¿Es bueno hacerle COSQUILLAS A LOS GATOS? 😹

En este video de "Mascotas y Familias Felices" el presentador explica que los gatos, al igual que los humanos y algunos primates, poseen una respuesta nerviosa involuntaria a estímulos táctiles leves, conocida como knismesis. Se describen dos tipos de sensaciones: las placenteras (cosquillas que el gato disfruta) y las aversivas (nismesis). Se enumeran las áreas del cuerpo felino donde la mayoría de los gatos encuentran agradable el contacto – base de la cola, parte superior de la cabeza, zona bajo el vientre y algunas áreas con folículos pilosos que contienen receptores sensoriales y glándulas de feromonas – y se explica por qué estas zonas son sensibles al tacto. También se detallan las zonas que suelen resultar incómodas o dolorosas para los gatos, como las almohadillas de las patas, el espacio interdigital, el interior de las orejas y la zona abdominal, y se relaciona esta aversión con la protección de órganos vitales y la detección de parásitos. El video ofrece pautas para reconocer el lenguaje corporal felino que indica placer (ronroneo, relajación, postura abierta) versus molestia (orejas planas, retirada de la pata, gruñidos o zarpazos). Además, se brinda consejo práctico sobre cómo usar caricias suaves en zonas agradables para facilitar tareas de cuidado como la limpieza de orejas o el recorte de uñas, siempre respetando la tolerancia individual del gato. Finalmente, el presentador invita a la audiencia a compartir sus experiencias, menciona a varios gatos y dueños de la comunidad, y cierra con recordatorios del canal.
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¿Sabías que tu gato tiene cosquillas? Sí, aunque no se ría, cuando le tocas determinadas zonas de su cuerpo siente esa misma sensación que tenemos los humanos. Pero, ¿es bueno que le hagamos cosquillas a nuestros gatos? Las cosquillas son una respuesta nerviosa involuntaria del organismo que precisamente los científicos sugieren que es una respuesta evolutiva que nos permite protegernos protegernos frente a agentes externos, como por ejemplo podría ser algún bichito o algún parásito que se posase en nuestra piel. Como nuestro cuerpo a priori no sabe si ese bichito viene en son de paz o no, nos puede picar o nos puede transmitir alguna enfermedad incluso, nuestra primera reacción suele ser quitárnoslo de encima. O sea, notamos ese pequeño cosquilleo y movemos involuntariamente esa parte del cuerpo. Pues el cuerpo de nuestros gatos hace exactamente lo mismo. Es verdad que en las personas, bueno, y también en algunos primates, aparte se esa risa involuntaria, muchas veces relacionadas con un carácter social. Bueno, porque nos parece agradable ese contacto, esa interacción cuando alguien nos las hace. Sin embargo, como nuestros gatos no se ríen, no pueden reírse, mucha gente piensa que no tienen cosquillas, y eso no es así. Pero en nuestros gatos vamos a distinguir dos tipos de cosquillas: las que disfrutan y aquellas otras que no les parecen tan placenteras, que se le producen en alguna parte de su cuerpo que quizás es más sensible y que precisamente provocan en ellos una reacción pues prácticamente de quererlas evitar. Esto es lo que se llama nismesis. Las partes en las que nuestros gatos disfrutan las cosquillas, bueno, probablemente me las sepas decir tú mejor que yo porque estás acostumbrado a tratar con tu compañero felino, porque esto depende también mucho de cómo es el carácter de nuestros gatos. Hay algunos gatos que buscan un poco más el contacto humano y otros que los rehúyen, pero en general la mayoría de los gatos suelen experimentar sensación placentera con las cosquillas si se las hacemos aquí debajo de la barriga, si se las hacemos, por ejemplo, en la zona de la cola o en la parte de arriba de la cabeza. Y es que, a pesar de que nuestros gatos tengan su cuerpo cubierto de pelo, a través de esos pelos también pueden sentir ese estímulo táctil que hacemos sobre ellos, o sea, esas cosquillitas. De hecho, se ha visto, por ejemplo, también en las personas, que tenemos casi más capacidad de detectar las cosquillas en la piel con pelo que en la piel sin pelo, precisamente porque el folículo piloso tiene receptores nerviosos que son los que avisan a nuestro cerebro que algo se ha posado en nuestro brazo. ¿Y por qué suelen gustarles esas zonas a los gatos? Bueno, pues porque además, en concreto, por ejemplo, aquí debajo de la zona de la mejilla tienen unas glándulas para segregar feromonas, y eso también ocurre en la zona de la base de la cola. Si te has dado cuenta, los gatitos, cuando les empezamos a hacer cosquillitas en esa parte, empiezan a levantar, por ejemplo, el culete, se quedan como quietos porque están esperando experimentando una sensación que de verdad les gusta. Después hay otras zonas que no les gustan a todos los gatos, y depende, como ya te digo, mucho de su personalidad, de su gatunalidad. Por ejemplo, es la zona de la barriguita o la zona del pechito. Hay algunos gatos que la encuentran placentera y otros gatos que, sin embargo, si metes ahí la mano, lo haces bajo tu propia responsabilidad porque puede ser que te lleves algún zarpazo. Porque, como ya sabes, esa parte un poco privada para ellos es muy, muy delicada. ¿Por qué? Bueno, pues porque Ahí estás exponiendo realmente la parte de la cavidad abdominal, los órganos importantes del cuerpo, y por eso los gatos tienden a protegerla más, porque en el medio natural, si algo les causa una herida o algún daño, puede ser que sea una situación complicada para su vida. Ellos siempre se dejan llevar por sus instintos más naturales. Y ahora vamos con esas partes donde la mayoría de las personas suelen pensar que nuestros gatos tienen cosquillas porque no tienen pelo, pero sin embargo pueden resultarles desagradables. Es donde tienen esa sensación de la mismesis, sienten como que algo malo pudiera pasar. Y estas zonas son precisamente las almohadillitas, la zona interdigital, es decir, entre los dedos, la parte de dentro de las orejitas. Bueno, hay una pequeña excepción que es la zona del hocico, que si se lo tocamos por encima puede gustarles, pero normalmente no le gusta que le toquemos directamente así la nariz. Pero bueno, eso depende un poco de cada gato, porque al cachofo José todos los días le está dando besillos en la naricilla y a él le encanta. Y a todas estas partes hay que sumarles otras que sí tienen pelo, pero que no le suelen gustar a ningún gato que se le toquen, que son la zona de las patas, las extremidades. Me refiero, por ejemplo, a la zona de los muslos, la parte ya de la patita, ya por la zona de debajo, o incluso en la zona del antebrazo. Bueno, pero me quedo con esas zonas sin pelo porque en estas partes precisamente el cuerpo suele reaccionar más como con ese estímulo involuntario de quererlo retirar. Y es que estas partes son muy importantes para tu gato, porque si por ejemplo algún bichito le pica en la zona de las almohadillas, pues en el medio natural eso significaría que el gato quizás se queda un poco cojo o con menos facilidad para poder cazar. O si se le mete algún insecto, algún bichito dentro de las orejas, pues tú imagínate. Entonces, por eso es normal que el cuerpo reaccione de esta manera. Bueno, y entonces, con todo esto, ¿está bien que le hagamos cosquillas a nuestros gatos? La respuesta es sí. Si tocamos esas partes que nuestros gatos tienen como placenteras, como que les gustan, pues verás que tu gato está relajado, ronroneando, incluso se queda dormido. Si le hacemos cosquillitas en alguna parte, pues es normal que nuestro compañero felino estreche el vínculo con nosotros. Si por el contrario le estamos tocando una parte que nuestro gato no quiere que le masajeemos o que le hagamos cosquillas en ella, pues retirará esa patita o esa parte del cuerpo, se irá porque ya le estamos tocando demasiado la moral, pondrá las orejitas en forma plana, o incluso algunos gatos pueden manifestar gruñido, o incluso también te pueden dar algún zarpazo. Pero bueno, que esto, como siempre, como decimos siempre en el canal, depende mucho de cada gato, y tú tienes que conocer bien a tu compañero felino. Ya te he dado algunas pistas por si todavía no lo conoces mucho, para saber dónde le suele gustar a la mayoría de los gatos. Que muchas veces me encuentro este tipo de preguntas, como por ejemplo cuando respondéis a nuestros gatos le pueden dar besos, no. Que me hacen un poco de gracia porque me dices, oye, a mi gato le puedo levantar del suelo y darle un montón de besos. O en sentido contrario, oye, mi gato no se deja levantar del suelo y dar, y que le dé un montón de besos. Bueno, claro, lógicamente, porque tú tienes que estar viendo precisamente si eso que estamos haciendo para nuestro compañero felino supone algo positivo o algo negativo. Si nuestro gato empieza a manifestar con su lenguaje corporal pues esas sensaciones de disconformidad, de que no estoy a gusto, de que me quiero ir, pues déjalo de hacer. A tu gato en concreto no le gusta. Hay otros gatos que pueden sentir pues que esa es una buena forma de interactuar con sus compañeros humanos, y no pasa absolutamente nada. Ambos tipos de gatos están bien. Que el hecho de que tú le hagas cosquillas, de que le des un beso, de que le des alguna caricia, no es en sí negativo para tu gato, no es nocivo, no le va a hacer ningún tipo de daño. Simplemente hay que ver cómo tolera ese tipo de contacto contigo. Y ahí está un poco la clave de cómo entender a un gato, de todas esas preguntas que a mí me encanta responder Pero sobre todo cada uno tiene que saber interpretar y leer las señales que le da su gato. Bueno, dicho todo esto, ahora vamos a darle la vuelta. A pesar de que hay zonas que a nuestros gatos no les gustan que les toquemos, como por ejemplo las almohadillas o dentro de las orejitas, si tú acostumbras a que ese contacto con tu gato no le supone ningún tipo de mal, es decir, por ejemplo después lo acompañas con una chuche o lo haces cuando está así medio dormido, que suele ser un poco más sencillo, pues eso nos puede facilitar incluso determinados tipos de tareas o de labores que tenemos que hacer con nuestros gatos. Por ejemplo, asegurarnos que sus orejitas están limpias, mirárselas por dentro para saber si están bien, si tienen algo de otitis o no, o si hay que llevarlo al veterinario, o si, por ejemplo, les tenemos que limpiar las orejitas porque vemos que tienen mucho cerumen. Si nosotros hemos acostumbrado un poco a nuestro gato a que ese contacto per se no es malo, ya vamos a notar una cierta colaboración por su parte. De la misma forma, en algunos gatitos que no salen tanto a la calle y que no desgastan sus uñas, a veces hay que repasárselas en casa cortándole solamente la puntita. Si hemos acostumbrado a tocarle las almohadillas a nuestro compañero felino, pues también esto nos va a facilitar la labor, entendiendo siempre que esto no sea nada traumático para el gato, que no se lo estamos haciendo porque sí, porque simplemente disfrutamos de ver pasar a nuestro gato un mal momento. No, no tiene nada que ver con eso. Simplemente es como un poco, es el medio para conseguir un fin mejor para tu compañero felino. Felino. Y creo que con esto un poco podemos entender todo sobre las cosquillas de nuestros gatos. Ahora me vais a decir en comentarios dónde disfrutan vuestros gatos las cosquillas. Por ejemplo, al cachofo hay una zona que le encanta, que es por aquí en la axila. Es empezar a hacerle cosquillitas ahí y quedarse relajado y empezar a ronronear. Y antes de irnos, vamos a conocer a estos dos chiquitines que se llaman Suri y Ernesto. Nos saludan desde Argentina. Con sus compañeros humanos Gianna y Franco. Desde lo más profundo de lo salvaje, bueno, o puede ser una maceta, nos saluda Chica. Lo hace desde ahí con su compañera humana Gabriela, y ambas nos ven desde Chile. Y estas dos miradas curiosas son de Pepe y de Migue, que nos cuentan que son como un chico bueno y un chico malo, una pareja muy divertida. Nos saludan con su compañero humano José desde Sevilla. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo, que ya será la temporada 10. Por eso, si has llegado a este punto, coméntame 10. Pero todas, que nos vamos a achicharrar. No se va a quitar, es como una vibración que viene por ahí de algún sitio. No, no, ya claro que tú lo oyes, y aunque lo cierres todo, no lo vas a dejar de oír. Ahora lo vas a dejar de oír porque ha dejado de sonar, claro. No, no, si es que ha dejado de sonar, no ha sido por las ventanas. Y hoy el rey alcachofa no está aquí con nosotros porque últimamente ha descubierto una ventana que no había visto antes, parece ser que es la del baño. Disfruta un montón mirando los pajaritos a través de ella y dejarlo de hacer, porque a tu gato no le gusta que le graben. Sí, ya lo decíamos. Bueno. Se ve, no está tan impoluta la mampara de la ducha como para que no se vea. Esto es lo que se llama knismesis. Knismesis. Sí, pero con K al principio. KN. Que es donde sienten esa sensación de la knismesis. Que mucha gente me hace preguntas muy obvias como: oye, a mi gato le puedo hacer cosquillas. Pues oye, oye, a mi gato puedo levantarlo del suelo. Pues oye, es que quería decir eso porque Pues está bien, sabes lo que te digo, vale. El reel, ¿qué quieres que diga? Las zonas que les gustan o algo así, ¿o no?
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