Cómo PREVENIR la DIABETES FELINA 🐱💛| Detección temprana en gatos

En este video educativo el presentador explica de forma clara y práctica qué es la diabetes en los gatos, cómo se parece a la diabetes tipo 2 humana (insulino‑resistencia) y cuáles son los principales factores de riesgo (obesidad, edad 7‑13 años, machos castrados, razas predispuestas como Burmilla y Burmés, enfermedades hormonales y uso prolongado de glucocorticoides). Describe los signos clínicos tempranos (poliuria, polidipsia, polifagia con pérdida de peso, letargo, cambios en el pelaje y dificultad de movimiento) y enfatiza la importancia de detectarlos cuanto antes. Detalla el proceso diagnóstico veterinario: glucosa en sangre, glucosa en orina, fructosamina y la curva de glucosa de 12 h. Expone el tratamiento estándar con insulina (frecuencia, tipo, aplicación después de la comida, cuidados de almacenamiento y de la zona de inyección) y la necesidad de medir la glucosa en casa (puntos de punción en oreja o patita, calentamiento de la zona, rotación de sitios). Ofrece pautas preventivas y de manejo: control de peso mediante ejercicio diario y juego, alimentación alta en proteína y baja en carbohidratos, raciones controladas y pesaje regular. Señala que la mayoría de los gatos con diabetes pueden vivir una vida normal con tratamiento, que algunos pueden entrar en remisión después de años de buen control y que la calidad de vida depende de la detección precoz y del manejo continuo. Finalmente anima a los dueños a consultar al veterinario ante cualquier sospecha, a compartir experiencias y a suscribirse al canal.
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¿Cómo puedes mejorar la vida de un gato si sufre diabetes? ¿Se puede prevenir? Todas estas preguntas y otras muchas más surgen cada vez que abordamos este tema, el tema de la diabetes, porque aunque a ti no te lo parezca, es una enfermedad que se produce de manera relativamente frecuente en nuestros compañeros felinos. El tema está en que muchas veces, al igual que le pasa a otras enfermedades que tienen en nuestros gatos se empieza a desarrollar de una forma como muy silenciosa, porque aparecen gatos que suelen tener ya más o menos 7 o 9 años de edad, y de ahí en adelante, y las familias interpretan que son, bueno, cosas de la edad. Oye, el gato bebe un poco más de agua, orina un poco más, come mucho, con apetito, pero es que además adelgaza. Pero como siempre te digo, el objetivo de estos vídeos no es asustarte, sino simplemente informarte para que tú puedas detectar cuanto antes si tu gato está sufriendo diabetes. Pero bueno, vamos por el principio. ¿Qué es la diabetes? Bueno, al igual que en las personas, esta enfermedad se produce cuando el cuerpo no es capaz de utilizar la glucosa. La glucosa, que es como el azúcar que está en la sangre, es, por así decirlo, la energía que mueve el cuerpo. En el caso de la diabetes, bueno, pues por distintos mecanismos se produce que aunque la glucosa esté en la sangre, que aunque el cuerpo esté comiendo suficiente cantidad de energía, esa glucosa no puede entrar dentro de las células. La diabetes de los gatos es parecida a la diabetes de las personas tipo 2, la que se llama insulinoresistente. En ese tipo de diabetes lo que se produce es que las células son resistentes a la insulina, que es la hormona que se utiliza como para abrir las puertas de las células y que entre dentro de ellas el azúcar. Por lo tanto, como esa insulina no hace bien su efecto, las células no toman el azúcar, y ese es el motivo por el cual el gato, aunque está comiendo lo suficiente, termina adelgazando porque las células no pueden obtener esa energía, así que empiezan a gastar de las reservas que ya existen en el cuerpo. Pero claro, el problema viene porque ese azúcar que está en la sangre además también produce otros efectos en el resto del cuerpo que no son nada deseables, y ahí es cuando empiezan realmente el resto de problemas de salud relacionados con la diabetes. El caso es que nuestros gatos, cuando están padeciendo la enfermedad, la diabetes, además de tener todos esos síntomas que te acabo de decir, que comen con mucho apetito, que comen poquito y mucha cantidad de comida y aún así adelgazan, que beben más, que orinan mucha cantidad de pipí. También pueden estar como un poco más apagados, el pelo les cambia de brillo, lo tienen como más mate, como despeluchadito. Y en algunos casos, sobre todo los gatitos, cuando ya tienen la enfermedad muy avanzada, también tienen dificultad para moverse. Pero vamos ahora a otra cosa que quizás es mucho más tangible, la podemos ver todos más a menudo en casa: cómo y por qué se desarrolla la diabetes. Hay muchos factores que influyen. Uno de ellos, y es la principal pandemia que tienen nuestros gatos es la obesidad. La grasa hace que el cuerpo se vuelva resistente a la insulina, y por lo tanto, los gatos que tienen sobrepeso tienen más probabilidades de desarrollar diabetes. Por eso es tan frecuente que la empecemos a ver en gatos que están muy, muy gordos y que de repente, de la noche a la mañana, zas, empiezan a adelgazar, aunque siguen comiendo la misma cantidad o incluso más de alimento que antes. Por eso esos gatos que están todo el día en el sofá, que no se mueven, que tienen un estilo de vida sedentario, que prácticamente no que juegan, a los que incluso las familias no le dedican mucho tiempo para estimularles ese movimiento diario, son los que tienen más riesgo de sufrir este tipo de enfermedades. Hay otros factores, pues sí. Por ejemplo, es más frecuente en machos, y también en los machos que están castrados, pero porque ya se sabe que cuando se castra a los machos son más propensos a desarrollar obesidad porque también se mueven un poco menos. También está más relacionada con ciertas edades, como ya te he dicho, más o menos entre los 7 años y los 13 años de edad, aunque habitualmente la solemos detectar en gatos que tienen alrededor de 9 o 10 años. Hay otros factores, como por ejemplo la genética. Determinadas razas como el Burmilla o el Burmés son más propensos a padecer esta enfermedad. De hecho, hay estudios, uno por ejemplo muy interesante del Colegio de Veterinarios del Reino Unido, que han categorizado las razas que tienen más probabilidad. Y tenemos es el Burmilla y el Burmés en primera posición, y después también tenemos pues otras como el Maine Coon, el Siamés, y también otras razas cruzadas. Y después, pues hay otros desencadenantes, como por ejemplo otras enfermedades relacionadas con las hormonas o tratamientos muy prolongados con glucocorticoides. Pero en fin, vamos a lo que podemos prevenir. Evidentemente, si nuestro gato es de esas razas que están más propensas a padecer diabetes, pues esos factores no los podemos modificar. Sin embargo, el tema del movimiento, del juego, o también de la alimentación, sí están en nuestra mano. Por eso es tan importante fomentar la actividad física de nuestros gatos y darles también algo para hacer durante todo ese tiempo que pasan en nuestra casa, zonas para explorar, y además también que nos involucremos activamente en el juego. Si nosotros dedicamos al menos media horita al día a jugar con nuestro compañero felino, le estaremos dando movimiento y también estaremos contribuyendo a que haga ejercicio, y por ello estaremos alejando la posibilidad de que sufra sobrepeso. También es muy importante que tu gato coma la cantidad que necesita de alimento. No le pongas el bol hasta arriba y se lo dejes ahí durante el día porque total él se raciona. Tienes que pesarlo siempre y ajustarte a las recomendaciones diarias. Estos son cosas que te pueden parecer como muy básicas, pero no se le suele prestar la suficiente atención, sobre todo con gatos que viven dentro de casa y que no se mueven mucho y que solamente tienen 2 actividades en el día. Comer y dormir. Bueno, ¿y cómo se diagnostica la diabetes? Aparte de los síntomas, cuando lo llevamos al veterinario, lo que van a hacer lo primero, primero de todo, es medir la cantidad de azúcar que hay en la sangre, la glucosa. A estas alturas ya estás prácticamente hecho un experto en diabetes y ya sabrás que en el análisis de sangre saldrá la glucosa alta en la sangre. Y además también se suele medir en la orina. ¿Por qué? Bueno, pues porque cuando el azúcar está muy alto en la sangre, al pasar esa sangre por los los riñones y filtrarse, depurarse, también se eleva en la orina. Y por eso se mide en estos dos sitios. Pero claro, hay veces que a nuestro gato en la analítica le da de repente el azúcar un poco alta por el estrés. ¿Cómo podemos entonces diferenciar un gato que padece diabetes de un gato que no lo padece y que simplemente está estresado en la consulta? Bueno, pues hay mediciones específicas de otros parámetros que se suelen hacer, como por ejemplo la fructosamina, para saber si el gato realmente es diabético. Y además Cuando ya tenemos la sospecha más o menos clara, porque además hay síntomas y todo lo demás, también se suele someter a los gatos a unas mediciones a lo largo de un día entero para ver cómo se comporta la glucosa en la sangre. Es lo que se llama la curva de glucosa. Generalmente dejamos al gatito hospitalizado con nosotros durante 12 horas, y con un glucómetro, que es el aparatito que por ejemplo también usan las personas que tienen diabetes para medir el azúcar en su sangre, se va a ir tomando una muestra cada más o menos 2 horas, y con eso podremos sacar la curva de la glucosa. Y un gato que padece diabetes, ¿tiene algún tipo de tratamiento? ¿Cómo lo podemos corregir? La mayoría de las veces que detectamos diabetes en un gato necesitamos empezarles a poner insulina. Generalmente esta insulina se pone en los gatitos que están enfermos más o menos 2 veces al día. Va a depender del tipo de insulina, y eso por supuesto Si tú estás pasando por esta situación con tu gato, te lo va a decir tu veterinaria, pero más o menos esa es la aplicación normal. Y puede ser que todo esto a ti te está llegando ahora mismo de nuevas, pero también puede ser que a tu gato le acaben de diagnosticar esa enfermedad y que tú estés buscando información en internet. Tengo que tranquilizarte porque la mayoría de los gatos se llevan bastante bien con el tema de los pinchacitos de la insulina, no les suelen absolutamente nada, y las familias suelen hacerse muy bien al tratamiento del gato. Así que es una cosa que aunque tenga al principio un poquito de, bueno, de práctica, que tengas que, bueno, pues lógicamente acostumbrarte a ponerle el tratamiento al gato, al final la mayoría de las personas lo llevan muy bien. Hay una cosa que sí tenemos que tener presente si nuestro gato padece de esta enfermedad: la insulina generalmente se pone después de que el gato haya comido. Pero yo te tengo que hacer una recomendación, sí, bueno, si no lo sabes, que es que esperes un poquito después de que le des la comida a tu gato. ¿Por qué? Bueno, pues Porque si tenemos la mala suerte de que nuestro gato come y de repente vomita, y ya le hemos puesto la insulina en su cuerpo, no va a haber suficiente cantidad de energía. Y entonces lo que vamos a producir va a ser que la cantidad de azúcar de su sangre baje mucho, produciendo una hipoglucemia que también es muy peligrosa. Entonces, siempre cuando estamos haciendo el tratamiento de esta enfermedad, ponemos la comida, esperamos después más o menos media hora. Si el gatito no ha vomitado, en ese momento le ponemos la insulina. Y también es súper importante que, si no te lo ha dicho tu veterinaria, te lo digo yo: después de poner la insulina, no masajees la zona donde lo has puesto, porque ese medicamento con el masaje hace que no sea efectivo. Bueno, que se, que como que se pierda, como que se rompa, como que la insulina no valga. Además, otra cosa súper importante es que nunca almacenes la insulina de tu gato, que suele ir en la nevera, en la puerta del frigorífico. Porque al abrir y cerrar la nevera, ese vaivén hace que también se desnaturalice y que al final no sirva. Así que siempre en la balda, que de verdad que esto parecen minucias, pero que son muy, muy importantes, porque muchas personas no lo tienen en cuenta y de repente vemos que el tratamiento no está haciendo efecto en el gato, y puede ser porque no estén manejando bien el medicamento. Vale, pero estamos hablando del tratamiento de la insulina, pero hay una cosa muy importante que siempre tenemos que acostumbrarnos a hacer cuando nuestro gato tiene diabetes, que es medir el azúcar, medir la glucosa. ¿Cuándo medimos la glucosa en un gato con diabetes? Generalmente se tiene que hacer antes de ponerle la dosis de insulina. Cuando el gato está controlado, pues basta con que lo midamos una o dos veces al día. Pero hay algunas veces que nuestro gato está empezando con la enfermedad y todavía no sabemos si hemos alcanzado una dosis que sea la correcta para el gato, la que le mantiene estable. Entonces, en estos casos hay veces que hay que tomarle más mediciones a lo largo del día. Hay un momento muy importante que es el nadir, que es cuando la curva de glucosa baja el máximo posible, es decir, cuando la insulina está haciendo todo su efecto en el gato. Es súper importante localizar ese nadir para saber realmente que nuestro gato no está en una hipoglucemia, es decir, que nosotros con el medicamento no le hemos bajado la cantidad de azúcar tanto como para que sea peligroso para su salud. En cualquier caso, aunque tú detectes con el glucómetro que el azúcar por lo que sea esté más alta o más baja, tú no tienes que hacer ningún tipo de cambio en las dosis. Lo que tienes que hacer es informar a tu veterinario, vale, porque con estas enfermedades pequeños cambios pueden desequilibrar mucho la salud de nuestro gato. Entonces siempre es recomendable que cualquier cambio en la cantidad de insulina que le ponemos al gato esté supervisado por un profesional. Y ahora vamos con un consejo práctico. ¿Cómo vas a poder medir el azúcar de tu gato con el glucómetro? ¿Dónde es la parte más adecuada para hacerlo? Hay dos sitios en los que en casa podemos tomarle esa pequeña cantidad de sangre que hace falta para que el glucómetro mida. Uno de ellos es en la oreja y el otro es en la patita. Aquí, en la zona de la oreja, podemos hacerle un pequeño, una pequeña punción para sacar una gotita de sangre, si es eso lo que necesitamos, y con eso tomamos la medición con el glucómetro. Si por lo que sea el tema de la oreja nos da un poquito de respeto, pues yo qué sé, igual el gato tampoco se deja mucho, la otra zona de elección es la almohadillita, aquí. Un consejo que te voy a dar para que la sangre salga un poco mejor es que calientes esa zona un poco antes, que le hagas un pequeño masajito, que le pases quizás una gasita con un poquito de agua templada, porque cuando la parte esa está un poquito más calentita, un poquito más templada, llega mejor la sangre y por eso sale mucho mejor. Y otro consejo es que vayas alternando las zonas, que no siempre se lo hagas en el mismo sitio, porque muchas veces se queda un pequeño hematoma muy chiquitín que solo puede molestar un poco al gato. De la oreja puedes pasar a la patita, de la patita a la otra oreja, de esta oreja a esta patita. Así por lo menos vamos a tener 4 sitios de donde le podemos tomar la muestra. Y si no se dejan las orejitas porque menea la cabeza, pues de una patita a otra. Y con toda esta información, es normal que ahora mismo te puedas sentir inseguro, vale, es muy, muy normal. De hecho, es lo habitual, lo que pasa en el 100% de los casos. Las familias que se enfrentan a este problema la primera vez pues dicen: ay, madre mía, esto es un mundo, ¿cómo lo voy a hacer yo? ¿Cómo lo voy a llevar yo todo adelante? No te preocupes, porque como te dije antes, es una cosa que con la práctica sale después pues casi sola, vale, y es una cosa que vas a mejorar muchísimo con el tiempo, lo vas a hacer casi sin darte cuenta. Y por mi experiencia te puedo decir que la mayoría de los gatos también se adaptan bien y no suelen montar mucho drama. Vale, ¿podemos ayudarle a que la situación de la diabetes mejore? Pues sí, podemos ayudarle, además de con el tratamiento, mejorando también su estilo de vida. Tenemos que intentar que nuestro gato se mueva, que juegue, que salte, que haga ejercicio, que mueva sus músculos. Vamos, hay algunos gatos a los que les cuesta un poco jugar porque no tienen suficiente motivación, pero con esos gatos nos tenemos que empeñar todavía un un poquito más. Aunque al principio no se quieran mover, podemos ir probando con distintos tipos de juguetes, podemos ir alternando también los juguetes que tenemos por casa para conseguir que nuestro gato tenga una actividad física un poquito mayor. Esto es un cambio que lo tenemos que ir haciendo poco a poco. Es normal que al principio, si tu gato no está acostumbrado a moverse absolutamente nada, pues que nos cueste un poco más. Pero con el paso del tiempo también el gato se va a activar, va a estar más pendiente de su entorno y también con más ganas a jugar. Ya te digo que el tema del sobrepeso aquí es fundamental, el elemento que más afecta a cómo responde el cuerpo de nuestro gato a la insulina. Además, también en este caso la alimentación nos puede ayudar. Un cambio de alimentación hacia una que tenga más cantidad de proteína y menos cantidad de hidratos de carbono. Si nuestro gato ya tiene la enfermedad, pues es mejor que tenga menor cantidad de aporte de azúcares a través de la dieta, porque así también conseguiremos que en su sangre se eleven menos. Y por lo tanto, como su cuerpo entre comillas no gestiona bien ese azúcar, no la maneja bien por el tema de la insulina, ayudaremos a que no tenga todos esos signos negativos de que el azúcar esté disuelta en la sangre. ¿Y qué calidad de vida tienen los gatos que padecen diabetes? A ver, generalmente es buena. ¿Por qué? Bueno, pues porque si logramos controlar esa cantidad de azúcar súper elevada que tiene en su sangre mediante la insulina, El gato va a poder tener una calidad de vida como cualquier otro, va a poder comer el alimento que se le paute. Simplemente vamos a tener que estar nosotros un poquito más pendientes porque 2 veces al día hay que ponerle la insulina, pero el gato va a tener una actividad normal, se va a mover por tu casa, va a tener una vida normal y corriente. Es verdad que hay algunos gatos a los que se les tarda muchísimo tiempo en diagnosticar la diabetes. Y el azúcar, como te he dicho antes, en la sangre tiene efectos negativos en el cuerpo. ¿Por qué? Bueno, pues porque puede afectar también al funcionamiento de los riñones. ¿Qué pasa? Que hay algunos gatitos que te vienen con diabetes a la consulta y que ya también los riñones les han empezado a fallar. Este tipo de gatitos tienen un peor pronóstico, evidentemente, porque ya tienen otra enfermedad aparte de la diabetes. Aun así, si se controlan las dos enfermedades, también van a tener una buena calidad de vida. Pero por eso es tan importante que lo detectemos cuanto antes, a tiempo. Y después hay otro grupo de gatos que no se les ha visto absolutamente nada y que ya te vienen a la consulta con una crisis de hiperglucemia, es decir, el azúcar muy, muy alta en la sangre, que les ha llevado a, por ejemplo, haber perdido incluso hasta la consciencia. En esos gatos, el control en las primeras horas es crucial. Y esos gatos que están ya un poco más graves, bueno, pues hay en algunas ocasiones en las que no se les puede controlar y que al final terminan no superando la enfermedad. Pero como te digo, estos son los menos casos. Los casos, la mayoría de ellos, con el tratamiento durante su vida después van a tener una calidad de vida adecuada, muy buena. Porque sí, es un tratamiento crónico, y de entrada tienes que hacerte a la idea de que lo vas a tener que poner durante el resto de la vida de tu gato. Pero ojo, que he dicho de entrada, porque hay algunos gatos, y aquí viene la buenísima noticia, que terminan saliendo de la enfermedad. Es decir, su cuerpo vuelve a producir insulina y deja de ser resistente a la insulina, y por lo tanto deja de ser necesario que nosotros le sigamos poniendo el tratamiento. Esto no ocurre en todos los casos y suele ocurrir sobre todo ya en los gatitos que son más mayores, pues más de 10 años, después de que le hemos puesto un tratamiento adecuado durante su vida, que se ha diagnosticado correctamente la enfermedad y que se ha ido manejando bien el azúcar durante el tiempo que hemos sabido que nuestro gato tiene diabetes. Y por eso, otra vez te vuelvo a recalcar que es muy importante actuar a tiempo. Y bueno, con esto te he informado de las cosas más importantes que tienes que saber de la diabetes de los gatos. Oye, que de vez en cuando siempre está bien hablar de un tema más veterinario. En cualquier caso, es crucial, como te he dicho, que si has visto que tu gato tiene alguno de los síntomas, vayas al veterinario simplemente por consultarle, por decirle: oye, mira, que me ha dicho Carlos en internet que he visto esto, que mi gato tiene y que bebe más y que orina más. Por lo que sea, vamos a hacerle un análisis de sangre simplemente por quedarnos tranquilos, porque cuanto antes empecemos a actuar, mejor será la evolución y más fácil será que nuestro gato no tenga ninguno de esos efectos secundarios que deja el azúcar elevado en la sangre. Y yo animo a todas las personas que habéis pasado por esta experiencia a que dejéis vuestros comentarios, porque esto seguro que ayuda muchísimo más a enriquecer el vídeo y a que muchas personas que ahora mismo están muy perdidas puedan ver testimonios reales de las personas para que les puedan apoyar en estos momentos. Y si a ti te ha gustado este vídeo o este tipo de vídeos más veterinarios, ya sabes, dame un like para que me entere. Y si nos quieres apoyar muchísimo, muchísimo, regálanos un súper thanks. Recuerda que también puedes suscribirte si todavía no lo has hecho. Y este vídeo, que sé que va a llegar a muchísima menos gente, por favor, es súper importante que lo compartas y que lo Porque si no, ya sabes que YouTube nos hace la cruz. Y antes de irnos, vamos a conocer a esta rosquita de aquí, que se llama Mecha, y que nos dicen que aunque es una gatita carey, un poquito desconfiada, en el fondo es buenísima. Nos saluda con su compañera humana Silvia. Y desde Colombia tenemos a esta preciosidad que se llama Guajira. Nos saluda desde allí con sus compañeros humanos Franci y Diego. Y para despedirnos viajamos a Alemania. Desde allí nos saludan Freya y Floki, y lo hacen con su compañera humana Tania Hernández. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices, y hoy sí, con su majestad el cachorro aquí, nos despedimos hasta la semana que viene. Ven. Vamos a hacer una cosa. Soy infalible. Vente, gordi, ven. Ay, qué malo soy. Vale, ¿estás bien ahí? Tú te piensas que todo el monte es orégano y que toda la cocina es latita de comida, ¿verdad? Y que al final, al final no, que está líquido. Uy, mi gordi, ronroneando todo el rato. Vas a tener el sonidillo ahí de fondo. Que sí te puedo decir es que según los estudios, que esto lo hace gente que sabe mucho más de esto que yo, vale, vale, vale, vale.
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