¿EN QUÉ HA MEJORADO MI GATO ALCACHOFO 🐯 tras 30 días viviendo conmigo? 🏠| Evolución de gato adoptado

Carlos, a veterinarian, documents his adopted cat Alcachofo's first month at home. He tracks behavioral changes, feeding routines, and how the cat adapted to its new environment, offering practical insights for anyone adopting a cat.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y familias felices. Cada vez más propiedad de Alcachofo. Como seguramente ya sepas, porque hemos hablado últimamente bastante de él, hace aproximadamente un mes adoptamos a un gato, a un nuevo compañero felino que para que viviera con nosotros. Y durante este tiempo ha habido cosas que tanto él como yo hemos ido consiguiendo. Digo tanto él como yo porque muchas de estas cosas que se han producido, estos avances, han sido en gran parte porque Alcachofa es un gato muy bueno y cada vez se va adaptando mejor a los ritmos de esta casa. Y bueno, también yo tengo parte de responsabilidad porque ha habido algunas cositas con las que hemos ido trabajando que Alcachofo ha entendido a la perfección y eso le ha hecho progresar. Por eso hoy estoy tan contento porque te vengo a contar cuáles son los progresos de Alcachofo durante este mes. Y hay algunos que te van a gustar mucho, porque a veces me contáis en los comentarios que no sabéis cómo solucionar determinadas cosas con vuestros gatos. Así que espero que este vídeo te inspire para que tú también lo consigas con tu gato. Son cosas súper variadas, pues por ejemplo que se haya adaptado a su comida o que me haya dejado cocinar a mí en paz. Bueno, para para que veas que no solamente voy a referir a un solo comportamiento o carácter de Alcachofo. Y ha habido una cosa que todavía estamos trabajando con él y que todavía hace falta que mejore un poquito, que es el tema del hiperapego. De eso ya te voy a hablar en otro vídeo cuando hayamos alcanzado avances mucho más importantes. Algo de lo que estoy súper orgulloso es que al cachofo le ha perdido el miedo al transportín. Es verdad que cuando lo recogimos en el centro de protección animal pues fue súper fácil meterlo en el transportín y que cuando vino para casa prácticamente no dijo ni pío en el coche un par de veces maulló y ya está. Pero claro, cuando un gato pasa un momento de estrés en el transportín, como puede ser un cambio de casa, ir al veterinario, hacer un viaje en coche, porque yo que sé, os vais de vacaciones, pues es posible que le coja un poquito de manía a esa caja cerrada donde solamente me llevan a sitios que no me gustan o donde me hacen sufrir. ¿Cómo hemos conseguido que Alcachofo pierda el miedo a su transportín? El primer paso que hicimos fue que al volver del centro de protección animal lo limpiamos muy muy bien. Porque cuando los gatos lo pasan mal dentro del transportín es normal que se queden impregnadas sustancias como por ejemplo algunas feromonas que indican que hayan pasado estrés. ¿Qué pasa? Que además nuestro transportín es de tela, no es de plástico. Entonces muchas veces en la tela se quedan mucho más impregnadas. Por eso es por lo que es súper importante que nada más llegar a casa, de un viaje, del veterinario, de donde sea, saques al gato del transportín. Bueno, le abras la puerta y que él salga cuando quiera. Y que acto seguido cojas el transportín y lo limpies. Basta con que le pases un trapo con agua tibia y jabón neutro. Y si tu transportín es de plástico, pues por ejemplo lo puedes llevar a la ducha y darle una buena pasada con agua calentita y con jabón neutro y dejarlo secar tranquilamente para que esas feromonas, esas sustancias se diluyan y que el gato no lo relacione solamente con situaciones estresantes. Después lo que hicimos con Alcachofo fue ponerlo dentro del entorno normal, en una de las habitaciones de la casa. Y además fuimos bastante listos, pongo una medalla porque decidimos ponerlo en una zona de la casa donde le pega bastante el solecito. Entonces Alcachofo ha adoptado su transportín como una camita, pero sobre todo como un solarium. En cuanto salen dos o tres rayitos de sol, ahí que se va él o bien para ponerse encima o bien para ponerse dentro y calentarse un poquito bajo los rayos del sol, que sabéis que eso a los gatos les encanta. De esta manera, la próxima vez que tengamos que meter al cachofo dentro del transportín, para él no va a ser un trauma el hecho de entrar. Evidentemente lo que pase después, si es por ejemplo para hacer un viaje en coche, pues no lo vamos a poder controlar. Pero lo que sí sabemos es que una vez que limpiemos el transportín y lo volvamos a colocar en la misma sala donde estaba aquí en casa, lo va a seguir utilizando con como una camita y como un elemento más. Y quiero que te quedes con esta idea. El gato no tiene que ver su transportín como una cámara de tortura, como un elemento del terror, porque eso solamente nos dificulta las tareas posteriores que vayamos a hacer. El gato, si tiene miedo al transportín, se va a poner muy nervioso simplemente con verlo y va a tener un nivel de estrés muy, muy elevado desde el principio. Mira, de lo otro me sentía muy orgulloso por Alcachofo, pero de esto me siento muy orgulloso por mí y Y por José. Desde el principio teníamos claro que queríamos modificar la pauta de alimentación de alcachofa. ¿Por qué? Pues porque en el refugio él come a libre disposición, tiene los comederos llenos y cuando tienen ganas, los gatos se acercan y comen. ¿Qué pasa? Que al principio, nada más llegar a casa, cuando veíamos que Alcachofo estaba un poquito nervioso, una de sus primeras reacciones siempre era ir al comedero y pegarse un pequeño atracón. Entonces no, esto no puede ser. Porque puede ser que el gato al final acabe ganando algunos kilillos. Y ese fue uno de los motivos por los que decidimos empezar a darle por tomas. Y por otro lado está que yo soy un férreo defensor de que los gatos tienen que comer pequeñas cantidades a lo largo de todo el día, porque esa es la mejor forma de que no ganen peso, de que no tiendan a la obesidad. Y también es una forma de educar al gato a que tenga un cierto orden, un cierto control en sus comidas y que no sea un gato caprichoso que te esté pidiendo comida durante todo el tiempo. Así que, como sabéis que yo soy una persona de convicciones, nada más llegar nos pusimos manos a la obra y lo primero que hicimos fue dividirle las tomas en dos. ¿Y por qué lo hice así? Pues porque como él estaba acostumbrado a que el comedero siempre estuviera lleno, quizás el hecho de encontrárselo con poca comida le podría suponer un cierto estrés. Entonces cogimos la toma que a él le corresponde por día, la dividimos en dos y le poníamos una por la mañana y otra por la tarde. Poco a poco fuimos dividiendo las tomas en pequeñas cantidades más pequeñitas para repartírselas a lo largo de todo el día. Es cierto que la toma de la noche se las dejamos un poquito más grande porque va a pasar más horas solo y también porque es cuando Alcachofo sufre un poquito más de estrés y se pone a maullar un poco más. Entonces para que siempre tenga el comedero con un poco de comida cada vez que se acerque y que eso no pueda suponerle aún más estrés. En cuestión de una semana o semana y pico, Alcachofo estaba completamente acostumbrado y la verdad es que estamos bastante contentos con este método. Este método lo estamos utilizando un poco transitoriamente hasta que tengamos el comedero automático. Con el comedor automático es mucho más sencillo porque lo programas, lo puedes programar en varias tomas al día y cada cierto tiempo le va dejando caer una pequeña cantidad de comida. Llega un punto en el que incluso el reloj interno del gato le avisa de cuándo va a caer la toma y se pone a esperar delante del comedor. Pero bueno, eso ya es otra historia que os iré contando. Una cosa que también hemos hecho es que no le ponemos la comida nada más levantarnos. ¿Y por qué hemos hecho esto? Pues para evitar que él tenga ansiedad porque nosotros nos levantemos y le pongamos el desayuno. Alcachofo desayuna más o menos a las 9 de la mañana y eso es gracias a una gran ventaja que tenemos nosotros, que es que Jose está en casa y se lo puede poner a esa hora. Evidentemente, yo sé que esta situación no se puede dar en todas las familias, pero que nos ha ayudado muchísimo a reducir la ansiedad, porque claro, darle de comer a tu gato a primera hora de la mañana puede estar muy bien o puede ser que no podamos hacer otra cosa, pero empieza a fijar una rutina muy muy fuerte porque durante los días de la semana generalmente te despierta siempre a la misma hora, en nuestro caso muy temprano, en torno a las seis de la mañana. Y claro, lo que tampoco queríamos es que él estuviese impaciente por desayunar a esa hora tan temprana y que durante los días del fin de semana que nos despertase a primera hora de la mañana diciéndome humano, dame mi comida. Así que creo que esto también nos ha traído ventajas tanto a él como a nosotros. Y el tema de los horarios en la comida, quiero hacer muchísimo hincapié en él y es que es muy importante porque con él estamos educando mucho a nuestro gato. Tienes que considerar que uno de los principales premios que puede recibir nuestro gato es la comida. Si nosotros, por ejemplo, respondemos a su demanda de comida, rápidamente va a asociar que maullando o pidiendo comida vamos a llenarle el cuenco. Y lo va a hacer cada vez que tenga un poquito de hambre o cada vez que le apetezca. Al final estaremos malcriando a nuestros gatos. Así que lo mejor es tener un horario, el que a ti te venga bien, pero fíjalo. Y vamos a seguir hablando de alimento. Otra cosa muy buena que ha conseguido este pequeñajo durante su primer mes viviendo con nosotros es acostumbrarse a su nuevo alimento. Y tú me dirás, bueno, ¿Qué tiene eso de mérito? Pues más del que te parece. Porque hay algunos gatos que cuando llegan a casa, sobre todo si están muy acostumbrados a la comida que tienen en el refugio al principio el tema del cambio de alimentación fracasa estrepitosamente. ¿Cómo hicimos nosotros la transición con la comida de alcachofo? Bueno, pues en el refugio nos dejaron una cantidad de comida para que le fuésemos alimentando esos primeros días y pudiéramos hacer la transición. El primer día, como estaba un poquito nervioso, le pusimos solamente la comida que él traía del refugio a la que él estaba acostumbrado y aparte también un poquito de comida blandita. El segundo y el tercer día le empezamos a mezclar esa comida del refugio con la nueva alimentación que nosotros le íbamos a empezar a dar. ¿Cuánto le mezclamos? Pues el 75% de su cantidad diaria de la comida antigua y el 25 % de la comida nueva. Para eso utilizamos un tarrito donde hacíamos la mezcla y con ese tarrito le íbamos rellenando el comedero. A partir del cuarto y el quinto día pasamos a un 50-50 la mitad de la comida de la antigua y la mitad de la comida de la nueva. Y ya el sexto y el séptimo día empezamos a ponerle el 75% de la comida nueva y el 25% de la antigua. A partir del octavo día solamente le dimos comida de la nueva y. Y así hicimos la transición. ¿Qué es importante durante este proceso? Pues además de fijarte que el gato no haga una selección de la comida, porque hay algunas veces que si los granos son muy distintos en cuanto si es alimentación seca, pues deja los granos nuevos y solamente se come los antiguos, por ejemplo. Pues también te tienes que fijar mucho en cómo hace sus cacas en el arenero, si éstas tienen consistencia, si son duritas, si son formadas. Nosotros por suerte vimos que en su arenero todo iba bien y que no teníamos de lo que preocuparnos, por lo que sabíamos que el nuevo alimento le estaba sent bien. ¿Pero qué pasa si tú ves que tu gato empieza a tener diarrea en esta transición? Bueno, para cualquier problema o duda que puedas tener en ese momento tan crucial de la vida de tu gato, te hemos contado en un vídeo específicamente cómo se hace la transición de la alimentación de un gato aquí en el canal y te lo dejo enlazado aquí en la cajita de descripción. Te lo digo porque si no este vídeo va a ser súper largo porque hay algunos pasos que tienen que ir cambiando en función de cómo le vayan sentando al gato. Y otra cosa que vimos es que empezó a tener menos gases los primeros días Alcachofa era un poquito mofeta y a partir de que le cambiamos la alimentación a la que le ponemos actualmente, se tira menos pedetes o si se los tira no le huelen tanto. Y ahora vamos con un gran mérito que en este caso es atribuible solamente a Alcachofo. Hemos conseguido que se empiece a entretener. Y claro, esto es muy complicado al principio porque Alcachofo venía del Centro de Protección Animal de Bilbao, como ya te he contado, y ahí tienen unas instalaciones que de verdad para mí son las mejores que he visto nunca en un refugio felino. Tienen unos locales que son bastante amplios, con bastantes alturas distintas donde duermen los gatos y además tienen una gaterita con la que pueden salir al exterior. No al exterior libremente, sino a un recinto vallado donde tienen bastante contacto con la naturaleza, porque el Centro de Protección Animal además está en medio de un bosque, entonces pues ven pajaritos, oyen ruidos en la naturaleza y claro, yo todo eso en casa no se lo puedo ofrecer porque bueno, no le puedo construir un catio, no tengo un patio a donde puede salir el gato libremente, como si le pasa a Milú, el gato que convive con mis padres. Entonces en ese caso pues teníamos algunas limitaciones técnicas que lógicamente no íbamos a poder solventar. Es que los gatos cuando tienen acceso al exterior y ven pajaritos o ven otros animalillos, pues se entretienen muchísimo. Entonces Alcachofo cuando llegó a casa, como ya te dije en los anteriores vídeos, no sabía hacer absolutamente nada solo, ni siquiera entretenerse solo. También en el centro de Protección Animal convive con otros gatos y aquí en casa de momento no. Entonces necesitábamos que tuviese algunas actividades que él pudiera hacer solo para mantenerse entretenido. Aunque es verdad que desde el principio nosotros hemos jugado muchísimo con Alcachofo De hecho él tiene dos ratos de juego al día, uno por la mañana y otro más largo por la tarde noche de más o menos media hora. El segundo de la tarde noche pues sí, queríamos que tuviese algunas actividades para él solo. Por eso optamos por instalarle un árbol en casa con acceso a una ventana para que él pudiese observar la gente que pasaba por la calle, algún pajarito que se posara la ventana. Pero además también le facilitamos el acceso a otras ventanas de la casa que dan a una zona ajardinada para que él pudiese ver otra fauna y también pudiese escuchar los ruiditos que se generan en una zona donde hay césped, donde hay árboles y eso la verdad es que la ha entretenido muchísimo. Pero una cosa también que hicimos muy importante es que al principio le dejamos distintos tipos de juguetes, aunque la caña es un juguete que a él le encanta, pero necesita que nosotros estemos detrás de él jugando. Por eso optamos al principio por ratoncitos, por alguna pelota, porque a él le gusta perseguir y por los muelles. Y tengo que decirte que los muelles al Cachofo le encantan. Es un gato que es bastante cazador por lo que veo y en cuanto ve por ejemplo algún mosquito por la casa se pone a perseguirlo, vamos, como si no hubiera un mañana. Con el caso de los muelles teníamos unas ventajas muy importantes. Para empezar se mueven prácticamente solos porque con que le den un pequeño empujoncito el muelle tiene muchísimo recorrido. Son juguetes muy ligeros y además la estructura que tienen les llama la atención porque ven como algo que se mueve, algo que serpentea y eso les encanta. Por otro lado, esa misma estructura le permite al Cachofo sacarlo de las zonas donde se haya podido quedar enganchado porque lo agarra con sus garritas y lo saca y sigue jugando. Y además también lo puede sujetar con sus dientes y llevarlo de una zona a otra de la casa. El único problema que tenemos con los muelles es que como ruedan tanto, suelen acabar debajo del sofá y todos los días tenemos que sacárselos para volvérselos a poner en la zona de juego. Pero bueno, al fin y al cabo hemos conseguido que él tenga actividades que le entretengan por sí mismo. No sé si tú ahora mismo lo estás escuchando, porque no sé si el micrófono lo capta, pero está saliendo el perro de la vecina de enfrente a dar un paseo. Es un animal que se excita muchísimo cuando lo sacan a la calle y sale muy contento. ¿Qué pasa? Que la forma que él tiene de decir que está contento es ladrando. Eso a Alcachofo al principio le asustaba muchísimo. Y también cualquier otro tipo de ruido que se pudiera producir, tanto dentro de la casa como fuera de ella. Bueno, en este mes hemos conseguido, sobre todo lo ha conseguido él que esos ruidos no le asusten tanto. Se ha ido acostumbrando a los ritmos del entorno. Esto también lo hemos trabajado nosotros con él, no te voy a engañar. No hemos dejado de hacer ruido porque estuviera el gato en casa y al principio se asustase un poco. Queríamos que se acostumbrase a ellos. Te voy a poner un ejemplo que al principio le asustaba muchísimo, que era el secador. Yo me seco el pelo cuando me ducho y cuando lo encendía el gato no sabía dónde meterse. Bueno, pues yo lo he seguido utilizando de una manera normal, no se lo he acercado a él, no le iba a asustar detrás de él. Poco a poco, y sobre todo mediante la observación, que es un elemento muy importante de los gatos para aprender, ha ido viendo que no es una cosa que le vaya a hacer daño y que puede estar completamente tranquilo a su lado. Lo mismo ocurrió con otros elementos que hacen un poco de ruido, como la campana extractora de la cocina. El primer día que la abrí y estaba cocinando, el gato pegó un bote que se vino corriendo hasta el salón. Pero poco a poco, como sabe que en la cocina puede estar tranquilamente, se ha acostumbrado y ahora lo tolera sin ningún tipo de complicación. Si tú estás en esa situación en la que tu gato está un poco asustado por algunos ruidos que se producen en tu casa, no lo que te recomiendo es que lo tomes con total normalidad y que hagas que el gato comprenda que el ruido no le va a hacer daño. Por ejemplo, si empieza a hacer ruido la campana extractora, pues que haya un humano con él cerca que le pueda tranquilizar o incluso dar algún premio para que vea que no corre ningún peligro. Eso nos ayuda mucho a reducir esas situaciones de estrés que algunas veces también están asociadas, sobre todo con el paso del tiempo, a algunos tipos de agresividad, como la agresividad redirigida. Es importante que nuestros gatos se acostumbren a que viven en un entorno seguro. Bueno, tengo que contaros una cosa. Desde que llegó Alcachofo a casa ha habido un ser vivo aquí que lo ha pasado muy mal. Pausa dramática. Bueno, no me refiero ni a mí ni a Jose, me refiero a la Amaranta, que como muchos habéis visto en otros vídeos del canal, siempre estaba colgando detrás de mí de una forma un poquito grácil. Esa forma de colgar de la Amaranta a Alcachofo le estimuló muchísimo y es verdad que al principio la tenía aquí detrás un poquito más baja, pero que tuve que buscar algunas alternativas porque muy pronto este pequeño decidió incluirla dentro de su dieta. Total que tuve que tomar algunas decisiones para salvar la vida de este ser vivo de mi casa, que como sabéis a mí me gusta que todos vivamos en armonía, sobre todo al principio recogí los tallos que cuelgan un poquito para arriba. ¿Por qué? Pues porque la Amaranta tiene todo lo que le encanta a un gato. Para empezar tiene tallos carnosos, tiene hojas que son bastante blanditas y además cuelga con lo que puede jugar con ella. No hace falta que te diga que la Amaranta es una planta 100% segura para gatos y que no es en absoluto tóxica para ellos. De eso ya me informé antes de introducir al cachofó a vivir con nosotros. Total, que cómo hice para salvar a esta preciosa planta, que a mí me encanta darle otras alternativas a mi joven gato para que pudiera degustar. Para empezar le di una planta suculenta, que son plantas que tienen unas hojas un poquito carnosas y que son bastante resistentes. Esta planta la puse para que alcachofo tuviese acceso a ella si quisiera. ¿Por qué decidí poner la suculenta antes que la amaranta? ¿Es que la suculenta me importa menos? No, es que es como te digo, bastante más dura. Total, que al cachofó le llamó bastante la atención y de vez en cuando le pega algún bocadito. No hay mañana que no me levante que no le falte un trocito, alguna hoja. Pero ese tipo de plantas cicatrizan muy bien esas pequeñas heridas y pueden seguir viviendo sin problema. La amaranta no lo hubiera conseguido. Y además de esto, le proporcioné pasto para gatos, cebada. Compramos un kit de estos comerciales porque nos resultaba más cómodo, pero que se puede comprar en cualquier tipo de semillería. Este pasto enriquece bastante el ambiente porque le da al gato acceso a esa hierba que nuestros gatos consumen de manera normal cuando están en el medio natural. Y lo hacen, Bueno, pues por muchas diversas razones que ya te he contado alguna vez en el canal, pero que al fin y al cabo forma parte de sus hábitos fisiológicos. Así que entre la suculenta y el pasto hemos salvado la vida a la amaranta. Y poco a poco ya puede ir colgando, que no sé si se ve ahora mismo encima de mí. Jose te habrá hecho algún plano para que veas dónde está. Vamos a intentar que vuelva a su posición original. Pero bueno, si no es posible ahí arriba tampoco está tan mal. Creo que todavía en el plano que te está enseñando Jose se le ven las hojas un poquito desgraciadas que decidió comerse alcachofo. Bueno, y ya te he contado algunas cosas que ha conseguido alcachofo de las que estoy orgulloso. Pero hay una de verdad que yo considero la joya de la corona y es que haya aceptado las órdenes no verbales, que las entienda. Y tú me dirás, es imposible que tu gato se haya aprendido el nombre en este tiempo y además un nombre tan largo. No, no, todavía no. Tiene nada que ver con las órdenes verbales de decir alcachofo y que se presente aquí alcachofo. Cumple muy bien las órdenes no verbales, aquellas en las que le indicamos con un gesto o quitándolo de alguna zona que no tiene que estar ahí. Y eso lo interpreta muy bien y lo comprende. Te voy a poner un nosotros cenamos en una mesita baja pegadita al sofá. Los primeros días Alcachofo se asomaba curioso a la mesa para ver qué es lo que estábamos comiendo. ¿Qué pasa? Que eso me ponía a mí un poquito intranquilo porque el siguiente paso ya veía que era meter la cabeza dentro de mi plato. Como no quiero darle mi comida al gato porque no es la indicada para él, al principio lo que hicimos fue bajarle simplemente al cachofo de la mesa y con bajarlo dos o tres veces él entendía que ahí no tenía que estar y que se tenía que marchar a otra zona. Se subía al sofá, se ponía a descansar a nuestro lado, pero no se acercaba a la mesa. Eso lo tuvimos que hacer durante tres o cuatro días. Al quinto ya lo había entendido perfectamente y ya no se asoma a la mesa para ver lo que estamos comiendo. Y por supuesto, algo súper importante, no le des comida de la tuya, porque si lo haces estás perdida. Y es que al cachofo le funciona muy bien esa táctica de interrumpirle una acción que esté realizando en ese momento para que él se redirija a otra. A algunos gatos hay que redirigirles, los tenemos que llevar nosotros, por ejemplo, con la caña para que se marchen a otro lugar, pero Alcachofó lo hace él solito. Otra cosa que ha aprendido es que no se tiene que interponer entre Jose y su ordenador. Al principio pasaba por encima del teclado del ordenador de Joseph y le complicaba un poquito el trabajo. Poco a poco, con las indicaciones que le ha ido realizando, ha entendido que por ahí no tiene que pasar y coloca las patitas de una manera estratégica para no pisar ninguna tecla y para que aunque tenga que pasar por delante de él, porque eso lo sigue haciendo, no le estropee todo el trabajo. Entonces es un gato que entiende muy bien que cuando se le mueve de una zona o se le dice oye, ahí no te subas y lo bajas, pues que eso no lo tiene que seguir repitiendo. Y generalmente lo que suele hacer es marcharse a alguna otra zona de descanso o mirarte desde lejos. Y su zona favorita para tener ese retiro espiritual que te estoy comentando es la parte de arriba de su árbol rascador. En esa cestita se pone, o bien cuando no le hacemos mucho caso, o bien cuando lo hemos interrumpido de hacer alguna cosa que no nos gusta, pues él coge, se va ahí arriba, sabe que ese es su remanso de paz y ahí se queda. Y un poquito relacionado con esto es el último avance que ha tenido Alcachofo durante este mes, que es que me deje cocinar tranquilo. Al principio era tremendamente pesado porque empezaba a oler un poco la comida y él ya decía uy, chachi, ahí está mi humano con algo delicioso, me voy a ir por allí a ver si me cae algo. Bueno, pues me he tenido que mantener duro y frío como el hielo. No le he dado absolutamente nada de lo que estoy cocinando para no reforzar esa conducta. Y sobre todo, otra cosa que he hecho es no permitirle que suba a la encimera de la cocina cuando estamos manipulando alimentos para que no tenga esa tentación de acercarse y llevarse algo en la boca y comérselo en otra parte de la casa. Entonces hemos tenido que ir redirigiendo ese comportamiento y yo entendí que como al gato le encantaba estar conmigo la cocina cuando yo estaba allí, pues le tenía que dar alguna otra alternativa. ¿Qué hicimos? La mesa de la cocina, que no lo utilizamos para hacer prácticamente nada, se la despejamos y él, cuando nosot estamos haciendo, por ejemplo, la cena, se pone a descansar tranquilamente tumbado encima de la mesa. Está con nosotros, nos está viendo, pero no nos estamos interrumpiendo el uno al otro. Y también como en ese punto tampoco le damos ningún tipo de recompensa y no estamos muy pendientes de él, llega un punto en el que vale, suficiente, ya lo he visto todo, me marcho a otro sitio de la casa y se va. Así que como ves, la relación con Alcachofo poco a poco se va normalizando, ya está completamente integrado en nuestra casa y hay cosas que todavía tenemos que mejorar. Ya te lo he dicho, el tema del hiperapego todavía no lo hemos solucionado por completo, pero con pequeños cambios y pequeñas pautas de educación que hemos ido introduciendo dentro de nuestro hogar, él ha ido adaptándose de una manera mucho más rápida y también eso, pues indudablemente ha mejorado nuestra convivencia. Y sobre todo yo, aparte de contarte cómo es la vida de Alcachofo, que he visto que os gusta mucho saber de sus avances, quiero que este vídeo te sirva a ti un poquito de inspiración para que veas pequeñas pautas de comportamiento que tú puedes implementar con tu gato. Evidentemente cuanto más fijado esté un comportamiento más lo vas a tener que trabajar o durante más tiempo vas a tenerte que emplear a fondo para que ese comportamiento cambie. Pero en cuanto introduzcas alguna pauta la tienes que seguir llevando hasta el final. Porque si por lo que sea tienes algún desliz que yo que sé, te lleve a darle un poquito de comida pues eso va a arruinar todo el progreso que lleves hasta ese momento y vas a tener que volver a empezar desde el principio. Y créeme que ese punto al que has vuelto es todavía más complicado que desde el que partiste, porque tu gato ya ha aprendido que hay algunas cosas que puede hacer para conseguir lo que él quiere y que tú al final si él se pone muy insistente vas a acabar cediendo, por lo tanto te vas a tener que emplear el doble. Así que al final el tema de la educación de nuestros gatos es una carrera de fondo y es un poco a ver quién puede más. Tienes tú siempre que poder un poco más que tu gato sabiendo que lo haces por un bien mayor y por conseguir que él no tenga situaciones que al final le puedan llevar a estrés y frustración. Y ahora te toca a ti decirme qué te ha parecido todo esto y si esperabas que Alcachofo tuviese este largo recorrido durante este mes. Además también puedes dejarme un comentario diciéndome cuáles son de estos comportamientos que te he dicho los que tiene tu gato y si has hecho algo para cambiar esa situación. Además si te ha gustado el vídeo dame un like y recuerda suscribirte al canal si todavía no lo has hecho. Otra cosa que quiero que hagas es que vayas a tu móvil y en los ajustes compruebes que tienes puesta las notificaciones de YouTube porque si no, aunque le des a la campanita aquí no te vas a enterar de cuando subamos un nuevo vídeo. Si no las tienes puestas por favor ponlas que nos haces un También te quiero decir que tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario. Pásate por él y échale un vistazo. Y antes de irte quiero que conozcamos a este chiquitín que se llama Neo Cariñoso Juguetón y guapo. Vamos, que lo tiene todo. Lo recogieron de una protectora en Galapagar, en Madrid. Y nos saluda con su compañero humana Sandra. Y por aquí tenemos a una familia de dos gatos que se llaman Bombay y Frida. Bombay es el negro y Frida la atigrada. Y nos saludan con sus compañeros humanos Paula y Omar. Cuando nos escribieron el email estaban en Argentina pero se iban a mudar a Barcelona. Y por aquí nos despedimos con este gatito negrito que se llama Divisi. Y la pequeña Surcha Nos saludan desde Tegucigalpa, Honduras, con su compañero humano Roy Nelson. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo con más alcachofas. Esto no lo pongas. No permito ni autorizo que utilices este audio, ¿Te enteras? Y ha llegado el momento de. Bueno, yo también he hecho algo en esta casa. No, tú te callas, que tú aquí no eres el experto. No, no, no, pero si la caricia actúa a mí no va a venir en todo el vídeo, que lo sepas. Si quieres que salga al cachofo en el vídeo. Gato, gato. ¿Quién te quiere a ti? Madre mía. Ay, este gato. Un flo. Me dice la gente que cómo le llamo. Digo, pues yo muchas veces le llamo solamente Gato, pero porque yo a mis gatos siempre les llamo gato. Pues muy mal, para eso le ponemos un nombre, para que se lo ponga. Ya, pero también le llamo Chofo, Roco Chofo también. Y bigototes. Y ya el sexto, cuarto, quinto. Vale. Y sus patitas. Yo tengo una reputación que mantener.
More from Javier

Cuando nadie reconoce tu dolor por la pérdida de una mascota: así es el duelo desautorizado 💔

¿Tu perro hace suficiente ejercicio? Mantenerlo activo es clave para que viva mejor 🐶💪

GATIFICANDO UNA PARED PARA MI GATO 😻🧗♂️ Ideas para aprovechar el espacio vertical en casas pequeñas

Por qué duele tanto perder a un perro o un gato: el vínculo que explica nuestro duelo 💔🐾






