Cómo EVITAR QUE TU GATO ARAÑE EL SOFÁ y otros muebles de casa 🛋️🐾

Carlos explains why cats scratch furniture and how to redirect that behavior. Daily 10-15 minute play sessions, proper scratchers placed strategically, and removing stress from the environment all help. Avoid laser pointers and never yell at your cat, which makes anxiety worse.
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¿Tu gato es de esos que marca con sus garritas todos los muebles de tu casa? Bueno, pues este vídeo te interesa porque hoy te vengo a decir todas las cosas que puedes hacer para evitarlo. Que nuestros compañeros felinos marquen con sus garritas es una actividad fisiológica que hacen los gatos para precisamente eso, marcar las zonas de su vida, de su casa. Lo que buscamos con este vídeo no es que nuestros gatos dejen de marcar en nuestra casa, eso no, porque es fundamental que lo hagan, forma parte de sus actividades diarias vitales, sino que dejen de hacerlo en sitios donde no quieres y redirijan ese comportamiento a zonas permitidas. Bueno, pero ¿por qué tu gato está arañando los muebles de tu casa? Te preguntarás si le has puesto rascadores que son monísimos y que te han costado un dineral. Bueno, o los has reciclado, me da igual. El tema es que se ha estado investigando un poco y se ha visto que los humanos solemos tener muchísimo que ver con todo esto. Por ejemplo, una cosa que puede estar ocurriendo y que es muy importante en este caso, y la mayoría de los humanos ignoramos, es que no le damos suficiente cantidad de juego a nuestro gato y llegan con muchísima energía a esos momentos del final del día en los que nosotros estamos en el sofá tranquilamente sentados. Bueno, en ese momento nuestro gato dice, venga, yo tengo que quemar toda esta energía y de repente me pongo como desenfrenado. Ese tipo de gatos que llegan así al final del día suelen rascar muchísimo más porque se ponen a corretear por la casa. Y una forma de soltar adrenalina, toda esa energía que tienen contenida, es precisamente eso. Venga, con lo primero que pillo, me da igual que sea el sofá o mi rascador. Por eso hay un consejo que siempre te doy aquí en el canal, que es que juegues con tu gato. Sí, que soy muy pesado, que tienes que jugar mínimo media hora, 45 minutos al día. Hay gente que no puede. Bueno, los expertos últimamente recomiendan que se partan esas sesiones de juego en pequeñas, más cortitas, de 15 minutos. O sea, tienes 10 o 15 minutos al día en la mañana o en la tarde para jugar con tu gato, ¿no? Bueno, pues ese momento aprovéchalo, porque eso va a ayudar a que tu gato desfogue muchísimo y que no le dé toda esa ansia por rascar. Otra cosa muy importante es que las sesiones de juego sean satisfactorias para tu gato. ¿Y eso qué significa? Bueno, sabes sabemos que a nuestros gatos les gusta cazar. Pues durante el juego siempre le tienes que dejar que a veces vaya ganando, que cace su pequeña presa, que se la lleve a algún sitio escondido, que le pegue con las patitas, o incluso le puedes premiar con un poquito de alimento, de pienso, o un poquito de premio. Todo eso contribuye a que el juego tampoco suponga para él una fuente de frustración y de estrés, porque a nuestros gatos también les gusta ganar, lógicamente. Vamos a guardar ese puntero láser, que ya sabemos que al final termina estresando a tu gato y tiene que desfogar en algún sitio, y al final final tu sofá, que no tiene la culpa, se acaba llevando la peor parte. Por cierto, el estudio en el que me he basado para hacer este vídeo, como siempre, en la cajita de descripción para que le puedas echar un vistazo después. O también puede ser que en tu casa vivan niños, y es que es verdad que son la alegría de una casa, pero también traen muchísimo alboroto. Precisamente los niños, como no tienen tan claros los límites con el gato, hay veces que lo ven descansando en algún sitio y quieren ir a acariciarlo o a molestarlo, y eso también es una fuente de estrés. Así que si este es tu caso, tenemos que enseñar desde muy pronto a los más pequeños de la casa el respeto por el gato, por sus actividades, por sus momentos de sueño, y que no vayan a molestarlo si está haciendo otra cosa. Y también de paso que jueguen con el gato, que ya has visto que también nos ayuda muchísimo. Además, también hay gatitos que por su propio carácter pueden ser más tendentes a marcar con sus garritas, como por ejemplo los que tienen ansiedad por separación. Bueno, Casi casi que no hace falta explicarlo. Muchas veces la ansiedad por separación se manifiesta precisamente así, arañando en zonas inadecuadas. Estos gatos ya sabemos que lo pasan muy mal cuando no están cerca de nosotros. Entonces lo que hay que hacer es atajar la situación de base, es decir, primero luchar contra la ansiedad por separación, y ya después poco a poco el comportamiento se irá redirigiendo. Como ves, detrás de todo esto al final lo que resuena es el estrés, pero también hay otras cosas que podemos hacer en nuestra casa para favorecer que el gato no marque el sofá. Por ejemplo, ser inteligentes a la hora de elegir los materiales del tapizado de nuestros muebles. Hay algunos materiales que les llaman muchísimo la atención a nuestros gatos. Suelen ser generalmente esos que están hechos de un material tejido o que tienen también nudos gordos, como por ejemplo puede ser la lana, o una trama que no es muy, muy prieta, que es así como un poquito abierta. Eso le llama mucho la atención. También las fibras naturales, como puede ser el esparto. El sisal, o bueno, también las cestas que podemos tener por nuestra casa. También les llama mucho la atención los materiales que tienen como pequeños bucles, aunque sean muy, muy prietos, como puede ser por ejemplo la chenilla o del material que están hechas las alfombras muchas veces. Y hay otro que, aunque no esté tejido, también es muy llamativo para los gatos. Me estoy refiriendo a la piel, la piel sintética, en este caso por su firmeza, porque suele estar bastante estirada, les da como mucha seguridad. Bueno, pues cuidarse ahí las uñas. Si estás pensando en comprar algún mueble, algún sofá, alguna silla, por lo menos descarta este tipo de tejidos. Hay otros que, por el contrario, nos pueden ayudar porque no les gustan tanto a los gatos. Por ejemplo, el terciopelo o tejidos que tengan la trama muy, muy prieta donde el gato no pueda clavar las uñas, como también puede ser la gamuza. De hecho, hay algunos tipos de tejidos que se están comercializando ahora para los sofás y para las sillas que se venden específicamente como antiarañazos. Y yo conozco a gente que los ha usado en su casa y les han dado bastante buen resultado. Nosotros, por ejemplo, hemos comprado unas sillas nuevas y las hemos comprado de terciopelo porque sabemos que Alcachofa así no se va a afilar las uñitas en ella y de momento ni las ha tocado. Y luego también, aunque yo ya sabía esto, necesitaba unas sillas plegables para los invitados y me parecieron unas monísimas de ratán. Bueno, Alcachofa desde el primer momento que las vio entendió que eso era un rascador gigante Y allá que fue con sus garras. Pero bueno, esas, como son para invitados, las tenemos guardadas en un armario. Lo que te quiero decir es que aunque Alcachofa tenga su ambiente lleno de rascadores que utiliza muchísimo, en cuanto ve este tipo de fibras, de tejidos y demás, pues va para allá. Vamos, es que les encantan. Vale, pero yo ya tengo un sofá con un tapizado que es de este tipo de telas que les gustan a los gatos. Nosotros, por ejemplo, también lo tenemos. ¿Qué puedes hacer en estos casos? Proteger las superficies. ¿Cómo? Bueno, pues poniendo encima mantitas o algún tipo de tejido que haga que el gato, si se va a rascar ahí a esa zona, no te destroce el sofá. Nosotros también eso lo hemos hecho con una butaca que tenemos en el dormitorio donde Alcachofa de vez en cuando se subía al respaldo y ahí que se ponía a darle que te pego. Pues para evitar que tenga la tentación, hemos puesto encima una mantita y de momento protegemos la silla. Y para seguir, bueno, pues si él lo quiere hacer en esa zona, al menos lo hace en un tejido que podemos cambiar fácilmente sin estropear el mueble. Pero es que además últimamente hay un montón de soluciones. Por ejemplo, si tu gato te marca en las esquinas del sofá, como hace Milú, el gato que convive con mis padres, bueno, pues hay unos rascadores así como de esquina de esparto que se pueden acoplar fácilmente, o incluso últimamente los están haciendo de tela como si fuesen alfombras donde los gatos pueden marcar sin peligro de que lleguen a la tapicería. Así que, como ves, soluciones para esto hay, bueno, pues un montón de variedades hay en el mercado. Puedes elegir la que más te guste. La nuestra, por ejemplo, con las mantas, es bastante económica y la puedes empezar a probar. Pero evidentemente no quieres que tu gato marque aunque le pongas la manta. Yo te entiendo, yo tampoco. Por eso es también muy importante que intentemos frenar esa conducta tan pronto como se empieza a producir, como lo detectemos. Nuestros gatos depositan feromonas con las garritas. ¿Qué pasa? Que esas feromonas les llaman la atención, pasan a ser como una especie como de señal donde dicen, oye, aquí está permitido que yo marque con mis garras. Y ahí vuelven una y otra y otra vez. Entonces, lo que tenemos que hacer es que si empezamos a ver que nuestro gato empieza a marcar un mueble, lo primero hay que limpiarlo bien. Para eso puedes utilizar jabón normal y agua, agua calentita, o también jabones enzimáticos, que suelen dar bastante buen resultado. Los jabones enzimáticos tienes que seguir la etiqueta y el fabricante te dice cómo aplicarlos y cómo retirarlos. Por ejemplo, nosotros tenemos uno en spray que se deja secar y después se retira con la aspiradora. Este tipo de jabones tienen la ventaja de que eliminan esas sustancias de las que están hechas las feromonas, las degradan. Y por eso al gato le deja de oler como una zona permitida para marcar con sus garras. Acto seguido tienes que pasar a proteger la superficie una vez que la hayas limpiado. Y lógicamente esto no lo puedes hacer un día y olvidarte. Muchas veces tenemos que hacerlo durante varios días e incluso algunas semanas. De hecho, mientras que estamos limpiando toda esa zona, hay una sustancia que nos puede ayudar muchísimo, que son las feromonas faciales sintéticas felinas. Que te lo digo mucho. ¿Qué pasa con estas feromonas? Que son precisamente como las que indican al gato que ahí no se marca. Son, no son las de las garritas, sino son las que tienen los gatos por aquí. Bueno, realmente es un análogo, es como una sustancia química que imita esas feromonas, y así nuestro gato no va a percibir que eso es una zona permitida. Obviamente, en este caso no me estoy refiriendo a las que se enchufan a la pared, sino a unas que se venden directamente en spray para poderlas aplicar sobre la superficie que está arañando gato. Otra cosa muy importante es que tienes que aprender a colocar los rascadores. No vale cualquier sitio. Los gatos suelen utilizarlos más si están en zonas de paso o donde ellos están. Es decir, por ejemplo, si a tu gato le encanta estar en el salón contigo, ahí le tienes que cascar un rascador porque es muy probable que tu gato lo use. De paso, pues es menos probable que utilice el sofá precisamente para hacerlo. Pero si aún así no lo consigues, te recomiendo que pongas el rascador cerca del mueble que está marcando, para que sea más sencillo que traslademos esa actividad que no nos gusta desde el sofá hasta el rascador. Lógicamente, esto lo tienes que hacer después de haber limpiado el sofá, después de haber protegido las superficies y esos pasos que te he dicho antes. Además, con esto de los rascadores, es importante que pongas en tu casa tanto rascadores horizontales como verticales para que tu gato los pueda elegir a su gusto. Y también que los utilices de distintos tipos de materiales, pues los hay como tipo alfombra de cuerdecita, o los hay como tipo cuerda enroscada en un palo, o también de cartón, que aunque bueno sueltan un poquito de virutas, esos les encantan a los gatos. Barres luego un poquito, pasas la aspiradora y aquí no ha pasado nada. Lo más importante es que sean estables, que tu gato vaya a rascar en esa zona y que no se tambaleen, que a él no le generen ningún tipo como de inseguridad, porque si no, no va a querer utilizarlos. Así que si ves que por lo que sea el modelo que tienes en casa se mueve mucho, anclalo a la pared o ponle una base más amplia para que el gato siempre sienta que eso es una superficie fiable. Y para que tu gato empiece a utilizarlos, bueno, pues antes había, o al menos aquí en España, unas feromonas de la típica marca que vende feromonas de gatos para utilizar el rascador, que se llamaban Scratch, y que bueno, eran como una especie como de pipetita. Últimamente no las encuentro en ningún sitio y creo que están descatalogadas. En algunos países puede ser que se sigan vendiendo. Bueno, puedes probarlas. Si no, si tú no tienes acceso a ese tipo de productos, tienes que guiar a tu gato a que vaya a ese rascador, por ejemplo con una caña, o incluso empezando tú con las uñas. Cuando hacemos ese ruidito, al gato se le despierta como un yo no sé qué, que dice voy a ir para allá y voy a imitarte. O por supuesto también puedes probar con hierbas y esencias que le llamen la atención a nuestros gatos, que sean seguras, como puede ser el matatabi o el catnip. Y estas son solamente algunas pautas para que nuestros gatos usen los rascadores. Evidentemente es un proceso que a algunos gatos les lleva más tiempo, otros menos. Hay gatitos que lo tienen como súper interiorizado y de repente llegan y dicen, aquí es, y se ponen y ya está, y aciertan. Entonces, si En tu caso, por ejemplo, tu gato pues no es de los que lo empiezan a utilizar el primer día. Primero mira a ver si sigue el rascador todo esto que te acabo de decir, y si no, sigue intentándolo. Además, deberías ponerle rascadores en más habitaciones, pues yo creo que prácticamente en todas las habitaciones de la casa, para que siempre tenga alguna alternativa disponible y cercana, y que de esa manera deje en paz los muebles de esa habitación. Vale, pero aún así tu gato sigue rascando los muebles. ¿Qué más puede estar pasando y cómo solucionarlo? Bueno, pues como ya te he dicho, el estrés muchas veces está detrás de todo esto y es lo último en lo que pensamos, porque decimos, ay, es que el gato tiene esa costumbre. No, a ver, vamos a intentar que el entorno de nuestro gato sea un entorno antiestrés, un entorno, como siempre digo, gatificado. Entonces, dale escondites a tu gato, dale zonas donde él pueda estar, explorar, que tenga actividades para hacer durante el día. Eso le va a ayudar a que durante el día no esté todo el rato dormido y que llegue a la noche también un poquito más cansado, con menos energía, más desfogadillo. Pero también le va a ayudar a que si en casa, por lo que sea, hay algún tipo de situación que sea estresante para él, que sea muy ruidosa, por ejemplo, volvemos a los niños, que vayan y que le estén todo el rato molestando, bueno, pues que tenga esos rinconcitos de paz y de tranquilidad, y que así no tenga que verter toda esa frustración contra el primer tapizado que se encuentra por tu casa. Y es que lo del estrés de los gatos se dice tanto, y yo lo digo tanto, que estoy seguro que cuando me oyes abrir la boca y decir estrés ya me dices, ay, lo de siempre, Carlos, qué pesado. Pero es que de verdad, créeme que es muy, muy, muy, muy, muy importante y que afecta a nuestros gatos en muchísimas facetas de su vida. Y como no puede ser de otra forma, el rascado es una de ellas. Y por último, tu gato sigue rascando, no consigues reconducir todo este comportamiento, y tú, ¿qué haces? Ay, estoy desesperada, me pongo a chillarle. Mira, pues solamente te puedo decir una cosa, que es que estás empeorando todo el problema, porque eso va a generar mucha más confusión en todo el entorno de tu casa, porque la relación con tu gato se va a ver muy afectada. Ni siquiera va a poder confiar en ti. Tú imagínate que tu gato, del que estaba un poco así como desconfiando o que no se sentía tan seguro en su presencia fuese de tu hijo, pues ya ni siquiera de ti se va a poder fiar. Entonces, cuando te vea aparecer, se va a disparar su estrés e incluso vas a conseguir que marque todavía mucho más con sus garras en el sofá. Y además, también no estarás abordando la causa primaria: ¿cuál es el problema que está afectando a mi gato para que se dedique a marcar todos los muebles de mi casa? Entonces, como esto no soluciona ninguno de los aspectos que favorecen que nuestro gato nos esté arañando las tapicerías, pues muchísimo mejor no hacerlo, lógicamente. Y eso no significa que tu gato pueda ir por tu casa o por su casa a sus anchas haciendo cualquier cosa. Lógicamente podemos poner normas de convivencia, pero eso requiere redirigir los comportamientos. No me voy a poner ahora a explicártelo así en profundidad porque hemos hablado muchísimo de eso aquí en el canal, y muchísimo mejor explicado te lo dejo aquí debajo en unos vídeos enlazados que te pueden venir muy bien. Y evidentemente esto va a depender también mucho de cuál sea el hábito que haya adquirido nuestro gato. Si tu gato llega a tu casa y está totalmente preparada con un montón de rascadores, un montón de superficies permitidas, y puede, bueno, pues hacer este comportamiento en cualquier zona de la casa sin tener que recurrir a un sofá, pues va a ser más sencillo que respete las tapicerías. Si lleva 10 años marcando ese sofá, va a ser muy complicado que le quites el comportamiento. Porque para empezar ya se ha generado un hábito, y para seguir, toda esa espuma, esponja, todo ese relleno que tiene el sofá ya está muy impregnado de las feromonas, y va a ser muy complicado que puedas eliminar de ahí todos esos olores que están llamando a tu gato a decir, oye, que este es el sitio donde se tiene que hacer, que aquí sí está permitido. Entonces tú, como persona humana, pues tienes que tenerlo en cuenta y actuar en consecuencia. Porque puede ser que la situación estresante que le llevó a marcar en el sofá se produjese hace 5 años, pero si desde hace 5 años hasta ahora, aunque ya no esté estresado tu gato, ha seguido marcando en esa zona sin parar, pues es normal que tu gato interprete ese sofá que tienes en casa como un rascador gigante. Aquí lo importante es que si lo está haciendo intentemos poner los medios para que lo deje de hacer, y si empezamos a ver que es un comportamiento nuevo en nuestro gato, pues cuanto antes atajemos el problema para evitar que se convierta en un hábito para él. Pero vamos, que estoy seguro que entre todas estas soluciones que te he dado hay alguna que te puede ayudar, y mucho. Dale una pequeña vuelta y mira cuál se ajusta mejor a tu caso. Y ahora, como siempre, te quiero escuchar a ti. Dime si tu gato rasca tus muebles o si hay algún tipo de método que tú hayas implementado en tu casa que haya conseguido erradicar este comportamiento. Bueno, ponlo en los comentarios que nos interesa a toda la comunidad. Antes de irnos, vamos a conocer a estas 4 preciosidades que se llaman Tomasito, Claudia, Woody y Lupa. Nos saludan con su compañera humana Lourdes. Un saludo a todos. Y por aquí tenemos a estos 2 preciosos gatos, se llaman Argui y Merlín y son los compañeros felinos de una gran amiga del canal. Que se llama Izaskun y que nos saluda desde Bilbao. Espero que te haga ilusión ver a tus dos chiquitines al final de un vídeo. A mí me ha hecho mucha ilusión saludarlos. Y para despedirnos cruzamos el charco, nos vamos a Nueva York. Desde allí nos saludan estos dos preciosos gatos, se llaman Naru y Taro, y lo hacen desde allí con su compañero humano Joel. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo. Este no es el vídeo en el que te voy a contar qué importante es que tus matos hay muchas veces que no los los lo hagan a insi y pase de dejen de hacerlo en los sitios donde a ti no te gusta y lo de y lo ¿Y qué hago? Además es algo muy— hay algo. Entonces ahora me voy al punto de los niños, que ya sabemos que cuando viven niños pequeños en una casa está todo un poco así manga por hombro. Es que no sé, vale, vale, vale, mucho alboroto. Hay gatitos que, bueno, pues, pero además de, bueno, de actuar así un poco en abstracto contra el estrés, por otro lado también hemos comprado unas sillas que son de, ¿cómo se llamaba esto? Donde el gato no pueda clavar las uñas. También, ¿cómo era? De ratón. Lo hay en esencia, sí. Yo creo que sí, ¿no? Y si no, le pasas el palo.
Es que lo de los 3, 6, 0, 14 y tanto, pues yo creo que ya mucha gente te dice, ay, lo del escondite. ¿Algo más que decir del escondite?
Pues ya te he dicho, hombre, puedo poner ejemplos, un armario, no sé qué, pero lo del regañarle tienes que enfocarlo de una manera.
¿Por qué?
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