50 CURIOSIDADES ASOMBROSAS de GATOS que NO SABÍAS 😺💥

This is a Spanish-language YouTube video (presenter: Carlos/Javier Pariente) enumerating many facts and practical tips about domestic cats. The transcript covers how to approach and bond with cats, grooming cycles (autumn molt), signs of dental pain, unsafe human foods (garlic, onion, grapes, xylitol, chocolate, avocado, bones), social behaviors and friendliness scoring, vocal learning and word recognition (case of ‘‘Pili’’ learning ~70 words), genetics of coat and eye color (genes C, B, agutí; heterochromia; mosaicism), sensory abilities (whiskers, hearing, panoramic vision, balance), folklore and cultural attitudes (Egypt, Celtic myths, Maneki Neko), sleep/REM dreaming and memory experiments, cat personality types, and practical care recommendations (suitable bowls, material cautions). The tone is informal, educational, and anecdote-rich, citing some studies and offering household experiments and veterinarian-advice moments.
Chapters
Partamos de la base que la mayoría de las personas no saben aproximarse a los gatos porque no entienden cómo es su naturaleza, cómo perciben ellos las relaciones con los humanos y con otros animales. Mucha gente se acerca al gato de una forma demasiado intrusiva. Si tú en lugar de acercarte como un elefante que entra a una cacharrería, te agachas, intentas parecer más pequeño, menos amenazante o incluso te tumbas en el suelo, es más probable que el gato se sienta menos intimidado por ti y tenga algo más de curiosidad por conocerte. Esto te va a valer sobre todo con aquellos gatos con los que no tienes demasiada confianza, aquellos que no conoces mucho o que ves por primera vez. Confía en ti. Para los gatos el lamido forma parte de su vida desde que son pequeñitos. La mamá los lame o los acicala para asearlos y eso refuerza su vínculo. El lamido por tanto, es uno de esos comportamientos que pueden tener los gatos cuando son mayores y que lo mantienen desde que son pequeñitos. Como por ejemplo también puede ser el amasado. Los gatos lamen a otros compañeros de manada con los que tienen relación y con los que se llevan bien. Por eso el hecho de que tu gato te acicale cuando estéis tumbados en el sofá tranquilamente puede querer decir que tenéis un vínculo muy fuerte que que tu gato se siente seguro a tu lado, que sabe que eres miembro de su manada y que confía en ti. Así que si tu gato te ha lamido en esas situaciones, cuando se encuentra tranquilo y a tu lado, siéntete honrada y dichosa porque eres la persona favorita de tu compañero felino. El otoño es precisamente la época del año en la que más se acicalan nuestros compañeros felinos. Bueno, puede parecer un poco raro, pero tiene su lógica. Mira, en otoño los gatos empiezan la muda del pelo de B y ya empiezan a poner ese pelaje de invierno que como ya te he dicho es muchísimo más gordito. Entonces tienen como esa necesidad de irse quitando los pelos que les sobran para que salga el pelo nuevo. Además el folículo piloso, que es de donde salen los pelitos, está mucho más activo y esto puede influir en que también les pique un poquito más la piel. Entonces mediante el acicalado estimulan la salida de ese pelo y por eso en esta época alcanzan el pico anual de acicalado. ¿Vale? Pero en esta época del año además se produce otra paradoja. Los gatos no son fáciles de explicar. Generalmente el otoño es una temporada bastante lluviosa y hay algo que se ha visto en nuestros compañeros felinos que es que se acicalan menos cuando el día está húmedo, cuando está lluvioso, o sea, cuando más acical y cuando menos, porque realmente hay periodos o hay días en los que hay más humedad ambiental y entonces al gato le interesa un poquito menos eso de acicalarse. Mira, cuando nuestros gatos notan el pelaje como húmedo, como espeso, como denso encima de su cuerpo, pues ese tipo de sensaciones no les suele gustar nada, entonces no contribuyen a humedecerlo más mediante su lengua, mediante su saliva. Por eso es por lo que en los días lluviosos prefieren dedicarse a hacer otras cosas. Y hay otro comportamiento que se ha visto en esta época del año, en el otoño, sobre todo en los gatos que conviven más cerca de las personas. Gatos domésticos. Algunos de ellos comencé un poquito más se piensa que es para aumentar sus reservas de cara al invierno, porque como ya te he comentado, cuando hace un poco más de frío, pues están más cerca del calor, están como más acurrucados, más tiempo durmiendo y así aumentan sus reservas para no tener que depender tanto de la comida en esa época. Vamos, como si preparasen su cuerpo para una especie de hibernación. Sin embargo, hay otro motivo que yo considero de peso, que es que como nuestros gatos están poniendo ese pelo de invierno que es más tupido, eso les requiere más cantidad de energía porque tienen que generar todo ese pelo, por eso necesitan comer un poquito más. Algo pasa con su comida. Lo que tu gato no quiere que sepas cuando se deja comida en el plato es que probablemente le duela la boca. Nuestros compañeros felinos pues también tienen dientes como nosotros, que los tenemos que cuidar y hay veces que cuando ya van siendo un poquito mayores se produce un poco de desgaste y también se acumula una gran cantidad de sarro. Esos dientes duelen, se mueven. Muchas veces nuestros gatos para evitar pasar por ese calvario comen lo justo y necesario y se dejan una gran cantidad de comida en su cuenco. Además estos gatos tienen otros comportamientos un poquito extraños, como por ejemplo que comen así de lado, con posturas un poco raras de la cabeza o que a veces se tocan la cara mientras que están comiendo porque notan ese dolor y su forma de aliviarse es tocársela con las patitas. Si tu gato está haciendo esto, pues de verdad que eso no es normal. Llévalo a la consulta del veterinario. Y también muchísima atención si además de dejarse comida en el plato babea, porque eso es otro sign de que la boca le duele, a menos que esté en tu regazo y sea una babita así como muy clarita y mientras que tú le estás acariciando, porque eso significa que se encuentra muy muy a gusto. Pero si su saliva es densa, tiene un olor un poco raro y además también tiene un color pues extraño de color así como marrón o rojiza, eso indica que tiene sangre o que en su boca se está desarrollando una infección. Y otra cosa que tu gato te puede estar ocultando con su forma de comer porque no quiere herir tus sentimientos probablemente es que no le gu. El comedero que le has puesto. ¿Te has dado cuenta alguna vez que tu gato la comida que te deja es la que está en los bordes del plato, que se come su alimento como si fuera en forma de donut de rosquilla? Le deja lo de en medio vacío y lo de alrededor lo deja lleno de granitos. Bueno, pues esto lo que te puede estar indicando es que a tu gato no le gusta mucho su plato de comida. ¿Por qué? Pues porque puede ser muy estrecho o tener los bordes muy altos y que esos bordes le rocen con los bigotes. A los gatos esa sensación no les gusta mucho, eso ellos evitan comérselo porque no les resulta cómoda esa sensación y esto es muy muy característico. En ese caso lo que tienes que hacer es desechar ese comedero y comprarle otro con bordes bajitos de estos que son bastante más anchos. Si te tengo que decir algunas cosas que deberías tener en cuenta a la hora de elegir un buen cuenco para tu gato, que es el tipo de material del que esté compuesto. Generalmente solemos preferir aquellos cuencos o bols que son pues de un material que no se pueda dañar con facilidad. Yo siempre recomiendo que o sean de acero inoxidable o bien de cerámica o de vidrio, porque este tipo de materiales no le transmiten ningún tipo de olor ni de sabor extraño. A la comida. Y tampoco la comida se queda impregnada en sus paredes de manera que al final el comedero acabe apestando. Hay algunos gatos que por ejemplo, rechazan sus comederos porque no les gustan como huelen o como saben los alimentos dentro de ese bol. Además, los comederos de plástico se rallan con mayor facilidad y entonces en esas rayitas, al quedarse restos de alimentos, pueden crecer bacterias que resulten peligrosas para nuestros gatos. Y algo muy importante que es una desventaja de los comederos de plástico para gatos, es que los artículos de plástico que utilizamos las personas en contacto con nuestros alimentos están regulados y tienen algunos productos que no se pueden utilizar para su fabricación porque se han descubierto que son tóxicos. Quizás has oído hablar del tema del BPA y todos estos productos del plástico que últimamente están muy denostados y con razón. Sin embargo, los comederos para gatos no están regulados, entonces puede ser que se estén fabricando con ese tipo de plásticos que resultan nocivos para la salud y que estemos afectándole a nuestro compañero felino. Así que yo nunca los utilizaría. Y no hay nada más cotidiano que podamos tener en nuestra casa que nuestros propios alimentos. ¿Y te piensas que no pueden resultar un peligro para tu gato? Pues no puedes estar más equivocada. Por ejemplo, el ajo y la cebolla, base de muchísimos de nuestros platos, contienen sustancias que pueden resultar muy tóxicas para nuestros gatos y que les pueden producir anemia por la rotura de los glóbulos rojos. Pero no solamente esto, las uvas se han demostrado muy tóxicas para los perros. Y aunque no hay estudios específicos en nuestros gatos, hay un consenso entre todos los veterinarios y científicos que pueden producir los mismos efectos en nuestros compañeros felinos. Y me estoy refiriendo tanto a las uvas frescas como a las uvas pasas, que pueden producir fallo renal. Y ojo con los aguacates o paltas. Aparte de tener muchísima grasa, lo que hace que su páncreas trabaje mucho y puede derivar en una pancreatitis, tienen una sustancia que se llama persina, que está especialmente presente en la piel y en el hueso del aguacate, lo que puede dar vómitos y diarreas. Así que aléjalo de tu gato y que tu gato no se coma accidentalmente un chicle o caramelo sin azúcar suelen contener una sustancia que se llama xylitol, que es un edulcorante y que puede producir que la insulina de tu gato haga picos, incluso llevándole a una hipoglucemia con desvanecimientos y pérdida de conciencia. Tampoco es nada recomendable que tu gato coma carne con hueso, sobre todo si los huesos están cocinados, porque se astillan muchísimo más y especialmente los huesos de pollo pueden resultar un auténtico peligro, aunque si son más grandes pueden producir de nuevo obstrucciones intestinales. Más cosas que pueden ser peligrosas que están en nuestra cocina son las especias, como por ejemplo la canela, la pimienta o la nuez moscada. Y algo con lo que estoy cansado de luchar es con los gatos y la leche. Nuestros compañeros felinos son intolerantes a la lactosa y si toman demasiada pueden sufrir estreñimiento o diarreas. Así que se acabó eso del cuenquito de leche para tu gato. Y por último, aleja cualquier tipo de chocolate de tu gato, porque además de tener un montón de grasa, contiene un principio activo que se llama teobromina y que puede resultar realmente peligros para ellos porque es un tóxico que puede dar desde diarrea hasta hiperexcitación o incluso convulsiones. Así que muchísima atención. ¿Cómo podemos saber que nuestro gato es amistoso? Te propongo un juego. Vamos a puntuar a nuestro compañero felino. Te voy a hacer cuatro preguntas y le vamos a dar una puntuación en función de cómo respondan. Al final del todo me vas a escribir un comentario con tus puntos y vamos a ver si tu gato es o no amistoso. ¿Cómo reacciona tu gato a las visitas? Le vamos a dar un punto si nuestro gato se esconde. Le daremos dos puntos si al principio observa desde lejos y al final o conforme esté la visita en casa, se termina acercando o solo se acerca a las personas que conoce. Y tres puntos se los llevarán los gatos que salen a recibir a las visitas y que se acercan sin ningún tipo de pudor, conozcan o no a esos humanos. Apunta tu resultado. ¿Cómo actúa tu gato cuando metes un objeto nuevo en tu casa? Yo que sé, un sofá, una silla, una mesa o la cunita del bebé. Un punto si los ignora. Le damos dos puntos si los ve desde lejos se acerca un poquillo los huele y después ya se marcha. Y le vamos a poner 3 puntos si se acerca al objeto, lo huele, lo mira, se sube, lo explora. ¿Damos qué hace tu gato cuando le llamas? Me da igual que sea por su nombre o que llame su atención haciendo algún sonidito como el PS típico o lo que sea. En este caso le damos un punto si tu gato pasa olímpicamente de ti. Ponle dos puntos si te mira desde lejos, a veces se acerca y cuando lo hace tiene la cola baja. Y le ponemos 3 puntos si tu gato siempre acude a tu llamada y normalmente viene hacia ti con el rabito levantado. ¿Alguna vez tu compañero felino te mira y te maulla? Vamos a darle un punto si nuestro gato no suele maullar. Dos puntos si nuestro compañero felino a veces llama nuestra atención maullando, pero sobre todo cuando hay comida de por medio, cuando quiere comer. Y le ponemos 3 puntos a los gatos que cuando les llamamos por su nombre, cuando nos los encontramos por casa, nos miran y nos maúllan. Así de manera espontánea. Vale, pues ya tenemos las cuatro preguntas. Suma los puntos que ha obtenido tu gato. Si has sacado 4 puntos es que tu gato es poco amistoso. Si tu gato ha obtenido entre 5 y 8 puntos, solamente es amistoso cuando le interesa. Y si tu gato ha sumado de 9 a 12 puntos, tu gato es muy amistoso. ¿Qué puntuación ha sacado tu gato? ¿Coincide con lo que tú pensabas de tu compañero felino? Déjame un comentario. ¿Tu gato te enseña el trasero? Venga, confiésamelo. Tu gato es de los que se sube a tu cama y por las mañanas lo primero que ves al despertarte es su parte de atrás, ¿A que sí? Bueno, puede ser que eso te parezca una falta de respeto, gatuna, pero no tiene nada que ver. De hecho, muchos gatos no solamente lo hacen por las mañanas cuando nos despiertan, sino que muchas veces cuando les estamos acariciando empiezan a levantar su parte de atrás y nos muestran sus posaderas. Esto tiene varias explicaciones. Por un lado, cuando les estamos tocando, esa zona les da bastante gustirrinín, porque en la parte baja de la cola tienen unas glándulas que al rascarles les estimulamos y eso les gusta. Y por otro lado, nos están mostrando una parte de su cuerpo que es altamente vulnerable, una parte donde no tienen ningún tipo de defensa. Si nuestros compañeros felinos nos están haciendo ver esa parte es porque confían en nosotros, saben que pueden darnos la espalda y no tienen nada de lo que preocuparse. Poco a poco, conforme se ha ido investigando, sí se ha demostrado que nuestros gatos son capaces de aprender y de entender palabras. En cuanto al número exacto de cuántas palabras puede comprender nuestro gato, pues no está muy muy claro, porque hay algunos estudios que dicen que entre más o menos 20.50. Aunque realmente se ha visto que algunos gatos pueden llegar a aprender algunas más. Por ejemplo, hay un caso, el de la gatita Pili, que está descrito y se ha estudiado que tenía altas capacidades en este sentido. De hecho, esta gatita no solamente aprendía las palabras y los relacionaba con conceptos, sino que también era capaz de comunicarse de una forma bidireccional. Es decir, también era capaz de ella expresarle esos conceptos a sus compañeros humanos. ¿Cómo lo hacía? Mediante los botones, que en el caso de los perros, hay más perros que se ha visto que pueden hacer esto, pero en el caso de los gatos Billy es como el paradigma de que nuestros compañeros felinos también tienen esta capacidad. Mediante un sistema de botones, la gata era capaz de decirle a los humanos qué era lo que quería en cada momento. Así llegó a aprender cerca de 70 palabras. Como digo, vamos a hablar de órdenes sencillas o de palabras más o menos cortas que pueden ser interpretadas por nuestros gatos, como por ejemp. Ven, no sube. Todo ese tipo de cosas y de palabras que forman parte de nuestro vocabulario cotidiano, aunque no siempre son palabras tan cortas. Quizás alguna vez has visto que tu gato entiende perfectamente la palabra veterinario y que cuando te empiezas a mover por casa con ánimo de llevarlo a la consulta, enseguida se esconde. Bueno, en ese caso no solamente es que estén entendiendo lo que es la palabra, sino que también son muy hábiles a la hora de interpretar el entorno, el contexto, todo lo que se desarrolla alrededor de lo que le estamos diciendo. Tu gato, si te ve que actúas de una forma un poquito rara, que no es lo habitual, que estás sacando el transportín, que se lo estás poniendo por allí por en medio, es posible que ya haya entendido perfectamente dónde se está dirigiendo, aunque no lo hayas mencionado. El proceso es bastante más simple quizás de lo que parece. Nuestros gatos aprenden por asociación, es decir, si una palabra siempre va seguida de una acción que nosotros estemos haciendo, nuestro gato va a ser mucho más sencillo que la pueda llegar a integrar y aprender y con ello a relacionar. Es muy sencillo, si cada vez que dices comida le pones por delante un poquito de alimento, pues es bastante fácil que tu gato aprenda a relacionar ese sonido con lo que viene después. Si dices juguete y le pones su cañita con plumas que tanto le encanta, pues es normal que cuando oiga la palabra, él ya esté en disposición de empezar a jugar. Así que el gato no sólo aprende que esa palabra existe y que suena así, sino sobre todo se puede anticipar a lo que viene después. Esta forma de relacionar palabras con conceptos o con cosas también es muy similar a cómo empiezan los bebés a aprender el idioma, el lenguaje que después van a manejar los bebés humanos. De hecho, en el caso de los gatos se ha visto que son más rápidos cuando son jovencitos relacionando conceptos que incluso un bebé de ser humano. Es muy curioso ver como nuestros gatos tienen esa capacidad intrínseca. Hola Carlos, ¿Hay que hablarles como si fueran niños, poner la voz de cuento de hadas o mejor con nuestra voz natural? Muchas gracias y un abrazo desde Teruel. Bueno, pues te tengo que decir que sí, a los gatos hay que hablarles como si fueran niños pequeños. Bueno, no lo digo yo, no me lo estoy inventando, sino que se ha demostrado en un estudio de la Universidad de alford del año 2022 en Francia, que nuestros compañeros felinos responden mejor y nos hacen un poquito más de caso si nos dirigimos a ellos como si fueran bebés. Es un tipo de forma de hablar que tenemos los humanos que comparte una serie de estructuras o de elementos cuando nos dirigimos a los gatos así de forma cariñosa y cuando nos dirigimos a un niño pequeño. Generalmente esta forma de hablar tiene que ver con un tono más agudo, unas palabras más pausadas, más separadas en el contexto y en el discurso, y por eso nuestros gatos es posible que las interpreten mucho mejor. Lo que se vio en ese estudio es que si tú te diriges a tu gato como si fuera un adulto, bueno, con un tono normal, neutro, va a perder el interés mucho más rápido. Pero lo que también se vio en este estudio es que nuestros gatos solamente van a responder a esta forma de hablarles si nos conocen. Es decir, que si una persona completamente ajena para tu compañero felino utiliza este tono de voz, la van a ignorar exactamente igual. Y ojo, un dato curioso que se ha visto no solamente en esta investigación, sino en otras, que es que las mujeres generalmente se relacionan mejor con los gatos. En estudios de psicología humana también se ha visto que las mujeres suelen ser más empáticas a la hora de dirigirse a nuestros compañeros animales. Por lo tanto, es más normal que empleen esta forma de comunicarse que nuestros gatos entienden mejor. Uno de los comportamientos más típicos que tienen nuestros gatos es tirar cosas desde mesas, desde los estantes o los muebles de la cocina. Vamos, desde cualquier sitio que esté en alto. ¿Por qué unos gatos deciden hacerlo y otros no? ¿Qué es tu gato? Venga, respóndeme desde tu casa. Bueno, ya te lo digo yo. Una máquina perfecta de cazar. No sé si has visto alguna vez un gato cazar una presa real viva en la calle. En el medio natural llevan a cabo un juego bastante desigual en el que hay veces que dejan correr a la presa que están cazando, pero siempre le dan alcance. De hecho, ese gesto que tienen para tirar cosas desde las alturas, con su patita, así, con movimientos muy, muy sutiles, es el mismo que desarrollan cuando están jugando con su presa. Es su forma de estimular al animalillo que estén cazando para que eche a correr y así se diviertan un ratito más. Ya sé que suena un poquito cruel, pero es lo que hacen nuestros gatos en el mundo natural. En su cabeza, tu gato le está dando una oportunidad de vivir a ese jarrón tan bonito de tu abuela que está en el estante. Aunque lógicamente, como no se mueve, uy, qué pena. Acaba en el suelo. Lo único que está haciendo es dejarse llevar por su instinto natural. Lo que pasa es que si nuestro gato ve que hay una reacción por nuestra parte o por cualquier otro miembro de la familia al hecho de tirar cosas al suelo, o de casi tirarlas, porque lo estamos viendo desde la distancia y vamos para allá corriendo para impedirlo, pues lo sigue haciendo. Esto es muy habitual en gatos que, por ejemplo, quieren Oye humano, levántate del sofá y lléname el cuenco de comida que se te ha olvidado. Si nosotros respondemos a ese estímulo, a esa provocación que nos hace nuestro gato, es normal que siga repitiendo ese comportamiento. Luego hay otros gatos un poquito más inteligentes quizás, no lo sé, que han evolucionado este comportamiento y lo que hacen es darle golpes a su comedero para que así con el ruido te espabiles y se lo llenes. Seguramente más de una vez hayas querido estar dentro de la cabeza de tu gato y saber cómo entiende el mundo o cómo te ve a ti. ¿Nos ve como un igual? Bueno, pues no sé si lo sabes, pero los gatos que conviven con nosotros, que están socializados, nos ven de una forma muy distinta a como lo hacen los gatos que viven en la calle. Los gatos que viven en la calle, que no tienen contacto humano, nos ven a las personas como una amenaza. Esto lo podemos intuir generalmente cuando estamos en su presencia y no tienen confianza con nosotros. Lo que hacen los gatos es esconderse, huir, evitar ser vistos porque se sienten amenazados, se sienten como si fueran una presa. Y es que en la calle este tipo de gatos no lo pasan precisamente bien, tienen que lidiar con un montón de situaciones que son peligrosas para ellos. Y los humanos precisamente no se lo ponemos fácil, porque hay muchas veces que hay personas que se acercan a los gatos no con buenas intenciones, lo que hacen es quitarse de en medio y desaparecer, procurar no ser vistos y eso lo que nos indica es que nos tienen miedo. Por este motivo tenemos que procurarles un mundo mejor a los gatos que viven en la calle. Tenemos que evitar que ellos se sientan amenazados en nuestra presencia. Es bastante sencillo mejorar la vida de un gato de colonias sin necesidad de tener mucho contacto con él, sin necesidad de interactuar mucho con él. Sobre todo lo que te recomiendo que no hagas, por mucho que tú tengas muchas ganas, es acercarte al gato, ser intrusiva o intrusivo con su espacio. Intenta no tocarlos, que no se sientan inseguros. Por supuesto está muy bien coordinarnos con las personas que vivan cerca de esas colonias o incluso asociaciones protectoras que se encarguen del mantenimiento de esas colonias para proveerles alimento o llevarlos al veterinario en el caso en el que lo veamos necesario. Y si no sabes por dónde empezar, te recomiendo que busques por tu zona o por tu municipio si hay alguna asociación que ya se encarga de esto o que directamente preguntes en el ayuntamiento o en la oficina municipal que se encargue de estos temas para que te puedan quedar informar. Pero ¿Cómo te ve tu gato a ti, que ya tienes una relación de confianza con él? ¿Cómo nos ven los gatos que ya están socializados? Evidentemente a esta pregunta no podemos responder preguntándole al gato, porque probablemente no nos diga absolutamente nada. Y si tu gato te habla de verdad, escríbeme porque me interesa muchísimo y le vamos a hacer una entrevista en el canal. Pero bueno, como entiendo que tu gato no tiene esta capacidad para descubrir cómo te ve tu compañero felino, te debes guiar por cómo interactúa contigo. Generalmente un gato que convive dentro de una casa tiene comportamientos sociales con el resto de humanos que conviven con él. Por ejemplo, tu gato se frota contra tus piernas, te viene a buscar cuando quizás vienes del trabajo porque quiere verte, se tumban encima de nosotros o incluso nos llegan a acicalar. Hay otros gatos que manifiestan comportamientos juveniles como el amasado, incluso siendo adulto. Ese comportamiento solamente lo tienen los gatos cuando se encuentran realmente a gusto. Y que te lo haga encima de la barriga cuando estés sentado en el sofá, quiere decir que tu gato se encuentra muy relajado contigo. ¿Tu gato te quita tu sitio? Madre mía, esto alcachofo lo hace muchísimo. No es que en tu casa haya una falta de jerarquía que tu gato diga oye, yo aquí soy el que manda y por eso soy capaz de quitarte hasta tu sitio. Ese comportamiento tiene muchísimo que ver con la preferencia por los olores familiares. Nuestros gatos pueden identificar a sus humanos simplemente por el olor. De hecho, se ha visto en algunos estudios científicos que nuestros compañeros felinos cuando tienen que discriminar entre el olor de sus humanos y el olor de los extraños, son capaces claramente de saber cuál es cuál. Entonces, es muy claro que cuando nosotros nos levantamos de un sitio, lo dejamos lleno de nuestros olores, aunque nosotros no seamos capaces de percibirlo, pero nuestro gato sí. Entonces, cuando nos levantamos, nuestro gato me voy para allá porque añoro a mi compañero humano y por eso quiero estar impregnándome de sus olores. De hecho, este tipo de comportamientos no solamente los vemos cuando nos levantamos nosotros de nuestra silla, sino que hay veces que cuando nuestros gatos nos echan de menos, van y se sitúan en sitios que le recuerdan a nosotros, que les huelen a nosotros y se ponen ahí a esperarnos. Al cachofo lo hace muchísimo en la calle Cama. ¿Cómo puedes saber que tu gato tiene miedo? Mediante los rasgos que manifiesta en la cara, que son muy importantes porque es lo primero que empieza a manifestar un gato en cuanto a la conducta de miedo. Y para que te hagas un poco una idea, te dejo aquí el dibujante. No andaba muy fino, pero bueno, es un esbozo que nos ayuda a entender cuál es la expresión facial de un gato que tiene miedo. Lo primero que vas a ver si tu gato tiene miedo es que las orejas las dirige hacia los lados. Además también empiezan a mirar hacia su lado izquierdo. Esto es muy importante porque como sabemos, el cerebro tiene dos la parte de la derecha es la que controla un poco el lado izquierdo del cuerpo y es la parte donde se procesan algunos sentimientos que consideramos negativos, como es este del miedo. Por eso es por lo que el gato mira hacia la izquierda. Además también puede girar la cabeza ligeramente hacia ese lado, hacia la izquierda. Entonces, si tu gato empieza a girar la cabeza hacia su izquierda, ya te tienes que empezar a mosquear. Pero es que además, si sus pupilas están dilatadas, eso ya es el pack completo. Estás viendo una cara de un gato que tiene miedo. Y obviamente, si en este estado te intentas acercar a tu gato, lo normal es que se aleje. Aquí es muchísimo mejor dejar a tu gato tranquilo, que él haga su vida y tú por tu tristeza. No me digas que tú sigues siendo de esas personas que piensan que nuestros gatos no sienten tristeza. En la película vimos como la tristeza era una emoción muy importante. Era la antagonista de la primera película y al final de todo conseguía generar emociones complejas. No solamente el mundo estaba pintado de color de rosa y siempre era alegre, sino que la tristeza jugaba un papel muy importante en él. Es muy frecuente que nosotros pensemos que la tristeza es un sentimiento un poquito negativo, pero con nuestro gato muchas veces lo que nos está mostrando es que mantenemos un vínculo muy fuerte con él cuando nosotros no estamos delante y de repente vemos que nos echa un poco de menos, o incluso cuando volvemos que nos trata con cierta indiferencia. Es la tristeza la que está actuando porque no puede estar con su humano favorito. Lo importante es que nosotros mostremos a nuestro gato que cuando pasamos tiempo con él es un tiempo de calidad. Por ejemplo, cuando volvemos, si ha estado un poquito triste porque no nos ha visto yo que sé, en unas horas o quizás en algún día, tenemos que demostrarle que le seguimos queriendo y por eso es importante que le demos un ratito de juego, que lo acariciemos un poco y que si él quiere estar un poquito más solo también le demos su espacio para que vea que su relación con nosotros no peligra lo más mínimo y que aunque hayamos faltado algún tiempo de casa, seguimos siendo los mismos. Con el paso del tiempo nuestro gato sustituirá esa tristeza por bastante alegría cuando nos vuelva a ver. Hay otros factores que pueden influir en el comportamiento de tu gato y uno de ellos es la luna. Quizás has oído hablar alguna vez o has visto por aquí, por Internet, bueno pues una historia que habla de que cuando se produce una super luna, que es cuando hay una luna llena, está completa en el cielo y esa luna está lo más cercana posible a la Tierra. Además eso hace que nosotros la veamos más brillante, más grande. Eso puede influir en el comportamiento de nuestros gatos, se vuelven como más activos por la noche, tienen como más ganas de cazar, se mueven más o incluso también pueden interactuar de unas formas distintas con nosotros, por ejemplo cazándonos más las piernas. Esta luna, esta superluna, es lo que en algunas culturas nativas se llama Hunter's Moon o en castellano la luna del cazador. Según esta teoría nuestros gatos aprovecharían esas lunas en la naturaleza para tener mejor visibilidad de noche y por eso salir a cazar y tener más éxito. Ese es un comportamiento que según esta teoría habrían mantenido nuestros gatos y que incluso viviendo dentro de nuestras casas seguirían teniendo. Pero lo cierto es que la ciencia dice otra cosa. Realmente no hay nada descrito de que estas lunas llenas o incluso las superlunas puedan afectar al comportamiento de los gatos. Hay algunos estudios científicos que se han hecho grabando gatos silvestres o ferales durante dos años en concreto y no se ha visto que esa luna tenga ningún tipo de efecto sobre el tema de la caza. Más bien al contrario, se ha visto que los gatos generalmente en primavera, cuando hay luna nueva, es decir, cuando no hay luna en el cielo tienen más éxito cazando. Así que esta teoría está muy bien en forma de leyenda, porque igual lo podemos también relacionar con los hombres lobo y todo eso, pero más mito que realidad, lamento decírtelo. Sin embargo, sí hay una relación un poco extraña, probablemente en el comportamiento de nuestros gatos y también de nuestros perros, con la luna llena. He encontrado una investigación donde se relaciona la cantidad de urgencias que acuden a la consulta veterinaria de perros y de gatos con la luna llena. Y es verdad que me ha parecido curioso, porque se ha visto una cierta relación, es decir, aumenta la cantidad de urgencias esas noches. Y no, esas urgencias no tienen que ver con que los gatos sean más agresivos o más cazadores, sino que pueden ser urgencias en general, pues yo que sé, que el gatito haya tenido algún golpe, que se haya intoxicado con algo. Bueno, son cualquier tipo de situación que nos obliga a acudir a la consulta del veterinario. Esto no sé si tiene que ver con que cambia el comportamiento de nuestros gatos, o no sé si es mera casualidad. Es verdad que los investigadores que han hecho el estudio, pues recomiendan que se realicen nuevas investigaciones que puedan apoyar esta teoría, pero lo cierto es que está ahí. ¿Por qué maúllan los gatos? Nuestros compañeros felinos utilizan la vocalización, el maullido, para dirigirse a nosotros, fundamentalmente. Ya te he contado algunas veces que los gatos en la naturaleza entre sí, no suelen emplear este tipo de comunicación, sino que usan otros métodos, como por ejemplo su comunicación no verbal, bueno, no maullal, que tiene que ver con sus orejitas, con los gestos que ponen en la cara, con su lenguaje corporal, vamos, claro, esto no lo podemos confundir con bufarse o con gruñirse cuando se están peleando, que en ese caso sí se les oye, claro, lógicamente están defendiendo su territorio y le están mandando un mensaje, en este caso auditivo, al otro gato para no te pases de listo, no te acerques ni un pelo. Pero bueno, el maullido fundamentalmente lo han desarrollado los gatos en la convivencia estrecha con los seres humanos, porque lo utilizan cuando ya son adultos, para llamar nuestra atención, para decir, oye humano, estoy aquí, o sobre todo, oye humano, dame de comer. Pero claro, no todos los gatos lo hacen igual. Es posible que tú convivas con tu compañero felino y digas, pues a mí mi gato, para pedirme comida no me maúlla. Así que vamos a la siguiente. ¿Por qué hay algunos gatos que maullan más que otros? Hay que empezar teniendo en cuenta el historial personal o gatunal del propio felino. Hay algunos gatos que conviven en un entorno doméstico donde están acostumbrados a que siempre se les atiendan sus necesidades. Y precisamente esos gatos quizás maullan un poquito menos porque no lo necesitan. Entonces es más habitual que veamos que los gatos más parlanchines son aquellos que han sido quizás rescatados de la calle, que han pasado un poco más de necesidad, que han vivido en una colectividad con más gatos y que por lo tanto ese maullido les ayuda a diferenciarse y hacer que el humano le preste un poquito más atención. Pero bueno, aquí viene la parte más interesante. Se acaba de descubrir por Yume Okamoto, una investigadora de una universidad japonesa, que aunque el tema del maullido depende mucho de las vivencias del gato, también hay una parte que está muy, muy relacionada con sus genes. Y es que se ha relacionado el tema del maullido con un gen que se llama AR. No es Ana Rosa Quintana. La presencia de ese gen en su ADN va a depender muchísimo de cómo es de sensible el gato a la testosterona, que es una hormona sexual de características masculinas. Como ves, hay muchísimas cosas implicadas. ¿Por qué? Bueno, pues porque cuanto más presente está este gen, cuanto más larga es esa sección en el ADN del gato, menos sensible es a la testosterona. Y secciones más cortitas los hacen ser más sensibles. Y eso, la parte curiosa es que influye en la propia gatunalidad de nuestro compañero felino. Los gatos que tienen esa parte más cortita, o sea, que son más sensibles a la testosterona, maúllan más. Y por ejemplo, si estamos hablando de una gata EMBR, pues también suele ser un poquito más arisca, un poquito más agresiva, y los gatos son un poquito más intrépidos, aprenden a abrir, por ejemplo, más rápido puertas. Ya verás tú. ¿Qué tiene que ver maullar con abrir puertas? Pues mira, ahí lo tienes relacionado. Y sin embargo, los gatitos que tienen esa parte de su ADN más larga, que son menos sensibles a la testosterona, por ejemplo, son un poquito más calmados, son pues eso, como más apegados a la gente, un poquito menos ariscos y maullan menos ese exceso de piel que tienen ahí muchísimos gatos se denomina bolsa primordial o saco primordial. Es una piel que está ahí flojilla, que no tiene nada que ver con que el gato haya estado gordo y haya adelgazado y se le haya quedado un exceso de piel. ¿Y por qué narices está ahí esa piel? Bueno, pues todo tiene su explicación. Si le tocas esa zona, la parte del saco o la bolsa primordial, vas a notar que es una piel que es blandita, que se mueve fácilmente y que el gato incluso cuando va caminando por tu casa, pues como que la va moviendo alegremente, como que pendula un poco. Se explica por tres posibles causas. Los expertos no se ponen de acuerdo en el 100% para qué sirve exactamente, pero bueno, una de las causas es porque así el gato tiene un exceso de piel, una zona que le permite por ejemplo saltar y estirarse muchísimo más para alcanzar zonas que están elevadas o que incluso también le proporciona más agilidad para poder correr mucho más rápido. Así como tiene ahí esa piel que le sobra cuando se tiene que estirar y dar una zancada muy larga, pues puede ir corriendo, como te digo, de una manera más veloz. De hecho si te fijas, algunos grandes felinos también tienen ese exceso de piel, esa bolsa primordial. ¿Cuál es la segunda teoría de para qué sirve esa bolsa primordial? Pues también se explica como una alacena, como una despensa, una reserva que tienen los gatos para los periodos de escasez. De hecho es muy típico que veas los animales que viven en la calle, que no tienen una comida por ejemplo regular, que no es tu compañero felino, que lo tiene todo al alcance de su zarpa. Pues que esos gatos sea muy frecuente que tengan esa bolsa primordial. Esa zona de ahí puede acumular un poco más de grasa y cuando haya un periodo de escasez el gato puede tirar de esa reserva para nutrirse. Es un poco como la joroba de los camellos y de los dromedarios, que es como una reserva de grasa para que pueda ir tirando cuando la necesita. Y la tercera de las funciones, por esta yo particularmente es por la que menos apuesto, no me lo creo mucho. Dicen algunos expertos que esa zona de la bolsa primordial les proporciona como una protección extra para que cuando los gatos pelean en la calle o se tienen que enfrentar algún tipo de problema, pues tengan la zona de la barriga, donde hay órganos muy importantes. Protegida. Yo ya te digo que esta no me la creo mucho. Muchas veces se queda mirando un punto fijo así, sin mover ni un músculo de su cuerpo, como una piedra, como una estatua, como si hubiese algo ahí que él estuviera percibiendo pero que yo no alcanzo a ver. ¿Es que acaso los gatos pueden ver fantasmas? ¿Y si te digo que tu gato puede detectar pequeñas vibraciones con su cara? Y esto lo hacen gracias a sus bigotes y sus cejas. Este tipo de pelos tienen una conformación un poquito más especial que el resto de los pelitos que tiene tu gato por su cuerpo. Si los ves, son bastante más gorditos y muchísimo más largos. Ahí debajo hay un montón de vasitos sanguíneos y muchas más terminaciones nerviosas, lo que le da la capacidad estos pelitos de que puedan percibir cositas, de que puedan percibir pequeños movimientos o incluso corrientes de aire. Por eso es posible que tu compañero felino esté detectando alguna presencia que tú no hayas alcanzado a ver. Da igual que sea un pajarillo, un pequeño zumbido de una mosca. Todo eso lo pueden detectar gracias a sus bigotes. Y por supuesto, claro está, estos bigotes también les ayudan a ver en las distancias cortas. Son órganos táctiles que les ayudan a orientarse, por ejemplo, en su comedero. Otra cosa que puede hacer que tu compañero felino se quede completamente inmóvil como si hubiera visto un fantasma, es que perciba algo por su oído, que escuche sonidos que nuestro oído humano es incapaz de captar. Los gatos tienen una capacidad auditiva bastante más desarrollada que las personas. Pero no solamente es eso, sino que también pueden mover sus orejas orientándolas hacia el lugar de donde proviene el sonido para fijarse un poquito más y ver si por ejemplo, por ahí se está moviendo alguna presa. Pero es que tienen otra cosa que les hace ser súper especiales. ¿Has escuchado alguna vez hablar de la sordera selectiva? Es una capacidad que tienen nuestros gatos y que les permite pues más o menos ignorar los sonidos cotidianos a los que están completamente acostumbrados para poderse focalizar en aquellos que son completamente nuevos. Seguro que tú te habrás dado cuenta que puedes estar en casa haciendo todo el ruido del mundo, pues yo que sé, pasando la aspiradora o viendo la tele. Pero basta con que algún otro miembro de tu familia mueva las llaves en la puerta para que tu gato levante la cabeza y vaya corriendo a ver quién está entrando. Su oído es capaz de aislar todos esos sonidos que forman parte del ruido ambiental para centrarse en aquellos que le interesan. Por ejemplo, que venga su mano favorita. Esto lo hace muchísimo alcachofo. Se pasa por ejemplo las tardes aquí tumbado en el sofá y de repente suena cualquier cosita en la ventana que a él le llama la atención y va corriendo a saber qué es lo que está pasando. Vaya a ser que alguien entre en su casa y le quite la comida. Esto podría explicar por qué algunos gatos de repente se quedan en casa mirando fijos al techo, porque quizás han escuchado a tu vecino de arriba que ha hecho un pequeño ruidito y por eso quieren saber qué es lo que está pasando. Pero si no tienes vecinos arriba, bueno, yo ahí ya no me meto. Y algo que seguramente sabes es que nuestros gatos no ven la vida exactamente igual que nosotros. No me estoy refiriendo a que perciban más unos colores que otros, sino que ven la vida en cámara lenta. Esto es una ventaja que han tenido nuestros gatos para poder sobrevivir en el medio natural, porque son capaces de percibir mejor los movimientos que se están produciendo. Como los ven más despacito, pueden anticiparse al movimiento que va a hacer su presa y así cazarla con mayor facilidad. Por eso es posible que tu compañero felino, estando en casa tranquilamente, de repente se ponga a fijarse en algún punto porque ha visto un pequeño mosquito, un pequeño insecto que ha entrado por la ventana. Yo que sé, alguna mariposilla de estas nocturnas le pueden llamar la atención. Simplemente está observando a ver cómo se va moviendo esa presa para ver si tiene la oportunidad de cazarla. Pero claro, puede ser que ese movimiento sea muy, muy pequeñito y que tu gato simplemente se dedique a observarla durante un largo periodo de tiempo hasta que baje más o menos a su altura y ahí se la lleve a la boca de un zarpazo. Visión super panorámica Los gatos tienen la capacidad de ver hasta 200 grados de ángulo alrededor de su cabeza, lo que les permite también poder observar si se les acerca cualquier tipo de depredador. Nosotros solamente tenemos una visión de 180 grados, o sea, vemos lo que está de aquí para adelante de nuestra cabeza, pues tu gato todavía ve un trozo más para atrás. Es un poco raro, pero es que es una visión panorámica. El problema es que si tú te fijas cuando miras hacia delante, lo de alrededor de tu cabeza lo ves un poco más borros, pues los gatos ven todavía una zona mucho más amplia que tú borrosa. Por lo tanto distinguen el bulto, distinguen la forma, pero no lo ven con total claridad. Y partimos de la base que en tu casa no se le va a acercar ningún depredador a tu gato, pero si te habrás dado cuenta que tu gato percibe cuando algo se le acerca incluso desde un poco detrás de él, lo suficiente para salir corriendo. Y eso es por la visión súper panorámica. Te propongo un experimento. Haz un cuadrado en el suelo de tu casa con cinta adhesiva que destaque y observa cómo se comporta tu gato. La mayoría de nuestros compañeros felinos se meten dentro sin rechistar, ¿Sabes por qué? Se ha demostrado ya a lo largo de bastantes estudios que a nuestros gatos ese tipo de formas cuadradas les dan como una sensación como de seguridad. Y de hecho hace no mucho se hizo un nuevo estudio poniéndoselo quizá un poquito más complicado. En lugar de dibujar completamente el cuadrado, lo único que ponían eran las esquinas con una forma concreta que se llama el contorno de Canitza. Lo que tiene de especial, y es lo que estás viendo ahora mismo en la pantalla, es que mediante círculos que tienen la forma de una esquina, se le pone al gato como si eso formase el contorno cuadrado. Y a la mayoría de nuestros compañeros felinos también les gusta meterse dentro. Nosotros hemos probado con alcachofo poniéndole un cuadrado en el suelo y la verdad es que algunas veces si se mete dentro y se queda como si estuviese contenido entre paredes. Los investigadores que han ido realizando estos estudios llaman a esto contornos ilusorios. Y es que nuestros compañeros felinos pueden como imaginarse las paredes que estarían en esos contornos que les dibujan, como si esas paredes les otorgasen un entorno de tranquilidad y de paz. Es verdad que estos estudios todavía están un poquito en pañales porque se ha investigado muy poco, pero parece ser que es un comportamiento muy repetido entre nuestros gatos, así que si tú lo quieres repetir en tu casa, prueba a dibujarle un cuadrado con cinta adhesiva en el suelo que contraste para que el gato la identifique bien, o si quieres hacerlo exactamente como hicieron en el estudio, pues bueno, te lo dejo aquí debajo enlazado en la cajita de descripción para que te pases, le eches un vistazo a cómo lo hicieron por si tú lo quieres replicar. Por eso lo que podemos obtener de estos estudios es que a nuestros gatos les gustan estas superficies un poquito pequeñas, generalmente de una forma cuadrada, porque eso les aporta un cierto bienestar. Se puede explicar de bastantes formas ese tipo de comportamiento de los gatos, que a mi parecer es bastante curioso. Y es que realmente si nosotros pensamos en cómo conviven nuestros gatos en la naturaleza, muchas veces tienen que buscar un refugio cuando se sienten inseguros. Ese refugio generalmente suele ser pequeño y angosto, si le puede cubrir completamente, mejor. Nuestro gato sabe que tiene su retaguardia bien asegurada y el potencial enemigo solamente se le puede aproximar por la parte de delante, de manera que él se puede defender. Otra teoría de por qué a nuestros gatos les gustan estos contornos cuadrados, cerrados, pequeños y angostos es porque como ya sabes, nuestros compañeros felinos se pasan muchas horas del día descansando, descansando, por no decir durmiendo, hasta 16 y 18 horas del día. Y precisamente cuando nuestro gato está dormitando o durmiendo, está menos alerta de lo que pasa a su alrededor. Si él está en un sitio que puede controlar perfectamente y que sabe que le tiene protegido y resguardado, es más fácil que descanse mucho mejor. Todas las razas de los gatos se han producido de cuatro formas distintas. Para empezar están las razas naturales, que surgen por la evolución propia de los gatos a la hora de convivir con las personas. Se producen de manera normal en la naturaleza. Entre ellas encontramos los típicos gatos africanos como el Abisinio y también el gato común. También están las razas por cruces, las que ha generado el ser humano de manera un poco artificial, cruzando razas de gato que ya existían, como el clásico Snowshoe o pies de nieve. También están los híbridos, que son aquellas razas de gatos que se han producido por el cruce de manera artificial. Es decir, lo han hecho las personas de gatos salvajes con razas de gatos domésticas. Es el clásico caso del bengalí. Y finalmente tenemos las razas producidas por mutaciones, que se producen cuando un gato, un gato de una raza cualquiera, tiene alguna mutación natural en sus genes que le hacen tener unas características distintas. El ser humano las ha observado y como le ha gustado esa característica, han empezado a cruzar los gatos para producir esa raza. Este fue el proceso que siguió la raza de los gatos Sphynx. La mayoría de las razas de los gatos se han producido aproximadamente en el siglo XIX, con un elemento bastante común en casi todas ellas, que siempre han andado por ahí metidos. Los ingleses han sido siempre grandes amantes de los gatos y con ese imperio gigantesco que tenían en el siglo XIX, podían tener acceso a distintas razas en los rincones más recónditos del mundo. Se los llevaban a Inglaterra y allí, mediante cruces, producían razas nuevas. Cola levantada Que tu gato se aproxime a ti o a otros gatos con su cola levanta, levantada, parada, erguida, quiere decir que se acerca en son de paz, quiere jugar o quiere algo de atención por tu parte o también por parte de otros gatos, claro, como siempre, todo esto lo tienes que interpretar observando a tu gato en general y viendo el resto del lenguaje corporal que él manifiesta. Lógicamente, si quiere jugar contigo se va a querer acercar y va a estar con sus orejitas también levantadas, indicando que todo va bien. De hecho se ha demostrado que los gatos muestran mayor interés o se aproximan más a aquellos gatos que tienen la colita levantada porque saben que esos gatos no les van a atacar. Eso se demostró hace un montón de años, En el año 97, en un estudio científico donde le enseñaban a los gatos distintas siluetas de otros gatos y observaron que los gatos tenían más predisposición a acercarse a la silueta del gato con la colita levantada. De hecho se ha demostrado que los gatos que suelen mantener su cola recta o acercarse a otros gatos con la colita levantada, suelen ser gatos más sumisos, no tan dominantes. Para demostrar siempre esa actitud de ir en son de paz al otro felino. Si observas que tu gato tiene la cola en esa posición, lo que tienes que hacer es acercarte a él, acariciarle o incluso jugar que es lo que te está demandando. Claro, cuando hablamos de andar haciendo acrobacias, saltando por allí, por acá, pues lógicamente el sentido del equilibrio también nos tiene que acompañar a nuestros gatos. De hecho es así, y por eso es por lo que no se caen, por ejemplo, cuando van por una pasarela muy, muy estrecha o incluso pueden andar por encima de un cable. En tu casa quizás no hay un cable para demostrar las capacidades de tu compañero felino, pero estoy seguro que lo has visto subirse sin tambalearse, por ejemplo, al respaldo del sofá. El secreto para que nuestro gato no se vaya al suelo es su cola. Y es que esta parte del cuerpo de nuestro compañero felino no solamente tiene funciones, por ejemplo, de comunicación. A través de la cola nos dicen si se están aproximando en son de paz, o si se encuentran un poco nerviosos, un poco tensos, o incluso cuando se han asustado, la erizan cuando se están moviendo. Nuestros gatos utilizan esta parte de su cuerpo como un conducto contrapeso. De hecho, se ha demostrado que si por ejemplo, nuestros gatos van andando por una superficie que tiene un movimiento violento hacia una dirección, utilizan la cola como contrapeso. Ellos la mueven en el sentido contrario al que se ha producido ese movimiento y así no se caen. Esto les ayuda a mantener su centro de gravedad estable. Pero claro, ni siquiera la alta tecnología es siempre infalible. Y si por alguna casualidad nuestro gato no pudiese equilibrarse con la cola, tiene otras herramientas para aterrizar bien. Me estoy refiriendo al reflejo de enderezamiento. ¿Cómo lo hacen? Van girando partes de su cuerpo de forma más o menos independiente. Mira, primero empiezan a girar la cabeza y después acompañan ese giro de la cabeza con el tronco. A continuación vienen las patas delanteras y finalmente las traseras para orientarlas en el sentido en el que se encuentran el suelo. Y todo esto ocurre en fracciones de segundos, súper rápido. Y es independiente, por ejemplo, a otros sentidos como puede ser la vista. Incluso gatitos ciegos también la pueden tener porque solamente interviene el equilibrio. Es un mecanismo que les ayuda bastante, aunque lógicamente tampoco es un seguro de vida. Nuestros gatos, por ejemplo, no pueden activarlo si la altura desde la que se caen es muy pequeña. Nuestros gatos, a partir de las tres o cuatro semanas de vida empiezan a desarrollar esta capacidad que a mí me parece increíble. Bueno, y no solamente a mí, de hecho la NASA lo ha estado estudiando para incorporar tecnologías similares en los robots estos que van a Marte para investigar. De esta manera, por ejemplo, si sus robots se caen, pues pueden enderezarse en el aire y así evitar aterrizar de una mala forma y que la misión se suscribe. Hay algunos gatos que tienen la colita muy corta o directamente no tienen. Esto se produce, entre otras razones, por el conocido como Síndrome de Manx. Si recuerdas, aquí en el canal ya te he hablado de los gatos de la Isla de Manx. Bueno, te lo conté en un vídeo donde te hablé de todas las razas de los gatos que existen. Los gatos de la Isla de Manx tenían una característica muy, muy concreta, que es que no tenían rabo. De hecho, alrededor de estos gatos existía la leyenda de que cuando Noé metió a los gatos dentro del arca, uno se entretuvo y le pillaron el rabo con la puerta y por eso lo perdió. Y así surgieron estos gatos sin cola. Leyendas aparte. Bueno, pues el hecho es que estos gatos no tienen cola por como casi todo, debido a sus genes, tienen un gen específico que les hace nacer sin rabito. Esta característica no es exclusiva de los gatos de la Isla de Manx, de hecho hay muchísimas otras razas que también tienen esta característica, como por ejemplo el Bobtail japonés o los gatos de las Islas Kuriles. Pero bueno, ya te digo que muchas veces no tiene nada que ver con su raza. De hecho, puede ser que tú ahora mismo estés conviviendo con un gatito, que lo hubieras rescatado de la calle y que no conociera su historia, y que haya llegado a tu casa sin rabo. Mucha gente ay pobrecito, qué mal lo habrá pasado, se lo han cortado en la calle. Bueno, aunque esa posibilidad existe, también es probable que ese gato no tenga rabito por una condición genética. Además hay estudios muy interesantes, bueno si te pica un poquito la curiosidad, que hablan de cómo muchos gatos asiáticos tienen las colas de distintos tamaños, y es muy frecuente encontrar a gatitos sin cola también en esa zona. Pero seguimos hablando de colas. Hay algunos gatos que tienen una característica muy especial en su rabito, que es que no es del todo recto, sino que en la punta parece como que está quebrado. Y nuevamente, hay muchas personas que piensan que ese gato ha tenido algún accidente cuando andaba por ahí, por su casa o por la calle, se ha pillado el rabito y que se le ha partido. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no tiene nada que ver con esto, sino que nuevamente son los genes los que están haciendo que el rabito de ese gato tenga esa forma tan caprichosa. De hecho, alguna vez me habéis mandado alguna foto diciéndome Carlos, ¿Me tengo que preocupar porque mi gata tenga así el rabito? Quizás se lo haya partido. Y yo siempre te pregunto lo mismo, o bueno, si me ha pasado, por ejemplo en la consulta digo, oye, ¿Le ha pasado de nuevas o lo tenía así de siempre? En la mayoría de las ocasiones lo tenía así de nacimiento. Esta característica, bueno, tiene un nombre un poquito confuso, porque se llama rabo roto o partido, aunque ya te digo que no tiene nada que ver con eso. Y está presente en muchísimos gatos. De hecho es muy frecuente en los gatos de la raza siamés y también por extensión, en muchísimos gatos que tienen la capa de color point de esta, que es un poquito más oscurita en las orejitas y en las patitas y en el océano, porque precisamente son descendientes de esos siameses. Como sabes, los gatos tipo siamés o con la coloración point se producen porque en las zonas más calientes de su cuerpo se pierde el color del pelo, y es en las zonas más frías donde se manifiesta. Por eso tienen color en la puntita de las orejas, en el hociquito, en las patas y en el rabo. Esto es porque existe otro gen que se llama el gen si el gen C es dominante, nuestro gato es de un color liso, no es de tipo point. Y si el gen C es recesivo, va a ser de tipo point. De hecho, hay varias mutaciones de este gen que hacen que los point sean más claros o más oscuros. Una de estas mutaciones hace que los gatos sean albinos. Que un gato sea albino significa que no tiene coloración en ninguna parte de su cuerpo, ni siquiera en los ojos. Entonces, si tú le ves a esos gatos, los ojos son de color rosáceo. Primero déjame que te cuente que la zona que tiene color de los ojos de tu gato, al igual que también en los humanos, se llama el iris. En esa parte hay unas células que tienen un pigmento que se llama melanina, y las células se llaman melanocitos. En función de si las células tienen más o menos pigmento, así será el color de los ojos de tu gato. Cuando no hay ningún pigmento, el color de los ojos es azul. En función de cómo interactúe la cantidad de melanina que tiene en sus ojos con el color azul de base, tu gato tendrá un color u otro. Y la intensidad del color va a depender de la cantidad de pigmento que produzcan estas células. Hay dos tipos de pigmentaciones que son muy, muy raras en los gatos y que si tu compañero felino las tiene en sus ojos es súper especial. Estoy hablando de las pigmentaciones heterocrómicas. La heterocromía se produce cuando o bien un ojo tiene un color distinto del otro, o bien dentro del mismo ojo hay varios colores distintos. En este caso estamos hablando de un fenómeno que se llama mosaicismo. Los gatos presentan tres colores en su pelaje. También pueden ser hembras, pero muchas veces con patrones muy caprichosos, como por ejemplo los conocidos como gatos quimera. ¿Y por qué se produce esto? Nosotros y nuestros gatos tenemos en todas nuestras células la misma secuencia de ADN, la misma huella de ADN. Por eso cuando nos están buscando nos pueden encontrar por una muestra de saliva o por una muestra de pelo, porque todo lleva una única marca. Lo que pasa en los gatos o en las personas que tienen mosaicismo es que dentro de su cuerpo puede haber células con distintos ADN. Y eso se produce porque cuando se están gestando hay dos embriones que se fusionan y en el adulto, en el gato o en la persona, quedan células de esos dos embriones, cada una de ellas con marcas de ADN distintas. Entonces puede ser que haya haya algunas células que tengan genes que pongan el pelo de color negro y otras que tengan genes que pongan el pelo del color naranja. Y por eso, mezcladas en su cuerpo pueden dar lugar a patrones bastante, bastante interesantes. En su pelaje. Los gatos realmente sólo tienen dos el color amarillo y el color negro. Te estoy hablando de pigmentos. En el pelo de tu gato solamente puede haber un pigmento negro denominado eumelanina y un pigmento de color amarillo denominado fenomelanina. En función de si tienen más de un pigmento o más de otro, se van a dar los distintos colores. El pigmento fenomelanina es el responsable de los colores de los gatos, que van del amarillo al anaranjado y al naranja intenso. Y el pigmento negro, la eumelanina, es el responsable del resto de los colores. Pero ¿Cuáles son los otros colores que pueden tener nuestros gatos? Porque hay gatos de color marrón, hay gatos de color más clarito, tipo canela. ¿Por qué se producen este tipo de gatos? Eso es responsabilidad del gen B alta. El gen B le da la intensidad a la eumelanina. Por lo tanto, si tenemos un gen B dominante, el gato va a ser de color negro. Y si tenemos un gen recesivo, un gen no dominante, el gato va a ser de color marrón o bien de color canela. ¿Es como del canela al marrón y del marrón al negro y el resto de colores? Esa es la pregunta que también te la voy a responder en el vídeo. Hay una particularidad, el gen o el responsable del color amarillo anaranjado bloquea al gen. Es decir, si convivimos con un gato macho que tiene un gen o dominante, ese gato va a ser siempre amarillo o anaranjado, da igual el tipo de gen B que tenga, no va a ser en ningún caso negro. Y ojo que los gatos que son de color canela son muy muy muy especiales porque sus genes son muy recesivos, es decir, casi nunca dominan. El gen negro domina sobre el marrón y el gen marrón dominante sobre el canela. Entonces, para que un gato llegue a ser canela se tienen que dar unas condiciones muy muy especiales. Los gatos amarillos o naranja no tienen un color sólido. El patrón de su pelaje es siempre o casi siempre atigrado. Otra cosa es que cuando los veamos a simple vista, sobre todo algunos gatos, sean más o menos evidentes las rayas te vas a poder dar cuenta porque la mayoría de los gatos amarillos o naranja tienen en su frente la clásica marca de Emmy, como por ejemplo también tiene alcachofo. Además te tengo que decir que que un gato sea de color amarillo es bastante difícil y de hecho son más habituales los gatos macho de color amarillo que las gatas hembra. Es difícil porque el color, como ya te he contado otras veces en el canal, está asociado a los distintos genes de nuestros gatos y en concreto el color amarillo y el color negro dependen del cromosoma X, que es el cromosoma sexual femenino. Las gatas tienen dos cromosomas X y los gatos macho tienen un cromosoma X y un cromosoma Y. Lo que ocurre es que con el gen que produce el color amarillo, cuando solamente existe uno, si está presente ese gen bloquea al gen que produce el color negro. Por eso, como los gatos tienen solamente un cromosoma X, si tienen un gen de color amarillo, van a ser de color amarillo. Pero las hembras, como tienen dos cromosomas X, si tienen un gen de color amarillo y un gen de color negro, en lugar de ser amarillas o ser negras, serán carey, lo tendrán todo mezclado. Para que una gata sea de color amarillo es necesario que el gen se encuentre en sus dos cromosomas X, y por eso hay muchas menos gatas de color amarillo. Aunque te animo a que me comentes ahora mismo si tu gata es de color amarillo, porque estoy convencido de que entre mis seguidores hay alguna. Vamos a empezar con el patrón Tabby, o también conocido por algunas personas como atigrado. Bueno, aunque en realidad esto de atigrado no es del todo correcto, porque hay algunos gatos que son Tabby pero que no tienen rayas. Existen cuatro tipos fundamentales de gatos Tabby. Por un lado tenemos el Tab macarela o el tabby rallado o mackerel, que dicen los ingleses como caballa. Sí, bueno, y alcachofo se va, porque no estamos hablando específicamente de sus rayas. El Tabby rayado es el típico gato romano, el que la gente llama el romano, el gato común europeo. Tiene generalmente un patrón en el pelaje que se corresponde con marcas en forma de raya bastante bien pronunciada y largas a lo largo de su cuerpo, dándole ese aspecto típico del tigre, y por eso la gente lo llama atigrado. Es quizás el patrón más primitivo, más antiguo de todos los que tienen los gatos en su cuerpo, porque el gen que lo produce, el gen agutí, es también uno de los más antiguos que se ha logrado reconocer en cuanto al color de los gatos. Este gen lo que hace es que el pelo de nuestro gato no sea de un color uniforme, sino que está formado por distintas ramas el propio pelo. Cuando se combina el gen agutí con el gen Tavi, se forman las rayas, porque precisamente el gen Tabby lo que hace es que agrupa los pelos por distintos colores. Vamos ahora con otro tipo de Tavi, se llama Abisinio, y precisamente con este Tabby es con el que podemos decir que no todos los gatos Tabby son atigrados, porque en su cuerpo no se suelen formar rayas, o al menos éstas no son muy pronunciadas. En los gatos con patrón Tabby abisinio, la mayor parte de su cuerpo simplemente tiene pelos de distintos colores y solamente se suelen ver estas rayas un poquito más marcadas en la zona de las patas o en la zona de la cola y es la capa clásica del gato Abisinio y también de las razas Somalí y Singapura. El siguiente tipo de gato tabby es el tabby clásico, que uno pensaría que es el más habitual, pero sin embargo cuando se nos vienen a la cabeza los gatos atigrados, pues siempre le ponemos las rayas de forma recta. Pero el tabby clásico tiene un patrón parecido al que tiene alcachofo. En sus costados aparecen dos marcas, una por cada lado, lógicamente de forma más o menos circular, que en algunos textos lo puedes encontrar descrito como en forma de ostra. Y alrededor de estas marcas ya sí se van disponiendo distintos tipos de de rayas. Estas rayas se encuentran bien conformadas, son muy muy gruesas y también se caracteriza porque en la zona dorsal hay una raya muy muy gordita, vamos como es alcachofo, si le quitas el color blanco también se encuentra presente en algunas razas como la Sokoki. Y este tipo de patrón tabby es un poquito menos habitual porque los otros dos que te acabo de contar, tanto el macarela como el Abisinio son dominantes, entonces es más frecuente encontrar a gatos con esos patrones. Y finalmente vamos con el último tipo de tabby que se llama tabby moteado. En realidad en este caso los autores no se ponen muy de acuerdo sobre si es un tipo específico o si es una variación del tabí de rayas, porque la característica fundamental de los tabi moteados es que las rayas se van como interrumpiendo, entonces forman como pequeñas manos. Vamos ahora con los gatos bicolor o de dos colores. Lo más clásico cuando piensas en este tipo de gatos es que se te venga a la mente el típico gato vaca o gato con esmoquin. Pero hablaremos de gato bicolor siempre que tengan el blanco y otro color, da igual que sea por ejemplo tabby o da igual que sea amarillo con rayas, en fin, bueno, siempre que exista el blanco y un solo color más son gatos bicolor. Y bueno, empezamos hablando del gato más clásico de todos que es el Tuxedo o esmoquin, que es el típico gato que parece que tiene un traje de chaqueta, va muy elegante. Para identificar este patrón vamos a tomar de ejemplo a Milú, aunque también es muy clásica esta coloración en los gatos de pelo corto americanos. En este tipo de gatos el pechito y las patitas suelen ser de color blanco y también van a tener una gran parte de la cara de este color. Todo lo que no sea de color blanco, es decir, la zona de la espalda, las patas, como hasta la mitad y el rabo va a ser de color negro. Y si en lugar de tener el color negro lo tenemos de cualquier otro color con este mismo patrón, los llamaríamos particolor. Pero además del tuxedo y el particolor, tenemos otros patrones que bueno, van a denominarse de una u otra forma en función de la cantidad de blancos que tengan en su cuerpo. Por ejemplo, el gato patrón Arlequín. En este caso la mayor parte de su cuerpo, la inmensísima mayoría, es de color blanco y solamente hay algunas manchas que generalmente se suelen localizar o bien en la cabeza o bien en la zona de la cola. Y el caso más, más extremo de Arlequín sería el gato con patrón Van, que en algunos sitios lo vas a encontrar escrito como furgonitis, porque bueno, van en inglés significa furgoneta. En este caso es la capa clásica del gato banturco. Generalmente suelen tener solamente las orejas de color y también la punta de la cola o gran parte de la cola. En este caso el resto del cuerpo será de un color blanco. Y en función del tamaño de la mancha blanca, después tendremos otras variedades. Por ejemplo, si la mancha es muy muy pequeñita y solamente se localiza en la zona de las patas, tendremos gatitos calzados o con calcetines que se llaman en algunos sitios. Y si la mancha es también de un tamaño pequeño y se encuentra en el pechito, tendremos gatos con corbata, como era aquel famoso gato legendario llamado Cait. Nos vamos a ir a la mitología de los pueblos célticos que vivían en Escocia y en Irlanda. Había un mito que se llamaba el mito del K, que en gaélico significaba Caíd, gato y shi hada o bruja. Entonces eran los gatos bruja o los gatos hada. El caso es que estos kites eran gatos grandes, más o menos del tamaño de un perro, de color negro y que tenían una mancha blanca en el pecho. Pero lo más importante de ellos es que podían robar el alma. Y no robaban el alma de cualquiera, robaban el alma de los los muertos. Entonces ya estás viendo un poco que en aquella cultura este tipo de gatos estaban relacionados con algo que la gente no quería que pasase. Por eso los celtas, la cultura celta no dejaba entrar a gatos en la casa donde había muerto una persona. Y si ya vivía un gato allí o estaba por allí, no lo dejaban entrar dentro de la estancia donde estaba la persona que acababa de morir. Porque estos gatos solamente le podían robar el alma a un difunto al cual los dioses todavía no hubieran reclamado su alma. ¿Y qué hacían para evitar que el Caichi robase el alma del muerto? Se inventaban juegos. Mientras que estaban velando al difunto. También cantaban canciones, se interpretaban melodías que se supone que al gato le gustaban, para que el Caichi se entretuviese bailando en lugar de ir donde estaba el muerto. Pero además de todo esto, tenían por la casa todo lleno de hierba gatera, menos en la habitación donde estaba el difunto. Así, si el Caichi entraba dentro de la casa, se entretenía con la hierba gatera y no iba donde ellos no querían que entrase. Y sabían que a ellos les encantaban los acertijos. Las personas que estaban en el velatorio se ponían a decir acertijos y entre todos los presentes, en lugar de dar una respuesta correcta, ponían como distintas alternativas para resolver ese acertijo. Así el Caichi se entretenía intentando dar respuesta a esa adivinanza en lugar de ir donde estaba el difunto. Pero el problema es que estos gatos no solamente robaban el alma. En la fiesta del Samain, que era el año Nuevo celta y que se celebraba entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, la noche de difuntos, los celtas tenían que poner en las puertas de sus casas un platillo con leche, porque al Caichi le encantaba beber esa leche. Si una familia no lo hacía, el Caichi maldecía esa casa y sus vacas se secaban y durante el siguiente año no iban a tener leche. Como veis, todo relacionado con la mala suerte. Pero es que además, estos gatos no se llamaban Caichi por un mero capricho. Se les llamaba gatos bruja, porque pensaban que las propias brujas se podían transformar en gatos. Es decir, que esos gatos eran brujas transformadas. Y ahora viene un dato curioso. Bueno, si es que esta historia no es lo suficientemente curiosa. Las brujas solamente se podían transformar en gato ocho veces en toda su vida. Vida. Se podían transformar y destransformar solamente ocho veces. Si elegían transformarse una novena en gato, ya se tenían que quedar con esa forma para siempre. Y de ahí es donde viene que en la cultura anglosajona los gatos tengan nueve vidas porque se supone que ese gato es la última transformación que pudo hacer una bruja. Los gatos negros y la historia que nadie te ha contado En Japón hay una leyenda donde se habla de un gato negro como protector de un samurái. Se llama el Kuro Neko, literalmente el gato negro. Cuenta esa historia que en una noche de una gran tormenta donde la vida de ese samurái corría un gravísimo peligro, de repente se encontró en el bosque a un gato negro. Y el gato negro, cuando vio que la vida del samurái probablemente no iba a poder continuar después de aquella noche, le acompañó y le guió debajo de un árbol hueco donde el samurái se pudo refugiar. Y así sobre Por eso en Japón el color negro en los gatos se relaciona con buena fortuna y con que ahuyentan los malos espíritus. Hay otras historias, por ejemplo en el folclore escocés, donde se cuenta que si un gato negro desconocido para ti viene a la puerta de tu casa, es una señal de buen augurio y que te va a traer fortuna y prosperidad. En Japón hay una leyenda que dice que los gatos tricolor representan como tres elementos distintos de buena fortuna. Por un lado, el color amarillo sería el que atrae la riqueza, el éxito en la vida. El color blanco representa la pureza y el color negro ahuyenta los malos espíritus. Pero es que además todo esto se da a la mano con la figurita del manekineco, que es el gatito este que tiene así la patita en alto que a veces la mueve, que estamos hartos de ver. Por ejemplo, en toda la cultura japonesa este gato también atrae la buena fortuna. Muchos de ellos son tricolor, de hecho, por el motivo que te acabo de explicar, pero después los hay de distintos colores porque cada uno en teoría atrae una cosa positiva distinta. En cualquier caso, el gato del manequineco también está relacionado con que a un negocio le vaya bien, haya prosperidad en una casa. Y de hecho lo que sujeta es una moneda como símbolo de prosperidad económica. Pero dejando atrás el tema del Maneki Neko, también los navegantes japoneses, los marinos tradicionales antiguos, montaban en sus embarcaciones gatos de tres colores, porque se suponía que todos esos buenos augurios que atraía el gato también eran capaces de espantar las tormentas y hacían que sus navegaciones llegasen a buen término. Evidentemente todo esto forma parte de una sabiduría ancestral que con el paso de los años ha quedado en mitos, pero que a mí me gustan porque ayudan a mantener una visión positiva sobre los gatos en la sociedad. ¿Qué papel jugaban los gatos en la vida de los egipcios? Esto es algo que no podemos saber a ciencia cierta, pero sí podemos intuirlo a partir de los restos que nos han dejado los egipcios, como por ejemplo los murales pintados en las tumbas. Esto es algo bastante relevante porque los egipcios solamente pintaban en sus tumbas aquellos aspectos que habían resultado importantes para ellos en la vida, y los gatos están muy representados en las paredes de estos enterramientos. A partir de estas pinturas hemos podido ver a gatos cazando al lado de los humanos, por ejemplo en la tumba de Nebamum o también en la tumba de Mena. Son enterramientos que datan más o menos del año 1400 al año 1300 a. C. Estas eran personas importantes dentro de la sociedad de la época, porque por eso podían costearse una tumba tan ricamente decorada. Junto con estas representaciones hemos podido ver también gatos que estaban conviviendo con los humanos en escenas domésticas dentro de sus casas. De hecho es muy común ver representado al gato debajo de la mesa o debajo de la silla, e incluso se relaciona con las mujeres, porque si situaban al gato cerca de la mujer querían decir que le auguraban fertilidad, como podemos ver en la tumba de Nacht, que data de la misma época. Nacht era un oficial del Antiguo Egipto y además era el astrónomo de Amón, escriba, sacerdote, jefe de los graneros y encargado de las viñas del rey durante el reinado de tutmosis IV, o sea que no era un cualquier. En esta época los gatos empezaron también a ganar un estatus social. Incluso los gatos tenían un papel relevante dentro de la mitología de los egipcios. Es muy frecuente la representación del gato enfrentándose al dios Apofis. El dios Apofis representaba el caos, las tinieblas, era el enemigo del dios Ra, del dios del sol, y venía por las noches. Cada día Ra vencía a Apofis y por eso volvía a venir la mañana. Los gatos muchas veces se encuentran representados con una daga en la boca, cortando la serpiente de Apofis y de esa forma derrotando las tinieblas. Todo esto indica que el papel de los gatos y los gatos como animal fue cambiando poco a poco en la sociedad de los egipcios. Al principio eran animales que teníamos cerca por nuestra propia conveniencia y con el pasar del tiempo se fueron haciendo cada vez más importantes e incluso situándose al lado de las clases sociales más elevadas. Este cambio de concepción del gato también tiene que ver con la aparición de las momias felinas. Hay muchísimas momias de gatos repartidas por todo el mundo y muchas de ellas proceden de enterramientos con humanos que querían tener a su compañero felino en la vida del más allá, pero siempre junto a ellos. De hecho, el príncipe tutmosis de la XVIII dinastía se enterró también con su gato momificado. Como bien sabes, por la lengua se perciben los sabores. Y si nosotros los humanos podemos percibir el dulce, el salado, el amargo, el ácido y el umami. Hay uno de estos sabores que los gatos no detectan muy bien. Los gatos no detectan el sabor dulce, o al menos no lo hacen muy bien. Por eso no les llaman tanto la atención determinados tipos de alimentos que a nosotros sí, como por ejemplo los pasteles, la bollería, las tartas. Se cree que es porque ellos tienen preferencia por aquellos sabores que se asemejan más a la carne, y la carne tiene el típico sabor umami. Esto no significa, por supuesto, que si tú a tu gato le ofreces algún tipo de alimento que tenga el sabor dulce, no se lo vaya a comer. Y de hecho puede resultar peligroso, porque los alimentos dulces tienen una gran cantidad de azúcar, y el azúcar puede hacer que el páncreas de nuestro gato trabaje muchísimo y que al final se acaben desarrollando determinados tipos de enfermedades, como por ejemplo la diabetes. Así que a nuestros gatos no le deberíamos dar los dulces que nosotros tomamos. Y por supuesto, como ya me habrás escuchado decirte alguna vez, el chocolate contiene teobromina, que es tóxica para nuestros gatos, así que prohibidísimo. Y vamos con otra curiosidad más. ¿Por qué crees que tu gato tiene la lengua así de áspera? ¿Le has mirado alguna vez la lengua a tu gato? Te habrás dado cuenta que tiene como espinas. Esas espinas se llaman realmente papilas, y por lo que son tan duras es porque están hechas de queratina. Del mismo material que son tus uñas o las uñas de tu gato son las espinas que tienen su lengua. Si te has fijado habrás visto que están orientadas hacia la parte de atrás, pero también se ha visto, según los estudios, que pueden ser móviles. Si se encuentran con algún obstáculo, pueden rotar para evitarlo. Una curiosidad sobre estas papilas es que no son sólidas, sino que están huecas. La parte de arriba tiene un agujerito que capta muy bien la saliva. La saliva sale de su boca metida en las espinas y al acicalarse, el gato la puede dejar sobre su pelaje. Pero tu gato tiene una obra de ingeniería en su lengua, porque según los estudios, se ha visto que esa forma de espinas además le ayuda a que tenga que hacer mucha menos fuerza para acicalarse. No sé si alguna vez has probado a pasar un cepillo por una alfombra. Te habrás dado cuenta que cuesta muchísimo porque el pelo se queda enredado entre las púas del cepillo. Pues las papilas que tiene tu gato en su lengua están diseñadas para que él tenga que hacer mucha menos fuerza, el pelo se pueda desprender más fácilmente y no se llegue a atragantar con él. Todo esto, según los investigadores, puede tener un sentido. Piensa que tu gato en el mundo salvaje es igualmente un depredador y una presa. Cuando él está acechando a animales más pequeñitos, él es el depredador. Y cuando hay animales mucho más grandes que se lo puedan comer, él se siente como una presa. Por eso es por lo que es tan importante que nuestros gatos tengan siempre el pelo limpio. Porque cuando están acechando a una presa, ellos no quieren ser detectados. Si tienen olor de comida de otras presas encima de su pelaje, esos animales más pequeñitos podrían olerlo y podrían esconderse. Y además, cuando ellos están en el mundo natural, tampoco quieren ser detectados por los animales más grandes que se podrían comer al gato. Por eso se acicalan muy insistentemente después de la comida para eliminar todos los restos y todos los olores de su pelo. Las patas de nuestro compañero felino son una parte muy importante de su cuerpo. Para empezar, son sus principales armas. Alguna vez seguramente la hayas sufrido. Por otro lado, también actúan como su DNI, porque con ellas nuestros gatos esparcen sus feromonas, que son unas sustancias que ayudan a identificar las partes de su casa y además a que otros gatos los reconozcan. Y también les ayudan a regular la temperatura. Nuestros gatos no sudan por su cuerpo, no tienen glándulas sudoríparas La única parte del cuerpo de un gato que puede sudar son sus patitas. Tienes que saber que las patitas delanteras tienen 5 uñas y en las traseras solamente 4. Tienen una chiquitita en la parte de dentro, que es el pulgar, y después ya un, dos, tres y cuatro dedos. Cinco en total. Y en las patas traseras, que quizás se dejan tocar un poquito menos, no tienen pulgar, entonces tienen un, dos, tres y cuatro dedos. Como te has dado cuenta, las uñas de los gatos son retráctiles, es decir, que salen de la patita si se aprieta ligeramente en la almohadilla. Entonces, lo más importante es que solamente debemos cortar las puntitas de las uñas cuando las tengan muy grandes. La uña tiene dentro una parte rosita que alcachofo se le ve muy bien, que no debemos nunca tocar con el cortaúñas. Esto es lo que algunas personas llaman la pulpa y contiene los vasos sanguíneos y los nervios de los la uña, si llegas a tocarla con el cortaúñas, a tu gato le dolerá muchísimo y lo más importante, empezará a sangrar. Las uñas de las patas de delante le crecen más o menos al doble de velocidad que las de detrás, y por eso la mayoría de las veces solamente vas a tener que cortar las de las manos, las de las patas delanteras. De hecho, yo las de las patas traseras, alcachofo no se las suelo tocar mucho. Solo tienes que utilizar corta uña específicos para gatos, no te valen los de persona y tampoco tijeras que tengas por ahí por tu casa. Estos cortaúñas tienen esta típica forma de tenacilla, no son muy grandes, Los de perros son bastante más grandes y con eso es suficiente para arreglar todas sus uñas. En Sus orejas tienen 32 músculos, nada más y nada menos. Y bueno, tú me podrás decir, ¿Esos son muchos o esos son pocos? Pues son muchísimos, porque por ejemplo, los perros tienen solamente 18 y tú solamente tienes 6. Como tú comprenderás, esto les permite tener un rango de movimientos amplísimo. De hecho, la oreja de un gato casi puede rotar 180 grados y se mueven, como habrás podido ver, de manera independiente la una de la otra. Y esto es así porque dependiendo de cómo ponga tu gato las orejas, te está indicando cómo se siente. De hecho las utilizan para oye, vengo amigable, vengo a que me hagas alguna caricias. Si tu gato está de buen humor, tendrá las orejas apuntando hacia ti y para arriba. Pero también puede ser que nuestro gato se esté un poco cansado de nosotros o del resto de su compañía. En ese caso empezará a aplanar las orejas e incluso a rotarlas un poco. Huele tus zapatos. Bueno, yo no sé si eres de los humanos que prefieren descalzarse nada más llegar a casa. Yo sí, pero si lo haces habitualmente, verás que si tu gato te viene a saludar a la puerta, en una cosa que se detiene muchísimo es en oler tu calzado. Y tú dirás, ¿Este gato qué cosas más raras hace? Pues es un signo de amor. Como te he dicho antes, nuestros gatos adoran nuestros olores, pero en este caso va quizás un poquito más allá. Nuestro calzado ha estado en contacto con un montón de sustancias y dolores extraños en la calle, no solamente los nuestros propios. Y entonces nuestro gato viene para saber más o menos por donde hemos andado y con qué otros gatos, a qué gatos les hemos estado dando nuestro amor. Nuestro compañero felino lo que empieza a hacer con nuestro calzado es marcarlo, soltar todas las feromonas de su cara contra los bordes del zapato. ¿Para qué? Para oye, este humano ya tiene dueño, ya tiene gato en su casa y no quiero que otro se acerque. Vale, en este caso parece que es una relación un poquito tóxica, pero significa que nuestro gato nos reconoce como a alguien muy import dentro de su manada y por eso intercambia feromonas con nosotros algunas veces. Me refiero a la personalidad que tienen los gatos como gatunalidad. Y haya gente a la que le parece una tontería. Que sí, que hay muchos haters. Pues venga, vamos con el primer ejemplo de personalidad gatuna de El gato empalagoso. José, tú me lo pones aquí debajo en inglés, lo que ha dicho la señora esta, que esto es una traducción libre. El ejemplo que nosotros conocemos de gato empalagoso aquí en el canal es Greta. Ay, me encanta Greta. Greta es la típica gata que cuando llegas a casa enseguida te sale a recibir y te viene a restregársete por las piernas o está siempre de buen humor para que le hagas una buena caricia. Y es que son gatos que les encanta estar en contacto con sus compañeros humanos, casi más que estar en contacto con otros gatos. Además, son estos típicos gatos que en cuanto tú te sientas en el sofá, se vienen y se te sientan encima buscando que le hagas caricias, que estén todo el rato encima de ellos, literalmente. Anda, mira. El gato cuidador. Al gato cuidador le pasa un poco como al gato empalagoso, pero con otros gatos. El paradigma de este tipo de gatos es Jade. Son gatos que están muy a gusto en contacto con otros gatos y que pueden adaptarse muy bien a vivir con familias humanas y con gente con la que al fin y al cabo se lleven bien y conozcan. Pero para eso necesitan ir teniendo poco a poco contacto. Ellos naturalmente van a buscar el contacto con otros gatos. Se van a pasar mucho tiempo, por ejemplo, acicalándolos, jugando entre sí y demás. Si están en contacto con familia humana, pues también van a agradecer ese contacto humano, aunque no va a ser tan intenso como con el gato empalagoso. Al igual que le pasa a Jade, suelen ser gatos que han convivido con su familia gatuna durante muchísimo tiempo. Por ejemplo, Jade convive con su hijo Coco. Entre sí hay un vínculo muy, muy estrecho y por eso disfrutan mucho del tiempo juntos. Pues vamos ya a por el tercer tipo de gatunalidad que, Oh, Dios mío. Es el gato cascarrabias. El gato cascarrabias es el típico gato que se frustra más que el resto. ¿Y por qué se frustra? Pues porque no tolera muy bien tener un humano alrededor. Bueno, sí, pero que no tenga mucha interacción con él. Es el típico gato al que no le gusta que le toqueteen mucho. Eso le pasa, por ejemplo, a Totoro. Totoro es un gato cascarrabias, lo mira por donde lo mires. Sí, se lleva muy bien con Cynthia. Se lleva también bien con su compañera felina, Kimi. Pero cada uno hace la vida un poco separados, no suelen estar juntos y revueltos. Si tú te acercas a Totoro a hacerle una caricia, lo normal es que al cabo del rato me estás abrumando, me voy de aquí. Todos estos rasgos de personalidad le llevan a estar siempre como alerta, como esperando a que algo pase si alguien se acerca demasiado. Ellos siempre quieren tener bien investigado cómo pueden escaparse de ahí. Bueno, pues vamos a por el cuarto tipo de gaturalidad, el gato cazador. Bueno, realmente los gatos son cazadores por naturaleza, pero en este tipo de gatos pasa que no pueden resistirse a esos impulsos de caza. Por ejemplo, cuando los pones a jugar con algún tipo de juguetito que tengas en casa, ellos se ponen desaforados a intentarlo cazar de cualquier forma. Se ponen a morderlo fuertemente y darle con las patas de atrás una paliza que ni pala. Qué un ejemplo de este tipo de gatos es Milú Milú con su juguete favorito, la mamá se pone así como fuera de sí y lo mordisquea todo el rato y le da con las patas y no puede resistirse nunca cuando se lo pasas por delante a querer jugar con él. Y ya vamos a por la última gatonalidad que nos trae esta semana la revista Meowth. Anda mira. El gato explorador. Bueno, ejemplos de gato explorador tenemos aquí en el canal con Kimi. Son gatos a los que les gusta que haya algo nuevo en casa, pero no tanto igual una persona a la que se puedan acercar de primeras porque pueden ser un poquito tímidos, sobre todo al inicio, sino que ese algo nuevo que hay en casa ellos les estimula a investigarlo, a explorarlo todo el rato. Es posible que cuando tú traigas algo nuevo a tu casa y haya un gato explorador viviendo en ella, tú lo dejes y veas como al poquito rato se acerca a olisquearlo, a subirse a mirarlo por detrás y demás. Si es una persona puede ser que tarde un poquito más de tiempo porque lógicamente la persona se mueve y puede ser que abrume un poco al gato, pero al final se acaban acercando, se acaban ganando el corazón de un gato explorador, como me pasa a mí con Kim. Los sueños en concreto se producen en una fase cuando están dormidos que se llama fase REM. Se llama así, bueno, porque es una crónica en inglés que significa movimiento rápido de ojos y es porque aunque tengamos los párpados cerrados, nosotros también, las personas y nuestros gatos, por supuesto, nuestros ojos no paran de moverse. Pero es que además se ha estudiado cómo está trabajando el cerebro durante esa fase. En la fase REM el cerebro no para de producir energía porque está todo el rato como conectando ideas. Aunque tú veas a tu gato dormido plácidamente, su cerebro no está en reposo, tiene una grandísima actividad. ¿Pero con qué sueña tu compañero felino? Teniendo en cuenta lo que sí sabemos de las personas, en los sueños se repiten o se replican aquellas experiencias que vivimos durante el día a día. Esto se llama la teoría de la continuidad de los sueños. Y bueno, tú me podrás bueno, pero yo a veces he soñado que volaba. Eso yo no lo he experimentado en mi día a día. ¿Cómo puede ser entonces que yo lo repito cuando estoy dormido? Porque precisamente puede ser que tú hayas visto imágenes de personas volando o un ave volar y tú eso lo quieras poner en tus sueños. Porque las personas no solamente tenemos las experiencias que vivimos, sino también las que vemos por ejemplo en el cine, en la televisión, con noticias. Y eso al final acaba repercutiendo en lo que soñamos. Cuando ves una película de terror por la noche, te imaginas y sueñas lo mismo que has visto en esa película. Frente a esta teoría existe otra que dice que los sueños realmente son como aspiraciones que nosotros no tenemos. Como que reflejamos cuando estamos dormidos algo que queremos que suceda. Esta teoría es un poquito más complicada porque ya implica que nuestro cerebro debe tener una capacidad de abstracción, como de desear algo del futuro. Algo que por ejemplo en nuestros gatos no se ha demostrado que ex. Por eso los sueños de nuestros gatos se piensan que se rigen por esta teoría de la continuidad. Es decir, cuando están dormidos y están soñando, están como rememorando cosas que han vivido durante el día. ¿Cómo puedes saber tú que tu gato está en fase REM para que así no le molestes? Aunque de manera normal los gatos permanecen inmóviles, sus músculos no se mueven cuando están dormidos. Hay veces que pueden producirse pequeños movimientos como también nos pasa a las personas en sus patitas o en su cola. También puedes ver pequeños movimientos en la zona de su cara. Son muy habituales en la parte de los bigotes notas como se tensa un poquito la boca y también en sus párpados como hace como pequeños parpadeos sin llegar a abrir los ojos. Por su cuerpo se pueden desarrollar pequeños espasmos. Alcachofo lo hace muchísimo cuando está dormido y sus músculos hay veces que se contraen así como ligeramente cuando está dormido profundamente. Esto no son convulsiones, te lo tengo que decir. Las convulsiones son completamente distintas. Simplemente el gato está en fase remo de manera puntual. También puedes ver que a tu gato se le acelera la respiración, está como agitado, como nervioso. Y otra cosa que puedes percibir son pequeños ruiditos mientras está durmiendo. Pero una cosa es muy importante, y si te quiero decir, aunque veas que tu gato está durmiendo, su cerebro está trabajando de manera muy, muy intensa. Así que aunque lo veas muy, muy adorable y quieras pegarle una chuchón, es muy importante que no le molestes en esta fase para que el cerebro haga un buen trabajo y tenga una buena memoria. Porque sí, los gatos tienen memoria, y eso ya te lo he contado hace muchísimo tiempo. Bueno, y entonces, ¿Cuánto tiempo se acuerda tu gato de las cosas? ¿Se acordarán de nosotros o de su casa después de mucho tiempo sin verla? Bueno, pues para intentar explicar todo eso tenemos un estudio científico donde se puso a gatos delante de boles de comida. Los cuatro tenían comida, pero a los gatos solamente les dejaron comer de dos. Después de esto, retiraron a los gatos y los dejaron 15 minutos sin ver los boles. Cuando los dejaron volver a entrar en la habitación, sorprendentemente los gatos sabían los boles de los cuales habían comido. A esos no volvieron y se fueron directamente a los otros dos, donde ellos sí sabían que había comida y que por lo tanto podían volver a llenar la panza. Repitieron el experimento y en esta ocasión a los gatos solamente les pusieron dos boles con comida. Los otros no tenían nada o tenían algo que no era comestible y les dejaron comer de uno. Dejaron salir a los gatos durante 15 minutos y cuando volvieron a dejarlos entrar dentro de la habitación, ellos sabían reconocer claramente el único bol que seguía conteniendo comida. Entonces se lanzaban directamente a ellos. Esto es muy importante porque los gatos se acordaban de qué bol tenía comida y dónde estaba colocado. Es una herramienta que ellos usan muy a menudo cuando pueden salir al exterior y pueden andar por tu barrio o por una zona abierta. Ellos saben claramente a qué zonas tienen que acercarse para comer, donde han cazado alguna presa o algo así, y a qué otras no tienen que ir. En otro estudio lo que quisieron comprobar era si los gatos se acordaban de los obstáculos que había delante del comedero. Lo que hacían era ponerle una especie como de parecita así chiquitita que los gatos podían saltar delante del comedero, dejaban que el gato se acercase y la pasase con las patas delanteras y cuando ellos estaban comiendo, de repente les retiraban la pared. ¿Qué pasaba entonces? Que cuando los gatos tenían que continuar su camino, esa pared ya no estaba, pero ellos la recordaban y con las patas de detrás hacían un movimiento más exagerado como para intentar salvarla. La mayoría de los gatos lo hicieron, y eso significa que se acordaban perfectamente que delante del comedero había algo que ellos necesitaban saltar. Sin embargo, no siempre la memoria de los gatos es tan buena. ¿Qué pasa si en lugar de hacer el experimento con comida, lo hacemos con otra cosa? Bueno, pues en estos casos la memoria se va a tomar por saco, ¿No? Bueno, pues en estos casos su memoria dura muy, muy poquito. Hay un estudio donde le pusieron debajo de cuatro cajas un juguetito o algo que a ellos le llamara la atención. Lo cierto es que los gatos solamente podían recordar durante 30 segundos dónde estaba el objeto, y en la mayoría de los casos, nunca más de un minuto. Eso quiere decir que los gatos aprenden, además de por observación, también si llenan la panza, porque en ese caso ellos no se podían comer el objeto y por eso tampoco le prestaban demasiada atención. Así que los gatos se acuerdan mucho mejor de las cosas cuando han recibido una experiencia positiva, cuando han recibido un feedback. Y la mayoría de las veces ese feedback viene, oh sorpresa. Por la comida. ¿Es peligroso que tu gato duerma contigo? La mayoría de vosotros ya sabéis que esto es mentira, pero ¿Cuantísimas veces hemos escuchado decir eso? Que nuestros gatos duerman con nosotros nos pueden traer un montón de problemas, como por ejemplo relacionados con nuestra salud, e incluso he llegado a leer que si los gatos podían producirnos as. Y claro, me veo en la obligación de desmentir ese falso concepto. No es malo que tu gato duerma contigo, a menos que seas alérgica o alérgico a los gatos. De hecho, nuestros compañeros felinos suelen buscar nuestra compañía también durante las noches, porque les gusta estar un poquito acurrucados a nuestro lado buscando nuestro calor. Sobre todo lo solemos ver en invierno, y de hecho hay algunos estudios que han demostrado que esto tiene un efecto positivo para reforzar nuestro vínculo y nuestra relación con nuestro compañero felino. Sin embargo, también hay en algunos estudios donde se han demostrado algunas cosas que pueden ser un poquito menos deseables, como que quizás descanses un poquito menos, sobre todo si tu gato es de esos que son un poquito aficionados a tener noches de juerga y jarana y se levantan mucho y te molestan cuando estás durmiendo. En cualquier caso no es nada que afecte significativamente a nuestras Aunque sí te tengo que recordar, y esto es muy importante, que si tu compañero felino sale a la calle o está en contacto con cosas que están muy sucias, tendrías que extremar la higiene y las desparasitaciones de tu gato para evitar que te traiga pulgas, garrapatas u otros parásitos. Como sabéis que me gusta mucho esto de frikar por Internet, me puse a buscar a ver si había algún tipo de artículo científico donde se abordasen las conductas de celo en los gatos y resulta que hay muy muy poco estudiado, pero me he encontrado uno bastante reciente donde se trata ese tipo de situaciones y se ve si los gatos pueden ser celosos o no. Y bueno, como es un artículo científico de estos de comportamiento, hacen un ejercicio bastante sencillito que incluso puedes hacer tú en tu casa. Yo tengo aquí a Totoro en el estudio cogieron 57 gatos de Japón que vivían o bien en casa o bien en cafés felinos. Y bueno, estos 57 gatos abarcaban prácticamente la totalidad de la vida o de la esperanza de vida de un gato desde los 9 meses más o menos hasta los 17 años. 9 meses porque más jovencitos podría ser que no tuviesen tan interiorizadas las conductas de celo, como pasa también en las personas que cuando somos muy muy jóvenes pues no tenemos ese tipo de mecanismo. Para ver si los gatos podrían sufrir celos lo que hicieron fue ver cómo reaccionaban ante dos opciones diferentes. El primero de ellos era un cojín que no tenía nada que ver con la forma de un gato y que tenía sí la tela pues como de pelito sintético así de color blanco. Y el segundo de ellos era un peluche de gato más o menos realista. Hombre, un poquito más realista que Totoro. Te lo voy a poner por aquí para que tú juzgues si el gato era realista o no era realista. Pónmelo en los comentarios. El peluche y el cojín tenían más o menos el mismo tejido, por eso me he puesto yo hoy el jersey de padre de totoros. Bueno, una tontería como otra cualquiera. Evaluaron cómo reaccionaban los gatos cuando o bien su familiar humano o bien un extraño, acariciaban el cojín o acariciaban al gato. Realista. El experimento se dividía en dos fases. La primera de ellas era de 15 segundos. Y durante ese tiempo los humanos estaban acariciando o bien al peluche o bien al cojín. Y también le podían dirigir palabras al peluche o al cojín, como qué guapo o bien hecho. Bueno, todo esto en japonés porque lo hicieron en Japón. Como ya te he dicho, el gato estaba presenciando al mismo tiempo las dos escenas. No se podía acercar ni al extraño ni a su humano, sino que lo tenía que ver con una cierta distancia. Durante todo el estudio, los humanos no podían dirigirse al gato de verdad, sí, como te he dicho, al gato de peluche. Que podría ser interpretado como un rival por el gato de verdad. Chan, chan, chan. La segunda fase del estudio era dejaban al gato suelto y durante 30 segundos veían cómo si se acercaba a su humano, si se acercaba al extraño, si interactuaba con los objetos que habían estado acariciando o no hacía nada de esto. Y todo esto era grabado para después poder analizar en las imágenes cómo se había comportado el gato. Bueno, ¿Y qué pasó con este estudio qué sacaron los científicos en claro, lo primero, los gatos del café felino reaccionaban un poquito menos que los gatos de casa? Y eso puede ser porque estos gatos están más acostumbrados a interactuar con extraños. Entonces por eso quizás tenían conductas menos marcadas que los gatos que vivían en casa. Que se acercaba mucho más al objeto que había tenido su humano entre manos. Suena un poco raro, pero bueno, Sí su familiar humano había estado acariciando el cojín, se acercaba mucho más al cojín. Y si había estado acariciando al gato, se acercaba muchísimo más al gato. Lo olían, llegaban incluso hasta lamerlo. Y otra cosa más, en ningún momento del estudio se detectaron ni bufidos ni conductas agresivas por el gato hacia ni el cojín ni el gato de peluche. ¿Entonces no son celosos? Es que por eso ahora viene la discusión de todo eso. No te adelante. Los científicos se quedaron un poco confundidos con los resultados. Porque para empezar vieron que sí había algún tipo de conducta relacionada con el ir primero a su familiar humano, oler más el objeto que había estado acariciando el familiar humano y demás. Este tipo de indicios también se da en los bebés, en los bebés humanos de más o menos seis meses y también está relacionado con conductas de celos. Pero no vieron determinados tipos de conducta de celo que sí por ejemplo se desarrollan en los perros, como por ejemplo retirar el gato de peluche que había estado acariciando su familiar humano de él, alejarlo, que eso sí lo hacen los perros. Y esto les llevó a pensar que o bien los gatos no manifiestan los celos exactamente igual que los perros, o bien son menos celosos, o también que los gatos son muy listos y se habían dado cuenta enseguida que el gato era de mentira, de peluche, no ronroneaba, no respiraba, no hacía nada y entonces decían, bueno, pues tampoco me tengo yo aquí que poner a cabrearme con esto que no me va a quitar nunca a mi familiar humano. Pero entonces ¿Son o no son celosos? Pues el estudio dice que hay signos que sí y signos que no. Ya estamos como con el vídeo de la memoria. La ciencia a veces va despacio y por eso es por lo que recomiendan que se hagan más estudios para conocer un poquito más a nuestros compañeros felinos. Bueno, para nadie tiene que ser una sorpresa que nuestro gato es un felino del género Felis y se llama así porque pertenece a la familia Felidae. A esta familia también pertenecen los grandes felinos como pueden ser los leopardos, las panteras, los leones. Todos estos felinos proceden de un ancestro, de un antecedente común, Prohailurus lemanensis, y precisamente por eso tienen características que son iguales para todos. Por ejemplo, todos los felinos son carnívoros, también lo es tu gato, y todos, salvo el león, prefieren cazar en solitario. Aunque es verdad que algunos, como nuestros gatos domésticos, pueden adaptarse bien a una estructura social. Este ancestro común vivió entre Asia y Europa hace 25 millones de años, nada más y nada menos. Desde esta parte del mundo se distribuyó al resto de continentes. ¿Y tú me podrás preguntar cómo pudo llegar hacia lugares tan recónditos e incluso separados por mar como el continente americano? Porque durante toda su evolución, como el resto de las especies, pudo pasar por puentes de tierra que surgían cuando se retiraba el mar, por ejemplo durante las glaciaciones. De esta manera el ancestro común llegó a todos los continentes salvo la Antártida, Australia y tampoco llegó al Ártico. Pero el gato más parecido al común todavía tardó muchísimo tiempo en aparecer. De hecho se considera que ese ancestro del gato común surgió más o menos hace tres millones de años. Pero ni muchísimo menos podemos pensar que ese ancestro que apareció hace 3 millones de años ya era igual que nuestro gato, el que convive con nosotros en casa. Ese todavía tendría que seguir evolucionando muchísimo más y tardaría también bastante tiempo en comenzar a convivir con los seres humanos. De hecho, la domesticación del gato se piensa que ocurrió hace entre 4.000 y 9.000 años, o sea que si surgió hace 3 millones de años, fíjate la gran cantidad de años que tuvieron que pasar hasta que el gato comenzó a acercarse a los seres humanos. Hace más o menos 10.000 años se piensa que los gatos comenzaron a rec. Relacionarse con los humanos. Fue en Mesopotamia, en el Creciente Fértil, de donde proceden la mayoría de las especies domesticadas que a día de hoy tienen un contacto directo con las personas, como por ejemplo las ovejas o las vacas. Pero la primera vez que se ha podido demostrar que hay una asociación directa entre los gatos y las personas es en Chipre hace 9.500 años. Es porque un gato Mont joven fue enterrado en la tumba de un ser humano. Además en otros sitios muy muy lejanos, como por ejemplo puede ser en China, se ha descubierto también enterramientos de gatos con personas más o menos hace 7.000 u 8.000 años. En esta época ya se puede empezar a hablar de un contacto muy estrecho entre gatos, aunque estos fuesen todavía bastante salvajes y personas. A estos gatos, que eran muy salvajes, se les considera comensales, es decir, convivían cerca de los humanos aprovechándose de, por ejemplo, las plagas que podían surgir en sus cereales cultivados, pequeños ratoncitos o cantidades de comida que los humanos desechaban para alimentarse y por eso habían encontrado ahí un ambiente propicio para reproducirse. Pero en ningún caso en ese momento se les podía considerar compañeros felinos de esos humanos. Hasta que llegamos al antiguo Egipto, más o menos hace tres mil o cuatro mil años. A partir de ahí se considera que empieza una unión muchísimo más estrecha. De esta forma, como has ido viendo, el gato común, el gato que vive con nosotros ahora mismo, Felis catus, que es como así se llamó en un principio, ha surgido a partir de los gatos silvestres que poco a poco han ido conviviendo con los seres humanos. Este es el motivo por el cual nuestros compañeros felinos en los momentos actuales se siguen adaptando muy bien a vivir en libertad, a vivir en el medio salvaje, porque todavía conservan una gran cantidad de características de sus ancestros. Han cambiado muy poco por fuera, siguen manteniendo su agilidad, siguen manteniendo su habilidad para cazar. Todo eso nuestro gato lo mantiene dentro de nuestra casa y si lo tiene que llegar a utilizar, no dudes que lo hará. A partir de los egipcios, poco a poco el gato se fue buscando un hueco en la casa y en la vida de los seres humanos porque le aportaba una serie de beneficios, sobre todo porque luchaba contra plagas que a los seres humanos no le convenían, como por ejemplo podían ser los roedores que se comían su grano y arruinaban las cosechas. Y con esta convivencia se comenzó a desarrollar un poco el carácter más manso del gato. El gato lógicamente tuvo que adaptarse a vivir con los humanos. Si el gato se asustaba de los humanos, no podía vivir cerca de ellos. Pero es que además él también obtenía un beneficio, porque si vivía cerca de los humanos, además obtenía comida y de una forma muy sencilla, prácticamente no tenía que desplazarse para poderla cazar, porque sabía exactamente dónde iban a estar los ratones. Los humanos, cómo se beneficiaban de los gatos, también comenzaron a alimentarlos y empezaron a tolerar mejor a aquellos gatos que tenían un comportamiento un poco más dócil hacia las personas. Con el paso de los años fue evolucionando su carácter hasta el gato que conocemos actualmente. Y es por todo esto por lo que no podemos hablar de una auténtica domesticación. El ser humano no ha generado una especie cuando ha comenzado a convivir con el gato, como sí lo hizo con el perro y los lobos. El perro es una especie distinta de los lobos. En el caso de los gatos la especie es exactamente la misma porque el ser humano no ha reproducido artificialmente a los gatos. Evidentemente podemos hablar de que el ser humano ha participado en la reproducción de algunos tipos de gatos domésticos, como pueden ser determinadas razas o razas con pedigrí, o incluso en el caso del gato bengalí, donde se cruzó gatos silvestres con gatos domésticos para que tuvieran las características de los gatos silvestres en el pelaje. Solamente en esos casos es cuando podemos hablar de esa reproducción más o menos artificial. Y esto se ha producido de una forma mucho más reciente, cuando el ser humano, movido por sus caprichos, ha comenzado a buscar determinadas características externas en los gatos. Por ejemplo, el pelo más largo o la cara más chata. Y por eso ha comenzado a generar razas de gatos que tuvieran esas características mediante cruzamientos artificiales. Como sabéis, a mí me encanta indagar sobre el comportamiento de los gatos y saber realmente cómo actúan y por qué lo hacen. Pero es que en este vídeo nos hemos remontado un poco más atrás para descubrir que nuestro compañero felino no se diferencia tanto de un gato silvestre y por eso tiene una serie de necesidades que a muchas personas puede ser que le parezcan marcianas o un poco extrañas. Si, si tu gato araña tu sofá no es porque él quiera hacerlo, sino porque la naturaleza también marcaría su territorio con sus garritas. El caso es que si tú sabes por qué lo está haciendo tu gato, es mucho más probable que seas sensible a sus necesidades y que precisamente te preocupes en investigar un poco más y cómo puedes darle eso que tu gato requiere para tener una vida plena. Y para que tu gato tenga una vida plena ya sabes que tienes que ver cada semana los vídeos que publicamos en este canal. Bueno alcachofo, desearle felices a la gente no. F.
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