7 VERDADES INCÓMODAS que tu VETERINARIO NO TE DICE sobre tu GATO 🤫🙀

En este video, el veterinario (Speaker A) revela siete verdades incómodas que suelen quedar sin decir en la consulta felina, con la intención de mejorar la comunicación entre propietarios y profesionales. Primero explica que muchos dueños minimizan o esconden síntomas de sus gatos por miedo al juicio, lo que dificulta un diagnóstico temprano. Después aborda la tendencia a buscar información en internet (Doctor Google, ChatGPT) y advierte sobre la desinformación que puede generar. Continúa desmitificando la sospecha de que los veterinarios están pagados por marcas de alimento; aclara que solo recetan dietas terapéuticas específicas y que la mayoría de las marcas recomendadas han demostrado eficacia clínica. Luego discute la necesidad real de pruebas diagnósticas, subrayando que la medicina veterinaria se basa en datos y que omitir pruebas puede llevar a errores graves, aunque el coste sea una limitación para algunos dueños. El veterinario confiesa que hablar de precios es incómodo, pero esencial, y pide a los propietarios que comuniquen sus limitaciones económicas para priorizar pruebas. A continuación, explica que prefieren que el dueño no esté presente durante procedimientos estresantes, ya que la ansiedad del humano se transmite al gato, y que a veces se recurre a la sedación para reducir el estrés y facilitar la intervención, sin que ello implique mala práctica. Finalmente, reconoce que algunos dueños perciben a los veterinarios como “careros” o “vendidos”, pero asegura que la mayoría trabaja por vocación, con salarios modestos, y que su objetivo es el bienestar del felino. El video cierra con agradecimientos, saludos a la comunidad y una invitación a comentar y suscribirse.
Chapters
Cuando venís a la consulta, hay cosas que los veterinarios no te podemos decir, bien sea porque no nos atrevemos, por educación, o porque la situación que tenemos delante no se presta a ello. Por eso, ahora que no estoy en la consulta, he decidido hacer este vídeo para que tú también sepas lo que pensamos los veterinarios y aprendas un poquito a leer entre líneas, a ver si así facilitamos un poco la la comunicación. Y ya que yo me estoy sincerando contigo, oye, si alguna vez has notado que tu veterinario actúa de esta forma, o que tú has dado pie a que tu veterinario piense estas cosas, déjame un comentario si quieres, y así fomentamos un poquito el debate en la comunidad. Sé cuando me estás mintiendo, y no pasa nada. Yo lo sé, alguna vez has suavizado las cosas que ha estado haciendo tu gato o que le pasan a tu gato antes de ir a la consulta. Bueno, cuando has llegado al veterinario has dicho no, pues esto hace muy poquito que le pasa, o no he visto a mi gato hacer esto antes. A ver, que no te estoy culpando, porque esto es una reacción muy, muy humana. Todo el mundo lo hacemos, porque bueno, quizás tememos que el veterinario nos juzgue severamente porque no hemos traído al gato antes, o porque hemos dejado pasar muchísimo tiempo. Sabemos que tu gato, que tiene ese sobrepeso tan evidente, pues quizás no solamente come su alimento, y alguna vez se nos escapa o más cantidad de alimento, o un poquito de, yo qué sé, de jamón york, o un poquito de quesito, o O también sabemos que tu gato, que tiene ese pequeño bultito en alguna parte de su cuerpo, pues no lo ha crecido de ayer para hoy. Puede ser que haya pasado algún tiempo y tú no te hayas fijado, pero no es una cosa que aparezca así espontáneamente. Y cuando tú eso se lo cuentas al veterinario, ¿qué te vamos a decir? Pues mira, vale, ya está, el tiempo ha pasado, ya no podemos hacer nada, ya estamos aquí y vamos a intentar remar a favor, vamos a intentar que esta situación la podamos resolver entre todos. Por eso es verdad que no nos molesta que nos mientas, sino que simplemente, oye, si han pasado 2 meses y no has traído antes al gato porque le has restado importancia en casa, si tú le das esa información al veterinario, al final esto va a ayudar a que, bueno, podamos saber también durante cuánto tiempo le ha estado pasando este problema, o si ha ido a más, o si tú quizás al principio decías, bueno, pues es una cosa que seguramente sea pasajera, y bueno, al final has visto que no ha sido así. Esto nos da una información valiosísima para saber lo que le está pasando a tu gato en cualquiera de las facetas de su vida y de su salud. Y créeme que nos ayuda a ponerle remedio cuanto antes. Sabemos que vienes de la consulta del Doctor Google, vale, que últimamente seguramente sea el Doctor ChatGPT o inteligencia artificial o lo que sea. Antes de venir a la consulta es normal que hayas buscado lo que tú crees que le está pasando a tu gato, pues yo qué sé, los síntomas o qué tipo de cosas raras has visto en internet. Es una cosa que hace absolutamente todo el mundo. Nosotros lo sabemos. De hecho, esa fue la principal motivación de hacer este canal, porque como sabíamos que ibas a acabar buscando lo que le pasaba a vuestros compañeros felinos en internet, pues oye, ¿quién mejor que un veterinario para poderte decir oye, pues puede ser esto, o darte algún tipo de orientación? Es mejor que acudas a fuentes que siempre sean más fiables, y por lo tanto pues también es verdad que los veterinarios tenemos que hacernos un poquito más presentes en internet para que ese mensaje os pueda llegar. Pero te voy a decir algo que a muchos os puede sorprender: los veterinarios también buscamos por internet lo que le pasa a tus gatos. Bueno, no realmente lo que le pasa a tu compañero felino, pero en internet tenemos muchísima información. Mira, artículos científicos, experiencias de otros veterinarios, y así podemos comparar, por ejemplo, si un caso clínico nuestro pues puede ir mejor o puede ir peor, o qué experiencias previas existen en la comunidad científica a la hora de abordar algún caso que pueda resultar un poco más complicado. Aquí el problema no es que vosotros reconozcáis o no reconozcáis que buscáis por internet, que la mayoría de la gente lo niega, sino que muchas veces internet nos lleva a conclusiones equivocadas. Hay que tener pues una experiencia clínica para poder observar la mayoría de los signos clínicos que tiene tu gato y poderlos encajar en una determinada enfermedad. Eso es el proceso diagnóstico. Lo que pasa es que si tú buscas por internet, la mayoría de las veces lo primero que te sale pues son yo qué sé, las enfermedades más graves. Si buscas cualquier cosa, dice cáncer en cualquier momento para cualquier cosa, y si haces eso pues te vas a asustar evidentemente y probablemente saques conclusiones equivocadas. Entonces, si ya has buscado lo que le pasa a tu gato por internet y has leído alguna cosa, no tengas miedo de decírselo a tu veterinario. Oye, mira, he visto que quizás puede ser esto. Tu veterinario te va a poder decir: oye, pues mira, no encaja del todo porque falta que ocurriese esto, o tu gato no tiene estos síntomas y por lo tanto no puede ser esa enfermedad qué te ha dicho el Doctor Google. Así nos quedaremos también nosotros más tranquilos de que estáis informados y os podemos sacar de esas conclusiones equivocadas a las que habéis llegado a la hora de buscar por internet. Sé que piensas que hay algunas marcas de alimentación que nos tienen comprados, que esto es súper recurrente y que me pasa a mí, por ejemplo, también en los vídeos que os subo y os comparto. En los comentarios siempre aparece alguno diciendo: seguro que te paga esa marca, o seguro que no te paga esa otra. ¿Te han pagado esto para decir eso? Bueno, en fin, es bueno, pues un comportamiento también un poco normal y habitual, porque hay veces que tú llegas a la consulta del veterinario y a tu compañero felino le pasa cualquier cosa, pues yo qué sé, un problema de corazón o un problema de riñón, y de repente el veterinario llega y te dice: oye, mira, dale este alimento seco de esa conocida marca de la coronita para tu gato porque es lo que mejor viene. Y tú de repente te pones a leer los ingredientes y dices: ay, Dios mío, Pero si esto no es lo que yo he leído y he buscado y he aprendido que tendría que contener el mejor alimento para mi gato, ¿por qué me lo está dando el veterinario? Seguro que ha recibido muchísimo dinero y que le ha puesto media consulta o media clínica para que siempre recete ese tipo de alimentos. A ver, te digo, cuando estamos hablando de piensos de dieta o de alimentos de dieta, nos estamos fijando en que esos alimentos tienen una composición específica para el problema de salud que tiene tu gato. Mira, por ejemplo, seguramente tú a tu comida sí le echas sal, pero sin embargo, si tienes un problema de hipertensión, lo primero que te dice el médico es que elimines la sal de la comida. De esa manera, mediante la modificación de la dieta, estamos ayudando al problema de salud específico o que tenemos las personas o que tienen nuestros compañeros felinos. Entonces, ¿qué pasa? Pues que hay muy pocas marcas que tienen alimentos específicos para problemas de salud, pero es que la alimentación forma parte del tratamiento. Entonces, por eso ¿Te recomendamos siempre las mismas 3 o 4 marcas? Porque son las que han investigado lo suficiente para decir: oye, mira, este alimento funciona para ayudar a este gato con un problema de riñón, o para ayudar a este gato con un problema de corazón, o un problema en su intestino. A pesar de que en su composición veas que aparecen cosas que te echarían para atrás a la hora de alimentar un gato sano. Pues yo qué sé, como por ejemplo cereales.
Pero, ¿y lo de las marcas de pienso? En el fondo sí, cuando tú pones un cartel de una marca o algo, porque te han dado un dinero para que patrocinio, digamos, como si una marca te pagara para—
Bueno, te ponen igual un stand allí en la clínica, pero no significa que tengas que recetarla ni nada. Yo solamente, eso solamente lo das cuando el gato tiene un problema, que sea Royal Canin o que sea Virbac. Es verdad que puedes decantarte por uno o por otra, pero que al final le vas a dar uno de los dos alimentos. La diferencia va a ser el tipo, o sea, la marca, porque al final un gato con problemas renales le vas a recetar un pienso renal.
Yo sí me creo que hay algunos veterinarios que receten marcas que lean. Yo sí me lo creo.
Bueno, vale, pero eso ya depende de la integridad personal de cada uno. Yo, en general, no. Y a mí no me ha pagado nunca ningún pienso ni ningún nada.
No, yo sé que a ti no, pero que a mí me da la sensación de que a veces...
Vale, bueno, pues aun viendo este vídeo no habré cambiado tu forma de pensar. Sé que piensas que esa prueba que le estoy mandando a tu gato realmente no es necesaria. A veces sabemos lo que tiene tu compañero felino, o al menos lo intuimos. ¿Por qué? Bueno, pues porque tenemos un juicio clínico que después de hablar contigo, de que tú me comentes lo que le está pasando a tu gato, pues ya más o menos podemos orientar lo que le está ocurriendo, ya más o menos podemos saber por dónde nos estamos moviendo. Bueno, pues porque al fin y al cabo el veterinario tiene que tener ese tipo de conocimientos, porque si no te haríamos todas las pruebas todas las veces. No, vamos orientando el diagnóstico, pero es verdad que para llegar al diagnóstico definitivo de lo que le está pasando a tu compañero felino, aunque tengamos una sospecha muy, muy fuerte, hay que hacer pruebas, y esas pruebas nos lo tienen que confirmar porque estamos hablando de medicina. La medicina se demuestra con datos, con evidencia científica y con pruebas. Y si nos saltamos alguna prueba, eso sí te puedo garantizar que es la receta perfecta para el desastre. Podemos simplemente caer en el error de que hemos dado cosas por supuestas. Y aquí en el canal recibo un montón de consultas y de mensajes donde me decís: oye, mira, el veterinario me pide que le haga esta prueba. Oye, ¿de verdad es necesaria si ya más o menos se sabe que tiene no sé qué o no sé cuánto? Ya, bueno, más o menos no es el 100%. Y es verdad que a veces, bueno, pues nos tenemos que lanzar un poco, entre comillas, al vacío diciendo: oye, pues ya no nos quedan más pruebas por hacer, tenemos una sospecha muy fuerte de qué es esto, no hemos llegado a un diagnóstico definitivo, vamos a ir por ahí. Pero hay muchas otras veces que necesitamos hacer esas pruebas para que nos lo confirmen. Que no es por alargar el proceso, sino simplemente sentirnos más seguros y saber de una ciencia más cierta lo que le está pasando a tu gato. Que sabemos que hay veces que hay limitaciones económicas, que no podemos hacer todas las pruebas, pero intentamos hacer las que más información nos vayan a dar para saber lo que le está pasando a tu gato. Y precisamente eso me lleva a la quinta verdad inconfesable que tenemos los veterinarios, que es que odiamos hablar de dinero, odiamos darte un presupuesto. Cuando hablamos de lo que cuesta una prueba o de lo que cuesta una cirugía y te lo estamos comentando y hacemos tantísimo hincapié es porque somos 100% conscientes de que la medicina veterinaria lamentablemente supone, bueno, pues un impedimento para algunas personas que tienen limitaciones económicas. ¿Por qué? Porque es una sanidad privada. Y ese momento, que para esa persona que tiene limitaciones económicas puede resultar incómodo, también lo es para el veterinario, porque lo que te está plasmando en el presupuesto básicamente son las pruebas básicas que se necesitan, o las intervenciones básicas que se necesitan, para garantizar que todo va a ir bien con respecto a la enfermedad que está sufriendo tu compañero felino, o al menos acercarnos lo máximo posible a que todo vaya bien. A ver, que es un tema muy delicado, y que bueno, ya que estamos así hablando sinceramente, es caro, las cosas como son. Oye, no está quizás al alcance de todo el mundo. Y por eso te agradecemos muchísimo que si por lo que sea tienes algún tipo de limitación económica, nos la hagas saber. No porque vayamos a escatimar en la atención de tu gato, sino porque eso nos va a ayudar a priorizar aquellas pruebas, por ejemplo diagnósticas, que nos den más información y que por lo tanto puedan ser más probables que nos lleven a lo que tiene tu gato finalmente. Y yo sé que tú piensas que los veterinarios, bueno, como se piensa de otras profesiones, como yo qué sé, por ejemplo los dentistas, no nos importa nada la salud de tu gato, y lo único que queremos es sacar dinero. Oye, que yo qué sé, que habrá de todo, pero la mayoría de los veterinarios con los que me he topado, por no decir prácticamente todos, lo que intentamos siempre es ayudarte de la forma que sea a que el problema que tiene tu gato en ese momento se solucione. Y también en este punto quiero aclarar que la mayoría de los veterinarios que te van a atender no son el gran jefe de una súper red de clínicas ni nada por el estilo. La mayoría de las veces somos simplemente trabajadores, o como mucho el dueño de nuestra propia clínica. Somos, bueno, pues personas que estamos ahí para remar a favor de ti y para intentar curar a tu compañero felino, solucionar el problema que está pasando en ese momento. Eso es lo que al fin y al cabo a nosotros nos recompensa nuestra vocación. Nosotros no estamos ahí para sacarte dinero, y además lo que cobra esa persona no va a ser más porque te haga más pruebas. Y bueno, también ya puestos a hablar, el sueldo no es nada para tirar cohetes, que generalmente los veterinarios contratados cobran bastante poco. Tú no lo sabes, pero a veces preferimos que nos dejes solos con tu gato. Y esta es una de nuestras verdades más inconfesables. Los veterinarios nos solemos encontrar más a gustito trabajando entre nosotros y que tú no estés delante. Bueno, te vamos a pedir que estés en la consulta en aquellos momentos en los que tu presencia sea imprescindible, pues yo qué sé, al principio, cuando tenemos que hablar un poco de lo que le está pasando a tu gato. Pero si tenemos la posibilidad de hacer cualquier tipo de procedimiento, yo qué sé, sacarle sangre, una ecografía, y que tú no estés por allí nos gusta bastante. ¿Y por qué? Bueno, pues porque muchas veces el estado de ánimo que tiene el compañero humano del gato se transmite al gato. Ellos son capaces de captar nuestro nerviosismo y hay veces que los gatos se portan muchísimo mejor cuando están con nosotros a solas que cuando estáis vosotros delante. Otras veces no, pero en general muchas veces las personas se ponen tensas en cuanto nos ven. Yo qué sé, que le vamos a sacar sangrecita de aquí del cuello y hay que subirle así la cabeza, y de repente ay, ¿qué le están haciendo a mi gato? Y eso el gato, créeme, que lo percibe. Y una cosa no quita la otra. Oye, que agradecemos muchísimo cuando nos ayudas a manipular, o cuando te decimos, oye, sujeta ahí, o ayúdame un poquito. Oye, que en esos casos eres completamente imprescindible. Pero créeme que si te decimos, oye, vete a tomarte un café, o espérame un poquito fuera de la consulta, es porque realmente pensamos que lo que vamos a hacer con tu gato en ese momento es mucho más ágil y mucho más rápido y menos estresante para él si lo hacemos entre nosotros. Porque hay quien llega a la consulta y entra por la puerta y dice: oye, mi gato es un demonio, no se le puede tocar, se pone súper malo. Y de repente, si ellos no están delante, abres el transportín, le quitas la parte de arriba y el gatito se queda así y no hace absolutamente nada, y podemos explorarlo perfectamente. En ese caso, claramente el estado de ánimo previo que trae la familia está condicionando al gato, y por eso merece la pena que probemos a ver si solamente, bueno, la gente de la clínica, podemos manejar muchísimo mejor esa situación. Y un poquito relacionado con esto, sí, a veces tu gato nos da miedo. Y claro, ahora tú piensa en esa situación que entras con tu compañero felino en el transportín, que odia ir a la consulta del veterinario, porque eso también es una verdad incómoda pero que tenemos que asumir, y ya entras por la puerta y viene bufando, te ve desde dentro y de repente ya se pone completamente erizado o a dar golpes con la pata. Oye, ¿a quién le va a apetecer meter las manos ahí dentro? Y es que estos gatos son un auténtico desafío para nosotros. Entonces, claro, todo se vuelve muchísimo más complicado. Alguna vez te he contado una anécdota de una vez en la consulta, que había una persona de prácticas y que de repente abrió el transportín sin esperar a que estuviésemos todos preparados. El gato salió corriendo, saltando por todos lados, se metió detrás de muebles. Bueno, Tuvimos ahí un cristo para intentar sacar al gato, y en ese momento solamente estás pensando: ¿cómo solucionamos todo este cristo para que el gato no se lleve una mala impresión de la consulta? Porque eso después le va a condicionar mucho a la hora de volver. Y claro, en ese punto ya es un poco tarde, porque ya solamente podemos minimizar daños, intentar salir de esa situación lo antes posible. Por eso no te tiene que extrañar si alguna vez tu veterinario te dice: oye, vamos a ponerle un poquito de sedación a tu compañero felino simplemente para que lo podamos manipular un poco mejor y para que no lo pase tan mal. Eso no hace a ese veterinario un peor profesional, está realmente velando por el bienestar de tu compañero felino. Porque no solamente en la consulta estamos, bueno, intentando solucionar un problema de salud, sino también estamos ayudando a que el bienestar de tu gato se vea lo menos interferido posible por estar dentro de la consulta. Esos gatos que tienen tantísimo estrés, que no están acostumbrados a ir a la consulta del veterinario, que lo pasan tan mal. Créeme que para ellos, si es posible, es siempre más deseable hacer una sedación y que sea simplemente un así, me he dormido y me despierto y no me he enterado de lo que ha pasado, que andar bregando con ellos y peleando. Y que de repente el gato está bufando, se pone chuloco o se hace incluso pipí encima. Todo eso es una alta carga de estrés para ese gato, y además también está pasando muchísimo miedo, que por preferir, preferimos intentar primero manejarlo sin tener que pasar por esto. Pero que no pienses que eso es una situación de peligro para tu gato. Si te lo están ofreciendo es porque se puede hacer en condiciones de seguridad y va a ser lo mejor para tu compañero felino. Que yo sé que hay muchas personas que de repente le decimos esto, oye, fírmame aquí para sedarlo, y de repente, ay, pero ¿cómo lo vas a sedar si esto no es nada? Y os preocupa demasiado, pero de verdad que es lo mejor. En ese momento se ha valorado que sea, que es lo mejor. Que se puede hacer con el gatito para poderlo manejar de la mejor forma posible y que lo pase, pues bueno, que no sufra tantísimo estrés. Por ejemplo, hay una cosa que no te he dicho nunca, pero cuando le hicimos todas las pruebas al Cachofo por la PIF, lo tuvimos que sedar. ¿Por qué? Bueno, pues porque iba a pasar por un montón de protocolos y de pruebas distintas. Y bueno, para intentar reducir el estrés que tenía, pues a la hora de sacar sangre, a la hora de hacerle la ecografía, a la hora de punzarle para sacarle un poquito de líquido, de hacerle un poquito de ecocardio, no sé qué, no sé cuánto, es mucho rato y no podemos pedirle al Cachofo, que es un santito también en la consulta, que se esté portando bien todo ese rato. Pues oye, es preferible sedarlo, que no lo pase él tampoco tan mal, y después ya que se despierte y que no se entere ni siquiera de lo que ha pasado. Y otras veces es simplemente porque el procedimiento lo exige. Oye, si te están diciendo que hay que sedarlo porque hay que tomarle una muestra muy concreta de una parte de su cuerpo, Pues es que realmente no se puede hacer de otra forma. Al Cachorro, por ejemplo, lo tuvimos que sedar para tomarle una muestra del bazo cuando todavía se estaba recuperando del tema de la PIF, para saber si en ese bazo había alguna cosa rara o no la había. Bueno, no sé si te has sentido identificado con todo esto que te acabo de contar. Si es así, ya sabes, déjame un comentario. Bueno, en cualquier caso, sí te quiero decir que te estoy hablando lógicamente desde mi experiencia personal. Y profesional, que evidentemente después hay veterinarios para todos gustos y colores, y cada uno, bueno, contamos lo que hemos vivido, por ejemplo, en la clínica veterinaria en función de lo que hayamos percibido. Pero sí quiero que con este vídeo entiendas también un poco cuáles son las decisiones o cuáles son los pensamientos que solemos tener los veterinarios en la cabeza a la hora de abordar cualquier tipo de proceso en la consulta, porque creo que entendiéndonos mutuamente se facilita muchísimo esa comunicación y nos ayuda también a deciros algunas cosas que pueden resultar incómodas para nosotros. Bueno, nos ayuda a vencer esos tabúes siempre velando por el bien de tu compañero felino. Pero también en este punto te tengo que hacer la última confesión. También sé que te diga lo que te diga, bueno, algunas personas les diga lo que les diga, eso no va a cambiar la concepción que tienen de los veterinarios, que si somos unos careros, que si solamente queremos sacaros el dinero, que si solamente hacemos pruebas para engordar el presupuesto, que si estamos comprados por las marcas de pienso. Bueno, en fin, todas esas cosas que se suelen decir. Oye, mira, también hay que saber, llegado el punto, decir mira, que me lleve la marea, ya no puedo luchar más contra esto, y ya está, que cada uno piense lo que quiera. Pero yo, al menos aquí, me he sincerado. Bueno, y hasta aquí ya este vídeo. Y como sé que me lo vais a preguntar, Alcachofa está aquí a mi lado durmiendo la siesta, que hoy ha estado un poquito más activo antes de grabar el vídeo y ha decidido que es su momento de descanso. Además, si te ha gustado el vídeo, ya sabes que me puedes dar un like Te puedes suscribir si no lo has hecho y si nos quieres apoyar muchísimo regalarnos un súper thanks. Antes de irnos te voy a presentar a estos 4 chiquitines, 3 gatitos y una gata, que nos saludan con su compañero humano Manuel desde Costa Rica. No nos han dicho los nombres, pero son muy, muy guapos. Y desde Tarragona nos saluda Sonia Prados con su familia interespecífica. Que me encanta, ya lo sabéis. Tienen dos gatitos, bueno, una gata y un gato que se llaman Bumpy y Nala, un perro y una perra que se llaman Zeus y Kiara, y una ninfa blanca y gris que se llama Klaus, y una ninfa amarilla que se llama Bitsy. Un saludo a todos ellos. Y para despedirnos tenemos a Mango y Plátano, me encantan sus nombres. Nos saludan con sus compañeros humanos Alejandro y Melanie desde Madrid. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo. Yo lo que quiero es que yo aquí un poquito, la, decirte cosas que jamás te podría decir. Bueno, no, no, no, soy yo súper empático. Mira, es una cuestión de educación, también es una cuestión de que yo no te puedo mentir. Pues no te voy a decir eso, quizás el veterinario me va a juzgar severamente. Pero créeme que nosotros no hacemos esas cosas. Un poquito. No es la cara de la empatía. Y sin embargo, aunque esa idea un poco así de detectives, sin embargo, aunque esa idea... Vale, vale, vale, vale, vale, lo malo, vale, vale, vale. Pero antes de irnos, no, te tengo que hacer la última confesión, que era... ¿Qué es eso? Cuando probablemente acabe eso, cuando probablemente acabe eso, como la Matanza de Texas. Entonces, si esas pruebas diagnósticas, por ejemplo, que nos dan más información pues nos da todo el resultado bien? Pues oye, ya igual sí en ese caso tenemos que ir a esas otras que hemos pospuesto al principio para seguir indagando. Pero si ya en esas pruebas que no os dan mucha información ya encontramos algo más, pues oye, quizás ya el resto no sean necesarias. Vale, vale, vale, vale, bueno, vale, entonces eso lo quitas y le preguntas a tu veterinario por una alimentación fisiológica y te dice, te va a orientar como yo te oriento aquí en el canal seguramente. Seguramente. Habrá gente que sí, habrá gente que no.
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