Guía Completa sobre Envenenamiento en Gatos - Síntomas y Qué hacer

Veterinarian Susana González from San José Veterinaris in Barcelona explains poisoning in cats: which medications, plants, foods, and household chemicals are toxic, how to spot symptoms, and what to do in an emergency.
Hola, me llamo Susana González, soy veterinaria en San José Veterinaris, una clínica de Barcelona, y hoy os voy a hablar de las intoxicaciones en los gatos. Los gatos son animales que nos rodean, que viven con nosotros, que alcanzan a cualquier sitio, que pueden coger comida de cualquier lugar, que pueden beber de cualquier sitio. Están expuestos a cantidad de productos que les pueden resultar tóxicos por su comportamiento, su curiosidad, se ven expuestos a muchos peligros y luego también nuestras conductas y nuestros hábitos hacia ellos pueden ponerles en riesgo. Ese es el objetivo de este vídeo, sobre todo prevenir. La mayor parte de las intoxicaciones se pueden prevenir y lo más importante después de ello es saber cómo actuar y saber cuándo verdaderamente hay que correr y hay que buscar asistencia. De esta manera tendréis unas ciertas herramientas para evitar males mayores. El gato es un animal que por su metabolismo y su pequeño tamaño es muy fácil de intoxicar y hay muchísimos productos que le pueden afectar de una manera muy diferente de lo que pasa en el perro. Voy a empezar hablando de las intoxicaciones por medicamentos. Este tipo de intoxicación en el gato es con diferencia la más frecuente. Es la primera causa de intoxicación en el gato, ya sea leve o sea grave. Lo más frecuente son las intoxicaciones por antiparasitarios externos. Prácticamente la mitad de los gatos intoxicados por fármacos o por productos que nos llegan a la consulta es por equivocarse de pipetas y utilizar un producto para perro en un gato o por utilizar la dosis que no corresponde, sobre todo las piretrinas. Las piretrinas es un fármaco que se encuentra en collares que son para prevenir la leishmaniosis u otro tipo de infestaciones en los perros. Los gatos están absolutamente prohibidos, nos pueden producir signos neurológicos, el animal está como borracho, babea, se le dilatan las pupilas, no reacciona y se va aflojando. Entonces hay que buscar ayuda inmediatamente para administrar tratamiento sintomático lo antes posible. Realmente es muy grave. Si esta piretrina se ha aplicado en forma de aerosol o en una pipeta, lo primero que podéis hacer es lavar al gato con agua y jabón para tratar de eliminar este producto de su superficie y que se siga absorbiendo a través de todo su cuerpo, porque los productos que se aplican tópicos se absorben a través de la piel y van a la sangre e intoxican al gato. Cuanto antes lo retiremos de su superficie, pues con agua y jabón y aclarar agua y jabón, aclarar agua y jabón y aclarar nos puede ayudar bastante de cara al pronóstico de vida de nuestra mascota. Otro grupo de medicamentos que también son frecuentes son los tranquilizantes. A veces los dejamos en la mesita de noche, en la cocina, en la encimera y el gato coge el blister, lo mordisquea y a veces si la ingestión no es muy grande, pues el gato puede quedar sedado, puede quedar también como borracho, como incoordinado, con pupilas dilatadas. Pero hay que tener en cuenta que si la dosis es más alta podemos tener unas graves implicaciones. En este caso es importante acudir a la clínica porque algunos de estos medicamentos tienen un antídoto o tenemos forma de revertir los efectos de este medicamento. Entonces es fundamental que vengáis a la consulta con el blister mordisqueado o con el producto que sospecháis que el animal ha ingerido. Por último os voy a hablar fármacos hay muchísimos, pero otro grupo fundamental son los antiinflamatorios y los antipiréticos analgésicos. Es común que a veces un domingo veas que el gato se ha hecho daño, se ha tropezado, se ha doblado una pierna o lo ves un poco chafado y dices ostras, ¿No te parece que está caliente? Y actúas como actuarías con tu niño y le puedo dar un poco de paracetamol, un poco de ibuprofeno o aspirina infantil Y decimos bueno, pues si mi gato pesa tanto y un niño pesa tanto, pues hacemos un cálculo así aproximado y utilizamos uno de estos medicamentos. Eso es un gravísimo error. De hecho es un error que cometen propietarios, que cometen farmacéuticos y que cometen otros profesionales sanitarios. Los gatos no son personas pequeñas, ni perros pequeños, tienen vías metabólicas diferentes y por tanto sensibilidades a fármacos de forma distinta y a los antiinflamatorios y antipiréticos de una forma especial. Os voy a hablar por ejemplo del paracetamol. El paracetamol, ya sea en jarabe o en comprimidos, es altamente tóxico para los gatos y hace falta muy poco para envenenarlo De hecho con un cuarto de una pastilla normal es suficiente para intoxicar a un gato adulto. ¿Y qué intoxicación produce? Pues produce básicamente que su sangre sea incapaz de transportar oxígeno, es decir, el gato respira, pero se está ahogando, respirará aceleradamente, las mucosas, las encías se pueden poner pálidas o incluso de color azulado y en unas 24-48 horas puede aparecer ictericia, es decir, las mucosas amarillentas y tener incluso un fallo hepático, o sea que puede sobrevenir un desastre en poquísimo tiempo. No lo hagáis, no lo hagáis nunca. Realmente hay muchísimos peligros. Tenemos otros antiinflamatorios y otros fármacos analgésicos como las aspirinas. Las aspirinas son peligrosísimas en los gatos. Una aspirina en 24 horas puede matar a un gato y por tanto no es nada recomendable, salvo en raras circunstancias. En la clínica se puede prescribir a un gato, especialmente con cardiopatías, una dosis muy específica de aspirina. Sólo en ese caso la podéis dar con seguridad, pero por vuestra cuenta el riesgo es altamente peligroso y muy poco recomendable. Se puede producir una depresión total de la médula ósea, es decir, el tejido encargado de producir células sanguíneas, de manera que el animal no podrá hacer plaquetas para coagular su sangre, tendrá una anemia muy grave y puede morir también a la mayor brevedad. También son tóxicos el ibuprofeno y el diclofenaco, o sea que estos antiinflamatorios o antipiréticos o analgésicos que tenemos en nuestro botiquín, prohibidísimos. De verdad, siempre es muchísimo mejor no dar nada que dar algo, porque o lo puedes envenenar o puedes imposibilitar que luego en la clínica instauremos el tratamiento correcto, porque hay interacciones entre estos medicamentos, entre los que no debes usar y los que podemos utilizar, o sea que de verdad nunca. Ah, y os quería comentar también que a veces no es que tú se lo des voluntariamente, ojo, cuando abres un blister y te queda una pastilla, no se mueve nadie hasta que encontramos la pastilla que se ha caído al suelo, porque esa también es a veces una forma fácil de dejar las pastillas desprotegidas, es de no dejar al alcance de los niños ni de los gatos. Y si algo se nos cae no nos movemos hasta que lo recup Otro grupo de sustancias tóxicas sobre la que nos preguntáis muchísimo en la clínica y a veces nos encontramos bastante escasos, son las plantas, las plantas ornamentales. Llega la primavera y nos gusta adornar nuestros balcones, nuestras terrazas, nuestros jardines con plantas, con flores y hay muchas de ellas que a los gatos no sé por qué, les da por mordisquear y pueden ser muy tóxicas. Tenemos ejemplos súper comunes, tenemos las adelfas, las dicenbachias, los filodendros, los crisantemos, la hiedra, los jacintos, los narcisos, estos bulbos tan bonitos que ponemos en las macetas, la lantana o bandera española que también se llama, los lirios, los potos. Prácticamente seguro que alguna de esas tienes en tu casa. Pues bien, fuera del alcance de los gatos, porque si te da por comérsela puede darle muchísimos problemas. El primero de ellos es una irritación a nivel bucal. Algunas de ellas tienen unas sustancias denominadas oxalatos que pueden ser extraordinariamente cáusticas en contacto con mucosa oral y entonces pueden dar problemas ya a este nivel. Si se ingiere parte de la planta, pues bueno, puede tener este efecto también irritativo a lo largo del aparato gastrointestinal y ocasionar náuseas, vómitos, diarreas, dolor abdominal y algunas de ellas signos neurológicos, babeo, dilatación de las pupilas como una borrachera en coordinación que nos caemos, en fin, todo este tipo de sintomatología. Frente a esto no tenemos un antídoto, es decir, los veterinarios estamos totalmente desprotegidos frente a este tipo de circunstancias y lo que hacemos es tratar al enfermo, no podemos tratar la causa, es decir, vamos viendo qué problemas van apareciendo y los vamos resolviendo en la medida en la que está de nuestra mano. Sí que podéis hacer algo si cogéis el batín fraganti mordiendo este lirio o cualquier otra de estas plantas, que es enjabonarle la boca, al menos de esta manera estar retirando estas sustancias de su boca y evitar estas quemaduras o estas lesiones que pueden darse en la mucosa oral, pero más allá de ahí no podemos actuar, no es recomendado hacer nada más, simplemente limpiar un poco la boca y acudir al veterinario con la planta en cuestión que nos ayudaba. Somos veterinarios, no botánicos. A veces nos cuesta identificar la especie. Si nos traéis una muestra o nos enseñáis una foto de Internet para que sepamos qué planta es, pues nos puede ayudar bastante. Bien, dentro del grupo de plantas y vegetales también podemos hablar después de esto de otro grupo bastante importante que son los alimentos. Los veterinarios somos muy pesados y os decimos no le des a tu gato nada de comer que no sea su alimento específico para mascotas. Pues bien, pues porque desequilibra su dieta, porque engorda y porque la comida humana a veces está llena de peligros. Y aquí os voy a hablar de algunas de ellas, pero realmente hay muchas más. Lo más común o quizá una de las cosas más tóxicas es la cebolla. La cebolla, cualquier parte de su fruto o de su planta, cualquier parte de ella es altamente tóxica, cruda o cocinada. Si pensamos en la cantidad de usos que le damos a este alimento y la de sitios en los que está, pues si le damos a nuestro animal un guiso o un trozo, un poquito de algo que ha sido cocinado con esta cebolla, o hay trocitos en el sofrito, pensad que sólo bastan 5 gramos por kilo de gato para intoxicarlo. Si un gato normal pesa 4 kilos, así de media, 4 o 5 kilos, estamos hablando que con 20 gramos de cebolla podemos intoxicar literalmente a nuestro animal. Tanto la cebolla como el ajo, el ajo, cualquier alimento de la familia cebolletas, en fin, cualquiera de estas plantas, tened cuidado si las plantáis en macetas en huertos o en macetas huertos urbanos, porque a veces resultan atractivas y se las pueden comer y da igual que estén crudas o que estén cocinadas. Qué produce en nuestro animal algo parecido a lo que se había explicado anteriormente con el paracetamol, que es la incapacidad de transportar oxígeno por parte de la sangre. Entonces tenemos que el animal se puede poner pálido, produce una anemia importante porque lo que hace es alterar los glóbulos rojos y no pueden transportar oxígeno y los destroza. Así que no hagamos la broma, que es una tontería mantener a los gatos alejados de la cebolla y la de problemas que nos podemos evitar. Otros alimentos peligrosos para los gatos que pueden producir intoxicaciones las uvas y las pasas. Con los gatos quizá no tanto, pero con los perros hay propietarios que tienen la costumbre de en españa se comen 12 uvas en nochevieja con las 12 campanadas, darle las 12 uvas a su perro y eso pues te pone muy cerca de pasar la Nochevieja en urgencias, porque son bastante tóxicas también para los gatos. No se sabe muy bien todavía el mecanismo por el cual resultan tan perjudiciales para los gatos, pero sí que es cierto que producen alter digestivas y urinarias y puede llegar a paralizar el riñón, o sea, producir una insuficiencia renal aguda que hace que el riñón deje de funcionar de golpe y eso te pone en precario en poquísimas horas y en riesgo de muerte. Así que si tenéis la sospecha de que se ha comido unas uvas, es bueno acudir al veterinario y monitorizar la función renal fundamentalmente para asegurarnos de que esto no va a peores. Un alimento común en casa y que quizá es más frecuente que intoxica a los perros que a los gatos, pero todo puede ser, es el chocolate. El chocolate es muy tóxico, tiene una sustancia y que además puede producir problemas cardíacos con una pequeñísima cantidad en animales que puedan ser más sensibles a esta sustancia, la teobromina. Entonces también es un poco recomendado que los gatos tengan acceso al chocolate. Y qué decir tiene que cuanto más rico es en cacao, más tóxico es, porque es el cacao la sustancia tóxica y no la manteca que diluye el porcentaje de cacao del chocolate. Así que pues tampoco nada de bombones, cuidado en San Valentín y el día de la madre y demás en los que las cajas de bombones campan a sus anchas por las casas, porque los gatos a veces pueden cometer la tontería de comer chocolate y de ponerse muy enfermos. Y por último, dentro de este grupo de alimentos, que por otra parte sería inmenso, pero resumiendo lo más importante, hoy os quiero hablar del Xylitol. El Xylitol es quizá un producto que se encuentra en cantidad de alimentos del que se habla poco, pero cada vez tiene más importancia en nuestra alimentación y por tanto nuestros gatos cada vez se encuentran más expuestos a él. El Xylitol, como sabéis, es un edulcorante que se encuentra en caramelos, en bollería industrial, en refresco, está en todas partes, en los productos bajos en calorías en cualquier sitio. Y el Xyletol tiene un problema muy grave en los gatos, que produce un aumento brutal de insulina y como consecuencia una bajada brutal de su glucosa en sangre, les produce una hipoglucemia severa. La hipoglucemia severa se ve que el animal está abatido, le cuesta moverse, está debilitado y puede tener muchísimos problemas derivados de ello. De manera que también cuidado con el Xylitol, que por otra parte es ubicuo, se encuentra en cantidad de alimentos, pero bueno, tenedlo presente, la intoxicación por Xylitol viene siendo cada vez más frecuente debido a esta presencia en tantos alimentos. Y el último grupo del que os voy a hablar son los productos químicos, productos domésticos químicos. Los gatos se pueden ver expuestos a ellos por diferentes vías, les puede salpicar o se les puede caer encima, se les puede derramar algo o caerse al suelo y el gato se revuelca encima de ese producto, o bien lo puede ingerir por vía oral, puede beber de un cubo de fregar, en fin, pues de diferentes formas. Dentro de los productos domésticos tenemos el grupo de los jabones, los detergentes, los lavavajillas. Son productos frecuentes, quizás son los más benignos y su acción tóxica generalmente radica en eso, que el animal lo ingiere y depende si tiene el estómago lleno y no contacta mucho con la mucosa del estómago y a veces no resultan demasiado problemáticos, pero merece la pena tener cuenta por si acaso. Pueden ser irritantes de mucosas, pueden ser irritantes digestivos, pueden producir vómitos, diarreas, incluso lagrimeo, conjuntivitis, porque si mientras lo están ingiriendo pues les salpica de alguna manera, pues pueden dar problemas oculares y también signos cutáneos, eczemas, si contactan con la piel. Entonces bueno, en función de la sintomatología que produzca, pues establecemos un tratamiento. Otro no es recomendable hacer vomitar o dar leche a estos animales cuando ingieren productos tóxicos, porque pensad una cosa, en función de si es una sustancia cáustica o es muy ácida, cuando el animal vomita, el producto vuelve a salir, entonces quema al entrar y quema al salir, entonces puedes tener una doble quemadura, o bien si utilizamos leche cuando el animal ha ingerido un cáustico o ingerido un ácido, esa reacción de neutralización que dices bueno, esto va a calmar el producto. Esta reacción es exotérmica, es decir, libera energía, puede quemar todavía más, así que no recomendamos que actuéis a este nivel. Simplemente pues si se ha manchado externamente, pues como os hemos dicho en otros apartados, enjamonar la animal, tratar de retirar el producto si es en polvo no lo mojéis con un cepillo, os tapáis la cara con un pañuelo, con una mascarilla y cepilláis para retirar el producto en polvo y buscar la ayuda necesaria. Pero no entréis en esta dinámica de hacer vomitar o de dar leche, porque generalmente podemos producir más daños que el beneficio que podemos obtener con dicha maniobra. Otra de las situaciones típicas, Dios mío, el gato ha bebido del agua de fregar y tenía lejía. Y es también una situación bastante típica o beber del agua azul del váter después de ponerle esos productos que se van liberando con cada descarga. La lejía es cáustica, pero diluida es poco tóxica, poco irritante, puede ser eso, irritante a nivel local, a nivel digestivo y bueno, pues es importante por lo que os decía, no hacer vomitar, porque igual que mal entrar, que mal salir y no es recomendable actuar a ese nivel. Lo que sí podemos hacer en este tipo de casos es darle un poquito de agua, por lo que os decía, diluida es menos problemática y si el animal traga bien no hay que forzarlo, porque si se le va por el lado contrario podemos producir una neumonía por aspiración. Pero bueno, si es capaz de beberse un poquito de agua, pensad que medio vaso de agua para un perro mediano puede ser una buena medida para diluir esta lejía, sobre todo si ha ido en alta concentración al estómago. Y por último os quería hablar de los derivados del petróleo. Estos quizás son menos frecuentes en el hogar, pero si pensamos en disolventes, aguarrás para limpiar pinturas y cuando hemos pintado alguna cosa, bueno pues parece que a los gatos les atrae muchísimo estos productos y les da por bebérselos, por revolcarse en ellos o hay veces que ostras, mira, le ha caído un poco de pintura al gato, voy a coger un poquito de un trapito con un poquito de este disolvente y se lo voy a quitar. Mirad, la pintura no es un problema para el gato, es un problema estético Pero bueno, ya esto ya puedes cepillar cuando se seque, cortar el pelo y ya está. Pero el aguarrás sí que se absorbe y el aguarrás sí que puede intoxicar al gato y darle problemas neurológicos, problemas digestivos y bueno, realmente es peor el remedio que la enfermedad. Así que en el futuro, cuando os veáis tentados a aplicar este tipo de medidas, pues acordaros de estos consejos de este vídeo y no lo hagáis bien. Espero que este vídeo os haya resultado de muchísima utilidad, que con esta información podáis prevenir muchísimos problemas y que podáis preservar la vida de vuestros gatos. Hasta la próxima.
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