DESCUBRE qué RELACIÓN tienes CON TU GATO y cómo MEJORARLA | Gatos dependientes VS. independientes

Veterinarian Carlos breaks down five types of cat-human relationships: open, casual, remote, codependent, and friendship. He explains how each affects your cat's well-being and shares ways to strengthen the bond you have with your cat.
Tú puede que tengas una relación abierta con tu gato y que no lo sepas. No te pierdas este vídeo. Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Existen varios tipos de relaciones de humanos con gatos que determinan que tu compañero felino sea más o menos independiente. Pero lógicamente la las relaciones son cosa de dos. No le podemos echar solamente la culpa a nuestro gato de que sea más o menos independiente, también nos tenemos que fijar en nosotros mismos. Y ahora seguro que te interesa saber cómo es la relación con tu gato. No te preocupes que para eso está Carlos aquí. He estado buscando y he encontrado un estudio muy interesante donde explican que existen cinco tipos de relaciones de los humanos con los gatos. Y te voy a contar todo sobre ellas porque es muy interesante. Estas relaciones pueden abiertas, casuales, remotas, codependientes y de amistad. A priori, ¿Tú con qué te identificas más? ¿Cuál piensas que tienes tú con tu compañero felino? Pues déjame un comentario y a ver si luego coincide con lo que te cuento. Para evaluar la relación que tienen los humanos con los gatos, en el estudio hicieron cuatro tipos de preguntas. Por un lado, cómo de implicado estaba emocionalmente el compañero humano con el gato. La necesidad del gato de buscar a su compañero humano, de estar en su presencia, si el gato toleraba la presencia de otros humanos además de la de su familia. Cuatro, la necesidad que tenía el gato de estar solo, La indiferencia. Con todos estos elementos sobre la mesa, a ver cómo es la relación que tú tienes con tu compañero felino. Relación abierta Y no, esto no es lo que tú te puedes estar imaginando ahora mismo. Si tu compañero felino y tú tenéis este tipo de relación, vas a observar que tu gato es bastante sociable, es decir, no se pone nervioso porque haya otras personas en la misma habitación, no se va directamente a esconderse. Y tú con tu gato estás tranquilo, pero no necesitas que esté todo el día encima de ti, ni tú encima de él. Y esto no significa que no le quieras. Le das todo lo que necesita e incluso este tipo de relaciones se produce mucho en gatos que salen a la calle. Tú le proporcionas un acceso al exterior, a una zona donde el gato se puede divertir o donde puede tener todos los estímulos necesarios. Te preocupas por el bienestar de tu gato, pero tú no tienes la necesidad de estar todo el día con él. Este ejemplo que te he dicho de que el gato sale a la calle, ya sabéis que yo no estoy nada de acuerdo porque en la calle hay muchísimos peligros, pero bueno, es un ejemplo que ponen en el estudio como que tú le das libertad a tu gato, que lo podemos extrapolar a que tienes gatificada tu casa si tu compañero felino no sale a la calle, que por otro lado es lo ideal. Por lo tanto, las relaciones abiertas entre humanos y gatos son sanas, podemos considerar que están bien si tienes este tipo de relación con tu gato, yo en principio no veo nada preocupante. Ahora eso sí, que no salgan a la calle. Relación casual Como su propio nombre indica, esto es un tipo de relación en la que tú y tu gato os veis un ratito, os toleráis, pero es verdad que no pasáis muchísimo tiempo juntos. Esto no significa que tu gato sea poco sociable, de hecho los gatos que tienen estas relaciones con humanos prefieren a su compañero humano frente a cualquier otro tipo de individuo. Lo que hace que la relación sea un poquito distante es precisamente el comportamiento de su familia humana, o sea, tú. En este caso, no nos vamos a engañar, tú pasas un poquito de tu gato, no es que no le eches de comer, tú le das todo lo que un poco tu gato necesita, pero no estás con él para satisfacer otras necesidades un poquito más avanzadas, como por ejemplo el juego. No pasas demasiado tiempo con tu compañero felino y vuestro vínculo, sin que sea malo, no es precisamente el mejor. Tu gato está a gusto a tu lado, pero no te va a echar mucho de menos cuando estás fuera. Se suele producir con esos humanos que no consideran al gato como un miembro indispensable de su familia, sí convive con ellos, pero no es que piensen en su gato cuando piensan en su unidad familiar. Vamos, yo sé que este tipo de relación entre los seguidores de mascotas y familias felices no es casi casi nada habitual, pero si tú ves que pasas poco tiempo con tu gato, que no le dedicas el tiempo que necesita para jugar, que es más o menos ½ hora al día, que no estás muy pendiente de tu compañero felino, mucho cuidado porque puede ser que tengas una relación casual con tu gato y no te hayas dado cuenta, sin ser esta una relación en la que tu gato esté sufriendo tu gato está bien atendido en casa, yo sí te recomendaría que mejorases un poquito la interacción que tienes con tu compañero felino, porque es muy importante que nuestros gatos se encuentren estimulados y que se encuentren seguros en nuestra presencia. Un gato que juega con el compañero humano es un gato que tiene un vínculo muy fuerte con él y que cuando pasa cualquier cosa, como por ejemplo fuegos artificiales, ruidos estruendosos en la calle, se encuentra mucho mejor si tú estás presente. Por eso, si tienes una relación casual con tu gato, él se siente un poco desamparado en tu casa y solamente confía en sí mismo para apaciguarse en los momentos de mayor estrés. Si tú mejoras la relación con tu compañero felino, también el estrés le va a afectar muchísimo menos. Relación remota Aquí vamos un pasito más allá del tipo de relación casual. El gato y el humano, bueno, se pueden tolerar, pero podríamos resumirlo todo como cada uno a lo suyo. El gato está completamente independiente de su compañero humano y la implicación que tiene la familia humana con el gato también es muy baja. No le dedican apenas tiempo. Y esta relación es un poquito más preocupante porque en estos casos los gatos no suelen tolerar bien a otras personas y no sienten ningún tipo de necesidad de estar en presencia de su familia humana. Es un poco la relación que se daba en los gatos callejeros. En el pueblo de mis abuelos había personas que alimentaban algunos gatos y ese gato era bien tolerado por el humano. ¿Por qué? Porque se acercaba a su casa, le hacía un poquito de compañía, pero la relación prácticamente se limitaba a ponerle la comida al gato. El gato vivía fuera de casa y solamente se acercaba en el momento de comer. En este caso la diferencia es que el gato convive contigo, pero tú solamente le pones de comer, le limpias el arenero y gracias. Obviamente, las personas que tienen esta relación con su compañero felino, bueno, si lo podemos llamar así, porque realmente es su gato, pues no van a suponer ningún tipo de apoyo emocional para el gato en los momentos de estrés. El gato, de hecho, no se va a sentir más seguro porque tú estés delante, porque precisamente no encuentra en el humano un pilar importante para apaciguarse. Y esto repercute en muchísimos aspectos de su vida, como por ejemplo, en el momento de llevarlo al veterinario no se siente más tranquilo porque tú estés en la consulta, meterlo en el transportín va a ser todo un circo. Por eso en este tipo de relaciones remotas te recomiendo muchísimo que mejores sobre todo el tiempo que tú le dedicas a tu compañero felino. Tu compañero felino no es cualquier cosa que está en tu casa y que hace bonito. Tienes que pasar pasar más tiempo con él, le tienes que dedicar un tiempo de calidad y de hecho te tienes que preocupar e involucrar un poquito más en su bienestar. Sé que ninguna de las personas que estáis viendo este vídeo tenéis esa relación con vuestro gato, pero seguramente conoces a alguna persona que sí. Para todas esas personas con una relación remota con sus gatos, pásale este vídeo y que por lo menos se sientan aludidos. Y ojo, en ningún momento me estoy refiriendo a maltrato animal ni nada, o sea, te puede sonar que la relación remota con el gato es lo peor, pero no se trata de eso. La persona no quiere que le pase nada malo al gato, pero es verdad que la implicación que tiene con el gato no es muy alta y simplemente se limita a satisfacer los aspectos más básicos sin profundizar en nada más. Lo que pasa es que desde el punto de vista del comportamiento del gato, es normal que él tenga una relación un poquito más distante y por eso es por lo que tenemos que trabajarlo para que él se sienta también parte de la unidad familiar. Relación codependiente Y ahora pasamos a la otra cara de la moneda. Vamos de un extremo al otro. Si antes te decía que las personas no tenían suficiente implicación con sus compañeros felinos, en este tipo de relación la implicación es mucha, es casi casi excesiva. Los gatos por su parte son bastante sociables y buscan siempre el contacto y la presencia de su compañerum. Así, en el comportamiento del gato, vamos a ver que te está todo el día persiguiendo por casa, que quiere estar solamente contigo y que incluso lo pasa mal cuando tú no estás presente. De hecho, además estos gatos suelen tener una mala respuesta, un mal comportamiento con otras personas que vienen a visitarnos a nuestra casa y la persona o tú adoras a tu gato y no quieres que pase nada de tiempo, solo prefieres estar en presencia de tu gato antes que en presencia de otras personas o incluso te quedas delante del comedero viendo cómo come su comida. Ese tipo de relaciones además se suelen producir en hogares donde viven un gato con una persona no hay ningún otro miembro dentro de la unidad familiar. Por eso la persona vuelca todas sus atenciones y preocupaciones en el gato. ¿Y el gato cómo responde? Pues estando siempre en contacto con esa persona. De hecho, es muy común que se acerque, que le lama la cara, que le lama las manos. No siempre que esto ocurre es que exista una relación de este tipo. Pero es verdad que el gato siente un apego muy muy importante por su compañero humano. Y esto te puede parecer que está muy bien, porque es verdad que el gato está perfectamente atendido a cuerpo de rey como se suele decir. Pero quizás su estabilidad emocional no es la mejor. El gato lo pasa muy mal cuando tú te vas de casa. De hecho, es muy probable que con este tipo de relaciones se se acaben desarrollando otros tipos de problemas de comportamiento, como la ansiedad por separación. El gato no tolera que tú no estés en casa y se pone a maullar como un loco o hacer destrozos por donde pasa cada vez que tú sales por la puerta. Pero claro, también las personas pueden tener un cierto apego emocional excesivo por el gato y sentirse mal cuando no están en presencia de su gato. Estar todo el rato pensando en qué estará haciendo el gato, si se encontrará bien, si habrá comido, si habrá bebido. Como vemos es una relación que no es muy sana por ninguna de las dos partes. Es a lo que nos referimos cuando hablamos coloquialmente de relaciones tóxicas, de las que también te hemos hablado aquí en el canal y te dejo aquí debajo el vídeo. Estas relaciones no son para nada deseables. ¿Y cómo puedes mejorar este tipo de relaciones? Básicamente comprendiendo que tu compañero felino es un ser independiente, autónomo, que no le va a pasar nada porque tú no estés delante durante X tiempo al día. Va a poder comer perfectamente, no hace falta que tú lo estés acompañando. Y si él te reclama esa compañía te viene y te maúlla. Tendrás que empezar a cambiar el comportamiento de tu compañero felino intentando ignorarlo. Yo sé que es un trabajo que te puede costar bastante esfuerzo, pero que te recomiendo que hagas porque al final tú también eres una persona que vas a necesitar salir de tu casa, dejar a tu compañero felino solo en algunas situaciones y no queremos que sufras ahí. Y finalmente, la relación de amistad. Ya por el nombre te habrás dado cuenta que esta es la relación ideal a la que debemos aspirar con nuestros compañeros felinos. En ella la implicación que tú tienes con tu gato es alta. Quieres que tenga todo lo que necesita, estás preocupada porque tu gato viva muy bien a tu lado. Tu gato además es un animal bastante sociable, está bastante a gusto cuando vienen otras personas a casa, pero no tiene la necesidad de estar todo el día a tu lado. Se encuentra muy bien contigo, pero también hace cosas por su cuenta. Si te das cuenta se puede parecer a la relación abierta que hemos dicho al principio. Es por así decirlo, la mejora de la relación abierta. Por eso te decía al principio que me parecía que era adecuado que tú tuvieras una relación abierta con tu gato, porque se puede mejorar muy fácilmente hacia una de tipo amistad. En este caso tu gato no se siente mal cuando tú sales por la puerta y no genera destrozos por la frustración de no tenerte cerca y además tu compañero felino siente que tú eres un apoyo muy importante para mantener su bienestar. Y por tu parte estás preocupada porque tu gato esté bien, pero tampoco en exceso. No necesitas estar delante cuando tu gato está comiendo y tú sales de casa sin tener esa angustia de saber si mi gato va a estar bien en el tiempo en el que yo no esté en su presencia, si va a comer, si se va a mover del sofá. Sabes que va a poder hacer su vida de una forma adecuada. Este tipo de relaciones es más frecuente en hogares donde conviven más de un gato, según la encuesta que hicieron en el estudio. Pero no significa que todos los gatos necesiten otros compañeros felinos para poder ser feliz. Tú puedes tener una relación de amistad con tu gato aunque él sea el único de la casa. Si tú tienes este tipo de relación con tu compañero felino, enhorabuena. El resto de relaciones pueden todas mejorar y tenemos que aspirar a que se parezcan lo máximo posible a una relación de amistad. Como es verdad que el temperamento de nuestro gato no lo vamos a poder cambiar, solamente lo podemos modificar un poco y darle también un poco de seguridad, reforzar el vínculo con él. Tenemos que centrarnos en nosotros mismos y tenemos que pensar en cómo podemos cambiar la relación con nuestro gato a mejor. Jugando media hora al día con él, gatificando el entorno, dándole todo lo que necesita no haciendo que se sienta inseguro en nuestra presencia. Todo esto puede hacer que sea más sencillo que alcance una relación de amistad con los humanos. Y para no repetirme, tienes aquí debajo un montón de vídeos donde te asesoro para que tengas la mejor relación posible con tu compañero felino. Y por cierto, ¿Qué relación tienes tú con tu gato después de haber visto el vídeo? ¿Acertaste al principio o es completamente distinta? Déjame un comentario. Y también te quiero decir que no pasa nada si has identificado que tu relación es de una u otra forma con tu gato, pues bueno, lo importante es saber en qué punto estamos, porque esta es la única forma en la que podremos mejorar. Aquí cero sentimiento de culpa, todos hacemos lo que consideramos que es lo mejor para nuestro compañero felino. También es bueno ver este tipo de vídeos porque si vemos que podemos mejorar un poquito, pues ponemos un poquito de esfuerzo por nuestra parte y así la convivencia siempre será mejor. Si te ha gustado el vídeo dale a like y suscríbete al canal. Si además le das a la campanita, YouTube te avisa cuando tengamos un nuevo vídeo. También tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario. Pásate y échale un vistazo, No te vayas, no te vayas todavía porque tenemos que conocer a Chano el negrito y Luna, la gatita tricolor, que dicen que es tremenda. Conviven en Bogotá, Colombia con Linianas y Fuentes. Por aquí están Turco y Ruso, que me han comentado que son un poquito traviesos. Conviven con Bibiana Droguet. Y nos volvemos a Colombia, también a Bogotá, porque allí está Lily que convive con sus compañeros humanos Jenny Saroca y Julián Pardo. Muchas gracias por seguir el canal, Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Tú puedes tener una. Puede que tengas y puede que no lo sepas. Tú puedes tener. Existen cinco. Es decir, Bueno, es decir, Bueno, con todos estos platos sobre la mesa, quieres que diga. A ver, te explico. ¿En cada una te el gato tolera bien a otras personas? Eso está bien dicho, ¿No? Por lo tanto, este tipo de relación la mal. Es que no. Quiero decir, es decir, Es decir, la de codependencia, que es la chunga, chunga fatal. La relación en este caso recae por parte. Bueno, pero que es un poco eso. Tú has dicho ya que tú tienes parte de la culpa. No, ya lo he dicho. Yo aquí te recomiendo que mejorar, es decir, ¿Y por qué? Y es que nos quedan todavía dos. Ya, pero es que lo que quiero es que la gente vea esto, no se sienta ni mal ni nada, pero quiero decirte que lo hemos remachado y remachado y requetemachado, es decir, que mejores como tú, es decir, lo que es, es. Y esto está muy bien porque. ¿Qué iba a decir? ¿Porque no son deseables, no? Vale, pero bueno, en ti no me pongo a juzgar esto. Hablando del gato, eso ya que te mire tu psicólogo, solamente decía que los comportamientos que se cambian mejor con edades tempranas y tal, pero bueno. Sí, pero eso ya es un. Eso, pero es decir, entonces, como vemos, pues entonces a tu gato le gusta estar cerca del humano, pero no tiene esa necesidad imperiosa de estar donde tú estás. Es decir, si te das cuenta, está muy cerquita de la relación. ¿Cuál era la primera? Abierta, Es decir, pásale los enlaces y que le echen un vistazo, no pasar este vídeo. Ah, vale. Es decir.
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