Dejo a MI GATO ALCACHOFO SOLO EN CASA un fin de semana y GRABO TODO lo que hace 🙀🏡

Carlos, a veterinarian, leaves his cat Alcachofo alone for a weekend with a 360-degree camera and a professional cat sitter named Esti, then reviews the footage to see what the cat did the whole time.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y familias felices. Esta semana vengo a contarte un acontecimiento que hemos vivido en esta casa. Hemos dejado solo al cachofo en casa durante tres días completos. El caso es que teníamos que ir a casa de mis padres durante un fin de semana, nos íbamos un viernes y volvíamos un lunes solamente para ese tiempo. No nos parecía justo hacer pasar al cachofo por todo el estrés que supone un viaje, porque bueno, son más o menos cinco horas en coche en las que Alcachofo y iba a tener que ir en el asiento de atrás que en el transportín y bastante nervioso probablemente. Además también hay otro factor muy importante que no solamente el tema del viaje, sino también llevar al cachofo a una casa completamente desconocida para él y sobre todo porque allí también vive un gato, que es Milú, el gato que convive con mis padres. Entonces, como no queríamos hacer pasar al cachofo por esa situación, ni tampoco a Milú a ser compañero de piso de Alcachofo de manera forzosa, decidimos que la mejor opción era dejar a Alcachofo durante el fin de semana aquí en su casa, en su castillo. Nosotros estábamos retrasando bastante esta primera vez que Alcachofo se iba a quedar solo en casa, porque como te he comentado, estos primeros meses que ha vivido con nosotros hemos estado lidiando con el hiperapego que tiene Alcachofo y no queríamos dejarlo solo un fin de semana hasta que no tuviésemos más o menos controlado ese problema. Como te he comentado en un vídeo de hace muy poquito en el canal, el tema del hiperapego de Alcachofo se ha solucionado bastante, así que este era un buen momento para ver a mi familia que ya iba tocando. Pero no te voy a negar que estaba un poco nervioso porque no habíamos pasado nunca por una situación así desde que Alcachofo había empezado a vivir con nosotros. Sobre todo lo que me preocupaba es que Alcachofo se pusiese a buscarnos como loco a maullar por toda la casa como cuando llegó a vivir con nosotros. Y también otra situación que se suele dar bastante en los gatos que se quedan solos en casa, al menos las primeras veces, es que se encuentren como un poco apáticos como deprimidos y que dejen de comer y de beber. Todas esas situaciones eran posibles con Alcachofo porque no sabíamos cómo se podía comportar ante esta situación y por eso como tenía tantísimos frentes abiertos yo casi prefería no pensar y hacerme aquí un poquito el fuerte diciendo vale, tranquilidad, que todo va a ir bien. Así que para tenerlo todo bajo control decidimos comprar una cámara, la que ya te he nombrado en algunos vídeos, Alcachofocam que es bastante buena porque tiene una visión en 360 grados y nos permite ir observando más o menos lo que hace Alcachofo durante todo el día. Además también tiene una buena visión nocturna que nos permite estar vigilando si Alcachofo por la noche hace alguna trastadita. Además la cámara tiene unas cosas bastante buenas como por ejemplo alertas si detecta el maullido de Alcachofo y también tiene un micrófono que nos permitiría hablarle desde el otro lado. Pero bueno, esto es una cosa que yo no te recomiendo que hagas especialmente en casos de gatos muy apegados porque puede ser que le descoloque mucho va a escuchar la voz de su humano y se va a poner a buscar por toda la casa porque no lo ve él no comprende que esa voz procede de la cámara. El tema del micro es algo que solamente se tiene que utilizar como último recurso Si por lo que sea llevas muchísimo tiempo observando por la cámara y ves que tu gato no aparece, puedes probar a llamarlo porque se puede haber escondido en algún sitio y así si aparece te quedas más tranquila o puede ser que no aparezca y en ese momento requieras llamar a alguien que se pueda acercar a tu casa para ver que no se haya quedado encerrado por ejemplo en una habitación y comprobar que todo está bien. Bueno, pero además de la cámara también preparamos toda la casa para que Alcachofo pasase esos días lo mejor posible. Algo que no está mal recordar es que no tienes que dejar tu casa en modo cueva con las persianas completamente bajadas. Nosotros por supuesto le dejamos bastante espacio, bastante hueco para que se colase la luz. Sobre todo esto va a ayudar a que tu gato mantenga unos ritmos más o menos normales, va a poder ver también la calle y además también con la claridad y la luz del día se va a poder guiar sobre más o menos qué hora del día es. Eso sin duda les ayuda a ordenar sus rutinas. Y otra cosa súper importante que tienes que hacer y que nosotros también hicimos con Alcachofo, fue dejarle varios recipientes con comida y con agua por toda la casa. Que tú me puedes decir, no, no, yo, mi gato es que siempre come del comedor programable y no tienes ningún problema porque no se le va a terminar nunca la comida, pero oye, ponte en una situación que se vaya la luz, que no haya electricidad y que el comedero deje de funcionar, aunque tenga baterías, tienen un tiempo de autonomía y pasado ese tiempo, si no ha vuelto la electricidad dejará de dispensarle comida, o que por ejemplo se quede atascado, o que no hayas calculado bien y se termine la comida, o que al gato le dé por desenchufarlo porque se ponga a jugar con el cable y exactamente lo mismo con el agua. Para evitar cualquier tipo de incidente lo mejor es dejarle varias alternativas. Nosotros al cachofo le dejamos varios cuencos por toda la casa bastante llenos. En estos casos hay que hacer una pequeña excepción con esto de que el gato se alimente por Tomas, porque lógicamente no vamos a poder estar para dárselas. Y más cosas que hicimos para que Alcachofo estuviese entretenido fue, como solemos hacer otras veces, dejarle un poquito el sofá retirado, distintas zonas por casa por las que pudiera ir explorando juegos para que se pueda entretener, los muelles que a él le encantan. Bueno, pues estaban todos desperdigados por el salón para que aunque colase alguno debajo del sofá siguiese teniendo otras alternativas. Y también le dejamos una gymkhana de premios, que estoy seguro que fue lo primero que se terminó. Bueno, por supuesto antes de irnos le dejamos el arenero limpio y todo dispuesto para que él lo pudiera utilizar. Y ya con eso teníamos Alcachofo listo para que pasase el fin de semana en casa, el de Rodríguez. Así que Jose y yo nos cogimos nuestra maletita, nos despedimos de Alcachofo y hala, hasta el lunes. ¿Que no, que no hombre, cómo va a ser eso? Si siempre te digo que tus gatos no pueden pasar más de 24 horas sin supervisión sin que haya alguna persona que se pase por casa para ver que todo está bien. Entonces, cómo íbamos a hacer eso con alcachofo. A mí, bueno, no se me ocurriría bajo ninguna circunstancia dejar a ningún gato solo más de 24 horas. Yo sé que, bueno, que algunas personas igual lo hacen, se van el fin de semana porque dicen, bueno, va a estar todo bien y no le va a hacer falta nada. Pero a mí no me parece sinceramente una buena opción. Yo lo que haría sería que algún vecino, algún conocido, algún amigo se pasase por tu casa al menos una vez al día para comprobar que todo está bien para atender a tu gato. Pueden pasar un montón de cosas que a priori no pensamos antes de salir de casa y que si no hay una persona que se pase y que vea que el gato está bien, no nos vamos a dar cuenta hasta que no volvamos. Y claro, esto no es solamente una cuestión de que el gato esté bien físicamente, sino que nuestro compañero felino está acostumbrado a vivir con personas, entonces nos echa de menos, echa de menos ese contacto humano, necesita a alguien que le haga un poquito de caso, que juegue con él, que le haga caricias, que también le limpie el arenero. Bueno, en fin, las cosas que hacemos normalmente nosotros, pero ya que nosotros no estamos, por lo menos las tiene que hacer otro. Entonces, ¿Qué hicimos nosotros? Nosotros al principio pensamos en que algún amigo se pudiera pasar por casa, pero nuestro amigo que vive más cerca no estaba disponible ese fin de semana y el resto de nuestros amigos viven un poco más lejos. Y como tenían que venir varios días, no nos parecía que tuviésemos que cargarles con esa responsabilidad porque nosotros quisiésemos salir un fin de semana de casa. Así que recurrimos a una profesional, a una cat sitter o niñera gatuna, una persona que se encarga de pasar por tu casa a hacer todas esas cosas que hacemos los humanos o cuando tú no estás. Exactamente igual que si le dejases a tus hijos humanos, pero en este caso a tu conviviente gatuno. Y este tipo de personas no solamente se dedican a limpiarle el arenero, a ponerle un poquito de comida, sino que también pasan un tiempo con tu gato en casa, juegan con ellos, les dan entretenimiento. Son personas que además conocen muy bien a los gatos, saben los distintos tipos de gatinalidades, saben cómo acercarse, cómo aproximarse, cómo ganarse un poquito su confianza En fin, que como son personas un poco experimentadas saben un poco más de gatos que alguna persona que quizás no conviva con ellos y por eso fue la opción perfecta para nosotros, porque además Alcachofo es un gato muy apegado y que necesita algunas atenciones más que otros gatos, vamos, o sea que le gusta estar mucho con las personas. Así que para nosotros el servicio de una cat sitter era la opción indicada. Por eso contactamos con Esti que tiene un servicio de cat sitting en Bilbao que se llama Caixo Don Gato, te dejo por aquí el Instagram para que le eches un vistazo, para que se pasase y que fuese quien cuidase a nuestro Alcachofito. Además yo tenía un poquito de ventaja porque conocía a Esti y sabía qué tipo de persona es, que le encantan los gatos, súper tierna, súper atenta y bueno, sabía que Alcachofos se iba a entender muy muy bien con ella. Nosotros nos fuimos el viernes por la mañana y Esti vino el sábado a las 24 horas y otra vez el domingo a las 24 horas. Nosotros volvimos el lunes por la mañana, así que Alcachofo no iba a estar más de un día desatendido. Bueno y hasta aquí un poco la fase preparatoria. Ahora te voy a contar cuál ha sido nuestra experiencia dejando solo a Alcachofo durante tres días completos. Lo primero que te tengo que decir es que durante ese fin de semana miré más el móvil que en toda mi vida, estaba completamente pegado a la alcachofocam, que para mí era ya casi como un Gran Hermano, vamos, me tiraba las horas muertas viendo a ver que hacía el cachofo, si se movía, si no se movía. Y tengo que decirte que al principio pensaba que no funcionaba bastante bien la cámara, porque es verdad que me avisaba de cuando el gato se movía, pero no me avisaba nunca de que el gato maullase, que es una realidad que a mí me parecía completamente marciana, extraterrestre, porque Alcachofo es un gato que ya lo conocéis, es muy hablador y de hecho al principio cuando nosotros no estábamos en casa se dedicaba a maullar buscándonos por la casa. Bueno, pues las alertas de la cámara no sonaron ni una sola vez porque el gato maullase. Entonces dije, bueno, pues esto es que el micrófono de la cámara no funciona y probablemente la tenga que devolver. Pero no, no era eso, sino que Alcachofo no andaba por ahí por la casa maullando como un loco como suele hacer cuando nosotros estamos con él. Hacía un pequeño ruidito el motorcito y eso llamaba un poco la atención de Alcachofo, así que decidimos pegarla a la mesa donde la dejamos. Una de las veces que se movió llamó un poco la atención de Alcachofo, él se subió a la mesa para comprobar que era la cámara, le pasó la cara por todo el objetivo y por toda la cámara, pero no la logró tirar al suelo. Algo que la verdad que me alegró bastante porque pudimos seguir observando todo el día de Alcachofo. Y bueno, ya que teníamos la cámara, pues aprovechamos a hacer una cosa muy importante, bueno, o que a mí me lo parece, que fue presentarle Alcachofo a Milú. Realmente a Milú le dio bastante igual lo que yo le estaba enseñando en el móvil, así que no sé si esa presentación ha sido válida o no, pero bueno, para el multiverso mascotas y familias felices, Milou ya conoce a su sobrino gatuno, aunque sea virtualmente. Además con Esti, la Catsitter, la cosa fue genial. No te pienses que dejamos al cachofo así a la aventura, ¿Vale? El primer día que nosotros nos vamos, llega la Catsitter, se llena la casa de gente que él no conoce. No, no, la cosa no va así. Cuando tú recurras a un servicio de una Catsitter, lo primero que hace es venir a tu casa a hacer una pequeña visita de reconocimiento sobre todo en esa visita se presenta a tu gato, a tu compañero felino, para decirle oye, soy yo. Es verdad que Alcachofo no es un gato que sea así como muy tímido, sabíamos que probablemente se iba a llevar bien con ella, pero siempre es preferible hacer esa primera visita. Además en esa visita también se le dice a la Catsitter pues dónde están las cosas en casa, dónde está su comida, qué tipo de premios le gustan, qué juguetes le gustan más. Y también se le enseña un poco cómo tienes distribuidas todas las cosas que le vas a dejar a Alcachofo. Cosas así que son muy importantes en nuestra convivencia del día a día, que nosotros conocemos y que no podemos dar por sentado que la persona que viene a casa las sabe. También en esa visita le contamos cuáles eran las actividades favoritas de Alcachofo, aparte de dormir en el sofá, que eso yo creo que le gusta a casi todos los gatos, Alcachofo le encanta salir a la ventana. Entonces era muy importante para nosotros que cuando llegase a casa lo primero que tenía que hacer era levantar todas las persianas hasta arriba, abrir las ventanas y dejar que Alcachofo saliera a ese catio que le hemos preparado, porque eso es una actividad que a él le encanta y que posiblemente iba a echar de menos en las horas en las que no hubiese un humano con él. Claro que es que esto a nosotros nos llevó a un debate grandísimo, porque estuvimos sopesando incluso la idea de dejarle alguna ventana abierta, porque están con las redes, pero decidimos finalmente no hacerlo. ¿Por qué? Bueno, pues porque pueden pasar mil millones de cosas que lógicamente si tú no estás delante no te vas a dar cuenta. Yo que sé, que el gato se ponga nervioso por algo que vea en la calle, que se quede enganchado en la red, o que se cierre la ventana y que el gato se quede en el alféizar de la ventana encerrado por fuera y que eso también le haga ponerse nervioso. Entonces, como no queríamos correr ningún riesgo, solamente decidimos dejarle salir a las ventanas con la supervisión de Esti, la catsit, el tiempo estándar de la visita de la catsitter lo tendrás que acordar tú con ella. Con nosotros Esti acordó que más o menos iba a estar una hora con Alcachofo. En esa hora iba a atenderlo completamente, iba a jugar un ratito con él, le iba a limpiar el arenero, a poner nueva comidita, a rellenar todos los bebederos y a supervisar, que todo estaba bajo control. Pero es que Esti no solamente hizo eso, sino que se ganó el corazoncito de Alcachofo desde el principio y también le iba modificando un poco el entorno. Le construyó una cuevita que alcanzó utilizó para descansar bastante en la ventana, que le encanta estar. Le puso un pequeño. Bueno, el puff, como así como una pequeña altura para que él pudiera estar mirando aunque la ventana estuviese cerrada. ¿Y cómo se lo tomó Alcachofo? Que quizás ahora mismo te lo estás preguntando. Bueno, no le he preguntado a él directamente, pero por su reacción creo que bastante bien. El primer día en la visita esta previa que te he contado, Alcachofo se comportó como un niño muy bueno, ni siquiera maulló, vamos, yo creo que ni una sola vez. Bueno pues este me dijo aquel día si Alcachofa es un gato muy calladito, es que eres un exagerado. Además esta idea se reforzó porque en la primera visita que hizo la Catsitter, cuando nosotros no estábamos en casa, Alcachofo tampoco maulló mucho, estaba así como un poquito modosito. Pero hay el segundo día. El segundo día salió el parlanchín que lleva dentro Alcachofo y me contó este que durante toda su visita estuvo llamando su atención bastante, le maullaba para que fuese con ella a la ventana, salía de la ventana y se ponía a maullarle, iba al arenero cuando estaba limpiándolo ella y también le maullaba. Bueno pues como suele hacer Alcachofo cuando dice hola humano, hazme un poquito de caso. Además ese día Alcachofo recibió a este mostrándole todos sus encantos, de hecho le esperó en la puerta y se puso a hacerle incluso hasta la croqueta. Así que yo me quedé bastante tranquilo porque vi que Alcachofo tenía un buen feeling con este y que estaba muy bien atendido, para mí eso era lo más importante. Así que aunque nos daba bastante pena que se pasase tantos días solito Alcachofo, porque hombre, también es algo que nosotros pensamos antes de marcharnos, Bueno pues verlo así de a gusto, de tranquilo, de bien con la Catsitter, de activo, incluso jugando todo el rato con ella y demás, pues nos tranquilizó bastante en la distancia y por supuesto este cuando venía pues veía que había comido, que había bebido agua, que había usado su arenero y que estaba todo en orden. Pero claro, la Catsitter no estaba todo el día con Alcachofo, sino que él estaba bastantes horas al día solo, sin ningún otro humano. Cómo se comportó Alcachofo cuando no le veía a nadie, entre comillas, porque nosotros teníamos la cámara. Pues bueno, como te digo, no maulló jamás en todas las horas en las que él estaba solo y además de esto vimos que se tiraba bastantes horas al día dormido. Él prefería estar un poquito más activo cuando venía est el resto del día se tiraba bastantes horas, sobre todo cuando era de día, cuando había luz aquí en el sofá, hecho una rosquita como está ahora mismo, A veces se asomaba al árbol rascador, miraba un poquito por la ventana, pero la mayor parte del día la verdad es que tenía bastante poca actividad. Por la noche era cuando detectábamos que estaba un poquito más activo, porque Alcachofo es un gato bastante noctámbulo y bueno, pues como durante el día se dedica a dormir, por las noches se dedica a explorar. ¿Y qué observamos en Alcachofo cuando nosotros no estábamos? Bueno, pues que como te he dicho, no montaba escándalo, pero que se pasaba bastante tiempo enfrente de la puerta de nuestro dormitorio, mirando para adentro, sentado de una manera bastante plácida. Él no se estaba echando de menos, que esto es completamente normal. Tu gato cuando no está contigo te echa de menos. Y eso a nosotros no te puedo negar que cuando lo veíamos por la cámara nos partió un poquito el corazón, porque decíamos, ay, el pobre que está ahí solito en casa. Bueno, José por la noche se quedaba mirando la cámara, bueno, hasta altas horas de la noche, porque claro, lo veía ahí y decía, ay, el pobre. No se estará echando de menos. Bueno, tranquilo Jose, que es inevitable tener que salir y que tú te muevas de casa y que el gato se quede solo. Vamos, que esto no va a ser la primera vez que pase. Y que también tenemos que ser conscientes de que en esos momentos, pues el gato puede ser que se sienta un poquito raro, pero bueno, que es una sensación que se va a superar sin ningún problema. Y además de eso, bueno, pues cuando llegaba su pico de actividad de la noche, también era frecuente ver que perseguía algún muellecito, que se ponía a jugar y que tenía una actividad más normal, más parecida a la que tiene cuando nosotros estamos con él. Pero la mayor parte de horas del día es verdad que estaba durmiendo y decíamos, hombre Alcachofo, haz algo, muévete. Y bueno, pues también te tengo que decir cómo me sentí yo y Jose, aunque disfrutamos de la presencia de mis padres, de Milú, de Plasencia, del sitio donde yo soy, del buen tiempo, de estar con amigos, no te puedo negar que una parte de tu corazón está aquí en casa, que es Alcachofo Y claro, siempre estás un poquito ¿Estará bien, me estará echando mucho de menos? Pues es normal, porque lógicamente tenemos un vínculo establecido que no quieres que se debilite, que no quieres que porque tú te hayas ido un fin de semana fuera, pues que la relación entre nosotros empiece a ir mal, lógicamente, y que el gato ante todo esté bien. Y claro, esto ya me lleva al último día de nuestro fin de semana fuera, cuando teníamos que volver. Bueno, pues cuando nos montamos en el coche ya dijimos madre mía, a ver si Alcachofo lo ha llevado bien, a ver si se ha enfadado con nosotros. Y esas dudas empezaron a disiparse cuando nos acercamos a la puerta y metimos la llave en la cerradura. De repente Alcachofo nos detectó, se vino hacia la puerta y se puso a maullar para darnos la bienvenida, o eso es lo que yo pensaba, porque cuando abrimos la puerta al cachofo, pues no sé si fue en la cara, pero yo le vi como una especie como de decepción, porque a quien estaba esperando era a este. De repente nos vio aparecer a nosotros con las maletas y se quedó callado, como serio, como diciendo vosotros no erais los que tenéis que entrar hasta ahora por la puerta. Fue una sensación un poco rara, de hecho al principio se apartó un poquito y nos miró como si hubiera tardado en reconocernos. Y ya después de ese pequeño momento, ya sí se acercó a nosotros a saludarnos. Aunque sí te tengo que decir que es verdad que estaba como un poco distante, como un poco desconfiado. No estaba reaccionando de la misma forma que cuando volvemos de la calle de hacer cualquier recado que él se pone como loco, desaforado, diciéndonos hola cuando entramos por la puerta, acercándose, ronroneando. Todo eso no lo hizo aquella primera vez, que nos estaba como apático, como echándonos la bronca con su pequeña indiferencia de por qué nos habíamos ido y lo habíamos dejado solo en casa. Y yo sé que sí, que soy consciente que estoy quizás humanizando este comportamiento de Alcachofo, pero fue lo que sentimos tanto Jose como yo. Total, que lo primero que hicimos fue poner toda la casa en orden. Abrimos las ventanas, subimos las persianas, le dejamos que saliera a su su lugar favorito de la casa, recogimos un poco todo, pusimos el sofá en su sitio, los muelles, nos aseguramos que había comido también en esas horas y sí, en efecto, el gato había seguido comiendo, se había bebido varios bebederos, había terminado con un par de comederos, en fin, que esas últimas horas las había pasado bien y ya por la tarde se le fue pasando ese pequeño sentimiento de resquemor que habíamos detectado al principio José y yo. Y sí, ya estuvo más tiempo con nosotros, sentado con nosotros en el sofá, buscando nuestras caricias, vamos, estaba recuperando su normalidad. Esto hay algunos gatos que tardan un poquito más en hacerlo. De hecho a Milú, el gato que convive con mis padres, la primera vez que lo dejaron solo le pasó y estuvo más o menos una semanilla o 5 días creo recordar, un poquito deprimido, un poquito más apático y sin ganas de jugar y de moverse tanto. Como te digo, es un comportamiento esperable y que yo sabía que si percibían. Alcachofo es algo normal que le ocurre a bastantes gatos. Y aquella noche ya después nos fuimos a acostar y dejamos la puerta abierta y dormimos poco, la verdad, no te voy a engañar, porque después de esa fase un poquito más apática, no dejaba de buscarnos, se puso a maullar, aunque por suerte todo esto fue cambiando en los días posteriores y Alcachofo fue recuperando su normalidad. Así que algo que he aprendido de toda esta experiencia es que Alcachofo se ha manejado bastante bien en nuestra ausencia y sobre todo, otra cosa que me ha quedado clara es que con su cat sitter se lleva muy muy bien y que no dudaré en que la próxima vez que se tenga que volver a quedar solo en casa, pues que recurriré a Estí para que venga y que le eche un ojito. Esto es bastante importante, que si al final te vas a decantar por un servicio de catseater, tengas siempre una catsitter de confianza. ¿Por qué? Bueno, pues porque ya que se han empezado a forjar algunos vínculos y si ves sobre todo que tu gato ha estado a gusto con ella o con él, que sigas repitiendo la misma persona para que no volvamos a reiniciar todas las sensaciones que vive el gato. Y hay que tener en cuenta también que esta ha sido una primera vez. Por mi experiencia sé que conforme hay más veces, o sea, los gatos se quedan solos en otras ocasiones, la situación todavía va mejorando porque entienden que sus humanos no les han abandonado en sus casas. Así que la próxima vez que te dejemos solo vas a hacer un poquito más tu vida y es muy posible que duermas un poquito menos en el sofá. Y otra cosa que me he dado cuenta, pequeño Alcachofo, es que cuando no estamos en casa no maúllas. Cuando estamos contigo. ¿Pues yo que sé qué es lo que nos quieres decir? Porque todavía el tema de traducir maullidos al lenguaje humano no funciona bastante bien. Que sé que hay alguna aplicación, pero no es muy fiable. Lo que sí está claro es que quiere llamar nuestra atención porque cuando no estamos delante de ti, tú no lo haces. ¿Y a ti qué te ha parecido la primera vez de Alcachofo solo en casa? Déjame un comentario. Y también déjame otro comentario si alguna vez has vivido lo mismo con tus compañeros felinos y si alguna vez los has tenido que dejar solos en casa. Si te ha gustado el vídeo además, dame un like y si quieres apoyar el canal regálanos un súper thanks. También recuerda suscribirte si todavía no lo has hecho y darle a la campanita para que YouTube te avise de cuando tenemos un nuevo vídeo. Si no activas las notificaciones en tu móvil probablemente te sigas sin enterar, así que yo que tú las activaría. Y antes de irnos tengo que hacer un especial agradecimiento a Erika, que es una seguidora y nos ha regalado estas dos preciosas ilustraciones de Jose Alcachofo y yo, hechas por artatisergi y por maríamilar, que las podéis seguir en Instagram. Muchísimas gracias porque nos han encantado. Y por supuesto no podemos despedirnos sin conocer a estas dos gatitas que se llaman Marvel, que es la ciguita y una que fue rescatada de una protectora de Ontinyent. Nos saludan con su compañera humana Carmen. Por aquí tenemos a Aisha, Pochete, Pompón, Nala y Miu que nos saludan con sus compañeros humanos Paula y Javi. Desde Orense, Gálita. Y por aquí nos despedimos con Blue y con Wifi, que como los puedes ver son inseparables. Muchas gracias por seguir el canal, mascotas y familias felices y Nos vemos en el próximo vídeo. ¿A que sí, alcachofo? Oye, que antes te quedabas muy a gusto. Mira, mira, todo el mundo que te quiere a ti, hombre. Ay, qué a gusto. Ahora sí. Oye, tú saluda a tu audiencia. Mira si todo el mundo te quiere ver a ti. A mí ya me tiene muy visto. Ya hace que me ven siete años. Tú. Para ti siete años es muchísimo tiempo. Claro que él igual no lo sabía. Él viene de un refugio y hombre, ha vivido experiencias de abandono en la vida, entonces puede. Vale, vale, vale, vale. Quédate aquí. A la presentación, A la presentación solo. Vale, mira, tú mira para allí. ¿Cuántos días fueron? Es que no me acuerdo. Viernes, sábado, domingo y lunes. Yo es que creo que se quiere ir contigo, te ve ahí y se quiere allí contigo. Así que José y yo cogimos nuestras maletitas. Ah, y quiero que hagas como un rebobinar, que salga la imagen. ¿Estás tú conforme con tu catsitter? Claro que sí. ¿Verdad que sí? ¿Que te hizo? Vamos, de todo. Eso es. Eso es justamente lo que yo esperaba que hicieses. Al cacho qué dura la vida de gato. Has ido a la oficina gatuna, te has peleado con tus compañeros gatunos, vuelves a casa reventado después de un día de trabajo.
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