Cómo SE CURÓ DE LA PIF MI GATO Alcachofo: la historia completa 🐯❤️

Javier Pariente documents his cat Alcachofa's recovery from feline infectious peritonitis after 84 days of antiviral treatment showed mixed results. The team extended therapy, increased the dose, and added a corticosteroid; after 126 days total, the abdominal fluid decreased enough to stop injections. Alcachofa improved clinically, and Pariente urges broader access to experimental antivirals for other cats with PIF.
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Hace un año a mi gato Alcachofó le diagnosticaron PIF, y hoy te vengo a contar toda la historia completa sobre cómo llegó a curarse de esa enfermedad, desde el día del diagnóstico hasta su última revisión. Y además aprovecho para responder un montón de dudas que me habéis hecho llegar sobre la peritonitis infecciosa felina: tratamiento, dónde conseguirlo, cuánto nos ha costado y muchísimas cosas más. Han pasado muchísimas cosas desde el último vídeo que has visto aquí en el canal, porque aunque para ti haya sido solamente una semana Lo cierto es que entre ese y este hay casi un mes. Aunque tú también ya lo habrás visto por el título del vídeo, y ahora mismo lo estás viendo en imágenes, Alcachofo tiene la barriguita pelada y una marca en una patita donde ha tenido puesta una vía. La barriguita pelada es de una ecografía que le hemos tenido que hacer porque Alcachofo tiene PIF. Para el que no lo sepa, el PIF, la PIF o FIP en inglés, son las siglas de una enfermedad que se llama peritonitis infecciosa felina. Una enfermedad muy grave que se produce en los gatos por el coronavirus entérico felino. El hecho es que la mayoría de los gatos que padecen esta enfermedad terminan falleciendo si no se encuentra un tratamiento. Nosotros lo teníamos todo preparado para irnos de vacaciones. Habíamos grabado un montón de vídeos en adelanto para que, aunque nosotros no estuviésemos muy pendientes del canal, a ti no te faltase ninguno durante todo este tiempo. Y aunque viste el vídeo especial del canal del aniversario en el que nos íbamos a ir de vacaciones y que íbamos a dejar al cachofo, a a cargo de, bueno, la cat sitter, mis padres, una amiga, que dejábamos toda la casa preparada y todas las instrucciones para ellos, pues al final, por cómo se han ido dando todas las circunstancias, no nos hemos ido de vacaciones. Porque es que justamente la semana justo de antes empezamos a ver en Alcachofa una serie de comportamientos bastante raros. Empezó a estar como más apático, quería moverse muchísimo menos, no quería jugar, no quería, bueno, prácticamente moverse del sofá, e incluso había empezado a comer muy, muy poquito. Y aunque al principio lo asociamos con el calor, el verano, que muchas veces, bueno, pues tiene a nuestros gatos un poquito más apáticos, pues con muchas menos ganas de moverse, porque lógicamente ellos también lo sufren, ya cuando empezamos a ver que Alcachofón no se quería subir a las ventanas, que de hecho, por ejemplo, cuando quería saltar alguna altura le pedía ayuda a José, se ponía a maullarle, ya de verdad nos dimos cuenta que algo no estaba yendo bien. Además, hacía muy, muy pocas cacas, eran chiquititas, muy duras, y ni siquiera eran todos los días. Nosotros incluso llegamos a pensar que estaba estreñido, porque claro, si se quiere mover un poquito menos, que eso también ayuda al movimiento del intestino, y además también está comiendo menos comida, y tampoco estaba comiendo comida húmeda porque la había rechazado, pues para mí tenía todo el sentido. Paralelamente, vimos que la barriga estaba como muy hinchada, como muy grande, y todo esto había ocurrido en muy, muy poco tiempo, en menos de una semana. Y además Con el paso de los días parecía que incluso iba peor. Así que en este punto decidimos hacerle pruebas. Lo primero que hicimos fueron unas radiografías. Y bueno, yo cuando vi aquella radiografía, aquella imagen de la barriga de Alcachofa en radiografía, se me vino el mundo encima, porque lo que se veía en la imagen, bueno, pues es altamente sugestivo de que dentro de la barriga hay líquido. O sea, que se le estaba acumulando dentro de su pancita una gran cantidad de líquido. Esta es una imagen que los veterinarios temblamos al ver. Cuando lo vemos en la consulta con otro paciente decimos: madre mía, algo muy grave está pasando. Pues imagínate cuando yo lo vi directamente de Alcachofos. Yo no me lo podía creer, porque es verdad que se acumule líquido en la barriga no es solamente debido al PIF, a la peritonitis infecciosa felina, sino que también se puede producir por otras enfermedades. Pero cualquiera de las enfermedades que produce que se acumule líquido ahí dentro no es nada bueno. Claro, cuando vimos esa imagen ya empezamos una carrera contrarreloj, porque lo más importante era saber qué tipo de líquido se le estaba acumulando al cachofo dentro de la barriga y cuál era la causa. Y para eso no nos vale solamente una radiografía, sino que además también hay que hacer una ecografía. La ecografía confirmó todas nuestras sospechas, ahí dentro había líquido. Y lógicamente, como ya lo estábamos viendo en ese momento y teníamos al cachofo sedadito para poder hacer todo bien, pues ya aprovechamos y sacamos una muestra. El líquido es de un color pues como transparente, un poquito como color ámbar, vale. O sea que no era tampoco debido a ningún tipo de infección, no era sangre, era un líquido que se estaba acumulando ahí por un motivo. Evidentemente, esto también ya nos empieza a apuntar hacia el PIF. Además de sacar el líquido, pues lo analizamos y bueno, hicimos una PCR del líquido y también hicimos una citología, que son pruebas que tardan un poquito más de tiempo en darnos los resultados porque hay que mandarlas a laboratorio externo. Pero paralelamente con eso también hicimos un test que se llama el test de Rivalta. Cuando tuvimos los resultados de esta prueba se me vino literalmente el mundo encima, porque si esta prueba es positiva es muy sugestiva de que, bueno, en este caso alcachofa está teniendo un PIF. Bueno, el test de Rivalta es simplemente una gotita del líquido, la echamos en vinagre, en ácido acético, y si la gotita de líquido desaparece Pues no es PIF, pero si se queda flotando en forma como de medusa, como de gotita, en ese caso muy probablemente ante lo que estemos sea ante una peritonitis infecciosa felina. En el caso de Alcachofo, el test dio positivo, la gotita se quedó flotando. Todo eso lo que significaba es que Alcachofo está padeciendo PIF húmedo abdominal, la forma más agresiva de la enfermedad, y la mayoría de los gatos que la padecen no tienen mucho tiempo de esperanza de vida. Y esto todo tiene sentido viendo cómo había progresado todo tan rápido y cómo se había agravado el estado de salud de Alcachofa. Y tú imagínate en ese momento cómo nos encontrábamos nosotros. Para empezar, todo eran preguntas, porque era como, oye, ¿cómo puede ser que mi gato tenga esta enfermedad que es infecciosa después de un año y medio viviendo con nosotros, que no ha salido a la calle, que no ha tenido contacto con otros gatos? ¿Cómo no le ha dado la cara antes? ¿Por qué ahora mismo mi gato está padeciéndolo? Y bueno, eso era yo, que más o menos podía analizar las causas de la enfermedad. Pero es que José pensaba que el cachorro estaba solamente un poco estreñido, un poco desganado, y ahora le estábamos diciendo que se podía morir. Bueno, vale, ya sabíamos lo que tenía el cachorro, pero ahora, ¿qué tipo de medicación le podemos poner? O sea, ¿cómo podemos luchar contra el virus? Aquí el problema más gordo está en que en España no hay ningún tratamiento aprobado para poder tratar a los gatos con PIF, y eso significa que si no se les pone nada Todos los gatos fallecen. Claro, tú sabes eso, de repente te das cuenta de esa realidad y se te viene el mundo encima, porque lo más fuerte de todo es que sí hay un fármaco capaz de tratar a estos gatos, que se llama GS441524. Bueno, ese código de números es lo que indica la molécula que puede inactivar el virus y que al final ayuda a que la mayoría de los gatos que lo reciben se terminen salvando de esta enfermedad. Pero claro, no se comercializa en España ni en muchísimos países tampoco. De hecho, los estudios son también muy, muy recientes. Se empezó a investigar sobre esta molécula alrededor del año 2018 y se vio que hasta más del 90% de los gatos que recibían el tratamiento se salvaban. Entonces, claro, tú imagínate cuál es nuestra posición, que de repente te das cuenta que hay algo que sí le podemos dar al gato para que no tenga un desenlace fatal y que sin embargo no podemos conseguir acudiendo a una farmacia. Así que claro, si no tienes idea de toda esta información, pues igual te resignas y dices: pues bueno, pues ya está, el PIF es una enfermedad que no tiene cura. Bajas los brazos, piensas que no puedes hacer nada más y ya está. Pero es que el problema es que sí hay cosas que se pueden hacer. Y José y yo nos pusimos a investigar y a buscar por todas las vías posibles cómo podíamos conseguir el fármaco. Por suerte, aquí cerca en Francia, pues bueno, el año pasado se ha autorizado a que los veterinarios lo puedan recetar y que directamente en las farmacias lo puedan fabricar, en lo que se llama una fórmula magistral. Entonces te lo fabrican específicamente para tu gato. No es que puedas ir a cualquier farmacia a pedirlo, porque tiene que tener esa farmacia en concreto la posibilidad de fabricarlo, vale, pero al menos se puede conseguir, y eso ya abre una puerta a la esperanza.. Y hay otros países, como por ejemplo son Chipre, Reino Unido, EE.UU., donde me consta que la situación es similar. Además, paralelamente, bueno, pues yo estaba hablando con un montón de amigos veterinarios para saber si podíamos encontrar más información sobre el tema, y una compañera mía, una amiga mía, me dijo que hay grupos en redes sociales que te pueden asesorar muy bien en el caso en el que tu gato tenga esta enfermedad. En concreto, nosotros recurrimos a Warriors, que bueno, que los puedes encontrar y puedes escribirles pues por Facebook o por Instagram, y que tienen grupos en, bueno, igual que en España, pueden tener grupos en otros países. Y también hay un grupo general que está en inglés donde tienen muchísima información sobre el tema. Si estás pasando ahora mismo por este momento, de verdad, escríbeles, que te van a ser de muchísima ayuda y te van a asesorar muy, muy bien. Si no hay un grupo local en tu país, escribe al general, que también lo atienden perfectamente. Lo importante aquí es actuar rápido y acudir a gente que te pueda ayudar, y estos grupos te asesoran muy, muy bien. Con esta enfermedad quiero decirte que no hay tiempo que perder. Te acabo de decir cómo había empeorado el cachorro en cuestión de 3 o 4 días. Entonces, si empiezas a perder tiempo o no sabes muy bien a dónde tienes que acudir para buscar soluciones y respuestas, pues es posible que el estado de tu gato empeore muchísimo. Nosotros nos pusimos manos a la obra y conseguimos el tratamiento muy, muy rápido. Y ya sí te puedo empezar a contar buenas noticias. Este mes ha sido muy intenso, han pasado muchísimas cosas desde ese momento en el que tuvimos el diagnóstico de Alcachofa. Pues hemos hecho un viaje también emocional por un montón de estados muy diversos, muy distintos. Hemos estado arriba, hemos estado abajo, algunos días más animados, otros días más preocupados. Evidentemente siempre quieres que que todo funcione y que vaya todo bien. Y ahora te voy a resumir un poco por todo eso, por lo que hemos ido pasando, también por si esto le puede ayudar a alguien. Bueno, empezamos el tratamiento y nosotros en el momento de grabar este vídeo llevamos ya más o menos un mes desde que, bueno, tuvimos el diagnóstico y le estamos poniendo el fármaco a Alcachofa. En todo este tiempo hemos sido sus enfermeros. De hecho, las vacaciones que teníamos previstas para irnos fuera pues las hemos empleado para estar con él todos los días, porque es muy importante, sobre todo los primeros días, estar muy, muy pendientes del seguimiento. Ha habido una cosa que a mí me ha ayudado muchísimo, que ha sido llevar un diario con todas esas cosas que son importantes, pues sobre todo el estado de ánimo, el peso, saber si come o no come, porque muchas veces los gatitos con PIF pues pierden el apetito, y es muy importante que sigan metiendo calorías al cuerpo para que Bueno, pues para que tenga energía, tenga pilas el cuerpo para poder luchar contra el virus. Y también nosotros hemos metido un montón de datos, como si iba al arenero, si hacía caca, si hacía pipí. También hemos metido otros datos como el estado anímico de Alcachofa. Pues yo qué sé, si quería subirse a una silla o quería venirse con nosotros, si se subía al sofá de un salto. Eso indica que su Bueno, al menos el estado general pues está mejorando. Si va haciendo cada vez más cositas de las que había dejado de hacer en los últimos días, eso indica que su vida está recuperando una cierta normalidad. Por lo tanto, que su cuerpo está atacando al virus gracias al fármaco. Además, el fármaco hay que ponérselo diariamente y hay que estar súper pendientes. Y al principio pues hemos pasado muchas noches prácticamente sin dormir porque estábamos todo el rato pendientes si el gato se levantaba, se iba al arenero, ay, parece que ha querido comer un poquito más de pienso, ay, parece que, bueno, pues se ha cambiado y se ha dado la vuelta en su camita, o se ha venido a dormir a los pies de la cama. Todo eso para nosotros, bueno, pues eran muchas cosas en las que nos estábamos fijando, y que cada pequeño paso que veíamos que daba el cachorro hacia recuperar la normalidad de su vida era prácticamente un logro. Pero además hemos tenido muchísimo miedo porque, bueno, le estamos poniendo una medicina para una enfermedad que es potencialmente mortal y que lógicamente estamos con los dedos cruzados para que funcione, porque si esto no funciona ya no nos queda nada. Otro estado de ánimo que hemos tenido bastante, de forma bastante recurrente, ha sido pues una cierta, pues no sé si frustración, pero sí sobre todo decir: ay, ¿nos habremos dado cuenta a tiempo? O sea, ¿Por qué, yo qué sé, le ha pasado esto a mi gato? Quizás había algunos signos antes que no me he dado cuenta. O sea, todo eso son preguntas que resuenan cada día en nuestra cabeza y que sobre todo al principio pues las teníamos siempre rondándonos. Aunque en general te tengo que decir que la evolución de Alcachofo está siendo positiva. Mira, al principio, los primeros días, prácticamente no tenía apetito. Lo que nos salvó de aquellos primeros días de que no comiera absolutamente nada fue el churu. Era lo único que parecía que le llamaba un poco más la atención. De hecho, lo tenemos apuntado, el primer día solamente comió 4 churros en todo el día. Ya después, conforme iban pasando los días, parecía que el apetito iba volviendo un poquito, pero un poquito entre muchísimas comillas. Por ejemplo, teníamos que irle persiguiendo con paté untado en los dedos para que él se decidiese a lamerlo, y cada cuartito de lata que Alcachofa se comía, nosotros lo festejábamos como, bueno, como si fuese una gran hazaña. Al quinto día ya sí podemos decir que comía con un poquito más de alegría, aunque es verdad que de forma un poco caprichosa también. Nosotros, bueno, pues desde el principio le dejamos un montón de variedades de comida, de texturas distintas, de sabores distintos, para ver si había alguno que le llamaba más la atención que el resto, y para ver si, bueno, había una cierta tendencia de decir, oye, pues este sabor y esta textura con gelatina, por ejemplo, le gusta más, vamos a ponerle más de esto a ver si va comiendo cada vez más. Bueno, pues ya a partir del quinto día de tratamiento es verdad que empezamos a ver que no era tan necesario ir detrás de él con los deditos untados, sino que él solo tenía la iniciativa de acercarse al plato y de comer. Somos conscientes de que en todo este proceso lo estamos malcriando un montón con el tema de la comida y que esto probablemente en el futuro, bueno, pues nos traiga algún que otro quebradero de cabeza. Pero es verdad que es muy importante que cuando nuestros gatos están enfermos y que han dejado de comer, coman lo que sea, lo que les apetezca, cosas que le empiecen a nutrir. Porque un gato no puede estar mucho tiempo en ayunas, de hecho esto complica mucho el estado de salud. Entonces, si solamente le dejas este alimento que es súper sano y súper healthy y súper todo porque es lo que tienes que comer, es posible que el gato pues permanezca más tiempo en ayunas. Así que hay que consentirles un poco, darle un poquito más de capricho, pues como te he dicho, abusar quizás un poco más de los premios, del churu, porque eso es importante. Y ahora ya, con el paso del tiempo, el cachorro está comiendo bastante mejor. Es verdad que el pienso seco le cuesta un poquito más comerlo, y nosotros estamos pendientes, y todo lo que no come de pienso seco se lo estamos poniendo de latita, de paté, de sobre, o de lo que sea. Paralelamente con todo esto, lógicamente, ya que ha empezado a comer un poquito más, pues va al baño de forma más regular. También hemos visto que sus cacas han mejorado, que bueno, hace frecuentemente, la hace una vez al día mínimo, y que también utiliza su arenero para hacer pipí sin ningún problema. Ya con una semana de tratamiento vimos que la barriga le había empezado a bajar, o que al menos nosotros en ese momento ya nos podíamos dar cuenta, porque yo creo que ya desde el principio pues dejó de engordarle la barriga y un poco a poco, poco a poco, fue bajando. Pero ya a la semana era un cambio bastante visible. José todos los días le hace un vídeo, le hace fotos para poder tener también esa referencia. Que la barriga baje es un signo muy, muy importante porque el problema de la enfermedad es que el cuerpo está reaccionando de una forma un poco rara contra el virus y eso es lo que motiva que empiece a aparecer líquido en determinadas zonas. Si no se acumula líquido y además le empieza a bajar Quiere decir que hay menos virus, que el fármaco que le estamos poniendo lo está matando, y que por lo tanto el sistema inmunitario de Alcachofa no está luchando con él de una forma rara, y por eso no se acumula líquido. Y bueno, ya también que tenía menos barriga, que se podía mover un poquito mejor, pues empezó a hacer otras cosas que había dejado un poquito de lado, como por ejemplo es el acicalado. Bueno, como antes tenía el abdomen muy, muy hinchado, pues no podía llegarse a determinadas zonas, como por ejemplo aquí detrás de la espalda. Pero ya, bueno, se acicala perfectamente, hace sus posturas de bailarina de ballet y llega a su entrepierna, por ejemplo, sin ningún problema. Todos estos cambios hemos empezado a verlos muy, muy rápido, y esto es un buen signo. Quiere decir que la enfermedad va remitiendo. Y ya a partir del día 12 de tratamiento empezamos a ver cambios en su actividad física. Ya no solamente eran cambios, bueno, pues su aspecto externo general, sino también en sus rutinas, en cómo actúa cada día, en qué cosas hace, qué cosas, bueno, que se mueve, que tiene interés por cazar cositas, por estar pendiente de juguetes. Y sobre todo, algo muy, muy importante que nos hemos dado cuenta es que ya pues se sube, por ejemplo, a altura sin necesidad de pedir que alguien lo aúpe, porque eso Está indicando que él va ganando también agilidad. Entonces ya sale a las ventanas, se sube encima de las mesas, sube encima de su rascador o del mueble sin ningún tipo de problema. Y claro, todo eso nos mantiene bastante esperanzados. Esto evidentemente son las primeras semanas del tratamiento, todavía nos queda muchísimo por delante. Ahora mismo, cuando ya llevamos prácticamente un mes, pues casi casi que nos quedan otros 2 meses de tratamiento en los que tenemos que seguir viendo que todo va sobre ruedas, que todo está bajo control. El tratamiento en total son en torno a unos 84 días. Hay algunos gatos que a partir del día 84 hay que mantenerlos controlados porque pueden tener alguna recaída y hay que darle otra segunda pauta de tratamiento. Confiemos en que Alcachofó no sea así y que, bueno, que a partir del día 84 vaya todo bien, aunque todavía eso lógicamente no lo sabemos. Además, algo muy bueno es que se ha visto que si los gatos responden bien al tratamiento durante la primera semana o 10 días, pues se curan en más de un 90%. Y eso pues no puede ser otra cosa que una buena noticia. O sea, nosotros tampoco somos ajenos a eso, aunque sigamos todavía con miedo y todavía sabemos que nos queda mucho camino por hacer. Pues oye, ya hemos pasado quizás la parte más complicada Ahora vamos a intentar que siga todo bien, a estar muy pendientes de que toda la evolución de Alcachofa continúe adecuadamente, porque si no fuese así, igual hay que ajustar la dosis del tratamiento. Pero bueno, son en cualquier caso buenas noticias. Además, en unos días tenemos el primer examen, la primera revalida en estos casos, que es, bueno, cuando ya llevas más de un mes de tratamiento, tienes que repetir la analítica de sangre y además también repetir la ecografía para ver que todo está yendo bien. Por ejemplo, en la ecografía vamos a poder ver si hay líquido o ya no queda nada de líquido en el abdomen. Si no queda nada de líquido, será fantástico. Y en la analítica podremos ver también si no hay anemia y si se está recuperando. Creo que más o menos te lo he contado así un poco todo, todo lo que hemos pasado en este último mes. Ha sido un mes muy loco, un mes en el que, por ejemplo, no hemos estado grabando vídeos, hemos estado, bueno, pues sacando los que teníamos ya preparados para las vacaciones. Pero sobre todo queríamos hacer este vídeo para, bueno, hablarte de cuál ha sido nuestro caso, que nos ha tocado vivir, y contarte cuál ha sido nuestra experiencia de primera mano. Y sobre todo, y lo más importante, hablarte también de que a los gatos a los que se les diagnostica esta enfermedad ahora mismo ya podemos darle una respuesta y hay una ventana a la esperanza. Parece un tópico, pero es verdad. O sea, ahora mismo ya no tiene por qué ser un sinónimo el PIF de que te tengas que despedir de tu gato, sino que hay cosas que puedes hacer para intentar salvarlo. Por otro lado, quiero que entiendas que esta enfermedad es muy, muy delicada, no solo por, bueno, cómo ha sido tradicionalmente el desenlace de los gatos, sino también por esta dificultad que hay de acceder al tratamiento y de encontrar información sobre este tratamiento. Por eso es por lo que también queríamos hacer este vídeo, para intentar ayudar a algunas personas que se puedan estar viendo en esta situación. Te dejo aquí debajo en la cajita de descripción enlazados cuáles son los contactos de estos grupos que te pueden asesorar y que te pueden ayudar. Créeme que son de muchísima ayuda, que hay muchas veces que le preguntamos al veterinario y quizás pues no sabe que existen estos fármacos porque como no están aprobados, que solamente se están utilizando entre comillas de forma experimental, pues quizás no sabe que cerca de ellos se pueden conseguir este tipo de fármacos que pueden salvar a estos gatos. Pues por eso mismo, esta gente que está muy, muy encima de todos los avances que se están produciendo con respecto al PIF de los gatos te pueden asesorar muy, muy bien y bueno, pues lanzarte un salvavidas en este momento. Y por otro lado, pues ya sabes, te he intentado contar mi experiencia personal e informarte hasta donde puedo, porque la situación también es un poco delicada. En cualquier caso, además, pues ahora mismo a nosotros nos queda un tiempo en el que tenemos que estar muy, muy vigilantes de cuál es la evolución de Alcachofa, de que nada se tuerza y de que sigamos por esta senda, por este camino que estamos viendo que está de momento funcionando. Ojalá que toda la pauta de tratamiento, que como te he dicho es muy, muy larga, se desarrolle de forma normal y que Alcachofa siga mejorando día a día. No queremos, o sea, no te quiero lanzar un mensaje de euforia, no, como de decir bueno, pues ya lo hemos pasado. No, somos conscientes de que todavía nos queda muchísimo por luchar, pero al menos los datos y la evolución que estamos viendo ahora mismo está siendo positiva. Entonces bueno, te quiero hacer también un poco partícipe de ello, como un mensaje también de esperanza en el caso en el que estés pasando ahora mismo por este, por este trance. Y nosotros pues evidentemente Vamos a intentar seguir subiendo vídeos al canal. Ahora mismo estamos bien, tenemos ánimos para poderlo seguir haciendo. Como Alcachofa además también está respondiendo, pues también eso nos impulsa a nosotros a seguir. Vamos a hablar de otros temas. La semana que viene tendrás un vídeo distinto, de otras cosas que no tienen nada que ver con esto. Y paralelamente te iremos comentando a ver cómo va evolucionando Alcachofa. Todas las buenas noticias también las queremos compartir con vosotros porque creemos también que es una forma de transmitir Pues eso, un mensaje de esperanza con respecto a una enfermedad que hasta hace nada era incurable. Y nada, bueno, es difícil poner todo esto en pie. De hecho, ha tenido que pasar un mes también para que yo me anime a hablarte del tema, para que nos hayamos asegurado de que más o menos las cosas están saliendo bien y que hay una evolución positiva. Pero en cualquier caso, espero haberte transmitido el mensaje que quería. Y espero también que te haya servido. Y no tengo al Cachofo aquí encima no por nada, sino porque ahora mismo le queremos dejar un poquito de descanso. Él está ahora mismo durmiendo la siesta, que probablemente José te pueda poner por aquí algún vídeo de lo que está haciendo ahora mismo el Cachofo. Pero que bueno, que sepáis que está bien y que os manda unos ronroneos muy, muy fuertes. Cachofito, la gente quiere saber de ti. Hola, hola, miro. Hola, ¿cómo estás? Está bien, durmiendo la siesta. Hace 4 semanas te conté que Alcachofó tiene PIF y todavía seguimos en el proceso del tratamiento. Hoy te cuento cómo han sido los resultados de su última revisión y cómo está yendo todo. Bueno, aquí estoy con el protagonista del vídeo de hoy, aunque ya se marcha, y como te conté, hoy toca ponernos un poquito al día sobre cómo ha sido la evolución de su enfermedad en el último mes. Vamos a situarnos un poquito aquí, un poco en la línea temporal, ¿no? El último vídeo en el que te conté que le habíamos diagnosticado pif al cachofo estaba hecho un poquito antes de que tuviera que pasar por la consulta para que le hiciésemos otra vez analítica y ecografía y viésemos a ver qué tal estaba yendo todo. Y bueno, lo cierto es que cuando le hicimos aquellas pruebas recibimos un resultado que no esperábamos. Y es que aunque en el otro vídeo ya te dije que la evolución estaba siendo positiva, al menos durante las primeras semanas de tratamiento, Cuando recibimos los resultados de la analítica y también vimos la ecografía, vimos que el proceso no estaba avanzando tan rápido como pensábamos nosotros, es decir, iba un poquito más lento de lo que nos gustaría. Bueno, para el que no lo sepa, Alcachofa tiene PIF, que es una enfermedad infecciosa producida por un coronavirus felino y que se llama también peritonitis infecciosa felina. Bueno, a día de hoy llevamos ya 42 días del tratamiento de Alcachofa. Tú lo estás viendo con un poquito de desfase porque siempre llevamos algunos vídeos adelantados, pero ya podemos decir que hemos cruzado el ecuador de todo el tratamiento, porque el tratamiento en total son 84 días. Y es verdad que, bueno, todo este proceso se nos está haciendo un poquito duro porque todos los días hay que pincharle al cachofo. Y bueno, pues hay que, bueno, llevar la situación como se puede. Pero también es cierto que ahora, viéndolo en perspectiva, digo, tampoco se me ha hecho tan largo. El único tema está en que en principio son 84 días, como te acabo de decir, pero eso solamente ocurre en aquellos gatos que responden bien a la primera pauta de tratamiento. Hay algún pequeño grupo de gatos que no responden tan, tan bien y que hay que ponerle una segunda pauta de tratamiento de otros 84 días. Ahora mismo no sabemos si nosotros vamos a poder terminar con esos 84 días iniciales, porque bueno, va a depender mucho de cómo vayan siendo los resultados de las distintas analíticas que le tenemos que ir haciendo al cachofo durante todo el proceso. Que está la cosa mejor y que Alcachofa está mucho más animado. Físicamente ha pegado un cambiazo que es la noche y el día. Ahora mismo se mueve mucho, quiere jugar un montón y demás. Pero precisamente soy un poquito más prudente porque, como vimos todavía algunas cosas que no estaban del todo bien, pues todavía no podemos decir que haya superado la enfermedad. Porque aunque el tratamiento es bastante nuevo y experimental, pero es cierto que se han publicado estudios sobre cómo tienen que ir evolucionando la mayoría de los gatos. ¿Qué pasa? Bueno, que en ese primer análisis que le hemos hecho a Alcachofa hemos visto que las globulinas de su sangre, que son unas proteínas que se elevan cuando hay inflamación, pues siguen estando un poquito altas. Y también hay todavía algo de líquido en el abdomen. Es verdad que no tiene nada que ver con lo que tenía al principio, pero todavía mantiene una pequeña cantidad de ese líquido, y esto no sería deseable. Eso indica que el proceso de Alcachofa está siendo un poquito más lento que en la mayoría de los gatos. Bueno, te voy a poner por aquí una gráfica y como ves, la mayoría de los gatos en la semana 4, que es cuando se les hace las analíticas, tendrían que tener más o menos en torno a 6 de esas globulinas en sangre. Y sin embargo, Alcachofa en la semana 4 estaba en 6,4. Bueno, tú me puedes decir, bueno, pues es muy poquito más. Sí, es cierto, pero esto indica que no está respondiendo tan, tan rápido como se podría esperar. Lo que indican estos resultados es que todavía sigue habiendo virus en su organismo, todavía sigue teniendo una infección activa. Su cuerpo sigue luchando y el medicamento que le estamos poniendo le está ayudando, es verdad, pero todavía sigue por ahí dando un poquito de guerra ese virus, cuando lo que esperábamos a raíz de los estudios era que los valores de la sangre ya se hubieran normalizado. A ver, que esto no indica que el tratamiento esté yendo mal, y también es cierto que con este tratamiento entre el 80 y el 90% de los gatos que reciben se terminan curando de la enfermedad. Pero también es importante ir haciendo estos controles cuando va pasando el tiempo para ver cómo está respondiendo el gato y cómo el virus sigue estando activo o ya no lo está. Porque recordemos que esta enfermedad, si no se pone este tratamiento, es mortal en la mayoría de los casos. Bueno, prácticamente en el 100% de ellos. Entonces, claro, yo he visto muchos gatos que cuando no existía nada de esto se morían casi todos y entenderás también mi preocupación viendo cómo, bueno, pues a mí me gustaría que mi gato ya no tuviese nada del virus en su organismo. Y también es cierto que hemos pasado ya varios momentos críticos, por ejemplo, los 10 primeros días. Si el gato responde positivamente en ese periodo de tiempo, eso indica que muy probablemente vaya a responder finalmente al tratamiento. Y además también ya estamos a mitad del tratamiento y vemos que en general el estado de Alcachofa es bueno. No tiene fiebre, tiene apetito, se quiere mover, y todo eso son buenas noticias. Además, en su sangre también hay cosas que han mejorado. Por ejemplo, al principio, cuando le hicimos la primera analítica, vimos que tenía un poco de anemia, que es normal cuando hay una infección de este tipo. Ya la anemia en esta segunda analítica se ha solucionado por completo. Y también que tenía baja otra proteína de la sangre, que es la albúmina. Sin embargo, en esta segunda analítica, la albúmina también se ha normalizado, lo cual es un buen signo. Así que no quiero sonar negativo ni alarmante con el vídeo, simplemente te estoy contando las cosas como son. En general ha habido una evolución que es positiva, pero todavía hay algunas cositas que se tienen que terminar de solucionar. Bueno, y pasando un poco de todo esto que es un poco más técnico, ¿no? Cómo se encuentra la sangre de Alcachofa específicamente, cómo está él, cómo ¿Cómo le vemos en su día a día? Bueno, estamos pasando por varios periodos, vale, porque como te he dicho, el tratamiento es inyectado y se tiene que poner cada día, y el medicamento es un poco doloroso. O sea, cuando le tenemos que pinchar, pues él, aunque es un bendito y se suele quedar quietecillo, se queja. Hay algunas veces, en función del día que le cojamos, si está un poco más despierto, si está un poco más activo en ese momento, que se puede resistir un poco más. Pero bueno, entra dentro de lo que cabe esperar. El gato nota que cuando le pinchamos le duele un poco y es normal que se pueda resistir un, bueno, un pelín. Pero bueno, sabemos que tenemos que pasar por eso y que es la única solución que tenemos. O sea, si no le tratamos, la enfermedad es muchísimo peor que hacerle pasar ese pequeño mal rato cada día. Más cosas que te tengo que contar ya después de este tiempo y viendo cómo va evolucionando. Bueno, pues no solamente es doloroso el momento del pinchacito, sino que también donde se le queda el líquido después le molesta un poco. Esto es normal con este tipo de medicamentos. Es verdad que hay una alternativa a este tratamiento que es en forma de pastillas, pero con las pastillas hay que tener también algunas precauciones. Por ejemplo, hay que dejar al gato en ayunas una hora antes y media hora después de dársela. Además, si el gato tiene algún tipo de vómito o de diarrea, puede ser que la pastilla no se absorba de la misma forma. Y por eso nosotros hemos optado por seguir con las, bueno, con los pinchazos, con las inyecciones. ¿Qué más cosas han ido apareciendo durante este tiempo? Bueno, pues que los gatos tienen memoria, como ya sabes. Entonces, Alcachofo también tiene muy, muy cogido ese punto, ese momento del día en el que sabe que le toca la medicación. ¿Qué pasa? Que como ya se lo ha aprendido, a la hora que toca, pues si puede, desaparece. Si está despierto y consciente y sabe la hora que es, En ese momento se mete debajo de una cama o se va debajo de una mesa, y todo esto lo que hace es que complica un poquito más el proceso. Hay que andarle buscando, sacándole de donde esté, y también él se pone un poquito más nervioso. Así que imagínate cómo puede afectar esto un poco a la convivencia durante 42 días y lo que nos queda por delante. El vínculo quizás se ha podido afectar un poquito. Es verdad que Alcachofo sigue siendo cariñoso y me sigue buscando y nos sigue saludando por las mañanas y demás, Pero cuando se va acercando la hora, pues es normal que intente desaparecer. Vamos, yo no se lo tengo en cuenta, y probablemente después de que terminemos el tratamiento, si todo se soluciona y todo va bien, pues él, con el paso del tiempo, para él esto no va a haber existido y ya está, no me lo va a tener en cuenta. Pero bueno, yo te lo cuento aquí, te cuento mi experiencia por si alguien está pasando por este proceso o va a iniciar ahora mismo el tratamiento. Bueno, tienes que entenderlo como una parte más del tratamiento, como una parte más de todo esto que nos va a llevar a que nuestro gato probablemente se cure. Y ya está, es un mal menor dentro de lo que cabe. ¿Qué más? Que es algo que me he ido dando cuenta con el paso de los días. Bueno, pues que como el proceso de la inyección es un poco doloroso, y que también que se quede el fármaco debajo de la piel le molesta un pelín, hay que ir cambiando todos los días el punto de inyección. Entonces cada día nos tenemos que inventar una forma nueva de sujetarlo para ir, bueno, rotando un poco la parte del cuerpo en la que le toca la inyección, para que así no se acumule, y que también le al cachorro menos molesto. Así que al final, para mí, lo que mejor me está resultando con respecto al tema del tratamiento es pillar al cachorro un pelín adormilado, un poquito, bueno, pues si está echándose una siestecilla, intentamos hacer poco ruido, nos preparamos y en ese momento le medicamos. Lógicamente, como el tratamiento siempre se tiene que poner a la misma hora del día, pues intentamos que él se duerma un poco antes para que pues eso nos facilite un poco el proceso. No solamente a nosotros el tema de pincharle y el tema de que él se vaya a poner un poquito menos nervioso, sino también porque él pone menos tensa la piel y por eso le duele un poquito menos. Bueno, y otra segunda cosa que está pasando con todo esto del tratamiento es que, como cuando están los gatos un poquito así enfermos, tenemos que asegurarnos que comen para que bueno todo eso sean pilas para su organismo y les ayude a reponer pues todas esas células del la sangre que se han ido gastando, todas esas proteínas que están un poquito bajas. Bueno, eso nos lleva a que le ofrezcamos siempre una comida un poquito más palatable, más apetitosa. Y como ya sabes, muchos gatos lo que empiezan a volverse es selectivos con cuando tienen varias opciones. Entonces saben que si una comida no se la comen, pues que probablemente su humano vaya a ir detrás y le diga: ay, vale, esto no le gusta, vamos a cambiárselo, vamos a ponerle este otro bocadito que quizás le gusta más. O algunas personas incluso caen en darle premios de una forma excesiva. Nosotros al principio lo hacíamos, así que nosotros por delante, vamos, somos como cualquier otra persona. Pues claro, imagínate cómo han sido los últimos 42 días. Le hemos ofrecido comida húmeda de todo tipo, todo tipo de sabores, todo tipo de texturas, unas más en mousse, otras más en trocitos, unas con gelatina, otras con caldito. Ya te digo, o sea, generalmente de pescado porque es el sabor que más le llama la atención, pero no solamente un tipo de pescado, de atún, de salmón, de bacala o de pescado blanco del océano. En fin, ha tenido aquí un buffet a su disposición. Y él también se ha aprendido que ese buffet está disponible, que está abierto las 24 horas del día. ¿Qué ha ocurrido? Bueno, pues que la comida seca, el pienso, el cuido, las croquetitas que antes se comía perfectamente, han pasado a formar una parte muy secundaria de su dieta habitual y solamente recurre a ellas cuando realmente no le queda otra alternativa. Pero es que además ha pasado una cosa muy, muy curiosa, que es que Alcachofa solamente come cuando no estamos en casa, o cuando no estamos pendientes de él, o cuando estamos durmiendo. No es que él no tenga apetito, sino que raciona mucho ese apetito que tiene. Dice: bueno, llego, lo huelo, me interesa, igual como un poco, no me interesa, Paso, lo miro así con un poquito de desprecio, que ya sé que va a venir o José o Carlos a llenarme el plato de otra cosa más suculenta. Y efectivamente así ocurre. Evidentemente nos aseguramos todos los días de que él coma lo que tiene que comer. Lo que pasa que a mí me gustaría que comiese un poquito más, y lo tenemos como un bebé, siempre vamos detrás de él a ver lo que él quiere, lo que necesita, lo cual es el bocadito que más le gusta. En estos casos, en estos momentos, como las demandas de energía del organismo son un poquito más altas porque tiene que reponer un montón de cosas que se han perdido en todo el proceso previo. Pues por eso es por lo que es súper importante que tenga un aporte correcto de calorías. Y ahora tú me podrás decir: mira, hay dietas y hay latitas de estas que se le ponen a los gatos cuando están enfermos, cuando están en el hospital, que mi veterinario alguna vez me ha recomendado. ¿Por qué no intentas con eso? Y bueno, es que también lo hemos intentado. Lo que pasa que esas sí que Alcachofa las ve y pasa de ellas. Todo esto añade una capa de estrés extra a toda esta situación nueva y distinta que se nos ha presentado en casa, sobre todo para nosotros, no para él, que él está a lo que le caiga y lógicamente tiene a su disposición todo tipo de alimento. ¿Qué pasa? Que además hemos tenido nosotros que ir cambiando ciertas rutinas que teníamos en casa. Por ejemplo, todas las tardes procuramos dejarle un buen rato solo con los platos de comida llenos para que en ese momento en el que no estamos prestando atención pues termine comiendo. También intentamos ponerle más cantidad de comida a la hora de la cena, pero más es muchísima más, porque aunque es verdad que al principio es posible que no se la coma toda, a lo largo de la noche, como ya sabe que nosotros no estamos disponibles para irle cambiando, al final termina dejando los platos casi limpios. Y por contra más o menos a mediodía o por la tarde es una hora en la que no suele comer prácticamente nada, solamente si le interesa mucho, muchísimo, el alimento que le hemos puesto por delante. En lugar de eso, se dedica a dormir y a descansar toda la tarde. Y bueno, tú me dirás ahora, bueno, pues ponerle lo que siempre le gusta. Pero es que sus gustos van cambiando, y no cambian cada mucho tiempo, o sea, cada día puede ser una cosa distinta. Ay, mira, este sobrecito de salmón le ha encantado. Venga, vamos a la tienda y nos traemos un un cargamento de sobrecitos de salmón. Bueno, pues eso es un signo inequívoco de que le va a dejar de gustar. Al día siguiente le pones el plato lleno, rebosante de salmón en salsita, y ahora llega, lo huele y se da la vuelta. Esto nos ha llevado a, aparte de gastar una gran cantidad de dinero en comida, también tener que donar toda esa comida que el gato ha dicho que no se come. Se las hemos dado a amigos, a familiares, se la hemos dado también a asociaciones protectoras. Bueno, a quien nos ha ido pillando más o menos cerca, porque habíamos hecho acopio de ellas, parecía que al principio le gustaban, y de repente esa latita ya no la quiere, ese sobrecito, humano, ya no me lo pongas. Así que nada, esto también lleva a que al principio, sobre todo, ya estamos aprendiendo también a capear nosotros con la situación, pues nosotros nos encontrábamos bastante frustrados porque claro, sabíamos que era súper importante que comiera, pero el gato por sus propios intereses culinarios, había decidido que era mejor esperarse a que los humanos le ofreciesen siempre algo mejor. Como ves, todo esto no son cosas sin importancia porque nos condicionan mucho en el día a día. Pero si lo vemos con cierta perspectiva, ha ido un poquito a mejor. El tema de los pinchazos hemos aprendido a, bueno, orientarlo un poco para ayudarle a que él no lo pase tan mal. Y con el tema de la comida, pues hemos tenido que ir cambiando nuestras propias rutinas para que el cachorro se alimente correctamente. Ya, bueno, cuando hayamos superado toda esta situación, habrá tiempo de ponernos un poco más estrictos, volver al alimento seco de forma fundamental en la dieta. Pero como te digo, eso ahora mismo no lo podemos hacer, y tampoco tengo demasiada pena porque esto lo podremos reconducir en el futuro. Y al final, el gato come lo que necesita. E insisto que este es el caso de Alcachofa en particular, vale. Somos conscientes que otros gatos, conforme van mejorando, sobre todo Sobre el día 5, el día 7 de tratamiento, ya comen como si fueran auténticas limas. Pero Alcachofa siempre ha sido un poquito especialito para la comida. Y también a esto se suma otra cosa, que Alcachofa no había adelgazado mucho antes de empezar con el tratamiento, es decir, no había perdido mucha condición corporal, no había perdido mucha grasa. Entonces su organismo no estaba tan demandante de toda esa comida que le faltaba. Hay gatitos que llegan un poquito peor al inicio del tratamiento y por eso, bueno, pues ya comen lo que le pongan por delante, y si les dejas hasta el plato. Por suerte, nosotros fuimos capaces de ver que algo raro estaba pasando con Alcachofo antes de llegar a este punto. Por lo demás, como te he dicho, en general no nos podemos quejar. Alcachofo está teniendo una actividad diaria frenética, se quiere mover todo el día, quiere jugar todo el día y toda la noche, y eso es sin duda una buena señal. Además, si a esto le sumamos que hemos visto una una mejoría también en su estado físico normal, que lógicamente ya no tiene barriguita, que bueno, está volviendo a recuperar sus antiguas rutinas, pues nosotros estamos bastante contentos. No ha afectado tanto el tema del tratamiento a nuestra convivencia, como igual en algunos casos puede llegar a ocurrir. El cachorro sigue estando confiado en nuestra presencia. Tenemos que tener esas pequeñas precauciones, pero al final no es nada que sea completamente irrecuperable. Así que ante eso estamos bastante contentos, la evolución en ese caso también está siendo positiva. También es verdad que puede ser que yo esté en un modo muy, muy analítico, entonces me quedo con los pequeños detalles y las cosillas que, hombre, me gustaría que fuesen mejor, porque tampoco me quiero conformar con la nada. Entonces, bueno, pues digo, vale, está bien, pero podría estar un pelín mejor, aunque somos conscientes que todo esto es un proceso largo y que todavía nos queda la segunda hace el tratamiento completa. Y ahora, ¿qué nos queda por delante? Bueno, dentro de 18 días exactamente, a contar desde el día de hoy que estamos grabando el vídeo, tenemos que pasar el segundo examen. Este examen para nosotros es bastante importante porque lo tenemos que considerar como una especie como de reválida, por así decirlo. ¿Por qué? Bueno, pues porque como todavía había algunas pequeñas cosas en la analítica de las primeras 4 semanas que no estaban correctas, es súper importante que en esta segunda analítica todo haya vuelto a la normalidad. Además, aunque no en todos los casos se hace, también vamos a hacerle otra ecografía. ¿Por qué? Bueno, pues porque vimos que todavía tenía un poquito de líquido en el abdomen, entonces nos interesa saber y conocer si ese líquido ha desaparecido por completo. Esto nos indicaría que se está neutralizando adecuadamente el virus y que probablemente que con el tratamiento y con la propia respuesta del sistema inmunitario de alcachofa, la infección se está controlando. Si pasa todo esto y si las cosas siguen como, bueno, cabría esperar, es muy posible que terminásemos el tratamiento en la primera pauta de 84 días. Si esto no ocurre, ¿qué quiere decir? Hay algún pequeño número de gatos que reciben el tratamiento y que el virus, por lo que sea, es resistente a ese tratamiento. Esto no parece que sea la posibilidad más probable en el caso de Alcachofa, porque es verdad que ha mejorado muchísimo, pero bueno, tampoco la podemos descartar. Que el virus sea resistente al tratamiento no es una buena noticia porque quiere decir que aunque le estemos dando este tratamiento en concreto, pues no vamos a terminar con él, no vamos a poder acabar con el virus. Entonces tendríamos que recurrir ir a otro fármaco distinto, que también existe, para ver si con ese segundo tipo de tratamiento pudiéramos controlar la infección. O bien, también podría ocurrir que llegásemos al final de los primeros 84 días de tratamiento y el virus haya, bueno, disminuido bastante en el organismo de Alcachofa, pero no hayamos podido terminar con él completamente. En ese caso, lo que suele ocurrir es que tenemos que empezar una segunda pauta, como ya te he dicho, de otros 84 días de pinchazos. Pero lo que hay que hacer es aumentar la dosis más, porque puede ser que, bueno, el virus sea un pelín más resistente de la cuenta al tratamiento, y con esa dosis extra podamos llegar a eliminarlo por completo. Es verdad que durante todo este tiempo hemos ido ajustando la dosis poco a poco con el paso de los días, y que cuando vimos el primer resultado en la analítica y en la ecografía de la las primeras 4 semanas aumentamos un poco la dosis para ayudar a que el organismo de Alcachofó pudiese eliminar el virus. Y con esto esperamos que no tengamos que dar esa segunda pauta de otros 84 días más. Pero bueno, ya iremos viendo. Estas son las 2 posibilidades más importantes que hay. Lo más probable es que Alcachofó se cure de su enfermedad y que el tratamiento sea efectivo, pero por ahora solamente nos queda esperar. Y ver qué nos dan las analíticas dentro de 18 días. Y que quede claro que aunque lo esté contando aquí, pueda parecer que hay muchos pros y contras, que todavía está todo muy, muy así como difuso, yo sigo manteniéndome positivo, sigo manteniéndome optimista. La evolución que estamos teniendo es generalmente positiva. Y bueno, al fin y al cabo, cuando se hacen estudios y se observa una población de gatos a la cual se ha tratado con un determinado fármaco pues bueno, lo que nos dan son los resultados de las medias, de lo que ha ocurrido en la mayoría de los gatos. Pero eso no significa que en todos los gatos tenga que pasar todo a la vez, en el mismo tiempo y de la misma forma. Puede ser que el gato se termine recuperando sin ningún tipo de problema, aunque vaya al principio un poquito más lento. Soy consciente de eso, y realmente eso es lo que mantengo dentro de mi cabeza, como también una esperanza positiva de decir, bueno, Como todo lo demás, parece que está yendo bien. Solamente es posible que Alcachofa vaya un pelín más lento, pero que al final, cuando terminemos los primeros 84 días y veamos cómo está todo en general, probablemente lleguemos a buen término, a buen puerto, y que el tratamiento finalice en ese momento. Espero que cuando hagamos las pruebas dentro de 18 días os pueda dar buenas noticias, os pueda decir que ya no tiene nada de líquido en el abdomen, que la analítica se ha normalizado por completo completo, vale, y que eso signifique que su proceso de recuperación va viento en popa, en toda vela. De todas formas, bueno, seguiremos haciendo algunos vídeos por aquí para iros informando, porque sé que estáis preocupadas y preocupados por el estado de Alcachofo, y os iré contando lo que vamos viendo puntualmente cada vez que le hagamos una nueva revisión. Desde que os conté que Alcachofo tiene PIF han surgido muchísimas dudas, como cómo es posible que un gato indoor dentro de una casa se infecte, o incluso cuánto cuesta el tratamiento. Todas esas preguntas y muchísimas más las respondemos en el vídeo de hoy. Hoy vamos a aprovechar que Alcachofito ha pasado el día 60 de tratamiento y su segunda revisión para responder un montón de preguntas que me habéis hecho a partir de que os conté que tiene PIF. Y además también te voy a contar cómo se encuentra. Bueno, vamos por el principio, el parte médico del paciente. Como te acabo de decir, Alcachofo ha pasado por su segunda revisión en la consulta y en este momento le hecho una analítica de sangre y también le hemos repetido la ecografía. La última vez que te he comentado aquí en el canal cómo se encontraba el cachofo, pues bueno, no os di todo buenas noticias porque es verdad que parecía que la evolución estaba yendo quizás un poquito más lenta que en algunos gatos, o que en la mayoría de los gatos que se había visto en los estudios. Y esta vez sí te tengo que decir que las noticias son mayoritariamente buenas. Bueno, casi casi todas. Ya habéis visto al cachofo por ahí por las historias en Instagram, o aquí en otros vídeos del canal, que está súper juguetón, que ha vuelto a ser más o menos el de antes, bueno, incluso con muchísima más energía. Eso a nosotros nos ha gustado muchísimo y lógicamente a él se le ve muchísimo más contento. Y todo esto se termina reflejando también en el estado de sus analíticas. Ya se ha normalizado todo por completo, tanto las proteínas totales como las globulinas, que os conté la otra vez que estaban un poquito altas y que eso significaba que todavía seguía luchando bastante intensamente contra la infección, en este caso ya están normales. Solamente falta una pequeña cosita, que es un poquito de cantidad de líquido muy residual que tiene en el abdomen. Esperemos que con los 24 días que nos queda de tratamiento se termine reabsorbiendo. Así que esta vez sí estamos muy, muy contentos porque la evolución que ha tenido en este último mes ha sido muy positiva. Y sobre todo esperamos que en los 84 primeros días de tratamiento terminemos y él se llegue a recuperar por completo. Esto todo va a depender de la última ecografía y de la última analítica, que se la haremos el día 84. Esperemos que sea la última, porque en función de los resultados que tengamos ese día, pues ya veremos. Si hay una cosita que no entra dentro de lo que son las analíticas y la ecografía, que todavía nos sigue dejando con un sabor un poquito amargo en la boca, que es que Alcachofo pues no gana mucho peso. Es verdad que no está delgado, que más o menos ahora tienen como 4 kilos 300, si mal no recuerdo, pero que es verdad que Alcachofo generalmente ha sido un gato más grande y que más o menos estaba en torno a los 5 kilos. Todavía no hemos logrado que se llegue a normalizar ese peso. Que eso sí es verdad, que Alcachofo está comiendo últimamente muy bien y nos suele dejar los platos limpitos, limpitos. Así que esperamos que esto se acabe reflejando en el peso. Bueno, dicho esto, vamos a meternos un poquito en harina. Ha habido gente que en el vídeo donde os conté que el cachorro estaba enfermo no sabía lo que era la PIF, la peritonitis infecciosa felina, ni qué lo producía. La PIF o FIP, o como yo digo, el PIF, es una enfermedad grave vírica producida por el coronavirus felino. Ese virus tiene dos caras, dos formas de presentarse. Por un lado tenemos el coronavirus entérico felino. Solamente el coronavirus en ese caso afecta a las células del intestino, y por eso los gatitos que lo padecen suelen tener diarreas. Y la segunda cara, que es la peor, es cuando ese coronavirus cambia por algún motivo y empieza a afectar a otras células del cuerpo. En ese momento se produce lo que llamamos PIF. La diferencia entre una enfermedad y la otra son pequeñas variaciones que se pueden reproducir en el virus. De hecho, bueno, los virus tienen a su alrededor unas estructuras que se llaman espículas, que es como si fuese una llave con una cerradura. Esa llave abre determinadas células, es decir, en función de cómo sean las espículas del virus, se van a unir a unas u otras células y van a producir su efecto, van a entrar dentro, se van a reproducir, las van a afectar, y al final eso va a desencadenar en una u otra enfermedad. La diferencia para que el coronavirus felino solamente afecte a las células del intestino o al resto de las células del cuerpo es que esa espícula cambia, y por eso el virus no solamente se une a las células del intestino, sino que además también puede afectar a los vasos sanguíneos, también al cerebro u otros órganos como por ejemplo el hígado. En estos últimos casos es cuando se puede producir PIF, peritonitis infecciosa felina. Los síntomas suelen ser, bueno, pues un poco raros, sobre todo al principio, El gato deja de comer, tiene poco apetito, está más delgado, un poquito más decaído. Hay veces que se produce lo que se llama una efusión abdominal, es decir, que el abdomen se hincha de líquido, que fue lo que le pasó al Cachofo. Pero hay otras veces que no es el abdomen, sino por ejemplo la zona de los pulmones, o incluso en algunas formas de la enfermedad que se llaman PIF seca no hay esa efusión, simplemente se empiezan a producir cambios, por ejemplo, en el cerebro o en los los ojos de los gatos, porque ahí está el virus. Entonces, tradicionalmente, cuando se le hace una analítica a un gato que tiene PIF o sospecha de PIF, se empieza a buscar si esas espículas han cambiado, si se han producido esas mutaciones en el virus. Y en función de eso, pues ya el laboratorio te dice: oye, pues sí, tu gato lo que tiene es probablemente PIF. Lo que pasa es que no en todos los casos se produce de la misma forma, porque, por ejemplo, aquí en la pantalla estás viendo ahora mismo cuál ha sido el resultado de Alcachofa. En nuestro caso no se había detectado ese cambio en las espículas del virus, y sin embargo Alcachofa sí tiene PIF. En el laboratorio lo que nos dijeron es que Alcachofa tenía coronavirus entérico felino, es decir, él solamente debería haber tenido diarreas, y sin embargo el virus sí estaba produciendo esa efusión en el abdomen. Entonces, en este caso, ¿qué pasó? ¿Nos equivocamos? ¿Nos precipitamos? Quizás pensamos que Alcachofa tenía PIF y realmente no lo lo tenía? Pues hombre, evidentemente no. Al cachorro tenía la barriga llena de líquido y además ha respondido al tratamiento, pero también tenía el resto de síntomas: estaba como más decaído, había perdido el apetito, estaba adelgazando, se le notaban los huesecitos de la columna, pero sin embargo la barriga estaba como muy, muy hinchada. Y además también el test de Rivalta que te conté en el otro vídeo, pues nos había dado un resultado positivo. Por lo tanto, era muy, muy probable que el cachorro sí tuviese el PIF. Qué pasa, que las mutaciones que estaban buscando en la prueba de laboratorio no eran las que se habían producido en el virus que estaba afectando al cachorro, sino otras distintas. Y esas otras mutaciones también podían producir PIF. Así que, como ves, en la medicina muchas veces no tenemos un caso como si fuera el de un libro, no todo encaja de manera perfecta. En este caso, aunque el laboratorio te diga que el virus que está afectando al cachorro es el del coronavirus entérico felino, él tenía claramente signos de PIF. Por eso es por lo que hace falta que estos virus los sigamos estudiando, porque hay algunos cambios, como por ejemplo los que se produjeron en el virus que afectó a Chipre en el año 2023, que produjo una gran epidemia de PIF entre los gatos, que habían sido cambios que no se habían visto en el pasado, eran cambios nuevos, y en los gatos producían la enfermedad. Además, en este caso se habían combinado un coronavirus felino con un coronavirus virus canino, y probablemente por eso se producía una enfermedad mucho más grave. Como veis, los virus van cambiando con el paso del tiempo, no son inamovibles, y lo que quizás hace 10 años nos valía para poder explicar el PIF, en estos momentos hay que revisarlo. Como siempre, todo esto no sale de la nada. Hay un montón de artículos científicos que te dejo aquí abajo enlazados en la cajita de descripción. Yo entiendo que es un poquito técnico, pero es que los virus son así. No son fáciles de explicar. Esta es la base y creía importante explicároslo porque es verdad que el virus del PIF de aquí del canal lo hicimos hace algún tiempo, y sobre todo, como a veces son cosas difíciles de entender o difíciles de explicar, que para personas que no tengan quizás formación en biología o en virología pues son difíciles también de asimilar, bueno, pues he intentado ponértelo de la forma más sencilla para que puedas entender cómo hay gatos que igual se infectan por el virus y que no llegan a producir PIF, y otros gatos que sin embargo sí tienen la enfermedad. Venga, pero ahora vamos a cosas más así que se puedan tocar, que se puedan ver, o pensar en ellas mucho mejor. ¿Cómo se transmite este tipo de virus? Pues aquí el camino tiene menos incógnitas, pero también hay alguna. La mayoría de las veces la transmisión del coronavirus felino se produce con las cacas de un gatito infectado hacia un gatito sano. Esas cacas contaminan el entorno, el medio ambiente, pues por ejemplo la arena del arenero, o quizás se ha hecho cacas porque tiene diarreas fuera y ha manchado una mantita, y esas cacas son capaces de infectar a otro gato. También es muy común entre las mamás y sus crías. Cuando las crías son muy, muy jovencitas, se puede producir esa infección entre ellos. Y de hecho es un virus bastante frecuente, el coronavirus felino. Lo que pasa que en la modalidad de las diarreas, en gatitos que viven en en la calle o gatitos que viven en refugios. Pero en la mayoría de los casos los gatos solamente tienen diarreas, que además se suelen curar bastante bien, y la cosa no va a más. Solamente en un pequeño porcentaje los gatos puede ser que lleguen a desarrollar PIF. ¿Por qué? Bueno, pues porque se producen esos pequeños cambios, esas pequeñas mutaciones que te acabo de comentar, y en ese gato en concreto se da la enfermedad, mientras que en otro de al lado, que igual se ha infectado con el mismo virus, virus no se ha producido la mutación y por lo tanto solamente ha tenido diarreas. Entonces ahora vamos a la pregunta que muchos me habéis hecho: ¿cómo es posible que Alcachofa, viviendo dentro de una casa sin haber salido nunca de aquí y sin haber tenido contacto con otros gatos en el tiempo que ha pasado desde que lo hemos adoptado, haya desarrollado esta enfermedad? Y en este caso solamente podemos también lanzar hipótesis. Mira, hay algunos gatos que están infectados de manera crónica del coronavirus y que van teniendo como diarreas intermitentes de vez en cuando. Y que bueno, simplemente es que ese virus pues no lo llegan los gatitos a eliminar por completo. De hecho, se ha visto en un estudio como cerca del 60% de los gatos que tienen diarreas crónicas también están infectados por este virus. Y es posible en este caso que Alcachofa hubiese contraído el virus, se hubiese infectado en su anterior vida, que nosotros no la conocemos. Alcachofa lo rescataron de la calle, por lo tanto ahí pudo haber tenido contacto con el virus. También pasó por un refugio con otros gatos, por lo tanto ahí también puede ser que se hubiera infectado. En cualquier caso, lo más probable es que el virus hubiera estado en su cuerpo durante todo este tiempo sin dar muchísimas complicaciones, solamente de vez en cuando las cacas un poquito más blandas, que es verdad que las ha tenido, y nada más. Y llegado un momento se ha producido el cambio en el virus, se ha producido esa mutación que lleva a que sea más agresivo y por eso ha terminado desarrollando la enfermedad. Es verdad que en algunas ocasiones puede ser que ese cambio en la enfermedad se produzca a partir de una situación de estrés. Nosotros la verdad es que no hemos podido identificar ningún momento en el que Alcachofa haya pasado tanto estrés que la haya llevado a desarrollar la enfermedad. Alcachofa aquí en casa tiene una vida bastante tranquila, no hay nada que le perturbe, no ha venido nadie extraño a casa donde bueno, y además él es un gato muy sociable, que tampoco lo pasa mal porque haya alguien que pase de vez en cuando por aquí a visitarnos. En fin, que tiene una vida estable con sus picos de actividad por la mañana, por la tarde, normal y corriente, sin más. El único estrés que ha vivido el cachorro fue evidentemente cuando lo adoptamos, porque tuvo que adaptarse a la vida en la casa. Pero bueno, eso lo pasan todos los gatitos, y de hecho eso ya fue hace cerca de 2 años. Entonces, lo que parece que está más o menos claro es que al cachorro traería el virus en su cuerpo, en su organismo, que estaba por ahí sin darle muchos problemas, y que al final pues se ha activado ese virus, se ha producido la peritonitis y ya está. Es lo único que podemos saber. Bueno, y ya estamos en esta situación, Alcachofa está recibiendo tratamiento y vamos a pensar que el día 84 de tratamiento pues ha superado la enfermedad, ya no hay ningún tipo de rastro en la analítica ni nada de líquido ni nada. A partir de ese momento, ¿Alcachofa se puede llegar a reinfectar de del virus? Y tengo que decirte que sí, los gatos pueden reinfectarse del coronavirus felino. Es verdad que la mayoría de los gatos solamente lo harán en forma de diarreas, tendrán diarreas durante algún tiempo y el virus desaparecerá de su cuerpo, pero eso tampoco lo podemos decir al 100%. También es cierto que si un gato no tiene contacto con otros gatos, es muy, muy raro que se llegue a reinfectar, y sobre todo porque en este caso al Cachorro ha recibido un tratamiento de antivirales y pues también mantenemos una higiene bastante intensa en casa a partir de que hemos detectado que el cachorro tenía la enfermedad. Además, una vez que termine todo, vamos a hacer una limpieza y desinfección intensa para evitar que haya ningún tipo de resto que se haya podido quedar ahí y que eso al cachorro le pueda suponer algún problema en el futuro. Y también me habéis preguntado si una situación futura de estrés puede hacer que se vuelva a desencadenar la enfermedad. Bueno, en principio tenemos que entender que Alcachofa ha eliminado completamente el virus, por lo tanto no, no, eso no funciona así. Solamente sería si se volviese a reinfectar por un virus que fuese capaz de mutar y desarrollar la peritonitis. Y así llegamos a una pregunta que me ha resultado muy, muy interesante, porque es una persona que tiene muchísimo miedo a volver a pasar por esta situación porque ya la pasó con algunos compañeros felinos que vivían en su casa. Casa. A ver, si nosotros mantenemos una pauta de higiene normal y corriente en nuestra casa, es muy poco probable que traigamos virus del exterior, sobre todo si no tenemos contacto con gatos que viven en colectividades tipo colonias felinas o refugios. Si eso es así, es muy poco probable que tú puedas introducir el virus dentro de tu casa. Ahora bien, si te quieres asegurar muchísimo, muchísimo, bueno, Pues cuando llegues a tu casa bastaría con que te quitases los zapatos, no los usases dentro de casa, y te desinfectases las manos. Si quieres ser todavía más exhaustiva, en este caso lava las suelas de los zapatos con agua y con jabón. Ahora bien, si tú tienes una convivencia estrecha con otros gatos fuera de tu casa, tipo pues eso, colonias, porque los vas a alimentar, o eres voluntario o voluntaria en un refugio, Sí te recomendaría que extremases un poquito las precauciones y que la ropa que utilices en las colonias no la tengas dentro de casa. Entra rápidamente al baño, quítatela entera, métela en la lavadora y ya está. Y también que siempre limpies y desinfectes bien tus zapatos, porque en estos casos se entiende que el riesgo puede ser mayor. En cualquier caso, por lo que, bueno, se puede ver en la bibliografía, el riesgo es muy bajo. Venga, vamos al siguiente punto, que es el tratamiento. ¿Cuál es la situación de esta medicina en Europa, que es el contexto que nos toca a nosotros? Aunque en el resto del mundo es bastante similar. Como ya bien sabes a estas alturas, porque te estás convirtiendo en todo un experto o experta en PIF, la enfermedad es muy, muy grave. De hecho, es mortal casi en el 100% de los casos, y si no se pone un tratamiento adecuado, la mayoría de los gatos no son capaces capaces de superarla. Pero estos nuevos tratamientos, que nos han traído la esperanza a todos, a nosotros en el caso de Alcachofa nos lo han dado todo, pueden llegar a tasas de supervivencia de más del 96% de los gatos infectados que han sido tratados. Es decir, prácticamente todos se salvan. Así que si esto es la panacea, como parece ser, ¿por qué no está aprobado el tratamiento en Europa? Porque Dentro de la Unión Europea no hay países donde se pueda conseguir más allá de una fórmula magistral que te lo fabriquen específicamente en una farmacia, por ejemplo, como ocurre en Francia o en Chipre? ¿Por qué hay que recurrir a otras formas alternativas para encontrar el tratamiento? Y por alternativas, por favor, lee entre líneas. Pues la verdad es que no se sabe. Puede ser que en los países de la Unión Europea se esté produciendo un cierto tapón a la hora de autorizar este tipo de tratamientos. Sin embargo, la única información que yo he podido encontrar ha sido una pregunta que se ha hecho precisamente este año, en junio, en el Parlamento Europeo, donde precisamente preguntaban por eso: oye, mira, si este tratamiento puede salvar a los gatos, ¿por qué no está aprobado a nivel de toda la Unión Europea? Y la respuesta la dieron en agosto, el día 20, es que no ha habido ninguna farmacéutica que haya presentado una solicitud para que se apruebe el tratamiento. Es decir, que según la Unión Europea no ha habido ninguna compañía farmacéutica que esté ahora mismo haciendo los estudios para aprobar el medicamento. Por lo tanto, esta situación un poco así en el limbo que tenemos ahora mismo parece ser que se va a seguir prolongando durante al menos el medio tiempo, porque no va a ser, no va a ser inmediato, no sabemos si mucho, pero por lo menos durante el próximo año? Seguramente no. Por eso, en estos casos, y te lo vuelvo a decir para que cojas la información importante, es fundamental que recurramos a grupos de ayuda, que los puedes encontrar en las redes sociales. En el caso del PIF o del FIP, FIP Warriors, que lo hay en muchos países, nos pueden facilitar encontrar el tratamiento para que se lo podamos dar a nuestros y esto es lo que nosotros hemos llegado a conocer. Hay muchísimos otros grupos a los que puedes recurrir, y también hay una red muy grande de personas que han pasado por esta situación, porque lamentablemente es una enfermedad que últimamente, bueno, pues la gente estamos diciendo: oye, mira, yo también la padezco, por favor ayudadme. Así que todos esos grupos te pueden ayudar, pueden servir de red de soporte, también te pueden contar cómo han sido sus historias, qué puedes esperar en cada momento. Todo esto es fundamental cuando tu gatito, por desgracia, está pasando por esta enfermedad que es tan grave. No abandonamos el tratamiento. Venga, otra pregunta: ¿cuáles son las formas de administración? Fundamentalmente hay dos: una tipo oral y otra inyectable. La oral la puedes encontrar en pastillas, o por ejemplo, en Francia creo que también lo hay en pasta oral, como si fuese, yo qué sé, como si fuera un paté que le das al gato. La tipo oral tiene una desventaja, que es que si el gato tiene diarreas o vómitos no se le puede dar. Y además, en el caso de las pastillas, también hay que contar que el gato no vomite después de que se las demos, y también que pase un tiempo de ayuno previo y posterior a darle el tratamiento. Una hora antes y 30 minutos después del tratamiento no puede comer nada. La forma inyectable tiene sus ventajas, que es que tú sabes que lo que le estás poniendo al gato pues directamente lo está absorbiendo su cuerpo, pero también tiene sus inconvenientes: es más difícil de dar, y también pues Bueno, tienes que pinchar al gatito todos los días y el medicamento es un poquito molesto a la hora de ponérselo. Y seguimos con el tratamiento. ¿Cuál es el precio? Que también me lo habéis preguntado. Aquí tengo que hacerte un pequeño disclaimer o llamado para que lo entiendas. Nosotros estamos contando nuestra experiencia. Evidentemente puede haber realidades distintas, en países distintos puede costar otra cosa. Vale, yo sí te puedo decir que una pauta de tratamiento de 84 días para un peso aproximado como el que tiene el cachozo en la forma inyectable va a estar en torno a 1300-1600 euros durante esos 3 meses. Y como te digo, va a depender de cómo se consiga, qué tipo de molécula, qué tipo de farmacia o farmacéutica te lo da, etcétera. Y no nos vamos a esconder, es un esfuerzo económico muy grande que yo sé que muchas familias igual pues se lo tienen que pensar dos veces. Pero también es cierto que el resultado que tiene con los gatos, teniendo en cuenta que se salvan la inmensa mayoría, pues también lo compensa. También tendrías que sumar a estos gastos generales pues todo lo que tiene que ver con el diagnóstico, es decir, las pruebas iniciales que se le van a hacer al gato, y también las pruebas de seguimiento. Este seguimiento se tiene que hacer cada 4 semanas desde que iniciamos el tratamiento. Y el último Pues lógicamente el día 84. Y ahora vamos a una de las preguntas que para mí es fundamental: ¿se puede prevenir este virus? Bueno, pues tengo que decirte que por desgracia las vacunas que tenemos actualmente no son muy efectivas para evitar la infección del coronavirus felino. De hecho, bueno, esta baja efectividad hace que en muchos países ni siquiera se comercialicen. Aquí, en el caso de España, pues es una vacuna que generalmente no se le pone a los gatos. Pero por cada mala noticia de este vídeo te traigo una buena noticia también. Se está aprobando una nueva vacuna. Bueno, todavía no estamos en ese paso, pero se han hecho avances muy importantes, avances científicos y estudios donde se ha descubierto que unas formas de vacunas similares a las que es para nuestro coronavirus, para el de las personas, dan muy buenos resultados en el caso de los gatos. Gatos. Entonces ahora mismo se está en esa fase previa donde se han obtenido resultados prometedores y se tiene que pasar a hacer los estudios clínicos para ver si para la mayoría de los gatos son vacunas útiles. En cualquier caso, como los resultados son muy prometedores, como te estoy diciendo, funcionan bastante bien, evitan que los gatos se infecten y sobre todo desarrollen la enfermedad. Vamos a seguir con muchísimo interés a ver cómo va este tema de la, de la vacuna. Te recuerdo que, como todo, los artículos en la cajita de descripción. Y un pequeño recordatorio, como hago siempre: las vacunas previenen, no curan enfermedades. Se le pone la vacuna al gatito sano para evitar que llegue a desarrollar la enfermedad. Entonces, hasta que las vacunas lleguen al mercado, ¿qué podemos hacer? Bueno, pues en este caso la prevención tiene que centrarse en la limpieza en casa. Si nosotros tenemos un gatito que tiene diarreas por el coronavirus felino, coronavirus entérico felino, en ese caso te tenemos que limpiar muy bien con desinfectantes habituales como es la lejía, el cloro o la lavandina, que mata muy bien al virus. Vamos a preocuparnos en limpiar de una forma frecuente, por ejemplo, el arenero. Vamos a evitar que dos gatitos que viven juntos, si uno tiene diarreas, compartan bandeja de arena. Que una vez que el gatito que tiene las diarreas haya hecho sus cosas en la arena, limpiemos esa arena cuanto antes para evitar esas situaciones de riesgo. Como te he dicho, un gato que vive dentro de una casa que no se ha infectado, si vivía fuera anteriormente, es muy poco probable que llegue a infectarse del virus. Y otra cosa importante para el tema de la prevención, sobre todo, es que si nuestro gato ha tenido diarreas o es un gato que tiene diarreas crónicas, estemos un poquito más vigilantes, porque como te he dicho, según algunos estudios, un 60% de los gatos que tienen diarreas crónicas están infectados por el virus. Aunque ese virus sea solamente el de las diarreas, oye, ¿quién nos puede decir que en el futuro no llegue a mutar? Así que siempre a esos gatitos que tienen esas diarreas que van y que vienen hay que estar echándoles un ojo para que en cuanto veamos que tienen cualquier pequeño cambio podamos actuar cuanto antes. Y bueno, un poco con este vídeo espero haber resuelto muchísimas dudas y que hayamos dejado tranquila a muchísima gente, porque claro, habéis visto al cachofo, un gatito dentro de una casa que de repente desarrolla una enfermedad terrible que es infecciosa. Y claro, eso nos lleva a hacernos un montón de preguntas: ¿mi gato tiene riesgo? ¿Lo puede desarrollar? No, vale. Espero que con este vídeo hayamos ayudado a despejar todas esas dudas, todas esas incógnitas, y que, bueno, que todos podamos respirar un poquito más tranquilos, o por lo menos sabemos a qué nos podemos atener. Y por último, quiero cerrar este vídeo diciendo que el PIF tiene Cura, que es un medicamento que funciona muy bien, que salva a la mayoría de los gatos. Y que bueno, desde aquí hago un llamamiento para que estos medicamentos sean más accesibles, que en algún momento puedan llegar a toda la población, que no sea tan complicado acceder a ellos y encontrarlos para tratar a nuestros gatos. Y que bueno, que al fin y al cabo sepamos que podamos acudir a la farmacia si nuestro gato se ha puesto enfermo para que se le pueda tratar efectivamente. En cualquier caso, si tú ahora mismo estás en algún país que no sabes si tienes algún grupo de estos de ayudas que te he comentado en las redes sociales, localízalo, busca los grupos FIP Warriors, ya sean de tu zona o el genérico que está en inglés, que de verdad que ayudan muchísimo. Desde la última vez que os hablamos del estado de salud de Alcachofa han cambiado un poco las cosas, y no precisamente para mejor. En el último vídeo estábamos en el día 60 del tratamiento, y bueno, José y yo estábamos bastante contentos, prácticamente casi eufóricos, porque parecía que ya estaba todo hecho. Habíamos pasado la mitad del tratamiento, y es verdad que las analíticas se habían normalizado y que el estado de salud de Alcachofa en general había mejorado. Y aunque en la ecografía había algunas cosas que todavía no estaban bien Javier Pariente, parecía que prácticamente ya estaba ganada la batalla. Pero las cosas no siempre salen como uno espera. A día de hoy ya hemos pasado el día 84 desde que diagnosticamos el PIF de alcachofa. Eso significa que en la mayoría de los gatos a estas alturas ya se tendría que haber terminado el tratamiento porque el proceso se tendría que haber solucionado. El tratamiento más o menos son 84 días de, bueno, o bien de pastillas o bien de inyecciones, y la mayoría de los gatos en este tiempo responden y reaccionan bien. Sin embargo, con las pruebas que le hemos hecho al Cachofo al final de este primer periodo de 84 días, no podemos decir esto. Es cierto que en esas pruebas hemos visto algunas cosas que todavía no se han corregido y otras que, en cambio, parece que han empeorado. Y esto pues es lo que pasa cuando uno se hace ilusiones. Nosotros ya estábamos preparando el vídeo de del final del tratamiento. Pensábamos que todo iba a ir bien, que os íbamos a contar que Alcachofolla por fin dejaba la medicación, que se había resuelto todo, porque bueno, pues sintomáticamente a él se le veía que estaba muy bien, muy animado, muy activo, saltando, corriendo, jugando. Sin embargo, cuando hemos recibido los resultados de las pruebas que le hemos hecho, pues no ha sido así. Así que bueno, nos llevamos un palo bastante gordo. Y de hecho, este vídeo no te lo estoy haciendo justamente el día 84, porque hemos estado más o menos 4 o 5 días asimilando toda esa información que hayamos recibido para saber realmente, bueno, pues qué es lo que nos espera. Si nos ceñimos a la analítica, podemos ver que quizás ha empeorado un poquito, ligeramente. Mira, el hematocrito, que es el porcentaje de glóbulos rojos que hay en la sangre, ha bajado un poco, y los glóbulos blancos, que son las células de la defensa de la sangre, que que se activan cuando hay alguna infección o alguna inflamación, por contra, han subido. Esto sí puede indicar que algo quizás no va bien y que hay alguna infección o alguna inflamación que se está reactivando en su cuerpo. Por otro lado, en la bioquímica nos hemos fijado en un par de cosas que no nos llegan a gustar por completo, que son las proteínas totales, las globulinas y la albúmina. Viejas conocidas porque ya os he hablado de ellas en los vídeos del estado de salud del Cachofo. Si nos fijamos concretamente en la relación entre la albúmina y las globulinas, podemos observar que está en 0,6. Ese número es un poquito más bajo de lo que cabría esperar en este caso. Quiere decir que quizás hay una infección activa porque hay más globulinas en el cuerpo en relación con la albúmina, y por lo tanto el cuerpo está reaccionando. Y esto pues no es una buena señal. Realmente, si nos fijamos en la analítica así suelta de un gato que llega por primera vez a la consulta, pues no es una analítica catastrófica. Pero es que en este caso estamos comparando los análisis, los test de sangre que se le han hecho al cachofo hace un mes con respecto a los que se le están haciendo en el día 84. Un gato al que se le está medicando todos los días y sobre todo se está controlando que todos los parámetros vayan respondiendo positivamente frente a la infección que ha tenido de coronavirus felino, de PIF. Y claro, en este caso podemos ver que no solamente no ha mejorado, sino que quizás ha empeorado un poquito. Y por otro lado está la ecografía. Si, bueno, habéis seguido los vídeos de la evolución, pues ya sabéis que es otra de las cosas que estamos mirando muchísimo. ¿Por qué? Bueno, pues porque uno de los principales signos de que el PIF está activo en la forma húmeda de la enfermedad es que se acumula líquido en el abdomen. Al Cachofo, durante todo este tiempo que le estamos revisando, pues no se le ha llegado a reabsorber completamente el líquido. Eso quiere decir que todavía su cuerpo quizás está respondiendo un poco frente a esa infección que ha tenido. Y claro, en la ecografía que se le hizo el día 60, la cantidad de líquido pues no era mucha, no era muy alarmante, había bajado con respecto a la anterior. Y José y yo sinceramente esperábamos que en la ecografía del día 84 ya no existiese líquido. Cuando le hemos puesto el ecógrafo hemos visto que todo lo contrario, sigue habiendo líquido, quizás un poquito más. Bueno, eso no se puede saber con exactitud, pero hay otra parte de la ecografía que nos ha preocupado un poco más. En este caso, el bazo aparecía alterado. El bazo es un órgano que cuando hay alguna infección, alguna inflamación en el cuerpo, puede ser que también reaccione, porque tiene que ver también con la respuesta de defensa del organismo. Entonces, claro, si juntamos un poco que las células de la defensa del cuerpo de Alcachofa estaban un poco más altas como más alteradas, como más reaccionando, con que el bazo también está mostrando esos cambios, esos signos, podríamos encontrarnos que el virus del PIF, el virus del coronavirus felino, está reactivándose, quizás se está volviendo más fuerte y la infección está volviendo. Todo esto es una sospecha, no lo podemos saber a día de hoy. Y con todo esto, pues no podíamos decir que Alcachofos hubiera curado. Desde luego no tenemos ninguna garantía, más bien todo lo contrario, más bien todavía nos queda tiempo y periodo por luchar. Tenemos que asegurarnos que su cuerpo elimina completamente el virus antes de dejarle de poner el tratamiento. Pero claro, los cambios que hemos visto no solamente son exclusivos de la infección por coronavirus felino, por la enfermedad del PIF. También se pueden producir cambios en estas partes de su cuerpo y en la analítica por otras causas, por otras posibles infecciones, por otras posibles inflamaciones, por otros motivos distintos. Entonces ahora se añade quizás una capa más de incertidumbre. Javier, porque es cierto que hemos visto que durante todo el tiempo que le estamos poniendo el tratamiento al gato está mejorando, al cachofo se encuentra mejor, las analíticas han ido mejor, y sin embargo estos cambios no solamente podrían ser debidos por el virus, que ya sabemos que estaba antes en su cuerpo, sino que además podría ser que hubiera otra causa que los estuviera produciendo. Ante esta situación se nos abren como distintos escenarios. Hay algunos gatos que lo sabemos porque los estudios nos lo dicen que cuando llegan al día 84 todavía les falta un poquito más, todavía hay que ponerles un poco más de tratamiento durante algún tiempo más hasta que el cuerpo llegue a eliminar el virus. No todos los gatos se comportan igual, esto es medicina al fin y al cabo, no es matemáticas. Y de hecho, durante toda la evolución de Alcachofos siempre te hemos comentado que quizás estaba un poquito retrasado en cuanto a su recuperación con respecto a lo que cabría esperar. Este sería quizás el escenario entre comillas, más benigno. ¿Por qué? Bueno, pues porque sabemos que si seguimos poniendo el tratamiento, tarde o temprano su cuerpo reaccionará y el virus se eliminará. Pero hay otras posibilidades. Hay algunos virus que desarrollan resistencia al tratamiento. Esto quizás sería, bueno, pues lo peor que nos podría ocurrir. ¿Por qué? Bueno, pues porque el tratamiento que se le está poniendo ahora mismo es el más efectivo frente al coronavirus felino. Bueno, el más efectivo que hay ahora mismo en el mercado, el que ha demostrado que funciona más veces y que salva a más gatos. Nosotros actualmente le estamos poniendo el GS441524. Hay otras posibilidades, sí. Sin embargo, esas están un poco más inaccesibles todavía y además no responden tan bien los gatos. Hay en algunos gatos que funcionan y hay en otros gatos en los que no funcionan, y se ha demostrado que quizás salvan menos gatos que el que le estamos poniendo ahora mismo. Entonces, en el caso en el que el virus que tiene al cachofo sea resistente a este medicamento que le estamos poniendo actualmente, si le tenemos que pasar a la otra molécula, al otro medicamento, no tenemos tantas garantías de que llegue a eliminar completamente la infección. Y después, aparte de todo esto, se nos abre un tercer escenario, que es que además del PIF, al cachofo tuviera otra enfermedad o esté desarrollando otra enfermedad distinta entonces tendríamos que empezar a tratar esa enfermedad, además del PIF, que ya sabemos que existía y que lo tenía antes. Claro, el problema también está en que todavía no sabemos cuál sería esa otra enfermedad. Por lo tanto, tendríamos que empezar otra vez un proceso de diagnóstico buscando si esas alteraciones son compatibles con otras posibilidades. Entonces, ¿qué es lo que estamos haciendo ahora mismo después de las últimas noticias de la revisión de Cachofo. Bueno, pues lo primero que hemos decidido ha sido aumentar el tiempo de tratamiento como mínimo otros 15 días más, más allá de los 84 días, para ver si es cierto que el cachofo simplemente va un poquito más retrasado. Y como medida de seguridad, además de aumentar el tiempo de tratamiento, también le hemos aumentado la dosis. Con ese pequeño cambio veremos si era el empujón que necesitaba el cachofo para dejar atrás el virus, y en 2 semanas repetiremos otra vez todas las pruebas de revisión. Pero antes vamos a hacer otra ecografía. Esto se está grabando un sábado. Este lunes vamos a repetir esa ecografía para ver si hay algún otro cambio que no hayamos visto anteriormente, una ecografía un poquito más exhaustiva también, para evaluar esos cambios del bazo, si son muy profundos o bueno, si son realmente cambios que podríamos esperar con la infección del virus. Si hace falta, además le vamos a tomar muestras del bazo para mandarlas a analizar al laboratorio y que el laboratorio arroje un poco más de luz entre toda esta incertidumbre que tenemos ahora mismo. Y paralelamente, si vemos que todo esto no nos soluciona mucho y que nos sigue arrojando muchísima incertidumbre, hemos decidido que vamos a contactar con una persona especialista en PIF que hay aquí en España para, bueno, pedirle una segunda opinión, que evalúe todos los resultados que tenemos hasta ahora mismo y que vea cómo podemos seguir orientando el tema del tratamiento o posible futuro diagnóstico. Como veis, pues ahora mismo tenemos muchísimos frentes abiertos. Y bueno, ahora te voy a hablar de cómo nos sentimos José y yo. Realmente estamos nerviosos, vale, porque no es que estemos en el punto del primer día cuando recibimos una noticia muy dura, que no sabíamos cómo iba a tirar la cosa, si íbamos a poder conseguir el tratamiento, si no, cómo iba a responder al cachopo. Es verdad que ha pasado mucho tiempo y hemos visto que hay una evolución positiva Pero ahora mismo, bueno, pues hemos recibido también noticias que no nos esperábamos. Por lo tanto, bueno, estamos a la expectativa. Todavía faltan bastantes pruebas que hacer y realmente nos hemos puesto un poco más pesimistas también aquí. Es una mezcla rara porque, claro, conforme más datos recibo, más, más posibilidades se abren en la cabeza, más te pones a pensar en cuáles son las posibles opciones. Claro, cuando te dedicas a la medicina, de repente siempre intentas explicar los cambios que ves en las analíticas de la forma más probable, porque generalmente en la medicina es así, lo tienes que buscar. Dice, bueno, pues esto es lo más probable y esto es lo que seguramente sea. Pero cuando esas posibilidades se te van agotando, ahora ya se empiezan a despertar otras alternativas que suelen ser poco más difíciles, también un poco más complejas, síndromes más raros, respuestas pues anómalas, por ejemplo, del gato al medicamento o del virus al medicamento. Entonces, claro, ya no estás en la normalidad, ya no estás en lo que cabe esperar que todos los gatos tengan, o que todos los gatos, o cómo todos los gatos reaccionen, sino que ya te metes en un terreno muchísimo más inexplorado, muchísimo más raro, con más incertidumbre. Javier, porque ya no tienes tantos datos a los cuales te puedes agarrar. Ya no puedes ir a un estudio científico diciendo: oye, mira, pues la mayoría de los gatos responden así, porque tu gato ya no está entre esa mayoría, está entre los gatos que responden de otra forma. Entonces, claro, ya no tienes tantas certezas que estén demostradas científicamente que se vayan a producir. Y más en una enfermedad como esta, el PIF, que tiene un tratamiento pues prácticamente experimental, de la cual se tenían muchos datos en el pasado, pero claro, en el pasado era fatal, todos los gatos fallecían, o la mayoría, de PIF, si llegaban a desarrollar la enfermedad. Y sin embargo ahora, pues claro, tenemos esa ventana de esperanza que se nos abrió desde el primer momento cuando vimos que la respuesta era positiva, y que no queremos cerrar. Evidentemente tenemos que seguir teniendo esperanza y confianza Pero ahora mismo es todo incertidumbre. Y con todo ese nubarrón encima de la cabeza, pues claro, es muy fácil caer en la desesperación, empezarlo a ver todo negativo. Pero he querido hacer este vídeo también para ayudarme a mí mismo, porque también hay que pensar en la evolución que ha tenido Alcachofa en todo el tiempo, en estos 3 meses últimos. O sea, Alcachofito, el pobre, al principio estaba muy apático, prácticamente había dejado de comer. Bueno, tenía la barriga súper llena de líquido, había empezado a perder peso, su cuerpecito también ya se le notaban los huesecitos. O sea, estaba muy mal al principio. Sin embargo, después de ponerle el tratamiento, no nos podemos olvidar que ha mejorado y que ahora mismo es otra vez el gato del principio, cuando llegó a vivir con nosotros. Un gato activo, un gato contento que no para que tiene un montón de actividad durante algunos momentos del día, otros momentos del día se los tira durmiendo, pero que tiene apetito. Que también ha habido cosas que han mejorado desde la última revisión. Por ejemplo, ha ganado peso. De la última revisión ahora ha puesto prácticamente 250 gramos, que está bastante bien. No ha llegado al peso que tenía el cachorro cuando estaba sano, pero se está aproximando. Y a día de hoy sigue manteniendo todo esto. Quiero decirte, no es que lo hayamos visto en un momento de la evolución del tratamiento y que ahora mismo esté peor. O sea, no hemos visto que haya ido a peor en cuanto a sus síntomas. Ahora mismo está por ahí explorando y moviendo todo lo que se encuentra por su camino en casa. O sea, en ese, en ese aspecto no hemos visto que Alcachofa haya empeorado. Y por eso esto también lo tenemos que utilizar para tener esperanza, para decir, bueno, puede ser que la analítica haya variado un poquito, que sean pequeñas modificaciones muy, muy concretas, y que bueno, que haya cogido en ese punto un poquito más bajo. Pero si el gato no lo está manifestando externamente, en cuanto a sus síntomas, en cuanto a su actividad, sigue comiendo y demás, pues también nos tenemos que, tenemos que agarrarnos a eso para decir, oye, es posible que quizás cuando le repitamos las analíticas todo vaya mejor, no lo sabemos. Pero claro, aquí también pesa que ya son muchos meses tratándolo, que todos los días a la misma hora hay que ponerle el medicamento, que ya te he dicho que no lo lleva, bueno, o sea, es un gato muy bueno, pero que lo pasa un poquillo mal. Lógicamente hay que seguirle pinchando encima, ahora le tenemos que poner más dosis, eso implica que le tenemos que poner más líquido, que le molesta un poco más. Y claro, pues eso también pesa, eso también a nosotros nos está pesando psicológicamente, y a él en su día a día tenerse que enfrentar en ese momento todos los días al pinchazo. Aunque bueno, ya te digo que es un gato muy bueno y que no nos guarda ningún tipo de rencor, que sigue súper apegado con nosotros, que no nos tiene miedo. Solamente tiene cojidillas ahora para decir, oye, si puedo me quito de en medio, pero ya está. Por eso, aún así, yo cuando lo miro, cuando veo al Cachofo, veo un gato que lucha, que sigue teniendo ganas de vivir, que la enfermedad no se ha reproducido con la misma intensidad, desde luego, como empezó al principio. Así que eso nos impulsa a nosotros a seguir adelante. Lo que pasa es que esta semana pues no nos habéis pillado vosotros tampoco en el mejor momento de nuestras vidas. En ese caso. Y claro, pues también te lo tenía que transmitir porque estáis todos ansiosos de recibir información sobre Alcachofa, y hasta ahora parecía que todo iba bien. Pero claro, también hay que hablar de estas partes del proceso, cuando la cosa no sale como uno espera, cuando quizás el gato no responde tan bien como podría esperarse a partir de los estudios, ¿no? Porque esto todo forma parte de la realidad de esta enfermedad. Y hay algunas posibilidades, aunque pocas, en las que la cosa no va tan bien y hay que seguir luchando. Yo me gustaría deciros que tengo la confianza de que todo va a salir bien, de que todo esto se va a resolver en los 15 días que hemos prolongado el tratamiento, pero sinceramente ahora mismo no puedo. Yo tengo un pensamiento, o mantengo un poquito de esperanza y pensamiento positivo para también ayudarnos a nosotros a seguir en el proceso Pero ahora mismo es como nos habéis pillado. Este es el punto en el que estamos en el día 84 del tratamiento de alcachofa. Sofito, ven. Chops, ven, mira. Bueno, le estoy intentando llamar para que venga a despedir el vídeo conmigo y ha decidido que es más interesante mirar pajaritos por la ventana. Y creo que José te va a poner por aquí las imágenes de lo que se se está entreteniendo ahora mismo. Él está bien, se ha estado moviendo durante todo el rato que hemos estado con el vídeo. En alguna toma falsa igual José te mete por aquí como ha saltado por aquí detrás de mí. Nosotros actualmente les— ¡Venga, hombre! Miro y le veo así los bigotillos para arriba. En cualquier caso, os vamos a seguir informando sobre la evolución, ¿vale? Espero que que el próximo vídeo que os traigamos, bueno, tengamos mejores noticias y que os podamos decir que todo ha mejorado, que todo va bien. No sé si será el vídeo definitivo en el que digamos que todo se ha resuelto, pero por lo menos que se han despejado muchas de estas dudas y que, bueno, la cosa sigue adelante. También quiero que sepáis que en el canal pues vamos haciendo vídeos, pues bueno, para tener también adelantados, pero estos vídeos igual los intercalamos porque tienen prioridad, porque lógicamente estáis esperando saber cómo está el cachofo. Entonces puede ser que la semana que viene me encontréis en un vídeo con un estado de completamente distinto que yo esté mucho más contento y demás, porque ese vídeo lo hemos grabado antes de recibir este resultado. Pero bueno, en fin, que solamente es para que lo sepas. Y también para todas esas personas que estáis pasando por este proceso ahora mismo, tampoco quiero que os desaniméis. Oye, me hubiera gustado daros mejores noticias, pero es nuestra realidad ahora mismo. No significa que todos los gatos vayan a ser así, que todos los gatos vayan a responder de esta forma. Vale, así que seguid adelante, seguid confiando en el proceso, seguid haciendo las revisiones, y nada, adelante con muchísimo ánimo y con muchísima entereza, porque este proceso es largo y requiere que nosotros también estemos empujando a favor. Y nuevamente te tengo que decir que el PIF tiene cura, eso es indiscutible. La mayoría de los gatos con este tratamiento se curan, llegan a eliminar la enfermedad completamente, más de un 84% de los gatos, lo quiero recordar. Pero cada gato después es un mundo. Y bueno, en cada uno el proceso se produce de una forma distinta, vale. Lo único que sí tenemos claro es que según las estadísticas, la mayor parte de los gatos se salvan. Y si tú estás en el momento de que acabas de recibir la noticia, el diagnóstico, recuerda escribir a los grupos FIP Warriors en las redes sociales, que mucha gente me pregunta: oye, ¿cómo puedo conseguir el tratamiento? ¿Quién me puede orientar? En esos grupos te van a apoyar muchísimo, te van a decir cómo tienes que actuar en cada momento. Son de grandísima ayuda. Así que ya sabes, pásate por esos grupos y expón tu caso. Y también, si quieres ver un poco todo, bueno, algunas dudas, algunas preguntas que me habéis hecho llegar por aquí por el canal, hemos hecho un montón de vídeos que te voy a dejar enlazados para que te vayas pasando, porque hay muchísima información muy útil para todas esas personas que están empezando ahora mismo con el proceso del PIV, con sus compañeros felinos. Y a todos vosotros que estáis ahí detrás, que me preguntáis un montón por cómo sigue el cachofo en los comentarios, por todos los canales que tenemos, pues nada, muchísimas gracias por vuestros buenos pensamientos, por vuestro ánimo. Nos ayuda muchísimo. Al cachofo también yo creo que le llega un poquito de esa buena vibra para seguir adelante. Y vamos a seguir luchando, vale, vamos a seguir hasta que el cachofo se haya recuperado por completo, y os iremos comentando todos los cambios que vayamos viendo en nuestro día a día. Que siento si he sonado un poquito pesimista, es el momento en el que nos pilláis ahora mismo, pero que nosotros vamos a seguir adelante dándolo todo, todo lo mejor que podamos, para que el cachofo llegue a curarse. Cuando nos llegaron los resultados de ese análisis que le hicimos del bazo, que lo mandamos a que el laboratorio nos viera, en ese análisis nos dijeron que probablemente lo que tenía el cachofo en el bazo era una lesión antigua. Bueno, pues que puede ser que de cuando vivía en la calle, pues, al cachofo hubiera tenido algún tipo de problemita o de golpe o de hemorragia y que eso era lo que estaba dando esa imagen un poco más rara en la ecografía. Así que cuando recibimos ese resultado del laboratorio, la verdad es que respiramos aliviados, porque claro, no sabíamos lo que era antes de que nos lo dijera el laboratorio. Y ya si nos dice que, bueno, que es una lesión antigua y que no tiene nada que ver con lo que le está pasando ahora mismo, pues oye, eso siempre es positivo. Pero bueno, aunque cuando recibimos el resultado de lo del bazo respiramos más aliviados, todavía nos quedaba una cosa muy, muy importante, que es que Alcachofa seguía teniendo líquido dentro del abdomen. Y esto es uno de los principales signos que tiene esta enfermedad. Es decir, cuando el virus está activo, la infección está activa, lo que se suele producir en los gatos que tienen PIF húmeda es líquido, líquido en el abdomen. Entonces no podíamos decir en ese momento que Alcachofa ya hubiera superado la enfermedad. No hay, o sea, no, tampoco se puede medir de otra forma. La principal forma de verlo lo ves con la ecografía. Además, claro, en ese momento también seguíamos con el tema de los pinchazos, el tratamiento, que es un tratamiento larguísimo, que bueno, hace que el gato lo viva también de una forma pues un poco, jo, son muchos días en los que hay que pincharle el líquido, el medicamento. Es un poco doloroso cuando se pincha, el gato no lo pasa bien. De hecho, ya te he contado que nos tenía un poco cogidas las horas. Y cuando tocaba pincharle, había veces que se quitaba de en medio porque ya decía: oye, ya vienen otra vez estos. Entonces seguíamos metidos en toda esa vorágine de cosas que con la que llevábamos ya pues eso, casi 3 meses. Nosotros seguíamos, nuestra vida no había cambiado un milímetro. Todos los días teníamos que estar en casa a las 8 de la tarde, que era cuando le pinchábamos, bueno, para ponerle la medicación. Y al Cachopo también, todos los días pues lo sufría, lógicamente. Y claro, ya se nos estaba haciendo muy cuesta arriba a él también, pero necesitábamos tener algún tipo de certeza de que la infección hubiera desaparecido de su cuerpo. Si no, no le podíamos quitar el tratamiento. O, como te dije en el vídeo del día 84, quizás había que plantearse que el virus era resistente y que no se iba a curar, o que quizás había que cambiar de tratamiento a ver si podía haber alguna esperanza por otro lado. Más o menos una semana después de que le hicimos la ecografía, donde ya vimos el tema del bazo y le tomamos las muestras, le hicimos una analítica de sangre. La analítica no había empeorado, por ahí iba todo bien, pero la ecografía otra vez en ese momento nos dio que tenía líquido en el abdomen, más o menos la misma cantidad que cuando le habíamos hecho la toma de las muestras del bazo, quizás un poco menos, pero no había cambiado nada significativamente. Hay que contar que aquí ya estábamos casi en el día 100 de tratamiento, o sea, habíamos ya sobrepasado por mucho todo lo que suelen vivir los gatitos que tienen el PIF, porque ya en el día 84 ya suelen curarse casi todos. Entonces algo no estaba yendo bien. En ese momento tienes dos opciones: o bien decir, bueno, pues el tratamiento realmente no está funcionando, vamos a probar otra cosa, o ya que ha perdido un pelín de líquido, vamos a seguir con el antiviral, vamos a ver qué tal sigue. Es verdad que ya nos empezamos a plantear que algo quizás había que cambiar en el tratamiento, pero bueno, decidimos continuar con el antiviral, seguirle pinchando para ver si es que Alcachofón necesitaba un poquito más, porque siempre había ido un poquito retrasado. Así que volvimos a casa como el día de nunca acabar, el día de la marmota. O sea, volvimos a a seguir exactamente igual, diciendo: bueno, ¿y este gato por qué no termina de mejorar? Venga pinchazos, venga todas las tardes tener que pelear con Alcachofa para ponerle el pinchazo. Alcachofa, que es un santo, pero bueno, pues teníamos que seguir con todo eso. Total, que después de todo, de haber pasado esa analítica y esa ecografía, pues nosotros estábamos pasando controles cada 15 días. Así que nos tocó volver a sacar sangre y hacer la ecografía. La sangre, todo igual, exactamente como lo dejamos. O sea, no había habido prácticamente ningún cambio, nada significativo. La ecografía, otra vez el dichoso líquido, no se había ido. Más o menos la misma cantidad, un poquito más, un poquito menos, pero bueno, es que eso realmente tampoco es que fuese una cantidad muy, muy excesiva, pero es cierto que seguía estando. Entonces ya en ese momento nos pusimos también ya a investigar, a leer sobre casos de gatos que han tenido esta enfermedad, porque claro, no todos los gatos evolucionan de la misma forma. Y en este caso estaba claro que Alcachofa no está evolucionando de la misma forma que el resto. Resulta que hay un porcentaje de gatos que pueden seguir manteniendo ese líquido en el abdomen, aunque sea muy, muy raro, pero que lo pueden seguir manteniendo. Teniendo. Y que el mismo Dr. Pedersen, que es el veterinario que ha hecho los estudios inicialmente con el tema del tratamiento este experimental, ya avisa en algunas publicaciones que tiene que hay algunos gatos que pueden tener como una especie como de síntomas persistentes que no terminan de quitarse del todo. Y que claro, que en ese momento estás en un punto muy, muy delicado, porque si quitas el tratamiento antes del tiempo, antes de tiempo, y el gato sigue teniendo infección el virus va a volver a brotar y vamos a volver a tener el mismo problema. Y hay otros gatos que, aunque sigas poniéndose tratamiento, pues no, no hay, o sea, no, no, no se les termina de eliminar el líquido. Eso es una cosa como una secuela, como si fuera una cicatriz, como si fueran, como algo que te queda después de una enfermedad, ¿no? El virus de la peritonitis infecciosa hace que se produzca una inflamación dentro del abdomen, y entonces puede ser que esa inflamación siga quedando ahí aunque ya no esté el virus. Como que el cuerpo sigue estando un poco reactivo, pero el virus ya no está. Entonces, claro, si te das cuenta, pues los dos escenarios son completamente opuestos. O sea, en uno, si le quitas el tratamiento, el gato va a salvarse y va a sobrevivir sin ningún problema, y en otro vamos a ir para atrás. Así que ese día lo que decidimos fue como una especie como de vía intermedia. Decidimos que el tratamiento se lo íbamos a seguir poniendo, el antiviral, pero además le íbamos a poner tratamiento de corticoides como un antiinflamatorio, realmente, para que si lo que estaba pasando era que se había quedado esa secuela, esa pequeña inflamación que ya no tenía que ver con la infección pero que la había provocado el virus, pues que con el corticoide poco a poco se fuera resolviendo la inflamación y reabsorbiendo el líquido. Pero claro, no queríamos arriesgarnos a quitar todo de golpe, a quitar el antiviral, porque podría ser que bueno, pues que otra vez el virus se activase si estaba ahí. Porque claro, tú ten en cuenta que todo esto es una enfermedad que tiene un tratamiento muy experimental, muy nuevo, y que cuando va todo bien pues todo es perfecto, pero cuando va todo mal o algo mal no hay respuestas. No puedes tampoco recurrir a mucha experiencia de mucha gente que haya tratado a los gatos, que haya visto cómo evolucionan en cada caso. O sea, te dicen sí, bueno, el 94% de los gatos se salvan, ya, ya, pero hay un 6% que no. Y claro, tú en ese momento piensas que estás dentro del 6%, de decir: oye, algo raro está pasando, no va bien la cosa, y seguramente esto termine, bueno, pues dando la cara otra vez. Porque claro, en este punto te estarás dando cuenta que estábamos ya un poco desquiciados, ya era como en plan: y ya, ¿qué más? Ya, ¿qué más podemos hacer si es que llevamos muchos más días de tratamiento y la cosa no termina de resolverse? Así que bueno, pues también un poco necesitados de hacer algún tipo de cambio en el tratamiento que estaba llevando Alcachofa, porque estaba claro que así no iba a terminar de solucionarse, decidimos seguir con los pinchazos, que es el tratamiento contra el virus, y además poner los corticoides a ver si algo hacían. La situación nueva era casi peor porque por la mañana teníamos que darle una pastilla al gato y aparte los pinchazos de por la tarde. Solamente tengo que decir una cosa: bendita pastilla, bendita formulación, porque bueno, al cachorro se la toma como si fuera una golosina. O sea, tiene algún tipo de sabor que al gato le llama mucho la atención, que tiene mucho interés por ella, y no tenemos que pelearnos por dársela. Yo los primeros días pues recurrí como si fuera un gato normal y corriente que tiene que tomarse una pastilla y que no va a querer, vale. Y entonces, bueno, al principio incluso se le intenté ofrecer con comida y dijo el gato que no. Y después se la intenté se la intenté dar directamente en la boca, bueno, se la intenté no, se la di directamente en la boca durante 2 o 3 días, pero de repente José se la ponía con el alimento húmedo que le poníamos todos los días, o que le ponemos todos los días, se la puso encima del platito para echarle encima el alimento húmedo y de repente ve que el gato se sube encima de la mesa donde tiene el plato con la pastilla, solo con la pastilla, y se la come como si no pasara nada. Y dijimos, oye, a ver si va a resultar que la pastilla realmente le gusta al gato y no hay que pelear con él. De esa manera, así un poco accidental, descubrimos que Alcachofa se toma la pastilla como si fuera un premio. Y después es verdad que le damos un poquito de, bueno, de churu y demás para que lo asocie con algo positivo, para que la trague bien y demás. Pero se toma la pastilla solito. Así que eso también nos ayudó a quitarle un poquito de drama al momento de estar con las dos medicaciones al mismo tiempo. En este punto tú dices, bueno, ¿y ahora qué? ¿Qué es lo que hay que hacer? ¿Teníamos que seguir mucho tiempo más con esto o no? Bueno, pues continuamos una semana más poniéndole el pinchazo y la pastilla. En esa semana volvimos a hacerle una ecografía de seguimiento para ver qué tal había ido la cosa. Y en ese momento, ya verás mi cara, no, en ese momento tuvimos la mejor de las noticias en los últimos 50 días, probablemente. O sea, llevábamos casi 2 meses en los que no teníamos un avance claro. Y en ese momento, de repente, nos dimos cuenta que con la pastilla y con el pinchazo al mismo tiempo, el líquido se había reducido. Era la primera vez que esto pasaba desde el día, o sea, que pasaba y que se veía bien en la ecografía, prácticamente desde el día 60. Entonces, pues Entiéndeme, o sea, entiende mi alivio y mi satisfacción de ese momento de decir: oye, mira, por fin hay algo que está como desencallando esta situación que nos tenía aquí como que ni pa'lante ni pa'trás. Y al final parece que este pequeño cambio que le hemos puesto en el tratamiento pues ha hecho, ha marcado la diferencia. Esto ya era el día 126. Hasta ese día la habíamos estado pinchando Y claro, cuando vimos en la ecografía de seguimiento que la cosa había mejorado, pues en ese momento tomamos la decisión crucial, la más importante, que es dejar de pincharle. ¿Por qué? Bueno, pues porque probablemente lo que estaba pasando era eso, que el corticoide era lo que estaba ayudando a que se bajase la inflamación del peritoneo y que todo lo que es el líquido se empezase a reabsorber. Y probablemente, probablemente, y cruzando los dedos, porque eso tampoco lo sabemos a día de hoy, el virus ya no estaba en el organismo, ya había desaparecido. El antiviral, el pinchazo, ya había hecho todo el efecto que tenía que hacer hasta ese momento. Entonces, en ese momento, los pinchazos ya nos los quitamos de encima. 126 días de tratamiento. 4 meses prácticamente sin faltar ni un solo día a pincharle, bueno, pues por la tarde. Y sobre todo, 60 días casi después de que viéramos el último gran cambio. O sea, habíamos estado 2 meses como en el limbo, y ya a partir de ese momento parecía que la cosa se, bueno, pues empezaba a aclarar un poquito más. O sea, sobre todo para nosotros y para el cachorro, iba a ser un gran cambio. Porque ya el tema de los pinchazos, que es lo más sacrificado, porque él ya de sintomatología estaba bien, pues ya eso ya lo íbamos a dejar atrás. Entonces ahora ya estamos en el presente, a día de hoy, vale. Llevamos 2 semanas desde que quitamos los pinchazos. Al cachorro yo creo que ya no se acuerda de ellos, ya no, ya no se pone en guardia cuando llegan las 8 de la tarde. Bueno, pues ya se queda por aquí dormidillo y ya está. Y seguimos con las pastillas. Lo que pasa que entremedias de estas 2 semanas le hemos hecho una ecografía para asegurarnos de que todo sigue yendo bien. Y en esa ecografía hemos vuelto a tener buenas noticias, que era precisamente es el motivo de hacer este vídeo, porque son, porque realmente han sido las últimas noticias que tenemos. En esa ecografía, ya solo con el corticoide, solo, solo con el corticoide, el líquido se ha reducido todavía más. Y actualmente Bueno, podemos decir que hay algo porque hay un pelín se ve la ecografía, pero es bueno, muy residual. O sea, ya no, ya hay que irlo a buscar el líquido, ya no se ve. Ya pones el ecógrafo y puedes pasar por el abdomen y no se ve hasta que no lo vas a buscar. Entonces eso es muy, muy bueno. Tenemos suficiente tiempo en principio para poder decir que el antiviral, el pinchazo, ya no está haciendo ningún tipo de efecto. En todo este tiempo no ha habido ningún cambio invisible externamente, o sea, por la ecografía sí se podría ver, pero que no ha habido ningún cambio interno que haya hecho que nosotros pensemos que el virus sigue estando en el organismo de Alcachofa, y el corticoides ha seguido haciendo su efecto y que por lo tanto ha mejorado también. Entonces, si no solamente no ha empeorado, sino que además también Alcachofa está mejor, la ecografía está mucho mejor, ya hay, ya prácticamente no hay nada de líquido, pues quiere decir que probablemente, y cruzamos mucho los dedos, Alcachofo ha superado la infección. Sin embargo, todavía estamos en ello, todavía estamos, todavía no se ha resuelto la situación porque todavía le seguimos dando las pastillas a Alcachofo. Esta es la última semana que las está tomando todos los días y ya la semana que viene empezaremos a reducirlas porque este tratamiento hay que quitarlo poco a poco, no se puede quitar de golpe, vale. Javier Pariente. Pero es verdad que ya a partir de que le quitemos el tratamiento, 2 semanas después haremos analítica y ecografía, las 2 cosas. O sea, le volveremos a mirar la sangre y le volveremos a ver con la ecografía cómo está el abdomen. En ese momento, en el abdomen probablemente ya no haya líquido. Eso es lo que yo espero que pase y lo que parece que va a pasar. Ojalá que sea así. Y si en ese momento vemos que la ecografía está normal y que la analítica sigue normal, que ha sido lo que ha estado hasta ahora mismo, ya sí podríamos decir que Alcachofa lo ha superado, al menos de momento. ¿Esa sería la última revisión que le pasásemos? Pues no, porque ahora ya después empieza un periodo de tiempo en el que no nos podemos olvidar que Alcachofa ha tenido una enfermedad muy grave, ha tenido una infección por un virus que es mortal en la mayor parte de los gatos que no se tratan. Entonces no nos podemos tampoco despistar y seguiremos haciéndole revisiones y chequeos durante los próximos meses para asegurarnos que todo sigue bien, ya sin ningún tipo de medicación, vale. Para ver que aunque su vida esté normal y aunque él sea un gato que tiene actividad, pues sobre todo que no cambie nada que no se pueda ver a simple vista. Y también en todo ese tiempo tendremos que estar muy, muy pendientes de si hay cualquier tipo de cambio en su comportamiento, Si por lo que sea, por ejemplo, deja de saltar, porque esto está muy relacionado también con que la enfermedad vuelve a aparecer, o baja la actividad, está un poco más como decaído, quiere comer un poco menos, todo eso ya nos empezaría a indicar que, ojalá no pase lógicamente, que la enfermedad ha vuelto, que el virus se ha reactivado, vale. Pero todo eso, como te digo, lo vamos a tener que ir viendo en los próximos meses. Ahora mismo estamos celebrando una buena noticia, ahora mismo estamos contentos realmente Todavía no tenemos el resultado definitivo definitivo, pero todos los datos, todo lo que nos han ido diciendo últimamente, parece indicar que Alcachofo va a poder superar por fin esto y que, bueno, se va a quedar en un recuerdo malo del pasado. Así que el punto en el que estamos ahora mismo es un punto dulce, el más dulce en el que hemos estado en los últimos meses. Alcachofo está bien, le estamos quitando el corticoide Y ya una vez que podamos hacer la analítica y la ecografía ya sin nada, nada de medicación, como ya prácticamente no queda nada de líquido, si esa analítica y esa ecografía está bien, ya sí podremos decir que esto todo se ha superado y que ya lo hemos podido dejar atrás. De cualquier forma, os lo iremos contando. Todavía no podemos cantar victoria, pero estamos contentos y también hay que compartir las buenas noticias, no solamente las malas. Cualquier tipo de cosita que vaya pasando o cualquier tipo de cambio, y sobre todo cuando podamos decir al 100% que Alcachofa se ha curado de la enfermedad, os lo vamos a contar aquí en el canal para que todos lo sepáis. Porque estas cosas hay que compartirlas, la alegría sobre todo. Porque si todo esto hubiera pasado el día 84, pues yo te hubiera dicho: oye, Alcachofa se ha curado, ha ido todo estupendamente. Hay mucha gente que incluso me dice en los comentarios que me relaje un poco, que lo que tengo que hacer es no prestarle tanta atención al gato. En fin, pero claro, ha pasado, han pasado tantas cosas que eso también nos lleva a estar siempre ahí como alerta, siempre pendientes de todo lo que, de todo lo que le sigue pasando al cachofo. De cualquier forma, todos los gatos, aunque sean en el día, aunque sea el día 84 en el que está todo bien, todos los gatos después siguen llevando una revisión, unos chequeos que se le siguen haciendo periódicamente para asegurarnos que el virus realmente se ha eliminado del organismo y que ya sin el antiviral y sin nada el gato Alcachofo sigue estando bien y sigue yendo adelante y no hay ningún tipo de complicación. Y todo esto lo estamos contando porque hay muchísima gente que se preocupa por Alcachofo. O sea, la cantidad de mensajes bonitos, de buenos pensamientos, de recuerdos para Alcachofo, de gente que se interesa por cómo está cada día, en cada vídeo de los que publicamos, os comentamos que Alcachofo estaba enfermo, pues es muchísima. Entonces sentimos que debemos daros esa información, que debemos contar os cómo está evolucionando, compartirlo con vosotros, porque sé que también a todas esas personas que se interesan por Alcachofa, esta noticia, aunque no sea su compañero felino, la viven como si fuera propia, la viven como si fuera de su familia. Nos habéis dado muchísimo ánimo en todo este tiempo, aunque todavía no hayamos cerrado este capítulo, pero estamos mucho más cerca de poder cantar victoria, de poder decir, oye, mira, esto se ha superado. Y eso, muchísimas gracias por acompañarnos y por apoyarnos tantísimo y por estar ahí detrás y ser, bueno, pues eso, gente que nos ayuda, que incluso en momentos bajos nos da ánimos para seguir adelante, para luchar, para avanzar. O sea, realmente, y esto ya es desde un punto de vista un poco más personal, no, en este periodo de tiempo, todo este, todo esto que hemos vivido lo hemos compartido con vosotros porque, bueno, realmente formáis parte de nuestra realidad, de nuestro día a día. Aunque no os pueda ver las caras, aunque no estéis con nosotros, de la misma forma que se lo hemos contado a nuestros amigos y que nuestra red cercana también ha servido de apoyo, bueno, pues vosotros en la comunidad de Mascotas y Familias Felices también habéis formado parte de ese apoyo. Y también yo disfrutaba de cuando os empecé a contar buenas noticias, y también he sentido cómo habéis tratado de animarme cuando me habéis visto un poquito más bajo en los vídeos, cuando me habéis visto un poquito más desanimado. Entonces realmente, pues eso, esta noticia también la quiero compartir con vosotros porque es que os debemos esa información, os debemos contar todas esas cosas, y también siento que os pueden, que os alegra, vamos. Así que nada, solamente os puedo decir que muchísimas gracias, muchísimas gracias por acompañarnos y por estar con nosotros. Y como siempre os digo, que os lo digo mucho por los comentarios, estoy completamente convencido que vuestras buenas vibraciones, vuestros buenos pensamientos, al cachorro le llegan de alguna forma. Y eso también nos ha ayudado a que en estos meses que han sido un poco duros, un poco difíciles, hayamos podido estar, bueno, pues un poquito más animados y salir adelante. Mira, se ha tumbado. Uy, mi gatito. ¡Hola! Hoy os vengo a dar una buenísima noticia. Bueno, si nos sigues por Instagram ya te habrás enterado de ello, y es que Alcachozo por fin ha superado el PIF o la PIF. Bueno, esta semana hemos hecho el último análisis que teníamos que hacerle de la revisión para asegurarnos que la enfermedad se había ido por completo, que no había tenido ningún tipo de recaída. Ese análisis ha consistido en una analítica de sangre y una ecografía, y por fin podemos decir que ha salido todo perfecto y que él está curado. El tratamiento, que lo empezamos a poner a finales de julio, lo tuvimos que extender hasta principios de diciembre, y después le pusimos un poquito más de corticoides durante algunas semanas, un par de semanas, con lo que llegamos a final de diciembre. Ahí fue el último vídeo donde yo te conté cómo estaba el cachofo y te dije: bueno, ahora ya solamente nos queda esperar, ver la evolución, hacer las analíticas de seguimiento, y ya te seguiré informando. Y eso nos ha traído hasta el día de hoy. En este tiempo hemos hecho 3 analíticas de seguimiento: una a principios de enero, que estaba bien, una a principios de febrero, que ahí, bueno, había una pequeña cosita con las plaquetas, pero que al final podía ser simplemente de que a la hora de extraerla se había coagulado un poquito la sangre, y esta que hemos hecho en marzo. En esta de marzo, además de la analítica, también le hemos hecho ecografía, y ya te puedo decir que está todo limpio. La analítica perfecta y la ecografía sin nada, nada de líquido. Y es la primera vez que el gato ya no tiene, desde julio que le hicimos la primera ecografía, desde que diagnosticamos que tenía PIF, es la primera vez que no tiene nada de líquido en el abdomen. Y si a todo esto le sumamos pues que Alcachofo está súper alegre, súper activo, no para, bueno, ahora mismo no, está durmiendo la siesta, pero no para de moverse, juega muchísimo. Bueno, es un gato que prácticamente no tenía ese comportamiento ni siquiera cuando llegó a casa al principio de los tiempos. O sea que Alcachofo está muy bien también a nivel de síntomas. ¿Qué pasa con esta enfermedad? Que por eso hemos tenido que hacer tantas analíticas hace seguimiento y demás. Bueno, pues que realmente, aunque hayamos terminado el tratamiento, es muy complicado llegar y decir bueno, pues ya este, el día 84, le quitamos el tratamiento y ya el gato está curado. No, hay algunos gatitos que pueden recaer, y por eso durante los primeros meses hay que estar muy, muy pendientes. Nosotros además el tratamiento lo llevamos hasta el día 126, por lo tanto se ha extendido un poquito más ese periodo de observación. Además de esto, pues bueno, nosotros seguiremos Javier Pariente, le seguiremos haciendo analítica, ese seguimiento, simplemente por asegurarnos de que todo sigue en perfectas condiciones. Así que te puedes imaginar el estado de alivio y de felicidad que tenemos tanto José como yo, porque hemos pasado momentos muy complicados en aquellos días en los que veíamos que sí, es verdad que el cachorro iba un poquito mejor, pero todavía seguía teniendo líquido, o la analítica al principio no estaba bien, bien del todo, Entonces, claro, siempre hemos estado metidos como un poco en una montaña rusa de emociones, diciendo, vale, hay cosas que nos animan a ser optimistas, pero todavía hay algo que nos lleva a decir, oye, hay que tener cuidado, precaución, paciencia, y ser un poquito cautos. Esta situación, lamentablemente, en esta enfermedad se da. Y a las personas que ahora mismo se puedan estar enfrentando con sus compañeros felinos a esta situación esa situación, les quiero también hacer llegar ese mensaje, que no todo es un camino de rosas y hacia adelante, y que vemos que el gato, bueno, pues ya está, no pasa nada, y está súper bien, súper contento, y todo va bien. Hay algunas situaciones, algunas veces, en las que hay pequeños desajustes que lo que nos tienen que enseñar es a confiar en el proceso. Vemos que él está sintomáticamente mejor, que come, que tiene que se mueve, que está alegre, y que aunque haya alguna cosilla por ahí que todavía no se ha ajustado por completo, pues eso no significa que esté todo perdido ni que nada vaya bien ni nada. Bueno, hay que agarrarse a esos pequeños logros que se van produciendo día a día para decir: oye, mira, Alcachofa está mejorando, vamos a seguir con el tratamiento, vamos a ver dónde nos lleva esto. A eso es a lo que nos tenemos que agarrar, porque si no estamos perdidos. Y además también hay que confiar en estos casos en, bueno, las matemáticas, en que el tratamiento tiene una efectividad altísima. Más del 90% de los gatos que se tratan con este tipo de fármacos se curan de la PIF. Y los gatos que no se curan, nos lo han dicho los estudios, son porque han llegado muy, muy mal al inicio del tratamiento. Entonces, claro, es más fácil que aparezcan complicaciones. Las complicaciones suelen aparecer al principio del periodo del tratamiento, en los primeros 10 días. Si supera esos primeros 10 o 15 días de tratamiento, el gato tiene unas altísimas probabilidades de curarse. Así que nada, si ahora mismo estás pasando por todo esto, quiero mandarte todo mi ánimo, todo mi apoyo, y también que veas un poquito cómo ha sido el caso de Alcachofa, por si te puede ayudar. Como te digo, tienes aquí debajo vídeos enlazados donde te cuento toda la evolución, en qué consiste la enfermedad, en qué consiste el tratamiento. Y ahora ya me vais a permitir que me ponga quizás un poquito sentimental, bueno, a la hora de agradecer a las personas que han estado con nosotros y que nos han ayudado muchísimo a que este día haya llegado. Para empezar, queremos agradecerle a Silvia, que ha sido también su veterinaria, la que nos ha estado un poco ayudando en todo este proceso, y a todo el equipo de Mascots and, que bueno, en aquellos momentos en los que yo estaba quizás un poquillo menos optimista, también ha sabido decirme: oye, espérate, tranquilo, que no significa que todo vaya mal, y también ha estado ahí pendiente para escucharme y para saber lo que necesitábamos en cada momento. Muy especialmente quiero mandarles un agradecimiento desde mi corazón al grupo de PIF Warriors España. Este tipo de grupos son fundamentales, son lo más importante que tenemos ahora mismo para poder luchar contra la PIF. La PIF es una enfermedad que sin el tratamiento experimental, no tiene cura. Y sin embargo, gracias a que existen estos grupos y a que existe este tratamiento, la mayoría de los gatos se salvan. Entonces, si no hubieran estado ellos a nuestro lado, ellas a nuestro lado, no sé dónde habríamos terminado, no sé cuánto tiempo habríamos tardado en encontrar el tratamiento. ¿Por qué? Bueno, pues porque ellas tienen una red muy efectiva de apoyo, de apoyo individual entre las personas que conforman el grupo de Pits Warriors, pero también entre las personas que han pasado por esta situación con sus compañeros felinos. Y bueno, cuando se detecta un caso, lo primero que hacen es buscar un vial de rescate, un vial de emergencia del tratamiento, para poder empezar a tratar al gato cuanto antes, y te ponen en contacto con quien te puede ayudar en ese momento. Que es lo más importante en ese momento, encontrar ese punto de agarre para ya después continuar adelante y seguir poniendo el tratamiento y que el gato al final se llegue a salvar. Nosotros desde el día 1, bueno, desde las primeras horas, ya pudimos contactar con ellas y además en nada, en cuestión de horas, ya nos habían localizado el inicio del tratamiento para empezar a ponérselo al cachofo. Y créeme que ese tiempo tan, tan cortito es súper importante y es vital. Y bueno, marca bastante diferencia. Y bueno, aunque estoy agradeciendo, también me voy a poner un poco reivindicativo ya en este punto, porque gracias a grupos como PIV Warriors, pero hay grupos internacionales como PIV Warriors, bueno, en este caso España, pero también lo hay en Colombia, pero también lo hay un grupo que es en inglés que Javier Pariente, un poco para todo el mundo por si acaso en algún país no hay un grupo local. Bueno, pues gracias a ellos se puede prácticamente llegar a este tipo de tratamientos en casi todos los países. Pero me quiero poner reivindicativo porque el fármaco que se está utilizando actualmente no está aprobado para poderse comercializar en la mayoría de los países y hay que, bueno, recurrir a diferentes formas para poderlo encontrar. Así que desde aquí quiero nuevamente alzar la voz y decir que por favor se tramiten las licencias que sean necesarias, que las farmacéuticas se lo dejen de guardar, que los gobiernos que tengan que ayudar ayuden para que este tratamiento al final acabe llegando a todos los gatos que lo necesitan de una forma legal y segura. Y finalmente también os quiero agradecer muy especialmente a todas las personas que nos habéis acompañado aquí en el canal. Nosotros hemos tenido la grandísima suerte de que, bueno, tenemos una comunidad muy bonita que sois todos vosotros y todas vosotras que nos veis aquí los vídeos y que os habéis preocupado muchísimo por Alcachofo. Nos habéis mandado palabras de aliento cuando nos veíais un poco más decaídos, nos habéis preguntado semana tras semana cómo se encontraba Alcachofo, cuando tardábamos no sabíamos daros alguna noticia porque quizás no teníamos nada que contaros, o porque quizás en ese momento estábamos un poco bajitos de ánimo y no teníamos ánimo como la alegría para poderos dar una buena noticia, nos habéis preguntado, nos habéis dicho: oye, no pasa nada, de verdad, que seguro que todo va a ir bien. Y nos habéis llevado también hacia adelante. Hemos tenido la gran suerte de contar con vosotros gracias a, bueno, a que tenemos este canal. Pero de verdad que habéis supuesto para nosotros una red muy importante de apoyo en estos momentos bastante difíciles para nosotros. Así que bueno, pues eso, también quería compartir con vosotras y vosotros esta alegría, porque bueno, en los momentos difíciles habéis estado a nuestro lado, y también queremos que en este momento, que para nosotros es bueno tremendamente feliz, lo compartáis con nosotros. Y también creo que era de justicia contaros cómo habíamos llegado al final de la historia. Os lo debía de todas formas. Ahora, ¿qué nos queda? Bueno, pues Alcachofó ha tenido un poco de exceso de amor en estos meses y hemos estado muy pendientes de que comiese y de que ganase peso, porque es muy importante para la enfermedad. ¿Qué pasa? Bueno, pues eso nos ha llevado a quizás no ser tan estrictos con el tema de la alimentación, y Alcachofó está un pelín pasadito de peso. No mucho, pero un poquito sí. Así que ahora nos toca un periodo de dieta del piquito cerrado, de adelgazamiento. Tenemos que intentar volver a recuperar la línea. Y esas situaciones también son muy difíciles con los gatos, porque hay veces que se ponen muy insistentes y dicen: humano, dame lo que me estabas dando hasta antes de ayer. Y nada más. Estamos súper contentos de que la historia haya tenido un final feliz, por nosotros, por vosotros, que también estabais pendientes de este, de que llegase este día. Pero también porque creo que nosotros teníamos también la responsabilidad de que, como teníamos este altavoz, este canal, debíamos no ser ejemplo de nada, pero al menos sí poder contarle a las personas que puedan estar en un momento complicado porque han detectado que su gato tiene PIF, bueno, contarles cómo es todo el proceso sin, bueno, sin ningún tipo de impostura, o sea de una forma real por todo lo que hemos pasado. Y también queríamos que este momento de la felicidad máxima, de cuando llega el final del tratamiento, de cuando se termina todo, cuando se gradúan, como dicen las personas de PIV Warriors, cuando hemos vencido al virus, también que ellos sepan que este momento llega y que llega a la mayoría de los gatos, que es una situación que puede tardar un poco más tardar más en llegar, o puede llegar a los 84 días, pero que si todo va bien y si vemos que el tratamiento va teniendo sus pequeños avances y que el gato va comiendo, va ganando peso, sigue estando activo y demás, bueno, pues al final es muy, muy probable que llegue. Aunque en esos momentos podamos verlo muy lejano, esta situación, este día, es muy probable que lo vivas. Así que también queríamos hacer este vídeo para que a esas personas que estén empezando en este momento esa situación, sepan que probablemente llegará el día en el que sus gatos superen esta infección, la peritonitis infecciosa felina, y que se lleguen a salvar por completo. Gracias también, lógicamente, a todo el apoyo y a todo el trabajo que tienen de sus familias, ¿no? Que somos, al fin y al cabo, los que les ponemos el tratamiento. Pero que de verdad que este tratamiento Salva Vidas de Gatos, que no es una cosa que esté sobre un papel, que esta es la viva historia de que funciona y que al final es posible que tu compañero felino llegue a tener este día, a tener el día en el que por fin haya vencido la enfermedad. Hola, me están haciendo esta pregunta por Instagram. Me dicen: hola, quería hacerte una consulta sobre el PIF, la peritonitis infecciosa felina, que es una enfermedad que afecta a nuestros gatos. Bueno, te hago un poquito de cuña publicitaria. Hemos hecho un vídeo sobre estas enfermedades en el canal principal que te dejo aquí abajo enlazado para que le eches un un vistazo. Me dicen, bueno, que puede ser de interés para el canal: tengo un amigo que necesita que le ayude cuando le dé una medicación a su gato, el cual tiene PIF. Quiero ayudarle, pero no quiero poner en riesgo a mis gatetes. He estado mirando todos los vídeos que tenéis sobre el PIF y no logro entender si los humanos podemos ser transmisores entre gatos de diferentes casas. Yo iré con guantes y evitaré tocar al gatete, Javier Pariente, pero sabes qué es lo que más me preocupa, que ahora con el calor los gatos están soltando mucho más pelo y en consecuencia llevarme pelos a casa. ¿Es posible la transmisión o estoy exagerando? Gracias. Bueno, vamos a ver, entiendo tu preocupación porque bueno, el PIF es una enfermedad que tiene un pronóstico bastante serio, bastante sombrío en muchísimos casos, aunque hay algunos tratamientos que están funcionando muy bien últimamente. Lo que pasa que en España no están comercializados y hay que hacer auténticas virguerías para encontrarlos. En cualquier caso, no te preocupes tanto porque no es tan habitual que nosotros podamos llevar el virus de un lado a otro, sobre todo si después de haber estado con el gato seguimos un protocolo normal de limpiarnos bien las manos, de quizás incluso si quieres desinfectar las suelas de tus zapatos con un poco de lejía en la casa de tu amigo, y ya está. O sea, no te vas a tener que preocupar muchísimo más porque el PIF no se transmite por el pelo de los gatos. Entonces no te preocupes por esto porque en cualquier caso tus gatos van a estar bastante seguros en tu casa. Sí te quiero decir que hay vacunas para la peritonitis infecciosa felina, que es verdad que tienen, bueno, pues una tasa de eficacia pues un poco más reducida que otras vacunas normales, pero que también pueden proteger a tus gatos. Entonces le podrías dar a tus compañeros felinos o aplicar la vacuna contra la peritonitis infecciosa felina para todavía reforzar muchísimo más. Pero en ningún caso yo creo que te deberías preocupar por el tema de poder transportar el PIF por el pelo, porque como te digo, no es la vía normal de transmisión. La vía por la que se transmite el PIF es cuando nuestros gatos tienen contacto estrecho los unos con los otros y tienen acceso a las zonas donde han hecho sus deposiciones, a los areneros, o también a los comederos, que podrían estar contaminados por el virus. Como te digo, en este caso no se va a producir esa situación porque tus gatos están en otra casa, y con que tú te limpies bien las manos, y si quieres también puedas desinfectar las suelas de tus zapatos, con eso es suficiente para tener a tus gatos protegidos. Hola, me están haciendo esta pregunta a través de Instagram. Me dicen: Hola Carlos, en diciembre se nos murió una gatita, Tokio, de 7 meses por PIF húmedo. Intentamos conseguir el tratamiento experimental pero no llegó a tiempo. Su compañera Tora, de 2 años, a pesar de compartir areneros y todo en casa, no desarrolló la enfermedad, pero podría estar incubando el virus. ¿Cuánto tiempo debería pasar hasta que podamos adoptar un nuevo gatito y que no haya riesgo de contagio. Bueno, para el que no lo sepa, el PIF húmedo, la peritonitis infecciosa felina, es una enfermedad muy grave que puede afectar a nuestros gatos y que en un altísimo porcentaje de ellos termina siendo mortal, prácticamente en el 100% de los casos. Entonces hay una serie de tratamientos que se están desarrollando con el paso del tiempo, y alguno de ellos es experimental, todavía no está ya aprobado para el uso en los gatos directamente, al menos aquí en España, que los salva con una probabilidad también bastante alta. Si quieres saber un poco más sobre el PIF, te dejo aquí abajo enlazado un vídeo del canal principal de Mascotas y Familias Felices donde te cuento todo sobre el tema. Que nos haces esta pregunta, bueno, lamento mucho la pérdida de tu gatita Tokio, es una situación terrible. Y claro, ahora se nos plantea la otra posibilidad, que es que la gatita Tora esté infectada por el virus y que pueda ser fuente de contagio hacia otros animales que puedan convivir con ella. El PIF está provocado por un virus que es el coronavirus entérico felino, o sea, es un coronavirus como el que ha afectado a las personas, pero que vive y se replica, por así decirlo, en el intestino de nuestros gatos, vale. Entonces se excreta, sale al exterior exterior, vale, por las cacas. Entonces es normal que gatos que puedan compartir el arenero o que puedan tener contacto con las diarreas y las cacas de gatos infectados se lleguen a infectar. Pero no todos los gatos que se infectan acaban desarrollando PIF, sino que hay algunas cepas que son más virulentas porque han mutado, y esas son las que producen el PIF. Y sin embargo hay otros gatos que no tienen ningún tipo de problema sino que solamente tienen diarreas y ya está. Están infectados por el virus, pero son cepas que no producen el PIF. Aproximadamente, los gatitos que se pueden llegar a infectar, lo que pasa es que no sabemos si Tora se ha infectado, van a estar excretando el virus, o sea, lo van a estar liberando con sus cacas al medio ambiente, al entorno donde viven, durante más o menos entre 2 y 10 meses en la mayoría de los casos, vale, con una una presencia grande en las cacas. Aunque en algunos casos se puede llegar a prolongar este, este periodo hasta los 24 meses, es decir, hasta los 2 años, vale. Y es verdad también que hay un 13% de gatitos que se infectan por estos virus que lo van a estar eliminando, excretando, lo van a estar sacando con sus cacas de manera permanente, vale. Cuando ya son adultos y demás van a seguir sacando el virus en sus cacas. Entonces, ¿qué pasa? ¿Que Tora no va a poder compartir su casa con otro gatito? Bueno, pues no, no es tan así. Podemos hacer algunos exámenes para saber si en las cacas de Tora está presente el virus, vale. Eso se consigue mediante una muestra de heces y una PCR fecal, que es una prueba que detecta la presencia del virus en las cacas. Si en las cacas de Tora no está presente el virus, quiere decir que no lo estás excretando y por lo tanto quiere decir que no va a poder ser ella fuente de infección para otros gatos. Por lo tanto, va a poder convivir en condiciones de seguridad con otro compañero felino sin poderle transmitir ese virus que afectó a la pequeña Tokio en el pasado, vale. Entonces, más o menos teniendo en cuenta un poco todo esto, yo te recomendaría que dejásemos un periodo de seguridad de aproximadamente esos 2 o 10 meses, vale, entre esos 2 y 10 meses Yo me iría más en torno a los 10 meses, y cuando haya pasado ese tiempo le hagamos la prueba a Tora para saber si está excretando el virus. Si en esos 10 meses que han pasado no está excretando el virus, quiere decir que es muy poco probable que ella pueda transmitirlo porque en sus cacas no está presente, y por lo tanto podremos adoptar a un nuevo gato sin ningún problema. Por supuesto, tendremos que haber limpiado bien toda nuestra casa, areneros, comederos y demás, para evitar que haya podido quedar algún resto donde pueda seguir sobreviviendo el virus. Pero bueno, estoy seguro que eso ya lo has hecho en tu caso. Y nada, espero haber respondido tu pregunta. Es un poquito compleja, pero creo que puede ayudar a un montón de gente. Hola, me están haciendo esta pregunta por Instagram. Me dicen: hola, perdona que te moleste, ¿te puedo hacer una consulta sobre mi gato? Sospechan que tiene PIF seco. Me dicen que tengo que hacer 2 tests, pero que no son concluyentes. Estoy muy perdida porque no sé qué hacer al no ser húmeda. Muchas gracias. Te entiendo perfectamente, te entiendo perfectamente, porque cuando hablamos del PIF hablamos de una enfermedad muy, muy terrible. Nosotros, como seguramente ya sabes porque además nos sigues, lo estamos viviendo con Alcachofa. La diferencia de Alcachofa con respecto al resto es que Alcachofa ha tenido PIF húmeda. Y la PIF seca es completamente distinta en ese sentido, porque los síntomas son completamente distintos. La peritonitis infecciosa felina es una enfermedad que se produce por un virus, el coronavirus felino, que da lugar a dos posibles enfermedades, dos posibles formas de la enfermedad: una que se llama PIF húmeda, que es que se produce líquido en, bueno, pues en el abdomen, o también en los pulmones, en la zona de la pleura realmente. O la PIF seca, que es, bueno, una forma completamente distinta donde el virus produce como inflamaciones en determinados órganos. Por ejemplo, puede ser en el cerebro, también en el ojo, o en algún otro órgano, que eso da lugar a sintomatología. La que sea, no, la que afecte a la zona que está afectando el virus. El problema es que el virus después pues se hace sistémico, va por todo el cuerpo y acaba afectando a muchos gatitos. Y la mayor parte de los gatos que no reciben un tratamiento adecuado, y es un tratamiento muy experimental, no es un tratamiento, no es un tratamiento que está al alcance lamentablemente de todo el mundo, sino que tienes que buscarlo en sitios muy, muy concretos donde que ya, bueno, ya te he contado en el canal principal y te dejo aquí abajo información muy útil. Bueno, pues si no reciben ese tratamiento, muchos gatos no lo superan, ¿no? Para el PIF o para la PIF no hay una prueba que sea 100% efectiva para saber si el gato lo está padeciendo o no la está padeciendo. De hecho, por ejemplo, mi gato Alcachofa, aunque tuvo PIF húmeda, los test que se le hicieron para comprobar si el líquido estaba provocado por el coronavirus felino no dieron positivo, o sea, dieron positivo al coronavirus felino, pero no al que produce la PIF. Entonces, bueno, pues si tú te quieres agarrar a lo que te dice el test, dices: pues no, el gato no tiene PIF. Y al final sí lo tiene, y le estamos poniendo, y le hemos puesto el tratamiento, y se ha mejorado, ¿no? Entonces, por lo tanto, sí la tiene. Eso pasa en cualquiera de las formas, pero realmente en la seca es mucho más complicado porque no se le pueden hacer unos test tan exactos o con tantos resultados acertados como pasa con la húmeda, porque además la sintomatología, como digo, es solamente, depende del órgano al cual afecte. ¿Qué puedes hacer en este momento? Entiendo que te encuentras perdida. En este momento lo que tienes que hacer es confiar en tu veterinaria. Si estáis sospechando de PIF, hazle los test. ¿Por qué? Porque cuando te dicen que no son concluyentes es que si el test da un resultado negativo, no puedes descartar que el gato tenga la APF. Pero si el test da positivo, sí puedes sospechar más que el gato tenga esa enfermedad. Entonces, házselos, hazle los test, aunque haya resultados que puedan ser un poco así discordantes. Porque si en los resultados del test ya da positivo, va a reforzar mucho más ese diagnóstico, esa hipótesis que tiene la veterinaria. Y entonces vamos a, o van a poder empezar a poner tratamiento cuanto antes. Si no le haces las pruebas, siempre te va a quedar esa duda de si es o no es, y si el tratamiento que le vas a empezar a poner, si es el tratamiento para el PIF, va a ser efectivo o no lo es. Porque puede ser que ese tiempo en el que tú estás esperando que haga efecto el tratamiento, pues lo estés perdiendo porque realmente sea otra enfermedad. Entonces, por eso te recomiendo que los test los hagas sí o sí, y que después hagas caso al criterio clínico a tu veterinaria, porque esta enfermedad hay veces que se diagnostica, muchísimas veces se diagnostica por el criterio clínico. Es decir, no hay ninguna prueba que nos diga 100% qué es la enfermedad, pero por todos los indicios que tenemos podemos deducir que es esa enfermedad. Eso es lo que quiere decir, vale. Entonces yo te recomiendo, ya te digo, que le hagas caso a tu veterinaria, que probablemente ella pueda orientar bien el caso y podamos hacer algo, o que pueda hacer algo por por la vida de tu gatito. En cualquier caso, sé lo difícil que es este momento para ti y te mando desde aquí muchísimo ánimo. Espero que tu gatito al final se cure y que juntos podáis superar esta situación. Hola, me están haciendo esta pregunta por Instagram. Bueno, donde esta persona se alegra de cuál ha sido la evolución de Alcachofa, de mi gatito, que como sabéis ha tenido PIF en estos últimos meses y que afortunadamente lo está superando. Bueno, estamos todavía luchando, pero parece que todo va mejor. Bueno, me comenta que ya convivía con una gatita que se llamaba Morita y que, bueno, pues no logró superar la enfermedad, pero que con esta gatita además convivía otro gatito que se llama Toulouse. Me dice que aunque tomó todas las medidas preventivas, me gustaría hacerle algún chequeo para poder descartar que todo esté bien. ¿Qué me recomiendas, Carlos? Me pregunta. Una PCR o una analítica general. Un beso enorme para los 3. Bueno, tu pregunta me resulta muy interesante porque abre un poco otra vez esta caja de Pandora que es el, las cuestiones sobre el PIF o la PIF o la peritonitis infecciosa felina, o FIP, que se dice en inglés. Esta enfermedad, para el que no lo sepa, si estás viendo este vídeo y no sabes nada de ella, es una enfermedad potencialmente fatal para los gatos. Hay muchos gatos que no la superan sobre todo si no se les aplica un tratamiento que actualmente es experimental, que no está al alcance de muchísima gente, y que hay que recurrir, bueno, pues a grupos de apoyo para poderlo encontrar en la mayoría de los países. Entonces, hasta hace muy poco, pues casi todos los gatos que tenían la enfermedad no lograban superarla. Dicho esto, para que tengas un poco de conocimiento, el el PIF o la PIF es una enfermedad producida por un coronavirus, el coronavirus entérico felino, el coronavirus felino, que es un virus que vive en el intestino de los gatos. No todos los gatos que tienen el coronavirus felino desarrollan PIF, sino que solamente una parte de ellos, y esto está relacionado con cambios que se pueden producir en el propio virus que afectan al sistema inmunitario del gato, a cómo las defensas luchan contra ese coronavirus. Estos virus que tienen esas mutaciones, esos cambios, dejan de vivir en el intestino de nuestros gatos y tienen capacidad de poder invadir y colonizar otras partes del cuerpo del gato. En ese momento es cuando se desarrolla la otra enfermedad, la, el PIF, el FIP, vale. Es en ese momento la mayor parte de los gatos que se infectan por el coronavirus felino no, lo único que tienen son diarreas, y son diarreas que con el paso del tiempo suelen terminar, se curan y ya está. El problema está en los gatos que desarrollan PIF, porque esos gatitos tienen esta enfermedad que es muy grave. Entonces ahí ya puedes entender un poco la diferencia que existe. No todos los gatos que se infectan por el virus desarrollan la enfermedad, y es posible que existan dos gatos que conviven juntos y que uno desarrolle la enfermedad y el otro no la desarrolle. Puede ser que Toulouse se encuentre en este caso, o que directamente no se haya llegado a infectar del virus. Con respecto a tu pregunta, ya una vez hechas las aclaraciones pertinentes, pues entenderás que quizás hacer una PCR que busca el virus o el material genético del virus en el cuerpo de tu gato, en la sangre circulante, por ejemplo, o quizás en las cacas, no es una prueba de elección siempre y cuando el gato no tenga ningún otro tipo de signo clínico. Por ejemplo, Alcachofa, a mi compañero felino, le hicimos una PCR del líquido abdominal, de que se le había acumulado dentro del abdomen, porque es una de las, uno de los signos que produce el PIF o la PIF. Entonces se le hace una PCR para detectar si ahí está el virus, virus. Pero, ¿por qué? Porque ya tiene un signo clínico, un síntoma, vale, por así decirlo, que es muy, muy sugestivo, o que nos lleva a pensar que ese gato puede tener la enfermedad. Por eso se le hace la PCR. Pero encontrar el virus sin ningún signo de enfermedad no quiere decir absolutamente nada, porque la mayoría de los gatos pasan con un cuadro leve. De hecho, los gatos que proceden de refugios y que están adoptados de la calle y demás, en algunos refugios hasta el 80% de los gatos tienen ese virus o lo han tenido. Como ves, buscarles a esos gatos el virus para saber si tienen PIF o no, pues no tiene sentido. Yo me inclinaría mucho más en hacerle pues analíticas, chequeos, estar pendientes, vigilar que todo se encuentra bien. Es verdad que las analíticas, los cambios que se pueden producir, pues pueden ser, o sea, no son muy, muy, muy, muy sintomáticos. Es decir, no indican 100% que esa sea la enfermedad, pero sí es cierto que si empezamos a ver algún tipo de cambio, pues ya podríamos actuar de una forma más rápida. Dicho todo esto, lógicamente esto no nos va a valer solamente con hacerlo una vez, sino que si, por ejemplo, Tumorita se fue hace poco de vuestras vidas, bueno, pues quizás en estos primeros meses o este primer año hacerle un par de analíticas o 3 para asegurarnos que Toulouse Toulouse se encuentra bien. Y ya una vez que esto haya pasado, pues ya los chequeos y las analíticas de rigor, los que solemos hacer de rutina, pues una vez al año, por ejemplo, ya está. Con eso, si Toulouse no desarrolla ningún tipo de signo de enfermedad, podemos decir que probablemente, si se ha infectado del virus, no haya mutado el virus en su organismo ni haya producido el PIF. Y si no se ha llegado a infectar, pues mira, muchísimas muchísimo mejor, lógicamente. Y nada más, espero haber respondido tu pregunta. Es una enfermedad un poquito compleja, hay veces que hay que explicar un poquito de más, pero, pero bueno, espero que se haya entendido y que haya resuelto un poco tu duda. Hola, me están haciendo esta pregunta a través de Instagram. Me dicen: hola Carlos, soy de Argentina, necesito saber sobre el PIF seco y las secuelas que deja si atraviesa la enfermedad. Gracias. Bueno, gracias a ti por tu pregunta. Me parece súper interesante que últimamente estemos hablando más del PIF porque ha sido una enfermedad muy olvidada en los últimos años. Antes de comenzar con, bueno, con esa pregunta que me has hecho, sí te tengo que decir que el PIF es una enfermedad muy seria, muy grave, producida por un coronavirus felino. En este caso, el PIF, si no se trata, es bueno, la mayoría de las veces fatal. Y los tratamientos que existen son tratamientos experimentales, que hay veces que no están presentes en todos los países. Y desde aquí nuevamente abogamos porque esos tratamientos estén de forma legal en todos los países. Alcachofa, como probablemente sepas, pasó por un PIF este año pasado y se ha recuperado completamente. De momento seguimos siempre pendientes, pero se ha recuperado. ¿Qué pasa? Que Alcachofa tuvo la forma húmeda de la enfermedad, que muchas veces es más benigna en en ese sentido. La forma seca, que es por lo que me estás preguntando, hay veces que da mayores problemas. ¿Por qué? Bueno, pues porque el PIF seco es la manifestación que tiene la enfermedad, la infección por coronavirus felino, cuando ese coronavirus va a un determinado órgano y allí se empieza a desarrollar una respuesta del sistema inmunitario, una respuesta inflamatoria de del sistema inmunitario que intenta luchar contra el virus, pero que no lo consigue. ¿Qué pasa? Que esa respuesta inflamatoria acaba desencadenando después también otra serie de, bueno, de problemas también en los órganos donde se asienta. Esos problemas pueden ser transitorios o no serlos, en función del tiempo que haya tenido esa respuesta inflamatoria, que el tiempo que ese órgano haya estado inflamado.. Y también si logramos, lógicamente, revertirlo, es decir, si logramos que el gato se cure. Los síntomas más clásicos y más graves del PIF seco o de la PIF seca son los síntomas neurológicos y oculares. Los síntomas neurológicos suelen tener que ver con incoordinación, con problemas para moverse, problemas para comer, problemas para orientarse, Y los síntomas oculares pues tienen que ver con problemas para la visión, inflamación de esa zona, uveitis que se llama, etcétera. Como ves, esos órganos son muy, muy sensibles. Entonces, si por ejemplo el tejido neurológico, los nervios, se inflaman durante muchísimo tiempo, a veces ocurre que pierden la función de una forma permanente, incluso aunque después desaparezca la inflamación, ese nervio ya no es capaz de transmitir el impulso eléctrico, el estímulo nervioso. Y por lo tanto, aunque después disminuya la inflamación, esa parte se va a ver vista afectada de una forma persistente. Es decir, van a ser secuelas que haya quedado después de la enfermedad. Entonces, como te digo, va a depender mucho el tipo de secuelas, de qué tipo de órganos se ven más afectados. Hay veces que se afectan otros órganos, como por ejemplo puede ser el hígado. El hígado tiene mucha capacidad de responder, vale, y de regenerarse, aunque cuando después disminuye la inflamación es muy probable que la capacidad del hígado haga que se regenere por completo. Pero sin embargo, esos órganos un poquito más específicos, más especiales, pues pueden ver afectada su actividad de una forma persistente. Entonces, ¿de qué va a depender todo esto? Bueno, pues de la intensidad que tengan los síntomas y la enfermedad en ese momento, del tiempo que pasen inflamados, y si logramos un tratamiento que sea efectivo y que empiece a reducir cuanto antes esa inflamación. Por eso te digo que al principio es muy, muy difícil llegar a saber si un gatito que tiene PIF va a quedar completamente sin ningún tipo de secuelas o que quizás le quede alguna. En función de los síntomas podemos más o menos preverlo, pero hasta que no termina la recuperación no podemos asegurarlo por completo. Y nada más. Esta enfermedad es un poquito compleja, pero espero haberte un poco ayudado a conocer un poco más cuáles son las secuelas, cuáles son las repercusiones, y que también si estás ahora pasando por este caso, muchísimo ánimo. Ya sabes un poco también a qué te puedes tener. Hola, me hacen esta pregunta por Instagram. Me dicen: hola, tengo a mi gato en tratamiento de PIF y ha estado muy malito, pero con el tratamiento inyectable está respondiendo muy bien. Quería preguntarte si vosotros con Alcachofó hicisteis todo el tratamiento con inyecciones. Para nosotros ponerle la inyección todos los días está siendo complicado, pero nos da miedo pasar a pastillas y que no funcione tan bien. ¿Me puedes dar tu opinión y tu experiencia con Alcachofó? Muchísimas gracias. Bueno, pues aunque te hemos narrado en el canal principal, bueno, de una forma muy detallada cómo ha sido todo el proceso con Alcachofa con el tema del PIF, vamos a responder tu pregunta porque entiendo también tu desesperación en este momento. Nosotros hemos pasado por ahí. Para el que no lo sepa, la PIF es una enfermedad muy grave que pueden tener nuestros gatos y que si no se le pone tratamiento, de un tratamiento muy, muy específico, que es complicado acceder a él bueno, pues el resultado suele ser fatal para la mayoría de los gatos. Así que es muy importante asegurarnos que ese tratamiento se le ponga y que le haga efecto, ¿no? Entonces entiendo tu preocupación del tema de pasar de los pinchazos a las pastillas. Mira, yo te cuento nuestra situación personal. Nosotros hicimos toda la pauta con pinchazos durante todos los días que estuvimos con Alcachofa pinchándoles, que fueron 126. Fueron eso, inyecciones todos los días. Pero es cierto que según los estudios que existen clínicos, tanto los pinchazos como las pastillas tienen efectividad y funcionan exactamente igual. De hecho, hay estudios con pastillas que dicen que incluso pueden ser hasta más efectivas, porque los estudios dicen que en la mitad del tiempo del tratamiento los gatos remiten, es decir, se curan de la enfermedad. Por lo tanto, no tienes que tener miedo a priori sobre que la efectividad del tratamiento vaya a ser distinta, vale. Porque, bueno, según lo que nos dicen los estudios, ambas cosas funcionan y funcionan bien. Dicho todo esto, te entiendo un poco tu situación. Entiendo que si el pinchazo es muy, muy complicado, estéis pensando en pasar a pastillas. Nosotros decidimos seguir con los pinchazos con alcachofa porque que aunque él lo pasaba un poquito mal, es un gato que, bueno, bastante bien lo hemos manejado. Bueno, no era un drama ponerle todos los días el pinchazo. Es verdad que le dolía, nosotros lo pasábamos mal, pero también es cierto que a la hora de aplicarlo solamente una vez al día, las pastillas son 2 veces al día, y también por, bueno, cómo se desarrolla la vida en la casa, muchas veces poner el tratamiento durante 2 veces al día exactamente a la misma hora puede llegar a ser complicado, porque además tiene que haber 12 horas de separación. Entonces, bueno, muchas veces no se ajusta a todas las casas. Por ese tipo de aspectos, el pinchazo puede ser un poquito más resuelto. También con las pastillas hay otra cosa, que es que si el gato por lo que sea tiene vómitos y vomita después de dárselas, o un rato después, no hace falta que sea inmediatamente después, pues podemos tener la situación de que el gato no haya absorbido el medicamento y que, por lo tanto, en ese aspecto le estemos dejando ese día sin ponerle esa dosis. Y además de todo esto, también tiene que estar un tiempo antes sin comer, más o menos media hora, y después de darle tratamiento también. Entonces, bueno, pues tienes que estar muy, muy pendiente de que ese momento en el que le vas a dar la pastilla pues se desarrolle siempre teniendo en cuenta todas estas cosas: que no coma, que no coma antes, que no vomite, que no coma después. Y bueno, pues eso muchas veces es un factor bastante limitante. Entonces, bueno, por eso es por lo que mucha gente decide quedarse con los pinchazos, sobre todo si el gato los tolera bien. Si en tu caso ves que tu compañero felino toleraría bien las pastillas, ves que el pinchazo es muy, muy complicado porque se revuelve porque lo pasa muy mal, porque muchas veces no sabemos cómo va a terminar aquello del pinchazo, si él además se estresa mucho, si después se esconde de nosotros, si lo pasa fatal, fatal, fatal, oye, pues igual prueba las pastillas. Pero no es por un tema de efectividad, como te estoy diciendo, sino sobre todo por un tema de logística. Al final tienes que decidir cuál es la opción terapéutica que mejor se ajusta a tu situación en casa y también al carácter y al temperamento de tu gato. Y nada más, muchísima suerte, que vaya todo muy bien con el tratamiento. Ya me has dicho que la cosa parece que está yendo bien. Como sabes, el primer periodo crítico son los primeros 10 días. Y bueno, a partir de ahora te queda paciencia, te queda luchar un poquito, pero muchísimo ánimo porque el tratamiento es muy, muy efectivo. Y bueno, con mucha probabilidad tu gatito saldrá adelante si va todo bien. Hola, me están haciendo esta pregunta a través de Instagram. Me dicen: disculpa que te moleste, pero ¿dónde puedo conseguir el molnupiravir? Mi veterinaria está dispuesta a darle seguimiento al gato, pero me ha dicho que bajo mi responsabilidad. No encuentro dónde buscarlo. Muchísimas gracias. Bueno, muchas gracias por tu pregunta. Entiendo que ahora mismo estás en una situación complicada porque por lo que me estás preguntando, tu compañero felino padece PIF de la misma forma que el cachorro lo ha tenido en, bueno, este año pasado. El molnupiravir es uno de los fármacos que se utilizan para curar a nuestros gatos de PIF, especialmente si la otra molécula que existe, que es la que se suele poner, que es la GS441524, que es la que le pusimos al cachorro, no funciona o falla, o bueno, no se tiene acceso a ella, ¿no? Este tipo de fármacos lamentablemente no va a ser muy fácil que los puedas conseguir de una forma convencional, es decir, yendo a la farmacia y que te los den, sobre todo porque en muchos países no están disponibles de esa manera. Para mí, que la mejor forma, si en tu país es difícil encontrarlo, es que puedas acceder a grupos y redes de apoyo que existen también en internet, en redes sociales, donde, bueno, te ayudan a que puedas tener acceso a ese tipo de fármacos cuando nuestros gatos padecen PIF. De esa forma, bueno, pues ellos te facilitan el acceso al fármaco para que tú se lo puedas poner o que se lo pueda poner tu veterinaria, y que tu veterinaria le haga el seguimiento. Está claro que tu veterinaria te ha dicho que lo va, lo aplica bajo tu responsabilidad, porque, bueno, pues es un fármaco fármaco que no se encuentra aprobado en muchos países y ella no te lo puede aplicar así como así. Pero bueno, sí te tengo que decir que este tipo de moléculas salvan a los gatos que tienen PIF, a una alta proporción de gatos que tienen PIF. Por lo tanto, creo que merece la pena que lo intentes conseguir, vale. Hay grupos en internet, como te estoy diciendo, como por ejemplo es FIP Warriors, que lo hay o bien en grupos locales. Por ejemplo, si nos escribes hasta aquí desde España, hay Grupo de España o en grupos internacionales que te van a facilitar un poco el acceso a ese tipo de fármacos y que van a también acompañarte un poco y asesorarte sobre todos los pasos que tienes que ir dando con esta enfermedad, que es un poco compleja y que lamentablemente no tienen muchas alternativas para poder encontrar el tratamiento. Así que ya te digo, ponte en contacto con un grupo de estas características, Fib Warriors o similar, que también hay otros, dónde te pueden asesorar y te pueden decir un poco más, bueno, más claro cómo puedes conseguir el fármaco. Y sobre todo, donde te van a decir cuáles son todos los pasos que tienes que dar para que tu gatito llegue a curarse y a salvarse del PIF. Espero que tengas suerte, que la cosa funcione, que el tratamiento en tu gato sea efectivo. Y bueno, gracias a este tipo de fármacos, que desde aquí vuelvo a hacer un llamamiento a que se aprueben en todos los países, Bueno, pues eso, que gracias a este tipo de fármacos tu gatito se pueda salvar. Hola, me están haciendo esta pregunta a través de Instagram. Me dicen: hola, tenemos un gato de un año con PIF seca. Bueno, lo lamento. Y bueno, por lo que veo lo estáis tratando, vale, muchísimo ánimo. Bueno, pero dicen: justo hoy hemos inyectado la primera vacuna, bueno, vacuna, inyección de GS441524, que que es el medicamento que se utiliza para salvar a los gatitos que tienen PIF. Dice, no sé si lo he escrito bien, dice: bueno, el caso es que le ha dolido un montón, ha gritado muchísimo y se ha dejado caer al suelo, y finalmente se ha quedado muy hecho polvo. Poco después ha comido un churro, pero el momento justo de la inyección nos ha hecho pensar que lo habíamos hecho mal. Bueno, que lo habíamos matado, me pone aquí. Dice: ¿es normal Ay, cuánto te entiendo. Bueno, seguramente si estás siguiendo nuestro canal y nuestros vídeos, ya sabes, ya sabes que nosotros hemos pasado por esa situación con Alcachofa y hemos tenido que estar pinchándole además durante muchísimo tiempo el medicamento. Y es que el medicamento este en concreto para nuestros gatos que tienen PIF, pues es un poco doloroso porque es bastante denso y bueno, cuesta un poquito que entre. Hay que ponerlo poco a poco. Y nuestros gatos hay veces que no lo llevan demasiado bien. Claro, pero es que la alternativa de no poner este medicamento con esta enfermedad es, bueno, pues tremenda, ¿no? Porque claro, si no se tratan, los gatos que padecen PIF en un altísimo porcentaje no superan la enfermedad y fallecen. Y por eso es por lo que tenemos que poner el tratamiento, y por eso es por lo que este tratamiento está salvando a a tus gatos, porque es un tratamiento muy efectivo que hay que ponerlo, pero que al final te digo que como tiene una alta probabilidad de funcionar, pues al final el beneficio que obtenemos pues es muy alto, ¿no? Ayudamos a que nuestro gato supere la enfermedad. Dicho esto y teniendo en cuenta, pues bueno, todo esto, todo este preámbulo, entiendo que tu gato lo haya pasado mal es posible que en esa zona, bueno, pues se le quede un poquito de sensibilidad, sobre todo al día siguiente. Y por eso es por lo que se recomienda que el medicamento se vaya poniendo en distintas partes del cuerpo para ayudar a que no siempre pinchemos en la misma. Yo soy consciente de que cuando vemos que nuestro gato lo pasa mal, nosotros también lo pasamos mal, porque al cachofo había veces que que lo toleraba bastante bien, pero había veces que también tenía esos días en los que le molestaba un poco más. Entonces te recomiendo que intentes ponerle la medicación en unas horas en las que tu gatito esté durmiendo la siesta y que no se entere mucho de ese momento del pinchazo, porque por experiencia personal te puedo decir que esos días eran los mejores. O sea, eran días en los que tu gato no se pone tan tenso cuando ya le pinchamos con la vacuna Y ese hecho de no ponerse tan tenso pues también ayuda a que el medicamento duela menos y a que para él sea una situación mucho menos estresante. Has hecho muy bien en darle el churu después de ponerle el medicamento, porque bueno, le estamos asociando un momento difícil para él con un momento satisfactorio donde recibe un premio, y así bueno, pues ayudamos a que sea un poquito más llevadero. En estos primeros días es posible que tengas que poner el medicamento inyectado, ¿Por qué? Bueno, pues porque tampoco sé cuál es el curso de la enfermedad que tiene tu compañero felino, pero sobre todo al principio nos interesa que tenga el mayor efecto. Después, en algunos casos me consta que se pasa también al medicamento en pastillas, en comprimidos, y que puede ser una alternativa para esos gatos que no llevan tan bien el tema del pinchazo. Lo que pasa es que, como te digo, al principio solemos preferir que la medicación vaya por vía inyectable para asegurarnos que el gato la absorba bien y que, bueno, tengamos esa dosis de choque inicial contra la enfermedad que nos ayude a que todo salga bien y a que salgamos adelante. Así que, como ves, tienes también alternativas en el caso en el que tu gato no llegue a tolerar muy bien el tema del tratamiento inyectable, y que las vas a poder aplicar seguramente en el futuro. Nada más, muchísimo ánimo, muchísima suerte. Espero que tu gato llegue a remontar y a curarse de de la enfermedad, los porcentajes de recuperación son muy altos. Tienes que tenerlo en cuenta y es un proceso largo, pero que al final va a merecer mucho la pena si tu compañero felino supera la enfermedad. Y en nuestro caso, por ejemplo, al Cachofo, así fue. Y te puedo decir que aunque hayamos pasado momentos difíciles como el que me estás contando, bueno, pues ya está, quedan un poquito en el pasado y tenemos al Cachofo con nosotros, como seguramente espero que tu gato también esté con vosotros en el futuro.
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