CONJUNTIVITIS en perros y gatos

Susana González, a veterinarian at San José Veterinaris in Barcelona, explains conjunctivitis in dogs and cats. The video covers symptoms, causes, diagnosis, and treatment options for pet owners dealing with eye infections.
Hola, me llamo Susana González, soy veterinaria en San José Veterinaris, una clínica de Barcelona, y hoy os voy a hablar de las conjuntivitis. Bien amigos, hoy vamos a hablar de las conjuntivitis. Cuántas veces hemos visto que un día nuestro perro o nuestro gato se despierta con el ojo un poco cerrado, húmedo, lo vemos enrojecido o vemos que lo cierra con más facilidad y decimos ostras, mira, mi gato tiene. Mi perro tiene conjuntivitis. Pues se le pone unas gotitas y listo. Bien, pues vamos a hablar un poquito de esta circunstancia. Lo primero es hablar de lo que es la conjuntiva, porque la conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva. La conjuntiva es ese tejido rosado que tiene dos partes. Por un lado tenemos ese tejido rosado que recubre el párpado por la parte interna, que es quizá la que más conocemos. Pero luego hay otra conjuntiva que es la conjuntiva vulvar, que es la que recubre el globo ocular y es transparente y muy finita, prácticamente no se percibe. Entonces la conjuntiva es un tejido muy sensible, se irrita y se enrojece con muchísima facilidad, pero también como eso sucede porque tiene un aporte sanguíneo muy elevado, también cicatriza con muchísima facilidad. Realmente es un tejido en ese sentido un poquito agradecido. Por otra parte hay que hablar de un par de términos. Por un lado tenemos la conjuntivitis. La conjuntivitis, que es esta inflamación de la conjuntiva, ya sea vulvar o palpebral, pero la conjuntivitis es un diagnóstico clínico, es decir, es un diagnóstico y una conclusión a la que se llega tras examinar el ojo de una forma concienzuda y es una enfermedad por sí misma. Hay que diferenciarlo del ojo rojo o lo que llamamos la hiperemia o congestión conjuntival, que esto es un síntoma y hay que diferenciarlo de lo que es realmente la enfermedad. El tratamiento se pondrá una vez lleguemos a un diagnóstico. El síntoma simplemente nos dice que la conjuntiva está irritada y la conjuntiva puede estar irritada por una conjuntivitis, pero por un glaucoma, o por una úlcera en la córnea, o por una enfermedad sistémica, o porque al gato le ha caído una gota de detergente, pero no tiene por qué ser una conjuntivitis. Así que si algún día le decís a vuestro veterinario, mira, es que tiene conjuntivitis, pues me das unas gotitas para arreglarlo, pues lo prudente por parte del veterinario será no dároslas hasta que haya examinado exhaustivamente el ojo de vuestro anima para descartar cualquier otra causa de ojo rojo. Bien, pues una vez hablado y concretado todo lo anterior, pues las conjuntivitis pueden ser agudas, pueden aparecer así de golpe y durar poquitos días, pueden ser un poquito más tediosas y durar una semana, o pueden ser ya más crónicas y durar más de dos semanas, en función de lo que las haya producido. Y pueden ir acompañadas de diferente grado de secreción ocular, desde un poco de lloriqueo, así pues mucosito y transparente, que simplemente un poquito más de lagrimeo, que vemos un poco el pelito un poco humedecido, puede ser más purulenta, es decir, que tenga un aspecto más amarillento o más verdosa, o incluso puede ser hemorrágica. Pensad que cuando el perro o el gato se levanta por la mañana y tiene una legañita seca en el lagrimal, eso es normal, eso no es una conjuntivitis ni es un problema, simplemente pues es la lágrima que se deshidrata y queda los restos mucosos de la lágrima pegados ahí y eso pues con una gasita humedecida se puede retirar y ya está. Cuando esta situación es más húmeda, tiene otro aspecto y es más persistente, pues sí que es un signo ocular que es digno de investigación. Las conjuntivitis pueden ser primarias o secundarias, es decir, o bien es el problema principal, que es cuando son primarias o secundarias, es decir, venir derivadas de otra patología. En el caso de los gatos, generalmente las conjuntivitis son primarias, es decir, ahí en la conjuntiva se encuentra un virus o se encuentra una bacteria que está ocasionando el daño y ese daño se produce ahí y es el foco principal del problema y eso se trata tratando de eliminar este agente generalmente infeccioso que nos está produciendo esta situación. En los perros, por contra, generalmente suelen ser secundarias. Las conjuntivitis primarias son muy extrañas. A veces en animales que sufren moquillo, leishmaniosis o algún tipo de herpesvirus sí que pueden ser primarias, pero no es lo común. Lo normal es que sean secundarias. Secundarias ¿A qué? Pues a tener los ojos secos, lo que llamamos queratoconjuntivitis seca, es decir, el animal no produce suficiente lágrima y por tanto la conjuntivitis también se reseca, o sea, la conjuntiva se reseca y no produce esta enfermedad. Puede ser debido a que se producen unos folículos, unos pequeños puntitos que también producen esta irritación a nivel de la conjuntiva. Puede ser por un cuerpo extraño que el perro haya entrado, a veces se puede meter una espiga entre el párpado y el globo ocular y producir una irritación, una piedra o algún otro objeto de pequeño tamaño. Puede ser por alteraciones en los párpados, hay perros que tienen el párpado muy grande y por tanto cuelga un poquito cuando cierra el ojo, no baña bien todo el globo ocular con lágrima y por tanto hay sequedad y secreciones y entonces produce también conjuntivitis o también se puede producir por una intoxicación o por un producto químico que pueda producir una irritación a nivel de la conjuntiva. Así que como veis, el abanico de posibilidades cuando venís porque el animal tiene el ojo rojo, es enorme. De manera que la selección del tratamiento se tiene que realizar cuidadosamente tras haber analizado todas las posibles causas primarias o secundarias que puedan producir este tipo de de inflamación de la conjuntiva. Bien, vuestro veterinario ha explorado vuestro animal, ha determinado cuál es la causa y por lo general el tratamiento que se prescribe es un tratamiento tópico, puede ser en colirio, puede ser en crema. Y aquí viene la cuestión. ¿Cómo aplicamos el colirio? Pues el veterinario seguramente os lo explicará, pero si os quedan dudas, yo aquí os lo voy a resumir. Pensad que dentro del ojo sólo cabe una gota, entonces es absurdo poner dos, tres o las que sean, porque el animal parpadeará y expulsará todo el producto sobrante. Entonces lo que tenemos que hacer es, no tenemos que bajar el párpado así para poner la gota, el párpado se coge por arriba así, e instalamos la gotita dentro del ojo. Si tenemos dudas sobre si ha entrado o no ha entrado porque el animal ha parpadeado, se ha movido, no sabíamos cómo, si ha entrado o no, pues ponemos otra porque es imposible sobredosificarlo, solo cabe una. Entonces ponemos otra y si no ha entrado, entrará. Y si ha entrado, pues bueno, la sacará y ya está. Para muchos trastornos oculares es bueno tener el colirio frío, porque aparte del tratamiento en sí, pues antibiótico o corticoide o que sea, aportamos el efecto antiálgico que da el que el colirio esté frío, es decir, al animal le dará un poquito de consuelo y le ayudará a bajar el escozor y el. Por otra parte, si el tratamiento se prescribe en forma de pomada, pues pensad que no lo apliquéis con el dedo porque podéis contaminar el tratamiento y al ojo de vuestro animal recomendamos el uso de los bastoncillos de los oídos, a veces va bien poner el tamaño de un granito de arroz en el extremo, entonces sí que bajas un poquito el ojito y se tiene que poner en contacto con la superficie ocular, entonces el animal ya parpadea y esta cremita se va repartiendo uniformemente y va entrando en el lugar en el que tiene que entrar, o sea que en crema también es un tratamiento bastante adecuado. Aparte del tratamiento en gotas, en pomada que se prescriba, pensad que a menudo es imprescindible el uso de campana protectora o collar isabelino. Sabemos los veterinarios que a nadie le gusta ponerle la campana a su perro o a su gato, a nosotros tampoco nos gusta, pero a veces es necesario. El tratamiento de la conjuntivitis requiere algo de tiempo y mientras tanto el ojo pica, escuece o molesta y los animales se pueden frotar los ojos o pueden frotar sus caritas contra los sofás o las cortinas y esa acción mecánica puede agravar la conjuntivitis que tenemos en este momento o hacer que evolucione y que además aparezca una úlcera o una herida en la superficie de la córnea, lo cual alargaría mucho más el proceso y complicaría mucho más la recuperación de nuestro animal. Así que si el veterinario concluye que es necesario el uso de una campana para este caso en particular, por favor, hacedle caso porque los tiempos se acortarán mucho, el animal se recuperará antes y todo irá muchísimo mejor. Bien amigos, espero haber despejado algunas dudas, daros algunos consejos prácticos y como siempre deseo que el vídeo haya sido de utilidad. Hasta la próxima.
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