Guía Completa de los CUIDADOS de un CACHORRO 🐶 (Educación, Alimentación, Higiene y Juego)

Complete guide to puppy care covering feeding schedules, training, socialization, hygiene, playtime, and helping your puppy adjust to being alone. Learn what new puppies need to thrive in their first months.
Hoy en Experto Animal te traemos una guía completa de los cuidados que necesita un cachorro. Si acabas de adoptar a un perro por primera vez, presta atención y toma nota. Empezamos explicándote qué necesita un cachorro. 1. Cama y mantitas Justo antes de que llegue a casa debes adquirir una cama cómoda para él y algunas mantas para el invierno. La cama debe ser adecuada para su tamaño y es aconsejable que sea mullida. Lo mejor es colocarla en un espacio que ofrezca privacidad cuando quiera descansar, pero que al mismo tiempo se encuentre integrado en la vida familiar. Sitúala en un lugar tranquilo y lejos de las corrientes de aire. 2. Recipientes para comida y agua En el mercado existen en todos los colores y formas, además de presentarse en diversos materiales como el plástico, metal y cerámica. Estos también deben elegirse teniendo en cuenta el tamaño del perro. Por otro lado, también encontramos forma fuentes de agua que resultan muy atractivas para los perros, ya que les incitan a beber más. 3. Juguetes El juego es una actividad fundamental para el bienestar, la salud y el desarrollo del cachorro. Además, cuando son jóvenes tienden a morder debido al crecimiento de los dientes, que además les suele provocar dolor. Por eso, contar con juguetes que ayuden a redirigir este comportamiento hacia accesorios adecuados es básico si queremos prevenir los destrozos en el hogar. Descubre cuáles son los mejores juguetes para perros en el vídeo de la tarjeta. 4. Placas de identificación Identificar a tu cachorro es crucial para su seguridad. Una de las primeras cosas que debes hacer es encargar una placa de identificación con su nombre, tu número de teléfono y tu nombre. Así, si llegara a perderse durante algún paseo, la persona que lo encuentre podría ayudarte a regresar con él. Además, hoy en día existe la tecnología del microchip, una opción mucho más segura. 5. Collar o arnés y correa Generalmente se recomienda el uso de arnés antes que del collar, ya que suele ser más seguro y evita daños en el cuello en el caso de que el perro tire de la correa. En cuanto a la correa, es muy aconsejable elegir una de entre 1 y 3 metros de largo, preferiblemente regulable, lo que nos ayudará a ofrecer un buen paseo y libertad al cachorro. Recuerda que solo podrás sacar a tu cachorro a la calle cuando ya tenga todas sus vacunas al día. 6. Accesorios de higiene Aunque debes esperar a que tu cachorro cuente con sus vacunas antes de bañarlo por primera vez, no está de más adquirir los accesorios necesarios para darle un baño cuando lo requiera. Mientras, puedes adquirir toallitas para perros cachorros. Recuerda que siempre debes elegir productos específicos para perros. 7. Transportín para perros El transportín es un accesorio básico para llevar a nuestros perros en coche. Asimismo, también puede ser interesante para las visitas veterinarias cuando se encuentren especialmente mal. Estos artículos deben elegirse teniendo en cuenta el tamaño del perro. Lo ideal es que pueda ponerse de pie y darse la vuelta cuando esté adentro, así como echarse de forma cómoda. 8. Educación del cachorro La educación es crucial para que la relación con tu perro sea buena, se eviten situaciones o conductas indeseadas, comprenda la forma en la que debe comportarse y le sea más sencillo comunicarse contigo. La educación básica del cachorro debe comenzar a temprana edad y puedes llevarla a cabo tú mismo o pedir el consejo de un educador canino o adiestrador. Aquí arriba te vamos a dejar un vídeo en el que te explicamos cómo educar a un cachorro. 9. Socialización La socialización del cachorro empieza alrededor de las tres semanas de vida y termina hacia los tres meses. Es un proceso en el que el perro aprende a relacionarse con todo tipo de animales, personas y entornos. Si nos socializamos correctamente, observaremos que no se relaciona de forma adecuada con otros individuos, mostrando miedo, agresividad y otros problemas de comportamiento. Es fundamental que un cachorro explore de forma completa para prevenirlo. 10. Amor El cariño, el afecto y el respeto son los pilares en los que debe sostenerse la relación con tu perro. Recuerda que adoptar a un perro es un compromiso que puede significar entre 12 y 16 años de tu vida, dependiendo de la esperanza de la raza, por lo que debes estar dispuesto a cumplir con tus obligaciones y brindarle las comodidades que requiere. En retorno, te recompensará con amor, protección, compañía y lealtad. Ahora que ya sabes qué cosas necesitan los cachorros, vamos a hablar de su alimentación. ¿Cuántas veces deben comer al día? Te lo resolvemos a continuación. ¿Cada cuánto debe comer un cachorro? En general, la frecuencia con la que debe alimentarse a un perro es mayor cuando es cachorro y va disminuyendo conforme crece. Hasta las 8 semanas de edad, los cachorros deben alimentarse de leche de su madre, de manera que no es aconsejable adoptarlo antes de este momento. Separar al cachorro de su madre y hermanos de forma prematura puede perjudicar su socialización y provocar que desarrolle ciertos problemas de conducta en el futuro. A partir de la tercera o cuarta semana podemos empezar a introducir pequeñas porciones de alimento sólido para que el pequeño se vaya habituando, pero siempre sin retirar la leche materna. Si el cachorro se alimentara con pienso, es recomendable humedecerlo con un poco de agua para ablandarlo. Pasadas las seis semanas de vida ya podremos dar al cachorro alimento sólido unas cuatro veces al día, permitiendo que siga alimentándose de la leche de su madre. Lo más probable es que el destete se produzca más de forma natural cuando la madre rechace alimentar a sus perros. Los cachorros de 2 y 3 meses de edad ya habrán sido destetados o se encontrarán en el periodo de destete, de manera que deberán comer entre 4 y 5 veces al día alimento sólido. El número final de tomas dependerá de la raza de cada perro, puesto que los perros de tamaño pequeño o toy necesitarán recibir más raciones diarias que los de tamaño mediano, grande o gigante. Cuando los cachorros tienen de 3 a 6 meses ya están más que acostumbrados al alimento sólido y podemos empezar a reducir las raciones diarias. En esta etapa podemos dar comida a nuestro perro tres veces al día. Pasados los seis meses y hasta el año de vida, lo ideal es reducir las tomas a dos raciones diarias. Es fundamental que el cambio de alimentación se haga de forma progresiva para que el sistema digestivo del perro se vaya acostumbrando poco a poco. Por este motivo debemos empezar ofreciendo más raciones diarias y reducirlas con el paso del tiempo. Continuamos con otro pilar fundamental de los cuidados de un la educación. ¿Cómo educar a un cachorro? Es importante que antes de llevar al cachorro a nuestro hogar nos aseguremos que es una decisión meditada y aprobada por todos los miembros de la unidad familiar. Recordemos que un perro puede acompañarnos entre 15 y 20 años y que necesitará compañía, atención veterinaria, paseos diarios o ir a una guardería canina cuando nos marchemos de vacaciones. Además, para conseguir que nuestro cachorro tenga un carácter estable en su etapa adulta, deberemos adoptarle entre los dos y tres meses de vida, momento en el que ya conocerá el lenguaje canino y se habrá relacionado correctamente con su progenitora y hermanos. Utilizaremos siempre el refuerzo positivo para educarle y evitaremos el castigo o los gritos. Además de adquirir todo lo necesario, como una cama, bols o juguetes, necesitaremos fijar unas normas comunes que todos debemos respetar y seguir, como horarios de comida, de paseo o qué cosas podrá hacer y cuáles no. Si por ejemplo, no queremos que nuestro cachorro suba al sofá, no le castigaremos por subir, sino que le reforzaremos por bajar. El primer día debemos transmitirle mucha confianza, calma y seguridad. Evitaremos abrumarle, gritar si se orina, etc. Por el contrario, dejaremos que huela el entorno y que se adapte poco a poco. Es totalmente normal que durante los días de adaptación el pequeño se muestre tímido y reservado o que llore por la noche. Durante los primeros días sí podremos hacerle caso, pero pasada una semana le ignoraremos. Antes de finalizar el calendario de vacunas el pequeño no podrá salir a la calle, por tanto, deberemos enseñarle a orinar en el periódico, a acercándole a él después de comer, al despertarse o de hacer ejercicio. Si orina encima, le reforzaremos para que poco a poco asocie que es allí donde debe hacer sus necesidades. También podremos empezar a estimular su mente dedicando entre cinco y diez minutos diarios a la obediencia básica. Podemos enseñarle a venir a dar la pata o a sentarse. Una vez que el cachorro tiene todas sus vacunas y desparasitaciones al día, el es el momento de salir a la calle. Le enseñaremos a orinar fuera trasladando el empapador a la calle y seguiremos exactamente el mismo procedimiento. También será importante que socialicemos con todo tipo de perros y personas para fomentar un comportamiento sociable y positivo. Eso sí, debemos asegurarnos que todos los encuentros que tiene son positivos, pues una pelea podría generar miedos y hasta conductas reactivas. Cuando nuestro cachorro tenga entre 5 y 6 meses, podremos empezar con la obediencia básica, practicando diariamente los ejercicios del sentado, tumbado, quieto o venir aquí. Si quieres saber cómo hacer todas estas técnicas, no te pierdas los vídeos que tenemos en el canal. Son fundamentales para una correcta comunicación y para la seguridad del perro. Utilizaremos premios comestibles, caricias o palabras amables para reforzarle siempre que lo haga bien. Más adelante podremos iniciarnos en habilidades o deportes caninos con el objetivo de seguir estimulando su mente y lograr que se mantenga totalmente activo y saludable. Ahora que ya conoces algunos consejos para educar a tu cachorro, vamos a ver algo más concreto, cómo enseñarle a usar el empapador para que no haga pipí por toda la casa. Establece rutinas y observa su lenguaje Mantener unas rutinas diarias estables ayudará a tu perro a adaptarse más fácilmente al hogar, pues las rutinas aportan predictibilidad al ambiente. Fijar unos horarios de comida, juego o descanso pueden ayudarte a averiguar cuándo el cachorro va a tener más ganas de hacer sus necesidades y anticiparte a este momento. Algunas señales que te pueden ayudar a predecir cuando tu perrito va a sentir la necesidad de orinar o de defecar son las Acaba de despertar de una larga siesta. Han pasado unos 20 minutos desde su última comida. Acaba de tener una sesión de juego intensa. Se muestra inquieto y camina rápido por la casa. Comienza a dar vueltas sobre sí mismo olfateando el suelo. Cuando observes alguno de estos comportamientos, es momento de redirigir al cachorro hacia la zona de los empapadores y mantenerlo cerca hasta que finalmente haga sus necesidades. No importa si al principio se equivoca y las hace justo fuera del empapador, lo importante es ir enseñándole a dónde debe dirigirse. Poco a poco puliremos el ejercicio y le enseñaremos a no salirse del empapador. Utiliza refuerzo positivo y evita los castigos Una vez que el cachorro ya haya asociado los empapadores con la zona del baño, debemos lograr que siempre acuda a este sitio para hacer sus necesidades y que las haga dentro del empapador y no solo cerca de él. Cada vez que el cachorro se aproxime al empapador y haga sus necesidades ahí. Esperaremos primero a que termine por completo y a continuación le daremos mucho refuerzo social como halagos, caricias y juegos. Si queremos, también podemos darle un trocito de comida. Debemos reforzarle aunque no acierte del todo y se salga al golpe o la caca del empapador, pues igualmente ha acudido correctamente a la zona designada para ello. Con paciencia podemos empezar a reforzar con mayor intensidad solo aquellas ocasiones en las que haga sus necesidades dentro del empapador sin salirse. Jamás debemos castigar, golpear o gritar a un cachorro por hacer sus necesidades fuera del empapador. Un cachorro no va a aprender absolutamente nada bueno mediante castigos e intimidaciones y lo único que conseguiremos es que se asuste, no nos coja miedo, tarde más tiempo en aprender o incluso que empiece a realizar conductas indeseadas para evitar el castigo. Descubre otras cosas que necesita un cachorro además de los empapadores en el vídeo de la tarjeta. Elimina olores en el resto de la casa. Cuando el perro hace piso o caca en una zona de la casa, deja una señal olfativa que invita a volver a ese mismo lugar la próxima vez. Para evitar esto, debemos limpiar muy bien la casa cada vez que el perrito haga sus cosas donde no debe utilizar productos enzimáticos o que contengan oxígeno activo. Otros productos como la lejía o el amoniaco no son capaces de eliminar completamente estos olores e incitan todavía más al perro a orinar de nuevo. A veces el cachorro puede sentir preferencia por orinar sobre aquellos objetos que más huelen a nosotros. Esto, de nuevo, es una respuesta a un estímulo olfativo y no debemos castigar a nuestro cachorro por ello, pues es un comportamiento natural y debemos educarle para que lo modifique y ofrecerle alternativas en lugar de reñirle y causarle confusión. El cachorro puede tardar desde pocos días hasta dos o tres semanas en hacer sus necesidades en el empapador. Así pues, debemos ser pacientes, comprensivos y constantes. Cuándo quitar el empapador a un cachorro Cuando hayamos enseñado al cachorro a hacer sus necesidades en el empapador y acuda siempre a ellos, podemos comenzar a retirar algunos. Esto suele empezar a hacerse en el momento en el que el cachorro comienza a salir a la calle, para de esta forma iniciar un entrenamiento de transición a hacer pis y caca en el empapador y empezar a hacerlo en la calle. Aquí arriba te dejamos un vídeo en el que te explicamos cómo enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades en la calle. Durante un tiempo el cachorro hará sus necesidades en la calle, pero continuará utilizando el empapador que le hayamos dejado en casa. Cuando la tendencia a hacer sus cosas durante el paseo sea mayor que hacerlas en casa, retiraremos ya por completo todos los empapadores y únicamente reforzaremos la conducta de orinar y defecar en la calle. Otro pilar fundamental de los cuidados de un cachorro es el juego. ¿Cómo se juega con un cachorro? Vamos a verlo con ejemplos de juegos ideales para ellos. La importancia del juego con los cachorros El juego es fundamental para el correcto desarrollo y bienestar de tu cachorro. Contrario a lo que se pueda pensar, muchas veces no es un capricho opcional ofrecerle a tu peludo jugar con él, pues esta actividad forma instintivamente parte de su aprendizaje y proceso madurativo. No por nada vemos como los cachorros juegan con sus hermanos y madre y por ende forma parte de su comportamiento natural. ¿Cuánto tiempo jugar con un cachorro? No existe un periodo de tiempo estrictamente establecido de cuánto tiempo jugar con un cachorro, pues el tiempo variará en función de la energía, tipo de juego y edad que tenga el pequeño. Un cachorro puede dormir entre 18 o 20 horas diarias, esto quiere decir que pese que los cachorros se encuentren en una etapa muy movida, se cansan con facilidad, pudiendo jugar como mucho unos 20 minutos aproximadamente hasta que se agotan y adormecen de nuevo. Por lo tanto, a medida que tu cachorro crezca, este tendrá más aguante hasta llegar a los 40-50 minutos en los que puede divertirse un perro adulto sin cansarse. Existen múltiples opciones de juegos que puedes realizar con tu cachorro, veamos las 1. Tira y afloja Este juego es muy recomendable, pues es un modo de saciar su instinto de caza a la vez que se ejercita y entretiene contigo. Cuando juegues con tu perro a que agarre una cuerda y le trates de quitar, es importante que le incentives a que lo suelte enseñándole otra cuerda en movimiento o comida para premiarlo. Una vez lo haga, a su vez trata de darle una consigna oral como suelta. De esta forma evitarás que tu perro desarrolle un problema de protección de recursos y aprenderá que tú no le quieres robar el juguete. Además, enseñarle a soltar también es necesario, por si se diera el caso que algún día agarrase algo inapropiado. Aquí arriba te vamos a dejar un vídeo en el que te enseñamos cómo enseñar a un perro a jugar sin morder. 2. Persecución Jugar a perseguir una pelota u otro juguete también será un modo en el que se canse y desaciar su instinto. Puedes alternarlo con el tira y afloja, por ejemplo lanzándole la cuerda cada vez que la suelte, para así reforzar esta conducta. 3. Olfatorio El juego de olfato es aquel que tiene como objetivo estimular el este sentido a través de la búsqueda de comida o un juguete mediante la nariz. Este juego se puede realizar, por ejemplo, mediante una alfombra de olfato adquirible en tiendas o hecha de forma casera, en la que se esconden premios de modo que tu cachorro tenga que usar el olfato para encontrarlos. En el proceso puedes añadir alguna consigna oral como busca o juguete para que lo asocie con la actividad. Descubre cuáles son los mejores juguetes para perros en el vídeo que te dejamos en la tarjeta. 4. Juego propio Las actividades dirigidas a estimular la propiocepción son aquellas dirigidas a usar los sentidos internos del organismo, es decir, la percepción del propio movimiento, equilibrio y tono muscular. Esta clase de juegos, por lo tanto, se componen por circuitos en los cuales el perro tiene que superar retos distintos, como superar distintas alturas, obstáculos y terrenos diversos. Juegos de inteligencia Esta clase de juegos son aquellos en los que el perro tiene que resolver un problema o superar un un reto para conseguir un objetivo, normalmente un premio. Son beneficiosos porque estimulan mentalmente a tu cachorro y crean patrones de conducta a partir del ensayo y error que adoptará en varias situaciones de su vida. 6. Juego en solitario Es de vital importancia que tu cachorro aprenda también a entretenerse solo ya desde temprana edad mediante actividades como extraer comida de un kong, buscar comida escondida, cuerdas, huesos para roer en un espacio en el cual se sienta tranquilo y seguro. De este modo, si aprende a estar solo sin depender del propietario, se podrá prevenir el desarrollo de ansiedad por separación cuando tenga que quedarse solo en casa. Además de jugar con un cachorro, es importante enseñarle a jugar sin morder para que cuando sea adulto sepa controlar su mordida, que será más fuerte. Pero ¿Cómo hacerlo? Te lo contamos a continuación. 1. Inicia tú el juego Para iniciar el juego deberás siempre fijarte en si tu cachorro está receptivo a ello, es decir, respeta su espacio y descansos. De la misma manera, la iniciativa siempre debes marcarla tú, indicándole con alguna consigna cómo vamos a jugar, ya que en tu día a día con la convivencia con tu mascota se darán situaciones en las cuales tu cachorro te exigirá que juegues con él y del mismo modo que tú debes tener en cuenta su espacio y límites, él debe aprender a respetarte también. Contrariamente, si accede siempre a sus deseos, aprenderá que si siempre se sale con la suya y cuando quieras corregirlo será más complicado, pues puede que insista en llamarte la atención de formas indeseadas como romper rompiendo cosas, ladrando o mordiéndote los pies. Por tanto, si tu perro te pide jugar, muéstrate indiferente e ignóralo y una vez haya desistido, invítalo a jugar. 2. Enséñale a no morder Durante la actividad de juego deberás educarlo para que pueda aprender a inhibir la mordida. Con esta finalidad, cada vez que te muerda fuerte deberás decir algo con lo que entienda que te ha hecho daño como hay y dejarás de jugar. De esta manera, asociará el morder fuerte con que se acaba la diversión y aprenderá a controlarse. Descubre los errores más comunes al educar a un cachorro en el vídeo que te dejamos en la tarjeta. 3. Ofrécele juguetes apropiados para cachorros Los juguetes o elementos de juego que utilices deberán ser variados para despertar su curiosidad y obviamente seguros e inocuos para tu mascota, sin elementos tóxicos o con los que pueda hacerse daño. Por ejemplo, un palo o una piña podría astillarse y hacerle heridas en la boca. Del mismo modo, si el juguete está roto o deteriorado, será mejor que te deshagas de este, pues podrías poner en riesgo a tu cachorro al poder hacerse daño o atragantarse si se desprende algún trozo. Además, no debes permitir que tu cachorro juegue con elementos cotidianos a los que no quieres que se acostumbre, como zapatillas, papel, muebles. Ofrécele alternativas más adecuadas. Aquí arriba te dejamos un vídeo en el que te hablamos de los mejores juguetes para perros. 4. Enséñales juegos adaptados a sus capacidades Seguidamente deberás tener en cuenta que las actividades que les opongan un reto, como los juegos de inteligencia u olfato, deberán estar adaptados a sus capacidades. Lo interesante es encontrar un punto de equilibrio entre que no sea demasiado fácil para evitar que se aburra, pero tampoco demasiado difícil para que se frustre y lo asocie como algo negativo. 5. Finaliza tú el juego De la misma forma que al inicio, deberás ser tú quien indique el fin del juego. Una vez veas que tu cachorro se encuentra tranquilo después de jugar, pero no lo suficiente como para que abandone él la actividad, debes ir un paso por delante. Es aconsejable que se lo comuniques mediante alguna señal o consigna como ya está. Para que lo entienda y no ceder. Si este sigue insistiendo en jugar, debe entender que la actividad tiene un inicio y un fin. Por último, es recomendable que siempre tenga acceso a una zona de descanso y diversión en solitario, porque si tiene la necesidad de jugar y no puedes estar por él, debe respetarlo y conocer que tiene alternativas para entretenerse a su aire sin recurrir a jugar con elementos indeseados. Otro factor a tener en cuenta a la hora de cuidar un cachorro es la higiene. ¿Cómo bañarlo por primera vez? Veámoslo. Los cachorros son seres vivos muy frágiles, susceptibles a sufrir cualquier enfermedad que resida en el ambiente. Eso se debe a que su sistema inmunitario no está completamente desarrollado hasta el mes y medio e incluso hasta los dos meses de vida. Un cachorro no debe separarse de su madre bajo ningún concepto, ella le limpiará si es necesario. Además, el baño podría ocasionar el rechazo de la madre. Únicamente le bañaremos si está muy sucio o tiene una infestación por parásitos. También se debe tener en cuenta el calendario de vacunación del perro antes del primer año. El estrés del baño puede generar una mala respuesta del organismo a la vacuna, haciendo que pierda efectividad. Se recomienda bañar al cachorro 15 días antes o 15 días después de la vacunación. Ahora que ya sabes qué debes tener en cuenta antes de bañar a tu cachorro necesitará temperatura ambiente cálida, ambiente positivo y relajado, champú específico para cachorros, esponja, peine para perros de goma, un cubo con agua templada, toallas y secador. Es muy conveniente prepararlo todo antes de empezar el baño del cachorro. Debemos propiciar un ambiente cálido que no ocasione un choque térmico en el perro. Si es invierno pondremos la calefacción un tiempo antes de empezar. Debemos resaltar que el baño va a ser probablemente uno de los momentos más importantes del cachorro, puesto que está directamente relacionado con la socialización, el proceso en el que presentamos al cachorro todo tipo de estímulos y experiencias y por tanto, para que en su etapa adulta sea un perro que acepte bañarse sin problema. Vamos a intentar que sea una experiencia agradable y positiva para él. Empezaremos llenando el cubo o la bañera con agua templada. Es importante que la altura del agua no llegue a cubrirle demasiado para que no sufra estrés o sienta una sensación de ahogo. Después mojaremos al cachorro por completo, evitando la cabeza. Nunca moje sus ojos y sus orejas. Durante este tiempo es recomendable jugar con el agua e incluso añadir un juguete para que la experiencia sea mejor y más divertida para ambos. Una vez el cachorro esté empapado en agua, podemos proceder a aplicar el champú para perros cachorros. Es muy importante que sea así, ya que los champús específicos para perros cachorros son más delicados con su dermis, hidratan y les protegen correctamente. Los champús para perros adultos no están recomendados. Durante el baño utilizaremos la esponja y el peine de goma para llegar a todos los rincones, ayudando así a que se aplique correctamente. Cuando terminemos debemos aclarar muy bien y eliminar todos los restos de champú. Para terminar vamos a utilizar una o dos toallas para envolver totalmente al cachorro. Este punto es muy importante, el cachorro no debe destemplarse. Una vez las toallas absorban bien el agua, vamos a proceder a utilizar el secador a poca potencia y con un calor bajo para que el perro no se asuste ni se sienta incómodo. Todo debe seguir siendo muy agradable para él. Frecuencia del bañ Después de bañar a un cachorro por primera vez, ya podemos empezar a bañarle de forma regular, siempre que se encuentre sucio o huela mal. Sin embargo, el tiempo ideal para el baño rondaría entre los 20 y 60 días. Eso es debido a que los perros tienen una capa de grasa que protege su piel. Si abusamos del baño estaremos destruyendo su capa protectora. Para evitar que eso ocurra, será muy recomendable hacernos con un champú para cachorros hidratante que proteja bien su piel del contacto regular con el agua, evitando así que se reseque. No olvides que el cepillado frecuente ayuda a eliminar el pelo muerto, la suciedad y debe ser una de las principales rutinas higiénicas del can antes que el baño. Y por último, vamos a darte consejos para acostumbrarlo a estar solo y que no lo pase mal cuando tengas que marcharte de casa. ¿Cuándo podemos dejar solo a un cachorro? Cuando el cachorro se muda con nosotros se siente inseguro y necesita tiempo para acostumbrarse a todo. Para él todo es el entorno, las personas, la rutina y sus posibles compañeros más mayores. Si lo dejamos solo directamente el pequeño se podría estresar y entrar en pánico. Por eso debemos tener paciencia y hacerlo de manera progresiva. Lo ideal es que un miembro de la familia se quede siempre con él durante las primeras cinco o siete semanas después de su llegada. Después podremos ir enseñándole poco a poco a quedarse solo. Descubre cómo recibir correctamente a un cachorro en casa en el vídeo que te dejamos en la tarjeta. ¿Cuánto tiempo puede estar solo? Un cachorro de hasta 4 meses de edad no debería tener que estar solo durante más de dos horas en total. De igual modo, cuando crezca ese adulto no debería estar solo más de seis horas. ¿Cómo acostumbrarlo a quedarse solo? Para acostumbrarlo a ser más independiente debes empezar con ejercicios suaves, por ejemplo, cuando está ocupado con un juguete. Sal de la habitación durante un minuto, pero no más, para que no te eche de menos todavía. Así aprende que volverás después de marcharte y que es normal estar solo un rato. Tras haberlo acostumbrado a estar solo durante un minuto, se puede aumentar el nivel de dificultad. Ahora sal de la habitación, aunque el cachorro no esté distraído. Primero quédate solo dos minutos fuera y vuelve a entrar en la habitación. Lo más importante es que lo hagas de manera relajada y cotidiana. Si el perrito llora mientras no estás, ignóralo y reduce el tiempo de ausencia la próxima vez, pero felicítalo cuando haya mantenido la calma. Si el cachorro consigue estar solo varios minutos en una habitación, puedes empezar a salir de casa, aunque nunca debes dejarlo solo durmiendo. Además, es mejor que no te despidas de él y que lo veas como algo normal y frecuente. Al principio. Sal solo unos minutos, ves a tirar la basura o a comprobar el buzón. Si muestra calma, tu perro lo nota y tampoco se pondrá nervioso. Cuando el perrito domine estas breves ausencias sin problemas, se puede aumentar y variar la duración. Así se acostumbrará a los horarios flexibles y a que tu regreso es impredecible. Una vez que hayas llegado a este punto, podrás empezar a dejarlo solo durante más tiempo. Para ayudar a que se sienta tranquilo durante tu ausencia, te recomendamos que sigas estos 1. Establece una rutina. Saca el cachorro todos los días y también el fin de semana a la misma hora. Antes de irte a trabajar. Procura que haga ejercicio, tanto físico como mental. Para cansarse, un cachorro necesita un paseo con ejercicio de mínimo 30 minutos. De esta forma se relajará cuando llegue a casa y descansará durante el tiempo que esté solo. Eso sí, ten cuidado con la intensidad del ejercicio, porque un exceso puede provocarle problemas de salud al encontrarse todavía en desarrollo. 2. Ten en cuenta la hora de comer. Recuerda que el perrito debe comer antes de que te marches, pero a menudo los cachorros vomitan la comida por el estrés de quedarse solos. Por lo tanto, planea con suficiente tiempo antes de que te vayas para que el perro pueda comer tranquilamente y después relajarse. 3. Prepara un lugar tranquilo para él. Déjale a su disposición juguetes para cachorros, su cama, comida y agua. Tiene que ser un lugar o una habitación segura en la que no pueda destrozar nada. No obstante, no lo encierres en una habitación pequeña ni lo ates, porque así podrá sentirse atrapado y asociará este sentimiento con estar solo. Además, dejar a un perro atado durante horas es cruel y muy dañino. 4. Ten cuidado con los atragantamientos. No le dejes chuches o juguetes con los que se pueda atragantar. Siempre debes vigilar a tu cachorro cuando esté comiendo huesos y chuches. A menudo los perros empiezan a destrozar los juguetes no adecuados y se los comen a trozos. Si quieres saber más acerca de lo que debes tener en cuenta al cuidar a un cachorro, no te pierdas la guía completa que te dejamos en la tarjeta. 5. Usa sonidos de fondo. Algunos perros reaccionan bien a la música relajante de piano, el ruido de la radio o de la televisión. Intenta calmarlo dejando la tele encendida o el sonido bajo para que se sienta acompañado. Aquí arriba te dejamos una lista de reproducción con música relajante para perros. 6. Pide ayuda. Si tienes que dejar a tu cachorro solo más de dos horas, pide a tu vecino o vecina o a un amigo o amiga que pase a verlo e incluso que lo saque de paseo. Ten en cuenta que los cachorros todavía no aguantan tanto tiempo sin hacer sus necesidades. Y hasta aquí nuestra guía completa de los cuidados de un cachorro. No te pierdas la playlist que te dejamos aquí al lado para seguir aprendiendo cómo cuidar a un cachorro. Hasta la próxima, expertos.
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