Mentalidad de abundancia, disciplina y perseverancia con la periodista Paulina Sodi
4 Apr 2022 · 29 min
En este episodio del podcast "Yo Pude, Tú Puedes", la conductora Margarita entrevista a la periodista mexicana Paulina Sodi, ganadora de seis premios Emmy. La conversación recorre la influencia de su madre periodista y su padre abogado en su decisión de seguir el periodismo, la pérdida de sus padres y el apoyo fraternal que le ayudó a sobreponerse, y los retos de trabajar en vivo, como temblores y fallas de escenografía, que exigen mantener la calma y transmitir serenidad. Paulina denuncia la falta de apoyo psicológico post‑trauma para corresponsales de guerra y comparte sus propias estrategias de autocuidado: limitar la exposición a noticias en casa, ver contenido ligero y crear un santuario personal. Relata experiencias cubriendo la crisis migratoria en la frontera, incluyendo encuentros con niños de la Mara Salvatrucha y madres embarazadas, subrayando la necesidad de humanizar a los vulnerables. Sobre la exposición en redes, explica que ignora o bloquea a los haters y valora solo críticas constructivas de personas de confianza. Discute la mentalidad de abundancia y la creencia en el karma como motor de su ética profesional, y menciona que, aunque su apellido Sodi está asociado a la farándula por su relación con Thalía, su carrera se ha forjado por mérito propio. Concluye ofreciendo un mensaje de resiliencia: no temer al fracaso, levantarse temprano, perseverar y confiar en que el esfuerzo duplica la satisfacción.
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Bienvenido al podcast Yo Pude, Tú Puedes, el podcast número 1 para personas que buscan orientación e inspiración para lograr lo que se propongan en la vida y los negocios. Empecemos. Bienvenidos a un episodio más de Yo Pude, Tú Puedes con una invitada especialísima, ganadora, oigan esto, agárrense, de 6 premios Emmy, la periodista reconocida, periodista mexicana Paulina Sodi nos acompaña hoy y vamos a hablar con ella sobre el éxito, sobre su mentalidad, sobre sus miedos también y sus proyectos. Paulina, bienvenida, qué gusto tenerte por acá.
Al contrario, Margarita, el gusto es mío. Muchas gracias por la invitación, yo feliz de estar contigo el día de hoy.
Gracias, gracias. Vámonos como siempre, empecemos por el principio, dirían. Cuéntanos, yo sé que tu mamá era periodista y que era una persona pues obviamente muy importante en tu vida. ¿Fue ella la que te motivó a entrar en este mundo?
Ella me inspiró, ella me inspiró a entrar en este mundo del periodismo. Ella era periodista, como bien dijiste, y me invitaba a colaborar con ella, escribir artículos durante mis vacaciones para un periódico en el que ella trabajaba. Tenía un programa de radio, entonces a veces me invitaba cuando tenía invitados que estaban un poco más pegados a mi edad, como por ejemplo en ese entonces el Juli, el torero famoso, el Juli. O las hijas del entonces candidato presidencial Vicente Fox. Entonces, pues ella decía que era para tener como una visión más cercana a los entrevistados. Y ella fue la que me inspiró y la que me enseñó el respeto a esta profesión.
¡Qué bonito! Y tú sabes que me prendes un bombillo para nuestros escuchas, y es que los padres debemos dejar a nuestros hijos probar. O sea, qué lindo que ella te involucró, porque generalmente es Estoy trabajando, usted no se meta, quédese por allá, ¿cierto? Qué lindo que ella te involucró desde chiquita y te permitió descubrir esta pasión.
Los dos, fíjate que mis papás, mi papá es abogado, mi mamá era periodista, ahora sí completamente diferente.
Me imagino una discusión en tu casa, ¿ustedes se imaginan un abogado con una periodista? Dios mío.
Imagínate eso, pero cada uno por su lado intentó convencerme para que yo estudiara la carrera que ellos habían estudiado. Por un lado, las leyes, por otro lado, el periodismo. Mi papá me llevaba, me llevaba para que lo acompañara a litigar en algunas cosas, pero aún así nunca sentí como ese llamado tan fuerte que tuve cuando acompañaba a mi mamá al periódico o a su programa de radio. Era una fascinación ver todo ese mundo de los micrófonos y cómo funcionaba y cómo planteaban las preguntas y cómo reaccionaban los invitados. Y fue bastante interesante. Me dejaron probar y me dejaron tomar la decisión. Cuando tomé la decisión de qué carrera quería estudiar, siempre me dijeron: lo que tú decidas va a ser lo correcto. Y eso me hizo sentir siempre muy apoyada, muy segura de que era lo correcto para mí.
Qué bonito. ¿Hace cuánto falleció tu mamá?
Va a cumplir ya 6 años en unos meses.
Qué difícil, ¿verdad? Y ahorita con el COVID, mi papá falleció hace 7 meses, y bueno, eso es un proceso que la mayoría vamos a pasar y no es fácil, ¿verdad? Pero bueno, pero ahorita en estos tiempos de pandemia que mucha gente ha perdido a sus padres, ¿verdad? Ya sea por COVID o por otra cosa, ¿tú podrías compartirnos algo que te fortaleció en esos momentos?
Yo creo que la relación que mi mamá nos inculcó a mi hermano y a mí como hermanos Eso fue lo que nos ayudó tanto a él como a mí a salir adelante. Tú mejor que nadie, y quien haya perdido un padre lo sabe, es un dolor. Duele el corazón. Quien te diga que el corazón no duele, no, sí duele. Te duele el corazón, sientes un hueco que sientes que nunca vas a llenar, que nunca se te va a ir ese dolor que estás sintiendo. Y sin embargo, con el tiempo, el tiempo es tan sabio que te enseña a adormecerlo. Porque nunca lo vas a desaparecer. Eventualmente va a aparecer de nuevo. Pero esa relación que mi mamá me inculcó con mi hermano, mi mamá siempre me decía: "No importa con quién te cases, no importa nada, él siempre va a ser tu hermano, ustedes siempre van a ser familia y siempre se tienen que apoyar y querer". Eso nos lo dijo desde chiquititos. Y entonces mi hermano y yo, desde chiquitos, hemos tenido un vínculo muy fuerte.
Qué mensaje tan bonito estás dando de los hermanos. El otro día leí una frase que me gustó mucho, decía: tus hermanos son las personas que siempre te van a entender porque son las únicas personas que tienen tu perspectiva completa, o sea, desde cuando naciste y creciste y cómo creciste. No quiere decir que uno no va a ser más cercano de pronto después a una pareja, pero como tus hermanos entienden, verdad, lo que sufres, lo que gozas, lo que viviste. Entonces muy lindo ese mensaje que te dio tu mamá, verdad, y eso que les inculcó.
Es algo justo que estaba platicando con una amiga el día de hoy. No en todas las familias se inculca eso, y eso lo deben de inculcar los papás. Porque cuando los papás faltan, se hace muy común, y es muy común en muchas familias, que ya sea por cuestión de dinero, de testamento, de muchas cosas, los hermanos se enfrenten y la familia se separe. Viste, sí, esos valores tienen que ser inculcados siempre por los papás.
Y a veces los papás con buenas intenciones comparan. Por ejemplo, es que tú, ¿por qué no sacas buenas notas como Juan Carlos Sanchez Balza? Es que tú, ¿por qué no eres ordenado como Juanita? Y entonces empiezan a crear una rivalidad, ¿verdad? En vez de hacer lo que hacía tu mamá, por ejemplo, y seguramente lo hace tu papá. Sea lo que sea, ustedes son sangre, ustedes son hermanos y se van a apoyar toda la vida. Yo con mis hermanos, ellos son mis mejores amigos. Afuera de mi familia está mi hermano y mi hermana, ¿verdad? Son mis mejores amigos. Ok, tú estás en vivo ahora en la parte de Prende TV, ahora está cambiando de nombre a VIX, me parece, ¿verdad? Sí. Y también en el noticiero Univisión, o sea, la televisión en vivo, la gente, yo hice televisión hace muchos años, no era en vivo, pero la gente no se imagina todos los rollos que pasan, ¿verdad? Y en un segundo, buenas tardes, ¿verdad? ¿Qué es lo peor que te ha pasado en vivo?
Ay, ¿qué me ha pasado en vivo? Pues me ha pasado que se ha caído la escenografía.
No. Ajá.
Me ha pasado estando en México temblores, que empieza a temblar y a mí los temblores me dan un pavor enorme. Si hay algo a lo que le tengo mucho miedo son a los temblores porque mi vida crecí en la Ciudad de México.
Claro.
Y el tener que autocontrolarte y hacer como que aquí no pasa nada y tú transmitir paz cuando por dentro quieres echarte a correr, ¿no? Eso me costó mucho trabajo, pues me ha pasado de todo.
Diciéndole a todo el mundo tranquilo. Tranquilo. Sí, mira, pero eso es lo que hace un líder, es como el piloto. En el momento que tú estás en un noticiero, tú eres un líder para una ciudad, está temblando, al momento que la gente te ve cara de pánico a ti, la gente entra en pánico. Yo hago el chiste y le digo a la gente: ¿Usted se imagina usted volando y que el piloto salga, se arrodille, saque un rosario y empiece a decir: ustedes se mueren? Y usted dice: y no morimos. Pero el avión puede ir como licuadora y si usted ve que las azafatas se van riendo o el piloto va tranquilo, sale usted y dice: "Ah, no, aquí no pasa nada", ¿verdad? Entonces, de cierta manera, a ustedes les toca esa responsabilidad, transmitir noticias dolorosas, difíciles, pero a la misma vez como transmitir una calma, ¿o no?
Sí, y yo creo que ahora más que nunca, con toda esta comunicación que estamos teniendo en redes sociales, en donde las personas nos pueden ver tal cual somos en nuestras redes sociales personales, independientemente de lo que hagamos en nuestro trabajo, También creo que es bueno mostrar la parte humana. Si estás dando una entrevista, si estás haciendo una entrevista y te llega la historia y se te quiebra la voz, eres humano y es que la historia te llegó, ¿no? Hoy, por ejemplo, entrevistamos a una mujer mexicana que se hizo viral su video sobre cómo arrullaba a su bebé durante los bombardeos en Ucrania y cantándole canciones de cuna en español. La distraía para que no escuchara los bombardeos. Mi compañera Carolina Sarasa es mamá, mamá de un bebé, de un bebé, sí, y de una chiquita de 3, 4 años, y le pegó y no lo ocultó. Y yo creo que está bien porque te hace ver humana, no somos robots. Y hay veces que las noticias nos pegan más unas que otras, y es parte del trabajo, ¿no? O sea, y el mostrarnos vulnerables creo que también forma parte de nuestra credibilidad.
Sí, muy bonito y muy importante para cualquier profesión, verdad, que no somos perfectos. Hay gente que le da pena levantar la mano y decir necesito ayuda, no me siento bien, y esa parte de la vulnerabilidad, verdad, es lo que yo digo, lo que lo lleva a uno a avanzar es pedir ayuda, es aprender, es preguntar, es ser vulnerable cuando lo tienes que ser. Ahora, una cosa es que una noticia te quiebre, y esto es una pregunta que siempre he tenido yo para la gente de los noticieros, Pero, ¿cómo haces para manejar tu bienestar emocional? Obviamente en los noticieros, pues lamentablemente, hoy aquí en mi edificio no pasó nada, ayer no pasó nada, eso no es noticia. Aquí no va a venir Univision a decir en este edificio no ha pasado nada, ¿verdad? Entonces lo que tú tienes que mostrar es lo que está pasando en el mundo. ¿Cómo haces para que eso no te afecte emocionalmente?
Justamente he platicado de esto con una colega que está en Washington, que ella está trabajando en hacer una campaña para ayudar psicológicamente a todos aquellos corresponsales de guerra o periodistas que han ido a tragedias y que de una manera u otra te impactan porque no existe un apoyo psicológico posterior a la tragedia o a los hechos. Es como, bueno, pues ya acabó y a seguirle, ¿no? A lo que venga. Y piensas que como eres, te catalogan como un profesional, entonces como que das borrón y cuenta nueva y pasas a lo que sigue. Sigue. Y no, hay que pasar por un proceso de duelo, de asimilación, de cerrar ciclos, para entonces pasar a lo que venga. Y actualmente no existe, y eso me ha llamado mucho la atención, ni en Estados Unidos ni en ningún otro país, un programa de apoyo psicológico para periodistas que acudan a este tipo de eventos. Y se me hace importantísimo. Depende de nosotros, actualmente depende de nosotros cómo lo manejemos. Si buscamos ayuda externa, si hacemos algún tipo de meditación, si alguna terapia alterna. Eso es algo independiente, individual y muy personal. No es algo que esté abiertamente platicado y que se te ofrezca abiertamente la ayuda después de un evento de esta magnitud, de una magnitud como por ejemplo la guerra que estamos viviendo.
Totalmente. Yo hice periodismo investigativo por 13 años y me metí con maras, traté de personas muy parecido a cosas que tú has hecho, tal vez a un nivel más pequeño, pero tuve que aprender. Hay una técnica de la psicología cognitiva, y esto para todos los que están aquí que son médicos, o sea, las personas que tienen que dar ese servicio pero están frente al dolor humano, ¿verdad? Y aprendí una técnica que se llama guardar adentro y guardar afuera. Es una técnica de la psicología cognitiva, ¿verdad? Porque a mí me empezó a afectar. Yo me metí a las cárceles, igual cosas, ¿verdad? Tú sabes lo que uno puede ver ahí, cosas que uno ni se imagina. Y llegaba a mi casa con dolor de cabeza, con ganas de llorar, y no entendía por qué. Y entonces empecé a aprender a guardar, o sea, como decir, si yo salgo de la cárcel, lo que vi aquí, aquí se queda. Y empiezo a enfocar mi mente en las cosas que me esperan en casa. Y bueno, hay toda una técnica que no vamos a explicar ahorita, pero es importante. Como dice Paulina, buscar ayuda, levantar la mano. Y sí, dile a tu amiga que cuenta con nuestra universidad online y todos nuestros cursos de manejo de estrés y de inteligencia emocional, para ayudar siempre estaremos aquí más que dispuestos.
Sería fantástica porque créeme que hace mucha, hace falta mucha ayuda en ese sentido.
Total, total. Yo que lo sufrí con ataques de pánico, ansiedad, depresión, y además es incomprendido, Paulina, porque la gente te mira y: pero si usted no tiene problemas, ¿verdad? Como que yo no quiero sentirme así, nadie quiere sentirse así. Es una cosa que si no te la enseñan a entender y a manejar, se te vuelve incontrolable. Y hay gente que termina incluso atentando contra su vida, ¿verdad? Del mismo desespero que siente.
Si no lo sabes manejar o no te ayudan a llevarlo correctamente, sí, claro, por supuesto. Algo muy simple que a mí me ayuda bastante es: yo llego a casa y yo me desconecto. Es como mi santuario. Mi casa es mi santuario y en mi casa únicamente se ven noticias a cierta hora porque es cuando me tengo que actualizar para llegar informada para mi noticia al día siguiente. Pero fuera de esa rutina que tengo específicamente para ver noticias, no se ven noticias en casa. No se ven noticias. Y honestamente, lo que veo son caricaturas, son documentales, son series. O sea, no sobresaturo mi mente en mi tiempo libre.
Exacto. Ni los químicos y las hormonas. Cuando tú ves, por ejemplo, caricaturas y cosas de risa, empiezas a segregar serotonina, oxitocina, y eso te va fortaleciendo. Así que muy buena técnica, excelente. Cuéntame un poco del trabajo que hiciste en los niños de nadie, que fue lo que te mereció uno de tus premios Emmy.
Bueno, ese fue un proyecto que hicimos cuando estaba trabajando en Houston, y era cuando comenzaba toda esta crisis humanitaria de los niños que llegaban solos a la frontera, que eran enviados de países de Centro y Sudamérica, de México también, que llegaban solos a la frontera. Lo que hicimos fue que nuestro equipo se dividió en 3. Una parte se fue a El Salvador, otra parte se fue a la Ciudad de México y yo me quedé en la frontera. La idea era recibirlos, irlos recibiendo en sus distintos trayectos y nos encontramos con historias de todo tipo. Yo me encontré, por ejemplo, en la frontera con un niño, un niño de 13 años, pero que cuando tú lo veías físicamente parecía un hombre de 28 años, tatuado de pies a cabeza porque había pertenecido a la Mara Salvatrucha, fumando, pero tenía 13 años y él me decía que su sueño era llegar a Estados Unidos porque su sueño era trabajar en un escritorio con una computadora y que él quería que lo adoptaran. Entonces, a mí, cuando este niño con aspecto de hombre me decía: "Es que yo quiero ir a Estados Unidos para que me adopten porque ahí adoptan niños", Yo no entendía a qué se refería y él estaba seguro y convencido de que al llegar a Estados Unidos lo iban a adoptar o alguna familia y le iban a dar la oportunidad pues de estudiar y de en algún futuro trabajar detrás de un escritorio con una computadora hasta que le pregunté: ¿Cuántos años tienes? Y me dijo: 13.
Ah, porque tú decías: este hombre de 28, ¿cómo me está diciendo?
Este hombre de 28, ¿por qué me está hablando? ¿Por qué me está hablando de que quiere que lo adopten? No estoy entendiendo, porque físicamente era un adulto. Y te digo, fumaba, tatuado de pies a cabeza, o sea, su actitud toda él era de un adulto, pero su mentalidad seguía siendo la de un niño. Y él seguía teniendo 13 años porque es la edad que tenía. Y es su sueño era que alguien en Estados Unidos lo adoptara.
Muchachito, es un tema tan duro el de las maras, porque ellos los ponen a matar chiquitos porque por el código de la niñez y la adolescencia en El Salvador, en Nicaragua, en Honduras, ellos no pueden ir a la cárcel por asesinato. Entonces la mara, o sea, la edad en que los mareros matan y los obligan, verdad, es bien pesado. En la MS-13 y la MS-18, pero al final no dejan de ser niños. Y ahí es donde tú te das cuenta, un hombre que la vida lo volvió hombre a fuerza, porque a saber qué lo obligaron a hacer a esa pobre criatura. Pero que en el corazón seguía siendo un niño que soñaba con papá y mamá que lo adoptaran.
Y que soñaba con trabajar detrás de un escritorio con una computadora. No te estaba hablando de algo, de seguir con una vida criminal. Él lo que quería era trabajar con una computadora. No sabía con qué, ni dedicándose a qué, pero él quería trabajar con una computadora. Me partió el corazón.
Ahí se da cuenta que en realidad sigue siendo un niño. Sí.
Seguía siendo un niño con el aspecto de un hombre. ¡Pero era un niño! Y hay historias como esas. Y por ejemplo, otra, una mujer que estaba a punto de dar a luz, a punto de dar a luz, e iba acompañada por dos de sus hijas, una de 2 añitos y una de 4, pero además ya estaba a punto de dar a luz a la tercera, y ella quería cruzar Estados Unidos y estaba dispuesta, estaba esperando el momento para cruzar la frontera. Entonces, todo eso te hace pensar qué es lo que vivieron todas estas personas en sus países de origen que los está orillando arriesgarse tanto, no solamente en el trayecto, sino en el cruce. Y una vez estando en un país en el que no conocen el idioma, no saben a lo que van a llegar, qué les depara, si les va a ir bien o mal. En el caso de la mujer embarazada, qué va a ser su vida y la de su bebé. En fin, todo eso pasa por tu mente y te hace al final del día la afortunada o los afortunados que somos de poder llegar a casa y acostarnos en una cama limpia y calientita.
Totalmente, totalmente. Cuando uno va a servir, uno sale servido porque te vuelve a dar perspectiva, verdad. Y uno empieza a agradecer la sábana, la almohada, la toalla en el baño, el agua caliente, verdad. Tantas cosas que uno da por sentadas. Por eso siempre le digo a la gente, si te sientes triste o vacío, ve a servir. Ay, Margarita, pero eso me va a dar más tristeza. Le digo, no, todo lo contrario, eso te va a mostrar y te va a hacer agradecer todo lo que tienes. Bueno, vámonos a un tema súper común de hoy que cualquier persona que está en el ojo público le pasa, y son los famosos haters. ¿Qué es un hater, chicos? Para el que no entienda, que ya casi todo el mundo lo entiende, gente que se mete a las redes a buscar a quién insulta, a quién critica, quién le dice cualquier cosa que le pueda ofender. Y obviamente me imagino que tú no has estado blindada porque eso le pasa a casi todo el que tiene, está en el ojo público. Mucha gente me dice: "Marreta, yo quiero estar en redes, pero me da miedo que me critiquen, que se burlen." ¿Qué haces tú cuando te sale por ahí un hater y te dice cualquier cosa?
Mira, yo honestamente los ignoro, pero te voy a decir la verdad, soy muy afortunada. Los seguidores que tengo, las personas que me siguen, son sumamente respetuosos. No sé si es por lo que me dedico, no sé si es por el contenido de mis redes, Pero me hacen mis piropos, vaya, sabes, como diríamos en México, me chulean y todo, pero siempre muy respetuosa. Y pocas veces me encuentro con comentarios de este tipo. Cuando son muy insistentes e insisten e insisten ofendiendo y ofendiendo, yo siempre he dicho que las redes sociales son como nuestra casa. Les estamos abriendo las puertas a la gente en nuestra casa, pero en el momento en el que no nos gusta el comportamiento de esas personas en nuestra casa, pues le cerramos la puerta de nuestra casa. Entonces, cuando sí son muy insistentes y llegan a ser muy ofensivos, honestamente yo sí los bloqueo. Sí, claro, porque creo que no tengo la necesidad de pasar por esa situación.
Sí, qué bueno que se lo dices, porque yo le digo a la gente, lánzate, ¿verdad? Al final, la mayoría de la gente es amable, como lo dices tú, la mayoría. Yo digo, el 99% de la gente es buena. El que está viendo tu contenido es porque le agrada, y si te sale un hater, pues Ignóralo, porque para que a mí me afecte tu comentario, primero tengo que valorar yo tu comentario, darle valor. Y eso no le voy a dar valor a algo que viene de, que nace del odio, verdad, que es diferente a una crítica constructiva. Y además no voy a poner la llave de mi felicidad en el bolsillo de otra persona, verdad.
Y que además, hasta las críticas constructivas hay que saber de quién las tomas. Sí, no de todas las personas. Yo las escucho todas, pero en las que realmente valoro y hago caso es de las personas cercanas a mí, que sé que me lo dicen de corazón y sin ningún ánimo de ofender, más que de ser constructivos realmente.
Me encanta. Y también gente que tenga los resultados que uno quiere, porque yo hago de broma en broma que el que tiene 18 divorcios te quiere decir cómo manejar tu matrimonio, ¿verdad? O el que está endeudado hasta acá te quiere decir en qué invertir. Entonces, si yo le voy a pedir consejo, voy a escuchar, ¿verdad?, una crítica constructiva de alguien sobre mis finanzas, bueno, ¿Eres una persona que conoce de finanzas, que sabe manejar? Creo que eso también es importante, ¿verdad? Si alguien habla de tu estilo periodístico, tú esperarías que sepa algo del tema.
Claro, por supuesto. Y tú buscas ayuda. Yo siempre he dicho, ninguna pregunta es tonta, siempre y cuando se haga con respeto. Se puede preguntar lo que quieras, se puede abordar el tema que quieras, siempre y cuando se haga con respeto.
De acuerdo contigo. Y la única pregunta mala es la que no se hace. Uno avanza, como vimos ahorita, preguntando, preguntando se llega a Roma. Y si algo saben los periodistas es preguntar. Sí, bueno, ahora hablemos un poquito de motivación. ¿Tú tienes algún autor favorito, alguna frase, afirmación, mantra? Yo no sé, cuéntanos cómo te mantienes motivada así en tu carrera y día a día.
Mira, me gusta tanto mi trabajo, lo disfruto tanto. Para mí levantarme a las 4 de la mañana no es un castigo ni es un sacrificio. Obviamente soy humana y hay días que sí quiero quedarme más tiempo en la cama, 5 minutitos más, pero lo disfruto tanto y me llena tanto que no me cuesta trabajo sentirme motivada para ir a trabajar. Tengo la fortuna de tener un muy buen equipo de trabajo y siempre haber trabajado en muy buenas condiciones laborales. No importa la televisora en la que haya estado, siempre he hecho muy buenos equipos y eso es fundamental para sentirte motivada. No tengo un autor en particular. Hay veces que me recomiendan un libro y lo leo y me gusta y paso a otro. O sea, no me encasillo en un estilo en particular. Me gusta mucho creer, creo mucho en el karma, creo que lo que das es lo que recibes, y estoy muy agradecida con lo que hasta este momento he vivido en mi vida, tanto bueno como malo, tanto en lo personal como en lo profesional, porque gracias a todo eso soy la persona y la mujer que actualmente soy.
Me encanta, dos cosas poderosas. Uno, encuentra un trabajo que te apasione y no trabajarás un solo día de tu vida, decía Aristóteles, ¿verdad? Y eso es lo que entonces tú, para ti no es dolor levantarte temprano. Yo, mira, a esta hora estamos aquí hablando y yo estoy feliz. Yo no sé tú, pero yo estoy feliz porque a mí me encanta lo que hago, igual que a ti. Y también lo otro que dice Paulina, uno cosecha lo que siembra. O sea, tú no puedes sembrar semillas de mango y esperar que te salgan aguacates, ¿verdad? Si tú andas tratando mal a todo el mundo, haciendo tu trabajo mediocremente, renegando todo el día, no puedes esperar que en la vida todo te salga bien, todo te salga derecho, que la gente quiera trabajar contigo. Entonces, definitivamente uno cosecha lo que siembra, ¿verdad?
Y si algo he hecho bien a lo largo de mi carrera y de lo cual me enorgullezco mucho es que nunca le he echado tierra a nadie. Yo estoy en donde estoy porque he trabajado me ha costado trabajo y me he levantado temprano y me he quedado horas trabajando. Y a lo mejor, posiblemente, me he tardado más en llegar a donde estoy, pero tengo la conciencia bien tranquila. Y eso, y eso la verdad me enorgullece bastante.
Claro, es que mucha gente cree que apagando al otro va a brillar más, y es todo lo contrario.
Y no, y al final del día Como te digo, creo en el karma. Lo que das es lo que recibes. Entonces, al final del día, si tú avientas tierra, esa tierra se te va a regresar. Si tú ayudas, al contrario, a que tu compañero o tu compañera brille, entonces vamos a brillar los dos, y por ende va a brillar todo. Yo siempre he dicho, esto es un barco, y aquí hay que trabajar todos para que el barco tenga buen rumbo. A mí no me importa si el entrevistado lo tiene alguien más. Que lo tenga. Si eso va a ayudar, perfecto. Yo sumo, aquí hay que sumar. Y siempre he visto mi trabajo como un gran barco en el que todos tenemos que sacarlo a flote. Y es la frase que siempre le digo a mi equipo: esto es un barco y todos tenemos que sacar este barco adelante.
Me encanta. ¿Tú sabes qué es eso? Mentalidad de abundancia. Las personas que quieren pisarle la manguera al otro, como dice, verdad, lo que tienen es mentalidad de escasez. Es un miedo como: aquí no hay para todos, aquí si yo no voy, verdad, cortando cabezas, entonces yo— y Mentira. Cuando uno tiene mentalidad de abundancia, uno sabe que para todos hay. Es más, y como dices tú, que entre más nos ayudemos, más lejos llegamos.
Y algo muy importante, que muchas veces, por ejemplo, yo sí abiertamente a mis amigas públicas o no públicas en las redes sociales, si se ven guapas, yo sí les digo: qué guapa te ves, qué bien te queda ese vestido, el cabello se te ve espectacular. ¿Por qué? Porque es verdad. ¿Y por qué hay que decirlo? Eso a mí no me quita ni me resta ni me hace menos ni me hace brillar menos. Al contrario, o sea, creo que eso también hay que fomentarlo, el que si ves algo lindo en otra persona se lo digas.
Y me encanta también el mensaje para los latinos, que todos como latinos nos apoyemos. Hay espacio para todos, no solo en Estados Unidos, a donde sea que migres, o en tu propio país. Muy lindo, muy lindo ese mensaje, como de admirarnos, ver lo mejor en el otro. Y la vida, la vida es un espejo, como como dices tú, uno le llaman karma, otros le llaman causa y efecto, ¿verdad? Pero definitivamente que lo que uno cosecha, lo que uno siembra, lo que uno va a cosechar, ¿verdad? No vas a cosechar otra cosa. Así que qué bonita esa mentalidad de abundancia que tienes. Ahora, un tema que es divertido, ya más farandulero, digamos. Paulina es sobrina de Thalía, ¿verdad? Y de la familia Sodi. ¿En algún momento, o sea, eso ha sido positivo, ha sido negativo, o simplemente ha sido indiferente en tu carrera a nivel, verdad, profesional? Profesional.
Ha sido indiferente porque, irónicamente, la que me metió en este mundo fue mi mamá. Y mi mamá no tiene, o sea, mi mamá no es Sodi. No, mi papá es el abogado. Y los Sodi, mucha gente asocia el apellido Sodi con el mundo de la farándula, pero el apellido Sodi está relacionado al mundo de la medicina. Hay un cardiólogo quien es doctor, conoce al cardiólogo Sodi que fue uno de los primeros en realizar trasplantes de corazón, a la política, a las leyes. El papá de Thalía fue un gran científico, fue un genio. Y muchas veces esa parte se desconoce. Entonces, no, para mí me ha sido indiferente porque la que me metió en este mundo fue mi mamá. Sin embargo, sí me he topado con comentarios como: "Ay, claro, estás ahí por ser sobrina de..." Y claro que no. Porque las desmañanadas esas nadie las hace por ti. El trabajo de horas extras nadie lo hace por ti. Y hay veces que he tenido que demostrar el doble o hasta el triple de que soy capaz y que no estoy ahí ni por una cara, ni por un apellido, ni por una influencia.
Excelente.
Entonces ahí sí me ha costado más.
Me gustó en una entrevista que Raúl de Molina te dijo, él te saludó, y seguramente porque es un show de farándula, ¿verdad? Y es lo que ellos hacen. Dice: "Ay, Paulina es sobrina de Thalía". Y tú le dices: "Y también soy periodista". Eso me pareció bien bonito porque, a ver, la idea es que no te encajonen en la sobrina de Thalía, sino Paulina soy periodista ganadora de 6 premios Emmy. ¡Qué orgullo tenerte aquí, Pau, de verdad! Sigue brillando, sigue trabajando por los latinos. Sé con el corazón que lo haces, sé que dejas alma, corazón y sombrero todos los días allí. Y gracias por esos mensajes. Te oí decir en un momento Quiero que los latinos sepan que yo también tengo miedos, pero que esto es una gran responsabilidad y que voy a estar ahí para darles esas noticias desmenuzadas, explicadas. Entonces, todo mi aprecio, toda mi admiración, y de verdad muchas gracias. Para terminar, ¿cuál es tu mensaje de "yo pude, tú puedes" para nuestra comunidad?
Pues básicamente el mensaje es: no tengan miedo. Se vale llorar, se vale sentir frustración, se vale un día decir no puedo, me cuesta mucho trabajo, voy a tirar la toalla, pero al día siguiente vuélvete a levantar temprano, vuelve a intentarlo y sigue. El consejo es: sé perseverante y constante. Esa es la clave de todo. Aunque al día siguiente digas ay, qué coraje, no me salió, a lo mejor a la quinta vez te va a salir, pero te va a salir. Eventualmente te va a salir, te va a salir bien. Y sí, en este país nos cuesta el doble de trabajo, pero créanme, la satisfacción es el doble de buena. Cuando logras todo.
Qué mensaje tan lindo, es que estaba tomando nota. No puede fracasar el que no se da por vencido. Gracias por ese mensaje de resiliencia, Pau. Y con eso termino diciéndoles, hay gente que es como el vidrio y hay gente que, como Paulina, es como el caucho. La gente que es como el vidrio les cae un problema y se desbaratan. La gente resiliente es como el caucho, como dice ella, un día te da coraje, pero al otro día rebotas y dices: me paro y sigo adelante. Pao, muchas gracias, un beso para todos. Y bueno, déjenos sus comentarios. Nos vemos pronto en Yo Pude, Tú Puedes. Gracias por unirte a un episodio más del podcast Yo Pude, Tú Puedes. Espero que lo hayas disfrutado. Me aseguro de leer todas las reseñas de mis podcast, así que si tienes alguna pregunta para mí, déjame una reseña en Apple Podcast y me aseguraré de responderla en un próximo episodio. Hasta la próxima.
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