El perro mastín tibetano o dogo del Tibet

The Tibetan Mastiff is a massive, ancient breed from the Himalayas with a protective temperament and thick double coat. Originally bred to guard livestock against predators, these dogs need experienced owners, plenty of space, and careful socialization. They're prone to hip dysplasia and require significant grooming and exercise.
Hola y bienvenidos a este nuevo vídeo de Experto Animal. Hoy hablaremos del Mastín Tibetano, también conocido como Dogo del Tíbet. Eso sí, antes de empezar el vídeo queremos saludar a Clifftops Liébanas, a Carleto Rodríguez, a Qué hay con tu vida y a María Margarita Lerma. Gracias por seguirnos. El Dogo del Tíbet, además de Mastín tibetano, es conocido también como Doble y es una de las razas orientales más antiguas que existen. Se menciona por primera vez en la historia gracias a aristóteles entre el 384 y el 322 antes del año cero. Fue una raza de trabajo de los antiguos pastores nómadas del Himalaya, así como un perro de protección de los monasterios tibetanos. Cuando el Tíbet fue invadido por China en la década de los 50, estos dogos prácticamente desaparecieron. Afortunadamente para la raza, muchos de estos enormes perros terminaron en la India y Nepal y pudo repoblarse. Se cree que el Dogo del Tíbet es la raza antecesora de todas las razas de mastines y perros de montaña de gran alzada, aunque no existen pruebas que lo confirmen. Su ladrido es sin duda único y se considera una característica de la raza muy valorada. El Dogo del Tíbet destaca por ser un perro fuerte y poderoso, de tamaño grande, muy robusto e imponente. El estándar de la raza lo describen como un perro de apariencia solemne y seria, de fuerza majestuosa. El pelo puede ser de color negro con o sin marcas fuego, azul con o sin marcas fuego, sable o dorado. Se acepta una estrella blanca en el pecho y marcas blancas mínimas en los pies. Esta raza tiene un mínimo de altura, aunque no un máximo, que se sitúa entre los 61 centímetros a la cruz en hembras y 66 centímetros en machos. El Mastín tibetano es un perro de carácter independiente, pero muy leal y protector con la familia a la que pertenece. Aunque no es un perro muy apegado, disfruta con la presencia de sus familiares. Por el contrario, suele ser desconfiado con personas extrañas. Suele llevarse bien con otros perros y animales, especialmente con perros de su mismo tamaño, aunque este comportamiento está estrechamente relacionado con la socialización que haya recibido de cachorro. Debemos tener en cuenta que estos perros tienen tendencia a ser labradores por su pasado como perros guardianes. Finalmente, no recomendamos la tenencia de esta raza a propietarios poco experimentados. El Dogo del Tíbet requiere cuidados regulares del manto, el cual debe ser cepillado tres veces a la semana. En las épocas de muda de pelo se recomienda el cepillado diario. Aunque pueden residir en un apartamento, es muy recomendable que esta raza pudiese vivir en una casa grande con jardín al que poder acceder siempre que lo desee. No obstante, tanto si vive en un apartamento como en una casa grande, será básico realizar paseos diarios, largos y de calidad con nuestro mastín tibetano. Esta raza se adapta perfectamente a climas fríos o temperados, aunque no suele mostrarse a gusto en lugares especialmente húmedos y cálidos. Debemos tener en cuenta que esta raza, principalmente por su gran tamaño, demandará también una cama grande o juguetes grandes, los cuales suelen tener un coste económico más elevado. También el alimento diario del perro supone un extra a tener en cuenta. Como hemos comentado anteriormente, este perro necesita un propietario responsable y muy experimentado en el manejo de perros grandes y en el adiestramiento. Por tanto, un propietario inexperto necesitará recurrir, incluso antes de la adopción, a un educador y adiestrador canino. Será fundamental trabajar de forma pronta la socialización del cachorro y la inhibición de la mordida, así como los ejercicios de obediencia básica. Recordemos también que el cachorro alcanzará pronto un tamaño considerable, por lo que debemos evitar reforzar conductas que no deseemos en su etapa adulta, como subirse a las personas, por ejemplo. Una vez el perro ya comprenda las órdenes básicas, nos podemos iniciar en otras órdenes y ejercicios que le estimulen. No obstante, será imprescindible repasar de forma diaria o semanal la obediencia, asegurando así su seguridad y la de los otros. Ante cualquier conducta anómala o problema del comportamiento, será básico acudir al especialista cuanto antes y nunca intentar realizar terapias por nuestra cuenta. Como ocurre prácticamente con todas las razas, especialmente con los perros poseedores de pedigrí, el mastín tibetano es susceptible a sufrir determinadas enfermedades hereditarias, como la displasia de cadera, el hipotiroidismo, entropión y distintos problemas neurológicos. También en este apartado debemos resaltar una característica que sugiere que esta raza es muy primitiva. Las hembras solamente tienen un celo al año, a diferencia de la mayoría de las razas caninas. Para asegurar un buen estado de salud del mastín tibetano. Se debe seguir el calendario de vacunación del perro, la rutina de desparasitación y visitar al veterinario con la regularidad que requiera nuestro perro, aunque normalmente se sitúa entre los 6 y 12 meses. Siguiendo estos consejos, la esperanza de vida del dogo de Tíbet se sitúa entre los 11 y 14 años. Y hasta aquí el vídeo de hoy, espero que os haya gustado y si es así darle un like y comentarlo. Nos vemos en el siguiente vídeo. Hasta la próxima expertos.
More from Javier

Cuando nadie reconoce tu dolor por la pérdida de una mascota: así es el duelo desautorizado 💔

¿Tu perro hace suficiente ejercicio? Mantenerlo activo es clave para que viva mejor 🐶💪

GATIFICANDO UNA PARED PARA MI GATO 😻🧗♂️ Ideas para aprovechar el espacio vertical en casas pequeñas

Por qué duele tanto perder a un perro o un gato: el vínculo que explica nuestro duelo 💔🐾






