En este video de Experto Animal, el presentador junto a la etóloga felina Celina Marta Sarasúa explican que los gatos poseen una cognición comparable a la humana, con memoria a corto plazo (minutos) y a largo plazo (meses). Afirmando que es posible entrenar su memoria, describen que los felinos se aburren rápidamente y requieren retos mentales breves con refuerzo positivo. Se presentan varios ejercicios prácticos: esconder trocitos de comida a la vista del gato, crear circuitos de obstáculos para que el animal resuelva, enseñar trucos como sentarse o girar mediante sesiones cortas, y usar puzzles o dispensadores de comida que el gato debe descubrir. Además, subrayan que un entorno predecible, una rutina fija, un vínculo fuerte con el dueño y un adecuado enriquecimiento ambiental son esenciales para una mente felina sana. El video concluye invitando a los espectadores a compartir sus experiencias en los comentarios.
Chapters
Los gatos tienen una capacidad cognitiva enorme y sí, se puede y se debe entrenar su memoria. En Experto Animal, junto a la etóloga felina Marta Sarasúa, te explicamos cómo funciona la mente de un gato y te damos los mejores ejercicios para potenciar su memoria. La memoria de los gatos no es muy distinta a la nuestra. Los gatos tienen dos tipos de memoria. La memoria a corto plazo, que les permite recordar durante unos minutos dónde cayó un juguete o dónde se escondió una presa, y la memoria a largo plazo, que les ayuda a reconocerte después de meses sin verte recordar su nombre o qué hicieron para conseguir ese snack que tanto les gusta. ¿Se puede entrenar su memoria? La respuesta es un rotundo sí. Eso sí, los gatos no entrenan como los perros, se aburren rápido y se distraen con facilidad. El objetivo no es que aprendan por obligación, sino que se enfrenten a pequeños retos mentales para conseguir un refuerzo positivo. El primer ejercicio que nos propone la etóloga Celina Marta Sarasúa es muy sencillo y esconde trocitos de comida por la casa o el jardín. Pero hay un asegúrate de que el gato te vea esconderlos. Para añadir dificultad, crea circuitos con obstáculos entre tu gato y el premio. Tu gato tendrá que pensar cómo superarlos. Por ensayo y error aprenderá a resolver el reto. ¿Sabías que los gatos pueden aprender a sentarse, dar la pata o girar sobre sí mismos? ¿Con sesiones cortas, refuerzo positivo y mucha paciencia? Es posible, pero si tu gato no muestra interés, no lo fuerces. En el mercado hay puzles y dispensadores de comida diseñados para gatos. Al principio tendrá que descubrir cómo funcionan, pero una vez lo logre, recordará el mecanismo y lo repetirá cada vez que quiera su premio. Más allá de los juegos, lo que realmente fortalece la memoria de un gato es un entorno predecible y seguro. Una rutina fija, un buen vínculo contigo y un enriquecimiento ambiental adecuado son la base de una mente felina sana y activa. ¿Has probado alguno de estos ejercicios con tu gato? ¿Cuál le ha funcionado mejor? Cuéntanos en los comentarios.