Lo que haría si volviera a dejar el mundo corporativo mañana

In this live Spanish‑language interview, host Raquel and moderator Speaker A sit down with former corporate executive Veronica Llorca‑Smith to explore her journey from 15 years at Apple and Estée Lauder to a portfolio career as author, Substack publisher, coach and international speaker. Veronica recounts how the pandemic left her jobless in Australia, the ensuing identity crisis, and the pivotal “moment‑bombilla” that prompted her to leave the corporate world. She describes a mindset shift from victimhood to agency, embodied in her Lemon Tree Mindset philosophy, and how writing became the launchpad for building a community on Substack (The Lemon Tree Mindset / El Limonero). The conversation details her step‑by‑step monetisation path: publishing a book, creating a paid Substack, offering one‑to‑one coaching, scaling to group bootcamps, and leveraging public‑speaking gigs. Veronica explains the concept of a “carrera portfolio” – a multi‑pillar business aligned with personal rhythm – and shares practical tactics for gaining confidence on stage, handling setbacks, celebrating small wins, and fostering engagement in a community that sometimes goes silent. Throughout, she emphasizes resilience, the importance of trust‑based relationships, and actionable advice for others transitioning out of corporate roles.
Chapters
Vale, perfecto.
Bueno, creo que ya estamos en vivo porque veo a una persona que aún no sé quién es.
Bueno, buenos días, Verónica.
Buenas tardes para ti, en realidad, que para quien no lo sepa, pues yo estoy en Brasil y Verónica está en Hong Kong y son 11 horas de diferencia, ¿no?
Exactamente.
Buenos días, buenas tardes.
Bueno, Verónica, muchísimas gracias por estar aquí hoy conmigo. Hoy cierro mi serie de la gente, que es una serie que hice con especial cariño para todas aquellas personas que están volviendo a su trabajo, y la nombré Cómo salir a flote y no hundirte a la vuelta al trabajo, porque sé lo que es que llegue septiembre y tener que enfrentarte a un día a día, a una rutina, a una carrera, a un trabajo que no te gusta más y no sabes muy bien qué hacer y cómo seguir, ¿no? Cuáles pasos dar para empezar a hacer una transición profesional hacia algo que esté más alineado contigo y no con la persona que eras hace 20 años. Y bueno, y pensé que, bueno, yo soñé en grande y pensé que no podía hacerlo de la mejor manera que acompañada por ti, Verónica. Al final tú me enseñaste lo que era Substack en aquella comunidad de emprendedores. Y además porque admiro tu carrera profesional. Después de 15 años en el mundo corporativo con marcas como Apple o Estée Lauder, de pronto te encuentras en Australia, ¿no? En pandemia, intentando buscar trabajo, nadie te contrata, ¿no?
Y años más tarde, o sea, de pronto eres una súper emprendedora, autora de 4 libros, coach, public speaker internacional, Bueno, Verónica, un placer tenerte aquí. Cuéntame cómo ha sido toda esta—
Encantadísima. Oye, genial ver a tanta gente de nuestras comunidades. Saludo a todo el mundo: Marta, N, Álex, Vera. Si queréis poner preguntas sobre la marcha, las difíciles para Raquel y yo el resto. Y bueno, os cuento un poco, empezamos un poco por la transición, si quieres, de cómo es ese cambio, ¿no? Y para contar un poco pues mi historia de cómo empezó todo, efectivamente yo años, o sea, más de 15 años en el mundo de la empresa, primero con pequeñas empresas, luego pues con grandes gigantes pues como Apple, Estée Lauder. Y luego en la pandemia, por distintos motivos, me veo sin trabajo, fuera de mi país que es Hong Kong, y atrapada sin poder volver por todo el tema de cuarentenas, de políticas y demás. Entonces me veo en Australia, que es el país de mi marido, con dos niñas pequeñas, pequeñas digo de 3 y 4 años, sin poder volver a casa, con mi marido en Hong Kong y mi perro Django también en Hong Kong. Esto era en plena pandemia, 2022. Claro, yo pensé que esto iba a ser pues una cosa de unas semanas a lo mejor, pero ¿qué pasa? Que las semanas se fueron convirtiendo en meses. Y bueno, llegó un momento que me dije, pues voy a intentar buscar un trabajo en Australia hasta que por lo menos las cosas pues se vayan normalizando. ¿Qué pasa? Que pasaron 6 meses, yo estaba intentando conseguir trabajo enviando currículums, puede que hubiese enviado más de 60, 70, perdí la cuenta. Y empecé a tener una carpeta con todo lo que había enviado que se convirtió en la carpeta del rechazo, porque de todas las applications que envié creo que solo me contestaron 3. Tuve 3 entrevistas y de esas 3 entrevistas, 0 ofertas. Entonces bueno, ese era el percal: 6 meses, un montón de rechazo, 0 ingresos, y empezó a tocarme mucho la autoestima, porque para alguien que lleva tantos años en el mundo de la empresa, y no sé si los que estáis hoy os podéis identificar una parte de ti acaba siendo o identificándose mucho con la empresa. Yo era pues Verónica de Apple o Verónica de este lado, y de repente cuando llevo 6 meses sin trabajo, sin tarjeta de visita, sin título, pues claro, llega un momento que sentí ese vacío de decir, bueno, ¿y yo ahora qué hago? ¿Y quién soy? ¿Y cuál es mi marca? Realmente Apple es la marca de Steve Jobs en su garaje, no es la mía, no es mi visión. Y entonces bueno, hice bastante de autopsicología conmigo misma y hubo un momento muy concreto que lo recuerdo como si fuese ayer, que fue cuando estaba en una playa allí en Gold Coast, en Australia, con mis niñas y lo estábamos pasando genial un día de estos. Era invierno porque allí era julio en el hemisferio sur, el sol precioso, la playa y tal. Y me dije, ay, realmente yo quiero volver al mundo de la empresa con unas niñas que están aprendiendo a nadar y quiero perderme todo esto y quiero volver a esa vida en la que literalmente salía corriendo con los tacones de un lado de Hong Kong a las 6:30 de la tarde para ponerlas en la cama a las 7. Y me dije, ay no, yo realmente creo que puedo hacer algo distinto. Y te juro que no sabía lo que era, pero tenía la sensación y el momento de claridad, yo los llamo momento bombilla, de decir, adiós mundo corporativo, me has dado mucho, he aprendido muchísimo, pero ahora es hora de empezar otro camino. Y de verdad que no sabía qué era, pero ese fue el momento en el que me dije, voy a crear algo mío y lo voy a firmar con mi propia firma.
Qué historia inspiradora, ¿no? Como esos momentos bombilla que dices tú de decir, pero, ¿qué he estado haciendo?
O sea, como que la vida me está poniendo aquí como un regalo, un nuevo camino, algo para explorar y lo voy a coger, no lo suelto y veo dónde me lleva, ¿no? O sea, pero me gustaría un poco retroceder a ese momento de... Porque hay mucha gente sin trabajo, no es fácil encontrar trabajo, encontrar trabajo es un trabajo, ¿no? ¿Cómo se pasa? Porque así trabajé mucho mi mente. ¿Cómo trabajas tu mente para que a nivel de autoestima no te haga decaer y te haga como subir, como decir, bueno, empoderarte, yo puedo, existe algo para mí allí? ¿Cómo es ese paso para ti? Porque es lo primero que cambias, tu mentalidad.
Una cosa que me ayudó mucho fue la mentalidad. Y de hecho, El Limonero, que es mi publicación en español, es la versión inglesa de The Lemon Tree Mindset, que es la mentalidad del limonero. Lo que pasa que cuando lo traduje no sonaba muy bien en español, quité lo de la mentalidad. Pero realmente todo lo que yo he creado parte de la base de lo importante que es la mentalidad. Y una cosa que me sirvió muchísimo, y es el mensaje principal realmente realmente que me gustaría enviar sobre esa transición es el pasar de ser una víctima, que era el papel que yo había asumido, y te doy ejemplos: es que aquí soy una extranjera, es que tengo acento cuando hablo inglés, es que no tengo network, es que no tengo contactos en Australia. Y tenía esa mentalidad muy victimista, y entonces las cosas me estaban pasando a mí, me estaban rechazando, yo no tenía valor, y me puse en ese rol, pero luego realmente me di cuenta de que aquí el rol puede ser el que yo decida adoptar y en vez de ser una víctima dije, no, no, yo este rol no lo quiero, esta es mi película, yo aquí voy a ser la protagonista y el rol que yo voy a tener es el que dices tú, de estar empoderada y de decidir qué es lo que quiero hacer yo. Entonces cambiar eso y ya no te hablo solo del negocio sino en la vida muchas veces es fácil ser la víctima, me ha pasado esto, me han dejado, me han rechazado, cómo te pones un escalón por encima y dices, ok, esto me ha pasado, pero ¿qué es lo que puedo hacer yo para tomar control de la situación y dejar de ser una víctima para pasar a ser el actor principal? Y ese cambio a mí me ayudó, pero muchísimo.
Sí, te entiendo mucho porque además a mí me pasó cuando yo estaba ya aquí en Brasil y el estar aquí físicamente dependía de un visado y mi visado era de trabajo. Entonces, en ese momento en el que nadie me contrata porque me dicen, bueno, me encanta tu currículum, pero es que aquí no contratamos a gente, aquí trabajamos con freelance. Y entonces yo como que me explotaba la cabeza y yo pues eso, mentalidad de víctima de, jolín, es que soy extranjera, es que no hay oportunidades para mí, es que todo es difícil. Hasta que digo, no, espera un momento, ¿qué opciones tienen las empresas para poder contratarme? Entonces ya empiezo la entrevista mismo, ya les decía, oye, mira, que si no contratáis por CLT, como es aquí, pues podéis hacer esto, podemos hacerlo O sea, yo fui proactiva, ¿no? En ese sentido. Entonces nadie me contrató de esa manera, pero para mí me cambió el chip, ¿no?
Que es un poco lo que tú comentabas de cambiar de mentalidad.
¡Qué bien! Y decías que no tenías ni idea, ¿no? O sea, un poco hacia dónde iba a llegar todo esto, ¿no? Porque obviamente si hubieras 3 años atrás, te pregunto, ¿dónde te ves hoy y cómo principalmente cómo hubieras hecho ese cambio, es muy difícil, ¿no? Es casi imposible, por muy creativas que seamos, saber cómo vamos a llegar a donde estamos hoy. ¿Cómo fue? ¿Qué te imaginabas? ¿Cómo se imaginaba esa Verónica de 3 años atrás lo que iba a construir?
Pues la verdad es que no tenía ni idea, pero había una palabra que que estaba rondando por ahí, ¿no? Que era esa idea de potencial y de lo que tú puedes crear y de las oportunidades que tú misma puedes ir abriéndote. Y entonces yo empecé a escribir y fíjate que nunca había escrito, me había gustado la escritura, pero cuando estás en el mundo corporativo estás tan metido dentro de la caja que no tenía mucho espacio, digamos, para la creatividad y menos con niñas. Y entonces, pues, como estaba sola, no tenía amigos en Australia, las niñas estaban en la guardería, Pues empecé a escribir y empecé a escribir pues un poco de todo. Escribía mis ideas, iba contando mi, pues esa nueva reinvención que estaba haciendo. Y la verdad es que nunca pensé que la escritura fuese a ser un poco pues como ese ancla, ¿no? El motor o el epicentro de todo lo que vino después. Para dar un poco de contexto, yo empecé a escribir en LinkedIn más que nada porque es la plataforma de la gente que viene del mundo profesional. Yo no tenía otras cuentas más que Instagram para mi perro y mis niñas. No conocía ninguna otra plataforma. Entonces empecé en LinkedIn y pues eso, empecé contando un poco pues lo que iba haciendo, lo que había aprendido en el mundo de la empresa, hablaba del liderazgo, pero no tenía así una visión muy clara de lo que iba a hacer. Lo que sí descubrí es que al escribir en ese formato más corto me gustaba el ir creando esa conexión con los lectores, pero quería algo más profundo. Entonces, a partir de ahí empecé a escribir en otra plataforma que se llama Medium, que todavía existe, que ya es una plataforma más de escritores. A partir de ahí me dije, yo quiero seguir escribiendo más. Y publiqué mi primer libro que se llama The Lemon Tree Mindset, que es, digamos, la semilla de lo que luego fue el Substack The Lemon Tree Mindset, con el mismo nombre, que luego fue la semilla a su vez de Limonero en Español. Y fue, pues, un poco tomando acción lo que me hizo ir creando el camino. Muchas veces creemos que el camino ya está marcado y que vas en una dirección, Pero la realidad es que el camino lo crea el caminante y cuanto más caminas, más te das cuenta de las posibilidades que hay, de cosas que no habías visto, te surgen oportunidades. En mi caso, por ejemplo, la escritura luego me llevó a Substack, que para mí fue como el gran descubrimiento, porque me di cuenta de que la escritura no tenía por qué solo ser de una persona a otra persona, sino que podías crear algo de forma colectiva. Y hoy en día tengo dos comunidades, la inglesa bastante grande y la española no tanto, pero igualmente, que no son enormes, pero la conexión que hay entre la gente es una cosa brutal. A mí hay gente que me cuenta, oye, Verónica, estoy embarazada. Me cuentan cosas personales, me invitan a hacer directos como tú. Y realmente, cuando digo que es una comunidad, no es una audiencia, no es que sean miles de personas leyendo, no, no, es gente que crea de forma colectiva, y eso me encanta.
Qué bonito.
Así que es verdad que, bueno, yo te conocí por esta comunidad de emprendedoras que acabé dejando porque es que me siento mucho más en comunidad dentro de Substack, ¿no? Que lo que se suponía que era una comunidad. Pero, ¿cómo conociste tú Substack? Porque llevas tiempo. ¿Quién te lo enseña?
Sí, pues yo conocí Substack a principios Pues lo conocí a principios del 2023 y el motivo por el que me metí en Substack, y os lo voy a enseñar, es porque publiqué el primer libro, The Lemon Tree Mindset, y yo estaba muy contenta, muy ilusionada, pues como cualquier autora novata, ¿no? Y entonces lo publiqué, pues esto era febrero del 2023, y es que no lo compró nadie. Creo que es que ni mi familia, que está en Canarias, con el rollo de Amazon, no lo compró nadie. Y me dije, buf, qué mal, ¿no? Esto de lanzar un libro y que no lo compre nadie. Y entonces empecé a decir, yo creo que el libro es bueno, 19 lecciones que ayudan a la gente a reinventarse y tal. Entonces me dije, aquí hay un problema, yo no creo que el libro no sea bueno. Y claro, lo que me di cuenta es que el problema es que yo no tenía una audiencia, una comunidad. Entonces claro, si tú quieres vender cualquier cosa y no has construido esa confianza, la gente no te va a comprar. A mí cuando me dicen, oye, Verónica, los suscriptores de Power, y yo, a ver, a ver, a ver, lo primero la confianza. Entonces, porque yo no tenía esa confianza. Fue ese mismo motivo por el que lancé mi publicación en Substack, porque me dije, y si yo quiero lectores, si quiero estudiantes, si quiero clientes, si quiero un negocio, lo primero que tengo que hacer es dar, es invertir, es realmente pues crear ese espacio donde la gente empiece a confiar en mí. Y lo curioso, volviendo al tema del libro, es que hoy en día, y han pasado 3 años desde que lo publiqué, vendo más libros que cuando lo lancé, que se supone que es pues el gran lanzamiento y demás. Y todo se debe al poder de una comunidad. Y yo pues justamente lancé The Lemon Tree Mindset porque no tenía mis lectores, porque no tenía esa comunidad, y fui desarrollándola poquito a poquito. El primer año muy despacio, había días que iba incluso marcha atrás cuando la gente se daba de baja y me decía, aquí como los cangrejos. Pero lo importante es seguir adelante y tener pues esa pasión y esa visión de lo que quieres crear. Y al año, en la inglesa, fue cuando realmente empecé a ver pues movimiento, empecé a ver que realmente pues la cosa iba subiendo. Y ya pues han pasado 3 años y medio.
¡Qué fuerte!
Y en todo esto, o sea, ¿qué has aprendido de ti? Porque de pronto no escribías, de pronto escribes, de pronto te ves súper creativa, de pronto tienes un libro, ¿no? O sea, dicen que para crear tu nueva vida tienes que dejar tu antigua vida, ¿no? Entonces, ¿qué diferencia hay entre esa Verónica del corporate y esta Verónica emprendedora? ¿Qué has dejado atrás? ¿Cómo te has reconocido en esta nueva Verónica? ¿Qué dirías es lo más impactante?
Pues la verdad es que del mundo corporativo, yo creo que cuando uno se va de ese mundo tiende a tener un poco como el rechazo, y yo lo tuve al principio, de como dejar el mundo atrás. Ya hay mucha, digamos que un poco de rabia, un poco de recelo hacia el mundo corporativo, y lo primero es hacer un poco un ejercicio de calibración y de decir, oye, yo de este mundo hay muchas cosas que no me gustan, pero hay muchas cosas que realmente me han aportado muchísimo valor. Entonces, lo primero es tener un poco esa capacidad de abstracción, de mirar con un poco de distancia y de decir, oye, ¿qué es lo que voy a dejar en ese mundo y qué es lo que realmente me va a aportar a mí? Cosas que he dejado, pues es esa forma de trabajar tan estricta, que todavía me cuesta, pero el decir no, para tener un día productivo tengo que estar trabajando 8 horas delante de un ordenador. Oye, pues no, resulta que soy mucho más productiva si me voy a correr, porque me encanta el deporte, me voy a correr sin música, sin cascos, sin ruidos, pues ese es mi momento de creatividad, de lluvia de ideas y demás, y no tengo por qué sentirme culpable. O si una tarde me la quiero tomar libre, pues porque no me siento inspirada o porque, por el motivo que sea, pues es romper un poco esos ciclos tan marcados, tan estrictos que nos impone el mundo de la empresa. Entonces hay muchas cosas que he dejado detrás y también hay muchas cosas que me he llevado conmigo y creo que esto puede ayudar a la gente que esté haciendo esa transición. Yo, una cosa que me ha ayudado muchísimo es darme cuenta que cuando tú estás mucho tiempo en el mundo de la empresa conoces ese mundo muy bien. Y yo al principio como que lo dejé ahí un poco apartado, pero realmente me di cuenta de que yo sé perfectamente cómo trabajan las pequeñas empresas, cómo trabajan las grandes empresas, cómo están organizadas en distintos departamentos. Y a mí eso, por ejemplo, en mi negocio B2B, business to business, donde trabajo con empresas, me ayuda mucho porque yo vendo mis charlas a directores de recursos humanos, a equipos de learning and development, a equipos de D.I. Diversity, equity and inclusion, y saber el vocabulario que usan, los KPIs que usan, cómo miran al éxito. Todo eso es algo que me ha ayudado muchísimo. Entonces, si vienes del mundo de la empresa, uno cree que uno empieza de cero, pero realmente uno solo empieza de cero una vez. Y para mí ese cambio es de ver las cosas me ayudó muchísimo porque no empiezas de cero, tienes muchísimas habilidades, tienes pues ese entendimiento, hablas de ese mismo idioma. Del mundo corporativo y eso es algo que realmente me ha ayudado muchísimo porque cuando me pones en una sala con CEOs o con C-level executives o con quien sea, tengo las tablas de decir oye yo he estado en ese mundo, yo conozco perfectamente lo que hacéis y ahora estoy aquí para ayudarte desde mi empresa.
Sí, la verdad bueno volviendo al principio no esa parte de la rigidez del corporativo y ese jefe no que nos ponemos también nosotros yo a veces pensaba ostras es que he salido del corporativo yo soy peor que cualquier jefe que haya tenido nunca en mi vida. Y es como reaprender. Yo creo que mucho el camino es desaprender todo lo que habías aprendido, volver a aprenderlo de cero, viendo lo que te funciona, lo que no te funciona, y establecer algo que para ti tenga sentido. Que yo siempre hablo de una vida que te guste y te dé paz por este sentido, porque si lo que tú aprendiste no te sirve, no es por ahí. Y es verdad que ese permiso, permitirte tener una vida diferente, permitirte parar, permitirte poder estar con tus hijas o viendo el mar un miércoles por la tarde, se siente como raro. ¿Quién soy yo para merecer esto cuando la gente está en una empresa que tiene que conseguir resultados, que mañana tiene una presentación muy fuerte? Entonces sí que yo lo digo mucho, el permitirse salir de eso y estar a gusto contigo mismo, ¿no? Me parece un súper aprendizaje y además rescatar todo esto del mundo corporativo que también necesita de gente que se haya salido y que tenga otra manera de entender el trabajo, de hacer las cosas, de hablarles desde otra perspectiva. Esto es súper importante, pero desde un lenguaje que ellos entiendan y que sea afín, ¿no? Y ahora tú tienes tu carrera portfolio, ¿no? Que has ido construyendo poquito a poquito. Me decías que primero escribiste un libro, luego ese libro te ayudó a crear como una comunidad, ¿no? De esa comunidad han ido saliendo un montón de cosas, ¿no? Desde bootcamps hasta, bueno, cursos digitales. ¿Cómo ha sido crear todo esto?
Pues bueno, primero, cuando hablo de carrera portfolio, porque creo que en español a lo mejor el término no está demasiado divulgado, lo que me refiero es tener una carrera donde tienes como varios pilares, vale. Es un negocio donde no haces necesariamente solo una cosa, sino que tienes varios servicios, tienes distintas ofertas. Y pues para mí, para contar un poco la trayectoria, empezó efectivamente con la escritura, empezó con libros, lancé mi Substack, lancé suscripciones de pago. Pero me di cuenta muy pronto de que cuando tienes un negocio que está basado en productos o servicios de valor muy bajo, dependes de volúmenes gigantes. Tú imagínate con una suscripción de Substack que sean, en mi caso, $19 al mes o $99 al año, pues necesitas mucho volumen para que eso realmente se transforme en un negocio de peso. Entonces me di cuenta que tenía que lanzar algo de un valor un poco más elevado. Ahí fue cuando lancé, al año o así, el servicio de coaching. Mi coaching es de estrategia realmente. A mí lo que me gusta es la estrategia, no es el coger a la gente de la mano, sino el decir, oye, tú tienes un proyecto que está muy chulo, tienes mucha creatividad, muy buenas ideas, pero te falta la parte de estrategia, de cómo monetizarlo, del marketing, de cómo posicionarlo y demás. Entonces lancé el coaching personalizado y ese servicio está genial cuando estás empezando porque es mucho más fácil de poner en práctica. No necesitas una infraestructura súper complicada, simplemente es una persona pues que crea en ti. Oye Raquel, me gusta mucho lo que has contado hoy, estoy en una transición profesional, ¿puedo marcar una cita contigo? Venga, aquí tienes el Zoom, el enlace de pago y listo. Entonces empecé con eso. Luego me di cuenta de que realmente cuando eres coach uno a uno personalizado, al final estás vendiendo tu tiempo y entonces acabas hipotecando muchas horas de tu día. Y creé un poco pues un culo de botella porque me vi que cada vez iba teniendo más éxito dentro de ese pilar de mi negocio, pero me estaba impidiendo dedicarme a otras cosas porque pues estaba hasta arriba con las sesiones del one-to-one. Y entonces decidí aumentar los precios de forma intencional para reducir el volumen. Eso me permitió tener más tiempo libre para seguir pues con mi propia estrategia de, oye, ¿cómo puedo escalar? ¿Cómo puedo llegar a más gente sin necesariamente tener que dedicarle más tiempo? Y ahí fue cuando lancé los programas de grupo, que son los bootcamps, que de hecho creo que tú te quieres apuntar a uno de ellos, que son bootcamps. Este en particular es en inglés, que es de public speaking, no para hablar en público, sino para la gente que quiere monetizar su experiencia con el public speaking, con la oratoria, ya sea ponencias, talleres, keynotes, webinars y demás, que es exactamente lo que hago yo. Entonces, pues, ese nuevo pilar ya me permitió pasar del uno a uno, que me consumía muchísimo tiempo, y escalar en grupos que no son enormes, pero tienen pues como hasta 10 personas. Entonces, a esto me refiero con lo de la carrera portfolio, es ir viendo nuevas oportunidades, es ver cómo puedes ir creciendo de una forma que esté en línea contigo, con tu forma de ser, con tu sistema nervioso también. Yo no quiero programas de 100 personas, me estresaría muchísimo. Yo 10 o 20 personas, un grupito donde conozca a la gente, conozca sus nombres, sus sueños, sus objetivos. Y así es como se ha ido desarrollando esta idea de una carrera portfolio, pues con varias patas, digamos, o con varias ramas que ha ido dando este limonero.
Perfecto.
A mí me gusta mucho cuando dices, ¿no? Tener una empresa lo suficientemente pequeña para no tener equipo, pero lo suficientemente grande como para ser mi propia jefa, ¿no?
Creo que es como muy visual de cuál es tu objetivo. Y de hecho, por eso también es el mío, por eso te tengo como mentora.
Y es verdad que me ha servido muchísimo tu manera de entender lo que es una carrera portfolio. Porque muchísimas veces personas creativas y que tenemos intereses en muchísimas cosas acabamos perdiéndonos y no sabemos cómo conectar una idea con otra y que tenga sentido a la hora de construir tu carrera. Y creo que tú lo haces de una manera como muy esquemática, fácil, y que todo tiene sentido.
De repente dices, bueno, no estoy tan loca.
Pues mira, Vera Valdés tiene una pregunta. Dice, Verónica, ¿cómo pasaste de ser una persona introvertida a empezar a dar charlas, exponerte más públicamente? ¿Qué pasos concretos fuiste dando para ganar confianza y avanzar en esa dirección?
Pues muy buena pregunta. Y hola, Vera. Pues bueno, lo primero fue un cambio de mentalidad. Cuando estaba en ese momento que estaba desempleada, que estaba pues empezando a construir mi proyecto, que necesitaba una marca personal, me dije, es que aquí si no hablas en público tiene un coste de oportunidad, porque hay gente que sí lo está haciendo, y si tú solo escribes, pues realmente estás perdiendo esa oportunidad de llegar a más gente, de poder pues llegar a nuevas audiencias y demás. Entonces lo primero fue esa intención de decir, oye, aquí hay gente introvertida, extrovertida, todos somos como somos, Pero eso no impide que tú puedas utilizar tu voz para llenar varios canales. Y a mí ese cambio de mentalidad me ayudó mucho. Obviamente no empecé de cero a ahora voy a dar talleres a empresas porque me habría muerto en el momento, pero empecé pues desde forma, con pequeños pasos. Empecé pues buscando podcast primero pequeñitos donde pues invitaban a gente pues que estaba empezando Empecé a hacer, antes de los directos me metí en bastantes entrevistas, por ejemplo, también. Entonces como que fui cogiendo confianza, primero de simplemente el arte de hablar en público, el sentirte cómodo, el no tener que tener pues un guión para hablar. Y esa fue la primera, el primer paso, el sentirte cómodo hablando en público. Una vez que empecé a dominar esa parte, ya me dije bueno, a partir de aquí ya puedo pasar al paso siguiente, que es buscar oportunidades que todavía no eran de pago, Pero, por ejemplo, hablar en cámaras de comercio, hablar en asociaciones, hablar pues para nonprofits, todo ese tipo de organizaciones, que eso ya me empezó a dar más visibilidad, me empezó a dar también pues más caché, empecé a tener material de marketing, empecé a tener testimonios que luego podía usar. Y una vez que ya tenía por una parte la confianza y por otra parte más credibilidad, ahí fue cuando me dije, oye, realmente ya puedo crear una oferta. Ya puedo empezar a vender charlas, seminarios sobre temas en los que me siento cómoda porque es lo que yo he vivido cuando estaba gestionando equipos en Asia para Apple o para Estée Lauder. Entonces fue como todo muy progresivo, realmente no hubo un momento que fuese como wow, el gran salto. No, fue todo poco a poco, fue invirtiendo, contraté a una coach también para ayudarme con el public speaking, luego diseñé mi página web, que hoy en día muchos de mis clientes vienen por mi página web, le di un una vuelta, un lavado de cara a LinkedIn para que realmente en LinkedIn aparezca como speaker. Y realmente ahí todo lo que hago está centrado en mi carrera como speaker. Entonces, Vera, si te interesa, pues yo lo que te diría es eso de empezar poco a poco, de primero cogiendo confianza, luego buscando esas oportunidades orgánicas, y ya llega la parte de monetización.
Me hace gracia porque yo siempre digo esto, que esperamos a tener confianza para empezar cuando empezando que obtenemos esa confianza, ¿no? Entonces, a mí me ha pasado, por ejemplo, a la hora de escribir en Substack.
Recuerdo el primer artículo, que además nadie lo vio, gracias a Dios, ¿no?
Pero fue como, bueno, me lanzo y voy encontrando mi voz, voy encontrando mi nicho, voy encontrando... Y es así, ¿no? Como se hace, con pequeños pasitos cada día. Y así también es como yo he hecho mis grandes transiciones. La más grande, que fue de venirme a Brasil, pues tendré que aprender portugués, ¿no?
Yo me ponía con Duolingo y poco a poco pues iba cogiendo confianza.
Lidia dice, Verónica, eres una crack. En los momentos de duda, cuando no veías los resultados obtenidos, cuando pensabas, ¿y si no es por aquí? ¿Qué te mantenía hacia adelante?
Pues mira, Lidia, la verdad es que esos momentos son muy duros porque así como en el mundo de la empresa normalmente tu esfuerzo tiene una recompensa, por ejemplo, pues si tienes objetivos y los alcanzas, tienes el bonus de de fin de trimestre o de fin de año. Y aquí no es así. Aquí es como si hubiese un jet lag enorme entre el esfuerzo que tú pones hoy y los resultados, que probablemente no los vas a conseguir hoy, los vas a conseguir dentro de meses o a lo mejor dentro de un año. A mí lo que me ayudó mucho es intentar, en inglés lo llamo find the win, como gana tu pequeña victoria todos los días. No se trata de tener esos grandes logros, de decir oye, hoy pues tengo 10 suscriptores, o he ganado tanto dinero, o he conseguido X, sino es pues buscar esos pequeños momentos que son como indicios, como pequeñas señales en el camino que te van indicando, oye, estás en la dirección adecuada. Y eso a veces a lo mejor simplemente es un mensaje que te pueda llegar de una escritora que dice, oye, pues muchas gracias, era lo que necesitaba leer hoy. O a lo mejor es alguien que te invite a hacer un podcast, o a lo mejor simplemente es el hecho de que hayas hecho un directo como hice yo la primera vez, que vinieron 4 gatos, pero cuando acabé el directo me dije, ay, qué bien que he superado este miedo de ir yo sola delante de una cámara con un montón de desconocidos y no me he achicado y me he hecho grande, que sé que tú usas mucho esa expresión. Entonces creo que es tener esa ciega confianza en lo que estás haciendo, que realmente quieres hacer eso. En mi caso, yo quiero crear una comunidad, yo quiero seguir creciendo, quiero seguir viviendo de mi creatividad. Ir viendo pues esos pequeños logros que vas a ir teniendo todos los días. Porque si te vas apagando tú, tu proyecto se va a ir apagando contigo. Entonces, Lidia, no sé si esto te ayuda, pero yo creo mucho de nuevo en la mente y el intentar, el intentar animarte y el decir, oye, si esto no funciona, no significa que esto no funciona, significa que no ha funcionado de esta manera. Y yo solo he hecho muchas veces, mis primeros programas de grupo no funcionaron muy bien, no significa que no funcione, significa que esa forma de hacerlo no me funcionó. Mi primer libro no vendió mucho, pero no significa que no pueda escribir libros. Luego escribí un segundo, un tercero. En el cuarto conseguí un contrato con la mayor editorial del mundo. Si me hubiese parado en el primero, nada de eso hubiese pasado. Entonces es importante el decir, oye, yo sigo porque confío en mi proyecto, porque quiero ir adelante, y también estar abierto a esos cambios y a decir, oye, a lo mejor este camino no No, voy a seguir por aquí. Pero muy importante esa resiliencia de seguir adelante.
Sí, y lo hemos visto recientemente, tu comunidad de Limonero, el otro día que de pronto abres un hilo y nadie responde.
Y al día siguiente es como, bueno, lo vuelvo a intentar.
Yo creo, para mí eso fue el gran ejemplo de estoy en una comunidad que realmente es coherente. Es esa mentalidad de El Limonero, de Lemon Reminds Me, de pues si una funciona no quiere decir que tenga nada que ver conmigo, con mi negocio, con la pregunta que he hecho. Pueden ser millones de cosas y no llevarnos todo tan a lo personal, ¿no?
Efectivamente, me encanta que hayas traído ese ejemplo. Para los que no lo saben, la semana pasada lancé mi chat semanal en El Limonero, que es el chat abierto de grupo donde en teoría hay más de 3000 personas y suele tener bastante gancho, bastante conexión y demás. Y ese día es que no participó nadie, pero cuando digo nadie es que absolutamente nadie. Y yo miré aquello y me dije, bueno, ¿y ahora qué hago con esto? Porque lo de hablar con las paredes, o sea, estoy acostumbrada, pero no. Y supongo que la Verónica del pasado habría dicho, uy, qué vergüenza, lo borro, aquí hacemos como que nada ha pasado, corremos un tupido velo. Y al día siguiente me dije, no, no, no, me relanzo. Que no haya funcionado ayer no significa que no vaya a funcionar hoy. Y fui con la cabeza bien alta en el mismo chat con la misma gente y le dije, oye, gente, ayer lancé un chat y no participó absolutamente nadie. Esto te va a pasar a ti, me va a pasar a mí, y lo de relanzarse hay que normalizarlo. Y de verdad que fue uno de los chats con más éxito que he tenido, creo que desde que lancé el limonero, porque mucha gente se vio identificada con eso de, ay, publicas algo, nadie te contesta, sientes un poco esa vergüenza, quieres desaparecer, quieres que la tierra te trague. Y dice, no, no, la tierra no te traga, aquí todos con la cabeza bien alta.
Sí, es verdad, ¿no? Porque nos ha pasado a todos de hablar a la pared, como tú bien dices.
Y bueno, y hay que quitarse un poco ese ego, ¿no? Yo Me pasa aquí, aquí vivo en una comunidad, al final somos las mismas personas todos los días y de pronto alguien no te contesta o no te saluda y piensas, ostras, ¿será que dije algo malo el otro día?
No sé qué tal.
Que no, que no tiene nada que ver contigo, siempre tiene que ver con el otro y creo que eso te quita un peso muy, muy grande. Rosalind dice, hola chicas, Verónica, una pregunta, ¿qué recomiendas para empezar a monetizar en Substack?
Bueno, Rosalía, esa es la pregunta del millón. Creo que me la preguntan todas las semanas un montón de veces. Y mira, realmente yo lo que he descubierto de Substack y de tener una comunidad es que el secreto no está en las suscripciones de pago, eso es un efecto, vale. El secreto está en crear una comunidad donde hay confianza, porque yo lo que me he dado cuenta, ya llevo 3 años y medio en este mundo, es que una vez que la gente confía en ti hay gente que por supuesto que va a hacer suscripción, suscriptores de pago, que van a venir a tu comunidad de pago y demás, y eso está genial, pero la realidad es que el porcentaje es muy pequeño. En mi caso, por ejemplo, es un 3%. Hay gente que es incluso menos que eso. Entonces claro, los números no cuadran. Lo que sí cuadra es que cuando la gente confía en ti, yo lo que me he dado cuenta es que hoy en día cuando lanzo un curso, cuando lanzo un nuevo producto, cuando lanzo un nuevo programa, esas personas que te están leyendo, que muchos de ellos no son suscriptores de pago, son los primeros que compran tu libro, son los primeros que se hacen estudiantes, son los primeros que vienen a tus programas. Yo, por dar unas cifras, calculo que entre el 80 y el 90% de mis clientes fuera de lo que son suscripciones de pago, y me refiero a cursos digitales, que tengo 5, me refiero a mi coaching personalizado, al coaching de grupo, esa gente viene toda desde ZapZap. Entonces, volviendo a tu pregunta, la mejor forma de monetizar es crear esa comunidad de gente que realmente empieza a confiar en ti. Porque una vez que ya tienes ese vínculo, que ya tienes esa conexión, para mí es muy fácil. De hecho, yo fui a Raquel y dije, oye, Raquel, tengo un programa de public speaking que creo que a ti te va a venir muy bien por este motivo. Porque yo conozco a Raquel y sé que viene del mundo corporativo. Y entonces, para mí es que no fue ni una venta, fue, oye, Raquel, realmente creo que esto te puede ayudar. Y cuando consigues tener ese nivel de conexión, de confianza con, no todos, pero con un grupo importante de tus miembros, pues vas a ver que te va a resultar muchísimo más fácil monetizar. Yo lo que no recomiendo es ir con mucho contenido, intentar poner más newsletters y más contenido y hacer más ruido. El contenido al final es la puerta de entrada. Alguien ve un post, alguien ve algo tuyo que le ha gustado, entran. Pero lo que realmente hace que la gente quiera quedarse una vez que ha entrado por esa puerta es la comunidad, es la experiencia, es lo que hay dentro. Entonces yo siempre recomiendo que la gente piense cuál es tu versión de crear una comunidad. Mi versión es el chat de grupo, mi versión es hacer mesas redondas mensuales, mi versión es tener esta conexión pues con directos, con gente que me apoya para que realmente se sienta, oye, esto no es solo una autopista en un sentido, no, esto va en los dos sentidos.
Y me encanta porque al final es crear tu marca personal, ¿no? O sea, la gente te compra a ti porque es Verónica. Y esto, o sea, yo cuando yo vengo del mundo corporativo y los últimos años he trabajado en marketing y trabajaba con relaciones públicas, que son conexiones, y yo recuerdo de por tener una marca potente que la trabajábamos mucho y tratábamos a todo el mundo igual. Nosotros teníamos el servicio de atención al cliente dentro de marketing porque tratábamos igual a un mega influencer que a un consumidor que nos haya comprado una vez un producto. Y conociendo tu marca, conociendo a tu consumidor, conseguimos incluso que influencers de 1 millón de seguidores nos publicaran orgánicamente, sin pagar. ¿Cómo? Pues a través de esta conexión, a través de estar ahí, de enviarle, oye, sé que es tu cumpleaños, te envío esta oferta, te envío estos productos. Al final esto es comunidad, esto es conexión y se se consigue muchísimo más siendo humano que intentando vender de maneras, yo lo he probado, de maneras como más de pago. Así que me gusta mucho cómo has creado tu marca personal en este sentido. No sé si alguien más tiene alguna pregunta. Aprovechar a Verónica.
Yo tengo una pregunta. Bueno, qué bueno ver tantos nombres por ahí.
Carmina, la gran Carmina. Los que quieran hacer directos, ella es la madrina de los directos, muy recomendada.
De hecho, yo ayer estaba viendo algunos directos de Carmina para inspirarme. Que para quien no lo sepa, es mi primer directo y está siendo gigante. 28 personas conectadas aquí. Pues nada, si no tenéis más preguntas, si os parece, lo dejamos aquí.
Verónica, muchísimas gracias por estar aquí conmigo hoy, por ser tan inspiradora y por enseñarme tanto. O sea, realmente yo con los aprendizajes, con mi serie, que además salió del chat en la comunidad y del una mesa redonda. He conseguido muchísimos resultados que voy a ir diciendo poco a poquito de cómo ha ido esta serie, pero realmente gracias y nos vemos por aquí, nos leemos.
Muchas gracias y a todos los que habéis venido en directo.
Chao, chao, un abrazo.
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