10 PRODUCTOS para GATOS que NO VOY A COMPRAR... y por qué ❌😼

Javier Pariente explains why he won't buy ten common cat products, from self-guided balls to laser pointers, and what he buys instead. Collars without safety clasps, plastic water fountains, and automatic litter boxes with dangerous mechanisms pose real risks. He recommends stainless steel bowls, mesh carriers, and actual hunting toys over laser pointers.
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Hay productos que ves por ahí por internet que te parecen una buena idea para tu gato, hasta que los compras, claro. Y no te voy a mentir que yo he estado a punto de caer en ellos alguna vez. Por eso hoy te vengo a contar los 10 productos que jamás le voy a comprar al Cachofo, firmado aquí delante de ti. Aquí te vengo a dar mi opinión personal, que no te estoy diciendo que si tú usas alguno de estos productos lo estés haciendo mal. Bueno, con algunos sí. Lo que pasa que yo, bueno, pues le veo algunos inconvenientes por los cuales nunca los compraría. La pelota que corre sola. Este tipo de juguetes nos prometen el oro y el moro, que nuestro gato va a estar horas persiguiéndolo y que además no nos vamos a tener que preocupar por ir nosotros detrás de la pelota, porque de repente se va a activar donde esté y va a salir a correr. Pero la realidad es que muchos gatos no se lo pasan tan bien con la pelota, porque la pelota tiene movimientos bastante bruscos. Además, como sale a correr por cualquier habitación, hace mucho ruido cuando se estrella contra alguna puerta o contra algún mueble, y eso acaba asustando a nuestros gatos. Porque donde los fabricantes de este tipo de juguetes te dicen que nuestro gato va a ver una presa para divertirse, realmente esto no es así. Las presas que tendrían en el estado natural nuestros gatos no se mueven de esa forma. Suelen tener movimientos más pausados. De repente se paran, de repente avanzan, se esconden un poco, y eso realmente es lo que levanta la curiosidad de nuestros gatos. La pelota no hace ese tipo de movimientos, y por eso muchos de nuestros compañeros felinos pasan de ella. Además, otra cosa que me da muchísimo coraje de estos productos es que nos prometen que tu gato se va a entretener solo buscando una cero implicación total de la familia, o sea que tú no tienes que estar implicado en el juego con tu gato, con lo importante que es eso para fomentar una buena relación, un buen vínculo. Además, si tú estás pensando en comprarla, siempre te recomiendo que leas las reseñas y las experiencias de otra gente. Por ejemplo, tenemos esta: los movimientos y sensores son realmente geniales, pero en mi experiencia con mi gato no ha sido tan satisfactoria, pues se asustan, es muy dura y pega golpes contra puertas haciendo ruido. También puede ser que si el tamaño fuese algo menor fuese de ayuda. Bueno, claro, porque puede ser que sea una pelota gigantesca, que nosotros en internet no hayamos visto las reales proporciones, y de repente para nuestro gato pues no sea nada cómoda, ni siquiera para morderla. Por eso, si aún así tú te estás inclinando a comprar una de estas pelotas, decántate por las que tengan un tamaño más pequeño. Mira bien las dimensiones, y también que tenga sensores, por ejemplo, de proximidad, y que tenga también distintas velocidades para que, a ser posible, imite los movimientos de una La clásica mochilita cápsula. Oye, hubo una época que esto se veía por todas partes, y entiendo por qué. Ese acabado tan brillante, tan bonito, donde tu gato puede ir viendo el mundo exterior, y a cualquiera se le antoja. Pero este es de esos típicos productos que no están muy pensados para nuestros compañeros felinos, porque a muchos gatos, cuando van en el transportín, les asusta todo lo que ven porque no están acostumbrados al ruido del tráfico, a un perro, a cualquier persona que les mire. Además, va a la altura de los ojos de todas las personas con las que se va cruzando, y va en un artilugio lo suficientemente llamativo como para ser el centro de todas las miradas. Total, que el gato no se puede esconder de nadie que él no quiera ver. Por ejemplo, al Cachofo, cuando lo metemos en el transportín, cuando lo hemos tenido que llevar a hacerle las ecografías cuando estaba malito, él se pone en el fondo del transportín. Y si puede ser, cuantas menos personas me miren, mejor. Eso les pasa a muchísimos gatos, y este tipo de mochilas para ellos no es la solución. Otra cosa que no me gusta es que están hechas de plástico, bueno, un plástico muy rígido que tiene muy pocos orificios de ventilación y puede hacer que dentro haga muchísimo, muchísimo calor. Y también, como son un formato mochila para la espalda, pues suelen ser bastante estrechitas, lo cual impide que nuestro gato se tumbe y vaya con comodidad. Por todo esto, a mí no se me ocurriría jamás comprársela a mi gato. Pero oye, que si tú tienes otra opinión, déjamelo en los comentarios, que así me entero. Pero si tú le vas a comprar alguna mochila para transportar a tu gato, yo te recomendaría que al menos fuese de tela con malla, que tenga suficiente ventilación para que si tu gato encima se pone un poco nervioso dentro pueda también ocultarse, porque suelen tener algunas partes más tapadas, y sobre todo no pase tantísimo calor, porque cuando nuestros gatos están un poco estresados también aumentan mucho su temperatura corporal. Collares para gatos. Bueno, de estos no te voy a traer un solo modelo porque Al Cachofó, ya ves que no tiene ninguno. Jamás le pondría un collarcito. Es que además he estado buscando por internet, bien, vale, bueno, es que además he estado buscando por internet pues modelos de collares para gatos, yo qué sé, cuáles se venden, por curiosidad. Y me doy cuenta que en todos los años que nosotros llevamos con el canal, esto no ha avanzado absolutamente Nada. Los principales collares que me encuentro, por ejemplo, en tiendas muy conocidas como Amazon, bueno, por los primeros resultados son collares que no están pensados para gatos. Además, todos ellos, para colmo, tienen cascabel. ¿Y por qué te digo que los collares estos no están pensados para gatos? Bueno, pues porque son collares básicamente para perros pequeños, no tienen cierre de seguridad, y a nuestros compañeros felinos les hace falta que si el collar por lo que sea se queda enganchado en alguna parte se se pueda soltar sin ningún tipo de dificultad y sin poner en riesgo su vida. Porque una de las cosas de las que estoy más en contra a la hora de utilizar collares es que, claro, nuestros gatos se mueven mucho, saltan mucho, exploran mucho. Y sobre todo, por ejemplo, en algunos países donde es obligatorio ponerles el collar porque ahí tienen que tener la chapita de identificación. Bueno, en cualquier caso, si tú has decidido ponerle un collar a tu gato, siempre, siempre, siempre tienen que tener cierre de seguridad, es decir, que se abran si se quedan enganchados. Y bueno, mención especial hay que hacerle a esos collares que van con el cascabel. Para nuestros gatos eso es una auténtica tortura psicológica, estar todo el rato escuchando ese cascabel. Además, ya te he contado en otro vídeo aquí en el canal, que te dejo aquí enlazado, por qué no lo tendrías que hacer, porque tu gato no puede estar escuchando constantemente ese cling, cling, cling, cling tan cerca de sus orejas, que además son tan sensibles. Este tipo de fuentes para gatos. Bueno, jamás le compraría estas fuentes de plástico para gatos porque te voy a ser muy, muy sincero, hay que limpiarlas muy bien y puede ser que, pues mira, en el día a día se nos vaya olvidando y que esto se vaya posponiendo. Y yo me pongo el primero en eso porque puede ser que no me dé ni cuenta. Y toda esa suciedad así como marrón que se empieza a acumular en el plástico, que a veces se ve Eso realmente es un biofilm. Está compuesto básicamente por bacterias que se van acumulando ahí poco a poco y que, claro, viven tan a gustito en el agua porque además generan una especie como de película protectora. Es decir, que aunque pase el agua, esas bacterias no se van de ahí. Y es especialmente preocupante esto del plástico porque no se limpia tan bien como el metal y se desarrolla de una forma mucho más, bueno, más fácil el biofilm. Es decir, que las bacterias sobreviven más. Entonces puede ser que tú le hayas comprado una fuente a tu gato porque pienses que así se está hidratando mejor, pero está bebiendo agua sucia, agua contaminada o agua con bacterias. Por eso jamás esta sería una alternativa para el cachofo. Para eliminar el biofilm hay que limpiar muy bien, hay que frotar, a veces hay que usar incluso productos desinfectantes. Es uno de los principales problemas que se suele producir, por ejemplo, en las industrias alimentarias donde se manipulan alimentos. Porque ahí las bacterias resisten muy, muy bien. Por eso, si alguna vez le comprase una fuente para alcachofa, vigilaría muy, muy bien que fuese de metal, que tuviese todas sus partes, o al menos las más importantes, de acero inoxidable, que se limpia muy bien, que es muy fácilmente desinfectable y que no genera tanto biofilm. El problema de estas fuentes es que, aunque pueda parecer que sea de metal, el motor casi siempre es de plástico, o siempre es de plástico, y al final hay que acabarlo desmontando, limpiando muy bien los filtros, pasándoles cepillitos los por los conductos. Y bueno, puede llegar a ser un engorro. Así que para mí creo que esta opción con alcachofa está de momento desechada, porque él bebe muy bien de su cuenco, se hidrata muy bien, bebe mucha cantidad de agua, y creo que no nos hace falta. Oye, si tú estás en esta disposición de comprarlas, fíjate en esto que te acabo de decir. Y si ya tienes una de plástico, por favor, sé muy, muy consciente del tema de la limpieza. Al menos una vez a la semana desmóntala entera y limpialabios. Este arenero automático, a ver, no me manifiesto en contra de todos los areneros automáticos, pero sí es verdad que sobre todo los que eran un poco más, los que son un poco más antiguos, o quizás algunos modelos, pueden tener un pequeño gran problema de diseño, y es que no incorporan suficientes sensores que puedan detectar a nuestros gatos. Uno de los principales problemas que han tenido siempre estos areneros es que no sean capaces de saber si el gato está dentro o fuera O siquiera si el gato está cerca del arenero y de repente se ponen en funcionamiento a limpiar la arena con nuestro gato cerca o dentro. Bueno, en muchos casos el gato simplemente se asusta y se marcha, pero hay algunos areneros que yo considero que tienen un problema muy grave de diseño, como por ejemplo es este, que es que el movimiento del tambor no es como si fuese el de una lavadora, sino que se cierra como para atrás. ¿Qué pasa? Que hay veces que ese tambor llega a cerrar completamente la puerta de entrada del arenero, impidiendo que el gato, si está dentro, salga. Y eso también nos puede llevar algún susto, porque puede ser que nuestro compañero felino se quede atrapado. Y muchos me mandasteis hace algún tiempo una noticia, lo que pasa que yo no sé si es verdad o no, no la he podido contrastar, de que uno de estos areneros que tienen el cierre hacia atrás había atrapado un gatito y terminó con su vida. Oye, yo cuando lo vi se me pusieron los pelos de punta y me hicieron reafirmarme, si cabe más, en eso de que no quiero areneros automáticos al cachorro. Así que yo esto a mi gato no se lo voy a comprar, pero si tú estás pensando en comprar un arenero automático para tu compañero felino, vigila que el diseño sea como el tambor de una lavadora, que no pueda nunca quedarse completamente cerrada la puerta. Y si por lo que sea los sensores que detectan al gato fallasen y el arenero se empieza a mover teniendo a tu gato dentro, él siempre tenga la vía de escape libre. O sea, que solamente se quede en un pequeño susto para tu gato. Fundas de uñas para gatos. Bueno, esta es mi particular cruzada, porque desde prácticamente cuando empezamos el canal ya te dije que a mí me parecen una pésima idea. Hay veces, hay algunos contextos en los que esas uñas sí pueden estar justificadas. Por ejemplo, hay gatitos que tienen problemas de dermatitis, que les pica muchísimo la piel, y hasta que se controle la situación se le podrían poner en las patitas de detrás para evitar que se llegasen a desgarrar la piel de tanto rascarse, porque nuestros gatos pueden llegar a ello. Entonces, bueno, en ese caso estamos buscando un bien al gato. Pero es que las fundas de uñas para gatos no se las pondría nunca al Cachofo porque están diseñadas simplemente para nuestra propia comodidad. Y además, si te das cuenta, cuando te pones a buscar por internet y ahí ver las reseñas, todos dicen lo mismo: oye, perfecto, mi gato ya no me destroza el sofá. Antes de ponerlas, mi gato me tenía un sofá completamente roto y ahora ya no. Todos Todo el mundo busca eso que se le pone encima al gato y que se le pega a sus propias uñitas como, no como algo positivo para el gato, sino como algo que va a ayudarnos a nosotros a que nuestros muebles estén siempre impecables. Mira, yo te voy a decir cómo tener tus muebles siempre impecables, que es teniéndole suficientes rascadores a tu gato por tu casa. No te vale solamente uno. Oye, igual tienes que poner uno en cada habitación, pues sí, adelante. Ponlos, vas a conseguir que tu gato pueda seguir haciendo esa función fisiológica, marcar con sus garritas en una zona donde esté permitido para él, donde esté pensada para que el gato la pueda llegar incluso a destrozar. Oye, cuando se rompa el rascador le cambiamos por otro y punto. En cualquier caso, soy consciente de que esto es bastante complejo. Hay algunos gatos que ya han empezado a rascar el sofá y que ya va a ser muy complicado quitarles esa costumbre, porque ya además eso huele a sus propias feromonas Y eso les invita a seguir rascando. Por eso tenemos que empezar a acostumbrarlos desde el momento que llegue el gato a nuestra casa. En ese día ya tiene que tener distintos tipos de rascadores y de superficies que él pueda utilizar. Además, también hay que conocer bien al gato, saber cómo le gusta rascar más, si más en vertical, si más en horizontal, también distintos materiales. O incluso, si tú has visto que le gusta mucho una tela, comprar algo que sea de una tela más barata que tu sofá o que tus sillas y que tu gato pueda rascar ahí sin ningún problema, porque a ti esa tela directamente no te importe. Hay muchísimas alternativas. Se le pueden poner los cubresquinas estos que se venden ahora para los sofás, que están hechos de esparto, que además funcionan bastante bien. Hay otros que también están hechos como si fuera de una alfombrita, que también les gusta mucho a nuestros gatos. Mira, la cesta de IKEA de cuerdas, esa funciona de maravilla. Al cachofo la usa, pero conozco a más gatos que también marcan ahí con sus garras. Incluso las típicas cestas también de esta tienda de IKEA las típicas cestitas cuadradas para las estanterías, estas como por módulos, les gustan muchísimo. Oye, ¿será preferible que tu gato use eso a que te destroce el sofá? Pues yo creo que sí. Y por todo esto, y porque además me parece una auténtica aberración, jamás en la vida le pondré al Cachofo fundas en sus uñitas. Platos de plástico profundos, porque para nuestros gatos no es para nada la mejor opción. Mira, si tu gato tiene tendencia al acné, como le pasa al Cachofo, no le tienes que poner nunca comederos de plástico, porque hace que la suciedad se acumule más en la barbilla, la grasa se acumula más en la barbilla y le empeora la enfermedad. Además, el plástico se degrada con el paso del tiempo y también pueden aparecer marquitas en el plástico que hagan que se acumulen dentro las bacterias. Por otro lado, en el plástico se suelen acumular los olores y hay veces que nuestros gatos empiezan a comer un poco menos porque directamente no les gusta el plato. Y si hablamos de los comederos hondos, son también una malísima idea para gatos porque les rozan los bigotes Y por eso los gatos solamente se comen lo que tienen en el centro del plato y dejan todo lo de alrededor como si no existiera. Es lo que se conoce como estrés o fatiga de los bigotes, aunque también te tengo que decir que eso no es que esté demostrado científicamente. Pero bueno, es un hecho que los gatos que tienen cuencos con bordes muy altos suelen dejar más restos alrededor. Por eso yo al Cachofo jamás le compraré un cuenco de plástico y siempre le tenemos o bien de cerámica o bien de acero Jamás jugaré con un puntero láser con Alcachofa. De toda la vida nos hemos dado cuenta que el puntero láser como que vuelve, bueno, especialmente locos a nuestros gatos porque se mueve de una forma muy impredecible, lo podemos subir por las paredes, ellos se piensan que están cazando algún bichito y todo eso está muy bien, pero el problema está en que ellos no son capaces nunca de alcanzar el puntero láser, no lo pueden cazar. Aunque le den con las patitas, el puntito va a seguir ahí. Y eso termina frustrando a nuestros gatos. Y mira, te digo más, he leído un estudio reciente que te dejo aquí abajo enlazado en la cajita de descripción, donde se relaciona que los gatos jueguen con punteros láser con que desarrollen conductas obsesivas, con que, por ejemplo, reaccionen de forma exagerada a luces parpadeantes o LEDs dentro de nuestra casa, o también con que se pongan a perseguir de manera compulsiva sombras o reflejos que se puedan producir en tu casa por efecto de la luz. Esto ya es bastante más serio porque ya no es que digamos así en abstracto que el gato se frustra, sino que ya estamos viendo que está impactando negativamente en el desarrollo de su conducta. O sea, se han demostrado esos efectos negativos. ¿Por qué se produce? Porque nuestro gato, para empezar, bueno, se siente muy atraído por esa luz, pero el problema es que no puede completar su secuencia normal de juego juego, su secuencia normal de caza: acechar primero a la presa, después saltar sobre la presa, pelear si es un poquito con ella, y después llegársela a poder tragar, o por lo menos morderla. Y eso con el láser no ocurre. Así que yo prefiero jugar con el cachofo a juegos en los que él pueda ganar. Pues yo qué sé, un nudo, que le encanta. O por ejemplo, también le gusta jugar conmigo mucho a perseguirme por la casa, bueno, al escondite. Le tengo que ir a buscar y de repente sale corriendo. En esos juegos nuestros gatos tienen siempre algún tipo de recompensa que nosotros podemos reforzar si de vez en cuando le damos algún premio. Y ya el horror máximo me parece el típico collarcito con el puntero láser que va apuntando delante del gato. Bueno, ahí hay gatos que se vuelven completamente locos, porque es que por más que él llegue a avanzar, jamás le va a llegar con las patitas al puntero, porque siempre va a estar 20 centímetros por delante de él. Así que eso ya sí que me parece que habría que prohibirlo. Este perfume para gatos, ni este ni ningún otro. Que no, que no, que nuestros gatos no tienen que oler a perfume. Nuestros gatos no tienen que oler, entre comillas, bien. Tienen que oler a gato. Y oye, no me malinterpretes, los gatos que viven dentro de casa generalmente huelen muy bien o no huelen absolutamente a nada. O sea, lo puedes comprobar seguramente si tienes por ahí a tu gato. Acércate y pegarle la nariz a ver a qué huele. Seguramente al suavizante de la ropa, como le pasa al Cachofo, que le gusta ponerse la ropa recién lavada y se le pega el olor. O bueno, a cualquier cosa que tengas por casa que no va a oler especialmente mal porque estás en un entorno bastante limpio. Así que no tenemos que ponerle perfume a nuestros gatos para que huelan mejor de lo que ya lo hacen. Tu gato, porque no le pongas perfume, no va a oler peor, ni tu casa tampoco va a oler más a gato ni a a pipí de gato. Porque para que tu casa no huela a pipí de gato, lo que tienes que hacer es limpiar el arenero todos los días, o cada vez que a ti te parezca que empiece a oler. Oye, en ese caso, venga, lo limpias 2, 3 veces al día, las que quieras. A tu gato no le pongas absolutamente nada encima. Además, hay muchos de esos perfumes, bueno, muchos no, todos, que están hechos con sustancias que nuestros gatos de manera normal no tendrían que tragar. Y de hecho, en este famoso perfume que venden en España que compra mucha gente, que lo venden en el Mercadona, vamos, si le das la vuelta y lees la etiqueta pone directamente no ingerir. Y ¿qué hacen nuestros gatos durante gran parte de su día? Acicalarse. ¿Y dónde va el perfume? Encima de su pelo. ¿Y qué va a hacer tu gato? Tragarse ese perfume. Así que es algo que yo con Alcachofa jamás compraría, y tú tampoco lo tendrías que hacer con tu gato. Aquí sí que no te voy a dar otra alternativa. Este arnés de tiras. ¿Y por qué me estoy refiriendo a este en concreto? Oye, hay algunos gatos que salen a pasear y lo pasan fenomenal. Ahí no me meto, al cachofo no sale. Pero hay veces que estos arneses nos dan una falsa sensación de seguridad porque nuestros gatos se pueden llegar a escapar, son auténticos escapistas, y estos arneses son bastante inseguros para ellos. Es mejor utilizar los que tienen una parte mucho más cubierta del pecho porque es mucho más difícil que el gato pueda llegar a sacar una patita y al final se te pueda escapar en un entorno donde no puedes controlarlo, como por ejemplo puede llegar a ser un parque o en la calle. En cualquier caso, yo al Cachofo no le voy a comprar ni este ni el otro porque no va a salir a la calle, aunque Jose sí quiere que salga a explorar el mundo exterior. Bueno, va a tener que ser por encima de mi cadáver, ya te lo digo. En cualquier caso, si tú le quieres dar argumentos a Jose para que me convenza, déjame tus motivos para sacar a tu gato a la calle aquí en los comentarios. En cualquier caso, ya fuera de bromas, ponerle un arnés a un gato y enseñarle a utilizarlo requiere un aprendizaje por parte del gato, porque a nuestros compañeros felinos el tema de llevar algo pegado al pelo no les gusta nada. De hecho, muchos adoptan una postura como rígida, como pegada al suelo, como que no se quieren mover. Le pasaba a Milú, el gato que convive con mis padres, que algunas veces lo sacaban al jardín de casa con el arnés puesto y el gato iba todo el rato pegado al suelo porque no le gustaba esa sensación del arnés. Así que si tú estás pensando en sacar a tu gato a la calle, tienes que asegurarte muy, muy bien que el gato se haya acostumbrado primero muy bien al arnés, que lo haya llevado por casa, que no ves ningún tipo de comportamiento raro, que no pelea contra el arnés en casa. Y ya a partir de ahí, bueno, empezar muy, muy poquito a poco para que no tengamos ninguna experiencia que sea traumática para él en la calle. Aunque en ningún caso yo te lo recomiende, simplemente te lo estoy comentando Por si es algo que tú en este momento te lo estés planteando. Y para ti, que te has quedado hasta este momento del vídeo, también tengo que reconocer que nosotros no somos perfectos. Bueno, sobre todo José, porque se le ocurrió comprarle este pompero al cachofo. ¡Ay, no sale! Ahora. El resultado es que al cachofo pasa de las pompas, no le entretienen absolutamente nada. Así que si has llegado a este punto para que yo me entere, coméntame y ponme pompero. Ay, Dios, se ha bañado todo el suelo. Así que ya veis que aquí el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. No sientas ningún tipo de vergüenza si alguna vez le has comprado algo a tu gato que haya resultado completamente inútil. En cualquier caso, si te ha gustado el vídeo, ya sabes que me puedes dar un like y compartirlo con todo el mundo. Además, también, si nos quieres apoyar muchísimo, recuerda darnos un súper thanks y suscribirte al canal si todavía no lo has hecho. Antes de irnos, vamos a conocer a Esta preciosa gatita que se llama Tardor, que para el que no lo sepa es otoño en valenciano. Bueno, creo que sé por qué tiene este nombre tan curioso. Mira qué color marrón tan bonito. Convive con su compañera Marina en Valencia. Por aquí nos saludan Leo, que es el gatito de color negro, y Chita, que es la gatita vaquita. Nos saludan con sus compañeros humanos Carlos y Angélica desde Sevilla. Y para terminar tenemos al precioso Mochi. Madre mía, qué cola tan curiosa, es enorme. Nos saluda con su compañera humana Tamara desde Asturias. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo Mirad a quién tengo aquí encima. Por fin se ha dignado, por fin te has dignado salir en este show, tu show, gatito. Hoy te voy a decir los 10 pros, los 10 no, esta preciosa gatita que se llama Tardor, que para el que no lo sepa es otoño en castellano, nos saluda de, sí, otoño en castellano. Tardor en castellano es otoño. Pues yo hablo castellano y no sé separar mi idea. Bueno, otoño en valenciano, perdón, quería decir. O sea, perdón, que lo he dicho al revés. ¡Este maldito! Como ves, aquí son la mar de bonitos, con orejitas de gato, además un poquito elevados, que últimamente se ha puesto muy de moda, pero siguen siendo de plástico.
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