En la tradición mexicana del Día de Muertos, ciertos animales actúan como guías de las almas. El Xoloitzcuintle conduce a los difuntos por el Mictlán, las mariposas monarca regresan cada año como almas de los muertos, y las mascotas fallecidas permanecen cerca para proteger a los vivos.
¿Sabías que en México muchos creen que los animales pueden ser guías del más allá durante el Día de los Muertos, Algunos de ellos acompañan a las almas en su viaje, ayudándolas a encontrar el camino de regreso a casa? El Xoloitzcuntle, el perro mexicano, es quizás el más conocido. Cuenta la leyenda que guía a los espíritus por el Mictlán, el mundo de los muertos, protegiéndolos en su recorrido. ¿Y las mariposas monarca? Ellas también tienen una misión muy especial. Cada año llegan a México justo cuando celebramos el Día de los Muertos. Por eso muchos pueblos creen que no solo son mariposas, sino las almas de los que ya partieron, que vuelven para visitarnos. Su vuelo suave, su color anaranjado, su llegada desde tan lejos, todo parece recordarnos que la vida sigue, que nada realmente se va del todo. Y no solo los animales míticos tienen este papel. Dicen que nuestros compañeros animales que ya no están, a veces se quedan cerca, cuidándonos, en silencio, acompañándonos desde el otro plano. Cada mirada, cada vuelo, cada paso de un animal puede ser un abrazo del más allá, un recordatorio de que la vida y la muerte no están separadas, solo se transforman. Porque los animales no solo caminan con nosotros, también caminan con las almas. Si has llegado hasta aquí, comenta con una mariposa en honor a los compañeros que nunca se van.