Veterinarian Cristina Pons (responsible for Traumatology and Orthopedics, Hospital Medibet 24 horas, Santa Susana) explains how osteoartrosis presents in dogs and cats, with emphasis on subtle, owner-detectable signs that should prompt veterinary evaluation. Key dog signs: difficulty rising, stiffness after rest, trouble with stairs/sofa/car, variable lameness often worse in cold or after exercise. Key cat signs: reduced willingness or altered technique to jump (using intermediate steps), subtler behavioural changes; clinician notes high incidence in older cats (claimed ~80% from age 8–9). Management is multimodal: weight loss, maintain controlled routine exercise (avoid sudden activity reduction), individualized restrictions (stairs, jumps, beach), and referral to a veterinarian or orthopaedic specialist when suspected.
Questions this video answers
Cristina Pons — responsible for the Traumatology and Orthopedics service at Hospital Medibet 24 horas in Santa Susana.
Clinician-stated incidence: up to ~80% (described conversationally as "muy muy elevada, incluso del 80%" for cats from ~8–9 years).
Chapters
Mi nombre es Cristina Pons, soy la responsable del servicio de Traumatología y Ortopedia en el Hospital Medibet 24 horas en Santa Susana, en colaboración con Experto Animal Ibetformación. Hoy haremos un vídeo explicando un poquito los síntomas que podemos detectar en nuestros animales, tanto gatos como perros, que puedan ser un síntoma de alarma y que nos hagan pensar que pueden sufrir de osteoartrosis. Hoy vamos a hablar de la osteoartrosis tanto en perros como en gatos, pero nos vamos a enfocar más en qué es lo que podemos detectar nosotros como tutores o familiares en casa y que puede ser un síntoma de alarma para acudir a nuestro veterinario o a un traumatólogo para que pueda reconocer y examinar a nuestro animal y detectar si realmente padece alguna enfermedad ortopédica o no. Tanto perros como gatos, es cierto que son especies muy distintas, pero tienen ciertas similitudes. Se trata la osteoartrosis de una enfermedad crónica que produce un dolor a sí mismo crónico y eso significa que los síntomas van a ser mucho más sutiles que una posible fractura o una lesión aguda. En una lesión aguda el paciente no tiene dolor, se produce un traumatismo y ahí empieza un dolor más o menos intenso según la lesión. Eso es muy fácil porque vamos a ver una cojera muy evidente. Eso va a ser un síntoma de alarma y todos vamos a acudir al veterinario. Sin embargo, con la osteoartrosis no vamos a esperar que el paciente se comporte así. Como hemos dicho, son síntomas mucho más sutiles que muchas veces se achacan a la edad. En perros sobre todo podemos ver que tienen un poco mayor dificultad en levantarse, a veces en subir escaleras o bajarlas, según si está afectado más del tercio anterior o el tercio posterior, dificultad en subir o bajar al sofá, al coche o a la cama, o incluso una rigidez. Y todos esos síntomas van a ser más marcados en frío. Cuando decimos en frío nos referimos a después de estar un rato tumbados en el momento de levantarse. Es frecuente que después, durante el ejercicio, vayan andando sin ningún problema o incluso sin ningún tipo de cojera. También puede ser que vaya a días, que haya días que la sintomatología sea un poquito más acusada, sobre todo si han hecho un poco más de ejercicio el día anterior, por ejemplo, después de un fin de semana, o con cambios de presión atmosférica, cuando hay cambios de tiempo, siempre estos pacientes van a estar un poco peor en meses más fríos, en invierno otoño, que no en primavera verano. Entonces, mucha gente, esos síntomas que acabamos de relatar más específicos de perros, los asociamos a la edad. Y en consulta nosotros siempre explicamos que la edad no es ninguna enfermedad. Es un factor para que puedan suceder muchas cosas, pero no es una enfermedad en sí misma. Entonces, si detectamos esa rigidez, esa dificultad en levantarse, puede ser que se trate de una osteoartrosis. No tenemos que ignorarla porque es un tratamiento multimodal. Eso significa que vamos a afrontarla desde muchos ámbitos distintos. Entonces, de los primeros en los que nos centramos es la pérdida de peso, y eso lo vamos a aconsejar desde ya. Tener mucha precaución a la hora de alimentar a nuestras mascotas, ya no con el pienso, sino a veces con los extras que damos. Vamos a dar a veces cantidades más relacionadas con nuestro peso. Tenemos que pensar en la proporción. Si se trata sobre todo de perros de un tamaño pequeño, de dos, tres, cinco o diez kilos, incluso si le damos un trozo, por ejemplo, de jamón york, va a ser muchísima cantidad. Tenemos que tener alerta con esas cosas. En gatos, sin embargo, los síntomas van a ser aún mucho más difíciles de detectar. Sabemos que son una especie de que por sí no va a demostrar una debilidad o una enfermedad. Eso tampoco lo hacen en el medio salvaje. Entonces los animales domésticos actúan de la misma manera, puede ser mucho más difícil de detectar. Característicamente, a veces, cuando hablamos con las familias, nos cuentan que a lo mejor detectan que les cuesta más subir o o suben igual, pero quizá ya no suben a encimeras o superficies tan elevadas como antes, o si ven una especie de ayuda. Y por ayuda entendemos, por ejemplo, si quieren subir a una mesa, en lugar de hacer un salto directo a la mesa, busquen la ayuda de una silla, por ejemplo, y hagan el salto en dos fases. Eso en un gato. Un gato no actuaría así, nunca haría el salto y ni se lo pensaría. Si vemos que nuestro gato está dudando o está intentando saltar, pero se lo está pensando o busca esos atajos, esa manera más fácil para subir a los sitios, muy probablemente también sufra de artrosis. A veces asociamos la artrosis también en pacientes de tamaño mayor, perros mayores o de razas grandes y no es así. Ocurre también por igual en razas pequeñas y como acabamos de mencionar en en la especie felina en gatos. De hecho hay muchos estudios que A partir de 8 9 años en gatos se describe una incidencia muy muy elevada, incluso del 80% de los pacientes. Yo siempre añado en consulta que ese porcentaje ya es subjetivo nuestro, pero que igual de esas personas un 80 % no detectan que su gato tiene esta osteoartrosis. Es importante porque al final nuestras mascotas estarán conviviendo con un dolor crónico y eso evidentemente les va a perjudicar su calidad de vida. Por eso le damos tanta importancia en reconocer esos primeros síntomas y aplicar un tratamiento adecuado. Si nosotros pensamos que nuestro gato o nuestro perro padece de osteoartrosis, lo ideal evidentemente es acudir a nuestro veterinario o como hemos mencionado a un especialista en traumatología y ortopedia para que nos pueda indicar un poco las pautas a seguir. A grandes rasgos sí que desde aquí queremos explicar que no vamos a aconsejar nunca una disminución muy aguda de la actividad. Hay gente que a veces piensa que como sufre de un problema articular o de dolor, hay que dejar el perro en casa y no sacarlo a pasear. Eso muchas veces depende del caso y evidentemente de la fase en la que se detecte. Pero generalmente nosotros vamos a aconsejar que siga haciendo unos paseos rutinarios, porque de lo contrario lo que va a suceder es que va a perder mucha masa muscular, cosa que eso nos va a venir en contra en cada caso. Lo hablaríamos también con detalle, pero suele ser una norma común evitar esas escaleras, saltos y hay mucha controversia con la playa. Generalmente si sufren enfermedades articulares no está aconsejado hacer paseos por la arena. Sin embargo cada caso se trata de manera individual, viendo en qué fase se encuentra y a partir de ahí aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso. Muchas gracias por ver este vídeo. Damos las gracias también a Experto Animal y Ave de Formación, donde podréis encontrar muchísima más información de este tema y muchos otros más que os puedan preocupar.