GATOS ABUSONES con OTROS GATOS en casa 😾➡️😿 Cómo DETENER el acoso y recuperar la paz

YouTube video by Javier Pariente (Jan 7, 2026) explaining how one cat in multi-cat households can become an "abusón" (bully) toward other cats. The speaker distinguishes dominance myths from bullying driven largely by resource scarcity (resting spots, food/water, litter trays, human attention), lists clear signs of bullying (blocking routes, ambushes, guarding elevated spots, monopolizing human attention) and victim indicators (hiding, low posture, reduced social affiliation, litter-box avoidance leading to medical issues). He proposes a three-step remediation plan: (1) desactivar la competencia — increase and distribute resources (n+1 litter trays, multiple feeders/water, vertical resting spaces, microchip feeders), (2) entretener al gato controlador — tiring play and puzzle feeders to redirect attention, and (3) intervención inteligente — non-punitive interruption of incidents, tolerance training around human attention, and seeking veterinary/ethology help if needed. Video closes with prevention advice for new-cat introductions and audience engagement.
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Cuando convives con más de un gato y ves que hay uno que siempre, por ejemplo, expulsa al otro de sus zonas de descanso o come antes que él, lo más normal es que pensemos que es el gato dominante, el gato alfa. Pero sin embargo, en la mayoría de las ocasiones nos encontramos ante un gato abusón. Y este es un problema que se da en la convivencia de muchos gatos al que muchísimas familias no le prestan mayor atención porque dicen, bueno, pues son sus reglas, son sus normas, ellos apañarán. Y sin embargo, el gato abusado, la víctima de todo esto, sufre grandes cantidades de estrés. Por eso es por lo que es tan importante que nos demos cuenta de cuáles son los comportamientos del gato abusón, cuál es el lenguaje corporal del gato que es la víctima del abuso y también como, cómo podemos pararlo. Así que vamos por el por qué existen gatos abusones. Independientemente de las normas sociales que hayan establecido los gatos para su convivencia, que ya sabemos que existen, que ya sabemos que ellos organizan su manada de una forma concreta, siguiendo una jerarquía, unas ciertas normas sociales que les ayudan a organizarse un poco en tu casa. Muchas veces en nuestro hogar hay algunas situaciones que están determinando que aparezcan gatos abusones. Y muchas de esas situaciones tienen que ver con la falta de recursos. Me estoy refiriendo a zonas de descanso, al comedero y el bebedero, las bandejas de arena e incluso en algunas ocasiones, nuestra atención. El problema desencadenante de que uno de nuestros gatos se comporte como un bully es que no tiene suficientes cosas y siente su integridad territorial, lo que él necesita, dentro de su territorio, amenazado por el otro gato. Entonces ese gato que quizás es un poco más inseguro, lo que empieza a manifestar es un control de la situación excesivo. De repente, oye, ahí viene mi compañero gatuno a ver si me va a quitar mi camita que tanto me gusta. Y se pone a controlarla. Por eso decimos que el comportamiento de acoso es al final una especie de negociación social que ha terminado en fracaso entre los dos gatos. No se pueden poner de acuerdo en cuál prefiere. Y esa zona de descanso, por ejemplo, que está en un sitio privilegiado de la casa y por eso hay uno que le hace la vida imposible al resto con tal de conseguirla, cuando hay uno acostado en esa zona se acerca y le pega desde abajo, o de repente se pone delante a mirar a todos los gatos que se intentan acercar. Y entonces claro, eso acaba desencadenando reacciones de temor, de miedo, de estrés en el resto de los gatos que conviven con ese. Por eso la clave para luchar contra los abusones, aunque ya te voy a dar una serie de pasos muy muy sencillos después, no es reprimir al abus, sino cambiar el entorno, darnos cuenta de qué es lo que está fallando y mejorarlo hacia esa dirección. Todo con tal de que el bully sienta que tiene todos sus recursos asegurados. Vale, ¿Y cuáles son las señales claras de que se está produciendo una situación de acoso en nuestra casa? Para empezar vamos a centrarnos en ese gato que podemos considerar, o que hasta ahora hemos considerado el líder de la manada, que no es verdad que es el abusador. La mayoría de las veces vamos a encontrarnos comportamiento de bloqueo. Si hay un pasillo, por ejemplo, que lleva una habitación donde el abusador sabe que está su recurso más preciado, lo habitual es que se ponga en medio del pasillo o en medio de la puerta y que no deje entrar a ningún otro gato a esa zona. En esos momentos es cuando se pueden desencadenar pequeños rocecillos de la convivencia. Porque si otro gato quiere entrar ahí porque hay otra cosa, yo que sé, los comederos al lado de esa cama que tanto le gusta, pues lógicamente tiene que pasar porque tiene que alimentarse y el abusador no le va a dejar, con lo que comenzará un enfrentamiento directo entre los gatos. No siempre tiene que terminar en las zarpas o en las manos, o sea, no siempre se tienen que llegar a pegar, pero en muchas ocasiones se van a empezar a manifestar en el abusador lenguajes corporales de amenaza. Por ejemplo, va a empezar a aplanar las orejas, se va a poner más pegado al suelo, en algunas ocasiones se va a erizar para para aparentar ser mayor y que el otro gato desista en su intento de entrar. Pero si no se llegan a tocar, muchas veces lo que pasa es que se están vigilando desde la distancia. El gato se va a quedar en medio de ese paso mirando y desafiando con la mirada a cualquier otro compañero felino que quiera pasar, que serán sus víctimas. Este bloqueo convierte las rutas por nuestra casa en auténticas trampas, porque lógicamente no hay otra forma de entrar en esa habitación. ¿Y si el gato víctima no tiene más remedio que entrar porque? Pues le va a desencadenar una gran cantidad de estrés. Y algo muy similar al comportamiento de bloqueo es la emboscada. En este caso, en lugar de no dejarle entrar, lo que ocurre es que no le deja salir o le está esperando a la salida. Es muy, muy habitual en las bandejas de arena. Lógicamente nuestro gato está haciendo sus cosas y solamente va a poder salir y entrar por una zona. En esa salida se va a encontrar al gato e incluso a veces hasta llegan a las manos. Pero hay muchas veces que no hace falta que el gato esté obstaculizando el acceso al recurso, sino que muchas veces su mera presencia ya les impide al resto de gatos acercarse a ellos. Ocurre mucho, por ejemplo, cuando al lado de un comedero de un bebedero, hay una zona un poco más elevada. Esa zona elevada es la que va a tomar el gato vigilante, el que quiere acaparar todos los recursos para evitar que el resto se acerquen. Y basta simplemente con que esté observando, con que esté mirando desafiante hacia la zona de acceso. Esto es una señal de aviso a navegantes de que los otros gatos ya saben que si se acercan a ese recurso, que es el que está controlando, probablemente se vaya a desencadenar una situación desagradable. Y como la mayoría de los gatos, la táctica que tienen ante los conflictos no es directamente enfrentarse a ellos, sino si pueden huir, pues van a optar por esta segunda opció esconderse, estar menos visibles solamente. Por ejemplo, igual van a acceder a ese comedero cuando el abusón esté durmiendo. Y como te puedes imaginar, esto puede afectar a nuestros gatos durante toda su vida. Vamos, que se convierte en una situación completamente insostenible. Otro signo de que podemos estar ante un gato un poquito bully es que acapare nuestra atención. Como te he dicho, los humanos podemos llegar a ser un recurso para nuestros compañeros felinos, y en muchas ocasiones somos el recurso más preciado. ¿Por qué? Bueno, pues porque saben que tienen ventajas al estar a nuestro lado, para empezar. Y igual les dejamos subirse más al sofá, les rascamos, les acariciamos, o les ponemos un poquito más de comida o les damos algún premio. Entonces, hay algunos gatos que nos empiezan a ver como el tesoro que hay dentro de nuestra casa, al cual tienen que proteger durante todo el día. ¿Cómo podemos ver que estamos siendo nosotros ese recurso? Bueno, pues cuando nosotros por ejemplo, interactuamos con el resto de gatos que conviven con nosotros en casa, el gato que nos está protegiendo va a tener una serie de comportamientos como de incomodidad, puede intentar llamar nuestra atención de muchísimas formas, por ejemplo maullando más fuerte, acercándose a nosotros para darnos cabezazos o incluso intentar separar al resto de gatos, o en algunas ocasiones, en situaciones un poquito más extremas, se pueden llegar a producir comportamientos destructivos porque es fruto de la frustración de ese gato por no poder acapararnos, ¿Vale? Y nos estamos centrando en el lenguaje y el comportamiento del gato que protege los recursos. Pero ¿Cómo podemos identificar a sus víctimas? En la mayoría de las ocasiones lo que nos vamos a encontrar es con gatos que se esconden demasiado, que no pasan mucho tiempo a la vista del resto de miembros de la casa, porque salir de su escondite siempre supone ponerse en peligro, da igual que hagan lo que sea, da igual que vayan a comer o que vayan a la bandeja de arena, siempre se van a encontrar esa presencia incómoda del gato que está protegiendo esos recursos. Entonces es muy habitual que esos gatos se trasladen a vivir debajo de una cama, detrás de un mueble, siempre zonas donde ellos tienen controlado, muy muy controlado cuál es la ruta de acceso y de salida para evitar que el otro gato llegue a acercarse. Estos gatos cuando se desplazan por la casa, en las pequeñas ocasiones en las que lo hacen, tienen unos comportamientos muy muy característicos, que es ese andar como con inseguridad, que los gatos se manifiesta yendo muy muy pegaditos al suelo, con la cola paralela al suelo y con la cabecita baja, como queriéndose hacer chiquititos para pasar desapercibidos frente a la presencia del otro gato. Otra forma de identificarlo, y también se produce en muchísimas ocasiones, seguramente por la falta de espacio en los pisos, es dificultad en la evacuación en el acceso a la bandeja de arena. ¿Por qué te digo lo del tamaño de los pisos? Bueno, porque en la mayoría de las casas hay veces que tener dos areneros, pues nos parece que es una pérdida de espacio. Entonces los gatos suelen controlar esa bandeja de arena de una forma muy, muy intensa por el gato que es la víctima, va a tener muy limitado el acceso a ese recurso. En lugar de poder ir a cualquier hora del día cuando tiene ganas, pues solamente se va a poder acercar a la bandeja cuando el gato controlador no está cerca, cuando está haciendo otra cosa. Entonces, muchas veces incluso se le va a pasar esa oportunidad, porque si el gato víctima está dentro de un armario y el gato controlador está durmiendo, pues quizás no se dé cuenta que no está tan pendiente de la bandeja de arena. Total, que al final en lo que se acaba manifestando todo esto es en retención de orina y retención de cacas, que puede llegar a producir por un lado problemas de cistitis o incluso también en que empieza a hacer sus cosas fuera de la bandeja de arena. Como no se puede aguantar más, pues busca otro rincón de la casa que no esté tan controlado para hacerlo. Y el último de los comportamientos que tienen estos gatos que han adoptado el papel de víctima es cero o muy poca filiación con otros gatos. ¿Eso de la filiación qué es? Bueno, pues ese tipo de comportamientos sociales que llegan a manifestar los gatos en su día a día, pues juego o por ejemplo acicalado, descanso juntos. Claro, si el gato se siente inseguro durmiendo a la vista de todo el mundo, es muy difícil que pueda compartir su zona de descanso con otro gato. Y me estoy refiriendo a si hay más gatos viviendo en casa, en ningún caso con el abusador. Bueno, y ya hemos visto el quién es quién de esta relación indeseable que se ha producido entre nuestros gatos, pero ahora vamos a cómo lo podemos solucionar. Es un plan que tienes que ir desarrollando en tres pasos. El paso número uno es desactivar la competencia. Ya te lo he dicho, en la mayoría de las ocasiones lo que provoca este comportamiento es la falta de recursos. Por eso tienes que estar muy pendiente y en la medida de lo posible, identificar cuál es el recurso que está siendo controlado por el gato, porque ahí ya nos está indicando dónde se está produciendo el problema. Por ejemplo, en el caso de los comederos y del agua, yo te recomiendo que distribuyas distintos puntos de comida, distintos comederos y distintos bebederos por toda tu casa, por varias habitaciones de tu casa. ¿Por qué? Bueno, pues porque en este caso, además de estar aumentando la cantidad de recursos que tenemos. También estamos impidiendo que el gato controlador pueda estar en todos los sitios al mismo tiempo. De esta manera vamos a contribuir a que si el gato se centra en un de los comederos, el resto queden disponibles para el resto de los gatos. Algo que además suele funcionar bastante bien es que uno de esos comederos lo dejes en la habitación donde se está escondiendo el gato víctima y cerquita de su escondite. Otra cosa que nos puede ayudar son los comederos con lectura de microchip, de los que ya te he hablado en otros vídeos del canal, porque solamente le va a dar alimento al gato para el cual está programado. Con las bandejas de arena. Bueno, pues la típica estrategia n-1, que quiere decir que tiene que haber una bandeja de arena más que el número de gatos que viven en nuestra casa para que siempre haya alguna libre, para que no se pueda ejercer control sobre ese recurso. Y con esto hay mucha gente que me ha llamado exagerado, porque yo suelo recomendar que cuando va a entrar a vivir un nuevo gato a nuestra casa, por defecto lo hagamos. Es decir, cuando entra un nuevo gato ponemos una nueva bandeja de arena. Hay mucha gente que me oye, mira, en mi caso no ha sido necesario porque mis gatos comparten la bandeja y no pasa nada. Ya, ya, claro que sí, esa bandeja la vamos a poder retirar si después vemos que hay una buena afiliación entre los gatos y se llevan bien, si comparten ese recurso. Pero como a priori no sabemos, el problema está en que se empiece a desarrollar este comportamiento de control y no nos estemos dando cuenta. Eso acaba dificultando la adaptación del nuevo gato a su nuevo hogar. Además, con esto de el n 1 yo te recomiendo que esas bandejas tengan siempre una ruta de acceso y de escape clara. Y en este paso 1 de desactivar la competencia te recomiendo que diversifiques las zonas de descanso. Y sobre todo para este tipo de problemas nos ayuda muchísimo que tengan descansos en vertical. Porque vamos a poner que el gato que está descansando en lo alto es la víctima y de repente viene el controlador y se quiere subir. Bueno, la víctima va a tener mucho más fácil defender esa zona de descanso frente a su abusador, porque el otro tiene que dar un salto para subirse. Entonces es más sencillo que desde arriba le pegue con la patita y que evite que le eche Además esos escondites nos dan otra gran ventaja. Desde abajo el gato controlador no puede ver lo que hay encima. Entonces el gatito que está descansando, aunque esté en alto, está más invisible en una zona más segura y se va a sentir mucho más protegido y con menos estrés. Para esto podemos utilizar rascadores tipo árbol, con varios niveles, varias plataformas, estanterías, la parte de alta de un armario. Bueno, hay un montón de soluciones que puedes aplicar en tu caso. Además, en esas zonas elevadas yo te recomendaría que también dispusieses zonas de escondite, por ejemplo camitas cerradas o cajas para que el gato se pueda meter dentro y sentirse mucho más protegido. Venga, vamos con el paso número 2 para prevenir este acoso. Entretener al gato controlador. Esto lo podemos hacer de varias formas, con juegos que sean un poco extenuantes. Esto va a hacer que el gato gaste mucha energía, así va a estar un poquito menos activo, más cansado y quizás va a dormir un poco más. Otra estrategia muy útil es utilizar puzles de alimentación o comederos de actividad. Esto nos ayuda a que el gato controlador pase muchísimo más tiempo intentando, por ejemplo, obtener su comida en este caso. Entonces va a estar más fijo en esa actividad y que al resto de cosas que pasen dentro de la casa. Y El paso número 3 es la intervención inteligente por tu parte en ese conflicto. ¿Cómo lo podemos hacer? Bueno, para empezar nunca tenemos que castigar o que reprimir al gato controlador, al gato abusón. No lo tenemos que hacer porque eso va a generar frustración sobre ese gato específicamente y no va a ayudar a que la situación mejore o el comportamiento termine. Si está sucediendo una situación, por ejemplo, de control del acceso o de la emboscada ante tu vista, bueno, estás tú delante. Bueno, pues lo que tienes que hacer es interrumpir esa situación. No hace falta que lo hagas físicamente, no separes al abusón, sino haz que ocurra otra cosa en tu casa para que su atención se focalice. Por ejemplo, tírale un juguete, haz un poco de ruido en otra sala. Eso puede ayudar a que deje de estar pendiente de eso y que el otro gato, la víctima, pueda tener mucho más sencillo utilizar ese recurso. Y otra cosa que nos ayuda muchísimo es trabajar en la tolerancia. Va a ser especialmente útil cuando nosotros seamos el recurso a controlar. Si nosotros estamos siendo bueno ese recurso, va a ser muy difícil que podamos jugar con otro de los gatos de la casa sin que el controlador se acerque para intentar rompernos ese juego, para decir oye, mira al otro gato, deja de jugar con el humano que es solamente para mí. Entonces tenemos que intentar fomentar, por ejemplo, si vivimos dos personas en casa, que esas dos personas se pongan a jugar con los gatos a la misma vez, intenten que ambos gatos estén entretenidos. Esto le ayuda al abusón también a entender que bueno, que el ser humano que convive con ellos le puede prestar atención a ambos gatos sin que eso signifique una merma en ese recurso que ellos tienen para sí. Y si no vives con nadie más, puedes utilizar otra técnica también con el juego. Utiliza juegos de persecución, de acecho y juegos por ejemplo como cañas. Con un gato puedes estar jugando con la caña y con el otro gato puedes estar jugando a tirarle una pelotita, un juguetito, un muelle, algo que rebote, que le llame la atención a otro punto de la sala. Esto hace que poco a poco los dos gatos empiecen a tolerar, estén en el mismo entorno, sabiendo que no suponen ningún tipo de agresión para el otro gato. Y además, si todo esto lo reforzamos con premios y con pequeñas chucherías o incluso alimento seco que le podemos ir dando de vez en cuando, también vamos a ayudarle a entender que ningún gato va a dejar sin comer al resto. Y por supuesto, en esta intervención inteligente no nos podemos olvidar intentar buscar ayuda profesional cuando vemos que la situación no mejora en casa. Si has intentado aplicar todos estos pasos y ves que la cosa no cambia, que siguen desencadenándose estos comportamientos agresivos o de control excesivo, es el momento de de acudir a un profesional, veterinario, etólogo, que te ayude con el comportamiento de tus gatos, que te ayude a mejorar la situación para que la convivencia en tu casa vuelva a la normalidad. Y todo esto que te estoy contando es para solucionar un problema que ya tenemos instaurado en casa. Si queremos prevenirlo, yo te recomiendo que desde que vaya a entrar un gato a vivir a casa, un gato nuevo, tenemos que hacer una correcta presentación para contribuir a que ningún dato se sienta como una amenaza para el resto. Pero tampoco te olvides que tenemos que aumentar el número de camitas, el número de comederos. Y otra cosa muy importante, no nos tenemos que centrar solamente en el gatito que ha entrado nuevo a casa, que yo entiendo que es lo normal. Queremos comprobar que está todo bien, que el gatito se está adaptando correctamente a casa. Es un gatito que ha entrado en un entorno que no conocía y nuestro gato que ya vivía con nosotros, pues estaba todo bien, convivía con nosotros perfectamente y era un gato muy adaptado a nuestra vida. Entonces podemos entender, bueno, pues este gato quizás no necesita ahora mismo tantas atenciones, no tenemos que intentar distribuir nuestro tiempo para que ninguno de los gatos se sienta desplazado. Y en fin, que aunque nosotros ya aquí en el canal tenemos mucho contenido sobre los conflictos que se producen entre gatos que conviven juntos, he querido centrar un poco más este vídeo en la figura del gato abusador, del abusón, porque muchas veces se está produciendo un pequeño grito de auxilio que nosotros no estamos viendo en nuestra casa y que tiene que ver mucho con una falta de seguridad y falta de recursos. Es algo ante lo que nosotros podemos intervenir de manera muy rápida para intentar prevenir que se produzca esa situación. Entonces por eso he querido centrarme un poquito más en este aspecto dentro de este vídeo. Pero además te dejo aquí debajo en la cajita de descripción un montón de vídeos relacionados que abarcan muchísimos más aspectos de la convivencia felina para que no se produzcan conflictos por ninguna otra causa. Y a ti, si has llegado hasta aquí, muchísimas gracias. Danos un like si te ha gustado el vídeo y suscríbete al canal si nos quieres apoyar mucho, muchísimo. Regálanos un súper thanks. Y antes de irnos tenemos que conocer a esta preciosidad gatuna que se llama Lulú y que convive con su compañera humana Dulce en México. Por aquí tenemos a Antonio, que es el consentido de su compañera humana Claudia. Nos saludan desde Bragado, Argentina. Y para terminar tenemos a Tofu, que en esta foto tenía 5 meses. Me comentaban que lo que tenía de compañero lo tenía de destructivo. Es que con esa edad son un terremoto. Nos saluda desde Argentina con su compañera humana Micaela. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. ¿Me deja subir al gatito? No me dejas gatito a que sí, a que ahora estamos a gusto Uy este gatito que últimamente no quiere salir nada en los vídeos todo el mundo preocupado y preguntando por ti que generalmente es que no le damos la cantidad suficiente Ven aquí, ven psíquica este gatito, ven aquí, ven Ay como me tienes la tabla de guarra con esas patitas Dios mío. Que nos estábamos haciendo caso, a que no. Bueno, que tengo que seguir grabando gatito Esta preciosidad gatuna que se llama Lulú y que convive con su que es el consentido de su compañera humana Claudia Nos saludan desde Bragado, Argentina Esto, hay gente que me llama exagerado cuando digo que cuando metes otro gato a vivir en casa lo hagas por defecto en muchas problemas de evacuación también cómo es la vida, ya está la vida, la vida, pero es que no voy a decir la vida durante toda la vida.
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