The video opens with Speaker A welcoming listeners to the podcast series “Conversaciones con el Universo.” She recounts a near‑death experience that dramatically heightened her senses and altered her perception of human existence. She explains that this transformation inspired her books, especially the first work “El Uno por Uno del Ser,” and that the podcast serves as a supplemental way to share the insights that flowed through her after that event. Speaker B then delivers an extended spiritual reflection using the sea as a central metaphor. He describes water as a self‑sustaining system where information travels in waves, currents circulate like a circulatory system, and any impulse released in one part eventually appears elsewhere. This oceanic model is extended to the entire cosmos, portraying all matter and spirit as a single “sea of energies” where every being is a manifestation of the same source. He emphasizes that because of this interconnection, every thought, feeling, or action creates an echo that reverberates throughout the universe, affecting other beings, other worlds, and even planetary systems. The law of action‑and‑reaction is presented as immutable, operating regardless of human consciousness. The monologue then moves to ethical implications: cruelty toward animals, environmental exploitation, and violent human behavior generate negative echoes, while pure, loving impulses generate positive ones. He urges listeners to become aware of their participation in this universal web, to recognize that the illusion of independent free will is limited, and to act responsibly and lovingly. The segment concludes with a summary of humanity’s fallen state due to unconsciousness, a call to awaken, and a farewell “Carpe Vita.”
Chapters
Querido ser humano, amada alma, te doy la bienvenida a mi serie de podcasts Conversaciones con el Universo. Después de una experiencia cercana a la muerte, mi percepción de nuestra existencia humana cambió profundamente. Me volví más sensible con todos nuestros sentidos conocidos. Siento más intensamente, veo a la gente con otros ojos y a menudo adopto una perspectiva distinta de la vida y de nuestros retos. En mis libros comparto estas perspectivas alteradas y todo el conocimiento que ha fluido a través de mí desde mi casi muerte, y así lo registro para todos aquellos que buscan algo más, el significado de nuestra existencia aquí en la Madre Tierra. Y ahora es un gran placer para mí compartir este conocimiento con ustedes de esta manera, como un suplemento a mis libros. Esta temporada me dedico a mi primera obra, El Uno por Uno del Ser. Os deseo muchos y maravillosos conocimientos en vuestro camino. Muchas gracias, con amor.
Todo está. Todo está en todo. Todo está conectado. Para ayudarte a entender mejor estas frases cortas y sencillas, aquí tienes una imagen. Conoces el mar. El agua es el hábitat de muchísimas plantas y animales. Forma un sistema autónomo de muerte y desarrollo de organismos y plantas. Al mismo tiempo, el elemento agua es perfecto como metáfora para ilustrar cómo otros elementos están siempre conectados entre sí. Sin embargo, lo que vemos más claramente con nuestros sentidos físicos es el agua. Probablemente sepa que en el agua la información viaja en ondas y que las ballenas se comunican a miles de kilómetros a través del elemento agua. Pero los barcos y otros ruidos también pueden oírse muy lejos, al otro lado del mundo. Y probablemente conozca la corriente del Golfo, que mantiene vivo el sistema oceánico como un sistema circulatorio. Debido a las leyes de este sistema oceánico cerrado, puedes experimentar cómo un impulso que se libera en el mar en un lado aparecerá con toda seguridad en en otro lugar en algún momento. Y lo mismo ocurre con todo, lo mismo ocurre con todos los elementos de la materia y con todo el cosmos espiritual y material, burdo y sutil. Todo está interconectado en el mar del cosmos. La esencia de todo ser es el mar de las energías. Como la colorida variedad de peces y plantas del mar, los seres humanos Somos una expresión de todas las energías. Todo ser, en su infinita variedad de formas diferentes, no es más que otra forma de expresión de una misma fuente. Como en un mar de energías, todo está siempre conectado con todo lo demás en acción y reacción. Todos formamos parte de esta única energía y estamos eternamente conectados a ella. Todo el cosmos, todo nuestro universo, es un mar así, y nuestra galaxia es un arrecife de coral en este mar. La Tierra forma parte de este arrecife, y todos los seres vivos que viven en ella habitan en esta parte del arrecife, que en modo alguno sigue leyes independientes, sino que está incrustada en el mar del cosmos. En la siguiente instancia de este pensamiento debe quedar claro que tú también formas parte de algo mucho más grande. Estás en ello y con ello se te permite ser. Formar parte de algo tan grande es hermoso, pero sobre todo conlleva una responsabilidad increíble, porque como ya se ha dicho, la Tierra no es un planeta independiente cualquiera. Forma parte del mar de energías, de las leyes del universo, y por tanto todos formamos parte de él. Cada uno de nosotros. Tú formas parte de este gran todo. ¿Te das cuenta de lo que eso significa? Sé consciente de ello. Ser parte de algo significa sobre todo no estar separado de ello, y por lo tanto todo lo que piensas, sientes, haces o dejas de hacer está en acción inmediata con todo el universo, y este está en acción contigo y con tu ser. Sé consciente: te percibes como un individuo independiente que puede decidir por libre albedrío. Pero la sensación de que, por tanto, no tienes nada que ver con nadie es una ilusión. El libre albedrío también sigue leyes y no es omnipotente. Sé consciente: todo, realmente todo, lo que piensas y haces, como resultado tiene un eco. En este mundo y en todos los demás mundos. Un primer paso para comprenderlo mejor es tomar conciencia de estas cosas. Sé consciente, formas parte de estas energías del mar cosmos, estás inmerso en este mar y conectado a todo. Volvamos al ejemplo del mar: cuando, una vez más, se cortan las aletas de cientos de delfines en Noruega en aras de un ritual, Todos los animales del mar escuchan este dolor y les hace algo, les influye, esparce impulsos que provocan reacciones. ¿Qué tipo de eco crees que se produce cuando la gente se mata entre sí? ¿Qué eco crees que se produce cuando matan a innumerables animales sin motivo? ¿Qué eco crees que hace cuando roban las materias primas de la tierra sin pensárselo dos veces y sin tener en cuenta la naturaleza? ¿Qué eco crees que hace cuando la gente vive su vida inconscientemente en lugar de ser consciente, despierta y responsablemente amorosa? ¿Qué eco crees que tiene cuando toda una raza humana piensa, siente, actúa y sobre todo maltrata? Y ocurre lo mismo en todas partes. Si haces algo malo a una persona, eso le hace algo a ella y en el siguiente caso, a todos nosotros. Cada crueldad, cada palabra irrespetuosa, cada acción, cada impulso tiene respuesta en el cosmos. Y lo mismo ocurre a la inversa. Si tus impulsos son puros y están llenos de amor, este amor se distribuye en el mar de energías. Independientemente de la dirección que tomes, tu decisión tendrá un efecto en este ciclo. Incluso me atrevería a decir que tu decisión, y por consiguiente tus acciones, influyen incluso en la vida de otros planetas, porque también estás conectado a ellos a través de este mar de energías. La ley de acción y reacción es inmutable, no se detendrá ante la inconsciencia de las personas. Resumamos: ¡Qué cierto, qué cierto! El hombre está verdaderamente caído. De la conciencia de que está estrechamente conectado con todo lo que es, caído, y por tanto caído en la inconsciencia, y en consecuencia caído del corazón, caído en el nivel profundo del ego, caído del equilibrio entre el animal y Dios, en una ilusión. Gracias por escuchar. Carpe Vita.