Mi esposo, mi socio y mi amigo, Alejandro Pasos.
21 Feb 2022 · 37 min
In this episode of the Spanish‑language personal‑development podcast “Yo Pude, Tú Puedes,” host Margarita Pasos interviews her husband, business partner, and father of her children, Alejandro Pasos. The conversation moves from Alejandro’s painful childhood in a dysfunctional family, low self‑esteem, dyslexia, ADHD, and a decade of self‑destructive behavior (drugs, alcohol, nicotine) to the turning point on his 21st birthday when he decided to change his life. He describes how he detoxed, began running, and stopped using substances, a decision that sparked a 38‑year streak of sobriety. Alejandro recounts how sport (tennis and swimming) gave him discipline and self‑validation, and how at 21 he launched his first venture—a car‑wash service using a building‑supplied cart and a vacuum cleaner, eventually earning $12‑14 K per month. He explains his entrepreneurial mindset: spotting needs, leveraging relationships, and partnering with people who have capital or expertise. The dialogue covers his philosophy of purposeful focus, the importance of a compelling “why,” perseverance combined with intelligence, and the role of internal dialogue as a personal coach. Alejandro shares his views on books (reading what is relevant now, treating authors as mentors), handling perceived failures by reframing them as opportunities, and advice for people from low‑resource backgrounds that success is possible with grit, a clear mission, and a supportive team. The episode also includes audience questions about his favorite books, the balance between talent and perseverance, and a personal anecdote about how he and Margarita met. Throughout, the tone is conversational, supportive, and motivational, emphasizing that if Alejandro could overcome adversity, listeners can too.
Chapters
Bienvenido al podcast Yo Pude, Tú Puedes, el podcast número 1 para personas que buscan orientación e inspiración para lograr lo que se propongan en la vida y los negocios. Soy Margarita Pasos, oradora motivacional y entrenadora Fortune 500 enfocada en ventas, marketing, liderazgo, psicología del éxito, productividad e inteligencia emocional para emprendedores. Únete a mí en este viaje para descubrir los consejos, secretos e historias que te ayudarán a alcanzar tus objetivos personales y profesionales. Empecemos. Bienvenidos al podcast Yo Pude, Tú Puedes. Esta primera entrevista me tiene nerviosa, ríanse, porque me han pedido que entreviste a mi esposo y nunca lo había entrevistado. Así que hoy tenemos a Alejandro Pasos, CEO, gerente general de Pasos al Éxito. Mi socio, mi esposo, papá de mis hijos. ¿Cómo estás, Alex?
Muy bien, ¿y vos?
Bien. Lo que me da risa es que siempre soy yo la que, a mí a la que me entrevistan, y ahora te tocó a ti, ¿verdad? Es la hora de la venganza. Ahora te puedo preguntar lo que yo quiera. Bueno, mucha gente conoce mi historia, tú sabes que yo siempre he contado porque estoy enfrente a la gente, pero no conocen tu historia. Cuéntanos un poquito cuáles fueron tus mayores desafíos en la niñez.
En la niñez, bueno, pues vengo de una familia un poquito disfuncional. Tuve un papá que no era muy buena gente, que sería conmigo, no con mala intención, sino que no sabía mejor de cómo ser un papá que influenciara de una manera positiva en un niño, como muchos que hay pues que no lo hacen con intención, pero Pero se equivocan, escogen la manera equivocada. Entonces eso me afectó muchísimo mi autoestima y mi confianza en mí mismo, el cual me afectó mucho en la manera como yo veía la vida. Me sentía que era una víctima desde que nací, no me gustaba quién era. Y después eso me llevó a autodestruirme, el cual yo ahora viendo hacia atrás, en ese el periodo que pasé en ese plan de autodestrucción, que fue como de los 11 a los 21, fue como una manera de decir: yo quiero estar en control de mi vida, no voy a dejar de que este señor destruya mi vida, sino que en todo caso yo me la voy a destruir a mí mismo. O sea que fue como un mecanismo de defensa.
¿Cómo te autodestruías? Cuando hablas de que yo me autodestruía, ¿a qué te refieres?
Pues me metí en drogas y alcohol porque no me gustaba cómo yo me sentía con respecto a mi vida. No, tampoco me veía que tenía un potencial favorable en el futuro, porque no me veía capaz de desarrollar ninguna carrera. Nunca fui bueno en el colegio, tenía problemas de aprendizaje, tenía dislexia, tenía todo tipo de desórdenes así de—
Deficit de atención.
Deficit de atención, muy ansioso, y en gran parte era por el medio ambiente en que vivía en mi casa, ¿no? Entonces una cosa fortalecía la otra. Mi papá me decía que yo no era inteligente y el colegio me lo reforzaba. Entonces yo pensé que no era inteligente por mucho tiempo. Entonces opté por tomar la vida de una manera más relajada y gozarla lo mejor posible. Por eso me metí en las drogas y alcohol, donde encontraba muchísimo más satisfacción y más lógica la vida. Yo decía, qué raro, pa, cómo es que la gente, sabiendo que existe la droga y alcohol, no están metidos en droga y alcohol. No me hacía lógica no ver, no estar en eso, porque era mucho más agradable vivir así.
¿Te parecía agradable vivir así? ¿Qué te hace tocar fondo?
Porque después de un periodo de tiempo, después de un tiempo, te deja de funcionar y empieza a, ya no te empieza a causar el mismo efecto que te traía al principio, que era de alegría, sino que ya te empieza más bien a causar enojo y angustia y pleito y chocar carros y meterte en problemas, etcétera. Entonces era como que un rollo tras otro. Llegó un momento que yo dije: voy mal, pues aquí voy de picada. Ya me acostaba a las 5 de la mañana drogado, borracho. Y el día de mi cumpleaños, cuando cumplí 21 años, recaí en cuenta ya de que tenía que hacer un giro 180 si quería hacer un cambio favorable en la vida. Si no, se sabía que lo que me tocaba era una pesadilla. Porque tenía que enfrentar, me tenía que ir ya del apartamento. Y mi mamá decía: tenés 21 años, tenés que irte del apartamento a buscar cómo trabajar y pagarte vos tu cuenta, tu rumba, cómo pagar tu rumba. Entonces, cuando caí en cuenta en eso, ese día, mi cumpleaños, le pedí a Dios que me dé la fuerza para cambiar. Y el día siguiente ya empecé a correr. Empecé a ver cómo me limpiaba, me desintoxicaba de la nicotina porque fumaba casi 2 paquetes diarios. Y para hacerte el cuento corto, han pasado 38 años desde que dejé el alcohol y la droga y no he vuelto a consumir desde entonces. Entonces ese cambio que tuve me llevó a una decisión y un compromiso que hasta ahora lo mantengo. Que de encontrar la manera como, como sentirme mejor con mi vida, ser productivo y ayudar a las otras personas a encontrar eso también.
Excelente. Ahorita vamos a hablar de esa misión de ayudar a los demás. A mí algo que me ha llamado siempre la atención de tu historia, Álex, y es que a pesar de tanto dolor, porque lo pasaste muy por encima, pero el dolor de la niñez fue fuerte, verdad, con un papá, como dices tú, que no tenía mejor información y que probablemente tampoco se la dieron, verdad, pero un papá muy duro. Pero a mí me llama la atención que a pesar de que caíste en drogas y alcohol, eras un excelente deportista. Y eso cualquiera diría es una contradicción, es difícil ver un muchacho que se está autodestruyendo, que está deprimido, que en la casa lo tratan mal, verdad, pero a la vez en tu país eras campeón de tenis, campeón de natación. Me llama a mí la atención esa dicotomía. ¿Qué te motivaba o qué te daba la disciplina para deportista?
Era una manera primero de escapar de estar en la casa, y entonces después encontraba, digamos, aceptación entre los deportistas de que era parte de un equipo, de que podía hacer algo en la vida. Entonces era una manera de yo sentir de que yo podía hacer algo si me proponía. Entonces era como una manera de decir, mira, No es cierto que yo soy un loser, yo puedo ser campeón también.
Sí, entonces era también ese niño buscando, porque tenías el talento natural para el deporte, y era ese niño también buscando ese reconocimiento de que yo puedo hacer cosas bien.
Totalmente, era eso lo que más me motivaba, era mostrarme a mí mismo de que yo podía. Entonces la gente me conocía como el tenista, el que era buenísimo al tenis, no me daba cierto me levantaba un poquito pues la autoestima.
Sí, bueno, la gente te ve hoy como un empresario, pero lo que no saben es tu primer negocio. Tu mamá se fue de viaje, estabas aquí en Miami. Alejandro es nicaragüense, para los que no saben, ¿verdad? Pero ha vivido gran parte de su vida en Estados Unidos. Tu mamá se va de viaje y tú estabas de 21 años diciendo, bueno, ¿qué hago con mi vida? Muchos de tus amigos probablemente ya saliendo de la universidad Y cuéntales cómo empezaste ese primer negocio.
Bueno, en el edificio donde vivíamos, que casualmente en este mismo condominio que estamos actualmente viviendo, pero nada más que el edificio enfrente, había unos carritos de supermercado abajo, que es cuando uno llega con las cosas del súper y luego pues baja las cosas del súper, las pone en el carrito y con eso las subía al apartamento. Entonces, cuando mi mamá se fue de viaje, yo me quedé en el apartamento, yo agarré uno de esos carritos y le puse la vacuum cleaner de aspiradora. Y las cosas de limpieza de la casa, y bajé al edificio y le decía a toda la gente que iba entrando al parqueo, o sea, que estaban parqueando y estaban entrando al lobby, y me quedaba esperando ahí que entraran, que era como mi lugar de conseguir mis prospectos. El lugar perfecto antes de entrar al elevador, lo que están prospectando, un buen lugar. Entonces llegaba la gente y le decía: Fíjense que ahora tengo un negocio. Estoy lavando carros acá. Y mucha gente que me veían llegar por años al edificio Super Bolo, Super Borracho, de repente me ven ahí tratando pues de salir adelante, y muchos de ellos me tenían cariño. Pues decía, pobrecito, claro, me daban allá el Porsche, del Mercedes, del Ferrari. Yo decía, wow, esta gente me quieren ayudar y confían en darme sus llaves. Yo me sentía como Wow, o sea, yo sí valgo, pues esta gente cree en mí, ya, pues son parte de mí. Me gusta tranquilo, tranquilo, tranquilo, siempre darle un voto de confianza a la gente, ya, porque muchas veces Porque muchas veces lo que una persona necesita es una mano.
Nadie le ha dicho: hey, tú vales, tú puedes. Y como para él fue tan duro, y yo puedo contestar por él porque pues nos conocemos, no solo es mi esposo de ya 26 años, Alex, sino mi socio. Y él siempre me lo dice: a mí nadie me decía yo que yo valía, que yo podía. Y por eso él siempre le gusta darle la mano a las personas. Respira, respira tranquilo, dale que tú puedes.
Ya, ya. Bueno, entonces la gente me apoyó muchísimo. De un momento que estaba full de carro y había una oportunidad de agarrar un espacio afuera en la isla para poder poner un lavadero de carro y a mano, más formal. Y este señor que se llama Larry, que fue excelente persona, Me dice Alex, él ya me conocía, me dice yo te doy el espacio. Entonces puse mi carpa y fue un éxito rotundo, o sea, yo a los 21 años estaba generando en ganancias $12,000, $14,000 dólares todos los meses, que eso viene a ser como $30 ahorita, pues digamos.
Que no lo ganaban ni tus amigos que habían ido a universidad muy prestigiosa.
Pero ni cerca, pues, habían ganado $6,000.
Sí, si algo tiene Alejandro es que siempre sabe identificar un buen negocio, identificar una necesidad y darle una solución. La solución. Pero hay algo, otra cosa, hay muchas cosas que yo admiro de ti, la gente lo sabe, pero esta es una que siempre me deja como what, y es que donde pones el ojo pones la bala. Cuando Alejandro me dice vamos a lograr esto, y ya digamos que yo con los años he aprendido a decir sí, lo vamos a lograr, pero cuando yo estaba más joven yo decía no, este hombre está loco, se está poniendo como la vara muy alta, ahí no vamos a llegar, y llegábamos, ¿verdad? Siempre has tenido como, como esa determinación de ir detrás de lo que quieres, ¿qué te ayuda a ser tan perseverante y a creer que lo vas a lograr?
Es que yo creo que todo el mundo tiene la capacidad de lograr lo que quiera, o sea, lo único que es saber qué es lo que querés, ¿no? Porque si uno sabe, por ejemplo, si yo digo bueno, yo quiero, pues que lleguemos a paso al éxito a ser la compañía que tiene mayor influencia en el mercado hispano en el desarrollo personal, Yo digo, no hay, si yo me enfoco, digamos, y ayudo a que otros que están en mi equipo se unan a la marcha, pues, a lograr esa meta, lo vamos a lograr. Porque no todo el mundo tiene la capacidad de ese tipo de enfoque y ese tipo de determinación.
Y entonces yo sé que la gente que quiere ese enfoque y esa determinación, ¿qué pueden hacer?
Los que quieren ese enfoque, bueno, tienen que tener la razón por la cual están metidos en lo que sea que están metidos. Y su razón es suficientemente grande y es suficientemente importante, entonces no hace ningún sacrificio hacer lo que tiene que hacer para llegar a donde tengan que llegar, donde quieran llegar.
O sea, salir como en una misión: yo estoy haciendo las cosas por esto, por esto y por esto.
Sí, y saber de que el camino no va a ser fácil Probablemente habrá un montón de tropezones, pero eso es parte de, y es una oportunidad para crecer y aprender de qué manera es la manera más fácil de llegar al siguiente nivel. Nunca vas a llegar al final, pues, porque siempre es seguir creciendo y seguir creciendo y seguir mejorando, nunca vas a llegar al, como le llaman, al éxito. O sea, el éxito yo creo que es el camino en que siempre estás alcanzando tu mayor potencial junto con tu equipo. Diariamente, en cada cosa que hace, en cada movida que hace, en cada acción que toma. No es, mira, esto es importante, no, todo es importante, porque si con esto vamos a poder llegar más rápido o alcanzar más éxito, más, más rápido lo que queremos lograr, entonces hay que hacerlo bien.
¿Cuál es tu misión? ¿Cuál es ese porqué que te levanta todos los días?
Pues me gusta lo que hacemos, me encanta lo que hacemos, y eso es lo que, lo que me gusta. Ni siquiera lo veo como una misión, lo veo como que parte mía. Es lo que, es lo que yo quiero hacer, lo que, lo que estoy hecho para hacer, y en lo que soy bueno para hacer. Porque desde que yo paré de tomar, el día que yo paré de tomar, yo tuve la claridad, dije: si yo no fui a la universidad y no aprendí nada de lo que había aprendido para tener éxito supuestamente en los negocios, ya, que puedo utilizar a mi favor, que no tienen los demás, ya. Entonces, mi propia experiencia, mi propia vida. Entonces, si eso nadie lo tiene, entonces igual les paso ese mensaje a todos los demás, ya. Todo tu propia vida y tu propia experiencia no la tiene nadie, ya. Pero usas eso a tu favor y vas a poder crear tu propio negocio mejor que nadie, por más que ellos tengan títulos y todo tipo de ayudas económicas, etcétera, porque no tienen esa parte que tenemos que es tu propia vida, tu propia experiencia, tu propio contacto, y con eso puedes hacer un imperio. Pero si quieres, si lo ves de esa manera, yo sabía que si yo mejora diario un poquito, ya no tengo mucho con qué empezar porque no tenía nada prácticamente, pero si tengo la gana y tengo la idea, ya la idea es saber de que si yo logro voltear esto a mi favor, voy a tener algo muy interesante que enseñar.
Tenemos, de eso voy a seguir con mis preguntas, pero tenemos preguntas de nuestro equipo de trabajo y de nuestros seguidores de nuestra comunidad en Facebook y en Instagram. Hay una que me dio mucha risa, pero me pareció muy bonita. Por acá tengo el nombre de quien la hizo, dice que: ¿Por qué eres tan guapo y tan serio? Eso es de Maura, que: ¿Por qué eres tan guapo y tan serio? Yo solo estoy repitiendo lo que te están preguntando.
No sé, el agua pura, eso ya es cosa de que me duele la cara de ser tan guapo. Sí, es una culpa mía.
No, pero Alejandro tiene buen sentido del humor. Lo que pasa es que en el trabajo él es como muy enfocado, pero siempre nos reímos. Él a mí siempre me hace reír.
Y bueno, para mí es muy, muy serio lo que nosotros hacemos. O sea, muchas veces la mayoría de la gente con quien hablamos no están en situaciones así de de vida o muerte, pero nos toca algunos, unos que otros que en realidad sí están, ya. Entonces para mí sí es muy importante tomar en serio lo que hacemos.
Claro, claro. Ahora, en el equipo hay varias preguntas del equipo, me gustan, todas me gustan, pero me llamó mucho la atención una que hace Román: ¿Cree que una persona nacida en una familia de escasos recursos puede llegar a crear y hacer crecer una empresa? De pronto hay gente que te ve y dice: pero él nació en una familia que tenía ciertos recursos. ¿Una persona, nacer una familia sin recursos puede lograrlo?
Por supuesto. Cuando yo hice mi lavadero de carro no tenía un peso, no me dio nada mi mamá, ni mi papá, nadie. O sea, yo sencillamente con lo único que me prestaron fue la vacuum del apartamento y la aspiradora.
La vacuum y la aspiradora.
El carrito era del edificio, ya. Y con eso yo monté mi negocio y de ahí yo salí para adelante. No es, he tenido De ahí del lavado de carro llegué a tener 5 lados de carros y puse una heladería financiera en la herida con un amigo que él fue el que manejó la herida, pero ya me fui como diversificando después promoví discotecas, después me metí a promover conciertos, me metí en idea de volverme un promotor de artistas internacionales y empecé con el artista más grande detrás del arte más grande que era John Leguia R440. En el 92, donde todo el mundo decía: estás loco, ¿qué va a querer hacer con vos si vos nunca llevás a un artista? Esa gente no se va con cualquiera. Y yo: no, yo lo consigo. Y ahí, tiki tiki tiki, 6 meses después lo tenía firmado, 2 fechas para Nicaragua y 3 fechas para el Perú. Y lo que yo siempre he hecho es: yo no sé montarlo, pero me puedo asociar con gente que sí sabe. No tengo plata, pero sé gente que tiene plata y que pueden también hacer las cosas que sucedan. Entonces, y eso ha sido como mi mi manera de ver las cosas. Y por eso es que yo, yo sé que yo puedo llegar donde está, digamos, Grant Cardone y donde está Brian Tracy, donde están los grandes, con el equipo que tenemos y con vos, Margarita, como será. Porque sé que es sencillamente tener la meta y mejorar. Si vos te pusiste a mejorar, vas a llegar. Entonces tener un buen equipo, igual que los que tienen acá los de Cardone y los de Tracy, Igual tenemos un excelente equipo en Nicaragua y en Colombia y México. Entonces ahora podemos juntos, si sabemos trabajar y perseveramos, vamos a lograrlo. Todo se puede con pasión, con dirección y con perseverancia.
Sí, quiero tocar el tema Juan Luis Guerra porque para que nuestros escuchas entiendan, Juan Luis Guerra en el '92, eso era como los Beatles, era la época de la abeja al panal. Y yo quisiera preguntarte si tú crees que la perseverancia vence el talento, los contactos y el dinero. Dinero, porque si algo eres tú cuando no tenías nada y lo sigues siendo, es perseverante.
Es que no, es que la perseverancia tiene que ser con inteligencia también. No puede ser perseverante porque eso se llama ser terco, ya. Hay que ser perseverante inteligente. Perseverante, decir ok, mira, Nitora, o sea, aliarme con alguien que tenga plata, alguien que tenga el talento, alguien que tenga para que también la cosa camine y salga bien. Definitivamente que la perseverancia es de lo más importante. Cuando vos tenés algo, tenés que perseverar hasta encontrar la vuelta y lograrlo. ¿Cuánto tiempo? El tiempo que se requiera, ya, no digo el tiempo que requiera, hasta el final.
Una de las preguntas más constantes de nuestra comunidad de Facebook y de Instagram es que cuáles son tus libros favoritos. Si pudieras recomendarles de 3 a 5 libros que te han cambiado la vida, ¿cuáles serían?
Esa pregunta de los libros, yo creo que de nada sirve que yo te las conteste con un libro. Te la puedo contar de otra manera que le va a ayudar muchísimo más a la audiencia, de que si yo te digo, mira, estos son los libros, porque los libros que me pueden ayudar a mí no le van a ayudar a ellos, porque son diferentes tipos de intereses, de vida, de cosas que necesitan, ¿no? Entonces yo más bien diría, hagan lo que yo he hecho, y lo que me ayuda en esta semana no me va a ayudar la próxima ni me ayudará la semana anterior. Yo voy leyendo lo que me está interesando en el momento. Si yo estoy detrás, digamos, por decir, tengo un evento ahorita, pues ya, entonces, ¿qué libro me interesa leer ahorita? De cómo montar un evento. Ese libro me interesaría leer. Entonces, los libros que te interesa leer ahorita en el momento, lo que te pueden ayudar más en el presente a tomar mejores decisiones, a sentirte mejor, más asertivo en las cosas que estás haciendo en el momento de tu vida ahorita. Es el libro que te recomiendo que leas. Y no el libro que llame la atención.
Más intencional. ¿Qué necesito en este momento? Y buscar el libro que te va a ayudar a resolver o a lograr, a resolver el desafío o a lograr la meta que tienes en ese momento.
Y lo que hace es como no te pongas a leer cualquier tipo de persona, o sea, no agarrar a cualquier autor. Te vas al bestseller de Amazon o te vas a una librería y escoges en esa categoría los 5 libros que más te llaman la atención. Y te vas a una esquinita y empezar a dar una ojeada por arribita y ves cuál libro es el que te, vos crees que más te va con tu estilo y que vas a poder leer. Entonces es el que escogés y es el que te llevas. Ya, entonces ya ese es el autor que te recomiendo, es el libro que te recomiendo.
Excelente, me encanta esa respuesta. Para todo juego hay niveles, ¿verdad? Y por eso uno nunca debe pensar ya me la sé toda, ya nunca, como perder esa actitud de aprender y de seguir mejorando. ¿O no?
Sí, totalmente. El tenis para mí fue una gran lección de vida y en los negocios aplico mucho de lo que los deportistas hacen. Yo sigo todavía el tenis y sigo, digamos, al UFC, que es el deporte, la MMA, porque la actitud del campeón en los deportes es la actitud, es la misma actitud que debe tener el empresario en los negocios. O sea, es una determinación, un enfoque total en llegar lo más preparado a la cancha, ¿no? Y después de estar completamente listo, con una actitud correcta para recibir todo tipo de retroalimentación y agradecerla, pues. O sea, cualquier retroalimentación que sea favorable, bienvenida sea. Y no estar a la defensiva, porque bien, te deja saber de que no estás haciendo las cosas bien. Más bien, gracias por dejarme saber eso, ahora voy a poder mejor. Gracias por darme saber eso, ahora voy a poder ser un mejor líder.
La retroalimentación es el desayuno del campeón. La gente que no es capaz de escuchar retroalimentación y se enoja cuando no le dicen que es el mejor, que es perfecto, no va a llegar muy lejos, ¿verdad? Y esa es una de las cosas, Alejandro, de pronto la persona que más retroalimentación me da a mí es Alejandro, y a veces, ¿verdad? Yo me tengo que tragar, pero después digo sí, si él no me lo dice, nadie me lo va a decir, ¿verdad? Y hay que agradecerlo, porque entonces uno mejora, uno mejora, uno mejora. Tener a alguien siempre que te está diciendo dónde puedes mejorar, aunque te dice también lo bueno, ¿verdad? Pero también si él ve algo donde puedo mejorar, me lo dice. Otra pregunta del equipo, de nuestro equipo de producción, que les pedí preguntas, es que cómo has aprendido a levantarte de los fracasos. Y yo más bien empezaría preguntándote si tú crees en el fracaso.
No, yo no creo en el fracaso, porque más bien yo creo que todos los fracasos, supuestamente fracasos, es donde yo me inspiro más para sacar una mejor solución haciéndome la pregunta adecuada. Por decir, pasa una situación en que el mercadeo no está funcionando por equívoco motivo, digamos, estamos perdiendo el mercadeo, mercadeo, el mercado, que lo que nosotros hacemos, digamos, para promover los productos y servicios que damos a nuestra comunidad. Entonces, por algún motivo no están funcionando, porque hubo un cambio del algoritmo en Facebook. Entonces, en vez de culpar, digamos, a la gente del equipo, porque es que me hicieron esto, porque me hicieron el otro, que no están trabajando, o decir fracasé, o decir fracasé. O sí, yo me pregunto es qué es lo que yo no estoy haciendo para dar las herramientas adecuadas a cada uno del equipo. ¿Para qué esto podría funcionar mejor? ¿Para qué sea más productivo? ¿Para qué haya una mejor comunicación? Entonces, al hacerme esa pregunta y al hacérmela en conjunto con el equipo y pedir la colaboración a todos para encontrar la mejor solución, salimos de ese supuesto fracaso más fortalecidos. Y no solamente recuperamos lo que se perdió, sino que le sacamos el doble porque hacemos los cambios debido a que, gracias a Hugo, esa alarma, logramos detectar esos cambios. Y hacemos esos cambios que eventualmente va a generar lo que se perdió, más las ganancias del futuro.
Entonces, ¿podrías decir que cuando algo sale mal o no sale como uno quiere, en vez de angustiarte, estresarte o echar culpas, enfocarte en cómo voltearlo a tu favor y salir triplemente fortalecido?
Exacto, hay que agradecer, digamos más bien, cuando hay una supuesta noticia mala, porque es una manera de decirte, mira, ¡Enfócate por aquí! Que si vos arreglás acá, aquí hay un negocio que estás dejando de ver. Entonces dale gracias a esa alarma, no todo lo opuesto.
Sí, varias personas me preguntaron en la comunidad de Facebook y de Instagram que cómo fue que se te ocurrió. Cuando yo tuve los ataques de pánico y la depresión, yo he contado muchas veces que tú me empezaste a leer un libro sobre diálogo interno, que cómo fue que hiciste para llevarme por ese camino de recuperación.
Bueno, de todo lo que yo he hecho, digamos, en el desarrollo personal, desde que paré de tomar a los 21 años, lo que más me ha causado impacto ha sido el diálogo interno. Entonces, para mí era claro de lo que uno estaba—
¿Qué es el diálogo interno para cualquier persona que nos esté escuchando y no sepa qué es?
El diálogo interno es como nosotros nos hablamos a nosotros mismos. Dependiendo cómo nosotros nos hablamos a nosotros mismos, es como nosotros vemos la vida, interpretamos las cosas que nos suceden a nuestro alrededor, y también es como nosotros le hablamos a nuestros seres queridos. Porque vos le hablás como vos te hablás, o sea, vos vos interiorizás una cosa y de esa manera te expresás. Entonces es bien importante que vos cambies tu diálogo interno a ser de una manera más positiva, más suave hacia vos, para que te sirva como una manera de motivarte, de hacerte ver el lado o la oportunidad que existe, en vez de todo lo contrario, de bajonearte y hacerte ver lo malo que sos.
Ser tu mejor amigo, pues, y no tu peor enemigo. ¿Cómo te hablo? Exacto, estabas contando la historia.
O sea, yo verte de que vos estabas pensando con tus ataques de pánico, que lo que es es sencillamente estar viendo cosas exageradamente negativas que están pasando cuando en realidad no están. O sea, simplemente tu mente está descarrilada pensando en que el fin del mundo Entonces eso hace que la persona se empanique. Entonces yo dije, aquí Maydrog necesita controlar su diálogo interno. Era claro para mí porque yo lo había estado haciendo por mucho tiempo, pero vos todavía no conocías en carne propia. Vos ya sabías los conceptos, pero no sabías, no lo estabas utilizando en carne propia porque no había la necesidad. Pero en ese momento vos caíste en cuenta y estabas abierta a aprender. Entonces yo solo tenía que leerte para que vos empezaras a agarrar la pauta, y después ya corriste por Por sí sola, pues. Mírate ahora cómo está.
¿Tú crees que los libros han sido tus mejores amigos?
Totalmente. El libro, cuando yo lo— yo agarro un libro, para mí es como un diálogo que estoy teniendo con el autor. Y la manera que yo leo es diferente de la manera como lee todo el mundo, porque yo soy disléxico, me cuesta entender lo que leo, me cuesta entender. Muchas veces tengo que volver a leer la página, pero como yo estoy en una conversación, estoy gozando la conversación que estoy teniendo con el autor. Y digo conversación porque en realidad yo estoy hablando, regreso con preguntas, haciendo comentarios, haciendo reflexiones. Todos mis libros están súper rayados. Entonces yo tengo como una relación con el autor desde el principio. Yo aprendí de que para vos poder leer un libro vos tenés que primero leer quién es el autor, o sea, leer la parte de enfrente, la parte de atrás, después quién es el autor, leer la gente que lo endosa, después leer los títulos de cada capítulo y ver los gráficos, y después entrarle a la lectura. Entonces ya tenés una familiaridad con el autor antes de empezar. Cuando ya él empieza a escribir, pues ya más o menos ya sentís que lo conoces. Para mí, esos son mis mejores mentores. Y la mejor manera de escoger un mentor es irte por el bestseller, porque sabes que es el mejor, ya, porque la gente, la audiencia lo dice. Por tanto, ya puedes tener la seguridad de que ese mentor, de lo que dice, está bastante acertado.
¿Y qué pasa si empiezas un libro y no te gusta? A los 20, 30 páginas, 50, y dices: no me está agregando valor. ¿Qué pasa?
A mí me ha pasado. Por lo general no me pasa, porque de la manera como lo escojo, lo escojo, ya tengo mi método.
Bueno, libros increíbles.
Entonces agarro 5 libros que tienen que ver con el tema que estoy interesada y escojo 2, y tiene que ser libros que yo sepa de que me van a funcionar a mi manera de aprender, porque hay libros que son muy técnicos, que yo no les entiendo y me cuesta. Entonces como que me aburre porque paso leyendo varias páginas y solo capto como un un mensajito en 3 páginas que leo. Entonces ese tipo de libro no me gusta. Me gusta más lo que son más sencillitos y que hablan un lenguaje más fácil de entender.
Más prácticos, que te dicen cosas que de una yo puedo aplicar. Bueno, para terminar, nuestro hijo Alejandro ya en un par de años se va a la universidad. Si tú estuvieras frente a tu hijo, tu hija o un nieto, no sé, una persona, o tal vez en el momento en que uno se va a morir, no sé, que tuvieras digamos 5 minutos para decirle a alguien, estos son los 3 las 3 cosas más importantes que tienes que entender para tener una vida, verdad, plena.
¿Cuáles serían esas 3 cosas que le dirías a una persona que quieres mucho, que está empezando la vida, que es chiquito, que tiene 7, 8 años, 10 años?
Quizás tiene que ser así específica la pregunta. Bueno, sí, ¿qué le dirías a un hijo, digamos, a Alejandrito, un niño chiquito de 7 años, 8 años?
Vale, yo le diría lo más importante que vos podés hacer es proteger a ese niño interior que está dentro de vos. Ya vos vas a ser grande, en algún momento vas a ir creciendo, vas a tener, vas a trabajar, a la universidad, después de la universidad también te vas a casar, vas a tener hijos, pero siempre va a haber un niño interior que tenés que proteger. Esa es tu responsabilidad, y si entre más lo protegés desde de las cosas que vos sentís que pueden ser malo para él, mejor vos te vas a sentir el resto de tu vida y más significado va a darle a todo. Yo diría que es el mejor consejo que se le puede dar. Eso es lo que deben enseñar en kinder, ya, de que la mayor responsabilidad que tiene uno como ser humano es defender a ese niño interior, saberle hablar, ser compasivo, saber usar bien su tiempo. Tratar de volverse cada vez más inteligente, más sano en todo sentido.
Cuando dice volverse más inteligente, es como tomar decisiones más inteligentes.
No, pero también instruirse, leer y tomar clases, buscar como siempre estar superándose, porque en la vida hay mucha competencia y mucha, o sea, tenés que, entre más información vos tengas a tu lado, mejor te va a ir en todo sentido. Lo tenés que asociar, la información y la educación y la lectura algo súper positivo. Nada de que mira, que leer es de dundo, que es más nerdy, o cómo es que le llaman, y un nerd, todo lo contrario.
Nerd suena horrible.
Enseñarle de chiquito de que la lectura es La información te ayuda pues a tomar mejores decisiones y te hace llegar a tener más éxito. Entre más informado te ves, más éxito vas a tener.
Y no nos referimos a información de cultura general, de dónde sucedió la batalla de Lepanto, sino información práctica que te sirve para salir adelante, para invertir en tu negocio, en tus emociones, en tus relaciones.
100%, la información práctica. Toda la información, el 90% de la información que te dan en la escuela, por ejemplo, que no estoy batiendo la escuela y diciendo que es malo la escuela, porque la escuela es buena también porque te da estructura. Pero mucha de esa información es solo como para ejercitar la mente y como para enseñarte a vos ciertas cosas de cómo funciona el mundo. Pero que tienen que ellos de alguna manera empezarse a darse cuenta de que tienen que ser más precisos con la información que están dando, que te funcione mejor en los tiempos.
La práctica, claro, que nos ayude a, por ejemplo, inteligencia emocional deberían enseñar en escuela, sí o sí.
Totalmente.
Lo que tú y yo nos hubiéramos evitado muchos dolores en la vida si en la escuela nos hubieran dado herramientas como enseñarnos qué es el diálogo interno y cómo hablarnos bonito, y cómo que aunque hubiera voces negativas afuera diciéndonos cosas feas, nosotros nos pudiéramos hablar bonito. Yo creo que solo si nos hubieran enseñado eso a ti, a mi chiquito, nos hubieran evitado muchos dolores.
Totalmente. Sí, el diálogo interno lo enseñan en las cárceles, por ejemplo. Haría un gran cambio en la cultura general, porque los presos, en vez de salir maleados de la cárcel porque están rodeados de otra gente que piensa así de mal y que habla mal, saldrían hablando bien. Entonces ayudaría a que la cultura de los países estuviera más sana. E igual en el hogar, si los padres que son abusivos con su esposa y son abusivos con sus hijos aprenden de diálogo interno, ellos mismos van a sentirse culpables por estar siendo groseros con ellos mismos, para empezar, y después al ver el daño que están haciendo sus hijos y a su esposa por tratarla así, lo van a parar de hacer. Entonces el diálogo interno es, me decís 3 cosas, yo te diría el diálogo interno 1, el diálogo interno 2 y el diálogo interno 3.
Álex, vamos a terminar con chisme porque a la gente le encantan los cuentos y nos tienen cariño, y pues tal vez la palabra no es chisme, pero ya algo menos profundo. La gente dice, ¿cómo se conocieron? Yo he contado mi versión, ahora cuéntales tu versión, ¿cómo me conociste?
Claro. Bueno, yo tenía aquí hace muchos años, hace cuántos, 26 años más o menos, tuvimos una invitación, tuve una fiestecita en mi casa para ver una pelea de boxeo. Invité a un amigo que estaba saliendo con la prima de Margarita, y esa prima de Margarita invitó a Margarita que fuera también a acompañarla. Y fueron a mi casa. Y entonces, desde que conocí a Margarita, me encantó el timbre de su voz y me encantó la personalidad que tenía, que era muy divertida. Entonces eso me hizo a mí de viaje decir: qué raro, aquí en Miami una muchacha así no, no, no, pues no es común, porque por lo general eran diferentes. Margarita era más hogareña, más tipo interesada en conocerme como persona. Se veía más, se veía diferente a las mujeres y a las jóvenes de acá de Miami. Entonces me llamó mucho la atención. Me acuerdo que ese día hablé con mi mamá y le dije: mamá, yo creo que conocí a la chavala con quien yo me quiero casar. Ese fue el mismo día, no, el día siguiente le conté.
Sí, pero lo que no les has contado es que al otro día yo te llamé, yo me armé de valor porque íbamos a ir a un lugar que se llamaba Mars Bar aquí en Miami, y mi prima, una prima de ella, llámalo. Yo no, no, o sea, yo en mi vida había llamado a un hombre a invitarlo, eran otros tiempos, chicos, ¿verdad? Hoy en día las chavalas, y Y yo lo llamo y le digo, mira, que si quieres ir con un grupo de amigos, no sé si te acuerdas, a Mars Bar. Y me va diciendo que no, el hombre. Yo dije, trágame tierra. Bueno, chao, chao. Y yo me quedo en la, quería matar a mi prima. Y le digo, me dijo que no, pero después me llamaste y me diste OK, voy a ir.
¿Te acuerdas? No, pero eso fue así, lo que, lo que parece cierto, eso pasó. Pero yo en realidad no quería ir, no quería salir a ningún lado. Yo estaba molido, cada día un partido Y yo soy una persona que siempre en todo lo que me meto, me meto al 100, me tiro de cabeza. Entonces yo corría de un lado para otro en esa cancha, llegué que no me podía ni mover, pues ya a la casa. Yo estaba tirado en el sofá casi durmiéndome, súper adolorido, me había quitado los tacos ya. Y entonces ya en eso, no va a salir, pues ya me voy a quedar descansando. Y en eso llama Mario y dijo, ay, qué bonito verla, pero Que si querés, no, la verdad es que estoy— y después cuando le dije, espérate un momentito, claro que quiero ir. Así que inmediatamente, pero más bien todo lo contrario, imagínate vos, de lo muy, el mucho interés que tenía, que a pesar de que estaba remolido ya por el partido que había tenido y que ya tenía el plan de no salir, salí de todas maneras.
Eso fue en 1994. Bueno, Alex, mil gracias por esta entrevista, me encanta. Creo que tanto la gente como yo nos llevamos muchas como pepitas doradas aquí maravillosas. Tu pasado no determina tu futuro, verdad. No importa de dónde vienes o dónde estás, lo importante es para dónde vas. El diálogo interno, tú tienes que ser tu mejor amigo, tú tienes un niño interior al que le tienes que hablar con cariño y ser su entrenador, verdad. Y no importa lo que las voces externas digan, lo importante es lo que tú te dices a ti mismo. Y la perseverancia, la perseverancia de Alejandro es admirable, y él siempre que quiere algo le pone un porqué detrás, o sea, una razón más grande que él. Él siempre quiere ayudar y eso es lo que lo mantiene con tanta energía. Gracias, Alex. Espero que hayas disfrutado este ratito aquí con nuestra comunidad de Yo Pude, Tú Puedes. Y estén atentos al podcast porque seguiremos trayendo más gente con historias tan interesantes como Alejandro, que cuenta que pasó de la drogadicción y el alcoholismo y el maltrato infantil, ¿verdad? A ser un empresario exitoso que ayuda a miles y a miles de personas. Y lo que les quiere decir hoy es que si él pudo, tú puedes. Y vamos a traer más gente que también te diga aquí Si yo pude, tú puedes. Muchas gracias. Gracias por unirte a un episodio más del podcast Yo Pude, Tú Puedes. Espero que lo hayas disfrutado. Me aseguro de leer todas las reseñas de mis podcast, así que si tienes alguna pregunta para mí, déjame una reseña en Apple Podcast y me aseguraré de responderla en un próximo episodio. Hasta la próxima.
More from Juan


#77 GEORGE HARRIS | LO QUE PARECÍA UNA LOCURA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN SU CARRERA
#59 Margarita Pasos: Cómo aumentar precios de forma efectiva y mantener clientes leales
#60 Gaby Wallstreet: La mentalidad financiera que todo empresario necesita dominar



