de gallina.
Sí, entonces, por ejemplo, algo que no puedo controlar yo es que los clientes de nosotros tengan trabajo y tengan oportunidad para poder ir a trabajar e ir a comprar mis papitas, comprar mis bebidas, comprar los productos. Pues esa es la semilla. Yo lo que tengo que hacer es, como dice Jim Rohn, hey, siembro la semilla, que él se encargará de sembrarla.
Qué belleza, Jim Rohn. Y Jim Rohn decía algo que tú acabas de decir, decía: no le pidas a Dios que la vida sea más fácil, ¿verdad? Pídele sabiduría para resolver más fácil los problemas. Entonces, lo que uno debe desarrollar, obviamente tú y yo somos personas creyentes, no todo el que nos está escuchando es creyente, y eso lo respetamos mucho, o creen en algún tipo de poder superior. Pero yo igual que tú, yo me enfoco en lo que puedo controlar, y lo que no puedo controlar yo le digo: yo no puedo, tú sí puedes, te lo entrego, ¿verdad? Porque hay cosas que uno no puede controlar y que están en manos de Dios.
Exacto.
Y uno trabaja. Ahora, para contarles, Mario se bañaba en un lavamanos porque en la oficina no había ducha. Esa historia ahora, como dicen, nos reímos.
Yo llegaba y bueno, todo el mundo: hey, pero Mario, Era las 10 de la noche y estabas todavía en la oficina. Claro, no. ¿A qué horas que se van estos berracos?
¿Por qué no le decías que estabas viviendo ahí?
Claro, ¿qué le iba a decir que estaba viviendo ahí? Te decía: "Uy, este jefe cómo trabaja, se va tardísimo y llega tempranísimo a la oficina." Yo ahí trabajando, de pronto llegaban por la mañana los drivers, porque igual los conductores perdón, los bodegueros, los piqueadores armaban las órdenes y los conductores llegaban temprano a los bodegueros. Sí. Me llaman los conductores, ay, vaya, pero escuche, ¿cómo le digo? Sí, aquí estoy.
Ya me fui, ya volví. ¿Cómo trabajaste?
Sí, ¿cómo trabajaste? Entonces lo que hacían, se me levantaba Pedro y Juan Carlos, se paraban todos, a mí me llevaban una cava, una hendidilla, me metían dentro de la hiedrera y me daban mano. Baño, tenía una mamá con un vasito y me tocaba pues ahí desahogarme y hacer y cepillarme y algo que yo siempre he sido muy pinchado y me encanta la ropa bien planchada. Sí, yo creo que con la duda planchase y la diferencia. Entonces yo planchaba mi camiseta, me ponía al día y con una sonrisa.
¡Qué belleza!
A todo el mundo y hey guys, follow your dreams, eso era como lo que yo les decía siempre, sigan sus sueños, que los sueños existen.
Sí, sí.
Y se me acogieron a mí como a ver, Algo que desarrollé, Margui, en esa época, que antes para nosotros era un pecado, o digamos la ignoración de nosotros, es la mitomanía.
La mitomanía, decir mentiras.
Sí, pero mitomanía es decir mentiras increíbles.
Sí, correcto.
Por ejemplo, antes era ver para creer, ahora es creer para ver. Mitomanía, así que uno tiene que empezar a desarrollar un poquito.
Me gusta la mitomanía positiva, decirse uno las cosas. Sí, es Exacto, me gusta. High five por eso, eso hay que patentarlo.
Sí, pero es porque hagas tanto. Yo es que yo voy a tener una empresa exitosa. Sí, pero uno tiene que conversar. Mis hermanas, una hermana mía que se llama Juliana, me dijo: hey, Mario, sabes qué, cierra esa vaina ya, mírate con Juan Carlos.
Bájese de esa nube. A nosotros también nos decían: bájese de esa nube, consigan un trabajo, dejen de trabajar en esos emprendimientos.
Correcto. Yo decía, guapa, pero mira, yo creo que lo puedo hacer. Es que estoy, estoy, gracias a esto estoy como cuando, cuando el cohete va saliendo al espacio, digo, así va a ir. Sí, ahí sí. Yo sabía que estaba cerca y era cuestión más de dirección y entendimiento. Y bueno, ya con Dios en el bote, en la barca, yo le llamo esto la barca de Pedro. Sí, fue la primera empresa consagrada en el mundo, fue la barca Entonces cuando Pedro deja montar su barca a Jesús, se llenan de pescado. ¡Qué bonito!
¿Cuántos empleos generas hoy?
Más de 230 directamente, y bueno, y parte de la cadena de la abundancia son miles de familias que tienen visión de una papita de Marques Fruits. Sí, miles de familias del agricultor, la persona que hace la sierra, la persona que trabaja en la tinta, en derechizando, Todos los empleos indirectos, los vendedores de agua, vendedores de ica, los que suben, los que stockean. Es bellísimo ser parte de la cadena de abundancia y es por eso que yo voto con gusto. Cuando me dicen vota con gusto, sí, y lo voto. Y limpio mi canal porque va a ensuciar el agua que acaba de beber. Sí, Juan Carlos Sanchez Balza, muchas empresas que pues que tratan de hacer lo que nosotros hacemos Ellos le cambian la fecha a los chips, hacen cosas pues como que no me quedo como que, o sea, ¿en qué momento tienen tiempo para eso? Digo, boten eso y, ay, pero duren, se va a vencer dentro de un mes.
¡Qué belleza!
Al final pues está limpiando tu canal y pues no estás ensuciando el agua que te vas a tomar.
Sí. Muy bonito eso. Oye, el día que yo te conocí, íbamos conversando en tu carro, tú me dijiste: Margarita, es que hacer plata es fácil, es cuestión de matemática. Yo le hablo mucho a la gente de la matemática millonaria. Digo: la gente no hace plata porque no ha hecho la matemática. Y tú me sacaste unos números, me dijiste: a ver, si uno quiere hacer un millón, yo pongo esto. Y creo que incluso me explicaste de una, de algo que ibas a poner en los hoteles, y me sacaste la matemática. A ver, si un emprendedor nos está viendo y necesita o quiere generar $100,000, digamos, yo sé que ya tú estás hablando con Mario, estamos hablando de $60 millones de dólares, pero vamos a la gente que está empezando. Un empresario nos está viendo y quiere ganar $100,000, ¿cómo sacarías tú en tu negocio la matemática para generar ya esta semana $100,000 más?
Se interrumpió un poquito, pero más o menos captó la idea.
A ver, yo te repito, ¿cómo sacarías tú la matemática si yo te dijera, Mario, necesito generar $100,000 más esta semana en tu empresa? Juan Carlos Sanchez Balza, ¿cómo sacarías tú la matemática? Yo quiero que ellos vean cómo tu mente opera.
Sencillo, es muy fácil. Mira, lo primero, Margui, volvemos al principio, lo primero es congruencia con nuestro estilo de vida. Eso para mí es súper importante porque mira, congruente con Mario, para mí es importante dormir con aire acondicionado. Hey, esto está al lado. Para mí es importante manejar un buen carro. Para mí es importante vivir en una zona segura de la ciudad. Para mí es importante que mis hijos estudien en un buen colegio. Para mí es importante salir a cenar con mi familia los fines de semana, ir a un cine. Entonces, para mí eso es supremamente importante. Entonces, congruente con mi estilo de vida, Juan Carlos Sanchez Balza, a mí me dio, por ser uno de los coaches que, bueno, No quiero decir su nombre, pero se llama Dave Ramsey. Transforma tu dinero. Así que entonces yo tenía una tarjetita de $1,000 y hasta le pegué un tirazo.
Vea, casi que vive la vida como miserable para que cuando tengas 80 años pueda retirar.
Entonces yo decía, no, no, no, eso no es parte mía, o sea, para mí es importante, o sea comer, dormir, vivir bien. Entonces, desde ahí empieza todo, porque yo quiero hacer la máquina que sea congruente con mi estilo de vida. Yo creo que uno como empresario tiene que empezar desde ahí.
Claro, que el dinero te hace las opciones, la opción del aire acondicionado, de sal. Por eso es que el dinero es importante.
Sí, correcto. Entonces yo le digo a mi esposa, yo creo que la primera reunión que tiene que tener uno es con la esposa. Pues sí, Juan Carlos, conocemos, pero vamos a hacer cosas. Bueno, mi amor, bueno, ¿cuánto dinero estamos bien para que podamos ir al cine, que podamos comer bien, que nos podamos dar unas microvacaciones cada 3 meses, que nos podamos dar unas vacaciones, que podamos ir a comer los fines de semana? ¿Cuánto dinero que puedas invertir, que podemos invertir como pareja, que podemos crecer, que podemos estudiar? Entonces de ahí empieza el número. Entonces ustedes dicen, no, bueno, $10,000, okay, $10,000 por mes, un ejemplo. Si uno está en este país, con $10,000 por mes uno vive bien, uno vive congruente con el estilo de vida que vivía uno en Colombia, pues en los años, en los años 80, 90, bien, o sea, sí, apartamento, buena casa, un carro bueno del año, sí, pues ¿Sale una comedia? Entonces yo me inventé una fórmula que dije, bueno, yo quiero saber exactamente qué es congruente con mi estilo de vida. Entonces la llamo la fórmula 250. Para mí es 250 días periódicamente de trabajo o de ingresos. Lógicamente mi negocio hoy en día pues venden todos los días, pero para mí como inicial Era la fórmula de los 50.
Sí.
Entonces es muy fácil, un año tiene 365 días. No lo podemos cambiar. Y bueno, y si nos vamos a, digamos, a una teoría antigua que es del Primer Testamento, trabaja 6 días y descansa 1, pero 52 semanas, que 52 domingos que tiene el año, ¿cierto? Sí. Entonces da 365, le quitas 52 domingos, te quedan 303 días. Si le quitas 7 días de fin de año, que yo creo que el fin de año es cuando no producimos, yo creo que hasta lo que hiciste hasta el 23, acá vuelves a hacer nada, 7 inicio y 7 final, pues dan 299 días, ok, 12 días de microvacaciones, microvacaciones es súper importante, pero es inside.
Quarter by quarter, cada trimestre tomarse un descansito.
Sí, y qué es microvacaciones. Microvacaciones para mí son 3 días. Sí, para mí microvacaciones es, es, ok, irme jueves, viernes y llegar el lunes. Sí, el domingo ya lo tenías incluido. Sí, 3 días.
¿Y cuántos días llevamos ya?
Son 12 días de microvacaciones, te quedan 287 días.
Ajá, sí.
Sin el periodo de vacaciones, eso es normal. Sí. Pero ahora, 7 días de enfermedad, supongo que será 1 año. OK.
Estás muy generoso, OK.
Y 2 estados de training porque es importante tener training, por ejemplo, en estos pasos de gigante. Ya está, pero el sábado tienes que contemplarlo si quieres ir a un evento.
De invertir en tu mente, me gusta eso, eso me gusta mucho.
Entonces sábado de training tienes que estar ahí. Sí. Y 11 días de gracia a partir de marzo.
OK.
Que va a ser un pase.
Sí.
Entonces desde ahí empieza el sistema 250.
Sí.
Es que hago, yo hago por ejemplo 250 días lo que me cuesta la congruencia por los 250 días. Llegó algo que se llama punto de equilibrio, que realmente punto de equilibrio para mí es la trampa de la supervivencia. Sí, no tengo duda de eso. Entonces, le voy a dar la fórmula. Ustedes, fórmula, ya está.
Estamos listos con papel y lápiz todos. ¿Cómo es la fórmula?
El lápiz, pues.
Entonces, digamos que una familia que quiere vivir muy bien necesita $100,000 al año. Entonces, ¿cómo sería la fórmula?
Tendría que dividir esos $100,000 entre 250 días.
Entre 250 días, entonces tienen que ganar $400 al día.
Correcto, productivo.
Productivo.
Una cosa es día anual, otra cosa es día productivo.
Exacto.
Es eso, el problema es que muchas veces lo hacemos, lo hacemos día anual, pero no contemplas todos esos días que estoy enfermo, quiero vacaciones, quiero relajarme, quiero hacer esto, pues ¿por qué no hacerlo desde antes? ¿Por qué no tenerlo desde antes? Y lo evaluando trimestre a trimestre. Me quedaron 3 días extras este trimestre, me voy 6. Sí, ese es el plan. Siempre es bueno tener un plan.
Excelente. Y es que la mayoría de la gente no sabe cuánto tiene que ganar al día para llegar a su meta. Es más, ¿cuánto dijimos que tenía que ganar esta persona?
$400 por día.
Y si lo dividimos incluso entre 8, supongamos $50 dólares la hora, entonces uno ve y te das cuenta que no está tan arriba, por lo menos para la gente que nos escucha de EE.UU. Sabemos que en Latinoamérica los números son diferentes, pero aplíquenlo a los números, ¿verdad? De su país. Pero ganar $50 dólares la hora en EE.UU., si uno sabe vender, si uno se educa, ¿verdad? No tiene por qué ser difícil.
$50 la hora, si tienes producto y servicio, es súper importante que antes de eso incluyas esa ganancia dentro de esa cédula. O sea, una frase que a mí me encanta, que me la dio la mamá de un amigo mío, mi hermano, pues sí, me dice, me dice este Mario, es que el Precio justo lleva el costo de la excelencia. El precio justo lleva el costo de la excelencia.
Me gusta, me gusta.
La excelencia en la repetición.
Así es, verdad. Las empresas que compiten con precios se quiebran muchas veces.
Sí, ¿qué me da a entender eso? Que la ganancia es parte del producto, es parte del costo, es parte de la estructura de precios, la ganancia. Pues qué hago yo, si yo vendo productos, sí o sí, sí o sí, el 10% es ganancia. Sí, sí, o sea, si me cuesta $1, lo vendo en $1.16 de costo. Sí, de eso, porque sí o sí es, es el, el, la ganancia. Y si es servicio, sí o sí, el 25%. Entonces, ¿qué sucede? Si tú me dices, maestro, te tienes que ganar 50 dólares la hora, entonces me toca vender 500 dólares. Ah no, me hiciste 50 dólares la hora, pues porque está incluido dentro de la ganancia. Y es básicamente lo que hacemos. Algo tan sencillo, algo tan sencillo. Alguna ocasión tú me enseñaste que un avión desde Nueva York hasta Bogotá, si le cambiamos 3 grados a la punta, llegamos a otro lado, a Bolivia. Menos igual. Esto es algo tan sencillo, hace una gran diferencia, una gran escala de masificación.
Sí, ese es un punto muy importante. Cuando yo digo $50 dólares la hora, es si tú eso es lo que ganas exactamente por tu servicio. Un dentista, digamos, no, ni siquiera, porque hay costo. Pero siempre, siempre yo, cada que hago mis metas cada año con mi esposo, digo, vamos a ganar esto, y para ganar esto tenemos que vender esto, ¿verdad? Volvemos, el ingreso es vanidad, la ganancia es sanidad. Entonces, si alguien me dice yo quiero ganar $10,000, yo le pregunto cuánto tienes que vender para ganar esos $10,000. Probablemente son $100,000, son $80,000, ¿verdad? Para que la persona pueda ganar $100,000.
Así es, total. Entonces, bueno, de ahí pasamos a la segunda, a la etapa número 2, que no la llamamos zona productiva. Sí, vivir con el 80%. Ajá, perfecto.
Y ¿qué haces con los otros $2,000?
Pero estos $2,000 sí o sí los tengo que invertir, no los puedo ahorrar.
Muy bien. Ay, tú eres de mi team, Mario. Es que dinero quieto es dinero muerto. Yo digo, ni el banco deja la plata en el banco, hay que sacar el dinero para que tenga bebé.
20%, okay. Después vamos a hablar a maternidad 3, o esa área se llama la zona de seguridad. ¿Sabes de dónde saqué esto? De la pirámide de Maslow. La primera, en la zona de seguridad es vivir con el 60%. Generas, no sé, 20.000 y vivís con 12. No estás viviendo con 6. Te hubiera dado la opción de que vivir con 6 en vez de 8 es congruente con tu estilo de vida.
Sí, porque la vida es hoy. Por eso yo digo eleva el ingreso, no te enfoques en los costos, porque los costos solo los puedes bajar a cero. Eleva el ingreso para que te quede suficiente para vivir, invertir y compartir.
Exacto. Entonces, pasamos al ejercicio 3, 4, que es la zona de impacto, que es vivir con el 40%. Tú vives con el 40%, ya estás impactando, ahorita ya estás en otro nivel. Sí. Ejemplo, vives con el cada Produciste $30,000, okay, y con el 40, con lo mismo, $12,000, lo tienes que meter a algún lado, ¿está bien?
Y, ¿qué haces con el 60? ¿Lo sigues invirtiendo?
Siempre invertir, el dinero siempre tiene que estar produciendo, el dinero siempre tiene que estar trabajando para ti, el dinero siempre tiene que estar generando más dinero, es la fórmula, pues lógicamente Si tú inviertes el 40% de lo que te queda, pues por ende vas a recibir más income, ¿no? Y por ese income, pues lógicamente te vas a ganar más.
Claro, claro, la meta es que el dinero tenga bebés. Ahora, Mario, aquí viene un tema muy importante, y con esto ya vamos terminando esto. Yo te quiero preguntar a ti, en qué, a ver, obvio llega un momento en que tienes tantos ingresos pasivos que puedes invertir en lo que quieras, pero una persona que está empezando a tener un surplus de un 20% ¿En qué le recomiendas invertir primero?
Invertir primero pues en habilidades.
Exacto, es que tú y yo, mira, primero la mente, después tu negocio, porque mucha gente apenas tiene un dinero extra, en vez de seguir invirtiendo en su negocio, en su gente, ¿verdad? En marketing, se van muy rápido a abrir otra cosa. No sé si tú estás alineado conmigo en eso.
Total, mami, mira, imagínate, tengo todo aquí en la carita, entonces yo tengo aquí una píldora digamos, hey Marvin, con esta píldora tú vas a aprender a hablar inglés.
Pásela. Bueno, ya hablo, pásenme una que me lo mejore, pues sí.
Mejor.
Sí.
¿Cuánto cuesta eso? O sea, no me la quiero comer, pues hombre, si me la como y hablo inglés, ¿cuánto puede costar eso? ¿Qué valor puedes tener con eso?
Eso es invaluable, sí.
Con esta puedes ser mejor vendedor.
Invaluables también.
Mejor ser humano, con esta vas a ser mejor empresario, con esta vas a ser mejor papá, con esta vas a hacer, o sea, habilidades. Con esta vas a hacer que no sabes nada. Sí. Y te vuelves un experto.
Sí.
Creo que esas píldoras se llaman educación, esas píldoras se llaman capacitaciones, esas píldoras se llaman entrenamiento. Esas piedras se llaman advisors.
Esas piedras son mentores, que sé que tú los tienes y yo también los tengo, muy importantes.
Es como andar en la vida, yo te decía, en Pasos de Gigante, es como andar en la vida sin retrovisores. Sí, en una autopista y no te sientas sin retrovisores. Bueno, no lo necesitas para manejar, pero los tienes. Sí, tú tienes los retrovisores para saber si puedes doblar y avanzar más rápido, o sí, sí. Tú quieres eso. Igual cuando estás boxeando, pues tienes un advisor, coach, te dice, porque we cannot smell our own smell.
Oh, me gusta eso. No podemos oler nuestros propios olores. Exacto, tenemos puntos ciegos. Por eso los mentores son tan importantes.
Así es. Entonces, ¿qué pasa? Un amigo que tenía la muela picada no sabía que olía feo, tenía mal aliento. No, no, no estaba el racón, él no sabía, él no sabía él mismo, entonces le dijo a su socio, ¿tienes como vosotros puente o caja? Entonces me dice, no puente, mucho cuidado porque allá abajo te prestan una mano. Es un chiste, eso es de París. No, socio de antes, entonces él no olvida, entonces nos pasa a nosotros los empresarios que muchas veces no podemos ver nuestra propia empresa porque estamos, sí podemos ver las otras pero no podemos ver la de nosotros.
Estamos tan metidos en el bosque, en los árboles, que no vemos el bosque. Sí, eso es verdad.
Nuestro advisor, porque en este caso pues, hey, mira, Mario, estás haciendo esto, ¿cómo además? Sí, así funciona.
Bueno, y con esto quiero cerrar porque nos acabas de dar ahora sí la piedra de oro más grande. Me encantó. Si yo te diera una píldora que te hiciera el mejor vendedor o el mejor empresario o hablar inglés o el mejor papá, ¿Cuánto pagarías por eso? Eso es invaluable. Yo estoy de acuerdo contigo. Siempre digo a la gente, la primera inversión es en tu mente y en tu negocio. Esas son las gallinas de los huevos de oro. Después puedes pensar en inversiones, verdad, diferentes afuera, real estate, o sea, bienes inmuebles, a no ser cripto, bolsa, con asesores obviamente. Pero lo primero, lo primero es tu mente y tu negocio. Mario Márquez, eres un éxito. Muchas gracias. Danos un mensaje final de Yo Pude, Tú Puedes.
Bueno, tú puedes, tú puedes. La clave es no solo hacerlo, sino hacerlo y tenerlo por mucho tiempo. Esa es una.
Sí.
Y número 2, que es de un amigo mío, Matt Wassman, que también trabaja con nosotros, de un futuro franquiciario de Market Foods, que era esta frase: la intuición Generar riqueza. Sí, la intuición genera riqueza, la información la hace posible.
Oh, qué maravilla, me encanta. Mario, muchísimas gracias, qué felicidad tenerte aquí. Sigue brillando y sigue elevando a mucha gente contigo. Gracias por unirte a un episodio más del podcast Yo Pude, Tú Puedes. Espero que lo hayas disfrutado. Me aseguro de leer todas las reseñas de mis podcast, así Así que si tienes alguna pregunta para mí, déjame una reseña en Apple Podcast y me aseguraré de responderla en un próximo episodio. Hasta la próxima.
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